Qué
tal, Willy? Ah, vamos con el cuento de ahora, ¿sí? Pues aquí te va, hombre,¿ sabes cuál es? El perro tigrero es el cuento de hoy. El perro tigrero, ahí va el cuento, oíganlo, amigos, oíganlo. El perro tigrero este cuentito me lo palabrió un buen amigo mío de Masaya... ¿sí?
y aquí les va amigo... el caso era que don Patricio tenía en aquella finca unas... doscientas vacas amigo... doscientos animales... ganado bueno oíste... era una hacienda muy bonita pero... últimamente el tiria andaba siendo destrozo oíste... casualmente una mañana comentaba don Patricio con su mujer... todo lo que estaba pasando...
Así es Clodomira, ya van 17 animales que pierdo. Si esto sigue así, vamos a quedar en la calle.
Y es el tigre, hombre.¿ Están seguros
Pues... Pues yo no estoy seguro, pero... Los mollos dicen que sí. Yo no he visto nunca el tigre por aquí, jamás, jamás. Pero estoy dispuesto a irlo a buscar a este zángano. Eso es
peligroso, Patricio.
Más peligroso es que nos quedemos sin un animal. Ayer el tigre se comió la mejor vaca parida. Sí, sí, es cierto. La pobre Cayetana. Oíme, Patricio.
Y por qué no mandas a llamar a Chepe Brenes? Ese tiene un perro tigrero que hasta da miedo. El otro día, que vos no estabas, lo trajo. Y... hubiera visto qué animal.
El perro?
Sí.
O Chepe
No, el perro tigrero. Es overo. Negro con blanco. Con la pequeña... un hocico tan grande... y es un perro muy fuerte.
Bien el perro o Chepe?
El perro niño... y Chepe dice que lo ha educado para buscar al tigre.
Ya me han dicho eso Clodo, mira ya me han contado algo.
Ay sí, que es bien grande el perro.
El perro no es verdad, no es Chepe. Yo tengo que hallar ese tigre... voy a tener que mandar a Yamara... Al Chepe ese, ¿verdad? Sí, Chepe Brenes. Así es
Dicen que cobra 100 pesos por tigre encontrado.
El perro o Chepe?
Ay, hijo, el Chepe.
Ah, bueno, si es que también el perro es el que lo caza. Pues eso no importa. Se lo pago con gusto. Voy a mandar a buscarlo.
A quién?¿ Al Chepe o al perro?
Ay, a jodiste vos, hombre, ¿ah? Pues a los dos. ahorita mismo lo mando a buscar... voy a mandar a buscar al perro y a Chepe Brenes... ajá don
Ticho... me mandó a llamar usted hombre... dicen que anda un tigre por aquí... pues hombre Chepe... pues sí hombre...
Casi diario se pierde un animal.¿ De verdad, hombre? Los mozos dicen que es el tigre.
Hombre, yo quiero que vayamos a buscarlo.¿ Cómo no, don Ticho, hombre? Ahora dígame una cosa, hombre.¿ Cuál es el último animal que se ha perdido? La cayetana. Mi mejor vaca parida.¿ Y el ternerito? El ternerito ahí está en el corral. Bueno, pues eso es lo importante. Mire, yo quiero que el temible, mi perro, huela bien a ese ternerito. Y quiero que me digan dónde vieron por última vez a la...¿ Cómo dice que se llamaba?
La Cayetana
La vaca, ¿verdad?
La vaca.
Cómo no? A ver,¿ a dónde vieron por última vez a la Cayetana la vaca? Pues la vieron junto al palo de Chilamate. Allá en medio llano. Bueno, bueno, bueno, bueno. Ahora,¿ me va a permitir un momentito? Voy a ir con el temible a inspeccionar el lugar.¿ Ese es el temible? Sí,¿ cómo no?
Quiero
que el temible huela bien. Que se conozca el olor de la última vaca que el tigre se llevó
Hasta ahora habló el perro.
Vamos, temible. Vamos, temible. Vamos. Vamos, vamos. Vamos, temible. Vamos.
Sin perder tiempo, amigo, Pepe Brenes y su perro tigrero, el temible, fueron al medio del llano a hueler el lugar donde había estado la vaca perdida. Después vino y el temible olió el ternerito. Lo olió bien, amigo. Era un perro inteligente, sin duda. Pero
el
perro no se había ido. Quieto
quieto, hombre, quieto. Ya está impaciente el temible, don Ticho. Le aseguro que hoy encontramos al tigre. Eso se lo aseguro yo.
Ojalá, Chepe. Te voy a pagar bien. y te voy a quedar muy agradecido...
no hay tiempo que perder don Chepe... hay que irse ya a buscar a ese tigre... porque este perro está impaciente...
tengo entendido que la hora de cazar tigre... es en la madrugada...
nada de eso don Ticho hombre... jodido para nosotros toda la hora es buena hombre... son babosadas hombre... ahorita mismo cuando el temible... tiene el olor de la vaca parida... verdad y que es la que se ha perdido pues... Nosotros los vamos ahorita mismo... él se va a ir... directito donde esté el tigre... vámonos con temible... temible Está bien Chefe, está
bien Clodo, mirá... aliñanos un almuercito para el camino... pronto que ya nos vamos pronto.
Una hora más tarde amigos...
Don Patricio con Chepe y su perro iban montaña adentro. Atravesaban la montaña, mi hijo. El perro iba directo, sostenido con un mecate por su dueño. El perro dirigía el camino.
