La Mano Peluda Viernes 14 de Julio de 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Viernes 14 de Julio de 2023

Jul 15, 20231 hr 42 min
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Transcript

grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirímpico, espíritu de bruja en el mundo. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es, y aunque conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de la que se llama la Mesa de la Mesa, es la que nos ha hecho la gente. Para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés, y que gusto que estés esta noche con nosotros.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, bienvenidos sean a este programa, donde vamos a platicar, ya lo sabes, de lo increíble y también de lo sobrenatural, porque de lo que es natural, en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos vamos a dar inicio a una noche... de tormenta. Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55 52 79 22 91.

La página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros utilizando todas las vías de comunicación. Y para eso, anota nuestro Miidofón, guárdalo en tus contactos, es el WhatsApp, 55 21 93 59 26 55 21 93. Ahí te estamos esperando. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana, que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlán, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia. Bienvenidos a esta noche. Espe-luz-nante. Determinar cuando existe alguna actividad poltergeist puede ser inquietante y además difícil. Aunque es un fenómeno bien documentado con muchos casos reales, es relativamente raro.

Pero, ¿cómo saber si podría haber actividad poltergeist en tu casa? La mayoría de las veces, uno lo sabría porque es una situación fuera de lo común y bastante obvio. Sonidos, movimientos, olores de origen desconocido son los principales signos. Ruidos extraños, objetos moviéndose sin caso aparente, golpes en la pared y otros efectos similares. Estos fenómenos a menudo se asocian con la presencia de espíritus o energías inquietas.

Y hoy te vamos a comentar algunos ejemplos de las características más comunes cuando hay una presencia del tipo poltergeist a actividad paranormal. ¿Qué te parece el tema? A mí me suena muy relevante y te voy a decir por qué. En muchas ocasiones hemos escuchado que mueven objetos, que algunos muebles son quitados de su lugar o los pasan a otro, que se escuchan tronidos. Vaya, sonidos impactantes. Pero ¿de dónde vienen? ¿Quién los provoca? ¿Por qué son producidos?

Es más, ¿alguna vez se ha caído algún objeto sin que nadie lo moviera aparentemente? Queremos escuchar tu punto de vista y también desde luego que nos regales tu comentario. Ya tenemos aquí la línea, relatos y nos vamos a ir hasta Ecatepec en el Estado de México con Víper. Buenas noches, ¿cómo estás? Hola, ¿qué tal? Buenas noches. Mi nombre es Vyper. Saludos desde la Ciudad de México. Me gustaría contarles un relato.

Adelante, estamos todos dispuestos a iniciar con esta noche de experiencias sobrenaturales. Muy bien, mira, el relato fue basado en la vida real. Yo me dedico a cantar música en inglés y colaboro con varios amigos que son de Estados Unidos, rap en inglés, trap. Y pues mi vida ha estado dedicada a la música y conozco así muchos artistas que me han apoyado y todo. Pero durante el transcurso de esta vida que yo llevé, pues mis amigos se vendieron al diablo, ¿no? Oh, hicieron un pacto.

Pone en altares, ponen una ofrenda en cada evento que ellos van y cantan y pues simbolizan mucho así al diablo, ¿no? Y pues yo nunca tuve nada que ver en esto. Yo siempre, pues yo siempre, pues nunca di mi alma, ¿no? Para obtener así dinero, fama, ¿no? Sí. Entonces, tuve una experiencia una vez yo llegando a casa, aquí a casa, yo llegué así a mi recámara, llegué muy tranquilo, estuve tomando unas cosas porque tenía que ir a grabar al estudio.

Entonces yo tomé asiento así en la esquina de mi cama y estaba con audífonos, escuchando música así en inglés, pues igual, ¿no? De la demás gente que canta igual, ¿no? Y de pronto yo me empezó a doler la cabeza, se me subió mucho la adrenalina así exageradamente y sentí mucho miedo, sentí como ganas de llorar, sentí así mucho miedo, sentí así como que algo malo me iba a pasar, sentí que algo me iba a suceder o que algo en mí, pues, se iba a ir, ¿no? Para siempre.

Entonces yo empecé a, este, así a escuchar como que un gruñido así muy feo, pero no lo escuché así en mi mente, o sea, lo escuché así fuera del mundo, así como que muy grande, así en mi cerebro, como que algo feo se estaba acercando. Así como un gruñido así de un demonio así feo se escuchó. Sí. Entonces se empezó a acelerar mi corazón y se me subió mucho el miedo y empezaron a sudar las manos, empezaron a sudar de la cara, empecé a sudar así del cuerpo y todo eso.

Y así de repente empecé, este, pues a escuchar, ¿no? Como pues el diablo me estaba ofreciendo, me quería quitar el alma. Pues tú entiendes, ¿no? Cuando tú estás en esto de la música, pues llegan muchas propuestas, ¿no? Sí. Entonces pues se alcanza a escuchar que el diablo me ofreció dinero, me ofreció los lujos, yo no hice ninguna invocación, no traté de invocarlo, yo en ese momento no, no tenía pensado que iba a suceder eso.

Y al momento pues me sentí así, me quité los audífonos y empecé a sudar. Pues sí, yo la verdad yo creo en Dios, yo pues jamás vendí mi alma al diablo, pero pues yo no creía en esto, ¿verdad? Yo no soy una persona que crea mucho en estas cosas. Sí. Pero pues sí es una experiencia esa y en otra ocasión también sí el diablo se ha intentado quitarme el alma, pero yo jamás he accedido.

Oye, aquí por ejemplo tú has tenido contacto con estos temas por tus amigos, tus compañeros de trabajo, que dices que ellos sí han hecho algunas prácticas, ¿tú has estado presente en ese tipo de actividades, ofrecimientos, ocultos que han hecho? No, no, no, o sea ellos van a los eventos, a las fiestas a cantar y en el mismo este evento ponen un diablo como de madera sentado en una ojilla y le escupen vino, ponen una botella y le escupen así vino, se lo toman y se lo escupen.

