Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que
ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que
a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Áviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una gran oportunidad de platicar sobre esos temas inquietantes. Queremos tu participación a través de la multilínea
55 -5279 -2291 en la página radioformula .com .mx y en Spotify. Encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros y participar directamente a través de nuestro WhatsApp. 55 -2193 -5926 55 -2193 -5926 Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Compartir fotografías,
videos, memes. Lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros como Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Hoy dedicaremos el programa
a Juan Ramón con anécdotas, audios. Si tienes alguna experiencia o comentario que quieras compartir para recordarlo, te invitamos a participar esta noche. Qué mejor manera de homenajearlo que con su trabajo y el recuerdo de estos relatos que hicieron época. Hoy es su decimocuarto aniversario luctuoso y podemos decir, aquí se respira el
miedo. todavía Gina todavía se respira el miedo y por eso te invitamos a participar seguramente hay algo que quisieras contar algo que quisieras haber platicado en su momento con Juan pero te voy a decir algo en esta sesión especial tú tienes esa gran oportunidad manda tu mensaje a Juan Ramón platica este relato como si lo estuvieras haciendo con él y principalmente con todos nuestros amigos peludomaniacos. De repente, al recordar, parece tantos años, 14 años han pasado desde
que él falleció. Sin embargo, en este programa siempre se ha mantenido viva. Su imagen, su recuerdo y por supuesto creemos que un legado que se quedó aquí con la mano peluda y sobre todo con lo que tú le contaste en alguna ocasión o algún recuerdo que tienes, bueno, es el momento de contarlo porque Nacho y yo creemos que no hay mejor manera de recordarlo que con relatos, precisamente con lo que él se dedicaba. Exactamente. Y no es que toda la noche vamos a escuchar audios de él,
relatos de aquellas épocas. No, no, no. Tú platícanos una historia y dedícala a la memoria de Juan Ramón Sáenz. Te estamos esperando porque, ¿sabes una cosa? Cuando hablamos de Juan Ramón, Juan Ramón Sáenz es hablar de una era dorada de la radio, una segunda era dorada y principalmente la radio mexicana. Su nombre está íntimamente ligado, ustedes díganme si no, a la mano peluda. Uno de los programas más emblemáticos del fenómeno
paranormal en toda América Latina. Pero su legado va mucho más allá de un simple fenómeno, de un simple entretenimiento. Juan Ramón fue un comunicador nato, un investigador incansable y sobre todo... Un hombre profundamente respetuoso con las historias humanas que llegaban a sus oídos. Exactamente, hoy en su aniversario luctuoso, lo recordamos con respeto y admiración, voz inolvidable de la mano peluda, a 14 años de su partida, su legado vive en cada historia contada aquí en este programa
y nos guía por estos caminos del misterio. Jorge Rendón desde Acapulco, licenciado Juan Ramón Sáenz, la leyenda que dejó huella en este gran programa, yo aún escucho sus programas, gracias maestro. Nuestro Juan Ramón en Acapulco dice acá, lo seguimos recordando, gracias por tan grandioso y legendario programa. El estilo y
el carisma de Juan Ramón Sainz. Y si les parece bien, vamos a escuchar un audio que, por supuesto, vamos a ir adaptando y vamos a ir acomodando para los nuevos bloques que ahora se transmiten en La Mano Peluda, México. Brenda, ¿cómo le va?
Buenas noches. Ay, Juan Ramón, pues me va a escuchar usted la voz un poco entrecortada porque... conmovida y estoy también un poco asustada pues si quiere le platico básicamente yo me mudé apenas hace 10 días a la colonia Roma me mudé al primer edificio construido en la Ciudad de México en un lugar maravilloso que a mi siempre me ha gustado que es la Plaza Río de Janeiro es el edificio que le llaman la Casa de las Brujas es un edificio hecho de ladrillos en 1900. Sí, lo conozco, ¿eh?
Es un edificio espléndido, no se puede imaginar. Y yo estaba muy emocionada porque es un lugar muy bonito y las rentas no son baratas, pero sentía que me estaba dando un gusto en mucho tiempo en mi vida de tener un lugar tan lindo. Los departamentos son de techos altísimos, pintos de duela. Este departamento además estaba particularmente bonito. Así es que yo cuando llegué, me mudé, tenía todas las ganas de hacer un comienzo como en un nuevo lugar y pensé que me iba a ir maravillosamente.
Yo llevo viviendo sola desde los 18 años. Se oían ruidos, pero bueno, yo suponía las maderas, ¿no? Es curioso, el día que yo me mudé, la vecina de al lado se estaba yendo. Entonces tampoco tenía yo vecinos a los lados. Todos estos días, además, cada vez que yo salía a trabajar, no vi ningún vecino, nunca, en los diez días que estuve allí. Finalmente le platico que un día se quedó una amiga a dormir y al día siguiente
me dijo, ya me voy, estoy muy, muy cansada. Le digo, bueno, pero pues vamos a comer o hacemos algo. Me dijo, no, estoy muy bajoneada. Otro día se quedó una amiga. Y como yo tengo gatos, le cedí mi habitación y me fui a la otra que es donde tengo la televisión. Yo me dormí con la luz encendida y a las 5 de la mañana mi amiga se apareció en la puerta y me dijo, ya me voy. Y dije, ¿por qué son las 5 de la mañana? Dijo, no me importa, te voy a dejar mi auto y me voy
a tomar un taxi porque no puedo dormir. Siento una presión en el pecho. El día domingo yo contraté a una sensuista y cuando llegó la chava tomó un péndulo y preguntó cuál es la energía de esta casa. Y entonces el péndulo se corrió más abajo de lo negativo y empezó a balancearse muchísimo. Y ella me dijo que hay muy bajo astral. Hay unas varitas que tú debes saber cómo se llaman, que
son de metal con las que haces preguntas. Y ella las tomó y entonces preguntó, primero en voz alta, ¿hay aquí algún ser que no sea de luz y que no pertenezca a esta casa? Ahí vamos a detener este audio, el primero de la noche, en lo que tú también te animas y nos narras una historia. ¿Alguien de esos peludomaniacos de hueso colorado sabe cómo se llama esta historia? Te invitamos a que compartas el nombre de esta historia, si
es que lo sabes. Nos damos a la pausa, Gina. 59 26 todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda el peor crimen contra la gente trabajadora es una empresa que no tiene ganancias sabiduría en las redes Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos recibiendo todos sus mensajes y vamos a seguir escuchando mucho más. Así es. Adelante con el audio. Preguntó una segunda ocasión y le contestaron que sí. Después preguntó ella
en silencio y le siguieron contestando. dando que sí, pero cada vez con más intensidad, es decir, cada vez respondían más rápido. Esa noche yo llegué a mi casa después de haber hecho este ejercicio y tuve que llamar a un amigo que vive muy cerca y le dije que si por favor, que no era una invitación de otro tipo, pero que si le parecía raro que le invitara yo. Nos sentamos en la sala en una cobija y mientras platicábamos
yo sentía caliente, caliente el piso. Es un edificio al que le pega poco la luz, eran más de las 12 de la noche y había un calor, pero yo entiendo que hace calor ahora. Mi amigo estaba empapado en sudor y yo no podía poner las manos en el piso porque sentía que me quemaba. Llegué a mi oficina y abrí las fotografías que tomé el primer día que me mudé. Este es su casa y somos sus amigos, no se preocupen. Y lo primero que hice es abrir una fotografía de ese pasillo que me
causaba tanto problema. Y es un pasillo, todo el departamento está quitado de blanco. que reconoce
el calor en las fotografías. Entonces cuando puse esa aplicación apareció una mancha en el pasillo y si me voy a la mancha y la abro, esta primera imagen es de un ser que parece ser un hombre con un sombrero en esa pared e incluso tiene este asunto contasmagórico de como termina hacia sus pies sin pies en ese instante mientras yo estaba viendo eso usted me dirá porque yo no sé a qué se debe me empezó a salir moco de la nariz pero como si fuera agua quizás eran
los nervios o no sé pero esto me duró todo el día la siguiente escena que veo es una escena en la sala Cierro ese y me voy a otra fotografía y es una escena en la sala donde están mis gatos, no hay nada más, y veo una mancha que está un poquito arriba del piso y es pequeña. Hago esto mismo y es un rostro con otro sombrero, pero es digamos una cabeza pequeñita únicamente, flotando. La última fotografía... ¿Era la primera vez que ponía usted atención a las fotografías? Era la
primera vez. Es decir, yo no había pensado en las fotografías hasta que esta mujer me dijo que allí había algo muy fuerte. Y la tercera fotografía es en mi habitación. Y eso es lo más terrible. Mi habitación tiene mi cama, tiene un mueble y en la pared... Descubro una pequeña mancha nada más. Le doy zoom. Aplico esta misma cosa de lo que le estoy contando del calor. Y entonces aparecen unos que le gustan. Entre 10, 12. 12 rostros no humanos. ¿Te acuerdas Gina
que esa vez? Cuando nuestra amiga Brenda, que así se llama el relato, el caso de Brenda. Fíjate que, ¿te acuerdas que fuimos a dar una vuelta esa vez ahí justo donde ella mencionaba? Porque Juan Ramón vivía, no muy cerca, sí, pero sí en la zona. Y fuimos a dar una vuelta para ver la casa esta que mencionaba desde afuera, por supuesto.
