Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedaran al descubierto aquí en La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Georgina Avilés, y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola que tal, como están, buenas noches, gracias por acompañarnos una vez más en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos la oportunidad de charlar de esos temas increíbles. Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55 52 79 22 91. La página radioformula.com.mx y en Spotify encuentranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de nuestro Miedophone, que es un WhatsApp 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26.
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Bienvenidos a esta noche espeluznante. Mientras que los sueños suelen ser considerados como simples productos de la mente durante el descanso, la proyección astral se describe como una experiencia en la que el alma se separa del cuerpo físico y viaja a través de diferentes planos de existencia. Este fenómeno, conocido también como caminar espiritualmente o viaje del alma, ha sido reconocido por diversas culturas espirituales a lo largo de la historia.
A diferencia de los sueños comunes, las experiencias extracorporales suelen ser más vívidas y realistas, dejando una impresión duradera en quienes las experimentan. La práctica de la proyección astral a menudo requiere la maestría de técnicas de meditación profunda y la capacidad de alcanzar estados de conciencia cercanos al trance, permitiendo al espíritu vagar libremente y explorar otras dimensiones de la realidad. Hoy, sueños y experiencias extracorporales.
¿Tú has tenido alguna proyección astral? Danos tu punto de vista. ¿Qué te parece el tema? ¿A dónde puede llegar la proyección astral? ¿Será verdad que puedo atravesar un continente a través de mi proyección astral impulsada por mi pensamiento? Vamos a platicar de esto y muchas otras cosas, pero aquí lo principal es escuchar tus historias, tus relatos, esas narraciones que tú nos quieres compartir. Hola, hola chicos, saludos aquí llegando de la calle y luego escuchándolos.
Gracias por contestarme, Cynthia, desde Corea, acá. Bueno, pues les iba a contar de que, no sé si recuerden, que mi hijo escuchó dos veces que le susurraban en el oído, uno en la casa y uno andando en la tienda. Bueno, después, yo estando acostada también alguien o algo me susurró en el oído. Y pues así quedó, ¿verdad? Bueno, entonces les digo así despacito para que no escuchen mis niños porque después les da miedo.
Entonces, hace un par de días me despertó, me desperté porque estaban tocando en la puerta de mi cuarta. Entonces, pues mi puerta no tiene segura y normalmente los niños tocan, pero abren la puerta. Entonces, tocaron la puerta y yo dije, ¿qué pasó? Pásale. Pero pues nadie me contestó, nadie. Y entonces aquí, recordando, pues también hace recientemente cuando nos mudamos aquí, yo escuché que tocaron la puerta y dijeron mami.
Pero, o sea, yo dije, no, pues a veces en el departamento de arriba o en el de abajo. Pero, o sea, clarito se escuchó que aquí en el cuarto habían tocado la puerta y habían dicho mami. Pues aquí está nuestra, esta es una de nuestras mini aventuras super naturales que nos pasan aquí en el departamento. Saludos chicos y pues aquí andamos, bendiciones, se les quiere, besitos y qué gusto que ya anden mejor chicos. Gracias. Bye bye. Hasta luego, muy amable, muchísimas gracias.
Gracias, Cynthia, por compartirnos. Y lo primero es que tratamos de encontrar una explicación, no, pues a lo mejor son los vecinos y cuando te das cuenta que no es así, qué ocurre. Así es. O tú dices, bueno, se me figuró que me hablaron, se me figuró escuchar la voz de mi propio hijo y ellos oyeron la mía. Puede ser que haya por ahí una intrusión de parte de estos seres que les gusta molestar y confundir a la gente.
Pues sí, podría ser, podría ser porque cuando oyes voces, cuando oyes que alguien te habla por tu nombre es que quieren atraer tu atención. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Raúl. ¿Desde dónde nos escuchas Raúl? De aquí, de Valle del Chalco. En el Estado de México se hace presente Raúl y ¿qué nos quieres contar? A ver, ahorita voy para Valle del Chalco a la casa. Sí. Darme unos 5 minutos.
Ah, ok, sí, lo importante es que estés cómodo y vamos a poner aquí pendiente a nuestro amigo Raúl para que pueda llegar a casa y de esta manera pues nos pueda contar más cómodamente su relato. Así es, ¿qué es lo que queremos? Escuchar sus experiencias. Desde luego, venga, tenemos por aquí un audio. Ya tengo más de un mes, de hecho donde yo vivo siempre he pensado que hay este, que cómodo, en 10, porque siempre me esconden las cosas.
Al principio sí me daba miedo, pero después como que me acostumbré, entonces mi esposo me dice, ¿estás loca? Le digo, no, me han escondido las cosas y como yo lo regaño y les digo, eh, ya, o sea, ya estuvo, ya me escondieron las cosas, regrésenlas porque las necesito. No sé si es casualidad, no lo sé.
Y aparecen las cosas, pero tengo un mes que últimamente como no sé si les ha pasado, pero tengo un mes, siento que como que pasan sombras, pero son sombras oscuras y yo volteo y como que solo alcanzo a ver como el flash de la sombra que pasa corriendo. Pero hace una semana venía yo de mi trabajo y lo chistoso es que yo traje cosas de mandado, cosas a guardar y todo y en un mueble como que refleja la luz.
Ya tenía el arbolito y todo, pero yo dije, no, pues en la luz del arbolito, pero en ese momento vi una sombra blanca de una niña. Yo tengo una niña pequeña, dice entre mí, ay, esos chavacos no han dormido, no? Llegué la noche y cuando volteo vi que pasó la niña, una sombra blanca, era de una niña y no era nadie, entonces fui corriendo al cuarto y los niños estaban durmiendo.
Yo regrese y yo dije, mira, no sé quién seas, pero pues yo no le echo nada malo a nadie, no quiero que lastimes a nadie de mi familia, te ofrezco un vaso de agua, una veladora, no sé quién eres, pero no tengo miedo. Pero lo chistoso, o sea, como que es como mi pregunta de será, qué es pues, porque al principio empecé a ver sombras blancas, pero esta sombra fue una sombra, sombras negras al principio y ahorita que vi la nena era una sombra blanca. Tendrá algún significado?
Ok, pues sí que seguramente ahí en ese lugar se están moviendo energías y se manifestaron, se dejaron ver o simple y sencillamente en su manifestación, aunque no lo hayan querido, pues se hicieron notorias, es decir, tal vez no sea voluntario, tal vez sea parte de su naturaleza y por esa razón la pudimos observar. Tenemos ya a alguien en la línea, estamos a punto de ir a la pausa, Gina, te parece bien si vamos primero a la pausa y luego tomamos la llamada para que no la interrumpamos, no?
El miedofono está listo, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. La caja de la pizza es cuadrada, la pizza es redonda y el trozo de pizza es triangular, nada tiene sentido en esta vida. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda.
Continuamos estamos esperando tus experiencias de cualquier tipo, pero en especial esta noche acerca de proyecciones astrales. Así es y tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. Hola, Nachito, cómo les ha ido bien? Eres Lulu? Esa mira, la luna. Como ha estado? Muy bien, amiga, bienvenida. Qué nos quieres compartir esta noche?
Bueno, yo le estaba oyendo de los muñecos, que yo dormo con muñecos así y yo tengo un muñeco, yo dormo con mi ala, pero es el muñeco del ala, el que caminaba y el que asusta a varias personas y yo dormo con él. Orale y no me da miedo, la verdad no me da miedo y ha asustado mucha gente porque cuando mi nieta estaba chiquita, una vez me dijo que se había movido y yo voltea a verlo y y lo único que le decía es no asuste a mi nieta. No?
Sí. Y cuando mi no era vivía aquí, la mujer de mi madre, de mi hijo, chiquita, tenía la niña bebé, me decía el señor un día voy a inventar a su muñeco por la ventana y se porque me pega cada susto y digo, pero por qué dice? Porque se oye ruidos en su cuarto, se oye que brinja de la cama, que están moviendo por el hijo y este cosas así, no?
Sí. Y yo y yo me daba risa porque yo decía no estás grosero con ella, no la espantes, que no sé qué, pero yo les hablo a mis muñecos, yo los baño, los visto, les canto, o sea, nunca me espantan, pero sí se han movido a todos. No me más vale ser porque de hecho tengo una muñeca que le tocas un botón para que llore y en la madurada llorado sin que le toque el botón a nadie.
Entonces me quedo viendo y yo sí, yo te lo juro, tenía un muñeco chiquito de esos chiquititos que luego das de regalito de detalle. No me acuerdo qué muñeco era, pero te decía tí amo, tí amo, le tocabas el botón y te decía tí amo y un día lo dejé en el cuarto de mi hijo y en la madurada me despertó mi hijo que prende la luz y digo y ahora qué te pasa? Ay tu maldito muñeco no deja de decir tí amo, tí amo y estaba arriba de un mueble, o sea, no había quien lo estuviera picando.
