Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Quedaran al descubierto aquí en... La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión.
De lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos. Una vez más, en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural, en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos inicio a una noche de leyenda.
Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5166-3405 en la página www.radiofórmula.com.mx y en Spotify. Encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp, mejor conocido como El Miedofón. ¿Cuál es? 55-2193-5926. 55-2193-5926, lo vamos a ir repitiendo a lo largo del programa para que tú siempre lo tengas a la mano. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlán, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznante. Donde también proponemos un tema para que tú nos des tu opinión.
En la Ciudad de México existen muchas leyendas y una de las más conocidas es la famosa Isla de las Muñecas, ubicada en el canal de Xochimilco, donde se dice que las pequeñas que ahí habían fallecido no podían descansar en paz, ya que sus espíritus seguían rondando por la zona hasta que Don Julián colocó algunas muñecas. Estas manifestaciones se dieron, pero hay una advertencia. Si entras al canal y molestas a las muñecas, estas te perseguirán por la eternidad. Una historia inquietante.
¿Tú ya la visitaste? Cuéntanos tu experiencia. Vaya, sin lugar a dudas es un lugar misterioso y perturbador que sí justamente Gina se puede encontrar ahí entre los canales de Xochimilco, en la Ciudad de México, así que vamos a ver de qué se trata este lugar con muñecas colgantes. Hola, buenas noches. Buenas. Habla Isabel de aquí, de Nuevo León, para contarles un suceso que me ocurrió hace ya muchos años. Era a finales del año de 1981. Yo recientemente me había casado, estaba recién casada.
Yo y mi esposo en ese tiempo teníamos días recién casados y andábamos buscando un lugar donde vivir, pero no había lugares donde nos fuéramos a vivir en ese momento o en ese tiempo, lo cual un cuñado mío, que era hermano de mi esposo, que mi esposo quepa descanse, nos ofreció dos cuartos que él estaba construyendo porque también se iba a casar, pero iba a ser después de que nosotros ya nos habíamos casado y nos ofreció un cuarto para acomodarnos mientras que encontrábamos otro alquiler. Así fue.
Entonces esa propiedad de mis suegros y donde también tenía mi cuñado su pequeña casita que nos prestó, estaba ubicada cerca, que serían unos siete metros para llegar al río, o sea, estaba colindando por el río. Entonces mi esposo trabajaba de noche y en ese tiempo mi esposo llegaba a las once y fracción, ella llegaba cansadito y solo cenaba y de bola se acostaba. Estabamos recién casados y era nuevo todo para mí vivir en esa casa, un cambio de vida porque, lo repito, estaba recién casada.
Pues no dormía del todo bien. Mi esposo se sentía con su familia y estaba en su casa, pues él dormía a patatirante, por decirlo así, y yo siempre estaba acabilando y dormitando y tenía miedo porque estaba muy oscuro por ahí, pues ya estaba el río. Y varias noches oía yo que me jalaban. Tenía muy buenas puertas la casita, quiero aclarar. La trancábamos con una tela, le echábamos pasador y luego la puerta a la otra, la grande. Eso era el mosquitero y una puerta, tenía doce rojos.
Y yo oía en las noches que ya cuando mi esposo estaba dormido que jaloneaban la puerta mosquetera, pero solo se hallaba el ruido de donde la jaloneaban, no la podían abrir porque estaba trancada. Y nunca vi quién era, solamente lo sentí varias veces y yo se lo comuniqué a mi esposo y en ese tiempo mi esposo dijo, no es nada, duérmete, no es nada. Y igual también pensé, era el aire o no sé, pero siempre pasaba eso.
Y una vez se me ocurrió oí que jalaron la puerta y oí un ruido muy extraño como un gruñido o como un quejido, pero el quejido era como de un animal, entonces yo abrí las cortinas con miedo de todo y estaba la luna. Yo me acuerdo que estaba la luna alumbrando ahí porque no había mucha luz, pero la luz de la luna sí estaba fuerte. Era una luna que estaba, pues sí, una luna llena.
Y yo vi un animal o un chango, no sé, pues para mí en ese tiempo lo puedo describir como un chango que iba caminando, pero sus manos estaban casi llegando al suelo y estaba caminando en dos patas. Este era más feo que un chango. Un chango pues hace muy, eso no era un chango, era como, para mí yo lo digo así como chango, pero en realidad era un ser así como con manos largas y encorvado, pero no muy encorvado. Y era una estatura, le calculaba yo como de 1, de 1 metro como 1 metro 200, algo así.
Más o menos a la estatura de una persona chaparretas, pero iba haciendo un ruido como un, como algo feroz, un gruñido feo.
Iba hacia del río, hacia la calle, pero este solo es hoy y yo ya no sé si se regresó, ya les bajé ahí, cerré la cortina y me acomode, me tapé hasta arriba y ya no supe, pero al día siguiente yo les dije a los familiares de mi esposo, porque toda la familia que vivía allí eran familia de mi esposo y yo les dije que oye esto, mi suegra pues ya se sabe bien dicho que la suegra nunca quiere las mueras, es muy raro.
Mi suegra me dijo no, pues has de tener muchos pecados para que tú me digas eso, porque nosotros nunca en tantos años que tenemos de aquí, nunca hemos visto nada.
Pues total así quedó, yo me quedé con ese sermón de ella, no me pareció justo porque pues yo estaba recién casada y pues ni me conocía para que, tan profundamente para que me dijera eso, entonces pues me quedé ofendida, pero al poco momento pues pasó, eso fue ya como unos cuantos, que será un mes, nos cambiamos, nos mudamos, nos fuimos a vivir ya en nuestra casita, pues ya lejos de ahí de los familiares de mi esposo,
pero pues mi esposo los fines de semana siempre me llevaba allí pues a seguir procurando a sus familiares y yo tenía que ir pues porque era un, por parte de la cortesía, porque tenía que ir con mi esposo, aunque pues por así, no había mucha camaradería que digamos de mi parte, pero pues yo tenía que ceder pues para que él no se sintiera mal. Vamos a continuar contigo Issa, nada más que déjanos hacer una pausa y regresamos.
El Miedofón, mensaje de voz o de texto 55-2193-5926 Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda. Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano peluda.
Continuamos con Issa, imagínate que su esposa, su suegra le haya dicho, no pues imagínate cuántos pecados tienes, porque nosotros aquí jamás hemos escuchado nada, la respuesta se me hizo como de mala leche, claro, tú crees que no hayan escuchado nada, vamos a continuar con ella.
Entonces cuando vamos a decir una semana que nos habíamos mudado a visitar a los parientes de mi esposo, incluyendo su madre, me comenta una concuña que viene siendo la esposa de uno de los hermanos de mi esposo, que ellos ya cuando nosotros no vivimos ahí, habían escuchado ese mismo ruido que oí de ese animal, pero no lo vieron como yo lo vi, ellos solo oyeron el ruido, se bajaron al río a buscarlo con dos perros que ellos tenían,
pero cual va siendo su sorpresa que al bajar el río y que los perros se devuelven llorando con la cola metida entre las patas, ellos se vieron a los ojos y dijeron, si estos vienen asustados y se devuelven, vamos a devolvernos nosotros, porque esto no es nada bueno, ahí es ellos los dos cuñados, es lo que le comentan a su mamá, y la señora como era muy devota de la iglesia y etcétera, eso, entonces ella mandó a traer al padre a ellos,
y les creyó, y llamando a traer al padre, bendijeron todo ese lugar, pero eso ocurrió a finales de 1981, bueno pues ese fue mi relato, esa aparición yo la vi en 1981 a ese ser, pero después al paso de los años, yo veía dibujado aumentado a chupacabras que aquí le decían en Nuevo León, era muy parecido, pero todavía se me hacía más alto el ser que yo vi, no sé qué sería, para mí yo puedo decir como les dije ahorita, como un orangután, como un chango,
pero no era feo, era algo muy monstruoso, algo feo, y un ruido feísimo, este bueno, pues ahí les dejo mi relato, y tengo más, esperemos más adelante contarles otros relatos que son más fuertes que este, pero pues este quería contarlo desde el inicio de lo que me ha ocurrido paranormal a mí, les mando muchas bendiciones a Gina y Nacho, también quiero aclarar que Gina y Nacho tienen una voz deliciosa,
oigo la voz de Gina, una voz entonada, una voz quete, no sé, una voz muy deliciosa, muy sabrosa, por decirlo, por chuliársela, y a Nacho le mando también muchos saludos, muchas bendiciones, están haciendo muy buen trabajo, me gusta su diálogo, esperemos mucho más tiempo de éxito, ok, bye. Gracias amiga.
Isa, pues si, tú nos acompañas por supuesto, gracias por estar aquí, saludos a todos los amigos que nos escuchan también en Nuevo León, y ya nos dijo, es la primera de muchas, así es que esperamos que pronto estés aquí con nosotros. Eso es, oye, ella es Isa... BR, no. No sé, aquí tengo la más, Isabel desde Nuevo León. Ok, porque fíjate que nuestra amiga Isabel, y Gina y Nacho,
¿qué creen? ya escuché de nuevo el audio, y no dice nada de Maussan, juro que lo había escuchado, seguro me confundí, me disculpo por eso, y de ahora en más adelante me abstendré de comentar, para nada mi amiga. No, la cuestión es que comentes. No, aquí, ¿qué no nos conoces amiga? No sabes que somos amigos, y aquí nadie juzga, nadie, por lo menos no de nuestra parte. Y... Este efecto Mandela, Nacho.
Sí. Que aquí lo podemos checar, que pensamos haber escuchado algo, y luego ya se va convirtiendo en algo que todos dicen o creen haber escuchado, y resulta que no. A dónde hay que hablar del efecto Mandela, porque tú vas a decir algo mi querida Isa, es cierto, yo también cuando tú lo mencionaste, como que lo recordé, así que pues... A mí me entró la duda, y no estaba segura, pero cómo te puede entrar esta cosquillita de si será o no será,
pero bueno, ahí le decimos a Nancy, que el efecto Mandela, ¿no? Sí, correcto. Oye, ¿tú has ido a la Isla de las Muñecas? Si conoces la leyenda, y luego vas a Xochimilco y te paseas por esta isla, obviamente, que es diferente que si no sabes nada y llegas, porque ya puede entrar también un poco de la sugestión, pero se dice, y eso es lo que se ha contado a través de las historias, que habían algunas pequeñas que se habían ahogado dentro del canal.
