La Mano Peluda | Viernes 27 de Diciembre de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 27 de Diciembre de 2024

Dec 28, 20241 hr 32 min
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Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mi es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedaran al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo consólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros los apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión, donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural.

Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche espectacular. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91, la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntralos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp mejor conocido como El Miedo Fón 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26. Ahí nos mandas mensaje de voz o de texto,

compartes fotos, videos, lo que tú quieras. Nosotros te regresamos la llamada. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Los Reyes Michoacán, Huétamo Michoacán, también Mazatlal, Monterrey, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas.

Bienvenidos a esta noche espeluznante. La casona de los padres de Xochitl albergaba secretos que se revelaron cuando la curiosa pequeña descubrió a un niño fantasmagórico abriendo un agujero en la pared. Con un aspecto elegante y un toque de inquietante encanto, el pequeño depositaba monelas de oro en el agujero antes de desvanecerse en la oscuridad. El tesoro revelado ante sus ojos despertó la codicia en el corazón de Xochitl, quien compartió su descubrimiento con Nana, una de las empleadas.

El agujero se cerró de golpe, atrapando a la pequeña en la oscuridad. Desde entonces, solo durante las noches se escuchan los lamentos ahogados de esta niña jugueteando con una moneda presa de un ciclo eterno de pesar. Hoy, noches infinitas de lamentos en la leyenda de Xochitl, Tesoro Encantado.

Guau, que tema para esta noche. Yo sé que a ustedes les encantan esos relatos que tienen que ver con Tesoros Encantados, así que por esa razón vamos a platicar de ello y principalmente queremos escuchar todas tus historias, esas anécdotas que tienes guardadas por ahí. Es el momento de compartir. Claro, queremos escuchar todas y cada una, así como nos van llegando los mensajes, nosotros les vamos dando seguimiento, así es que no tardes en enviar tus datos para que te marquemos.

Claro que sí y por supuesto vamos a iniciar con algo que ustedes han enviado. A Nacho le saludamos una vez más a su amigo Roar Night, que la audiencia espero que estén

bastante bien. Yo quería pronunciarme respecto a un fenómeno bastante peculiar que comentaba justamente el amigo que con respecto a este fenómeno colectivo que tenía muchísimos años desde el 2003 si no mal recuerdo, mientras estaban haciendo una emisión en vivo, varios de los que estábamos escuchando esta emisión, ¿se nos fue la luz o sentimos una baja eléctrica?

Yo fui parte de ese número de personas que podemos dar el testimonio que efectivamente este fenómeno colectivo se suscitó, que es bastante interesante porque además de que fue una cuestión colectiva en varios puntos de la República, ya eso ya es un punto bastante interesante porque estamos hablando de que es un número considerable de kilómetros, que haya sucedido esto al mismo tiempo, pues es algo muy peculiar, muy particular.

En ese entonces yo recuerdo que el maestro Sohan había dado su punto de vista, había dado una explicación, si él pudiese volver a pronunciarse al respecto y darnos su valiosa aportación de por qué suceden este tipo de fenómenos sería bastante interesante. Incluso también invito a la audiencia de Bozo Colorado de aquellos años que también le haya pasado que alcen la manita y digan, bueno, también fui parte de ese extraño fenómeno colectivo.

Sin más se despide de ustedes amigos Rubén Knight, pronto les estaré llamando para contar una muy interesante historia, pero que no tiene nada que ver con fantasmas, sino con la abducción. Estamos en contacto, gine en hecho, hasta pronto.

Claro que sí, mi querido amigo, sí, son fenómenos raros que han ocurrido mientras hacemos nuestras transmisiones, ya lo platicamos en alguna ocasión con ustedes y con el mismo maestro Zoham, que puede ser que sí se den a pues ciertos fenómenos que ponen en evidencia alguna manifestación, pero eso es simple y sencillamente energía que ya existe en el lugar. Claro, y también vamos a escuchar. Veamos. El que domina a otros es fuerte, pero el que se domina a sí mismo es poderoso.

La sabiduría en las redes. Muy bien, nos están compartiendo de estas frases que les han gustado mucho y que son pequeños textos que tienen mucho de realidad. Sí, sí, si tú lo analizas, por ejemplo, el que nos comparte nuestro amigo está interesante. El que domina a otros es fuerte y el que se domina a sí mismo. ¿Qué tal? Muy bien, amigos, así me gusta que participen.

Para eso hacemos esta emisión, para que juntos vayamos formando una serie de relatos, historias, anécdotas que poco a poco nosotros vamos canalizando aquí a través de esta señal. ¿Qué tal, Gine y Nacho?

Muy bien, rose Up for La Va y y Natural for The B Ober倒 W tax, del contenedor de esas muñecas grandes que tiene el cuerpo de garra pero las manos y la cabeza de plástico y estaba de un modo que estaba parada por decir así no me llamó la atención, no me asusté la vida de reojo y seguí caminando y ya para llegar a donde tengo el taxi, ahi estaba otro contenedor y estaba otra muñeca igual no sé si será la misma no creo pero igualita ahí estaba y pues ah me sacó un poco de onda y ya cuando

iba a entrar por el taxi a la cochera oí como un pequeño quejido no sé de un bebé yo digo que no ahora no sé el chiste es que ya cuando saqué el taxi lo que me llamó la atención de esto que todo el trayecto no vi a nadie a nadie estaba sola toda la ciudad bueno donde pasé ni carros ni gente nadie siempre que voy a esa hora ya hay gente y pasan carros pero no nada entonces ya cuando saqué el taxi de la cochera ya gente y carros

pero en el trayecto lo que vi las dos muñecas no sé no vi a nadie a nadie a nadie la calle sola y eso fue lo que me llamó la atención, soy Tavo de Huascalientes gracias. Saludos Tavo hasta Huascalientes. Pero algo de esa muñeca no te latió y luego escuchar estos ruidos extraños habrá sido una muñeca embrujada?

Simplemente y nada porque mira es una anécdota que se le ha quedado grabada y entonces debe tener algún sentido debe tener algo estremecedor que le ha acompañado durante toda su vida a nuestro amigo Tavo y un saludo hasta a Huascalientes que bueno que nos acompañan también allá y en toda la República mexicana y en Estados Unidos por supuesto también les damos la más cordial bienvenida vamos bien vamos bien empezando perfecto.

Y así queremos llegar hasta la conclusión de este programa pero contamos contigo verdad por supuesto vamos al cortellina. El miedofón mensaje de voz o de texto 55 21 93 59 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Penuda. Por más consejos que existan hay lecciones de la vida que solo entenderemos a base de golpes y tropiezos. Sabiduría en las redes. Que no todo tiene explicación lógica La Mano Penuda.

Continuamos el hecho de saber dónde hay un tesoro puede despertar la codicia de muchos de eso se trata el tema de hoy pero también tenemos relatos que escuchar buenas noches cómo te llamas. Buenas noches me llamo Alma. Alma desde dónde nos escuchas. Desde Veracruz. Solo Veracruz es bello. Me parece muy bien te agarré en curva pero qué bueno que estás aquí y quieres contar un relato. Si la verdad es que ya tiene creo que un año más o menos. Mi novio se quedó aquí en casa a dormir.

Entonces nosotros estábamos ya durmiendo y yo en las 2.30 de la madrugada me levanto porque me dio frío. Fue frío en ese tiempo. Y lo que me levanto fue cuando me levanto a agarrar otra cobija en el corredor de la casa. Se te escucha un aumento así. Pero tan seco tan largo.

Y me quedo así con la de a lo mejor fue el perro porque como tenemos perros aquí en casa me quedé así con la de fue el aullido del perro porque hasta como que se queda uno con la de que fue el perro para no pensar más para no asustarse. Sí, sí, sí. Fue esto y en el momento en el que me acuesta pues huevo a mi novio y se escucha otra vez uuuuuuu. Oye, pero lo oías muy cerca. Cerquitas, o sea, nosotros estábamos en la casa literal afuera de la casa, en la puerta, se podría decir.

Y o sea, era un sonido tan no sé que uno se quedaba con la de que es y hasta daban ganas de asomarse a ver que era. Y ya después, después de eso de que nos quedamos así con la de ese perro, se escucha un tercero y un cuarto igual muy largos, largos, largos. Eran como eso de las tres de la mañana. Nosotros teníamos en ese tiempo una cuba y un cubillo. Y entonces empezó a escuchar el lamento y entre el lamento se escuchaba donde estaba nuestro cullo alterado. Ah, hasta él se espantó.

Y a los tres días de hecho se nos murió después de eso. Y tú crees que es consecuencia de lo que escuchó? Pues sí, yo digo que sí. Mira si era la llorona puedes quedarte tranquila porque acuérdate que dicen que si la escuchas cerca significa que está lejos y viceversa. Tú la escuchabas tan cerquita que esto significaría que estaba muy lejos. Cervita, hasta fuera del corredor. O sea, está la casa y enseguida está el corredor.