Y fue y me lo aventó el muñeco y me hizo tu... Y pues ya cuando me lo aventó ya no sabía nada como lo aventó. Sí. Estaba bien enojado mi hijo porque el muñeco no lo dejaba dormir. Oh mira. Y sí, me sigue mucho eso de que luego veces estoy en la cocina y volteo o estoy en el cuarto de mi hijo y como el cuarto de mi hijo tiene la luna del ropero, hazme cuenta que del cuarto de mi hijo a mi cuarto se ve la cama.
Sí. Y hace ratito estaba yo sentado en el cuarto de mi hijo porque no me acuerdo, estaba esperando que se calientara mi café para no ir a mi cuarto porque mi cuarto es el que sigue. Sí, lo juro Nachito. Que vi, volví, no sé qué me dio por voltar al vidrio. Sí. Y vi una sombra, pero se supone que aquí en mi cuarto algo se me dio en mi cama.
Sí. Y yo agarré y me levanté y decía, a que sería, pero ya no me acerqué, o sea, ya no me acerqué para nada, o sea, me quedé en el cuarto, pero yo la vi, o sea, yo, hazme cuenta como que algo me dijo voltea al vidrio. Ajá. Y en el momento que yo voltea al vidrio de la luna, algo se movió aquí arriba de la cama y lo único que está en las camas son mis muñecos. Sí. Como ven. No, pues mi querida Lulu, ¿qué te puedo yo decir? Te voy a hacer una pregunta.
Sí. Dices que tú les hablas a tus muñecos, ¿no? Sí. La pregunta es ¿y por qué haces eso? No sé, yo me siento acompañada, yo les platico así, o sea, si estoy triste, los abrazo y me pongo a llorar y te juro que siento consuelo. Ajá. Y hay veces que estoy que me lleva la fregada y todo y no sé. Bueno, mi abuelita jugaba, mi abuelita tenía sus muñecos, los vestía, los bañaba, les hablaba también. O sea, yo creo que ella es de herencia de que yo veía que mi abuelita hacía eso.
Sí. Y yo hago lo mismo, los muñecos son muñecos de mis nietas, de mi hija. Ajá. A mi hija no le gustan los muñecos, mis hijos, ninguno de mis dos hijos se quedaron con un juguete, no sé por qué. Y yo la verdad, pues bueno, yo mi historia es diferente porque pues ellos, gracias a Dios de algún modo nunca les faltaron reyes ni nada de eso, ¿no? Sí, claro. Y en cambio nosotros, nosotros, mis hermanos y yo, los tres grandes.
Ajá. Por sí, carecimos muchos años de eso, o sea, los reyes no llegaban a nuestra casa. Sí. ¿Sí me entiendes? Sí, claro. Nos decían que porque no llegaban, que porque se iban por otro lado, que porque había muchos niños, o sea, cualquier pretexto, este, lo bueno, yo hasta traía bronca con los reyes, pues cómo, ¿no? Que no llegan acá, pues si están abajo, ¿por qué no suben, no? Sí. Entonces yo me apego mucho a los muñecos, ¿sí me entiendes? Ajá. A mí me gustan mucho los muñecos, mucho.
Y y como el otro día escuché una señora que decía que había comprado una muñeca porque la muñeca la había escogido a ella, ¿no? Que la muñeca como que la llamó, ¿no? Ajá. Y me importaba que estuviera carísima y la compró, ¿no? Sí. A mí me pasa así con los muñecos Nachito y Gina.
Si me das cuenta que yo los muñecos, me tengo un montón de muñecos, de ropero, bolsas y juguetes que de hecho luego oigo ruido ahí adentro del ropero y ya me dijeron que tengo que deshacerme de los muñecos, porque son de mi nieta, mi hija me dijo tíralos o regálalos, pero mi nieta siempre llegan y los agarran, ¿eh? Mi nieta la de ocho años. Sí. Se agarra el Alex y lo abraza y amanecen los dos abrazados así.
Ah. Yo hasta me da risa porque le digo no te da miedo, no, no, yo lo quiero mucho y lo abraza, pero mi hija tuvo al Alex, luego lo dejó. Mi nieta la mayor tuvo al Alex y luego lo dejó y ahora la nieta chiquita quiere al Alex. O sea que nunca lo han dejado nadie. ¿Cómo ves? Realmente siempre hay alguien que lo quiera. Ajá. ¿Cómo ves Nachito y Gina? Pues ya hasta tengo la duda de cómo es el Alex, a ver si nos envías una fotografía.
Ya, bueno, ya les envío, pero si quiero no te lo envío porque están junto a mí. Los tres. Hace muchos años yo les mandé una, bueno, hace muchos años. Ajá. Cuando empecé a hablar con ustedes les mandé la foto del Alex, pero miren, ahorita les mando una foto para que la muestren. Es tan ternura. Yo le hablo, digo que le va y me dijo esto y ahí me dijo lo otro y ahí te voy a contar ropa que no sé qué, pero deja que tenga dinero porque ahora estoy pobre que no sé qué.
Le he hecho su ropa una vez, le hice una ropa de Santa Claus con pura pedazos de tela. Sí. Pero se le fue rompiendo y todo. O sea trato de vestirlo yo, no, porque se vea bonito. Eso. Pero sí, sí les mando la foto y te digo que pues eso de los muñecos, pues sí, sí hay muñecos que sí, yo creo que sí. Yo les hablo todo eso. A mí no me hablen ni se les ocurra decirme nada porque entonces ya lo dejo, pero nunca.
O sea, tengo que yo a la vez hace muchísimos años lo vi caminando, pero ante cuenta, mis niños estaban en la secundaria. Ajá. Estaban de 13, 13, 14 años. Sí. Y lo asustó a unos amigos de mis hijos. O sea, lo vimos, todos lo vimos y te digo que le pegaba a mi hija cuando lo empezaban a hacer maldad de los grandes a mi hija la pellizcaba y mi hija me decía mamá, el Alex no me deja, el Alex me está pellizcando, el Alex esto.
Sí. Cuando mi hija se juntó, yo le dije lleva tatuales y mi hijo no, yo no me lo llevo y su marido dijo yo no lo quiero, yo si me lo mando usted, yo lo adviento dice. Porque según mi cuñet, no te cuento rápido. Sí. Dice, te acuerdas de los pitufos? Sí, claro. Dice que su hermana tenía un pitufo grandote, el coqueto se tenía un pitufo grandote y sentado en su cama y que un día en la noche oyeron que gritaba la hermana y eran por los chiquillos niños.
No dice que se levantó el general mayor de los niños y que vio como el pitufo estaba orcando a su hermana. Y es lo que dice Isaac. Te lo juro que por eso él odia a los muñecos. Él dice que no soporta ver un muñeco grande. Sí, porque dice se me paran los pelos. Yo no lo puedo ver porque yo vi esa escena del pitufo encima de mi hermana. Ellos vieron el muñeco encima, pero su hermana decía que lo estaba orcando. Sí. Pero eran niños y pues les quedó muy grabado eso que vieron.
Sí. Entonces yo tengo a mi muñeco, tengo a mi duende y tengo mi todo. Tengo un duende, Nacho. Yo les iba a platicar. A ver. Hace muchos años mi cuñada tuvo un duende. No me acuerdo cómo se llama, pero es un duende. Un duende hablaba que le preguntabas algo y tenía un disco y te contestaba. Pobre a la cara, hacia gesticulaciones. Yo me enamoré de ese duende. Me encantaba, me encantaba, pero costaba mucho dinero. Ok. Mi cuñada tenía dinero.
Sí. El año pasado, creo que el año antepasado, hace dos años, vino mi cuñada a México y sacó todo para tirarlo porque vació el departamento. Sí. Y yo vi al duende y le digo lo vas a tirar. Sí, dices, se lo quieres, llévatelo. Por allí. Sí. Y lo tengo ahí abajo, está abajo de mi mueble. Sí. Porque no sirvió, ¿qué crees? Ya no me funcionó. Ya no quiso hablar. Se le pesaron como que lo dejaron con las pilas. No quiere hablar ya porque se pegaron las... le dejaron pilas y todo puesto.
Y se chorrearon. Y entonces, ay, yo estoy bien enojada porque yo no se quería platicar, yo quería... o sea, no platica cosas que digas, ay, platica de... si no tenía discos, que era lo que le preguntabas, ¿sí me entiendes? Sí. Está impresionante ese duende. Porque tiene la cara bien de Checita. O sea, precioso, o sea, es hermoso. Sí. Y yo estaba despensando. ¿Lo quieren ustedes? Lo tengo guardado, no... O sea, nos estás diciendo que si lo queremos nosotros. Y va el programa. Ah, okey.
Es un duende, está bonito. Claro, sí, por supuesto. Está bonito, está hermoso el duende. Y esto lo juntamos, lo juntamos con el Elfo y con Don Agustín. Ya tienen su historia esos... No tienen nombre, sí, no tienen nombre, pero a mí me encantaba todo esto y yo le dije el otro día estaba yo viéndolo, dije, ay, les voy a decir, ay, llena, llena, que se los voy a regalar para que tengas, este, más compañía, porque yo sé que tienes algunas cosas tú. Sí. Y es de... Y es de...
