grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirímpicos, espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito que es la historia de la humanidad, es la historia de la humanidad. Y es la historia de la humanidad. Y es la historia de la humanidad. Para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, buenas noches.
Gracias por estar aquí en el programa donde vamos a platicar de lo increíble y por supuesto de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos inicio a una noche completamente diferente. Queremos tu participación a través de las redes sociales, Facebook, YouTube, pero también en Spotify, la mano peluda Grupo Fórmula, la multilínea 55 52 79 22 91 y la página www.radioformula.com.mx.
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Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlan, Monterrey, Posa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.
El sanatronio de Bellitz, construido en 1898, es una imponente estructura ubicada en un remoto rincón de Alemania, cerca de la ciudad precisamente de Bellitzer, lo que en su momento sirvió como un hospital militar durante las dos guerras mundiales y albergó pacientes famosos y reconocidos como Hitler. Ahora, Georgia como un sombrío recordatorio de un pasado turbulento.
Este lugar, hoy abandonado, ha generado una serie de leyendas y horrores que atraen a visitantes intrépidos y atraídos por lo paranormal. Hoy te vamos a hablar de los oscuros secretos de un hospital abandonado entre leyendas y pesadillas.
¿Por qué crees tú que en los lugares donde hubo tal vez sanación, donde hubo tal vez milagros, también por supuesto hubo muerte, hubo dolor, llanto, tristeza, todas las emociones se juntaron en un solo sitio y después de dejar el edificio completamente abandonado, ¿por qué razón hay manifestaciones? ¿Tú crees en esto? Vamos a platicar al respecto y muchas cosas más, principalmente queremos oír tus relatos, tus historias.
Mi nombre es Marco Antonio y tengo algunas historias que he tenido ganas de contarles desde que conocí el programa. Muy bien. Estaba todavía Rubén García Castillo cuando... Un paz y un descanso, amigo. Pero ya estamos. Muy bien. Y es para contarles la historia de una persona que salió de la nada. Resulta que yo trabajaba, yo era operador de audio con algunos grupos musicales y salíamos en la madrugada de trabajar.
En una ocasión que íbamos a salir de trabajar en la noche en un evento, resulta que se adelantaba el horario y salíamos a las 3, pero ese día prácticamente salimos a las 2. Y yo calculo que pasó una hora de salida de mi trabajo a llegar a mi casa porque solo tuve que recoger algunas cosas, unos micrófonos, guardarlos y retirarme de mi casa. Cuando yo llegué a donde vivía, que era una escuela, yo caminaba aproximadamente 50 metros de la esquina donde empezaba la escuela a la puerta de entrada.
Ahí a un lado había otra escuela que tiene la entrada de ese lado y otros 50 metros para el jardín de patio. Entonces, yo llegué desde que llegué a la esquina de donde empieza la escuela, preparé mis llaves porque habían asaltado a las compañeritas que trabajaban ahí, que hacían el aseo. Entonces, preparé mis llaves para llegar, abrir la puerta pronto y meterme esperando que no llegara nadie a querer me asaltar.
Por lo mismo, yo estuve volteando, volteaba para todos lados, para atrás, para la... la escuela estaba del lado izquierdo, yo volteaba para el lado derecho. No había nada, no había carros donde se pudiera ocultar a alguien, no había nadie. Así es, cuando llegué a mi casa, abro la primer reja que es una reja de... que le llaman mixta, que abajo está tapado con una lámina y la otra mitad es de barrotes. Abro, llego, abro, antes de meter la llave volteo hacia atrás para que no viniera nadie.
Meto la llave, abro y cuando me doy la vuelta para cerrar la puerta, estaba un señor parado ahí, un señor bajito con un sombrerito como de paja, un pueblerino, una chamarrita, con una mirada muy fija, sin expresión. La verdad, al dar la vuelta y verlo del otro lado de la reja, que ni siquiera me dio tiempo de cerrarla, pues el susto fue tremendo. La verdad, yo... se me fue el habla, me le quedé viendo y balbuceando. Primero le dije una grosería y después le pregunté que...
¿Quién era? Que de dónde había salido, porque dije no es posible que yo de frente no veo nadie, a la derecha no hay nadie, volteo a mi espalda y no hay nadie y solo tardo en pasar la reja y está ahí ese señor atrás de mí. Entonces le pregunto ¿Quién eres? ¿De dónde saliste? Y me preguntó, lo que me dijo fue buenas noches, busco una iglesia. Yo la verdad no, primero así, por mi confusión y el susto no me extrañó tanto que me dijera de una iglesia a las 3 de la mañana.
Mi pregunta era ¿De dónde salió? ¿Cómo apareció atrás de mí si no había nadie? Digo, un carro donde se escondiera o un árbol, no. Entonces le dije ¿Cuál buscas? Y así sin expresión y nada me dice la que sea. Coincidentemente, esta escuela está casi en el centro de cuatro iglesias. Hay una arriba, a la derecha y a la izquierda y otra y abajo hay otra. Hay cuatro iglesias y la escuela está en el centro de las cuatro iglesias. Al caer en eso me sorprende más.
Dije ¿Por qué una iglesia, la que sea, a esta hora y de dónde salió este tipo? Bueno, solo me decía, no importa la que sea. Digo mira, de aquí hay una, acá hay otra, aquí otra y acá otra. ¿Cuál quieres? La que sea. Solo quiero una iglesia. Yo no recuerdo haber visto su cuerpo porque su cuerpo lo tapaba la parte de abajo de la puerta. Ahorita vamos a regresar contigo permíteme el Miedo FON. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos.
Cuando el sabio señala a la luna, el tonto se pija en el dedo. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano tenuda. Regresamos con la conclusión de este relato. Solo le veía el puro busto, en las estatuas de homenaje. Hacen los bustos del pecho para arriba. Era lo único que yo le veía, ni siquiera las manos. Dije ¿Cuál es la más cerca? Pues más cerca, todas tan igual. Bueno, ya lo mandé a una que estaba atrás de la escuela. Algunas calles atrás de la escuela.
Y me dijo gracias. Se dio la media vuelta. Y empezó a caminar sobre la barda de la escuela que les comento. Él se había comentado que son aproximadamente 50 metros. En cuanto él se dio la vuelta y empezó a caminar, no sé, tardaría yo dos o tres segundos. Abro la puerta porque ni siquiera la había cerrado. Nada me la jaló. En mi asomo para ver con quién venía, si subía algún carro, una bicicleta, no sé, ¿no?
Y peor fue mi susto porque el señor ya no estaba. En dos o tres segundos que tardé, el señor desapareció. En esta escuela nos habían pasado algunas cosas como oír voces, risas de niños, ver una persona sentada en una banca, cosas así. En alguna ocasión vi salir de un muro que había ahí. Son, si yo le digo, fantasmitas porque era una figura pequeñita, blanca, como traslúcida más bien, como transparente. Salir y perderse en medio patio.
La verdad es que hay otra puerta que accede al plantel porque esta puerta que abro daba a un jardín. Y ya no sabía yo si abrir y cerrar y subir a la conserjería porque la conserjería está arriba. La verdad es que pasé, no sé cuánto tiempo pasó, pero fueron minutos que se me hicieron horas. Hasta que por fin decidí subir a mi casa. Me encerré y por varios días, yo creo que meses, estuve con el temor de llegar y volver a encontrar esa persona.
Que solo buscaba una iglesia a las tres de la mañana, que apareció de repente y se desapareció de repente. Esta es una de las historias que yo les quería contar. Posteriormente mandar otros mensajes con otras historias que tengo por ahí, como el llanto de la llorona y algunas cosas más de parecidos. Muchas gracias que tengan una aterradora noche, Gina y Nacho. Saludos, abrazos. Saludos, gracias por compartir y por supuesto que juntos escuchar más de estas vivencias. Claro, imagínense ustedes.
Y además de esta reflexión que llega al final nuestro amigo, tal vez se trataba de un alma en pena que en la madrugada, en altas horas de la madrugada, andaba buscando un lugar donde pernoctar y orar. Tal vez, ¿verdad? No se sabe. Ahora, ¿ustedes conocen una iglesia que esté abierta a 24 horas? Me llegó la duda, ¿eh? No sé si exista algo así como para, en cualquier momento en que tengas una necesidad de bajarte a orar o de...
pues angustia, soledad, a cualquier hora del día, ¿puedas asistir? ¿Existen? A ver amigos, ayúdenme a descubrir si es cierto que podríamos encontrar un lugar así si tuviésemos, digamos que una gran necesidad, una emergencia, ¿no? Hace algunas décadas era común estas misas de gallo, ¿no? En diciembre. Sin embargo, por la inseguridad se han ido recortando estos horarios, entonces que una iglesia esté abierta a las 24 horas, pues no la conozco, ¿eh?
Quién sabe, a lo mejor sí hay. En la ciudad de México no tengo conocimiento de ello, pero ustedes díganos.
Y sobre todo, ¿sabes por qué, Gina? Mira, en hospitales privados, no sé, ahorita no recuerdo uno que sea de gobierno, digamos, del sector salud o algo así, que tengan una capilla, no recuerdo, ayúdenme también, porque sabemos que la gente que tiene familiares internados o que los van a operar o que llegan de emergencia pueden tener un lugar ahí donde reclinarse, arrodillarse y orar, ¿verdad? Con la necesidad tan grande que pudiesen tener en ese momento. Pero a ver, es buena la pregunta, ¿eh?
