Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, muy buenas noches. Gracias por estar aquí en este programa donde vamos a transmitir los comentarios referentes a lo increíble y lo sobrenatural. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes.
Porque juntos tendremos una gran oportunidad de intercambiar puntos de vista que nos dejarán fríos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91 en la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti.
Por esa razón, te voy a compartir también nuestro contacto de WhatsApp para que lo tengas justo ahí donde debe estar. 55 21 93 59 26. 55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamó, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.
A pesar de los avances tecnológicos y la exploración moderna, no se ha encontrado una respuesta definitiva que explique todas las desapariciones mientras algunos argumentan que la frecuencia de accidentes en la zona no es mayor que en otras partes del océano, las historias de instrumentos de navegación que fallan repentinamente, radios que dejan de transmitir y embarcaciones que parecen desvanecerse en el aire siguen alimentando la leyenda.
La falta de pruebas completas ha convertido al Triángulo de las Bermudas en un enigma que desafía tanto a la ciencia como a la imaginación humana. Hoy las teorías más escaloflantes del Triángulo de las Bermudas, eligma paranormal. ¿Qué tal el tema para esta noche? Gran misterio que encierra el famoso Triángulo de las Bermudas. Tú qué opinas? ¿Qué te parece? ¿Te gustaría tener alguna incursión en este llamado Triángulo de las Bermudas?
Bueno, pues te invitamos a que participes con nosotros, que nos regales un punto de vista y que también te pongas las pilas para que este programa completamente en vivo lo hagamos juntos y como muestra basta un botón. Hola, buenas tardes, Inita Nachito. Saludos. Pues son seis para las tres de la tarde, la hora que les mando el mensaje. Muy bien. Disculpen si se escucha el viento, estoy en el estacionamiento de un súper muy conocido. ¿Cómo está? Una luchona. Muy bien.
Tenía ratito que querías enviarles este mensaje, pero por los que haces diarios, porque normalmente estoy con mis hijos. En mis andares por. Les traje en diario, ¿no? Sí, pero. Entonces, este pues tengo un hijo de 10 años que es muy, muy de estar. La escucha, no? Bien. Entonces quería, es bueno, cambié de tema, quería felicitarlos por su por el año nuevo, espero que no sea muy tarde. La verdad es que se vale todo. Cuando comienzan el programa, ustedes trato de estar a la hora.
A veces me ganan movimiento igual, no, porque pues es en hijo va a clase de taekwondo. Entonces. En el ir y venir. Pues a veces me gana que no estoy, no? Y ya ya bacharon 10 minutos y ya mando mis saludos, no? Mando mando les esquivo por el chat, no? Ok. Bueno, porque les comento esto? A ver. O sea que el viernes pasado, si no me equivoco, si el viernes pasado. Me pasó algo muy raro en casa. Les explico rápidamente.
Y yo vivo en una casa, en una vía, acá en las palmeras de Ciudad Cauquel, donde se le llaman condominios lineales. Es lo mismo que un condominio en edificio hacia arriba, donde comparto un techo, pero nosotros compartimos pared. Es una casa que saqué, que pues no empecé a vivir, no? Mi esposa iba a sacar una casa mejor y siempre en Cauquel, no? Yo pues un poquito más, un poquito mejor, un poquito más amplio, no?
Pero pues no se dieron las cosas y pues bendito Dios, tengo mi pensito en el terreno que estoy pagando y pues algo es tener algo, tener techo es una bendición de Dios, no? La cuestión es que yo comparto pared de mi cocina con mi vecino. A de cuenta que es bien la casa de frente y del lado izquierdo comparto en mi cocina la pared con un vecino. Es un vecino que pues no es tan amigable, no? Digamos, no? Oh, mal vecino. Y del otro lado es un vecino que ese no es tan amigable.
Y pues tiene sus hijos, dos hijos y su esposa. Y del otro lado comparto pared que viene siendo como donde estaba mi cubo de luz donde entra la radio del sol, pero pues yo ya lo mandé a, ¿cómo se llama? Lo mandé a techar para ampliar mi cocina, no? Siempre entra luz del sol, pero pues no tanto, no? Ese es un contexto que les estoy dando, no? A veces le digo por qué? Bueno, la cuestión que mi vecino de al lado con ese vecino me llevó bien es una pareja de ancianos.
Bueno, sí, de viejitos, pero resulta que hace como ocho meses mi vecina, su esposa de mi vecino, mi vecino es albañil y él de hecho me techo mi cubo de luz. Mi vecina de repente dejé de verla porque cuando yo venía de casa de mi mamá acá por la colonia Roma por donde queda una plaza, no se puede decirla, se llama plaza Las Américas. Yo llegaba por las tardes con mi esposa tiene un horario irregular, o sea regular de que hoy hoy está de siete de la mañana a tres y mañana va a estar de dos a diez.
Y ella descansa un sábado y un domingo. Así están, o sea, y obviamente mi trabajo, bueno, mi trabajo es por el momento estar de Uber, Uber comida, Uber moto, Uber paquetería, no? Así me dedico, no por el momento, no? Mientras ella piensa que va a ser porque pues ella estudia en promesa, no? Sí, bueno, perdón. La cuestión es que este vecino hace como ocho meses es todo normal y todo normal lo veía por las tardes. Bueno, a mi vecino siempre por la mañana saliendo y él ya se iba a comprar.
Mi vecino se levantaba a un temprano como es la gente antigua de antes, me entienden? Este a cualquiera de los dos yo me lo topaba por la mañana. Mi esposa, su esposa de mi vecino, igual me lo topaba por la tarde, pero yo para la temporada de noviembre de octubre y de diciembre me trato de tomar unos días, los días que mi hijo no va a la escuela.
Para mí son como un poquito más de descanso para dormir, pero pues igual yo esté en como este es un trabajo donde tú eres tu propio jefe, pues tienes que ponerte metas. Ok, a mí por lo regular me gusta. Trabaja por las mañanas y escuchar a ustedes por la noche, tener la disponibilidad, no? Lo más que se pueda. Ahí ahorita te vamos a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa. Regresamos contigo. El miedo fono está listo. 55 21 93 59 26.
Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos. Aquí en la mano peluda. Comete otro tamalito. Tallas hay muchas vida solo hay una. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos también estamos recibiendo tus comentarios.
La idea de este misterio del Triángulo de las Bermudas ha habido muchas teorías al respecto y queremos que hoy tú nos digas qué es lo que sabes y ahorita te vamos a platicar un poquito de cada una de las teorías que se han manejado. Y días que no, no se, no se puede su totalidad. Hay es que me atras con relatos para el día siguiente y yo me estoy poniendo al día. Me entiendo que bien.
Y últimamente no digo últimamente siempre está muy bueno el programa, siempre no, nada más que hay unos relatos que las personas se cuentan y te lo da el telógeno con detalle no que te van, te van, te van a calar, te van gustando. Hace ocho meses yo dejé de ver a mi vecina. Y a lejar de ver a mi vecina como para diciembre pregunté por ella cuando yo pregunto por ella, sus hijas me dicen que no está, que se fue, que tuvo un... la iban a operar de un ojo, pero estaban en estudios.
De ahí consecutivamente igual dejé de ver a mi vecino de repente. Ok. Sí. Y le voy a preguntar a las hijas dónde está el vecino. No le he visto, le digo, pero pues este yo le digo eso porque le vine a poner una herramienta y no estaba y se me hace raro, no, porque pues el vecino hacía trabajo por la casa, por la colonia. Entonces sucede que me dicen las hijas que la vecina se fue porque se iba a hacer estudios porque tenía glaucoma o canosidad. Creo que es lo mismo.
La cuestión es que la hija me dice igual, igual mi papá dice, mi papá de repente un día vino a la opulacia, no sé si se lo supo, y se linchó su pie, quedó gordo, quedó gordo. El vecino anterior y antes había tenido un accidente en moto, pero no fue grave.
Resulta que la operaron, la operaron de un ojo, salimos un ojo, le dimos la bienvenida que espero que se vayan bien, que se encuentren bien, que estamos disponibles para ustedes cualquier cosa, aquí estamos y que cualquier cosa, pues no le duden, no duden de decir a sus hijas que estén pendientes de la casa. Y les les expliqué. Claro. Pero en realidad, este, como le comento a ustedes, no soy una persona muy informativa y mucho hermosa.
