Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Y nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión. De lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica. Pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés. Y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos. En esta transmisión, donde ya sabes que vamos a platicar de lo increíble. Y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz.
Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos vamos a iniciar una noche con relatos espeluznantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291. La página RadioFórmula.com.mx. Y en Spotify, encuéntanos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar utilizando nuestro WhatsApp 55-2193-59-26. 55-2193-59-26 es el Miedofón. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana. Que se unan con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Baja California, Azur, Mazatlán, Costa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo. Y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Dentro de la mitología nórdica, se conoce la existencia de distintos símbolos medievales. Entre ellos, algunos pertenecientes a Islandia como el Dhamstafir.
Un símbolo mágico que podía representar los deseos más grandes de los seres humanos. Esto en los sueños. Los símbolos eran típicamente usados para lograr cumplir los deseos de los mortales. Este característico símbolo era usualmente tallado en materiales como plata o cuero. Generalmente blanco o de colores claros. Y se usaban durante las épocas de San Juan en las noches para dormir. Generalmente acompañados de un ritual donde terminaban durmiendo encima de estos símbolos.
Con la esperanza de soñar lo que más deseaban. Hoy te vamos a hablar de este símbolo mágico para soñar con lo que deseas. ¿A ti te gustaría? ¿Cuál sería ese sueño en el que te gustaría estar involucrado? Vaya, si has tenido alguno de esos en donde estás seguro que era tan real que hasta lo podías tocar. Bueno, lo podías oler. Que es un detalle difícil de encontrar en los sueños, sin embargo no imposible. Vamos a escuchar estas historias y por supuesto queremos tu punto de vista.
Y tus relatos ya los tenemos. Hola, buenas noches. Los saluda Yaren desde el estado de Chicago. Saludos. Pero soy chilanga allá de Ciudad de México, orgullosamente. Saludos para Gina, Nacho y todos los que escuchan. Saludos. Hace unas pocas semanas he empezado a escucharlos. Y se me pasa las horas más rápido en el trabajo. Tengo ahí un audífono para poder escucharlos y me aviento el maratón de las ocho horas a veces.
Pero bueno, la historia que les quería contar es que mi papá trabajaba en el ISTE. De ahí de Zaragoza. Me parece que está como por Iztapalapa. Y él era camillero. Y recuerdo que en uno de los programas de radio ustedes mencionaron algo sobre lo que pasa cuando alguien se muere por un ratito y vuelve a la vida. O sea que a veces hay como procesos sobrenaturales que obviamente a veces la gente no cree. Experiencias de trance.
Pero que solamente los que viven y experimentan saben que son reales y que no tienen explicación. La ciencia, nadie puede dar explicación de eso. Entonces, cuando falleció mi papá, hay un amigo de él que es como un director de ahí. No voy a dar su nombre porque es conocido. Pero mi mamá, pues le ayuda a mi mamá a hacer todo el trámite de lo de la pensión y tus viudades y todo lo que obviamente dejó mi papá pensando en mí.
Entonces, él le contó a mi mamá y recuerdo bien que mi mamá me contó sobre que el señor, bueno, el director este, el doctor, tuvo una operación donde falleció por unos segundos y dice a lo que recuerdo, él recuerda las manos de tal doctor que lo había apurado y todo eso, o sea que se supone que él veía todo y que ya cuando falleció, como que él empezó a ver un túnel y como que literalmente se iba a otro plano.
O sea, no sé cómo explicarlo, obviamente, porque me imagino que es difícil para nosotros que no hemos experimentado al menos esa experiencia. Y cuando se lo platicó mi mamá, se lo platicó así como que realmente sí pasó. Obviamente yo sí creo que pasó. El señor este se quedó como que muy magnificado, no era así como un creyente fiel de Dios.
Pero después de eso como que se volvió porque dijo que había un poder más allá de la ciencia, que a veces opera y uno no se da cuenta y que no saben y que obviamente ellos hacen lo que los doctores ya no pueden hacer. Y obviamente cuando son doctores, yo me imagino porque tengo un tío doctor que pues obviamente pues la ciencia no todo es comprobar. A mí me pareció sorprendente y hasta la fecha me pregunto muchas cosas sobre la experiencia de esta persona.
Pero ahora sí que cuando se lo contó mi mamá y mi mamá lo contó a mí, pues se quedó muy sorprendida de lo que vivió. Sobre la operación de los doctores que nunca supo quién fue el doctor, porque obviamente no había ese doctor, pues él conocía todo el personal. Era alguien que operó, que hizo las manos, nunca vio el rostro, solamente las manos como blanquitas de color blanco, que hizo la operación, que algo lo pasó a otro túnel y que al final ya fue como cuando regresó a la vida.
Y pues en ese chance, o sea, él no sabe que estuvo muerto, no sé cuánto estuvo muerto, pero él no lo sintió así como que largo, sino fue para él muy corto. Otro relato que quiero platicar es sobre la muerte de mi papá. Obviamente mi mamá y mi papá se separaron y bueno, nunca se divorciaron, pero él nos dejó. Fui la única hija y pues no tengo recuerdos de él desde los dos años hasta los ocho años.
Yo creo que lo vi solamente una vez y bueno, ya después lo quise buscar yo cuando estaba más grande, que eran como los catorce. Mi papá pues se metió mucho al mundo de las drogas y el alcoholismo y muchas cosas feas. Y yo escuchaba como historias sobre la familia de su mamá. Yo creo que la familia de mi papá no me escucha nada, pero bueno, su mamá puede evitar nombres. Su mamá va a las lo que hacen las personas que hacen limpias y ven las cartas y todo eso.
Bueno, algo que me pareció muy extraño es que cuando él murió, yo escuché que como que su mamá no quería hacer nada. Yo sentía que por sí como que no lo quería porque me di cuenta muchas cosas, pero cuando él murió, el doctor dijo que ya no había nada que hacer. Y lo que ella dijo es que le comentó a mi abuelita que ya le habían dicho que pues él no iba a llegar ni a diciembre, que tal mes iba a morir.
Exactamente murió el mes que ella nos dijo. No sé si es porque fue a que le leyeran las cartas o porque realmente es lo que dicen que es. Que tal vez hace algo de la brujería o magia negra, magia blanca, no lo sé. Hasta la fecha, pues no sé, tengo la intriga del. No sé del que si planeó algo en ello o por qué no pudo ayudar a su hijo. No sé si es que sabía todo eso, porque no lo pudo ayudar a salir de mi papá de ahí.
Y pues estaba conforme al final con su muerte y como que no le dolía, no sufría. Y yo sé que cada persona pasa diferentes tipos de duelos, pero desde que estaban vivos, o sea, tú ves cuando a una persona le importa si te quieres, no? Y te tienen a preci... no había nada de eso. Y bueno, pues es todo lo que les quería comentar. Gracias, amiga. Saludos y buenas noches. Gracias. Te damos la bienvenida y que sean muchas muchas más participaciones.
El Miedofone está listo. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Si no logras tus sueños, cambia tus caminos. No cambies tu Dios. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Buenas noches. Espero que los audios sí les lleguen.
Pero a mí me dicen en black y les quería comentar unas cosillas. De hecho, yo radico acá en Estados Unidos. Yo crecí en Tamolipas, en una ciudad muy pequeña. Y todo cuando yo me meto de lleno en cuestión de la brujería, todo lo oculto, todo lo negro, lo blanco, fue por unas situaciones familiares. Yo desde muy pequeño he ido a centros y desde pequeño he tenido don de ver cosas, de sentir, de servir como recipiente para curar, para dar mensajes energéticamente.
Entonces, yo trabajo a veces con varios espíritus y puedo conectarme, reparar las anarquías, reparar todo eso. Más que nada, uno de los trabajos que más me solicitan es tomar trabajos y más que nada hacer relaciones, protecciones. Yo soy tipo de que puedo sobar. Más que nada, me concentro en eso. No me gusta hacer muchos tipos como de amarra porque eso sería como forzar a las personas y todo.
Más que nada, me dedico a eso. Cuando hago una limpiada a una persona o a una casa, lo que se hace ahí es que ya sea por medio de incienso o algún material específico para absorber todas las malas energías, se hace un proceso de al último para eliminarlo con fuego. Más que nada, cuando barro a una persona con el back card, que es lo más clásico, donde tú barristes, quemas alrededor, quemas todo, haces un círculo, puede ser una cruz o un círculo.
Al final de la sesión y toda la energía que se concentró ahí, en el cuarto, en la persona, todo lo que se liberó se quema, se agrega alcohol y se prende con un cerillo. Cuando barres con algodón, puedes prender el algodón y en el algodón queda de eso quemado de la ceniza se puede observar el trabajo de la persona que te está dañando.
Espiritualmente puede ver quién es la persona más que nada conoce los trabajos o los modos de las personas que realizan el trabajo. Entonces es más fácil identificarlo y trabajarlo y destruirlo. Cuando pasan otras situaciones como la develación, también se puede prender tu área para quemar, para purificar. En mis experiencias personales, pues ya les puedo contar, espero y me llame para contarles más a detalle sobre unas posesiones, sobre más que nada a cómo comenzar a raíz de esto.