O sea es como, pues son devotos al diablo, pero yo nunca fui devoto a eso. ¿Ellos nunca te han invitado?

Ah no, sí he ido a los eventos, pero antes de que yo fuera a esos eventos me pasó esto, mucho antes de conocer así a varios amigos, eso lo vi apenas en eventos actuales de la actualidad, pero eso me pasó a mí y yo no sabía cómo era lo de un pacto con el diablo y yo pensé que eso no existía porque yo vi que varios artistas que fueron violinistas o muy famosos, dieron su arma al diablo para tener fama y dinero y yo no, ¿qué crees que sí? yo no accedí. ¿Y si existe eso? ¿por qué?

Pues yo pensé que no existía, yo pensé que era mito o así, hasta que me sucedió, me la creí. No, pero tú te resististe. Pues no sé, no es que sea de burla, pero sí me quité los audífonos y busqué de Dios rápido porque yo no quería, porque me quería quitar mi alma a la fuerza. Sí, no te querías comprometer, ¿no? Pues sí, más que nada no me gusta de ver el alma, porque yo creo que en el mundo vives una vida y yo creo que cuando ya no tienes tu alma ya no disfrutas ni lo que tienes.

Exacto, y esto te ha ayudado a que tengas una vida tranquila, pero permíteme, Viper, vamos a ir a una pausa y regresamos contigo. El Miedo Fon La mano tenuda Aquí estamos platicando con Viper que dice yo pensé que esto no existía, no solamente la de las películas, pero los pactos y la presencia y el enemigo que se pueda acercar es real y puede estar más, más cerca de lo que creemos, ¿verdad Viper?

Sí, claro, sí, yo eso lo llegué a ver en testimonios de la gente que ya tiene mucha fama que ha vendido su alma al diablo para tener lo que tiene hoy en día, ¿no? Y cuando empiezas a entrar en esto del negocio de la música es cuando más te busca al diablo, ¿no? para que puedas tener más éxito, pero sí es real, yo no lo creía, la verdad es que yo no creo en esas cosas, pero hasta que no me pasó no entendí, ¿no? como que fue un, pues sí, como que una experiencia para creer, ¿no?

Claro En que todo esto es real y sí existe, ¿no? Como dicen hasta no ver, no creer, ¿no? Pero definitivamente es mejor ir paso a pasito con logros y méritos propios a quererse enganchar con algo que después te va a cobrar, las consecuencias son muy caras. Ahora amigo, te quiero preguntar algo, desde tu punto de vista, si has notado que a esos amigos tuyos que hacen estos cultos, estos rituales antes de actuar, ¿les ha funcionado el pacto?

Sí, sí les funciona, porque pues tienen videos en brevo, tienen mucho dinero y fuera de esto pues la gente le gusta mucho la música que ellos cantan, pero pues también están metidos en mafias, en cosas así, ¿me entiendes? Entonces pues se dedican al mal, tú entenderás que la gente que cree en el demonio se mete a los negocios chuecos y se mete a todo lo malo.

Claro Sí, pues es música que cantan de mujeres, dinero, de cómo vendieron su alma al diablo, pues es lo que dicen en las canciones, hay varios artistas de la actualidad que podemos escuchar hoy que venden su alma al diablo por un par de públicos.

Claro, hoy nosotros te agradecemos que hayas dado esta experiencia que tuviste porque alguien más que nos esté escuchando y que puede identificarse, pues que lo piense dos veces y que se siga mejor por el camino de la derecha, que tengas excelente noche. Sí, claro, solamente quería saludar a la ciudad de México, me pueden buscar en YouTube como Vipermoney a mi, el primer éxito que lanzé es Lamborghini, son canciones en inglés y me gustaría que las escucharan todos.

Bueno, vamos a darle una vuelta. Y tendría otro relato, pero después, eso fue de niño, es un poco más fuerte el relato, pero eso lo quisiera contar. Después muchas gracias por atender mi llamada. Gracias a ti, excelente noche. Muchas gracias, hasta luego. Hasta luego mi amigo, pues tú qué piensas, serías capaz de hacer un pacto y entregar todo por el éxito, la fama, el dinero, serías capaz de hacerlo. Gina, Nacho, buenas noches. Hola, soy David Rivera. David, buenas noches.

Un saludo afectuoso a todos los peludos maníacos, perdón. Igualmente. En esta ocasión les voy a compartir un relato de cuando yo trabajaba de guardia seguridad. Ok. Bueno, pues corrían los años, qué serían. ¿Qué pasó? Se bajó. A ver, algo pasó ahí con el volumen de nuestro amigo, vamos, espera. Estaba yo trabajando. Se puso muy opaco. Acá por Escaposalco, una fábrica.

Bueno, resulta que ahí éramos tres compañeros por turno, de la caseta, el interno que le daba rondines a toda la planta y el monitorista, porque había mucho, bueno, un poco de tráfico de carros grandes, Trailer, Thornton. Bueno, resulta que esto fue un sábado, pues la noche, ya el personal ya se había retirado y pues nos quedamos nosotros tres nada más. Como que está lloviendo. Hicimos el rondín, los tres juntos, porque ya no había nadie de personal.

Hicimos el rondín, regresamos y me dice Marcos, el monitorista, bueno, se le llama el Metro, el monitorista. Dice, ¿qué cenamos? Dice, unos tachitos aquí en la esquina, sale. Fueron ellos dos y yo me quedé solo. Regresaron, comimos. Trajeron un refresco de cola grande para no decir Marcos. Bueno, comimos muy a gusto. En eso se oye en el almacén un fuerte golpe y pensamos, los tres casi casi lo mismo. Se cayó una estiva de cajas, es que luego las estivaban mal.