La cuestión es esta, que, la cuestión es esta, que ellos ya llegaron, pero pues siempre estaba con el pendiente de que ellos ya son unas personas mayores. Ok. Bueno. A lo que voy. El viernes por la noche, por ahí de la una, dos y media de la noche, si yo terminé de escuchar el programa y muy bien y un bebé de tres años y un hijo de diez que tengo ya estaban dormidos junto con mi esposa, que igual ya estaba dormida, cansada por el día a día, por el traje en el día a día.
La cuestión es que yo era el único que estaba despierto. Yo ya estaba listo para dormir, pero yo siempre padeció insomnio. De hecho, tengo que estar llegar, llegar a mi casa hiper mega cansado para que yo pueda dormir y si no lo escucho, pues al día siguiente o lo escucho en la mañana cuando llevo a mi hijo a la escuela. Ok. Pues la cuestión es que pasó lo siguiente. Y del lado yo ya estaba en mi cuarto, mi cuarto queda bueno, obviamente está la puerta de mi casa. Aladero está el cuarto.
Nos encerramos, o sea, digamos encerramos porque prendemos el clima y mero mero salido del cuarto está la cocina, la cocina es sala, comedor, cocina, todo junto y donde estaba mi cubo de luz, pues que le dije que ya está techado. Este ahí con ahí comparto la pared con mi vecino que les comento que con el que me llevo bien y este la cocción que yo me disponía a descansar ya estaba preparado y de repente que pasó escuché como que estaban martillando.
Yo dije creo que escuché mal porque igual ahorita hay feria en el pueblo de un pueblo, hay un pueblo, hay un poblado, hay un poblado que se llama Cauquel, Cauquel. Sí. Y no estamos muy lejos nosotros. Yo dije pues cuando escuché por primera vez dije pues son los voladores que tiran, que explotan, dije pues no. Cuando lo escuché por segunda vez dije bueno, esto ya es otra cosa, no? Que onda.
Bueno, como mi vecino era una persona de levantarse temprano, el vecino que era el bañil que cuando me llegó bien, yo me dije pues ha de ser mi vecino que está clavando algo y no quiere despertarnos porque escuchan así unos unos unos unos como se llama unas martilladas así como que como que ditas no así como que diciendo voy a poner este marco, pero como ya es tarde, lo voy a hacer suave como clavando como un clavito de la mitad de del
10 por ciento de grueso de un clavo de de de cómo se llama de un clavo de concreto. Ok amigo como que un 10 por un clavito pequeño como para un marco me entiendes? Claro, para poner un marco, no?
Un cuadrito lo vuelvo a escuchar por tercera vez y dije no, esto está mal, algo está pasando, pero yo todos los ruidos que escucho en mi casa, por ejemplo, he escuchado que camina sobre el techo o he escuchado que golpea las paredes, pero como tengo ese como como tengo dos vecinos al lado, yo siempre le atribuyo que es el ruido de lo que viene siendo de cualquier lado, o sea para para como ustedes dicen escuchar sonido de aproximación yo
tengo los justificantes que me canto, algo que yo no quede a mi tig para que no me entre miedo, es normal el miedo, pero yo soy de de creencias muy firmes donde donde pues gracias a ustedes que nos recomiendan orar y gracias a que he regresado menos de un año a la iglesia donde no donde crecí, pero pues me topé con un con un maestro que nos hacía reunirnos como jóvenes, estoy hablando hace 15.
Ok amigo muchas gracias, vaya que pues mira algo extensa tu historia y bueno no no sé si el punto medular fue esos sonidos que escuchabas o ese ruido o la sensación que tú tenías, te agradecemos mucho mi querido amigo vamos a estar muy pendientes de tus siguientes participaciones aquí con nosotros.
El triángulo de las Bermudas es una de las zonas más enigmáticas y aterradoras del planeta, ubicado entre Miami, Puerto Rico y las Bermudas, este trío de puntos forma un área donde numerosos barcos, aviones y tripulaciones han desaparecido sin dejar rastro que eso es lo extraño, a lo largo de los años científicos, investigadores paranormales y teóricos también de la conspiración han intentado explicar las extrañas desapariciones,
pero hoy en día el misterio sigue sin resolverse, hoy vamos a platicar de estas desapariciones inexplicables y también de algunas de las teorías que se han manejado durante el tiempo. Claro que sí, continuemos con más audios, venga.
Cuando yo tenía no sé si 22 o 23 años tengo una amiga que vive en Austin ahora, pero vivía en Laredo, Texas, yo soy de nuevo en Laredo y nos íbamos a los bailes los fines de semana, de no sé cómo se llama, por Matamoros, ahí San Miguel de Allende y todo eso de ahí había bailes y nos íbamos a los bailes los sábados, pues ya regresábamos de allá como a las cuatro de la mañana a las tres y esa vez que salimos del baile, pues en la carretera
apenas empezamos, la carretera era de dos carriles, uno de ida y uno de venida, y estaba muy mal hecha la carretera, había pozos y todo, en eso, para esto ella traía una troca nueva y la fuimos pues la fuimos a calar y todo, nos fuimos hasta allá, sacó una troca de la agencia y pues ya apenas avanzamos poquito en la carretera y iba un amigo con nosotras, ella y yo, y yo iba del lado de la puerta y mi amigo gay iba en medio y pues
mi amiga manejando y de repente así vimos una persona de blanco en la orilla de la carretera, todo de blanco y no le mirábamos los pies mi amigo y yo y nosotros le decíamos a ella mira, mira qué hace ese ahí, qué hace y ella nunca vio nada, ¿quién, quién? ¡Ay! písale, písale, nosotros teníamos mucho miedo y volteábamos todavía y lo mirábamos, no le mirábamos la cara, ella nunca lo vio y eso es lo único que yo he visto hasta ahorita, me pasó otro caso también pero ese después lo platico.
Ok, vámonos a una pausa y regresamos, el miedofón 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda. Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando, ¿te interesa crecer? A nosotros también, no pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com. Queremos
mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbennos a ventas arroba rcs.com ventas arroba rcs.com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Yo he preferido hablar de cosas imposibles porque de lo posible ya se sabe demasiado. Silvio Rodríguez, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Continuamos el misterio del triángulo de las Bermudas ha dado lugar a diferentes teorías,
has escuchado por ejemplo de portales interdimensionales. Se ha sugerido que en esa zona existen vórtices espacio temporales que transportan barcos y aviones a otras dimensiones. Ahora también se ha dicho de actividad extraterrestre, testimonios de luces extrañas en el cielo y fallas electromagnéticas han llevado a algunos a pensar que seres de otros mundos podrían quizá estar involucrados,
Atlántida y sus energías ocultas. Pues sí, también se ha dicho que las civilizaciones que se han denominado como la Atlántida utilizan cristales de energía que aún afectan la zona generando anomalías magnéticas. ¿Tú qué opinas acerca de este tema? Vámonos con más relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? ¿Qué tal? Buenas noches. Me llamo Jesús Rojo Fabián. ¿Jesús desde dónde nos escuchas? Desde Totolapán, Morelos. Saludos a todos los amigos que nos escuchan por allá. ¿Y qué nos quieres platicar?
Sí, este, justamente les quería platicar un relato. Es un poco largo. A ver, cuéntanos. Sí, justamente yo sufro de brujería. A ver, ¿cómo empezó todo? A ver. Sí, lo que pasa es que yo soy estudiante de nutrición. Sí, estudiante de nutrición y ya estudiaba yo en la UIM, en Morelos. OK. Era un chico que justamente pues iba a sus clases de pocos amigos. Era muy serio, introvertido.
Y ya siempre me te sacaba unas calificaciones 9, 9.5. Y en mi salón, pues desafortunadamente me tocó con personas que eran como pues en videos como todo trabajo, no? Pues que si te ven, que te va bien. Todo eso pues no les gusta. No más quieren ser ellos. Y había una chica que tenía una amiga justamente que practicaba la magia negra. Practicaba la magia negra, leía las cartas. Y a esa chica, este, pues no, no le caía bien para nada. No le caía bien. Siempre me hacían falsas acusaciones.