Ay, el que les dé, les dé, pero está bonito. Oye, Lulu. Oye, no te hagas así, dígame cómo se los doy. Dame un segundito, amiga, necesito hacer otra pausa, no te vayas. Regresamos contigo, El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano penuda. Nunca luches con un cerdo, ambos se ensuciarán, pero el cerdo lo disfrutará. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano penuda.
Continuamos, estamos recibiendo todos tus comentarios, relatos, experiencias, además también estas proyecciones astrales, que es la idea de una persona que puede separarse de su cuerpo astral, del cuerpo físico, y además aquí mismo nos han contado cómo pueden viajar a través de diferentes planos, aunque científicamente a veces no hay un respaldo, sabemos que a raíz de las experiencias que nos han comentado, podemos afirmar que esto puede ser posible. Así es, claro que puede ser posible.
Vamos a concluir la llamada que tenemos con nuestra amiga, Lulu, ¿estás ahí? Sí, aquí estoy, Jenny y Nacho. Perfecto. Sí, les digo, pues si gustan, pues miren, yo digo que puede estar bonito para el programa, está muy bonito, está hermoso, no me funciona. Sí. Y la verdad, pues ya no puedo tener tantos juguetes porque ahí tuve un sueño muy feo, niños, no sé si me voy a morir ya, y me están avisando. ¿Y ahora por qué? ¿Por qué? En serio, ¿por qué creen que soñé que venía una amiga mía?
Mi amiga y su esposo murieron, haz de cuenta, mi amiga murió el miércoles y el viernes a los dos días muere el marido, le da un infarto, no aguanta el dolor de huella, se murieron juntos, digamos casi juntos. Sí. Eran mis mejores amigos de toda la vida, desde la primaria, desde muchos años, me ayudaron mucho, me apoyaron mucho económicamente cuando no teníamos nada realmente, cuando estábamos bien fregados.
Sí. Estos fueron mis mejores amigos y yo soñé apenas la semana pasada que estaba muy deprimida. Sí, amor. Que mi amiga venía y me decía que venía por mí y le dije ¿a dónde va? Y se te voy a llevar un viaje. Y dijo, y le dijo, ah bueno, entonces me dijo nos vamos a ir a un viaje y llegaron ellos dos y después vi a mi mamá, vi a mi abuelita, todos mis muertos. Pero vi a mis muertos con mis vivos, sabí gente viva conviviendo con gente muerta, ¿me entendés?
Entonces de momento mi amiga me decía, porque yo estaba viendo todo, y de momento volteaba y me decía, mi amiga espérate tantito, como que iba a hacer algo y le decía a su esposo que a dónde va Guille, y me contestaba, el señor es que va por tu nieta para que ya no estés triste, la veas. Yo tengo una nieta que es la hija de mi hijo que no tiene niños que se separó con él y no la vio muy seguido y se le extrañó mucho. Mi nieta cumplió seis años apenas, ¿no?
Sí. Entonces yo creo que iba a traer a mi nieta y yo le digo, no, no, no, no la traiga, porque entonces la niña se va a dar cuenta que yo ya me voy y se va a poner triste y va a llorar. Sí. Y me dice, yo me llamo Yana Chichillina y inmediatamente me veo caminando con alguien, no sé quién era, pero yo iba con alguien caminando y estábamos en un mausoleo.
Sí. Y de momento empezamos a caminar entre tumbas, o sea entre tumbas y me enseñan uno como un nicho largo y abre la puerta y me dice, este, este. ¿Este qué? Y yo le digo, mija, este es tu lugar y que pego un gringo y que me paro bien espantado y no, yo no me quiero morir, yo no me quiero morir. Así que dígame qué significa ese sueño. Y yo dije, mija, ya hasta le dije a toda mi familia, yo creo que me voy a morir porque ya vinieron por mí, ya me moví de viaje.
No, ya, bueno, mira mi querida amiga. O no más era mi estado de ánimo. Sí, sin lugar a dudas, este estado es tu estado de ánimo, o sea, yo no lo dudo ni tantito. Sobre todo si comentas que has estado un poco depre. Entonces de repente cuando estamos en una situación así, si dejamos que esto nos rebase, es decir, que cada vez que sientes depresión tú misma lo refuerzas y sabes que estoy depre.
Me siento triste y empiezas a buscar cosas que te hagan más triste ejemplo, revisar fotografías, revisar. Acuérdate de tu nieta que hace mucho novel. Acuérdate de tu nieta que hace mucho muy no ves, perdón. Entonces lo que yo interpreto sin ser un experto, por supuesto, verdad, es que los extrañas mucho y por esa razón estás así. Ahora, lo primero que debes trabajar mi querida amiga, o sea, se dice muy fácil, pero no lo es.
Es cuestión de fuerza de voluntad, es que cada vez que tú sientas que te llega la depre no le des cabida, no? O sea, más bien al revés, sino que tienes que mitigar el pensamiento depre por un pensamiento positivo. Así de sencillo, o sea. La semana pasada me da mucha vergüenza, mucha pena. Duré unas semanas sin bañarme. Yo no me quería bañar, si no quería salir de mi cama. Depresión me dijo mamá bañate. No quiero para ti. A quién me va a ver? No tengo dinero. Qué quieres?
Para que yo pelleaba, yo pelleaba y yo le ponía muchos perros a mi hijo. No te da. Me dijo ya ponte a trabajar, haz algo que no sé qué. Digo a ti qué te importa? Le digo, si yo ya soy pensionada, pero no tienes dinero. Yo estaba furiosa. De todo lo que me decían, yo hacía un mega escándalo. Y después me ponía a llorar. Era un llorar sin parar y llorar, llorar, llorar. Y decía, ya a fin me voy a morir. Ya me iba a llevar a la fregada. Ya que se vayan.
Hablé a varias personas y me despedí de ellas. Te lo juro. Y les dije, ya me voy. Y les dije, mi hijo, si me muero, te agarras mis muñecos, los regalas. No los tires. No los vayas a tirar a la basura. Se los talien por favor. Mi ropa. O sea, ya les dije. De hecho, ya les dije todo. Si. Por si algún día llega a pasar. Porque uno no sabe. No. No tiene la vida comprada. Pero esa semana pasada. No, no. Todo se me juntó porque tengo lo de la renta. No he vendido. Pero haz de cuenta, Machito y Gina.
Vendí una cosa, haz de cuenta. Y llegaba alguien y me decía, ay, oye, ¿tienes esta loción? Ah, sí, sí. Ay, yo la quiero. Y voy bien contenta con mi loción. Y llegaba y. Ah, no, qué crees. Ya me la consiguieron más barata. Y me regresaba yo furiosa. Pero por qué me bloquean las cosas. O sea, de momento. Así. Y ya dije, yo hablé con Dios y le dije, sabe qué, Diosito, ayúdame a salir de esto. Voy a meter a bañar. Lloré bañándome. Te lo juro. Los dos lloré. Y dije, ¿por qué me pasa todo a mí?
Porque si yo quiero echarle ganas, yo ya no pedí pedido. Ya me salí de varias cosas, quedé a deber varias cosas. Me van a llevar a abogados. Todo se vino a pavar Machito. Todo. O sea, haz de cuenta como que se me cayó el mundo encima. Si me entienden ustedes. Sí, claro. Y yo me sentía la más misterable de todas las personas. O ya decía un microbio así. Me sentía así, nada. Nada. Y todo el mundo. Si algo me decía, yo lo sentía agresivo. Sabe que me dijeran, ay, échale ganas.
Yo sentía como agresión hacia mí. Sí. Yo quería llorar, yo quería gritar. Le dije a mi hermano, yo quiero salirme corriendo y olvidarme que existe todo el mundo. O sea, irme a donde sea. Y me dice, cálmate, mira, respira, tranquilízate. Varias noches sentí que me iba a dar un infarto. Sentía yo como el corazón empezaba y decía, no me quiero morir. No me quiero morir, pero fíjate lo que es la cabeza. O sea, es horrible. Sí. Es horrible porque tú misma te provocas el mal.
Tú misma, decía yo, le decía a Luis, porque la semana pasada nos dio COVID a mi hijo y a mí. Sí. Entonces fue peor porque haz de cuenta que cuando se te bajan las defensas es cuando te agarra todo. Yo no podía respirar, Gini y Nacho. No podía respirar, no trabajé. No teníamos para comer. Me da vergüenza decirles, pero son mis amigos y creo que tengo que sacarlo. No teníamos para comer. Estábamos comiendo la comida de dos, tres días, pero Dios no nos dejó sin comer. O sea, Dios no nos dejó.
