y en la mañana Andale, muy bien. Navi, Luli, después de la Segunda Guerra Mundial, el mundo ya nunca volvería a ser igual. Y concretamente las mujeres ya no volverían a ser iguales. Después de haber trabajado durante la guerra en fábricas, granjas, después de haber sido enfermeras y espías y periodistas y todo, ya nadie. Béisbolistas. Béisbolistas, todo, ya nadie. Como bien nos enseñó Madonna y Rosie y Odoro. Sí, sí es cierto, qué gran película. Gina Davis. Nadie. Tom Hanks.
Continúa. El extra, el de la iluminación, el que carteaba el micrófono. Nadie se iba a volver a amarrar un corset y tomar el té y hablar de la fiesta de la temporada. Ya nunca volvió a pasar eso, más que ahorita. La clase ya se perdió. Las mujeres se cortan el pelo, se pintan la boca de rojo y se van a chupar y a bailar Charleston. Abajo las tareas domésticas, arriba los old fashion, abajo los chongos de abuelita, arriba las faldas.
Y de hecho, sí, arriba las faldas. porque una de las cosas que hicieron estas chicas fue empezar a enseñar pierna, algo totalmente inusitado antes de los 1920. Por primera vez en la historia, el dobladillo de las faldas llegaba arriba de las rodillas. Un escándalo. ¿Qué? ¿Eso fue después de qué? ¿Cuándo? En los 20s. No, no, hermana. O sea, arribita. No. Arribita. No, sí. No. No, sí, te lo estoy diciendo yo. Yo y la Antonavi.
Bueno, ¿qué te digo? Esas porque eran de high class, pero o sea, empiezan a hacerle el dobladillo justo arribito a la rodilla. Y de esto va mi tema. ¿Después de los veintes? En los veintes empiezan a hacer faldas cortitas. Coco Chanel diseña estos vestiditos arribita de la rodilla, no hasta acá, sino aquí, así, de mirror todavía. Pero entonces, pues eso era... Algo que toda chica rebelde debía aprovechar. Entonces, que si de chingar se trata, vamos a chingar bien.
Entonces, las chicas más rebeldes se empiezan a decorar las rodillas. ¡No! Todo empieza cuando se empiezan a poner un poco de rubor o chapitas en las rodillas. Porque has de contar que... Sí, sí, sí, porque vas a enseñar la rodilla. Ajá, vas a enseñar la rodilla. Quiero que me la veas bien. Entonces, empiezan a poner rubor o chapita. Y luego una cosa lleva a la otra y terminan decorándose las rodillas con dibujos muy elaborados. ¿Nunca has visto fotos de esto?
Los dibujos en las rodillas de estas mujeres empiezan a volver cada vez más elaborados y unas pequeñas obras de arte que no podías evitar ver. Empiezan con florecitas o maripositas y terminan haciéndose paisajes, barcos, iniciales de sus crushes, retratos, etc. No, pero tú no te podías bañar. Bueno, no se bañaban diario en esas épocas. Ni tú te bañas diario. Bueno, no, no, no, diario
sí, solo un día a la semana no. Ah, bueno. El pelo es el que es un día sí, un día no. Bueno, pues estas niñas, ahorita te voy a decir qué material usaban, pero aparte, haz de cuenta que se ponían las medias acá arriba, o sea, como que lo que quedaba expuesto era la rodilla. Entonces, un periódico de esas épocas en Texas decía, tener un diseño en la rodilla es muy chic, apropiado y a la moda. No, eso no ha salido en ninguna
película. O sea, yo a nadie he visto con nadie en diseños en las rodillas en ninguna película. Bring it back, bring it back. Algunas usaban maquillaje para la cara, pero las llamas expertas se pintaban con óleos, ¿tú crees? Si cuidas bien tus rodillas, con óleo te podía durar un poquito más. Incluso si tenías dinerito de sobra, podías contratar artistas profesionales y hacer una fiesta de pintarse rodillas tú y tus amics. ¿Qué? ¿Qué? Leí una historia simpaticísima. ¿Cómo pinta
caritas? Sí. Sí, pero con tus amigas en las rodillas, sí. Leí una historia simpaticísima de que había un matrimonio que tenía dos perros y ella estaba obsesionada con los perros y el esposo ya no las aguantaba. Entonces ella se fue a pintar un perro en cada rodilla para chingar al esposo. Pero el esposo llegó y en venganza se fue a pintar la cara de dos vecinas muy guapas. Eso salió en el periódico. Pero no solo se usaban estas bellas artes de las rodillas para escandalizar.
En 1925, una estudiante de Nebraska llamada Mary Bell fue a un evento de la escuela. Ajá. con un chango de Darwin pintado en una rodilla y el retrato de un abogado en la otra. Que no sé si abogado que venía al caso, pero seguro algo. En protesta contra las leyes que prohibían enseñar la teoría de la evolución en las escuelas. Ah, pues seguramente el abogado era el que estaba ahí en el merquetengue. Obviamente los adultos estaban totalmente escandalizados. ¡Satan! Obviamente
castigaron a más de una. ¡Ni Panic! ¡Painting Panic le vamos a llamar! Ni Painting Panic. Las expulsaban de las escuelas y llevaban las rodillas pintadas y la madre. Pero ellas eran fabulosas. y lo siguieron haciendo y les valió madres. Pero luego eventualmente la moda pasa, ¿no? Sí, sí, sí. ¿Cuánto duró esta moda? ¿Tres meses? No, no, no, sí duró un ratito. Y luego por ahí de los sesentas tiene un pequeño comeback cuando
se empiezan a usar las minifaldas. De hecho, Revlon y Estee Lauder sacaron maquillaje para rodillas y era como un kit. ¿Qué? Y tenía como plantillas y stencils para que te pudieras dibujar tus rodillas. No es cierto. ¿Cómo? Pero no tuvo el mismo impacto que en los 20 y la moda pasó muy rápido. Y esa es la historia de las rodillas pintadas de los 20. Literalmente, yo no sabía que nada de esto existía. ¿Tú sabías? Sí, he visto las fotos, están padrísimas. Insane. Navi,
te amazo. Gracias. Me encanta. Gracias. Vámonos a pintar las rodillas. Vámonos. Bueno, no, porque... Tienes que exfoliar y tienes... O sea, ahorita las tenemos ya muy dañadas. No, mi rodilla no se percudía. Mi rodilla sí está suelta. ¿Y el codo también? El codo no. El otro día no me salía el óleo del codo. Ah, pues ahí está, mira. Parecía María Mercedes. Me dio un pena ir al súper. No me puedo reír porque toso. Amo. Bueno, listo.
Muy bien. Adiós. Adiós. es producido y conducido por nosotras Luli y Navi editado por Uriel Islas con producción de Giovanni Pacheco y producción ejecutiva de Guillermo Núñez y Jero Quintero hosteado y distribuido por RSS .com este es un podcast en colaboración con Bandimedia oh yeah