Don Julián, un señor que tenía su casa prácticamente en una isla rodeada de agua, a la que solo se podía acceder usando lanchas o, ya sabemos, allá en Xochimilco, las famosas trajineras, siempre temía por estos casos, y más porque se hacían frecuentes. Creía que muchas de las pequeñas no podían descansar en paz, ya que sus espíritus seguían ahí, en esa zona rondando.
Un último acontecimiento fue que una pequeña se ahogó cerca de la casa de Don Julián, debido a que se había enredado con plantas marinas, así que pusieron una pequeña cruz en el área, y desde la muerte de esta pequeña, el hombre vio que algo extraño pasaba dentro de su casa. Las cosas no eran las mismas. Muchos de los objetos de su hogar cambiaban de lugar. Era algo frecuente. Escuchaba el murmullo, risas, unas pequeñas vocecitas, como si estuvieran afuera de su casa.
Así que, para evitar más situaciones extrañas, tuvo la idea de comenzar a colocar muñecas. Empezó por dos, afuera de su casa, como una ofrenda de paz para el espíritu de cada niña que lo visitaba. Y su sorpresa, y que se quedó atónito, fue que algunas de estas manifestaciones paranormales comenzaron a calmarse. Así que, con el paso del tiempo, fue colocando más y más muñecas a lo largo de todo su terreno. Pero no son muñecas agradables, sino sucias. ¿Qué les falta a alguna pieza de su cuerpo?
Entonces, esto se volvió algo tétrico. Y poco a poco hoy vamos a comentar más acerca de este tema. Es importante que si tú ya visitaste esta isla de las muñecas, que nos des tu opinión. Claro. Es importante saber tu opinión. Porque también, fíjense que hay un hombre llamado Julián Santana Barrera. Y tú dices, bueno, ¿qué tan importante es este nombre? ¿Qué tiene que ver? Pues justo lo que comentaba. Don Julián. Es el creador de esta isla.
Y también hay una historia detrás de todo. Entonces, va a ser muy perturbador. Sí, oye, de repente estas muñecas que se les cerraba el ojito, ¿no? Y todas sin ropa, sucias, con algún ojito cerrado. Y sí, te da una cuestión tétrica, ¿no? Así es. Bueno, ahorita lo vamos a ir platicando. Y a todos nuestros amigos que quieran contar también sus historias. Obviamente, el tema central de esta noche puede ser la isla de las muñecas.
Pero lo más importante, cómo desde hace casi 28 años, tus narraciones son lo más importante. Así que le damos prioridad a eso. Y mientras tanto, pues podemos ir abordando el tema. Ahorita que dijiste los 28 años, podríamos nocho ir en el aniversario, ¿no? Dar un recorrido ahí a Xochimilco. Claro, y no hay que pensar cómo festejar. Ya se van acercando los meses. Así es. ¿Cuál será el fondo de la isla de las muñecas? Bueno, también a través del Miedo Fond, saludos.
Y claro que estamos recibiendo tus comentarios. Soy Christian. Les comparto una pequeña experiencia que nos pasó en casa de mi hermana en Mabuisclan, Veracruz. Fue mi hermana visitar a nuestros papás un domingo, como cualquiera. Entonces nos menciona que se habían estado escuchando ruidos arriba de la casa. Era de techo de lámina. Dice que se escuchaba que llegaba algo volando. Pero solamente a partir de la medianoche. Donde iba pisando, se veía cómo se doblaba la lámina.
Pero lo más extraño es que a la misma dirección que estaba su hijo, llegaba el animal o lo que fuera. Y mi sobrino tenía alrededor de seis meses. Era un bebito. Justamente donde tenía acostado a mi sobrino, se paraba en el techo la criatura. Y dice que como que rascaba queriendo meterse y mi cuñado la ahuyentaba pegando con un palo. Pegaba en el techo y así dice que ya iban varios días. Mis papás y yo, pues lo que nos contaba mi hermana, no le dimos mucho caso.
No le dimos importancia. Pasó una semana más y nos invitaron a ir. Era el cumpleaños de mi hermana a su pueblo y decidimos ir aquel día. Terminó la fiesta, se fue la gente. Y la verdad, ya no había ningún pasaje para regresar a la casa ya que era muy tarde. Entonces nos quedamos a dormir. Entré jugando con mi hermana. Nos comentó a ver si les toca escuchar aquel ruido como cada noche. A mí me entró un poquito de miedo. Pero igual no le quise tomar mucha importancia.
Mi mamá le comentó a mi hermana que cambiáramos su cama donde dormía. Chup pequeñito a otro lugar. Y pues mi hermana decidió cambiarla de lugar. Ya nos acostamos, eran pasaditas de la medianoche. Cuando escuchamos algo grande que llegó aleteando y se paró en la esquina de la casa. Empezó a caminar y se veía claramente cómo se sumía la lámina. Pues a esa hora no hay explicación de un ave o algo así. Entonces llegó al sitio justo donde dormía mi sobrino.
Lo que más nos asombraba es cómo sabía en qué lugar estaba mi sobrino. Si habían cambiado de lugar esa cama. Entonces llegó al sitio, empezó como a rascar. Y hacía un sonido muy raro que jamás habíamos escuchado. Entramos todos en pánico porque parecía que se iba a meter. La suegra de mi hermana se armó de valor y salió gritando groserías. Dejó de moverse el animal, no se veía nada para arriba porque la casa está alta. Entonces empezó a rezar la suegra de mi hermana.
Salió volando algo entre los palos. La verdad dice que vio unas alas muy grandes, pero nada de eso distinguió. Entonces entró, empezamos a regar agua bendita dentro de la casa. La verdad mis papás y todos estábamos en shock. Pero la sorpresa fue al otro día. Que fueron, fue una pareja a ver a mi hermana comentándole que anoche iban llegando a su casa. Vieron algo de lejos como que bailaba. Arriba de la casa como un pájaro muy grande, como un guajolote. Pero súper grande que hacía muy feo.
Empezando a platicar llegaron a la conclusión que a lo mejor se trataba de un nagual queriendo apoderarse del niño. Le aconsejaron que lo bautizara para que estuviera protegido. Y le recomendaron las tijeras en cruz y una paloma bendita. Aquí este fue mi pequeño relato de cómo escuchamos a un nagual y otras personas lo vieron. En el pueblo que vive mi hermana se escuchan mucho acerca de los nahuales. Hay historias que rondan por ahí.
A ver cuando les vuelva a contar algo o les envió un video de un supuesto nahual convirtiéndose. Lo tomaron unos señores con las cámaras de seguridad de su tortillería. Dicen que sí es cierto. El video ya que mi hermana lo miró dice que está horrible. Me despido Gina y Nacho saludos desde Toronto a Canadá. Los escuchamos diario en el trabajo. Mi compañero Romario y yo. ¡Orale excelente! Un saludo para ambos.
Y como la opción fue vamos a cambiar la cama, que tu mami dijo vamos a cambiar la cama del pequeño, del bebito, seis meses, para ver qué pasa. Y como ésta era una bruja, convertida en guajolote, sabía perfectamente dónde estaba el pequeñito y entonces ahora no iba a rascar donde normalmente lo hacía, sino donde estaba nuevamente ahora la cama. O sea, se quedó ahí como que la energía, ¿no? Ahí quedó.
Muy bien, Gina, vamos a hacer una pausa y regresamos porque todavía hay mucha tela de dónde cortar. Vámonos. 2, 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Te Duda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es, cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti.
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Bueno, desde que era un niño la escuchaba con Juan Ramón en Paz Descanse. Así es, mi amigo, te agradecemos mucho tu lealtad y tu fidelidad a esta emisión. Que sí, se trata exactamente del mismo programa en otra época. Y también, el señor Carlos Juárez dice muy buenas noches a todos los Peludos desde Chicago, Illinois. Saludos a todos. Claro, mi querido Carlos Juárez, te mandamos un fuerte abrazo allá cruzando las fronteras. También a Marcela Marcela y a José Rubén que dice nunca me saludan.
Sí, sí te vemos, pero de repente se van los comentarios. Sin embargo, hoy es un gran saludo para ti. Gracias por estar aquí. Julieta Rosas, cuando llegues a Xochimilco yo te llevo gratis en las trajineras y pongo la comida. Yo tengo muchas historias de mi tatarabuela, era la mera bruja del pueblo de Xochimilco. Mi querida Julieta. Queremos hablar contigo. Vamos a platicar un ratito. ¿Tienes chance ahorita? Nada más mandalo. Todo lo que hay que saber.
Un mensaje en el Miedophone y te marcamos de bolas si te gustas. Desde luego y muchas gracias por la invitación. Sí es que eso es y tal vez sí nos veamos por allá mi amiga. Hola Gina y Nacho. Buenas noches. Los escucho desde Canadá. Quiero contarles una pequeña historia de cuando estaba pequeña. Vivía en México. Soy del estado de Tlaxcala. Cuando iba a la escuela la maestra nos pedía llevar una leyenda o algo paranormal.
Y en ellas mis compañeros llevaban una sobre la casa de mi abuelo y la casa de mis padres que están juntas. Y decían que una cierta distancia y a una cierta hora de la noche se veía que la casa de mi abuelo estaba incendiada. Y llegaban con camionetas llenas de gente para ayudar a pagarla. Pero se llevaban la sorpresa que no sucedía nada. Lo raro de esto es que cuando estaba la construcción de la casa de mis papás se fue una barreta como si se la hubieran tragado la tierra.
Intentaron rascar a una cierta profundidad y no encontraron nada. Y a mi abuelo, sus amigos le dicen que desentierra el dinero porque ahí hay un tesoro. Pero mi abuelo no cree porque dicen que es dinero mal habido. Y a veces te cobra con algún familiar. Sí, es que esto de los tesoros no es tan color de rosa como se piensa. Que te encuentras el tesoro, lo sacas, lo disfrutas y vives feliz. No en ocasiones. Si no es para ti sobre todo puede traer complicaciones.
