Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas.
Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona.
Soy Gina Avilés, y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Gracias por asistir a esta transmisión, donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque hablar de lo que es natural, bueno... En todos lados se hace mucho. Así que yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar de esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea
55 -5279 -2291 a la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti y por esa razón también te invitamos a que nos mandes un WhatsApp al 55. 2193 59 26 55 2193 59 26 es el mi edofón ahí nos escribes quiero contar una historia y con mucho gusto te regresamos la llamada Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que
se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. En las oscuras calles del centro histórico de Querétaro se esconde uno de los misterios más escalofriantes, el hombre
de la capa negra. Este enigmático ser aparece en las noches caminando por las calles empedradas con su capa oscura y su sombrero de ala ancha, desvaneciéndose ante cualquiera que pueda acercarse. Los rumores aseguran que aquellos que se atreven a seguirlo desaparecen sin dejar rastro. ¿Qué se esconderá detrás de esta figura sombría? ¿Será un espíritu atrapado entre dimensiones? ¿O un ser con un propósito siniestro? Hoy, el extraño hombre de la capa negra, misteriosa aparición.
¿Qué te parece el tema para esta noche interesante, verdad? ¿Qué harías si tú te encontraras con el hombre de la capa negra cuando estás recorriendo las calles de Querétaro? ¿Lo seguirías? ¿O te alejarías inmediatamente de ahí? Te invitamos a participar y ahora sí, pues venimos a escuchar historias y justo es lo que vamos a hacer. Hola Nachito y Gina, ¿cómo estamos? Aquí Rosaura Vargas. Ahorita que oí el relato de esta chica de que su hermana fallecida vino a despedirse, me acordé
de una sobrina mía que falleció. Vivía aquí en Detroit, Michigan y se fue a México, a León, a dar sus últimos días allá, a pasarlo, porque allá falleció su papá de ella también. Me recuerdo que cuando estaba aquí, pues siempre, es mi sobrina, pero siempre nos llevamos como amigas. Y me decía, yo le decía, échale ganas, porque pues todo esto va a pasar, vas a ver que vas a salir bien, pues ustedes saben, hay que dar ánimos. Y él me decía, no, no, no, no, esto ya sabes en qué va a terminar.
Yo decía, no, nada de eso, ¿cómo crees? O sea, y me acuerdo, cuando ella falleció, a mí no me dijeron, yo me enteré como hasta los dos días que ella había fallecido. Y en ese lapso de esos dos días yo la soñé a ella. Ella era muy blanca, con ojos de color claros, amielados, y de un pelo color güero bonito. Bueno, se lo pintaba, pero era castañita clara. Entonces, el color que se ponía, a veces se ponía un rojo y a veces
se ponía un castaño. Y bueno, ella era hermosa, no porque era mi sobrina ni porque ya no esté aquí, hablo bien de ella. Y me acuerdo que la soñé güera. con sus trenzas, tipo, ¿cómo se llama esta? Alicia del País de las Maravillas, con un vestido azul cuadrado, tipo ese tipo, vestido así muy bonito, contenta, feliz y vino a despedirse. Ella era mamá de dos niños, una niña que en ese momento tenía como cinco años y un niño que era de la edad de mi hija, con solamente... cuatro
o cinco meses de diferencia. En ese tiempo el bebé tenía solamente dos meses de nacido cuando, no, tenía meses de nacido cuando ella falleció. Y me acuerdo que vino y me dijo, ahí te los encargo, dale una vueltita, no seas gacha. Y bueno, siempre he tenido ese buen momento con ella y le agradezco que se haya venido a despedir. Y no nomás de mí, de varias personas conocidas de México y
tanto de aquí, que la verdad la han soñado. Y bueno, que Dios la tenga en su santa gloria, siempre la recuerdo, la quiero mucho y nada, adelante. Claro que sí, que así sea, que descanse en paz y en esos sueños de visitación que a muchas personas les hace falta para... Encontrar la paz después de la pérdida de algún ser querido, ¿verdad? Exacto, y en ocasiones dan un mensaje, una despedida que da consuelo a la familia. ¿Y cómo pueden saber que no es un sueño cualquiera?
Porque dan información explícita y comprobable. Algún pendiente que se quedó, algún papel, algo que dices no hay otra manera más que sí haya sido un sueño de visitación. Así es Gina, pues interesante, los invitamos a participar, a que nos regalen una historia, porque esta comunidad, por eso se caracteriza, por las historias que comparten y vamos a seguirlo haciendo durante
toda la noche. Hola Gina, hola Nacho, mi nombre es Ángela, yo soy originaria de Puebla, pero ahorita estoy viviendo en Alemania, desde ahí los estoy escuchando. Yo tengo una historia en cuanto a lo que es el toloache. Bueno, yo crecí con esos dichos de que para manejar los pensamientos o los sentimientos de alguien había que darles toloache. Pero bueno, fue como casi un juego.
Nunca en mi familia o personas cercanas nunca lo hicieron hasta que una vez cuando yo estaba trabajando, uno de mis compañeros de trabajo era un chico bien, bien amable, muy tranquilo. Muy noble, sencillo y de repente él se puso muy feliz porque nos platicó que ya tenía una pareja. Nunca nos dijo cómo era, sino que como unos dos o tres meses después lo empezamos a ver muy raro. Pero fue algo muy, muy rápido porque empezó a verse primero ido, como que no se le hablaba
y no reaccionaba. Y así poco a poco sus... su forma de actuar no fue la normal hasta que de repente se vio casi como una persona que ya tiene problemas mentales. Fueron como tres meses nada más lo que duró eso y el pobre nos dio muchísima tristeza porque no tuvieron que correr el trabajo, él ya no rendía, se veía como drogado todo el tiempo. Y uno de sus compañeros, bueno, que era más cercano de ellos, platicó que era la persona, que la persona con la que estaba teniendo contacto
o una relación era mayor que él. Y entonces que tanto él como ella, como sus hijas, entonces le dieron algo. Entonces se dijo que... que fue toloache. La verdad, no sé realmente si fue toloache o no fue toloache. La cosa es que yo vi cómo fue su proceso de formación mental y la verdad es horrible. Es muy, muy feo y muy triste, como una persona con futuro, como cualquiera, con sueños. Era un chico joven, más o menos unos
26 años, que le hayan arruinado la vida. Después yo lo vi, andaba como persona en la calle pidiendo limosna, pero todo el tiempo... El pobre andaba como ya no entendía, no era drogado, se veía como, pero el pobrecito ya no escuchaba. A nadie se le decía la muerte, pero la verdad una vida de esa forma tampoco se le decía, sobre todo cuando era un joven prometedor. Bueno, es una pena que las personas ocupen esos medios para
tratar de convencer a alguien. Espero que no, que mucha gente reaccione antes de hacer eso, porque la verdad sí es muy feo. Muchas gracias, los escucho siempre. Gracias. Gracias a todos. No, no hagan eso, por nada del mundo hagan eso, no recurran a la brujería para querer retener a una persona. Se condenan ustedes y al susodicho o susodicha le destrozan la vida. Y pues la verdad es que nada, nada vale. Hacer un trabajo de estos. Vamos a la pausa, Gina. El Miedofón. 55, 21,
