La Mano Peluda | Viernes 18 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 18 de Abril de 2025

Apr 19, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.comQ

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas.

Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros

nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿cómo están? Bienvenidos a este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de conversar de esos temas apasionantes. Queremos tu participación a través de la multilínea

55 -5279 -2291, la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti y por eso vamos a agregar nuestro WhatsApp 55 21 93 59 26. 55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. El devastador tsunami del 2004 no solo dejó un rastro de destrucción y pérdida, sino que también dio lugar a numerosas historias sobrenaturales que han perdurado en la memoria

colectiva de estas comunidades afectadas. En Tailandia, Indonesia y otros lugares impactados por el desastre, los relatos de fantasmas de las víctimas del tsunami han sido recurrentes. Taxistas, por ejemplo, se negaron a acercar a la playa afirmando haber visto espíritus deambulando por la zona. También aldeanos han reportado escuchar gritos provenientes del océano y en indolencia. Un estudiante afirmó haber visto una sombra entrar

en una casa cerrada y vacía. Estos encuentros sobrenaturales reflejan el profundo... trauma y impacto emocional dejando por el tsunami a través del tiempo hemos conocido más historias extrañas hoy historias sobrenaturales tras el desastre del océano índico fantasmas del tsunami ¿Qué te parece el tema? Ofrece, ¿verdad? Y, por supuesto, queremos que tú participes con nosotros, con todas tus experiencias, que eso sería lo

primordial. Así que te estamos esperando. Náranos aquella historia que tú siempre has querido platicar. Claro. Tenemos aquí ya en la línea a Lucero desde Cancún, quien desea contarnos un relato y le damos la bienvenida. Está junto con su esposo Osvaldo, escuchando el programa. Lucero, ¿cómo estás? Hola, buenas noches. Buenas noches, bienvenida. Gracias. Un gusto saludarte y además escuchar lo que nos quieres platicar. Muchas gracias, igual un gusto. Igualmente, a ver, cuéntanos

qué ocurrió. La verdad eso me pasó hace... cuando yo tenía 12 años. Yo tengo 20. Vivíamos en una casita aquí en Papá. Cuando yo tenía 3 años la hizo. Entonces nos fuimos a vivir. Nos vinimos aquí a Cancún cuando yo tenía 3 años. Y nos regresamos para allá otra vez cuando tenía 12. Entonces mi papá hizo la casita cuando estaba más chica y cuando volvimos para allá nos fuimos a vivir

ahí en esa casita. Donde todos los vecinos le dije a mi papá que no nos metiera ahí porque según iban a hacer brujería y todo, cosas así. Entonces empezamos a escuchar ruido de que como que se movían las... los trastes, tocaban la puerta, o sea, tocaban la puerta de adelante y salíamos, pero pues no era nadie. ¿Y tocaban solamente una vez? Ajá, eran como varios, como si alguien pues iba a saludarte o a visitarte, cosas así. Ok. Y también, este, no sé si a la

pasada o cosas así, de las cadenas. Sí. A nosotros, este, Bueno, normalmente escuchábamos, porque éramos todos, casi todos que escuchábamos ahí, que pasaban con cadenas y cosas así. ¿Cadenas arrastrando? Ajá, cadena como que arrastrándose. Ah, ok. Entonces empezamos a escuchar todo eso, y a veces, de vez en cuando, yo en ese entonces tenía un hermanito, tenía un año, todas las noches, bueno, no... Mayormente en las noches se levantaba llorando, llorando y así, o sea, desesperado

desde el bebé. Claro. ¿Pero qué decía? ¿Que veía algo o por qué lloraba? No, porque como estaba chiquito, yo tenía apenas un año, no hablaba ni nada. Ah, muy chiquitito. Ajá, pero mayormente en las noches, ya como a las dos de una, se pone a llorar. Y en una ocasión, mi hermanita y yo dormíamos en una maca. Pues lentamente como que nos movieron, pero muy, muy, muy chiquitos. Fue muy así, cosa de nada. ¿La maca la movieron? Ajá, sí. Mi papá y mi mamá pues dormían al ladito

en la cama con mi hermanita. Sí. Entonces mi papá empezó, este... Mi papá buscó como que ayuda. Y aquí en Cancún él tenía una amiga que sabía de todo eso. Su amiga le dijo que le mandaba una foto de la casa, del terreno. Sí. Pues mi papá le mandó la foto, pero en el terreno había una mata de mango, así, de un árbol. Grande, grande, grande. Sí. Cuando en total le manda la foto a la señora, pues desesperada la señora le dijo que nos sacaran, que nos sacaran de ahí.

¿Por qué? Porque en la mata había, bueno, la señora vio demasiados duendes ahí arriba. Entonces los que saltaban o hacían cosas, pues eran los duendes. Ok, ¿no los querían en esa propiedad? No los querían, exactamente. Y bueno, como le comenté, es un sitio de que nos decían todos que ahí hacían brujerías o iban a echar lo malo allá en ese terreno. Sí. Y pues mi papá tuvo que vender la casa, así que la tuvo que vender.

Y se los dejamos. Igual un tiempo así de escuchar todo eso, pero luego nos fuimos a casa de mi abuelo y también pasaba lo mismo. ¿Pero pasaba antes de que ustedes llegaran o en cuanto llegaron empezó a ocurrir? Ajá, cuando llegamos, como cuando llegamos un mes, porque ya nos quedamos ahí como un año y medio, entonces al mes de que llegamos fue que empezaron a escuchar todo eso. como si se hubieran llevado algunos duendecillos.

Ajá, exactamente. Igual cuando nos vinimos para acá a Cancún, pues igual en la casa, igual muy, pero muy rara la vez, se escuchaban cosas o... A mi papá tuvo un tiempo igual empezó a ir mal en su trabajo, no teníamos suficientes recursos, nada de eso. Entonces la señora pues se limpió

y todo y pues ya dejamos de ir. Oye, pero, por ejemplo, en la casa en la que estaban en la primera y que mandaron la foto a esta señora que les dijo de los duendes, el árbol y todo, bueno, ahí podríamos entender la justificación de los duendes, pero ya en los otros sitios, primero con tu abuelo y después en la otra casa, ¿ustedes qué consideraban? ¿Por qué ocurría? Ajá, mire, bueno, es que... Según lo que mi papá nos contó, la señora que lo ayudó, que le dijo que teníamos,

¿dónde es el árbol? Lo limpió uno unos años atrás, porque cuando mi mamá se separó de él, pues mi mamá se embrujó. ¿Se embrujó, pero fue a causa de que le hicieron un hechizo? Vamos a una pausa y regresamos contigo. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. La materia no se crea ni se destruye. Solo se recursa sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Estamos recibiendo tus

mensajes y hoy platicando con Lucero. Antes de irnos a la pausa, nos comentabas que a tu mamá le habían hecho un embrujo. No, a mi papá. Ah, a tu papá. ¿Por qué consideraron eso? Porque la señora que lo limpió y todo, le describió la persona quien le hizo eso a mi papá. Como que la brujería, no sé cómo se le diga. Oye, ¿quién fue? Entonces le describió a una señora morena, caparrita, con pelo rizo. Todos fuimos directo con mi mamá porque ella fue la única.