Se burlaban de mí. Con el tiempo este con el tiempo este problema se fue haciendo más grave. Me hacían como bullying. Bullying y todo eso. Este y ya fue un momento en el que pues justamente yo también acudí a la dirección, no? Acudí a la dirección. Y lo que pasó, pues fue que a estos chicos no les gustó. Le llamaron la atención. Y este ahí viene la parte, pues sí, que un poquito pues sacada de onda este pues me acusaron de falsas informaciones, de falsas
informaciones. Este que yo era un acosador, que yo la acosaba, pero siendo que nunca fue así, nunca fue así, este aparecían noticias locales. Me tomaban fotos, fotos sin consentimiento y ya las hubieran en sus grupitos, no? Sí. Y con el tiempo pues caí en una depresión, una depresión, este, un, hay diferentes tipos de depresión, no? Sí. Y eso provocó que dejara mis estudios un año.
O sea, primero pues me sacaron de la escuela, se podría decir, pero me reubicaron en otro plantel que es aquí en Totolapa, no en la ciudad de Cuernavaca. Sí. Y en eso, este, conforme pasaban los meses, pues en ese año caí en una depresión severa, este, severa, justamente en el sentido de que pues no salía de mi cuarto, siempre me encerraba y este, o sea, todo estaba negro, todo mi cuarto y diario se me subía el muerto. Diario?
Sí. Sí, era diario del muerto, digo, mamá no, le digo es que, pues no sé, pero sí siento que me han hecho algo, porque pues justamente a través de las fotos, todo eso de las maldiciones, pues sí. Oye, pero a esta chica, ¿por qué le caías mal así nada más porque algo sucedió nada más por el simple hecho de que no sentía buena química contigo?
Por el simple hecho de que no había una química y aparte también pues como le comentaron en la competencia justamente que pues nomás quieren ser ellos, buenas notas, como todo trabajo. O sea, tú eras un estudiante aplicado, sacabas buenas calificaciones. Exactamente.
Este y ya justamente conforme pasaba el tiempo en el 2024, este que me decidió dar de baja, porque sí, como le comentaba de la depresión, este pues no estaba sin energías, ya casi iba a caer al borde del suicidio, del suicidio, sí, este también pues no sé, ya no controlaba mis emociones y a lo que yo voy es que ahí viene la parte que sí siento que me echaron una mala energía o mala viva, o genial, porque fui con especialistas tanto particulares,
este como pues sí, como de gobierno y en los particulares pues son especialistas según buenos no daban con mi enfermedad, me daban hasta 7 medicamentos, no se quitaba la depresión, no se quitaba la depresión, seguía, al contrario, hasta se fue agrandando más, se fue agrandando más, busqué ayuda en otro lado, fui al hospital a fray Bernardino, aquí en Tlalpan, sí, y también pues eran especialistas, me dijeron que era una depresión severa, me dieron
medicamentos, no se me quita, pero aún así no me atendieron de una manera como, pues sí, como que llevaron un control, un control, entonces me daban medicamentos pues para controlar, pero qué cree que justamente al primer mes ya estaba saliendo de la depresión de que me dieron ese medicamento estaba funcionando, sí, pero ya cuando las cosas iban bien, este eso fue en mayo, en mayo que ya estaba saliendo de la depresión, ya empezaba a hacer mis
actividades, y justamente al final de ese mayo yo me bañé, igual que mi columna, pues me dio un calambre, o sea, no me podía mover, estuve como medio mes así, o sea, como un poco inmóvil, me dolía mucho la columna, y después de eso pasó que yo tomé como un curso de cosmetría en Querétaro, en Querétaro, y justamente al atravesar la calle de la nada yo me caí y volví a pegar mi columna en un postre y tronó, o sea, tronó y estuve
ahí inmóvil como unos cuatro minutos, cuatro minutos, este, igual se me subió la presión arterial, todo eso, ya total, este, que fui con un médico, y de paso pues ese mismo día que fui con el médico, eso fue al siguiente día, porque mandó a realizar unas placas, si, este, había un gato, este, me sentaba como era en un parque, y había un gato, un gato negro y se acercó, y ya lo acaricié, me dio un rasgoño y me mordió, y o sea, hasta
me sacó los dientes así, los dientes, se atacó, y estuve, y ese mismo día, justamente que me mordí el gato, a mí me torció el tobillo, me torció el tobillo, así dentro, es por eso justamente que le digo que si, pues me han hecho brujería, porque si me hay mal. Oye, pero todos estos eventos, tú los adjudicas a esta chica, pero ¿cuál es el enlace que te hace pensar que sí, efectivamente, ella te hizo algún trabajo, sabías que hacía este tipo de prácticas, alguien te dijo,
o ¿cómo los relacionas? Antes, justamente, cuando en temas, este, pues sí, sus compañeros escuchaban como yo me sentaba al lado de ella, mencionaba que su amiga leía el tarot, y también realizaba trabajos de brujería, es por eso, justamente. Tú crees que ese, incluso hasta odio, rencor, algo que se generó en ella hacia ti, ¿pudo ser el móvil para que te hiciera al extremo de una brujería que te causara mal? Sí, bueno, sí, pienso eso. Oye, ¿y cómo te curaste de esta brujería?
Ah, espera, justamente a lo que yo voy, es que ya después de que pasaron estos eventos, tomé, estaba en cama, estaba en cama dos meses, pues así hacía mis actividades, pero me costaba mucho trabajo tomar rehabilitación, y no me he compuesto del todo bien, todavía siento dolor, igual, siento igual depresión, igual este, como que me han quedado las secuelas, como que, aunque tome medicamentos, la depresión sigue, como que tengo una mala energía, por así decirlo también.
Ok, y ¿acudiste con alguien que te liberara de esta brujería? Me dijo, bueno, justamente me había dicho un señor, un señor, porque él que me sobró era un santero, y era un buesero de los de antes, me dijo que sí, que me habían hecho brujería, que me había hecho, pues sí, como he hecho maldición, todo eso, pero nunca he acudido con alguien. Y ahora ya te sientes mucho mejor? Este, no, no que cree que todavía, este, si la depresión sigue, igual se me sube el muerto, y sueño muchos sueños.
Oye amigo, y tu diagnóstico, ¿cuál fue cuando fuiste con el doctor? Me diagnosticaron, me diagnosticaron, depresión severa. Y ¿qué tratamiento te dieron? ¿alguna terapia o algo? Este, si, fíjese que sí me dieron terapia, me dieron terapia psicológica conductual y fármacos A, y también estuve internado en el hospital San Fernando de Tlalpan. Sí, y eso no te ayudó? No, no me ha ayudado, o sea, sí me ayudó, pero otra vez volvió, por eso justamente.
Oye, y de esto que ya la última vez que viste a esta chica, ¿hace cuánto tiempo fue? Eso fue hace año y medio. Y hace bastantito tiempo no has tenido nuevamente contacto con ella, pero aquí es súper importante que tú dejes de lado esto que te hicieron brujería, porque si sigues enganchado en el tema de que te hicieron brujería y tú lo reafirmas y reafirmas, haces que esto realmente se vaya haciendo más fuerte.
Tú debes olvidarte de esta chica porque ya no tienes contacto con ella, debes dejar a un lado esto de la brujería, pero sí seguir al pie de la letra del tratamiento que te están dando de la depresión, porque es muy importante para que salgas completamente adelante.
Todo lo que te digan y recomienden tus médicos lo tienes que hacer y sí te invitaría que dejaras a un lado el tema de la brujería, porque cuando alguien quiere hacer brujería y el embrujado está abierto a que efectivamente esa brujería le caiga, pues vas a ser más perjudicial. Entonces si tú tienes alguna creencia religiosa, ¿la tienes? Sí. ¿En qué crees? En católico.
Ok, entonces apégate más a tu creencia para que te sientas fortalecido espiritualmente y puedas enfrentar esto que estás viviendo. Está bien. Y cualquier cosa pues volvemos a hablar ¿te parece? Sí. Te mandamos un saludo y deseamos una excelente noche para ti. Sí, igualmente, muchísimas gracias. Saludos. Hasta luego mi querido amigo, sí te escuchas, un tanto lastimado todavía.
Visiblemente hay una opresión que se combina con tus emociones y pues el resultado fue esa fuerte depresión en la que caíste mi querido amigo, pero no es nada que no puedas superar. Tienes que confiar más en ti, confiar más en los médicos y buscar la manera de salir adelante. Vamos a seguir escuchando historias. Hola Gina, hola Nacho. Mi nombre es Yesy Leal y les quiero contar mi anécdota que nos sucedió hace 15 años.
