La Mano Peluda | Viernes 21 de Junio del 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 21 de Junio del 2024

Jun 22, 20241 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es... ...el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilez e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y que darán al descubierto a quién. La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Ignacio Avilez y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en el programa de programas en donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de charlar de esos temas que generan pesadillas. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que te invitamos a participar con nosotros a través del Miedofon 55-2193-5926.

Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Cuatro Cuacuacos, Culeacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamu, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas.

Bienvenidos a esta noche esteluznante. En Baja California Sur, al norte de México, existe una ciudad llamada Cabo San Lucas. Se cuenta que cuando era una tierra con poca población, llegó al muelle un barco con personas a bordo. Los lugares curiosos se acercaron a la embarcación y se dieron cuenta de que los pasajeros parecían estar enfermos de fiebre amarilla.

Al percatarse de la pálida piel de los tripulantes, les negaron el desembarco en el muelle, pues temerosos de la enfermedad prefirieron no dejarlos entrar a su territorio. La horrorosa acción de los ciudadanos provocó la ira de los tripulantes, quienes versaban en la magia y la hechicería. Incluso, una anciana antes de morir ahogada, lanzó una maldición para toda la descendencia de esos testigos que presenciaron su muerte.

Ella vaticinó que fallecerían de forma atroz e incluso lanzó una maldición para el puerto, asegurando que algún día el mar se tragaría la tierra para cobrar lo negado. Hoy, la maldición de Cabo San Lucas... final catastrófico. ¿Qué te parece el tema para hoy? ¿Te provoca reflexión? ¿Te llevó a pensar en algunas otras profecías emitidas por diferentes personas? Ok, vamos a platicar de eso y mucho más.

Lo principal es escuchar tus relatos, esas historias que nos vas a compartir, porque esta noche promete ser aterradora. Hola, buenas noches. Buenas noches, Nacho. Saludos, amigo. Yo soy originario del estado de Guerrero. Sí. Actualmente radico en Ciudad Guzmán, Jalisco. Oh, muy bien. Les quise mandar este audio porque la verdad no sé a qué horas pase su programa de radio. No sé, escucho todos los días su programa en un podcast que sube.

Entonces, quise relatarles algo que me pasó. Bueno, más bien, me han pasado muchas cosas. Sí, amigo. Pero en especial, esto me pasó hace aproximadamente unos 30 años más o menos. ¿Qué sucedió? Quizá cuando tendría unos seis años. No recuerdo muy bien. El relato es de que mi papá vivía en Quilpancingo, en Guerrero, y mi mamá, pues, mis hermanas, yo y mi abuelita, vivíamos en un pueblo que se llama Cruz Grande Guerrero. Entonces, una vez mi papá no nos frecuentaba tan seguido porque trabajaba.

Tendría turno quebrado, en la noche, en el día o en la tarde. Y cuando nos iba a visitar allá a nuestra casa, iba un día o dos días. Y recuerdo ese día que fue a visitarnos y tuvo una discusión un poco fuerte con mi mamá. Sí. Entonces, ya eso, mi papá, pues, agarró sus cosas, se cambió y se despidió de mí. Y se fue. Entonces, yo vi cuando se fue, salió de la casa, salió, se fue. Y ya después, yo como a los cinco minutos, entré a la casa.

Recuerdo que teníamos una casa antes de madera, era de teja y una puerta de madera. Cuando entró a la casa, volteo, abrí la puerta con la mano izquierda, se abría hacia dentro y volteé a ver hacia el lado izquierdo, hacia donde estaban las camas, donde dormíamos mis hermanas y yo. Y una cama pegada a la esquina de la casa, donde dormían mis papás.

Entonces, cuando yo volteé a ver a la casa, a la cama, donde dormían mis papás, miré a una persona, más bien no era una persona, pues para mí era, parece que era un demonio porque era toda la figura de mi papá, toda la silueta de mi papá, todo, todo, físicamente era mi papá, pero en realidad no era porque mi papá se acababa de ir, se acababa de salir porque, como les recuerdo, salió peleado con mi mamá.

Entonces, esa persona que no era más bien, se iba levantando de la cama y recuerdo muy bien que se iba, se iba abrochando el pantalón. Y este, yo lo vi de frente, me le quedé viendo, pero nunca, nunca me dio la cara, pero eso obviamente era todas las figuras de mi papá.

Y se iba levantando de la cama, se iba abrochando el pantalón, recuerdo muy bien la ropa que traía, traía un pantalón verde de mezclilla, traía una plaquera blanca de cuello redondo, de algodón, y traía sandalias, como las que le llaman, hace pata de gallo, algo así, a las sandalias. Y mi papá no, mi papá cuando se fue, yo vi bien qué ropa llevaba, llevaba una camisa manga larga a cuadros, pantalón verde de mezclilla y botas, porque siempre he usado botas de como trabajo.

Entonces yo, al ver esa persona, me salí, me fui, me salí de espalda, nunca leí la espalda a eso, me salí de espalda y cerré la puerta. Salí y ya como a los cinco minutos volví a entrar otra vez a la casa, y hice lo mismo, abrí la puerta y volteé a ver hacia arriba, y ya no estaba. Entonces, pues obviamente, pues no era algo normal. A la siguiente vez que fue mi papá visitarnos, le platiqué cómo estuvo lo que, eso que me había pasado,

y me dijo, dice, ¿por qué no me dijiste luego? Y ya me contestó, dice, bueno, más bien le dije, yo digo, pues es que pensé que me iban a regañar o a tomar como si estuviera loco o como una mentira. Y dicen, no, dice, me dijo, bueno, cuando pase eso, vino luego para ver qué podemos hacer, traer a alguien, a algún cura o a un, este, alguien que rese, que eche agua bendita para que ya no pase eso.

Pero sí, este, más bien como que yo soy muy seguido para eso, porque donde quiera que ande, me ha tocado ver cosas que no son de este planeta. Y me imagino que algo para las personas que creen en esto, pues van a creerlo, eh. He visto sombras, he visto que me hablan, donde quiera que esté, hasta en el trabajo incluso he visto cosas. Aquí donde vivo actualmente también veo cosas, aquí en la casa donde vivo.

Amigo, vamos a la pausa, ahorita nos sigues contando por favor. El miedo foro está listo, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos, aquí en La Mano Peluda. No tengas miedo de vivir, rómpete el hocico, el corazón y el alma, que la vida no se nos dio para regresar la intacta, sino vivida, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda.

Continuamos más relatos y experiencias, vamos a terminar de escuchar este. Me han abierto la puerta incluso del cuarto donde duermo con mi familia, como tres veces me han abierto la puerta, nos han tocado la puerta también. Nos han hecho muchas cosas, a veces escucho como que me hablan, a veces escucho como que alguien se asoma de la puerta, como que corren de un lado a otro.

Y pues tengo dos niños aquí, pero ellos no son, entonces como yo soy muy seguido para eso, entonces ya se me hace algo normal. Y tengo muchas historias, de hecho tengo muchísimas, me gustaría que la pasaran al aire a ver qué me pueden decir o qué me pueden ayudar ustedes.

O comentar algo, ver si qué se puede hacer en ese caso, porque si este, está, pues a veces tengo miedo que me lo vayan a hacer algo a mis niños y no puede ser nada yo, entonces para estar más bien preparado, que esperemos que no pase nada de eso. Pero bueno, aquí mis relatos y pues saber que ya otra vez les envío otro de vuelta. Claro amigo. Pasen buenas noches y espero escuchar el relato en la radio.

Claro, pues ya está mi querido amigo, muchísimas gracias por platicarnos esto que te ha ocurrido. Tienes digamos que mucha cercanía con la actividad paranormal y eso te inquieta. Y principalmente antes de que tú lo dijeras cuando mencionaste que tenías sin niños, yo dije esa es la preocupación. Realmente esa es la preocupación. Sin embargo, en este mundo paranormal es mejor, más vale tener la mente de un niño para no clavarse como los adultos en cosas tan terribles.

Es decir, un niño no es que no se espanta, es que se espanta. Pero su imaginación no genera tantas ideas que pudieran ser nocivas para uno mismo. Así que lo que tú has hecho va por buen camino, no lo dejes de hacer. Es decir, sigue orando, sigue rezando, cubre a tus hijos con la sangre de Cristo. Tú encomiéndalos si ese es el camino que tú sigues amigo, encomiéndalos a Dios para que sean librados de todo mal como dice la oración. Principalmente eso.

