¡Hola amigos! Días a la sándwich, otro día y otro podcast. Y amigos, bienvenidos a mi humilde opinión. ¿Tu podcast favorito de moda? ¡Ay amigos! Creían, creían, hasta yo creí que ya esto no iba a volver a suceder. Yo ya, miren, yo ya estaba dando por muerto este espacio. Pero ustedes, estamos aquí por ustedes. De vuelta, amigas. Así que yo quiero ver esas descargas, esas reproducciones, ese apoyo, amigas, para convertirnos en el podcast
número uno de México. en la parte de moda, amigas, que tenemos todo, lo saben, lo saben muy arts, lo tenemos todo para lograrlo, así que nada, amigas, estamos de vuelta porque usted lo pidió de verdad, era como Ale, regresa el podcast, Ale, ¿cuándo vas a hacer el podcast? Ale, Ale, Ale, ¿qué onda? ¿qué pasó con el podcast? Y bueno, pues aquí estamos, amigas, obviamente porque pues les gusta el chisme, ¿qué pasó con el podcast?
Nada, nada en especial, amigas, nada, un día simplemente me saturé, fue demasiado, demasiado entre todas las cosas que tenían que hacer, para quien no me conozca, hola, yo soy Soy Ale, mejor conocida como la Ale Vintage. Me puedes seguir en todas mis redes sociales. Soy creadora de contenido de moda. Soy fashion stylist. Soy dirección de vestuario. Soy madre de dos pequeños niños de cuatro y nueve años. Soy esposa. Soy mujer banorte. Cuatro por cuatro. Y todo lo que se
venga, ¿no? Mujer, esposa, hermana. Y todas las versiones. Y bueno, amigos, ¿qué pasa? En cuestión de poco tiempo, todo esto, ¡fum!, explotó, explotó. Empecé a tener grandes proyectos, empecé a vestir a mucha gente, empecé a hacer sesiones fotográficas, empecé a hacer comerciales, empecé a tener el podcast, empecé a crecer cada vez más en mis redes sociales, empecé a tener eventos, empecé a tener campañas, empecé a tener mil cosas, mil
cosas. Y claro que llegar a ese equilibrio es complicado y hay que ceder y hay que saber cuándo sí, hay que saber cuándo no. cuando no, y hay veces que yo no sé cuando no, yo no sé cuando decir que no, porque obviamente en este sentimiento de querer crecer profesionalmente, quieres acaparar todo, porque si no luego piensas que esa oportunidad ya no te va a llegar, y que le estás desperdiciando, y que le estás diciendo que no al trabajo, y eso Diosito te lo va a castigar trayéndote menos
trabajo, y yo, no es cierto Diosito, yo soy la favorita de Dios, yo soy una de sus favoritas, me castigaría no teniendo trabajo, sino ayudándome a que todo quede en tiempo y forma. Así que efectivamente me saturé y simplemente le hice la gatada a nuestro querido productor Jero de dejar de venir así, así de huevos. No, irresponsable, o sea, me valió, yo dejé de venir, yo dije estoy cansada, estoy abrumada, ya no puedo más, estoy colapsando creativamente.
Ay, pues dejo de ir. Y así pasó una y dos y tres y cuatro y cinco semanas hasta que se convirtió en ¿cuánto? ¿En cuánto, Jero? ¿En cuánto, Jero? ¿No está aquí? ¿En cuánto, Gio? ¿Meses? ¿Años? No, ¿años? ¿Como un año? No, claro que no, porque el año pasado todavía estábamos grabando. Por lo menos seis meses. Chuta, pues como ocho meses. Eso fue lo que pasó, Amix, o sea, una saturación.