Hubo un tiempo en que nosotros fuimos a vivir a la casa de mis abuelos, mis papás y mis hermanos. Nosotros somos cinco hermanos, en ese tiempo éramos cinco, dos varones y tres mujeres. Entonces, bueno, la primera noche estuvimos bien. La segunda noche fue cuando mi hermana, la más pequeña, quiso ir al baño. Bueno, ya todo sucedió bien. Así que mi hermana dice, papi quiero ir al baño.
Pues mis papás, yo creo que porque no querían salir con nosotros o no sé, me mandó a mí y a mi otra hermana, las dos más grandes para acompañar a la más pequeña. Entonces salimos, para ir al baño tenías que cruzar como el establo donde había vacas y caballos y seados y todo eso. Entonces nosotros no llegamos hasta allá, simplemente que nos quedamos paradas en la puerta, mi hermana, mediana y yo. Entonces que mi hermana, la más pequeña, se fue.
Entonces para eso escuchamos como un aullido, como un lamento. Así que luego empezamos a renegar, mi hermana, la mediana y yo empezamos a decir, Liliana ya empezó a llorar, luego por ella nos van a empezar a regañar, se pasa ni porque la estamos acompañando ya. Y eso pasó, eso fue el primero. Ya después, así hubo cuatro ruidos iguales.
El tercero pensamos que era una vaca o un caballo que hacían ruidos, simplemente que en el cuarto ya no nos gustó porque mi hermana no venía y cuando la vimos llegar venía corriendo y viene espantada y gritando. Nos gritaba, Jessica, Damaris, métanse rápido corriendo a la casa, dice, porque me viene siguiendo un muñeco. Nosotros nos quedamos así, un muñeco, dice, sí córrales, viene atrás de mí, viene atrás de mí. Entonces yo esperé que se metieran mis hermanas y yo fui la última de meterme.
Entonces cuando yo me metí, azoté la puerta porque escuché que mi hermana gritaba y me decía, apurate, apurate. Entonces nos metimos abajo de la cama y nos tapamos todas. Para eso mi papá le dice, bueno, ustedes por qué azotan la puerta, que no ven que hay gente dormida. Así que mi hermana y nosotros le empezamos a decir.
Le dijimos que mi hermana y yo le empezamos a decir que escuchamos cuatro veces, cuatro aullidos de unos animales o pensamos que era Liliana y ya le empezamos a decir, pues, pero mi papá como que no nos creyó. Así que ya bueno, le preguntaron a mi hermana, la más chica. No nos creyeron porque pensó mi papá que nosotros, yo le había pegado a mi hermana. Así que le preguntaron a mi hermana, la más pequeña. ¿Qué le pasó?
Ella, ella dice, no, es que de allá, dice, de cuando fui al baño, dice, enfrente hay un árbol que tiene dos, dos. Bueno, es un árbol que está como cruzado. Era un árbol de guanábana con guamuchi. Así nacieron y se, como que se pegaron.
Dice que de ese árbol se empezó a mover muy fuerte, muy fuerte, muy fuerte ese árbol y no sé cómo hizo ella que vio toda la copa y dice que empezó a este a ver cómo se me hacía muy fuerte y que dice que debajo de la tierra de ese mismo árbol estaban haciendo como un muñeco. Dice que los pies y las manos las tenía hecha a bolas y este y que la cabeza no tenía nada de cabello ni nada, que tenía ojos grandes y boca grande.
Dice que cuando ella lo vio dice que le empezó a hablar y que iba directamente caminando directamente a ella. Así que mi hermana en ese momento se quedó paralizada, no podía gritar, no podía hacer nada. Simplemente que ya después de un ratito dice que ya no, no sabe cómo ella reaccionó de todo su cuerpo y empezó a correr. Y cuando empezó a correr fue cuando nos empezó a decir que nos metiéramos porque venía un muñeco y así.
Y ya bueno, total que mi papá salió con mi mamá y mis tíos para ver y no había nada. La verdad no había nada, pero mi hermana sí se quedó con mucho miedo. Desde entonces a mi hermana le da mucho miedo la oscuridad y así. Bueno, el chiste es que como esa noche no encontró nada, al día siguiente mis papás le comentaron a unos vecinos y le dijeron que ahí en el pueblo había una vecina muy cochina que vivía sola y pues ya estaba grande.
La señora dice que la señora hacía trabajos de brujería y amares y así, cosas así. Que supuestamente le había hecho algo a mis tíos y a mis primos porque ellos estaban construyendo la casa y pues no sé la verdad que hubo ahí. Y nosotros ya nos dimos cuenta porque por ejemplo nosotros llegamos y conforme llegamos nos vimos porque mi hermana ya no quería estar ahí, ya no quería estar ahí.
Pero por lo que nos cuentan después ya de que pasó todo, ya nos vimos a Acapulco, papá siguió trabajando, dice que a una prima en ese mismo árbol había como dos ramas y entre medio de esos árboles se decía que se estaba meciendo como un hombre, que había un hombre meciendo, no sé si algo tenía ese árbol o que la verdad ya no sentimos porque mi mamá ya no nos quiso contar más. Eso es lo que nos pasó a nosotras hace 15 años la verdad y espero les guste y pues aquí les dejo mi anéclota.
Ok. Saludos y gracias Gina y gracias Nacho. Al contrario. Saludos a los peludos maníacos. Muy bien amiga muchas gracias, imagínate la angustia me está persiguiendo un muñequito, métanse. ¿Qué sería Gina? ¿Un demonio? ¿Un dondecillo? Pero la impresión que se llevaron. Siendo chiquitos, siendo niños, imagínate el sustazo tan tremendo que se llevaron y bueno lo vamos a ir platicando aquí con ustedes.
Vamos a despedirnos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora y regresando de la pausa continuamos en la República Mexicana y el mundo entero el miedo FON 55 21 93 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peduda. Nunca llegarás a tu destino si te paras a arrojar piedras a todos los perros que ladran. Sabiduría en las redes. Que tenemos mucho que decir La Mano Peduda.
Regresamos con más relatos oye y hablando de este triángulo de las verunas también hay explicaciones científicas eh ahorita las comentamos. Así es tenemos a alguien en la línea buenas noches. Buenas noches. Hola. Con quién tengo el gusto. Ah con la señora Patricia Rosas. Hola Patty bienvenida que bueno que estás con nosotros desde dónde nos escuchas. Yo soy de aquí de la ciudad de México eh de la alcaldía Álvaro Pregón. Ok excelente me parece perfecto y que nos quieres compartir.
Bueno tengo varias varias historias que bueno a mí no me pasaron. Bueno yo tengo yo tengo varias hijas y cuando mis hijas eran chiquitas. Tres de ellas veían cosas terribles pero bueno se los contaré después. Ok. Bueno ahora te cuento de una historia de mi abuelito. A ver. Mi abuelito este él era de Toluca. Entonces dice hace muchos años yo creo que hace como. Unos 50 años porque todavía tengo un tío que tiene 80 años. Entonces no tiene 92 años mi tío el más grande.
Entonces este pues imagínate hace cuántos años. Sí. Entonces este bueno mi abuelito vivía mi abuelito vivía en Toluca. Y para era muy noviero. Entonces para ir a ver de una novia al otro pueblo para cortar caminos se atravesaba entre el cerro y luego las milpas. Sí. Y bueno y entonces este. Esa vez este. Mi abuelito tenía un hermano también. Su hermano tenía poco de estar casado. Entonces ellos tenían un bebé que tenía no sé como dos meses o un mes. Estaba chiquitito.
Entonces a mi abuelito le gustaban mucho los bebés. Y este. Y quería mucho al niño y siempre le fue en la noche. Iba y agarraba el bebé y se lo llevaba a su cama para estar con él apapachándolo y viéndolo. Bueno quería mucho al bebé. Entonces una madrugada. Ahí va la cuñada y a buscarle oye Vicente porque mi abuelo te llamó Vicente. Oye Vicente. Pásame al niño déjame al niño por favor. Cómo te lo fuiste a llevar. Y le dijo a ella no no no no yo no me traje al bebé.