93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Los hombres no roncamos. Rugimos para proteger a nuestra pareja del coco, de los fantasmas y los malos espíritus. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Oye, dicen que cuando las relaciones son sin brujería, qué difícil es. Imagínate ahora con brujería. Pues mejor vámonos por el camino del hecho. Saludos a Ariel Pereira, Roberto Barradas
desde Ciudad Juárez, Chihuahua. También tenemos a Fernando Ríos con nosotros. Poco a poco deseamos siempre mencionarlos. Y también a nuestros amigos de Querétaro que nos están escuchando. Una de las ciudades más históricas de México. Y que les mandamos... Un saludo en especial a todos los que nos escuchan por el 88 .7 de FM y también
hay leyendas que cautivan. tanto a los locales como a los visitantes hoy por ejemplo estamos mencionando el misterio del hombre de la capa negra en las solitarias calles del centro histórico se habla de un hombre vestido de esta manera y con un sombrero de ala ancha esta presencia provoca una sensación de frío inusual ya sabemos que la baja de temperatura es parte de los elementos que debemos considerar ante una presencia de
una entidad negativa. Y lo más inquietante de esta leyenda es que aquellos valientes o curiosos que deciden seguirlo desaparecen para siempre, dejando a todos con una única pregunta. ¿Quién será realmente este ser? ¿Y por qué parece desvanecerse ante la oscuridad? Pero llevándose a alguien. Esta aparición misteriosa del hombre de la capa negra, vaya que está escalofriante. Sí, ¿tú qué harías si te lo llegas a encontrar? Ni siquiera me gustaría imaginarlo, Gina. Un encuentro de
estos, wow. Me Too, muchísimas gracias por estar aquí con nosotros. También saludamos a Oscar Román. Buenas noches Gina y Nacho desde Laredo, Texas, Maritza Valle Guevara, muy buenas noches Ginita y familia Peluda, claro que sí, mi querida Maritza, todos los que van llegando, David Núñez, también Carlitos Mac, qué bueno que nos acompañan en esta transmisión por supuesto y vamos a continuar Gina, vamos a continuar con más historias porque pues queremos escuchar también a nuestros amigos
a quien tenemos. Tenemos relatos sobre todo y experiencias que tú nos quieres compartir. Ya tenemos con nosotros a Pedro desde Puebla. ¿Cómo estás? Bien, bien. Saludos. ¿Cómo están ustedes, Gina y Nacho? Pues ya. Aquí listísimos escuchando relatos, Pedro. ¿Tú nos quieres comentar alguno? Este me pasó. Bueno, no me pasó a mí directamente. Me pasó a un amigo que vive acá por una zona que se llama Ciudad Cerdán. Bueno, él vivía, ya está aquí en Puebla. Y él creció ahí, cerca
de una laguna que se llama Aljujuca. Este lugar es conocido porque en ciertos días del año, creo que antes de todos santos, encima de un cerro se aparece una ciudad fantasma un solo día. Y entonces él me contaba que estaba chavo y tenía como 15 años. Y junto con sus amigos, pues fueron a... Fueron a un cerro contiguo y desde ahí estuvieron pasando toda la noche, pero pues no vieron nada. Al otro año hicieron lo mismo y al tercer año
igual. Y total que nunca vieron nada. Ya después él se vino para Puebla y conoció a su novia. Y ya cuando su novia la fue para presentar a casa de sus papás, nada más vivía la mamá. Y este muchacho le dijo que, le preguntó a la mamá que dónde era y dijo que por Alcojuca. Y ya empezaron a publicar porque dice que ella también era de por allá y que su suegro difunto también era de ahí. Dice, te voy a contar lo que le pasó a tu suegro en esa misma laguna por ahí. No en
la laguna, sino cerca de ahí. Dice que él era pastor y que muchas veces salen al cerro y se están dos o tres días con los animales. Y pues que en esa ocasión salió con un amigo. El amigo le dijo, ah, pero llevaban su botella de vino. ¿Qué hacen allá regionalmente, artesanalmente? Y le dijo, ahorita vengo, voy aquí a la tienda. Y como estaba tomando, no le hizo caso, dijo, ah, aquí a la tienda, estamos en el cerro. Ahorita vengo, y se fue. Total que despertó en la mañana
y no vio a su amigo. Y estaban todavía los animales. Y dijo, ay, este hombre ya se fue. con los animales, bueno, me los llevo. Llegó a su pueblo y cuando estuvo ahí un rato y al mediodía llegó la esposa de su amigo, del pastor, y le dijo, oye, ¿dónde quedó mi marido? No sé hasta dónde fue. Dice, no, ya le explicó lo que me comentó ahorita de que había visto en la tienda ese veído. Dice, pero ¿a dónde? Allá, dice, donde siempre vamos.
Y ya fue cuando las autoridades buscaron y vieron más que nada que no hubiera huellas de violencia. Porque pensaron, esos tomaron, se pelearon y a lo mejor lo mató. Pero buscaron y nada. Regresaron y al compadre lo metieron a la cárcel. Es decir, al esposo de la señora de mi amigo. Y lo interrogaron. ¿Dónde lo dejaste? ¿Tú lo mataste? ¿O qué le hiciste? ¿Dónde está el cuerpo? el hijo quedó por unos cigarros. Pero ¿cómo crees? ¿Cómo es que vas a comparar? No, pues yo estaba tomado.
O sea, la misma adopción. No la cambió por nada. Total, que pasó una semana y se lo tuvieron que dejar libre porque no encontraron ni cuerpo ni nada. Pasaron, este, ¿qué me decía? Que eran como diez años. Y que la suegra, pues ya se le ha hecho la idea que era viuda y no sé qué tanto. Llegó el papá, el suegro, Llegó el que se había abierto. Era el suegro. Y tocó la puerta. Y fue cuando abrió la señora. Y se desmayó. Claro, imagínate. Y dijo, llora. Y que se cae. El suegro
la levantó. La metió. Y volvió a decir otra vez la señora. Y se volvió a desmayar. Dice que dos veces. Y hasta que le hizo reaccionar. Llegaron más vecinos, más gente. ¿Y qué hace? No, pues vine porque me quedé allá con mi compadre y fui a comprar cigarros. Y ya le explico a la señora, a la suegra, dice, fui a comprar cigarros. Y ¿dónde están? No, fíjate, es que vi mucha luz. Yo como si fuera una feria de pueblo y me metí, me he puesto acá, me he puesto allá, pero no
me conté cigarros. De piedra. De piedra. Y dice la suegra, ¿esa rosa tú la hiciste o qué o cómo? Dice, no, te lo juro que anoche era una rosa roca bien hermosa y me gustó y te la traje. Pero mira, dice, ya se hizo de piedra. Y el señor igual la vio y dice, no, pues es increíble cómo la hice. Le digo a mi amigo, ¿pero si era de piedra? Dice, sí. Yo voy a decir por qué. Porque me dijo la suegra. lo dudas y que la traes. Y era una rosa de piedra, bien hechasitas al mínimo
detalle. Las espinas, las hojas, los pétalos, todo. Todo era de piedra, bien hermosa. Y ya se quedó a vivir el señor, ya la suegra pues se creyó, pero empezó a regentarse muy pronto, y ya cuando se vinieron por la puebla, antes
de venirse se murió. se murió porque se regentó bien pronto y pues la sobrevivía pero todavía tiene la rosa la señora porque es una prueba de lo que le pasa a su marido definitivamente No, pues imagínate, ahí se quedó con la evidencia y nosotros, Pedro, te agradecemos muchísimo porque son de estas situaciones que en verdad no le encontramos una lógica, pero que nos dejan impresionados y te agradecemos que lo hayas compartido. Solamente un portal, como comentaba la otra ocasión, ¿no?