Y es que algo... importante es que una vez que terminaba el programa a las 12 de la noche no era que terminaba y nos íbamos sino que nos quedábamos comentando y en casos como este en específico después pues ya la ciudad es muy fácil estar transitando y qué tal que vamos pues vamos a darnos una vuelta a ver que donde comentó que era y fuimos a darnos una vueltecita exactamente
Nacho Así es, qué interesante, ¿verdad? Porque de por sí se veía algo macabra la construcción, un tanto sombría, ahorita ha cambiado demasiado, ahorita creo que ya inclusive es como museo o algo así, pero sí fue de esas veces que decía, vamos, vamos, pues nos quedaba ahí un poco cerca, nosotros estábamos en la avenida Universidad y esquina Coyoacán. Estaba más o menos en la zona, aparte de que él vivía muy cerca de ahí. Fue una época en donde también él se acercó hacia
Radio Fórmula. Vamos a continuar escuchando esta historia y descubriendo más detalles. Algunos parecían pequeños changos que me estaban mirando, otros son unos seres como unos gremlins con orejas puntiagudas, así como suena. Todos tienen la boca abierta, todos tienen colmillos y hay cientos de ojos. Entre ellos está la imagen también de un hombre negro, y esto lo digo porque tiene todas las facciones y tiene los labios muy gruesos.
Y todos los demás son seres absolutamente demoníacos, pero de cada uno, digamos, la boca de uno es el ojo de otro y eso es también... la oreja de otro. Yo vi la película esa del abogado con el diablo, abogado del diablo, de Al Pacino, y toda la pared está inundada de esas cosas. Bien, Brenda. Sé que usted está en una situación ahorita de confusión, de miedo. No, ahí no termina porque escéptica como soy, cuando lo vi, pensé, está bien. Hay unos seres raros, pero no me van a
echar de mi casa. Entonces... Acompañé a una persona que trabaja conmigo, que es más joven que yo, y le pedí que fuéramos a mi casa. Entonces hicimos, me prestaron una Biblia, porque claro, yo no tengo Biblia. Me prestaron un Cristo, me prestaron agua bendita, me dieron los instrumentos, digamos. O sea, para que se lo pensaran, usted tuvo que decir qué pasaba, ¿verdad? Sí, sí, sí,
sí, yo hablé con mi madre. ¿Por qué? Y bueno, porque además, mientras yo vi estas fotografías, tengo varios compañeros de trabajo, se las mostré a todos y todos estaban igual de impactados. Quizá yo misma he reproducido las imágenes de modo que la gente ha coincidido conmigo. Excepto porque hoy estoy y abro las fotos del día siguiente, pues resulta que mi habitación está limpia, pero ahora en la sala están estas cosas de luz volando.
¿Y qué tal eso que nos estaba platicando? Nos imaginábamos todo completamente y luego que verdaderamente a Juan le gustaba que transmitiésemos. A nosotros también se nos hacía más cómodo con una luz tenue, una luz bajita. Y se sentía el ambiente fuerte. Pero además esta chica que contó cómo estaba ilusionada por tener este apartamento, por rentarlo. Y que no duró muchísimo tiempo, creo que apenas unos días. Y mira, Mappy nos dice, una prima hace mucho rentó ahí mientras terminaba sus estudios.
Y aquí les compartí que no tardó mucho porque por las noches no podía dormir de los ruidos y las manifestaciones que había. Y es que no solamente fue en ese departamento de Brenda, sino en los demás que también estaban ahí, pues la gente vivía situaciones extrañas. Así es, fíjate, Manuel Alejandro Beltrán, un saludo amigo, dice Juan Ramón transmitía mucha confianza y cariño, por eso la gente lo quería, se ganó.
el cariño de todos. Eso no hay duda, mi querido amigo, que sí se ganó el afecto de todas las personas que lo seguían. Luis Hernández Costa, saludos desde Tabasco, recordando a un gran del señor Juan Ramón. Bendiciones a 14 años de su partida. Mónica Ceniceros, qué gusto recordar al gran Juan Ramón Sáenz. Siempre fue muy atento y respetuoso con todo el que llamaba. Transmitía muy buena Biblia con solo escucharlo. Vamos a una pausa. Tú también, deja tu comentario. El
Miedofón, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail. Si no tienes dinero, sé amable. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.
Hola, ¿qué tal? Soy Yeyo Marre, aquí desde Guadalajara, y pues recordar esta fecha tan especial del fallecimiento del señor Juan Ramón Sáenz, porque la recuerdo muy bien, porque esa misma fecha falleció una tía muy querida de parte de mi mamá. Y recuerdo a Juan Ramón Sáenz con mucho cariño, porque pues desde los 10 años este... Lo he escuchado y formó parte de toda tradición de miedo en la radio y en las familias. Y siempre lo recordamos y siempre le damos también una oración para su
eterno descanso. Les mando un saludo muy fuerte, Ginny y Nacho, y esperemos que pronto estén acá por Guadalajara. Sí, nosotros también esperamos muy pronto estar por las diferentes plazas que transmiten La Mano Peluda. Mira, aquí Juanito Arcos hace una propuesta y dice que digan quién contó en vivo un relato con Juan Ramón. Y aquí Rebebón Tuardosky dice, yo platiqué sobre el relato que les dije de un hombre que entró a un mesón y pidió todo el menú y todavía pidió
Itacate allá en Torreón. El mono detrás iba la que? Ay, no recuerdo mucho este relato allá por el 2004. Vaya, pues ya tiene historia, ya llovió, ya son 21 años, no? Y la mano peluda del 2004, si del relato que está diciendo Revesi, Saúl dice ahorita los estoy escuchando en un campo abierto donde se ven las luces de los demás pueblos. Vaya, mira, espectáculo con el que estás viendo, estás viendo y escuchando La Mano Peluda. Así
es, dice por aquí. Francisco Herrera, yo escuchaba La Mano Peluda con Juan Ramón Sáenz y no me dormía hasta que acababa el programa. Oí en vivo el relato de José, el de Katia, el niño con cuernos, cuando visitaron la casa del joven. Vaya, damos varias casas, varias casas que... Que ya ni hasta perdí la cuenta de cuántas fueron, pero sí fueron bastantes. Bastantitas que se hacían esas transmisiones en vivo. Y mira, Ismael Sánchez, un saludo desde
Ciudad Juárez, Chihuahua. Mi papá de niños siempre nos ponía la mano peluda en la noche para asustarnos. Dios tenga en su santa gloria a Juan Ramón Sáenz. Más bien yo creo que a tu papi le gustaba la mano peluda porque no creo que le gustara espantar a sus hijos. No, más bien era por el gusto, el placer de escuchar las historias. Pero estábamos oyendo el audio de nuestra peludomaníaca Brenda
en aquel momento. Y sí, también nosotros teníamos, pues siempre cuando llegaban relatos que solían ser impactantes, les poníamos así como una marquita. Para saber que eran un relato de esos que a veces se convierten en una referencia de una época. Porque así nos llegaban como por temporadas. Había momentos en que había narraciones de la aparición de la Llorona. Era constante, constante. Y luego cambiaba a la niña de... El espectro este de la niña fantasma. Que se hizo muy famoso.