Yo ahorita llevo un poco de tiempo realizándolo, pero si ustedes se toman el tiempo, puedo contactarlos, ustedes me pueden contactar y les puedo llamar. Ok, bueno, vamos a llamarte y tenemos aquí ya tus datos. Hace rato lo intentamos, pero nos mandabas a Busón. Siempre decimos que es un espacio en el que cada quien puede expresar su experiencia y compartirla. Claro Gina, fíjate, dice aquí José Tunco. Hola Gina y Nacho, saludos de Martínez de la Torre Veracruz. Quisiera conocerlos en persona.
Ay, en serio mi amigo, nosotros también un día vamos a hacer algo grande, pero grande, así que un saludo. Dice Regi Beris, a mí me gustaría soñar con mis abuelitos, mis tíos y bisabuelos y darles un fuerte abrazo y decirles cuánto los extraño y los amo. Oh, mi querida amiga, claro que sí, eso sería fabuloso. Imagínate que te dijeran, vas a tener la oportunidad de estar cara a cara con esas personas que amaste mucho en vida y que sigues amando en eternidad.
Los vas a volver a ver en un instante. ¿Te pondrías triste, nervioso o contento? ¿Cuál sería tu situación? ¿Te pondrías feliz? ¿Aprovecharías esa oportunidad o la negarías? ¡Wow! No, es increíble. El poder soñar con lo que tú deseas, eso sería magnífico, que de hecho es lo que hoy estamos comentando de los seres, las personas creyentes de la mitología nórdica,
aseguran que a través de runas mágicas, estaban dotadas de poderes sobrenaturales capaces de cumplir ciertos deseos de acuerdo a las formas de las runas. Así las personas hacían constantes usos de ellas, por ejemplo, buscar lograr algunos propósitos.
Diversos símbolos surgieron dentro de la cultura nórdica, especialmente si nos vamos a la época medieval, donde tenían creencias hacia los objetos dotados de poderes. Hay datos de historiadores que han conseguido pruebas de estos símbolos en escritos, en grabados,
donde las pruebas más antiguas se remontan al siglo XVII, en las cuales han aparecido escritos que se refieren a lo que te estoy comentando. Y de ahí que uno de estos símbolos era aquel que te proporcionaba la posibilidad de soñar con lo que tú querías. Eso sí sería sensacional. Ahorita lo seguimos platicando. Vámonos hasta San Luis Potosí con más relatos. Buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Cómo están? Muy bien, Elma. ¿Y tú?
Pues aquí con muchísimo calor, pero aquí estamos. Así estamos todos. Bienvenida. Gracias, gracias. Ya estamos listos. Quiero contarles un relato, pero ahorita hablando de los sueños, yo tenía, tengo, espero que todavía viva, una amiga que éramos amigas desde chiquillas, pero hace años nos perdimos de vista. No supe dónde se fue, no me dijo ni nada. Y una noche, una tarde que pensaba mucho en ella, como que presentía algo de ella, me puse a pensar en ella muy intensamente y a la noche la soñé.
Nos soñé, nos abrazamos, nos dijimos cómo nos extrañamos. Me contó parte de su vida, de sus hijos, que ya crecieron, yo la última vez que los vi estaban chiquitos. Me platicó de una hija que se casó y total ese fue el sueño. Y pues bueno, amanecí yo bien contenta, feliz, de haberla visto aunque sean sueños. Sí claro. Oye, pero nunca pudiste comprobar si fue real lo que en el sueño te llegó esa información?
No, porque la he buscado, la he buscado en las redes, la he buscado en muchas partes de otras personas y no, no vimos con ella ni otras personas ni otras amigas y yo no vimos, así que no sabemos qué es de ella. Oh, qué mal. Pero bueno, al menos te quedaste con esta imagen y con la información que a través del sueño te llegó de tu amiga, ¿no?
Sí, sí, sí, pues me sentí feliz, no sé si sea real lo que soñé, o sea que realmente exista así como lo soñé, pero yo me sentí feliz, por lo menos de verla en sueño, de abrazarla. Claro. Así es. Ok, elma, ¿y qué más nos quieres contar? Ah, bueno, les quiero contar de de una sobrina, ya me dieron permiso de contarlo. Ah, muy bien. ¿De qué se trata?
Ah, bueno, hace mucho, hace unos 10, 12 años más o menos nos fuimos a la acampar, a la Huasteca, acampábamos nosotros en diferentes partes y esta vez nos fuimos a la Huasteca a acampar, a la Media Luna y bueno, estábamos ahí, la pasamos muy bien,
nos fuimos como un jueves para porque como se llena y ya para el viernes no hay mucho espacio que digamos para acampar, entonces pues para poder escoger nos fuimos un jueves aprovechando que tanto mi esposo como mi cuñado, el esposo de mi hermana estaban de vacaciones. Sí. Entonces nos fuimos, yo pedí permiso en el trabajo y total nos fuimos y la pasamos muy a gusto el primer día, la primera noche.
Al segundo día llegaron unos muchachos, dos muchachas y cuatro muchachos eran más o menos que yo me, más o menos que recuerdo, de extranjeros, no sé, guatemaltecos o colombianos, algo así, no entablé relación con ellos como para darme cuenta bien de dónde eran, pero eran de allá. Sí.
Entonces, mi hermana tenía su hija de 16 años, puse ella así, entablo con ellos amistad y todo. Llegó la noche y esta chiquilla, mi sobrina, se quería ir a estar allá a pasar la noche con ellos porque ellos se retiraron más adelante, más o menos un kilómetro más adelante a acampar
porque ya no encontraron lugar más o menos cerca del río. Entonces se quería ir y se quería ir y mi cuñado le dijo que no, pues cómo iba a pasar la noche y ella rebelde, le dice que tiene, que tiene y yo me paso allá la noche, no pasa nada. Total, si tengo sexo con todos, no es problema. Ah, mira. Le dijo, ajá. Y mi cuñado que le da un bofetón fuerte. Pues sí. Entonces la chiquilla se para de, porque se tambaló del colta que le dio mi cuñado y se va metiendo al agua.
Ahí en el río, en el río se llama el nacimiento, este, se va caminando, se va caminando y se va hundiendo y le digo yo, oye, para allá está más hondo, más hondo. Le digo, saben nadar más o menos, pero no suficiente. Le digo, han comentado las personas de aquí que necesitan saber nadar muy bien, casi como peces para poder estar bien sin problema.
Y él se da la parada cuando ve que ella sí sigue caminando, le habla, le grita y ella en mi caso va haciéndole gestos con la mano, como diciéndole ahí, déjame. Y sigue avanzando al agua. Entonces vimos de pronto. Y entonces mi cuñado arranca a correr cuando, porque se dio la parada y se quedó bien y le hablaba y nada. Sí. Cuando de pronto se sumerge. Y ya era tarde, como entre seis y media y siete y media. Y ahí oscurecía. Estaban oscurridos muchos árboles y todo.
Ajá. Entonces, no, pues mi hermana gritó y le gritó a ella y le gritó a mi cuñado que corriera. Y bueno, entonces otra de mis hermanas más chica, de las más chiquillas, corré a avisarle a un señor que tenía un... Me permites. Sí, claro que sí. Ya sabes que llega la pausa. El Mirofón, mensaje de voz o de texto, 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano tenuda. Poder, estrategia y ambición. Que comience la batalla del ar. Sucesión.
Todo el seguimiento a la elección interna de Morena en el especial de Radio Fórmula punto MX. Las personas exitosas tienen un poder muy grande. Las personas exitosas tienen dos cosas en sus labios. Sonrisa y silencio. La sonrisa puede resolver un problema. El silencio puede evitar problemas. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda.
Aquí ya estamos listos con nuestra amiga Elma. Y ya sabes, la pausa llega y no podemos interrumpirla, pero no nos traigamos nada y ya estamos de vuelta. No, no, no. Bueno, total que ahorita que lo estoy contando es como si estuviera viendo una película. Lo estás recordando. Bueno, recordando, sí. Entonces, la de mis hermanas de las nochicas corrió a avisar al señor del estanquillo. Había un señor ahí de estanquillo que vendía refrescos y botanas y todo eso durante el día.
Y ellos ya habían cerrado. Y le toca fuerte y el señor ya no quería abrir. Digo, no, yo no vendo nada. Y le gritaba, no, no, por favor, ayúdenos, ayúdenos. Usted sí sabe nadar que mi sobrina se metió, ya se hundió. Y sale el señor con otra persona. Salen y sí, ya se meten. Llevaban unas cuerdas y corren a meterse a lo más profundo. No la encontraban. Sí, no la encontraban. A mí se me hizo eterno. Bueno, a todos se nos hizo eterno.
Y al rato estaban las otras personas que estaban acampando ahí. Estaban ahí, pues a la orilla del río queriendo como que meterse una de otra. No, no se animaban porque estaba oscuro. Ya nada más había la luz de los campamentos, por decir. Y entonces se mete el señor y va preguntando en lo que va entrando. Quiénes están ahí? Quién fue detrás de ella? La madre. Dijimos que mi cuñado, el papá de la niña.