¿Creyeron que tu mamá le hizo a tu papá un embrujo? Sí, bueno, no creemos, es que fue verdad. ¿Ya no estaban juntos? Ya no estaban juntos. Entonces, digamos que lo que le embrujó, o sea, la brujería fue de que le fuera mal en su trabajo, de que

nunca tuviera dinero y todo eso. Empezamos a... a construir la casa donde vive mi papá ahora y empezamos a como que a escarbar en un lugar y encontramos una bolsa negra entonces la señora que ayudó a mi papá para que se sanara o como no sé cómo se diga le dijo que en esa bolsa negra ahí estaba lo que le había hecho mi mamá wow ¿y qué encontraron? No la abrimos, mi papá la agarró como con una pala y la cualquiera no la

agarró con la mano ni nada. Sí, eso es muy bueno, no tocar nada, que tengamos la idea que tiene una brujería. ¿Nunca le preguntaron a tu mamá por qué había hecho eso? Yo le pregunté una vez porque igual dejé de verla casi toda mi vida. Yo he estado con mi papá desde los 6 años, 7 años. Entonces hace como un año la volví a encontrar y empezamos a hablar y todo. Y le pregunté, pero pues lo negó. Y dijo que no, que no, que ella no había hecho nada de eso. Pero tu papá ya se

liberó de ese mal. Ya, ya se liberó, ahorita ya le va bien su trabajo, ya está bien él. Vaya, pero mucho tiempo que estuvieron sufriendo y padeciendo, sobre todo porque gente tan cercana y querida para ti estuviera en esta situación de brujería. Exactamente. Ok, algo difícil y ya no pasó nada más con los duendes, la brujería se alejó de sus vidas y entonces hoy ya están bien ustedes. Sí, hoy ya estamos bien y papá

ya está bien igual. Qué bueno que nos contactaste y nos contaste esta historia de vida de tu familia. Te agradecemos mucho, Lucero. Sí, muchas gracias a usted por escucharnos. Gracias a ti. Recibe un abrazo. Gracias, igualmente. Saludos. Hasta luego, amiga. Muchísimas gracias. Pues mira, se me hace súper difícil, Gina, aunque no increíble, ¿verdad? Porque sí, son muchos los testimonios. De personas que eran pareja y acaban siendo los

peores enemigos. ¿A qué nivel? Pues a ese nivel tan terrible que es de lanzarse trabajos de brujería. Porque ya no se soportan, o porque hay algún interés, o porque hay algún despecho. Es durísimo, pero es una realidad, es algo un tanto frecuente. Lo que sí no puedo yo concebir ni nunca ser águila para mí, lógico, cuando una mamá o un papá le profieren una maldición a uno de sus hijos o varios de sus hijos, porque eso se me hace como

que antinatura. Yo entiendo que siendo seres humanos imperfectos puede ocurrir casi de todo. pero algo así se me hace como que ya otro nivel. Exactamente, una situación bastante difícil. Y vámonos con más audios. Hola chicos, buenas tardes. Hola. Fíjense que hace como un mes y cachito, mi esposo me comentó que, bueno, más bien se levantó al baño, como eso de las cinco de la mañana más o menos eran, y dice que escuchó un grito. Dice, pero pues que si le dio escalofrío,

¿no? Y pues ya le digo, pues quién sabe qué habrá sido, ¿no? Digo, yo nunca, bueno, aquí no había yo sentido ni escuchado nada. Y apenas hace como una semana igual me levanté más o menos como a esas horas o me desperté y escuché así ese tipo de, como un grito, como entre la mente y grito. O sea, está medio raro, pero ya casi estaba amaneciendo. Ese es lo más extraño, ¿no? Y hace una semana me fui a la Ciudad de México porque

yo no vivo en la Ciudad de México. Me fui a la Ciudad de México a ver a mi mami, a apoyarla un poquito porque tuvo una pequeña cirugía. Entonces mi esposo se quedó solito aquí en casa y dice que le estuvieron toque y toque la ventana y la puerta de aquí de la entrada. Y le digo a mi esposo, ¿qué crees que la otra vez que él

tuvo que llegar tarde? Este, igual le digo, pero se oye como si tiraran trastes aquí en la cocina y regularmente pues yo siempre, este, la verdad levanto todo para no dejar desordenado en la casa las noches. Pero, y de hecho ese día me levanté y busqué y pues no, nada, nada, nada y ya. Pero dice que sí, que escucho cómo le tocaron una ventana. Varias veces dice, pues sí, yo no salí, dice. La verdad, dice, no me iba a hacer el valiente. No, no salió mi esposo, pero sí

dice que le tocaron. En la casa de aquí atrás, de mi vecina, ella dice y sus hijas me han preguntado, de hecho, bueno, me preguntaron reciente que yo me vine para acá. Yo me pasé a mi casita aquí desde el mes de enero. A mi nueva casita, gracias a Dios. Y me preguntaron mis vecinitas que si no me habían espantado. Le dije, no, le digo, la verdad es que siento mucha tranquilidad. Le dije, me siento muy, muy contenta aquí, muy alegre,

muy segura. Dice, ah, dice, es que fíjese que a nosotras todas las noches nos tocan la puerta. Dice, y pues sí nos da mucho miedo, dice, y pues nunca hemos salido, dice, pero casi todas las noches nos tocan la puerta o nos abren la puerta, dijo ella. Digo, ¿a poco? Dice, sí, le queríamos preguntar si a usted no le ha pasado. Le digo, no, para nada nos ha pasado. Y es que dicen mis vecinas que en la parte de atrás de donde está mi casa, en la parte de atrás dicen que ahí aparece

mucho el charro negro. Nunca lo he visto y no lo quiero ver. Pero sí, aquí donde yo vivo, aquí. se puede decir que yo me quedé en el lugar de mi abuelita, donde mi padre tenía su casita o su chocita hace muchos años. Mi padre ya lleva de fallecido 14 años. Entonces mi viejo cuando vivió aquí solito decía que sí, efectivamente el enemigo se aparecía aquí y que este era su

paso. Él era supuestamente el dueño de estos terrenos, o que fue el dueño de esos terrenos, se supone, o se dice que él hizo un pacto con el enemigo. Entonces una vez nos platicó mi viejo que llegó el enemigo a tocar y a preguntar por ese señor. Entonces dice, mi viejo nos contaba que ese día se hizo un remolino negro tremendo y que aventaba a los animales. Y se hace cuenta hija que los cargaba y los aventaba. Y entonces

de hecho mi padre tuvo tres infartos. Y cuando nosotros lo llevamos a cardiología, cuando él se puso en una crisis muy fuerte, nos comentó el doctor que él le habían dado tres infartos, o sea, increíble, pero sí, había tenido tres infartos. Y ahora lo comento con mi esposo, le digo, ¿sabes qué? Yo siento que a mi padre como lo espantaban. Yo creo que de ahí le vinieron

los infartos. Y lo que él también me comentaba, y él tenía así aquí en su casita, cuando estaba en su casita de él, era que tenía mucha rosa de castilla alrededor de su cuartito. Y ponía espejos ahí en el techo. Y mi mamá un día le comentó que por qué hacía eso. Y decía él que porque aquí se paraban mucho las brujas. Y resulta ser de que unos niños me preguntaron, oye señora, ¿y nunca se le ha aparecido una bruja ahí en su casa? Y dije, no, ni quiero que se me aparezca.

Dice, ¿qué cree que ahí donde vive usted, ahí, se veían mucho antes las brujas? Así que, ahora sí necesito comprar una camarita para grabar y mandarles esas evidencias, porque está muy buena, muy, muy, muy bueno. Aquí ha habido tantas cosas, en serio, que... Lo último y lo paranormal que me ha pasado aquí es que un muchachito, vecino mío también, falleció, se desvivió él solo. Entonces, eso sí lo he visto pasar, pero no me provoca ningún miedo ni nada, pero sí, sí lo he visto

pasar. El pobre muchachito todavía no se va o decidió quedarse, no sé. Pero pasa por mi patio, ¿verdad? No sé por qué por mi patio, pero por aquí pasa. Y es que aquí es un terreno muy grande. Es un terreno que da al campo. Está muy bonito, la verdad. Y no sé cuál sea su inquietud del muchachito, pero pues ojalá que pronto encuentre descanso. Saludos, Gin y Nacho. Saludos a todos los peludomaníacos. Bye. Hasta luego, muchísimas gracias, mi querida amiga. Tomó una decisión

que quizá... No ha descansado en paz, Gina, sigue vagando ahí, sigue penando, porque simple y sencillamente se adelantó. Se adelantó a su tiempo, tomó la puerta falsa y ahora no puede descansar en paz. Aparentemente esa podría ser una de las razones. Sí, vamos a una pausa y regresamos. El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail.