Se comenta que muchas veces existen algunos metales. Si no es que todos. Que producen algunos gases de acuerdo a las circunstancias en que se puedan conocer o estar estos metales. Es decir, si están encerrados en una olla, depende de la olla. Si están encerrados en algún sitio en donde el suelo tiene ciertas características. Pueden ser muchas las probabilidades de que existan cosas diferentes. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Me llamo Citlali.
¿Citlali? ¿Dónde te encuentras? En Canadá. Ah, oye, oye, especialmente. Tenemos a muchos amigos que están hablándonos desde Canadá. Eso está bueno. Ya se está pasando la voz y esto me parece excelente. ¿Qué nos quieres comentar? Es una historia de cuando estaba pequeña. En la escuela nos pedían, bueno siempre hay un tema que nos pedían como si lleváramos alguna leyenda o algo paranormal, ¿no? Sí. Ah, exacto.
Entonces, en el pueblo mis compañeros les preguntaban a sus abuelitos algo que había pasado que no fuera normal en el pueblo donde yo vivo. Entonces, mis compañeros llevaban escrito que les contaban a sus abuelitos que a una cierta distancia y a una cierta hora de la noche, la casa de mi abuelo y la casa que están juntas, la casa de mis padres, se veía que estaba ardiendo, o sea que salían llamas así grandes de fuego.
Entonces, llegaba gente a auxiliarlos y a ayudar con cubetas para poder apagar el fuego, pero, o sea, se llevaban la sorpresa de que no había nada. Entonces, bueno, pues eso sucedieron dos que tres veces. Entonces, cuando mis papás estaban en la construcción de la casa, de la nada se fue a una barreta. Con las que hacen como hoyos en la construcción. Entonces, pues rascaron para ver si estaba abajo, así, a una cierta profundidad, pero no había nada. Se la tragó la tierra básicamente.
Entonces, el piso, ese cuarto siempre está como medio levantado. Como que se mueve cuando uno camina ahí y dicen que entre la esquina de la casa de mi abuelo y la mía hay un tesoro. Y a mi abuelo le han dicho muchísimas veces, pero pues ahora sí no creen porque ellos han escuchado que hay veces que se encuentran el dinero fácil y a veces pues se cobran con lo que más quieres. Entonces, mi abuelo nunca ha querido, pero sí dicen que ahí hay un tesoro, primero por el fuego y luego por...
No le encontramos explicaciones que se haya ido la barretas. Se la tragó la tierra, no apareció. A ver, amiga, o sea que a la hora de estar, no sé, excavando, haciendo un orificio, explorando el terreno, ¿metieron la barretas y se les fue? Sí, a la hora que ellos lo estaban haciendo, o sea, yo creo que le pusieron como mucho peso y se fue. Como si estuviera muy lodoso, algo así como si algo se pudiera enterrar. O no sé, es que no le encontramos explicación. Como si fuera un pozo sin fondo.
Exacto. Oh. Y pues varias veces me tocó quedarme sola en la casa y sí, era como que a veces escuchaba pasos. Era la noche y bueno, fíjense que ese era mi guardel que colindaba hacia la casa de mis abuelos. Yo me quedaba completamente sola, a veces escuchaba que mis abuelitos se arrastraban la mesa o ellos estaban cambiando las cosas a media noche. Y yo luego al otro día los veía y pues les decía, ¿no? Son de broma o así les decía, abuelitos no me dejaron dormir.
Se escuchaba que estaban cambiando su mesa. No, hija, si nosotros estábamos durmiendo ustedes, ¿quién sabe qué tanto estaban haciendo? Y pues siempre, pues ya ahora lo escuchamos y es normal, ¿verdad? Así es. Pero en su momento sí nos dio un poco de miedo. Claro. Oye amiga, entonces, ¿no sabes si de ese orificio por donde se fue la barreta emanaban sonidos? ¿Se escuchaba algo? Pues, como crujidos, bueno crujidos, así no sé, como si se estuviera abriendo algo. Como una puerca.
Esa energía telúrica que en ocasiones se puede detectar. Sí, la verdad es que pues sí es, bueno en su momento a mí me dio mucho miedo. Ahora pues creo que creció conmigo, pero sí, sí fue algo escalofriante, no sé. O sea, mis primos no se querían quedar ahí por lo mismo, cuando iban de visita, es que escuchan muchos ruidos en tu casa. Guau, pues sí, ya me imagino, por todo lo que pudiese existir ahí en cuanto a energías, ¿verdad?
Pero algo que les haya impactado, es decir, una especie de ataque físico, que hayan movido los objetos, las cosas, amanecen en otro lugar o algo así. Pues bueno, hay otra historia que con mi abuelita tienen la costumbre de poner un nacimiento, ¿no? Entonces, pues mi abuelita pone esos animalitos y cositas por acá, ¿no? Entonces resulta que ese día fue el 24, para el 25 toda mi familia está junta ahí en la casa de mis abuelos.
Entonces, no hay, o sea, ya para la edad que tenemos los nietos ya no es como de ponernos a jugar con los animalitos, ¿verdad? Así es. Nosotros despertamos, o sea, de por sí nos dormimos tarde el 24, para el 25 los animalitos estaban formados hacia la puerta. No le encontramos explicación y es, pues, junto a la casa que colindan ambas, ¿no? ¿Cómo que formados? ¿Como esperando a que abrieran? Sí, así formaditos, formaditos. Y dígase que en la casa de mi abuelita siempre mis primos decían,
ah, es que se me aparece una niña de blanco. Y mis primos pequeños, ¿no? O sea, estaban pequeños y ya cuando crecieron, o sea, vemos a los animalitos ahí formaditos para salir hacia la puerta. Mis primos grandes ahora de 20, 21 años no van a la casa de mi abuelita por lo mismo. Van cuando hay mucha gente, pero para quedarse solo dos, no. Y mi abuelita siempre es de las personas que, ay, no encuentro esto, no encuentro el otro.
O sea, siempre se le perden las cosas, ¿no? A veces decimos por la edad, pero no. O sea, mi abuelita es muy cuerda para todo eso, ¿no? Y los animalitos tampoco le damos explicación a los animalitos del nacimiento formaditos para salir. Se dice que hay en la casa de mi abuelita ahí como duendes, ¿no? Y ellos los pusieron así. Pero la verdad, pues nunca hemos, o sea, nunca hemos descifrado qué es lo que en realidad pasa ahí. Ok, amiga, pues sí es un gran misterio.
A lo mejor sí existen los duendes en ese sitio y por eso hacen de las suyas. Mi querida Citrali, ¿me das un segundito? Necesito hacer una pausa y regresamos para concluir con tu llamada, ¿sí? Sí, perfecto, está bien. No te vayas, por favor. El Miedo Fono está listo. 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La Mano Peluda Pobre discípulo, el que no deja atrás a su maestro. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir.
La Mano Peluda Continuamos, estamos platicando con Citrali y vamos a escuchar. Así es, ¿estás ahí Citrali? Sí, sí, estoy aquí. Ah, ok, amiga. Ya nos habías espantado. Sí, claro. Entonces, ¿estaban los muñequitos ahí colocados como si alguien hubiese estado jugando con ellos? Sí, estaban ahí. No, no, no. Hace cuando nosotros los vimos nos asombramos. Ok, mi amiga. ¿Algo más que quieras comentarnos? Bueno, tengo otro relato. No sé si es cortito. A ver, adelante.
Cuando estaba pequeña, más o menos como entre 8 o 9 años, yo recuerdo que, o sea, Aria se acostumbra a lavar los trastes, o bueno, nosotros se acostumbramos a lavar los trastes fuera de la casa, ¿no? Un lavaderito para el agua, ¿no? Entonces, yo recuerdo que entre las 4 o 5 de la tarde, estaba como nublado y yo vi a Aria y vi un destello de luz, así grande, grande, grande. Y de la nada empezó a llover, pero primero vi el destello de luz. Y eso me dejó asombradísima.
Hasta ahora no le encuentro nada porque nunca más lo he vuelto a ver. Oye, ¿pero fue un destello de luz como una especie de relámpago? Es que era como un círculo, o sea, ahí se abrió, ¿no? Y de la nada empezó a llover. Algo bastante extraño, mi amiga. Yo no había escuchado nada semejante. O sea, ¿era como un círculo, o sea, una esfera o un círculo? No, no sé si... Bueno, cuando el sol hace su casa, ¿qué se dice la casa? Ajá. Algo así, pero no había sol. Estaba completamente nublado.
Y yo solamente vi arriba y empezó a llover. O sea, se abrió completamente. Fue como una luz. Y cuando vi hacia arriba empezó a llover. Y yo estaba lavando mis trastes, entonces los tuve que meter porque empezó a llover. Pero me dejó asombrada el destello de luz que hizo y cómo se abrió, ¿no? Mmm. Qué impresionante. Pues así me imagino que te dejó ese recuerdo. Y mi querida amiga, nunca lo vas a olvidar. Algo extraño, un destello de luz y de repente cayó un aguacero.
¿Llluvió fuerte o más o menos? Sí, no, sí, lluvió fuertísimo. Después hubo truenos relámpagos, pero... O sea, fue después de lo que yo vi. Eso es. O sea que sí hay una relación desde tu punto de vista. Pues sí, pero el problema es que nunca más lo he vuelto a ver. Pero tú dónde estabas, amiga? O sea, ¿donde ocurrió esto? ¿Era un lugar boscoso? ¿Era una calle normal? ¿Dónde estabas? Pues era un lugar transcurrido, una casa. ¿Okey? ¿O estabas dentro de la casa? No, no, no, estaba afuera.
¿Afuera de la casa? ¿En el patio, digamos? Sí, ajá, en el patio ahí estaba. Wow. Pues ahí lo dejamos, mi amiga, para que si alguno de nuestros amigos tiene algo que comentar al respecto, le ha sucedido algo semejante, sí es muy importante que lo platiquen, ¿verdad? Porque en realidad yo, mi amiga, nunca había escuchado algo así. Primero un destello y luego un megaguacero. Y si fuese un relámpago, un rayo o algo así, pues tú lo hubieras detectado como tal, ¿no?