Y todo se usaba a raíz de este Wats, que nos mandó nuestro amigo, muchísimas gracias, porque sí me surge la duda si existirá por ahí alguna iglesia, no digo que sea católica, cristiana, o sea, alguna iglesia en donde pueda uno a cualquier hora ir a desahogarse. Exactamente, y vamos a esperar también tus relatos. Quiero contar un relato y una anécdota que me acaba de pasar hace poco
sobre una supuesta brujería que me realizó mi suegra. Con todo gusto, aquí no tengo tu nombre, pero nos encantaría saber, no se llevaba a cabo porque dices una supuesta brujería, pero nos encantaría saber de qué se trata. Eso, pues a ver, vamos a ver, conocer la historia y el contexto es siempre muy, muy importante, ¿verdad? Mira, dice Gabriel González, la primera misa es de 6 a 7 am y la última de 6 a 7 pm.
En caso de emergencia se acude a la casa parroquial que está enfrente o a un lado de la iglesia. Órale, vean, para que vean cómo de repente, Mónica Segura, aquí en Bryan, Texas está abierto las 24 horas donde está el Santísimo, dice mi querida amiga. Bueno, o sea, va saliendo información, es interesante. Y Luis C.T., saludos, amigo. Gracias por estar aquí y Víctor Javier Flores también.
Buenas noches, ayer que estaba escuchando el programa les quiero contar que llevo casi 11 años viviendo en Nuevo León. Yo tuve la dicha fortuna u oportunidad, como lo quieran llamar, de entrar a la casa de los tubos. Órale. Y sí se sentía un ambiente tétrico y pesado, salía hasta temblando, pero de dos años a la fecha la casa de los tubos ya no está deshabitada, ya está remodelada, ya la habitan, pero se sabe que aún
se escuchan y se miran cosas macabras, saludos y que pasen buena noche. Mira, sí, pues dice la oportunidad, la fortuna o pues esa experiencia espeluznante. Sí, que ayer nos comentaban que ya estaba habitada. Bueno, habrá quien, por ejemplo, le tenga mucho miedo a los ovnis y si entra con uno, pues le va a dar muchísimo miedo, ¿no? Pero habrá alguien que le gusten los ovnis y tiene un encuentro con un ovni o lo ve, por lo menos,
un avistamiento y diga, guau, qué suerte tuve. Depende ya de muchas cosas, ¿no? O sea, hace correcto su comentario, mi querido amigo, gracias. Y ahora también vámonos con más de estas experiencias que tú quieres contar y tenemos en la línea a Sailor Moon que ya nos decía hace un par de días que nos iba a contar algo y ya la tenemos aquí desde Tijuana. Buenas noches, ¿cómo estás, Sailor? A ver, otra vez mi amiga, ¿por qué no te escuchaste? Buenas noches.
No les escucho, tampoco los oyo, los escucho muy lejos. ¿Ahora? No. ¿Ya mejor? Un poco. Ok. Mi querida Sailor Moon, te saludamos hasta Tijuana y ¿qué nos vas a platicar, amiga? Hola, buenas noches. Pues ayer que les comentaba sobre el suceso de mi amiga, la historia de mi amiga. Sí. Pues ya ve que, como les comenté ayer, el domingo falleció su pequeño de 8 años por medio de un infarto. Pero de hecho acabo de llegar porque iba a verla hasta allá.
Y pues como les comentaba, ya ve que les aparecía sombras y olía mal su casa, sentía que como si hubiera un animal muerto. Siempre le llevó el padre a su casa de ellos. Ok. A ver, querida amiga, vamos a hacer una especie como de resumen porque seguro habrá muchos amigos que no siguieron el hilo de esta narración. Y si tú quieres recordarnos un poquito para refrescarnos a unos la memoria y para otros enterarlos del contexto, ¿cómo estuvo el asunto, no? Claro que sí. A ver, adelante.
Sí, mira, lo que pasa es que hace como tres semanas, casi al mes, la chica vive en Tapachula. Ella acaba de fallecer a su mamá. Y de ese suceso, a la semana de que enterraron a su mamá, empezaron a asustarlos en su casa con apariciones. Miraban supuestamente la sombra de su mamá, pero saber que no era porque decía ella que los miraba con los ojos brillosos y con el túnel casi como negro. Pero los asustaba porque miraba que sus ojos eran entre rojos y brillosos.
Los miraba desde lejos, desde su cuarto a la sala y siempre empezaban a escuchar ruidos. Y a la media noche empezaban los malos olores como animal muerto y era un aroma que no aguantaba. Sí. De ese suceso estuvo pasando continuamente hasta que me comentó ella que yo sabía cómo podría yo ayudarla, pero en este caso yo no puedo, o no sé tan poco de café. Entonces lo que les sugirí fue que fueran a una iglesia y les comentaron lo que estaba pasando.
Porque también de ese detalle, sus niños tenían tres niños pequeños, el de ocho años, uno de cinco y el otro de once. Ok. Entonces empezaron también a asustarlos a ellos, uno de ellos, el de ocho años, empezaba a como que si le entraba espíritus. Decía ella que decía muchas cosas de su pasado de ellos, que ellos, cómo le iba a saber el pequeño si apenas tenía ocho años.
Ajá. Ajá, y empezaban con, ya empezó con, cada día que despertaban con moretones, con rasguños y todo eso, sin que él se cayera ni nada en la escuela. Ajá, ya aparecían. Ajá, pues empezaron a pelear y le aparecían que un rasguño o unos moretones en el cuerpo. Sí. Ajá, y ya eso pues empezaron a sentir raro y continuamente eran los sustos que, y les movían las cosas en su casa.
Ajá. Entonces pues acudieron a una iglesia a comentar todo eso, pero como que no le hicieron mucho caso, dijeron que a lo mejor era alguna enfermedad el pequeño que tenía por los moretones. Ajá, sí. Y pues ella estaba, el 80% seguro que no era así porque pues su pequeño era sano, pues nunca le habían detectado en la enfermedad. Sí. Y entonces pues pasó el tiempo hasta ahorita esta fecha, el domingo que desafortunadamente falleció el pequeño.
Guau, oye amiga, ahí espérame tantito, necesito ir al corte, no te vayas por favor. Yo lo que sí. El miedo folio está listo, 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este email ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com Una cosa es una cosa, otra cosa es otra cosa. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda.
Continuamos platicando con Sailor Moon. Así es, ¿Aquí estás amiga? Sí, hola. Perfecto, amiga. Entonces este fin de semana reciente falleció el pequeño, el que le amanecían moretones y rasguños. Así es, así es. Desafortunadamente pues el fallecimiento, los doctores le determinaron un infarto. Pero hicieron, hasta entonces hicieron la proxia, es algo raro y no salió absolutamente nada de enfermedad. Y porque decían que los moretes pueden ser también cuando están malos del riñón, algo así.
Pero pues no le salió, en el estudio no le salió absolutamente ningún tipo de enfermedad al pequeño, estaba sano. Por eso sus papás piensan que lo que le pasó a su pequeño es porque a lo mejor por lo que están viviendo en su casa, los malos olores y todo lo que está sucediendo, de que los están asustando. Pero ven, ¿Cómo se le dice? El fantasma de la mamá de la muchacha de mi amiga.
Pero ya no es ella porque como atriamente dijo ella que si fuera su mamá no nos estuviera haciendo eso, no nos estuviera espantando. ¿Quién la ve a la mamá? ¿Perdón? ¿Quién es el que la ve? ¿Todos la ven? Ajá, todos. Su esposo y los dos pequeños más que quedaron ahí con ellos. ¿Cómo es que la ven? ¿De repente camina? Dice ella, ellos que siempre es a la medianoche cuando ya se van a acostar. En media hora que se van a acostar empiezan a los pasos en su casa, a mover las cosas, a tirarlas.
Y que de repente cuando me están cerrando los ojos, empiezan a hacer un rato. Y de repente cuando me están cerrando los ojos empiezan a escuchar pasos en la sala adentro y salen. Y ven una sombra en la oscura, como yo al duerme con la luz apagada, ven la sombra parada exactamente donde está su altar, donde tienen sus cenizas. Ahí se aparece en forma de una sombra. Así es, como si estuviera ella ahí. ¿Y la identifican porque la silueta es parecida a ella? Parecida a la mamá. Ajá, así es.
Y que vean precisamente su cara. O que lo ven absolutamente en la oscura. Ajá, la silueta así es, la sombra nada más. Así es. Y justamente está parada en el altar donde están sus cenizas de esta señora. Oh, ya. Y lo más aterrador para ella, y lo extraño, es que siempre su casa huele a carne podrida. Mal, como animal muerto. Sí, nauseabundo. Ajá, y luego pues que le tiran sus cosas y todo eso, y eso es lo que les ha estado asustando.
Y ahora pues con más frecuencia ahora que pues piensa a ellos que pues de ese mal que están viviendo en sus casas. Como yo quería a su niño porque lo jugaban, lo espantaban y miraban la sombra, casos así. ¿A este niño es al que más se espantaban? A este que se levantaban en las noches como sonámbulo. ¿El que falleció es el hijo de 5, de 8 o de 11 años? El de 8. El de en medio. Sí, el más pequeño. Bueno, ¿no? El más pequeño es de 5, ¿no? Bueno, el de 5, sí, sí es. Es el de en medio. Ok, ok.
