Y en la mañana Fonsize. Fonsize, curtillo. Estuve ahorita en el aeropuerto y ya todo hay Fonsize. Y lo encuentro muy tierno. Sí. Lulinavi. Mucha basura, pero yo me compré una bolsa de bubulubus mini para... O bulubulu, como le dice Pascal. Bulububu. Bulubulu. Bulubulu. Y este, bubulubus mini. Y para... Porque tú sabes que tengo mucho trabajo hoy en día, entonces me... Cada vez que termino ciertos niveles de mi día, me como un bubulubu de previo como un perro. Y este, mucha
basura. Pablo would be proud. Sí, pero mucha basura. Lo pensé el otro día. Como, ¿por qué no? En vez de comerme seis de estos, me compro dos. Porque no es lo mismo. No es lo mismo. Es como la coquita de vidrio pequeñita. Es mejor. La coronita también sabe más refrescante que la coronota. ¿Ves? Así el bulubulu en frío. Sí, frío, obviamente. Como el Reese's Pieces, también pequeñín. Pero toda mi casa, todas caminando, hay un pedazo de, un paquete bulubulu aquí, un
paquete bulubulu allá. Pero bueno. Esto es lo que puedo esperar. Bueno, una coronita pequeña. Sí, exacto. ¿Qué prefiere usted, una corona o una coronita? Comentenos. Neither here nor there. Comentenos. Y hoy es un cortillo de Navia, así es que agárrense, persínense. Este cortillo se lo dedico a Emma, la perrita de nuestro productor, que está aquí presente, porque Luli. No es ningún secreto que no existe nada mejor que un perro
en este mundo. No existe. El que crea que existe algo mejor que un perro es porque no sabe nada. Los perros, sus patitas huelen a chetos, sus boquichas huelen a basura, te llenan toda la ropa de pelitos y te invaden tu privacidad y tu espacio personal. No lo respetan y yo lo amo. No hay nadie que te quiera más. Si sales a tirar la basura y regresas, te saludan como si estuvieras regresando a Vietnam. ¿Sabes qué pasa? ¿Qué? Que si cortas con un perro, no tiene otro dueño
al mes. Exacto, exacto. Se ha discutido esto. Sí, sí. En eso diferenciamos a los humanos. Sí. Sí, exacto. Perdón, la vi continuar. Ya me bajoneaste. Ya no quiero grabar. Gracias. Bueno, nos han acompañado estos tiempos ancestrales, nos han calentado los pies y el corazón, y yo los amo literalmente. Sí lo he pensado, como si cuando te mueres, en una película te preguntaban, ¿te acuerdas de ese diálogo? Creo que era una de Will Smith. ¿Cuál? Cuando me muera, me pregunten
qué es lo que más me gustó. Voy a decir que tú, yo voy a decir que un perro. Eso es, esa es mi frase. ¿Y a quién le decía que tú? No me acuerdo. ¿A una coronita? Exacto. Porque si no, güey. A una pinche vieja. Qué pinche ridícules, güey. Porque al mes iba a encontrar otra que le iba a decir lo mismo. Obvio, obvio. Bueno, bueno. Hoy te vengo a hablar de un fenómeno que me parece absolutamente adorable. ¿Has oído hablar de los perros de la protesta? O en inglés, los Riot
Dogs. Se oye más padre en inglés. Por supuesto que no. Ok. Riot Dogs es un excelente nombre para una banda de punk, por cierto. Justo pensé y lo que te iba a decir, como Pussy Riot, mi, mi, mi, mi, mi, onta Riot Dogs. Riot Dogs. Bueno, como siempre. Lloré investigando este tema y espero no llorar contándotelo. ¿Has pensado en medicarte? ¿Por qué vas a llorar hablando de un perro? Es que literalmente no puedo hablar
del perro sin llorar. Si superas algo. Mi Rumi y yo somos amantes de los perros, como tú bien sabrás. Y a veces entro a su cuarto y la veo llorando. Y ya sé lo que está pasando, que está viendo videos en TikTok de perros. Y es lo mismo, le pasa a ella. Siempre que entra a mi cuarto y estoy llorando, es porque estoy viendo TikTok. Bueno, yo también solo voy a decir que cuando veo una película, Prefiero que se... Ah, obvio,
que se muera la persona. Sí, obvio. Y de las películas que más he orado es de que Dancer in the Dark, Los Miserables, Marley y yo. Ay, no, yo no veo... Marley y yo jamás la vería. Nunca, no veo películas de perros. No vi Hachi, eso yo no puedo. Me voy a tener que ir al hospital después. Al hospital, deshidratación. Y La Razón de Estar Contigo. No. No voy a ver nada de eso. ¿Ese también es de perros? Nunca. Pero bueno.