Sí, porque después los vi, o sea, vi relámpagos, vi rayos, pero ya no igual al que vi al principio del destello de luz. Sí, pues por eso se te quedó super grabado. Sí, estaba más pequeña y ahorita es algo como que, o sea, no le encuentro explicación a eso, ¿verdad? Exacto. Muy bien, mi querida Citlali. Te mandamos un fuerte abrazo. ¿Y qué andas haciendo en Canadá? Es que me casé y me trajeron hasta acá. Ah, se andan llevando a nuestras mujeres bellas a otros países. Bueno, está bien, ¿no?
Mientras seas feliz, mi amiga, qué bueno. Pues sí, la verdad sí. O sea, te casaste con un canadiense. Esperando nuevos aires. Muy bien, amiga. Perfecto, pues te mandamos un fuerte abrazo y también a tu esposo de nombre. Axel. Axel, ok. Un abrazo para ambos y pues que sean muy felices, ¿eh? Y aquí estamos cuando gustes volver a platicar. Muchísimas gracias. Muchas gracias y me estaría reportando pronto. Excelente, mi amiga. Te mandamos un abrazo. Igualmente. Buenas noches.
Buenas noches. Hablando de la Isla de las Muñecas, esta historia ha sido tan famosa que ahora es un atractivo turístico. Cierto. Allá en Xochimilco, ¿no? Acerca para la frente a la pequeña isla de Muñecas. Algunas personas piensan que cada una de ellas está poseída por el espíritu de una pequeñita y entonces se siente a gusto. No es como tener este contenedor, el espíritu de aquella persona que falleció en una muñeca.
Entonces esto ha hecho que algunas personas para saber más del tema o querer investigar, ha intentado robarse a estas pequeñas muñecas. Pero también ya se ha dicho que hay una advertencia, que si tú llegas a esta isla de las muñecas y quieres molestarlas, ellas a cambio te van a perseguir, no solo ese día, sino por la eternidad. O sea, una maldición para todo aquel que ose levantar una de estas muñecas o alguna parte de ellas caerá una maldición que solamente la muerte podrá terminar.
Y ni ella, porque dice que por la eternidad no es esto. Entonces mejor si vas a este lugar, pues no intentes hacer alguna maldad contra algunas de estas muñecas. Así es, bueno pues mira, tantas historias. Después de haber encontrado una muñeca flotando, pues aquí don Julián decidió colgarla en un árbol como un tributo a una niña fallecida que por supuesto no tiene una lógica en cuanto a sus manifestaciones. Buenas noches, Gini Nacho, quería contarles algo que me pasó hace unos meses.
Mi cama está al lado de una ventana que da a la calle. Ya era algo tarde y la luna se veía muy linda, así que dejé la cortina arriba para ver un poco la luna antes de dormir. Resulta que me dormí, pero tuve pesadillas. Me desperté varias veces y en todas me pasaba lo mismo. Después de mucho bajé la cortina para seguir durmiendo, ya que entraba mucha luz, volví a dormir y ya no tuve esos sueños. Aquí también tenemos a Dania que dice que en casa de su mamá siempre pasan cosas.
Teníamos un espejo completo que reflejaba toda la casa. Empezamos a ver cosas en especial porque reflejaba la puerta ventana de mi antigua recámara. Tengo una fotografía que me tomé frente al espejo hace algunos años. Se refleja una niña de cabello largo con un vestido blanco y alrededor caras, en especial una cara que aparece más arriba de ella. Es un rostro de maldad mirándome. Desde entonces, quitaron el espejo por todas las actividades que se presentaron.
Tengo la fotografía en la memoria, pero me encantaría buscarla y poder compartírsela. ¿Qué tal? Buenas noches. Quiero contar una historia que ocurre en una carretera situada sobre Jalisco. Curiosamente se sabe que tiene grandes historias. A pesar de ser una carretera joven, han ocurrido grandes tragedias en un tiempo. Los pobladores comentan que tienen que cruzar esa carretera una noche. Lo hacen aterrados. Se cuenta que en esta carretera han ocurrido accidentes muy fatales.
En este caso, unos músicos se accidentaron. En este caso fueron seis personas. Fue después de salir de una external de trabajo cuando los músicos se dirigían a sus hogares. De forma extraña ocurrió el accidente donde ya existían cruces. Pues ocurrió que cayeron en un barranco donde fallecieron seis músicos y dos más quedaron heridos. Han ocurrido números de accidentes. Pero lo que más aterrizó a los pobladores es que se apareció un ente grande de rojo oscuro.
El cual se ha parecido varias personas que narran que es un ente muy largo. El cual tiene las manos muy largas. Se sabe que hay personas las cuales los han aventado. Incluso hay una persona que narra que se arrojó al piso con las manos muy largas, tan largas que tenía. Se escuchó cuando golpearon las manos tan largas que estaban atravesadas por la carretera. Yo en lo personal una vez cruzó por la mañana que iba a ser mi trabajo. Estaba un poco nublado y algo de lluvia.
Cuando de repente de reojo veía una persona muy grande por el lateral. Cuando crucé vi que se me arrojó y escuché un lamento. En lo personal yo también lo he visto. Y pues nada, solo la historia que les quería contar. Yo creo que es alguna clase de demonio que por ahí está ocasionando accidentes a los pobladores. Exacto. Y no importa como comentas que es una carretera joven. Pero el hecho de que haya estos accidentes y que constantemente haya fallecido ahí alguna persona.
Pues esto hace de esta carretera algo espeluznante por lo que ahí se vive. Vaya que siempre las hay esas carreteras espeluznantes. Hay unas que de verdad generan más miedo que otras. Pero siempre es un misterio transitar por una de ellas cuando vas en la noche. Y te das cuenta que no viene nadie más. Solamente tu auto volteas al retrovisor y no ves nada. Volta hacia el frente y no ves nada. Solamente lo que tus luces te permiten ver.
Ese espeluznante no sé si te ha tocado circular en alguna de las autopistas o carreteras y te haya pasado algo así. A mí ya me ocurrió y sí que se siente algo de nervio Gina. Como por qué no decirlo. El verdadero terror. El verdadero terror. Gaby Juárez dice, sí me encantan las voces de Gina y Nacho. Gracias por todas las historias de los seguidores que siempre uno se identifica con ciertas historias. Dice mi amiga. Es verdad.
Hay unas que de plano nos hacen como que match y nos podemos identificar con lo que se está narrando. Así que es cierto mi querida amiga esto que ocurre. Mira también nos están diciendo yo escucho la mano peluda acá con unos taquitos de bistec desde Valle Hermoso, Tamaulipas. Acá los esperamos. Imagínate cenando buen provecho y escuchando relatos. Buena forma de escuchar la mano peluda ahí entre taquitos de bistec y cebollita cambray. Para qué les cuento.
Bueno no es momento de hablar de comida Gina porque si no se nos va a abrir el apetito. Vamos a hacer una pausa y regresamos. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República de Estados Unidos continuamos después de la pausa. 55 51 66 34 05. Las historias tienen muchas formas de contarse pero solo una de comprobarse aquí en la mano peluda. Tenemos tu atención.
Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com Y sabrás que se sienta estar en boca de todos. Nadie es tan feliz ni tan infeliz como cree. Sabiduría en las redes.
Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda. Continuamos con más relatos, historias y vivencias. Buenas noches. Cómo te llamas? Lourdes. Lourdes, cómo estás? Bien, un poquito mal. Bien, un poquito mala de la garganta, pero ahí voy. Ah, ¿ya has de salida? Ya, ya tengo dos semanas enferma. Pero ahorita me queda un poquito de tost, pero ya voy saliendo, gracias a Dios. Sí, eso es lo último que se quita, pero te deseamos que pronto, pronto ya estés al cien.
Pero sí puedes contar relato, ¿verdad? Sí, sí, claro que sí. ¿Estás aquí en la Ciudad de México? Sí, en la Colonia Caracol. Claro, ya nos habías hablado antes y ahora vamos a escuchar otro relato. ¿De qué se trata? Mira, yo les quería contar unas experiencias que tuve en un hospital. Antes de cumplir mis 15 años, me tocó ir a una biblioteca. A mí normalmente mi papá no me dejaba ir a hacer trabajos por equipo ni nada, porque siempre decía que nomás íbamos a ser los tontos si no hacíamos nada.
Entonces yo casi siempre todos los trabajos tenía que hacerlo sola, aunque fueran por equipo. Yo tenía que hacerme todo el trabajo. Ay. Pero esa vez mi maestra me dijo que si no hacía el trabajo en equipo me retrobaba. Yo le dije a mi mamá y mi mamá dijo, no, no vas, me lo sé que es, pero mi papá se va a trabajar. Era un sábado, me acuerdo, el 15 de abril y el 15 de mayo cumplía 15 años. Y yo le lloré a mi abuelita porque mi abuelita era bien regañona, pues hacía que mamá hiciera las cosas.
Yo decía, yo quería ir a la biblioteca con mis amigos. Bueno, ya no tengo el cuento más largo. La cosa es que mi abuelita le dijo a mi mamá que me dejara ir y mi mamá dijo, vete. Cuando llegué a la escuela, yo estaba ahí en la, dije, en la escuela 76, ya no estaban mis amigos. Y ya me vinieron a regresar por mi casa. Dije, pues ya se fueron. Luego de un momento llegó a mi casa y estaban esperando a mí ellos ahí.
La verdad es que ya los fuimos a la biblioteca, pero no tardamos mucho tiempo en encontrarla. No había yo comido bien y desayunaba, ya me sentía mal. La biblioteca de los fuimos era la que estaba ahí. Hay un reloj como chino por ahí. No sé dónde era, pero yo me acuerdo que había un reloj. La cosa es que ya salimos tarde y ya cuando nos regresamos a la casa de ustedes, mis amigos habían quedado en dejarme en mi casa. Mamá les dijo, pero la llevan a la casa.