Mañana la checamos, mañana es domingo, mañana no hay nada, tenemos todo el santo día. Y dice el otro compañero, dice, no, ayer no había nada, mañana yo no quiero hacer nada, yo quiero dormir, quiero descansar. Fui, prendimos las luces, nada, estaba intacto todo. Todo acomodado. Llegamos, eran tres pasillos, pasillo 1 hasta el 4. Pues nada, cerramos el portón, un portón grande, alto. Cerramos el portón y se oyó, tac, tac, tac, tac, tac, que tocan el portón.

Y nos quedamos viendo los tres, pero como siempre, no hay nadie, volvimos a abrir y nada. Dicen, no, sabes qué, aquí hay un cuate que está jugando con nosotros, nos quiere distraer. Entonces, se quedó el otro compañero, Pedro, se quedó en caseta. Y mi compañero y yo le dimos una recorrida, yo le dije, no, si nos quieren distraer, pues vamos a... Digo, mira, tú te vas por el lado izquierdo, yo por el derecho, peinamos los pasillos y ya. Pues nada, qué raro.

Ya volvimos a cerrar, llegamos a caseta y no es el compañero, dice, qué, qué, qué pasó. No, pues nada, no, nada, no hay nadie. La barra, pues estaba muy alta, eran como cinco metros más o menos. Imposible que se, que se brincaran porque estaba electrificada. En eso otra vez se oye así, pero ya como tablas, como si arrastraran las tarimas y todo eso. Bueno, no como las arrastran, sino como que las dejaban caer.

Sí. Y dice, este, Marco, dice, no, sabes qué, ya, a la, quién sabe qué, deje una grosoría. Ahora sí, vamos a ver, a ver de qué se trata. Oímos ustedes otra vez, pues nada, las tarimas intactas, no, no, no, no había nada. Dice, no, sabes qué, o sea, aquí hay un ente, un ser o no sé qué, un fantasma aquí. Pues empezamos a, a rezar. Está metiendo interferencia. Pues nada más lo que sí oímos, un viento así como, como en las películas de terror así. Pero un viento así rápido.

Y dice, ya ves como si hay algo, cerramos. Volvimos a escuchar, pero ya no abrimos, ya nada, ya nos concentramos en caseta. Y hasta el otro día. Pues, pasan muchas cosas, viene a Nacho en, en las, en las fábricas, en las escuelas, en los hospitales, no se digan. Más adelante les comparto otro relato. Sí, claro. Cuando, pues estuvimos aquí en la, en la, en la clínica treinta, en la treinta y cinco. La treinta es la que está sobre Plutarco.

La treinta y cinco está aquí en la calle siete y en la veinticinco. No, pasan cosas muy canijas, si verás. Bueno. Pero bueno, será en otra ocasión. Perfecto. Un saludo apetoso, Gina, Nacho, a todos los compañeros que escuchan la mano peluda. Sí señor. Un abrazo, gracias. Hasta, lástima que se haya mucho ruido, pero bueno, sí se alcanzó a entender, ¿no? Claro, y objetos también en este tipo de lugares que se desaparecen y que vamos a ir a pegar también al tema del día de hoy.

Dejas tu juego de llaves o tu teléfono celular en el lugar donde siempre lo pones, te das la vuelta y un minuto después ya no está. ¿Dónde está? Tu familia, tus amigos, los compañeros del trabajo buscan por todas partes, no lo pueden encontrar y más tarde, a veces días después, el objeto reaparece en el mismo lugar donde siempre lo colocas. Correcto.

O lo que es más extraño, luego lo encuentras en un lugar en el que jamás lo hubieras puesto, como por ejemplo en lo alto de un estante, en una caja de zapatos, en algún otro lugar donde nunca lo pondrías y esto se conoce como el fenómeno del objeto que desaparece. Guau, sí, es cierto y a todos nos ha pasado por lo menos alguna vez, estoy seguro, estoy seguro.

Luis Alfonso Esparza, bendiciones, dice mi amigo, saludos Gina y Nacho, para todos un abrazo, gracias mi querido Luis Alfonso, Benji Pimentel, saludos cordiales desde Monterrey, México, saludos Gina y Nacho, vengan. Un saludo para el chino Pineda de Urideo Guanajuato que también está escuchando el programa, Katia Romero como siempre también bien puesta aquí cada noche y más relatos, claro que sí.

Claro, a ti te da miedo el fenómeno del poltergeist, vamos a suponer que estás en tu casa y de repente empiezas a escuchar que caen uno tras otro los objetos, en muchas ocasiones es en la cocina donde hay pues que los sartenes, que las cacerolas que hacen muchísimo ruido y vas todo espantado y ves literalmente que va volando, ahora, ¿eso es real o es producto de las películas estas de ciencia ficción?

Ahorita lo seguimos comentando y tenemos más relatos, buenas noches, te vamos a presentar y luego nos vamos a ir a una pausa, ¿cómo te llamas? Lorena Lore, ¿tienes altavoz o manos libres? ¿Cómo, perdón? ¿Tienes altavoz o manos libres? ¿Por qué no se oye del todo bien tu llamada? Sí, altavoz, es que aquí hay música, déjeme va y ya esté. Ah, ok.

Para que la escuchemos perfecta, nuestra amiga, lo ideal es que, a ver, vamos a esperar unos segunditos, más vale esperarnos unos segunditos y es que la llamada se escuche claramente y podamos saberlo. Lo más claro que se pueda, ¿verdad? Porque a veces. A ver, ya está bajando. Ok. ¿Ya? ¿Ya se escucha mejor? Sí, mucho mejor. ¿Desde dónde nos escuchas? Este, de Toluca. Ah, perfecto, Toluquita. Y ¿qué nos quieres contar, Lore?