Cómo no. Si no está ya en la cama donde lo teníamos. Pero no yo no lo tengo. Entonces al ver que no tenía nada de bebé. Pues empezaron a buscar al bebé como locos todos ahí y encontraron al bebé pisoteado en el pesebre por los caballos. Ya en una gota de sangre. Cómo crees amigá. Sí porque eso de las brujas existen. Sí. Entonces este no pues ya bien desesperado. Y mi abuelito muy enojado empezó a gritar. Pero las hijas de su tal por cual. Bueno, pero los idiotas no desgraciadas.
Cómo no vienen y me chupan los ojos. Así dijo mi abuelito viene enojado y echando madres. Claro. Ajá. Total que ya pasó varios días. Y como te digo mi abuelito era de los que iban a ver a las novias al otro pueblo y se tenía que atravesar por unas barrancas y le con las milbas para cortar camino en su caballo. Bueno, ya de regreso. Ahí traía mi abuelito. Ya iba para su. Ya venía de regreso. Traía un costal porque pasó a comprar por ahí. Usé algunas frutas y cosas que traía en un costal.
Yo se las echó al hombro. Ya iba en su caballo. Y de repente dice que había un camino, pero muchos árboles hacían como tipo puentes de un lado y del otro. Como que tipo puentecito. Entonces, y a la noche dice que eran como las 12 de la noche. Sí. Cuando iba él por ahí. No, pues ya había pasado. Él pasaba muy seguido por ahí. Entonces, el único que alusaba era la luna, el camino. Y dice que. Dice mi abuelito que. Que de repente de un árbol. Saltó una bajolota y dijo, ay, está bajolota.
Y que bajó el costal y que por ahí amarró a su caballo. Y que le dijo, ahorita me la voy a echar en este costal para hacer un buen caldo. Y ahí va. Y de repente del otro lado salta otra bajolota. Y del otro lado salta otra. El chiste es que saltaron como ocho bajolotas y él se quedó así como que esto ya no es normal. Se quedó así paralizado. Entonces las bajolotas le hicieron rueda a él y empezaron a dar vueltas y vueltas y vueltas.
Y el chiste es que mi abuelito fue despertando como a las tres de la mañana. Todo desnudo y todo chupeteado de por allá. Y le quitaron su ropa. Todo este el costal es todo. Y que se despertó pero del friaso que hace allá. Y corre y va corriendo todo desnudo. Bueno, con su caballo iba y llega a su casa y su cuñada y su hermano. Y le dice que es tanto, Dios, por qué vienes así y pues ya les contó lo que pasa.
Y es que yo creo que esa vez por ahí deben de haber andado las brujas y escucharon cuando él dijo eso. Sí, y entonces se vincaron. Como que las retaron. Ajá, brujas, hijas de ti, ¿por qué no me chupan los... Sí, sí, sí, sí, sí. Ajá. Y sí, sí le pasó. Ay, qué terrible esa experiencia. Ay, amiga, fue durísimo esa experiencia. Sí, sí, sí. Sí, sí. Y es que es muy triste por el bebé y por las consecuencias.
Bueno, él con tu abuelito con toda razón, pues, está molesto por indignado, con rabia, por lo que le ocurrió al bebé. Exacto. Pero sí, eso de que las brujas existen, sí existen. Y bueno, más en los pueblos y a lo mejor pues ya estamos en qué época. Pero pues hay gente que sigue platicando cosas de... y yo la verdad sí creo. Ajá, sí la amiga. ¿Cuántos relatos hemos escuchado al respecto? Lo impresionante es cómo logran hacerse del bebé, ¿verdad?
O sea, para sacarlo de su cuna, de la camita o inclusive sacarlo de la casa, ¿cómo lo logran? Es que dicen que ellas afuera empiezan a... como que éstas ya son unas bolas de fuego y a la hora de que están salte y salte, éste como humito o vago lo van echando que se vaya para dentro, entonces duermen a los papás. Y éstos se pierden en el sueño y es cuando ellas aprovechan a sacarlos. Vaya, qué terrible historia nos acabas de contar, amiga. Me voy a quedar pensando en eso, ¿eh? Sí, sí, sí.
Híjole, querida Patti, pues muchas gracias, no sé si quieras agregar algo más. Bueno, pues las señoras que vivan en pueblos, que hacen caso a las viejitas porque luego les dicen a tu bebé, ponle siempre su ropita al revés porque eso es bueno para que eso hace a que no se acerquen las drogas y tener este... lo que nos pasa es poner en las orillas y siempre las tijeras en las... ahí a un lado y sal también.
Bueno, pues ahí está la recomendación que nos da nuestra amiga Patti y pues mira qué triste historia, amiga. Te agradecemos bastante. Ok, y después si gustan hablarme, tengo varias espeluznantes, ¿eh? Muy bien, pues sí, te vamos a volver a marcar más adelante para que continúes narrándonos todas tus experiencias. Sí, muchas. Yo digo que mis hijas de chiquitos veían cosas terribles, oye, a mí me espantaban también y yo no veía nada y ella sí.
Ay no, no, no, era algo terrible que tuvimos que ir a un templo para que... un templo evangélico para escuchar la palabra de Dios y que nos quitan todas esas cosas porque el mal sí existe. Claro que existe, eso no hay duda. Sí. Muy bien, pues entonces estaremos pendientes para la próxima. Ok. Saludos, Patti. Muchas gracias. Que tengas bonita noche. Igualmente. Hasta luego, mi querida Patti, de aquí mismo, de la Ciudad de México. Oye, es que fue muy fuerte ese tema.
Hemos escuchado experiencias que les ocurren a los pequeñitos, pero esta, imagínate la familia destrozada por esa imagen. No, ve, ir a encontrar al bebé ahí entre las patas de los caballos, dijo, ¿no? Todo pisoteado, ay, no, no, nada más de imaginarlo. Siento horrible, Gina. Y una vez más, ¿no?, la presencia de estos seres capaces de aletargar a una persona, hipnotizarla, a ver tú a saber. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Jason Mendez. Jason, ¿desde dónde nos...
República Dominicana. República Dominicana, mira, esta es una emisión a nivel mundial y también saludamos a los amigos que estén allá como tú, Jason. De gusto saludarte y nos quieres contar una experiencia. Sí, son tres que me sucedieron mientras estuve en la cárcel. Bien, mira, ahorita estamos a punto de irnos a una pausa, entonces para no interrumpirte ahorita que empieces a contar tu relato, dame un minutito, un par de minutos y regresamos contigo, ¿te parece? Sí, está bien. No cuelgues.
El miedo phone, 55-2193-5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar, La Fórmula es dónde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Si no logras tus sueños, cambia tus caminos. No cambies tu Dios. Sabiduría en las redes. Que conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda.
Continuamos y estamos ya listos aquí hasta República Dominicana con Jason. Ya te había dado la bienvenida y estamos listos para escuchar lo que nos quieres platicar. Jason, ¿puedes hablar un poquito más fuerte? Sí, a ver vamos a escucharte.
Yo estuve en prisión en 2019, entonces un día estoy dormiendo, estoy acostado, hay otras personas al lado, me estoy acostado también, estamos durmiendo de madrugada y yo siento como que estoy acostado, entonces abro los ojos, entonces los que miro los bombillos, pero están apagados, pero veo como brillan, sé que están ahí, ¿me entiendes?
Sí. Yo estoy ahí, yo siento que solo tengo conocimiento, pero no puedo mover el cuerpo, ni mover nada, entonces de ahí sentí que me levantaron de la cama a un nivel, sí, levantando, yo me sentía flotando de la cama, flotando, flotando y hasta se me salieron las lágrimas, me ha soltado yo como, porque no sabía, no hubiera tenido una experiencia así, no sabía que me pasaba todo a mí. ¿Pudiste abrir los ojos?
Sí, yo abrí los ojos y veía la habitación, pero no podía mover la cabeza, y quería tocar a uno que estaba al lado mío, quería darle para que él se despierte y prenda la ropa o algo, pero no podía, no podía, y después sentí, entonces me soltó en la cama de nuevo. ¿Cuántos centímetros habrás despegado de la cama? No sé decir, no sé mucho de centímetros, pero sí, te puedo decir como medio metro casi. Ay, muchísimo.