Pero yo me pegué con una de mis compañeros y me dijo, pues ahora vete sola. Y me dejé en el camión. Pero haz de cuenta que cuando yo me subí al camión yo ya no me sentí bien. Me empezó a sentir como rara. Como que caminaba como entre nubes. La cosa es que vi a una de las mamás según iba platicando con ellas, según yo iba de malas. Yo no me acuerdo de nada de eso. Tengo una laguna así como muy... La cosa es que cuando yo iba a bajar del camión, yo me bajó y lo último que oí se cayó la niña.
Cuando yo a dos los ojos estaba en el hospital. Estaba en la Cruz Verde. Era mi tercer día de estar ahí porque me caí del camión para atrás. Y estaba a un centímetro de educarme. A un centímetro. Estaba ahí a dos calles de mi casa de mi mamá. Pues la gente me conoció y fue a hablarla a mi mamá, ¿no? Y la experiencia que tuve es que cuando yo desperté del hospital, haz de cuenta que yo desperté. Y en ese momento yo vi que tenía el suero y tenía un montón de cosas.
Y empezó a meniar mi mano y se me zafó el suero. Y llegó una enfermera y me empezó a regañar. Y me dijo, ¡ay, qué hiciste niña! Porque yo como tenía 14 años estaba con los niños. Entonces, de momento me empezó a regañar la enfermera. Y de momento llegó un hombre y no recuerdo cómo era. Pero sé que estaba hermoso. Su voz era bonita. Y dijo, no, que ya está bien. Ya quítale todo eso. Que ya está bien. Y yo me le quedé viendo, ¿no?
Pero yo no te puedo describir el rostro solo que sé que era bello, ¿no? Entonces, él me dice que vas a ir a hacer una radiografía y tú sola vas a ir con unas personas para que te chequemos. Y le dije, sí. Pero haz de cuenta que yo volteé hacia el suelo y yo vi que mi cama como que volaba en el aire, así como que estaba flotando. Y yo me acuerdo que le dije, es que está muy alto. Y me voy a caer. Y me dijo, no, yo te tomo de la mano.
Entonces él me tiró su mano y me ayudó a brincar supuestamente de la cama. Pero haz de cuenta que había un saltote. Cuando ya estaba yo abajo, él me dijo que me iba con dos personas. Una era una embarazada y otro señor no tenía un ojo. Estaba ahí el ojo lleno de sangre. Y me dice, te vas a ir a hacer unas placas. Digo, pero yo solita, sí, tú solita. Y haz de cuenta que yo andaba por la Cruz Verde caminando. Pero yo vi, o sea, yo no sabía que era la Cruz Verde.
Pero haz de cuenta que yo caminé por la Cruz Verde y me iba agarrando de las paredes. Y di todo el nombre de la Cruz Verde. Y vas como flotando. Ajá, haz de cuenta que iba caminando como si nada. Yo cuando agarra mi ideoradiografía, me desmayo. Oigo el grito del enfermero y le dice la embarazada. Se va de amalla a la niña. Y haz de cuenta que pierdo otra vez la noción del tiempo. Y aparezco yo en una camilla que me iban metiendo en cuartos oscuros.
Pero haz de cuenta que había una puerta donde había mucha luz, mucha luz, mucha luz. Entonces me llevaban hacia la luz, ¿no? Entonces, a la hora de pasar la luz, yo abro los ojos. Y otra vez estoy en mi cama, en el hospital. Pero haz de cuenta que yo estaba en mi cama y yo estaba parada junto a mi cama. O sea, yo era dos personas y yo sí. Y el sacago ahí, ¿no? Y en eso empezó a entrar toda mi familia.
Porque según me contó mi mamá desde que ya los doctores dijeron que si me salvaba yo era de milagro. Y ellos ya habían hecho lo posible. Pero ya era cuestión ya de mí. ¿Tú de mí, no? Sí. Y entonces como iban a ser mis 15 años, pues mi mamá le dijo, déjame que entrémos a despedir. Y todos me pensaban que me iba a morir. Y ya se cuenta, Gina, que yo vi a todos pasar uno por uno lo que me dijeron. Y yo me moría de la risa porque yo estaba parada junto a mi cuerpo, ¿no?
¿Y escuchabas lo que te decían? Sí, yo me estaba riendo porque yo le decía, estoy aquí. Pero tú no, no me oían. Había una mujer junto a mí, vestida de blanco. Nunca le vi la cara, pero yo estaba bien contenta. Yo tenía mucha paz. Yo oía unos cánticos muy bonitos. Olía unas flores muy ricas. Y unos aromas muy... Yo estaba contenta donde yo estaba. Oye, pero en ese momento, ¿tú entendías que se estaban despidiendo de ti? Pues no. O sea, yo sabía, yo veía mi cuerpo. O sea, yo no entendía.
Entonces, como que estaba como choqueada, no sé. No sabían ni qué había pasado. No, no. Yo no había sabido que tenía un accidente. O sea, nada. Hasta que fueron, o sea, en el hospital fueron varias cosas. La cosa es que después, haz de cuenta, me vuelvo a dormir. Y despierto mi cama otra vez en el hospital. Con todos los aparatos, el suero, la sonda. Ya veo que se beben, que me despierto.
Pero la verdad que yo despierto, escucho cuando gritan de los doctores que ayudaran porque alguien estaba muriendo en la misma sala que yo. Estaba muriendo un niño. Oí todo el relajo y todo eso. Pero se dieron cuenta, yo abro los ojos. Y alguien se está muriendo, ¿no? Entonces, pasa y me dice la enfermera, ahorita voy a hablar a tu mamá que ya despertaste. Y entra mi mamá con un tío mío que trabajaba en ese tiempo en el periódico La Prensa. Y le platico que me habían parado.
Les cuento todo como si fuera cierto, ¿no? Y mi tío me dice, ¿cómo te van a despertar si tu viste 13 a 5 coma? ¿Tú subiste 13 a 5 coma? Y dice, ¿cómo te va? ¿Quién te paró? Y le puso un doctor como era. O sea, no sabía. La cosa es que mi tío trabajó con el doctor. Dijo que los iba a demandar. ¿Qué como era posible que no hubieran parado en ese estado? Y dije, ¿sola? Y que me desmayé. Y o sea, todo lo que platicé. La cosa es que nunca me paré, y nada. Los doctores dijeron, acaba de despertarse.
O sea, esos despertados que tuve anteriores no fueron ciertos. Pero yo caminé por el hospital porque cuando estuve ya me dieron de alta. Al lado de salir por las sillas de ruedas, yo vi todo lo que vi en mi sueño. El jardín. O sea, todo lo que tenía el hospital. No sé si tuve, salió mi cuerpo. Bueno, sí salió mi cuerpo, no, porque yo lo vi afuera. ¿Tuviste una experiencia cercana a la muerte? Ah, estuve. No, no fue la primera. Yo estuve tres veces cercana a la muerte, pero así de morir.
O sea, ¿tres veces has vivido algo parecido? Sí, sí, sí. La siguiente vez, ¿por la puedo platicar o? Sí, claro, estamos aquí, Lourdes, escuchando muy atentos. Hola, a Nacho y todo. Claro, amiga. Saludos. No, la segunda vez, haz de cuenta que fue una vez que iba a cumplir años. De cuenta que yo presenté a todos. Estaba yo con mi cuñada viviendo allá en Bombas. Y ese día llegó mi cuñada y otra mi cuñada, y mi compadre estaba tomando.
Y digo, oye, hay que celebrar, porque va a ser mañana mi cumpleaños. ¿Qué a poco? Digo, sí. Ah, entonces vamos a tomarnos unas y empezamos a tomar, y hasta hicimos unos refrescos y que no sé qué. La cosa es que ya llegó la noche y yo, este, al otro día me levanto y vi que no, que faltaba un día para mi cumpleaños. Ay, todavía me falta un día. Pues haz de cuenta, Gina, que yo vivía con mi cuñada en ese tiempo. Y me puse a lavar toda la ropa que tenía sucia.
Lave toda, cubí la cámara, la de mi marido, la de mis chicos. Y después planché toda la ropa y le hacía con bordo un orden. Yo no tenía todo guardado, pero ese día lo dejé todo afuera, como si alguien se lo fuera a llevar. Pues ese día pasó, yo estoy esperando mi cumpleaños y mi suya cuñada, ya mañana es, mañana es, y digo, güey. La cosa es que al otro día se paró mi cuñada al baño, me voy a bañar y yo, ¿te bañas tú? Porque baño más que tu papá.
Sí. Y ahí me ve, Gina, que se ve que mis niñas bañan, pero el baño de ayer era un baño largo. Haz de cuenta que de un lado está donde te bañas, del otro va hasta donde está el baño normal y del otro lado está como un tocador donde se arregla uno, ¿no? Sí. Y la cuñada se estaba arreglando mientras yo me estaba bañando. Y se me ocurre hacer las gárpicas. Ahí bañándome. Y en una de esas niñas, gacho, sentadillas, perdón, me agachó, ya no me pude levantar.
Pues yo quise levantarme y yo quedé doblada y todo le empezó a invitar a mi cuñada, pues como Gina, la música está fuerte, no me oía. Lunes, te voy a interrumpir, ya sabes, la pausa llegó. Permíteme el Miedo Phone 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. En dos ocasiones no debería jugar el hombre, cuando no tiene dinero y cuando lo tiene. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda.
Hay personas que nos han comentado de estas experiencias cercanas a la muerte, que les ha ocurrido una vez y que les transforma su vida. Lourdes no una, sino tres veces lo ha vivido y ahorita nos está platicando la segunda ocasión. Continuamos contigo. Sí, Gina, desde que ese día, pues, yo no me podía levantar y gritar a mi cuñada que me iba a desmayar. Porque es lo que sentí. Se me nubló todo y me dice este, ay, ya está agua fría y se te quita. Y como pude, me incorporé y abrí la agua fría.
A la hora de abrir la agua fría, pierdo el sentido, me caigo, se me cae la cortina del baño y había de cuenta que un tubo ha salido afuera y me abrió la frente. Ya cuando abrí los ojos, yo estaba con sangre y mi cuñada corrió a verme. ¿Qué te pasó? Le dije que me iba a desmayar. Fue como rápido. Entonces me dice, espérate, no te muevas. Voy a decirle, es todo que venga, porque digo, ¿cómo crees que me van a ver así de duda?