Sí, claro. Así es. Solamente. Pues muchos saludos a ti, Nacho. Que tengas excelente noche. Y en las dos semanas nos comunicamos primero. Adiós. Claro que sí. Que estés muy bien. Hasta luego. Un saludo aquí a Puebla para todos. Claro que sí. A todos nuestros amigos de Puebla. Un fuerte abrazo. ¿Cómo de que no? Allá tenemos un buen de seguidores, ¿verdad? Sí, en Puebla. Qué chula es Puebla y nuestros amigos que están por allá. Oye, el hombre de la capa aquí nos dice, Virginia,
nunca había escuchado. Yo vivo en Querétaro y no había escuchado de este hombre de la capa negra. Pues... Así es, dicen que es muy conocido, sobre todo en la parte del centro de Querétaro, donde se describe a una figura sombría que aparece en las calles empedradas, con su capa oscura que se va arrastrando por el suelo, este sombrero que oculta su rostro, su presencia es casi etérea. Quienes lo han visto dicen que no emite ningún sonido al caminar, su figura parece ser parte
de la noche. Y se desvanece tan rápido como aparece. Este hombre no es una simple figura en la sombra, sino una entidad. Se cree que de otro plano su aparición está relacionada con una maldición que ha atormentado a las ciudades de tiempos antiguos. Y el detalle más aterrador es que los testigos, que han sido muy pocos en realidad, han intentado seguirlo, pero quienes lo han hecho ya no regresan. Es mejor entonces no seguirlo o tratar de descubrirlo. Vámonos a una pausa
y regresamos. El Miedofón, 55, 21 a 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca
de todos. La materia no se crea ni se destruye, solo se recursa. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos, estamos reunidos todos los que cada noche estamos aquí pendientes de los relatos y se vale escuchar estas vivencias, pero también en días especiales como este para Lulú, mandarle un gran abrazo, una felicitación
porque es parte importante de esta familia. Hoy es su cumpleaños, Lulú, allá en la Venus Triano Carranza, nuestros mejores deseos, bendiciones, todo lo mejor para este nuevo año que inicia para ti. Claro que sí, mi querida amiga, un fuerte abrazo y que seas muy, muy feliz este nuevo año que comienza en tu vida. Saludos a Spooky, Spooky que está aquí con nosotros y dice también Irianat, gracias a que ando siempre perfecto, pues así nos gusta que nos sigan relatando historias y
platicando con nosotros. Y ahora ya tenemos aquí en la línea a Miguel Ángel desde Michigan. ¿Cómo estás, Miguel? Bien, ¿cómo están todos? Buenas noches. Buenas noches, ¿cómo están? Muy bien, amigo. ¿Mucho bien? Perfecto, nosotros te escuchamos muy bien. Ok, perfecto. Estaba bien emocionado todo el día hasta este momento. A nosotros también nos emociona platicar con ustedes. Y Miguel Ángel, ¿qué nos quieres platicar? Ok, esta noche tengo dos relatos. Un relato, este primer relato es
de... Mi mamá es de San Luis Potosí y mi abuelo nos contaba que cuando mi mamá era bebé, todos eran mayores. Mi mamá fue la bebé, mi mamá chiquita. Y cuando mi mamá era bebé, todos mis tíos, mis tías eran como 12 de ellos. Tenían 11, 14 años y pues le decían, vamos a ir al campo a jugar a escondidas o la roña, lo que sea, que juegan. Y mi abuelita les dijo, pues ok, pero llévense la niña y les ponen almohadas y una cobija y
la atienden y pues jueguen lo que juegan. Y yo, pues ok, pues como a través de mi abuelita es como nada. Es una escuela allá, pero antes era un campo. Antes era un campo, nomás había una cocinada. Entonces estaban jugando a las comidas. Dejan a mi mamá en el sacate con un muedas y una cobija. Y de repente escuchan un llanto. Se dan cuenta, el mayor se da cuenta que es la llorona. Pero no la ven, se miran, pero la oyen
bien cerca. Y todo se... Se van, se van atrás de mi abuelito y cuando llegan ahí, dice mi abuelito, yo no te la bebé. Y pues todos la dejaron a mi mamá en el campo. Más ahí tirada, mi abuelito se enoja y armanchete. Y de ahí va al campo del fondo y van a tratar de agarrar, pero dice que dio como una luz, tipo de una mano. así, pero que era como gris, como una luz que casi no podía mirar en los ojos. Pero que se estaba sacando
mucho mi mamá y era la más como puro. Cerró los ojos, se los tapó, la agarró y como que le hizo al machete como que le quería pegar y se fue. Y desde ahí se fue de la casa y todo así como que wow, no lo pudo creer. Fue el primero y mejor con todo esto. Sí, fue algo que, sobre todo tu mamá, yo creo que a ella nunca se le va a olvidar. Por donde es ella, pues mi mamá les contaba muchas, muchas cosas. Y por eso casi yo nunca quise ir donde mi mamá es, porque nos contaban bastante
con los duendes, con las brujas. Mi mamá nos contaba que también tenía una tía que se convertía como en charcos de agua negra. Y yo le dije a mi mamá, una tía, y me dice, sí, yo te convertí en agua. Y yo, wow, o sea, que es crazy, que es loco. Claro. Oye, ¿y este es el primer relato? ¿Y el segundo que nos decías? El segundo es cuando, es un poquito largo, pero lo voy a contar un poquito rápido. Cuando nos movimos aquí a Michigan, con mi padrastro, en este primer departamento,
era en un noviembre. Veníamos de... En Mississippi, en el día de Acción de Gracias, estaban gratis hasta la sexta noche. Regresábamos de un viaje que hacíamos, y al siguiente día, mi hermano mayor y yo teníamos escuela. Y regresamos como a las tres de la mañana de un viaje que hicimos de Mississippi a Can Rato, y ya estamos regresando de un viaje. Eran como las tres de la mañana, mi mamá, mi hermano, mi hermano, ya dormían,
terminaban con la escuela. Y mi padrazo, siempre que vamos a un lugar, a un viaje largo, nos desconecta todo. Desconecta la tele, el radio, deja todo apagado, porque anunciamos por dos semanas y cuando regresamos ya estábamos aquí. Entonces, eso me llama a que todo empezó como a las tres
de la mañana. Nos dormimos y que supuestamente mi padrazo escucha el radio y que supuestamente escuchan a unos caballos corriendo como un carrusel, como la música de un carrusel, los caballos, y mi mamá les dice, pues, hey, Tomás, ¿de dónde estás? Y atrae el radio. Y mi padrastro se levanta, pero cuando se levanta, él nota que el radio estaba desconectado. Entonces, la mamá se queda como frisado, y fue como pudo, pues, lo apagó otra vez, y se fue a la cama, le dijo a mi mamá,
hey, ya estaba apagado todo. Pero luego mi mamá dice como a las tres y media o cuatro de la mañana oyó pasos chiquitos. Oyó pasos chiquitos y dijo, Tomás, alguien está ahí. Y el padre se levanta y dice, no, no hay nadie. Entonces ya, mi hermano mayor, como él iba a la secundaria, él se levantaba a las seis. y iba a las 7 y yo estaba más chico
y entraba más tarde, a las 8. Entonces él se levanta, se va a la escuela, yo me levanto, arreglarme, estaba en tercer grado, yo recuerdo que era un perfecto tercer grado, fui al baño a arreglarme, pero en el baño, afuera de la puerta, estaba abierta. Cuando vi hacia abajo, Era como un tipo durante la actura que me dice, wow. Y luego ya, o sea, me dice, wow, o dijo algo. Y yo lo miré y me espanté y corrí a la cama traumado. O sea,
completamente traumado, no sé qué pensar. Y mi mamá a la hora de eso se levantó y me dijo, ¿por qué no se descona? Y yo estaba como todavía en la cama con lágrimas que no podía ni gritar. Entonces me mandó a arreglar y me dice, oh, pues poné a hacer esto y ya está la escuela. Y yo como que, wow, ¿estábamos en la escuela todavía? Pero me mandó a la escuela y mi mamá dice que cuando estábamos en la escuela, ella llamó al
padre. Como hace tiempo, mi mamá estaba en el coro, en la iglesia, y yo estaba llamando al niño. Entonces estábamos como un poquito de parcialidad aquí. Y fue el padre a bendecir el departamento. Pero cuando fue el padre, dice que de volada se sintió algo muy pesado. Y cuando estábamos en el viaje, nos dice la hija de abajo del departamento, le dije, oh, ¿ustedes llegaron? Le dije, sí. Y luego me dice, ¿por qué no te quedas arriba?