Y luego pasamos por. Elisa la ouija electrónica. En fin. Hubo muchos muchos casos. Interesantes. Pero bueno. Si les parece bien. Vamos a continuar escuchando. Este relato de Brenda. Que por supuesto. Es de esos que se quedan para recordar. Y además. En el piso. De la sala. Están todos los primeros que vi en mi habitación y más. El suelo está infestado de estos seres. Y algunos tan macabros que se están riendo. Y son, yo le puedo decir que si es un regimiento o que son... Es una legión.
Es una legión. Bueno, es tan impresionante. me aparece una bruja con todo y su cachucha, ¿no? Así ya de... Entre esos seres muy malignos sí alcancé a ver un par de hombres que me dieron una profunda tristeza porque parecen señores atrapados y tienen los ojos cerrados y simplemente están allí sus rostros y no se ven malos, se ven como personas. Como personas normales pero están... aprisionados por estos... Así es. Mis
caseros tienen 31, él y ella tiene 24 años. Son muy jóvenes, cosa que, pues, primero es bastante raro, inusual, porque los departamentos estos tienen un costo en venta más o menos de 3 .300 .000 pesos. ¿Cómo no? Y yo le insistí a él en que me dijera qué había pasado en ese departamento. Él me dijo que él había vivido allí toda su vida con su padre hasta el 2003, cuando su padre falleció.
Así es que, pues, creo que por mi parte hice lo que pude y ojalá que la gente cuando llegue a ese lugar sienta las cosas más rápido que yo. Es decir, a mí me tomó 10 días. Y que no corran riesgos porque, insisto, me parece que lo que vi hoy es la muestra más fehaciente que tengo para decir que hay seres absolutamente malditos. Por supuesto. Y, Brenda, después de tener una vida de escepticismo, una vida de... No espiritual, digamos. ¿Qué pasa en tu mente? Digo, dentro
de la conversión, los golpes de... Es lo que más me conmueve, Juan Ramón. Ella venía del taxi a mi casa, con mis gatos, y después de pasar esta sensación... Lo único que se me ha ocurrido es... competido de errores o... Pero también sé... de poder librarme de eso. Yo no quiero, hoy sé que yo no quiero pasar algún momento en mi espíritu después de que haya fallecido ni
cerca de esos seres que he visto. Yo lo primero que voy a hacer mañana es que a las 8 de la mañana voy a ir a misa y no sé, por eso también he pensado que que ocurrir. Brenda, yo te recomiendo que ya tomaste esa decisión, bórralos de tu mente.
Y cómo olvidar ese relato, Gina, y como tú lo has mencionado en algunas ocasiones, no sé si nuestros amigos que ahorita nos están escuchando sepan que quien se encargaba de esa parte del programa pues era Gina siempre se ha dedicado dentro de sus labores o sus funciones era eso de digamos dosificar las llamadas muchas veces terminando una llamada así como la de esta chica Brenda como estábamos al aire pues Juan Ramón tenía que continuar con el programa y le decía
va Gina y Gina se encargaba de tranquilizar a las personas cuando estaban así como ella, de platicar con ellas. Bien dice Gina que ella si le hubieran preguntado qué otra carrera hubiese querido estudiar, ella dice que psicología. Y yo estoy completamente de acuerdo. Los que alguna vez llamaron y se comunicaron y platicaron alguna
historia, seguramente... También platicaron con Gina porque ella era precisamente la encargada del eslabón ahí que ponía las llamadas al aire para que Juan Ramón las escuchara y las comentara. Exacto. Mira, Víctor Pérez, don Juan Ramón Sáenz, saludos desde Argentina hasta donde esté usted. Dios me dé luz y le dé luz y paz a su alma. Amén y amén. Se le re extraña mucho don Juan Ramón.
Muchos amigos que están escribiendo y con la intención de mandarle bendiciones, oraciones, porque bien podríamos ocupar esta emisión en ahondar sobre esa supuesta maldición y lo que genera morbo, pero nosotros estamos convencidos que la mejor manera de recordarlo es escuchándolo. Pues también haciendo memoria de esos relatos que escuchamos alguna vez y sintiéndonos o transportándonos a esa época. Porque ya son 14 años que él falleció,
15 que no está en la mano peludo. Entonces las cosas eran muy diferentes hace más de 15 años, incluso en la transmisión del programa. Azul Balag dice... Saludos a todos. Espero y tener la oportunidad de contarles unas experiencias que le pasaron a mi hija. Ella estaba en un internado de monjas, ahí la cuidaban, y se aparecía una monja y una niña. Están muy escalofriantes, nomás que a mi hija le dan nervios contarlas al aire.
Ok, Azul, si quieres a través de un audio sería mucho más fácil para ella para que no se ponga nerviosa, ¿no? Claro, y a ti también te invitamos a que participes con nosotros. ¿Quieres dedicar unas palabras a la memoria de Juan Ramón Sainz con todo respeto? ¿Quieres platicar una historia? ¿Quieres recordarnos alguna historia que tal vez tú llamaste en aquella época y le platicaste a él? Y si no, ¿te quedaste con las ganas? Pues
es momento de hacerlo. Porque fíjense nada más que durante más de una década su voz grave y pausada acompañó a millones de oyentes en esas noches oscuras. Su trato lo hemos mencionado y ustedes mismos lo han dicho, era muy respetuoso hacia los testigos. Su sinceridad al abordar temas delicados marcaron una gran diferencia. Frente a otros formatos sensacionalistas que se estaban presentando en aquella época, Juan
Ramón no buscaba asustar. Paradójicamente a lo que muchos podrían decir, él buscaba entender. Eso es lo que comenta, ¿no? Es lo que sucedía frecuentemente y por supuesto, amigos, te invitamos a participar. Dice Bécora, en ese edificio todavía son departamentos y está hermoso. La fachada ya casi no se puede ver porque la tapa un árbol, es correcto. Y por cierto, ese árbol le genera mucha sombra, una sombra muy macabra. Sí, también nos han enviado audios que ahorita vamos a ir
poniendo poco a poco. Ese edificio tiene un gemelo, creo que en la colonia Juárez, dice mi querida Bécora. Ok, vamos pues a continuar con sus audios. Buenos días Gina, Nachito, bendiciones por ustedes. Si se da el miedo Tom, que claro que sí se va a dar, porque vamos a lograr superar las cifras que ustedes piden. A mí me encantaría dentro del medio Tom que se hablara de... Que hubiera gente que haya viajado con ustedes en aquellas
excursiones que ustedes sacaban, ¿no? Porque pues en realidad los que tuvieron la economía para ir a esos viajes, pues fueron bendecidos, ¿no? Porque pues imagínate, ¿no? Hoy en día el dinero no alcanza acá en México. Ahí hay oportunidades, nada más hay que salir y... Hay que salir y... Y buscarlas, ¿no? No tener pena de vender nada, ¿no? Lo digo en general, ¿no? O sea, pero pues imagínate tener la bendición. Yo al menos era una persona, era un menor de edad, más o menos
como... 13, 15 años, algo así, ¿no? Obviamente pues no tenía la solvencia y todavía vivía de mis padres, ¿no? Claro que si en ese momento yo hubiera tenido la solvencia, yo hubiera convencido a mis papás de ir a esos viajes, ¿no? Porque pues se me hacía muy interesante, ¿no? Y como les había comentado, con trabajo fui al centro de Mérida cuando estaba con mis... Cuando estaban haciendo sus giras, me acuerdo que tomé una foto.
en un teléfono pues en esos tiempos creo que creo yo que ni era mío pero yo tomé la foto que me acuerde creo que era de mi primo y obviamente para nosotros tomar una foto a juan ramón aunque sea fuera de lo que viene siendo el centro cultural olimpo de mérida corríjame si me equivoco para mí era como algo máximo no esté en algo padre porque pues estás viendo que llegó te lo contó ahora a la ciudad que que le tomaste foto, aunque no sea tuya la foto, pues ya luego la descargas
o te la pasas, no la imprimías en ese tiempo, me acuerdo. Era lo máximo, ¿no? Y nosotros estábamos afuera del Centro Cultural Olimpo, claro, porque no teníamos la solvencia para ir a pagar un boleto o tal vez porque éramos niños, o sea, no se nos daba eso, o sea. La cultura de salir y vender cositas para comprar tu boleto. No teníamos la noción en sí de qué es y cuánto cuesta algo.