Sí. Y después me fui a ver una amiga y me dijo, Lulu, estás bien mal. ¿Qué te pasa? Y me puse a llorar y le digo, es que ya no puedo, ya no puedo. Todo lo que hago no me sale. Dices que es tu idea que tú tienes que no te sale y tú misma te estás bloqueando todo. Entonces yo me paré desde esta semana. Dije, échale ganas, vente a vender. Y pues he vendido una que otra cosita, gracias a Dios. Y me deben dinero, no me quieren pagar, no tienen dinero. Me dicen, no tengo. Pues qué hago Nacho.
Ahora sí que están igual que yo. Sí. Pero pues yo sé que Dios, mi Dios, no me deja morir. Digo a mi hijo, mira, gracias a Dios, dijo, comimos ahora que nos enfermamos de COVID los dos. Y al tomarlo que teníamos de medicamento porque no fuimos al médico ni nada. Y cómo sabes que tenías COVID? Tenía todos los síntomas. Su novia de mi cuesta, doctora, por teléfono nos habló, nos dijo que nos tomáramos. De hecho estuve después con varias personas que estaban igual que yo.
El dolor en el pulmón, dolor de los huesos, dolor de cabeza insoportable. Estaba migraña, era horrible y el moco, el moco, el moco estaba. Y yo me sentía desconsolada, pero la vez pasada que me dio COVID, que digo que me iba a morir, fue el mismo síntoma. No fuimos al doctor, la novia de mi hijo por teléfono nos dijo, nos atendió. De hecho después enfermó ella también. Y el doctor la mandaron del hospital a descansar porque se contagió con nosotros. Cómo es?
Cómo se va a contagiar si fue por teléfono? Porque estuvo unos días antes con mi hijo y él ya había empezado enfermo. O sea, mi hijo empezó malo y después me contagió a mí y su novia se llevó el virus. ¿Sí me entiendes? Sí. Es que sí es la cosa esa, ¿verdad? Pero qué crees, no te da tan seguido. A mi hijo le dio primero y a los dos días que él se compuso, cayó. Y a los pocos días que yo me empecé a componer, cayó. Y ya como ves, pues no sé mi amiga, pero lo importante es que ya están bien.
Sí, sí, ya estamos. Me duele un poco la garganta, pero sigo tomando el paracetamol. Fíjate que los dos pasillas de paracetamol juntas a ocho horas. Aparte de que te ayudan mucho, crees que me hacían dormir muy bien. Ah, bueno, pues sí. Yo tenía muchas noches sin dormir y eso me tenía muy alterada. Eso es. Ya no dormía, ya no dormía nada. Lo que es media hora me despertaba y el corazón así, y empezaba. No tengo dinero. Y empezaba mi cabeza a trabajar y no dormía ya nada.
Pero ya gracias a Dios ya estoy descansando mucho. Demasiado. Creo que después de la enfermedad se vino un sueño, pero enorme. Sí. Y me siento muy bien. Eso le hacía falta. Y ahorita le digo a Dios que me ayude a salir adelante de todo lo demás, ¿verdad? Claro, mi amiga. Pues mira, ya que manifiestas tener esa creencia en Dios. Sí. Pues no dudes. Cada vez que tú dices no tengo dinero, no tengo dinero, que ya me voy a morir. Estás dudando de tu creencia en Dios. Sí, te vas a morir.
No, no, no. Yo también me voy a morir. Pero cuando Dios quiera, ¿no? O sea, tú no te programes porque en el momento es que mira, me da la impresión de repente como la circunstancia por la que estás viviendo dicen por ahí en un término muy coloquial. Te tiras para que te levanten. No, mi amiga, no te tires. No hay necesidad de que nadie te levante más que el Señor. Sí. Entonces tú confías en el Señor, yo confío en ti. Tú probes y tú y yo confío en todo lo que tú me traigas.
Yo quiero trabajar y me voy a trabajar. El hecho de que no te metas a bañar es un síntoma de depresión. Efectivamente. Pero si ya lo estás sintiendo dices no, no me quiero bañar. No me quiero ni bañar. En ese momento cuando hay que hacer la guerra. No, como yo estoy sintiendo el deseo de no bañarme, sí me voy a meter a bañar. Es decir, tienes que tener fuerza de voluntad, amiga, creer en Dios, o sea, tener tu fe bien cimentada.
El día que analices de qué se trata o en qué consiste tu fe, vas a entender muchas cosas, mi querida Lulu. Y te va a cambiar la vida. No, sí. Te va a cambiar la vida. Esta semana fue positivo todo. Eso. Y como tú dijiste y Gina dice, yo dije, no me vas a ganar. Eso. Lo que seas malo, no me vas a ganar porque yo estoy con Dios y que hoy voy con Dios y con Dios no me va a vencer nadie. Así es. Y tú me pones una piedra, yo la abrindo y yo sigo adelante y así me pones mil cosas en mi camino.
Dios está conmigo y yo puedo. Entonces esa mentalidad hoy me hizo levantarme de buenas. Claro. Estoy contenta, me metí a bañar, me voy a cambiar, me voy a hacer esto, me salgo a procurar. Entonces digo, y si me dicen, no, no tengo dinero. Pues Dios te bendiga y te ayuda a que tengas dinero. Si tú tienes dinero, pues me pagas. Hay gente que es morosa que aunque tenga dinero no te va a pagar. Ya me di cuenta. Nada más diles, nada más acuérdate, nada más acuérdate.
Ahorita no tienes dinero, pero acuérdate que yo también de ahí como. Pues sí. Ahí te encargo que cuando tengas sal de tu deuda. No tengo ni para comer yo. Sí, ahorita dice, pero pues no hay dinero, pues que le hacemos. Bueno, acuérdate. Y ya te haces la chica. Dile acuérdate, acuérdate que cuando ahorita no tienes, pero en cuando tengas ahí te encargo. Pues sí. Sí, Nachito. Pero mira, dijo a Diosito que Dios los bendiga. Ahí está. Si me quieren pagar, que me paguen y si no, que Dios los bendiga.
Porque Diosito, él me ha pagado con muchas cosas y ahorita me hizo estar bien ya. Ya nos compusimos. Me dio un susto, mi hijo, porque entró corriendo al baño. Es que dice que está ocupado en su trabajo todos los baños y se tuvo que venir comiendo a la casa. Y me asustó porque no llega hasta las 12. Yo pensé que porque me dio mucho gusto saludarnos. Dije que él abrió la puerta. O sea, yo estaba hablando con ustedes, no oíste que le dije hasta luego. Sí, sí te oí.
Es que él entró de volada y yo hasta me asomé. Dije, quién es? Porque dije ya abrió la puerta. Yo no tengo a nadie. Yo digo que ahorita les mando las fotos de mi nieto. Y quedamos para el duende. Yo se los obsequio. Gracias, amigo. Está muy hermoso. Y no funciona. Si usted no puede hacer hablar, yo se los obsequio. Ándale. Bueno, mi amiga. OK. Nomás dígame cómo los veo. Ándale. Y yo les doy mi dirección y si quieren mandar por él, yo se los entrego. Bueno, nos vamos coordinando mi queda, Lulu.
Que tengas bonita noche. Para que venga el maestro su grano a mi casa. Y acuérdate que Lulu es mucha pieza como para que se me ande tirando para que la levanten. No, no, no. A echarle ganas. Ahora sí hay que poner muchas, muchas ganas. Y tengo a mis amigos ahora. Así que solo ustedes. Y con ustedes me agarro. Bien, amiga. Muchas gracias. Pues ahí quedamos, mi querida Lulu. Muy bien, se movió. Saludos a Gina. Saluditos. Que Dios los bendiga a todos.
Igualmente, mi querida Lulu. Es una llamada en dos partes, ¿verdad? La primera parte de esta narración de Lulu. Completamente gris. ¿Cómo la ven? Y ya la segunda parte. Ya como que salió el sol. Está bien, Lulu. Está bien. Somos humanos. Todos flaqueamos. Claro. Lo que no hay que permitir es quedarnos ahí. Quienes afirman haber experimentado la proyección astral. Describen, por ejemplo, una sensación de estar flotando. La persona siente que su cuerpo astral se eleva.
Y flota sobre su cuerpo físico. Antes de esta separación, muchas personas se han reportado sentir vibraciones intensas o zumbidos en el cuerpo. Las experiencias astrales suelen ser descritas como extremadamente vívidas o para mejor entenderlo claras a menudo. Más que los sueños lúcidos. Algunas personas visitan lugares distantes. Unas se quedan simplemente en su habitación, pero otras pueden ir al lugar más remoto que te puedas imaginar. Y haber tenido incluso encuentros con seres espirituales.
Fíjate, nada más. Lo que puede hacerse en una proyección astral. Dice Silvia G. La depresión es horrible y es muy difícil salir adelante. Cuando alguien esté en esta situación, no los dejen solos. Sea en llamada, mensaje o de la forma que sea. Aunque la persona no conteste. Ok, buen consejo de mi amiga Silvia. Y es tan difícil y tan horrible la depresión. Como nosotros le demos oportunidad de fijarse en nuestros pensamientos. O sea, porque hay pensamientos depresivos completamente, ¿verdad?