Y ahora, si ya tú sientes, porque así lo has descrito, que de plano necesitan una ayuda espiritual, no ceses en los esfuerzos por conseguirla. Busca a alguien que te oriente en esa ayuda espiritual. Y si de repente ves caras largas o esas personas extrañas, porque en todos lados hay que como que no te toman en cuenta, como que no te hacen caso. Tú busca, vas a encontrar seguramente alguien que te pueda ayudar amigo.

Exactamente. Y bueno, hablando de esta leyenda de Cabo San Lucas, se dice que la historia de esa maldición tiene raíces en relatos contados por los ancianos de la región. Resalta el miedo, la desconfianza hacia los forasteros en una época en la que las enfermedades eran mortales y la medicina no estaba tan avanzada. En muchas leyendas la figura de las ancianas está asociada con sabiduría y magia.

Y en esta leyenda, en el día de hoy, la anciana no solo representa la sabiduría, sino también la venganza ya que su maldición es la que desencalena el destino catastrófico según esto de Cabo San Lucas. Vaya, tanto que se ha hablado de Cabo San Lucas, ¿verdad? Hay muchos mitos en torno y vamos a platicar. Por aquí tenemos varios amigos que precisamente radican ahí.

Sería muy bueno, ¿verdad? Que esta noche se manifestarán y nos platicaran todas las cosas que conocen ustedes de ese sitio donde viven. Exacto. Y también, y se me pueden llamar, claro, ustedes pueden participar de tres maneras. Una, enviando su audio y nosotros lo vamos intercalando con los relatos. Otra, que nos digan, quiero contar relato y nosotros le marcamos. O bien, también a través de texto. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, mi nombre es Federico Muñez.

¿Desde dónde nos escuchas, Federico? De la ciudad de Mérida. ¿Mérida, qué lugar? La ciudad blanca. Exactamente, ahorita está haciendo un poquito de lluvia, pero estábamos a 40, 43 grados anteriormente, semanas pasadas. Sí, es que Mérida es un lugar muy caluroso, ¿verdad? Sí, efectivamente. Sí, somos de la ciudad de México, tenemos dos años y medio viviendo aquí en Mérida. Sí. Y este, pero pues todo bien, todo bien. Qué bueno. Aprendiendo a vivir como, ya somos chilango yucatecos.

Eh, buen término, eh, pero además también son perdomaniacos y tienen mucho que contar. Ya, desde, efectivamente desde el 95, desde agosto, este, como les platicaba desde unos días anteriores, que soy perdomaniaco. Sí, señor. junto con mi esposa. Y les voy a contar un relato que este, que le pasó a, bueno, que nos pasó a mi hijo, a mi esposa y a su servidor. A ver, cuéntanos.

Pero lo que pasa es que hace exactamente o más o menos nueve años este mi hijo, el más chico, lo teníamos en una guardería allá en la Colonia Linda Vista, en la ciudad de México, en la calle de este, Río Bamba. Sí. Resulta que lo teníamos de tiempo completo y este, bueno, íbamos por él en la tarde, lo llevamos en la mañana, entonces, en algún tiempo nos dijo que tenía un amigo que se llamaba Ángel.

Sí. Que tenía un amigo que se llamaba Ángel y que jugaba con él y que, pues, lo quería mucho, el niño. Y pasados los días nos llegó diciendo que era su amigo Ángel, su amigo Ángel y un día nos dijo que decía su amigo Ángel que su papá se llamaba como el papá de mi hijo Emiliano y su mamá como mi esposa. Sí. Entonces, este, resulta que decía el niño que quería que se lo llevara a mí a la casa porque este, pues, que se había quedado solo porque su papá se había muerto. Ajá.

Sí. Que los habían matado. Ajá, los habían matado ahí en este, en esa esquina, pero en el tipo de la colonia. Ajá. Cuando todavía, todavía había así este carro, carro, carro, o sea, todo ese rollo. Carro, ¿no? Ajá. Entonces, este, pues, mi hijo nos platicaba y se nos dijo, no, ¿cómo crees, chico? No, pues, este, hay que verlo. Sí le queríamos, pero a la vez como que igual fantasea, pero nosotros viviendo la mano peluda, pues, obviamente, este, no somos incrédulos.

Sí. Y escuchábamos este, la historia de lo que había pasado en esa casa que era, esa casa era de la señora Fanicano. Ah, era tísica. Y la que iba a hacer la Diosa y era eso. Ajá. Y le hicieron una guardería del, del gobierno. Ah, ok. Entonces, dicen que ahí, ahí tienen alberca, pero anteriormente se había ahogado una niña en esa, en esa alberca. Ajá. Entonces, la área, la área de la alberca siempre la tenían cerrada por el motivo de que no querían que pasara un accidente más.

Sí. Entonces, este, decían que sí se aparecía, pero se aparece una niña que nunca la llegamos a ver nosotros, obviamente. El que veía a mi hijo era el niño, a tal, tal ángel. Bueno, este, como se había comentado anteriormente, yo me dedico al Mariach. Ajá. Y este, y un día, unos de tantos días, este, fui por mi hijo y un viernes fui por mi hijo y lo llevé a la casa. Entonces, este, yo voy a tener mis tracks y todo y me iba a, a Ecatepec, exactamente hasta Cristóbal, Ecatepec.

Ahí está un, este, una plaza de Mariach, donde en ese tiempo estaba trabajando y me iba a huecear a ver qué caía ahí de chamba. Bueno, ya dejé a mi hijo y me fui a, a Mariach y estuve ahí en San Cristóbal toda la tarde y noche. Y ya me regresé como a la una de la mañana de San Cristóbal hacia lo que es este, Zacatenco, que es donde tienen su casa de ustedes en la Ciudad de México. Gracias, Sammy.

Entonces, este, yo como a un momento siempre que regresaba del trabajo de tocar, le marcaba a mi esposa diciendo que iba a parar la casa fuera la, no sé, la hora que fuera, 1, 2, 3 de la mañana, la hora que terminábamos el último evento. Entonces, este, iba a agarrar la autopista de la que viene de Machuca a la Ciudad de México.

Y pues digamos a la altura como de San Carlos, fue cuando este le hablé a mi esposa que ya iba en camino y me dice sí está bien, pero este dice Emiliano que tapes a Ángel porque tiene frío. Y a uno le digo, a Ángel, les dijo, ¿cómo Ángel? Sí es que se acaba de despertar y dice que Ángel tiene frío que se subió con nosotros en el carro cuando yo fui a por él de la guardería hacia la casa. Sí. Pero no es que se ha bajado él se quedó en el carro.

Sí. Entonces, este, le dijo que tenía frío, que, que no tapara. Entonces, en ese momento, la verdad, si yo volteo para atrás, por el retrovisor y yo no vi a nadie, ¿no? Pero, pero sabiendo que sí pasa eso, traté de orillarme en un lugar donde hubiera contamiento grande. Me orillo, abro la puerta y estindo la simulación de que estoy viendo al niño. Si le dije, ¿sabes qué? Bájate, tú no partes aquí.

O sea, la verdad, si lo, lo bajé bruscamente, honestamente, no lo vi, pero, pero yo hice como si lo estuviera viendo y dije, ¿sabes qué? Bájate. Sí. Bueno, ahí donde cuenta que abro la puerta de la puerta trasera, lo bajo, cierro mi puerta y me jalo. Pues ahí quedó la cosa, llegué a la casa y la verdad, pues sí me dio, sí me sacó de onda, ¿no? Dije, pues, ¿qué onda con esto?

Pero, bueno, llegué a la casa y ya le platiqué a mi esposa lo que había pasado y nada más, esa platica que hay dentro de mi esposa y yo. Bueno, pues ya pasó, pasó lo que fue el fin de semana, mi hijo se fue, se fue a la guardia el día lunes, martes, miércoles. Federico. Y nos platicaba que su amigo, mándeme. Aquí te vamos a interrumpir porque llegó la pausa, no te vayas, por favor. El Miedo Phone está listo, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis.

Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúncate con nosotros, somos rss.com. Y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com, ventas arroba rss.com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos.

Por más consejos que existan, hay lecciones de la vida que solo entenderemos a base de golpes y tropiezos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.

Continuamos cuando un pequeñito nos dice que está viendo a alguien que nosotros no vemos, pero que además le da continuidad de tiene hambre, se despertó, tiene frío, es cuando como adultos no sabemos si decir no, no digas eso porque a nosotros nos da miedo o bien lo más conveniente es dejar que nos cuente todo lo que está viendo y determinar si es su imaginación o si verdaderamente lo está viendo. Vamos a continuar con Federico.

