de la organización. Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Nosotros hemos estado ahí. Espíritu de bruja. Porque la situación es fácil. No, el que no es conmigo en contra de mí es que conmigo no recoge de rama. Porque conocemos de raíz
a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Pérez. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa.
Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural, quedarán al descubierto aquí la mano peluda Desde la ciudad de México para todo el mundo esta emisión de lo un sólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que no es una figura que no tiene lógica. Soy Gina y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿Qué tal? Buenas noches, gracias por estar aquí en el programa. Sí, donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo
sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y que estén con nosotros. ¡Buenos días! Queremos tu participación a través de la multilínea cincuenta y cinco cincuenta y dos setenta y nueve veintidós noventa y uno. La página triple w punto radiofórmula punto com punto MX y en Spotify encuentranos como la mano peluda grupo
Fórmula. Ponemos a tu disposición nuestro WhatsApp donde te vas a comunicar a nosotros en la página cincuenta y nueve veintiséis repito cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto compartir fotografías, videos, memes, lo que tú
quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros Ciudad Usmanjalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Ciudad del Sur, Ciudad de México, la Paz, Baja California, Sur, Mazatlán, Monterrey, Posa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. Hoy vamos a hablar de una leyenda que se denomina el sacerdote sin cabeza y la mula. Es un espectro que vaga por las calles
de algunos pueblos. Todas las calles de los pueblos están asustando a quien se le cruce por su camino. Aunque también se comenta que se le ha visto en más de una ocasión en la iglesia en la que fue su hogar. Inclusive hasta ha dado alguna misa o al menos ha fingido hacerlo. La leyenda cuenta que esta criatura alguna vez fue sacerdote pero que fue maldecido por Dios por haber cometido el sacrilegio de tener la muerte en la propia iglesia hecho del cual nunca se
repintió. Esta leyenda se asocia también a la leyenda de la mula sin cabeza, criatura que fue la mujer que acompañó al cura en ese sacrilegio y que también está maldita. Hoy vamos a hablar de la leyenda del sacerdote sin cabeza y la mula, es espeluznante. Imagínense ustedes que vas por la calle, ya sea a pie o en tu propio auto y de momento ya en altas horas de la noche ves venir una figura como de un sacerdote, acompañado de una mula, pero no
tiene en cabeza. Vámonos también con tus experiencias y si no, no te preocupes más que listo Sergio, buenas noches. Buenas noches Gina, buenas noches Nacho, a todos los pelugomaniacos también por ahí. Bueno, y me había estado tratando de comunicar con
ustedes. Sí. Porque me pasó un caso muy vaciado y vaciado en el sentido de que muchas veces yo inclusive yo soy de los que dicen que sí existe vida inteligente fuera de este lugar, a cómo lo hace esta we hasta hace exactamente dos semanas que he estado que quería hablar con ustedes y no podía. El caso es ahí abajo. Un día un amigo el que tiene un rancho ganadero allá en Ciudad del Carmen. El Carmen campecha me dice, ¿Ves qué? Acompáñame a buscar este
forraje. El forraje es un maíz que se le da al ganado para comprarlo. Averiguamos y nos dijeron, fíjate que hay una comunidad en el municipio de Tacotalpa que se llama Cuesta Chica. Ahí venden borrache y a muy buen precio la tonelada. Porque está es un cuate pues compra por tonelada. Pero pues vamos. Y ahí vamos. Es Tacotalpa Cuesta Chica son aproximadamente dos horas, dos
horas y medio. El problema que tenemos es que tenemos un camino sin uso, mucha curva, y llegar al lugar donde lo venden es de la carretera principal hacia dentro, digamos como veinte o treinta kilómetros, pero precisamente subidas y bajadas, pero de grava, es decir, un
camino totalmente ruso. Y ahí vamos, y aquí vamos con él, la persona que vamos a haber dicho y nos pusimos a platicar con él y nos nos dan aproximadamente ya las diez, once de la mañana empezamos a negociar el el forraje y todo feliz de la vida y cuando nos íbamos a regresar para decir que iba a ir el camión y todo lo demás, pues la camioneta ya no arrancó una camioneta no nueva, una camioneta y bueno y demoré los
recientes pero fallo. Empezamos a negociar, se nos daba esto, y de buenas a primeras empezamos a ver qué vamos a hacer, porque está hasta donde estábamos, como decimos acá, estábamos refundidos donde el Tarzán perdió el el cuchillo o el poncho, perdió el el diablo
perdió el poncho. El chiste que nos dice el uno del el ser bien que nos vendió pues aquí lo único que queda doncita que vaya en ataque contra el parque y que busquen o hablen por teléfono para que les traigan la vida efectivamente y esa comunidad que si tú las ves dice cómo es posible que existan todavía en pleno siglo
¿No? O sea muy rústicas ahí vamos hablamos por teléfono pero ya empezó a oscurecer oscurece muy muy rápido en esa zona pues en montaña ya regresamos y nos dijeron sí vamos a buscar mecánico y me dije nos quedamos ahí le digo vamos a buscar ahí la zona está despoblada, lo venimos armados, mejor vámonos a la camioneta. Sí, efectivamente, nos fuimos a la camioneta, debía instrucciones de tiempo. Tan pronto llegaran, nos mandaran un mensaje, nosotros mandamos
ubicación. Pero nosotros íbamos pensando ingenuamente. Iba a ser rápido, ya llegó la hora, era las seis de la tarde, seis y media, y ahí salió el mensaje, que no tenía ni oído. Y para colmo empezó a lloviznas, pero lloviznar fuerte. El chiste que me dice bueno, le digo OK, ¿y dónde nos podemos quedar? Creo que nos dio tan, como digo yo, tan paisanos o tan burros, nos dicen pues pasen a la casa porque no es bueno quedarse afuera. Mira cuando te dicen que no es bueno, dice bueno ¿y
por qué? Y yo que no soy malo. Y yo que no soy malo. Hay patrones, aquí se ven cosas que la gente no entiende, los son los que nos cuidan. Pero a ver, a ver, a ver. ¿Cómo que los que los cuidan y que sí, sí, sí, métanse? Ahí nos metimos a la casa. Y efectivamente un calor de los mil demonios no podíamos dormir. Al menos yo me me daba vuelta, me daba vuelta y hasta que le dije, señor, ¿sabe qué me voy a salir al al pochecito? ¿Qué me voy a salir al pochecito?
O sea, refresca igual. El viejito mañosamente me dijo no salga. Usted no es de aquí. No está acostumbrado de oye, parece que yo soy también de aquí o de aquí, ¿honda? No, no, no. Sí. Usted es del pueblo, dice, pero no de comunidad. Yo pensé honestamente alguna bronca con el. Hay mucho narco, hay mucho despapayaca. Sí. Lo que menos hubiera pensado fue que si no salga, dice, bueno, si sale, pues no, no, no, no alguien se quiere caminar. A cuenta, como digo, yo aplicó psicología inversa y ahí va
Salamero. Empiezo a caminar y de buenas a primeras a lo que da a la una barranquita, una barranca pequeña, donde pasa un río que hace un ojo de agua muy bonito, de hecho es el agua que toma. De buenas a primeras, y no me moví, me marcaleando, dije, ah, cañón, eso sí está grueso. No me moví, me quedé exactamente, y en lo que más te platico de buenas a primeras iluminó, haz de cuenta que fuera rayo de
sol. Todas esas son y fue caminando la luz, más generando luces, blanca con azul, y se posaron exactamente donde está el río. El señor, supongo yo que ya sabía que iba a caer, y me hizo que me callara. Yo todavía si absorbo porque decía bueno, explícame que carajos estoy viendo. Sergio, dame dos minutos y regresamos contigo. El miedo FON cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintis seis.
Todo lo desconocido estará al frente de la mano tenuda el día que me convierta en ser de luz, voy a electrocutar a varios indeseables. Sabiduría en las redes porque no todo tiene explicación lógica, la mano tenuda Continuamos con Sergio, en este momento, tú dijiste, oye, pues ¿Qué es eso que estoy viendo?