Todos sabemos. Ay, nadie me quiere. Todos me odian. A todos les caigo mal. Siempre llego y se van. Y entonces empiezas a armar en tu cabeza todo un drama enorme. Pero date cuenta de lo que estás diciendo. Pero date cuenta que tú estás diciendo nadie me quiere. En vez de pensar, yo no necesito a nadie para ser feliz. Yo puedo vivir solo. Yo puedo salir adelante. Yo he sido feliz. O sea, exactamente lo opuesto. Es un antídoto. Pruebenlo y luego me platican.
Si hay algún cambio, si tú ahorita te sientes deprimido. Está bien que te deprimas. Está bien que te sientas que eres de lo peor. Sí, ok. Todo lo que tú digas negativo de ti. Si tú dices cosas negativas de ti, ¿quién va a decir las positivas? ¿Quién? Tú tienes que decir cosas positivas de ti. Y proyectar cosas positivas de ti. Aunque la demás gente no lo vea, tú sí lo ves. Y para ti, te estoy hablando a ti que en este momento necesitas escuchar estas palabras.
Para ti, ¿quién es más importante en este mundo? En este mundo, después de Dios, ¿quién es más importante? Tú eres más importante. Tú. La opinión de quién es más importante que la tuya. La opinión de nadie, la tuya es la más importante. Así que camina hacia adelante con firmeza, con voluntad, con templanza, con valentía, sin miedo. Ah, es que seguro voy a salir y no voy a vender. Pues sal y no vendas. Pero en una de esas sales y vendes todo. Nadie puede saber lo que nos espera.
Aquí tenemos también comentarios Nacho acerca de este tema y de la proyección astral. Mira, Maripaz nos dice, yo he tenido viajes astrales y yo puedo decidir a dónde ir. Nos encantaría platicar contigo Maripaz para que nos cuentes esta parte de los viajes astrales. Además nos dice que le sucedió hace un par de días que se acostó a dormir. Y al estar soñando de repente despertó y estaba dormida sobre el escritorio de su trabajo. Y se preguntó qué hacía ahí.
En eso despertó y en realidad estaba soñando dentro de su sueño. Y si fue algo bastante extraño, ya lo creo. Hoy te vamos a comentar acerca de esto porque tenemos que despedir a las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El Miedo Fond, 55-2193-5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La Mano Te Duda. Los espero en junto. Te saluda Jaime Núñez.
Los espero en juntos. Dónde y cuándo quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. Los árboles cambian sus hojas y no sus raíces. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano Te Duda. Soñar dentro de otro sueño. Esto es posible. Son experiencias extrañas o diferentes. Cuando una persona siente que está despierto. Y que estas sensaciones que vive y el entorno que percibe son reales.
Cuando una persona siente que está despierto. Y que esta sensación que vive y el entorno que percibe son reales. Cuando en realidad como Maripaz dice. Pero por qué me estoy viendo acostada en mi escritorio. Recostada, durmiendo. Si yo estoy despierta. Una sensación que le causó bastante extrañeza. Y en ocasiones esta experiencia del tiempo se altera. Es una perturbación de la conciencia temporal. La persona puede percibir que el sueño está dentro del sueño. Y es algo tan lúcido.
Pero también se conoce como falsos despertares. Una de estas características es que dentro del sueño. Crees que ya despertaste. Pero la realidad es que sigue soñando. Órale, si eso nos ha pasado. Según tu despertaste. Y no en realidad estás dormido todavía. Y sigue ahí la... El sueño, ese viaje onírico. Que nos entretiene bastante. Wow, eso es muy interesante. Es muy interesante. Este aspecto de la proyección astral. Salir de tu cuerpo. Desprenderte de tu cuerpo.
Muchos dicen, no, eso no es posible. A ver, tenemos llamada. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Me llamo Pedro. ¿Desde dónde nos escuchas, Pedro? De aquí de Baja California, sur. Perfecto, ahí escucho unas risitas. ¿Son de tus hijos? Sí, es que están jugando ahorita mucho al fútbol. Ah, perfecto. Oye, ¿y tú Pedro quieres contarnos un relato? Ah, sí, sí, sí, claro. A ver, platícanos. Sí, pues bueno, yo les voy a platicar. Yo cuando estaba chamaco, ¿verdad?
Yo vivía en un pueblito que se llama... Cerro viejo. Y era por... No me acuerdo si era por Toluca. No me acuerdo. Muy bien, la verdad. Ahí en ese pueblito se rumoraba que... que había muchos duendes. Tense paz, por favor. Que había muchos duendes. Y yo una vez iba caminando con mi hermano. Cuando iba caminando se nos apareció una pequeña persona. Era de como un rostro... ¿Este ensempaz? ¿Este ensempaz, por favor? ¡Ey! Una disculpa. Sí. Era de un rostro peludo. Y tenía una nariz larga. Y...
Por favor, esténsempadas. Y en eso nosotros íbamos caminando y nos sentimos... Sentimos que nos lanzan... Ya esténsempadas. Sentimos que nos lanzan piedras. Y en eso volvimos a ver mi hermano y yo. Y sólo se veía la silueta de ese de donde. Entonces llegamos a... A un área, a una cabañita. Era como una choza. Y este... Y... Y llegamos a contárselo a nuestra madre. Ella nos comentó que en ese pueblo se aparecían muchas de esas criaturitas. Y este... Pero que era normal.
O sea, la gente lo veía normal. Después este... Como en diciembre... Lo que le cuento pasó en agosto. Exactamente pasó el 16 de agosto. Yo lo tengo presente. Y este... En diciembre... Era 2 de diciembre. En esa misma fecha... Estabamos en casa de una tía. Erihuel en un pueblito de allá de por Puerto Lucca. Y este... Y salimos a una... Era una chozita que vendían... Pulques y todo eso. Y este... Y cuando en eso vamos... Vemos que una sombra se nos...
Bueno, una silueta de una cabeza se asoma y se esconde atrás de un árbol. Y en eso mi hermano y yo nos echamos a correr. Y nos empezaron a lanzar piedritas chiquitas. O sea, muy pequeñas. Y este... Y cuando nos echamos a correr... Mi hermano y yo nos quedamos espantados. No le dijimos nada a nuestra mamá. Siendo que al día siguiente... Ella nos cuenta que salió... A la... Una chozita eran tiendas. Pero eran casitas así de madera. Y tenían los dulces ahí colgando. Y en eso que...
Ya de noche estaba una luz, una lámpara prendida. Y de esas lámparas que alumbra hacia abajo. Y en eso... Mi mamá está comprando. Y se escucha una risa así a lo lejos. Y voltea y en ese mismo poste... Estaba... Una sombra así de una persona muy pequeña. Y este... Y nada más se ríe y se desvanece. Y a la fecha... Por eso fue que nos mudamos de ese pueblo. Porque si habían... Muchos vendes y criaturas de ese tipo. ¿No? Fíjate, ¿y esto les motivó a tu familia a irse de ese lugar? Sí, sí.
Fue porque ya habían sido varias veces. Y ya no... Después tiempo, después ya no supieron nada de este sitio. O sea, otras personas también lo vivieron. Sí, fueron varias... Una vez me dijeron que la... A su... Mi tía. Me dijeron que se le prendió en... En este... En fuego... Este... Unas... Unas... Unas tipo maderas y así. Una, dos, no. Se les prendieron. Y empezaron a ver cómo lanzaban piedras. Y se les prendió... Adentro de su casa. Y fue que la tuvieran que apagar. ¡Oh! Oye, bastante...
Extraño. Y qué bueno que en esta ocasión... Pero tú te animaste a contar la experiencia por si alguien más se siente identificado, ¿no? O sabe acerca del punto exacto del que nos estás contando. Sí, sí. A lo mejor y ahí los que nos escuchan. O sea, a lo mejor y son de algún pueblo y que les pase lo mismo. Eso, los vamos a invitar a que se reporten. Nosotros te mandamos un saludo y te deseamos excelente noche. Muchas gracias. Igualmente un saludo de vuelta. Gracias, amigo.
Y aprovechamos también para saludar a los amigos de Baja California que nos escuchan por el 97.5 de FM. Gracias por estar aquí. Exacto. Muchísimas gracias. Y vamos a continuar escuchando audios que ustedes nos han enviado. Saludos, Gina y Nacho. Ya más les voy a contar dos sandecrutas. No mías. Una es de mi abuelo y otra es de una amiga mía. Refrenta a los animales. Una fue que mi abuelita, el día que falleció, su hermano. Ella, obviamente, pues no sabía.
Ese día tenía, mi abuelita tenía perritos. Entonces tenía un perro ya más o menos adulto. Y dice que ese día el perrillo empezó a huyar muy, muy. El perrillo. Que tuvo un lamento muy, muy fuerte, muy triste del perro. Que empezó a huyar y a huyar y a huyar. Y que mi abuelita pues se quedó pensando. Ella no, ella casi no creía en esto. A pesar de que tuvo experiencias y cosas paranormales. Pero no creía en nada de eso. No se sugestionaba pues.