Ok, este entonces, el debo que llegó el lunes, martes, miércoles y mi hijo nos decía que Ángel no había ido a la escuela, a la guardería. Entonces, y pasando esta semana y a la siguiente semana, él nos dice que ya ya vino Ángel papá. Sí, ya llegó, sí, pero está bien enojado conmigo. Pero porque es que dice que tú lo bajaste en la carretera. Dice que tú lo bajaste en la carretera y que está súper molesto conmigo. Y precisamente también conmigo, obviamente, y que ahora él me va a llevar a mí.

Entonces, este sí, pues sí me si me sacó de onda porque eso nada más le había platicado a mi esposa, o sea, mi hijo nunca se enterró de lo que habíamos platicado. Sí, entonces este ya pasó, pasado los días. Ahora resulta que el niño le pegaba a mi hijo. Le pegaba, lo sustaba, lo lo lo lo agredía. Vaya. Entonces mi hijo llegaba el momento que que hasta se hace el baño en los pantalones por el por el temor que tenía con ese niño.

No, él no llegaba exactamente a la entrada de la puerta del salón y ya no quería pasarse agarraba de la maestra y eso porque la maestra nos mandó a hablar para para platicar lo que estaba pasando, porque casi era diario que él que él se hacía este del baño en los pantalones, pero era por el miedo que le causaba este es el mío ángel. Aquí Federico, antes de que continúes, porque él decía que tú lo habías bajado en la carretera. Tú dijiste algo que ocurrió para que él tomara ese pensamiento.

Así porque cuando yo venía de sangre estuval, cuando me dijeron que lo tapara, que porque lo traía en el asunto de atrás. Yo lo bajé, yo hice la simulación de bajar a alguien en la carretera, en la pista. Sí, sí, yo sí lo bajé, yo nunca lo vi físicamente ni mucho menos. Pero hiciste como que sí lo veías. Exactamente, dice como que sí lo veía y le dije que bajan dentro que no, no sé, le dije groserías para que me. Sí, ajá. Según yo lo bajé sin verlo, yo a veces la simulación.

Tú estabas trabajando psicológicamente a tu hijo, no? Exactamente, y entonces cuando regresó el niño a la guardería, el tal ángel empezó a agredir a mi hijo y le dijo que porque yo lo había bajado en la carretera y se le hizo muy difícil regresar a la guardería pues. Entonces ahora ya no era su amigo, ahora se volvió su enemigo, lo agredía, le pegaba, lo maltrataba a mi hijo ya en lugar de ser su amigo.

Primero se quería dar mi casa al niño con mi hijo y ahora al revés, ahora se quería llevar a mi hijo con él y se lo dijo por alto y llevar yo a mi comido. Pero ahora él ya tenía miedo. Ajá, ahora ya era agresión y mi hijo se hacía del baño en los pantalones por el miedo que le causaba este niño.

Sí. Y eso porque como tienen cámara de seguridad ahí en la guardería, pues la directora se daba cuenta de lo que estaba pasando con Emiliano cuando veían las cámaras que llegaba a la puerta del salón y ya no querían pasar de ahí porque le decía a mi hijo a la maestra que Ángel estaba abajo del escritorio, estaba sentado entalado pero que si le quedaba vino bien feo y que él iba a pegar. Y eso ha sido un caos. Entonces optamos por sacar a mi hijo de la guardería.

Oye, ¿nunca lo comentaron con las maestras, con alguien que les pudiera apoyar? Sí, sí lo comentamos porque ellos nos mandaron a hablar por ese tema de que Emiliano se veía ya, le daba mucho miedo estar ahí. Y así estaba muy alterado. Sí. ¿Y ellas no se espantaron? Las maestras sí sabían de eso, no, las maestras sí sabían, pero sabían de una niña, no de un niño. Sí, pero... De la niña que se había ahogado ahí en la... en la... el alberca.

Pero a la hora que tú le platicaste acerca de lo que estaba viviendo tu hijo, ¿ellas no se espantaron o lo tomaron como normal? Pues sí, sí, como que... incrébolas, pero después como que sí empezaron a caer cuando ya la directora, por medio de las cámaras, veía las actitudes de Emiliano cuando estaba en el salón. No veían al niño, pero sí veían como... como que agredían, como que alguien... algo agredía a mi hijo. Ajá. Ajá. Algo o alguien.

Ajá, entonces ahí fue cuando empezaron a caer un poquito, pero nosotros mejor optamos para sacar al niño de la escuela porque ya eran las agrediciones muy fuertes. Y entonces lo que ustedes decidieron como papás es sacarlo de la escuela. Ajá, sacamos a mi hijo de la escuela y después Emiliano ahí en la casa empezaba... empezó como a... a enflacar, como se veía un poco mal. Se veía... se veía un poco mal porque este... sí le hizo daño a ese... ese este... ese momento, vaya.

Entonces él estaba chupando el espíritu a mi hijo, vaya. Sí. Entonces ahí en la... ahí en la casa como había... había... cuartos de renta, departamentos de renta que rentaba mi suegro. Sí. Este había una... había una persona que rentaba un departamento y ella se dedicaba a curar espiritualmente. Sí. Entonces este vieron a mi hijo, vieron que se estaba enflacando, que se estaba...

se estaba poniendo mal, vaya. Entonces ellos lo... lo checaron espiritualmente y nos dijeron que mi hijo se lo estaban llevando. Ajá. Entonces este... que si no lo curaban podría mi hijo morir. Ajá. Y ellos se le hicieron el favor de curarlo con varias sesiones. Eso es... dijo espiritualmente por medio de la Virgen de Guadalupe y bueno, varias... varias este... cómo se puede decir deidades espirituales como se dice. Ajá. Sí, sí.

Y así fue como mi hijo volvió a agarrar color, volvió a... o sea, inclusive le borraron toda esa... de su mente todo eso que pasó porque ahorita mi hijo tiene 13 años y no se acuerda de eso. Qué bueno. Y tenía cuántos años, en ese entonces cuántos tenía. ¿Cómo se ve? ¿Cuántos años tenía ese? Tiene 3 años. ¿3 años? Tiene 3 años. Muy pequeñito. Sí, ahorita tiene 13 y hagan de cuenta que... no acuerda nada y pues no le hemos comentado nada, ¿verdad? Porque no queremos que... Lo recuerdo.

Que se vaya este a... así a... no... no hay que... como que no le queremos mover al... al asunto. Sí. Entonces, como les decía, ese niño le platicó a mi hijo, cuando era su amigo, le platicó cómo había sido la muerte de sus papás ahí en este... ahí en la esquina de ahí de Río Bamba, creo que los asesinaron a sus papás. Pues los habían asaltado. Sí. Ya ven que en esos tiempos pasaban las carretas y todo eso. Sí, sí. Y ahí los asaltaron y los asesinaron.

Oye, pero a tu hijo a través de esta... de ese trabajo que le ayudaron, pues él ya pudo recuperarse. Pero ¿qué pasó con ese niño? ¿Ya no se presentó más en tu casa? No, no, no, en la casa no. Inclusive, precisamente, le dieron... ellos... ellos le dieron luz al niño para que se alejara de mi hijo. ¿Por qué no asaltaron? Porque ese niño no aceptaba que estaba... estaba muerto, vaya. No trashería.

Entonces, ajá, le ayudaron a mi hijo espiritualmente a que regresara su alma o cómo le puede ser a su cuerpo y lo crearon de espanto. O sea, todo lo que tenían que hacer, le hicieron varias sesiones y, este, inclusive tuvieron que estar dos hermanitos ese día para que mi hijo pudiera este... hermanitos espirituales para que mi hijo pudiera regresar a su cuerpo bien. Porque ya eso lo estaba llevando. Ya eso lo estaba llevando espiritualmente el niño ángel.

Y obviamente ya no lo regresaron a la escuela a la que iba. No, ya, no, no, no, no, no, no, no, no. Ya este... cuando mi hijo ya lo tuvimos bien otra vez este, no, ya definitivamente ya tuvimos otro tipo de vida, ¿no? en ese momento. Y al final la directora de la guardería se aceptó que sí se espantaban en la guardería. Ajá, inclusive en algún tiempo pasó una muchacha, le pasó un relato de esa guardería, una vigilante. ¿A poco? y era la misma.

Ajá, ese era la vigilante que comentaba lo que pasaba en esa guardería. O sea que sigue funcionando como guardería. Ah sí, sí, sí, sí, sí sigue funcionando. Bueno, y ahorita nosotros de que nos venimos a medida pues este todavía funcionaba. Me imagino que sí porque creo que es de él, es del gobierno, es una... es del Seguro Social. Ajá, entonces sigue todavía. Exactamente. Ajá, sigue, sigue funcionando. No está ahí en el río agua digo. No, no pasa nada. A veces la gente no quiere decir este...