Porque escuché todo. El tiempo pasó, yo tocaba arriba, estaban arriba, así que ya no había nadie. Y tú dijimos, no. Y el padre habló con la señora de abajo, con la dueña del lugar, qué pasaba, si pasaba algo raro. La señora nos dice que arriba está esa niña. Y que la niñita falleció. Y que arriba era como mucha mala energía, porque venían drogas, hacen por las manos. Yo le pregunté, pues, ¿dónde está mi abuelita? La señora. Y todo esto antes le dijo que falleció en la tina del
baño. Y yo en la tina del baño, yo jugaba bastante con mis monitos, jugaba, me quedaba ahí por horas en la tina jugando. Yo me dejé a llorar y llegó dos semanas antes mi padrastro y compró otra casa y nos movimos mejor. Y luego nos dijo a mí, a mi hermano mayor, a mi mamá, nos confesó que en el departamento siempre miraba una sombra negra. En nuestro cuarto, en el departamento, pero como mamá y él se juntaron en ese momento, no le quiso decir que no vivía en el departamento
un bruja. Entonces, primero nada. La última señora de abajo, la señora se murió, falleció arriba en el departamento. Pero a lo que yo llego, o sea, yo vi una criatura como un tipo duende. Y yo en mi mente, hasta esta fecha, a los 24 años, yo pensé que las cosas así como duendes o criaturas, como así nada más, pasaban en México. Cuando yo vi eso, dije, wow, o sea... ¡Qué feo! Y mi mamá, y recuerdo ir a la escuela y decirte a mis amigos, o sea, vi algo en el baño, vi como
un duende, como una criatura, me dijo ¡Wow! Me dijo ¡Wow! Cosas que sí que me mataron y mis amigos van como que ¡Wow! Como que no es cierto. Mi mamá sí me cree, ni un par de mil palabras, porque mi mamá escuchó los pasitos, los pasitos de la noche, luego que se fue en el radio y así, y así. Oye, pero ¿habitan actualmente esa casa alguien de tus familiares? Ahorita en esta casa, en este departamento no, en este departamento no hay nadie ya. Antes había alguien ahí, pero
ya no, no hay nadie. Ah, ok, te iba a preguntar si actualmente todavía se vivía este tipo de situaciones, pero pues ya no sabes nada de ahí. No, pero te recuerdo que un amigo de su familia se movió al departamento este, cuando ya eran en el quinto grado. No, pues sí, sí está de recordarlo y dar miedo, pero... Pues ya pasó, ya no están ahí y definitivamente se quedó con una experiencia
solamente. Sí, se dice que los duendes precisamente en las crines de los caballos hacen como trencitas que les llaman columpios y hacen este tipo de travesuras. Vaya Miguel Ángel, pues sí, que has tenido experiencias y nosotros te agradecemos que hayas estado hoy aquí. Gracias Miguel Ángel, saludos hasta Michigan y pues ya sabes. Que aquí tienes tu espacio. Quiero mucho. Nosotros también. Saludos. Que estés muy bien. Como me gusta platicar con amigos así, que se sienten muy entrañables,
¿verdad? A pesar de que no nos conocemos físicamente. Nos conocemos en esencia. Sí, qué barbaridad. Y sentimos... Pues mucha empatía por nuestros amigos. Química, sí. Nuestros amigos química, sí. Bueno, Olline Nacho, un afectuoso saludo desde Torreón, Coahuila. Mil felicidades por el programa. Nos reunimos un grupo de alumnos entre 15 o 20 de la Facultad de Contaduría y Administración de Empresas. Después de nuestras clases... las reuniones para escuchar relatos.
Nos parece excelente y felicidades a todos los amigos que van a ser los próximos contadores y administradores y que además van a ser peludomaniacos, o sea que... Van a ser exitosos. Sí, esas personas que van a mover al mundo y qué mejor que tener una esencia peludomaniaca. Mira tu tocayo Ignacio Uribe, es que convoca a los amigos para escuchar el programa. Eso tocayo, muy bien, lo llevas en el nombre amigo, lo combativo y también... Pues la empatía, ¿verdad? Repetimos, muchas gracias.
Gracias a Carlitos Solvera, también, brother, aquí te estamos viendo, muy amable. Y pues vamos a seguir, venimos a escuchar historias. Te invitamos a que tú participes con nosotros, que nos regales una historia de terror, misterio y suspenso. Hola, ¿qué tal? Les quisiera comentar una anécdota muy personal y es algo en lo que yo creo. Yo creo que todos relacionamos estas mariposas negras grandes, que en muchos lados les llaman ratón viejo, y las relacionamos con algo negativo,
con la pérdida de algún familiar. Con la muerte, sí. Y yo creo que sucede, yo creo que sí, como que es algo que nos da un indicador de que algo va a suceder. ¿Por qué? Porque les comento esto, fíjense que hace muchos años yo tenía una tía que ella estaba enferma de su corazón, pero estaba muy bien controlada. Una mañana que ella fue al médico. Después de que yo salí esa misma mañana, en el pasillo de la entrada de la casa, al lado donde está la lámpara, el foco, volteé y había
una mariposa de estas, negras, muy grande. Era muy grande, estaba ahí posada, ahí en la parte. Cuatro días después falleció mi tía. Un año después, más o menos. Sí. Un hermano de mi tía, mi tío también, falleció. Pero fíjense que yo recuerdo que... Un martes, porque recuerdo muy bien que era un día martes, yo salí al patio de la casa y hay una ventana de la cocina que da para el patio. Arriba de la ventana había una mariposa de estas, igual grande, negra, y me dio miedo.
Aproximadamente una semana después falleció mi tío. Hace más de un año cuando falleció mi abuelita, que para mí era mi madre. También había una mariposa de estas días antes. Unos días después falleció mi abuelita. Y desde ahí yo les tuve, yo desde antes ya les tenía mucho miedo a estos animales, incluso hay veces que yo he llegado a ver en la calle en dos ocasiones que pasan volando estos animales y me pongo a pensar, pues ahora ¿de
dónde te vas a ir a posar? Pero yo sí cogí mucho miedo, mucho miedo, me daba miedo ver esas, incluso hasta ver una imagen, una foto o algo me daba mucho miedo. Ustedes saben que mi esposo falleció, pero también durante su proceso en esta enfermedad que estábamos cursando del cáncer. Él iba bien, de verdad que iba bien, no tengo por qué mentir. Al contrario, yo estaba muy feliz y muy contento de que él estuviera saliendo adelante. Pero en una ocasión salí, salí al lavadero y arriba del
boiler estaba una mariposa de estas. Entonces yo dije no, no, no, ahora sí no. Y tomé la escoba y la asusté, la quise espantar. Y por poco se mete dentro de la casa, pero echó coco en la puerta de la cocina y se fue. Después me acuerdo también que iba de salida. Y afuera, pegada en la pared, estaba una. Igual, la espanté. Porque yo decía, no, no, no, no. Tú a mí no me quitas a nadie más. Y lamentablemente, pues vean, después falleció mi esposo. Sobreviviendo. Porque realmente,
si es la palabra, es sobrevivir. Ya no le encuentras sentido a muchas cosas. Hay que uno trata y trata y trata. Y he platicado con un sanatólogo, con un psicólogo. Pero no encuentro la forma de poder salir adelante y superarlo. Pesa mucho, la soledad pesa mucho. Que yo estoy tratando de estar tranquilo. Aceptando mi día a día y hasta donde yo vaya a llegar. Que realmente y honestamente sí que puede parecerles feo para algunos de ustedes.
Incluso me pueden tachar de cobarde. Pero solamente yo sé lo que vivo y lo que pasa dentro de mi cabeza y dentro de mi ser. Respecto a mi dolor, a mi duelo. Sí, sí me he dejado anímicamente, físicamente me he dejado. Ya me descuido mucho, no le veo yo sentido. Pues ahora ya van dos veces
también que han venido esas mariposas. Ya no le espanto, porque ya me puse a pensar, bueno, si estos animales, tal vez yo y mucha gente los relacionamos con algo negativo, un deceso, pues yo ya no tengo nada que perder, ya lo perdí todo. Está muy bien, y ahí está, ha venido. Lo dejo pasar. De repente me voy a pisar o paso por ahí y ya no está. Bueno, la segunda ocasión ya pasó hace unos días, tres días, lo mismo. Ahí estaba.