Entonces hice mi abuelita que ese día sintió esta tristeza de oír al perro como huyaba. Y al poco ratito le marcaron para avisarle que su hermano había fallecido. Mi tío murió de una manera extraña. Bueno, ya después se dijo que a lo mejor lo habían matado. Y después la aversión que dieron los doctores se ahogó. Y por eso murió. Esa fue una. Y la otra, una amiguita una vez me platicó. Que ese día tuvieron un pleito muy fuerte en su casa igual. Fuertísimo. Y dicen que cuando voltearon.
O sea que las cosas estaban tan terribles ese día en la casa. En su casa de ella. Que vieron como una serpiente iba saliendo de su casa. O sea algo súper extraño, ¿no? Porque regularmente no ves serpientes. En una ciudad ya tan poblada y así. No se ven mucho serpientes, yo creo. Pero dicen que iba saliendo una serpiente. Entonces yo siempre he sabido que cuando hay ese tipo de energías. Pues lógicamente que el hílico siempre está presente. Y por eso es que se presentan este tipo de animales.
Por decirlo. Les platico una vez el caso de mi tía. Que cuando falleció su niño. O cuando iba a fallecer su niño. Ella se llenó de chinches terriblemente. Que decía mi tía que pasabas la mano por los cuadros. Y que eran cientos de animales de esas. O sea, son de los animales más asquerosos. Bueno, todos los animales de esas son asquerosos. Viendo las cucarachas. Yo creo que es más cuando hay alguna energía baja. Yo creo que es eso. Que sí pasan esas cosas. Pero no tienen una explicación.
Entonces, estamos en un momento en que todos. Todos a todos. Saludos mi querida amiga. Muchísimas gracias reggie. Por tu relato. Y te agradecemos bastante. Sí. Vamos a seguir recibiendo estos comentarios. De las proyecciones astrales. Que son un tema. De bastante interés y debate. Tanto en círculos espirituales como científicos. cuerpo astral, las experiencias personales, sobre todo contadas aquí mismo, han practicado
personas la proyección astral. Ya nos decía Maripaz que ella a decisión puede decir a dónde ir y otras personas es al azar. Vámonos a una pausa y continuamos el Miedofon 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Va a cambiar la vida? RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo
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Hola, buenas noches. ¿Cómo quien tengo el gusto? Oh, soy Maripaz. Ah, Maripaz Duarte. Hola Maripaz, bienvenida amiga. ¿Desde dónde nos escuchas? Desde Carolina del Norte. Excelente amiga. ¿Y qué nos quieres platicar? Oh, bueno, sobre el tema que tenían hoy. Bueno, la que teníamos hoy. Bueno, les estaba comentando primero de los sueños que he tenido, que sueño dentro de mis sueños. Porque no es la primera vez, ya me he pasado varias veces. A ver.
Pero es bien, pero es bien chistoso porque, por ejemplo, estoy estoy soñando y de repente no tengo interacción con las personas, solo miro personas y las miro y es cuando despierto. Pero estoy soñando, pero sigo soñando porque vuelvo a despertar. Ok. Sí, ya me ha pasado varias veces, como unas tres veces me ha ocurrido eso. Y sí me daba mucha tentación de cómo se le llama fenómeno o qué es la realidad. Es un falso despertar y tú tienes también esta conexión y posibilidad de, nos decías,
hacer proyecciones astrales. Lo que nos llamó la atención es que decías que tú puedes decidir a dónde ir. Sí, fíjate que, por ejemplo, un decir si estoy soñando, a veces como que estoy consciente, consciente puedo decidir, quiero ir aquí. Aunque se oye medio chistoso, pero hay veces que quiero volar y llego a lugares y voy viendo las calles y voy viendo, puedo ver muchos detalles. O sea, dices quiero volar, mejor dicho, piensas en volar y vuelas. Sí, sí. Ajá, muy bien.
Sí, y te digo, puedo ir viendo las calles y voy, estoy consciente, a dónde quiero ir y lo que voy mirando y todo así. Sí, muy bien. Ahora, ¿esto lo haces con plena voluntad o no sabes cuándo va a suceder?
No sé cuándo va a suceder, pero hay algo que he hecho algunas veces. Por ejemplo, me pongo como a meditar, no estoy dormida, pero como que estoy meditando y me concentro si tanto en un lugar y así en mi mente puedo empezar a ver, puedo empezar a hacer recorridos, pero muchas veces cuando lo hago de esa manera me duele mucho la cabeza y ya no lo hago, mejor paro. Ajá, cuando lo haces de esa manera te refieres a que tú meditas y te proyectas en un plano,
¿verdad? Y te duele la cabeza mientras lo estás haciendo o después de hacerlo? Después de hacerlo, por ahora sí tengo que parar porque me empieza a duele mucho la cabeza. Ah, ok, es como un desgaste mental, ¿no? Quizás, quizás es. Ya, sí. Sí, pero es bien raro. Tal vez se debe a que lo que necesitas es como más práctica para que tu pensamiento no sea tan intenso, sino que sea un poquito más ligero y entonces el esfuerzo mental no sea tanto.
Sí, sí, en realidad sí me dan bastante tentación de investigar y leer acerca de eso, pero sí, sí se me interesa bastante.
Ahora por ejemplo, tú has pensado, haz de cuenta que estamos hablando tú y yo ahorita y tú has pensado tus ojos, has pensado tus ojos, has cerrado tus ojos y piensas aquí en la cabina y has pensado en trasladarte hacia la cabina o bueno, no aquí, sino en algún lado, te dije ese ejemplo porque estamos platicando, pero haz de cuenta que con tu esposo o alguien de tu familia que no esté cerca, tú te piensas que estás allá y lo has podido lograr, nunca lo has intentado.
Lo visualizo, pero no, no, nunca lo he intentado así en realidad. Exacto, esa es la visualización, exacto. Ok, pues esa es la forma en que no sé si has escuchado al maestro Soham, que en ocasiones opera de ese modo. No, no, la verdad no, no lo he escuchado. Bueno, él dice que a través de estar platicando así entre tú y yo, se concentra en la persona con la que está platicando y entonces él hace lo que le llamamos un contacto astral.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, ya me acordé que sí, yo lo he escuchado. Pues es una forma, es decir, esto a la mejor a través de la práctica, a través de llegar poco a poco al dominio, obviamente tal vez el problema que tienes, tal vez la molestia que te causa después de hacerlo, puede deberse a que primero hay que caminar antes de correr. Entonces es poco a poco, no te emociones, tranquila, sí, y hazlo consciente.
Si lo haces con plena conciencia vas a lograr muchas cosas, muchos objetivos, por ejemplo detectar a partir de qué momento te empieza a doler la cabeza o a partir de cuánto tiempo o no sé, ahí necesitas tú empezar a entender. Sí, sí, sí, en realidad sí, quizás hasta bueno, sí, voy a empezar a investigar más. Claro, amiga, muy bien, pues muchísimas gracias, no sé si quieras agregar algo más. Sí, bueno, pues me dio mucho gusto saludarlos, ya tenía tiempo que no los escuchaba. Sí, ya vimos.
Sí, pero qué bueno que estás aquí. Sí, hasta luego, que pase buenas noches. Igualmente. Muy buenas noches. Ok. Muchísimas gracias a Maripaz. Pues mira, ella tiene esa facilidad de trasladarse. Yo conocía a una persona que él decía que podía hacer viajes astrales, así a voluntad. Comenzó primero cuando se dio cuenta de que él estaba acostado en su cama y de repente él se miró ahí acostado. Ah, caray, ese soy yo. Y luego dijo, a ver, pues voy a ver si puedo salir de mi recámara.
Salió de la recámara. Y luego dijo, pues voy a ver si puedo salir de la casa y salió de su casa. Esto se lo estoy platicando en varios episodios, o sea, no todo en la misma noche. Pero ya cuando salió de su casa, él me platicó, no, me dio mucho miedo, ya no lo quise volver a intentar. Dice, no, no sé, me dio mucho miedo, me pasan por mi mente muchas cosas de que ya no puedo regresar, de que cuando regrese mi cuerpo va a estar ocupado por otro ser. Muchas cosas. Dice, mejor decidí ya no hacerlo.
Sí, también sabemos que cuando hay este tipo de experiencia se encuentra lo conocido como el cordón de plata, que es lo que une el cuerpo físico con el estrés. Exactamente. Dice, pero siento que las personas con alma más relajada, positiva y una persona tranquila pueden tener mayor capacidad de controlar y aprender estas técnicas. Cierto? Por eso dicen, dicen que si tú tienes el deseo de desarrollar algo así, pues que tienes que empezar por practicar la meditación.
Que la meditación sería el primer principio para poder lograr esto. Y dice, profe, ¿tiene Inacho alguna vez les compartió el maestro Soham? Una experiencia sensacional de viaje astral, porque imagino que si lo realiza el máster. Bueno, mira, sí nos ha compartido muchas cosas. De entrada lo que platicaba ya hace un momento, no? Hace sus sanaciones, si se le puede llamar así, en astral. Es decir, a través de un contacto, sea por voz, sea por una llamada, sea por zoom.