Solo nos divertíamos, jugábamos. Pues es eso, me encantaría que en el Medotón comentaran alguna experiencia de los que fueron a las excursiones, de los que se ganaron los premios, o sea, el auto, imagínate. Me gustaría igual que lo hablaran durante el Medotón porque me hace muy de buen gusto. Pero pues igual, si lo pueden mencionar en los programas generales, hay alguna persona, debe haber en el público. Debe haber en el público, simplemente es quitarse la pena, simplemente
es mandar un mensajito normal o un audio. Pero pues que se animen, que se animen la verdad. Muchas gracias mi querido amigo. Pues mira, ante esto que estás platicando, nosotros hacemos la convocatoria. El asunto es de que se animen a llamar y que lo platiquen, lo comenten. Y otra cosa también súper impactante mi querido amigo. Esos viajes los patrocinaba Radio Fórmula. No se cobraban, no costaban un quinto. Solamente había que... Hicimos una dinámica para precisamente
darles los lugares a quienes se lo ganaran. No me acuerdo si eran con preguntas, no me acuerdo bien la dinámica. Es que fueron varios, varios de estos. En viajes, donde se llevaba toda una logística, incluso aquí en Radio Fórmula había un departamento, no solamente para nosotros, sino para todas las estaciones, que les mandamos saludos a Jorge Luis Castro, a Melisa también, que estaban al tanto, y entonces organizaban
así toda la logística. Era el autobús, o sea, el transporte, la comida, el hospedaje, todo corría a cargo. Y la experiencia, Gina, lo más importante, la experiencia. Era lo que más se vivía porque era ir de noche, caminar ahí en el bosque a medianoche y luego ir al... O sea, esos viajes fueron... Un recuerdo bastante importante
en nuestras vidas. Sí, es de las cosas que le agradecemos a Radio Fórmula, que precisamente ellos patrocinaron toda esa campaña de viajes que fueron, no sé cuántos, cuatro o cinco viajes a Huasca de Ocampo. Súper interesante. Dos autobuses en cada ida. Sí. O sea, estamos hablando como mínimo 80 personas. Y fue una dinámica súper padre y dicen que recordar es volver a vivir.
Y claro que también ya se acerca el aniversario de la mano peluda y vamos a convocar a todos aquellos que fueron a esos viajes y tomaron fotografías, pues que las envíen para compartirlas ahora en el aniversario. Sí, hay cosas que me gustaría platicar, pero ya vienen más en torno al programa en sí de la mano peluda. Hoy estamos hablando. De Juan Ramón, de Juan Ramón Sáenz, tras, pues sí, 14 años de su partida, todavía lo recordamos, grandes momentos, grandes historias, grandes
relatos. Daniel Romo dice, yo conviví e intercambié comunicación con Juan Ramón el último año de su vida. Se dan muchas cosas que no se han dicho. Sí, claro, sabemos Daniel que no solo el último año. Muchos años tú estuviste en contacto con él, pero en especial recuerdas esa última etapa. Estaba escuchando a una señora que dijo que ella había soñado a Juan Ramón. Yo también lo soñé, pero hace como siete años, todavía me recuerdo.
Yo lo soñé que tenía una camisa azul. Y que sus manos tenían muchas manchas blancas como esa enfermedad del vitíligo. Pero nada más lo soñé que estaba sentado, nada más. Y otra cosa, me pregunta mi esposo que yo a quién reviviría. Porque sabe que a mí me gustaba mucho cómo conocía a Juan Ramón. Me pregunta, ¿qué revivirías? A Juan Ramón, a Freddie Mercury o a Vicente Fernández,
pues obvio. A Juan Ramón. Mira. Otra cosa, pues todavía me recuerdo el día que un locutor muy famoso aquí en la ciudad de Houston anunció la muerte de Juan Ramón. Gracias. Guau, sí, con mucha tristeza. Muchos locutores, inclusive la competencia también lo anunció como un acontecimiento muy triste y trágico para la radio a nivel mundial. Sí, y él falleció un domingo y pues sí fue...
Un tema que empezamos el lunes, bueno, ese mismo domingo ya algunos programas empezaron a mencionarlo, pero sí que dejó todo un legado y sobre todo esos comentarios que a él le encantaría escuchar y se sentiría yo creo que muy orgulloso de todo lo que le están comentando. Así es Gina. Vamos a una pausa y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana. que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos
después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Soy Azucena Oresti y te invito a mantenerte bien informado donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Hay que darle un sentido a la vida por el hecho mismo de que carece de sentido. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho
que decir. La mano peluda. Hoy recordando a Juan Ramón Sáenz en el 14 aniversario de su fallecimiento, pero lo sentimos vivo porque él tenía una frase que era las personas mueren cuando el olvido las entierra. Aquí la mano peluda, él sigue muy vivo. Gracias a todos ustedes y sus comentarios. También Kike Villa, Fernando Ríos, Laura Mendoza Núñez desde Querétaro. Quique Rocco desde Durango. Poco a poco vamos a leerlos a todos. Y también aquí a través del miedo tenemos a Ismael que
nos dice. Yo tuve la suerte de ver a Juan Ramón Sáenz en el año 97 en un restaurante en Polanco. Iba con su esposa y un bebé. Creo que cuando mi mamá me dijo que era el de la mano peluda yo me sorprendí. Juan Ramón se levantó de su mesa y nos fue a saludar. Se me hizo una persona muy amable y sencilla. Yo me emocioné, pues soy peludo maníaco de corazón. Lo escuchaba cuando iba en la primaria por mi abuela. Una bonita tradición que me heredó. Que descanse en paz
Juan Ramón Sáenz. Por cierto, de niño me tocó ver el peludo móvil. Ah, el auto peludo. Y me encantaban los ruidos que ponían de terror durante los relatos. Soy Ismael Flores de la Alcaldía Miguel Hidalgo. Saludos. Fíjate que la dinámica del auto peludo fue para la conmemoración del aniversario... No, el 14 aniversario. Porque incluso una de las preguntas para que se pudieran ganar el auto era que dijeran... A ese día estábamos todos bien estresados. ¡Qué barbaridad! Porque
la persona que le llamaron decía... La respuesta dijo el 13 aniversario y nosotros no, era el 14. Estaba el representante de gobernación porque fue un premio de una cantidad que se necesitaba autorización de gobernación y resulta que le dan una segunda oportunidad y adivina qué dice, 15. Pues esa persona no se lo ganó. Y es que ahí estaba el interventor de la secretaría. Y era el 14 y ella dijo 13 y luego dijo 15. Sí, qué bárbaro. No se fue. No cabe duda. Era para
Tijuana, pero se quedó aquí en Atizapán. No se encantaría contactar a la persona que se ganó el auto peludo. Tenía la firma de Juan Ramón. Así es. Todo el auto era grafiteado. Y tenía en el cofre la firma de Juan Ramón. Sí, sí, estuvo, está padre, ¿no? Quedó muy padre. Por ahí hay algunas fotos, en una de esas se las compartimos. Fíjate lo que dice Policiaca, ese es su nickname. Hola, yo lo vi cenando en el Borrego Viudo. Ah,
sí. Cuando acababa el programa se iba a cenar al Borrego Viudo en Ciudad de México y siempre saludaba así. A nosotros nos tocó también. ¿Cuántas veces vimos al Borrego Viudo? Que de repente decía... No quería ir a cenar y dejábamos en fórmula nuestro carro y nos íbamos con él. Así es. Como en ese lugar tú comes dentro de tu carro, en su camioneta nos íbamos, cenábamos y regresábamos. También hay mesas, ¿no? Sí, pero así hacíamos la dinámica, que íbamos en su camioneta, cenábamos
ahí y después ya nos regresábamos. Así es, claro. Sí, cuántas veces nos fuimos allá al borrego. Ahí deben tener su foto, yo me imagino, y si no se las voy a mandar, ¿verdad? Para que la tengan también. Vamos con sus audios, venga. Su amigo Fernando Taco de Seattle, Washington. Sí, tengo recuerdos de Juan Ramón y del otro señor conductor que estaba ahí, Rubén. Correcto.