¿Cómo se dice este? ¿Ese tipo de cosas? Yo creo que es importante. Saberlo, claro. Es importante platicarlo porque, pues desgraciadamente, las cosas sí pasan. Hay mucha gente que no cree. Pero las cosas sí pasan y si podemos ayudar a otros niños, hay que decir exactamente dónde están las cosas. No aguantan. Inclusive creo que hasta los guardes también los cambian muy seguido porque no aguantan. Claro. Oye...

Sería interesante ir a esa bolería, pero como tú dices, los mismos trabajadores, maestras y todo el personal que ahí labore, pues no les gusta platicar de esto para que la gente nos espante, ¿verdad? Pues sí, pues sí, pero... Pues imagínense este... yo creo que todos queremos proteger a nuestros hijos, ¿no? Sí, por supuesto. Pues que los protegemos, los protegemos de los vivos, ¿no? Como de los maestros que golpean y de los violadores, de todo ese rollo, ¿no? Porque los vemos.

Pero las entidades, nosotros sabemos que sí existen. O sea, mucha gente se cierra y dice, no, es que eso no existe. Pero la verdad, nosotros que ya nos pasó, créanme que sí, sí, sí existen tanto lo bueno como lo malo. Sí, y ahí oímos a tu esposa contigo platicando este relato, que ha de haber sido una etapa muy difícil de ustedes al ver a su pequeñito en esas condiciones. No quieren volver a vivir una situación de este tipo.

Sí, efectivamente. En sí mi esposa tiene un relato muy, muy fuerte que le pasó a ella. Lo que pasa es que tuvimos una vida antes, digamos, cada quien por su lado, y le pasó algo muy fuerte que yo no viví con ella. Sí. Pero sí, cuando me la platicó, sí, es una cosa muy, muy fuerte. Oye, ¿lo quiere platicar? Incosumible que se les quiere platicar. Sí, se les platicó. Sí, hay tiempo, sí, les platico ese relato porque está súper, bueno, para mí está súper fuerte. Ah, ok. Pero se los puso.

¿Sí? ¿Cómo se llama? Sí, me dio mucho... Se llama Julieta Rocha. Julieta y Fede, nosotros nos dio mucho gusto platicar y te agradecemos que nos hayas contado esta experiencia terrible. Efectivamente, y a mí me da más gusto que siga siendo Pelotomaníaco y que seamos muchísimos. Sí. Así es que... Y además vamos rumbo a los 29. Algo bien importante que les iba a decir, para mí, Juan Rabón, ¿sabes?

Cuando no agraviando los presentes, fue una persona super a todo, un alma de Dios, o sea, fue una cosa enorme. Claro. Lo que me gustaba a él, que tenía mucha paciencia para la gente. Así habláramos mucho, así habláramos fuerte, querido, para un lado, para el otro, enagua, era una persona que sabía escuchar a la gente. Así es. Así como ustedes. Claro. Y este Rubén García, y a veces no me caía mal, yo la tengo 60 gloria, honestamente.

Pero este, no, no, no. A veces me chocaba porque no le tenía paciencia a la gente. No, como que si hablaba una persona que apenas podía hablar de español, como que lo truncaba. A veces se desesperaba un poquito. Con estilo, sí. Sí, eran diferentes estilos, pero pues los dos muy buenos locutores. Ah, no, sí, me respeto, chulada, una chulada. No agraviando los presentes, ¿eh? Así es que. Gracias. Después son mi esposa para que les cuente el otro relato.

Claro que sí. Bienvenida, aquí vamos a escuchar. A ver. Ok, bienvenida. Ahorita que nos repita su nombre. Hola, buenas noches. Buenas noches, Julieta, ¿verdad? Sí, así es. Bienvenida, amiga. A ver, queremos escuchar tu versión de las cosas. A ver, venga de ahí. Pues mira, este, bueno, yo en el en el noventa y dos me casé con un militar naval. Ok. Y nos fuimos a vivir a Cozumel. Entonces, este, pues ahí estuvimos viviendo en Cozumel.

Nos fuimos viviendo en la unidad habitacional de ahí de la Marina. Y a mí me pasaba que me espantaban ahí en la casa. Me espantaban. Entonces, pues yo tengo un poco de visión. Entonces, este, veía yo cosas. Veía, me espantaba. Veía cómo salía humo de la cosucina. Empecé a ver figuras en las paredes. Y una vecínita que vivía en el departamento de arriba. Ella siempre que pasaba me decía que algo me estaba pasando porque ellas lo presentían, lo sentían.

Entonces, este, ellas me preguntaban y yo les decía primero por pena, les decía que no, porque yo decía a lo mejor van a pensar que esto es medio malo, o sea que no estoy en mis cabales. Entonces, pasó, o sea, seguían pasando cosas. De repente yo estaba parriendo, trapiando y si yo trapiaba, cuando regresaba con el trapeador, con el mechudo para secar, el área que yo había trapeado ya había ya sangre. sangre? sangre del piso, así en las regitas de la división de un bosaico a otro, sangre.

Entonces, cosas que me sorprendían mucho cuando yo me metía a bañar. Yo sentía la presencia de alguien. Veía cómo agarraban la toalla y la agarraban y la sol. Se veía cómo la agarraban así en el aire y la dejaban caer. O sentía la respiración de alguien así en mi oído. Entonces, cosas así muy fuertes que yo en ese momento a la persona que a mi esposo, yo le decía y como que al principio pues no me creía porque él es cristiano, toda su familia de él es cristiano.

Entonces, como que no me creía. Entonces, él me empezó a ver cada vez peor. Y cuando él le tocaba estar de guardia o quedarse más tarde, pues sí, yo me ponía muy mal porque cuando caía la tarde, la noche, o sea, me empezaban a pasar todas esas cosas. Entonces, cuando yo iba al centro de Cozumel a hablarle por teléfono a mi mamá y le platicaba, mamá, me está pasando todo lo que me estaba sucediendo, se metía una interferencia en la línea. Y yo le decía, mamá, es que no te escucho, no te entiendo.

Y mi mamá me decía que ella sí me escuchaba. Pero yo de este lado, yo no lo escuchaba, no se escuchaba muy feo. Y mi mamá me decía, ella me seguía hablando, pero ella no la escuchaba. Y yo terminaba por colgarle la llamada y volvía a intentar hablar. Y no, no, no, ya no se podía. O sea, ya el teléfono ya no tenía línea, no funcionaba.

Entonces, este cuando yo le empecé a decir a él es que sabes que cuando yo estoy barriendo, estoy trapeando, que estoy agachada, de repente veo unas patas de gallo, de cabra. O sea, empecé a ver todo eso. Entonces yo nunca quise voltear así, o sea, más allá de la cintura. Nunca quise volver porque me daba mucho miedo de encontrarte algo horrible. Sí, así es, era una cosa muy fea. Sí, sí, traumática. Exactamente.

Entonces en la pared, de repente me mostraba imágenes, así como la Santa Muerte, como familiares, que si yo no me iba con él, se iba a llevar a mis familiares. Entonces, pues sí me daba mucho miedo, yo le comentaba a él y pues él no me creía. Pero al verme él como me ponía, y un compañero de él me empezó a decir, sabes que algo le pasa a tu esposa, porque mi esposa escucha, escucha, es una lucha lo que tu hija, lo que tu esposa tiene.

Y como ellos eran también cristianos, decía algo le está sucediendo a tu esposa. Entonces él empezó a creerme, porque el vecino, o sea, su compañero, sin que yo le fuera nada, le empezó a decir, le empezó a decir, tu esposa es una lucha la que ella tiene, ella está luchando contra algo muy feo, no te ha dicho nada.

Entonces él empezó a decir sí, pero pues yo no le creía, o sea, no. Entonces, en una ocasión fueron hermanos de la iglesia cristiana, y porque el vecino los llevó, entonces varios se pusieron así alrededor, agarrándose, o sea, formando un círculo, y a mí me ponían entre ellos, no en medio, sino entre ellos. Entonces cuando ellos empezaban a rezar, a orar, a leer la palabra, pues yo me ponía muy mal, me transformaba. Yo no me acuerdo de nada, yo lo platico porque mi mamá me lo platicó.

O sea que tu mami te acompañaba, verdad, en esas sesiones. Dame un segundito, vamos a la pausa y regresamos para concluir con tu historia, amiga, no te vayas. El Miedofon está listo, mensaje de voz o de texto, 55-2193-5926, y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. La Paz, el oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano te Duda.

Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. No vales por tener un título, vales por lo que eres capaz de hacer con lo que sabes. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir, La Mano te Duda. Hoy estamos hablando de la maldición de Cabo San Lucas, ¿vives ahí o conoces más de esta leyenda?

Comúnicate con nosotros o dándonos tu comentario, y vamos a seguir con el impactante relato de Julieta. Así es, ¿estás ahí amiga? Sí, aquí estoy, aquí con Quiroga. Muy bien, muchas gracias. Oye, entonces te decía antes, díale a la pausa, que tenías la fortuna de que tu mamá te acompañaba a esas sesiones, o sea, tu mamá estaba enterada de todo, ¿no?

Sí, desde el primer momento en que yo empecé a ver todas esas cosas, le hablaba a mi mamá, entonces ya él le tuvo que hablar a mi mamá, y le dijo que fuera porque él ya no podía, él ya no podía conmigo, ¿por qué? porque él leía la Biblia, y ya era de cuenta así como se estuviera haciendo mucho aire, y le cambiaban las hojas de la Biblia. Sí. O sea, era una cosa así, o sea, no, no, no. Sí, sí.

Entonces, todas las personas que estaban ahí conmigo, pues mi mamá esa vez que llegó, fue la primera vez que fueron ahí a la casa, y que empezaron a hacer oración, pero pues se equivocaban, empezaba yo a decir que me transformaba totalmente, que era una voz muy aterradora lo que salía de mi boca. Un espíritu manifiesto. Exactamente. Y entonces le preguntaban qué era lo que quería, entonces que yo contestaba con otra voz que la quería, o sea, ella le, o sea, salía de mi boca que me quería a mí.

Yo la quiero a ella, decía. Yo la quiero a ella, así le decía. Entonces, pues yo decía a mi mamá que cuando yo empezaba a transformarme, yo le decía a mamá, es que me siento mal. O sea, empezaba yo así como que a temblar ya, y a veces me encerraba en la cámara, a veces agarraba cosas calientes, me las comía, y que yo así le quería dar cosas calientes a mi esposo, que esa fuerza se los quería dar, que mi mamá me decía, oye, cálmate, cómo, eso quema.

Y que yo le decía, no, a mí no me quema, que me comía las cosas hirviendo, que me las metía así a la boca y que no más no. Y que dice que mi expresión en mi cara cambiaba totalmente.

Sí. O sea, que me transformaba totalmente, era, y que cuando yo me acercaba a, que en ese momento era mi esposo, que yo lo abrazaba y que le decía, sí, sí, sí, abrázame, yo voy a estar tranquila, pero que ya cuando yo, ya él ya me tenía abrazado, abrazada, que yo en ese momento, este, le empezaba, yo le empezaba a agreder. Ajá. A insultar, a golpear, sí. Y pues él así como que se sacaba de honor, no, porque decía, bueno, o sea, siempre como que aseguraba tenerlo yo cerca para poderlo agreder.

Ajá. Entonces fue una situación así como que muy difícil porque le sufría mucho porque me daba mucho miedo. Entonces, cuando yo logré verlo, o sea, de una de tantas, logré verlo. Fue una cosa, no te puedo explicar. ¿Cómo lo viste, amiga? ¿Cómo fue que lo viste? ¿Lo descubriste a Albert al espejo o estaba junto a ti? No, no, no, no, lo vi de frente a mí. De frente a ti. Lo vi de frente a mí.

En una de tantas que siempre me pasaba cuando yo barría, atrapiaba, cuando yo estaba haciendo mis cosas, siempre veía sus pies, siempre lo veía. Ajá. Entonces, este, la vecina cuando pasaba decía que cuando yo, cuando eso me estaba pasando, que ellos llegaban y les llegaba el olor a sufre. Ajá. Ajá. Entonces, siempre ellas estaban así como que al pendiente, siempre iban y me tocaban, siempre, o sea, o sea, ellas llegaban en un momento en que ya lo sentían.

Ajá. Entonces, cuando yo lo logré ver, era un rostro muy feo con cuernos deforme. O sea, era. Demónio. Me enseñaron los cristianos, me enseñaron varios, una revista donde porque dicen que es muy mentiroso, tiene varias formas de presentarse ante uno. Sí. Y me enseñaron varias imágenes, varias fotografías y me dijeron que yo les dijera cuál era el que yo había visto. Ajá. Sí, te puedo decir que me veía arriba de dos metros. Ajá. Era una cosa enorme. Era un demonio. Enorme, enorme.

Sí, y cuando yo lo escuchaba en la sotegüela, o escuchaba mucho a un perro como ladraba. Entonces, cuando yo me llegaba a asomar era un perro negro. ¿Ese perro venía con él o él se transformaba en un perro? Sí. Él se transformaba en ese perro. Ajá, una bestia. Sí, así es, totalmente.

Entonces, una vecina que vivía en el segundo piso, en el tercer piso que venía del estado de Veracruz, había llegado su mamá de visita de esa vecina y ellos habían tenido una experiencia muy fea de la misma situación, pero que su esposo le había vendido su alma. Entonces, ella lo conoció, ella tuvo un enfrentamiento con él. Entonces, ella una ocasión me dice, ¿sabes qué? Es que huele a su fra. O sea, él está aquí. Entonces, ella una ocasión bajó y cortó una vara.

Y se cuenta que cuando él llegaba a hacer la tarde a mi casa, esta vecina entró y me dijo, ¿vas a leer la Biblia? Y tú vas a estar atrás de mí, atrás de mí. Lo tengo que sacar, lo tengo que sacar. Y con esa vara se oía cómo le pegaba. O sea, lo correstiaba en la casa, la sala, el comedor. Y él quería ganarme a mí. Yo aparecía con rasguños en las piernas, en los brazos, con moretones. O sea, era una cosa muy fea. Entonces, en una de tantas, los cristianos me llevaron a su iglesia.

O sea, me liberaban y a los dos, tres días volví a regresar. Y volví a regresar y me volví a pasar exactamente a lo mismo. Entonces, en una ocasión me llevaron a su iglesia. Y ahí, en la congregación grande, llegamos. Mi mamá, uno de mis hermanos, el más chico, que era en un momento mi esposo, la vecina y su mamá. Y otros matrimonio conocidos de nosotros también fueron con nosotros en ese momento. Cuando iba a empezar la predica de la congregación, mi vecina se desmayó.

Y en ese momento empezó la situación a desatarse muy veloz. Porque a mí me empezaron a jalar como entidades. Y los hermanos me tuvieron donde ellos se ponen. Y ahí me pusieron en el medio y ellos empezaron a orar. Se desató una situación de aire adentro de la iglesia. Como si hubiera mucho aire, como si estuviéramos afuera de la calle. Mucho aire, las lláminas se escuchaban muy feo, como si se fueran a levantar. Mi vecina no reaccionaba. Yo lo llegué a ver ahí.

Y me dijo que oráramos, oráramos, oráramos hasta que fuera expulsado. Y sí, gracias a Dios, ellos me ayudaron. Porque en la iglesia católica los padres me decían que eso no existía. No, ¿cómo crees? Que eso era cosa de mi mente, que yo estaba adluciosa. Que mejor me ocupara en algo. Posiblemente un padre de la Ciudad de México que conocíamos, yo tuve una plática con él y me dijo mira, esto existe, pero nosotros jamás vamos a decir que sí existe. Jamás vamos a aceptarlo. Así es.

Entonces fue algo muy feo que sí me pasó. Y hasta la fecha, bueno, yo nunca lo quería contar, porque es algo muy fuerte que me dio, que sí me da hasta la fecha medio miedito, porque yo nunca había visto una entidad así tan fea. Entonces, la verdad, sí es así como que para no recordar esa situación. Claro. Bueno, pero aquí fíjate que hay algo muy valioso que tienes razón, no hay que recordarlo. Pero lo importante es que si lo puedes platicar es porque hubo victoria, mi querida amiga.

Sí, lo superaste. Porque pudiste salir adelante, te ayudaron bien, no sé si tú hayas recibido a Cristo en tu corazón, pero aparentemente todo se arregló una vez que te hicieron esa liberación. Así es. ¿Verdad? Así es. Posiblemente yo me embaracé y cuando nació mi hija, nació a Yvonne Cosumer y mi hija nació malita. Es una chica con discapacidad, actualmente tiene 31 años, va a cumplir el 1 de julio y yo no regresé. Yo ya no volví a regresar con mi hija para allá por la misma situación.

O sea, me quedé con esa cosa de que yo no quería que mi hija la tocara una entidad de esa. Ajá, ok. Sí, de esa magia turundo. Oye, Julieta, dame un segundito, necesitaría una pausa, no te vayas, por favor. Sí. El miedo foro está listo, mensaje de voz o de texto, 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos. Todos los secretos de todos. Dónde y cuándo quieras. ¿Les va a cambiar la vida?

RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. No importa cuántos favores hagas, al final te juzgarán por el favor que no hiciste. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Con toda razón, Julieta ya no quiso volver a aquel sitio después de lo que vivió. Vamos a continuar con ella. Así es. ¿Estás de aquí, amiga? Sí, de aquí, continuar.

Perfecto, muchísimas gracias. Así que no hay nada de lo cual pudieras sospechar. Por qué razón te sucedió eso. No sabes si en algún momento dado titubeaste. Si en algún momento todo se prestó como para que alguien te enviara un ser demoníaco. Nada. Pues creo que ahí hay. Pudo haber sido algo, pero fíjate que te repito, aquel momento yo veía todo eso. Entonces hubo un hermano espiritual que me dijo que podía prepararme para yo hasta curar. Y yo le dije que no porque me daba miedo.

Entonces supuestamente me bloquearon el cerebro para que yo ya no viera cosas. Ya no pudiera yo hacer nada. Pero me dicen que eso no se quita porque eso es un don. Totalmente me bloquearon ahora. Sigo presentiendo cosas. Ya no veo las cosas como antes, sueño y todo. Pero ya no es lo mismo. Y a lo que me dices que pudieron haberme mandado algo así. Si. Si una mujer que pues creo que se va a recordar. Siempre tuvo esa envidia de que me envidiaba hasta porque si yo me había curado los zapatos.

Porque yo y no ella. Si hubo alguna situación en la que si lo hicieron así. Que lo mandaron. Muy bien. Pero gracias a Dios lo puedo platicar ahora. Y gracias a Dios que me ayudó. Yo no me hubiera perdado a Dios. Ya que él podía ayudarme con las personas que puso en mi camino. Pues no se que hubiera sucedido. Así es amiga. Pues mira afortunadamente. Y después te contaré otras historias. Que tengo muchas, muchas, muchas relaciones que así. Pues nos va a encantar escucharlas todas ahí poco a poco.

Si claro que si. Excelente mi querida amiga. Oye pues es una experiencia fuerte. Una experiencia que te ha dejado un recuerdo muy triste. Pero al mismo tiempo te ha permitido ver la manifestación de Dios. Que te sacó adelante. Entonces pues amiga. Vamos a seguir. Vamos a continuar nuestro camino. Porque seguramente hay una misión ahí que tienes que cumplir. Claro. Claro que si. Hay que investigar cuál es esa misión. Correcto. Sí. Esa es una tarea que tienes tú mi querida amiga.

Y que tienes que ser muy hábil. Muy muy juiciosa. Tienes que ser observadora. Para poder interpretar todas las señales. Las cosas que te van ocurriendo mi querida amiga. Sí así es. Muy bien. Ok mi querida Julieta. No sé si quieras agregar algo más. No nada más. Les agradezco muchísimo que me hayan permitido. Platicarles esta mala experiencia que vi. Y pues que me hayan dado el espacio. Para podérselos platicar. Al contrario. Y pues ya después estaremos platicando algunas otras más.

Claro que sí mi querida amiga cuenta con ello. Pronto volveremos a estar aquí en contacto. Y si en algún día de estos tú dices. Oye pues ahora se me antoja platicar. Nos envías un mensaje al Miedophon. Y te regresamos la llamada. Ya lo sabes. Claro que sí. Les agradezco mucho. Que estés muy bien. Y ahí me despides de Federico. Claro que sí. Muchas gracias. Un abrazo. Igualmente. Que estés muy bien. Buenas noches. Sí y un saludo por ahí a todos los mariachis del mundo. Ándale pues. ¿Es su día?

A ver vamos a ver si se los mandamos. Porque luego el mariachi loco no quiere bailar. Pues acuérdense que mariachis el pagado toca mal son. Así es que hay que pagarles hasta que acaben por favor. Ok. Muy bien amigo. Eso es patrimonio de la humanidad. Así es que bueno. Es cierto es verdad. El mariachi ya le pertenece al mundo. ¿Verdad? Sí más que nada por el traje de charro que portamos. Porque mucha gente está mal informada. De que usamos traje de mariachi. Usamos el traje de charro. El de gala.

Sí sí sí sí. Es como la bandera nacional hay que respetarlo. Órale muy bien amigo. Pues excelente. ¿Y tú qué instrumento tocas? Toco guitarra y canto. Nada más que me pude dar para mi vida. Y tuve un accidente en la moto. Sí. Y llevo un año un mes. Digamos ya estoy caminando con la andadera. Me da ser visto bien negra. Y llevo un año sabático. Sin la música. Híjole amigo. Pues que pronto te restablezcas. Y que retomes tu vida cotidianamente. Muchísimas gracias. Un abrazote. Igualmente mi amigo.

Buenas noches. Gracias a un matrimonio. Un matrimonio peludo maníaco. Vean ustedes. Hasta donde hemos llegado. Que ya somos parte de varias familias. Y acá entre nos. Ustedes también son parte. De nuestra familia. En realidad aquí estamos. Literal como entre hermanitos. ¿Eh? ¿Sí? ¿Cómo de que no? Y parece nada más una palabra vacía. Pero no. Aquí somos una hermandad. Muchísimas gracias a todos ustedes. Que nos hacen sentir así. Como una gran comunidad. Una hermandad. Saludos a Mariana García.

Que está con nosotros. Desde Tijuana, Baja California. ¡Wow! Mira mi querida Mariana. Estamos hablando más o menos de allá de la zona. Luna Alondra desde. Argentina. Nuestra amiga. Ahora se dio cita con nosotros. En la emisión. Bienvenida amiga. Y saludos allá. A todas las personas que sigan las transmisiones. Sobre todo los podcast. Ahí ustedes acuérdense que nos pueden encontrar. En Spotify. Como la mano peluda. Grupo Fórmula. Así. La mano peluda. Grupo Fórmula. No se confundan.

Somos nosotros. Así que ahí está. Saludos a Samurai Black. Que está aquí con nosotros. Francisco Herrera. También nos manda un saludo. Y saludos a todos. Y Jesús Mendoza. Bienvenido brother. Desde Staten Island. Saludos hermano. Y Alma Ramos. Ya que estamos encarrerados. Dice. Porque somos una familia. Cierto. Les pido una oración. Para la familia. Al Pizzarcano. Que están de luto. Por la pérdida de un joven de 23 años. De mi esposo que se encuentra. En México. Distrito Federal. Wow. Pues sí.

Vamos a. Hacer una oración. Y que Dios. De una pronta resignación. A la familia. Al Pizzarcano. Que pues no están. Pasando muy buenos momentos. Sino al contrario. De los más terribles. De esos. Que nadie. Quiere. Vivir. Así que. Pues sí. Con mucho respeto. Y mucho cariño. Les mandamos un abrazo. Y esperemos que todo. Se componga pronto. Y que. Puedan retomar su vida. Así que. Pues. Esos son nuestros deseos. Vamos a. Escuchar un audio que tenemos por acá. Aquí su amiga. Yvonne Guzman.

Mi mamá sigue con nosotros. Ah que bueno. Este. Pero. Lo que a ella le pasó. Fue que cuando ella falle. Cuando falleció. Una tía mía. Fue. Que. Fue. Que. Fue. Día. Mía. Por parte. De mi papá. Este. Ah. Esa misma noche que. Mataron a mi tía. A mi mamá. Le dieron un sap en la. Cabeza. En la frente. Bueno eso fue lo que. Eso fue la palabra que ella me dijo. Me despertó. La madrugada como cuatro, cinco de la mañana. Y este. Y me dijo. Yvonne despiértate despiértate. Este. Alguien me dio.

Una. Un sap en la frente. Y mi mamá se levantó. Y. me levantó, prendió la luz, tenía mucho miedo, como que estaba muy sacada de onda. Yo estaba chiquita, tendría unos 7, 8 años y mi mamá estaba pálida, pálida. Ella dijo, alguien vino y me pegó. Un ratito después, ese mismo día, nos llevó ella a la escuela y en la escuela le dijo a una vecina, oye, ya fuiste a la casa de tu suegra. Y mi mamá les dijo, no, ¿por qué? ¿Qué pasó? Y dijo, está el forense, están todos menos tu cuñada.

Mi mamá se quedó pasmada, mi mamá ya ni siquiera nos llegó a la escuela, nos regresamos a la casa y mi mamá venía en el camino diciendo, vino a despedirse de mí. Ellas no se llevaban bien, ellas meses antes habían agarrado a golpes y mi mamá le había ganado a mi tía en los golpes. Entonces mi mamá dijo, vino a la revancha. Mi mamá estaba muy sacada de onda, muy asustada, pero en el camino de regreso a la casa, ella venía hablando eso.