Sí, sí, digo no te quiero contradecir nada más que para quedar claro, ¿no? Este punto. Sí, sí, el de en medio. Sí, el más pequeño es de 5. Ajá. Ajá. Entonces ellos piensan que ahí en la casa hay una energía muy negativa. Sí, hay una energía. Alguna es muy mala, así es. Y por... Yo lo que hicieron pues, perdón, ahora lo que hicieron ya se mudaron de casa. Están viviendo ahorita en un albergue desafortunadamente o afortunadamente porque ya no pueden vivir en esa casa.
Ajá. A los vecinos de ahí de donde ella vive han llegado y sienten la energía pues pesada es lo que dicen. Y este... y ahorita pues se fueron a vivir en un albergue. De hecho ya fue con los este... ¿cómo se dice? Con la autoridad y pues la autoridad no les cree. No, pues ¿qué les dice la autoridad? ¿No saben? Que a lo mejor que fallan a una terapia, a lo mejor están mal psicológicamente por lo que han sucedido del fallecimiento reciente de su mamá y de su pequeño.
Ajá. Y pues los llaman como locos. Sí. Porque el mal, esos males no existen y cosas así, ¿no? Sí, claro. Pues son incrédulos, escépticos tal vez. O se la llevan fácil, ¿no? Dicen pues ¿qué le vamos a hacer? Ajá. El niño se murió y ya no quieren meterse en mayores problemas. Dime algo, ¿el niño falleció en el hospital o en su casa? En su casa. En su casa se quedó de repente dormido. Ajá. Ya no despertó el otro día. Se quedó dormido y ya no despertó. Ya no despertó. Ah, sí es.
Ah. Ya no despertó y pues le digo que ahí está sorprendido porque todas las marcas que he dado en su cuerpo, como que si ahí hubiera pegado al niño. Ajá. Y no, oye, nunca hubo problemas con los papás que les dijeran, es que ustedes son los que le pegan. No, porque pues como ellos lo conocen mucho ahí, pues es un pueblito ahí, se llama El Manguito. Ajá. Y la gente la ayuda como ella pues es unida y pues nunca vieron violencia en su casa ni nada. Ajá. Y la gente los apoyó mucho.
Sí. Pues de hecho de ahí la, como ahí donde ella vivía, pues saben todo eso. Pero pues la autoridad no hay sino los apoyó la verdad. Sí, amiga, y... Porque el que les está ayudando es un padre, es una de la iglesia de ahí. Ajá. Que están resolviendo ese caso y viendo todo lo que está pasando.
Y ellos se van a, están en el albergue y están buscando otro, a lo mejor se van a ir de ahí del pueblo para ver que si es la casa o y a donde se cambie, esperemos que ya no siga igual o si sigue ahí porque a ellos el malo está siguiendo. Ajá. Y por qué, por qué se habrá ensañado pues en todo caso con ellos, habrán hecho algo malo. Cuando llevaron al sacerdote, ¿sí lo llevaron o no? Sí, lo llevaron a la casa a bendecirla.
¿Y qué cambios hubo? ¿no notaron nada? Ni que se pusiera más fuerte todo o que se mejorara un poco. Pues ella me comentó que al momento no hubo nada de presencias ni nada. Ajá. Lo malo fue ya más noche, la más fuerte, los movimientos y los ruidos y los pasos que dan adentro de su casa, le tiraban sus cosas más. En sus trastes fue roto, le tiraban los trastes, la ropa, como que si alguien hubiera entrado ya a robar o a escolcar.
Ajá. De hecho tiene fotos, me he mandado fotos y las evidencias y luego se los voy a compartir. Sí, se encontraron todo revuelto. Pues sí es. El caos total, el caos. Y luego ahí le va lo más feo o lo más curioso, no sé cómo se le pueda decir. A ver. Que el día que le tiraron, la noche sí, en la misma noche que fue el padre, pero a la media noche cuando encontraron todas sus cosas tiradas, en el piso ahí este, encontraron cruces invertidas. Cruces invertidas. Ajá, como con tierra negra.
Ajá. Ops. Eso es el miedo, por eso se salieron de esa casa, ese es el miedo que traen ellos. Que a lo mejor alguien le está haciendo maldad y no sabe ni quién. Pues sí, es una brujería ahí. Yo creo que sí. Y por eso se salieron de esa casa, porque dice que ya no pueden, ya no quieren exponer a los dos pequeños más. El de Onze y el de Tín. Ellos no han tenido ningún problema, ellos han estado normal. A ellos sí, con los que se están ensañando son con los niños.
Ajá. O sea, me refería a ellos, a los niños. El de Onze y el de Tín, ellos no han tenido ningún problema o sí también. Ahorita no, pero sí los asustan. ¿Y cómo los asustan cuando ven a la silueta esta o cómo? Ajá. Y no, sino que dice que antes de que falleciera este pequeño, les iban a su cuarto y les jalaban los piecitos. Ajá. Dejaban los piecitos. Igual tengo ahí las fotos que les voy a compartir, es que les dejaban las marcas de las manos en sus piecitos. ¡Oy!
Ajá. De donde los jalaban yo creo, ¿no? Suele suceder así. Porque entran los tres, dormían los tres juntos. Ajá. Y pues a lo mejor porque como que se ensañaba era con el pequeño que falleció, me imagino porque pues también a los niños o los otros, o sea como aísaban los tres juntos. Ajá. A mí no me atreven a ello, por eso lo asustaba. Sí, amiga. No, no. ¡Ay, qué tremendo! Los papás no sospechan de alguien o el papá que se haya metido con otra persona, pues com...
cometiendo un error, ¿verdad? o la mamá que se haya peleado con alguna gente o algo, ¿no? ¿No sospechan de nadie? Pues, pues con las personas no, pero dice lo único que, pues es lo que le digo yo que a lo mejor alguien que discutieron o no sé. Pero ella dice que a lo mejor puede ser ese, pero quién sabe. La única que, que pues no se lleva muy bien es con la suegra. Mmm. Pero pues no, no viven ahí en la misma casa, pues por eso viven aparte.
Ajá. Pero pues la mujer y la suegra, porque no la quiere, pues a la... para su hijo, mejor puede ser que vea. O sea, la señora hubiera querido otra mejor, otra mujer más valiosa para... o no sé cómo la veía ella, ¿no? Sí, la verdad es que... Como que no merecía su hijo. Ajá, ellos son personas sencillas, son humildes, pues tranquilas. Y pues el muchacho, el esposo de ella, pues es este, el maestro de, de, de escuela, de una primaria.
Sí. Y ella, pues una mujer trabajadora también, pero pues tranquila. A lo mejor pues ya ve que a veces hay personas de que, pues su mamá les quisiera otro tipo de personas y no las personas que eligen sus hijos. Sí, sienten que su hijo merecen algo mejor o... bueno. A ver, dame un segundito, mi querida Sailor, vamos a hacer una pausa nuevamente, no te vayas, por favor, ¿eh? Claro que sí. El Miedofon 5521935926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peduda.
Un hombre exitoso es aquel que gana más dinero del que su mujer gasta. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir, La Mano Peduda. Ya regresamos y estamos platicando con nuestra amiga Sailor Moon hasta Tijuana, nos estamos enlazando. Y pues sí, mi querida amiga, todo parece indicar que se trató de una brujería. Y lo extraño y lo feo es que no sabemos por qué razón. Hay la posibilidad de que fuera la mamá porque no quería su nuera.
Y por ese motivo, pues se ensañó, ¿no? tratando de destruir ese matrimonio. Qué difícil, quisiera pensar o decirte a ti que eso no es posible, que las mamás siempre hay que hacer lo que les gusta. Es posible que las mamás siempre ayudan a sus hijos, pero por las experiencias que aquí nos han narrado, sabemos que todo puede suceder, inclusive algo tan terrible como lo es que una propia mamá le haga daño a través de la magia a su hijo o a la familia de su hijo. Así es, así es.
Sí, y lo más terrible pues que en vez de pagar los adultos, pagan los pequeños, ¿no? ¿Verdad? Pues lo que pasa es que se agarran por lo más... Más débil. Más débil o más del lado, el punto más flaco, dice uno, ¿no? Así es. Y de ahí es de donde pues todo va tomando un color muy horrible. Amiga, pues esta historia bastante triste, por supuesto, sí muy interesante para nosotros que escuchamos.
Y en la generalidad todas las personas que nos oyen o pues la mayoría piensan que se trata, sí, posiblemente de una brujería. Así es, no, y está comprobado todo eso de que a veces hay la familia del esposo, de esposa, de una que no te quiere. Y hay veces que oran mal, pues si te hacen daño, que uno no lo quiera ver así o no crea, pero sí es cierto.
Yo lo tengo comprobado, no digo que no me hicieron maldad, pero pues mis sueros, cuando yo me junté igual con mi esposo actual que tengo ahorita, igual no me querían a mí, porque pues yo tengo una gran profesión, ¿verdad? Pero pues este trabajo y todo y... Claro. Siempre he trabajado desde los ocho años, la verdad, hasta ahorita. Ajá. Y pero pues cuando yo conocí a mi esposo pues no quería porque también él es maestra de una primaria.
Ajá. Y este, y la señora pues quería una igual de una profesión o mejor que yo, pues que quede para su hijo. Y si no, nunca me hablaron ni nada, pues yo no, yo siempre soy de las personas que preferí vivir aparte y no con la familia porque vivir entre la familia sale uno mal siempre. De tarde a temprano las cosas no les gusta y pues empiezan los problemas. Sí, sí, sí.