Como pude, yo no sé cómo lo hice, me levanté, le compré esa mona a toalla y como pude, llegué a mi cama. Y mi cuñada, ahorita te doy un cafecito y que se te quita. Y le digo, no sabes qué, Adriana, háblale a mi mamá. Me estoy muriendo, me odio a mi mamá que venga, porque me estoy muriendo. Y mi cuñada, no, mira que mi marido se había ido a ver un trabajo. Y le digo, no, háblale a mi mamá, porque yo me estoy muriendo, por favor.
Y ya le digo, párame mi rope, no sé cómo lo hice, y ya me vestí como pude. Cuando llegó mi madre, así, agarró a los niños, la ropa, todo lo echó en una bolsa y vamos. Y vamos a la casa de mi mamá, tu casa. Y mi mamá dice, ahorita voy a llegar a la casa y te voy a hacer un caldite, que no sé qué. Pero mi mamá no veía que estaba yo mal. Yo le digo, mamá, mamá, lleva a mi mamá al hospital, porque yo me estoy muriendo. Y me dice, ¿cómo crees, güera? Yo sentía un frío en los huesos, un frío horrible.
Digo, mía, mamá, yo ya no voy a poder caminar. Llévame, por favor, al hospital. Y había un hospital en la 52 ahí en la Moquezuma. Entonces mi mamá pasó a dejar a mis hijos con mis hermanos. Ahí los cuidan. Y se fue conmigo y mi hermano. Y me dice, ¿qué me sacaron? Y ella en silla de ruedas, cuando llegué al hospital, porque yo ya no pude caminar. Me mete el doctor, me revisa. Yo veo que el doctor hace una cara, porque nos conocía desde mucho tiempo. Habla con mi mamá.
Me curan, me curan las heridas de la frente. Y yo veía que el doctor me neva la cabeza y mi mamá lloraba. Y yo decía, ¿qué pasa, no? Y ya va el doctor y me dice, mira, güerita, te voy a acercar. Te desviaste la columna vertebraje. Es una persona que puede hacer ejercicio en el baño. Es una gran tasa de mortalidad. Y me explico. Y si yo no te puedo atender, voy a mandar a pedir un doctor especialista de la espina, pero su vida es muy grave. Está muy mal. Vamos a ver qué nos dice el doctor.
Algo que en ese momento el dolor no era nada. A la hora que llega el doctor me empieza a revisar. Empezó un dolor y no, pero de muerte. Entonces el doctor dice, no, entonces voy a quedar internada. Me meten al hospital. Y yo estaba en un grito. Era un dolor, un dolor in... muy insoportable. Me ponían inyecciones, me ponían todo. Yo era grito, gritos que pegaba. Y el doctor decía, ¿qué? No podemos terminar. Entonces de cuenta pasó todo el día.
Yo en un grito no había nunca un momento que yo dejaba de gritar porque el dolor era insoportable. Llegó la noche, yo estaba igual. Pero ante cuenta que llegó un momento de la noche. En la más bien, en la madrugada, ya no tenía yo dolor. Entonces me anduvo de baño. Entonces agarré solita, me paré. Agarré mi suelo, me fui al baño. Ya luego que yo iba regresando con mi suelo y todo. Me ve la enfermera y dice, no, pero ¿por qué te levantaste? Pues es que ya no me duele nada.
Y me subo a la cama yo solita. Y el doctor, en eso llega y dice, ¿qué pasó? Es que se levantó. Dice, pero no, ¿cómo te vas a levantar? Que ayer ya no podía caminar. No, no, pero ya estoy bien. Dice, doctorado está bien, que no sé qué. Y no sé qué tanto estuvieron haciendo, me revisaron. Llega mi mamá a la hora de la visita, como a las 8.00. Me ve con mis hijos y dice, no, ya está muy bien. Dice, mamá, bueno, ya que estás bien, le voy a dar el desayunar a los niños. Ahorita regreso, le cociné.
Pues ayer se cuenta que le dice el doctor Mauro a mi hermana, a la enfermera, le cambié hasta el suelo, por favor. Y dice, le dice, en ese momento me empieza a caer los abrazos de la enfermera. Y yo empiezo a sentir frío. Y le digo, yo siento mal, tengo mucho frío. Pero yo vi la cara de la enfermera. Salió corriendo, corre, llega el doctor. Y el doctor ya venía con un uniforme de fútbol, porque él se iba a jugar. Porque me dio que estaba bien. Él se iba a jugar a fútbol.
Y llegó vestido de futbolista. Pero al momento entra y se avalanza sobre mi cama, y te empieza a gritar, ¿cómo te llamas? ¿Cómo te llamas tú? Ay, doctor, pues ya saben mi nombre. Dime tu nombre, dime tu nombre. Pero yo decía, ¿por qué no? Pero yo lo único que les decía es que tenía mucho frío, mucho frío. Yo vi que me ponían conchas y conchas así encima. Y el frío era un frío horrible. Fusticísimo.
Y entonces yo, al de cuenta que ya no oía yo, al de cuenta que me fui pasando los segundos, yo no más veía que el doctor meñaba la boca. Ya no lo oía, ya no escuchaba yo nada. Todo era así como en cámara lenta, como si estuviera yo en otro lado así. Pasó no sé cuánto tiempo cuando yo vi que el doctor se sentó en la silla, se limpió el sudor, y yo me le quedo viendo y le digo, ¿qué pasó, doctor? Ay, bueno, pensabas muriendo. Y si no hubiera habido nadie, yo me hubiera muerto en ese momento.
¿O sea que el doctor se hubiera ido a su partido? Porque al de cuenta que me contuse a morirme, ¿cómo vio? Y yo sabía que eso pasa con mucha gente, ¿no? Sí. Entonces imagínate, Lina, yo subí, bueno, esa fue la segunda vez. La tercera fue cuando estaba yo estudiando comercio.
Iba yo con mi hermanito, iba yo a la escuela comercial a estudiar en la tarde, y le digo, no más se me acabó mi pluma, voy a comprar ahí con los viejitos, había una tienda que eran los viejitos, y voy a comprar una pluma, pero me uní a un hermano que se me pegaba como chicle, y ya me lo llevé a mi hermano, ¿no? A este punto pasamos a la tienda de los viejitos, y a la hora que regresan a la esquina, yo vi que venía un tráiler lejos.
Entonces me pasó la calle con mi hermano, pero yo cuando escuché ya el tráiler estaba pegado a mí, ya no venía lejos. Entonces lo único que hice fue aventar a mi hermano, y me caí al suelo, me caí de frente, y me tapé la cabeza. Cuando yo vi como rechino, yo vi los gritos de la gente, yo me destapé la cara llena, y la llenta del tráiler estaba pegada a mi cabeza. Así, así.
Entonces corren a levantarme, me había arrastrado las rodillas, se me habían roto las medias, porque como van con medias en la escuela, y yo preocupada por mis medias, que se me habían roto, mis rodillas rotas, y me dije, ¿cómo estás? que no sé qué, me levantaron, 10, 10. No, a mi hermano le fue peor, porque como la 20, cayó y se abrió la nariz, y corro a ver a mi hermano, y me voy a la casa, mi mamá me dice, ¿qué pasó?
Nos caímos, y yo, ay, güera, pero yo no le dije nada más que me iba a pelear un tráiler, nada. Y me cambié mis medias, me limpié mis rodillas, todo lo que tú quieras, y me fui a la escuela. No, cuando llegué de la escuela me pegaron, porque me dijeron, ¿sabes? te iba a matar un carro a ti y a tu hermanito, y me lo dije, sigue por allá. Esa fue la tercera que estuve, pero así, yo abrí los ojos, y la llanta estaba pegada a mi cabeza, así te lo juro.
Vaya, después de las experiencias que has tenido, ¿tú tienes miedo a la muerte? Pues no, porque yo sé que todos nos tuvimos que morir, y yo digo que si no hay mi muerte es por algo, ¿no? Me dicen que cuando, que tú tienes una misión, y hasta que no la cuentas, tú no te vas a morir. Sí, todos, todos los que estamos aquí en este momento, en este plano físico, es porque todavía no ha terminado nuestra misión. Y te digo, ¿qué dicen que transmite esa recarnación? Imagínate, el TINA.
No sé si sea cierto, pero sí me han sucedido muchas cosas, pero sí se queda de la muerte y se siente raro, ¿eh? Porque haz de cuenta que, como que pasas a otro plano, como que haz de cuenta que si estás aquí, pero no estás aquí porque tú estás en otra raya, en otro lado, y todo lo que está en la realidad ya no estás, no estás ahí. Son cosas muy raras, pero se siente muy... Pues no he sentido... La primera vez fue bonita porque no estaba yo niña, y como que no alcanzaba a verla.
Ya la otra, pues ya tenía yo como 18 años, estaba yo en comercio. Ya como que era un... Tengo que ir a avisar a mi mamá, y cuando la avisaron, pues ya me dieron mi tunda porque iban a matar a mi hermano y a mí. Pero pues es que yo vi el camión, te lo juro, lejísimos. ¿Cómo vendría como para alcanzarlos, no? A la mitad de la calle. Y pues yo lo único que hice fue que salvar a mi hermano, ¿no? En ese momento, y pues... No, creo que no valore en ese momento, así que era morir, que no sé.
No, no, me diste el nivel de peligro. De que le toque. Así es. Pues sorprendente este tipo de situaciones que... Agradeces, ¿no? Que todavía sigues aquí con tu familia. Sí. ¿Verdad? No, y en los hospitales me pasan cosas horribles. ¿Tienes... Eres una persona con capacidad extrasensorial? Sí, no, no. No me gusta por eso estar en hospitales. Me pongo mala en los hospitales. Seguramente tampoco te gustaría los panteones. No, porque ¿qué crees que veo a la gente acercándose a mí?