Este, bueno, me han pasado varias cosas y este, bueno, una de ellas es este. A mí antes de que inicia, antes de iniciar tu relato, vámonos a la pausa y después ya no te interrumpimos, ¿te parece? Sí, está bien. ¿Y qué te parece? Bueno, es que es muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy, m, evening. Sí, está bien. se temblar, correr, gritar y sudar.

La mano te duda. Te tenemos tu atención. Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúncete con nosotros, somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos.

El día que me convierta en ser de luz, voy a electrocutar a varios indeseables. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano te duda. Ahora sí todos dispuestos a escuchar a Lorena desde Toluca. Empezamos con tu relato. Sí, bueno, este cuando yo era una niña, este donde vivía con mis papás, este vivían varios tíos. Entonces, una noche, este llega mi tío a tocar la puerta del puerto donde nosotros vivíamos. Y este llega con la biblia en mano y una veladora.

Y mi papá le dice que qué está pasando porque como bueno, ahí en la casa teníamos gallos. Dice los gallos están este canta y cante y este pero un canto muy feo, no? Y este y total dice mi tío que su esposa está este pues que no es ella, no? Estaba levitando en su cama y hablando este con voz de hombre. Y este entonces mi papá sale y este y si vea vea a la esposa de mi tío que está hablando con voz de hombre. Y mi papá le empieza a decir que qué quiere, que qué hace ahí.

Y entonces este esta persona en el cuerpo de mi tía le dice que está buscando este que está buscando el camino, no? Y no nada más era esa persona que había poseído a mi tía, sino que eran muchísimas personas eran mujeres, niños, este eran varios migrantes al parecer que habían muerto al querer intentar pasar el pues sí la frontera. Entonces empezaron a escuchar muchos niños y como el techo de ahí era de lámina empezaron a escuchar cómo caminaban las personas llantos de niños.

En mi casa este mi mamá cuenta que nuestra cama se empezó a mover así que empezaba a temblar la cama. Y este y ya pues total fueron por el padre y de la iglesia de ahí del pueblo y el padre no creía, no? Me dijo, papá, le decía es que así pasó esto y no creía hasta que fue y hasta el padre le dio miedo porque pues dice que sí se sentía una vibra muy fuerte ahí, una vibra mala y. Oye, pero supieron por qué estaba de esta manera? O sea, no fue de en este momento Levita, ella hizo alguna práctica?

Sí, sí, ella este al parecer ese día que pasó todo eso mi tío la encontró con libros de brujería y velas junto con su otra hermana junto con una de sus hermanas de la señora. Ah, ahí está el origen. Sí, ese día la encontró, entonces pues ya por la noche pasó todo eso que les cuento. Y luego.

Entonces, este ya fue el padre y pues no pudo hacer mucho y este y a esa tía la trajeron aquí a Toluca y una tía fue que empezó a comunicarse con este señor y este y pues ahora sí que el señor se le metió al cuerpo de la tía de la otra tía que estaba hablando con el señor. Este señor quién era? Era era un señor que había muerto este en la frontera. Ella sirvió de canal. Sí sirvió de canal y se le metió a ella. Como perdón sirvió de canal y se le metió a ella. Exactamente.

Entonces, ella habló con él y este le dijo que era lo que quería. Entonces le dijo que ella necesitaban encontrar la luz él y todos los que pues los que estaban con él, no? Que habían fallecido sí. Ajá y este entonces pues se le le hizo una misa, se le no sé qué tanto le hizo mi tía la verdad. Y ya este pasaron así varios días que estuvo el señor este dentro de de mi tía hasta que ya ya este se fueron. Pero sí sí estuvo sí estuvo algo fuerte eso.

Fuertísimo y hablar de limitación son palabras mayores. Sí sí. Pero ahora esas características ese fenómeno que se presentó mi amiga no suele ser de un espíritu que está perdido que está atrapado sino más bien hay una energía muy negativa de por medio. No lo sintieron así? Este sí pues de hecho cuando fue el padre es lo que dijo no que es o sea la energía se sentía muy mala porque le como le cuento que los gallos estaban cantando pero al otro día amanecieron con el pescuezo tronado pues.

Todos muertos? Sí todos los gallos se murieron. Era fuertísima esa energía yo creo que ahí no se trataba de alguien que quería dar un mensaje imagínate nada más. No. Sí este pues bueno se quedó aquí cuando cuando vinieron a Toluca para sacarle al señor lo que traía. Sí. Pues ya este pues le digo pasaron unos días y hasta que ya se se fue. Ok y ya tu y la era tu tía verdad. Sí. Volvió la normalidad. Ella no se acuerda de nada. Todo ese tiempo es como si hubiese estado dormida.

Exactamente ya no se acuerda de nada. Y afortunadamente fue rápido todo este proceso verdad o sea no fueron muchos días. Sí no fueron muchos días fueron como dos semanas más o menos. Ajá. Ajá. Vaya pues es que hay personas que han pasado hasta dos tres años con el problema y la familia no sabe qué hacer y el cuerpo del quien está teniendo ese tipo de manifestación pues se deteriora comienzan a adelgazar y bueno para qué te platico verdad. Muchas cosas muy terribles.

Sí pues así es la vivencia que tuvimos en mi familia. Oye y la otra tía que jugó a las cartas no le pasó nada. No o sea la tía que tenía el libro a la hermana de mi tía la esposa de mi tío. Ajá. No a ella no le pasó nada nada más a esta tía. Como lo hicieron en la casa donde vivíamos. Ajá. Ajá supongo que se quedó ahí todo. Ajá. Y ya no hubo consecuencias para los demás habitantes del hogar. Este pues nos fuimos también un tiempo este de ahí sí.