Y el año pasado que yo tuve un accidente fuerte con mi hijo que ya casi estábamos para morirnos, estaba yo embarazada este de siete meses y pues a veces afortunadamente yo lo perdí en ese accidente. Ay. Y pues empecé a recuperarme la rehabilitación que tuve, gracias a Dios, y muchas personas que no eran mi familia me apoyaron porque pues yo ya no tengo casi, yo ya no tengo familia la verdad más que mis hijos, mi esposo.
Ajá. Y pues mis amistades, pues mis amigos, mis amigas me apoyaron, no mi familia, yo tengo mi propio hermano porque tengo un hermano que pues nunca me fue a ver que me estalló desvielo de mi familia. Ajá. Y pues después de esto de que me recuperé y todo ya pues mis sueldos empezaron a verla, a verme diferente, a hablarme y todo. Ajá. Pero tuvo que pasar algo para que ellos vieran de que pues yo no era mala persona y me hablaran y ahora pues ya,
hoy este, ¿cómo se le puede decir? Soy la persona ya ideal para ellos. Ah, qué bueno mi amiga, pues te supiste ganar su corazón a base de demostrarles que tú eres una persona que se sabe abrir camino, que no se rinde fácilmente y que desde chiquita has aprendido a luchar por la vida, a ganarte lo tuyo de manera honesta. Y yo creo que eso rindió frutos al final, ¿no? Y por eso pues ya te aceptan.
Sí, ahora pues ya convivimos, gracias a Dios, no siempre, pero los meses de sembrina de diciembre ya vienen a mi casa y se los pagan con mis hijos. Y ya convivimos tranquilamente, ya no como antes. Mira, mira, ya se aceptó todo.
Y así yo pues desde los ocho años mi mamá me enseñó a trabajar y ya yo estudiaba y trabajaba y llevaba el dinero a la casa cuando nos faltaba porque pues mis papás fueron bien humildes y yo les ayudaba con el gasto, pues ellos me daban, yo les daba el dinero, ellos me compraban mi uniforme, mis zapatitos, lo que me faltaban. Muy bien, muy bien amiga. Pues qué te digo, mi admiración más profunda para ti porque pues desde pequeñita has sabido ganarte la vida de manera honrada, mi querida amiga.
Sailor, te agradecemos mucho que nos hayas narrado esta historia un tanto triste y vamos a ver qué pasa si tienes más conocimiento de lo que ocurriera posteriormente, pues nos avisas, ¿no? Claro que sí, con mucho gusto, muchas gracias por escucharme y este, el relato triste, más que nada. Sí, mi amiga, qué lamentable. Pues que tengas una estupenda noche, mi querida Sailor Moon. Sí, muchas gracias, saludos, que estén bien. Y bendiciones y salud a toda la familia pelimaniaca.
Eso es mi amiga, claro que sí, con mucho gusto y pues les pedimos a nuestra amiga. ¿Ustedes creen que la brujería sea capaz de ser enviada por parte de tu mamá, por ejemplo? ¿Que tu mamá le tire un maleficio a tu esposa o a tu esposo? ¿O que le tire el maleficio que repercuta en sus propios nietos? ¿Tú crees que una mamá podría ser capaz de eso?
Creeríamos que no, Nacho, pero aquí ya hemos escuchado casos que nos han dejado helados, donde una mamá le hace un trabajo a su hijo o a su hija, que esto nos causa mucha extrañeza porque es lo que menos pensaríamos, pero también en el tema de las maldiciones, cuando una mamá decreta o genera o lanza una maldición a un hijo es mucho más fuerte. Sí, sí, por supuesto que es mucho más fuerte porque primero te toma descuidado, ¿no? Porque no vas a desconfiar nunca de tu propia sangre.
Dicen que duele más el cuero que la camisa, entonces jamás vas a desconfiar de tu propia sangre y podrás estar alerta de todo el mundo, pero de tu propia mami, pues es como que no, ¿verdad? Bueno, yo eso pienso yo, ¿no? Depende y ya sabemos que hay cada caso que también es increíble. Pero bueno, el punto aquí es que está latente ese aspecto.
Ojalá estuviésemos equivocados tanto nosotros como Sailor y la persona que vivió esto, o sea, sus conocidos de Sailor Moon y que le platicaron todo lo que tuvieron que padecer. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Diana Rodríguez, ya había marcado hace tiempo. Diana, ¿estás en Puebla? Así es. Oh, perfecto. Bienvenida nuevamente, nos da gusto saludarte. Muchísimas gracias. Buenas noches a todos. Saludos, amiga, buenas noches. ¿Qué nos quieres contar?
Bueno, mire, es una historia familiar que ocurrió hace aproximadamente 40 años. Voy a ser breve. Hace 40 años mi abuelita, que en paz descanse, no tiene mucho que falleció, me contó una historia sobre mi abuelo, que igual pues ya falleció. Entonces, la historia se desarrolla de la siguiente forma. Fue una noche en la que mi abuelo se fue a tomar unas copas con unos amigos.
Y él en su casa tenía una cochinita, para así decirlo, de esas enormes que estaban hace tiempo, unas negritas en aquel entonces. Esa marranita la tenía amarrada ahora sí en una barranca, junto a un tronco. Y pues ahí la dejó, ¿no? Entonces él del diario iba y la desataba. Pues esa noche que se fue a beber, tuvo una discusión con su padre. Y mi abuelita me platicaba que en la casa donde ellos vivían, pues lamentablemente ya tenía un antecedente tétrico.
En este caso, ahí donde vivían ellos, estaba una chica la cual la sacaba el muerto, hasta el punto de que la mató. O sea, la sacó y hizo que se cayera en un barranco y falleció. El punto fue que ellos ahí vivieron, ¿no? Posteriormente mi abuelo esa noche se va a desatar a su marranita. Pero lo curioso fue que mi abuelo se ahorcó con el mismo lazo de esa marranita. ¿Cómo? Exactamente. ¿Pero fue un accidente o él se colgó? Es lo que no sabemos porque como había una...
Bueno, mi abuelita que descansé me platicaba que esa entidad, ese muerto, yacía en esa casa. Entonces, pues, hay posibilidad de que esa entidad haya decaído ahí con mi abuelo. Curiosamente, me dice mi abuelita, bueno, me decía, que la puerca como que actuaba de una forma extraña, por así decirlo. No sé, ahí estuvo bien raro porque mi abuelita me platicaba que se había jalado la... en este caso el animal y pues ahorcó a mi abuelo. Al otro día la van a ver a su casa y le dicen, oye, ¿sabes qué?
Tu esposo, pues, está ahorcado. ¿Cómo es? Qué terrible. Sí, pues, la dejó con cuatro pequeñitos, este huérfano. Mi abuelita me platicaba que pues fue hacia esa barranca y pues lo vio prácticamente tendido con una lengua extremadamente larga, los ojos sin brillo. Y bueno, pase el tiempo y mi abuela se fue a un lugar donde pues le comentaran el por qué había sucedido eso, ¿no? Le platicaban que pues de cierta forma la entidad había tomado algún tipo de... no sé cómo decirlo, como...
¿Venganza? ¿Represalia? No, no, venganza, no, como que un tipo de costumbre o tradición, por así decirlo, en este lugar. Y bueno, pues, a la fecha de ese lugar pues ya ha sido abandonado, la casa que se encontraba ahí pues prácticamente fue abandonada, de hecho se demolió y la verdad que cuando uno va se siente una energía, wow, escalofriante. Sí. Y bueno, esa sería mi historia, muchísimas gracias.
Diana, muchísimas gracias a ti por reportarte y ya dejar este testimonio de tu experiencia, de tu relato de la familia y pronto deseamos platicar nuevamente contigo. Muchísimas gracias. Que estén bien. Buenas noches. Hasta luego. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad.
La mano peluda. Soy Gerardo Curso y te invito a que estés pendiente de nuestro podcast para que estés bien informado cuando tú lo decidas. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. Lo que está bien, no puede estar mal. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Hablando del tema que hoy proponemos, este hospital construido en 1898, fue un sanatorio formado por 60 edificios.
Sirvió como hospital militar durante las dos guerras mundiales, donde incluso estuvo ingresado Adolf Hitler.
Para llegar ahí debes tomar el deslío de la carretera nacional hasta llegar a la ciudad de Belitzel, donde solo a través de un sendero misterioso, te adentrarás en un bosque que parece salvaguardar este sanatorio hoy, que está abandonado, pero donde muchos testigos hablan de sensaciones extrañas, cambios de temperatura repentinos, susurros, pasos en estas destruidas habitaciones, fatídicos sucesos que han dado protagonismo a este lugar, que incluso ya se le ha dicho como hechizado.
Vamos a seguir platicando de este lugar que es realmente misterioso. Claro, a ver, tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. Hola, buenas noches. Bienvenido amigo, ¿cómo te llamas? ¿Qué tal? Christian, de Lima, Perú. Excelente, mi querido Christian, saludos hasta Perú, y hacemos ese viaje para platicar contigo, mi amigo, ¿qué nos quieres platicar? Sí, para la comunidad y para Gina y para ti Nacho. Gracias mi amigo, te mando un abrazo.