Hasta incluso tengo la foto. Y pues sí, desafortunadamente para muchos sí me pueden catalogar como ustedes quieran, pero solamente yo sé, les repito lo que vivo y cómo lo vivo, cuál es mi dolor, qué tan pesado y qué tan duro es para mí tratar de avanzar. Y estoy muy tranquilo, estoy muy tranquilo, a pesar de que este animal me da mucho miedo, ya no. Porque bueno, me pongo a pensar, si viniste es por algo, y si vienes por mí, en el momento que decidas, yo estoy listo. Es una depresión
tan fuerte que uno ya acepta lo que sea. Yo sé que hay gente aquí que no puede entender y hay gente que no, pero yo respeto todo lo que ustedes
piensen y opinen. Gracias. Claro, estos animales se han ligado con esa creencia que es el augurio del fallecimiento de un ser querido y cuando así sucede, como en tu caso, pues ya no te queda más que decir que es verdad, pero nosotros te acompañamos en este proceso tan difícil y claro que tratamos de entender lo que estás viviendo que es muy fuerte, el hecho de perder a alguien.
tan querido por supuesto que te acompañamos nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa 55 21 93 59 26 En La Mano Peluda. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en Juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Ni el malo es tan malo. Ni el
bueno es tan bueno. Eso sí, el tonto es tonto. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho
que decir. La mano peluda. Continuamos hablando de la capa negra como símbolo de lo desconocido ante el tema que hoy estamos tocando de este... hombre misterioso de la capa negra esta capa es un símbolo del oscuro lo desconocido, lo paranormal y el atuendo se asocia con entidades sobrenaturales que operan fuera del alcance de los humanos y en el caso de esta leyenda se cree que la capa refleja la naturaleza misteriosa e insondable de este hombre en cuestión ¿tú habías escuchado
hablar de él? o incluso ¿Lo has visto? A ver, te queremos escuchar. Queremos que tú participes con nosotros y nos platiques tu experiencia o lo que piensas simple y sencillamente sobre este tema. Fíjate que me quedé pensando en esto de la mariposa o ratón viejo, ¿verdad? Algunos le llaman la polilla de la muerte. El problema es que se presenta demasiado en época de lluvias, Gina. Eso. O sea, es como una temporada en la que... Pues por todos lados te puedes encontrar
una de estas. Ahora, que coincida con un momento terrible de tu vida, eso sí es lo que no lo podemos explicar. Y por esta superstición muchas veces se les quita la vida por el miedo a que sí suceda algo en tus seres queridos. Exacto. Pues vamos a continuar. Te invitamos a que tú también participes aquí con nosotros y nos platiques alguna historia. Ahora vámonos con Jonathan, que nos quiere comentar un relato. Bienvenido. Muy buenas, muchas gracias.
Mi nombre es Jonathan, soy de San Gorky, Ecuador. Bienvenido, Jonathan, nos da muchísimo gusto. ¿Qué nos quieres compartir, Jonathan? Buenas noches. Por favor, si mi experiencia es relacionada... posesión demoníaca y lo que es relacionado a la fe en el Señor Jesucristo. Mi relato comienza cuando yo tenía 17 años, ahorita tengo 30. Resulta que hace 17 años comencé a tener muchos inconvenientes con personas, sobre todo con las universidades
con las que entraba. Universidades en las cuales iba una tras otra, en todas las universidades. Siempre las perdían. Entonces eso pasó vez tras vez, tras vez, tras vez. Y resulta que después de 10 años, a partir de mis 17 años, cuando yo ya tenía 27, pues yo estaba ya en casi mi décimo universidad. Pues resulta que hubo algo muy curioso que al principio, cuando comencé la primera universidad, Hace 10 años atrás tuve un pleito con un primo. Este primo prácticamente se hizo una persona
muy desagradable para mi persona. Pero resulta que después de muchas cosas, de casi 10 universidades que pasé, voy al punto en que como creyente que soy, apliqué lo que decía. Mateo 5, 29, que es perdonar los unos a los otros para que Dios perdone sus pecados. Ok. Entonces resulta que después de 10 años encontré a mi primo. Era un primero de enero del 2017. Yo tenía ya 27 años. Me lo encontré en la calle justo festejando Año Nuevo. Eran 6 de la mañana. Entonces me lo encontré
a mi primo y la paciencia, ¿no? Entonces me acerqué a unos hijos de... Y resulta que mi primo me pidió disculpas. Me dijo, sabes que le quiero pedir perdón de lo que te causé. Prácticamente 10 años de mala suerte. Le dije que no hay problema, se lo perdono en nombre del Señor Jesucristo, que no hay ningún problema. Entonces, para lo cual yo, aquí viene lo interesante, ¿no? Yo me retiré de la conversación con mi primo. Me fui a retirarme a mi casa porque ya, bueno, usted
sabe cómo era. 2017, uno ya festeja toda la noche, ya festejó con quien tenía que festejar y yo me retiré de mi casa. Pues entrando yo a mi camisilio, entré a mi cuarto y apliqué lo que decía pues Mateo 529, perdonamos los unos a los otros para que Dios perdone sus pecados. Entonces entré a mi cuarto, me puse rostro al suelo y dije Dios perdóname. Entonces me levanté del suelo, me
acosté en mi cama. Cerré los ojos. Al momento que cerré los ojos, sentí que espinas salían de mi pecho y era una electricidad tremenda y salían espinas como si una mano hubiera estado encima de mi pecho y lo arrancaba. Al momento que dejé de sentir eso, abrí los ojos y enfrente mío estaba un ente. veía de la cintura para arriba, era totalmente de color negro. Y al momento que yo le quedé viendo, pues encima de eso, esa cosa, esa gente me habla y me dice, levántate y es
la voluntad del diablo. Con una voz así gruesa, parecía de las películas de miedo y terror de Freddy Krueger. Se le veía solamente el contorno negro, como si fuera la figura de un hombre, pero no se le veían las facciones. con esa voz y de facto seguido después de eso desapareció en el aire. Y pues yo dejé de ser, eso desapareció, me levanté de mi cuarto y salí corriendo. Me he despavorido. He hablado con personas acerca
de esto. poco de sueños en los cuales el Señor Jesucristo se presentó, la oportunidad de dejarme verle, en el cual el Señor Jesucristo me dijo, Jonathan, tú ya tienes tu boleto. Entonces ese es el relato en el cual es algo relacionado a la fe en Jesucristo y cómo debemos aplicarlo para combatir toda otra clase de espíritu maligno y maldiciones que la gente te pueda poner en tu camino. Oye aquí, Jonathan, me quedó duda. ¿La persona que te estaba haciendo un daño era
tu primo? Sí. ¿Pero por qué tenía tanta mala intención contigo? Esa es una buena pregunta. Saben que yo he conversado con esta persona, mi primo, la que causó hace 10 años el problema, que prácticamente fue un poco de mala suerte. se podría decir envidia. Usted sabe, ¿no? Envidia que la gente tiene a otras personas o no sé qué podría decir, pero hoy por hoy yo con esa persona que es mi primo me llevo muy bien porque, como le dije, la fe en Jesucristo puede más y yo le
perdoné y hoy es uno de mis mejores amigos. Oye, amigo, pero a ver, regresémonos un poquitito. La verdad es que no me queda claro. ¿Tú sabías que él te estaba haciendo un trabajo de brujería? algo relacionado a la fe en Jesucristo que se le llama la puerta angosta, para que sus pecados
sean perdonados. Entonces, un trabajo de brujería exactamente no podría decirlo, mi estimado señor, lo que podría decir es que esta persona, a raíz de lo que esa persona causó, causó más problemas durante 10 años, no exactamente él, sino que él fue el que comenzó este inconveniente, porque después que él causó este problema, La perdí, mis familiares comenzaron a tener problemas diciéndome que por qué perdí, después comencé a perder otra universidad y así durante casi 10 años, casi
10 universidades. Ok, pero tú no habías ligado nada de lo que te ocurría, no lo habías ligado con hechos referentes al ocultismo. No, sabe que no, entonces yo por esa razón conversaba con pastores de aquí y es lo que me dijeron que era la prueba de nuestro Señor Jesucristo. que muy pocos llegan a conocer cuál es la voluntad de Dios. Por eso es que incluso, como le repito en lo que el ente me dice, levántate, es la voluntad del diablo. Él me obligaba a querer hacer algo
que yo no quería. Y qué es lo que yo no quería hacer, era hacerle caso al diablo. Y por ende, yo hice lo que decía la Biblia, perdonar a quien te hizo daño. Porque perdoné a la persona a quien te hizo daño durante casi 10 años. Y después de esto recibiste ese ataque, una visita demoníaca y tú saliste corriendo, pero ya con eso terminó todo tu problema, terminó este asedio que te estaban haciendo. nosotros, para que en general nosotros seamos fervientes y firmes en nuestra
fe en lo que creemos. Hoy ha mejorado mi situación, me llevo con todos mis familiares, incluso con la persona que les comento que fue mi primo con la que causó este problema hace 10 años. Muy bien, pues un testimonio que por supuesto aquí compartimos con todos los amigos y nosotros te agradecemos que lo hayas platicado. Muchas gracias.