No, y ves a tú eso, Elena, créeme que hace muchos años, de hecho, eso se me comenté, casi en la primera llamada, que yo había visto una serie de luces que se desplazaban, que se desplazaban en forma de veta, pero una formación parecida sin
emitir ruido. Esa vez, inclusive te llamé a mi padre, yo eso fue todo lo que había visto y yo decía, bueno, sí, ahí inteligencia, ahora sí que sí hay vida inteligente en la tonada, pero no, esto te puedo decir que yo por andar de Salamero, vi literalmente, te puedo decir que las luces a mi juicio estaban a cincuenta metros arriba de mi cabeza. Cincuenta metros, pero no era nada, veo que la luz comienza a desplazarse sin hacer ruido
alguno. Luz blanca y azul. Y de bueno, a su primera se puso a la altura de donde estaba el ojo de agua y el río. Cuando esta persona me llega, el el viejo con el que estábamos ahí, el señor con el que estábamos ahí, me quedo bien, y me digo, ¿Quién es lo que estoy viendo? Me dice, cállese. Me
he callado, así. Y sí, ya, me callé, porque dije, no, pues esto, o sea, no traía, pero ni lo que me ha pasado con eso de que escuchas mucho, me quedé callado y de bueno, esa primera, vi que de entre de esa luz, no sé de dónde, cómo, aclaro, vi seis figuras, seis personas, seis figuras pequeñas, setenta centímetros, cuando mucho, luminescentes totalmente, estaban ahí, literalmente en el río, agarraban, no sé qué, no sé, a ver, y ya de ahí como que volvieron hacia donde estábamos, sin hacer mayor
situación, a uno supe la luz vuelve a bajar, el nivel, de intensitiva, y estos cuatro se desaparecen, pero la luz, en cuenta de que se fuera así como una centilla, agarró altura y se fue explotando paulatinamente, y muy tranquilo, ningún ruido de motor, ningún ruido de nada, no hubo un helicóptero, hubo una avioneta, no, el que diga eso, pues solamente que te borracho, ahí estaba mariguando yo porque yo no escuché ruido algún, eso sí, escuchaba mi corazón que sonaba a todo lo
que era, todavía le dije al señor, oiga, pero esto se llama, sí, dice, son los
guardianes, pero ¿y dónde? Pero agarraron hacia el cerrito, dice es que allá ellos tienen una cueva, ahí están, veo en qué cueva, es que ellos tienen una cueva, allá están, una cueva muy profunda, todavía dije, llévenme, no, no cualquier entra, tiene que hacer un ripal, y no sé qué, esta gente está todavía muy metida en cuestiones así de pues la verdad por lo que me dio a entender muy de ritos así como, qué decir, para que tú puedas entrar en
este tipo de cosas, ¿no? Y que tienes que purificar y tienes que hacer esto y el otro, de eso yo nunca me voy a purificar, ese hubo un cábula de marca diablo, ¿no? Sí. Y el señor me decía, si quiere ir, se tiene que preparar con tiempo y todo, al día siguiente lo teníamos. En valer, el día siguiente, ¿viste? En prato. Pero sí me llamó la atención y todavía le dije, bueno, y aquí bajan, bajan por eso ahora porque van a salir, oiga, es que usted lo habla como si fuera una cuestión tan
natural. Normal, ¿sí? Sí, tan normal. Y me dice, jefe, es que ellos han cuidado por años o por generaciones a la colonia. Y algo que si es cierto, yo llevaba un cuchillo de esos de los que nos vamos a ponerlo así. Tiene una desgracia, una ventaja, tiene una brújula muy chiquita si quieres, pero es una brújula magnética. Sí. La lindita brújula estaba loca. Daba vuelta vuelta, vuelta, o sea, no se generaba un norte, un sur, un nada. Sí, había mucho
electromagnetismo. Bastante. Y eso sí, no puedo negar que después de haber visto eso y verlo, yo, más o menos, yo, mi mi cuerpo, no te voy a decir que soy atlético. Como digo, yo, yo tengo cuerpo de, no de lavadero, de lavadero, tengo cuerpo de lavadora, pero miro metro ochenta. Sí. Yo sí, sentí un revol, tuvo una revoltura en el cuerpo, me sentía hasta más adrenalinizado, más cargado, más todo. ¿Quién fue? A mí, no me queda duda de que sea extraterrestre o extraterrestre, ahí sí, no sé.
Sí sé que se han dicho. Y acá sobre todo, acá hay mucho avistamiento de hombre en esa zona. De de objetos voladores
medio identificados. Y sí, o sea, toda esta zona de Tacotá para toda la Sierra de Tabasco, concretamente, el Cerro de Madrial, inclusive el Volcampo, el Chichonali, todas estas zonas, que es Chiapas y Tabasco, que a mí me recapa muy bien, un objetivo de avistamientos y pues la gente que vive allá ya está comprada, de hecho, pues lo ven tan natural, que yo creo que el día que no los vean se van a
sentir mal. Y eso fue lo que me pasó con esta situación y dije no, y por qué sale, porque había estado escuchando lo que hizo Mausang. Sí. De presentar con con los dos cuerpecitos y todo el mundo dice, no, que sí, porque uno palentó, unos antropólogos, forensos y todo, dijeron que no eran réplicas, de hecho, no era una cuestión hechiza, sino que habían sido o este seres orgánicos. Entonces, de dónde, cómo, y todo por pensar. Pero, ¿qué es lo que llama la atención?
Honestamente, que la gente, aunque le pongas, es más, yo te garantizo, Nacho, y Gina. Sí. O que no, que no, que como se dice, ir en contra de las religiones y todo. Así pusieras al señor Jesucristo, si volviera a renacer todo, va a haber gente que va a decir, no, no es cierto. No, no es triste. Es un charlatán, es esto. Y me queda claro, hay gente muy cobarde, y la gente cobarde en el sentido, mira, todo lo que no puede entender.
Imagínate con vida alienígena, o vida superior, que para nosotros es un tipo de armamento o algo. Pues obviamente el el miedo a lo que nos supera. Así de fácil. Afortunadamente seiscientos. Y ahí sí, yo lo puedo asegurar, y si no creen, déjense llegar a lo que hace esta esta comunidad este puesto chica, aquí en Tacotalta, en la sierra. Sí. Te juro que a cada rato se vienen bien de esto, de hecho, sí se ven, ahí se ve y se ven, se ven, se ven, se ven, se
ven. Hay un túnel que unos dicen que los hicieron, otros dicen que nada más terminaron de poner la carretera. Un túnel que atraviesa un cerro perfectamente en la sierra. O sea, ni siquiera para que haya entrado maquinaria pesada, o sea del túnel, no. Pero con una perfección milimétrica de lo que es un cilindro a lo largo. O sea, y la gente dice que fueron los viejos y los viejos entienden pues por los espíritus que cuidan y que por esto pero atraviesa el cerro de
de lado a lado. Podría tener una altura próxima de doce a quince metros de altura, o sea, en circunferencia, doce a quince metros de circunferencia, pasó perfectamente un camión. Y un vehículo chico. Y también un vehículo de un paso de animales. Entonces, ahí sí, ahora sí, yo puedo decir, no es algo fuera de de de espanto ni nada, pero sí traban un susto y a la vez la adrenalina de ver algo que oye al menos yo sí estoy más que convencido que existe vida inteligente afuera
del planeta. A mi gusto y a mi juicio es eso. Fuera. Claro. Sí. Dentro quién sabe. Pero lo que me gusta es que se compre el agua porque el agua al final de cuenta es como tal por si no para qué bajarían y harían eso, ¿No? O sea, estar ahí hoy levantando agua, no sé, algo han de haber hecho. Mhm. Pero ese ojito de agua buen semanal, tial pequeño jamás había visto agua tan pura y cristalina. Mhm. Que si tú lo ves, haz de cuenta que ni si quiera, o sea, a simple vista es que no hay nada que te
ayude a cambiar. Mhm. Que es lo que te ayuda cuando metes la mano, pues sientes el agua y el agua se mantiene gelada. Mhm. Digo, lo frío puede ser por la sierra. Claro. Pero este a ese nivel de pureza, no. Porque máximo es que hay un, pues un poblado, un poblado y de ahí llegan y toman agua y es el agua tan tan rica porque eso sí es cierto, o sea, tomé de la sierra, un agua tan sabrosa. Mhm. Con sus
minerales y todo. Pero dices tú eso Nacho, por dónde si te tomas, no sé, de las aguas electropuras que quieras encontrar. Sí. No le llegan el sabor. Y esto estamos hablando que sale directamente del manatear. O sea, y y en cien por ciento salvaje si quieren. Mhm. Pero pues eso era lo que yo me hizo el cuero porque lo vi, lo viví. Y bueno, pues el otro amigo también ya ya le
tocó vivir la situación. Sí. Y no sé, volviendo tantito al tema porque hace pues hace mucho, un mes, para mucho, acá en Tabasco empezaron una serie de condiciones de que se vieron OVNI, se dieron luces, no sé si dieron la foto que yo les envié, yo les envié unos fotos. Y entonces fue muy característica de noche y de noche en el sentido de que pues sí, la noche se ve clara y la nube en lo personal concretamente una nube con características especiales se
ven muy oscuras. Sí. Y a los minutos de que empezó a disquea llover y a ser y a mirar, la nube desapareció. Pero la nube completita, o sea, no sé, un minuto, un minuto y medio, no creo, pero bueno, yo insisto, independientemente de que yo sí pueda atestiguar que también hay cuestiones que no entendemos de extra normal o paranormal, demonios y todo eso. Sí. También hay cosa de de cuestiones de vida alienígena. Aligen, así. En donde estamos literalmente parados o que
somos? Pues por todo lo que estamos hablando ahora yo nada más quiera pensar o mantener mucho la la fe en que realmente somos hijos de Dios y la segunda ya viéndolo desde un punto de vista científico y todo pues a lo mejor somos un experimento y a lo mejor lo que nosotros llamamos a Dios como tal pues es un ser superior o sea biológico superior no no una de las cosas que yo he visto o bueno me impactó, sí me impactó, lo quería hacer comentar porque ese vez ya este se lo dije, mi cuate estaba
igual eléctrico y él me decía es que yo no salí, me dio floqueadas, viana, y cayó en un suelo profundo. Lo que sí también se escucha son ruidos, ruidos muy muy fuertes en la montaña como de animales. Sí. Pero pues pisaba muy muy fuertes. Mhm. Llegamos de que vamos a ir queremos ir me dijo el señor que con confianza. Sí. Sergio permíteme. Llegó nuevamente la pausa el miedo FON cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace
dudas. No hay duda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast en Latinoamérica o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos RSS punto com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba RSS punto com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos. Las ideas se roban. El talento de la gente. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.
Regresamos y tú crees que somos los únicos en el universo o habrá alguien más. A ver, pues vamos a terminar de charlar con este de la gente. Sí, todavía estoy por acá, claro que sí. Ah, pues les decía. Ajá. Habíamos acordado con este de antiguo hombre de tratar de ir para ver la bendita cueva que dice. Ajá. Digo, no sé de dónde podamos llegar porque yo no te repito, yo no soy este nada de de deportista como está en mi cuerpo, no me ayuda mucho, más
bien parejo guarura. Pero yo sí quiero conocer, digo, llama la atención, te llama la atención, pero no te lo he confiado. Se lo comenté a mi madre y casi casi me dijo, glasfemo. Digo, sí, pero el único problema no es glasfemar, es simplemente entender, porque pues vuelvo a lo mismo, le digo, yo no creo que Diosito llámese como se llame, haya desaprovechado tanto espacio que hay afuera. O sea, yo no lo creo, yo no lo creo. Pero igual mi mamá no es de la que yo me interpuesto a ver tal o
cual. Ok. Pues tú estás local, pero bueno, queremos en en ver y ir dentro del próximo y a ver qué sale. Pues nos avisas amigos, nos mantienes informados de lo que encuentres. Solamente tengo yo una duda, mi querido amigo. Dime, dime, dime. ¿Por qué ellos, los habitantes de ese sitio, decían que son los los, sí, que los cuidaban, ¿En qué lo notaron los cuidados de ese sitio, ¿Por qué se le entregó por por la comunidad esa o cuál es la razón por lo que lo toman como una especie de de cuidador?