Igual manera, quería comentarles una experiencia que me sucedió en el año 2009. Sí. Me encontraba estudiando en un instituto de formación bancaria y bueno, nos dejaron una tarea grupal y decidimos reunirnos en la casa de mi amigo Joel. Ajá. Quedamos a las ocho y media de la mañana, pero para esto comentarles que mi amigo solamente vivía con su mamá porque su señor padre vivía en Argentina y él tenía tres perros.
Sí. Un perro de raza boxer, uno de raza mestiza y un perro rhodweiler que no lo sacaban porque era muy... era de mal carácter, la habían morido inclusive a su propia mamá y lo tenían encerrado así como una especie de corral. Nosotros ya, las veces que habíamos ido a su casa, conocíamos a sus dos perros, al boxer y al mestizo, que eran muy cariñosos, eran perros que fácilmente se encariñaban con cualquier persona.
El día que toca hacer el trabajo, éramos cuatro compañeros y fui yo el primero en llegar a la casa de mi amigo Joel. Me recibe su mamá y le digo, señor, vení, sí, siéntate porque Joel ha ido un momento al negocio y no tarda en llegarme. Ay, señor, gracias.
Me siento en su sofá, estaba leyendo el libro que teníamos que repasar y cuando se acercan los dos perros, los que les comento que eran cariñosos, el boxer y el mestizo, se acercan, me hacen cariño, me empiezan a trepar el mueble, a hacerme jugueteo y todo el resto. Cuando, como a los cinco minutos que estaba yo sentado, veo venir un perro oscuro, no como un rottweiler, más que parecía un perro, era como un labrador pero marrón, como un labrador retriever pero de color marrón, algo así, ¿no?
Sí. Y este perro empieza a mostrar los dientes, en son de querer morder, ¿no? Y los perros que yo tenía al costado, eran de mi amigo, los que eran amistosos, empiezan a ponerse en modo defensa, también, ¿no? O sea, como queriendo defenderme a mí. Sí. No es mi día, me decía a mí mismo, ¿no? Y veía que el perro se acercaba, pero cada vez mostraba más los dientes, los dientes los tenía parecía como un lobo, ¿no? Sí. Así, filudos y todo.
Cuando veo que al perro lo he tenido como unos dos metros, lo único que atiné fue a cerrar los ojos, y dije, no, ya el perro viene, se me lanza, me desfigura, me hace cualquier cosa, no, y se va. Cerré los ojos, pero dejé los ojos no totalmente cerrados, sino con un pequeño ápice para poder ver qué hacía el perro. El perro se iba acercándose a mí, y al lado donde yo estaba sentado era la puerta de entrada, que era una puerta de vidrio que traslucía la luz del día, ¿no?
Y he visto cómo el perro se ha acercado y se ha ido por el lado de la puerta y ha traspasado la puerta. O sea, se ha desvanecido, ha tocado la luz del... que traslucía desde la puerta de vidrio y el perro se ha desvanecido. Yo volteé a abrir los ojos y vi claramente cómo se desvaneció el perro. No se lo quise contar a la mamá de mi amigo porque no quería dar una impresión de estar alucinando o ser loco. Llegaron mis amigos a los pocos minutos y les conté, y yo dije, mira, ha pasado esto.
Cuando llega mi amigo Joel, terminamos el trabajo todo el... Digo, Joel, ¿te puedo platicar contigo? Me ha pasado esto. Así, sí me dice. Se me ha presentado este... Dime, dice, Dime. Entonces me lleva al corral donde está su perro, el Bravo, y me dice, ¿ese es el perro que te ha querido morder? Y no, pues era un Rottweiler, el Rottweiler es negro. No es marrón en su totalidad, ¿no? No, le digo, ese no es el perro. Yo no tengo otro perro más que mis tres perros, dice. ¿A qué le hay?
Este perro era un perro marrón, le digo, así no es marrón, con las alejas caídas. Y me dice, qué raro, le consulta a su mamá, y su mamá, pues no, le contábamos, ¿no? Y su mamá me dice, ah, ya, lo que ha pasado es que se le ha presentado el perro de tu abuelo.
Y no se empieza a contar que cuando construye en esa casa, porque esa casa le perteneció al papá de la señora, dice que en que estaban haciendo las bases y cavando para hacer las zanjas, dice que el perro del señor, por estar figoneando, no sabes que los perros son bien curiosos, caía la zanja, y justo en la zanja donde estaba ya la base de la mezcla, ¿no? El cemento, ya no lo pudieron rescatar al perro, o sea, murió ahí.
Y eso es lo que me dice la señora, no, de repente, el perro que se te ha presentado ha sido el perro de mi papá que falleció al momento que hicieron esta casa. Ok, o sea, era como el fantasma de, pues, una mascota importante o un miembro más de la familia, ¿verdad?, en ese caso. Sí, lo que a mí me llama la atención es que cuando yo lo vi por primera vez, a mí no me pareció algo fantasmal. ¿Te pareció normal?
Normal, porque inclusive yo le agarré miedo porque dije, este es el perro que me cuenta mi amigo, que es de bravo, que le ha mordido inclusive a su propia mamá, que es medio rabioso, pero cuando yo lo he visto ya entrando hacia la luz, es ahí donde se empieza a desvanecer. Recién en ese momento. Ahora, amigo, obvio, digo, nada más para no dejarlo así suelto, ¿tú escuchabas un perro normal, no?, enojadísimo.
No lo escuché ladrar, pero sí escuchaba ese ruido característico del perro cuando gruñe, cuando muestra los... Ese sí escuché, pero no me ladró. No me ladró. Pero los otros perros, como les digo en el comentario, sí se pusieron en alerta, o sea, si hubiera sido una imaginación mía, los perros hubieran seguido jugando conmigo. Los perros que me acompañaban, que sí son amistosos, ellos se pusieron como alertas, como queriendo defenderme de eso que estaba frente mío, ¿no? Sí, sí.
O sea, ellos también lo detectaron, lo vieron igual que tú. Lo detectaron, sí, porque uno se bajó del mueble y lo veía, ¿no?, y también gruñía, y el otro que estaba al costado mío lo veía desde arriba del mueble, no gruñía, pero sí lo veía fijamente.
Qué barbaridad, qué cosa tan extraña, y aquí vemos que también se puede presentar una aparición viniendo de un, pues, una mascota, un animal de compañía, ¿no?, a uno que murió ahí y que se llegó a presentar, y obviamente haciendo lo que antes hacía, cuando él estaba con vida, defendiendo su territorio, y tú estabas ahí en ese momento en territorio que le pertenecía, ¿no? Bueno, me imagino que sí, o como no me conocería. Sí, sí. Pero yo quería consolidarles algo. A ver.
¿Este tipo de casos también se aplica para animales? Pues ya lo vemos que sí, mi querido amigo, ya lo vemos que sí, porque son parte de las cosas que la gente... Dame un segundito, amigo, vamos a hacer un corte y regresamos, no te vayas, ¿eh? El miedojón está listo, 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. Primero es el uno y después el dos, pero en el veintiuno se fregó el uno. Sabiduría en las redes.
Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Saludos también a Poza Rica, donde tenemos peludomaníacos de hueso colorado, como Celina Licona. Ella se encuentra en Poza Rica y le manda saludos a su nieto Arturo Licona. Los dos somos aquí aficionados a La Mano Peluda y Celina, le enseñó Arturo a escuchar este tipo de relatos. También saludos a toda la familia Ramírez Licona. Eso es, muy bien. Pues vamos a seguir con nuestro amigo Christian y nos enlazamos nuevamente hasta Perú.
Ahí estás, amigo. Así es, macho. Pues contestando tu pregunta, mi querido amigo, fíjate que debo decirte que sí, también aplica para los animales este tipo de apariciones o avistamientos de seres que ya no están en este plano. Varias personas nos han contado, mi querido amigo, que tienen una mascota y se muere. Y de repente lo siguen viendo que anda ahí en la casa. Es decir, también ellos generan una psicowella. Algo que ocurre, algo que deja impregnado ese sitio porque... Como rascan la puerta.
Así es, escuchan que rascan, escuchan que el perrito todavía talla su cadena con la pared o no sé. Entonces sí, efectivamente también se puede dar. Bueno, si hemos visto que de repente nos narran historias en donde platican que se les apareció un auto fantasma, vino un carro a gran velocidad, casi los atropella y de repente desapareció. ¿Por qué sucede esto? No te lo sé decir, mi amigo.
Lo que sí te puedo comentar es que tal vez pudiera tratarse de estas dimensiones paralelas y que de repente se traslapan y esa pudiera ser una de las razones. Otra es que es tan fuerte la energía que dejan ahí como una especie de huella y es un fantasma que se reproduce una y otra y otra vez. Así es, mi amigo. Nachito, ¿podría platicarles una experiencia rápida nada más que le sucedió a mi madrina? Claro que sí.
Mire, mi madrina tuvo un primer compromiso mucho antes de su actual pareja, que es mi tío. Bueno, eso sucedió más o menos en la época del 93 y estaba casada. Y bueno, que era en ese entonces su pareja, su esposo, sufría del corazón. Había venido a la playa, había pasado un día tranquilo y todo. Pero cuando llegan a su domicilio, su esposo empieza a tener este como que un ligero adormecimiento en la parte izquierda de su brazo. Y empezó a sentir nausea, mareos, vómitos.