Y bueno, ¿qué hice en este tiempo? De hecho, no solamente renuncié al podcast, sino que renuncié a muchísimas cosas por colapso mental y por colapso creativo. Me quedé en mi casa, protegida por mi marido, mantenida por mi marido, mientras yo de nuevo retomaba un ritmo, me iba poniendo horarios. Aparte, miren, con la cuestión del TDA. Ya les había contado eso en otro capítulo, que intenté medicarme un tiempo, pero mis niveles de creatividad bajaron drásticamente. No me sentía
yo. Y renuncié a eso, pero pues me comprometí a ser mucho más organizada. Yo, ojo, ojo, ojo, ¿no? Porque bueno, aquí todas las personas últimamente, mis fans confundidos, quieren sacar cada cosa que hago y que digo de contexto. No estoy diciendo que tomen las mismas decisiones. Yo soy una adulta mayor que se hace responsable de sus decisiones y de sus colapsos mentales y si tengo que ir
al psiquiatra o al psicólogo, voy. Yo tomo mis decisiones, hablo con mi psiquiatra, de hecho ni siquiera me obliga o tal, me dice, es la decisión que tú vas a tomar, ok, pero se va a tener que manejar de tal o cual manera. No estoy diciendo que si tienen cualquier cosa, cualquier tema psiquiátrico o psicológico, ustedes tomen, vayan a terapia, siempre se los digo, yo soy súper pro terapia, pero bueno, dentro de las pruebas.
que se me hicieron. Dejé eso porque yo me sentía más tranquila así, pero me llevé el mega compromiso de empezar a organizar de verdad todos mis días a como fuera lugar. Entonces, después de esto, después de este gran contexto y de agradecerle infinitamente a mi señor productor, a los chicos que otra vez me admitieron en este querido. Es que miren, no les voy a contar, amigos. Alguien quería hacer podcast conmigo. Cuando fui a hacer como que la prueba piloto, Ay, dije, no. Dije,
no puedo. Dije, no quiero. No quiero. No quiero. Dije, no quiero dejar a Bandy. Dije, no quiero dejar a Jero, que es quien me dio mi primera oportunidad. O sea, yo soy súper fiel, amig. Soy súper fiel, cual perro fiel, de verdad. Y estoy ahí. Y si Bandy me dio la primera oportunidad, yo con Bandy me quedo. O sea, hasta llevarlo al límite. Y yo, Jero, perdóname. Me invitó a hacer un podcast con unas amigas, con pandas. Y vieron el de los Óscares. Y si no, vayan a
verlo al canal de Lulien. Navi, que también son de casa. Ese día, Jero, perdóname, quiero regresar a hacer el podcast, lo amo. Y Jero, sí, claro, tienes todo para hacer el podcast número uno de México en la moda. No, no, por favor, ya, deja de hacer tus chingaderas y ven. Y yo, está bien. Ya, entonces, yo estoy comprometida, así que ustedes, audiencia, por favor, comprometanse. Por favor, compártanlo. Escúchenlo. Guarden los mejores clips, las mejores bromas, los mejores
chistes, lo más caliente de cualquier... Miren, no importan las funadas. Simplemente compártanlo. escúchenme repítanlo para que esto se convierta en lo que queremos que se convierta ¿no? porque a veces también mantenernos ahí de que sin sin billete ¿no? todo amor al arte mira está padrísimo pero no se puede vivir siempre del amor al arte ¿no? aquí este aquí en Edita no uno vive del amor al arte no viven de dar clics y de andar
cortando clips ¿no? quisiera decirles que por cada clip cortado se cobran 5 dólares estaría de huevos pero pues no es así así que terminando este largo contexto No se preocupen, no hay problemas, no me peleé con mi productor, no me peleé con nadie. No, no, no, no, yo nada más fue mi desidia
y el colapso mental y abandonar todo. Así que les voy a decir algunas de las cosas y que a ustedes a lo mejor si les pueden servir, que he hecho en estos meses, que he implementado en mi vida diaria para poder llevar las cosas de una manera más llevadera, más organizada y poder de verdad tener un equilibrio entre mi vida familiar y mi vida profesional y no renunciar.