Oye, este sonido aquellos que lo han escuchado dicen que es algo que ateriza la piel y que no puedes ni siquiera describir. ¿Verdad? Sí, o sea, porque ni no fue un perro porque hasta los perros luego se duermen afuera en la calle porque les dejamos la puerta abierta y a veces se van a dormir así afuera y a esa vez en el corredor no se habían quedado ni uno de los perros. ¿Ellos no se alborotaron? Sí, hasta eso. ¿No se inquietaron? No, no. Hasta eso no se alborotaron, nada más de la cobaya.

No, fíjate. El cuyo, pero una situación que no se te va a olvidar nunca, ¿verdad Alma? Así es, una situación que jamás se ha olvidado. El lamento de la llorona, ¿qué tal? Sorprendente. Fue tan, tanto miedo, o sea, de que no sabíamos ni qué era porque como le comento fue un lamento de que, uuuh, o sea, porque muchos dicen que se queja, que dice, ay, mis hijos, pero realmente no, realmente no, es un lamento, es un quejido largo que hasta te usa los pelitos de la piel. Así es.

Oye, nos dio muchísimo gusto que te reportaras y que estés en familia escuchando el programa. Sí, gracias por acertar y llamarnos. No, gracias. Ahí estamos nosotros escuchando su programa. Yo, el que más escucha su programa. Y cómo se llama? Y no es el que más escucha su programa. Y tu novio, cómo se llama? José. José, mira, dice, yo soy el que más lo escucha y nosotros te agradecemos muchísimo José. Saludos hasta Veracruz. De hecho, gracias.

Nos escuchamos en el kilómetro 24 de Chiramba, Veracruz. Ah, muy bien, muy bien. Gracias a todos los amigos que nos escuchan por allá y que tengan excelente noche. Y qué les parece que seguimos escuchando relatos? Sí, gracias. Andale pues, buenas noches. El lamento de la llorona. Qué tal, tú lo has escuchado? Darnos también tu punto de vista si has tenido este tipo de experiencias. Claro que sí. Hola, que tal, mi familia. Hola, Daisy, otra vez aquí Veracruz. Saludos a toda la familia.

Contando con referente al último audio que les mandé de lo que yo empezaba a ver, hubo una ocasión en que pues estaba yo duchándome. Ah, no les conté dónde o qué era el lugar donde estábamos viviendo. Era una tipo trailer. No sé cómo se conocen las trailers en Estados Unidos, pero era rectangular y estaba puesta de una manera horizontal. Ahora bien, esa casa contaba con dos recámaras, pero la posición de las recámaras era un poquito como que fuera de lugar.

Bueno, yo la he encontrado como que fuera de lugar. Desde que llegué a esa casa, yo le dije a mamá, esta casa no me gusta, la siento como que rara, la posición de las cosas, de las casas y todo lo que tienen no me gusta. Siento como que una mala vibra. En aquel tiempo no sabía que era mala vibra, pero yo le dije así, mamá, la siento como que pesada. Y mi recámara estaba pegada al baño y el otro cuarto estaba como que de mi recámara.

Estabas la vuelta y pasabas un pasillo y hasta el final estaba la otra recámara que estaba de otro extremo. Ok, esa casa, porque la sentía yo que era rara. El caso es que esta casa tenía demasiadas como que cadenas, seguros pasadores, como salvaguardar las puertas. La recámara en la que yo dormía tenía dos puertas, esa era su particularidad, que tenía la puerta que daba hacia afuera del patio y tenía una que daba hacia dentro de la casa.

Ahora bien, esas dos puertas tenían cuatro seguros, la de la chapa y tres más hacia arriba, pero estaban a una distancia alta. Entonces yo no la ponía tanto, la ponía solamente la de la chapa y el que daba hacia el patio pues sí le ponía todos los seguros. El donde dormía mi mamá igual tenía dos puertas, la que daba hacia el pasillo y la que daba hacia el patio. El baño tenía cinco seguros, o sea tenía un pasador de cadena y tenía pasadores y tenía la de la chapa y tenía así ¿no?

Y la de la sala también tenía, se tenía cuatro seguros. Entonces la casa estaba rodeada de ventanas, ventanas que no tenían vidrios, ventanas que estaban cubiertas con plástico y pues la verdad estaba muy económica la renta de esa trailer. Como si los que vivían en Estados Unidos no me harían mentir, mayoría del tiempo las trailers están asentadas sobre una base, esta no estaba asentada sobre una base, está asentada sobre el piso. Entonces pues no era muy común esa trailer ¿no?

El caso está que después de que pasó el evento del hombre que vi yo en mi recámara, que no era un hombre, era un ente, me llevaron al psicólogo, estuve yendo a terapia y pues como que no estaba llevando, simplemente lo conectaron como que fue una alucinación mía porque era muy cansación o estaba yo soñando.

Bueno el caso es que como a los dos meses de que yo estuve yendo a terapia me metí a bañar, el baño tenía una ventana, una ventana que estaba del tamaño de un ladrillo de esos rojos que usan para hacer chozas, si no recuerda son como que muy pequeñitos, la ventana estaba casi pegada al techo, entonces obviamente para mí eso no era normal, o sea no tenía la ventana pues tan normal que digamos, yo no lo consideraba normal.

El caso es que estaba yo bañando, antes me tenía bañado pues herve con los ceguros que tenía el baño porque estaba yo sola en la casa, aunque tenía todo cerrado, estaba yo no sé, me daba por cerrar con todos los seguros.

Me empecé a bañar y ya sabe cómo escuché que se recorrió la cortina y algo por voltear y veo a un hombre que se asomó, un hombre adulto, alto, todavía me acuerdo muy bien que era de tez blanca, literal blanca pálida y lo vi como estaba agarrando desde arriba la cortina y como la había jalado, cerré los ojos, pegué el grito y cuando volví a cerrar los ojos hice por jalar más la cortina y no había nadie y los seguros estaban intactos, todo estaba intacto.

Me paniqué, me salí así como estaba, me cambié, le hablé en aquel tiempo, me dijeron vente a la casa, alguien se metía a la casa, en aquel tiempo pues él cargaba arma, entonces se dio la tarea de buscar por toda la casa y no había nadie, pero aún así haciendo cuentas de todo yo le dije, bueno es que es imposible que alguien se haya metido porque la casa está rodeada de seguros, se le puso todos los seguros y cómo se va a meter al

baño alguien, se tenia yo todos los seguros, entonces de esa vez yo no pude dormir, mi novio se tuvo que quedar ahí hasta que llegó mi mamá y le contamos a mi mamá y mi mamá me dijo, no, tú ya estás para el, vete a los locos, bueno volvió a mandar a terapia, pero eso no quedó ahí, volví a ver otros sucesos pero se los contaré en el siguiente audio, les dije, en esta casa investigué que había pasado en ella y resulta que hubo

una masacre, los servían ahí vendían droga y los mataron ahí mismo cuando los fue a llegar, cuando llegó la policía a verlos, ahí hubo la matanza. Ay pues esa es la razón por lo que se da tanta manifestación, se quedaron ahí esas energías atrapadas como una psicobuella llena. Una tragedia que ahora se está manifestando de esta manera, vámonos a una pausa y regresamos, El miedo phone, 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano tenuda.

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Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano tenuda. Relatos y experiencias que no tienen explicación lógica, pero que aquí las creemos. Claro que sí Gina, a ver tenemos audio. Gina, Nachito, buenas noches. Hace mucho que no mando relato, lo que pasa es que les había prometido el relato de una posesión, pero tardé tiempo porque tuve que recabar datos de personas cercanas a esta persona porque recientemente ya falleció, capaz descanse.

Falleció de viejito, no por estar poseído, afortunadamente. Pero resulta que tuve que recabar datos y demás porque el que vivió de primera mano esta situación fue el abuelito de mi esposo que también en paz descanse. Nada más que tenemos la fortuna de que conocemos a la familia y demás.

Entonces estuve yo tratando de tener los datos más fidedignamente posible para poder contar como fue, tal cual, y todo lo que el abuelito de mi esposo le contó y que también mi suegro escuchó la historia y pues no tiene por qué mentir y demás. Entonces yo estuve preguntando y sí, sí, resulta que sí hubo una situación así.

De verdad, a mí se me hace una situación surrealista, pero ya cuando vives algo así yo también después cuento ese relato, pero también vi que no era una posesión, estaba obsesado, pero la persona, pero más o menos así sí se ve bastante, sí se siente y se ve bastante raro, irrealista, como que no estás en el momento, como que dices qué está pasando. Resulta que ellos eran bueno, en aquel tiempo estaban muy de fama los tríos. Creo que se llamaban los Panchos y ellos iban y tocaban, no?