Honestamente esa comunidad es de una vamos a poner una quedinha. Mm hmm. Que habla chol. Sí. Entonces son dialectos o ahora sí que son dialectos anticísimos. Realmente son dialectos. Entonces puedes decir orioles del del estado. Mm hmm. Según dicen que ellos que esa zona estaba muerta literalmente, Árira totalmente. Y este grupo de gente dice el señor que le comentó su abuelo que a su vez se lo contaron sus
bisabuelos y todo. Que ellos empezaron a a tener interacción con el líder, con el viejo de ahí de de la zona, se comunicaban y decían que eran lo que querían. La zona realmente tú la ves, te lo juro. Parece sacado en el puerto de del oeste o algo así porque muy verde, muy bonito, el agua no se acaba, o sea, a pesar de todo, no hay drenajes que llegan al río. ¿Cómo no? No hay drenajes. Y
también hay un agua. Inclusive el agua llego en la luz que puedan tener que es una mini no sé que un mini generadorcito alcanza para mantenerla a toda la comunidad y no son muchas casos digo serán cincuenta cuando mucho cincuenta calcitas y hablo de calcitas o casuchas que son de madera y tienen luz dicen que ellos tiran el cable al al arrollito y solito se carga. A caray. Y el
largo. Sí, a mí me me maravilló porque le digo, oiga, lo que ahí sí, para lo bueno contra lo malo, lo vaciador del caso es que señal de teléfono no hay ella, pero ni por equivocaciones más, no entran ni teléfonos. La gente se va a ver. Y subiendo un poco, o sea, veinte, treinta kilómetros arriba. Sí. Y curiosamente, pues sí, hay plantaciones ahí de todo, porque ahí es zona agrícola, pero que estos estos entes o personas o seres los protecen
y los cuidan. O sea, yo no sabía ni de qué ni qué, pero yo sé que le deben mucho a ellos y por eso no los ni siquiera los los molestan pues propiamente por eso era la condición de que no me moviera, de que no esto. Y ya le dije, pues no, no, no sé, pero no, no, no, no, no, dices que ellos los protejan. Y nos protejan, pero en qué te protejan, no en todo. ¿Verdad? ¿Qué han hecho por lo que
movieron? Probablemente. Pues básicamente, básicamente, bueno, económicamente hablando, es un pueblo que está, hace cuenta que retrocedes en el pasado cuarenta, cincuenta años. Ajá. La mayoría de la gente se mueve a caballo, a pie, por bicicleta cuando mucho. Pero pues lo ves y está padrísimo, o sea, sí es otro poquito raro, raro en el sentido de que cuando habías visto que un cable lo tiras al agua y te generaba luz para prender focos y ventilador. No, pues no. Yo nunca. A menos de que tuvieras
una turbina. Pero no, aquí lo vi, me tocó verlo y yo le decía, no es exagerado porque sí también soy soy como digo yo, me dice, mire, aquí, aquí tomamos la luz, don, y el cable, no, no, no la prenden. Uh-huh. OK. Entonces, pues, pues ahí sí está cañón. Y la luz sí está cañón, a ver, está, está muy cañón, pero pues, ahora sí, me quedé estupefacto. Sí, debe ser, amigo. Oye, pues, qué interesante historia nos platicas. Sí. Porque cualquiera pensaría que dicen ellos, ah, son dioses, ¿No? Podrían
considerarlo como dioses. Casi, casi. O algo que les beneficia, ¿No? Porque yo susto que platicas de un arroyo con agua limpia, nítida, cristalina, de un sabor único con todos sus nutrientes, sus minerales, algo que difícilmente vamos a poder saborear nosotros y y solamente tú que tuviste esa oportunidad, mi querido amigo. Oye, pues, muchísimas gracias, vamos a esperar, vamos a ver qué sucede en torno a tu charla y en torno a los estudiantes de la universidad.
¿Verdad? Pues yo creo yo personalmente creo Nacho que o nos preparamos mentalmente para entender que no somos los únicos. Así es. O pues vamos a o vamos a chafiar porque digo ante lo evidente es imposible. O sea, yo a mis amigos y a mis alumnos les digo, ¿Sabes qué? Por ejemplo, hay cosas que antes se veía como milagrosas, pero ahora se ve como un específico que sí se dan. Pero vuelvo a lo mismo, el avance que hemos tenido como seres humanos de veinte años para
acá ha sido abismal. O sea, nos hemos comido décadas o no sé, mucho, mucho, mucho tiempo, en más yo digo, miren, tan sencillo en mil novecientos noventa que yo estaba en Ciudad de México. Empezó a salir en los los años ochenta y eran un ladrillito. Ahorita tienes en la palma de la mano un teléfono que tendrá centímetro y medio, dos centímetros del rostro. Y un chip. Oh, ¿Es eso mucho? Hasta cinco, diez mil fotografías. ¿Sí? Cuando lo
íbamos a pensar. No, pues. No es, no es así nada más porque sí, pero pues, hay que tener cuidado nada más y decir, bueno, pues, si miren, y esperar, esperar y prepararse. Así es. Y si no, que aburrido fuera la vida, ¿No? Pues sí. Vamos a ver, vamos a ver, te digo, lo que sucede, me están preguntando, ¿Cómo se llama ese pueblito? Se llama Cuesta Chica. Cuesta Chica. En Tacotalpa. OK. Es una comunidad. Uh-huh. Y está padre porque dice Pazu, Tacañón. Así es. Y sí, hay que tener cuidado, ¿No? ¿No?
Sabes. Pero pues lo lo toman tan naturales. Normal. Ajá. Como nosotros podemos repasar un bendito avión o un helicóptero. Ajá. Ellos lo vengan normal que bajan y hacen y miren, ¿Valdría la pena? Tratar de pues de entenderlos, oír y y conocer. Porque yo sí, yo sí quedé maravillado. Sí es un eh sí es que si hay escalofríos y a veces no conoces, pero pues sí creo que si madres y si no tratas de hacerle nada a esas personitas o lo que sea. Uh-huh.
Pero nada más te quedan bien y se van como si van por su caso ¿Eh? Eso es. Digo. Ahora sí. No no hay no hay justificación de pero esta chica y ese en Tacotalpa. Muy bien amigo. En Tabasco. Perfecto. Bueno, pues ahí nos quedamos con la información y si regresas a ese sitio, pues que se pueda, ¿No? Oye, tratar de llevar una cámara. Uh-huh. De esas viejitas porque estas cosas no sirven allá. OK. Bueno, pero el celular a la mejor no no no sirve como con señal y eso, pero sí puede grabar, ¿No?
Pues ahí sí, no sé, pero intentaré. Órale. Orale. Sí, no. Va a quedar. Muy bien amigo. Muchas gracias, buenas noches. Hasta luego. Mi este amigo Sergio. Gracias amigo. Gracias. Me acaba de compartir algo extenso sí pero es que como él dice no hay palabras para describir todo lo que ahí pudimos ver eh estos pobladores cotidianamente ven objetos voladores no identificados bueno ellos ya lo
identifican ¿No? Perfectamente y dicen es que ellos son los que nos cuidan la gente no creemos que hay un poco de temor ahí donde dicen no métanse vamos a meternos porque aquí pasan cosas que los demás no creen pero pásenle mejor vamos a meternos. Que interesante ¿No? ¿Les parece? Vamos al corte Gina. Y regresamos el miedo FON cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintidós. En la mano te duda en la mano te duda Los errores son para aprender,
¿No? Porque tenemos mucho que decir la mano tenuda Buenas noches seguimos aquí con lively de a explicar de una leyenda que esconde un gran misterio, ¿Eh? Donde el pecado y el castigo en la oscuridad de la noche se hicieron presentes. Vámonos, ahora. Ah hasta manzanillo donde ya se encuentra Antonio, buenas nochesbre
A ver, a ver. Mi cuñado es de si yo de si yo de si yo más bien mi mi suegra mi suegra este cuando él era un niño de meses le compró un juguete le compró un pitujo esos sus piritos azules como les decía ¿No? Sí, así es, creo que era peluche. Ah bien. Por el año de los ochenta. Entonces cuando él estaba re duñado, estaba re duñado de su cara y gritaba y siempre aparecía en diferentes posiciones en un muñequito y no explicaba a
ella por qué, ¿Verdad? Entonces checó el muñeco que estaba en diferentes posiciones y hasta que el niño gritó. Sí. Vio que en los ochenta hubo muchos casos en los que las personas dijeron que estos pitufos se movían, no importa si eran de cerámica, de peluche, esto que causó gran miedo, y entonces, tú conociste un caso que relata perfectamente esto lo que se vivió, ¿No? De un peluche de pitufo que se movía, ¿Y qué pasó? De hecho lo quemaron y dice que se retorcía cuando se
estaba quemando. Ah, o sea, como que sí era el recipiente de una energía negativa. Sí, al parecer sí, este, pues oraron, ellos utilicen mucho la oración para para todo eso de los malos espíritus, hubo una oración en su casa y creo que se quitó ese problema. Oye, pero la impresión no se la dejó mi mi cuñado para ese
tipo de cosas. En otra ocasión, en ese mismo tiempo de cuando él era un bebé, creo que un gato separaba, me contó mi pues mi novia que separaba en el en su recámara y decía su nombre, me ahuyaba, pero decía su nombre, Marlon. O sea, que tu cuñado ha tenido muchas experiencias con el tema paranormal. Sí, así es. Y es muy difícil que le agrara. No, no le agrara contar nada de eso. Pero sí es muy perseguida. Oye, la familia qué comentó acerca de este pitufo que se movía.