a mis sueños. Hace ya un tiempo hicimos un podcast que a mucha gente, uy, no le gustó, donde yo dije que los hijos no eran una bendición, ¿no? No dije que fueran un castigo, simplemente dije que es muy complicado hacer tus cosas cuando
tienes hijos y lo sigo reafirmando. Es muy complicado, de verdad, si no tienen hijos, piénsenla dos... tres, cuatro, cinco veces las que sean necesarias y de verdad, hable muy bien con su pareja sobre cuáles van a ser sus acuerdos y si ustedes, sobre todo como mujeres, se los voy a decir así, tienen sueños, tienen cosas por hacer, tienen una chamba, quieren todavía seguir en la parte profesional,
sean bien claras con sus parejas. ¿Por qué? Porque yo no fui clara con mi pareja en un inicio cuando se nos chispoteó y nació nuestro primer hijo y hubo problemas, hubo muchos problemas, hay muchos conflictos, hay... Muchos temas. Porque número uno, éramos unos pinches escuincles cagados de 23 años. O sea, no manches. A una esa edad todavía no sabes. Todavía estás viviendo la adolescencia. Yo pienso. No sabes qué es lo que quieres. No sabes cómo lo quieres. No sabes ni siquiera todavía
quién eres. Hacia dónde vas. Entonces, si tú también ya estás en una edad en la que todavía no tienes hijos, pero los vas a tener. Mira, qué padre porque te vas a conocer mejor y habla con tu pareja y dile exactamente qué quieres, qué necesitas. Porque por no tener claro esto, yo en algún momento dije, ah, claro, voy a tener mi sueño de ser esta madre de familia que mi
marido me mantenga. ¿Y saben qué pasó? Me empecé a frustrar y a frustrar y a frustrar porque dentro de mí yo quería hacer algo más que solamente dedicarme a mi hogar y a mis hijos. Ojo, no estoy diciendo que ser madre para algunas no sea su sueño y que lo lleven a cabo y que sea increíble. Para mí, Alejandra Guzmán, no la que canta, la que habla de moda, para mí, para mí, para mí, hay otra llamarada más fuerte en mi corazón que
el... Ser mamá. Tomo esa responsabilidad como lo que es, porque es una responsabilidad que yo tuve cuando yo decidí embarazarme y sobre todo cuando la segunda vez, ¿no? Ya la una, órale, el hijo, ¿no? Ya se te chispoteó. El segundo, no, ya es decisión, ya sabes a lo que vas. Entonces, pero dentro de mí yo tengo sueños. Como les digo, mis hijos sé que van a crecer, mis hijos se van a independizar, mis hijos se van a enamorar, mis hijos se van a ir. ¿Y a mí qué me va a quedar?
¿Qué me va a quedar? No, es que el gusto de criarlos, ¿no? Padrísimo. Yo quiero más. Entonces, hoy estamos en un día en donde... Queremos más, ¿no? O sea, las mujeres, o sea, en general. Y queremos
tener todo. Yo, claro, quiero criar a mis hijos, quiero cuidarlos, quiero verlos crecer, quiero estar con ellos, quiero convivir con ellos, quiero sentarme a ver unas películas con ellos, quiero ir de viaje con ellos, pero también quiero estar aquí, pero también quiero hacer styling, pero también quiero ganar mi propio dinero, pero también quiero tener mi propio patrimonio. Por si el día de mañana mi marido decide que quiere irse por lo que sea que se quiera ir de mi relación,
de nuestra relación, yo pueda. saber que puedo continuar adelante con mi vida, con mis cosas.