Sí, alto, alto, alto, ya me sentía alto, porque ya no veía el otro lado mío, que estaba más alto que el cuerpo de él. ¿Sentías que alguien te tomaba para alzarte? Sí, como por el medio, me entiendes, sentía como que me tomaban por la cintura, como que fue como de esa zona que me levantan, pero el cuerpo se quedó alineado, no se subió derecho, el cuerpo acotado derecho en el aire, y yo me sentía en el aire. Ok, a la hora que esto termina, ¿te incorporas?
Sí, cuando terminó ese día, porque me sucedió dos veces más, pero le voy a terminar esta. Cuando me sucedió, yo una vez me volteé, porque yo estaba durmiendo en la carrera, me volteé de la, entonces ahí quedé al lado de un compañero mío que estaba durmiendo al lado mío, entonces ahí le topé para sentir que, ¿me entiendes?, que él estaba ahí, entonces me paré, prendí el bombillo, bebí agua, y bueno, me acoté y me embocé, me dormí con miedo, pero me volví a dormir. Sí, ok.
Sí, y después, otro día, estoy durmiendo boca abajo y se va la luz, estoy en la cárcel, fue en 2019, 2020, me pasó todo eso, porque fueron a seguir, la gente que me hizo seguir, entonces cuando estoy acotado boca abajo, yo siento que algo, sabes como una persona agarra una carretera, ¿verdad?
Sí. Así mismo me levanté los dos pies, yo durmiendo boca abajo, los dos pies, yo me iré como que con los ojos, miraba para atrás, y yo veía como los pies míos me flotaban de atrás, levantados, ya yo tenía tanto miedo, que yo no dormía desde la habitación, porque el compañero mío estaba en prisión, pero tenía que hacer en la prisión, ¿me entiendes?, pasaba el día entero ocupado, y yo no dormía en la cama, me iba para el patio, por la cancha, por el temor.
Oye, ¿lo platicaste con alguno de tus compañeros? No, no. ¿Para ver si a alguien más le pasaba? No, no, si le digo le miento, no se lo platicaba a nadie, era algo que yo mismo me quedaba con eso, aquí solo me entro y cuando salí, se volvía a mi familia, a alguna persona. Pues es que es algo bastante fuerte, una levitación que te alzaran, y que no solo fue una ocasión, ¿sentías en ese momento que tuviste esas experiencias, alguna energía negativa, algún olor, alguna temperatura?
No, no, todo es como que se llama el mar, pero yo sí supe que una persona que yo conocía, que lo mataron en la calle, quedando preso, él vivió en esa habitación. ¿En la que tú dormías? En esa que yo dormí, yo lo conocía, llegué a darle un moto con él y todo, porque vivíamos siempre.
Y después, la tercera vez, porque eso no sucedía nada más, porque yo le tenía temor, la tercera vez pasó de día, yo estoy durmiendo, otro día, porque siempre he dado un miedo, y entonces pasó, que cuando estoy acostado, siento como que algo me despierte y me toma por el cuello. Sí. Ay, tú te rías mucho los perritos, sí.
Perdón, me tomo por el cuello, y cuando me tomo por el cuello, ahí entonces ya yo, porque yo son anteriores, me salían a taladre, ese día, ese día yo ya saqué el yo, valor, y entonces peleé con eso, pero sin mover las manos, ni los pies, nada, solamente con mi mente, ¿me entiendes?
Sí. Me soltaba, decía groserías de todo, yo no le debo a nadie, yo soy hijo de Dios, suéltame, no me molestes, lo que sea, que se vaya de mí para el infierno, para donde me corresponda, y le dije hasta palabras feas, ¿me entiendes? Y de todo, y esa fue la última vez que me sucedió. Ok. Y después le dije eso, después no me volvió a suceder porque lo enfrenté ese día, ya estaba cansado, ya en verdad.
Claro, pero recurriste a tu fe y esto fue lo que quizá alejó a esa energía negativa, ¿refieres que lo ligas con la persona que falleció, pero este hombre ya falleció fuera de que estaba ahí en la cárcel, ya no estaba ahí?
Sí, bueno, eso sí fue fuera, y yo lo conocí bien, y un día yo estaba durmiendo, y en la segunda había una parte como de play, pues era en la cárcel, en la puertez dominicana, se llama la cárcel pública de Bani, sucede que hay un muchacho que duerme en la segunda y de madrugada se voltea un galón de agua, va una agua corriendo al mismo lugar donde yo estaba durmiendo, y me despertó el agua, y yo me levanté y dije ¿qué pasó? Uy, subí para donde él, le dije ¿qué pasó?
Le hablé feo, le dije yo estaba durmiendo, mire, volteé a esa agua y bajó para abajo, me mojó en la cama, entonces él me dijo, no, yo seguro que yo no he tomado ese galón, y yo le dije fuiste tú, entonces había otro que dormía, y me dijo, yes, en verdad, él está durmiendo, él no había tomado el galón, está bien, pasó eso, me acordé, el otro día, era desde visita, antes de las 8 de la mañana me dijeron a mí que habían
matado una persona que yo conocía de aquí de la calle, y llegamos con partilillas, y lo habían matado esa misma madrugada, y le dieron un tiro en la cabeza. Uy, qué tragedias, pero personas que aquí hemos sabido que fallecen de manera como lo que tú estás comentando, no pueden trascender de manera rápida, se quedan atrapadas aquí, y quizá porque no entienden qué es lo que sucedió, y están como el alma en pena, quizá, ¿verdad?
Hoy, una noche también, yo debo, primera vez que yo llamo a un programa o algo para hacer la tectoría, nunca me había contado nada, una noche yo me soñé que yo estaba en una cueva con otro compañero, y le dije, se comenzó a deslizar el lodo, a deslizar el lodo, y le dije, yo me estaba oficiando, digo, ¿cómo es el mundo?
Cuando me estaba oficiando me desperté, y cuando me desperté, ay, me desperté a su tarde, está bien, me adormí, me desperté al otro día, en el día, cuando amaneció, y me dijeron temprano, mi hermano me dijo, y eso, se ahogó él, una persona que yo conocí ese día se ahogó, y yo me soñé que el lodo ya me iba oficiando, y esa madrugada, él se quitó la vida, se ahogó. Y ahí también, ¿pudiste sentir alguna presencia después de que esto sucedió?
No, yo dije, yo dije, mira, yo me soñé esta noche mismo que me estaba oficiando, que el lodo me iba oficiando, entonces yo lo conocí a él, y él hoy se quitó la vida, porque cuando una persona se ahogó, es que se le para la respiración, y se le para todo, porque se oficia, entiende, y como compare el sueño con eso que pasó, porque fue en la misma noche del sueño, en la misma noche se ahogó, en la misma madrugada, porque eso fue antes de amanecer que se quitó la vida.
Oh, bueno, Jason, sí que tienes tantas experiencias que contar, y es que ahí donde estuviste en la cárcel, se manejan también mucha energía por injusticia, tristeza, el sufrimiento, peleas, y entonces es un lugar bastante fuerte. Sí, sí. ¿Verdad? Un día, quería contar la última, otra ya, porque hay más personas que seguro están esperando. Ok, escuchamos la última.
Una noche estamos tomando alcohol, tomando alcohol, yo y otra persona más, decidimos irnos para donde él vive, pero él vive en un lugar que para yo, que no sabe para dónde tengo que pasar un lado oscuro, que no hay casa, hay un lugar que no hay casa ese, que todo es como propiedad, con árboles y cosas, ¿me entiendes? Sí. Y sucede que cuando vengo caminando, estoy con un machete cuchillo en la mano, porque era la una de la madrugada ya, y estoy medio nervio, pero… Jason, permíteme. Pues bien.
Tenemos que hacer una pausa, regresamos contigo, no te vayas, el miedofón. 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil.
Es que ya no hay vuelta atrás, cuando ves el solazo y en vez de pensar en playa o piscina, dices, el día está bueno para lavar. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Regresamos con La Mano Peluda desde México para el mundo. Hoy, platicando con Jason, te interrumpimos antes de irnos a la pausa. Ya estamos aquí contigo de nuevo. Ok. Me quedé, ahorita que estaba tomando con un amigo. Entonces cogí para donde él.