Pues lo que me han comentado a mí es que lo tiraron, lo quemaron y lo tiraron. Pero dice que sí se retorcía el muñequito. O sea, como que sí tenía algo difícil. Bueno, vamos a invitar también a los amigos que nos comenten si lo vimos en la época de los ochenta y que corrió ese gran rumor, efectivamente tenían algo maligno ¿Verdad? Sí, al parecer sí, sí tenía algo algo
extraño ese ese pitufo. Vaya. Oye, Antonio, pues muchas gracias por comentarlo y recordar también esta leyenda urbana que se hizo acerca de la cuchara. Gracias que estés muy bien. Buenas noches con Antonio. Fíjate, estas leyendas que sí fueron eh muy muy conocidas y que se decía que estos pitufos y sus gorros blancos representaban al papá pitufo representando al gran dragón y de esta manera también se decía que por ejemplo los siete pitufos principales representaban a la gula a los pecados
capitales ¿No? Será o no será? Pues hoy conocimos que alguien sí vivió en carne propia el cuñado de Antonio esta situación. Oye, también porque es una situación estétrica existen diferentes versiones el contexto o la esencia de la leyenda es la misma, sin embargo, se le cambia en algunos detallitos, pero, por ejemplo, en la versión centroamericana, este personaje de sacerdote sin cabeza fue un cura defensor de los indígenas, hecho que lo
llevó a la decapitación. Otra versión cuenta que fue un cura que se trataba de hacer crímenes horrendos. En una versión chilena, este cura fue decapitado por la por la propia santa inquisición. Y en la versión colombiana, se trataba de un cura que fue acusado de brujo y que el propio pueblo lo decapitó. En cualquiera de estas versiones, siempre el sacerdote estaba sin cabeza y andaba asustando por las paredes de su camino, ¿no? Ahora, esta leyenda del sacerdote se entrelaza con la
de la mula. Esta mula sin cabeza, que es una leyenda popular asociada a la del sacerdote, y cuenta la leyenda que la mula fue una mujer que recibió el castigo de Dios por los pecados cometidos. Esta mujer era una concubina de un sacerdote católico que vivió en pecado, pero su mayor error fue que ella vivía en la propia iglesia. Se cuenta que Dios por tremendos sacrilegio convirtió a aquella mujer en lo que ahora se conoce como la mula sin
cabeza. Este ser tiene en lugar de cabeza una gran llama de fuego con la cual escupe llamaradas a sus enemigos o a quienes osen molestarla. Se dice que vaga con una herradura muy muy aterrador que se distingue fácilmente el galope de cualquier otro animal, ¿no? A veces carece de cabeza, otras, pues, logra emitir rebusnos los cuales se ven desde muy lejos y se confunden con los hoyosos de una mujer.
Entonces, ¿qué te parece? La mula sin cabeza y el sacerdote de la misma manera y tiene la facultad de pasar esta maldición a otras mujeres pecadoras de los jueves y los viernes de luna llena. Estos dos días se cuentan son especialmente los que pueden tener esta condición de profe y una maldición a quien se les atravese y sobre todo aquellos o preferentemente mujeres pecadoras. ¿Qué tal, eh?
Bueno, pues, si no, pues, pues, si no, pues, pues, pues, dos esos dos espectros sería muy muy terrorífico, lo bueno que aquí ninguno de nosotros somos pecadores, así es que no nos pasaría nada. Buenas noches, Katia Romero, saludando unos bendiciones, voy llegando, pero luego, luego, a escuchar la mano peluda, eso me parece
excelente, Katia. También tenemos saludos y pueden mandar a nosotros, a nosotros mismos, con lo que ustedes contribuyen, dices, sabiduría en las redes, aquí les dejo, si te sientes solo, cuando estás solo, estás mal acompañado. Otra, Ana Luz nos dice, por cada minuto que estás enojado, pierdes sesenta segundos de felicidad. Saludos a todos. Ana Luz, que es cierto, ¿Eh? Entonces, hay que poner mucha atención, ¿Eh? Cuando estamos perdiendo felicidad, y también la primera me gustó, ¿Eh?
Si te sientes solo, cuando estás solo, estás mal acompañado, ¿Eh? Así es que hay que que ver qué es lo que tenemos por dentro. También, saludos a todos los amigos que están por acá, Avi Gaitán Barrera, yo tengo una buena experiencia, ¿Cómo la puedes contar? Es nada más, dinos a través del miedofón, si en este momento, si en este momento, exactamente, lo hacemos. Buenas noches, Gini Nacho, ya que mencionan de juguetes, sí
tienen energía negativa. Yo recuerdo como los Urbi, unos pájaros de peluche y plástico, dicen que tenían energía negra, como los Trolls, y los pitufos. Aparte, recuerdo que me platicó mi mamá, que a mi abuelita le decían los muñecos de peluche, no tenemos dientes. Y otra cosa, cuando era niño, me agarré con los ojos cuando la acostaba, los abrió, pero
sentí algo de miedo. Tony, saludos desde Ciudad Juárez, Chihuahua, sí, imagínate, los muñecos de peluche, sabemos que no tienen dientes, pero estos dos casos que nos dicen, vaya, vaya que sí son
tétricos. También tenemos la foto que les mandé, se tomó con mi mamá, que me gustaba mucho estudiar, pero se acercaban cada vez más, me percaté y sentí que venía conmigo y no me equivoqué, inmediatamente apagué las luces de la sala, me acosté con mi pareja, cuando se empezó a hacer como una bruma, como una especie de neblina que traspasaba el ventanal de la casa. Creo que era Éter, se empezó a formar un poco a poco, y no saben qué es
lo que pasa. Bueno, en este momento, vamos a ver los presentes de la compañía, buenas noches. Sí, Gina, desde luego, Elma López, dice, saludos, buenas noches, bendecidas, noches para ustedes de su amiga, Elma López, allá gracias, Elma, ¿Eh? Ya escuchamos, perfecto. Órale, gracias amiga, gracias por acompañarnos esta noche, a ti y a todos los que están con nosotros, representan los pecados capitales y los. Ah, ese los pitufos. Ajá, es que
dice pitidos. Era un sacerdote pobre que quería acabar con los pequeños demonios llamados pitufos. Entonces, gracias amigo, Ramses Nieve es muy amable por tu nombre. Noventa y nueve, ¿No? Noventa y nueve pitufos, ¿Quién era el número cien? Eso es. Una macabra historia que se cuenta
detrás de estos pitufos. Nos vamos a despedir de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escucharon una hora, los esperamos mañana, y después en la pausa continuamos en el resto de la república y el número cincuenta y nueve veintiséis Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano de Dios. Oscar, soy Oscar Mario Beteta, y te invito a que me escuches en Grupo Fórmula, donde, y cuando
quieras. Noticias, deportes, y las personas que más te gustan, te invito a que me escuches en Grupo Fórmula, abriendo la conversación. dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho, y ocho dieciséis. Oscar de Leon. Porque conocemos de raíz a los que más nos gustan. Buenas noches, Gina Nacho, saludos a todos los pelidos maníacos. Eh ahorita que escuchábamos el relato de los pitúsimos, me acordé de un relato que escuché cuando
estaba pequeña. En mi tierra, en mi yo soy de Venezuela, soy de Venezuela, nací en Carúspano, un pueblito, se hablaba acerca de un relato de un niño que destrozaron, él tenía su cuarto todo decorado de de pitufo, el papel tapiz que se usaba en aquel tiempo, le habían decorado su cuarto de pitufo. Pues, un día cuenta cuenta, ¿No? Que el niño siempre amanecía como moradito,
¿No? Pues, un día dice que lo encontraron muerto y había pedacitos del niño pegado en cada muñequito de pitufo que había en el papel tapiz del cuarto. En ese tiempo se escuchaba eso y entonces se hablaba mucho acerca de ese ese tipo de relato de los pitufo y y y lo malo que era, ¿No? Igual muchísimas gracias y bendiciones para todos. Bendiciones también para ti.
Claro que sí, mi amiga, un fuerte abrazo hasta Venezuela, bueno, no sabemos si estabas en Venezuela, lo que sí es que este fenómeno de los pitufos generó mucho miedo, ¿Eh? Amo, las personas sentían que realmente estaban en una crisis y después fue el miedo por las que empezaron a surgir y justo lo que hemos estado comentando, lo que comentó nuestro amigo Ramsey, lo que acaba de comentar nuestra amiga de Venezuela, eso es lo que generaba pánico en las personas y pues vamos a continuar.
Gracias a Gerardo Ferregrino que está por aquí con nosotros y mi querida Blanca Muñoz que nos va a contar más historias y sobre todo nos gustaría platicar de ese fenómeno extraño, esa aparición en altas horas de la noche de lo que en vida fuera un sacerdote pero que después de muerto aparentemente su cuerpo aunque ya sin cabeza se sigue a la vida, ¿Te imaginas tú cuál sería tu reacción si te llegarás a encontrar frente a frente con un ser así? Hola, buenas noches, ¿Cómo te llamas?
¿Qué necesitas? Ay, no se escucha muy bien, ¿Me lo repites, por favor? ¿Qué necesitas? Ah, te estoy hablando. ¿Qué necesitas? De la mano peluda que querías contar un relato ¿Sí? Sí, sí. Ah, ya se estaba enojado de nuestro amigo. ¿Cómo te llamas? Me llamo Rafael. Rafa. Hola. ¿Desde dónde nos escuchas? De Xochimilco. Ah, muy bien. ¿Y qué nos quieres contar? Mirá, está oyendo que estaban hablando de los extraterrestres. Ajá. Sí. Aquí en Salvador, Coautenco. Ajá.