Así que tengan muy claro. Obviamente en estos últimos años, eso sí les voy a decir, fue un trabajo de años, yo le dejé muy claro a mi pareja que era lo que quería, que era lo que necesitaba y que necesitaba que fuera un padre muy... Y que fuera un padre muy responsable, no solamente en la parte económica, que siempre lo ha sido, sino en esta presencia y en esta imagen para sus hijos y en el estar y en el decir, ayúdame
a cuidarlos. O sea, es más, no ayúdame. Tienes hoy que cuidarlos, o sea, eres su padre, ¿sabes? Y yo entiendo que como cabeza de familia y como persona que tiene que trabajar y que además se hace cargo de todas las facilidades de la casa, bueno, pues es un tema. Pero pues el muchacho entendió, entendió mis sueños, sobre todo cuando se sumó a verlos, ¿eh? Cuando él empezó a trabajar conmigo de la mano en la parte de vestuario, ya les he contado, bueno, nuestra vida cambió.
Así que... Él decidió que iba a encontrar trabajos que fueran home office, en los que siempre estuviera en la casa para que pudiera ir por sus hijos a la escuela, para que yo pudiera salir, o sea, adaptar todos los horarios y todas las cosas que se pueden hacer en casa desde casa. ¿Por qué? Porque mi trabajo requiere más salidas. Aunque lo puedo estar campechaneando entre cosas
que solo son en la casa, pues... Bueno, entonces, sí, Ale, no, hombre, pues tú ya tienes ahí, o sea, la mitad de la chamba hecha, o sea, tu marido hace home office. Sí, sí, yo creo que es una gran bendición, sí creo que es un gran punto, a mi favor, definitivamente, pero, güey, el hombre se esforzó, el hombre se ha esforzado. un montón por tener la facilidad de trabajar desde su casa. Es ingeniero, es administrador, pero le ha chingado desde los 17 años ha estado en oficina como Godín.
Imagínense, o sea, entonces se esforzó, se esforzó y se lo ganó. Y si lo pueden hacer y si lo puede implementar también su pareja, háganlo. Y eso, la pareja. Sé que hay muchísimas mamás solteras que no tienen la misma facilidad, ¿saben? De decir, tengo a mi pareja, me apoya, me cuida, es un buen... proveedor, es un buen papá, es una buena pareja. Hay incluso mujeres que tienen a sus esposos y llevan la crianza como si fueran madres solteras. El esposo no sirve para absolutamente
nada. Ni da bien de comer, ni da bien el gasto, ni da bien en lo emocional, ni da bien en la cama, ni da bien en absolutamente nada. O sea, un completo mueble nada más ahí, ocupándote espacio. No lo digo yo así, alguien me lo contó. La prima de una amiga me lo contó. Sí pasa, sí pasa. Entonces, es cierto. No es que no pueda salir adelante, no lo creo, porque he tenido muchas amigas y muchas conocidas que han, de verdad, han hecho cosas increíbles desde su trinchera, desde su
soledad, desde su soltería. Y es algo maravilloso, pero sí veo, obviamente, que el camino puede hacerse más duro. En ese sentido, yo que he hecho también, o sea, para que todo esto sea más rápido, ¿no? Cerrando como ese tema de el marido y de que yo tengo, sí. Un privilegio muy grande que es mi marido trabaja desde casa y mi marido es un padre y un esposo completamente presente. Gracias. No fue siempre así. Fuimos a terapia. No fue siempre así. Nos quisimos divorciar mil
veces. No fue siempre así. El vato tenía sus pinches machismos, micromachismos y misogíneas bien enterradas en la cabeza. Pero pues miren, como yo soy más pinche dura y aferrada, el cuate cambió. Pero bueno, los dos sabemos que somos... Una muy buena pareja el uno para el otro Y se sabe, baby, si me estás escuchando Saludos hasta allá Un beso en el chiquito Ahora, pasando a ese, yo, yo, como señora madre de familia, ¿qué
he estado haciendo? ¿Qué he estado haciendo que me ha ayudado a mi paz mental a organizarme mejor? Y a decir, basta de estupideces, Alejandra. Número uno, número uno, tengo mis tres fórmulas de vestir. Tres fórmulas, así, para cuando tengo calor, para cuando hace fresco y para cuando tengo frío. Ajá, hoy es el look de cuando está haciendo calor. Hoy yo tengo calor y tengo ya mi fórmula, que es una... playera, una falda, mis tenis accesorios
Es mi fórmula, mi fórmula. Playera estampada, falda de tulle, tenis o zapatos planos y accesorios. No lo pienso. Simplemente agarro esas combinaciones, me visto en cinco minutos. No van a encontrar ni siquiera el outfit of the day de este outfit porque ni siquiera me dio tiempo. Porque es uno de mis outfits de cuando de verdad, de verdad, de verdad llevo mucha prisa. Tengo mi otro outfit de camisa estampada, pantalón de color o estampado,
tenis que la hagan a juego y accesorios. Eso es como, ahí tengo que campechanear si le pongo un suetercito, un blazer o depende, ¿no? Si hace como más fresco. Y tengo el de frío, que es una capa de bajo, playera arriba y pantalón o falda larga. Y tenis. Cuando ustedes me encuentren así, es porque estoy ocupada, estoy corriendo, estoy... O sea, neta, no tuve tiempo de hacerme nada, maquillaje hipernatural. No pierdo el tiempo ya en cuánto tiempo me va a llevar ponerme outfit.