Pero entonces me quería venir a atrás para mi casa en una moto que él tiene. Entonces yo le dije, no, yo mejor no voy solo, porque si no va a llevarme, entonces tú vas a regresar solo para atrás de nuevo. Mejor yo me voy. Y es como alrededor de 7 minutos a pie, que cerca. Está bien cuando yo traigo machete y cuchillo en la mano, vengo y yo siempre paro pendiente, ¿me entiendes? Porque estamos en el mundo. Y prendo mi cigarrillo y vendiendo en el camino, pues mando mi cigarrillo.
Paso, salgo bien a calle. Entonces la calle del hecho que va a salir de donde yo vengo, simplemente estoy hasta frente a ella en este momento. Estoy como que en una calle. Como a un kilómetro de donde me pasó lo que pasó. Cuando vengo cerca, es el lado oscuro. Entonces yo vengo caminando y yo siento que viene algo atrás de mí, pero no miro. No sé si era una persona, pero más sentí como una presencia, porque sentía que venía algo, pero no escuchaba paso. Y ahí yo, el intento mío se atriba.
Y cuando yo agarro el machete apretado con la mano y cuando voy caminando, que ya siento como que lo que era estaba a menos de un metro de mí. Ahí entonces tiré, ¡pam! Y si quiere, solté un par de suelos con el machete. Y así, ¡papá! Y se paró todo. Ahí yo no vi a nadie ni nada. Y yo sentí que ya veía quién era. Ya dije que había llegado a menos de un metro de mí. Y ahí hablé y dije yo no le tengo miedo a nada ni nada. Me dije yo soy un hombre y yo voy por mi casa y no le debo nada a nadie.
Y me agoté y seguí. Y ahí pasó todo y no me pasó nada de esa noche. Pero yo sentí una presencia, como una presencia casi de una persona llegando a mí. Ok, claramente lo sentiste. Jason, tantas experiencias que nos has contado y seguramente tienes todavía mucho más que compartir, por lo cual te vamos a invitar en una próxima emisión a que estés aquí con nosotros. Mañana puede ser, mañana puede ser. Claro, mañana nos volvemos a contactar contigo. Ok, gracias, muchas gracias.
Ahora voy a ver el programa para ver la parcería. Sí, claro que sí. Un abrazo hasta allá, hasta República Dominicana. Hasta luego. Hasta luego, mi querido Jason, esta Mano Peluda Internacional. Ya sabes que también nos puedes escuchar en Spotify como la Mano Peluda Grupo Fórmula. Así nos encuentras. Síguenos, recomiendanos. Es un programa que va en camino a los 30 años. Cumplir 30 años se dice fácil, pero vívelos, trabajalos. Solo no solo eso.
Desvélate 30 años de tu vida solamente por esta afición que tienes del terror misterio y suspenso. Y sobre todo Nacho, todos los relatos que hemos escuchado. Qué barbaridad. Impactantes y que cada noche se va tan rápido. Siempre queremos más. Algunos que dan muchísimo miedo, otros que inspiran. Reflexión. Reflexión, es claro que sí, ve nada más a quien tenemos ahorita. Vamos a la llamada. Buenas noches. Buenas noches Nachito. Oh esa vocecita, mi querida Blanquita, ¿cierto? Sí, sí, sí, soy yo.
Bienvenida mi querida amiga. ¿Qué tal? ¿Cómo están? Muy bien. Perfectamente. Y ya ávidos por escuchar la historia que nos quieres compartir. Sí, pues mira, tengo esta historia, pasó quizás hace más o menos unos 12 años aquí en California. Que sucedió que a mi cuñada, su hijo de ella, tuvo una muchacha que se volvió, pues se enamoró de él, pero se volvió una psycho con el muchacho. Psicopata.
Sí, sí, sí, se obsesionó con él entonces y pues él no quería nada con ella porque ella traía su novia, ¿verdad? Sí, pues llegó esta muchacha a tal extremo que un día cuando ella se enteró que él, pues su novia de él llegaba a la casa de mi cuñada, ese día fue y le estiró ladrillos en una de las ventanas. Entonces mi suegra estaba sentada cerca de la ventana y gracias a Dios el ladrillo no le cayó a ella, sino que pues cayó a un ladito, ¿verdad?
A donde ella estaba sentada, pero hizo un gran, ya te imaginarás el gran sonido y el vidrio, un montón de vidrio en el piso. Bueno, pues ellos quedaron tan asustadas porque pues ellas son personas bien calladas, pues no les gusta problemas ni nada de eso, pero quedaron tan asustadas que mi cuñada cualquier ruidito que oía llamaba a la policía.
Eso llegó a un punto en que la policía ya no le hacía caso porque sí, sí, porque pues le decían no es que fuimos a chequear y no hay nada, está en su imaginación y bueno. Su total de que ella se, ella ahora en este caso mi cuñada se volvió tan insegura en su casa, ¿verdad? Que ella salía fuera desde la noche chequeaba las puertas y ventanas un montón de veces para ver que estuvieran cerradas y todo.
Pero para no hacerse las largas una noche, sí, intentaron otra vez volver a ir y tirarles, pero como mi hermano ya les había instalado unas cámaras, ok, entonces ellos chequeaban en la computadora y en eso vieron a alguien y pues en eso mi cuñada sale ella con garrote en la mano a confrontar a la persona y vio que era esta muchacha.
So bueno, su total de que la muchacha se fue corriendo y bueno, su total de que se quedaron todavía ellos ahí todas este paniquiadas que mi cuñada empezó a agarrar una rutina después de que llegaba a trabajar iba con su carro todo el bloque a chequear.
Había veces que yo iba la acompañaba y así lo hicimos por varias noches, pues una noche estábamos en un alí, no sé si conocen ustedes los alis que son, es como la parte de atrás de las casas en donde mucha gente o están los basureros o mucha gente parquea ahí sus carros y todo eso, ¿verdad? Ok, sí.
Estabamos otra exactamente al otro lado de la casa en ese alí parqueado del lado contrario de la casa esperando a ver quién venía. Estabamos ahí platicando, esto de esto que eran como la una y media de la noche y en eso le digo yo, Kani, mira, yo parece entonces que mis ojos todavía los tenía todavía veía bien. Claro. Y le digo, Kani, le digo, mira, ¿quiénes eran esas dos personas? Yo vi dos personas machito caminando. Y ve que venían como hacia hacia donde nosotras, ¿verdad? Sí.
Me dice ¿cuáles? Y yo le decía, allí están, mira, allí están. Y ella veía y yo señalándole mira vienen vestidos hasta se los describí como venían. Y me dice, no, Blanca, yo no veo a nadie. Y le digo, Kani, ahí están, te lo juro que ahí están y mire vienen vestidos así, así, así, así. Bueno, machito, al final me dice ella, no, Blanca, tú estás viendo un fantasma, mejor vamos a que no te veas. Pues sí, amiga, ¿no? ¿Qué explicación había?
Sí, porque pues ella no veía a nadie. Yo estaba viendo los dos hombres que venían caminando y era un hombre ya adulto y un jovencito. Y venían con esas camisas como de cuadritos de colores con jeans. Y bueno, los apartos no se los alcancé a ver, pero así venían y venían como con un sombrero y venían los dos vestidos. Pero lo raro, machito, es que traían unos machetes. Machetes. Y eso es lo que a mí me extrañó porque dije, o sea, aquí no se mira gente con machetes. Sí, no, no es usual. ¿Verdad?
Sí, exacto. Digo, es más fácil ver gente con armas, de fuego, una pistola que un machete, ¿no? Que un machete. Porque estás en Estados Unidos, no en California tú. Sí, sí, exacto, ¿verdad? Entonces, y después es una zona ya bien poblada y hay casas por todos lados. Entonces eso fue lo que me dijo. No, no, no, tú estás viendo, no faltamos. Vámonos, pues nos fuimos, machito. Ajá. Esa fue la última noche que salimos. Mira, nada más mi querida Blanquito.
Ya no salimos más porque nos dio miedo. Bueno, más que todo mi cuñada. Y luego tengo un comentario de un amigo que habló ayer acerca de que él, creo que fue ayer o antier que dijo que él le tenía mucho miedo al agua. Sí. Ok, y que pues él dijo y que ustedes le comentaron que que a lo mejor era por alguna de sus vidas él quizás ha de haber desvivido ahogado o algo así. Ajá.