Y total que se hizo eterno. Sacan a mi cuñado también ya casi ahogándose y a la niña no la encontraban. Ah, no, fue una desesperación. Y entonces alguien le habló a los paramédicos mientras y pues se tardó un ratillo en llegar. Pero para cuando llegaron sí, ya lograron ya sacarla los señores de ahí, el del estanquillo. Logró sacarla, ya la traían. Donde estaba? Si la encontraron cerca o ya estaba más lejos?
Sí, ya estaba más lejos. Dijo el señor que estaba más ya yéndose con a mí en ese río del nacimiento. Así se llama porque bueno, hay muchos lugares donde nace el agua, donde hay salidas de agua, no? Pero eso se llama nacimiento porque está más en sale, es más fuerte el agua que sale y a la vez hace remolino y está hondo. Está como en cueva. Si. Está al intemperio el río, pero más allá, más al fondo, hay una especie de cueva, una cueva realmente.
Y sigue el agua hacia allá. Y entonces para allá estaba ya muy muy peligroso. Como decía el señor, y si nosotros batallamos que ya conocemos el río y que nadamos muy bien. Pues esta niña, si batallaron para encontrarla y si la encontraron, pues la sacaron inconsciente. Y luego llegaron los paramédicos y trataron de hacerle las maniobras para reanimarla y no se reanimaban. Nada y nada y no no reaccionaba y dijo en uno de esos momentos, dijo el paramédico no, pues ya ya ya está muerta.
No tiene signos vitales y no. Mi hermana se volvió loca, histérica, hacía unos gritos, unos alaridos, tremendos que se oía yo creo que en todo el río y en todo el campamento. Sí, y la agarraba y le hablaba y le gritaba, le gritaba vuelve, regresa, regresa. Yo no te he dado permiso que te vayas, le decía ella. Y yo trae a mis hermanos, le decía no blasfemes, no blasfemes, pero pues ella ni caso hacía.
Yo no te he dado permiso. Sí, la agarró, la sacudió, la cacheteó con una desesperación y la abrazó. Cuando la cacheteó y la salandió todas, ya va regresando mi sobrina. Ay, qué bendición. Va regresando, pero de todos modos se la llevaron al hospital. Claro. No, pues ya se acabó. En ese rato recogimos todo y fuimos ahí a Valles. A acompañarla así. Estuvo el retirado, pero pues hasta allá fuimos a dar a Valles. Y ya en el hospital estuvo pues unas horas que no respondía.
Como que al momento que mi hermana la golpeó, la cacheteó, toció y sacudió y sí sacó agua, pero perdió el conocimiento. O sea, como que se desmayó otra vez. Sí. Y se la llevaron y así estuvo unas horas. No, no es que soca no mucho. Digamos toda la noche y por la mañana ya se le entregaron y todo. Y le dijo al médico pues hay que llevarla con el neurólogo. Dice porque yo no la veo bien. Hay que llevarla con un especialista y todo. Y ya. Entonces pues la nos la trajimos a San Luis en el camino.
Yo le pregunto porque yo le veía como como atontada. Como ida. Ajá. Ajá. Y le digo, cómo te sientes? Cómo estás? Qué pasó? Y me decía ella. Nada, nada. Dice no, no sé, no sé. Y así, no? Así estuvo. Estuvo hospitalizada más o menos unos tres días más o menos. Y ya por fin salió cuando ya en su casa yo le volví a preguntar qué pasó. Y la verdad es que pasó porque te fuiste hasta allá y dijo el coraje que tenía. Y luego me dicen. Pero eso era buena señal, no? Mi amiga.
Se acordó. Sí, se acordaba. Sí. OK, OK. Perdón. Y luego yo le digo yo pero qué pasó? Y me dice, dice, ay, es que es que vi algo allá abajo, vi algo allá abajo. Pero no podía hablar bien, como que si hubo daño neurológico, por cierto que todavía así quedó. Tiene no puede hablar bien. De cuenta como si tuviera una canica en la boca. En la lengua, sí. Ajá. Sí se habla lento. Tarda para decir las cosas y como que tiene que coordinar.
Y sí, sí quedó, no quedó muy bien. Entonces, pero ahí me dice así con dificultad y todo como como estaba en ese rato. Y me dice que ella vio una una cabeza abajo en el fondo, una cabeza de mujer. Y que tenía, dice ella, tenía como cabellos como de algas. Así lo vio ella. Ajá. Como algas esa, esa, dice que fija la mirada. Sí. Y le dijo yo, parpadeó, te dijo algo o parpadeó, como dice, no tenía fija la mirada. Yo no sé si estaba muerta o fue aparición o qué fue. Dice, pero yo la vi así.
Y le digo, ah, qué barbaridad. Le digo, uy, qué más te pasó? Dice, luego ya no supe, no supe nada. Y le dice de repente, dice que estaba así con dificultad hablándome muy despacio. Yo creo que se tardó una hora para comentarme esto que les digo. Sí. Y me dice, dice yo de pronto, dice, iba por un túnel, por un tubo, me dijo ella. No dijo túnel, un tubo. Por un tubo, dice, y salí afuera de ese tubo, dice, al otro lado, dice, y pisaba yo puro lodo, dice, o excremento.
No sé qué era, lodo o excremento o algo así. Me dijo. Ajá. Y mi hermana estaba yendo y me dice, e interrumpe mi hermana y dice, no, no, no, esos son sueños, son sueños que tuvieron. Y le digo, ay, por favor, déjate, déjate que continúe. Claro. Espérate. Y iba total que decía que caminaba por camino un pedazo que no sabía que algo la llamaba. Dice que algo la llamaba, que no sabía qué era, pero algo la llamaba a seguir caminando entre lodo
y que pensó, a ver si más adelante ya no hay esto. Y dice que todo que el cielo, le dije, y había cielo, había paredes o qué había. Y me dijo, no, había como árboles secos, muertos, así me dijo, como quemados. Y el cielo estaba rojo, como cafezoso, medio burroso. Le digo, ah, qué más viste. Y dice, pues nada más eso, dice, pero ahí me dio mucho miedo, dice, mucho pánico. Dice, cuando oí la voz de mi mamá que me gritaba que volviera.
Dice, y me regresé, pero me costó trabajo, dice, porque había algo que me jalaba, me jalaba, me jalaba, pero oye, dice, yo en mi pensamiento dije, Dios mío, ayúdame a regresar. Dice, y así fue como regresé. Fíjate, Elma, que esta parte la hemos oído en diferentes experiencias similares. Sí. Donde las personas que ya fallecieron por esos minutos regresan porque escuchan a los familiares. De ahí que ya cuando una persona falleció y pues no hay nada que hacer.
Nosotros recomendamos no estarles hablando porque entonces esto hace que ellos estén intranquilos. No los podamos dejar ir, que trasciendan. Así es. Para mí lo que me llamó la atención de ese relato de ella, de su experiencia, y que hasta la fecha dice que no la olvida, y cambió su forma de ser, era destrampada, inquieta, desobediente, grosera, majadera y así. Cambió. Cambió bastante. Lo que hizo fue por rebeldía. Lo que me llamó la atención. ¿Lo que hizo quizá fue por rebeldía, no?
Sí, sí, sí, por rebeldía y pues 16 años. Se comen el mundo. Pero a mí lo que me llamó la atención es que otras personas que yo he oído su experiencia ven luce, ven bonito, que les hablan, ven así un paisaje, pero ella no. Al contrario. Elma, llegó nuevamente la pausa, permíteme. Sí. El miedofón. Sí, sí, sí. Sigue listo. El miedofón, 25-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peduda. Las personas exitosas tienen dos cosas en sus labios. Sonrisa y silencio.
La sonrisa puede resolver un problema. El silencio puede evitar problemas. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano Peduda. Continuamos este tema de experiencias cercanas a la muerte. Es apasionante el siquiera imaginar lo que sucede una vez que fallecemos. La mayoría de las personas nos han compartido, como decía Elma, un túnel luz todo maravilloso, hermoso. Pero también hay, como tu sobrina, Elma, que se sentía en lodo, en situaciones que no. Entre el fango. Exacto.
No es nada similar a lo que hemos escuchado de que todo, incluso nos han dicho rosas, flores y todo muy maravilloso, ¿verdad? Sí, así es. Entonces yo, sí. Yo en ese tiempo le pregunté que si ella había hecho alguna vez, había jugado con la Ouija o había hecho alguna invocación negativa o algún lugar que ella estuviera para tener ese tipo de experiencia. Ella me decía que no. Que no, que no. Y mi hermana le dice, no, es que era tu comportamiento, era tu forma de ser.
Sí. Que te ibas a ir al infierno. ¿Puede ser? Le dice, entonces le dije, no, pues es otra oportunidad y qué bueno que ya has cambiado, que eres una mejor persona. Y pues bueno, eso fue el relato cortito, pero ese fue el relato que quería decirles de que mi hermana me permitió finalmente comentarlo. Dice, sí, coméntalo. Muy interesante. Gracias a ti y gracias a tu hermana también.
