La Mano Peluda Viernes 19 de Enero de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda Viernes 19 de Enero de 2024

Jan 20, 20241 hr 43 min
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Transcript

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, que tal, cómo están, buenas noches. Gracias por estar aquí en esta transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y por supuesto también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche de miedo. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 a la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntanos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Participa con nosotros haciendo esta emisión así en complicidad, juntos, claro. Hazlo a través de nuestro WhatsApp, 55-2193-5926.

Ahí te estamos esperando, nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones de la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Michoacán, Huetamu, Michoacán, también Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro.

Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche esteluznante. La enigmática cultura maya ha desconcertado a quienes la han estudiado, especialmente en lo que respecta a su filosofía centrada en la vida y la muerte. Para los mayas, el cosmos se componía de tres elementos fundamentales. El ciclo, la tierra y el inframundo, conocido como Shilvalvá. Este último, en la mitología maya, era el reino subterráneo gobernado por las divinidades de la enfermedad y la muerte.

Para ellos, Shilvalvá no era simplemente un plano espiritual, sino un lugar físico bajo la superficie terrestre, con creencias en entradas reales hacia ese oscuro reino. Se cree que los humanos viajaban a ese mundo tenebroso, enfrentándose a asombrosas y aterradoras criaturas donde reinaba el descarnado. Hoy, el enigma de la filosofía maya de vida y muerte, Shilvalvá. Vaya, entraremos al inframundo de los mayas para conocer un poco de lo que ahí se decía.

Vamos a escuchar eso y por supuesto tus historias son lo fundamental. Vámonos hasta Zumpango, en el estado de México, donde ya se encuentra Maite lista con un relato. Buenas noches, ¿cómo estás? Muy bien, Gina y Nacho. Buenas noches, ¿me escuchas mejor? Sí, ya perfecto. Un gusto saludarte y qué bueno que esta noche decidiste, hoy voy a contar un relato y de qué se trata. Sí, estoy muy emocionada porque hace poquito que los empecé a escuchar, más o menos como dos meses,

y los he seguido en sus transmisiones vía Spotify. Me gusta mucho el programa. El relato que les tengo el día de hoy es acerca de duendes, no los he visto yo, pero sé que hay distintas razas, por así decirlo, pero bueno, esto me pasó a mí. Hace muchos años, hace como unos 10 años, mis papás salieron de la casa y nos dejaron encargados con una de mis tías que vivía al lado de donde nosotros teníamos la casa.

Nosotras éramos cuatro niñas, diferentes edades, y nos encargaron porque ellos salieron de compras a la ciudad. Entonces ya pasando a lo largo de la tarde empezó a oscurecer y en la casa donde, en mi casa, mis papás construyeron un sótano debajo de la cocina.

Este sótano tenía una tapa de madera, una tapa pesada que le construyeron de madera, con unos polines, no sé, era pequeña, no estaba muy grande, como de un metro por dos, más o menos, y esta tapa la levantaban y la bajaban, incluso ese sótano lo utilizábamos como una recámara donde vivía uno de mis tíos. Él ahí tenía su cuarto, su cama, o sea, era su cuarto. Entonces en ese momento no había nadie en la casa, obviamente empezó a oscurecer y mi tía me dijo que fuera a encender las luces.

Fue algo muy fuerte porque todos sabemos que nuestro hogar es el lugar más seguro para todos. Yo entré en ese momento a prender las luces y comencé a escuchar cómo la tapa pesada de madera empezaba a azotarse, pero fuerte, o sea, se estaba azotando así una y otra vez como si la estuvieran abriendo y cerrando.

Entonces me dio mucho miedo y salí corriendo y pues obviamente se los conté a todos y pues curiosamente comenzaron después a decir, por ejemplo, mi abuelita, mis tíos, que a ellos niña les había pasado que la tapa se levantaba y se azotaba sin ninguna razón.

Años más tarde mi papá comenzó a ver que debajo de la escalera corría alguien, alguien chiquito y él nos decía, acabo de ver al enano, siempre nos decía, es que el enano, ahí ande el enano, pues nos tras todas niñas que éramos pequeñas, pues estábamos aterradas de eso, nos decíamos, el enano, pues qué es, qué es el enano, le decía, es que es un duendecito, es un duendecito que anda por ahí, pues esto nos daba mucho miedo.

Al igual, pues los vecinos, tengo una vecina que tiene cría marranos, entonces ella decía que en la madrugada escuchaba a los niños que jugaban, dice, es que yo escucho risas, escucho risas y yo me asomo y no hay nadie.

Entonces todos los vecinos de al lado y hacia atrás habían estado experimentando este tipo de cosas, también había un árbol donde pues los niños vecinos y nosotras jugábamos, un árbol muy grande de pirul, donde teníamos columpios y jugábamos en las tardes, entonces los vecinos decían que siempre escuchaban que los niños seguían jugando en la madrugada, pero nunca nadie los había visto, nunca nadie los había visto, solo los escuchábamos.

Y pues bueno, si paso del tiempo y hace muy poquito, hace como un año, mi mamá estaba durmiendo en su habitación, ella duerme enfrente de su cama, tiene un tocador con un espejo grande, entonces pues ella le gusta colgar sus cadenitas ahí, o sea, cuelga su cadenita de oro así, y ella dice que estaba durmiendo y que sintió que algo se movió y entreabrió sus ojos, y dice que ella lo vio que él miraba, que lo vio sobre el tocador, entre sus cremas y su cepillo y todo eso,

y ella dice que lo vio que él estaba mirando una cadenita con un dije que ella tiene, y que se quedaba viéndolo y viéndolo y volteaba, pero dice que ella se quedó así sin moverse, y cuando quiso levantarse para verlo más, él brincó y se echó a correr para el lugar donde siempre mi papá lo ve correr, que era debajo de las escaleras, entonces pues ese sería mi relato de esta noche, pues si es algo que realmente nos da mucho miedo cuando vamos a la casa de mis papás.

Maite, permíteme, nos vamos a una pausa y regresamos contigo, no te vayas por favor, el Miedo FON 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Quisiera volver a repetir tantas cosas de mi vida, unas para no haberlas cometido jamás, y otras para disfrutarlo una vez más. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda.

Continuamos, hablando del tema de los duendes, así como nos está contando el relato Maite, se cree o se dice que los duendes disfrutan de realizar travesuras, estos pequeños juegos en el hogar, pueden mover objetos, esconder algunas llaves, por ejemplo, algo pequeño y crear desórdenes.

También es común escuchar que las personas que han visto un duende cerca de ellos en su lugar, en su casa, dicen haber escuchado sonidos extraños como risitas, susurros, incluso el tintineo de campanas, y esto es debido a la presencia de duendes. Continuamos contigo, una experiencia que ha ocurrido en casa de tu mamá, y esto hasta la fecha sucede Maite?

Pues sí, al parecer, sí, de repente se llega a ver que algo corre, ya no, nosotras, bueno, yo en ese caso nunca lo llegué a ver, quien sí lo ha visto, fue mi mamá, mi papá, mi abuelita, que se echaba a correr debajo de las escaleras, pero sí, en una ocasión también pasó que a mi mamá se le perdieron unas cadeñitas de oro, y nunca más las encontramos, nunca estuvimos buscando mucho tiempo, mi mamá las guardaba en un lugar específico, y pues se desaparecieron, y nunca volvimos a encontrarlas.

Mi abuelita, hace tiempo se le perdía igual muy seguido su monedero, no lo encontrábamos, o sea, ella siempre estaba en la casa, y ese tipo de cosas se desaparecían, pero nunca hemos, nunca nos ha pasado que nos hagan más allá de eso, o sea, de mostrarles la presencia, igual en la noche cuando dormíamos, se movían los trastes en la cocina, o sea, escuchábamos que los trastes se desacomodaban,

y ya íbamos a ver y no había nadie, entonces sí, sigue pasando, pero ya es un poco menos, hace años sí era bastante recurrente. ¿Nunca dejaron azúcar o dulcecitos para comprobar su presencia?

No, no, nunca lo hicimos porque pues nosotros no sabíamos de esto, y aprovechando este espacio este, Tina, igual quería comentarte, mi hermana tiene un duendecito de esos que venden que se llaman elfos, y bueno, mi hermana lo dejó ahí en la casa, tiene dos, y no sabemos qué hacer con ellos porque en su tiempo, cuando ella era joven y los compró, decían que ellos siempre deben de estar con la persona que los compra, y actualmente mi mamá el otro día me preguntó qué podíamos hacer con ellos,

que si yo podía investigar qué podemos hacer con ellos, a dónde los llevamos, o cómo le hacemos, porque mi mamá los tiene guardados porque les da miedo, son de esos elfos que venden así en las tiendas esotéricas, pero no sabemos qué hacer con ellos.