saludos desde San Jorge Ecuador saludos a todos los amigos allá en Ecuador que también tenemos vaya y además interesante tu testimonio amigo porque nos demuestras que la problemática que se presente si tienes una fe bien cimentada seguro le podrás hacer frente verdad También aquí nos están escribiendo por el miedofón, pero antes tenemos que hacer una pausa. El miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer
crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil. Todos tenemos algo que nos hace especial. Yo, por ejemplo, tengo un hermoso mal carácter. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Saludos, recibiendo
todos los mensajes a través del Miedofon. Mi nombre es Esmeralda, saludos desde Río Verde, San Luis Potosí. Hace varios años, cuando era niña y no estaba bautizada, me seguían las brujas. Nosotros rentábamos una casa y en donde sea a que nos mudáramos, nos perseguían y dejaban chupetones a todos menos a mí. La única vez que logré verla... Fue cuando salía del baño que estaba en el fondo del terreno y justo fuera de mi cuarto la vi, pero esta se convirtió en una sombrilla negra
y estaba abierta. Así que salí, no le tomé mucha importancia hasta que volví y ya no estaba. Entonces recordé que no teníamos sombrillas. Esmeralda, gracias por reportarte una bruja que hasta después reflexionaste lo que era. Hoy hablando de este
hombre. de la capa negra es una de las tantas figuras que se pueden aparecer pero es importante mencionar que algunas versiones de diferentes leyendas siempre sugiere la manifestación de un frío sobrenatural apariciones de seres de otro mundo vagan acompañadas de un cambio de temperatura en el ambiente y aquellos que han estado cerca en este caso del hombre de la capa negra aseguran como si una ola de frío extremo los envolviera, incluso aunque el clima esté
cálido. Mira, pues sí, no importa el clima, las manifestaciones se presentan y no hay vuelta de hoja. Pues vamos a continuar, amigos, te estamos esperando. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Ah, José Luis Puerta, el otro día les... Perfecto. Entonces tú te encuentras en esta tierra hidrocálida y mandamos un saludo a todos los amigos. Ay, gracias. Mire, yo tengo siete años que llegué aquí a Aguascalientes y hay muchos, hay una zona,
es la zona de tolerancia donde yo trabajo. Hay muchos bares que están solos y dicen que en esos bares se espantaba mucho. Yo me quedé en un bar que se llama La Linterna. Tiene 18 habitaciones y es como de esas, hágale cuenta, un convento de esos donde un espacio de un metro y medio divide unos cuartos del otro de enfrente y está largo, son 18 habitaciones. Y ahí todas las chicas platicaban que veían a una muchacha, una abuelita
que se les aparecía. la muchacha atrás de ella, pero que nunca les hizo daño ni nunca les hizo nada. Después otras chicas me platicaron que de repente estaban durmiendo y volteaban así al lado de la cama y veían a una niña sin ojos. Y eso me lo platicaron a mí varias muchachas. Mire, aquí cuentan que en la zona una parte era panteón. No sé si sea cierto o no. Hubo un señor, bueno era un licenciado, que se metió a un cuarto con una chica y le dio un infarto y ahí murió,
ahí murió. Y pues no me crean, a mí me decían que desaparecía mucho ese señor de traje y hasta un día que a mí me pasó, porque todos lo veían, todos, yo no. Y un día yo estaba trabajando ahí en el bar y no sé cómo volteaba una que le llamó nosotros la zona VIP. Yo volteé y alguien que me hacía señas de que se hubiera o se me llamaba. Y yo le decía a los chavos, vayan a ver quién está ahí arriba que necesita algo, quién lo está atendiendo. Me decían, no hay nadie. Digo, ¿cómo
no si me está haciendo así? Y volteé de nuevo y ya no había nadie. Y pasaron como media hora y otra vez estaba yo atendiendo. Y él tenía que bajar unos escalones, 10 escalones. Dije, no me gana. Y luego en esa parte estaba solo, ahí arriba, esa parte del bar. Y yo subí las escaleras y se lo juro que cuando entré, ha sentido así como que cuando entra y se le pone chilita, le da escarofrío en la espalda. Sí, claro. Y yo subí y vi la zona y no había nadie. Y empecé
a sentir, dije, ¿y ahora qué? ¿Dónde estás? Y hay un baño ahí y no había nadie. al fondo también hay otros baños. Yo dije, no, a lo mejor se bajó corriendo y sí, fui a los baños y no había nada, no había nada. Y yo dije, ¿cómo? Y hasta que sí me explicaron que era esa persona que todos habían visto, ese traje que según él que había fallecido ahí. Y la muchacha yo también no la había visto hasta una vez que me quedé yo solo porque no me quedé yo, me quedaba yo solo y me
quedé con una muchacha. Yo volteé, al fondo había una cocina, y de repente volteé y vi que se metió una muchacha, porque esta muchacha era llenita y la que vi que entró era delgadita. Dijo, uy, esta ya metió a alguien ahí. Y fui rápido y le toqué, le digo, oye, abre. Y sí me abrió y me dice, oye, ¿qué te pasa? ¿Por qué me tocas? Le digo, mira, saca a la muchacha que metiste, porque si no se va a enojar el dueño, porque andas metiendo muchachas aquí al bar. Le dije, ¿cuál muchacha?
Le digo, yo la vi ahorita, una muchacha de carrera. metí al baño y no había nadie. Yo clarito la vi que se metió la muchacha. Así es la abuelita que te dicen que se aparece. ¿A poco no les da miedo? Sí, no, anda aquí en el pasillo, anda aquí, se mete acá y anda por acá, pero no hace nada la muchacha. Así bien natural, todos me decían que la habían visto y que se acababa. Pero la que sí le tenía miedo dice que la niña, la niña dice que la despertaba, o sea, que sentía
la mano de la niña. No, nunca, nunca vieron a esa niña, pero dicen que clarito la veían que la niña no tenía ojos. Tenían las cuencas nada más. Sí, nada más así la veían a la niña, así, un vestido dicen que claro, o sea, no, también no sé si era blanco, beige o cualquier, clarito o azul, pero así la veíamos a la niña. Pues es que además ya tenían la referencia que otras
personas ya la habían visto. Oye, fíjate que el hecho de que haya sido una apariencia de una pequeña no significa necesariamente que en verdad haya sido la aparición de una niña, sino puede ser un espíritu enmascarado, pero el hecho de que haya sentido miedo también es indicio que no pudo haber sido algo bueno. Claro, sí es malo. Sí, dice que es muy malo, ¿no? No se recomienda entablar alguna comunicación, ni retarlos, o sea, no mantener ese contacto. Ah, no, sí está
muy mal. Y también le quería hacer una pregunta, y ese fue todo mi relato. Hace añísimos, cuando estaba el señor José Juan Ramón Sáenz, pero no existe, no saló. Se lo juro, esa yo la tengo grabada, esa de Juan Ramón, ¿sabes? Esa plática. Y eso es de hace muchos años. Oye, pues bien que valdría la pena escucharla y de esta manera recordar. Sí, porque se lo juro que sí, el hijo de esa persona. Yo se lo juro de Gustavo, ¿sabes? Que sí existen los maguelos. Sí, todavía no tenían
las más fotos. Claro. Pues en el ratito que tengas y que nos puedas compartir el relato, claro que nos encantaría escuchar de qué es lo que hablas. Gracias, un gusto saludarlos y estar escuchando este programa, que está divino. Gracias, saludos allá a Aguascalientes. Pues entonces, la ambientación perfecta. Sí, para escucharlos. Muy bien, amigo. Gracias y los felicito mucho. Un abrazo y felicidades por su programa. Gracias, que estés muy bien.