Él se proyecta, es lo que dice él. En realidad nunca nos ha platicado el trayecto de aquí a allá, sino que simplemente como una llamada telefónica. Es decir, yo te llamo y tú me contestas de aquel lado. No es que yo te llame y esté yo consciente de todo el recorrido que estoy haciendo ahorita. Tú, profe, estás, me parece en Baja California Norte, creo, ¿no? Entonces yo hago mi recorrido hasta Baja California Norte, por dónde tengo que pasar, montes, valles, talala, talala.
No, simplemente es de aquí, me proyecto hacia allá y allá recibirías tú esta presencia o esta proyección. Así es lo que él nos ha comentado. Bueno, aquí también tenemos, nos dice, buenas noches, Gina y Nacho, les pido por favor que en sus grupos de oración se pueden poner a mi padre, que falleció, digamos, por causas normales.
Le pido, les pido a sus grupos de oración para que pidan por su alma, para que descansen paz su nombre José Amalio Méndez Rangel desde la ciudad huasteca Potosina, ciudad Valles. Claro que sí, cuenta con ellos. Excelente, no? Bueno, pues ahí está. Oye, bueno, nos vamos a ir a la pausa en unos instantes y regresamos porque tenemos aquí varios amigos que nos están haciendo comentarios. Pero si te parece, Gina, vámonos al corte para continuar.
El Miedofón cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse aquí en La Mano Peluda. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Hola, hola, muy buenas noches a todos los Pelomaniacos. Mi nombre es Arturo Riaquez de Chihuahua. Un saludo para la señorita Gina Abilés y para el señor Nacho Muñoz y para el maestro Eric Sohan que tal vez ahorita salga.
Yo quería comentar algo ahorita que estoy escuchando el tema. A mí se me facilita más el tener la visualización cuando hablo con una persona en particular, no con cualquier persona me pasa, pero también hay veces que quiero que esté teniendo como una revelación o estoy teniendo reciente información así de la nada estoy discerniendo y si hablo con esta persona, estoy platicando con esta persona, como que fluye más esa claridad. Tipo de experiencias y muy apegada al tema.
Ahí está claro. Dice Albert Roosevelt. Saludos a todos los Peludos y a toda la gente del estado de Veracruz desde Chicago, Illinois. Hola, buenas noches, Cynthia. Hola, buenas noches, sí Gina saludas, ¿cómo están? Buenas noches y te saludamos hasta el otro lado del mundo. Sí, ya que batallo un poquito en conectarme más en los en vivos, pero aquí andamos. Excelente, porque además quieres participar acerca del tema.
Sí, mira, este seguramente mi mamá me va a estar escuchando mañana en la mañana porque le mandé el link sobre los viajes astrales. Este ella siempre ha tenido sueños muy extraños. Ella sueña mucho que va a visitar a familiares o amigos que han muerto o que ya no sabía que estaban muertos y es como si ella se fuera al mundo de los muertos porque convive con pura gente que ha fallecido en sus sueños. Entonces, ella me contó que una vez ella no sabe controlar esto sobre los viajes astrales.
De hecho no sabía, pero una vez ella soñó que quería ir a. Yo que conocé la torre y fel, algo así, pero bueno, ella soñó que quería ir y que viajó o sea que voló hacia hacia ese lugar y lo conoció todo y dio y todo. Entonces, este pues ella dice que no entiende cómo es que conoció esa ciudad, dio la torre y fel y todo si ella nunca lo había visto ni por foto ni video ni nada.
O sea, ella no tenía idea de que era así, pero así como lo vio en sus sueños, ella lo miró y entonces ya después, este pues platicando, ya le dijeron que lo que pasa es que ella tenía viajes astrales y pues así le pasa que sueña que va a algún lugar y entonces este pues sí, como viajes astrales, ella no lo sabe controlar. Otra cosa es que ella siempre a veces a la noche siente que alguien se sienta en su cama.
Dice que siente cómo se sienta en la orilla de la cama y a donde ella tenga su recámara siempre siente esta persona que se sienta en su cama. Pero no la viste. Solamente la siente. No, no ve nada. Sí, solamente siente que se sientan en la cama.
Entonces, pues yo pienso, no sé, pero como le ocurren en donde esté y hasta en México, en Estados Unidos o se cambia de departamento, donde sea, como siempre tiene eso, yo le digo que tal vez sea porque como ella tiene estos viajes astrales, tal vez sea que ella misma como se siente, si sabes, como su espíritu o con lo que se le sale del cuerpo, que ella misma se siente en la cama, pero pues no, no sea lo mejor que sea ella misma la que
se sienta en la cama, es que no es que haya alguien más además de ella, sino que podría ser que en este viaje astral ella sea la que esté cerca de su cuerpo físico. Sí, es lo que yo pienso, verdad, pero no sé. Cuando ve esta silueta, ella siente alguna sensación de miedo, algún escalofrío o no, se siente cómoda.
No, ella le da miedo porque dice que es pues no, no más dice que siente que se sientan en la cama y ella está dormida, pero ella no, o sea, como lo siente y se despierta, como no, como no quiere abrir los ojos, no quiere ver quién es y no más tiene como siente que alguien se siente en su cama, pero no ve a nadie y si le da miedo. Esto le ocurre de manera continua o muy esporádicamente? No, si le sucede muy, muy seguido.
Ella, este, pues él tenía una pareja en México que tristemente falleció y esta pareja se le aparecía mucho en los sueños. Le daba algún mensaje? Le decía que él no la quería dejar y o sea, ella como que lo sentía también, lo sentía ahí en la casa y pues cuando se vino para acá también a veces soñaba con él y lo sentía él, pero bueno, no lo sentía, lo soñaba más bien, más en México donde vivieron juntos es donde ella lo sentía mucho, que le hablaba al oído y cosas así.
Entonces mi mamá pues le dijo en el sueño, le dijo es que tú ya no estás aquí, te tienes que ir. Ah muy bien. Pero él como que ella soñaba como que él estaba muy aferrado a estar con ella.
Pero fíjate, en medio de este dolor tu mami actuó de una manera muy sensata diciéndole tú ya no perteneces aquí, sí pudo haber sido este apego en estos sueños que se conocen como de visitación cuando efectivamente nuestras familias fallecidas nos visitan y nos pueden dar un mensaje, una despedida, pero el hecho de que ella le haya dicho trajantemente tú ya no perteneces aquí, esto seguramente le ayudó a él a alijarse.
Después de esto te ha comentado si sigue teniendo la sensación de su presencia. No, ya no ha dicho que lo que siente su presencia, pero lo de la cama es lo que le sigue pasando, que alguien se sienta en su cama.
Mira esta teoría que tú dijiste es una posibilidad en cuestión espiritual, no podemos ser tajantes de decir esto no puede ser así, pero también es la presencia de alguien que ahora no creo que haya sido su pareja, sino que si a ella le representa esta sensación de temor es cuando podemos creer que puede ser alguna presencia negativa. Es un asedio. Siempre le digo que les marque, pero le da vergüenza.
Le debías de animar, sabes que estamos entre amigos y que no hay problema con todo lo que pueda contar, aquí siempre predomina el respeto. Sí, pues sí le trato de decir a Ana le comenta y cuando estábamos viviendo juntas pues ya yo les marcaba y ella le daba el teléfono a ella. Pero como ahora están separadas. Sí, nada ni cómo obligarla.
Ah qué cara, esperemos que muy pronto ella se pueda animar porque también esto de platicarlo ayuda a tratar de entenderlo o de estar más tranquila y entonces vamos a esperar que tu mamita se pueda reportar con nosotros. Sí, saludos chicos y pues acá andamos ya saben. Te mandamos un abrazo. Hasta Corea. Sí, saludos, hasta luego. Gracias. Bye bye. Bye. Hasta luego mi querida amiga.
Hoy esta noche apareció dos veces, eh, primero nos envió un audio mi querida amiga y ahora pues ya sí en vivo para explicarnos. Fíjate hay llamadas que ahorita estuvimos con ella hasta Corea y que se escuchan claramente y a veces aquí en la misma ciudad hay mucha interferencia. Y se oye bien gaso, no? Como dicen los amigos de Shihuahua, se oye bien gaso.
Oye, pero mira, muchas personas tienen la duda, tienen, por ejemplo, el Carlitos Olvera dice una pregunta al maestro, sería si un ente se mete en tu cuerpo, tu alma donde está? Es una muy buena pregunta mi querido Carlos. Mira, yo te voy a decir algo. Se supone que lo que nosotros conocemos como el cordón de plata que mencionaba Gine hace un momento es exactamente lo que une el cuerpo físico con el cuerpo etéreo.