Sí, que en un tiempo estuvieron muy de moda el escoger a alguno de estos elfos que finalmente dicen que cuando tú vas a alguna tienda a querer comprar alguno, no es que tú escojas a cualquiera específicamente, sino que ellos te escogen a ti, ahora hay personas que se los llevaban a su casa y le ponían semillas de girasol, vino, esto era como para activarlos, y entonces tu hermana hizo eso?

Sí, creo que sí, no recuerdo muy bien esa parte, pero sí me parece que sí les ponía dulces, les ponía algo, y hubo un tiempo en que ella los llevaba a todas partes, y en ese momento no eran incómodos, no tienen aspecto feo, pero ahorita a mi mamá sí le causan un poco de miedo y no sabemos qué hacer con ellos.

Ok, aquí hay algo muy importante mi querida amiga, algo que es fundamental, las cosas toman un valor o toman una presencia en nuestros hogares de acuerdo al peso que nosotros le pongamos, o sea estamos de acuerdo que ustedes compraron, bueno tu hermana compró ese muñequito, ese elfo, o como lo quieran ver, en una tienda donde había muchos más,

y a quien lo hace particular son ustedes mismas, ustedes mismas le atribuyen o le quitan poderes o carácter o fuerza también a la actividad de estos muñequitos, no puedo decirlo de otra forma porque en realidad son esos.

Ahora, si el elfo no fue ritualizado, porque se supone que hay un ritual para activarlos y todo esto y darles vida y esas cosas, pues no ha pasado de ahí mi querida amiga, sigue siendo un artículo, un objeto, hasta que no se ritualice pudiéramos pensar que también está alojando cierta energía. Pregunta, ¿ustedes sospechan de algo, independientemente de su apariencia y de la fama que tienen, sospechan de algo que hicieron algo o hizo algo alguno de estos muñequitos?

Pues no, no a la fecha, no, mi mamá nunca nos ha dicho así, solo mi mamá nos comenta y nos dice tengo miedo, o sea no me gusta que estén aquí, los tengo guardados en un cajón, pero pues en su momento pues si nos quedamos con este sentimiento porque en su momento si escuchamos que ellos se desquitan de las cosas malas que les hagas, entonces cuando mi hermano los tuvo hace ya años, si nosotros pues solo los veíamos y decíamos bueno pues son como tal sus muñequitos, así sus muñecos,

y no decíamos nada, para nosotros se nos hace algo así como muy tranquilo, pero si ahorita como ya pasó el tiempo y pues ahorita tengo sobrinas pequeñas en la casa, mi mamá si me dijo el otro día, me da miedo.

Si claro, pues mira mi amiga yo creo que no pasa de eso simplemente es la fama que tienen, pero estos no han sido ritualizados, no han tenido ese período de lunación que se supone que se deben tener, y tantas cosas que de acuerdo algunas historias tienen que seguirse para activar un ser de estos, en este caso yo pienso que no pasa nada si los metes en una bolsa y los regalas,

y no pasa nada vamos no es material radioactivo, no es algo que lo tocas y ya te contagiaste, no no no pasa nada, pero si ustedes piensan que al momento de hacer eso va a pasar algo entonces puede ser que suceda, y no por el objeto sino porque uno somatiza, uno mismo se va como que llenando la cabeza de ideas, no sé si me explico.

Si si claro que si este no hechito. Se sugestionan, y no hay que dejar que uno se sugestione simplemente piensa que ahí en la tienda donde los venden pues seguramente tienen chorros cientos mil muñequitos diferentes, y pues no por eso todos están con energía X o Y no imagínate cómo estaría ese lugar no, o sea hasta que hasta un grado en donde no sean ritualizados o no sean consagrados pues no dejan de ser lo que son un objeto nada más.

Si si así es pues si de hecho si voy a investigar con mi hermana si ella hizo algo de lo que ustedes comentan porque pues en este momento si tenía ideas muy locas, entonces no estoy muy segura de lo que hizo con ellos pero. Oye. Pues si. Y tu hermana estaría de acuerdo en que se deshicieran de ellos? No lo sé. Porque eso es importante, eso es importante. Si claro. Yo he visto personas que salen a pasear al centro comercial y van cargando su elfo. Lo llevan como si fuera un niño.

Si justo ayer así o sea ella lo llevaba siempre. Y bueno pues se casó y se fue a vivir en una nueva casa y. Los dejó ahí. Los dejó ahí. Los dejó son dos. Pues mira sería muy buen experimento mi querida amiga si de entrada los quitan de la vista los meten en una bolsa y nadie se da cuenta. Y después ya si tú gustas regalarlos mira dice Liliana Barajas que lo regalen una casa esotérica probablemente es una opción que tú vayas y los obsequies y pues así de fácil. Muy bien.

Pues muchas gracias Gina muchas gracias Nachito fue una experiencia muy padre contar mi relato hasta luego. Muchas gracias Liliana ojalá que sea la primera de muchas. Y saludos desde Zumpango. Hasta luego hasta Zumpango un fuerte abrazo mi amiga y aquí te esperamos con más historias cuando gustes. Muchas gracias. Hasta luego que estés muy bien. Hasta luego.

Sí valvá el umbral entre mundos nos invita a reflexionar sobre la imparemanencia de la existencia recordándonos que cada amanecer es un renacimiento y cada anochecer un recordatorio de nuestra conexión con lo trascendental. Eso es el chivalva y poco a poco vamos a ir platicando de ello. Mira dice profe según yo tiene que ver con el inframundo cierto. Los cenotes eran la puerta de entrada a este místico lugar por eso para ellos eran sagrados.

Según recuerdo había un dios llamado Apuch rey de la muerte y precisamente eso lo vamos a ir comentando en un momentito. Vamos a escuchar algunos de los mensajes que ustedes nos han enviado por acá en el Miedofon. Hola Gina Nacho. Acabo de escuchar el relato de el especial de fin de año donde un señor está platicando la historia de su niño que su esposa no quería tenerlo y al final de cuentas el niño le dijo a sus padres que.

Que él se había ido pero que él había ido en lugar de su niño y que él estaba muy feliz y pues tengo un relato similar porque. Cuando yo estaba embarazada de mi última niña. Mi matrimonio andaba muy mal. Mi esposo me trataba muy mal salió embarazada y cuando yo se lo comenté a él él me dijo que. Que a ver que hacía pero que no quería que yo tuviera ese embarazo y yo le dije que no. Que fuera como fuera era mi hijo y que yo podía encontrar a otro hombre y a un hijo no. Entonces este.

Pues él trataba de hacer todo lo posible para. Para que yo no lo tuviera y siempre me estaba insistiendo en eso. Una vez le dije que me dieron masaje en mi cadera para. Pues cuando en el embarazo la cadera se abre uno tiene mucho cansancio y. Y le dije que me diera un pequeño masaje para sentirme un poquito mejor. Ok ahí vamos a pararle tantito mientras vamos a la pausa y regresamos. El miedo FON 55 2193 59 26.

Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar correr gritar y sudar la mano peluda. Tenemos atención es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto servicio se ha conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúnciate con nosotros somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com. Y sabrás que se sienta estar en boca de todos.

Mira siempre el lado más brillante de la vida y si no existe entonces frota el oscuro hasta que brille sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda. Continuamos estamos escuchando este interesante audio que ocurrió entonces cuando le sobo la espalda y le pidió un masaje inocente mente le pidió un masaje sabiendo que él no estaba de acuerdo con ese embarazo pero vamos a ver qué ocurrió.

Pero él se recargaba en mi en mi cadera porque él quería pues quería que yo abortara pero no sucedió y al final de cuentas mi hija nació y cuando la niña tenía cinco años. Estábamos comiendo y la niña se acercó a él y la niña le dijo papi verdad que cuando mi mami estaba embarazada de mí usted no quería que yo naciera y él volteó y me dijo.

No me dijo nada pero me me se me quedó mirando como diciendo porque le dijiste entonces yo solo le dije a él a mí no me mire le dije yo no le dije nada ella no sabe nada yo no sé por qué está diciendo eso. Y yo le dije a la niña mami no te creas eso no es eso no es verdad. Tu papi te quiere mucho yo también te quiero mucho.

Pero en realidad no sé por qué si los niños se escuchan cuando están dentro del vientre no sé por qué ella le dijo eso de verdad que que me dejó realmente sorprendida y. Y pues es algo que me impactó pero que. Pues solamente Dios sabe por qué porque ella dijo eso verdad. Las agradezco mucho espero que mi relato les agradezco un pequeño relato pero tengo muchos más que después les contaré.

Un saludo para ustedes tiene nacho hasta luego gracias a mí ya oye qué interesante mensaje fíjate la pequeñita cómo podía haber sabido lo que estaba ocurriendo mientras ella estaba gestándose. Cómo pudiera haber sospechado porque para entonces yo me imagino que pues ya cinco años ya la niñita se logró y creció el papá creo yo cambió su actitud ya una vez que la vio ya físicamente que nació. Porque la mamá todavía lo defendió no tu papá te quiere mucho.