Todos tenemos algo que nos hace especial. Yo, por ejemplo, tengo un hermoso mal carácter. Sabiduría en las redes. porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda Continuamos hablando del tema de los fantasmas del tsunami. Los relatos de encuentros sobrenaturales tras este tsunami del 2004 no se limitan solo a esta

área. En otros lugares como la India o Maldivas también se han reportado historias similares y en algunas aldeas la gente asegura haber visto procesiones de figuras fantasmales caminando hacia el mar. como si repitieran eternamente su último momento de vida. Vámonos con más relatos que tú quieres compartir. Así es. Hola, buenas noches. Tenemos a alguien en la línea. Bienvenido. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Hola. Hola. Hola, me llamo Ana Laura Sánchez

Fernández. Ayer les mandé un mensaje de que tengo mi bebé Rigón y que les dije que no tenía... Se pierde un poquito la señal, Gina. A ver, Ana Laura, ¿verdad? Dijo. A ver, vamos a ver si se recupera la señal, si se restablece. ¿Hola? ¿Hola, hola? A ver. No. Se fue la llamada. Pero creo que sí, ya estoy recordando el mensaje que nos envió. Cuando hablábamos de esos muñequitos como bebés. Que eran muy realistas, hiperrealistas. Y que muchas personas los tomaban como si fueran

pequeñitos, con vida, ¿verdad? Y así los trataban, con mucho cariño. Y algo, algo nos comentó nuestra amiga. Ojalá podamos restablecer la comunicación con ella. Con Ana Laura, ¿verdad? Mientras lo intentamos, ¿es ella? Sí. Hola. Bueno, hola. ¿Ana Laura? Ah, perfecto, amiga, bienvenida. ¿Qué nos estabas comentando? Es que se cortó la llamada. Sí, se la cortó. Se me cortó, es

que les quería contar del muñequito. ¿Sí? Sí, es que ya les contaba que yo tengo mi muñeco, que les dije ayer que tenía mi bebé de Arribón. Ajá. Y pues sí, les conté que no tenía yo miedo ni nada, pero anoche tuve pesadillas sobre el muñeco. Soñé que lo agarraba como habitualmente. Y anoche soñé que me hablaba y que me mordía, o sea, que me mordía literal, que me atacaba y me mordía. No sé por qué tendría ese sueño, o sea, a mí fue muy feo, muy impresionante para

mí el que soñar que me mordía. Ya ve que ayer usted contó que el día que mi muñeco me hablaba no me iba a aparecer, ¿no? Pero solo lo soñé, o sea, soñé que me... Sí. Claro. Yo lo que hice con la muñequita, pues la bendije. Vine al padre y le dije que bendijera todas las muñecas que tengo. Yo tengo mis muñecas aquí y le dije que las bendijera todas. Y no me quedé esa pesadilla con ese muñeco. Ya lo creo. Oye, ¿es muñeca o muñeco? Es una muñeca. No es muy grande, mide

como 50 centímetros. No es muy grande, pero sí parece como un bebé de verdad. Exacto, sí, es lo que te iba yo a preguntar. ¿Cuántos años tienes con ella? Yo creo que debe tener como unos... No, no mucho, yo creo que unos dos años con ella nada más. Dos años. Pues por como escucho tu conversación, estoy casi seguro que también le pusiste un nombre. Ah, sí. O sea, está demasiado

realista, ¿no? ¡Fantástico! Realiza que le llama mucho la atención a las dos y hasta se pelearon entre ellas y terminaron peleadas y luego yo les dije a ellas que la idea no era que se pelearan, que estuviéramos en un compañero mío, de hecho fue en un compañero mío y que la idea era que ellas como niñas se llevaran bien, pero pues no, no se llevaban bien y todo por cuestión de ese muñeco, imagínense, o sea, ¿qué tendrá el muñeco? Pues es a lo que yo quería llegar, amiga.

¿Tú le das un trato especial a esa muñequita? No, no, porque la agarro. A veces no la agarro y a veces sí la agarro y la agarro como si fuera un bebé de verdad. Y a veces sí la agarro y la abrazo y así. Y a veces ni la toco, a veces ni la toco ni la agarro ni nada. tuvo cuestión de que ayer sí tuve esas pesadillas. Claro. ¿Tú la arrullas, la muñeca? Este, sí, a veces sí. Sí, a veces sí. No siempre, pero sí, a veces

sí la agarro al juego con ella. ¿Y eso lo haces principalmente como para tú entretenerte un ratito, este, practicar como si fuera un bebé real o como que te desestresa? Ah, sí, como que me desestresa, no, no es como para... Yo sé que es una muñeca, yo sé que no es un bebé de verdad, yo sé que es una muñeca, pero a pesar de eso, pues sí, yo sé que es un juguete, pero aún así a veces de repente me llama la atención de agarrarlo como si fuera un bebé de verdad. ¿Tú lo compraste

o te lo regalaron? Yo lo compré, sí, yo lo compré porque yo tenía ganas de un bebé y todo eso. atención por el realismo que tiene. Sí. Sí. ¿Tú dónde vives, amiga? Yo aquí en Antijapán de Zaragoza. Ah, muy bien. Sí. Perfecto. Oye, y dime algo, ¿tú has sentido que desde que llegó esa muñeca pasaron cosas raras a la casa o todo normal?

Este, todo normal, bueno, todo normal, le digo que sí, no, o sea, sí que pasa que actividad paranormal aquí en la casa lo que si hay lo que si me debo contar que mi mamá es un poco más como que me regaña mucho muy regañona conmigo y a veces hasta me hace sentir mal de como me dice cosas de como me regaña y así perdón quien te regaña mi mamá a veces si me regaña que me hace sentir triste ¿Tú eres hija única? No, yo tengo más hermanos. Tengo mi hermano y dos hermanas.

Yo soy la mayor, pero es como si fuera yo la machista. Mi mente todavía sigue siendo la de una niña, aunque ya sea adulta. Eso es lo que le dijo el terapeuta a mi mamá. Aunque yo ya sea mayor. Ah, ya entiendo. Sí, amiga. Entonces es posible que lo que sucedió contigo fue que como escuchaste la charla de ayer, pues te sugestionaste

un poco, ¿verdad? Me sugestioné, la verdad. Porque como me dijo usted del niño, del bebé ese de dientito, si había escuchado de ese bebé de dientito, ese relato de que encuentran al bebé, se lo llevan y... Oye, tu muñequita Valentina se llama, ¿verdad? Sí, Valentina. ¿Tiene los ojos abiertos o cerrados? Abiertos y la boca sonriente. Está como sonriente y tiene sus ojos abiertos. Yo creo que eso es parte también de lo que te impresiona demasiado,

¿no? Sí. ¿Qué tal que tu mente trabaja y piensa que por un momento mueve los labios o parpadea? Y pues eso solamente es una proyección mental, ¿no? Sí, es una proyección. Sí, a veces siento, o sea, a veces yo lo siento que a veces está contenta conmigo, pero a lo mejor también es como dijiste, intención mía. Sí, claro. Eso es algo que yo me imagino en mi mente, que la muñeca

está contenta conmigo. Guau, amiga. Oye, pues qué bueno que te comunicaste con nosotros para platicarnos lo que ocurre con esta muñequita que son hiperrealistas. Me imagino que tú la quieres mucho y la cuidas mucho y por esa razón le imprimes muchísima energía tuya a esa muñequita.