Iban y tocaban, los contrataban en diferentes lugares y resulta aquí en San Luis hay una zona, un pueblito que se llama Pozos. Ellos fueron a Pozos porque los contrataron en una fiesta a tocar. Entonces resulta que tocaron, todo salió muy bien, se divirtieron, cotorrearon y demás. Y todo bien. Y ya de venida, bueno de por sí es una zona muy despoblada en este momento, o sea, es decir, está como lejos de la ciudad. En aquel momento peor porque pues les digo hace como 50 años o más de eso.

Entonces, estaban literal en un cruce, literal en un cruce carretero, ahí donde no había nada, nada más estaba como quien dice la lamparita donde ahí era la parada del camión y eran como las 10 de la noche y era tarde. Y resulta que era muy cotorreada esta persona, no voy a dar muchos datos para proteger su identidad, pero era muy cotorreadora, muy así como muy, pues sí, muy alegrón y todo. Además se habían tomado dos, tres cubitas y pues imagínense.

Entonces resulta de la nada él venía muy serio de por sí, ya venía raro y de la nada dice que estaban ellos cotorreando entre ellos los otros dos y nací de la nada, se tira el suelo y empiezo a dar vueltas, así como revolcándose en el suelo. Entonces, este pues los otros dos se quedaron viendo uno al otro y decidiéndole qué te pasa, qué tienes o qué estás haciendo.

Incluso se rieron porque pensaron que la mujer estaba jugando una especie de broma, algo, pero lo vieron así raro y entonces ya lo detuvieron y él se quedó así como ido, no como qué pasa, qué pasó? No, pues te caíste, te está revolcando. No, yo no hice eso, así como que él no supo ni qué, pero no hablaba con nadie, simplemente estaba como ido.

Se subieron al camión y en el camión, en lugar de venir platicando y demás, venía totalmente serio, como absorto en su pensamiento, no sé, venía totalmente ido. Bueno, pues llegaron, ya los tres estaban casados y tenían familia, llegaron, se lo entregaron a la esposa, le comentaron la situación y sabes qué, pues sí se tomó como dos cubitas, pero no venimos mal, no sé, algo le pasó, yo creo que, pues no sé, pero viene raro, pero pues no pasó nada.

Y pues la esposa dijo, no, no hay problema, pues igual está cansado, no sé. Resulta que al pasar de las horas, al día siguiente, la esposa pues ya muy asustada con el abuelito de mi esposo, que eran mejores amigos, vivían de hecho todos en la misma colonia, eran vecinos. Sí. Y resulta que le dices que algo tiene, algo le pasa, está mal, qué pasó ayer, ayúdame y demás, entonces fue a su casa y dice que él se ría como loco.

La voz le cambió, o sea, él dice, yo sé cómo hablaba mi amigo y él no era mi amigo, o sea, su voz era diferente, pero además no nada más es a eso que sino que imitaba la voz de la esposa, la voz de él mismo, o sea, del amigo, del abuelito de mi esposo y demás. Y otras voces blasfemaba, este, todo tipo de cosas y conforme fue pasando el tiempo, le llevaba, lo llevaron a psiquiatras y el psiquiatra pues a psicólogos, en aquel tiempo pues estaba todavía en ese sentido todavía mucho más cerrado.

Sí. Entonces, él sí le dieron medicamentos como para calmarlo y eso, pero pues no. Este, y luego también ya por último con un médico general, es decir, que estuvieron buscando ayuda por diferentes lados, pero nadie le ayudaba, nadie sabía que tenía. Y al último dice que después empezó a leeditar, los objetos se movían, este, él hacía cosas que incluso no me quisieron decir así abiertamente porque dice que son cosas muy, pues muy fuertes, ¿no?

Situaciones personales que no me quisieron comentar, pero pues más o menos nos las imaginamos, no. Este, no comía, este y demás. Entonces, tronaba, las puertas ya me dieron que eran como de madera, entonces parecía que alguien, o sea que alguien estuviera dentro de la puerta, dentro de la madera, como que tronaba, como si la madera fuera a reventar. Entonces se oían sonidos horribles y cosas feas, ¿no?

Sí. Entonces, por último dijeron, no, vamos con el sacerdote de por ahí, con el padre de la iglesia de ahí, este, de la colonia y pues sí fue el sacerdote y pues el sacerdote estuvo, ¿saben qué? Pues está poseído, o sea, definitivamente está poseído y le estuvo haciendo oraciones y demás y tratando de exorcizarlo, tal cual, tratando de exorcizarlo.

Pero como todos sabemos, estas situaciones energéticas son muy fuertes que incluso se nos puede ir la vida, que desgraciadamente eso fue lo que pasó, porque el sacerdote al momento, él hizo su mejor esfuerzo y yo me imagino que a lo mejor, aunque no seas exorcista, puedas tener algún conocimiento respecto a eso, sobre todo si eres católico, me imagino. Muy allegado a la iglesia y demás.

Entonces resulta que no pudo, no pudo y tan no pudo que falleció a los días de que, de que él, o sea, a los días de que le hizo el exorcismo, él falleció, se lo llevó porque fue muy fuerte, o sea, no pudo con nada en esta situación.

Entonces desesperadamente buscaron a otra persona, a alguien, ya no lo que querían era que él regresara porque, este, aparte que era el único sustento que tenía en su familia, su esposa lo extrañaba y decía cosas horribles, que se había acostado con la con la esposa del amigo y les decía detalles íntimos de su vida que nadie sabía y que pues nadie tenía por qué saber y pues ahí se supo y dijeron no es que sí, sí, sí

es cierto, o sea con la pena, pero sí y cosas así que uno dice no, pues definitivamente no es normal. Entonces llegaron a un punto en donde empezaron a buscar ayuda por fuera de la iglesia, es decir, con otra persona, con un brujo.

Sí. Este que le recomendaron mucho y resulta que el brujo este les dijo que o sea que nadie podía entrar al cuarto, que nada más era él y el poseído o la persona y nadie no importa lo que oigan, no importa lo que vean, yo voy a quedarme aquí y ustedes no pueden entrar porque lo que van a ver los va a traurmar y yo solamente soy es el que soy el que sé, lo que lo que tengo que hacer.

Entonces, este obviamente, pues sí, se escucharon y les digo, tornaba la puerta, las cosas salían disparadas, etcétera. Este y se oían gritos y demás fuerte. Entonces, el último dijo que ya o sea que duró varios días, obviamente, y el último ya dijo ya este es el exorcismo final, pero no lo puedo hacer aquí. Tiene que ser en donde fue poseído literal, o sea, no lo puedo hacer aquí.

Entonces lo amarraron y se lo llevaron en era un una cruz, es decir, la carretera, pues me refiero que cruzaba una carretera para acá y una para allá, o sea, cruzando. Entonces era una cruz. Y dijo ahí donde fue el en esa cruz donde donde se le metió el diablo literal, o sea, sí, ahí lo tengo que exorcizar. Entonces lo llevó ahí y se fueron porque él no lo dejó estar, o sea, ustedes déjenme con él y se fueron y ahí lo dejaron. Y entonces, cuando lo volvieron a ver, ya era él otra vez.

O sea, sí logró exorcizarlo, logró sacarle o logró, digamos, este sí, o sea, desconectarlo de esa cosa que lo poseyó y vivió muchos años normal. Nunca le dijeron nada. De hecho, preguntó qué pasó, dónde estoy, no me acuerdo de nada y la familia hablaron entre ellos mismos y llegaron a la conclusión de que lo mejor que podían hacer era no decirle nada. Entonces él falleció y nunca supo lo que le pasó literal.

Yo no sé, yo respeto, verdad, este, pero fue algo fuerte, fue algo fuerte porque dice, o sea, le evitaba las cosas, volaban, o sea, era una cosa que no. Y y mi mi suegro corrobora que es que mi papá lo vivió y se nota y hace poco encontramos, le digo a la familia y ellos dicen que sí. Entonces, este fue bueno, yo al menos en en en desde mi opinión pienso que es algo bueno. Sí, no sé si algo así a mí me llega a pasar así a mí y yo sí me gustaría saber.

Sabes que estuviste poseída y no sé a mí, al menos a mí sí me gustaría saber, pero ellos pues no, no le quisieron decir nada y pues se respeta, verdad? Pues ese es el relato de la posesión de esta persona. No les quise dar muchos datos así personales pues para proteger su identidad, pero pero sí me parece algo muy increíble, muy y qué bueno, no que logró recuperar su vida y el y el brujo.