Esas cosas misteriosas que no podemos explicar no llena como un bebé puede darse cuenta o cómo lo puede sospechar siquiera no y el papá se quedó helado el primer pensamiento es tú le dijiste que yo no quería pues sí pero nada nada que ver nada que ver. Impresionante. Sí bueno esas cosas ella misma lo dice no solo Dios sabe. Pues de hecho se dice que mientras una mamá está gestando a su bebito por eso es conveniente hablarles es ponerles música porque ellos están percibiendo todo.

Pero de eso a que se acuerde una vez que ya nació es muy interesante. Así es lo que dice es decir rojas al respecto de el caso de maité y sus elfos dice nunca había oído de ellos. Yo pienso que por algo su mamá tenía miedo yo creo que sí le pasó algo malo por eso quiere deshacerse de ellos.

Fíjate lo que pasa es que tienen unos rostros con rasgos muy realistas y nada tú sabes que es una representación tú sabes que es algo hecho por la mano del hombre que están moldeados están hechos en un molde de hecho. Y a la hora de pintarlos los pintan con tanta sutileza que parecen gestos reales se les ven las arrugas algo que es impresionante es la forma en que te miran es decir sus ojos parece que de verdad en un momento se van a cerrar.

Por eso es que los elfos los trolls y todos estos pequeños muñequitos en esta fase de muñequito de objeto pues la gente los escoge o ellos escogen a la gente no sabemos. Pero mientras no sea ritualizado no pasa nada. Vámonos con más experiencias buenas noches cómo te llamas. Hola buenas noches mi nombre es Iker Julián y esta noche voy a contar un relato que me pasó hace un año. Oye Iker desde dónde los escuchas. Los escucho desde Zumpango.

Ah mira Zumpango también y eres estás pequeñito cuántos años tienes. Tengo trece. Muy bien y ya has vivido experiencias sobrenaturales. He vivido varias. Andale a ver cuéntanos una. El relato que les voy a contar es que creo que vi un agua. Por qué lo consideras a ver platícanos. Porque un día en la noche siempre siempre siempre me duermo con la telé enciendida. Y pues la verdad me da miedo como que apagar la tele.

Y ese día me desperté en la madrugada no sé qué hora era no no cheque mi teléfono. Y este y más o menos la ventana y vi un perro es que al lado de mi casa tenemos un terreno como de. De siembra. Ajá ok. Y en frente de ese terreno vi como que un perro muy alto. O sea no era un perro que a ti te causara la idea de un perro normal no aunque fuera de raza grande. Sí por donde vivo nunca hay nunca he visto ningún perro así tan grande.

Siempre hay perros chiquitos o medianos pero nunca he visto ese perro de grande. Entonces me quedé viendo porque en mi cuarto tengo la ventana y al lado está mi pantalla y todas mis cosas. Y ahí me quedé escondido viendo. Y entonces veo que se mueve a un lugar que está más oscuro y entonces dije a lo mejor ha de ser un perro normal. Va a ser su necesidad o algo así. Y este y me quedé viendo y de repente veo cómo se va parando. O sea en dos patas. Sí se paran dos patas.

Y pues la verdad me dio mucho miedo y dije ay no no puede ser. Y dije me voy a quedar ahí a ver qué más hace. Y en frente al lado tengo unos vecinos. Mi vecina es como curandera y cura de cosas para del mal y todo eso. Ocesiones y todo eso. Y cura eso. Entonces yo dije será ella o qué será. Entonces veo que el perro se va caminando y se para y bueno sigue parado y está en la y se pone de frente en la casa. Perdónenme si me trabo es que me da mucho miedo contar esta experiencia.

No no te preocupes lo estás haciendo bien. Y pues veo que se que se para en frente de la casa y no me queda como de qué onda. Y pues me llamo yo mucho miedo. Y entonces dije soy yo estoy soñando y me pellizqué y dije no estoy soñando. No le gritas a tus papás. Justamente. No es que mi mamá es un poco miedosa. Y mi papá como que no le da mucho miedo a nada. Pero dije no les voy a contar porque a mí igual me dio miedo. Entonces si a mí me dio miedo ellos igual.

Entonces empiezo a ver que el perro se voltea y se me queda mirando. Y en esos momentos yo sentí que todo el cuerpo me empezó a temblar. Sí. Hasta como que se me entumeció todo el cuerpo no podía moverme. Oye y él te vio este animal. Sí me vio y pues la verdad me dio un poco de miedo. Pero este relato pasó como en Semana Santa. Sí. Bueno y en ese momento qué hiciste. Pues dije no puede ser. Nada más como que me dije. Me volteé y dije ya me voy a dormir.

Y después dije no me voy a volver a parar y me seguí viéndolo. Y cuando todavía que me regresé y me volvía a poner en la ventana. Seguía viendo a mi casa. Y el perro cuando vio que volvía a regresar se volvió en cuatro patas y se fue corriendo. No es obviamente una mascota un perro cualquiera que haya caminado en dos patas. Pues no para nada. No. Ok. Es que como siempre le damos de comer a los perritos de afuera. Siempre veo que los conozco a todos los perritos porque siempre los llamo.

Hasta ya les puse nombres. Y pues la verdad cuando vi ese perro me quedé viendo como quién es ese. Por un momento pensé que se había liberado de alguna casa pero no. Creo que así no era. No pues definitivamente que no. ¿Algún tiempo alguna ocasión le comentaste a tu papá por ejemplo? Lo que no en ese momento sino después. No nunca les he comentado. Y ahorita a tus papitos ¿dónde están? Aquí comiendo. Ah o sea que ya se enteraron ¿no? Sí ya se enteraron.

Ok pues nos dio mucho gusto Iker que hayas participado y que hayas relatado también. Te vamos a esperar en otra ocasión. Te mandamos un saludo. Sí. Que estés muy bien. Vamos a la pausa el Miedofón 55 21 93 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peduda. ¡Ahh! Que ironía de la tecnología. Mientras más nos acerca a las personas lejanas, más nos aleja de las personas cercanas. La porque tenemos mucho que decir. La Mano Peduda. Si Balbán no representaba un mundo espiritual como tal.

Si no más bien se describía como un lugar físico el cual se encontraba bajo la superficie de la Tierra. incluso se tenía la creencia de que existían entradas reales en este mundo y era algo tenebroso lleno de tinieblas y los humanos viajaban y tenían un contacto directo con asombrosas y aterradoras criaturas. En este lugar se cree que habitaba y reinaba el descarnado Apuch también conocido como Kisin o Yunkimil descrito como el señor de la muerte.

Ay en el Shivalva vamos a seguir platicando y tenemos audios que ustedes envían. Que tal, buenas noches Gina, Nacho, Adrián Suárez de Montero y Nuevo León. Saludos Adrián. Quisiera contarles a mi otra experiencia propia de lo paranormal. Bien. Desde que estaba muy chico, 7, 6 años en adelante, siempre fui un niño muy desobediente,

muy travieso, muy contestón hacia mis papás, más hacia mi mamá. De tal manera que cuando me regañaba o no me dejaba hacer las cosas que yo quería hacer de niño, me iba a mi cuarto y empezaba a maldecir desde muy chico. No recuerdo de donde aprendí esas palabras pero bueno, desde muy chico me portaba muy mal. Atacaba a los animalitos, a las palomas, a los perros, a los gatos. Había un instrumento que se fabricaba manualmente

hace muchos años, le llamamos acá el matagatos. Es un instrumento de un popote, un incaíble que usan las mujeres para su cabello. Con la punta del incaíble le amarramos al popote y con una liga tipo flecha, haz de cuenta. Sí, con una liga, haz de cuenta que sí, los ha dado como tipo flecha y se lo disparaba a los gatos de tal manera que los gatos fallecían. O agarraba a los gatos de su colita o de la pata y los aventaba a los cables de la luz.