Sí. En una noche en Cisac desde Salvador Coautenco hasta Parves la copa de los árboles le cortaba como se le hubieran dado un abajazo como se le hubieran dado un abajazo a todos los árboles en Cisac estamos hablando de un árbol de los árboles o de vamos de donde acabando de
banqueta a banqueta. Mm. En Cisac de Salvador Coautenco hasta Parres y ahí la secretaria de gobernación no dice nada porque varios compañeros de acá de San Salvador uno de ellos Arturo y de la gobernación les dio permiso que se llevaran los árboles tirados los agarraron así con toda la raíz Ajá. Y mucha y mucha gente lo puede decir eh lo puede le voy
a bajar a radio. Sí. A ver debajo unos segunditos y los amigos que se identifiquen con la zona y con lo que nos está contando Rafa pues que también se le hizo fue en el año dos mil dos dos mil tres. y y y los dejó la secretaria de gobernación que se llevaron a los árboles los arrancados pero con toda la raíz los así arrancados. Y la copa de y mucho mucho árbol arrancado y los de San Salvador no son todos parejos pero si ya desde aquí desde San Salvador Cuautenco hasta Ceres María
llegó adelante de Parles. Sí. Y nunca se supo cómo fue que que los arrancaban así de de de raíz. Por eso fue desde la noche a la mañana. Órale. Pues ahí fue en el cuatrinco que es donde empezó el del cerro del cuauhsin. Sí. Hoy dice va a dar testimonio que eso es cierto. Ajá. Y la secretaria de gobernación les permitió fueron Arturo y otra gente fueron como ocho diez hablar con una persona que no sabía ni los periodistas ni nadie y los les permitió que los árboles los estaban
arrancados de raíz. Ajá. Pagarán por cada árbol por por decir ahorita doscientos pues trescientos y mucha gente hizo mucho dinero de acá arriba de eso ¿Eh? Sí ¿Cómo se ocurrió? En el dos mil tres ¿No? Como como en el dos mil tres más o menos. OK. Veinte años. Sí porque mi hija nació en el dos mil más o menos como en el dos mil tres. Ajá. Uno de los mediadores que que fueron a esa gobernación los pasaron él me lo practicó que los pasaron a una mesa de madera
larga. Sí. Ya llegaron a un barrio y lo más le rompieron así como una bajada con un cúter. Sí. Son todos parejitos. Ajá. Pero estamos hablando que de aquí de de San Salvador a Tres Marías en kilómetros más pero todo fue en como en una S ¿Eh? Ajá. Así.
Por la carretera estamos hablando sobre está San Juan a la resta en Carlos yo calculo que a veces sobre una hora o de medía pero por el monte en sí aquí es jueves de la noche en la mañana de la noche en la mañana en la mañana apareció un parque de la calle y los alancados de raíz y de ancho como de una calle de arriba de la banqueta de la pared a lo llevado a la pared. Es eran unos tres o quince metros. Sí. En Cisa. Wow. Pues que interesante mi amigo esto que me explico cómo pudo suceder
lo que sí es que. Bueno. Hay cosas. Yo imagino que son extraterrestres. Pero ahí sí la información llegó a un acuerdo y nadie dijo nada ni periodistas ni nadie. Ajá. Sí fue y más hace veinte años estaba más cerrada este tipo de información. Ahora vamos a ver que a la mejor se reportan más amigos de los que se han visto. Sí sí sí sí. Oh muy bien. Incluso este a ver si mi amigo Arturo Jiménez que fue uno de los mediadores que fue. Se hizo de tres camiones él y yo somos mecánicos. Sí. Como somos de
tres niños. Y se hizo de tres camiones nuevecitos. Ah dale a la gente. Todo esa gente de por ahí. Bueno los árboles pero nada más los que habían estaban arrancados. Los que los habían roto de la copa ni los toques. Pero los estaban arrancados. E hicieron dinero los biancas, los jiménez. Bueno. Cuánta gente le dice dinero. De tanta árbol que se le ha sacado. Vaya entonces ellos se vieron favorecidos por esta situación. Sí. Gracias a los extra-ceres. No pude haber sido otra otra cosa. Eso. Ni
otra gente. Fueron ellos. Eso es amigo. OK, desde Xochimilco entonces, Rafa te agradecemos muchísimo que te hayas invitado. De mucha gente va a consertar eso que les estoy platicando. Claro amigo. La invitación abierta para que se reporten. Yo soy el sí yo siempre diario estoy en su programa. Muy amable. Gracias. Muy bien. No gracias a ustedes eh. Eso es muy bien. Mira aquí reportándose Rafa. Y vámonos a una pausa y regresamos el
noticiero veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Si un día te levantas y no sabías que me solucionaba la sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda En Xochimilco hay muchas leyendas y ahora también estas experiencias que tienen que ver con extraterrestres. Sí, es lo que ahorita está surgiendo, era el tema de hoy, pero se ha ido presentando poco a poco y pues claro que
lo vamos a abordar. Oye, pero esta comunidad que muy favorecida por los extraterrestres, ¿eh? Sí, ¿verdad? Imagínate. Les dejó grandes calancias. Pues sí, sí, pero realmente se trató de un hecho, Dina, que pues no fue planificado. Claro. Algo sucedió. Bueno, pues a todos nuestros amigos que quieran contar una historia, ya lo saben que lo pueden hacer en el momento que gusten. Para eso es esta emisión, desde luego. Dice mi querida profe, siempre es bueno
escuchar estos relatos porque sin duda queda la incógnita. Sí, mi amiga. ¿Cómo nos lo explicamos, no? O sea, dice que literalmente cortado en zigzag y eso nos habla de pues un trabajo muy muy arduo, muy fuerte. Es rarísimo que nadie se haya dado cuenta en el momento que ocurrió. Dice de la noche a la mañana. Entonces es súper raro y extraño. Aquí nos dice Lalo Rock. Buenas noches, Jenny Nacho. Un saludo desde Trackscala. Respecto a la pregunta que hicieron, que sí es más común ver un demonio que
ver un extraterrestre. Lo del demonio hay miles de testimonios, siempre lo ha habido. Y los extraterrestres son en las películas futuristas. Lo digo con todo respeto, esa es mi opinión. Lalo Rock nunca ha tenido una experiencia de este tipo y dice que pues no se le hace como algo real más bien de películas. Sin embargo, aquí cuántos relatos hemos escuchado acerca de extraterrestres.
Muchísimas, muchísimas historias que se han narrado de todos los ámbitos de extraterrestres y de terrestres y muchas cosas increíbles para nosotros, pero que suceden. Y eso es lo interesante, verdad, es lo que debemos apreciar y valorar de un programa como este en donde las personas participan directamente. Hola, buenas noches. ¿A quién tengo en la línea? Bienvenido amigo, ¿cómo te llamas? Juan Ibarra. ¿Juan Ibarra? Sí. Bienvenido Juan,
¿desde dónde nos escuchas? Muchas gracias, en gusto saludarle a usted y a Gina. Igualmente, mi amigo. Desde Cuiacán, Tinaloa. Eso es, perfecto. ¿Nos quieres platicar una historia? Es en vivo, oiga. Sí señor, ya están, ya estamos al aire. De hecho, los estoy oyendo desde las 8 de la noche via internet, pero como me marcaron, no pensé que fuera directamente. Ok, aquí estamos ya, mi amigo. Si tú gustas compartir algo de una vez.
Sí, gracias, agradezco mucho la llamada y mire, pues yo les comento que soy de originario de Positos Veracruz. Sí. Hay un cubrito que está por la antigua vía de Cerro Caribe, Córdoba, Tierra Blanca, perteneciente al municipio de Casonapa. Pues, está este nato, de acuerdo a si lo señalas, por unos 8 o 9 años. Vivía con mi abuelita, mucha gente, si me escuchas de por allá, de hecho, le mando un saludo y vivía con ella yo ahí, me crié con ella hasta esa edad.
Sí. Y ella era una persona, ella es una persona porque aún vive todavía, ella está allá, es una persona religiosa, no recuerdo el nombre de la religión, pero recuerdo que a la casa donde vivíamos llegaban personas de la religión, de ella, de extranjeras
y de México, pues de visita, a darle estudio, a convivir. En una ocasión, fuimos, creo que, con una persona, según ella fue, y estas personas, a llevarle algún tipo de, bueno, una visita, un tipo de estudio, a una persona que vivía hacia arriba en el cerro, porque ahí Positos está rodeada de cerros, toda esa ruta pues, cerra allí allá, es muy bonito por allá, es mágico, diría yo. Sí, no lo oído.