Sí. Sí el padre iba a bendecir todos los días la casa. Ajá. Sí. Hasta que se pudo salir adelante de esa situación. Eso ya tiene mucho tiempo que ocurrió. Sí eso ya tiene como unos 15 años más o menos. Sí ya. Y nunca se les va a olvidar. No no no es algo que no. Y de hecho a partir de ahí pues han pasado como varias cosas en la casa también. No es como el único suceso que ha pasado ahí en la casa. Oye pero tu tía ya está bien actualmente. ¿Cómo perdón? Tu tía ya está bien actualmente. Este sí.

Sí ella está bien. Ella vive ya hecho en otro lado. Ajá. Y se separó de este tío porque al parecer este hacía trabajos como para mi tío. O sea mi tío no sabía que hacía esos trabajos. Ajá. Ajá. ¿Y eran para él? Sí. ¿Tu tía se los hacía a él para qué? ¿Para que no se fuera o qué? Sí se los hacía él para que no se fuera y le diera todo el dinero. Ah. Lo quería dominar a través de la brujería.

Sí. Pero de todos modos se acabó yendo y bueno ella con ese problema ya posteriormente ya quedó todo normal. Sí ya después ya quedó todo normal ellos se separaron y ya cada quien está en su por su lado. Eso es. Muy bien. Sí. Y las secuelas que quedaron en la casa de qué índole son.

Ah pues así igual paranormales hubo una ocasión que este yo tengo un primo ahí que igual que le digo que vivían varias familias y yo estaba en el lavadero estaba lavando y este entonces yo le dije ah ya te vi me quieres asustar a un primo. Ajá. Pues éramos unos niños. Sí. Y este y de repente veo que va saliendo mi primo por el otro pasillo o sea no era mi primo el que yo había visto. Ahora bien. Y no había nadie más en la casa.

Sí. Entonces así quedó ese día y ya este se acercaba a día de muertos y se me seguía pareciendo como una silueta de un niño. Sí. Entonces este pues yo le dije ahora sí que me dijo mamá pues habla con el niño pregúntale qué es lo que quiere. Sí. Y ya este le dijo este le digo qué quieres este que es lo que necesitas y no me decía nada no nada más se me como que se manifestaba y hasta se sentía como un aroma. Ajá. Cuando cuando yo hablaba. Pero era aroma feo? Putridor? No no no. Aflorar.

De hecho era un aroma como a bebé como el sovitele de bebé. Ah ya sí. Ajá un aroma así no olía feo. Ajá. Y este y ya se acercó el día de muertos le digo y este y siempre en mi casa ponemos ofrenda. Sí. Y este le digo mamá sabes qué le voy a poner una vela al niño. El día que es de los niños. Sí. Y ya le puse su vela y este y ese día en la noche este sentí como una mano me agarró la espalda y me dijo gracias. Wow. En el oído.

Sí. Entonces ya ese día este en la mañana este fuimos a ver y toda la cocina que es donde poníamos la ofrenda olía este olía a bebé. Ajá. Sí toda la cocina olía a bebé. Ay pues qué extraordinaria manifestación y tú lo sentiste no te dio miedo. Sí te dio miedo. Este no no no me dio miedo le digo mamá que sentí sentí bien o sea sentí bonito. Paz. Ajá sí exactamente. Eso es mi amiga. Pues qué bueno mi amiga que tuviste la oportunidad de charlar con nosotros no sé si quieras agregar algo más.

Este no este pues ahorita por el momento serían esas. Ok. Y ya en en una próxima ocasión les contaré otras experiencias. Perfecto mi amiga pues mi querida Lore que tengas una estupenda noche. Igualmente muchas gracias. Hasta luego gracias a ti. Hasta luego. Buenas noches bye. Buenas noches. Pues ahí una experiencia tú te hubieras espantado de todo esto que vivieron ahí que miras las consecuencias de ser inexperto y tratar de utilizar la magia y las fuerzas del ocultismo.

Que finalmente se separaron eh. Sí. Vario la pena. No. Vámonos a una pausa regresamos el miedo phone mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano tenuda. No juzgues a nadie solo porque peca diferente que tú. Sabiduría en las redes. Que tenemos mucho que decir la mano tenuda. Objetos levitando o lanzados.

Imagínate que estás sentado viendo la televisión totalmente absorto en una película cuando de repente el tazón de palomitas de maíz que has estado comiendo se eleva de la mesa. Flota en el aire unos metros y luego cae al cielo. O estás discutiendo a gritos con algún pariente y cuando este sale corriendo a la habitación los libros o algún objeto salen disparados como si reaccionaran a la ira de este familiar.

El movimiento de objetos físicos como este puede ser bastante dramático y puede ser tan leve como una caja de estas pastillitas. O pueden deslizarse apenas unos centímetros sobre la mesa o tan asombroso como un refrigerador pesado que levita algunos centímetros. Pues ya con eso. Aunque no fuera tan pesado como dices una cajita de estos dulcecitos que se levanta y dices orale y eso por qué rayos. Así fuera un centímetro. Así es.

A ver si se trata de un refrigerador o un televisor o algo con mucho más peso. Lo ves y te quedas impactado. Lo que pasó con el caso de nuestra amiga Lore que la tía estaba levitando sobre la cama. Impresionante, ¿no crees? Doris Montes dice hola buenas noches saludos Gina y Nacho. Ramón Cabrales dice hola buenas noches listos y acomodados en el sofá para oír el espeluznante programa de la mano peluda. Y como siempre saludos desde Gómez Palacio Durango. Muy buenas noches.