Ajá. Y más si es oscuro. No, no. Bueno, te cuento una cosa rapidísima. Sí. Fuimos a sacar el cuerpo de mi abuelita. Ya ves que después de siete años, dicen que o pagar más tiempo o la crema, ¿no? Sí. Hicimos toda la familia a sacar el cuerpo de mi abuelita. Yo... Estoy muy curiosa. No me tengo miedo a nada de eso. Ah, bueno, yo digo que pa' chavita no me ha dado mucho miedo. Y yo me acerqué a la caja porque dijo el sepultorero, ¿quieren verla? O así la echamos. No ve como la guardan, ¿no?
Ajá. Y yo se la puse enfrente pa' ver cómo estaba mi abuelita, ¿no? Y vi su cráneo. O sea, estaba completa una parte. Y vi su ropa. Y ya el señor sacó la ropa y empezó a desbaratarse el cuerpo. Al de cuenta. El cuerpo de mi abuelita, conforme sacaban la ropa, la sacudían. El cuerpo se empezó a desbaratar, pero su cráneo se veía completo. O sea, yo vi. Y le quedé así. Y él es donde mi hermana me dice, ah, quiero ir al baño. Y nos vamos, mi hermana, su hijo y yo.
Al de cuenta, iba mi sobrina, mi hermana y yo a buscar un baño allá al sepultorero, allá en el paldión. Y haz de cuenta, Gina, que de momento mi hermana pega un brinco y le dice, esa señora acaba de aparecer, no estaba ahí. Y volteamos mi sobrina y yo y la vimos. Era una señora vestida de negro, tapada de la cara. Pero haz de cuenta que ropa de antes, antigua. Y le digo a mi hermana, ¿cómo que estás loca? Seguramente no la viste bien. No hubo hermanas. Y se acaba de aparecer la señora ahorita.
Y nos quedamos mi sobrino, mi hermana y yo viendo a la señora, ¿no? Pero venía un cortejo fúnebre. Y a la hora que pasa, la señora estaba de cuenta, como si fuera una calle de un pedazo de distancia. Pasa en medio de las dos el cortejo fúnebre. Y la señora estaba enfrente y yo la estaba viendo. Cuando acabó de pasar el cortejo fúnebre, la señora ya había desaparecido ahí, enfrente de nosotros. Y nadie ni por dónde se venía. Porque en Pantión tú sabes que está solo, está todo pelón, ¿no?
Entonces no iba ni en el cortejo fúnebre y nos quedamos aquí los tres. Y le digo a mi hermana, la mejora era la muerta, venía a recibir sus cajas. Y solamente eso se me ocurrió decirle. ¿Tú cómo crees? ¿Qué sería? Pero apareció en la nada y desapareció ante nuestros ojos. Híjole. Pues no solamente ella, a lo mejor alguien más, ¿no? Que estaba ahí todavía vagando. Pues sí, yo digo que sí. Pero la ropa de la señora era de esas ropas de antes, como llenas de encajes negras.
Y traían velo en la cara. ¿Te acuerdas que antes se vestían así las señoras? Como velo así bordado. Y se cubría la cabeza. Exactamente. Pero no era ropa de actual, así. Si no era de mucho tiempo para atrás. Y ahora, hoy el lunes, tenemos muchísimo que platicar en esta llamada, pues ya conocimos mucho de ti, pero seguramente hay algo más que escuchar. Te agradecemos muchísimo tu llamada y vamos a seguir en contacto. Claro, te sigo, nina. Saludos, Nacho. Y saludos, amiga. Igualmente para ti.
Bendiciones, hasta luego. Hasta luego. Vámonos a la pausa y regresamos. El Miedo Fond. 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos. Aquí en La Mano Peluda. Hey, Marca. Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rss.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas.arroba.rs.s.com.
Ven a nosotros en la página web de RSS.com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos. Miedo yo, ni a las víboras. A veces, hasta de beso la saludo. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Hola Gina y Nacho. Un saludo de Zacarétaro. Amigos. Yo les quiero contar un relato que me platicó mi mamá. Eso fue cuando yo nací. A ella se le complicó mucho la cuestión de la anestesia. Ella Jug railero de 50 años. Mi mamá estaba en el hospital.
Y me su rocket 정말 representó a la quotes desde el değil. Estaba muy atenta. ружada. Ella nos cuenta que lo powers, es que ella hizo una alergia. Y lo que provocó.
y pues ella de bellezas así como pues personas totalmente blanco y se que ya pues escuchaba las enfermeras que le dicen señores señores está bien pero que ella se sintió como si hubiese ido y hubiera regresado otra vez a la vida una expresión cercana a la muerte ahorita que escuchamos a nuestra amiga Lourdes pues las historias en ese sentido son muy muy variadas lo que si no cambia a Gina es la paz increíble que siente la gente cuando
está pasando un episodio de esos a mí de verdad me entusiasma escuchar gente que ha estado ahí en ese umbral donde supuestamente ni están allá ni están acá ahora yo me he preguntado por qué razón algunas personas ven gente vestida como de blanco o seres de blanco porque a veces no los describen como gente simplemente un ser de blanco o alguna persona alguien pero no nos dicen qué facciones tenía si rubio moreno en fin lo que describen particularmente su vestimenta y yo me puse a pensar que tal
vez lo describen así porque no es necesariamente que tengan un vestido blanco de algún color en específico sino que emanan cierta luz que nos da esa impresión parece algo bastante interesante cuando comienzas a recabar información al respecto y te das cuenta que de acuerdo al nivel de profundidad de esta experiencia algunos pueden llegar a encontrar a familiares familiares que ya murieron pero otros simple y sencillamente nada más es literalmente como si se asumaran por una ventana
en que radica la diferencia es algo que todavía hasta el momento nadie puede explicar lo que sí es que no es lo mismo una persona que sufrió por ejemplo una caída e instantáneamente pues tuvo esta experiencia cercana a la muerte a una mujer que se ahogó y estuvo 10 minutos bajo el agua y si es increíble pues ha sucedido a sucedido este tema que tiene que ver con la muerte siempre es fascinante sobre todo por lo que consideramos que puede ser lo que
ocurre y frecuentemente aquí lo tocamos debido a la temática de los relatos y si tú tienes también algo parecido pues claro fíjate dice lupita ferreira mi mamita veía niñas y sonreía con ellas mi querida lupita es cuando tu mami estaba muy malo en qué momento las veía a todas horas las veía en casa o ahí postrada en su enfermedad mi querida lupita platicanos un poquillo es más si quieres documentamos te demarcamos es común que vean a niños a niños
pequeñitos lo raro es que a veces los ven que se suben a los muebles que se suben a la cama y les dicen bájate de ahí niño te vas a caer porque la persona que está padeciendo esto que está teniendo pues esta crisis realmente pues están como agonizando buenas noches esta es una pregunta para el maestro sojan hace mucho tiempo empecé a soñar que me querían entregar un dinero en un lugar que conocemos este me pasaron como cuatro ocasiones más
o menos era un es un hombre bueno fue un hombre entonces este me decía el lugar y todo eso en ese momento nosotros íbamos con una persona que nos limpiaba siempre hemos creído en todo esto y me comentaba que sí efectivamente si el dinero si me lo querían entregar pero que este que ya nunca había hecho ningún de este tipo de trabajos y que solamente le podíamos prender una luz se hizo todo ese proceso y este lo que ella nos decía es que no los iba a
poder sacar ella espiritualmente que fuera en trabajo en abundancia cosas así no entonces este pasó el tiempo ya conocimos a nuevas personas nos contaron algo similar sobre esto del dinero y nosotros pues así como nos empezaron a limpiar igual les comentamos no lo que nos había pasado hace tiempo y todo eso entonces nos dijeron que efectivamente que los ellos tenían este herramientas y que podían preguntar y así y nos dijeron que sí ya pero ellos este nos
indicaban que para saber si era algo bueno o malo porque normalmente todo lo que escuchamos de que piden un alma a cambio y nosotros pues obviamente no queríamos eso nos dijeron que eran bueno este nos pidieron hacer unas cosas como prender una luz este poner una fecha y así fue un proceso o se tardó un tiempo no entonces se llegó la fecha lo sacamos bueno el día que se llegó la fecha que se iba a hacer todo ese trabajo nos pidieron vestidos de colores claros
llegamos ahí y lo primero que yo vi o sea me acordé perfectamente del lugar donde era llegamos y si yo sentí ahí la energía como pues si un escalofrío que me indicaba como algo en mí que si era lugar entonces este ya empezamos con ese proceso empezamos a rascar fue muy poco lo que rascamos yo creo que a lo máximo tres minutos y salió entonces en eso yo volteo hacia abajo y veo un lingote grande de plata eso es lo que yo percibí no blanco hasta estaba muy
empolvado pero tenía así color plata un color plata muy brillante y ya me dijeron que si era empecé a escuchar que este que una voz me decía que que pues estaba muy agradecido es la voz un hombre y que gracias porque pues no sabía gracias por ayudarlo cosas así que nos merecíamos esto y más y yo pues igual agradecí me dio sentimiento se sacó eso no los habían indicado que era en unas sábanas blancas se guardó eso se guardó por un tiempo no sé como un mes
aproximadamente lo checamos y se veía como lodo o sea pedacitos de piedra así pero negros ya pasó se siguió guardando después lo volvimos a checar y ya me estoy dando cuenta que ya no es el lodo son pedazos de piedra pero tienen unas partículas muy pequeñas así como si fuera oro se ven que este sí así se ve diferente brilla muchísimo como si hubieras pegado diamantina en una este en una piedra he tratado yo de romper una osada zela como pedazos pero la verdad es
que se os hace queda como en polvo se pierde la partícula dorada que se ve antes y el pedazo ese que yo vi grande como lingote pues no se ve así o sea no se ve el color plata ya solamente se ve como lleno de tierra todavía no sé si se tiene que pasar un proceso no sé qué fue lo que pasó ya no supimos más porque ya no tuvimos contacto con estas personas que nos ayudaron por este pues sí ya no nos gustó como una manera de trabajo pero nada que ver con esto a
esto fue aparte y muchas gracias gracias mi querida amiga pues sí ahí va a quedar la interrogante que tendrá que ver este lingote que tendrá que ver con en la historia en sí agradecemos mucho que lo hayas compartido y pues aquí estaremos pendientes cualquier cosa ricardo reyes yo recientemente tuve contacto con la catrina la miré de frente cuando la vi dio un salto como de cinco metros no sé si a la catrina o la llorona estaba toda vestida de blanco