Yo, pues yo quiero comentar que yo le tenía mucho miedo también a las alturas todavía les tengo, pero ya no tanto este y yo toda mi vida. Sí, he pensado que pues yo quizás en alguna de mis vidas este no sé, tuve algún accidente cayendo, no sé, pero ahorita ya lo controlo más porque yo he ido a terapia como tú le recomendaste al señor, ¿verdad?
Sí. Entonces, pues ojalá que me esté huyendo, pues y que escuche verdad que si es necesario ir a una terapia y pues uno mismo y veces ponerse como metas verdad de decir no voy ahora voy a hacer esto y así uno tratar de uno también poner de su parte para uno pues sentirse mejor y ser parte verdad de lo normal en la vida como por decirlo así verdad. Sí, amiga. Yo no me podía ni subir a elevadores porque me daba un pánico terrible. Acrofobia se llama el miedo a las alturas. Sí, exacto.
Entonces había veces que yo cuando recién llegué aquí yo limpiaba oficinas. Sí. Y a veces nos tocaba en el 10 11 piso ahí en Los Ángeles. Sí, amiga. Y pues yo cuando yo cada vez que me decían que iba a limpiar la ventana yo yo no yo me rehusaba porque la cerca era tan si no era un pánico terrible. Ya lo superaste. Sí, sí te digo que ya yo ya puedo subir, ya puedo ver, pero eso sí, no me puedo ir a la orilla, o sea, yo puedo acercarme, pero no estar en la orilla.
Pero pero sí, este puede estar unos pasitos atrás y poder disfrutar de la volúmenito que se mira pues cuando está uno arriba de un edificio y está lleno todas las luces y casi todo es verdad. No puedo pasar, digamos, si voy en un este en un puente, no puedo estar tampoco bien a la orilla y si estoy me tengo que agarrar bien para sentirse segura. Pero sí, pero otra cosa le quería recomendar al señor que ojalá pudiera si en YouTube está un audio libro.
Sí, que está está gratis en YouTube y se llama no sé si ustedes lo han leído. ¿Cuál es? Que se llama Muchas vidas muchos maestros. Así claro. O que es entonces buen libro, yo apenas lo terminé de leer quizás hace como una semana, lo terminé de escuchar, mejor dicho, es este es un libro muy excelente y sí, de verdad que uno pues entiende muchas cosas de veces de cosas que uno les tiene temor verdad y cositas así. Sí, desde luego.
Ojalá pues sí, ojalá que el señor pueda este escuchar el este programa y pues que buscan la ayuda para que para que sea feliz y así es, esté tranquilo. Se merece vivir feliz, todos merecemos vivir felices y tranquilos. Todos, todos. Así que si hay algo que no te dé permita estar en esa situación, haz hasta lo imposible por conseguir vivir feliz y tranquilo. Es la recomendación verdad mi querida amiga. Exactamente Nachito, exactamente.
Muy bien, pues Blanquita te agradecemos bastante, no sé si quieras agregar algo más. No, no, no, yo les agradezco a ustedes que me hayan llamado, pues yo sé de que este, hay veces digo yo voy a decirles que me llamen, no, mejor le voy a mandar el audio porque para que darle por disponibilidad a alguien más. Ok, se vale. Porque sí, es bueno que mucha gente que está allá dando más y más relatos verdades de cosas paranormales, es muy bonito escucharlas. Eso es mi querida.
Pero yo les agradezco a ustedes. Al contrario. Y gracias. Excelente. Cuídenseme mucho y bendiciones para todos. Lo mismo para ti mi querida Blanquita, muy amable, buenas noches. Acrofobia se llama el miedo a las alturas y yo he sabido de personas que lo llegan a superar con algo que le llaman terapia de choque.
Pero es terapia, es decir, tienes que ir asesorado por alguien y te van enfrentando poco a poco a esos miedos que tú tienes y te van haciendo entender que no necesariamente te va a ocurrir algo. ¿Por qué se convierte en una fobia? La acrofobia. O sea, las fobias son un miedo irracional a diferentes situaciones. Entonces, precisamente.
Una característica también especial es que una persona que tiene una fobia después va teniendo más, o sea, no solo es una, sino que ya va acumulando más que esto significa la acumulación de temores que necesariamente deben ser tratados para ya estar bien, para no incrementando este miedo a algo. Claro, porque ahí estamos hablando que el miedo te domina. Y ya lo hemos platicado, si tú analizas precisamente el origen de esas fobias es justo en tu mente, en tu cerebro.
Y sabes qué es? La imaginación. Porque tú imaginas que al estar en un edificio tan alto te vas a caer y de una caída de esas no te salvas. Y esto se combina con la sugestión. Nos vamos sugestionando y entonces nosotros mismos nos vamos boicoteando. Exacto. Bueno, pues son muchas, muchas cosas, pero a mí me sorprende cada vez que yo me entero hasta dónde puede llegar nuestra imaginación. ¿A qué niveles nos puede llevar?
Y pues es interesante si tienes oportunidad de leer este libro que comentó nuestra amiga, muchas vidas, muchos maestros, vale la pena invertir ahí un tiempecito en esa lectura. Es muy, muy recomendable. Vamos a continuar. Saludos, buenas noches a todo el auditorio. Saludos, amigos. Especial para ustedes Gina y Nacho. Gracias, amigos. Les voy a contar mi siguiente anécdota. Tendrá aproximadamente dos meses que acabó de pasar. Ok, presente.
Resulta que yo me preparaba yo temprano por la mañana para ir al trabajo, como eso de las cinco y media de la mañana, para ir a trabajar. Sí. Entonces sucede que pues yo salgo al patio de la casa a lavarme los dientes y empecé a divisar hacia el cielo. Entonces esto es algo que por primera vez me pasó. Bueno, he visto los ovnis, las esferas, las luces que circulan por las noches.
Sí. Y esta ocasión me llamó mucho la atención porque vi ese tradicional ovni que varios estudios dicen que son de los extraterrestres grises, los reptilianos. Entonces vi el tradicional ovni tubolar largo, pero las dimensiones de esta nave eran muy grandes. Yo calculo que han haber sido entre uno y dos kilómetros de largo. Ok. La nave era súper, súper grandísima. De aspecto tenía como un gusano transparente. No sé si se puede imaginar este un gusanito de esos transparentes. Largo.
Como una larva. Con puntuaciones, o sea, luces como de foquito separado a cierta distancia, pero ahora sí tubular. Para eso le grité a mi esposa que se parara a ver. Todavía alcanzó a ver esta nave, pero sí quedé impresionado porque no había yo visto ese tipo de nave. Calvo recalcar que yo vivo a las faldas de la Malinche. Soy del estado de Clascalia y pertenezco a la población de San Rafael de Tepaclascó. Y esta es mi anécdota que pasó aproximadamente hace dos meses.
Guau, amigo, pues te agradecemos bastante. Y en qué lugar vives, brother? Tienes una vista impresionante, verdad? Pero también ha de hacer muchísimo frío por ahí. Sin embargo, Ina, en noches claras se puede apreciar una bóveda celeste impresionante. De verdad es un sitio, pues yo creo que muy agradable para vivir. Todavía se puede respirar aire limpio, aire puro. Y también, por supuesto, por qué no decirlo, verdad? Vivieron las épocas de frío de esas que a veces es insoportable.
Y hablando del triángulo de las Bermudas, ya dijimos que se ha creído que son portales dimensionales o interdimensionales, actividad extraterrestre, que si la Atlántida, que energías electromagnéticas, dicen algunos investigadores, que el campo magnético en la región afecta los sistemas de navegación causando accidentes y confusión.
Ahora, también en la cuestión científica se dice que explosiones de gas metano en el fondo del mar podrían desestabilizar embarcaciones y hacerlas hundirse rápidamente. Ahora, también es una zona en donde las corrientes oceánicas y el clima extremo hacen una combinación perfecta para tormentas, corrientes marinas, remolinos, y esto hace que los barcos y aviones se desorienten.
Entonces, por una parte tenemos estas explicaciones científicas, y por la otra las teorías que tienen que ver con cuestiones paranormales, sobrenaturales. ¿Tú qué crees que en realidad ocurra en el triángulo de las Bermudas? ¡Misterio Gina, misterio! Agradecemos tu presencia y participación. Mañana, recuerda, tenemos una cita para seguir escuchando relatos de lo sobrenatural. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles.
Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos buenos relatos. Que tengan una estupenda noche, que descansen, y como decimos aquí, ¡cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.