Sí, y además el hecho que ella regresara, tu hermana seguramente lo agradeció mil veces que estuviera su hija de vuelta. Sí, le hizo una misa en agradecimiento, fuimos a hacer, fuimos a la iglesia y ella hizo una misa en agradecimiento porque se la dejaron más tiempo. Claro. ¿Cómo no? Bueno, además amiga, te quería yo mencionar que esto que le ocurrió hoy, la experiencia, pues no tan placentera ahí en este viaje, el famoso túnel.
Sí. También pudo deberse aquella misma, quiso quitarse la vida de manera, en un afán de rebeldía. Un impulso. Un impulso rebelde, ¿no? Porque como la habían estancionado en frente de la gente, pues se sintió avergonzada y quiso buscar la manera de hacer pagar a su papá por lo que le hizo. Imagínate lo que hubiera pasado con su papá si esta pequeña o esta jovencita ya no aparece, ya no la encuentran, ¿verdad? El remordimiento. Sí, pero su papá lo hizo por amor, o sea, estamos claros, ¿no?
Sí, sí, sí, sí, sí, pues sí, porque en este ratito se mostró grosera, majadera, con malas palabras y luego que le dice que se iba a acostar con todos los muchachos. Pues sí. Ay, mi cuñado le dio su buen bufetón y pues sí, esta niña no rebelde, no midió las consecuencias. Y entonces lo quiso castigar con un susto y la que se llevó el susto fue ella. Así es, y pues sí que su lengua no quedó muy bien, porque sí, sí hubo un daño neurológico, algo así.
Se le olvidan las cosas, no habla muy bien y bueno. Qué pena. Y sí, y sigue soltera y piensa, ella misma piensa que por su lengua, por su forma de hablar, no, no. Le dice, pues ni modo estoy pagando mis acciones. Se fastidió la vida. Dice, estoy pagando mis acciones y pues bueno, eso tengo que agradecerle a Dios que me dio la oportunidad de pagar mis acciones aquí, dijo. Y no allá, dice, no, no quiero estar allá en ese lugar.
Pues si ya se arrepintió mi amiga, yo estoy seguro que va a tener otra oportunidad de normalizar su vida, de encontrar una pareja que la entienda y todas esas cosas. Ahorita ya hace 12 años, o sea que ya tiene 28. 28 años. Está muy joven todavía. Sí, sí, sí, sí, pero pues ella dice, no, pues quién sabe. Esperemos que todo mejore, sí. Pero sí, sí, cambió muchísimo y bueno, también sus hermanos que iban por la misma también vieron eso y ya cambiaron su actitud.
Fíjate qué forma de poner ejemplo a todos y dice, a ver, a ver, algo está pasando aquí que nos rebasa, ¿verdad? Sí, sí, así es. Guau, mi amiga Elma, pues muchísimas gracias, amiga. Siempre nos practicas historias muy interesantes. Hace ratito estaba pensando en ti y dije, hoy se me antoja como que Elma nos cuente un relato. Y mira. Y mira, fue premonición. Estamos conectados. Sí, mi amiga. Te llamé con mi pensamiento. De de una monja que estuvo en la clínica. Ándale pues.
Ah, esas de la clínica me encantan, son buenérrimos. Así que claro, con mucho gusto, Elma, nos ponemos más adelante, más adelante. Ah, ¿qué? Muy bien. Nos ponemos de acuerdo más adelante. Gracias, que pasen buenas noches. Igualmente. Saludos a todo el Miedotín y a todos los del chat. Árale, mi amiga, buenas noches. Sí, buenas noches. Gracias, hasta luego. Hasta luego. Qué tal. Impresionante.
Y me aprecia que te aprecia muy bien estos relatos que nos ha contado bastantes y todos me han parecido interesantes y pues aquí también una lección, ¿eh? No el hecho nada más de morirte ya te vas a irse túnel todo maravilloso. Cuentan las acciones que hiciste en este plano físico. Sí, pues es que esta jovencita la verdad pues no andaba por muy buen camino, ¿eh? Ahora nos dicen que es solución tan drástica, ¿no?
Pues puede ser que haya sido una solución muy muy drástica, una experiencia entre la vida y la muerte. Pero además te voy a decir una cosa, ¿qué hubiese pasado si no tiene esta experiencia? ¿Ella se hubiera corregido o las cosas se hubieran ido de mal en peor? A lo mejor caía en drogas, a lo mejor bueno, tantas cosas que puedo no especular, ¿verdad?
Por el hecho de la rebeldía y por querer hacerle daño o lo contrario a los papás muchos jóvenes creen que el daño lo hacen a otros pero al final de las cosas el daño se los están así se lo están haciendo ellos mismos. Sí, para todos los jóvenes que nos están oyendo en este momento quiero decirles una cosa, ¿eh? Serio, se los digo serio.
Si no lo vas a honrar así que digan ay este es mi papá y me siento orgulloso y que todos vean que estás orgulloso de tu papá no los hagas caer en ridículo a tus papás, no para nada porque eso es lo peor que puedes hacer ya que nunca se te va a olvidar, jamás. Así que piénsale, piénsale dos veces quién es el que te trajo al mundo y el cariño que te tuvieron cuando eras bebecito y todas esas cosas que seguro ya sabes.
Hola Gina y Nacho, quiero contarles algo, bueno soy Gaby, me pasó algo en casa de mi suegra, bueno yo la verdad primero que nada pienso que si existe el bien, existe el mal, ¿no? Debe de estar todo balanceado. Ya lo decíamos, sí.
Entonces una ocasión estaba en la azotea y vi un frasco de esos de comida de bebé con una cabeza de ajo dentro, un líquido y un papel, pues yo la verdad ni idea de qué era, pero le hablé a mi esposo y más le hablé porque dije, o sea por el coraje decir quién está haciendo estas tonterías, dijimos en ese momento.
Le hablo, se pone a buscar en internet y me dice, porque le pusimos así de cabeza de ajo con agua y le empezamos a leer que decía, es para separar a una pareja, tienes que dejarlo al ambiente, no sé.
Pues nos molestamos bastante, ¿no? porque como dijimos en ese momento, quién está haciendo estas tonterías, no nos espantó, nos molestó el hecho de que, ay quién está haciendo esto, pues ya se enojó, lo tomó, bueno antes dijo, yo le dije, no lo vais a agarrar, quién sé qué será y lo íbamos a abrir, lamentablemente no lo abrimos porque me hubiera gustado saber qué decía, pero dice, ay ya, él trae una pulserita de San Judas en su mano izquierda,
siempre la trae, de esas que son de cuentitas, que te regalan de cuentitas verdes con blancos, esa es una pulserita normal de plástico, y pues ya lo toma, ah bueno pero antes de eso dijo, ay ya, a mí mi San Juditas me cuida, lo tomó, bajamos enojados por saber quién está haciendo esas tonterías y nos sentamos en unas sillas de esas blancas, de esas de
taquerija, de esas blancas de plástico, este, tienen brazos, ¿no? entonces posaderas para los brazos y se sienta él en esa posición, justo recargando sus brazos con el frasco este en la mano izquierda y ya, sin movernos, yo estoy sentada en la silla de un lado, sin movernos, esperando a que entrara alguien de ahí, de la casa que viven ahí, para reclamar
¿no? decir, ¿quién está haciendo estas cosas? y de repente, así de la nada, de la nada, truenan la pulsera, o sea la pulsera sale embolando todas las cuentitas por la casa
y él y yo, la verdad es que nos quedamos asombrados, ¿no? porque, o sea, él no estaba haciendo ningún movimiento, de verdad, yo, yo lo juro, o sea, como dicen, hasta no ver, no creer, o sea, yo vi que él no estaba moviendo su mano, yo vi que él estaba sentado esperando, o sea, no estábamos haciendo nada, estábamos de hecho serios y molestos porque ¿quién estaba haciendo esas cosas? y tronó la pulsera, tronó, salió volando todo y yo le dije,
¿sabes qué? deja eso, eso debe de traer energía, le dije, seguramente la persona que lo hizo, pues lo hizo con energía, le dije, a final de cuentas, si creen en eso, la energía que le ponen, pues está cañona, ¿no? entonces, dije, ¿sabes qué? eso va a estar bien pesado, déjalo ahí y ya. Y pues ya, es lo que me pasó, la verdad, este, no sé si sea como
para que contárselo a ustedes, pero pues sí, ya después nos dimos cuenta, ¿no? que decía que era para separar parejas y no sé qué, pero pues, pues no sé, fue algo muy, muy extraño que me sucedió. Bueno, pues espero que estén bien, saludos.
Y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero, el Miedo Fond, cuál es cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano peluda. Hola, soy Javier Posa y te invito a escuchar la mejor información del espectáculo,
donde y cuando tú quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Controlar mi lengua no es el problema, lo complicado es controlar mi cara. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda. Continuamos con relatos y experiencias que tú nos quieres compartir y vámonos a otra más. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Emanuel Ramírez, a mejor conocido como Meño Ramírez. Estoy hablando de aquí de
California, de el valle de Coachella. Bienvenido Manuel. Se llama Thousand Pounds. Muchas gracias. Oye, ¿de dónde eres originario tú? Yo soy de una ranchería de Oaxaca. Bueno, ¿qué te parece que les mandamos un saludito hasta Oaxaca? Sí, literalmente a toda la comunidad que sea de los alrededor de Oaxaca, yo soy de un ranchito que se llama El Espinal. El Espinal presente. En una de esas alguien nos escucha.