Desde que inició la mano peluda he estado escuchándolas, salvo un periodo en el que tuve la transición de venir a Estados Unidos para acá despedir la huella. Y sí, una persona muy amable. Muy cordial con todo el público. 14 años se dicen fáciles, así como 30. Y el tiempo se pasa volando. Dios los bendiga. Igualmente, mi amigo. Sí, el tiempo se pasa volando y le damos gracias a Dios que
todavía estamos aquí, mis amigos. De verdad, para nosotros es un gran gusto continuar con esta trayectoria, con este programa, este proyecto. ¿Y saben qué? Habiendo librado cosas tan terribles como fue un terremoto, como fue la pandemia, cosas duras, cosas duras, pero mira, aquí seguimos. Sí, además hay que resaltar que él murió muy joven, 48 años, pues un hombre muy joven. Sí, bastante joven. Bueno, digo, ¿por qué estaba a la mitad de su vida? Probable, ¿no? De acuerdo
a ahorita cómo está la tasa. A la media. Ahorita es un promedio de 80, 85 años, lo que vive el ser humano. Entonces, si él murió 40 y tantos, 48, ¿dices? Sí. Fíjense. Oye, y además, cuando íbamos a transmitir en las diferentes plazas, después del programa, pues íbamos a cenar. De ahí de la estación. Era la dinámica, ¿no? Nos llevaban a algún lugar a cenar y siempre querían quedar bien con él y le ofrecían botellas de vino y así, pero él no tomaba. Dice, nada más,
era una de sus frases. Él decía, él decía. Nada más tengo la cara. Nada más tengo la cara, pero yo ni tomo. Sí, no, en verdad, todo el tiempo que nosotros convivimos con él, no tomaba. Sí fumaba mucho, pero tomaba no, tomar no. Y no le gustaba el fútbol. Sí, él no era pambolero, él no nada, cero fútbol. Le gustaba el americano, le gustaban otras cosas, no, no, no tanto. Le gustaba la salsa, eso sí. Ah, sí, mami. Sí, sin
lugar a dudas le gustaba la salsa. Y pues vamos a continuar escuchando historias, a escuchar también los audios que ustedes nos envían. Mira, Rebe Gontuardosky dice, ¿se acuerdan del vano paquete? Oh, sí. ¿Quién crees que los armaba, los manopaquetes? Esas bocinas, ¿te acuerdas? Las bocinas peludas que le llamábamos, ¿no? Uy, que muy al principio de la mano peluda se regalaban unas manitas peludas de fricción, como los carritos, ya ves que los haces para atrás y luego los sueltas
y caminan. Ah, pues así era una manita peluda que traía... Pues abajo este dispositivo y entonces caminaba solita. La mano peluda, ¿se acuerdan? Alguien le tocó. Uy, eso ya tiene como 28 años. Sí, fíjate. De Isabel recomenta, a mí me dio tristeza el caso de la chica de Brenda. Se esforzó por vivir en el lugar de sus sueños y que ocurriera eso, pues no se vale. Pues son las cosas, mi querida amiga, las cosas que... Pues uno nunca
sabe, ¿verdad? Y antes de ir a otro audio, dice por aquí, profe, yo no tuve la oportunidad de un relato, pero estaba en secundaria cuando creo que vino a una gira de la televisora y ahí pude verlo. A mi mamá le gustaba mucho la voz de Juan Ramón, decía que era un locutor muy metódico y que analizaba bastante al radio escucha. Por su timbre se podía definir eso, dice mi querida profe. Muchas gracias. Y luego también se soltaron ideas que la gente se iba haciendo en Querétaro.
Íbamos cada año, en noviembre cada año. La última vez que fuimos, la transmisión fue en el auditorio José Fortís de Domínguez, pero que se decía, no, Juan Ramón ya se está volviendo loco. con tantas historias dicen por ahí que se está volviendo loco él nada más se reía ¿no? porque sabían que yo estaba cerca de él porque siempre me mencionaba y entonces oye usted sabe si es cierto que se está volviendo loco obvio no y le comenté y él nada más se mostró de risa dice ah ¿cómo crees?
diles que sí diles que sí ay ay ay sí qué cosas qué barbaridad bueno vamos a continuar a ver hay un audio por acá no quisiera dar mi nombre pero quisiera pedirle un consejo, una oración o un modo de protegerme, ya que necesitaría más tiempo para contarles mi situación, pero en este momento quiero decirles que estoy pasándolo un poco mal. Soy una persona que soy muy sensitiva, he escuchado cosas, escucho por las noches como cuando los gatos caminan, que tienen las garritas
al lado de mi cama. Siento que se sientan al lado de mi cama. No me da miedo, pero he pasado por muchas cosas. El papá de mis niños falleció hace 10, 11 años. Falleció en una circunstancia de suicidio. Fue muy extraño porque después de eso encontré la santa muerte en la casa cuando estaba limpiando. Su hermana lo estaba haciendo, estaba haciendo algo para retenernos juntos ya que teníamos muchos problemas. De ahí las cosas
han surgido muy extrañas. Él antes de fallecer actuaba muy extraño, como si él estuviera drogado todo el tiempo. Yo buscaba por todos lados, pero él no se drogaba al parecer. No dormía, no la pasaba muy bien hasta que sucedió lo que hizo. Después de todo esto he sentido muchas cosas, he escuchado voces, he tratado de bloquearlos. Cuando mi esposo falleció traté de ir a la iglesia y muy extrañamente cuando siempre que quería ir a la iglesia, la iglesia siempre estaba cerrada.
Me he tratado de acercar a la iglesia, a Dios y siempre he sentido como un rechazo, algo extraño. Últimamente económicamente no la estamos pasando bien mi familia y yo. Trabajamos, tenemos trabajo, le echamos ganas, pero no vemos salida. Quisiera un consejo, pues ya que... Pues sí me ha pasado por la mente hasta el suicidio, pero quisiera encontrar una solución, una ayuda. No sé si todas esas voces, todo eso que siento me está atrapando,
me está llevando a un punto pues mal. He tratado de hacer bastantes cosas para salir de esta depresión y muy extrañamente cuando estoy en casa es cuando me pasa, quiero llorar, estoy deprimida. Y salgo de casa, salgo a trabajar y me siento tranquila. Quisiera un consejo. Gracias, cuídense y felicidades por el programa. Está súper. Muchas gracias, mi querida amiga. Sin lugar a dudas, necesitas un apoyo profesional. Vamos a la pausa, Gina. Y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Conocemos
la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil. Ser bueno es fácil. Lo difícil es ser justo. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda.
Continuamos y aquí Daniela nos está preguntando. Hola, buenas noches. Mi pregunta es la mano peluda antes se llamaba la mano pachona o es otro? No, la mano pachona sí era otra sección de un programa. Estamos hablando del año 1993, donde el que conducía ese programa era Víctor Manuel Barrios Mata. El programa se transmitía de 12 de la noche a 6 de la mañana y era la fórmula. De la noche. Así se llamaba. Y era el conductor. Tenía diferentes
secciones a lo largo de esas seis horas. Y como a las tres de la mañana tenía una sección que se llamaba La Mano Pachona. Y ahí es donde se escuchó el relato de Clarita. Después de ese relato de Clarita, ya Víctor Manuel Barrios Mata tomó la decisión de que no era tan conveniente. Y La Mano Peluda surgió en el 95. Así es. Y muchos se preguntarán, ¿y ustedes cómo lo saben? Pues da la magnífica casualidad que también trabajamos con Don Víctor. Don Víctor Manuel Barrios Mata.