Y bueno, lo derivaron hacia un hospital. Pero el hospital donde lo derivaron, que se llama Arzobispo, lo hizo el hospital, él le tenía un poco de miedo porque en ese hospital había fallecido el papá de él, ¿no? Sí. Entonces él como que había agarrado un trauma o algo así. Me dice, no, llévame a una clínica. Me dice, pero no, tú te ves mal. Lo más cercano es ese hospital. Ya si te mejoras te puedo llevar después a otra clínica. Y ahora lo llevaron.
Cuestión de que él entra y le da un paro cardiaco. Estando en el hospital, lo logran estabilizar, pero a las pocas horas le vuelve a dar otro infarto, pero se fue fulminante y fallece. Bueno, sale el médico y le dice, señor, a mí le prolamento, pero su esposo se complicó todo este tema, ¿no? Por lo que él sufre el corazón y ha fallecido.
Mi madre en la le dice, este doctor, no sé si, como lo quería mucho, le dice, no sé si me puede permitir quedarme a dormir con él esta noche porque la verdad es que me ha tomado por un imprevistio, quisiera despedirme de él. Y el doctor le dice, señora, por el tema de protocolos, eso no se puede. Yo le aconsejo de que usted vaya, descanse, y el día de mañana yo ya le tengo lista el certificado y usted lo puede retirar.
Bueno, doctor, le dice, mi madrina se va a descansar, le pasa la voz a los familiares y todo. Cuando al día siguiente, muy temprano, ella se levanta, llega al hospital y le dice al guachimán, bueno, guachimán le decimos acá nosotros al vigilante, ¿no? Al guachimán le dice, soy esposa del paciente tal, dice, ay, espere un momento, dice, señora, voy a, voy a, le permiteme su DNI, voy a asentarlo en el libro diario, pues, ¿no? Para ver.
Cuando de repente ve a salir a su esposo, ve a salir a su esposo normal y le dice, negra, vámonos, que no quiero estar en este hospital, que este hospital, bueno, dice una palabra fuerte, una lisura, que no quiero estar en este hospital de M, vámonos. Entonces la coge del bra, sentido, sí, me dice, ha sentido que lo ha colocado, se la lleva y me dice, te estoy diciendo que no me traigas este hospital, porque este hospital no trae pésimos recuerdos.
Se la ha llevado hacia donde toman el bus y dice que cuando él ha estado caminando por delante de ella, ella lo ha visto devanecerse. Ah, caray, esto sí está. En pleno día. Rarísimo. Y quedó ahí. Y quedó ahí. Entonces ella nos cuenta, pues, bueno, ya, como les digo, ahora ella tiene su reposo, pero siempre que hay reuniones, cuenta, pues, oye, este Dorita, cuéntate la historia de él. Y siempre no. Dice, pero lo más raro es que cuando yo le he visto salir, él me ha tocado.
Como si cualquier persona, como si hubiera tocado un familiar vivo. Salió caminando. Cuando ya hemos estado, sí, salió caminando. Y cuando ya hemos estado por llegar al paradero del bus, ahí se adevanece. Híjole, pues, se despidió. Como si se hubiera despedido en ese momento. Sí, sí, sí, se despidió. Qué impresionante, mi querido amigo, oye, nunca había escuchado algo así. Pero me parece, pues, espeluznante y al mismo tiempo, pues, muy intriguoso, ¿no?
El hecho de que ya ella acongojada de su pérdida, lo ve salir. No me imagino la expresión que hizo ella cuando lo vio salir. Y ahora tú, ¿qué haces aquí, no? Vámonos de aquí. Y la agarró del brazo, la jaló hacia afuera. Ya te dije que no me traigas a este hospital de porquería. Sí. Y más que todo, ¿cómo se puede materializar una persona que ya no está físicamente? No sé, eso es lo raro. Pues aquí el mensaje que deja es que se despidió. Por lo menos así lo interpreto. ¿Tú qué opinas?
Eso es lo mismo que hice mi madrina, ¿no? Como que no me pude despedir de él porque él falleció yo estando afuera. Sí. Esa fue la forma de decir, ya vámonos. Y de repente la energía de él aún no admitía que estaba fallecido. Y bueno, ¿cuál será esa explicación? Pues interesante, mi amigo, y misterioso también, porque ella estaba con plena conciencia de que él ya había muerto. Y por eso solamente faltaba esperar el certificado de defunción, ¿verdad?
El certificado que decía, esta persona murió de ataque cardiaco, ETC, ETC, a la edad de tantos años, en tal fecha y a tal hora, ¿verdad? Así es. Guau, no, no, no. La verdad es que es muy buena historia. Muchísimas gracias, mi querido Cristian. No sé si quieras agregar algo más. No, más que todo, creo que hace poco fue la fiesta patria del Quisco, ¿cierto? Es correcto, mi amigo, sí. Bueno, espero que la hayan pasado bonito. Claro, gracias. Que en Latinoamérica cada día esté avanzando más. Así es.
Que seamos más unidos por el bienestar de la vecindad llamada Latinoamérica. Eso es. Y un abrazo para ti, para Gina y para todos. Gracias, igualmente. A todos los peruanos maniacos. Excelente, mi amigo. Saluda de Perú. Desde Perú y hasta allá enviamos un fuerte abrazo y un saludo para ti y toda tu familia. Igualmente. Buenas noches, chicos. Igualmente, amigo, que estés muy bien. Buenas noches. Oye, nunca había escuchado algo así. Salió el señor, se llevó a su esposa. Vámonos de aquí.
Ayer te dije que no me traigas estos lugares. Y la esposa todavía se dejó llevar, ¿no? Se dejó llevar sabiendo ella que su marido ya había muerto. Y aún así, pues ya escéptica, ¿no? Pero si ya se quebró él, ya, ya murió. Y de repente se desvanece. Guau. En serio dicen que la imaginación vale más que mil palabras. Y que la muerte es una incógnita total, ¿no? Sí. Completamente. Yo me estaba imaginando todo lo que nos platicó nuestro amigo.
Y me dejó, pero es más, me imaginé hasta la parada del camión ahí, donde se iban ellos. Y la forma en que ya se quedó unos pasos, él avanzó. Y lo vio como se fue diluyendo. Así, en el aire. Se desvaneció completamente. Mira, Gunsen dice, quiero que sepan que da más terror la casa de Aramberri que la de los tubos. Él se encuentra ahí en Monterrey y dice, de las dos, da más miedo la de Aramberri. Pues sí, es que ahí en esa casa de Aramberri hubo una desgracia terrible, ¿no? Estuvo muy muy feo.
Y sí no lo dudo que dé mucho más temor o terror o da la energía que está ahí impregnada. Pues sea de otra índole. Tal vez de tristeza, melancolía. Mira, Jesús Edwards dice, acerca del tema de las propiedades que quedan abandonadas, como en el caso de la casa de los tubos. Les comentó que algo así sucedió con un edificio que se ubica en la calle La Esperanza, en la colonia de Arbarque. Estuvo habitado incluso cuando pasó el terremoto del 85.
Con el tiempo, noté que se empezó a deteriorar la fachada, al grado de infundir desconfianza el estar ahí. Pues sí, sí da miedo. Cuando uno hace un recorrido por el centro histórico, que por cierto es una experiencia que la recomiendo altamente, darse una vuelta por el centro histórico de la Ciudad de México, si tú no se escuchas en algún otro lugar y nunca has conocido la Ciudad de México, creo yo que te vas a llevar una grata sorpresa.
Primero por la arquitectura colonial que podés encontrar ahí. Y también porque, pues en el mero centro de México, está el gran templo, ¿verdad? Lo que fuera la gran Tenochtitlán. Entonces hay un museo arqueológico en el mero centro, donde tú puedes ver una maqueta de cómo era la Tenochtitlán antes de la llegada de los españoles. Y basta con que mires hacia afuera y que veas cómo quedó todo después de los españoles. Es una experiencia mágica que sí, definitivamente sí la recomendaría.
Aparte que puedes encontrar de todo, comida, regalos, chucherías. Entonces a los amigos que tengan la oportunidad de hacer ese viaje y conocer nuestra bella Ciudad de México, se los recomiendo ampliamente, obviamente tomar sus precauciones de toda índole. Vámonos a una pausa y vamos a regresar con más El Miedofón, 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast?
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Buenas noches Miguel, ¿cómo estás? Hola, buenas noches, bien, bien, gracias aquí desde Puebla. ¿Ya llegaste del trabajo? Sí, ya tiene bastante rato que llegué, ya estaba escuchando La Mano Peluda. Me parece excelente que además quieras participar, ¿qué nos quieres contar? Sí, miren, hace tiempo, yo les he puesto en relatos anteriores que viajo mucho hacia la Sierra Norte. La Sierra Norte de Puebla, de lo que es, bueno, desde la ciudad de Puebla paso varios poblados, inclusive Tlaxcala.
Hay una parte que entronca con Tlaxcala, que es un poblado que se llama El Carmen de Quezquita. Ese poblado es Tlaxcala. Bueno, el relato se desarrolla precisamente en una ocasión que yo venía de regreso de la Sierra Norte. Venía hacia Puebla, habrán sido las 12, yo creo que de la madrugada, tal vez una. Y venía yo muy tranquilo manejando, en ello solo, no venía con nadie más. Traía varias cosas en el automóvil, en la parte de atrás y adelante. Y venía escuchando música, sí, a volumen alto.