Ojalá no llores, pon tú. Sí, quizás llore. No sé, ayer cuando lo estaba investigando lloré mucho, entonces yo espero ya haberlo sacado todo. Pero bueno, ahí tienes que existe un fenómeno rarísimo del que se han dado cuenta poco a poco. Y es que cuando hay protestas en lugares donde hay perros callejeros, los perros en vez de ponerse del lado de los policías, se ponen del lado de los protestantes. No es cierto. Y voy a llorar. Es que hoy te voy a enseñar las fotos netas.
¿Por qué? ¿Por qué? Vayan a YouTube, por favor, para ver a nadie que nomás hizo así y chilló. Cuando te digo que se ponen del lado de los protestantes, no es de que solo estén ahí, es de que se ponen a atacar a los policías. O sea, atacar y ladrar se ponen punks. Pero dime algo, de que un poodle mexicano, ya sabes. Estoy segura que sí. ¿Ya sabes cuál es? Sí, sí, sí, el perrito mexicano típico lagañoso con la lagaña morada. Ahí le
labra al paludo. Sí, sí, sí. Bueno, aunque es un fenómeno que ahora en retrospectiva se ha observado previamente, realmente ha quedado documentado gracias al internet. Sí. Y específicamente desde el 2008. Entonces voy a hablar de dos. Hay un chino de perritos. Desde que se acabó el mundo. Desde que se acabó el mundo, piénsalo. Empezó en el 2000. Bueno, este, el primer perrito celebridad de perro de protesta celebridad. empezó con unas protestas que hubieron en Grecia en el 2008.
Entonces, no entraré en detalles de la manifestación porque fue una cosa muy compleja, pero básicamente la policía mató a un chavito de 15 años y eso desencadenó un montón de protestas. Big no, no. Y entonces, como que duraron, hubieron varias protestas en Grecia desde el 2008 hasta el 2012. O sea, fue como que muchas, no solo por esto, pero hubieron muchas seguidas. Entonces, en estas manifestaciones... Todo el tiempo que estuvo
Obama en el poder, digamos. Exacto. Mírate. Bueno, en esas manifestaciones nació el perrito de protesta por excelencia. Su nombre era Luicanicus. ¿Luicanicus? Luicanicus era, o sea, el nombre significa, es como un tipo de salchicha en Grecia, pero el perro no es un perro salchicha, es un perro muy guapo. El perrito vio... Perro salchicha, gordo bachicha. Estoy hoy. Perro salchicha, gordo bachicha. Ya no voy a hablar. Bueno, a ver, el perrito, Luicanicus, vio gente reunida, enojada y dijo...