Así es, hay un río que le llamaba El Nacimiento, por ahí pasamos y hacia arriba subíamos en una vereda, en el primer cerro, porque arriba hay más cerritos y se va y se va y se va, en el primer cerro mucha gente puede consultarlo que hay ahí una vereda, así le llega, que se va un caminito hacia el lado izquierdo, otro hacia el lado derecho, nosotros subimos hacia el derecho, para arriba. Bueno, yo me acuerdo como si fuera un sueño, ese era 8, 9 o 10 años creo yo,
más o menos. Ya de venida, en la tarde veníamos bajando, y yo como un niño, pues como cualquier niño me adelanté, ya era bajadita por la veredita, piedritas, son veredas chiquitas, alrededor maleza, monte, árboles, ese es yo, me adelanté como un niño ahí brincoteando, jugueteando, corriendo, y al llegar a esa parte donde es una Y, me topo con una señora, así como cuando uno se topó un gato, que de repente se sorprende y se queda el gato mirando, así igual esta
señora topaba una frente, una señora muy elegante, me acuerdo yo, una viejita, por decirlo así, de unos 70 años, con lentes normales, de los grandotes de un leumento, un sombrerito ancho, la vestimenta no recuerdo, pero yo ahí era muy elegante, ahí la miré yo, y me sorprendí yo al bajar corriendo, me paré en seco, y la señora se me quedó mirando con unos ojos pues, de sorpresa, cuando pase eso, pues algunos segundos nos miramos, y esta persona agarra, llevaba un
bastón de recuerdo, y se va hacia el lado de la vereda contraria, pues, y yo me regreso corriendo para arriba, con las personas que ya venían, venían mi abuelita bajando también, entonces les conté eso, se espantaron, les conté lo que vi, y como era, era así, así, llegamos, llegamos, hacia donde yo me atrevió la persona, ya no estaba, era una persona muy mayor, que yo dije yo, ahorita me pregunto, y también en ese tiempo yo se preguntaba, bueno, una persona así, como la describes, que era
por acá, en el pueblo todo mundo se conoce, es imposible que es una persona muy elegante ahí, o sea, no es normal, y esa es mi historia, y a veces me acuerdo, y digo yo pues, me pongo a censar, porque, que sería, alguna visión mía, o no sé, no sé yo, pero yo la vi, entiendo. Oye amigo, que tan elegante una mujer así, tipo Catrina.
Exactamente, una viejita, ahorita que me acuerdo, llevaba un pequeño velo, pero transparente, totalmente, no le tapaba la cara, era una anciana, ya mayor, muy elegante, muy bonita, entonces, ese es el misterio de que, ¿por qué vi a esa persona yo, a esa edad, en ese caminito? y ella se fue hacia el lado contrario, es una y, y hacia donde venía mi abuelita y estas personas bajando, se venía, pues en Pardá, ¿o qué?
y llegaron, respondé, ¿saben qué? vi esto acá adelante, ya pues, no buscamos, pero nos quedamos más las personas, esas personas que se, se llaman siervos, creo, desde la región, personas serias, y ese es el relato, entonces digo, este, este, esto que pasó ahí, pues, no sé qué sería, ver ese tipo de persona ahí, para mí, ahorita, me acuerdo, no es normal, creo yo, en un lugar así, no, no es normal. Ok, entonces, nos quedamos con la idea de que es una aparición.
A lo mejor, oigan, me tocó ver una aparición ahí y, pues, es lo que, creo yo, nada más. Órale. Así es. Pues interesante. Dejar mi historia. Ahora, amigo, hubo algo que acompañara esta aparición, es decir, ¿sentiste algo especial, frío? No, no, sí, sí. Olores. No, nada más, no, no, nada, nada machito, nada más, como les comento, yo venía bajando, corriendo, juguetiando, como un niño así, normal.
Sí. Me tocó esta persona en seco, veo y también me mira, se sorprende, como de sorpresa, ya nos quedamos mirando, me regreso para atrás corriendo, a encontrar a las personas con las que veníamos, de nuevo para arriba, esta persona se fue, caminando hacia nuestro caninco, pero como usted me dice, no, no, la verdad, nunca sentí nada, calor frío, algún olor, no, la verdad, nada.
Sí. Nada más la impresión de esta persona, yo me tomé como una persona normal, una entera normal, una persona, pues ya cuando traficaban a estas personas que venían conmigo, ustedes dicen, sí, se sorprendieron, no se espantaron que sorprendieron por una persona que hacía aquí así. ¿A dónde iba? Pues para allá, ya vimos, así como curvitas para allá, para el cerro, pero pues ya no, nunca, nunca vimos nada más, nada más. Eso es. Sí, pues es un misterio. Claro. Para mí eso, así es máscito.
Muy bien amigo, pues interesante tu historia, esto que nos narras, realmente a veces tenemos encuentros con lo sobrenatural y hasta que nos cae el, hasta que nos cae el 20, dijimos, achís, pues eso no tenía explicación, que hacía. Exactamente, exactamente, así es. Órale. Oiga, nada más, ya para terminar brevemente quiero preguntarle yo algo actualmente, en donde vivo aquí en mi casa.
Sí. Es una casita normal, normal así, de material, con su bañito adentro, su regadera, un día yo estaba hace poco en la regadera y me aventaron por la ventanita una moneda de peso. Ah caray. De peso. Sí. Y estaba yo solo en la casa, que no guardeado, no había nadie a la fuera, me quedo pensando en ese peso de donde llegó. Yo junté, me estaba yo bañando, lo junté, lo guardé. Sí. Pero es que me lo aventaron por la ventana, no sé qué.
O sea, no hay forma de que alguien hubiese pasado y lo dejara caer ahí. No, no porque mi terreno es grande, estaba ardeado y aparte atrás de mi terreno está un, le llamamos acá un drenje, como les pasan aguas negras. No hay nadie ahí. Así es. Eso y en otra ocasión me aventaron una caniquita desde mi cuarto, como cuando alguien ha visto una canica y va rebotando, rebotando, rebotando, rebotando. Y entonces son cosas inexplicables. Claro, sí. Por eso le pregunto esto, nada más, ¿qué puede ser?
¿Qué crees que podría ser? Nada más. Pues mira amigo, porque no hay una explicación a la mejor. No lo sé, pero podría ser cosa de duendes. Algo curioso, ¿verdad? Raro. Sí, sí, porque si la ventana diera la calle dices, pues algún travieso, algún bromista, ¿no? Adentro de eso. Ah, de alguien. Pero estando adentro de la casa, adentro del terreno, no hay paso de gente extraña, pues está difícil, ¿no? Así es. Y un peso, digo, que él me lo aventó por la ventana, así como si lo aventaran para adentro.
Sí, sí, sí. Es algo inexplicable. Correcto. Cositas que yo he notado, pues. Sí, mío. Y es lo que le conté ahorita de mi infancia, que me tocó ver allá. Eso es. Y fue real, pues. Así es. Muy bien, mi querido Juan, pues te agradezco mucho tus historias y que. Gracias. Espero no ser la última vez que charlamos. Ojalá y de repente algo que por ahí me pase o vea. Órale. Pues con gusto les comparto. Me da gusto nuevamente saludarles. Gracias, igualmente.
A mí me da un gusto y un saludo a toda la comunidad de Positos de la Cruz. Eso es. Que está por ahí escuchando, pues. Saluda. Ojalá también personas de allá, y Víctor, que si conocen algo, si tienen alguna historia, te reporto. Claro. Y nos compartan también algo por allá. Excelente, mi amigo. Pues que pases muy buena noche. Igualmente. Muchas gracias. Hasta luego, mi amigo. Muchísimas gracias. Vámonos al corte y regresamos al Miedofon 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda.
La ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos. Todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. El que quieras un celeste, que mezcle azul y blanco. Pablo Joelos. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda.
Continuamos y vamos a escuchar el audio. Hola, ¿qué tal? Buenas noches. Tengo escuchando ruidos desde hace un rato. Ahorita son cerca de las 3 de la mañana. Escucho como que una mujer está llorando allá afuera. Voy a salir un poquito para ver si se escucha algo. ¿Dónde te encontrarás, amigo? Se oye un gemido. Porque dice que hace de madrugada. Sí se escuchó como una mujer llorando. Sí, como que... Un gemido, un lamento ahí. ¿De qué se trata? Órale, interesante, interesante.
Mi amigo, ¿desde dónde nos dejaste tu nombre? Pero a ver. Hola, buenas noches. Buenas noches. Hola. Y en el show. Ahí les mando ese video. A ver qué anda. A ver qué dicen, qué comentan. ¿Vale? Sí, mi amigo. Ok, nos envía una nota que nos está compartiendo. Lo que se captó en agua blanca. Vamos a descargarlo y lo checamos. Gracias. Ajá, pues sí. Ahí dice nuestra amiga María Hernández del audio de hace ratito. Dice, pero se escuchaba como adentro de donde él estaba. Sí se oía raro ahí.
Se oía rarillo el sonido. Ok, bueno, vamos a ver. Vamos a ver si hay más noticias de nuestro amigo que nos envió ese audio. Que nos explique un poco si es la primera vez. O si es algo que ya se está presentando cotidianamente. Y algo muy importante. ¿Dónde se encuentra él? ¿Desde dónde nos escucha? Sí, que nos sigas. Aquí tenemos a Lulú desde la Venusenio Carranza. ¿Lulú? Sí, buenas noches. Buenas noches, amiga. ¿Ya te estabas durmiendo? No, estoy, estoy oyendo la mano peluda pero en la tablet.
Y me pare corriendo a apagarla y corría el teléfono. No, no estoy durmiendo. Perfecto. Estoy escuchándolos. Muy bien, amiga. Te lo agradezco, ya sabes. ¿Y nos quieres platicar algo? Sí, ahora sí que... Bueno, hace mucho tiempo, hace muchos años cuando yo todavía mis niños estaban en la secundaria. Yo siempre me dedicaba a la vaca, a la chapa, bueno. Sí. Antes estudié y todo eso pero cuando yo me quedé con mis dos hijos sola pues entrar en una oficina era muy difícil por el horario.
Ajá. Entonces decidí dejar de trabajar de secretaria y me puse a lavar ropa ajena para poder tener un tiempo con mis hijos porque yo decía, imagínese solita sin papá y luego todavía sin mamá pues como que no. Sí. Bueno, la cosa es que siempre trabajaba y había veces temporadas que estaban bien pues que me tocaba lavar, planchar todo eso y se había dicho a veces, no. Y una vez estaban mis hijos en la secundaria y no tuve trabajo en todo el día.
Sí. Yo vivía con mi mamá y mi mamá tampoco tenía dinero, estábamos en una situación difícil. Sí, amiga. Pues llegó la noche, Nachito, nos teníamos ni para un litro de leche. Ajá. Mis hijos iban al hospital y yo es horrible, no, dije, ¿cómo se van a acostar sin cenar o algo? Sí. Se acostaron así y yo estaba desesperada, no podía dormir porque dije, ¿cómo me voy a dormir? Mañana, ¿cómo se van a levantar los niños?