¡Ah caray! Eras cruel amigo. No sé de dónde me salían esas travesuras, solamente las hacía. Una ocasión mi mamá me decía que tuviera cuidado, que no me hubiera hacía esas cosas porque se me van a aparecer esos gatos en la noche, me iban a jalar las patas. Y yo le decía a mi mamá, sí, sí, sí, sí. No es cierto, no es cierto. Pues para no hacerles el cuento muy largo, una noche en la madrugada empezó a ser, yo sentía

mucho frío y me tapaba y yo sentía, yo sentía más frío todavía. Entonces era ya de madrugada, abrí los ojos pues del frío, me quería tapar, no encontraba la colcha. ¿Y cuál fue mi sorpresa? Veía un gato negro en mi pecho, viéndome a los ojos y pues mi reacción fue, me asusté,

grité y el gato no se iba. Estaba en mi pecho, me inmuté, no podía moverme, me quedaba viendo el gato, me acuerdo que era el gato negro con ojos amarillos y no sé cómo le hice que aventé al gato y se fue el gato hacia la planta baja y en eso salió mi papá y mi mamá preguntándome qué pasó. Ya les expliqué que un gato estaba en mi cuerpo,

en mi pecho, viéndome a los ojos y que corrió hacia abajo hacia el comedor de la sala. Mi papá y mamá y yo fuimos a buscar al gato y no había manera de que se metieran ni mucho menos de por dónde se pudiera salir. Al día siguiente mi mamá me recordó, ¿te acuerdas que te dije que esos gatos se te iban a aparecer algún día? Pues bueno, ya llegó uno de ellos y te quiso asustar. Ese es una de mis cosas que quisiera contarles por el momento. Ok amigo. Luego les paso otra anécdota, pero son varias.

Bueno. Saludos, que pasen buena noche. Hasta luego mi querido amigo. Vaya que sí, eras tremendo. Ya no era travesura, una travesura de niño no. Pues yo creo que sí es una mente inmadura ¿no? Bueno, en aquel momento era una mente inmadura porque, joder, bueno, ese tipo de acciones es reprobable ¿no? 100%. Espero yo que eso le haya servido de escarmiento y pues ahora sea una persona diferente porque todos podemos cometer errores y habrá oportunidad

de resarcir los daños que se hayan cometido. Pero sí, es algo tremendo mi amigo. De cualquier forma yo te agradezco que hayas compartido esto y sobre todo por si hay alguien por ahí que nos está escuchando y que sea algo cruel con los animales, que sepa que hay consecuencias. El espanto que se llevó, yo creo que lo invitó a Hamás a ver otra vez hacer lo que estaba realizando, ¿no? Exactamente, sí, sí. Dice Fanny, mi amiga,

eso no es inmadurez, es psicopatía. Caray. Mi amiga, pues ahí está ya el punto, ¿no? Ya lo comentamos y desde luego que, pues afortunadamente las cosas van cambiando, ¿no? Y yo creo, dando el beneficio de que todos podemos cometer errores, espero yo que esa conducta se haya corregido. Yo creo que sí, porque si no, no lo contaría, ¿no? Y maliante que dijera no, yo sigo haciendo, no, pues qué pasó, brother. Ahí sí, ya no. Además aclaró que era un pequeñito. Era así, pues sí. Eso no justifica, sin

embargo, pues ya sucedió. ¿Qué le vamos a hacer, mis amigos? Y si hay gente mala de niño, empezaron siendo malos de niño y de grandes siguen siendo malos, pero peor, triplicado. Buenas noches, Lina y Nacho, Nacho y Lina y peludos en general. Saludos de Gizotejas. Les cuento que aquí la noche está agradable por hoy. Mañana se viene otro frío, pero hablando de duendes, cuenta cómo dijo nuestra amiga. Dejenles cuenta que cuando mi hermanito nació, también allí en la casa se movían

las cosas, los juguetes y todo, todo se movía, las puertas se abrieron y se cerraban. Y mi mamá decía que era porque mi hermanito no estaba bautizado y que eran los duendes. Pues ya una vez de que lo bautizaron, las cosas dejaron de pasar. Un relatito cortito, pero mi aportación para la noche. Saludos de Gizotejas. Mi querido Juan Luna, pues hasta Houston, te mandamos un fuerte abrazo y vaya que hace frío por allá. Vaya que sí. Y pues ahí está. Estaba pensando ahorita en lo que comentaba

nuestro amigo. Por ejemplo, ustedes vieron la película de Chucky, ¿no? Como por ejemplo en las tiendas vendían el muñequito de Chucky y cuántos Chucky sabía. ¡Uy, infinidad! Y de todos esos Chucky solamente uno fue o era el que tenía esa energía alojada. Uno de toda esa fila de muñecos. Imagínate que todos cobraran vida. Sería una locura, ¿no?

Tipo Gremlin o algo así. Saludos a la familia de Mauricio Valdés y familia Mauricio Rueda que están aquí escuchándonos, al igual que a Yesenia de Coyote Coahuila, a quien saluda su esposo. Eso, bueno, pues aprovechando este pequeño espacio para saludar a nuestros amigos, yo quiero hacer lo propio con Juan Ibarra. Dice Gina y Nacho que esta noche sea muy escalofriante.

Lo mismo para ti, Juan. Lo mismo. Luna Alondra, saludos. Amigos, buenas noches. Hasta Argentina le mandamos un abrazo y a ella y a todos los que nos escuchan por allá en el cono sur. Hola, buenas noches. ¿Cómo están? Les mando un saludo desde Ecuador. Mi nombre es Oscar Siles. Me encanta su programa. De hecho, los primeros relatos que escuché fue cuando, bueno, yo siempre he tenido un don de poder ver y sentir cosas que la mayoría de gente no ve.

Y me entiende. Entonces, siempre lo típico es que cataloga en un álbum. Entonces, siempre me gustó esto. Los fantasmas, los suendes. Tengo muy afín a las cosas que he podido ver, que he podido sentir. Y pues es increíble. Escuchaba los relatos de Juan Ramón Sáenz. Entonces, aparte de tener su mismo apellido. Entonces, me gustó mucho con esto de los grupos de WhatsApp. Empecé a tener amigos de México, amigas. Entonces, empezaba a decir que me den la emisora o que me manden el link para

poder escuchar la emisión en vivo. Pero pasaron muchísimos años. Creo que ahora ya estoy viejo. Y pues ahora lo logré encontrar. Incluso tengo Gina, Nacho. Tengo descargado programas ustedes en el celular que mientras trabajo estoy con los audífonos a tope. Y me gusta mucho. Entonces, un saludo a todos ustedes. Me encanta. Me encanta el programa. Y pues tengo un sin fin de relatos que puedo contarles que ha pasado. Y pues para el momento un gusto saludarles. Espero puedan escuchar

y tener en cuenta. Pues como les dije, un saludo desde Ecuador. Y tal vez a más ratito comentarles cuando me odio. Contándoles algo que ha pasado. Muy bien. Saludos a todos los amigos que nos están escuchando en Ecuador. En especial a Oscar y también a Xavier Laquilema. Claro. Y a todos los que quieran participar solo basta con que nos manden un WhatsApp. Y mira, ya están tomando o formando parte de esta emisión. Te invitamos a ti también a que hagas lo mismo. Nos despedimos de las estaciones

en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano tenuda. Hola, soy Chumentores. Escucha la Radio de la República cuando y donde quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. Los seres más peligrosos son

los vivos. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano tenuda. Regresamos aquí hablando del Chivalvá, pero también de tus relatos, de tus comentarios. Y para llegar precisamente a ese lugar hay que recorrer un camino según la cultura maya. Ese camino está compuesto de muchas pruebas y trampas con el objetivo de engañar a los viajeros. Cuando se supera todos los obstáculos es que se puede estar frente a la máxima autoridad del Chivalvá.

Buenas noches, mis queridos amigos peludomaniacos. Hablo desde Monterrey, Nuevo León. Ya tenía tiempo de querer mandar un mensaje, verdad? Pero no podía. ¿Por qué razones? Les quiero platicar algo que me pasó hace años. Cuando pues ahorita tengo 37 años. Ah, no me presenté, soy Adiel Esparza. Cuando estaba en la secundaria recuerdo que varios días me quedaba en la casa de mi abuela. Y ahí en la casa había muchos fenómenos, muchos fenómenos paranormales. Me acuerdo

de una ocasión que me quedé. Recuerdo que estaba dormido ya la noche y el cuarto de mis abuelos estaba muy muy oscuro. Ese cuarto tenía dos puertas de lado a lado. Recuerdo que ya era tarde y estaba todo cobijado. Hacía mucho calor en Allantampico. Hacía mucho calor. Recuerdo que estaba bien empapado de sudor porque estaba todo cobijado con un cobertor por el miedo que tenía. Recuerdo que esa ocasión se me hizo raro. Se sintió mucho silencio. De una puerta a otra escuché cómo

escuché cómo venía caminando. Pues digamos que alguien. Pero se escuchaba. Ah, tenía alfombro el cuarto. Se escuchaba como las uñas de un perro. Pero eran dos pies. Caminaban. Caminaron y se pusieron. Justamente al lado mío. Ahí se paró. Y de repente empecé a sentir mucho miedo y empecé a percibir un olor muy. Como a basura. No a sufre. Como a basura se ha podrido. Pues empecé a orarle a Dios bastante, bastante para que eso se fuera. A no más de repente sentí cómo. Empezó a caminar