¿Qué les hicieron? ¿Qué pasó aquí? Cuéntenme. ¿Qué? ¿Quién los hizo enojar y por qué? Y entonces cuando le contaron, el güey dijo, no, no, yo también le entro. Entonces fue fiel acompañante de los estudiantes, se le aventaba a la policía, les ladraba. Cuentan que en una ocasión la policía les aventó una lata de gas lacrimógeno y Lucánicos fue a agarrarla y la regresó. Dicen que no le tenía miedo a nadie y que literalmente si veía a un policía se le aventaba a matar. El güey
no podía ver personas uniformadas. ¿Pero cómo sabía? O sea, ¿cómo sabe el perro? No sé. Aunque trataron de adoptarlo, a Lucánicos de la Tía están en la calle de Rufián. O sea, como que se salía y le gustaba. Él quería estar... Riotog. Y estaba en todas las protestas. Ahí aparecía de la... Sí, está muy cagado. ¿Qué perro es? Escríbemelo. Ahorita te voy a enseñar. ¿Un típico callejero? Es un perro como grande, naranjita.
Te voy a enseñar fotos. Está guapísimo. Entonces, como no quería que lo adoptaran, muchas organizaciones de la izquierda lo cuidaban y como que le pusieron su collar y se hacían... O sea, lo iban a ver y a visitar y a darle de comer y así. Y entonces, porque él estaba muy contento manifestándose, pues participó en todas las manifestaciones que
hubieron en esos años. La más curiosa que esta me encantó pasó en el 2011, porque ese año hubo una manifestación del sindicato de policías en Atenas y entonces mandaron a la unidad de antidisturbios a controlar la situación. Y entonces Lucánicos vio a dos bandos uniformados y dijo ¿Quién es quién? Entonces dicen que se quedó observando un rato y que cuando se dio cuenta que los del antidisturbio eran los malos, se fue. Y él quién sabe cómo sabía que esos eran los malos y se
iba contra esos. Se iba contra los malos, güey. Entonces esto le ganó. Y luego los malos no tienen perros también. Sí, pero esos son perros entrenados. Claro, y son como... Es como... ¿Te acuerdas de esta película de todos los perros que van al cielo que están como los perros así bien elevados? No, porque no veo películas de perros. Esa es de caricaturas. No, no la vi, por supuesto. No. La de Mayer Vagabundo. La dama y el vagabundo,
sí la vi. Esa sí, es la única. Pero no, no saben por qué fue, pero fue tan raro que esto le ganó la nominación a persona del año de la revista Time en el 2012. ¿De qué estás hablando? Time, be serious. Si me fueron a tomar una foto y sale Lucanico. No. Time, be serious. Time is losing the plot. ¿Cómo de qué hablas? ¿El perro? ¿Es persona? El perro se dio, sí. Te estoy diciendo que se dio cuenta que entre dos uniformados logró ver quién era el bueno. Es más persona que muchas
personas que yo conozco. Punto. Entonces, Luganico se enfermó en el 2014 porque tenía muchos problemas de salud. De todo el gas lacrimógeno que respiraba. Porque agarraba las latas con la boca. O sea, se enfermó y entonces se murió en el 2014. Pero, pues, perrito celebridad. Persona del año del time. Te voy a enseñar ahorita las fotos para ver si no lloras. Y luego te voy a hablar de otro perrito protesta que fue en la década de
los 2010. Igual hubieron muchas protestas en Santiago de Chile y el negro era un perrito callejero negrito, evidentemente, que me dio una de las estudiantes ahí en Chile cuidaba. Ella se llamaba María Campos. Y de hecho la leyenda cuenta que ella le ponía como una camita en su casa y que de pronto el negro llegaba y luego se iba. Y que cada vez que el perro se salía a la calle, María le daba la bendición literalmente porque no sabía si iba a regresar. Pero eso era como
el lore del negro y ella. Y entonces muchos de los estudiantes lo conocían. Pero el güey vivía en la calle. Pero entonces empiezan las protestas y el primero en participar fue el negro. Al que apodaron después el negro matapacos porque le dicen pacos a los policías en Chile. Porque el negro matapacos y le amarraron un pañuelo rojo así en su cuellito. Otra gran nombre de banda pop. El negro matapacos ahí estaba atacando y dejando salir su vida perruna en contra de las
injusticias. Y a partir de ahí el negro matapacos apareció en todas las manifestaciones que hubo. En esa década en donde había injusticia, el matapacos aparecía con su pañuelo rojo. Siempre del lado de los estudiantes. El negro Matapacos murió el 26 de agosto del 2017, pero no murió solito, murió rodeado de sus amigos en un veterinario. Pero vi que el condenado dejó una descendencia de por lo menos 32 cachorros con 6 perritas diferentes.