Buenas noches. Bueno, estamos recibiendo tus relatos, pero tenemos que ir a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. las historias tienen muchas formas de contarse pero solo una de comprobarse aquí en la mano peluda hago tan poco deporte que si algún día me ven correr corran ustedes también que algo grave está pasando sabiduría en las redes Porque distinguimos al mundo sobrenatural,
la mano peluda. Continuamos recibiendo mensajes de Anitowski, también aquí con nosotros, Amapi, Anselmo Insunza de Tepic, Nayarit, presente también. Aquí estaban, amigos, cuando... Se puede dar la oportunidad de contar mis historias, son reales y muy buenas. Daniel Mata Rodríguez es muy sencillo, simplemente tienes que mandar tu mensaje al miedofon 55 -2193 -5926 diciendo quiero contar el relato y nosotros rápido que te marcamos y nos comunicamos o bien si deseas mandar un audio también se vale.
Claro, te estamos esperando. Y de igual manera vamos saludando aquí a Gaby Espinosa, David Núñez, que ya desde hace rato estamos comentando con él también. Ernesto Carrasco, ya llegó nuestro amigo. Y a todos los que van ingresando a la transmisión poco a poco. Y los estamos esperando a que nos regalen su punto de vista, un comentario, que nos obsequien una historia, alguna narración. Por supuesto, es sencillo, solamente nos lo tienes que pedir o compartir, ya en todo caso, a través
del Miedofon. Y nosotros con gusto te regresamos la llamada. Antes que nada, yo quiero decirles que, bueno, yo tengo un tío que estudió metafísica, pero él estudió, o sea, no fue de que agarró un libro y lo compró. Creo que iba con los Rosacruces, y ahí los Rosacruces, ahí en Guadalajara, que es una... de los mazones. Invitó estudio ahí. De hecho, él ya tenía como el don de ver y de ver espíritus. Fue el que mi papá. Y bueno, él
ahí lo perfeccionó. La cosa es que yo pienso que esta muchacha pues estudió por sí misma, ¿no? No creo que haya ido a una escuela o alguien que la haya guiado. Y eso les digo también porque yo conozco una muchacha que es tanatóloga. Una
mujer, bueno, es tanatóloga. Y es de niño. veía y cuando ella trabajaba en un asilo, o sea vea la gente que había muerto que andaban por ahí y le decía a las monjas las monjas se dieron cuenta que tenía un don y la mandaron a estudiar metafísica con el clero, el clero también estudia eso, tiene que saber eso porque Este, no es de que sea, ah, mira, pues tienen que saber contra quién, qué van a pelear, tienen que saber cómo
hacerlo, ¿verdad? Yo pienso que no es bueno estar abriendo puertas sin antes, este, sin saber a dónde se van a meter, o sea, es curiosidad lo que ella tenía, curiosidad, se metió a estudiar metafísica por sí misma, autodidacta, y no creo que haya sido la mejor, este, opción. También,
fíjense, un hermano mío. Hace como unos 30 años, en una tienda mexicana aquí en Estados Unidos, que era muy escasa acá en California, en el área donde estábamos nosotros, estaban vendiendo una revista, el libro de San Cipriano, y de brujerías y hechizos, y mi hermana lo compró por curiosidad. Bueno, vivimos en un rancho, y lo empezó a leer él, ¿verdad?, y veía los hechizos. De repente lo empezaban a jalar, le empezaban a agarrar los pies, en la noche se le subían, y ¿saben
qué? Una semana duró con el librito, lo quemó, se acabó todas esas manifestaciones que empezaba a haber. Fíjense que les iba a comentar otra cosa. En Guadalajara, en la prepa 1, hace entre 1960 a 1980 y un poquito más, había un maestro, un catedrático ahí, que le decían el Manotas. Y el Manotas era un señor, un catedrático que tenía... tenía elefantitis, pero el posible don
de ver, platicar con los espíritus y todo. Muchos alumnos de esas generaciones que lo conocieron, les dijo su futuro y a muchos se los acertó, a muchos. Mi hermana tiene algunos compañeros que les dijo su futuro, un primo mío igual. Pues muchas generaciones fueron ahí a la prepa de Jalisco. Incluso él decía ahí en la prepa de Jalisco... Está en el mero centro, por San Felipe y no recuerdo la otra calle. La Propa de Jalisco es un edificio muy viejo que fue muchas cosas.
Fue convento, fue campamento militar. Y abajo, no campamento, pues tiene un edificio militar. Y está enfrente del hospital militar. Y tiene catacumbas y tiene pasadizos que van desde ahí hasta la catedral y conectan con otros edificios ahí alrededor. Dicen que un día un primo mío que estaba dando su clase, cuando estaba viendo el pizarrón y dice, muchas veces uno se asusta
y ahí viene el diablo. De repente se abrió la puerta y sopló un viento ahí adentro y todos se quedaron así como, y dijo no tengan miedo, ahorita se va a ir. Y sí, ya todos se quedaron así como, luego los que estaban copiando, así sin verlos, fulanito tira tu acordeón, fulanito tira tu acordeón. A ver, tú copiaste el próximo examen. Y tenía muchos que lo conocieron, que les pudieron platicar sus anécdotas a los que estuvieron en la prepa 1. Ojalá y lo recuerden.
Yo creo que ya los que se acuerdan ya son como de mi edad y más viejos. Es mi opinión sobre el fantasma errante. No sé cuánto pasó, pero bueno, yo de eso que la muchacha haya podido cerrar su tercer ojo. La curiosidad mató al gato, dicen. Sí, así reza el dicho, ¿verdad? La curiosidad mató al gato y justamente es lo que puede llegar a suceder. Claro, y hay que tener mucha atención. Hoy algunos rumores sostienen que el hombre de la capa negra podría estar actuando como un vigilante
oscuro en las calles de Querétaro. Tal vez protegiendo secretos o quizá castigando a aquellos que violan las reglas no escritas de la ciudad. Una hipótesis que podría aplicarse, un vigilante silencioso. Está penando Gina tal vez a lo que lo único que le queda es penar y vagar por el mundo hasta que algo lo libere de su carga. Y hoy nos vamos a ir a escuchar a José Reyes desde Toluca porque además él es trailero precisamente. ¿Cómo estás José? Muy bien, muy bien, buenas noches. Saludos.
Ay, eso, alguito, ¿eh? Oye, ¿y qué experiencias te han pasado que aquí podríamos escuchar y que digamos, ah, caray, mira José lo que ha vivido? ¿Cómo se puede decir? No es telonarse, pero sí sentimientos o paranormales, ¿no? Yo mi relato es, tengo un hermano también, que es operador de trailer. Mi relato es lo que viví esta noche.