Pues no, o sea, no le pasó nada, supo cómo manejar esas energías y lo logró desgraciadamente por si se llevó a hacer dote, pero pues es que son situaciones muy fuertes que yo creo que no muchos o no todos estamos preparados para eso. Exacto. En fin, pues este es el relato de hoy y después los traigo más relatos. Ok. Muchas gracias por escucharme, Gina Nacho y buenas noches a todos. Buenas noches, amiga. Y lo comentábamos ayer, lo comentábamos ayer precisamente sobre este caso.

Ahora, aquí hay varios puntos que podríamos platicar, amigos. Uno, es factible que el sacerdote no pudo realizar el exorcismo y luego lo llevaron con un brujo y el brujo sí pudo ejecutar o llevar a cabo el exorcismo. Cuál sería el poder extraordinario que tenía el brujo para poderlo liberar? Porque te voy a decir algo, ya cuando hay movimiento de objetos. Levitación. Y levitación quiere decir que es algo bastante fuerte, no es cualquier cosa. Y aunque parezca increíble, es verdad.

Las personas que pasan por este proceso no recuerdan nada porque, ¿cómo no va a saber lo que le pasó? No, efectivamente, no lo recuerdan. Fíjate un comentario interesante que hace mi querida Lucita Arellano. Es que tenía más fe. Probablemente sí, eh. Probablemente el brujo tenía más fe que podía hacer algo por esta persona y el sacerdote titubeo, no? Dudó por un momento de su fe, dudó por un momento de su capacidad para poder reprender a un demonio y por esa razón, pues, no lo consiguió.

Claro, Gregor y Ruiz, por supuesto que estamos en vivo. Luis y Borjón, Adrian Castellón, estamos listos. Y mira, el punto de vista de Rebe dice, escuchemos para ver si encontramos algo más, ¿no? Claro, ¿no? Sí, sí, desde luego. Ustedes cuando escuchen un audio que es repetido o un audio que ya pasó hace tiempo, vale la pena poner atención por detalles que se nos pudieron haber pasado.

Mira, por ejemplo, ¿cómo es posible que si se supone que un demonio no puede predecir el futuro, cómo es posible que haya dicho cosas que comprometían a, pues, a esas personas, ¿verdad? Hay una, una, o que les haya dicho cosas que hayan sucedido después o cosas que nadie sabía, ¿no? Si te engañó el asillasado, no por nada. El satanás es el acusador.

Así se le conoce como el acusador que precisamente tiene todo una legión de demonios que probablemente estén muy al pendiente de cada cosa que tú y que yo y que todos hacemos. Y nada más están esperando el momento para decir, ah, según tú eres de mucha fe, ¿y qué tal cuando hiciste esto? ¿Qué tal cuando metiste fraude? ¿Qué tal cuando te robaste una cosa? Le encanta meter la cizaña. Exacto. Es el engañador y le encanta el caos.

Entonces ahí tiene fundamento todo lo que puede provocar en nosotros cuando no tenemos bastante fe. Y vámonos con más relatos. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Buenas noches. Ah, blanquita. Soy Blanca de aquí de California. Sí, ya te reconocí. Justo hace mucho que no te escuchábamos. En este año para empezar creo que no te habíamos escuchado y te damos la bienvenida. Hola, amiga. Sí, aquí presente. Bien. Perfecto. ¿Qué nos quieres platicar? Miren, pues les quería platicar.

¿Se acuerdan que les conté aquella historia de la señora que era poseída? Ya que están hablando de poseídos. Ah, bien, bien, sí. Ajá, en mi trabajo. Sí. Bueno, no sé si se acuerdan, pero fue de una señora que me mandaron asistirla y la señora como que se desmayó y empezó a hablar con una voz muy cavernosa. Después reaccionó y dijo que le había pasado. Ajá. Y ella falleció ahí, en ese edificio donde yo trabajo. Sí. Pues ese cuarto duró ocho años cerrado. ¡Vaya! ¡Qué bárbaro!

Sí. Lo mandaron cerrar por... Duró ocho años, pero como la compañía se vio, se acaba de vender, pues los nuevos dueños mandaron remodelar todo. Y los nuevos dueños no saben del antecedente, ¿verdad? No, no, no saben. No saben lo que pasó ahí en ese cuarto. Entonces abrieron el cuarto y entraron todas las personas de construcción.

Sí. Y como están quitando todo y remodelando todo, poniendo todo nuevo, entonces la semana pasada, que fue el jueves, si has dicho, el 10 de jueves, sale un señor de los que están poniendo la tubería de las regaderas y del baño. Y me dice, oiga, dice, fíjese que me acaba de pasar algo bien raro en ese cuarto. Ajá. Y dije, ¿en cuál cuarto?

Dice, en el 216. Ajá. Dice, fíjese que estaba agachado arreglando la tubería cuando de repente siento por atrás que me dicen, ajá, y entonces volteé para atrás y no vi nada, pero yo pensé que eran los compañeros. Sí. Dice, entonces cerré la puerta y cuando me vuelvo a agachar, siento que me vuelven a decir ajá otra vez en la nuca. Dice, entonces salgo, salgo del baño y me voy a chequear, pues, a ver si estaba la puerta cerrada o alguien me quería asustar. Dice, pero ¿qué cree?

Necesito que vaya y saque una señora que está en silla de ruedas con un camisón blanco. Dice, no sé a qué hora se metió o no sé, no sé cómo le hice piso para meterse, dice, pero está ahí adentro. Sí. Ajá. Entonces ya le dije, ¿estás seguro? Me dice, sí. Bueno, le dije, pues, si quiere vamos y pues entramos al cuarto y no había nada. Vaya. Uy. Nada. Entonces, así como me la describió el señor de construcción, puede ser la misma señora que vivía en ese cuarto. Es posible.

Hay 8 años de que ahí murió. Ok. Oye, nada más la vió, pero no interactúo con él. No. No, no, porque dice que estaba volteada hacia el lado de la ventana, que da al jardín. Vaya. Entonces, la de experiencias que van a tener estos nuevos dueños que van a ocupar este lugar como si nada hubiera ocurrido y esta mujer sigue ahí. Sí. Tú no dijiste nada. Y yo pienso que lo que estaba de este contenido en ese cuarto por 8 años, pues, ya se salió. Oye, pero no le comentaste tú nada.

No, yo no le dije nada. No, porque ellos ahorita están. Les dieron 20 unidades para remodelar y así van a ir remodelando todo el edificio. Pues sí, para qué tú les dices y los días. Entonces, para qué, para qué espantarlo, para qué asustarlos. Claro. Ve. Sí. Qué situación tan extrema. Él, una mujer que murió en las condiciones que nos contaste y que aún después de 8 años permanece en el sitio. Sí. Y les quería hacer otro comentario. No sé si vieron las fotos que les mandé.

Sí, la de los billetes, no? Sí. Sí, incluso el maestro Zoham lo comentó. No sé si escuchaste. No, no escuché. El martes pasado lo comentamos y él vio las fotografías y entonces te vamos a invitar a que escuches pues de propia voz de él en el programa de la semana pasada. A ver, ahorita te voy a decir de dónde. Sí. Para que lo escuches porque también vio las imágenes. Sí, gracias. Sí, en el programa 2491. Sí, el de la semana pasada. No es cierto, entonces fue ahorita te digo mi querida amiga.

No, sí fue, sí fue este martes pasado. Ah, sí? Sí, el martes pasado. El martes pasado. Sí. 2491. Escucha el programa porque ahí lo comento. Ok, lo voy a buscar. Ándale. Muchísimas gracias. Gracias Blanquita, a ti que estés muy bien. Sí. Que pasa muy buenas noches. Hasta luego mi amiga. Saludos buenas noches. El Miedo Fond, mensaje de voz o de texto, 55-2193-5926. Nos despedimos de las estaciones de la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora.

Los esperamos mañana y después de la pausa continuamos en el resto de la República Mexicana y el mundo entero. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Te Duda. Hola, soy Chumel Torres, escucha la Radio de la República cuando y donde quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. No vales por tener un título, vales por lo que eres capaz de hacer con lo que sabes. Sabiduría en las redes.

Porque tenemos mucho que decir. La Mano Te Duda. Si te dijeran dónde hay un tesoro, ¿tú crees que rechazarías la idea de ir en su búsqueda? O al contrario, te entraría la espinita de vamos a investigar? Pues así ocurrió una fría noche de octubre cuando Xóchitl bajó por las escaleras a la planta baja de la casa de sus padres. Allá en Veracruz, mira hoy esta noche muy participativos y el tema también es de Veracruz.

Como en la casona también había varias personas que ahí servían, la niña no se sorprendió cuando escuchó ruidos al subir de nuevo a su habitación. Sin embargo, le llamó poderosamente la atención sentir como que alguien estaba vacilando, como unos pasitos infantiles al final del corredor de su recámara. Curiosa, se dirigió a este sitio a ver qué sucedía.