Quien es Nacho y a todos los peludomaníacos. Hola. Quiero contar una historia. Pues sí es un en la casa donde este vive mi mamá. Ahorita ya no se escucha ni se ven tantas cosas, pero porque fue de cierta manera liberada o fue limpiaron la casa. Este. Pero bueno, les voy a platicar una de tantas de las experiencias por tal vez que hubo en esa casa. En una ocasión eran las 3 de la mañana.

Yo siempre me dormía con el celular al lado mío porque yo me tenía que para temprano para ir a trabajar, entonces tenía que siempre se dejaba el celular por la alarma. Recuerdo que ese día me despertó un ruido de botella. Entonces afuera yo tenía unos envases de cerveza en el patio, se puede decir en la sotehuele. Entonces este empezó a girar las botellas y yo lo primero que se me vino a la mente es de que pues se andaba un animal o alguna rata, un gato, qué sé yo, pues moviéndolas.

Entonces fue muy insistente el ruido que me levanté. Lo que hice fue agarrar mi celular y prender la lámpara del celular para enfocar el patio y pues no había nada, ni siquiera una botella tirada había. Me vuelvo a acostar y entonces para esto yo no había checado a qué horas eran. Yo chequeé a qué horas eran después de lo que les voy a platicar. Ya después de que yo me acosté, revisé el patio por mi ventana que daba la sotehuele y revisé y vi que no era nada, pues me volví a acostar.

Ya con un poco de temor porque en esa casa se sentían y se veían muchas cosas. Cuando yo reciente llegué a esa casa, imagínense nada más que me movía en la cama. Yo me despertaba súper alterada porque todavía cuando yo me despertaba, me despertaba por el movimiento tan fuerte que hacían en la cama. En esa ocasión que les estaba platicando, me acuesto y empiezo a huir como jalan las sillas como cuando alguien se va a sentar. Sí, porque mi cuarto en ese tiempo daba la puerta, daba la cocina.

Entonces empiezo a oír como jalan las sillas de la mesa. Empiezo a oír como sacuden la caja de cereal y empiezo a escuchar también como están platicando, dos personas. Entonces oigo también como abren el cajón de la nascena, donde estaban los cubiertos. Entonces me da a entender de que pues se estaban en la cocina y que estaban, pues iban a desayunar.

Fue cuando yo vi el celular y yo verifiqué la hora porque en ese tiempo el esposo de mi mamá siempre se levantaba a las cinco de la mañana a hacer sus actividades y sobre todo porque entraba él es un maestro. Entonces él entraba temprano a la universidad. ¿Qué es lo que hice yo? Pues revisar mi celular para saber qué hora era. Dije, ay, ¿ya poco? Ya son las cinco de la mañana y yo pues no he dormido nada. O sea, yo sentía que no había dormido nada.

El chiste es el que revisó mi celular y era las tres de la mañana. Y pues con miedo, no miedo, me levanté y dije ahorita voy a prender rápido la luz y a ver quién está ahí. O sea, porque no es posible o porque se para ahora tan temprano. ¿Qué onda? Me levanto con un miedo, abro la puerta de mi recámara que daba la cocina y que creen que no había nadie. Nadie estaba ahí. Llamaba las luces absolutamente apagadas.

Pues yo de ahí pegué la carrera a la recámara de mi mamá y pues le comenté este todo lo que había escuchado. Separa a mi papá, revisa todo y pues no, no había nada, ni siquiera botellas en el patio, o sea, nada. Pero les comento que ya había tenido yo varias experiencias, sobre todo el movimiento de camas. No la cama te la movían, pero tremendamente.

En una ocasión también trataron de abrir la recámara porque ya después remodelé y entonces ya la recámara, la puerta quedó del lado de la sala y trataron de abrirla. Estaban moviendo la chapa de la recámara. A fuerzas querían meterse. Y precisamente en esa recámara donde era mi recámara en ese tiempo, hubo una ocasión que también vi. Pues ahora le puedo decir como hagan de cuenta como cuando se forma el túnel del tiempo que ven, no sé la imagen, que son varios círculos así, pero de colores.

Y bueno, les podía platicar infinidad de experiencias que me pasaron ahí. A mi mamá en esa misma casa, su esposo es muy escéptico. Y en una ocasión se acababan de de acostar y su esposo se levantó, pero terrememente espantado porque les elevaron la cama literal. La cama se elevó a un metro de altura. Estoy hablando de una cama insized donde duermen dos personas y que esas camas no se muevan tan fácilmente. No son pesadísimos. Y fue cuando él empezó a creer que hay otra cosa, que hay otro mundo.

De hecho, él un día me comentó que había un ruido muy persistente como de un patito de esos de hule que traen como un no sé cómo se llama, que hacen ruidito y dice que lo buscó y lo buscó y lo buscó y nunca encontró hasta mucho después. Pero él siempre le encuentra la lógica. Algo no dije, pues yo estaba esperando que a lo mejor sin querer lo haya pisado con alguna silla o algo. Y eso es lo que hace que este este muñequito pues active solo. No resulta de que no. Nada lo activaba y solito eso.

Ese tipo de ruidos de las muñequitos de hule o de plástico, pues le tienes que estar apretando para que se haga ruido, sino no hace. Y bueno, otra experiencia para terminar. En una ocasión andaba una de mis tías por ahí y dijo, ay, qué padre corre ese carrito. Le dije, sí, dice, es el control remoto. Le digo no. Y yo después me saqué de onda porque dije, ese carro ni siquiera es de pilas y el carro andaba, pero de verdad, como si lo estuvieran estuvieran controlando.

O sea, pero para arriba y para abajo el carro y dije, a ver, a ver, a ver, a ver y que agarro el carro, no, pues no tenía pilas, no tenía pilas, pero andaba ahí toda la casa. Y bueno, como les digo, la verdad es que son un montón de experiencias que pasaron en esta casa, pero bueno, me tendría que aventar más tiempo. Espero les guste mi relato y espero otro día poderles contar otra de las experiencias pues por estar gays que hubo en esa casa. Muy buenas noches a todos. Hasta luego, mi amiga.