A esa muñeca, sí, exacto. incluso le imprimes un vínculo vínculo emocional cuando tú estás triste pues con ella es con la que puedes platicar arrullar y sentirte acompañada ajá sí de hecho es como que cuando me siento triste o hasta así la agarro y es como como mi compañía para mí ajá sí muy bien amiga pues muchísimas gracias no sé si quieras agregar algo más sí bueno de cuando en mi pueblo este Bueno, también es parte

de mi relato. Dice que aparecía un fantasma de una persona y que le contaban que se aparecía este fantasma. Entonces él se rió y dijo, ay no, pues yo cuando lo encuentre lo voy a abrazar y lo voy a saludar. Entonces ese señor siempre se iba a tomar, siempre se iba a tomar. Entonces ese día venía bien tomado y entonces venía caminando

ya a las horas de la noche. una o dos de la mañana venía de ir a tomar, entonces que se le aparece el ente este, pero aquella vez lo dijo el de Borla, porque no creyó en que se aparecía ese ente, entonces cuando se le apareció, pues dice que se quedó mudo del terror, que él le aventaba de piedras, que le aventaba lo que sea, y que se pasaban de largo, y que él se asustó muchísimo, y que hasta lo tomado se le quitó, llegó a su casa, llegó espantadísimo y contándole lo que

le había sucedido de que este este ente, pero dice que solamente en su mente dijo que lo maldijo y que fue de esa manera que se desapareció, pero él llegó asustadísimo. ¿Cómo no? Sí, yo mismo me cuentan algo así de alguna cosa de que alguien, no, alguien dio algo. O sea, ella salió y salió porque los animales estaban muy... Inquietos. Inquietos. Y cuando llegó, ella dijo, ay, ¿por qué están tan inquietos? Y ella no era de tener

miedo afuera. Entonces, cuando salió, estaba detrás de ella, bufaba en la bola atrás de ella y dice que era como un perro enorme y tenía los ojos rojos. Y dice que ella se asustó muchísimo y se metió. O sea, y ella nos juraba y nos procuraba que lo había visto. Pero ella cuando llegó, no pudo, entró, no podía ni hablar de la impresión del miedo que ella le causó. Porque ella creyó que eso la iba a atacar. Ella dijo, no, a ver en qué momento me ataca, porque dice que fue

horrible. Que fue una experiencia horrible para ella. Claro, imagínate, nada más. Y yo no fui de reírme, yo le creí, o sea... Nosotros le creímos y no somos de reinos así, o sea, nosotros creemos en lo que los demás nos dicen. Claro. Si nos burlamos nos puede pasar por burlarnos como este señor que se burló y se le apareció. Pues sí, efectivamente. Se burló y se le apareció y eso por eso nos hace pensar dos veces antes de burlarnos de alguien que nos cuenta algo que tiene relación

con el mundo paranormal. Claro. ¿Verdad? Y eso sí. Muy bien. Mi querida Ana Laura, pues te agradecemos bastante. Espero que no sea la última vez que charlamos, amiga. Ya tendré más relatos y nos estaré comunicando con ustedes. Muchas gracias por tomarme la llamada que tendrían. Hasta luego. Hasta luego. Buenas noches. Pero hay puntos muy, muy marcados en donde aparentemente hay manifestaciones de la llorona. Eso se dice. A mí también cuando dicen Atizapán me recuerda al Autopeludo, que

se quedó por ahí, por Atizapán. Sí, un amigo de ahí de Atizapán. Si ya no volvimos a saber de él y nos encantaría ubicarlo nuevamente. Estuvo increíble esa anécdota, ¿te acuerdas? De cómo se ganaron el Autopeludo. Qué estrés ese día. No, increíble. ¿Ya se lo había ganado otra persona? De Tijuana. De Tijuana, una amiga, seguidora. Ya se había ganado. Y entonces nos dijeron, tienen que hacerle una pregunta para que sea concurso. Y entonces le preguntamos, ¿qué aniversario de

la mano peluda estábamos celebrando? Era bien obvio, porque en todos los promocionales del Autopeludo decía, celebramos los 13 años. ¿Cuántos años eran? 14. Los 14 años de la mano peluda con el Autopeludo. Y así se repetía y se repetía por lo menos 5 o 6 veces cada programa. Cada vez que hacíamos el promo del Autopeludo decía, y la mano peluda celebra sus 14 años. Y entonces dijimos, pues hay que hacer una pregunta fácil

para que se la pueda ganar. Y nos dice Juan Ramón que preguntamos, pues, ¿cuántos años cumple la mano peluda? Y no se lo supo la chica que... Dice, 15 años. No. Bueno, otra oportunidad. Ahí estaba la persona de gobernación. Bueno, una última oportunidad. 13 años. Ay, no. No, qué bárbaro. Y todos, ay, qué pena. Tanto que estuvo batallando para ganárselo. Bueno, es que Gina, no cabe duda que cuando no es para ti, no hay nada que hacer. En serio. Tengo por aquí un audio.

Hola, Gina y Nacho. Mira, un pequeño relato. Hace aproximadamente seis años murió mi mamá. Se le complicaron sus enfermedades, diálisis, diabetes, presión, etc. Su sufrimiento de ella fue no muy feo, pero sí te puedo decir que su enfermedad avanzó demasiado rápido. Después que a mi mamá le detectaron que su riñón no servía, en menos de un año, o podría ser un año, fallece.

Falleció en el 2017. Lo lamentamos. Muy tranquilamente en su cama, pero anteriormente ella me había contado que ella había hecho brujería a la familia de mi papá. ¿Por qué? Lo cual yo siento que eso como que le dio karma. Por eso la enfermedad de mi mamá avanzó demasiado rápido. Bueno, y para continuar el relato. Eso era lo que quería contarles de la enfermedad de mi mamá, aparte de que ella creía mucho en la santa muerte. Ella pidió que se la enterrara con su santa, lo cual

así fue. No hace mucho tiempo yo estaba dormida y soñé, eso yo pienso, que soñé, pero yo sentí como una mano acariciaba mi cabeza, literal. Sentía como los tres dedos de y medio, como con una mano tibia que me acariciaba la cabeza. Checo el reloj, eran tres de la mañana. Otra ocasión, como un mes, dos meses después, también me volvió a pasar lo mismo, pero esta vez sentí que me acariciaban el brazo. Después pensé que era un sueño, no lo sé. Solamente le pedí a mi mamá.

Yo creo mucho en la espiritualidad y le pedí a mi mamá que si estaba todo bien, que si estaba ella bien, me mandara una señal. Y yo le dije, quiero escuchar tu nombre o ver tu nombre en estos días, lo cual eso me quiere decir que estás

bien o por lo menos yo esté tranquila. Después de eso, como al tercer día, Literal me despierto, no pensando en nada, chequeo mi teléfono y lo primero que me aparece es la historia de una chica que había compartido una noche antes un poema o una carta con el nombre de mi madre. Lo ignoré, pero me acordé de la señal que le había dicho mi mamá. Seguí viendo mi teléfono, me meto a mi Facebook y me sale. Cuando te sugiere amigos el nombre de mi mamá. Por segunda vez.