venía con un amigo de trabajar eran como las 12 30 de la noche no tenía pies esta persona que miramos era toda de blanco con el cabello largo como que estaba flotando quién sabe me quedó la duda si fue la muerte o la llorona pero qué tal es la impresión que se llevaron pero por qué él sería la llorona no oí este lamento o sí que te hace sospechar que puedo ser la llorón digo pudo haber sido sin embargo porque sospechas que fuera llorona ramón fernández hay creencias de los
tesoros que se encuentran que los tienen que trabajar para que puedas obtenerlos hay personas que los puedan ver otras que no si es para ti te toca dice mi amigo ramón fernández saludos amor a méxico mi mamá vio a una niña en los pies de su cama recién despertada de un coma diabético o amiga que dice que todavía no se cerraba por ahí esa puerta o esa ventana hacia otra dimensión mi amiga mira y lo primero que vio fue esto bueno que
la menos con una niña así y quedando acompañando no que actitud tendría esa pequeña solamente así como observándola a ver si nos puedes platicar además también es importante saber si ya una vez que ya se incorporó que ya estuvo sana bien la dejó de ver o continuó con ella exacto dice maría mata mi papá nos ha contado que a veces sueña con su mamá o sus hermanos que ya fallecieron y le dicen ven con nosotros o te estamos esperando a que se deberán estos sueños bueno ahorita lo comentamos el
medofón 55 21 93 59 26 conocemos la leyenda y la hacemos realidad la mano peluda si el policía me dice papeles y yo le digo tijeras quién gana verdad que yo no entiendo por qué me están subiendo a la patrulla sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda a medida que va pasando el tiempo en el programa como que lo queremos detener porque queremos escuchar más y más y más así es que vámonos con olisa que está aquí con nosotros hola buenas noches
de vivir en un cuartito de azotea entonces en esa búsqueda me topé un cuarto que se rentaba muy cerca del metro de ahí sobre clalpan entonces este le llamé a la casera y cuando llegué la señora inmediatamente me enseñó el cuarto además era un precio bastante accesible y me pareció pues un poco extraño porque la colonia la ubicación era para que estuviera un costo mucho más grande pero el caso está de que ya fui a verlo con la señora
me pedí me pedía no pedía muchos requisitos entonces cuando yo me entrevisté con la señora me dijo algo muy curioso me dijo sabes que desde que yo hablé contigo ya no lo renté a nadie yo quise rentarlo a ti era un cuarto verdaderamente bonito independiente algo ni mandado a hacer una maravilla para mí si dije esto es para mí me tardaría como que será 15 días para juntar el dinero pero bueno yo trabajaba en el metro guerrero en una asociación civil
una amiga mía un día agarré y me dice sabes que para que no te sientas tan solita te voy a traer algo y si como a los 3 4 días me llevó una cajita y en la cajita ya labro y era un gato un gatito así chiquito un cachorrito como si ames y si efectivamente el gatito y yo nos adaptamos muy bien hubo mucha química yo soy gatera de corazón la verdad para mí vivir sola fue una experiencia bastante buena porque además nadie molestaba me molestaba en podía llegar a la hora que
sea no podía yo llegar y nadie me decía absolutamente nada y resulta que la vecina que yo tenía en frente que era una familiar de la de la dueña de mi casera no le gustaban los animales no le gustaban los perros no tenía perros no tenía gatos no tenía nada pero aún así no tenía problema con mi gato porque mi gato pues se quedaba ahí no el caso está de que una noche este era madrugada un sonido realmente lo que yo bueno ya no más me acuerdo y siento cómo la piel se
me pone de chinita porque era madrugada y un ruido realmente lo que es un ruido espeluznante que no se lo deseo a nadie escuchar y una experiencia que no quiere se la deseo a nadie empecé a escuchar a fuertita de la puerta de mi cuarto era entre un sonido de una respiración muy acelerada y un rugido este literalmente lo voy a tratar de expresar para que escuchen si amiga tal cual como yo escuchaba era algo así como así literalmente ese era el sonido que yo escuchaba y la experiencia todavía
más terrible fue la reacción que tuvo mi gato inmediatamente yo sentía mi gato que se se me pegó al pecho sus prácticamente sus garritas se enterraron en mi piel se le hizo todo el cabello y su mirada era literalmente de pánico de terror y de horror así fueron que pasarían como unos tres minutos escuchando ese sonido horrible la luz el apagador de la luz de mi cuarto estaba cerca de la ventana cerca de la puerta la puerta era de lámina pero no tenía así como
nada más hasta arriba tenía unos cristalitos y le ponía yo un seguro a la puerta bueno fue tal el espanto el horror el escuchar eso que para mí era interminable y sentir el terror el espanto de mi de mi gato a ver cómo estaba pero el estado pánico lo que él sentía era porque hasta al otro día se vi sus garritas pegadas en mí del miedo que se se juntó conmigo el gato y este su pelo todo erizado con la cual entre las patas y yo no más recuerdo que
agarré a mi gato ni siquiera me levanté a querer prender la luz solamente agarré a mi gato que estaba su bien pegado a mí me fui a una esquina de la cama y empecé a al comendarme a mi ángel de la guarda que es san miguel arcángel entonces empecé a encomendarme a él encomendarme a mí hay una frase que creo que alguna gente sabe me imagino que mucha gente sabe que hay una como constante que hay cuando hay que encomendarse san miguel arcángel que es
san miguel arcángel protégeme san miguel arcángel protégeme yo agarré a mi gato me arrinconé hacia la esquina y empecé a repetir eso san miguel arcángel protégeme san miguel arcángel protégenos protégenos protégenos el horror de mi gato no cesaba ese ruido espantoso cesó no sé en qué momento porque ni siquiera me atreví así como a levantarme y a ver qué era la puerta abrir la puerta no dije no si abro la puerta me voy a encontrar con algo que
quien sabe el caso está de que yo me arrinconé con mi gato me quedé así empecé a encomendarme y poco a poco me fue ganando el sueño al día siguiente amanecí tal cual en el rincón con mi gato allí me levanté me preparé me fui a trabajar pero dije no yo no regreso aquí en la noche agarré mi gato y me lo llevé a mi trabajo y le dije a una amiga mía sabes que me acaba de pasar esto quiero que me desasilo esta noche no quiero regresar a mi casa
luego pues que sí pero lo que sí me acuerdo perfectamente es de que yo tenía unas bolsas de basura que la casera mandaba a alguien a recoger las y a tirarlas porque sabía yo que no estaba la mayor parte del día y me hacía ese paro de tirar la basura pues las bolsas de la basura tiradas nunca escuché que se cayeron si yo hubiera escuchado que se cayeron y al mismo tiempo escuchar ese ruido yo creo que me da un paro cardíaco en ese
momento nunca en la vida he escuchado algo así es una experiencia que no se le adesea a nadie de verdad de verdad y al verla sobre todo la reacción de mi gato fue lo que más como más me espantó porque además de esa respiración y ese gruñido y bueno este recuerdo en algún momento que una señora también comentaba algo así entonces dije entonces hay una coincidencia con algo así porque esa relataba algo muy muy similar y bueno uno cuando pasan esas cosas
trata como racionalizarlo no puede ser un gato puede ser no sé no pensaba yo pero la reacción que tuvo mi gato inmediatamente me dio a entender que no era algo racional pues y bueno yo entiendo que los mis gatos yo he tenido experiencia con mis gatos que de repente son perciben cosas que uno no percibe eso sí me consta muchísimo y los animales y los perros también tienen una percepción que no podemos como entender nosotros como personas no así
es después una amiga me decía que eran los mintados incubos incubos así sí que son como yo tengo entendido que son como hijos de las brujas o pueden ser espíritus chocarreros o presencias negativas o algo así no ok eso sí presencia negativa así un incubo no pudo haber sido mi amiga porque los incubos son demonios que actúan de manera lasciva es decir buscan sexo con ya sea con hombre o con mujer y lo que escuchaste ahí fue una presencia
cuando tú hiciste el sonido yo pensé en un monstruo inmediatamente pero qué tipo de monstruo nunca lo vamos a saber ya que el mismo miedo mi amiga te paralizó y no te permitió ir a ver qué era no no no no en ese momento siquiera levantarme así es para ni siquiera para prender la luz mucho menos para abrir la puerta porque mi intuición me decía que si yo abría la puerta me encontraba con algo al día siguiente al ver la basura tirada
dije algo pasó aquí que fue quien sabe pero por lo menos hoy no quiero regresar a mis cosas una muda de ropa gané a mi gato y que me lo llevo a la oficina y ahí lo tuve como al día a los dos días regresé ya no volvió a suceder eso de hecho así ya regrese como más tranquila este limpia en la casa el cuartito eche incienso como una especie de limpia o algo así y ya a partir de ese momento me tardé todavía un año más para salirme de allí pero ya no
volvió a suceder pero esa experiencia que tuve la reacción que tuvo el gato la basura pues a mí eran como indicios muy claros de que algo no muy normal había sucedido esa noche pues sí es mi historia pues una excelente historia para cerrar esta emisión mi querida amiga muchísimas gracias no gracias a ustedes y muchísimas gracias por su atención a saludos a todas las escuchas de la mano peluda y un saludo para usted y para las para gina muchísimas gracias a la gente saludo buena noche
esperemos que no sea la última vez que hablamos con nuestra amiga olisa que historia que historia pero gina ha llegado el momento de despedirnos muchísimas gracias por haber acudido a nuestra cita nocturna para escuchar relatos de lo insólito y lo sobrenatural que descanses que dios te bendiga soy gina hábiles y yo también me despido soy ignacio nacho muñoz agradecido con dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias
que tengas una estupenda noche descansa y como decimos aquí cabos el programa se termina pero la investigación continúa aquí la mano peluda esta fue una producción de grupo foro