Y si al otro día yo tengo algo importante y que me requiera algo de hacer, desde la... noche antes preparo mi outfit. Antes no lo hacía, o sea, parecía... De hecho, mucha gente me preguntaba, Ale, ¿es que tú preparas mi outfit? No, lo voy haciendo mientras voy grabando y así. Y de repente grabar el outfit of the day me puede llevar entre 30 y 45 minutos entre lo que escojo, entre lo que me pruebo. Ay, este sí me gusta. Ay, este
no. Este con este arete. Me dejé de esas pinches mamadas y cuando la neta sí llevo prisa, tengo... Yo misma desarrollé mis propias fórmulas de estilo. Mis propias fórmulas. Cuando yo llego a hacer asesoría, No son tan comunes porque de verdad no me organizo. No es que no me organice, es que no he tenido el tiempo, pero espero retomarlas. Pero cuando las llego a hacer, siempre, siempre les digo, ten tus fórmulas para cuando vas a ir a trabajar. Para cuando tienes ciertas cosas
que hacer, ten tus fórmulas. Y es cagado porque yo no lo estaba aplicando hasta que yo decidí que lo tenía que aplicar para mejorar. Segunda cosa que hice. No importa qué esté pasando, si me confirman. Algo en tal fecha. No importa. Que esté diciendo. Ahorita algo importante. Que esté hablando contigo. Te voy a parar. Dame un segundo. Uno. Dame un minutito. Déjanos todo esto. Porque se me va a olvidar. Porque la niña TDA. Claro que lo va a olvidar. Entonces. Yo
misma, yo misma me obligué a que... Cosa que me confirman, oye, he confirmado tal evento para el día 10 de tal mes, a tal hora. Ok, y así como lo pongo así en automático. Y ya lo hice tan automatizado, tan... Al principio, uta, me costó. Y ya les había contado que ya había tenido muchas frustraciones y muchos enojos conmigo misma. Porque no había asistido a eventos, o no había tomado llamadas, o no había... tomado videollamadas de trabajo que me iban a pagar y todo. ¿Cómo
tuve que entender? Pues así. Así, perdiendo lana, perdiendo oportunidades, perdiendo contratos, perdiendo cosas importantes, ¿saben? Y llegando a esa frustración, esa frustración de, de verdad, les voy a decir una cosa así, hasta de agarrarme y golpearme la cabeza así como loquita, y decir, güey, qué chingados está pasando contigo ahí adentro. A veces lo único que se necesita es, de verdad, prestar un poco de atención y darle, de verdad, a mí no me lleva más de un minuto
poner en mi agenda mi alarma y... Así pongo en mi agenda digital mi alarma, mi recordatorio un día antes y dos horas antes. O sea, no hay pretexto de que se me olvidó y lo juro, se lo descargo. Y si en mi agenda no existe, no existió. O sea, si no lo anoté, ya no existió. Entonces, ahorita, eso es lo que hago. Inmediatamente. Y nadie se ha ofendido. Nadie, ¿no? De que estoy... Permíteme un minutito. Tantito, tantito. Uno así, chiquito. Nada más déjanos todo esto. Porque
si no, se me va a olvidar. Y la gente agarra la onda. Pongo la nota y listo. A lo que sigue. Hagan eso. Cuando voy a tener una semana muy, muy, muy, muy ajetreada, dejo la comida o trato de dejar la comida hecha de toda la semana. ¿Y qué hice en este caso? A mí me encanta cocinar. A mí me encanta experimentar en la cocina. Pero dejé de hacer eso por mi bien mental y por la rapidez. Yo tengo cinco... Cinco guisados base. O sea, cuando me preguntan, Alice, estás muy