Por eso es que sabemos cuál es la historia, cuál es el origen y cuál es la realidad, ¿verdad? Digo, lo que es, aunque ese es tema para el día del aniversario. Sí, todo eso es tema de platicarlo ya con detalles en el aniversario porque es directamente del programa. Y entonces ya se acerca agosto. Mira, también tenemos peludomaniaca de corazón y pulmón hecho. Desde que inició el programa, yo grababa todos los relatos. De hecho, tengo el de Josué, el de Katia, uno de los más impactantes
que escuché. Y de hecho, ustedes cumplen 30 años y yo en agosto cumplo 40. Ah, mira. Hola, Inácio. Buenas noches. Aquí saludándolos desde Chihuahua. Dando que se llegue la hora para que empiece el programa. Los felicito. Allá en Chihuahua saludamos al 101 .7 de FM donde transmiten La Mano Peluda. Es correcto. Un fuerte abrazo a todos nuestros amigos, compañeros de la radio allá en Chihuahua y en todas las estaciones donde nos transmiten noche con noche ininterrumpidamente.
Acá también era taquillero el asunto de ir con La Mano Peluda a las transmisiones. al interior de la república éramos uno de los programas que más viajaba al interior y por lo tanto los compañeros operadores y técnicos que ahorita nos están oyendo sobre todo los de acá de casa no lo van a poder negar verdad que siempre era un placer salir con la mano peluda a veces hasta se Echaban sus broncas porque todos querían ir con la mano peluda,
querían acompañarnos. Era padre, la verdad, eran momentos muy padres y era otra dinámica de programa, ¿no? Exacto. Pues vamos a seguir recordando a Juan Ramón y el legado que dejó aquí en la mano peluda. Alejandra, ¿cómo está usted? Buenas noches. Buenas noches, Juan Ramón, ¿cómo está? Bien, con el gusto de saludar a Alejandra. Pues yo tengo una duda porque ya créame que ya no sé ni qué hacer. Sí. Hace aproximadamente tres años tuve posesión. Hace tres años. ¿Cómo supo que
era posesión? Porque en la casa de usted tenemos unos perros y el que nos mandó la seña fue un schnauzer que tenemos nosotros aquí en la casa de usted. El perro sin motivo aparente estaba echado en los pies de mi cama y de repente se oye así como, no, viento, bajó a comer el perro y de repente se sintió así como si lo hubieran pegado, como si lo hubieran mordido, como algo así. Entonces yo me imaginé que se habían metido unos gatos, porque desgraciadamente aquí hay
muchísimos gatos, y que lo habían golpeado. me imagino cualquier cosa entonces yo digo mamá sabes que baja a ver la puerta a ver si no está abierta si se metieron los gatos y nada la puerta estaba perfectamente cerrada y el perro ya no quiso bajar de mi cuarto estaba echado abajo de la cama y ya no quiso bajar el animal entonces para esto pues lo soy honesta yo Hice magia. Sí, ¿qué tipo de magia? Híjole, bueno, perdóname de decirlo. Fue magia negra. ¿Hizo algo en contra
de alguien? Exactamente. No le voy a preguntar qué hizo ni quién es la persona, por supuesto. Pero, ¿hizo usted algo en contra de la persona o en contra de la voluntad de la persona? Fue en contra de la voluntad. Fue para atraer. Para que regresara conmigo para que hagamos terminado. Entonces yo sentí que me moría sin la persona, ¿verdad? Alejandra, ¿por qué dice que fue magia negra? Porque yo fui con la persona que me hizo
todos estos trabajos. Hubo velación. de las negras, se les puso chile, no sé qué tanto, no me acuerdo ya, pero lo que sí no se me olvida es que se hizo un pacto de sangre en un papel papiro, y se tuvo que sacar a serenar y de 20 mil cosas, que créanme que ya lo estoy pagando, pero con creces. Empiezo yo, la actitud empieza a cambiar, a cambiar, a cambiar, a cambiar, Y para esto, este, había una persona que conocía a este señor. Sí. Ajá. Entonces, este, dice, ¿sabes qué? Esto
ya no puede ser, ya no puede seguir así. De repente, mi hija me empieza a decir, oye, mamá, veo a una niña, este, aquí en la casa, y es mi amiga. Y yo dije, ups, ya tenemos problemas aquí, ¿no? Ajá. Bueno, entonces viene este señor, bueno, no viene, viene su grupo. Empezamos aquí a hacer las cosas, de repente estaba la gente aquí reunida y se siente como pasa alguien, así hace en el
aire, y empieza a bajar la temperatura. Yo de lo último que me acuerdo en esa ocasión es de que yo empecé a gritar, mi hija, mi hija, no, me está agarrando a mí, agarra a mi hija, la vente hacia la otra cama, y es cuando... Me viene lo que yo le digo para no decir posesión porque sería muy feo. Les digo, me viene la chilpiorca. Una crisis. Sí, horrible. Fue horrible. Fueron dos días de estar aquí en la casa de usted, día y noche. Pues en esa situación, dicen que a mí
me ponían que sirenas. Sirenas. No, yo no me acuerdo de nada. Les soy honesta, yo no recuerdo. Dicen que echaba a pelear a la misma gente que estaba aquí, que la echaba a pelear. Entonces, que unos me agarraban los pies y que yo, pero botada de la risa, tres hombres los levantaba, pero impresionante. ¿Usted no recuerda nada de lo que pasaba? A mí me enseñaron el video porque después este señor estuvo lucrando con eso. ¿Recuerda usted? ¿Sí se le inflamaba el vientre? No. ¿Sí
tenía usted asco? No, lo único que dicen es que la cara me cambiaba horrible, era un olor espantoso aquí en la casa. Los perros aullaban, sí, los perros aullaban. No, no es todo de lo que me
han dicho. Usted terminaba cansadísima. horrible, era dormir, dormir, dormir, y lo más crítico de todo esto fue que en la pierna del lado derecho, ya cuando termina todo esto, me meto yo a bañar, al día siguiente, y me dio una mordida, una mordida, pero tenía muy bien la cara de un ser de allá abajo, imitamos nombres, se dibujaba perfectamente bien la cara. Entonces ellos me dijeron que estaba poseída, que yo no podía ir a lugares donde se leyeran cartas, donde se hicieran trabajos, que
yo no podía hacer trabajos. Y bueno, fueron pasando los días, yo traté de hacer mi vida normal, pero una vez me invitan a otro, y era una persona que era del Estado de México también. Y esta persona también había hecho marcha. Entonces yo acababa de salir de mi problema y voy pues ahí a hacer bola o como usted le quiera decir, ayudar. Se le viene el momento a esta persona la posesión, se le sale a ella, se me mete a mí, se sale de conmigo, se vuelve a ir con ella
y así estábamos. Entonces me dicen, bueno, ¿qué es lo que quiere? Pues quiere a esta muchacha. Eh, métanse porque yo ya estaba afuera, ya me habían sacado. Eso sí lo recuerdo, que estaba en una, perdón, en una camioneta. Digo, métanse porque ahorita va a empezar el show, pero ya no va a empezar con la mamá, sino que ya va a ser con la, con la hija, le digo, va a ser con la mamá. Sí. Me dicen, ¿cuánto tiempo? Pues métanse
ya, porque ya, ya está, ya viene. Entonces se meten, y cuál va siendo su sorpresa, que yo estando afuera, sin saber nada, empieza la mamá de esta niña con la posesión yo no la había visto en mi vida yo no sabía nada ok ahí le vamos a parar porque necesitamos hacer una pausa y si yo recuerdo esos episodios de posesión terribles claro vámonos a una pausa Y regresamos, estamos esperando tu comentario a través del miedofón. ¿Quieres mandar
un audio, un relato, una oración? Se vale también esta noche para el aniversario luctuoso de Juan Ramón Sáenz. Te estamos esperando. ¿Cuál es el número? 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Entre mendigar y pedir prestado, no hay mucha diferencia. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. Fernando Ríos dice, sí, así es. Juan Ramón estuvo en Gringolandia por un tiempo, en Modesto, California.