La verdad es que sí venía escuchando bien la música, venía disfrutando. Y al pasar en una zona que está precisamente por donde les comento un poco antes, se llama la zona, esto ya es Puebla, es Nuevo Vicencio y San José Chiapa. Los que nos escuchen de Puebla sabrán que por ahí cerca está la armadora de autos Audi, está cerquita de ahí. Entonces, iba pasando precisamente por esa zona. Y en esa zona, pues no hay como tal, bueno, el poblado.
Nuevo Vicencio está antes por donde yo iba, ya iba yo avanzando más adelante, llevaba yo unos 10 kilómetros tal vez, después del poblado y de la gasolinera que está ahí en la nada también, que se ve muy tétrica en la noche, en la madrugada. Sí. Iba yo pasando por ahí precisamente y conforme iba yo avanzando, pide de rojo que algo se iba moviendo del lado derecho, del lado del copiloto.
Para esto les comentaba que llevaba yo unas cosas en la parte de atrás del carro, sentí como brecaban, a pesar de que iba yo como a 110, el carro estaba muy estable, desde que venía yo de una distancia ya más lejana, no pasaba eso, no vi yo que se movieran las cosas. Traía mochila, una maleta con computador, varias cositas que traía yo ahí, el trabajo.
Sí. Y bueno, conforme iba yo avanzando precisamente, esa sombra era como una sombra que venía corriendo al lado del carro del lado derecho, del lado del copiloto. Entonces, en esa zona que les comento pues no hay nada, solamente se veían las luces del carro que lumbraban hacia adelante. Y hacia el fondo de ese lado se veían un poco los cerros, era oscuro pero se veía como que lo lejos, pero lo que iba al lado del carro que yo veía con el reojo no sé, no lo explico.
Pues era inclusive mucho oscuro que la noche, por llamarlo así. Inclusive tapaba la poca luz que se reflejaba, pues yo creo que del automóvil hacia esa zona, hacia los cerros, o de los cerros hacia el carro, no sé. Pero la luz que estaba ahí precisamente no permitía que pasara a través de esa cosa que iba corriendo. Te digo, iba como unos 110, 120 kilómetros. Y vi que iba corriendo, iba corriendo a la misma velocidad que yo iba.
Pero para eso yo veía que era no sé si como una sombra, como un animal, porque sí se destrozaba muy rápido, muy muy rápido. Yo veía que venía de ese lado, pero no como que no alcanzaba la zona del copiloto, sino solamente venía a la altura como del asiento de atrás, del lado derecho. Ahí lo vi que iba, ahí vi que iba. Y así lo llevé como por unos, qué será, como por unos 15 kilómetros, tal vez 20.
Ya iba yo llegando precisamente a la zona de San José, a donde les digo que está la armadora, y de momento sentí que se movía el carro así muy fuerte. Sentí como si algo lo quisiera empujar hacia la izquierda. Y la cosa esta el cerro. Vi que se empezó a acercar más hacia adelante, hacia donde estaba el cofre. Y de un momento al otro cuando sentí, la cosa me arrebasó y se fue corriendo rumbo hacia los terrenos de sembradío, los cerros que están ahí.
Y ahí pude alcanzar a ver que era como un animal, no sé, tal vez como un animal de cuatro patas, pero largo, muy largo, como de unos 5 metros de largo y de alto no sé, tal vez como un metro. Y vi que se fue corriendo. Alguien dirá cómo es que lo veía si estaba de noche, y está contando que no había luces. Pues precisamente porque era más oscuro que la noche. Podía llover que se iba desplazándose allá.
Ya cuando llegué precisamente a San José, a Chapa, al poblado este donde está Uri, está todo iluminado, completamente las calles están iluminadas todas. Es un pequeño boulevard, los carriles son de uno de vuelta, y hay lámparas de ambos lados y en medio. Y entonces pues ahí ya llegué y ya no vi la cosa hasta que se fue corriendo. Entonces este fue precisamente mi relato sobre lo que me sucedió en esa ocasión.
Bueno, no sé exactamente qué fue, simplemente vi que era un ser que iba a un lado del automóvil. ¿Qué te dejó impresionado? Porque lo veías y en este momento que lo percibiste, silueta o bulto, ¿cómo lo identificas? Como una silueta, sí, porque sí tenía una forma, una forma definida sí tenía. ¿Cómo humanoide? Como de un animal. Ah, animal. No sé, compararlo tal vez como, ¿qué animal se parezca?
No sé, tal vez un felino tal vez que corre, un chita, un jaguar, algo así se veía, como que movimientos felinos, porque sí se veía que tenía como cuatro patas. Cuando ya me arrebasó y se fue hacia los hembradíos, alcancé a verlo como más o menos era, porque mientras iba corriendo al lado del auto no lo alcanzaba a llover bien, porque me iba ya concentrando en manejar antes que volviér a verlo. ¿Esto nada más te ocurrió a una vez?
Sí, sí, definitivamente en esa zona ocurren situaciones de ese tipo, pero de esa ocasión de algo de este ser, si solamente fue esa, he regresado y regreso mucho por esa zona, y sí ha habido situaciones, pues, similares de que suceden cosas extrañas, ¿no?, paranormales, tanto como volver a ver a ese ser, ya no, pero sí me han pasado cosas en ese tramo, en este momento está entre Nuevo Vicencio y San José Chiapa, y sí pasan cosas ahí curiosas, paranormales, por esa zona,
porque les digo, es un lugar que no hay nada, son puros hembradíos en algún pequeño tramo, y hay otros tramos en el que es completamente vegetación natural, pura vegetación de desiertos en mi desierto. Bien, vaya, pues, te agradecemos muchísimo, Miguel, que te hayas reportado nuevamente, saludos hasta Puebla. Sí, muchas gracias, estamos en contacto. Claro. Saludos. Hasta luego, buen número. Hasta luego. Un abrazo a nuestros amigos de Puebla, ¿verdad?
Estas experiencias que cada noche escuchamos nos impresionan, nos impactan, y que se quedan como testimonio, pero también nos dan la confianza de platicar cuando nos sentimos identificados, así es que si tú con algunos de los relatos has dicho, esto me ha pasado a mí, pero no lo puedo contar, ¿por qué no me creen? Pues aquí, sí, sí lo puedes hacer, lo puedes contar. Claro, desde luego. Oye, quiero saludar a nuestro amigo Arturo Licona, ¿verdad?
Ya lo habíamos mencionado, un amigo muy entusiasta, y también a su familia, a su abuelita, y a todos los que están reunidos con nosotros, si mal no recuerdo, en... Posa Rica. Posa Rica, iba a decir Coatzacoalcos, Veracruz. Posa Rica, está por ahí, bueno, aquella zona. Saludos, muchas gracias, y por supuesto, dice aquí Melvin Puente, saludos amigos, Juan Carlos Paz, buenas noches a todos, Gabriel González, saludos.
Dice Alfredo García Domínguez, lo que comentábamos hace un rato de las iglesias, si es que habrían también 24 horas, o sea, mejor un oxo abre 24 horas que una iglesia, pues sí, ¿verdad? Dice por aquí, muy buenas, aquí en España, fíjate, Alfredo García, saludos, existen algunas en San Sebastián, de Los Reyes, Madrid, muy cerquita de donde yo vivo, en España, un saludo a Gina y a Nacho, saludos. ¿Se abren toda la noche? Sí, allá en España, fíjate. Vaya. Pues un saludo, ¿verdad?
UR local, saludos también, desde Ohio, es cierto, desde Atlanta, Georgia, es que se cambió aquí el renglón. Nancy Marroquín, mi mamá fue con una persona que le dijo que la familia de mi papá era la que le estaba haciendo el mal, ¡ah, caray! Y como yo eras de sangre ligera, yo recibiría todo lo malo. Ah. Ajá, y a todo esto sí nos pasaron muchas cosas. Oye, Nancy, pues, ¿por qué no nos platicas cómo estuvo esa experiencia difícil? Por supuesto, así lo veo, ¿no?
Dicen que cuando te casas, Nacho, ¿no te casas con la familia o sí? Pero estos casos, como ahorita que le acabas de comentar, te marcan. Y sí, sí, que te casas también con la familia. Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo FON 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Estamos como estamos porque somos como somos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda.
Hoy en día los visitantes ahí en Alemania, nuestra amiga Princesítica, debe saber muy bien cómo se pronuncia este sanatorio. Y también los lugares que se dicen que hay alrededor esas instalaciones de 60 edificios que a través de una pasarela elevada llamada BAUM ANSATE, que significa árbol y tiempo, serpendea a través del bosque y alrededor de los niveles superiores de los edificios. Durante el día todo está inquietantemente tranquilo.
Pero las botellas vacías, la basura o los trozos de velas quemadas son recolatorios. De que ese hospital gris no ha sido abandonado por completo. Este sitio se ha convertido en un santuario para satanistas, neonazis, hasta amantes en escapadas románticas de fin de semana que quieren tener esa experiencia paranormal. Pues la arquitectura, las historias y todo lo que se siente ahí, hacen que sea una visita bastante tenebrosa. Vámonos hasta Guerrero con Carlos. Buenas noches. ¿Cómo estás?
Muy bien, ¿y ustedes cómo están? Con gusto de recibirte y además saber que quieres contar un relato. Así es, les quiero contar, ya hace un tiempo que conté este relato aquí mismo, nada más que me volvió a suceder. A ver, cuéntanos. Le recuerdo la historia como fue. Hace varios años, más o menos como unos 25 años, vivo en el estado de Guerrero. Aquí hay un municipio que se llama Coyuca de Benítez.