Muchísimas gracias por tus experiencias. Oye, esto del carrito me dejó impactado. Claro, cómo se va a mover si no tenía pilas. Es más, no era un objeto que tuviera la necesidad de ponerle pilas. Quién lo estaba moviendo o qué lo estaba moviendo? Haz de cuenta que un carrito Hot Wheels y que de repente se empieza a mover así, vueltas y así. Cómo? ¿De dónde? Algo algo raro había en ese lugar. Otra de las características son los olores.

Por ejemplo, nadie fuma en tu casa, pero de repente llega este olor distintivo del humo de cigarro y esto te causa extrañeza o mientras te vistes varía en la cama y de repente hay un aroma de lilas de estas flores llena la habitación. Dichos olores también pueden ser un signo de actividad fantasma ya que pueden estar asociados con un espíritu o con un fantasma residual.

Acuérdate, los olores agradables no tendrían mayor problema, pero si son fétidos, huevo podrido, un olor muy, muy desagradable es la presencia de entidades negativas. Correcto. Vamos, que digamos que esa es una forma en que se ponen en evidencia porque eso no lo pueden ocultar, ya es intrínseco en ellos. Así que tanto como los olores, la temperatura y por supuesto la energía, la vibración que emanan no pueden ser nada bueno y por lo tanto se pueden sentir.

Estando cerca tú lo puedes percibir sin que seas alguien muy sensible, digamos, sino que así nada más de aproximarte algo te estremece y sientes que hasta los vellitos se te levantan por lo extraño que es el momento que se está viviendo. No sé si a ustedes les ha pasado alguna vez, están en el metro o en algún lugar, no importa que haya mucha gente, llega a suceder.

Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55-2193-5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es dónde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast. Fórmula, abriendo la conversación.

Las ideas se roban, el talento jamás. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Otra de las características en un lugar donde hay actividad paranormal, en específico Poltergeist, es la interferencia eléctrica.

Por ejemplo, una persona que está pasando por un momento difícil en la escuela y a veces cuando entra a la sala con el ceño fruncido, la luz del techo y las lámparas parpadean o son las tres de la mañana y te sorprende que te despierte el sonido del estereo en el estudio al encernarse pero a todo volumen. No tiene un control remoto que podría haberlo activado occidentalmente, ya sea desde adentro o desde fuera de la casa y entonces aquí hay interferencias eléctricas.

Vaya que sí, y sí se han sentido. Sí, yo creo que todos alguna vez hemos pasado por algo así, aunque a lo mejor no sabías de qué se trata pero sí has tenido la experiencia. Hoy saludo a mi amiga Profe, dice bendiciones y buena vibra para todos. Gracias mi amiga por tu mensaje. Y a Judy Ghosn también que está aquí con nosotros y nos brinda su apoyo. Muchísimas gracias. Lorenzo García, grandes relatos. Gracias Gina y Nacho. Maestro Soham. Claro que sí, mi amigo Lorenzo, muchísimas gracias.

Saludos a todos los amigos que están aquí presentes y que nos quieren contar relatos, también ya tenemos aquí, yo desde Oaxaca, aquí los quiero escuchar y contar, sí, a todos poco a poco nos vamos a dar prisa para poder comunicarnos si la línea nos permite para estar todos juntos. Exacto, muy bien. Gina, Nacho, buenas tardes, espero que se encuentren bien. Hola, buenas noches.

Les quería pedir que si por favor me pueden unas oraciones para mí y para mi familia, ya que me acaban de detectar una enfermedad que se llama diabetes, muy común desgraciadamente y quisiera unas oraciones para encontrar la tranquilidad que necesita uno y luchar contra la enfermedad, ¿verdad? Claro que sí. Dice que esa enfermedad no es curable pero se puede controlar. Claro. Y de paso a ver si les puedo contar un relato. ¿Cómo no? Cuídense mucho. Claro que sí, mi amigo. Buenas tardes.

Y pues no estés tan seguro de eso, hay muchos avances científicos y médicos y ¿sabes qué? Hay personas que a través de una dieta han logrado, no te podría decir que revertir la enfermedad pero sí hacerla pasar como imperceptible. Así que no te debes espantar. Fíjate que cuando uno se espanta da oportunidad y tú lo que debes hacer es ponerte firme, mi amigo.

Si tienes la oportunidad de escuchar la oración que hicimos el sábado pasado, chécala, chécala por favor, escúchala y pues espero que te sirva, mi amigo. Ojalá que me estés oyendo en este momento. Sí, ya está aquí escuchándonos porque incluso quiere contar el relato. Órale, pues ya está. Elma López, buenas noches, Ginita y Nachito, miedo team y a toda la familia peluda. Gracias mi querida Elma y te mandamos un abrazo hasta San Luis Potosí.

Amiga, qué bueno que estás aquí como todas las noches, sí señor. José Luis Estrellas, 100 Fuegos, buenas noches, saludos desde Tlalnepantla, Estado de México. Muy bien, brother. Bienvenido a un lugar muy comercial, industrial, es como mixto, ¿no? Es el lugar Tlalnepantla. Muy cerca de la ciudad de México. Sí, sí, bueno muy cerca, con Linda, con Azcapotzalco, Naucalpan, qué sé yo, similares y anexas. Sí, saluditos a todos.

Oye, también hablando de estas características de un lugar con actividad paranormal, por ejemplo, podríamos decir el poder de la nada, ¿qué significa? ¿Qué significa esto? A ver.