de regreso. Digamos que se fue. Y a cien cuestiones de segundo me quedé bien dormido hasta la mañana. Pero eso, eso es algo que nunca, nunca se me va a olvidar. No sé qué haya, qué haya sido, pero algo se paró al lado de mí. Saludos, saludos desde Monterrey. Gracias amigo. No me puedo imaginar la experiencia, esa sensación que te dio tener un ser desconocido ahí junto a ti. Inexplicable, sí. Genera miedo también. Yo creo que cualquiera de nosotros. Por eso el hecho de que lo hayas

compartido amigo. Espero te sirva de catarsis y también pues aquí nos ayudas a continuar. Tenemos alguien en la línea. Hola, buenas noches. Hola. Con quién tengo el gusto. Hola. Hola. ¿Te escuchas? Claro, sí te escucho fuerte y claro. ¿Sí? ¿Cuál es tu nombre? Alejandra. Alejandra, ¿desde dónde nos escuchas Alejandra? Desde Norte Carolina. Ok, pues te mandamos un fuerte abrazo hasta allá. ¿Nos quieres platicar algo? Sí, claro, yo ya había hablado con ustedes

al año pasado. Muy bien. Hace mucho. Sí, claro, así suena ¿Verdad? Como que hace mucho. Y nos encanta que volvamos a tener contacto contigo, amiga. Sí, mira, lo que les voy a contar. A ver. Acaba de pasar hace mucho como, pues ahora sí que tiene dos semanas que pasó. Sí. Soy papá de mi esposo. Pero una semana antes, en Jalisco, yo le dije si era. Oye Ale, Ale. No sé si tengas puesto el altavoz o el manos libres,

lo que pasa es que de repente se oye como abote tu voz, casi no se entiende de repente. No sé si te lo puedas poner el teléfono al oído. Sí, ahorita me lo pongo al oído porque no tengo altavoz. Ah, ¿no? Así me oye. Así se oye mucho mejor, amiga. Sí. A ver, ¿qué le pasó a tu esposo? Ok, no, fue el papá de mi esposo. El papá de tu esposo, perdón. Acaba de fallecer, tiene dos semanas que acaba de fallecer. Oh, lo sentimos, amiga.

Pero sí, él vivía en México y nosotros estamos acá en Estados Unidos, ¿verdad? Sí. Entonces, pues yo anteriormente ya les había comentado que mis hijos tienen así como un don, que pueden presentir, una puede ver, cosas así, ¿verdad? Ok. Entonces, me tocó ese día llevar a una semana antes de que muriera mi sobrino. Me tocó llevar a mi niña, la más chiquita, ella tiene cinco años. Sí. Me tocó llevarla al doctor. Pero ese día era un día lluvio está, pero lloviendo a cántaros.

Entonces, nosotros teníamos que pasar por un río, encima de un puente por un río. Sí. Pero yo iba bien atenta, ¿verdad? Porque la lluvia casi no me dejaba ver. Ajá. Entonces, ya llegando casi a la clínica, donde está el puente, se me queda viendo mi niña con el parabrisas, pero yo veo de lejos que alguien viene caminando. Sí. Y entonces, venía vestido así como toda de blanco y como agachada a la cabeza, pero yo veía como que caminaba medio raro, así como...

Como robotizado, como... no les explico. No sé si ustedes han visto la película de Guillermo del Toro, de laberinto del fauno. Sí. El monstruo que se pone los ojos en la mano. Sí, sí, el fauno. No, el monstruo que se pone los ojos en la mano y cuando se levanta de la mesa se empieza a mover así como si se estuvieran derrizando los huesos. Ajá. Y caminaba así bien raro. Así caminaba esta persona.

Pero venía sobre el puente, pero vestido de blanco. Entonces, como la Jordi no me dejaba ver bien. Sí. Pues yo dije, viene alguien caminando raro porque yo me vi muy feo, trae un... ¿cómo se llama? Como una sudadera que usan para el agua. Yo dije, trae algo así, el agua no lo deja caminar bien, oye, está fijándose en el calos, carros. No se me imaginan muchas cosas, verdad, porque era muy raro cómo caminaba.

Sí. Y entonces, pues yo venía manejando atenta hacia, hacia enfrente y de repente mi hija me dice, mamá, pero chiquita, niña venía a la parte de atrás, pero como venía en su sillita, venía en medio y lograba ver frente. Sí. Y ella me dice, mamá, mira la muerte. ¡Ah, caray! Cuando ella me dice así, justo yo voy pasando y yo de reojo vengo en el volante, ¿verdad?

Y dice, pues me toca ver a lo izquierdo y de reojo, como si fuera una película en cámara lenta, veo cómo va pasando esta cosa, vestida de blanco, que uno dijera, es la llorona, pero no, o sea, venía caminando así bien raro, con la cabeza agachada y como si tuviera un velo blanco de la cabeza a los pies, caminando así como, o sea, bien raro, caminaba bien raro y entonces yo alcanzo a ver en el retrovisor, porque pasó así justo como en cámara lenta, yo lo alcanzo a ver cómo va caminando

y volto hacia el retrovisor para ver si lo logro ver, ya no vi nada, pero volteo hacia donde está mi niña y mi niña estaba asustadísima, se puso como en modo feto y ella me decía, mami, tengo miedo, mami, tengo miedo. Entonces, pues ya me faltaba poquito para llegar al estacionamiento de la clínica, llegué pues también un poco asustada porque yo nunca había visto eso y era plena luz del día, era plena luz del día, nada más que estaba lloviendo muy, muy fuerte.

Entonces, llego y me estaciono y pues yo intento calmar a mi niña y le digo, mami, no te asustes, fue una persona como estaba, o sea, yo le empecé a explicar mil cosas para quitarle el miedo a mi hija, entonces, pues le hablo a mi esposo y le digo, oye, pues estoy bien nerviosa, la niña está muy asustada, me pasó esto y esto, pues necesito que vengas por mí porque aparte está de miedo muy fuerte

y yo creo que ya no voy a poder manejar para calmar a la niña ni a la clínica, voy a entrar y me dice, ok, está bien, quédate ahí, me llevo a mi hermano, vamos por ti para que él se lleve la camioneta y yo me traga el carro con ustedes, quédate ahí. Y mi niña super asustada, ella tardó toda esa semana soñando feo y ella soñando y ella decía, no te lo vas a llevar, no te lo vas a llevar, déjame en paz, entonces, pues yo dormía con ella, le decía, mami, no pasa nada, hasta que se le pasó.

A la siguiente semana, me habla por teléfono de México una prima de mi esposo y me dice, Ale, acaba de morir el papá de José. Oye, Ale, me das un segundito, necesito hacer una pausa, no te vayas. Sí, claro. El Miedofone está listo para recibir tus mensajes 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. No podrás ganar en la vida si te la pasas perdido en tu mente. Sabiduría en las redes.

Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos relatos sorprendentes y hoy también estamos recibiendo tus comentarios acerca del Chivalva. Así es, tenemos en la línea nuestra amiga Alejandra, ¿estás ahí? Sí, aquí estoy. Perfecto, ¿y luego qué pasó, amiga? Y entonces me habla su prima, que es la que estaba allá en México con la familia del papá de mi esposo. Y me dice, Ale, te lo voy a decir aquí porque yo no sé cómo va a ir a accionar José.

Tómalo muy tranquilo, explícale, pero su papá acaba de fallecer. Y le digo, yo le digo cómo falleció, qué pasó, y me dice, iba en un mototaxi, le dio un infarto, me dijo el nombre del pueblo, el puente que pasa sobre el río y cayó en el puente. Le dio un infarto y cayó ahí tirado y ahí lo dejaron tirado porque el del mototaxi también se asustó y ahí lo dejó tirado. ¡Qué barbaridad!

Entonces, pues yo le habló a mi esposo y le dijo que yo hablo con él, le habló, él estaba en el trabajo y le dijo, José, tienes que venirte a la casa, tienes que ser bien fuerte, le digo, tu papá acaba de fallecer. Pues se le dobía mucho a su papá ahí en el trabajo, voy por él, yo al trabajo porque se puso muy mal, porque él ya tenía años y ver a su papá ya no lo pudo volver a ver.

Y en el camino él me dice, mami, yo en la mañana, porque él se para bien temprano, a las 3 de la mañana para irse al trabajo, y me dice, yo vi a mi papá sentado en la cama y dice, yo lo vi ahí sentado como él estaba, él estaba ahí sentado, yo lo veía y me dio mucho miedo porque no sabía qué era, pero yo me tenía que venir a trabajar. Y mi esposo estuvo con un dolor todas las semanas, pero tremendo.

Y entonces ya ahora que pasó pues ya dos semanas, hacemos pues recuento de lo que pasó, y nos podemos pensar como, mi niña soñaba y decía, no te lo vas a llevar, no te lo puedes llevar, vete. Y como vimos esa cosa una semana antes, justo en el puente, en un puente, y el señor falleció y quedó tirado en un puente. O sea, y similitudes, ¿no? Sí, como que qué pasó y qué era esa cosa que vimos. Bueno, aquí lo sorprendente es que tu hija lo detectó antes que tú, ¿verdad?