También Humberto Ponce, Salud Danitosky, Fernando, Laura Mendoza. Poco a poco vamos a mencionarlos. Víctor Pérez, la gente no entiende que la Santa Muerte es diabólica, demoníaca y nada bueno nunca nos traerá. Es el comentario de él. También Víctor Pérez Chihuahua, de donde son los dos. Bueno, ahorita Erick Velalta, como decía el hermano Juan Ramón, aquí se respira el miedo. Siempre empezaba el programa con la canción de la película del exorcista. Sí, las campanas tubulares. Mira
Nelson, muy buenas noches. Un saludo desde Colombia. Gracias por este grandioso programa. Muchas gracias a Juan Ramón por crear este espacio. Colombia también se hace presente. Así es, así es. Ok, vamos a continuar escuchando esta historia de nuestra amiga Alejandra, que llamara en aquella época que le tocó a Juan Ramón ser el conductor del programa más auténtico de la radio en México,
La Mano Peluda. Decido yo alejarme de este señor, porque ya no puede ser posible, y de repente en la avenida central, Vamos, yo venía manejando hacia la casa de usted. Gracias. Había una mancha de aceite donde varios coches se habían, pues ya chocado, se habían golpeado entre sí. Digo, mamá, ¿sabes qué? Yo no voy a poder controlar el coche. Dios que nos ampare y que nos ayude. Yo soy muy debutada de la Santísima Muerte. Y
le digo, que la flaquita nos proteja. Pues en ese momento se sintió, de verdad no le estoy mintiendo, y mi mamá lo vio inclusive, como jalaron el volante, nos sacaron hacia el otro carril y nada más nos quedamos viendo las dos, ¿no? Pero ahora el problema que yo tengo y lo que me llama mucho la atención, señor Juan Ramón, es que, híjole, Veo cosas, veo sombras. Tengo un vecino que hace dos años, o tres, no, dos años, creo que falleció el señor. Y mi mamá me
hace el comentario. ¿Sabes qué? Que este señor está muy mal. Y dicen que se lo van a sacar. Y me quedo viendo a mi mamá y le digo, ¿sabes qué? Que este señor no va a salir. Este señor se va a tal día. No se va a ir solo. Luego va a haber una muerte violenta. Pero no sé si sea cerca, si sea de una familia o un vecino, va a haber una muerte violenta, va a ser por arma. Sí. Se muere el señor, ya que yo les digo, a los ocho días de que muera esta persona, matan
a un vecino. Tuve... Dos problemas con dos vecinas por cuestiones de que no estábamos de acuerdo en varios puntos de vista. Y una de ellas, pues le hace un recordatorio familiar a mi mamá. Yo sin discutir, sin perder la calma, sin ofender. Lo único que yo hice fue voltearme y decirle, ¿sabes qué? De mí te vas a acordar. Pero dice mamá que cuando yo dije eso, la cara, señor Sainz, me cambió horrible. A ver, Alejandra, vamos a retomar. Este señor le dice, tienes una posesión,
¿le ayuda? Su hermana. ¿En qué forma le ayuda? Yo hasta donde yo me acuerdo empieza, ¿puedo decir nombres? Sí. A llamar a uno, ¿qué? Papazú, Papazú. No, no, es más o menos parecido, pero es otro nombre. Algo así. Es un hombre, es un ser muy malo, es el demonio de las langostas,
de las pestes. Bueno, su hermana de él es la que me ayuda, la que me saca, pero pues yo ya no sé ni qué pensar, porque le digo, o sea, yo me volteo con toda la calma del mundo y les digo, y no es la primera vez que lo hago, o sea, de mí te vas a acordar, Y a la que no le roban el coche, la mamá se está muy mal. A la otra... ¿A quién amenazó? ¿Quién es? Es una vecina. Y se lo juro que yo no tuve nada que ver. Yo lo único ya miedo me da abrir mi grandísima bocota.
Porque le digo, de mí te vas a acordar. Y les va, Dios mío. Así que luego digo, ¿ya qué hice? ¿Qué hice? Tuve un problema con una amiga. Pero para empezar hubo un engaño, ¿no? O sea, es que no estuve con una persona, pero a la hora de la hora me dijo que sí. Yo sentí que me estaba mintiendo, si me explico. Yo muchas veces estoy de espaldas y estoy hablando con la gente y yo siento si la gente me miente o me está diciendo la verdad. Ajá. Entonces empezó su hija a estar
mal. Y lo mismo. De mí te vas a acordar. De verdad te vas a acordar. Ahorita esta persona tiene un problema que yo digo, bueno, ¿qué tengo? ¿Qué tengo? La amenazó por algo, algo que le hizo. Algo que me hizo. Pero es, o sea, sin agredir, sin decir, o sea, hazme lo que quieras, pero de mí te vas a acordar. Hay que determinar ¿Qué pasó con usted? ¿En qué forma le ayudaron? Inclusive yo le puedo decir que esta cosa no se ha ido. Esto está aquí, en la casa de usted. Gracias.
Le agradezco y Dios que lo bendiga. Igualmente, Dios lo bendiga. Cuídense mucho. Claro que sí. Estamos en contacto, Ale. Ok. Gracias. Ahí está otro audio del recuerdo. Y que, pues, escuchamos con mucho agrado, mucho gusto. Yo veo que también ustedes los disfrutan. Fíjate, hay un comentario aquí que vale la pena. Todos valen la pena, ¿verdad? Desde luego. Todos valen la pena. Pero dice Jennifer Ramírez. Gracias, amiga. Saludos. Qué buenos programas de Juan Ramón. Y siempre al finalizar
daba una frase para reflexionar. Y ponía música muy bonita, ¿cierto? Pero fíjate, mi amiga, sí, eran muy buenos programas, pero hay que superarlo. Lo digo con todo el respeto que se merece Juan Ramón y que se merecen todos ustedes. Hay que superarlo, hay que recordarlo, eso sí. Pero si ustedes pretenden escuchar en los programas actuales con nosotros, con otros imitadores o lo que sea, pretenden escuchar a Juan Ramón, pues es imposible.
Es algo también por respeto, ¿verdad? Que es difícil, es difícil, es como comparar y eso se me hace mala onda. Comenta por aquí otro amigo, también es a propósito. Juan López dice, ¿quién tuvo más trayectoria en la mano peluda? Juan, Ramón o Rubén. Bueno, trayectoria te refieres a que condujo más años. ¿O a qué te refieres, mi querido amigo? Pues déjame decirte que por extrañas que son las cosas, estuvieron más o menos el mismo tiempo. Yo digo que el mismo tiempo.
Cada uno estuvo aproximadamente nueve, diez años. Rubén en su primera etapa y luego en su segunda etapa y Juan Ramón de corridito. ¿Cuál es el parámetro que yo tengo? Que Juan Ramón ya no llegó a festejar con nosotros el 15 aniversario. El 15 aniversario ya lo festejó Rubén con nosotros. Juan Ramón estuvo en el programa de 1999 al 2010.