Y para no acabarla. Estaba viendo la tele. Y sale un comercial con el nombre de mi mamá. Literal. Eso existe. Creo en eso. Y estoy tranquila. Y sé que mi mamá está bien. Bueno chicos. Eso era todo mi relato. Cuídense mucho. Buenas noches. Bye bye. Hasta luego amiga, muchísimas gracias. Vaya que testimonio duro. Y pues mira, para mí fue un shock ahorita que platicabas que tu mamá confesó haber hecho brujería a tu propia familia, pero obviamente no sabemos el contexto. Vamos

al corte Gina. El Miedofón está listo, también nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedofón, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. En La Mano Peluda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas

donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Algunas mujeres se enamoran con un beso o un florazo. Para todas las demás, existe Mastercard. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Estamos recibiendo todos tus mensajes. Hay en cuanto al tema de hoy ciertos templos y santuarios que se han dedicado o han realizado ceremonias especiales para dicen apaciguar

a los espíritus inquietos. Los monjes budistas, otros líderes religiosos han sido llamados para realizar rituales de purificación y oraciones para las almas de los fallecidos en aquel tsunami del 2004. Y ahí esta zona se quedó impregnada con esta tristeza, con una catástrofe, pero también muchas almas que aún siguen vagando por ahí. Sí, Gina, fíjate, dice aquí Profe, alrededor

de un fenómeno tan fuerte como un tsunami. Es lógico que surjan mil historias porque muere mucha gente y la energía contenida posterior al evento es demasiada, dice nuestra amiga. Y sí, tienes mucha razón. Es lo que podemos nosotros entender que puede suceder, ¿verdad? Después de algo tan fuerte. Lo mismo podríamos comentar, aunque no es el tema de hoy, de aquella desgracia

en las Torres Gemelas. O tal vez en los sismos tan fuertes que han sucedido en Ciudad de México, allá en Estados Unidos, San Francisco, Los Ángeles. Creo que fue eso donde ocurrió algo muy, muy, muy pesado. A ver. Hola, excelente noche. Bueno, mi nombre es José. Soy súper fan de ustedes desde que era chiquito. Bueno, pues mi anécdota que les tengo que contar es... Soy ex militar. Hace un tiempo nosotros hacíamos operativos en el área de aduanas. No puedo dar más detalles por

cuestiones de trabajo. Pero en el área de aduanas. La que, pues les digo, es muy rara. directamente en el mar, ¿no? Se nos hizo muy raro a mí y a mis compañeros. Entonces, con los binoculares que tenemos, son buenos, ¿no? Es un equipo táctico muy reciente, muy nuevo, pues alta tecnología, ¿no? A mí me pareció como una forma como de un

balón de América, ¿no? Algo así. como un balón de americano como si tuviera otros dos niveles superior e inferior y en medio tenía unas luces moradas y pues lo reportamos no supimos que más pasó ni si pasó el reporte pero ahí estuvo parado como unos 3 minutos más o menos y cuando se fue como otra vez como a la Saludos, fíjate, y mucho que nos tienes que comentar, siendo exmilitar, tanto que se vive, y aquí hemos escuchado amigos que también nos lo compartes, gracias por reportarte.

Claro, y desde luego respetamos esa parte del sigilo que tienes que tener con tus palabras para no comprometerte a ti o la corporación. Sabemos y entendemos. Lo principal es aquí que nos platiques la esencia de la historia y eso para nosotros es suficiente. Claro. El tsunami del Océano Índico del 2004 dejó una marca... No solo en el paisaje físico de las regiones afectadas, sino también en el tejido emocional

y espiritual de sus habitantes. Las historias de fantasmas y encuentros sobrenaturales son una manifestación del profundo impacto de este desastre donde miles de personas perdieron la vida y una cicatriz que se quedó ahí en esa zona. Que yo creo que nunca va a sanar completamente, pero que también ha dejado este tipo de experiencias que tienen que ver con lo paranormal. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? ¿Bueno, bueno? No, como que no vamos a triunfar con esa llamada, dice

profe. Los videos del tsunami de Japón son tristes. Ver cómo el agua inunda edificios, cómo queda atrapada en carros. Por la fuerza del agua y la velocidad a la que avanza, ni tiempo de huir. No, claro que no. A todos los agarró de sorpresa. Nadie se esperaba tanta fuerza con la que llegó el agua y todo se debió a una gran explosión, un accidente, algo terrible que provocó una gran ola. Y por eso los reactores y todo esto nuclear que había por allá fue lo que dañó bastante.

Sí, esas imágenes son impresionantes. Buenas noches, Ginita y Nachito. Saludos desde Guatemala. Se hace presente. Felicidades por tan buen programa. Saludos para Gab de Luis. Me encanta escucharlos en el podcast y esta es la primera vez que los escucho en la transmisión en vivo. Qué gusto para nosotros también que estés aquí presente y uno de los países hermanos de México, claro que es Guatemala, y qué bueno que cada vez son más amigos que están uniéndose al programa. Hola,

buenas noches, ¿cómo te llamas? Sí, bueno. Hola. Hola, ¿qué tal? Buenas noches. Buenas noches, ¿cuál es tu nombre? Sí, así es. No sé si está Nacho. Y pues es mi primera vez hablando con ustedes. Pensé que no me iban a regresar la llamada y veo que era la de la mano peluda, ¿verdad? Excelente que estamos aquí juntos. Bueno, pues muchísimas gracias. Pues miren, pues como les comento, es la primera vez que hablo para poder contar un relato. Pues me gustaría poner un poquito,

un granito de arena para poderlo contar. No sé cuál es el tema del día de hoy. Este puede ser cualquier relato, ¿verdad? Sí, de lo que tú quieras compartir. Bueno, muchísimas gracias. Les comento, esto a mí me pasó cuando yo tenía como dos, iba a cumplir tres años y me acuerdo muy bien. Yo vivía ahí en la casa de mis abuelitos, mis bisabuelos, que en paz descansen, ¿no? Ya en estos tiempos.

les comento pues básicamente me tocó pues ahora sí que no sé a qué se deba pero escuché yo a la llorona y me acuerdo muy bien de toda esa situación porque en episodios anteriores pues siempre quise comunicarme con ustedes con ese tema de la llorona ¿verdad? que lo hablan mucho entonces pues básicamente escuché a la Llorona en el domicilio donde estaba yo con mis abuelitos viviendo. Me acuerdo muy bien porque básicamente yo antes escuchaba mucho La Mano Peluda, también

cuando estaba Juan Ramón. Sí, claro. Y pues tengo muchos años escuchándolos. Oye, y bueno, pero... ¿Cómo escuchaste a la llorona? Hay algunos amigos que nos dicen que efectivamente escuchan el grito ¡Ay, mis hijos! Pero la mayoría nos dicen que solamente es un grito lastimero, de mucho, mucho dolor. Pues mira Gina, ahorita que me lo preguntas, te comento. Básicamente, el llanto de la llorona, pues yo lo escuché como, pues ahora sí que si

fue lamento, te puedo decir. decir porque yo estaba básicamente yo dormía en una cuna y mis abuelitos y yo pues dormíamos en cuartos distintos te comento la casa donde nosotros estábamos estaba como a media cuadra de un panteón estaba a media cuadra de un panteón porque todavía la casa está ahí entonces yo lo escuché como pues así como un lamento así de Pues de dolor. Carlos, te voy a interrumpir porque ya llegó la pausa, ya ves que no podemos pararla. Permíteme dos minutitos

y regresamos contigo. El Miedofón, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil.

Estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora, que estamos mal, pero es verdad. Cantinflas. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos, regresamos con Carlos. Una experiencia que tiene que ver con la llorona. Nos comentabas antes de irnos a la pausa que era un grito de dolor. Ah, sí, claro que sí. Es un grito como de dolor. Y básicamente yo le escuché en la puerta del

cuarto donde yo dormía. Les comento, nosotros teníamos un ropero, pues ya saben de los de madera.

que anteriormente se tomaban como closet, y yo tenía ahí unas bolsitas con juguetes, y en una de esas a mí me levantó el movimiento de las bolsas, como yo tenía unos gatitos en ese tiempo, pensé que estaban ahí, entonces yo me desperté, me asomé, mi mamá estaba a un lado de conmigo dormida en su cama, porque les comento, yo dormía en una cuna, en este caso las bolsas se empezaron a mover, Y se me hizo muy raro, entonces yo empecé

a sudar como frío. Y hasta que vi que en las bolsas, pues ahora sí que se cayeron, me dio miedo. ¿Qué pasa? Que yo con mis cobertores me quise tapar porque no quería ver. Y es cuando ahí escucho a la llorona, como en la casa era de dos pisos para subir a la azotea. Teníamos unas escaleras. Entonces se escuchaba del balcón hacia el cuarto. Y al final, ya cuando la escuché completamente de dolor, ya estaba en la parte de abajo, afuera de mi puerta. ¿Cuál fue mi reacción?