Pues, ojalá que sí. De hecho, tengo tres anécdotas que me ocurrieron a mí, tres experiencias, el cual de una de ellas fue, pues yo pienso que, pues algo que también hasta el momento me enchina la piel, porque me tocó escuchar a la llorona y todo por el hecho de andar, pues como quien dice, echando novia, ¿verdad? A ver, cuéntanos cómo estuvo. Ese suceso me pasó cuando yo tenía alrededor de 16, 17 años más o menos. En ese pueblo que se llama El Espinal, todas las tardes, todas las tardes,
todos los chavales ocurrieron. En las canchas de basketball, en ese tiempo yo practicaba mucho lo que era la patineta o la bicicleta, el BMX con mis amigos. Y pues tenía yo a mi novia, ¿verdad? De esa noche, no exactamente, no me recuerdo la fecha, pero en esa noche que literalmente me tocó ver a ese personaje, o me fui con mis amigos y mi novia a una tienda que todo el tiempo, terminando de salir de ese lugar de las canchas, nos íbamos a esa tiendita. Entre Plática y esto
y lo otro se nos dieron cerca de las 11 de la noche. Yo vivía de un extremo o al principio del rancho y mi novia vivía hasta el otro extremo del rancho. Para esa hora ya mis amigos decidieron ellos irse para sus casas y yo pues fui a dejar a mi novia a su casa. Y pues entre Plática y esto y lo otro se me dieron casi la una de la mañana y yo llevaba mi patineta.
Literalmente en cuanto yo dejé a mi novia entrar a su casa, yo me regresé, pero en cuanto salía a la carretera principal sentía como que alguien me seguía, escuchaba pasos, escuchaba pasos cada vez más cerca y más cerca y cada vez sentía yo mi cuerpo que se debilitaba. Mi cuerpo me temblaba. Lo que hice fue que agarré mi patineta y me puse a tratar de correr lo más rápido que yo pudiera. Los perros como que me atacaban a mí, no atacaban al que venía
detrás de mí, sino a mí. Y empecé a sentir más pesado y más pesado y más pesado. La carretera pasa a mitad del pueblo está la iglesia. En cuanto yo pasé la iglesia vi que estaban dos personajes, era literalmente la novia y un novio, pero para eso ya pasaban la una de la mañana. En ese tiempo había dos muchachos que pues honestamente estaban declarados totalmente gays. Yo dije, no, pues son ellos.
Fue lo primero que pensé, no son ellos. Seguí normal, sino que cada vez que me iba yo acercando más a mi casa empezaba yo a escuchar gritos, pero gritos que desgarran el alma nada más de escucharlos y no hallaba yo la manera de cómo buscar ayuda en ese momento porque lo que yo quería era correr o alejarme de la persona que me venía siguiendo. ¿Eran gritos de dolor? No, literalmente eran como que no de lamento ni de dolor, eran gritos desgarradores. ¿De miedo?
Como de esquizofrenia. O sea, así, gritos literalmente como si una persona loca estuviera gritando. Noté que ya no tenía fuerza en los pies, me sentía mareado. En ese tiempo teníamos un perro que era el más querido de la familia. Le soleamos llamar el doggy porque pues era un perrito muy querido ahí. Ese perro no le gustaba para nada el aroma de alcohol ni de cigarro. Y yo borracho no iba. En ese tiempo todavía yo no tomaba. Cigarro, pues tampoco no. Hasta ahorita yo no fumo cigarros.
Pero el perro se ponía como que no le gustaba ese tipo de aromas. Se puso en un... Como que todos sus pelos se erizaron demasiado. Y por más que le hablaba y le chiflaba, no me reconoció. Y tuvo que salir mi mamá y un hermano, mi hermano mayor. Salieron y ya fue que mi hermano mayor lo calmó. Mi mamá me dijo, ¿qué te pasó? No me estoy sintiendo bien, dice. Y yo siendo moreno, ¿de qué color me habrá? Desde ahí ya no me sentí así como que sí, yo sabía que no traía nada bien.
Mi abuela vivía enseguida de la casa de nosotros. Mi abuela, en cuanto escuchó el ruido de los murmullos que teníamos nosotros, ella salió. Yo nomás escuché que dijo, mi hijito, ya vienen sobre ti. Ahí lo traes. Y me jaló para su casa y me empezó a poner cebollas envueltas en vendas en las manos. Y después de esa limpia, el perro que teníamos en la casa ya me dejó entrar a la casa. Pero yo aún así me sentía yo mal. Bajo a dormir, yo me quedé en la sala.
Y yo estando en la sala, escuchaba yo todavía los gritos, pero los escuchaba yo muy cerca. Y le decía yo a mi mamá, le digo, mamá, despiértate porque como que escucho que están gritando. Y ella me decía, ya duérmete, no hay nadie. Están gritando, mamá, es como el grito de una mujer y están gritando y ella me ignoró. Entonces, en ese momento yo dije, bueno, pues ya me voy a dormir. Me metí a mi cuarto y en cuanto yo estaba en mi cuarto ya le escuchaba, pero más lejos.
Yo los escuchaba cerca, los perros no ladraban. Y en cuanto yo empecé a escuchar porque los gritos los escuchaban más lejos, los perros empezaron a poner como locos. Unos lloraban, otros ladraban así como que enfurecidos y otros estaban así como que espantados. Y ya fue que me volví a salir de mi cuarto y en la pura esquina de donde yo tenía mi cuarto, en la pura esquina podía ver la esquina de la casa de uno de mis tíos. Y en esa esquina está un tipo como alcantarilla.
Y ahí vi clarito una mujer vestida de blanco con un velo enorme como la novia que yo había visto al lado de la iglesia. ¿La viste flotando? Sí, sí, sí, o sea, no le logré ver los pies, simplemente estaba como que en el aire con un velo muy expandido, o sea, demasiado grande el velo. No le miré la cara para nada porque estaba como que de perfil. No la pude ver haga de cuenta en mi cuarto, pero yo la vi en contra esquina.
O sea, ella estaba como de perfil viendo para la otra calle y pues le grité a mi mamá. Yo nada más es lo único que me acordé de que le grité a mi mamá. Me agarré gritándole mamá, mamá. En cuanto yo reaccioné nuevamente ya eran como las ocho de la mañana. Y ya fue que mi mamá me dijo, no, sabes qué? Yo sí escuché esos gritos total que sí hubo varias personas que sí lograron escuchar esos gritos que yo le decía a mi mamá que yo escuchaba.
Y en ese mismo día se supo que el novio de mi vecina también le escuchó pues echando novio ahí con mi vecina. Pero él sí dicen que sí la pudo ver. Y el muchacho tuvieron que llevar de emergencias al hospital porque él declaró que en cuanto la muchacha se levantó el velo, tenía la cara totalmente como carcomida. O sea, no tenía la cara, no la tenía completamente. Estaba como que entre carne y hueso. Yo volví a tardar tiempo para volver a recuperarme de eso, pero ahorita lo platico.
Y después de eso me volvió a suceder. Pero aquí ya en Estados Unidos, una situación también el cual mi papá, él sí, me llevó con una persona que me dijera, qué le está pasando a este muchacho. Yo no debería de estar vivo. Tuve un accidente muy fuerte. Eso fue en el, yo me acuerdo exactamente la fecha que fue, fue en mayo 18 del 2008. Sí, ¿qué pasó? Salí de trabajar, salí de trabajar y me fui a ver a mi novia.
Y acababa yo de dejar a mi novia prácticamente en su carro y en cuanto yo la dejé, tuve el accidente. Me, como, o sea, el carro se explotó. Literal, el carro explotó. Pero yo cuando reaccioné, yo estaba como, qué te puedo decir fácil, unos 40 metros del carro. Oye, entonces volviste a vivir. Pues sí se puede decir de esa manera porque el carro explotó. Yo estaba intacto porque yo desde un día anterior estuve trabajando 21 horas seguidas.
Aquí permíteme, tenemos que hacer una pausa, no te vayas por favor. El Miedo FON, mensaje de voz o de texto 55 21 93 59 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Oprimiré a los grandes, ayudaré a los chicos y levantaré caídos, atentamente, el brasier. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda. Manuel, nos decías que ese día trabajaste 21 horas seguidas. Algo que no es humanamente deseable.
Y después, ¿qué ocurrió? Bueno, ya yo saliendo de mi trabajo, pues me puse de acuerdo con mi novia porque ya pues quería yo invitarla a comer. De hecho, el accidente fue a las 4 de la tarde. Fui, fuimos a comer, todo bien, llegué, la dejé en su carro. A los dos minutos, en cuanto yo la dejé, a los dos minutos, donde me ocurrió el accidente, choqué y el carro se quemó. No sé quién, no sé cómo, pero yo estaba como a 40 metros del carro, intacto.