delgada, que no sé qué comes. Cinco alimentos base. No tengo más. Caldo de pollo. Porque es mi alimento favorito en todo el mundo. Ajá. El caldo de pollo es mi alimento favorito en todo el mundo con su arrocito rojo. Es mi alimento favorito. Porque puedes tener muchas variaciones. Si un día ya te cansaste de que el caldito así normal, le pones chipotle y ya medio talpeño. Que un día le pones habanero y da otro vibe. Un día le pones cilantro, un chilito verde, tu
limoncito y aguacate y ya te dio otro vibe. O sea, con los complementos de repente. Es como el look. Es como la base de la alimentación. Y ya. Y las verduras las puedes variar. Porque un día puedes ponerle pura verdura verde. Un día le puedes quitar la papa. Otro día. O sea, no importa. Le vas variando. Y aparte el caldo de pollo. O sea, es sano. Es fitness. Es rico. Lo puedes variar. Para mí, de verdad, es un alimento excepcional. Y luego incluye papa. Papa. Que
es mi tubérculo favorito. La papa. Es perfecta la papa. Papa la francesa. Papas fritas. Papas crujientes. Pastel de papa. La papa se puede hacer en mil versiones. Bueno, ya me estoy desviando del tema. pero bueno caldo de pollo y luego con todas las piezas de caldo de pollo aquí lo que hice fue dobletear en vez de hacer Caldo de pollo para un día, hago caldo de pollo para dos días, pero hago 12 piezas de pollo y divido la mitad.
La mitad se queda en el caldo para comer dos días junto con el arroz y la otra mitad la hago en mole. En mole, súper fácil. Con el mismo caldo de pollo que ya salió, pones el mole y haces enmoladas o taquito de mole o lo que se te ocurra que te guste con el mole, ¿no? O sea, o con tu taquito y ya tuviste tus piezas de pollo y ya cubres otros dos días. Y ya de ahí lo campechaneo con un guisado que, bueno, yo me inventé, me
saqué de la manga, que es carne. molida con champiñones, con nopales, arroz hervido, así una onda como japonesa, salsa de soya y tu salsita macha. Ese me dura para después, se puede usar para cenar o para desayunar. Tiene proteína, tiene... Es perfecto, es perfecto, es perfecto. Y para cenar y para desayunar, lo mismo. Siempre hago un kilo de frijoles para toda la semana y hago huevito con frijoles, burrito de frijoles, longaniza
con frijoles. Todo lo que se te pueda ocurrir con los frijoles y los pongo en topper y ahí ya tengo. Entonces, no cambio. Ya no pienso. Lo hago en automático. Ya no estoy viendo qué voy a experimentar. Y... Otro de mis guisados es la tinga, pero en Thermomix. Uy, bebé, la Thermomix. Ese es otro tema. Voy a traer a mi amiga de la Thermomix para hablar de la Thermomix. Pero mientras voy cocinando todo esto, o sea, yo voy cocinando a dos. Mientras cocina la Thermomix,
voy cocinando mi caldo de pollo. Cuando está mi caldo de pollo, voy cocinando este tal y así lo voy campechaneando. Y dejo ya. Trato de dejar para toda la semana. Pobres de mis hijos. Llevan años comiendo lo mismo. Sí, de repente, cuando tengo el tiempo, Cuando sé que va a ser una semana súper ligera o en verano, le echo más ganas y ya regresamos a la programación habitual, ¿no? De que pescado empanizado con tu ensaladita, ¿no? No sé, este, pasta a la boloñesa, ¿no? Y
con tus albondiguitas, este tal. Vamos, sé cocinar de todo, pero aprendí. Aprendí que de verdad lo mejor es ser prácticos. Entonces tengo mis cinco guisados base y eso es el 80 % de la base de mi alimentación y de mi familia. Eso de verdad es que me ha servido, me ha servido un montón. ¿Y hoy qué otra cosa? ¿Qué otra cosa cambió en mi vida muy importante? ¿Y qué ha sido un tema?