Sí. Ella fue la que te dijo, mira mami, la muerte. ¿Cómo pudo ella? Sí, ella, ella me la quemó. ¿Qué edad tenía tu hija? Mi niña tiene 5 años. Eso es, ah, pues dices que fue la semana pasada, ¿verdad? Sí, pero, digamos que cuando lo vio eran tres semanas. Mmm, qué barbaridad. Sí. ¿Cómo supo tu hija, digamos que, vincular o relacionar a esa persona con la muerte? ¿Cómo crees que pudo haber sido?

No, no sé, porque, bueno, yo ya había hablado con ustedes y les comento que pues nosotros por, por una cosa que hizo muy mal a mi abuela, tenemos una maldición. Tenemos uno que otro donde ver cosas. Mis niños yo presiento que también logran ver cosas a lo que es esto, pero mi niña era más chiquita, es la que tiene más visibilidad de todo esto, más percepción. Y entonces, pues ella no sé, no sé cómo fue que ella dijo, es la muerte.

Porque pues yo, yo, yo vi la persona, yo vi una persona caminar por así bien, bien raro y por la lluvia, porque pues yo me concentraba más sobre el camino por la lluvia, yo dije viene vestido con un impermeable blanco. Exacto. Y yo dije viene caminar algo el agua, porque estaba súper fuerte el agua. Sí, sí. Pero justo cuando va pasando a un lado de mí, sí se vió, yo sí sentí algo muy fuerte, muy feo. Sí, pues sentiste como la energía, ¿no? la vibración.

Sí, sí, algo treme, que hasta la fecha me acuerdo y hasta siento cosquillas en la cabeza, porque sí, o sea, yo sí sentí algo muy bueno y feo, pero ella sí directamente me dijo mira mami, es la muerte. Yo dije ¿qué? Sí, sí. Y luego pasa esto a la semana, vamos. Ajá, a la semana pasa. O sea, yo ya de entrada esa experiencia que viviste con tu hija de ver este esta persona o ese ente en el caso de que lo fuera, ¿verdad? Ajá.

Pues te dejó una marca, ¿no? O sea, te dejó ahí como que un recuerdo no muy agradable, te llaman y te dan esa mala noticia, inmediatamente lo vinculas. Y lo asimilo, sí. Con justa razón. Que fue como un aviso. Guau, amor. Fue como un aviso porque el señor pues se veía bien sano, estaba enfermo, tenía diabetes. Sí. Pero no se veía mal y no tenía mucho que había hablado con sus hijos, no tenía mucho, tenía que como 15 días, todavía era año nuevo.

Navidad, navidad, viento, navidad, hablaron con sus hijos y yo dije carajo apenas acababa de hablar con ellos. Sí. Híjole, amiga, nos acabas de dejar impactados con esta historia. Sobre todo porque la pequeña tu hija fue la primera que detectó algo extraño ahí, algo raro que justamente tenía que coincidir en el momento que ustedes pasaban por ahí como si estuviese todo ya planificado, ¿verdad?

Sí. Oh, amiga, qué triste noticia y vamos ahora entiendo que pues debes comenzar a prepararte, a buscar información, documentarte al respecto de cómo sobrellevar esto también con tu pequeña y que no le vaya a afectar de ningún modo, ¿no? Sí, sí, yo trato porque ella pues de mis tres hijos como que es la que logra ver más cosas y sí se me espanta mucho, me la espanta muy seguido.

Entonces yo trato de que pues también yo he tenido muchas cosas que ver como yo les había comentado anteriores, mientras que es algo que yo ya estoy acostumbrada a todo esto, pero ella digamos que apenas está empezando. Entonces yo le digo, ella lo vive más con sueños. Ella se despierta llorando, gritando y yo le digo, mami, este es un mal sueño, tú no puedes estar aquí, no me puedes asustar, o sea yo se lo hago, ¿verdad?

Sí. Para que ella se tranquilice y no le provoque un miedo o alguna enfermedad porque pues si me hiciese tanto miedo y puede pasar alguna enfermedad o algo. Claro, pues mira amiga de entrada, así de entrada, yo creo que ya lo sabes pero te lo voy a decir de cualquier manera porque seguro algunos amigos se estarán pasando por algo semejante.

Ese tipo de pequeños con tanta percepción no deben ver películas, videos, nada que tenga que ver con brujas, con maldad, con demonios, así sea la misma sirenita, ya ves que en la sirenita sale un personaje. Sí, malete. Bueno, ni siquiera de Blancanieves y esas cosas, no por otra cosa sino porque como ellos son muy sensibles, su imaginación trabaja al doble porque ellos tienen otro alcance, ellos conocen otras cosas sin saber que es un conocimiento real y legítimo.

Entonces si tu fomentas eso a través de videos, de películas, de series, entonces estás ayudando precisamente a que estas pesadillas tengan fundamento y estás alimentando todas esas imágenes que les llegan a la cabeza las vas a ir alimentando a través de sus ojos.

Por eso este tipo de chiquillos, de pequeños que tienen esa facilidad para ver, oír o sentir cosas deben evitar en extremo, ahí sí la verdad hay que exagerar todas estas películas que tienen ese contenido porque es información implícita, no? A lo mejor en ese momento el niño ve que es una serie, ay Blancanieves, pero la presencia de la bruja.

Tienen caricaturas para niños, hoy en día ya está marcado todo eso y yo si evito todo eso porque sé hasta donde puede llegar mi hija, o sea si lo evito y cuando llega a ver cosas así yo se lo trato de pintar de otra manera diferente, o sea que no lo ve así como que algo, no ya pensando porque ella luego me dice, ella capta bien rápido las cosas y me dice

no, no son brujas y yo se lo trato de cosas así malas, dibujar como que es un niño disfrazado o es gente que ellos por ejemplo en películas, te digo es alguien que lo inventó, que lo escribió, que eso no existe, mamá son cosas que sí existen y yo, es una niña de 5 años, yo digo entre mí es una niña de 5 años que sobrepasa las cosas.

Pues no debes, no debes permitir que vea más y es más tratar de no tocar mucho el tema porque al subconsciente mi querida amiga, al subconsciente no lo engañas, el subconsciente recibe todo y está comprobado que nuestras ondas cerebrales actúan como se supone que lo harían en un caso real, entonces al subconsciente es imposible engañarlo, el subconsciente trabaja. Sí, sí, el subconsciente está más consciente que uno, sí.

Sí, sí, realmente lo acabas de decir de una forma muy sabia mi querida amiga, entonces pues ahí te la paso ¿no? Sí, sí, es cierto. Ahí te la paso. Sí, sí, yo sé, sí.

Y vas a parecer una mamá exagerada pero en realidad le estás evitando pesadillas a tu hija, le estás evitando malos momentos porque de otra forma estarías alimentando todo su acerro gráfico en su cabecita y pues se elija ¿no? la bruja con la maldad, etc. Ahí es donde vienen muchas cosas que a niños sobre todo esos que son muy perceptivos, nada de Stranger Things y esas series porque también son muy realistas y te llevan a otras dimensiones. Sí, sí, sí, es cierto.

Bueno, pues es lo que te puedo yo comentar amiga reserva de que tú opines otra cosa pero bueno, por lo menos aquí exponemos ¿no? los puntos de vista que aquí tenemos. No, sí, claro, y es algo muy bueno porque pues este los niños todavía logran tener su sensibilidad muy abierta y uno casi no. Sí, amiga, pues es que para nosotros se nos hace algo muy inocente ¿no? Blanca Nieves, ah, sí, y la bruja, la bruja malvada. Ajá. Y es más muchas muchas de esas películas en donde salen diablitos y es.

No, no hay una caricatura que no saque algo así. Sí, amiga, lamentablemente sí. Realmente no. Eso y las cuestiones sexuales es lo que más sabunda inclusive en los dibujos animados ¿no? Ajá. Mi querida Alejandra. Muchísimas gracias amiga, espero que no sea la última vez que charlamos. No, claro que no. Muchas gracias por escucharme. Que tengas una bonita noche. Igualmente. Hasta luego. Es un tema serio de considerar, es un tema serio de considerar.

Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los secretos. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Les va a cambiar la vida? RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil.

En una sociedad de hipócritas, los sinceros son los malos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos. Saludamos a todos los amigos que se están integrando a esta emisión. Y también hace algunos días hablábamos del Popol Buno, que es el libro sagrado de los mayas.

Y que en él se describe que antes de la creación del mundo tal y como ahora lo percibimos, dos hermanos de nombre Hunapu e Ixbalanque, descendieron al inframundo cuando fueron rescatados por los dioses a disputar un partido de pelota. Y después de ese descenso, los hermanos tuvieron que enfrentar muchas pruebas, bajando empinadas escaleras, cruzando ríos, hasta llegar al tema de hoy. A Ixbalba. Y de acuerdo a este libro se describe de la siguiente manera.