Lesión o nada, pero el carro estaba totalmente ya quemado. Hubo testigos que dijeron que vieron que una persona, una mujer vestida de negro, me había sacado del carro. ¿Una mujer? Me había sacado del carro. Mi papá, en cuanto yo le avisé, hey, papá, sabes que la situación así está y vente para acá porque estuve en accidente. Y lo primero que me preguntó, ¿con quién andabas? ¿Dónde estabas? No, pues nada más fui con mi novia, fuimos a comer. ¿Quién es la mujer que está arrestada en la patrulla?
No, yo dije a Angélica y yo venía ya solo en el carro. Cuando yo tuve el accidente, ya venía yo solo. No, dice, hay una mujer arrestada. ¿Quién es la que está en la patrulla? No, papá, yo venía solo. ¿En serio? Dice, ¿vienes borracho? No vengo borracho. El más ni siquiera pomea. Vamos. El oficial que traía esa patrulla y yo le pregunté, hey, mi papá dice que tienes una persona arrestada. ¿A quién arrestaste? Dice, no hay nadie arrestado.
Y mi papá fue, chequeó la patrulla, pidió que abriera las puertas y dice, te juro que yo vi que había una persona arrestada, una mujer. Y testigos también dijeron eso, que una mujer es la que me había sacado del carro antes de que se quemara. La chequez de eso me llevó con una persona que se dedica a leer cartas y como eso del esteril. Una mujer también que me leyera todo eso y todo lo que me dijo concuerdaba.
Pero sí me dijo una cosa que pues hasta ahorita honestamente yo pienso que sí es mi protectora la que me cuida. Me dijo, cierra los ojos y vamos a hacer este ritual así y tú me dices a quién ves la persona o la identidad que tú veas y dices la que te está protegiendo. Y Clarito vi en cuanto hicimos lo que ella me pidió, Clarito vi que era la santa muerte. ¿Tú eras devoto de ella? No, anteriormente no, ahorita sí. A partir de esto que viviste.
Sí, a partir de la situación de que el carro se quemó porque muchos... Fueron cuatro testigos diferentes que dijeron que vieron a la mujer que me sacó. No fueron cuatro personas que estaban juntas en el momento, sino que fueron cuatro personas que estaban en distintas posiciones. Y ya fue que la persona que me dijo las situaciones, que esto así, dice ella es la que te está cuidando. Y en cuanto sí yo seguí las instrucciones que ella me dio, vi claramente la imagen de la santa muerte.
Entonces desde ahí yo soy devoto de ella hasta la fecha. ¿Y por qué crees que te protegió? No tengo idea, dice, bueno lo que la señora me dijo es que ella escoge a las personas que deben de creer en ella. Yo no soy una mala persona, yo trato de, como quien dice, sí me gusta tomarme mi cerveza como cualquier otra persona. Pero yo trato de que mi trabajo, ser responsable de mi trabajo, cumplir con mi familia. Lo primordial es mi familia.
Yo desde que soy aquí, mis papás son primero, también mis familiares aquí que son cercanos, también son lo primero. Y trato de, pues, comportarme tal una persona normal y respetar aquí en este país. No soy una mala persona como quien dice que ande en drogas, honestamente no. Lo que viene siendo como que ande yo de pandillero, tampoco. Pero, pues, la señora me dijo, dice, es que ella escoge a las personas que quiere que sean fieles para ella.
Y hasta ahorita, desde que me pasó esa situación, está conmigo y yo la traigo tatuada porque sí me la tatué. Y han sucedido cositas que uno dice, no, pues, ¿cómo salí de este problema? No me lo esperaba y ya salí de ese problema. Ok. Ya son situaciones que, son situaciones que, que honestamente yo, yo sí le tuve como que ese agradecimiento a ella o le tengo ese agradecimiento a ella.
Porque antes del accidente yo no me consideraba yo como católico, pero tampoco no era yo de que ejercía yo el catolicismo tal cual lo requiere la, pues ahora sí que la católica. Y ahora ya te sientes. Mis papás, mi familia son católicos. ¿Dónde? ¿Te sientes más a gusto con esto que ahora tú practicas, no?
Honestamente sí, muchos dicen, no, quiero puro malandro o malviviente, pero no, o sea, es como que yo con ella, claro, yo con ella estoy, pero no por ella dejo de creer en Dios o las religiones. Yo por aquí me levanto o me voy a acostar, le doy gracias a ella, le doy gracias a Dios por un día más. Que me sigan dando trabajo y bienestar, salud y vámonos.
Muchos dicen que si le prometes algo a la santa muerte y no se lo cumples que se desquita con tus seres queridos esto y lo otro, créeme que yo hasta ahorita y espero que no me toque esa situación, pero hasta ahorita no. Yo puedo decir con qué entidad se supone que te quieres comprometer porque yo digo que la santa muerte es la santa muerte.
Muchos utilizan la santa muerte negra que para esto, que la santa muerte roja para el otro. No sé, solamente los que sí andan en malos pasos, solamente ellos sí saben que es mover distintas entidades a nombre de la santa muerte, o no sé. Pero yo, conmigo, en mi historia ella ha sido bien linda, me cuidó, ahora sí que como bien lo dijo hace rato, gracias a ella yo pienso que tengo otra vez la oportunidad de otra segunda vida.
Y hasta ahorita gracias a ella no me falta trabajo, gracias a ella también mi familia cada cada quince días, cada ocho días trato de estarles mandando para que también ellos estén bien allá, aquí también hasta ahorita estoy bien gracias a ella y a mi diosito también que no me deja. Muy bien Manuel, pues nosotros te agradecemos que hayas abierto tu corazón, tu experiencia y que hayas compartido aquí con todos los amigos.
No, pues gracias a ustedes Gina, Nacho, gracias yo, para serles honesto yo tengo quince días de haberlos empezado a escuchar. Ah, muy reciente. Sí, aquí en en California, sí, de hecho estoy ya escuchando capítulos ya muy muy anteriores. Precisamente hace rato estaba yo escuchando un capítulo desde el mes de febrero.
Entonces ya estamos poniendo al corriente, te damos la bienvenida. Sí. Y ya sabes. Gracias. Tratando de las noches estamos reunidos y siempre agradecemos que se unan cada noche más y más amigos, tú, quince días con nosotros y esperemos que sean muchos muchos años más. Gracias, gracias y de verdad a ustedes también que Diosito me los bendiga. Igualmente a mí. A mí también me da la fe de ser fiel de de la Santa Muerte y que mi Santa Muerte y mi Diosito también no me descuiden ni me abandone.
Me sigan dando salud, trabajo y para echarle la mano a los que merecen porque honestamente yo a eso vine de este país, echarle ganas, sacar la la familia. Pues a eso venemos. Y vaya que trabajas. Realmente se están portando mal. Sí, sí, sí, ahorita andamos trabajando en la jardinería y el calorcito ya se está empezando a poner bueno. Sí, ya lo creo también. Bueno, pues cuídate mucho, recibe muchas bendiciones y gracias por estar aquí. Gracias por su tiempo y que sigan teniendo mucho éxito.
Gracias amigo, hasta luego. Saludos. Buenas noches. Dice profe. Un fuerte abrazo. Sí mi amigo, que te vaya muy bien. Dice profe, la juventud de hoy en día no entienden razones. Creen que es obligación de los padres tenerlos en cuna de oro y solventarles todos sus caprichos. Sí, algo hay de eso, mi querida amiga. Y dice, cuando la fe es fuerte y uno pasa por situaciones que te ponen a prueba dolor, tristeza, enfermedades, etcétera,
es ahí donde se confirma la fortaleza hacia el señor y son mensajes que recibimos. Claro que sí, mi amiga, claro que sí. Hola, llenita. Tengo una historia, no sé si será espeluznante, pero sí deja de pensar. Resulta que aquí en Chile hace unos días atropellaron a una niña venezolana. Y ella en vez de arrancar para un lado donde no estaba la micro, arrancó hacia la micro, metiéndose entre un poste y la micro. La micro avanzó y le quitó su cabeza. Ay amiga. Yo sé que es muy horrible lo que pasó.
Pero la cosa es que ahora están saliendo videos en internet donde muestran que cuando la niña se acerca a la micro y pasa el accidente, sale como un humo negro de ella hacia arriba, como si fuera un fantasma, como si fuera un espíritu de ella. El video está en todas partes de YouTube. Pueden buscarlo como accidente de la niña venezolana. Ay amiga. En Chile. Y ahí ustedes van a ver como aparece un humito donde estaba ella. Claro que el video no muestra exactamente cómo sucedió.
Si no muestra una parte no muestra lo que duelen. Así que no deberían haberlo sacado de internet. Si lo encuentro yo se los voy a mandar cuando pueda. Y pedir oración por ella porque su alma esté descansando. Era una niña venezolana. Era muy bonita. Se veía bonita. Y eso, Llinita Alachito. Desde Concepción. Chile la Claudita. Hasta luego mi amiga. Y un fuerte abrazo hasta Chile. Con mucho gusto. Ay que fuerte. Que fuerte escena nos describió nuestra amiga.
Por lo que comentas a lo mejor ya se lo quitan de redes sociales. Sí porque ese tipo de material no. Bueno no sé porque a veces si los dejan en algunos fuertes así. Cañón. Y otros los quitan. Quién sabe, quién sabe. Pero ahí está. Ahí está el comentario de nuestra amiga Claud. Si tú quieres investigar. Ahí está. Lo importante aquí a destacar es que se vio que cuando ya murió algo salió de su cuerpo. Se habrá tratado de su alma. El alma de la pequeña. Está interesante ¿no lo creen?
Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo FON. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí en la mano peluda. Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast. Todos los secretos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com almacenamiento distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. RSS.com hacer podcast de manera fácil.
A mí lo que me revienta son los camiones. Atentamente el sapo. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos con todas tus experiencias. De este tipo de situaciones inexplicables. Pero aquí cada noche nos reunimos. Porque creemos que esto puede ser posible. Vámonos con más relatos. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Aurelio. Bienvenido amigo. ¿Desde dónde nos llamas? De Monterrey. De Monterrey, Nuevo León. Bienvenido. ¿Y qué nos quieres platicar?
Una cosa que me pasó hace mucho. Yo tenía unos 19 años. Me había enojado con mi papá. Y discutimos fuerte. Y yo acostumbraba mucho. Antes vivía como una tía. Y luego nos discutimos. Y le dije, no sabes qué. Ya me voy con mi tía. Y nos dijimos cosas. Yo nada bien enojado. Y luego en ese entonces había los secotaxis de acá en Monterrey. Y yo todavía había ocho. Yo me subí a la avenida donde yo vivo. Y le hago una parada a un eco. A un taxi.
Y era un mochito. Le hago la parada. Y cuando se iba a subir, veo que atrás del taxi hay una persona pero toda de negro. Y luego le digo al taxi, le digo, ¿qué onda compadre? Y dice, hay gente. Y yo me dice, no, no. Es una amiga. Siempre me acompaña. Siempre me conmigo. Pero yo no distinguí a la persona porque estaba toda de negro. Sí, toda cubierta de negro. Como si tuviera algo en la cabeza. Y luego yo me quedé conmigo. Y me dice, ¿qué onda? ¿Vas o no vas?
No, pues ya. Yo por el mismo enojo me subía al carro y iba sentado a un lado de esa cosa, esa persona. No sé qué sería. Pero yo no le podía ver ni el rostro ni el color de las manos porque llevaba como un esquizo guantes negros. Yo... No voy a estar en el camino. Iba a ser como una media hora de camino para llegar a la casa de mi tía. Yo traté de no hablar con el taxi.
Yo trataba para ver que entre el cartista y esa cosa que estaba... De hecho, esa cosa estaba atrás del cartista. No estaba a un lado, estaba atrás. Y nunca le acusaron, nunca dijeron las palabras. Yo me quedé con la espinita. Y apenas iba a tocar el hombro a esa cosa para ver si se destapaba la cara para ver que era. Pero me quedé a unos centímetros de tocarlo y se acordé.
Dicen que si tocas a la muerte, como si la ves, se te mueres, ¿verdad? Y yo dije, no, no vaya a ser que ese señor se acriete de la muerte y a él lo trae de arriba. Sí, como solo hice, me quedé callado hasta que llegué a mi destino con mi tía. Y en eso me dejó el taxi. Y esa cosa, el cartista, nunca... Nunca... No pasaron palabras.
No más el cartista, por aquí, por allá. Yo no me dejé acá, pero yo me necesitaba no más a decirle eso. Y ya cuando me bajé, mi tía estaba fuera. Bueno, estaba parada dentro del poche. Y mi tía se vio a la cosa de ese tío atrás como una persona, pero no más movía las manos. Pero tenía una capucha que le tapaba el rostro. No tenía rostro, se le dieron las manos.
Y los pies, como iba atrás de los cartistas, no se le disigna. Fue a ser que como pasaban las imágenes de la decimota de la muerte, ahí estaba. Y eso es algo que me pasó mucho. Y estaba, le platicaba a mis amigos y dicen que probablemente porque el señor era creyente. O usted qué piensa, qué pudo haber sido que lo había...
Pues es probable, mi amigo, es probable. La verdad es que... Se oye mucho ruido. No se puede saber con certeza. Lo importante es que tú saliste adelante de esta experiencia. Te quedó como de recuerdo, ¿verdad? Para que, pues, en cierto modo tomar precauciones porque tú mismo te contuviste de hacer alguna cosa, ¿no? Sí, sí, diga, yo, yo en esa noche estaba muy, muy enojado y yo pienso que a lo mejor por ahí va la bota, va a que... como un susto, va. No.
Pues, fue algo que les pasó. A nosotros nos pasó mucho y más o menos. Por eso entonces, bueno, esa es otra cosa que les pasó. Sigue a poco, claro. Sí, amigo, adelante. Una vez, más o menos a mes de unos 18 años, un último mío de... Era traineros, ya no te verás, ya sabrás que me invitó a ir a León, a paso a un viaje y acá nos cerré a León.
Y van por la carretera, ya venían, creo que ya venían de regreso. Y luego yo me quedé viendo así en la orilla, así como... en la carretera ya la gente miraba como cerro o no sé qué. Y yo le digo, ¿es que? A poco por aquel lado, por aquel lado pasa... hay una carretera, porque se miraban unas luces, dos luces. Dicen, no, son brujas. Ahí se me dijeron, no, no me quedo nada. No, no me quedo nada.
Y yo le dije, ay, que va, que son brujas, y yo, ¿de dónde vas a ver? Y se me dijeron, ¿de dónde vas a ver? Y luego, estaba con esta... y yo me le quedé viendo y se fueron acertando, pero una distancia lejos. No sé, kilómetros. Pues se miraban hacia lo lejos. Y ya cuando corré, ya iban bien cerca, ya iban a un lado del trailer.
Eran dos... dos bolas, pero parecían como dos, no de lumbre, como de luz. Como si fuera luz. Iban a un lado del trailer, aquí ya a la misma velocidad del trailer, y luego volteamos. Y dijo, mira, de este lado ya hay otra. Y ese lado que vive ahí, iba a otra. Y luego se fueron... se adelantaron, hasta donde estaba el trailer, a lo cuanto adelante también, no sé cuántos metros, 50 metros, 30 metros adelante de nosotros.
Y las bolas, a ver cuántas que se hizo una sola, y luego se hizo una sola, duró un momento hacia adelante de nosotros, y la agarraron así todos, hasta que se perdió... sí, hasta que se perdió, ya la perdimos de vista. Pero... era... yo no vi nada, ninguna persona, nada. Eran como bolas de luz. Pero las vi desde lejos, iban a un lado de nosotros, y luego se... se agarraron tres, desapareció otra, luego adelante se hizo una sola, y se desapareció hacia un lado.
Ok. O sea, como que... como que querían que las viera, ¿no? Pues yo digo que sí, porque si las vieron primero las vi desde lejos, y vieron como que ya estaban acostumbrados, porque me dijo era la pasí de primera. Son brujas, ¿verdad? Sí. Son brujas. Yo me quedé... yo nunca había visto eso, yo... ¿Y a él le dio miedo? No, no le dio miedo, digo como que ya estaba acostumbrado. Ya está curtido, ¿verdad?
Sí, pues siempre, todas sus vidas extrañeras, pues había muchas... muchas cosas. Y algo que nos pasó ese día, así nos paramos a costar una flor de palma. ¿Qué fue eso? Fuera, que hizo una flor de palma, a él le gustó mucho eso. Y nos estacionó el camión, y este... y ya se cuenta que había... caminamos, y había como un pechito, así entre la carretera, y luego nos asomamos como si fuera un cuarto, pero enterrado.
Ajá. Y dentro se miraba como una tipo... como una calavera de algo, como si hubiera alguien ahí... ahí este enterrado, ¿va? Sí. Y a mi tío dijo, ¡eh! ¡Vamos, vamos, vamos! Y le dijo, papá, vamos de ahí, pero no podía hablar sobre eso ya hace más de 20 años, no sé cuánto. O sea que cuando ocurrió eso, bueno, no había forma de tener las sospechas de que a lo mejor era un producto nuevo, no sé, se me ocurre decir, ¿no? Tipo un drone o tipo alguna otra cosa de la tecnología, ¿no?
Eran cosas completamente que no tenían explicación, ¿no? Sí, sí, o sea, era... este... por ti, cosas raras, ¿verdad? Que uno no conoce, no sabe qué son, por lo igual que dicen que cuando se mueren, pues se cruzan ya. Sí. Pero, quién sabe. Digo, esa sí me impactó bastante. Perfecto, mi amigo Aurelio. Pues muchísimas gracias por tus experiencias, y espero que no sea la última vez que charlamos. Sí, no, no, esto ya hablamos como unas dos veces.
Sí. Como digo, yo, casi desde morrío, me han pasado muchas cosas. Bien, amigui. Y pues tengo todavía bastantes, sí, bastantes que me han pasado así a familiares. ¿Qué? Al cuanto me vuelvo como diciendo a ustedes. Sí, sí. Perfecto. Y bueno, eso es todo para ustedes. Gracias. Y a todos los amigos, les digo, para que no oigan, porque mucha gente como que sí les perdió la pista al programa, pero aquí estamos regando la pista. Aquí andamos.