Y es que todos mis servicios de styling, si alguien me quiere contratar para mis redes sociales, que eso es poco, pero si voy a dar una charla, si voy a cubrir un evento, si voy, subí mis costos. Subí mis costos a lo que de verdad me toca. Porque ¿saben algo? Mucho tiempo me hicieron creer y se hizo creer en la industria que lo que más importa son tus seguidores y que si tienes un millón, vales más que alguien que, como yo, tiene 100 mil seguidores. Pero de repente empecé a
hacer números y empecé a analizar. también influencers del rubro de moda y no tienen ni de cerca la misma comunidad con el mismo engagement, con el mismo compromiso que he formado yo. Y eso ha costado. ¿Por qué? ¿Qué me ha costado? Decirle que no a campañas porque no se alinean conmigo, porque quieren que sea un spot publicitario, porque quieren que diga cosas en las que no creo. ¿Y eso qué hace? Pues claro que a varias agencias, pum, pum, pum, y no quiero trabajar con ella,
no quiero trabajar. No, problemática. Y no, es medio payasa. No, no soy payasa. Yo soy lo que soy, digo lo que digo y hago las cosas como son. Por esa razón es que mi comunidad me quiere, la quiero, les creo y me creen. ¿Saben? Cuando yo he pedido la neta un consejo o algo, de verdad, los mejores consejos me los ha dado mi comunidad. Porque ellos también creen en mí y yo creo en ellos. Entonces, bueno, todo eso me ha costado. Así que cuando realmente empieza a haber interés
en otro tipo de proyectos, subí mis costos. Que dije, no importa. Si me van a contratar una vez al mes, pues no tengo pedo. No hay problema, pero que entonces me paguen y que cubra lo de todo el mes y que sea un pago justo. ¿Y saben algo? Creer en mí, de verdad, en mí de esa manera, Dios me lo compensó. El universo me lo compensó, amigos. De verdad. Y ahora trabajo, digamos que
menos por más. En la cuestión del styling, yo lo estaba regalando, ni siquiera les voy a decir cuánto cobraban, porque si se enteran, o sea, bueno, aquí se va a hacer un show en la industria y van a decir, no mames, por personas como tú, todos los, este, no valen nuestro trabajo, que no sé qué los stylings, no, pues yo estaba mal,
yo estaba mal, o sea, ¿por qué? Porque yo también lo estaba viendo como, sigo aprendiendo, estoy aprendiendo de la industria, me estoy posicionando, me estoy colocando, pero wey, lo que cobraba era una mamada. Cuando empecé a cobrar más... Muchas personas dejaron de trabajar conmigo, pero hubo otras oportunidades y otras personas que dijeron, sí, claro, es que tu trabajo sí lo vale. Y empecé a cobrar mucho más. Trabajar
menos, pero a cobrar mucho más. Eso que me ha permitido, obviamente, no tener que estarme matando y poder venir a estos espacios porque me queda más tiempo libre al que le puedo dedicar. No solamente a este podcast, no solamente a lo que me gusta, no solamente a mi contenido, que sé si es también por amor al arte, sino que puedo estar más tiempo con mi familia y con mis hijos y en mi casa y al cuidado de mi hogar. Entonces, nada, mix. En esa parte, dignifiquen su trabajo.