Quieto, quieto, hombre, quieto. Hombre, Chepe.¿ Y para dónde nos llevará este perro? No, usted no se preocupe, hombre. Nos lleva directo donde esté el tigre. No se preocupe, don Picho. Vamos directo. Llevo lista la escopeta y era lista la suya también. Y no se preocupe, hombre.¡ Qué
impaciente el jodido! Parecía
que el perro iba con hambre, amigo. ¿Sí?
Era un perro grande, inteligente. El caso es que caminaron, caminaron y caminaron. Era el medio día ya, amigo. Se detuvieron un momento para comer una tortilla con frijolito y queso. Hicieron un testito y luego siguieron el camino. Habían atravesado la montaña y habían salido a un camino real ya. para entonces ya eran como las 4 de la tarde don patricio iba realmente confundido mi
vieja temible quieto hombre
chepe ya salimos de la montaña y nada
tenga calma dicho hombre usted mismo me dice que le han perdido 17 animales y está preocupado hombre tenga calma El temible va directito, dios, directo hasta donde esté el tigre. Son babosadas.
Lo que me extraña es una cosa, Chepe.¿ Qué es
lo que le extraña? Vamos a ver.
Vamos por el camino que va para donde doña Pantaleona cierra.
Yo no sé del hilo, María
es la que
surce. Eso yo no lo sé. El temible va oliendo al tigre. Eso se lo puedo asegurar. Eso es todo lo que yo le puedo decir. Y vámonos y sigamos caminando. Vámonos, vámonos. ¡Vamos, temible! ¡Vamos, temible!
Era extraño todo aquello, amigo. Don Patricio, Chepe y su perro, el temible, llegaron a una casita pequeña. Era la casita de Doña Pantaleón, hombre. El perro empezó a labrar fuertemente frente a la puerta de la casa. Don Patricio llamó a la puerta... Y cuando la puerta se abrió... y apareció entre ella la figura de aquella vieja... doña Pantaleón... el temible se lanzó contra ella. ¡Ay!¡ Tienen ese
animal que me mata! ¡Ay! ¡Tenible! ¡Tenible! ¡Quieto, temible! ¡Quieto
le digo! ¡Quieto, hombre! ¡Quieto! Don Ticho... yo lo siento mucho... pero el tigre... es de esta señora.
Aquí está. es un jefe
así es don ticho a bajarse y busque tu vaca aquí en la casa el temible nunca se equivoca su vaca la calletana está aquí mire por esta se lo juro que
lo que buscan que quieren aquí con esa fiera
siento mucho doña pantaleona Pero ando buscando una vaca que se me ha perdido.¿ Y
yo qué tengo que ver con eso?¿ Qué tengo que ver
con eso? Me va a permitir registrar su casa, doña Pantaleona. Y si se niega, llamo a la policía.
Yo, bueno yo, yo, yo...
Quieto,
quieto Yo no he robado nada
Quieto, quieto. No me he
robado nada.
Abájese, don Ticho. Abájese y registre la casa.
No, no, no, no, no.
Aquella vieja pálida, pálida, no dijo una palabra más. Estaba asustada, el perro la estaba asediando. El perro estaba frente a ella, cuidándola, listo para tirárselo encima. Don Patricio entró y miró aquello, amigos. en la casa habían 17 cueros de res... los cueros de sus vacas perdidas... y estacado en el patio... el cuero de la Cayetana amigo... su última vaca perdida... y colgando de un alambre la carne recién destazada... no había duda amigo... no había ninguna duda...
se fija don Ticho... se fija... el tigre es la vieja pantaliona... y vamos a hacerla confesar... Quieto, temible, quieto, quieto. Mire, señora. Mejor confiese. Mejor confiese. O mi perro, el temible, la mata. Confíese mejor, señora, confíese.
¡Quieto,
temible!
No, no, no, no, no, no. No eres ese animal. No, si yo lo tengo
agarrado, yo lo tengo agarrado, confíese
Bueno, bueno, yo fui, don Tichito, yo fui. Yo le voy a pagar algún día, pero no me mate, no me mate, por favor, no me mate, no me mate
Usted, doña Pantaleona cómo le hizo, ah?¿ Cómo hizo?¿ Cómo le
hizo?¿ Y cómo le hizo? Bueno, yo fui... ¡Dígame!¡ No me mate!¡ No me mate! Le voy a explicar algo. Bueno, yo soy muy pobre. No tenía que comer nada.
Y por eso me transformo en tigre, para poder comer algo y
tener
un asentamiento. Te
convierte en tigre, que ni lo sepa
el temible. Yo me convierto en tigre para poder comer. Pero, don Tichito, yo le voy a pagar.¡ Pero no me maten!¡ No
me maten!¡ No me maten!¡ No me maten
Con 17 vacas y tan flaca está vieja, hombre. Y no solo flaca, Willyberto.
Sí, hombre, se convertía en tigre. Y como era una viejita, pues era una tigra chintano, ¿oíste? Confesado por ella misma, Willyberto. ¿Rubular? La viejita pantaleona se transformaba en tigre, hombre. Y convertida en tigre. Estaba acabando con todo el ganado de don Patricio. Ah, cuando vos querrás carne, ya sabes, tenés que convertirte en tigre, si no... Nada, ¿oíste? Ve el perro tigrero de Don Chepe. Descubrió todo esto, ¿viste? Todito. Sí, hombre. Aunque no lo creyas,
es auténtico. Pero ellos como que no me quieren creyer, hombre. Pero vean. Por esto que es auténtico, hombre. Auténtico, Gulliverto. Se convertía en tigra, doña Pantaleona. Ya murió, dice. No hallaba carne. Ahora se te veía convirtiendo todavía, ¿verdad? Ahí nos vemos, Gulliverto.
