Aguas Nuevas, hombre. Ese es el nombre del cuento. Aguas Nuevas, pues. Ahí te ve el cuento. Oyelo, oyelo. Amigo, este cuentito de ahora, Naiden me lo contó, ¿oyeron? Naiden me lo contó. Es un cuento que yo he vivido cada vez que en mayo la gente espera las primeras lluvias. Y el caso es que Don Máximo López era un viejo campesino, ancianito que tenía fama de ser muy leito. Aunque en la vida hubiera tocado un libro, ¿oyeron? Sí, Don Máximo no sabía ni leer siquiera. Pero sabía de todo, amigo,
sabía de todo. Yo muchas veces hablé con él, era en tiempos de sequía.
En este llano, Pancho, no crece nada en este tiempo. Solo se ven calaveras de vacas.
Sí, porque ya estamos terminando mayo y nada de que llueve.¿ Por qué será, don Máximo?
Ni lloverá, Panchito, ni lloverá. Este año el invierno va a tardar. ¿Ah, sí? Va a tardar mucho. La agua nueva no viene.
Qué dice usted? Bueno,¿ y por qué lo dice con tanta seguridad, don Mocimo, ah
Ay, Panchito, antes de morirme te voy a enseñar todos mis secretos. Ahora no puedo decirte nada.
Pero... Si no llueve,¿ cómo vamos a trabajar entonces?
Hombre, siempre hay uno que otro invierno malo. De alguna manera se pasa, mijo. Y este año hay que irse al río a buscar pescados para poder comer.
Entonces...¿ Quiere decir que usted no va a sembrar entonces, don Máximo
Cómo querés que siembre, mijo? Te digo que el invierno viene muy retrasado. Mayo, junio y julio serán meses de sequía.
Mayo,
junio y julio, dice Así es. Chucho. Óigame, don Máximo.¿ Y usted cuándo calcula que va a llover, ah?
Bueno, según mis cálculos, el jueves 4 de agosto, entonces va a caer el primer aguacero.
Imagínense ustedes, amigos. Tres meses de los demás lluvias. Segundo máximo,¿ iban a estar sin llover? Claro, aquella noticia se regó por el valle como un reguero de pólvora, amigos. Todos llegaron donde don Máximo y lo preguntaron.
Es
verdad
don Máximo, que...¿ Qué cosa, amigo? Que
no va a
llover, dice usted. ¿Qué? Que no va a llover hasta en agosto, dice usted. Hasta el 4 de agosto.¿ Hasta el 4 de agosto?¿ Y la cosecha? Yo no sé.
Lo único que sé...
Qué hora va a llover el día 4 de
agosto?¿ Cuántos clientes hay consultando, verdad? No va a llover,
vos.
Miren, yo no sé nada. Lo único que sé es que no llueve hasta el 4 de agosto. Al menos, pues, en esta zona de nosotros.
Qué barbaridad!¡ Qué barbaridad!¡ Qué barbaridad! Entonces este año nos va a llevar el diablo. Y yo le debo al banco como 3 mil pesos. Yo también, hombre.
Bueno, pues, que lo espere el banco, amigo. Que lo espere el banco para el otro año. Porque ahorita no hay agua. Agua nueva hay hasta el 4 de agosto. Amigo
tanto se alarmó la gente de aquel vallecito, que muchos de ellos corrieron a ver al curita del pueblo para que hiciera algo, amigo.
Imagínese, padrecito. Dice don Máximo que no lloverá hasta el día 4 de agosto. Va a haber tres meses de sequías, dice. Bueno,
pues don Máximo puede decir lo que quiera, hijo. Pero lloverá. Lloverá cuando Dios quiera que llueva.
Bueno, pero¿ qué podemos hacer, padrecito? Que entramos en mayo y nada de agua. Ni agua nueva, pues. Nada de lluvia. Bueno
hijos míos... Vamos a sacar algunas procesiones enrogativas para que llueva.
Yo creo que está bueno eso, ¿verdad?
Ya veremos si don Máximo es tan autoridad como ustedes creen. Desde hoy en la noche sacaremos en procesión a la imagen de San Isidro Labrador, el patrono de los labradores. Lo primero que nos mande el agua para buenas cosechas. Eso es lo primero que vamos a pedir. Los espero a todos hoy por la noche. A las siete. Avisen a todos.¿ Y
oyeron ustedes, amigos
Aparentemente había cierta puna entre Don Máximo y aquel purista Don Máximo, pues, había fijado el día para la lluvia. Y el curita, pues, decía que con procesiones a San Isidro Labrador se podía arreglar aquel asunto. Pero bueno, la verdad es que las procesiones rogando por la lluvia salieron aquella misma noche, amigo. Y Don Máximo, sentado en un pate de gallinas en la puerta de su casa, murmuraba...