No nos lo estaba diciendo a nosotros, pero como que ella venía hablando en voz alta. Pero sí, así fue. Pensamos en ese momento que mi tía vino a darles último sapi a mi mamá. Vaya amiga, qué cosa. Más allá de la muerte, siguió con la pelea. Sí, siguió con la rencilla. Porque para los que no son de aquí, de México, deben saber que un sapi es como una especie de cachetada. O sea, te pegan con la palma de la mano, ya sea en la frente o en la nuca. Y a eso le llaman sapi.

Entonces, qué fuerte, qué fuerte. Vamos a la pausa y regresamos. El miedo FON 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Si las cosas no han cambiado es porque siguen igual. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Hablando de muchas culturas, el mar es visto como una entidad poderosa y misteriosa, capaz de dar y quitar la vida.

En esta leyenda de hoy, el mar se convierte en una gente de justicia divina, reclamando lo que le fue negado a los desafortunados tripulantes que te comentabas al inicio de este programa.

Y la leyenda de la maldición de Cabo San Lucas puede haber influenciado a los locales y visitantes, generando un aura de misterio, de precaución alrededor de este lugar y es común que este tipo de historias alimenten el folklore local y se convierta en una parte importante de la identidad cultural en una región. Bueno, pues esa es una de las historias que aquí se han platicado y que por supuesto vamos a seguir comentando porque hay muchas, muchas leyendas.

Claro, y si tú vives en Cabo San Lucas, has visitado, ¿has escuchado alguna leyenda? Pues también participa con nosotros acerca de esto que parece bastante espeluznante. Hola buenas noches, ¿cómo te llamas? Isidro Guzmán. Isidro, ¿desde dónde nos escuchas? Desde Matamoros, Tampulipas. Perfecto, qué gusto saludarte que estés aquí. Y además aquí en tu mensaje nos decías que te sentiste identificado con Julieta.

Menciono muchas cosas ahí que sí que me identifique con el relato que ella estuvo contando. Abel, cuéntanos por qué, en tu caso, ¿qué ocurrió? Bueno, en mi caso no me pasó a mí, le pasó a mi mamá, mi mamá se llama Marta. Hace aproximadamente unos cinco años ella pasó por una enfermedad que le diagnosticaron como depresión. Sentía como que tenía un mal en el corazón y pues de médico en médico, con internistas, con este cardiólogo, si nadie le supo dar una solución.

En aquel tiempo yo no creía nada de lo que es brujería y todo eso. Sabía que, o sea, tengo la idea verdad que hay un ser supremo, un Dios, pero yo no creía nada de brujería ni nada de eso, verdad, los hechizos, la magia. Era muy este, era ateo, verdad, en ese sentido, era incrédulo. Y por lo mismo mi mamá fue este, sin decirme, sin avisarme, fue a visitar a una de estas personas, un santero. Y cuando yo regreso a la casa en la tarde, ya no vivía con ella, pero pasaba a visitarla.

La miré malita, tenía mucho malestar estomacal, tenía diarrea y pues tiradita va en su cama. Dije, pues ¿qué te pasó, madre? Pues en la mañana te vi, estabas bien. Dice, no, debe ser algo que comí. Y no me dijo nada. El siguiente día, cuando yo pasaba en la mañana también a dejar ahí a mi niña, este, yo percibi un olor así feo, este, feo, feo, feo, como drenaje así, podrido, feo, horrible. Y no, es que no me imaginé nada.

Entro al baño y en un frasco de Nescafé había como un cien pies, un gusano así feo. Pero pues dije, bueno, pues este, que no le presté este importancia y me fui. Ya en la tarde, este, ya mi mamá me dijo, este, regresando del trabajo que pasé por mi niña, me dice, no te quise decir porque pues yo sé cómo eres tú, ¿verdad? Que no crees en eso y te ibas a enojar. Ya me contó que el santero le dijo que a ella le habían hecho una brujería, este, burú. Este, no, no, no sé mucho, ¿verdad?

No sé mucho de este tema de brujería, nada, nada más recuerdo que me dijo que era una magia vudú. Sí. Y que pues este tenía, le habían dado por medio de la comida unos animalitos y por eso ella empezó a expulsarlos, que le había preparado pues este una una cápsula en base a puras puras hierbas que el el señor este preparó ahí mismo y le dio una cápsula. Sí, pues yo sí me enojé mucho y dije, hombre, ¿cómo te te andas este medicando con cosas que que ni sabes, ¿verdad?

¿Qué tal si te invenena o o te pasa algo? Y ya me contó que ese animal que yo vi en la mañana ella lo desechó en la noche. El santero le había dicho que ella tenía un animal ahí en el estómago y ese animal pues la estaba matando, que tenía que salir.

Y pues ella estuvo haciendo en un bote de esos de 20 litros porque el santero le dijo que le tenía que llevar el animalito ese y pues mi mamá pues este pues siguió las instrucciones, pero ella misma me dice que ella nunca pensó que fuera este a desechar el animal. Ella lo vio. Y que por ahí ella lo vio, sí, pues yo lo vi también desde el siguiente día, nada más que pues yo no sabía la situación.

Yo nomás de un común si empieza ahí en un bote, pero por la prisa de que pues no más me metía a hacer este del baño, dejé a mi niña y pues yo me iba a trabajar, entraba a la siete de la mañana y así quedó, verdad? Este ya me contó mi mamá que desechó ese animalito por ahí de la noche y ese olor que yo percibí me dice que apestó toda la casa cuando cuando salió el animalito, cuando ella desechó el animalito. Oye, cuando salió, ya estaba vivo o estaba muerto?

Estaba ya este pues ya ya nos movía por por por lo impactante de que ella vio el animal. Pues este no quiso como como decirle no quiso salir este o correr, se quiso quedar ahí para verlo porque ella tenía la idea de que si lo dejaba de ver este se iba a desaparecer y ella le dijo el señor este que tenía que llevarle el animal. Y la empezó a gritar a mi hermana y a mi hermana pues salió y también lo vio y pues igual se espantó, dijo, ay no, ¿qué es eso?

Y ya pues este echaron alcohol en un frasco de esos de café como ellos eran muy cafeteros, tomaban café de cezolubre y comproban el bote grandote. Ahí echaron el animalito, le echaron alcohol y lo dejaron.

Entonces en la tarde que yo llego me dijo que ella ya lo había llevado con el santero, pero que quería pedirle favor que si al siguiente día la podía llevar yo con el señor porque él le dijo que pues se ocupaba este hacer otras otras cosas para seguir con con lo que él dijo un tipo de tratamiento, ¿verdad? Y dije no pues pues soy tu hijo, ¿verdad?

Yo te apoyo en lo que no estoy de acuerdo, pero pues sí, este te quedaba, se quedó no sorprendido, yo miré el animal ese, o sea no me dijeron tu mamá ha deshecho un animal, yo lo vi ahí en el frasco y pues le digo no, sí, este yo te acompaño. Me hablé a mi trabajo y les dije, no les dije la situación como era, pues imente ahí una situación de que pues me sentía mal y no podía trabajar.

Ya me autorizaron el día y al siguiente día vamos con el señor, ya no vi yo el animal que no sé si el señor pues hizo ahí, ¿verdad? Lo que tenía que hacer con él y nos hizo una oración. Yo no sé si he escuchado que sale este el señor Zohan, no sé verdad si hay porque pues hay de todo, ¿verdad? Yo no dudo que sí existen estas cosas, pero también sé que hay estafadores o hay gente que juega con la mente de las personas.

Cuando yo llego a ese lugar, el señor vestido todo así de blanco, tenía la biblia abierta y tenía, yo lo conozco como sirio, el niño pues yo fui muy apegado a lo que es la iglesia católica y pues ahí tenían sirios, allá en mi pueblo tenían sirios, un sirio de cada lado de donde el padre daba la misa, la ceremonia.