Suena muy Matapacos. Sí, on point. En el 2019 instalaron una escultura del negro Matapacos, pero los policías la vandalizaron. Los policías su color es verde. También sounds on point que la policía vaya y vandalice una estatua de un perro. ¿Qué le hizo el perro más que morderlo? Ok, lo mordió, pero qué? O sea, como policía vas y vandaliza Matapacos. Ubíquense. No, Pacos.
Pacos, ubíquense. Pero bueno, dicen que supieron que fueron ellos porque el color de sus uniformes es un verde muy específico y la fueron a pintar toda con ese color de verde. Qué ridículos. Y luego la trataron de quemar con la escultura de un perro. El negro mata. Paco se convirtió en un símbolo. Claro, pero qué ridículo es. Por eso las instituciones, por eso los imperios caen. Estoy de acuerdo. Están fuera de onda. Sí, sí,
sí. Pinches tetos. Entonces, luego la trataron de incendiar, entonces se llevaron la escultura a un museo que se llama el Museo del Estallido Social y ahí se quedó. Pero no solo eso, sino que en el 2013 le hicieron un documental llamado Matapacos y luego también en YouTube pueden encontrar un cortito que se llama en el 2022 que se llama Matapaco, que lloré obviamente. Y estos son los perritos de protesta. Hay más. Hay uno que se llama La Vaquita. Que también creo que es de
Chile, la vaquita. Ese ya ni quise entrar en detalles, pero vi que unos policías le dieron un como balazo con una bala de goma. ¡Ah, perfecto! Con una bala de goma, entonces lo lastimaron, entonces toda la gente juntó dinero para ayudar a la vaquita. Y lloraste. Obviamente lloré, por eso ese ni lo incluía aquí, porque vi fotos de vaquitas en el veterinario. Pero ahora que lo mencionas, a cada rato hay como fotos de protestas, como de estudiantes, tal, y siempre hay un perro
ahí. Sí, y ve, te quiero enseñar. Ahora que lo mencionas. Te quiero enseñar fotos del lucanico porque está, o sea, ese güey es guerrero. Ve esto. Se las voy a poner en Instagram, síganos. Pero... Nos pueden seguir en Luli y Navi en Instagram, en Twitter, en todos lados. Sí. Este es Lucanico. Pero velo porque en todas sale ladrándoles a los policías. Sí, está en Ohio. Ve esta. Corriendo ahí con los estudiantes. Fresh. Está guapísimo. ¿Qué es esa foto tan preciosa? Y te quiero enseñar
la foto que le tomaron los de Time. Ve aquí, está agarrando la lata con la boca. Esta fue su fotoshoot de Time Magazine. Divino. Y el matapaco es este. El matapaco está precioso también. Qué enojón el matapaco. Pues sí. Está el policía ahí. Ay, no, me puedo morir. Entonces, bueno, vean las fotos en Instagram y les voy a poner un videito también de Lugánico ahí. Porque el lucánico es mucho material y ese güey estaba loco. Entonces, bueno, estos son los perritos
de protesta. Güey, qué temazo. Si usted tiene una banda y no tiene nombre. Riot Dogs, Negro Matapacos. O sea, ¿qué hay de dónde sacar? Ahí está. Si va a cantar en inglés, Riot Dogs. Si va a cantar en español, el Negro Matapacos. Listo. Amo tu tema. Precioso. Adiós. Adiós. ¡Oh, yeah!