Sin hacer ruido de puntillas, se escondió atrás de una larga cortina de la ventana y observó efectivamente a un niño vestido con ropa muy elegante, que estaba abriendo un agujero en la pared. El chiquillo tenía un aspecto fantasmagórico, transparentoso, pero esto no asustó a Xóchitl, quien no le quitaba el ojo de encima, pues estaba extrañada, maravillada, no sabía qué sentir ante tal niño.

A medida que este espectro continuaba abriendo el orificio en la pared, introducían de ella un sinfín de monedas brillantes, al parecer eran de oro, que salían de entre sus manos. De pronto, el fantasma se desvaneció, dejando aquel tesoro en el agujero. Desapareció mágicamente, pero las monedas, ella supuso, se habían quedado ahí. Al salir de detrás de la cortina, Xóchitl se dio cuenta de que estaba acompañada.

Ana, una de las empleadas de la casa, había sido también testigo de aquel suceso del más allá. Entonces entre las dos, ¿qué harían? ¿Se quedaron así, resignadas a nada más saber qué pasaba? ¿O bien se acercaron al agujero? Ahorita lo vamos a seguir comentando. Claro, bueno, pues tú, ¿qué harías? Si alguien te dice, mira, yo sé dónde hay un tesoro. Si gustas, vamos a sacarlo y nos repartimos mitad y mitad. Michi, michi.

O si alguien te dice, ahí en la casa de mi abuelito, hay un tesoro, ¿te gustaría ir por él? No, yo no quiero nada. Tú, si lo quieres sacar, sácalo, y es tuyo. ¿Tú irías por él? Yo te aseguro que muchos a la primera dicen que sí. Pero ya a la hora de estar ahí, van a decir, no, no sé si valga la pena este compromiso. Y seguramente te retractarías de haber intentado siquiera recuperar ese tesoro. Rebe Von Twardowski dice, yo esperaría a que el ánima me dijera.

Porque siempre ellos dicen para quiénes, pero no siempre dan dinero. A veces quieren afecto. Pero entonces, ¿a poco sí rebe? Y otra persona, ven que ahí está el tesoro, esas monedas de oro. Dices, no, no se esperamos a ver a quién se lo da. Porque a lo mejor tu acompañante dice, no, me adelanto, ¿verdad? La ambición ante un hecho así, siempre sale a flote en muchas personas. No digo que en todas. Sí, claro, sí, sale.

Dice Luz Arellano, hablando de tesoros, me contó mi compañero de trabajo que su papá cuando estaba chico encontró un tesoro. Dice que iba a cuidar su ganado y que miró que una vaca se le hundió la pata y salió humo. Y que él solo agarró unas rajas, o sea que son las heces de las vacas. Dice, y fue a cuidarlas. Y ya en la tarde que terminó de cuidarlas, fue y metió la mano en donde se hundió. Y luego, ¿qué pasó? Dice que la paga de la vaca que sacó, monedas.

Y como era joven, se fue a la tienda y se surtió de ropa y una pistola. La tienda era de un árabe y se quedó con las monedas. ¡Uy, uy, uy! Ya me imagino el valor de esas monedas. Imagínate lo que se compró. Sí, vaya, vamos a escuchar más audios mientras nos respondes la pregunta ante un tesoro, ¿qué harías? Hola, Ginita, hola, Nashi, Claud. Adivinen quién soy. La Claud, es de Chile. Les tengo una historia. Es cortita, sí, pero es buena. Resulta que un caballero estaba preparándose para dormir.

Tenía dos gatos. Los gatos estaban en el patio. Estaban dentro de la casa. Esta historia se llama, le puse el nombre de Parálisis del Sueño Gatuno. Ah, ya. Ok. Bueno, el hombre se acostó. Se dispuso a descansar, cerrando los ojos. Y de repente, como a las cinco de la mañana, él empezó a sentir que no podía moverse. Lo subió del muerto, por decirlo así. Ya trató de mover los brazos. Y en ese momento siente que algo se sube arriba de su cama. Ya, entonces, empieza a caminar hacia él.

Y siente cuatro patitas. Cuatro patitas y siente que un gato se le pone en el pecho. Ya él pensó que era una de sus gatos. Pero lo increíble, lo raro, lo paranormal de esta historia es que él acarició al gato. Lo acarició, le hizo cariñón en la cabeza, en el lomo, su colita. No tocó, no tocaba. Cuando se le quita la parálisis del sueño de la otra parte de su cuerpo, porque él solo podía mover las manos. Despierta, abre los ojos y adivinen que no había nada.

No había gato, no había nada. Las ventanas estaban cerradas. Se levantó, fue a mirar a su gato. Estaban afuera. Afuera. Imagínense el sustito que tuvo. Así que no, terrible. La otra historia también es cortita. Es de Chiloé. A la lusita y a Arellano. Le gusta mucho la historia de Chiloé. De un joven que fue a acampar a un bosque en Chiloé. Dice que no durmió nada porque sentía pisadas. Se metía a la carpa, sentía que le tocaba la carpa. No había nadie.

Salía con un palo para afuera para defenderse. No había nadie. Imagínense sentir eso. Que le iban a subir el cierre de la carpa. Como que iban a entrar y no entra nadie. Contaba al joven esa historia. Muy asustado. Muy, muy asustado. Bueno, esto ha sido mi historia. Saludos a todos los Peludos Mañacos. Lo quiero mucho y aquí estoy escuchando. Hasta luego, mi querida amiga. Se despide la Clau. Muy amable, mi querida amiga. Gracias por tu historia. Y pues se sintió.

Se sintió el terror cuando algo que pareció un gatito andaba por ahí. Pero que era, en realidad que era. Difícilmente lo sabremos. Gracias amiga por tu historia desde Chile. Ella siempre muy cooperativa con nosotros. Profe dice, mi hermano ya recibió una señal de amitas de fuego. Saliendo del patio de la casa de su suegra. Le dijeron que eso indicaba un tesoro enterrado. Curiosamente al salir a tirar la basura. Iba pasando un señor y le dijo a mi hermano.

Que sea que te digan, yo que tú lo dejo así. Tienen niños y mi hermano es medio encarado. Dice que lo vio feo y que el hombre se sonrió malvadamente. Sintió un escalofrío que le dio como un pasón de corriente en la espalda. Bueno. Hola, buenas noches. Ya te escuchamos mejor. ¿Cómo te llamas? Nosotros ya lo escuchamos mejor, pero ya no nos escuchan nosotros. No nos escucha nada, dice. Decía yo, le dio como un pasón de corriente en la espalda. Cuando se dio vuelta, el hombre se había desaparecido.

Con eso supo mi hermano que cual tesoro y así lo dejó. El problema de un tesoro es que si bien lo encuentras y te lo quedas. La avaricia tarde o temprano te llega y te come con ella. Cierto. Yo creo que el problema de los tesoros principalmente radica en eso, en la avaricia. Hola, buenas noches. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Buenas noches. Lupita, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí, de la ciudad de México. Qué bueno que pudimos hacer este enlace porque en la otra línea no te escuchábamos.

Pero aquí ya perfecto. ¿Quién nos quieres contar? Bueno, eso me lo contó una abuelita. Hace como tres años donde ella vive llevando a una muchacha, se la llevó un viejo. Entonces pasa que yo dejé de ir a la vuelta como tres meses. Le dejé de ir a ver por lo menos que un problema con una de mis tíderes. Bueno, una de sus nueras y dejé de ir. Entonces la me dijo voy a ir a verla. O sea, me la decían voy a verla, me dijo voy a verla, ¿no? Total, fui todo. Entonces ya pasé y vi a esta muchacha.

Lo malo es que esta muchacha ya estaba muerta y yo hablé con ella. ¿Y tú no sabías que ella había fallecido? No, yo, o sea, a mí me acercaba hasta que había puesto a esta muchacha con nosotros. Lupita, te voy a interrumpir por la pausa, ya llegó. Pero no te vayas, regresamos contigo. El Miedofon. Mensaje de voz o de texto, 55-2193-5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos.

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Bueno, ahora de cuenta que me he volteado en un callejón. Entonces esa chica había por ahí. Pero yo me la encontré en todo y yo dije, bueno, me siento feliz porque ya me he encontrado en las... Había tres años sin saber esto de ella. Entonces ya, ahora con ella me la saludé. Porque casi no la conocía, nada más la conocía de vista. Y la saludaba por educación, ¿no? Sí. Ella me dijo, con mi abuelita, me dice, ¿cómo estás? Y yo, ¿qué te crees? Y ella, ¿te llamaba a la María de la Bucaracha?