Pero ese sirio no tenía una mecha, ese sirio prendía todo como si fuera un mechón, esos son con donde hacen este carnita donde flipan carne, no tenía una mecha sino que era una flama completa y estaba así, o sea se sentía el calor del sirio ese y a este le dijo a mi mamá que le entregara la carta porque le pidió que en una carta ella iba a escribir su situación y la iba a poner loblada en una parte de la biblia que le dijo que no

recuerdo yo ahorita cual era y mi mamá sí lo hizo, guardó la hoja y aparte guardó otra hoja en blanco porque ahí le iban a escribir la manera en que ella se iba a curar y este señor saca la hoja donde mi mamá puso todo lo que sentía y la quemó en el sirio y la siguiente no la quemó, estaba en blanco, nada más estaba doblada, lo que hizo fue que la puso a cierta distancia de la flama pero sin que la quemara y la empezó

a dar vueltas y vueltas y se empezó a marcar una escritura, por eso le comento que si el señor Zohan sabe si estos son trucos que hacen para jugar con la mente de las personas o son cosas que si realmente pasan, porque yo... preguntarle el martes, si yo empecé a ver como se estaban marcando las letras, no sé el idioma verdad pero me imagino que el señor Zohan lo sabe interpretar y ya no se empezó a leer la carta, que era una persona que cuando

mi mamá era más joven le pidió ayuda y mi mamá según no se la dio, entonces esta persona la maldijo, lo que no entiendo es que si esta persona no tenía dinero para ayudarse, como es que tuvo para hacer esta maldad verdad, pero bueno esas son cosas que me venían a mi mente, en mi mente increíble la verdad que no creen eso, trataba de buscar. ¿Tendría esa necesidad de causarle tanto daño a tu mami?

El señor le dijo a mi mamá que si ella quería saber y mi mamá le dijo que no, mi abuelita tenía tiempo de haber muerto y este señor le dijo que mi abuelita había escrito ese texto para que además se curara y también este quien se lo hizo y como se lo hizo y ya fue como le dijo que fue en una comida que había ingerido unos animalitos, pero le dijo que también teníamos que encontrar la, porque eso era como la información de quien

se lo hizo y la razón por la que se la hizo, pero la cura la había dejado mi abuelita en un lugar en un panteón porque según nos dijo el señor, una persona que está en un almacén más allá no puede salir de donde está, o sea en mi caso mi abuelita está en un panteón entonces estaba en un panteón, no en donde fue enterrada ella sino en un panteón verdad aquí de la ciudad, me mata a muerte.

Ya me da la, empieza el hora y me pide mi número de teléfono, él me dice ahorita te vas a subir a tu carro, llévate a tu mamá y yo te voy diciendo, a mí me van a ir diciendo las instrucciones de maneja para acá, maneja para allá, la vuelta, hay una tienda, etcétera las instrucciones y tú vas a ir vas a sacar eso, llévate una bolsa negra y una pala y pues ahí voy yo con mi mamá, efectivamente llevamos a un panteón, el señor me iba diciendo

vete tantas cuadras, la vuelta, izquierda, derecha hasta que llegamos a un panteón, nunca no conocí a yo ese panteón, ya llegamos al panteón me dijo tú paraste exactamente la entrada y camina cierta cantidad de pasos, te vas a detener, da vuelta a tu mano izquierda y camina tantos pasos, esa tumba que está ahí es Carbán y pues así lo hice, saqué un paquete que estaba envuelto así en piel, en cuero, me dijo no lo abras, échalo en

la bolsa y tráemelo, ya lo guardé en la bolsa y nos fuimos otra vez con él, ya yo en ese momento iba así como, bueno este señor vino en la madrugada y lo escondió con todos los pasos verdad, pero como en tiempo real me iba diciendo como si me estuviera viendo me estaban las instrucciones, entonces ahí ya mi lógica se estaba peleando con lo que yo estaba haciendo y bueno ya entre creyendo y no creyendo, dudando, llegamos otra vez

ahí con el santero, le entregué el, eso que saqué, él lo desenvolvió y adentro estaba como una cajita así de piedra pero no estaba, no tenía capa, era solamente así como un cubito, ya lo rompió y sacó ahí otra carta y pues ahí decía lo que había que hacer, este él le dijo que mi mamá tenía este el animal que sacó era digamos el macho y adentro tenía todavía pues un animal este, la hembra verdad, la pareja del animalito

pero que estaba ya demasiado grande y que no le iba a poder este desechar como al otro que es lo que tenía que hacerle una cirugía espiritual y pues ya quedó verdad este la solución nada más que si nos dijo un precio muy mucho muy elevado y le dije yo mi mamá bueno pues este no no podemos costear verdad el costo de lo que nos está pidiendo y ya nos dijo según la maldición que teníamos que íbamos a ir este nos dijo el orden que

según íbamos a morir y las fechas y le dijo mi mamá bueno pues no sé verdad tú si quieres conseguimos el dinero y dijo no mi hijo que sea lo que pues lo que Dios quiere verdad vamos a ponernos en manos de Dios y a ver qué sucede pero para esto ya mi mamá se sentía mejor pasa el tiempo y este señor le habla y le dice que ellos tienen un servicio para gente que no puede pagar el servicio y que ya había entrado en esa situación

que le iban a hacer la cirugía y mi mamá me cuenta que pues si ella ha pasado por varias cirugías y me cuenta que si la noche que le dijo el santero que le iban a hacer la operación este si sintió ella pues como como si la abrieran como si estuvieran este manipulando ahí su cuerpo y pues este si se se notó una mejoría en su salud este de no caminar o caminar este muy muy débil se recuperó en poco tiempo en una semana

después de eso ya mi mamá estaba estaba muy bien de salud ya caminaba ya reía y otra vez era pues se llevaba la lo que es la vida normal y hasta ahorita podrás a Dios este la tengo todavía eso eso ya tiene ya tiene mucho tiempo verdad si de ser este increíble o este también pasé situaciones que ahorita asisto regularmente a una iglesia cristiana por eso identifico con la señora porque ella también comentó el tema ese de que en iglesia

cristiana recibió ayuda y ustedes también y pues a veces uno uno se pone en las manos equivocadas yo no me quejo porque esta persona pues en cierta manera se le ayudó mi mamá pero oye pero ya el punto de decirles no pues me tienen que pagar tanto porque si no tal y fecha y tal fecha van a ir falleciendo ahí que bueno que ustedes actuaron mesuradamente y no se dejaron llevar por el miedo de que les dieron una fecha si porque estuvo ahora

sí que estuvo dura la decisión porque pues yo lo estaba viendo o sea no no me lo estaban contando y de entre que si estaba creyendo lo que estaba pasando y lo que estaba bien la verdad si me vi tentado como a pedir prestamos a conseguir el dinero para pagarlo porque pues si estaba viendo cosas que que no podía explicar que es que escapa escapaban de mi lógica y si me vi tentado pero pues fue mi mamá la que también me dijo no este pongamos

los hermanos de dios y vamos a ver qué pasa y ponía más una persona que siempre está en oración siempre en la mañana hace sus oraciones y bueno en la noche y pues sí es muy bondadosa personas que le piden ayuda este siempre en la medida de lo que ella puede les ayuda que bueno por eso también este me sorprendió que le dijera que que la maldad se le hizo a alguien que no quiso ayudar por eso si me hace raro que no entendí qué situación

pasó lo bueno de todo el sidro es que tu mamita y tú hoy en día están bien y nosotros agradecemos que nos hayas compartido esto que vivieron momentos de mucha dificultad de miedo duda estrés pero sobre todo de fe y confianza en que las cosas iban a salir bien y pues te mandamos un abrazo gracias por participar gracias por permitirme este contado porque si se siente yo que esta de este relato no se lo o más bien esta historia

no se le ha contado hacia mucha gente nada más lo sabemos lo que es la familia y pues si se siente uno como como liberado al momento de compartir una situación así porque pues no es algo que uno cuente regularmente porque pues como dijo la señora si la tacha lo tachan de loco o no sé verdad es supersticioso porque son cosas que no toda la gente cree pero pues sí sí están ahí la verdad sí están ahí ok bueno pues nosotros agradecemos tu participación

y cuando quieras pues aquí está el espacio para que tú puedas platicar y que tengas excelente noche si gracias igualmente saludos a todos los que los escuchen saludos amigos muy amable pues ahí la prueba de que la brujería existe verdad energías negativas existen y también los hay personas que buscan ganar dinero a través de ofrecer un alivio una recuperación a las personas pero un dinero que realmente como en el caso de Isidro los

hizo titubear no dice es que no tenemos esa cantidad no dijo la cantidad pero para expresarse así no tenemos esa cantidad significa que era algo pues realmente complicado gina nos vamos como cada noche agradecemos tu presencia participación mañana tenemos nuevamente una cita para escuchar estos relatos de lo sobrenatural que descanses que tengas excelente noche que dios te bendiga soy gina hábil es hasta luego gina yo también me despido que

tengan una estupenda noche que descansen y como decimos aquí cabo el programa se termina pero la investigación continúa aquí en la mano peluda

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android