La casa oscura rodeada por completo de tinieblas. Casa del frío, caracterizada por un viento gélido que llenaba cada rincón de su interior. Casa de los jaguares, donde había salvajes jaguares que iban de un extremo a otro. Casa de los murciélagos, atestada de murciélagos que llenaban de chillidos esa casa. Casa de los cuchillos, en donde no había nada más que navajas afiladas y peligrosas, por supuesto.

Y se hace mención a una sexta casa identificada con el nombre de la casa del calor, donde había brazas, fuego, llamas y sufrimiento. Imagínate este descenso y cada una de las etapas. ¿Habías escuchado hablar o sabes más información? Compártela. Es el tema de hoy, además de escuchar los relatos y audios que tú nos estás enviando. Hola, ¿qué tal? Muy buenas noches. Chinán Nacho. Yo de nuevo, Oscar. O sea, es Ecuador. Ok, Oscar.

Pues me desocupé ahora y les voy a comentar algo que me pasó desde niño. Les resumo así súper rápido para no ser tan pesado. Bueno, les comento. Cuando yo era muy niño, bueno, todavía no podía hablar. Era un niño todavía, un bebé. Mi mamá contaba que vivíamos en la casa de mi abuela. Entonces, al frente vió un torre nuevo al día, donde mi mamá decía que había un árbol inmenso, enorme. Y eso es muy importante por lo que va a pasar después.

Entonces, en este árbol inmenso que había, yo me acuerdo de que mi mamá decía que me dejó jugando con una prima pequeña. Pues antes no era tan peligroso como ahora. A lo que mi mamá nos deja jugando y siempre nos ha dejado. Entonces, un día yo empiezo a gritar, a patalear y a decir que tenía miedo. Entonces, como no podía hablar todavía, mi mamá decía que pasó. Y yo solo señalaba el árbol y señalaba el árbol varias veces. Y lloraba y me tapaba los ojos.

Entonces, mi mamá me cargó, me fue llevando a la casa y siempre teníamos que pasar por ahí para irnos a cualquier lado. Entonces, en el transcurso prácticamente de mi niñez, mi mamá decía que pasábamos por ahí y yo me tapaba los ojos. Y no quería voltear. Y no quería voltear por nada al mundo y me pataleaba. Y no quería verlo. No quería verlo. Bueno, pasaron los años, fui creciendo. No me acuerdo de esto, pero tenía primos mayores a mí.

Entonces, llegaban a la casa y me decían, Oscar, ¿sigues viendo Doendés? Y yo era así como que no, para nada, en lo absoluto, no puedo ver Doendés. O sea, ¿qué es eso? Entonces, sí, sí, me decían que yo de niño decía, mami, mami, papi, o a mis tíos, o a mis bolitos, que yo veía un hombre chiquito, pequeño, que se escondía debajo de la cama, que corría y se escondía debajo de la cama. Y siempre, siempre. Entonces, cuando ya crecí un poco más, me encantaba jugar con los muñecos debajo de la cama.

Mis papás me prohibían jugar debajo de la cama. Incluso mi papá me contaba historias de terror, me decían que hay ojos rojos que me van a llevar. Pero a mí me encantaba jugar debajo de la cama toda la vida. No sé, era un niño normal, supongo, pero me encantaba jugar. Y no sé, hasta el día de ya, me llamó la oscuridad. Entonces, siempre jugué. Comunmente, bueno, crecí. Tenía como cinco, seis años o siete tal vez. Sí. Éramos muchos primos. Éramos todos casi del mismo tamaño.

Entonces, en donde estaba este árbol, yo no tenía idea. Voy a olvidar, repito, no me acuerdo. Entonces, en este lote baldío donde estaba el árbol, un tío mío construyó la casa. Construyó la casa y tenía, bueno, hasta el día de hoy tiene un aserradero y pues escarpintero y todo eso. Bueno, como decía, todos éramos pequeños y jugábamos ahí. Entonces, siempre han dicho que jugar a las escondidillas de noche es malo, que no lo hagamos.

Pues uno es niño, no presta mucha atención a lo que es las advertencias de las personas adultas. Bueno, no importó, seguíamos jugando. Y le tocó contar a un primo. Entonces, en lo más oscuro, en lo más oscuro, en lo más profundo de la carpintería, empezamos a correr todos, todos por su lado y yo vi a alguien de nuestra estatura, pequeño, que corría y se metía para lo más oscuro, para lo más oscuro y para lo más oscuro. Y yo corrí atrás de él, pensando que era mi primo, que le decimos Jimmy.

Corremos atrás de él, corría, corría. Y pues se metió hasta el último, o sí, literal oscuro en un hueco y yo me metí, me puse de conclías y me agaché. Cuando le digo a mi primo, oye Jimmy, escóndete más allá. Y con el codo le tope, o sea, sentí la carne. Sí, lo sentiste ahí. Y no me decía nada, digo Jimmy y le daba con el codo y no me decía nada.

Hago la mano para atrás, literal, para tocarle o jalarle el brazo, la pierna y lo toco, toco el brazo, toco la pierna, toco el zapato y noté algo raro y le digo Jimmy y con una voz que no puedo describirla hasta el día de hoy, no puedo describirla, me dijo con una voz súper tétrica No soy Jimmy. Órale amigo, qué impresión. No soy Jimmy. Entonces, ¿quién era? No era el Jimmy. Ay, nos vas a dejar con la duda. Hasta hizo el tono así de no soy Jimmy. Sí, nos vas a dejar con la duda.

Y abajo de la cama. Qué bárbaro, ¿eh? Hola Gina y Tokayo, buenas noches desde Orizaba, Veracruz, México. Saludos a todos los peludomanecos de toda la República Mexicana y más allá de las fronteras ya escucharon tu saludito, qué bueno que estás aquí. Hola, buenas noches Gina y Nacho. Hola. Para saludarlos y comentarles que escuché al maestro Zohan y escuché que cuando jalaban los pies son entidades del bajo astral. Yo después de que me jalaron los pies escuché unos pisadas de perro en la recámara

y me gustaría saber qué significa eso. Gracias, buenas noches. Ah, mira, estamos aquí acumulando las preguntas que le quieren hacer al maestro Zohan. Pisadas de perro después, ok, el martes le hacemos tu pregunta. Claro que sí, con mucho gusto. Saludos a Irma desde Canadá. Muy bien, vamos a plantearse al maestro. Hola, buenas noches, soy de aquí de Aguascalientes. Tengo una patina que solo hay que contarles y por cierto me llamó Fernanda.

Una vez que veníamos de una pelea de boxeo aquí por donde está un pueblito que se llama Cañada Honda. Pasamos, no era muy noche, eran como las 10. En eso, hay como una pequeña curvita del antito de Cañada, un pedacito. Se nos apareció un hombre con la cara así como desmacrada, como si lo hubieran aventado. Me puse a investigar un poco sobre ese tema y dicen que ahí se aparece de hecho un hombre que vieron atropellada hace 3 años atrás.

Después de que investigue eso y recordé que veníamos de Cañada, se me arisó la piel y me dio un poco de miedo. Eso era todo. Tengo muchas más historias que contarles, espero poder contárselas más adelante. Ok, claro que sí, con mucho gusto. Nos vamos a la pausa, el Miedofon 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Curzy yo, Curzy la luna, las estrellas y tú entre ellas la más bella. Sabiduría en las redes.

Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Experiencias extrañas, insólitas que aquí estamos reunidos para escuchar y tú ya platicaste la tuya. Que tal, buenas noches, excelente programa de La Mano Peluda. Bueno, mi relato es breve. Hace lo del COVID, falleció una de mis tías y la velaron en la casa. Y donde la velaron, bueno el chiste que ya falleció y mis primos le regalaron cosas a mi mamá de ella.

Y ahí donde la velaron pues pusieron una mesa que le regalaron a mi mamá con sus sillitas. Entonces por las noches todos hemos escuchado que se mueven las sillas, las jalan. Al principio eran desesperadoras, ahora han escuchado que son las otras sillas que están al lado. O sea las mueven y la mesa también. Y luego en ocasiones pues si las han visto que se mueven, las han movido al otro lugar, se escucha. Y bueno, en la casa también se han escuchado pasos en la mesotea.

Y pues ya no tenemos miedo porque ya es costumbre, ya seguimos escuchando. Pero pues si nos sacamos de onda, ¿no? Quisiera saber qué pasa ahí, si hay un espíritu o no porque se manifiestan ese tipo de cosas. Gracias y buenas noches, un saludo a todos. Saludos amigo. Pues sí, sí, puede haber manifestaciones. Acuérdense que aquí se platica demasiado sobre los famosos sonidos de aproximación. Hay pues aparentemente hechos que nos hacen pensar que algo está sucediendo.