Es decir que cuando se supone que hay este desprendimiento no es que quede un hueco, sino que está tu cuerpo ahí físico, tu cuerpo inerte, acostado en una cama o en un sillón donde sea y sale tu alma, sale tu, o algunos dicen que es el espíritu, yo dudo mucho que sea el espíritu, pero sale esta esencia a caminar, a vagar, pero haz de cuenta que fuera como una especie de telaraña, o es decir, va estirando, estirando, estirando, estirando,
estirando, estirando, estirando, estirando, estirando, no queda un hueco. Es como si tu un guante de latex, uno de los dedos los sacas por el interior, los sacas por donde entra la mano, o sea volteas, no volteas todo el guante, sino nada más ese dedo y lo metes y lo sacas y lo estiras y lo estiras y lo estiras y lo estiras.
Siendo parte del guante, aunque lo estires hasta donde sea, hasta donde, acuérdate que estamos hablando de un aspecto astral, es decir, difícilmente se va a romper y por esa razón cuando hay un sobresalto, cuando hay un exabrupto, sueltas lo que estiraste del guante y qué pasa, se regresa, se regresa de inmediato como un ligazo, se supone que eso es lo que sucede, se supone, entonces no es que tu abandones el cuerpo ya, si tu
abandonaras el cuerpo ese sería un gran problema, ese sí sería un gran problema, porque, porque queda la casa abierta y es ahí donde hay un gran conflicto de lo que pudiese ocurrir y vamos a seguir platicando de esto, mientras tanto escuchemos.
Hola, hola, Genia Gancho, saludos a toda la familia Ploemaneacan, pues yo tengo recuerdos, según yo este recuerdo que tengo era de cuando yo tenía como unos seis, siete años, pero apenas este fin de semana que fui a visitar a mi mamá al panteón, estuve haciendo cuentas porque mi tío que falleció estaba al lado de mi mamá y estaba haciendo cuentas y me di cuenta que ese recuerdo que yo tengo no es de cuando yo tenía seis o siete años,
sino de cuando yo tenía cuatro años, bueno, lo que sucedió en esta ocasión fue que a mi mamá le avisaron, obviamente que le avisan como eso de las cinco de la tarde que mi tío había fallecido y le mandó a decir a mi hermano que por favor me cambiara, subí yo con mi hermano, me cambió, me puso un pantalón de pan a verde y una playera a café y nos fuimos al estado de Clascala porque mis abuelos viven ahí, ellos viven en un cerro, ellos
viven solitos, no hay luz, no hay agua, no hay nada, ellos viven solitos en este cerro y mi tío se había desbarrancado, se había caído a una altura de unos ochenta, noventa metros, era bastante la caída, entonces cuando nosotros llegamos ya estaba mi tío en una caja y ya estaba en el ataúd y a mi obviamente no me dejaron verlo porque ya estaba muy mal, obviamente pues quedó muy mal, muy golpeado, de hecho me dijeron que la cabeza se le había
partida en cuatro y bueno fue todo un caos, a mi nunca me dejaron verlo, no me dejaron despedirme de él, yo a este tío, los recuerdos que tengo con él es que yo lo quería mucho, o sea que yo jugaba mucho con él, cuando llegamos en la noche y todo los iban velando y al siguiente día obviamente como había quedado el cuerpo pues tenían que sepultarlo pues rápido, entonces yo me acuerdo que el otro día todo el mundo andaba corriendo,
pues organizando las flores, quién lo iba a bajar porque pues digo que ellos vivían en un cerro y para bajar el pueblo era como de una hora caminando, hora y media, entonces andaban consiguiendo un carro para bajar, obviamente el ataúd y entonces andaban organizando los carros, no los adultos, y yo me acuerdo que de repente estaba trabajando con mis primitos y una persona, nunca vi a la persona, sino solamente vi la mano y la voz, pero era la
voz de un hombre y me dijo, vente vamos a jugar, y yo le dije sí y le di la mano, y ahí bueno, yo sentía que yo iba a agarrar la mano de esta persona, entonces yo iba muy contenta con esa persona que me dijo que vamos a ir a jugar y no sé qué, cuando de repente yo siento un jalón de greñas y a mi mamá decirme, hija de la tostada, ¿a
dónde vas? ¿qué no estás viendo? ¿qué estás haciendo al barranco? Yo no me había percatado de esto, y yo tenía ese recuerdo, yo tenía el recuerdo que yo había agarrado esa mano de esa persona, de ese hombre que me iba a ir a jugar con él, muchos años después mi mamá está en una reunión familiar, yo le hice el comentario, ay le digo porque me jalaste el cabello, te pasas, le digo, ¿te acuerdas? le digo que cuando yo iba a
jugar con esta persona, tú me jalaste el cabello, me dice, ¿qué estás loca? Dice, tú ibas sola, le digo no, yo iba con un hombre, él me dijo que iba a jugar conmigo y me agarró de la mano, y nos fuimos caminando, me dice mamá, no, tú estabas sola, nosotros te empezamos a buscar como locos porque ya nos íbamos para el panción y nadie te había visto, hasta que una de tus tías dijo, mírala, allá va, allá va Rosy, entonces cuando te
señaló, tú ya ibas de camino para el barranco, o sea, tú ibas caminando solita para el barranco, y ahí fue cuando yo me eché a correr para agarrarte porque tú ibas, nosotros te gritábamos, pero tú ibas bien contenta para el barranco, y yo me eché a correr y te alcancé a agarrar nada más de la coleta, dice, porque tú ibas directo para el barranco, le digo no, es que yo iba con una persona y me dice no, tú ibas sola, y no, después de eso mi mamá me pegó,
y ella me dijo no, tú ibas sola, y yo le pregunté a mi otra tía que fue la que me dijo, mira, allá va Rosy, me dice sí, Rosy, tú ibas sola, dice, tú ibas sola, le digo es que yo les juro que yo iba con una persona, yo tengo muy claro, le digo la imagen de la mano de esta persona, que era un hombre porque la voz que me habló a mí era de un hombre, le dijo, vamos a jugar, y yo le dije que sí, entonces todos oponemos que ese hombre era
mi tío, que me quería llevar, y yo pensé que yo tenía como 6, 7 años, y haciendo cuentas apenas que vi cuando falleció él, yo tenía 4 años, apenas iba a cumplir los 4 años, les digo que acá me han pasado muchas cosas, les digo que yo soy la locada de la familia, saludos, Jen y Nacho.
Pero aquí este hombre tú no lo reconociste como tu tío, a él si lo hubieras ubicado, y además tu tío no creo que haya querido tu mal, era una entidad negativa, si quería cumplir un propósito funesto y estuvo a punto de hacerlo. Claro, sí, sí, menos mal, ¿verdad? Yo creo que tu mami te pegó pero por la impotencia y la desesperación de imaginar lo que hubiera pasado si no hubieran llegado a tiempo, no por esa impotencia.
Claro, sí, Oscar Román saludos a todos mis amigos desde el Aredo, Texas, bienvenido Oscar Román, bienvenido amigo, también a Lety Barbosa, mi querida amiga, saludos a Jen y a Nacho, Lety Barbosa, te mandamos un fuerte abrazo.
A todos los amigos que también aquí se encuentran participando, gracias, y algunos de ustedes nos comentan, no, pues yo también he tenido sueños astrales, pero en ocasiones aquí, mira, Margarita nos dice que a ella no le gusta y que ella no puede decidir a dónde ir, sin embargo ha tenido esa experiencia y cuando se da cuenta que efectivamente está fuera de su cuerpo, regresa rápidamente. Pues haces bien, si te provoca miedo haces bien.
Ya comentábamos hace un rato que las personas tienen miedo de separarse de su cuerpo y existe la duda si es que mientras están separados de su cuerpo se puede meter un ser a nuestro cuerpo e invadirlo. Yo lo veo un poco difícil, por lo que ya les explicaba hace un rato, no puedo asegurarlo de verdad, desde luego no lo puedo asegurar con certeza, lo que sí es que comento lo que ya se ha platicado, lo que hemos comentado con algunas otras personas que manejan muy bien el tema.
Hay algo que es diferente y que sí puede ser muy peligroso porque son situaciones distintas, o sea, mientras tú estés en tu cuerpo, estás dentro de tu burbuja, esta burbuja puede ser maleable, se puede estirar, les mencionaba yo haciendo una analogía como con una telaraña y realizar ese viaje astral y sigue sellado herméticamente. Pero algo diferente sucede cuando tú entras en una meditación o entras en un trance y dices voy a poner mi mente en blanco.
Cuando tú pones tu mente en blanco ahí sí realmente quedas vulnerable, ojo, hay que tener mucho cuidado con eso de poner la mente en blanco porque puede ser muy peligroso. Muchísimas gracias por estar con nosotros, participar y escuchar estos relatos, poco a poco vamos conociendo todos, así que la invitación es que participes. Mañana tenemos una cita, que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy Gina Áviles.
Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque escuchamos buenas historias, en serio, que nos hacen pensar. Que tengas una estupenda noche, que descanses y como decimos aquí, cabo. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.