En eso le digo a mi mamá, digo, es que tengo que conseguir dinero, dice, pero ya es noche. Eran como las nueve y algo. Y me acordé de una vecina que vivía a dos calles de la Muctezuma y dijo, a la mejor ella me presta, dice, ay, pero ella es bien noche. Ay, pues yo voy a ver. Y dice, mamá, yo te acompaño y se va mi mamá con mi hermana y nos vamos caminando por ahí por la Muctezuma, ¿no? A la 72 donde la señora vivía. Sí. Entre las 72 de L.G.
Pues ya, estaba oscuro, ya estaba oscuro en ese tiempo. Llegamos, le dije a la señora que se me prestaba 100 pesos, me dijo que sí. Y ya, mamá, ya me dice, nos damos la vuelta, pero nos regresamos por el E.G. 1. Sí. Y le digo a mi mamá, dice, mi mamá, ahí le hubieras pedido 200 pesos a la señora para que hiciera una vez de comer para los niños, para cuando llegaran de la escuela. Ay, mamá. Y que me regresa corriente, le dijo. Y me dice, no, güerita, ya no tengo más, dice, es todo lo que tengo.
Ah. Pues muchas gracias. Sí, claro. Ay, no, Nachito, vamos caminando dos calles ya para meternos a una cuadra y luego dar la vuelta a la casa, a tu casa. Gracias. Cuando en eso, pues mamá me dice, güera, pues ya ni modo, luego, no, pues no te preocupes, mamá. Pues ya tenemos 100 pesos, ahorita les compro leche, algo para mañana que se levanten, desayunen, lo principal, ¿no? Sí. Se lleven algo. Y íbamos en una pared, pero completamente una pared, no había casa, no había nada.
Y de la nada salió un señor vestido de blanco atrás de nosotros. Ajá. O sea, las tres nos dimos cuenta cuando salió detrás de nosotros. Sí. Se iba con un traje blanco, pero blanco, blanco, blanco. Y dijo, mamá, y dice, ¿y usted de dónde salió? Dice, no sé. Y nos quedamos las tres viéndolo porque estaba de espaldas, nunca nos dio la cara, nunca le vimos el rostro.
Solamente vimos su traje blanco, pero yo buscaba ver de dónde había salido y no podía haber salido de ningún lado porque era una pared. O sea, toda pared completa. Ajá. Ahí en el eje. Y nos quedamos unos segundos, solo unos segundos nada más, cuando en eso oigo a la señora que había ido a pedirle dinero que me empieza a gritar. Sí. Y volteo y la vení corriendo. Ajá. Y me dice, sí, sí, tengo los otros 100 pesos. Ay, mire.
Y me le quedo viendo, me da el dinero y en ese momento volví a ver al señor y ya no había nadie. Volvíamos a buscarlo y el eje estaba solo, Nachito. Sí. No había ni un carro, o sea, no había ni por dónde. Si se hubiera pasado el eje, esperando un camión en medio, lo hubiéramos visto pasar, ¿no? O sea, haz da cuenta que en el momento que la señora llegó, él desapareció en ese momento. Y me quedé así, ¿no? Y ya me dio, me decía, si no te hubiera alcanzado, ya no hubiera ido a tu casa.
Y yo dije, esa cosa nos detuvo. Exacto. Eso nos detuvo. Ajá. Pues ya llegué a la tienda y llegué a comprar la cena para mis hijos y todo y le digo, le platico al de la tienda y me dice, ah, esa es unanima del purgatorio. Le digo, ¿por qué? Dice, porque ellas siempre aparecen para ayudar a la gente cuando tienen mucho, ellos ven que tienes mucha necesidad. Ella te detuvo y ya me dice, le digo, yo creo que sí, dice.
Y bueno, de ahí viene una historia, o sea, yo le conté una historia y él me contó otra. Porque teníamos un vecino que tenía un mes que había muerto, se llamaba Don Juan. Y me dice, no, ¿qué crees que el otro día vino Don Juan a verme? Y me le quedo viendo y dije, está loco, pues si Don Juan se murió hace un mes, ¿no? Todo el mundo supo de su velor y todo, se lo llevaron a su pueblo. Pero cuando vino a verlo, antes de morir, no, no, no, dice, apenas hace dos días vino. ¿Cómo cree?
Le digo y me dice, sí, güera, dice. Yo estaba atendiendo en la tienda cuando él apareció y me dijo unos cigarros. Y le decía, y a vos se oía cavernosa, así puro esa fea. Yo cuando vi que él me fui, me empecé a ir para atrás. Y mi esposa me dice, pensó mi esposa que me estaban asaltando porque ya tenían esas rejas para que no los asaltaran. Y dice que él se empezó a hacer hacia atrás y su esposa le dijo, ¿qué pasa? Y le hace con la cabeza, le dice que voltea y lo vieron los dos.
Ahí estaba el señor parado. Él entregó los cigarros, el señor le dejó una moneda y dice que cuando tocó su mano, era helada. Pero un lado, dice que hasta el frío se le metió en los huesos él. Y se vino por sus cigarros después de días de muerto, ¿cómo ve? Él fue a enterrarlo a su pueblo. Él los acompañó al pueblo a enterrarlo. O sea, imagínate la sorpresa de él, de verlo enfrente de él después de unos días de muerto, pidiendo unos cigarros. ¿Cómo ve, Nachito? No, pues increíble, increíble.
Y yo le cuento una historia y él me cuenta otra y me quedé así, no pues estaba más impactante la de él, ¿no? O sea, estar viendo un muerto y que llegara pedimos cigarros, ¿cómo ves? Uy, no pues ya me imagino, sobre todo sabiendo que ya murió, ¿no? Cuando es algo de que saludas a alguien que ya tenía mucho que no veías y ya después te enteras, ¿no? Ya después te enteras de que, oye, ¿cómo que lo viste si él ya se murió desde hace cinco años? No me digas, yo platequé con él. ¿Verdad?
Lo sorprendente es que él lo fue a enterrar porque él fue el pueblo y fue de las pocas personas que se fueron en el camión al pueblo. O sea, que él lo vio que le enterraron. Imaginas unos días después verlo ahí en su tienda pidiéndole unos cigarros. O algo, estaba duro el vicio y él se regresó por los cigarros. Imagínate. Sí, a mí. Sí, ahora sí que las ánimas del purgatorio dicen que siempre que tienes una necesidad aparecen, ¿será cierto?
Híjole, amiga, pues depende mucho de lo que tú consideres. Yo no sé por qué dice que las ánimas del purgatorio, ¿por qué no dijo fue un ángel o algo así, no? Pues él dice una ánima. Yo la verdad no supe qué era porque era un blanco, Nacho, pero era un traje, ¿eh? Traje blanco, pero era brillante el blanco. O sea, así como que es donde siente. Deslumbrante. Exactamente. Haz de cuenta como si tuviera luz propia el traje. Y digo que las tres lo vimos mi mamá, mi hermano y yo.
Y nos sorprendió porque yo buscaba por todos lados, pues por dónde fregabusca. Había salido porque no había una puerta. O sea, salió de la nada. Y no es la primera vez que me pasa algo así. Un día también caminando, voy caminando de frente y de momento me sale una señora. Ajá. Que tiene muchos años que no la había, de hecho no sé si fue muerto, te lo juro. Ajá. Y me sale, pero yo volteaba a ver de dónde había salido porque me salió de la nada. Sí.
Así. Y me empieza a hacer platic y me empieza a preguntar por mamá, por mis hermanos. Por todos. Ay, mucho gusto, güerita, que me gustó verte y bababa. Y me tocó y la sentí rara porque su piel se sentía como, como aspera, como si fuera de cera. Así me entiendes? Sí. O sea, me tocó, me tocó y sentí un frío muy fuerte. Oye, Lulu. Y ya se fue. Amiga, dame un segundito, necesito ir a una pausa. Sí, claro que sí. El miedo FON 55-2193-59-26.
Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Si los zombies llegan a tu casa, son bienvenidos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos platicando con Lulu desde la Venus Tenoca Raza. Así es, ¿estás ahí, amiga? Sí, sí, Nachito, así que ¿cómo ves tú? A ver, espérame, ¿me estabas contando otra cosa? Ya se me olvidó.
Soy, soy, tengo la mente de cochambre, ya se me olvidan las cosas que se me están contando. Dime, Nachito. No te preocupes, mi querida amiga, está perfecto. No te preocupes, Nachito, ya estoy viejita. No, para nada, no, no es eso, no. Sabes que a veces nos pasa a todos, de que estamos hablando de algo, estamos tan clavados en lo que estamos diciendo, que cuando nos rompen el ritmo, pues sí nos saca de onda. Te lo digo porque aquí nos pasa pues seguido, ¿no? De repente estamos escuchando.
Se me va, se me va. Ajá, es que ibas a empezar a contarnos algo, pero no te preocupes. Dice por aquí Maribel Pineda, yo pienso que era un ángel, porque en las experiencias de animas se siente horror o al menos así me dijeron mi abuela y mi prima. Ah, ya me acordé de la amiga esa de mi mamá que apareció, ¿no? Ajá. Ya, ya me acordé que te estaba contando. Sí. Sí, pues la señora esa me apareció, me preguntó por todo el mundo.
Y yo me quedé así y luego llegué a la casa de mi mamá y le dijo, ay mamá, vi una amiga tuya, pero yo soy mala para acordarme de los nombres de las amigas de mi mamá. Sí. Y me dice, ¿cómo eres? Y ya le dije, y me dice, ay güeres, ella tiene un montón que se murió. Digo, no mamá, pues yo la vi. No güera, decía, tiene un buen que se murió. Y ella me peleaba y me peleaba y yo me quedé así. La cosa es que yo la vi Nachito, pero lo sorprendente para mí fue que ella me salió de la nada también.