Es decir, nos han comentado que escuchan como que tiran todos los trastes de la cocina. Nos han comentado que escuchan que en la noche a una hora pues ya inapropiada como para hacer una labor doméstica, no sé, una reparación. Escuchan martillazos. Escuchan como que mueven los muebles y se oyen los sillones, ¿no? Las camas. ¿Qué más se puede oír? A veces se escuchan algunos cuchicheos. Algo que es muy popular y seguramente ustedes lo recuerden, ese sonido como que dejan caer canicas.

Ya sea de una por una o así varias. Hola, buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Soy Leonardo. Leonardo, ¿desde dónde nos escuchas? Y desde el Estado de México. Estoy muy feliz de estar aquí. Ay, nosotros más que te hayas comunicado y que quieras contar una experiencia. ¿De qué se trata? No, pues es que yo tengo mi Xbox ahí afuera en el Jardín. Y esta noche que salí, sentía una presencia extraña y así como que estuvieran siguiendo.

Y este día sí, sentía y sentía y sentía así, pero como que se me hubiera pegado a mí. Y no me lo podía separar ni la luz y cuando entré a mi casa ni siquiera el cuarto. Y justo ahí como una puerta se abrió y pues es mi hermana, ¿no? Pero nunca volvió a ver cómo se cerró. Y estoy teniendo varias experiencias así de que siento que hay un espíritu aquí conmigo. No sé a qué se ve. Más o menos. Frío o no. O sea, ahí ves que estoy escuchando música, pero como me llaman por mi nombre.

Que le he pedido a mis papás. ¿No? Oye, pero al iniciar tu relato, al iniciar el relato comentabas del Xbox que lo tienes afuera. ¿Cuando dices afuera, afuera de tu casa? Sí, afuera de mi casa en el Jardín. ¿Ahí lo tienes? Sí, lo tengo. Tengo una pantallita ahí. Un tipo que está ahí. Fui por el cable. ¿Por qué va a entrar en mi casa? Y ahí sentía la presencia que no se me despegaba para nada. Mmm, qué extraño. ¿Esto te da miedo?

No, ahí ves que sí, porque una vez lo tenía aquí en mi cuarto y lo conecté. Y ya estaba como está al otro lado del cuarto y nada vi cómo se prendió el Xbox y se dieron nada. Solito. Pues entonces sí puede tratarse de un lugar contaminado. No sé, aquí en mi casa son muy religiosos a veces. No sé a qué se adivinó la verdad. Dices, aquí en mi casa son muy religiosos. Te exclues, tú no. Pues sí, en parte sí creo en Dios y todo. No tanto como mi familia. Ok, te entiendo mi querido amigo.

Bueno, pues la verdad es que esas cosas a veces suceden aunque uno no lo espere. Y desde luego que también tiene mucho que ver con tu actitud, si estás pasando por algún momento difícil, si hay algo que hayas hecho tú o alguien, algún integrante, ¿tienes hermanos? Sí, tengo dos, de hecho. Una hermana y una hermana. No sé si alguno de ellos haya jugado a la Ouija o practicado en algunos de estos episodios de invocación, que también le llaman juegos de invocación, ¿no?

Puede haber algo que haya comprometido y posiblemente a alguien se lo pudo pegar y se lo llevaron a tu casa, esa energía, una energía negativa. Desde luego que yo creo que ahí hay que descontaminar energéticamente hablando. Y lo creo lo mismo, pero no haya jugado aquí a la Ouija. O sea, estemos muy claro que eso sí no se juega y nunca hemos jugado nada que tenga que ver con el mal.

Eso es. Pues mi amigo, entonces basándonos en ello, esperemos que esto no se vuelva a repetir, que solamente haya sido un momento ahí, porque también sabemos que estas entidades son transitorias, es decir, pues van recorriendo un lugar hasta encontrar un sitio donde se sientan a gusto, un lugar donde, por ejemplo, estén peleando a cada rato, donde haya mucha violencia, donde haya vicios, alcoholismo, drogas, etc.

No se puede saber. Y es ahí donde entonces ellos ya se asientan porque se sienten a gusto, se sienten cómodos con esa vibración. Y si no, pues ojalá que esto nada más sea transitorio, mi amigo, no te espantes, no te sientas así como que amedrentado, sino por el contrario. Dices que tienes algo de fe, pues a lo mejor es el momento de hacerla crecer. Yo creo que sí, seguiré con la fe y no, no me espanto demasiado, pero si es extraño. Te saca de onda, no?

Sí, sí me saca de onda a veces. Ahora, ¿qué pasó aquí? Ahora fíjate que hacen una pregunta interesante. ¿Tú relacionas esta presencia con el Xbox? O sea, ¿habrá alguna relación, algún nexo? No, solo que me sacó de onda que se prendía solo esa vez. De hecho tengo un peluche de un husky y lo tenía arriba de un móvil. Una vez no me acuerdo por qué lo volví, pero no puedo dormir cuando me está viendo así, siento la presencia así. Tal vez tenga algo que ver con el husky también.

Pues sería interesante moverlo del lugar o inclusive meterlo en una bolsa negra amarrado con un listón rojo, es lo que recomiendan, es lo que ha dicho el maestro Zoham. Y a ver si las cosas cambian. Vamos a ver qué pasa. Excelente mi amigo, pues aquí vamos a estar Leonardo para que nos platiques si es que hay algo nuevo, algo que comentar. Sí. Excelente amigo, que tengas una bonita noche. Igualmente.

Eso es, un saludo hasta el Estado de México, muchísimas gracias por acompañarnos en esta noche tan especial. Bueno, relatos hemos escuchado. Sí, eso de que tiran los trastes, ya me pasó, encendí la luz y no era nada, todo estaba intacto, esos sonidos de aproximación. Sí, claro. Mira, Pau Gris, mi amiga, dice mi novio juega Demon's Souls y antes de eso Diablo y me compró el de Harry Potter. Todos tienen que ver con cosas esotéricas en el play, dice mi amiga.

Pues sí, sí, efectivamente tiene que ver con cosas esotéricas. Imagínate si la hijita de nuestra amiga Alejandra se pusiera a jugar cosas de esas o hubiera por lo menos las sesiones de alguien que esté jugando. Pues es demasiada información que la puede sugestionar. Hola, Gina y Nacho. Este es mi relato que les voy a contar de cuando yo vivía sola hace algunos años. Ahorita ya me casé. Fue por allá del 2015, yo vivía en un departamentito y trabajaba en una tienda departamental muy famosa.

Llegaba como a las 11 de la noche, 11 y media y pues hacía normal, cocinaba algo, comía, me bañaba y me exponía a acostarme. Pues una noche pasó algo muy extraño porque me fui a acostar, no era otoño y repito esto porque van a decir, ah, es que era otoño, no. Era primavera, era días muy normales y calurosos.

Me fui a acostar y apenas estaba agrandando el sueño cuando en mi cobija una mantita que tenía, empecé a sentir como pisaditas, así como que si fuera un perrito o algo, pero yo no tenía mascota ni había rata ni nada. Entonces dije, ay, qué raro. Y estaba todo oscuro el cuarto y dijo, no, no me da miedo prender la luz o no, no sé, me quedé así estática.

Y veía esas pisaditas y luego entre así entre los ojos, como los ojos entre abiertos, si alcancé a ver como cosas pequeñitas ya brincaban hacia abajo porque me asomé así hacia el piso y en las orillas se veía así como que algo, como que brincaron hacia el piso y se escondieron y ya se desvanecieron abajo de la cama. Entonces ya me dormí, dije, no, pues ni modo, yo me quedé dormida, dije, pues era alcanza, se me mató y pues me dormí.

Este, la mañana en mi cobijas y en el cuarto había muchas hojitas como de otoño y yo dije, qué raro, eran hojitas secas, hojitas muy extrañas. Yo no tenía macetas atrás mi patio tampoco, los vecinos tampoco, o sea, nadie no había, no tenía macetas porque la colonia apenas iba como empezando y así y fue algo que me sorprendí porque pues yo pienso que eran duendes.

Y aparte porque esa noche me daba un olor como a fresco, como a limpio, no tuve miedo, pero sí tuve como que pues curiosidad y como que me quedé estática porque no sabía qué hacer pero no me dio como tanto miedo, sino algo, algo extraño pasaba en mí. Bueno, yo soy de aquí de Sosa, Nuevo León y les mando un saludo y siempre los escucho. Muchas gracias. Gracias. Hasta luego, amiga. Muchísimas gracias.

Y sí, ponen evidencia la actividad de los duendes y yo sé ya lo platicaremos más adelante. Gina, nos vamos. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias, ¿a poco no? Que tengan una estupenda noche. Descansen y como decimos aquí, ¡cabot!

El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.

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