Que básicamente me tapé con el cobertor, obviamente con el que dormía me tapé. acuerdo que estaba sudando, pues ahora sí, como decimos, frío, ¿no? De miedo, y este, y para pronto cerré los ojos, y ya no la escuché, pero se escuchó claramente que estaba, mira, todavía se me enchina la la pie, bueno, los los vellitos se pararon porque este porque así la escuché cerquita, y ya después cerré los ojos, me quedé dormido. y ya no supe

de eso. Bueno, lo bueno es que dicen que cuando escuchas a la llorona cerca, es porque se encuentra lejos y viceversa. Ajá. Bueno, es lo que he escuchado, es lo que dicen ustedes que he escuchado anteriormente, como lo mencionan en otros episodios, que cuando lo escuchas lejos es porque está cerca, y cuando lo escuchas cerca es porque está lejos. Sí. de ese tipo, ¿no? Ok, o sea, se te estuve el muerto y además tú ves la figura en sueños de quien

fue este ser que estuvo ahí presente. Sí, miren, no sé si pueda platicar rápido o algo así de lo que me estás comentando. Claro, adelante. Una vez estuve, bueno, vivía yo ya solo y ya estaba un poco, ya estaba más grande, ya tenía unos 23 años. Y a mí siempre en la casa donde yo vivía con mi mamá, siempre sentía que se me subía el muerto. Una de esas sentí que me estaban como unas garras, como que me estaban metiendo mucho ahí por donde están las costillas y sentía

mucho dolor y no podía hablar. Entonces ahora en esos tiempos yo le decía a mi mamá que si escuchaba que yo hacía un ruido con la boca cerrada.

que me despertara porque se siente muy feo sí, se siente muy feo pero en este caso me tocó que alguien como que con los dedos o con unas garritas metían en las costillas entonces me desperté en una de esas, esto es rápido que les cuento en una de esas me desperté pude levantarme cuando me despierto estaba sudando frío y sentía todavía como si estuvieran quitando la Bueno, ya ves, no sé si ustedes han sentido como cuando se apoyan en la piel y luego como cuando se van quitando

uno todo al siguiente. Sí, sí. Así me pasó. Y esa que me preguntas, Gina, de que se me sube el muerto y va a las personas, claro, me ha tocado, te digo, cuando vivía solo, en esta parte, una entre tantas, vi que la... Se empezó a subir, yo estaba boca abajo y empecé a sentir que ya se subían. Entonces, como ya había pasado varias cosas de ese tipo, yo ya nada más les pregunté, ¿sabes qué? Ya se van a subir, ¿verdad? Dejo

ya ni hago ruido ni intento pararme. Entonces voy a preguntar qué es lo que está sucediendo o quién es. Pregunté, pues no sé cómo explicarles que, bueno, entre sueños, pues uno sabe que está consciente. Entonces... Yo volteé hacia la puerta de mi cuarto y veo a una mujer de blanco, era una muchacha. Yo creo que ha de tener como unos 22, 23 años más o menos, a 25, pongámosle de

22 a 25 años. Estaba muy joven y la vi de blanco con un vestido y caminaba por un pasillo que era hacia la puerta de salida del departamento y la vi que iba caminando. Cuando la veo, Ella voltea a verme y le preguntaba que quién era y no me dijo. Entonces, lo que yo percató después de eso, me pude levantar, pude aventar la cobija, o ya ves que haces el aventón de la mano o del pie, o como para alejarlos. Y este, no sé si le ha pasado a alguien más así, pero tú haces

como que avientas. Entonces, cuando te levantas y la vi, pues claramente de su cara estaba muy jovencita. Pero nada más me sonríe y se va, atraviesa la puerta y dije, y está abierta la puerta del cuarto. Y no, la puerta de mi cuarto estaba cerrada, tanto como la que daba hacia la calle. Entonces yo dije, ¿sabes qué? Esta persona iba de paso, porque no se sintió como que si se sentaran en la cama y después se desprendían. Digo, no sé ustedes qué opinan sobre eso, qué les comento

ahorita. Claro. Oye, pero entonces, ¿este tipo de experiencias han sido frecuentes? Sí, son muy frecuentes. Y pues, si les digo de tan frecuentes, una vez vi una sombra muy alta, una sombra negra muy alta, que me estaba levantando los pies, literal, los pies, y como que me estaba jalando y yo estaba tirándole patadas así como de... ¿Quién eres? Y estaba gritando, grita uno pues con la boca cerrada porque uno no puede hablar. Sí, estás paralizado. Sí, estás paralizado completamente.

Entonces cuando me escuchan así, es cuando me mueven o me hablan varias veces para yo poder alejar esa parte, pero esa vez sí me tocó ver una sombra, una sombra negra, completamente negra, muy alta. Y que me estaban agarrando los dos pies y me los estaban levantando. Entonces, como ya no aguantaba porque no me dejaban, pues no sé cómo le hice que de pronto lo pude alejar. Pero sí, episodios así sí he tenido como seguidos, pero te digo, eso viene siendo desde que... Tengo

como los 18 o 19 años a la fecha. Oye, cada vez que te sucede un episodio de estos, ¿no has tomado en cuenta el momento en la vida en el que te estás desarrollando, que tengas quizá mucho estrés, que estés en una etapa un poco triste o algo?

¿No identificas estos episodios? Pues fíjate que no los identifico porque, digo, tristeza o así, pues cuando vivía solo vivía la mujer, pues yo vivía bien, estaba tranquilo, no tenía ningún problema, pues normalmente no he tenido yo como conflicto y era cuando me pasaban, de hecho inclusive, no sé, a lo mejor se va a escuchar

medio raro, pero yo decía, ¿sabes qué? Ahora voy a dormir con eso porque pues me puede ayudar y es cuando más episodios tenía, entonces decía, no, ya no voy a dormir con eso porque siento que a lo mejor yo jalo energías, ¿no? Sí, podría ser. Pero era como mi idea cuando me pasaba eso,

pues. ¿Y ya hace un tiempo que no ocurre? Ya llevo tiempecito que ya no me ocurren, pero a veces cuando me pasan es cuando estoy de lado o boca abajo, que a veces me da miedo, les voy a ser sincero, dormir boca abajo, porque siento que me va a pasar, porque sí es un poquito pesado. Entonces, pues uno ve personas, uno siente cuando te agarran, cuando están encima de ti, no sé a qué se deba, pero sí se siente, la verdad,

muy pesada la energía. Sí, además personas como tú que eres perceptiva y por eso es que tienes esta serie de experiencias, es explicable también, pero lo bueno es que dices que, Ya hace un tiempecito que no ocurre. Lo que sí te vamos a invitar es que nos sigamos comunicando para conocer más de lo que has vivido. ¿Te parece, Carlos? Les agradezco mucho que me hayan escuchado. Gracias a ti. Con gusto nos seguimos comunicando para contar más relatos porque sí tengo más de ese

tipo. Que estés muy bien. Gracias, Carlos. Buenas noches. Hasta luego. Hasta luego, mi amigo. Vamos a ir a una pausa y regresamos al Miedofón. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Tal vez no mataría dragones

por ti. pero si los miraría fe sabiduría en las redes porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda relatos, comentarios experiencias que esta noche estamos escuchando y cuando se produjo el tsunami del océano índico en el 2004 Pueblos enteros fueron destruidos. Los efectos del tsunami llegaron hasta la costa este de Sudáfrica. Las personas que se encontraban en el camino inmediato de la pared de agua murieron violentamente,

la mayoría de ellas casi ahogadas. Entonces la impresionante isla de Phuket se vio gravemente afectada con el desastre. Grandes inundaciones, daños, muertes. Y los que sobrevivieron también

sufrieron traumas de otro tipo. por esta experiencia tan fuerte tantos fallecidos dejaron que en este lugar hubiera manifestaciones tiempo después los mismos pobladores han contado este tipo de relatos que siempre es triste por la manera en la que fallecieron esas personas y que ahora están todavía deambulando la zona aquí también tenemos por otra parte dice buenas noches hermanos