Pueden hacer lo que quieran. Pero no llueve. Va a llover hasta el 4 de agosto. Pueden sacar las procesiones de toda la corte celestial. Pero no llueve hasta el 4 de agosto o dejo de llamarme Máximo López.
Así fue, amigos. La gente estaba esperando. Y hasta hacían apuestas y todo, amigos.
Yo doy 100 pesos a los máximos. ¿Eh? 100 pesos a los máximos. No, yo
doy 100
pesos al Curita. 100
pesos al Curita. Yo voy para los máximos. Yo voy para los máximos
Apuestado, pues, hombre.
Apuestado.
Y pasó el mes de mayo, Wilberto. Pasó el mes de mayo y nada, hombre. Aquel mes de mayo que siempre había sido fragante en flores. Lindo en el verdor de los campos. Aquel mes oloroso, esa cuanjoche. Seguía cálido como nunca, como seco, sin agua. Entró junio y las procesiones eran diarias. Y nada de que llovía, Wilberto. Una tarde el curita fue a ver a don Máximo.
Mis respetos, padrecito,¿ en qué puedo servirle?
Don Máximo, la gente asegura que no lloverá hasta el 4 de agosto. Y es usted quien lo ha dicho.
Así es, padrecito, yo lo dije, lo digo y lo sigo diciendo.
Pero, dígame una cosa,¿ por qué afirma con tanta seguridad que no lloverá hasta en agosto?
Ese es cuento mío, padrecito. Ese es cuento
mío. Pero, don Máximo, usted no sabe que si Dios quiere... Bueno, pues, hay una tormenta a cualquier momento. Y una lluvia fuerte, cualquier cosa puede pasar. Lo sé, padrecito,
pero... Pero Dios no va a querer que llueva hasta el 4 de agosto
Le repito que si Dios quiere, llueve antes. Yo no sé, padrecito.
Antes del 4 de agosto no llueve. Bueno, yo apuesto con usted lo que quiera.
Desafía usted a Dios entonces, no?
No, padrecito, no es desafío de ninguna manera. Pero le digo que no va a llover. Dios no quiere que llueva hasta el 4 de agosto.
Pero, hombre, es extraño esto.¿ Por qué tiene usted tanta seguridad, don Máximo?¿ Por qué? Hágame el favor de explicarme.
Dígame una cosa, padrecito. Las matemáticas las hizo Dios, ¿verdad?
Pues sí, Dios ha hecho todo. Él ha permitido que el hombre descubra las matemáticas, las ciencias, las letras y todo. Pues bueno,
yo le digo que esto es matemático. Es cuestión de números. Cuestión de números, padrecito. Y yo llevo bien mi cuenta. Eh... Esto, pues a mí nadie me gana. Yo puedo apostar lo que usted quiera, jodido, ¿eh? Perdóneme la palabra, padrecito. Va su sotana contra mi sombrero y todo lo que ando. Vamos a ver. Aquí no cae ni una gota de agua hasta el 4 de agosto. Y, padrecito, eso
es todo. Sin embargo, don Máximo, yo le digo que lloverá cuando Dios quiera. Y si le rogamos y le pedimos con fe, lloverá antes. Haga la prueba.
Haga la prueba, hombre. Haga la prueba. Haga la prueba si usted quiere. Pero es mejor que no pierda su tiempo, padrecito. No le dé esperanzas a los pobres campesinos, hombre. No, padrecito, se lo digo yo. Se lo digo yo. No llueve. Espérese para el 4 de agosto. Antes, ni una gota, ni una gotita.¿ Estamos claros? Ni una gota, padrecito.
Un, otro y otro día fueron pasando, amigos. Y en el pueblito hasta los gallos cantaban triste esperando que el agua llegara y nunca llegaba, amigos. ¿Sí? Y las rogativas del padrecito seguían. Y el invierno, nada que llegaba, nada. ¡Ven, ven,
ven! ¡Ven, ven, ven! Reinarán, oh Dios bendito, pues tu divinidad reinará.
Sigue en las rogativas y nada, nada de lluvia, nada, nada.
Yo ya aposté cincuenta pesos a don Máusimo. Máusimo,¿ sabes lo que dice?
Vos sos salado, hombre. Yo creo más en las rogativas del padrecito.
Yo no, yo no, yo creo en Máusimo. Máusimo es arrecho. Nunca se equivoca.
Por
algo es viejo, soncarajada. Vas a ver que no llueve hasta cuando él dice, vas a ver.
En este pueblo todos nos estamos hablando por ese pleito entre el tal Máximo y el padrecito. No deberían ponerse a pelear con el jurista.