Y le digo, sí, dice, sí. Me dice, ¿pero qué crees que me han contado? Y yo, ¿cómo? Y dice, se la encontraron muerta. Y me sorprendió porque dije, tiene media hora que ya hablen con ella. ¿Cómo la van a encontrar? Muita, ¿no? Sí. Entonces, sí, como que sí me dio mucho miedo. Y decía que ya hablen con ella, que está de nada. Ha pasado muchas cosas feas. Empecé a soñar mucho con ella cuando yo no la conocía más que de vista.

OK. A partir de que te enteraste que ella había fallecido, empezaste a soñar. Pero en estos sueños, ¿te decía algo o solamente eran como pesadillas que te espantabas? No, en el primer sueño, cuando me conocí con ella, me dijo que no, que yo no sabía lo que ella hizo. Porque se me bastando igual. Pero lo que pasa es que ella no conoció a un señor por el Facebook. Bueno, puso a él, le enseñó una foto de un chavo muy guapo en el Facebook. Y pues ella, pues, pensó que era un chavo.

Ya cuando decían que la encontraron físicamente, se dio cuenta que los viejos se la llevó. Oh, la engañó. Los años que soñan de ella, luego la encontraron muerta. Y yo hablé con ella y soñé con ella todavía. Pero casi nunca hablamos nada más. Me saludan y dicen, estoy bien donde estoy, cuídate, no haga lo mismo que yo. Y ya nada más es lo que soñé con ella. No son pesadillas, nada más son sueños.

Oye, pero un gran ejemplo de lo que no se debe hacer, el tener contacto con personas que no conocemos y muchos que a través de redes sociales ocupan otra identidad para atraer precisamente a chicas. Si de hecho yo tenía un Facebook, pero yo lo borré por lo mismo. Cuando soñé con ella, yo lo borré. Ahora si ella es Facebook, ya, ya no, ya. Y eso nada más uso puro WhatsApp. Pero pues como nada más tengo más contactos de unos amigos y de mi familia, pues nada más ellos son los que tienen mi número.

Pues te advirtió, te dio un consejo bueno, ¿no? Sí, es lo que yo también hago a las chavitas. Les digo, ¿saben qué? Yo digo, una persona, ¿sí? Y les digo, no es físicamente, no es una persona, es un fantasma, o un espíritu como les quieran llamar. Pero me da consejos de que yo no haga eso. Pues sí, más vale prevenir y tener cuidado con quién uno establece pláticas a través de internet y menos verse, ¿verdad? Sí, de hecho tengo otro relato, no sé si lo puedo contar. Claro Lupita.

Yo vivía con mi abuelita hace, bueno, hace un año. Allá ella falleció. Pero en su casa de ella se aparecían muchas cosas. De hecho, se apareció una sombra blanca, una sombra negra. En una ocasión yo estaba en el baño y mi abuelita estaba a la espalda. Tenía en su casa, en su cosita, que era una barra. Yo estaba de espalda hacia la, cuando estaba en la licuadora y todo se estufa.

Y vio como una persona jorobada, hasta despacio y me dijo, ay hija no me espantes, pensó que era yo, pero iba a ser donde el baño. Entonces no sé qué haya sido lo que vemos, son almas, o sea, no es la cosa. Pues sí, eh. Pero ¿sintieron alguna energía negativa, algo extraño o simplemente los vieron? De hecho, yo cuando estaba ahí a la casa de mi abuelita, me dolía mucho la cabeza. Como si me hubieran caído la cabeza saliendo, se me quitaba, no sé si algo.

Porque ahí está en la ceniza de mi abuelita, de mi tía, que casi es cántima, ya muere hace como unos 16 años. Entonces, quizá tú eres más susceptible y por eso tenías estos dolores de cabeza, ¿no? Sí, porque, bueno, también de una vez, también de ella el pasado igual, pero a mí me dolía mucho y una vez, yo le pego a su mujer y le pegué, y pegué con mi abuelita. Pelearon, hay dos veces. Entonces yo llegando a mi casa, yo me sentía muy mal, me sentía con ganas de llorar, como los hombros pesados.

Y mi hermano Santero, la hace limpia. Él me limpió el primer huevo porque se me limpió que todo era en las manos. Y el segundo, a la hora de echarlo en el vaso con agua salió negro. Y me dijo mi hermano, ya no vayas, porque todo lo que tuve ahí también lo cargas. Y después tienes ganas de llorar, y se te siente eso así, ya no vayas. Por eso yo decidí ir por lo mismo para que no me pasara a ver lo mismo cada rato. Y lo que dice mi hermano, yo creo que lo que hace malo es la ceniza de mi tía.

Y todo. Pero no creo porque desde que ella me acuerdo de que siempre estaba donde las chicas, siempre ha visto ahí sombras, o sea cosas, o sea, que está ahí abajo. Y solamente en esa casa es cuando te pasa eso, en otro lugar no. No, de a poco yo iba a cuidar la otra porque me ofrecieron a cuidarla porque está muy mala. Entonces yo iba a cuidar la tía, y el que decía que llegaba era el dolor de cabeza.

De cinco de ocho de la mañana hasta cinco de la tarde, y ya me restaba mi casa y el dolor se me quitaba. Me volvía a entrar ahí y el dolor me salía y así. Se me daba el dolor, me sonía, se me quitaba. Así se me pasaba toda la semana. Entonces ese lugar. Sí, de hecho yo he visto una vez una sombra de una mujer blanca. Bueno, lucida de blanca, no la vi la cara. Y una vez vi a una mujer ciudadana negro, yo me estaba ahí sentada en el sillón, abajo en la sala.

Y vi como que, como de vuelta allí arriba, cuarto, yo subí por una cosa aquí, teniendo cuarto donde ella me dejó para... yo no iba viviente. Y vi una persona sentada en la cama, era una persona como una... una señora de bales, pero no me hablaba ni nada, nada más. Tenían todo cerrado, que las tres personas que yo vi eran mujeres, tenían la cara de raparazos.

Y yo pienso que la que vi de blanco, yo creo que a veces mi hija, o no sé si a mi hija o no. Pues es que, fíjate en este lugar que tú eres la que percibe y que esto te iba a alejarte, verdad, de tu abuelita incluso, porque pues todo te llegaba a ti, te lo cargabas. Sí, pero no sé por eso, la situación, por lo que canera, nos tuvimos un problema con su nuera. Se prendió una cosa y me traba la cuenta que yo me la robé, entonces yo mejor, dije, mejor, me atengo mi distancia, para no pelear.

Pero una vez me nació a verla, dije, oye, me nació, oye, a verla, y fue cuando me ocurrió, y le digo que había esta muchacha. Ah, ok, situaciones extrañas, y Lupita, nosotros agradecemos que te hayas reportado. Sí, pero no sé si lo puedo decir, porque yo vi a esta muchacha, si yo no la conocía más que le dista, no sé por qué se me manifestó a mí.

Fíjate que en este tipo de experiencias que nos han platicado donde personas que no saben que falleció, a quién ven, incluso algunos platican, le toman la mano, o sea, algo normal, y en ocasiones nos han preguntado, pero por qué se me apareció a mí y no a alguien familiar, ¿no?, alguien más cercano. Quizá porque el familiar no aguantaría el hecho de que se presentara, ¿no? Porque hay ocasiones que se le puede presentar un vecino en lugar de al hermano, al hijo, y dices, ¿por qué?

Una, porque puede ser esto que no lo puedes soportar, y dos, porque se presentan ante personas que tienen esta capacidad, no todo el mundo puede ver, sentir o escuchar a este tipo de apariciones, solamente aquellos que tienen la capacidad de verlos, entonces tú eres una de ellas. Pues sí, mi amiga, la verdad es que no se sabe por qué ocurre, lo que comenta Gina es muy cierto, a veces la familia no está preparada, imagínate que ven a alguien que ya ha enterrado hace cinco días o hace un mes,

y dices, ¿qué estás haciendo aquí, no? Es un shock muy fuerte, tal vez solamente se trata de mandar un mensaje y decir que están bien, que se encuentran bien, porque tú la viste bien a esa mujer, ¿no? Y no es que es aparición.

Sí, de hecho, yo era una persona normal, de hecho, yo sabía que era abuelita, y le dijo, claro, si yo la vi normal, o sea, yo le digo, no hablaba con ella, me la encontraba siempre a las mañanas porque ella iba al escolégio, y ayer era un martes, me dijo, ya me voy a la escuela, pero le decía, con cuidado, pero yo casi no hablaba con ella, o sea, la conocía porque vivía cerca de la casa de mi abuela, y ella lo vio, pero así que ella hablaba con ella, la del martes, ¿no?

Sí, no eran amigas. No. Exacto. Pues sí, amiga, te tocó a ti dar ese mensaje, y qué interesante que haya sido tú. Oiga, una pregunta. Sí. ¿Por qué cuando una familia, bueno, por ejemplo, yo que estoy con mi abuelita que falleció hace un año, según me dijo ella que está bien, que está todo bien, pero me dijeron que según es mucho más fácil para ellos que son sueños y otra cosa?