Amén. Amén. terminar con esta pesadilla porque no puedo dormir y tampoco caminar todos peleamos por cualquier cosa tratamos de no hacerlo pero no lo logramos no me gustaría que esto siguiera así y por supuesto que vamos a ponerte en oración porque así lo está solicitando y también nos da los nombres de su familia y los vamos a incluir como no Sí, desde luego te mandamos un fuerte abrazo y no te dejes caer amigo, no puedes rendirte

ante todo lo que sucede. Y además quiero decirte que a veces es obligatorio y necesario pasar por pruebas y cuando nosotros estamos en ellas no nos queda otra más que aprender muchísimo. Y si se puede decir la palabra, gozarnos en ellas, porque dicen por ahí que la tribulación produce paciencia y la paciencia, fe. Y pues vamos a escuchar más audios. Buenas noches, ¿quién es Nacho? Voy a contarles una historia que le pasó

a mi papá. Nosotros navegamos mucho por la carretera a altas horas de la noche para evitarnos tráfico, gente que no sabe manejar, etc. Tienen mayor rango de visibilidad. El chiste es que mi papá siempre que venía en el tramo de la carretera Culiacán -Mazatlán, miraba en una capillita a alguien agachado. Miraba y se quedaba de que, ah, canijo, ¿cómo? ¿Por qué siempre veo a alguien ahí? Pues siempre pasaba a altas horas de la

noche. Entonces llegó un día que venían con un compañero, venían en dos camionetas diferentes. Entonces mi papá pasa, la ve y ve como la sombra voltea. En eso mi papá dice, como que se contrae entre hombros y voltea nomás para enfrente. Dice que no podía ni quería voltear a ver el retrovisor, ni los retrovisores laterales. Porque sentía que iba a haber algo, sentía que alguien se le había subido al carro. Entonces... Mi papá sí se fue manejando todo el camino hasta llegar

a un paredón donde hubiera luz. Entonces, es raro que nosotros nos ponemos en medio de la carretera. Entonces, ¿qué hace él? Se orilla, prende intermitentes, se baja con la cabeza agachada, abre las cuatro puertas de la camioneta y empieza a decirles, bájense, aquí le llegó el camino, bájense, yo no lo voy a llevar a ningún lado.

Entonces, el compañero, un buen amigo, dice, Dice que tu papá estaba loco y dice, oye, pues se para en medio de la carretera, ahora sí que en un paredón donde está solo, no normal, 3, 4 de la mañana. Entonces pasa eso y de una mi papá cierra las puertas, se sube, respira y se va. Dice que ni siquiera le dijo nada al compañero, no le dice nada al compañero por la cuestión de no asustarlo. Entonces, ya al tiempo, quería evitar hablar de eso. Nos dice que él sintió

cómo se subió alguien a su carro, pues. Él sintió como que traía gente atrás en el camionete y como que sentía que eran personas malas. Entonces, quería contarles eso y preguntarles si le daban alguna explicación, si tal vez sean armas en pena. Ahora sí que hay traileros y gente que

maneja en carretera. se escucha mucho el que siempre a tu costado derecho traigas una mochila, o sea que no vaya vacío el asiento, al igual que no vayas volteando el retrovisor, que porque puedes ver a alguien un asombro se te puede subir, entonces quería saber qué opinaban y contarles esta historia, igual mi papá tiene historias a montones que contar, algún día le diré para que él mismo de su propia experiencia se los cuente, nosotros navegamos mucho por carretera,

Estamos a la orden. Olvidé contarles el final de la historia. Pero. Nos comenta el tiempo después mi papá. Que pues él se quedó como con la. Como con la. Eso de sentirse raro. Puede ser que siempre pasaba por ahí. Y al menos miraba la sombra. No sentía que se le subía siempre. Pero si miraba la sombra. Entonces. Él cuenta. Que una de esas dos veces que pasó de día. Ya que la verdad no da miedo de día. Una carretera muy tranquila.

transitada pero tranquila. Entonces mi papá se anima, se para en la vía carretera y ve ahora sí la capilla, nombre de la persona, fecha en la que fallece. Y ve una cartita que es de San Juan Astadeo. Entonces después de eso dice que se puso a rezar y a orar, a hablar con la persona que estuviera ahí descansando, que tal vez está penando. Y comenta que, pues le explicó que no es muy creyente de San Judas, que a él lo asusta mucho, que si le puede hacer de favor dejarlo

de asustar. Siempre lleva, se enmienda a Diosito al salir. Entonces, dice que después de eso, de él hablar con la persona de la tumba y prenderle una veladora, que las cosas se calman. Dice que ya hasta pasaba y lo saludaba ya de broma, que él, su amigo. No, prácticamente es imposible evitarlo. Son cosas que se dan amigo y bien, como lo mencionas, pudieran ser almas en pena. Que no han descansado en paz. Claro, ya tenemos aquí en la línea a Fátima desde Cancún. Buenas

noches, ¿cómo estás? Hola, buenas noches. Buenas noches, primera vez que hablo. Me da un gusto. Saludos a la familia Peluda Mañaca. Saludos a Chiquillina. Saludos, Fátima. Y, pues, lo que a mí me ha pasado anteriormente, igual que es lo que conoces sobre el muerto, cuando anteriormente tenía a mi pareja me pasaba mucho porque a veces teníamos unas pequeñas discusiones. Y yo creo

que se tenía que ver. Pero se siente muy feo porque estás durmiendo y en el momento sientes que estás hablando a la persona que está al lado tuyo, que le estás gritando y la persona no te hace caso. Y tú gritando desesperada de que te ayuden y no se puede. Y luego me veo a mí misma, que estoy a sí misma, me veo acostada y que estoy jalándolo y despertándolo y nada y nada. Lo que yo tenía, yo lo que hacía es ponerme a rezar y ya, y llorar y hasta que por fin lograba despertar.

Ok, en este momento como no te podía escuchar tu pareja, que tú detectaste que cuando tenían estas discusiones, energía negativa es la que yo creo que se acumulaba y ahí tenías en la noche esta parálisis, pero no le podías hablar, lo bueno que sí podías rezar y de esta manera se... iba esta experiencia. Así es, pero también es lo que pasa conmigo que yo tengo una percepción de que cuando la gente está de mal humor o su vibra y todo eso, todo lo negativo lo absorbo.

O sea, siento el malestar, siento dolor de cabeza. Cuando las personas están de mal humor o su vibra pasa contra mí o enseguida se me pega. Ya empiezo con el dolor de cabeza. O sea, así como que qué me pasa y todo eso. Vaya, o sea que eres muy perceptiva. Sí, en ese aspecto sí, porque puedo captar inmediatamente la energía de la persona, si es positiva o es negativa. Como tú absorbes y no te has dado cuenta o no has preguntado si la otra persona deja de sentirse así con ese

enojo. Sí, de ese preguntar, ¿tienes algo? Sí, es que me sentía mal hace rato, pero ya no, fíjate que... Hablé contigo como que se me pasó el malestar, pero yo ya siento su malestar en la persona. ¿Tú ya te quedaste cargada? Sí. Ok. ¿Y tienes alguna manera de contrarrestar esto que puedes estar acumulando? Pues la verdad no sabría, pero la cuestión de que ya voy haciendo mis cosas así como que en la mente, no, no tengo nada, tengo que seguir adelante, no pasa nada y ya

de momento ya me empiezo a sentir. Pero a veces sí se me complica porque a veces el vómito, el ganas de así estar con el dolor me la paso casi todo el día a veces. Ok. ¿Algo que ha sido desde pequeña o fue ya desde que eras adulta? No, desde muy niña ha sido así. Ok, mira, pues la primera vez que te comunicas y nosotros agradecemos que estés aquí entre toda la familia Peludomaniaca y esperamos que no sea la última. Claro que sí, y fue un gusto saludarlos y a toda la familia