Prácticamente, pues yo me tocó descansar, me encontré con mi hermano y realmente lo que pasa es que ahora sí que me pongo un poquito nervioso, no pensé que me iban a marcar tan rápido, pero... Nos encontramos en carretera. Yo, la verdad, yo tenía varios años que no lo veía a mi hermano. Él se cambió de domicilio. Se fue para vivir a Tlaxcala, operado de Guamantla. Sí. Me lo encontré y yo no conocía su casa. Realmente se fue con su familia. Se va para su familia, me invita
a conocer su casa. Así que me lo encuentro. Nos vamos a su domicilio. Pero lo que viví esta noche, pues... Yo recuerdo que mi hermano me comentó, llegamos prácticamente en eso de la una, dos de la mañana, y me dice, mira, aquí derecho, en esta calle, ahí está mi casa, está tu casa, hermano, pero ahorita mi familia está durmiendo, te quedas durmiendo en el driver, y mañana temprano pues vengo por ti, y no, hermano, no te preocupes. Entonces, en cuanto él abrió la puerta de la
unidad, pues sí, la... Sentí en ese momento como si alguien se hubiera subido al carro. Una presencia. Yo desconocía su pueblo, prácticamente lo desconocía. Me recuesto en el camarote y ya con el cansancio me recosté. En ese momento yo viendo todo lo que es por así volteando hacia las ventanas, yo sentí inmediatamente como alguien, como si me tirara, como si me recostara rápido. Acuéstate y sentí el peso encima de mí. No me dio miedo, sino que dije, pues, ¿qué pasa, no? Pero yo veía
a mi alrededor, yo estaba despierto. Entonces, dentro de mi mente, pues, muchas veces por comentarios, va a tener que maldecirnos o preguntar realmente qué es lo que quería, ¿no? Pues sí, en mi mente pensé, pues dime, déjame dormir, vengo cansado, mira, ¿con quién eres? Pero me molestaba, o sea, yo prácticamente lo sentí boca arriba, me puse de lado y me... Sí. a dormir donde pues a veces no sabemos dónde nos paramos a dormir, ¿verdad? A veces molestamos o que estamos en una cruz
durmiendo y pues pasa muchas cosas. Pero realmente yo pensé y dije, pues déjame dormir, no me estés molestando. ¿Quién eres? ¿A qué ocupas? Pues yo prácticamente de ahí no caí profundamente en sueño y de ahí ya dime todo lo que mi sueño me dio. Y una persona de unos 60 años, y así como realmente te lo estoy platicando, fue lo que pasó. Llega, me va la del carro, me da la de la mano, me da la vuelta y me dice, mira,
quiero que me compres una veladora. Así que aquí pasas, compras una veladora, me la pones, no pasa nada. En mi sueño, yo me hacía por esas calles, caminando de la mano de aquí. Él me iba diciendo, me llevó... Vete a una casa, yo vi la casa, le puse su veladora, y ok, yo todavía hacía los sueños, y yo aquí, está bien, mañana te compro una veladora. Pues no me lo crean, pero no amanecía, eran cerca de las 6 de la mañana,
y algo me despertó. Y en serio, yo caminé, y yo recordarlo por donde mi hermano me dijo que estaba su casa, caminé, caminé, y yo cuando digo, esta tienda yo ya la vi, yo ya esta tienda yo ya la vi por aquí. Sí. Llegué a la casa de mi hermano, pero él mismo me llevó al recorrido. Llego, le toco a mi hermano y le digo, ¿cómo viste? No, no me creía. No, nada, nada. Ya me abrió la puerta, lo primero que hice fue poner la ladradora. Mi hermano, pues, ¿qué te pasa?
Le digo, ¿qué crees? Que yo conocía tu casa, le digo, no sé por qué. Entonces recorré todo lo que le platiqué desde que me dejó todo eso. Y me dice mi cuñada, ahora sí. la esposa de mi hermano, dice, de seguro fue el viejito. Yo, ¿cuál viejito? Fue un viejito que luego dicen
que molesta a la gente. Y me comentaron y me platicaron esa historia que el señor es que vivía ahí y donde el trailer que paró mi hermano era un pasión y el viejito, su familia lo abandonó, se fueron del pueblo y realmente ni flores ni una veladora. Y eso fue lo que, o sea, lo que yo viví. Y cuando ellos me dijeron lo que, o sea, la persona, me la describieron, y yo les dije que si era esa persona, me dijeron que era
la misma que mucha gente ha visto. Y yo en mis sueños vi recorrer calles y conocí a tu casa, amigo. Yo nunca, era la primera vez que iba hasta conocer el domicilio de mi hermano. Y la verdad, pues, este es mi relato. Tengo más, pero es sobre la carretera y, pues, este... Oye, José, pero esta experiencia de la presencia por una parte y después de, yo creo, un alma en pena que necesitaba precisamente esta veladora, se dice que para
seguir ese camino. ... ... ... ... ¡Vaya! Oye amigo, ¿y tú crees que la persona de la tienda ya sabía esto y por eso dijo, no, no te preocupes, yo te doy la veladora? Sí. O sea, lo que yo tampoco lo entiendo, porque no tan fácil le van a dar una veladora. Pues no. No, no. Es que me sonó así como que igual como en casa de tu hermano supieron, ah, pues fue el viejito, a lo mejor el señor de la tienda allá también como que medio lo suponía, ¿no? Pues me imagino, ¿eh? Me imagino.
Porque no, o sea, le digo, ahora sí que no me risa. ¿Qué creen que... Fíjate, nada más. Sí, sí, sí. Oye, pues qué interesante relato, amigo, de la carretera y de los amigos del volante. Pues te agradecemos mucho, mi querido José. Y pues cuando gustes, esta es tu casa, ya lo sabes. ¿Cómo se llama? Los escucho. Hace ya muchísimos, muchísimos años. De hecho, todas las noches los
tomo. Con ustedes me duermo. Gracias. Yo no sé si eso es un halago o al revés, pero yo te agradezco mucho que nos acompañen hasta donde el cuerpo aguante. Sí, sí. Muchísimo. Con todas las noches los escuchamos. Eso, son peludomaniacos. Exacto. Y cualquier otro día, déjame, cualquier otro día puedo... Ajá. Órale. Ajá. Y en esa tienda paso y la compro, en esa tienda. ¿Qué es, para el viejito? Hasta me dicen, ¿es para el viejito? Sí, es para el viejito. Ya ves. Oye, pues qué
interesante, amigo. Claro que sí, esta es tu casa y vamos a estar bien pendientes, ¿eh? Sí, aquí está de igual manera tu casa. Gracias, amigo. Ya que gusten, por aquí estamos. Órale. Gracias. Muy amable. Excelente noche. Gracias, excelente noche. Buenas noches. Hasta luego. Muchas gracias por tu participación, amigo. Pues, cosas inexplicables. ¿Cómo fue que supo exactamente lo de la veladora? ¿Cómo fue que se la proporcionaron? Un misterio que quién sabe si algún día se resuelva, Gina.
Exacto. Algo súper extraño, pero precisamente esos son los temas que aquí tocamos cada noche. Lo que no tiene explicación lógica. Sí, y por eso nos apasiona. Gracias a la fresa que está aquí comentando con nosotros, a Cata Aguilar y a Ricardo Vega. Saludos, brother, muy amable, muchas gracias. También está Juan López, Isabel, hace acto de presencia y nos saluda. Somos muchos los peludomaniacos y les agradecemos que noche
con noche se den cita. Para escucharnos, también te recordamos que nos puedes bajar los podcasts en Spotify y nos buscas ahí como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Seguramente nos vas a encontrar ahí. Descargas las transmisiones y lo puedes hacer en una lista de reproducción infinita. Son tantísimas horas las que hemos trabajado para ti. Bueno, es un gusto, la verdad no es
ningún trabajo, es un gran placer. Muchísimas gracias por compartir con nosotros esas vivencias que no con todo mundo las puedes platicar porque muchas personas no creen que pueda ser posible este tipo de relatos. Efectivamente, gracias a Maribel Pineda y Carlitos Olvera, a Pat Gómez y Juanito Arcos. Gina, nos tenemos que despedir. Agradecemos que esta noche te hayas reunido con nosotros. Mañana tenemos nuevamente una cita para seguir escuchando estos relatos que a ustedes
y a nosotros nos apasionan. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Avilés. Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos interesantes historias, buenos relatos, claro que sí. Que descansen, que la pasen muy bien, y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa, aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.