Vayan ustedes también, o sea, mírenos. el agua a los camotes, o sea, de en cuánto están cobrando los de tu misma industria y si tu trabajo lo está dando. Yo cuando entendí que no todo, y cuando yo misma dije, no me importa, no me importa no ser masiva, tengo números como si fuera masiva, no me importa no tener un millón de seguidores, nunca he hecho esto por ser masiva, por ser, por tener el reconocimiento de la mitad de México, no, y creo que eso es lo que ha hecho que esta
comunidad dure y perdure. Y eso, pues bueno, espero que... siga funcionando. Y esas son las cosas que he ido haciendo todos estos meses, dignificar mi trabajo y dignificarlo es también organizarlo, ¿no? Ponerlo en la agenda, agendar cada cosa, escribir cada cosa, ocupar mis mañanas al máximo. Ocupo y trato de ocupar todas mis mañanas al máximo cuando mis hijos están en la escuela. Trato de hacer en tres o en cuatro horas, a lo mucho que es que tengo, lo que podría hacer
en ocho o seis. Yo saco contenido, yo limpio mi cocina, yo los llevo a la escuela, les hago su lunch, me arreglo, saco dos, tres, cuatro videos, saco todo lo que voy a hablar en la semana, veo en cuatro horas, saco lo que podría hacer en ocho. Trato de no perder ni un minuto de mi tiempo. A veces yo entiendo que por eso me pueda saturar. Pero es que si no, no hay otra manera. O sea, si no, no tengo manera. O sea, ya cuando me doy cuenta ya... Ya tengo que ir por mis hijos
a la escuela. Y una vez que los niños ya llegan de la escuela, vamos a reconocerlo. La tarea, sus actividades extracurriculares, cámbiate, tiende tu cama, esas peleas con los niños cuando son niños. Entonces trato de hacer en esos tiempos lo que puedo. Ya que si no puedo ir en la tarde, le dejo la chamba a mi esposo. Obviamente, chinga, pues si también son tus hijos, ¿no? Y con él no se ha visto mermada su carrera. ¿Me entienden? Ni tampoco la mía. Y él y yo nunca hemos puesto
como pretexto nuestros hijos. Él y yo estudiamos los sábados y mientras estamos estudiando, los niños están ahí desayunando y ahorita les hemos quitado parte de sus sábados porque estamos los dos. Él está haciendo una especialización. Yo también. Él después quiere hacer su maestría. Entonces, nada. O sea, aprendimos a trabajar en equipo. Eso es muy, muy, muy importante y creo que tengo que rectificarlo y comentarlo.
De verdad, tienes que ser... Si tienes un buen equipo en casa... ser mucho más fácil que las cosas salgan y que además que sepan que cada quien tiene sus propios sueños y es válido que los dos cumplan sus sueños y obviamente trabajar para que también tus hijos, y es el caso que tienes pues sigan trabajando para ti la vida se vuelve más complicada cuando tienes hijos, si no tienes buenos tratos con tu pareja eso es toda la verdad lo único que puedo decir pero
si lo puedes arreglar hazlo y hazlo más llevadero y bueno amigos pues nada nada un poco el contexto un poco los tips un poco chisme un poco aprendizaje un poco enseñanzas de vida ya saben que aquí hay un poco de todo y en el próximo hablaremos de moda amigos espero que les haya gustado espero que estén emocionados espero que lo compartan que lo escuchen que lo repitan mil veces y nos vemos y nos escuchamos en un próximo capítulo si estás viendo esto desde YouTube ponme los
comentarios de qué quieres hablar y a ver si llegaste aquí suscríbete comparte repítelo compártelo a todos tus amiguitos a tu tía a tu abuelita y nos vemos en un siguiente capítulo bye