Y Rubén estuvo del 95 al 99. Más o menos. Y luego estuvo del 2004. 10 al 2016 17 bueno llegó Juan Ramón se fue en el 2010 y llegó Rubén 2010 y luego estuvo hasta el 18 17 fueron 7 más 4 estuvieron 11 años los dos o sea Tiempo total que estuvieron en la mano peluda Juan Ramón de corrido fueron 11 años y Rubén estuvo 4 y luego en su segunda etapa estuvo 7. Así, ahí está. Y ahí sí no me le pongo gallina porque ella es de esas personas que se saben las fechas y hay que respetar. No,
claro, claro. Y sí, si ella dice que es así, así es. Tenemos una llamada, a ver, ¿les alcanza a sentar? Claro, estamos en la recta final, pero sí hay tiempecito. Buenas noches. Buenas noches, ¿cómo está? Bueno, Nacho. Sí, señor, servidor y amigo, ¿con quién tengo el gusto? Con Ramón Camacho. Quería contar algo que pasó, fue algo chusco ahí con Juan Ramón Sáenz. Muy bien, dime desde dónde me llamas, mi querido Ramón. O de Estados Unidos, de Chicago, Illinois. Perfecto,
mi querido amigo. A ver, ¿qué sucedió? Eso fue muchos años antes que empezó una persona a contar un... ¿Cómo se llama? Como contar algo. Y empezó a contar algo de... No sé, si ustedes tienen muchos años con él, saben que empezó a contar algo. Fue algo chusco. Entonces empezamos como, oh, que empezó él con un taxista y empezamos a oler algo más. Y de repente él le jugó una broma a Juan Ramón Saiz. O sea, él empezó a contar como que iba con un taxista y empezó a oler algo
más. Y de repente al final contó que... Ajá, ok, pues mira, sí, fíjate que tristemente, o bueno, anecdóticamente, porque pues así es la vida, ¿no? Ah, sí. ¿Había personas que sí llamaban? Sí, él empezó a contar algo, empezó a contar, pero como que se empezó a volar del programa, ¿me entiendes? Sí, sí. Y ahorita que estás contando tú, ¿qué tiene diferencia de Juan Ramón? A lo mejor Juan Ramón Saiz se metía más, como la gente contaba el problema que tenía y él les ayudaba,
¿me entiendes? Él tenía ese que quería, oh, sí, mándame y yo te ayudo y voy a investigarte y no te cobro nada. Eso es lo que tenía Juan Ramón Saiz, ¿me entiendes? Bueno, sí. Te voy a decir algo que tiene que ver con el estilo. Son diferencias de estilos. Y ante un estilo no podemos decir quién era mejor, quién era peor. Son simplemente estilos diferentes. Pero mira, a Juan Ramón le gustaba tener un equipo de especialistas. Un grupo de personas que le apoyaran. Y eso le gustaba
mucho a Juan Ramón. Exactamente como tú dices, pero al final de cuentas, tú sabes, cuando te metes ahí, ya te afecta a todo eso y no todos podemos meternos en eso, ¿me entiendes? Porque al final de cuentas te afecta y te arrastra a ti y a tu familia, ¿me entiendes? Y a lo mejor ya como tú dices, son formas diferentes de pensar, ¿me entiendes? A lo mejor es... No quería ayudarte porque no quería, sino porque al final de cuentas sabía a lo que se metía. ¿Me entiendes? Sí. Sí,
sí, te entiendo perfectamente. Porque Juan Ramón Sáenz, ya ves cuántas investigaciones hiciste y al final de cuentas sabes cómo salía, cómo en la casa de Fidel, cómo estuvo ahí y de repente pues ya no pudo. Dijo, sabes qué, ya no puedo, ya mejor me voy. ¿Me entiendes? Porque eso... Supo el peso que tenía la investigación, ¿me entiendes? Sí, claro. Claro, mi amigo. Pero pues sí, te respeto. Desde luego que sí, mi amigo. Y un saludo aquí y respeto a todos, a ti y Nacho.
Gracias, amigo. Desde Chicago, Illinois. Y saludame a Gina. Saluditos. Saludos, mi querido amigo. Pues muchísimas gracias por tu intervención en este programa especial. Fíjense que es cierto, es cierto, había ocasiones en que, sobre todo porque la telefonía lo permitía, ¿no? De ahí que se empezaron a tomar ciertas medidas en donde, pues, ya las llamadas, digamos que eran filtradas. ¿Para qué? Para evitar ese tipo de bromas, ya
que el tema se presta, vamos. Y aún así, había ocasiones en que una persona nos empezaba a contar una historia súper increíble, entretenida, de esas que te tienen atrapado. Y al final de cuentas, terminaban con una mentada de madre o con un chascarrillo. Y tú decías, uff. Le dimos 16 minutos, 20 minutos o el tiempo que se haya llevado para que a final de cuentas salieran con que era una broma. Todo lo estaba inventando y todo. O sea, sí se dio el caso, ¿no? Inclusive hasta mentadas
de madre, ¿no? O sea, esto es radio en vivo y así sucedía, Gina. Exacto. Y mira, dice también que en paz descanse Don Rubén García Castillo. Sí, su aniversario luctuoso de él es el 31 de mayo. Una diferencia de dos días. Aunque de diferente año. Aunque también una diferencia de, ¿qué? ¿Cinco, seis años? ¿Cuántos años serían? Eh... Tres... Como sí, como... No, más años. Rubén apenas va a cumplir cuatro. Y Juan Ramón, catorce.
¿Diez años, entonces? Sí. ¡Guau! Oye, amiga, ¿y se podrían reproducirlo, por favor, ahorita? ¿Qué? Ese lamento de la Llorona que lo grabé a las 3 de la mañana. Bueno, apenas unos cuantos segunditos y nos vemos. A ver, dale, sí. ¿Sí lo alcanzan a escuchar? Sí, yo sí. Pero eso significa que estaba cerca, ¿eh? Se escucha muy lejos. Sí, al principio sí se escuchó, pero muy, muy lejos. Ahí. ¿Se alcanzaron a escuchar? Y dice
que esto lo grabó en la madrugada de hoy. Nada más que no nos comenta en dónde, en qué ciudad. Bueno, por el número, me imagino que es allá por León. La Llorona, que estaba cerca, ¿eh? Órale, bueno, pues... Un saludo desde Baja California Sur a Frankie. Dice que nos escucha todos los días. Muy bien, pues un abrazo para ella, para
Frankie. Dice... Verónica, vea, ya se imaginan los nervios de Nacho y Ginita cuando decidieron decir... Sí, a este proyecto sabían que no sería fácil y el amor a lo que hacen seguro fue lo que los impulsó a seguir aquí. No, y además, Nacho, que él era bromista. O sea, era serio en el programa, le gustaba el tema paranormal, pero en la vida cotidiana era bromista. Ajá. Y entonces como que sí, por ejemplo, me puso una prueba de fuego. Y entonces la tuve que superar
yo sin saberlo. Tu novatada, Gina, te tocó la novatada. Yo sin saberlo. Pero en ese entonces transmitíamos en privada de Horacio. Eran 13 edificios de Radio Fórmula. El 13, que era de administrativo. El 22, donde estábamos transmitiendo. Y el 10 era administrativo y enfrente el 13, que eran oficinas también. Ahí tenía su oficina Juan Ramón, pero ya en la noche no había nadie. Y como a las 11 de la noche, como tres veces me pidió y me daba un miedo, yo acababa de entrar.
Oye, ¿puedes ir? Porque se me olvidó en mi oficina tal cosa, ¿no? Que no era cierto. Después ya me confesó que no era mentira. Y yo, ah, sí. Pero es que ahí se murió un compañero. Y entonces... Estaba la historia, ¿no? Estaba la historia, que se aparecía y no había nadie más que el vigilante, pero abajo, ¿no? A la entrada. Y entonces a mí sí me daba mucho miedo ir. Y yo, ay, no. Y me armaba de valor y rápido. Abría, sacaba y me regresaba. Así lo hizo como tres veces. Superé
el reto. Pero después ya se reía mucho. Pasaron los años y me dijo, no, yo no necesitaba nada. Me había olvidado nada. Te mandaba para... Nada más para hacerte la maldad, decía el canijo Juan Ramón. Pero prueba superada. Muy bien, pues. A 14 años de su partida, deseamos lo mejor para Juan Ramón, para su familia y de verdad que se le extraña y que descanse en paz Juan Ramón Sáenz.
Así es. Por supuesto, agradecemos tu presencia, tu participación y el recordar a Juan Ramón a través de estos relatos, comentarios, es hacerle
un homenaje. a 14 años de su partida que descanses que tengas excelente noche que Dios te bendiga soy Gina Aviles hasta luego Gina yo también me despido soy Nacho Muñoz agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos y recordamos buenas historias que tengan una estupenda noche que descansen y como decimos aquí Cabo El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