Nadie está peleando, mujer. Simplemente Máximo dice que no llueve hasta el 4 de agosto. Y el Padrecito está empeñado en que con las procesiones rogativas va a llover.
Y va a saber que va a llover.
No llueve.
Llueve.
No llueve, digo.
Digo que va a llover con las procesiones.¿ O es que Máximo manda más que Dios, ah?
Nos manda más, pero no llueve. Yo apuesto lo que vos querás.
Yo no estoy apostando nada, ya sabés. En este pueblo se ha metido el diablo. Pronto no vamos a tener ni qué comer por castigo de Dios. Mientras hay gateo como ese máximo, el pueblo está mal. Muy mal, vas a ver. Aquí es.
Y el verano siguió, amigo. Y las vacas muriéndose. Y el maizal que había sembrado el güey allá en Chontales se secó también. Y nada de frijoles, amigo. Los negocios siempre malos. No llovía, no llovía, amigo. Y el padre cuando se encontraba con Don Máximo, pues, platicaba con él.
Nada de lluvia, padre, nada de lluvia. Ya hubiera perdido su sultana,¿ se fija? Nada de lluvia. Si esto es matemático, padrecito, es matemático. No va a llover hasta el 4 de agosto. Yo se lo dije. Tengo fe que pronto va a llover, don
Máximo.
Y yo tengo la seguridad que no llueve hasta cuando yo les estoy diciendo, hasta el día 4 de agosto.
Pero nosotros estamos haciendo rogativas.
No las haga, padrecito. No siga haciendo esas cosas, padrecito. Y no, es que yo no creía, pues, en eso. Pero es que es matemático. No va a llover, padre. Está perdiendo el tiempo. Ya Dios decidió que no habrá lluvias hasta en agosto. me va a disculpar padrecito... pero yo soy mucho más viejo que usted... puedo ser su abuelito... y dicen que el diablo... sabe más por viejo... que por diablo. Amigo...
Y así poco a poco siguieron pasando los días. Pasó el mes de junio y la lluvia nada, amigo. Y la rogativa seguía. El máximo seguía sentado en su patria gallina. Diario iba al río a pescar. Pasó julio y tampoco no llovió, amigo. Nada de la lluvia. Dentro del primero de agosto Por ese entonces ya toda la gente estaba clara de que iba a llover hasta el 4, amigo. En efecto, el 4 en la tardecita se dejó venir la tormenta. Fue
caballo aquel aguacero, Gulliverto. Tremendo apalo de agua, ¿viste? Terrible. Fue en relámpago y lluvia, ¿viste? Era el propio 4 de agosto, hombre. Y el máximo sentado en su pategallina se reíba cuando llegue a palabrear con él.
Yo se los di y no me lo quisieron creer. Se los di. Se los di.¿ Cómo eso?¿ Para adivinar usted, hombre? ¿Adivinar, decís? Vengo empapado. Adivinar. Si no es cuestión de adivinar, Panchito
Es
cuestión de saber.
Pero...¿ Cómo hizo para saber, hombre? Me tiene asombrado, hombre. Llovió... Propiamente hoy 4 de agosto, hombre.¿ Cómo hizo pa' saber,
ah? Ay, Panchito, muy sencillo, muy sencillo. Es cuestión de llevar bien la cuenta. Ajá, ajá. Cuando hay sequía, llueve exactamente a los 275 días del último aguacero del año anterior. hace la cuenta... el último aguacero... eso sí verdad, hay que llevar uno... cuenta de todo lo que sucede... el último aguacero del año pasado... fue el 2 de noviembre... ahora sumá... sumá de esa fecha al 4 de agosto... y vas a ver... han pasado exactamente... 275 días... Eso es
todo.¿ Doscientos setenta y cinco, dice? Así es. Mucho, hombre.¿ Pero quién
enseñó
eso?¿ Cómo decís?¿ Quién enseñó eso? Mi tata.
Mi
tata.
Y a él se lo contó mi abuelo. Y a mi abuelo, mi bisabuelo. Y a mi bisabuelo, mi tatarabuelo. Y a mi tatarabuelo, mi tataratataratataratataratataratataratatarabuelo. Es bien sencillo, Panchito. Es bien sencillo. Amigo
me dejó con las tapas abiertas don Máximo, ¿yeron? Hice la cuenta y exactamente ya han pasado 175 días. Ah, de esos es que tiene uno Roberto Rondón ahí en la hacienda Alto Grande. Por eso es que ahí nunca falla la buena cosecha, ¿oíste, Humberto? Sí, hombre. Aquel viejo se la sabía toda, hombre. Se la sabía de todas, todas, ¿oíste?
Los
Máximo era tremendo. Tremendo adivinando la fecha de los aguaceros, ¿oíste?¡ Ahí nos vemos, Humberto