O sea, ¿dejaste cuenta que yo estaba en la calle esperando un camión? Sí. Y de momento ella apareció como si viniera de algún lado, o sea, de un punto muerto. ¿Tú has sentido eso? Que de momento te aparece algo que no estaba ahí antes. Ajá. Pues así me pasó. Y me pasó y me pasó y yo me quedé, ¡Santo Dios! ¿Qué es eso? Oigan, les quiero hacer una pregunta a ver ustedes que me digan qué piensan que es. A ver. A ver, este noche, el lunes, mi hijo estaba tomando y me dijo, ¿No quieres una tequilita?
Me dio una tequila y ya me quedé así. Y se fue mi hijo a dejar a su novia. Sí. Y de momento me embargó una tristeza, pero así fea, sí. Empecé a sentir mucha tristeza, mucha tristeza. Y ya ves que murió mi ex marido hace como tres meses, ¿no? Ajá. Y empecé a llorar, empecé a llorar y empecé a decirle que me había dolido mucho que estuvieras ido así con eso que le había pasado.
Ajá. Y me había dolido que no me pude despedir de él, que yo ya lo había perdonado por todo el daño que me había hecho, que yo no le guardaba rencor. Eso es, sí. Pero haz de cuenta que sentí como si él estaba ahí. Sí. Entonces, y empecé a llorar, a llorar, a llorar, pero a platicar con él así, así lo sentí. Sí. No lo vi, no nada, pero yo sentí algo ahí. Y pasó, haz de cuenta que de momento oigo que entra mi hijo y se mete al baño siempre, hace lo mismo que yo.
Entonces, luego oigo y dije, ay, voy a entrar al baño y dije entre mí. Ahí iba a decir que siempre que entrara al baño quiero entrar al baño. Pasaron como 20 minutos y yo ya estaba tranquila, vino la televisión ahí. Y oigo que abren la puerta nuevamente de mi casa y se mete mi hijo y dice, ya llegué mamá y me quedo así. ¿Qué? Digo, pero tú ya habías llegado. Dice, no mamá, dice, voy entrando. No, le digo, si yo ya te voy a entrar al baño, no mamá, voy entrando ahorita.
Luego, entonces, aquí no oí, Nachito. Oí que entró al baño, oí que prendió la luz, oí que se hizo del baño porque oí él y oí que estaba tirando aguas, oí todo. Entonces, ¿qué piensan ustedes que haya sido? Oye, amiga, pues, ¿qué te puedo contestar? Realmente eso fue como una presencia. Sí. Porque oíste todo tal cual, como si estuviese ahí, ¿no? Es que oí que entró, no lo vi entrar porque ni siquiera voltea la puerta porque dije, mi hijo es mi hijo, ¿no? Pues es el único que trae llaves, él y yo.
Entonces, yo me quedo con la confianza que entra, se mete al baño y dice, pues es él. Y no es la primera vez, ya ves que lo sabía exactamente, cuente cuando me espantaron. Que lo mismo oí como entró, cómo se metió al baño, cómo hizo del baño, todo oí y no había nadie. Pero ahorita se fue y yo peleando con mi hijo que no, que estaba loco, que él ya había llegado y se, no mamá, voy entrando.
Y yo así pues, y me quedé pensando entre mí, a lo mejor esa presencia que yo sentí que me hizo llorar, era la misma que había entrado al baño, ¿no? ¿Tú crees que puede hacer eso? No creo, no creo, amiga. Porque ni siquiera me dio miedo, o sea, yo sabía que era alguien de confianza, por eso ni me paré a ver. Yo confía que fuera familia, o sea, mi hijo. Sí. Ni siquiera me dio miedo, me dio miedo y después que mi hijo llegó y me dijo que no era él, me quedé, pues entonces ¿quién fue?
Oye, pero a ver, entonces, tú, él, se fue tu hijo y comenzaste a sentir una cierta nostalgia de recordando a tu ex marido que falleció, ¿no? Pero haz de cuenta como una presión en el pecho, pero sentí mucha tristeza, así como si yo tuviera que decirle algo para que él se fuera tranquilo, ¿sí? Sí, sí, pero ese no es el punto, sino que te invadió como si hubiese llegado una ola, ¿no? Como si, o una nube, llegó una nube con ese sentimiento, esa nostalgia, esa... Sí, sí.
Ajá. A ver, te cuenta que sí estaba yo bien oyéndola, él estaba oyendo una canción y la estaba yo cantando, estaba yo contenta. Sí. No estaba tomada, estaba tomando una tequila nomás, pero digo que se fue mi hijo y en unos segundos me invadió, así como que toda la casa se llenó de como, como tristeza, como... Ay, sí, no sé, como algo bien pesado. Ajá. Pero no era feo, sino era triste, era como melancolía, como... Ay, no sé, me dio... Sí. ...que mi corazón así, sentía la presión en el pecho.
Ajá. Y yo estaba hablando en un segundo con él, diciéndole que lo perdonara, que estuviera tranquilo, que yo siempre lo había amado, que nunca lo había dejado de amar, que realmente... Ajá. ...yo sé que él tenía otra familia, pero que yo, en mi sentimiento, que yo nunca me divorcié de él, nunca me separé de él legalmente, ¿no?
Sí. Y este... Y hace cuenta que me puse a platicar unos segundos y a llorar, como no tiene idea, pero me salían lágrimas de... Y después sucedió eso del baño, de lo que no entiendo, porque yo hay que abrir la puerta... Sí, como si hubiera llegado alguien, a lo mejor realmente, mi querida amiga, tuviste una visitación. A lo mejor, machito. Ay, hasta me das calor frío, ¿me lo dices? Y te juro que me pongo chinita, porque... Pues sí.
Bueno, a lo mejor, a lo mejor ese modo de que él se fue no se pudo despedir, a lo mejor quiso pedir perdón, no pudo, y a lo mejor fue su modo de venir, ¿no crees? Pues sí, puede ser, mi amiga. Ya se hace presente. Se hizo presente, como dice Gina, y... pues, te dejó ahí un mensaje. Sí, yo creo que sí. Pero ahora lo interesante es que no te debe dar miedo, no debe sentirte mal, sino que al contrario, ¿no? Tú te pudiste desahogar. Sí, sí, sí, creo que lo necesitaba, ¿qué crees? Así es.
Me quedé como en paz. Sí, mi amor. No sé. Yo digo que a lo mejor sí fue él, y de algún modo vino a descerrar el círculo y vámonos, ¿no? Correcto, correcto. Pues así pasa, machito, como ven ustedes. Sí, sí, no, pues me gustó tu narración, y ya sabes, esta es tu casa cuando quieras. No, también no. Estamos aquí para servirte. Cuando gusten. Cuídense mucho, que Dios los bendiga. Hasta luego, mi amiga. Te agradecemos, ¿eh? Buenas noches. Buenas noches.
Ay, pues, imagínate, bueno, no sé si a ustedes les ha tocado así. De repente te llega una emoción de tristeza, melancolía, tantas cosas. Y tú dices, ¿de dónde viene? Aquí el punto es de que puedas tú unir ideas. Y dices, ay, pues es que no me despedí de mi exmarido, dijo nuestra amiga Lulu, ¿no? Pues a lo mejor por ahí viene, ¿no? Por ahí viene, y entonces fue la oportunidad que tuvo para externar lo que tenía guardado. Ahí se le había quedado atorado hasta que lo sacó.
Pero ve, la manifestación que hubo después de que alguien entró a la casa, de que alguien se manifestó y todo esto. Pues debe significar algo, ¿no creen? Qué interesante, bueno, pues yo pienso, a mí se más interesante, no sé qué piensen ustedes. Sí, claro, tenemos aquí también saludos a todos los amigos que están presentes y que quieren contar relatos. Pero ahorita ya estamos en la recta final. Sin embargo, estos números telefónicos, los comentarios no los descartamos, los vamos a ir pasando.
También saludos a Juan Garcés, siempre presente. Y Rebebón Twardowski. Saludos, sí, claro, a todos los que están llegando. Oye, por cierto, nuestro amigo El Bebé dice hola familia aquí en su chat. Dice hola familia, peluda. El sábado es mi cumpleaños y desearía que Elma cuente un buen relato de los que tiene, por favor. Claro que sí, le vamos a pedir a nuestra amiga Elma que nos platique algo que seguramente será muy interesante.
Mira, buenas noches, Yilinacho, ¿cómo están? Me he enterado que en México existen los brujos llamados nahuales. Acá en Chile, lo más cercano a ese brujo mexicano son los tuitué, brujos que según la leyenda salen a volar en la noche solo con su cabeza y el cuerpo que den reposo.
Al día de hoy, mayoritariamente en zonas rurales, se sigue contando las hazañas que hacen estos brujos, a lo cual por cultura chilena se evitan a través de ciertas ocasiones que al momento de realizarlas o tirar un puñado de sal al fuego, cuando estos tuitué vuelan cerca de uno, se escuchan cómo caen al suelo. Se utiliza una cruz de madera de árbol palqui o de canelo para evitar a los brujos malintencionados. Saludos desde Chile. Fíjate, entonces un puño de sal.
Y de esta manera los tuitué que él lo semeja con los nahuales de México. Así es, si algo nos había platicado nuestra amiga Clau, no te acuerdas que hasta hizo el cantito tuitué, tuitué, algo así nos platicaba nuestra amiga. Agradecemos tu presencia y que hayas estado aquí participando. Mañana tenemos nuevamente una cita, que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Yo también me despido, soy Ignacio Nacho Muñoz.
Agradecido con Dios y con ustedes porque escuchamos buenos relatos. Que tengas una estupenda noche, descansa y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Foruda.