Eso es, mi amigo, te lo agradecemos bastante. Que tengas muy buena noche. Hasta luego, mi amigo. Muchísimas gracias por tu participación. Vámonos a la pausa y regresamos al Miedo FON. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Es mejor dar que recibir, atentamente, el boxeador. Sabiduría en las redes.
Porque conocemos de raíz a los especialistas, La Mano Peluda. ¿Qué tal? Buenas noches. Me da un gusto saber que todavía sigue funcionando La Mano Peluda. La verdad es que yo ese programa lo escucho desde que estaba jovencito. Lo escuchaba mucho con el señor este que falleció. Un joven. Una muerte medio extraña. Lamentable. Ya ve que tuvo un accidente automovilístico. ¿Sí? Recuerdo bastante bien la. La cómo se llama? Los diferentes capítulos que hubo donde engañaron.
Trataban de una persona que vivía en Estados Unidos, en California, creo que este estaba embrujado, que había vendido su alma al diablo, explicaba muchas cosas. Yo quisiera saber qué pasó con esa persona. Sé que después de que lo volvió a entrevistar, pasando muchísimos años después, fue como en una trajinera o algo cerca de sí de ahí. Y a los días este Juan Ramón Sáenz fue cuando falleció. Quisiera saber si hay algo más de información de eso.
Y pues bueno, unas felicitaciones a ustedes que continúan con esta labor. Gracias. Me gustó saber que después de que yo estaba casi primaria, secundaria, ahorita que ya tengo casi 40 años, sigue el programa al aire. Ay, amigo, pues mira, la verdad es que este tema en particular sí nos prende como mecha, ¿no? Porque sabes una cosa. Bueno, si te digo la verdad, ¿vas a dejar de seguir ese canal donde viste esa información? Fíjate, después de tantos años.
Porque es obvio que es una gran mentira. ¿Y sabes algo, Gina? A mí me salió alguna vez ese video, lo que no quisieron decir de la muerte de Juan Ramón, y en la miniatura un coche chocado así. Qué bárbaro. Yo digo, ¿por qué no respetan ni siquiera ese momento, no? Y obviamente las personas que están enteradas, como todos ustedes que son seguidores de La Mano Peluda, que no se han perdido la huella, pues saben que eso es absolutamente falso. De entrada, la triste muerte de Juan fue en un hospital.
Y no que llegó de emergencia, ¿no? Estuvo varios días internado. 10 días. Estuvo varios días batallando por su vida, pero no por un accidente automovilístico. Qué caray. Y además estuvo en el hospital con una enfermedad que ya tenía el antecedente, no de un mes, sino de un tratamiento y un seguimiento médico de años. Entonces, ahorita en las redes sociales se da mucho eso de inventar para sacar videos y entonces atraer seguidores.
Pero te voy a decir una cosa, y lo malo no es eso, Gina, de que caigan con el cuento, caigan con el gancho una y otra vez. También La Casa de Fidel, dicen unos muchachos, porque yo lo vi, dicen unos muchachos que hacen recorridos en La Casa de Fidel. Y no es cierto, esa no es La Casa de Fidel. Es que ahí está el dibujo, pues lo habrán hecho ellos. ¿Por qué sabes una cosa, Gina?
No sé qué es más triste, si que haya personas que se atrevan a hacer eso, sabiendo que alguien, no digo solamente yo, porque muchos estamos enterados de la verdad, que alguien los va a desmentir.
No sé qué es más feo si eso, o que alguna persona que ya notó que lo engañaron, que ya se enteró que fue engañado, como un chinito dicen por ahí, que lo engañaron gachamente y siguen en ese canal siguiendo sus publicaciones cuando saben que, pues, son objetos, o sea, caen en las redes, caen en una trampa. No sé, ¿qué piensen ustedes? Es lo que digo yo, además, no dejar descansar a Juan Ramón y a Robé, ¿no? Inventando cosa tras cosa.
Nada más así, bueno, como decimos aquí en México, los jóvenes, chale, como decimos los jóvenes, oye, ¿qué onda con eso? No, no, no, no puede ser. Pero lo más importante es que ya te uniste aquí al programa, y dices, ¡ah! siguen transmitiendo, sí, el marzo, 28 años, y para adelante con todas las experiencias que tú nos quieras contar.
Ok, muy bien, dice por aquí, este, Regi Beris, mi mami dice que alguien la operó y dice que ese algo le enseñaba todo su cuerpo y el daño que tenía en el hígado, y después sintió cómo le quitaron algo, y le dijeron que ya estaba bien, después fue al doctor y le dijo al médico que ella ya estaba curada, y la doctora le dijo que no se emocionara, que tenían que hacerle algunos estudios, y los resultados, ¿qué crees? Fueron buenos, y salió que en realidad estaba curada.
¿La sanaron mi amiga espiritualmente? ¿Qué onda? Increíble, mi querida Regi Beris, increíble.
Queridos Gina y Nachita y familia Piedomaniaca, les voy a contar de personas que vieron objetos volar, cosas así en sus casas, o algo así, de un señor que dijo que se le había elevado un plato, no sé, entonces yo recordé, porque este fin de semana estuve en Texas visitando a dos de mis hijos que viven allá, entonces cuando mi hijo se fue en la noche, salí a encaminarlo para su carro, que ya se iba, entonces él se fue, nos despedimos y todo, entonces yo me quedé contemplando el cielo,
porque se veía muy bonito, muy despejado, y aquí en Georgia es muy raro poder mirar el cielo, porque la gente que está aquí no me dejará mentir que con tanto árbol no se puede apreciar en la noche el cielo, tienes que estar en un lugar que esté totalmente despejado.
Bueno, entonces llamó mi atención algo muy brilloso, y yo me quedé viendo, pues dije, qué estrella tan grande, pero al momento que yo me quedé viendo se movió, acá ahí dije yo, es un avión, pero se me hizo raro porque se movió muy lentamente, y un avión cuando va moviéndose, pues no para de moverse, y ese se quedó como suspendido, y no dije, ya estoy viendo visiones, entonces seguí contemplando y porque se me hacía en serio muy bonito
la brillantez que tenía, tan hermosa, entonces yo dije, estoy alucinando, no se haber movido, pero cuando yo encaminaba unos pasos a la puerta para meterme a la casa, volteaba y me di cuenta que la miraba en diferentes dirección, dije, no, estaba de aquel lado, qué pasó, pero pues me quedé con la duda, y cada que volteaba se quedaba estable, pero no sé si cuando yo me movía, o no me movía, me movía apenas unos centímetros y volteaba por la curiosidad de seguir viendo,
y veía que estaba en otra dirección, no muy lejos, pero casi a la misma dirección, pero en diferente lugar, entonces al día siguiente me quedé con la curiosidad, y el día siguiente yo salí a buscarla y no, ya no la encontré, dije yo, cómo puede ser si una estrella, digo, siempre sale en el mismo lugar, o a menos que esté equivocada, verdad, o no sé, será diferentemente por las estaciones del año, pero bueno, les quería contar eso, que tenga un bonito día, un abrazo desde Atlanta, Rosy Suárez.
Rosy, mira, dice, me quedé entrelazada, sí, un avión lleva una velocidad constante, no es que la esté cambiando y que la puedas ver de diferente manera, a los amigos de Atlanta vieron también algo extraño para que se reporten, y bueno, hablando del tema de hoy, la mayor parte del conocimiento sobre la magia que surgió en Europa y América, se dice que viene originalmente de la magia del Oriente, específicamente la árabe,
que a través de traducciones y también de modificaciones, se asoció con el conocimiento del occidente, y esta es la manera en que surgió el conocimiento de distintos símbolos mágicos, entre ellos el que hoy les comentamos del Dramastafir, entre estos símbolos que trabajaban, ya sea en pro del amor, la fertilidad, la batalla, entre otras muchas cosas, las experiencias de realizar estos símbolos en uno mismo varían según la persona,
aunque la mayoría coincide con descansar muy bien a pesar de dormir pocas horas, esto se asocia con soñar lo que uno más desea desde lo más profundo de su corazón, y entonces ahí tú vas a descansar y a tener un sueño reparador, también en poder recordar estos sueños ayuda muchísimo a que tú te amanezcas con otra actitud, tú crees esto, ya que la mayoría de las personas luego de despertar no recuerdan lo que soñaron, todos soñamos tres, cuatro, cinco episodios, pero no lo recordamos en la mañana,
de esta manera el hecho de soñar algo que tú deseas y que te sientes cómodo, feliz al despertar, entonces se dice que vas a tener un sueño muy reparador, pero además una actitud muy positiva, y si esto fuera real y posible Nacho, este símbolo mágico que te ayuda a soñar lo que deseas, sería maravilloso. Así es, sería algo que todos quisiéramos, ¿verdad? Todos desearíamos tener para soñar, qué cosas... Imagínate que te programaras Nacho, hoy sueño...
Con esto, visito a mis papás que ya murieron, hoy voy a viajar a Londres o a París, no sé. Y nos vemos mañana, muy, muy bueno. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros, que tengas muy buen sueño y reparador, y además te esperamos mañana con más relatos de Los Ove Natural. Que descanses, que Dios te bendiga, soy Gina Avilez. Y yo también me despido, soy Ignacio Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos estupendas historias.
La mejor de las noches, y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en... La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Forula.