O sea, comunicarse. Ajá. Pues sí, es mucho más fácil, más accesible, recuerda que cuando nosotros dormimos ponemos nuestra mente en un descanso profundo y para ellos, ellos en algún momento pueden a través del pensamiento darnos algún mensaje a través de ese estado en el que nos encontramos, que no estamos distraídos, que no estamos pensando efectivamente en resolver algún asunto que tenemos pendiente, sino que no, es descanso.

Y esa facilidad la aprovechan ellos para manifestarse, aunque no siempre es así, ¿verdad? ¿Qué más quisiéramos todos que soñar y recibir mensajes de nuestros seres queridos que ya partieron, amiga? Sí, eso cuando falleció mi tía que pasó de 100, falleció. Yo tenía mucho con ella al día, y ahora que ha pasado la semana que soñaba con ella, pero nunca me hablaba, nada más me veía, nunca me dijo nada, nunca, o sea, nada. Ajá.

Pero yo me espantaba porque decía ¿cuándo con quién? Lopita, me das un segundito, necesito hacer una pausa, no te vayas, por favor. Sí, sí, sí. El Miedofon, mensaje de voz o de texto, 55-21-93-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. No importa cuántos favores hagas, al final te juzgarán por el favor que no hiciste. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos

escuchando lo que tú nos quieres platicar. Así es, tenemos en la línea nuestra amiga Lopita. ¿Estás ahí? Lopita. Soy ahí, pero no sé si nos está escuchando. El punto es que ya prácticamente era nada más para despedirnos de mi amiga que había narrado y nos externó sus inquietudes, verdad, porque sí, a través de los sueños, se llegan a comunicar. Es más, hay ocasiones que perdiste a un ser querido, tu papá, tu mamá, o alguien muy, muy querido, un hermano, tal vez un hijo.

Y en un sueño vienen y te dicen ¿sabes qué? Yo estoy bien, ya no llores, ya no sufras. Ese tipo de sueños se le llaman sueños de visitación. Porque justo aprovechan el momento para despedirse de uno. Y hay que valorarlos este tipo de experiencias, no como algo malo, verdad, porque a la mejor, efectivamente, es la forma en que ellos nos vienen a decir ya tranquilo, ya pasó, esto no tiene vuelta de hoja.

Del tema que hoy estamos hablando, ya ves que Zóchitl y la empleada que vieron Ana, que vieron este agujero con las monedas, ¿qué hicieron? Pues rápidamente Ana le dijo a la pequeña, te prometo guardar el secreto de lo que hemos visto esta noche. Pero también le propuso que como cómplices, al día siguiente buscaran ese tesoro que estaba en la pared. Ahí me parece que Ana tenía mucho más conciencia que Zóchitl de lo que era ese tesoro y las monedas.

La pequeñita dijo, sí, me parece buena idea, no le vamos a contar a nadie nuestro secreto, tomaremos esas monedas y serán solo nuestras. A la noche siguiente, cuando todos dormían en la casa, Zóchitl y Ana se encontraron en ese oscuro pasillo y al iluminar el agujero, este se abrió mágicamente. Por su talla, pues la que pudo entrar fue Zóchitl, entró ahí en el hueco de manera que podría recoger fácilmente las monedas que el niño había dejado

ahí la noche anterior. Mientras tanto, Ana sostenía la vela e iba almacenando las monedas en su mandí. Al ser tan cuantíos ese tesoro, Ana y Zóchitl repitieron el procedimiento varias noches consecutivas. Ana sobre todo estaba emocionada porque tenía un secreto con Ana, pero Ana ya tenía la ambición tal cual de estas monedas. Como ya era habitual se encontraron en ese pasillo por la noche, el candil apenas emanaba una pequeña luz, mientras que Zóchitl sacaba y sacaba y sacaba monedas,

Ana empezó a sentir escalofrío. Aterrada porque la vela estaba a punto de consumirse, le dijo, Zóchitl, sal, sal del agujero, ya tenemos que salir, suficiente por hoy. A levantarse para salir, Zóchitl se percató de que se le había caído la última de las monedas, por lo que se inclinó de nuevo para buscarla dentro del agujero.

Ya tenía ahí entonces después de varias noches codicia y sin escuchar los desesperados ruedos de Ana para que saliera, la vela se extinguió por completo, y en medio de la oscuridad el agujero de la pared se cerró para siempre. Desde entonces y solo por las noches se escucha al otro lado de la pared los hoyosos ahogados de una niña mientras parece juguetear con una moneda en un bucle infinito.

Ahí se quedó eternamente la pequeña que quiso sacar hasta la última de las monedas y lo que encontró fue el quedarse ahí, atrapada, hasta la eternidad. Vaya, sí, es así. Ahora, ¿qué habrá hecho Ana con todas las monedas que ya había sacado? Pues sí, esa es la interrogante, Gina, ¿qué habrá hecho con tanta moneda? Y sobre todo que me imagino que el valor era incuantificable.

Hugo Hernández, saludos, los estamos escuchando desde California, bienvenido amigo, gracias por acompañarnos y dice Vivi Chan, yo tuve una visita en un sueño, mi hermana me visitó. A ver, vamos a ver, ¿qué dice? Buenas noches, ¿cómo te llamas? Bueno, buenas noches, ¿ya puedo contar relato o me espero? No, ya, todos los amigos te están escuchando. Ah, pues fíjate que yo tenía un amigo, hablo de Zapopan, de Jalisco. ¿Y tu nombre cuál es? Bueno, ya es Jonathan,

sí, bienvenido. Sí, fíjate que tenía un amigo que tenía una casa que en realidad solo se veían los muros y tú abrías la puerta, pues era, estaba desolado, solo tenía un pequeño cuarto, pero tenían un árbol enorme y siempre nos platicaban de que no sé, yo les creía porque eran como diez de familia y la mayoría estábamos pequeños en ese entonces. Entonces todos ellos concordaban con la misma historia y siempre decían lo mismo, que había una sombra que corría hasta un lado y ellos la perseguían.

Y se metía en un, como en un vacío y decían que ahí veían salid llamas, pero nunca se animaron a a escarbar ni nada y el abuelo solo les recomendó que no se metieran en eso. Y pues la mayoría de la gente ahí les decían que había un tesoro escondido, algo así, no? Sí, mira hablando de tesoro. Pero ellos dicen que cuando digamos que veían la sombra en la noche y se iban hacia el árbol y el árbol era enorme, pero que empezaban a ver sombras en el árbol como de una niña colgada.

Entonces nunca se animaron y por más que les quisimos decir del tesoro. La verdad es que obviamente como éramos niños, pues nos habíamos nada de eso, uno como cuenta la avaricia piensa pues vamos a investigar y a ver qué sacamos. Pero como es un mundo diferente que es el espiritual, no es tan fácil como encontrarse una moneda tirada en el suelo cuando vas caminando por ahí y le recoges, no funciona de la misma manera, verdad?

Y además como eran pequeños no le cobran el mismo sentido, el valor al dinero que se pueden encontrar en un tesoro. Bueno, lo que yo es que hasta ahí nos quedamos con la historia porque en realidad como nunca insistieron en investigar, pues se quedó ahí. Después tumbaron toda la casa, ellos se salieron de esa casa porque la verdad ya estaban cayendo, es que sólo había dos cuartos, las cuatro paredes y el árbol.

El árbol era enorme, enorme como de no sé, algo así como un árbol de dule, así gigante, gigante, tapaba muchísimas y muchísimas sombras en todos lados. Oye, y entonces? Y cuando tiraron la casa, nosotros esperábamos como historia, sabes, como de ahí se van a encontrar algo, pero no, nunca pasó eso. Nunca salió el dichoso tesoro. No, y pues es que en ese pues en este tipo de detalles si alguien se lo encuentra, pues no lo va a contar, verdad, tan fácil. Claro que no, se lo queda mejor.

Si es que le toca a ellos porque yo después ya entendí más o menos eso, cómo funciona y de que si no te están llamando a ti, mejor no vayas porque puedes estar maldito o respira el argoma o otros detalles así. Si personas que los han sacado y luego fallecen al poquito tiempo. Si, es que en realidad como humanos yo pienso que esas son nuestras limitaciones como que a veces por más que quisiéramos como agarrar ventaja no funciona porque el mundo espiritual es diferente. Exacto.