Hay una laguna donde muchos pescadores se vienen a pescar y también hay unas islas donde va mucho turista a comer a restaurantes y así. Hace como 25 años el viento estaba muy fuerte y hay lanchas pasajeras que vienen de pie de la cuesta hacia la isla. Cuando en ese tiempo estaba el aire muy fuerte, de hecho estaba un huracán, comentaban que no se metieran a la laguna. Sí. Y pues hubo personas que le hicieron casos y turistas que fueron a la isla con el viento muy fuerte.
En ese tiempo venían muchos turistas y estaba el viento muy fuerte y pues la lancha donde venían se hundió y sí fallecieron varias personas. De hecho eran personas del Estado de México. ¡Ay, qué tragedia! Y cuando lo sacaron a todos, había muchas personas ahí en un poblado de aquí mismo, sacaron a todas las personas y entre ellos había niños ahogados. ¡Ay, mira! Yo tendría como unos nueve, diez años cuando vi a esos niños y entre ellos había un niño pequeño como de unos ocho años.
Sí. Sí, este... Cuando yo vi ese suceso, pues yo pensaba mucho en ese niño que lo había visto yo con mis ojos, pues un niño quedó un impacto de ese percance, ¿no? Cuando todas las personas estaban atendidas. Sí. Y lo que me quedó percance era ese niño que tenía como casi mi edad en ese tiempo. Y después yo entré, ya cuando yo tenía una mayoría de edad, pues yo pescaba en la laguna, tendría como unos 22 años, entraba a pescar.
En ese tiempo donde se hundió la lancha, yo estaba pescando con un tío. Sí. Sí, cuando ese mismo niño, yo lo... Como era en la noche, como más o menos entrábamos como a esta hora y salíamos a otro día como a las cinco de la mañana. Cuando yo vi varias veces, veía pasar a ese niño, ese mismo niño como nos alumbraba nada más con lámpara, veía pasar a ese niño corriendo arriba del agua, así era él porque yo me acordaba de su cara.
Sí, pasaba corriendo en la cara del agua, cerca de nosotros, caminando en el agua como si fuera en el piso. ¿Lo identificaste? Así es, me acordaba y traía la misma ropa que yo me acordaba cuando el niño estaba ahí, cuando lo sacaron. Traía la misma ropa y pasaba sucesivamente. Y yo no le quería decir nada a mi tío por miedo y para que él nos asustara y no nos viéramos. Ya cuando se nos amaneció nos venimos y le comenté, oye, ¿viste a ese niño? Dice, sí, yo lo vi también.
Dice, no te quise decir también, para que tú tampoco te fueras a asustar, pero él también lo había visto. Sí. Y fue la primera vez que lo vi a ese niño. Ya después entré a trabajar en una empresa y estuve ocho años así trabajando. Ya ahorita que regresé más a la pesca, ya no me salí de la empresa y volví más a la pesca. Y ¿qué pasa? Pues vuelvo a ver al niño. Otra vez. Así es, esa fue ya la suceso.
Pero ahora yo lo vi, pero de otra forma, como uno tiene redes, abajo en el agua hay ramas de todas cosas que destraban las redes. Y al momento de que yo destrababa la red, pues uno tiene que sumerirse en el agua. Y antes de sumerirse en el agua, una mano de un niño me destrabó el trasmayo de las redes. Y me quedé impactado, porque si era el mismo niño que si había visto yo. Uy, este pequeñito que no ha descansado en paz. Así es, y es lo que no me deja en paz. Este es el pensamiento que tengo yo.
¿Qué es lo que quiere decir? ¿O cómo? ¿Sería un impacto en mí? ¿O qué querrá? Pues, ¿qué es lo que...? Porque pues sí, fueron ocho años que yo vi eso y vuelvo a regresar y lo vuelvo a ver. ¿Tuvo exactamente alguien más de tu familia conocidos? ¿Lo ha visto? Pues mi tío sucesivamente hace como unos nueve años, ocho años cuando andaba. Cuando fui a pescar con él, también lo vio cuando iba corriendo por la cara del agua. Él sí lo vio en ese tiempo.
¿Y qué te transmite a la hora que ves esta aparición? Cuando lo vi por primera vez me causa lo mismo, ¿no? Tristeza como un niño de la misma edad. En ese tiempo, cuando lo vi no sabía, me dio miedo. Ya pasando el tiempo, pues me da como tristeza, ¿no? Como pensar que un niño que puede tener mi edad, pues cómo se le fue la vida por una imprudencia, ¿no? Un pequeñito que quizá no ha entendido, ¿eh? Que ya no pertenece aquí. Es lo que he pensado yo que no ha descansado su alma, ¿no?
Que quedó ahí, que él no pensaba morir en ese momento. Siento que él piensa que todavía está vivo, ¿no? Porque pues él no se imaginaba que iba a eso. Es algo que se ha comentado muchas veces personas que fallecen, en este caso un pequeñito, y que de repente no entienden por qué ya no pueden interactuar con los demás y que ya no están aquí. ¿Le hiciste oración? Pues nada más me persiné, ¿no? Lo más que nada me persiné yo y me...
En primera vez, cuando lo vi por primera vez, pues sí me dije los tres padres, el padre nuestro y los tres Nombres Santos, ¿no? Yo con el miedo que tenía, ¿no? Pero pues al ver que era algo inofensivo, ¿no? Pues ya no me causó ese miedo, ¿no? Ese... Lo vi algo ya la segunda vez, algo normal, ¿no? Más que seguido, pues pensaba en eso, ¿no? Pensaba en él en las noches, antes de dormir, me pensaba qué radecía ese niño, ¿no?
Siempre es bueno hacer una oración para ayudarle a trascender e incluso decirle que ya no pertenece aquí, que siga su camino. Ok, así es, pues sí, pues es lo que he pensado, ¿no? A buscar a alguien y no a hacer una misa, pero pues sí, voy a hacer una oración a ver si funciona, ¿no? Pero pues he pedido ayuda, ¿no? Y me comentan que lo más recomendable es hacer una misa, ¿no? Para que su cuerpo pueda descansar, pero pues no conozco ni su nombre del niño.
Ok. Vaya, pues una situación, Carlos, que te dejó con esta incógnita. ¿Hace cuánto que sucedió? Este, cuando fue la primera vez, cuando lo vi, tiene como unos 22 años, de 22 a 24 años, y cuando la primera vez que lo vi, que yo que ya había tenido mayoría de edad, a pasar como unos 8 o 9 años más o menos, y ahorita la última vez no hay que tener ni 6 meses, 5 meses. O sea que ha sido a través de muchísimos años. Así es.
Ok, no, pues sí, esto cuando tú lo ves sí es tal cual un niñito y lo identificas. Así es. Pero ¿le ves el rostro? Cuando este, cuando fue la primera vez no lo vi, no lo vi tal cual, no, porque pues estaba oscuro, la más bella era la silueta y el color de la ropa, y era la misma que traía cuando pues lo sacaron a todos ellos, ¿no? Era la mejor que yo me acuerdo bien su semblante, ¿no? Su cuerpo, su cabello, pero realmente no le ve su rostro.
Igualmente el agua, cuando la última vez que lo vi que fue abajo del agua, que me deslavó el trasmai, igualmente la misma ropa, y era su mismo color de mano, ¿no? Su mismo tono, ¿no? Me imagino que puede ser la misma personita. Ah, vaya bien. Pues no queda como extras y asesoración, o sea sería muy conveniente cuando esto suceda, lo vuelvas a ver, para que te quedes con esta sensación y que así sea de que le ayudaste a trascender. Así es, así lo alegre si me vuelve a suceder.
Sí, porque sí realmente las dos veces que me ha pasado ha sido el mismo lugar donde según ellos los encontraron, ¿no? Donde ellos piensan que los encontraron, donde se hundió no vaya porque cuando los encontraron los encontraron en diferentes lugares, ya que ves que un cuerpo cuando flota pues no aparece en el mismo lugar. Sí, claro.
Sí, pero me ha pasado en el lugar donde se hundieron ellos, pues ahí también tratar de hacer una oración donde ellos se hundieron y a ver qué podemos hacer para ver si esa personita puede descansar. Claro, te agradecemos muchísimo tu reporte, te mandamos un saludo hasta Guerrero. Muchas gracias igualmente. Que estés muy bien. Sí, gracias. Hasta luego mi querido amigo, los hermanos de allá de Guerrero pues también les agradecemos bastante. Hemos llegado al final de nuestra transmisión.
Sí, efectivamente de esta dedicada a la mano peluda Unplugged. Claro que sí. Gracias a todos ustedes que nos acompañaron esta noche y aquí seguiremos porque todavía tenemos mucho más que escuchar. Muchísimas gracias por habernos acompañado. También saludos a Osvaldo Reyes Carolina del Norte, José Campos, Rosy Suárez, Eric Díaz, también Juan Garcés, siempre dispuesto aquí trabajando y escuchando.
Muchísimas gracias por haber estado con nosotros en esta noche en la que conocimos experiencias y relatos que se están viviendo o que dejaron una huella imborrable. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Yo también me despido. Soy Ignacio Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche. Descansen y como decimos aquí, caboth. Esta fue una producción de Grupo Fornga.