Peludomaniaca. Igualmente, que estés muy bien. Así es, muchas gracias y bonita noche a todos. Saludos. Hasta luego, buenas noches. Muchísimas gracias, sí, pues hay que... Tener siempre la fe, ¿no? Siempre haciendo uso de lo que tenemos a nuestro alcance, que es principalmente no espantarnos. Tratar de no sugestionarnos, en algunos casos, qué es lo principal que puede operar en nosotros. Y vamos a continuar. ¿Qué tal, chicos? ¿Cómo

están? Muy buenas noches. ¿Qué saludo son? para contarles un relato que me pasó hace un par de años. Bueno, lo que pasó es que yo había llegado a casa del trabajo y me iba yo a bañar. Entonces mi esposa estaba lavando, mis pequeños estaban en su cuarto jugando y yo me metí al baño. Llegó ese mal olor muy característico de los demonios cuando huelen muy mal. Huelen a pudredumbre, a cosas raras. Entonces yo miré el baño, la taza, todo, todo. Pensé que había algo sucio o algo

así. Entonces luego se me vino a la mente eso, así como que una presencia y así. Y yo entre mí dije, o sea, no sé si lo dije un poco incrédulo, no sé. Y dije, si eres cosa mala, manifiéstate. Y inmediatamente cuando yo dije eso, explotaron los focos del baño. O sea, bueno, ven que son dos cuadritos para bañarse, uno para bañarse y otro para ocuparlo. Y los dos explotaron, explotaron al momento. Entonces me salí y entre mí dije,

esto es algo muy extraño. Entonces fui con mi esposa y... Y le dije que si no había hecho algo raro o algo así. Y no, pero todo estaba tranquilo con ellos. O sea, mi esposa estaba tranquila, mis hijos estaban tranquilos. Y para mí se me hizo muy curioso que se hubiera roto los dos focos. Después de eso ya se disipó el olor y pues como que todo volvió a la normalidad. Ya no me bañé porque, bueno, tenía que desconectar la luz para ponerlo otra vez y todo eso. Y ya

eso lo hice después de, bueno, el otro día. Y ese fue el suceso muy extraño que me pasó. Bueno, chicos, espero que tengan una excelente noche. Saluditos, Gina y Nacho. Gracias, amigo. Su amigo Tecuixpo de We Hot Single. Tecuixpo. Muchas gracias, amigo, y pues es que no debe uno andar retando. Eso que tú dijiste como algo sin ninguna carga emocional, resulta ser que puede ser tomado como un reto. Si existe aquí algo malo, manifiéstate y bola, se manifestó. Y entonces es ahí cuando

nos arrepentimos de haber dicho... Algo que no debiésemos haber mencionado, ¿verdad? Claro. Saludos a Mónica Ceniceros, que está aquí con nosotros, y a Mappy, Juanito Arcos. Hoy dice, Mappy, hoy en la mañana en una playa de Texas, una mujer fue atacada por un tiburón, casi le quitó la pierna, se vio horrible. Playa del padre, parece que decía. Y Mónica nos dice, Mónica Ceniceros, que en la isla del padre es lamentable lo que les pasó, pero la gente es muy inconsciente.

Hay avisos de que no se metan al mar en esos momentos porque debido al huracán que está por entrar al golfo, el mar está muy peligroso y la fuerza de las aguas orilla a esos animales a la costa. Aún sabiendo todo esto, las personas se meten y ahí es cuando resultan los accidentes, que no es de ahorita, sino siempre ha pasado así. Sí, sí, y además es algo natural, no podemos culpar al tiburón, ¿verdad? Digo, es su naturaleza, él está en su mundo, en su ambiente, los invasores

en todo caso somos nosotros. Pero esto pasa en todas las playas que de repente Nacho te dan avisos que ahorita no puedes entrar porque hay bandera roja, no es conveniente, pero hay muchas personas que dicen, no, ¿qué me va a pasar? Y el mar es muy traicionero, ¿eh? Exactamente Gina, fíjate que el otro día estábamos platicando un poquito de supersticiones y hubo varios amigos que nos enviaron, nos siguen enviando aún sus

comentarios. Yo creo que también depende de cómo veamos todo, desde qué punto de vista, porque por ejemplo también se dice que si falta la sal en la casa, pues empieza a faltar el dinero, la economía empieza a fallar. Por ejemplo, también decían lo de la sal, que si se cae... He escuchado, hay quienes lo consideran que es de buena fortuna, ¿no? Que es bueno que se te caiga accidentalmente tantita sal o así. Aquí, pues, se considera muchas

veces que se te cae la sal y es malo, ¿no? Es de mala suerte, que como decía alguien, que tenías que limpiarlo con agua, agua corriente, ¿no? O sea, sí que, por ejemplo, le echas... el agua que corra. No sé, yo creo que también cuenta mucho la creencia que uno tenga, el poder de la fe, que uno le tema o le tenga cierta creencia a la situación. Cuídense mucho, chicos. Muchas gracias. Y sí, claro, uno es el que le da fuerza, uno detona, ¿verdad? Podemos nosotros reafirmarnos,

inclusive en nuestra mente. Alguna idea que nos va a ir mal, nos va a ir mal. Y mira, tú mismo lo estás decretando. Francisco Herrera, buenas noches, peludos. Saludos a todos. Gina y Nacho. Y desde León, Guanajuato. Aquí se respira el miedo, dice nuestro amigo. Bienvenido. César Torga. También dice desde Torreón, Coahuila. Los escucho por iHeart Radio. Ok, amigo, bienvenido. Y Mario C. Amorán. Buenas noches a todos. Saludos,

Gina y Nacho. Bueno, mucho que comentar. También varios aldeanos de Sri Lanka informaron haber escuchado gritos, pero unos gritos desesperados desde el océano. Una mujer que dormía en un templo de ahí, de esa zona, se despertó gritando y comenzó a ponerse bastante mal. Cuando finalmente se calmó, sintió la sensación de que su vecino la arrastraba hacia las olas y su vecino... fue el que se ahogó durante el tsunami. O sea, lo

vio. ¡Órale! ¡Qué impresionante! O sea, es que hay una infinidad de historias muy, muy tremendas. También un estudiante contó allá en Indonesia que se llevó el susto de su vida cuando vio una sombra entrar en su casa cuando la puerta estaba cerrada con llave. ¿Cómo le hizo? Y además, ¿cómo entraba esta figura? Pues es que no era una persona física. Exactamente. Bueno, saludamos a Rubén Reyes desde Iztacalco, escuchándolos en mi servicio de Taxi Vientos, brother. Gracias por acompañarte

con nosotros. También, antes de irnos, saludo a Sarita Flores. que nos manda bendiciones, gracias amiga, igual para ti, y Juan López, saluda aquí a todos los presentes, que nos están acompañando, bienvenidos, y Francisco Herrera, saludos, ya lo había mencionado, que está allá en León, Guanajuato, y a Julio Orbelín Muñoz. Bienvenido, bro. Gracias por estar con nosotros. Súper pendientes de nuestras emisiones y es algo que te agradecemos bastante. Saludos a nuestros amigos Ángel López desde Real

Granada, Tecámac. Saludos Gina y Nacho y a toda la familia. Oscar Román también desde Laredo, Texas. Nos manda un saludo. Oscar, bienvenido amigo. Junior Sánchez también. Anda. Andaba un poco malito, ya se está mejorando. Qué bueno, me da gusto. Gina, ha llegado el momento de despedirnos. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Todo lo que se quedó pendiente, vamos a darle continuidad. Mañana tenemos nuevamente una cita. Que descanses, que Dios te bendiga. Soy Gina

Áviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen, y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa, aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android