Por lo que experimentamos, verdad, porque también no es la ciencia cierta, pero por ejemplo eso de las tijeras abiertas, es que en realidad la gente no te puede explicar muy bien por qué, pero al parecer funcionan o yo por ejemplo eso tengo como ese tipo de cuidados para, bueno, como dicen por ahí, más seguro, más amarrado, verdad. Así es, mejor no meterte por donde no entiendes

o no sabes lo que va a pasar. Si, porque pagar la es lo malo como con la guija, yo nunca he jugado la guija, pero yo sé que es un portal porque la mayoría de casas que pasan en eso no les va bien y yo he tenido varios amigos que se han metido a casas vacías y lo han jugado y no les ha ido bien. Ya tienes el antecedente. Si, al final para que me atreves en cosas que la verdad no

verdad. Más vale ya él no meterse en eso y nosotros te saludamos, un gusto que en Zapopan también se escuche la mano peluda. Saludo hasta allá para Gina Nacho. Saludos. Gracias por su programa y gracias estamos aquí escuchándolos lo más que podamos. Oigan, una última pregunta, que me podrán explicar como Poltergeist. Es energía, amigo. Acuérdate que todos estamos formados de energía y los entes aunque sean invisibles se mueven también

a través de energía. Todo es una especie de canalización, se condensa, puede dar forma, puede dar presencia de alguien o algo, amigo, y por esa razón se dan este tipo de fenómenos que mueven, avientan objetos, arrastran cosas. Pero esto ya, cuando se presenta un fenómeno Poltergeist es ya con agresión, ya con querer hacer daño. No solamente apariciones que tú ves que pasan, que se desplazan, que se desvanecen. No, ya es un fenómeno que puede causar daño a una persona.

Sí, porque a veces me han aventado cosas que en realidad no tienen sentido por la fuerza. Y no sé, yo por ejemplo cuando busqué Poltergeist vi esa de la película de los ochentas que está la niña pegada a un televisor y no entendía muy bien porque yo dije, un televisor puede salir de eso o no, porque bueno, esa era su temática, ¿verdad? Pero por ejemplo la niña pues ya sabemos qué le pasó, que se murió temprana, temprana edad, ¿verdad?

Pero fíjate, aquí algo muy importante, no es que de la televisión salgan este tipo de entidades, pueden ser el medio para alojarse, sucede lo mismo con las muñecas o con algún otro objeto que sirve como el soporte donde se albergan este tipo de entidades. Y de ahí se transportan a donde... Lo extraño bueno es que cuando avientan cosas, bueno yo desde mi lado humano yo digo, pues si yo fuera un fantasma no veo el sentido de aventar cosas a lo loco, ¿no? Pero bueno.

Para llamar la atención. Pero sí, sí a mí me han aventado cosas medio raras como almohadas o cosas que no deberían, no tendrían por qué moverse más sin embargo lo hacen y yo es lo primero en que caí en cuenta es que dije, ah como que me quieren perturbar o tratar de distraer mi mente, lo curioso es que me lo hacen cuando yo me siento más pleno, digamos en el día a día que estoy trabajando lo mío y me siento bien y de repente, bum,

avientan algo. Ajá. Ok, pues ya él que gusto saludarte y esperamos nuevamente comunicarnos contigo. Sí, sí, buenas noches y que estén bien Gina Engancho muchas gracias por la información, muchas gracias por todo, eh, buen programa. Felicidades. Gracias amigo. Gracias. Hasta luego. Hasta luego. Bye. Sí, como no, claro que sí mi amigo, Eric Velar Alta dice, pues hay que aprovechar si es

para uno hablando del tesoro, ¿verdad? Y si no, pues no aferrarse a algo que no es de uno, hablando del tesoro según en casa de mis papás, hay un tesoro y según mi madre y yo somos los elegidos a tenerlo, me lo dijo un evidente. Orale, ¿te atreves a sacarlo? Azbel Aldair dice, buenas noches, vaya, me pasó a mí algo similar cuando tenía unos 16 años, al final después que me pasó eso con mi gata muy querida,

desapareció, se fue. Orale, hablando me imagino que del comentario de nuestra querida Clau y dice por aquí Rebeca Abón, pues ya me pasó, rechacé un dinero y el animilla, ah, el animilla ya no me lo dio, pero como soy espiritista tengo que esperar, no puedo dejarme llevar, pero ya si vuelven a insistir, bueno, pues ahorita como está la situación afuera, no confío en los bancos, lo agarraría para mis hijos, no para mí, o sea, hablando del tesoro, ¿verdad?

Ok, pues mira, interesantes los puntos de vista, ¿verdad? Todos amigos saben.

Pero fíjate que a veces creemos que los problemas que podemos tener los podemos solucionar con dinero, pero también al llegar el dinero y más, si es en grandes cantidades, puede perturbar también la convivencia familiar, que alguien saque su lado más oscuro en cuestión de avaricia y por el dinero de ahí, que familias cuando viven los papás, pueden convivir perfectamente, fallecen y dejan una casa, dejan algunas propiedades o dinero, ahí es cuando los hermanos empiezan a pelearse

y ha habido casos terribles y tremendos donde incluso a peleas y fallecimientos y cosas así, por una propiedad o por un dinero, no importa si es grande o pequeño, pero puede cambiar, ¿eh? Sí, sí, sacan el cobre, dicen por ahí, ¿no? Sí. Vivi Chan, yo tuve una visita en mi sueño, mi hermana me visitó, fue hace diez años, unos días, a unos días de su muerte, ella me dijo que cuidara a mi mamá

y salir adelante. Ok, bueno, pues gracias Vivi, es lo que comentábamos, que a veces podemos tener una de estas visitas, uno de estos sueños de visitación y no necesariamente son algo malo, sino que al contrario vienen a traer un poco de paz, un poco de calma a todo lo que nos ha ocurrido. Sí, vamos a escuchar.

Hola Gina, Nacho, buenas noches, les saludo desde acá, desde Solid City, mi mensaje es para contarles lo que me pasó hace aproximadamente como seis, siete años, yo trabajaba en una escuela de noche, por ahí como a las diez de la noche, estaba trapeando un baño cuando sentí que alguien me pujó por la espalda, sentí su mano en mi espalda que me aventó, pero yo pensé que había sido el muchacho con el compañero que trabajaba en ese momento y volteo yo hacia atrás

a ver, pues es verdad que me estaba haciendo como una broma, resulta que no era nadie y estaba yo como casi en una esquina, lo cual el aventón, me fui contra la pared, solté el trapeador y nada más me sonreí, entonces salgo del baño, salgo al pasillo y le grito a mi compañero, ¡hey David! ¿eres tú?

y pues no se veía nada, entonces como a los cinco segundos él se asoma por la esquina dando vuelta al pasillo por donde yo andaba y me pude pues sorprendida, no me dio miedo pero sí me quedé sorprendida, cuando él llegó donde yo estaba me dice ¿qué trae? le digo, es que alguien me pujó y dice

¿cómo fue eso? le digo sí, lo llevo yo al baño y le digo, mire, estaba yo haciendo esto, trapeando, le digo cuando de repente alguien me aventó por la espalda y él estaba detrás mío, cuando yo le estaba mostrando cómo había pasado las cosas, entonces cuando le dije yo, alguien me aventó por la espalda contra la pared, volteo yo a verlo a él, al tiempo que yo volteo a verlo otra vez me avientan, me tocan como del pecho, del lado izquierdo y sentí otra vez la mano que me puchó con fuerza

me fui yo sobre la pared y otra vez saliente el trapeador, el muchacho se deja ir

agarrarme y dice ¿está bien? en eso le digo yo sí, estoy bien, pero se fijó, vio lo que pasó, que alguien me pujó, alguien me aventó y dice, sí, pero está segura que no se siente mal mareada o algo, le dije no, yo estoy bien, me siento bien entonces él se asustó, lo cual me dijo deje ahí el trapeador y vámonos, le dije, pero es que todavía no termino de trapear el baño dijo, deje ahí y vámonos, mañana yo le digo al encargado de la mañana que no termino el trabajo

por lo que pasó, dice, yo le digo, le explico lo que pasó, entonces salimos de ahí, él más asustado que yo, porque yo no me asusté, no me dio miedo y pues eso fue lo que me pasó la experiencia que tuve y hasta hoy no sé que fue lo que pasó, no sé que fue solamente sé que fue real alguien me aventó, pero no sé que fue, que pasó gracias Gina Nacho por escuchar mi historia, espero y alguien cuente otra historia más o menos y no sé, tal vez si me puedan dar una pista de

lo que me pasó, gracias, amigos, soy Iris desde acá, desde Salt Lake City, Utah, Estados Unidos saludos amiga, hasta Utah, un saludo y un fuerte abrazo y si efectivamente fue una agresión que si de que las hay, las hay, no lo dudamos ni tantito, Gina hemos llegado al final de nuestra emisión, gracias por haber estado con nosotros que tengas excelente noche mañana, tienes una invitación te vamos a esperar para seguir escuchando estos relatos que nos apasionan

que destances, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga soy Gina Aviles, hasta luego Gina yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias, que tengas una estupenda noche, descansa y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda

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