Ese reloj antiguo que ahí tienes no ha funcionado en años, es una religia familiar y te gusta cómo se conserva ahí en en tu casa, pero de repente empieza a sonar y el segundero vuelve a moverse, aunque el reloj no ha dado cuerda en diez años, tal vez son las nueve quince de la noche y los niños están profundamente dormidos en la cama, cuando de repente el pequeño tren de algunos de los niños comienza a traquetear por el piso. Crees que es extraño?

Lo apagas, lo vuelves a dejar unos minutos más tarde, el pequeño tren se pone en marcha de nuevo, pensando que hay algún problema con el interruptor, abres el compartimento de las pilas para sacarlas y vaya sorpresa, no hay pilas.

Empezó a funcionar el reloj antiguo que tenía diez, veinte años que no funcionaba, solo lo tenías de adorno porque era una religia familiar, luego el juguetito empieza a funcionar, o sea, ahí hay el poder de la nada que de repente todo empieza a suceder y no encuentras una explicación. Sí, ¿cómo te lo explicas? Imposible, imposible, la muñequita que camina, la muñequita que digo el muñequito que se mueve, que sí son de pilas pero que no las trae, inclusive los que hablan, ¿no? Mamá, o cosas así.

Hablan y no es una muñeca de hablar. Hola, buenas noches, ¿con quién tengo el gusto? En Edina Rivera. Hola, mi amiga, ¿cómo has estado? Muy bien, gracias. Es la primera vez que les llamo y estáis super nerviosas. Qué gusto de hablar contigo, mi amiga, no te pongas nerviosa, ya sabes que aquí somos como hermanos, mi querida Edina. ¿Y desde dónde nos escuchas? Del estado de Mississippi. Oh, muy bien. ¿Y qué nos quieres platicar? Bueno, es más que nada mi relato, es como de misterio. A ver.

En ese tiempo tenía yo 18 años aproximadamente y yo soy de Coahuila, en el estado de México. Sí, amiga. Entonces, salí en la peregrinación en el mes de diciembre de ahí a la Basílica de Guadalupe. Oh, sí, sí. Entonces, pues jóvenes, me fui con dos amigos a la peregrinación, pero para esto tuve que ir a mi casa a cambiarme, a ponerme una ropa cómoda. Sí. Y fui como a eso de las siete de la tarde y no había nadie en mi casa, pero ya sabíamos dónde escondíamos las llaves, ¿verdad?

Para poder entrar. Entonces, al momento que yo crucé un corredor, porque la casa de mi mamá es como un poco antigua, de esas que tiene corredores y para irte de un cuarto a otro, pues tienes que salir al corredor. Entonces, yo crucé un corredor para ir a buscar las llaves y no estaban. Entonces, yo regreso y le digo a mis amigos, ayúdenme a abrir la puerta, la ventana, perdón, para poderme yo entrar por la ventana. Yo sabía el secreto, cómo abrir la ventana y poder entrar.

Entré, me cambié, pero al momento que yo estaba dentro de la casa, yo sentía algo, algo pesado, algo, yo sentía, podía sentir una presencia. Como que no estaba sola. Sí, yo tenía mucho temor, pero yo no le dije a mis amigos porque me dio pena que me empezaran a hacer bullying, verdad, o que ellos mismos me empezaran a asustar. Pero yo sentía ese temor muy fuerte, tenía hasta escalofrío y me cambié y rápido no quería salir de ahí.

Pero ahora con los años, bien recuerdo que era un olor nauseabundo que estaba dentro de la casa. Era un olor como a caño, como a huevos podridos, no sé, era un olor muy fuerte y feo. Nunca vi nada, no sentí nada, no escuché nada, pero este sentir yo lo recuerdo perfectamente y lo puedo sentir nuevamente. Entonces, me salí rápido como pude, nos fuimos a la peregrinación. Al siguiente día, yo regreso a la casa y ya me encuentro con mi familia y les digo este cómo entraron.

Dice pues con las llaves. Le digo no, no, las llaves no estaban donde siempre están. Sí, dice, ahí están. Luego dónde? Luego enséñame dónde las encontraste. Y eran del mismo lugar. Y yo nunca las vi, las llaves no estaban. El chiste es que le digo no, pero si yo vine y yo me metí por la ventana y mi hermana me dice no te pudiste haber metido por la ventana porque yo le puse un candadito. Luego yo entré. No. Dice no pudiste hacer eso. Y vamos y vemos la ventana y tenía un candadito. Amiga.

Entonces, cuando eso, cuando vi eso, yo sentí que me desmayaba del susto. Dije qué pasó. Y pues ese es mi relato. Oye que. Pero fue algo, algo espeluznante para mí, algo muy fuerte para mí, aunque nunca vi nada, nunca escuché nada, pero yo sentí esa presencia ahí. Bueno, no entiendo, no encuentro ni cómo explicar esto, mi amiga, porque habrás pasado entre dos dimensiones un pequeño hombórtice ahí.

Cómo es posible que donde siempre tenían que estar las llaves tú vas, las buscas y no están, entonces dices ok, me voy a brincar y pues le sabías ya ya lo habías hecho alguna vez y te brincaste literalmente por la ventana como ya sabías tú que podías. Luego te dan esta noticia. Mi amiga, permíteme tantito, Nadeina, vamos a hacer un corte, no te vayas. El miedo FON, mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis.

Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. Comprobado, comer chocolate encoge la ropa, sabiduría en las redes. Le distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda. De México para el mundo, escuchando relatos de experiencias increíbles y sobrenaturales. Y regresamos hasta ya, hasta Mississippi en los Estados Unidos. ¿Estás ahí mi amiga? Sí, aquí sigo. Ay, perfecto. Oye, increíble, así como tú lo mencionas, increíble.

Cómo rayos, si me permites usar esa expresión de sorpresa, cómo rayos pudiste haber abierto la ventana y te pudiste haber brincado por la ventana si se supone que la dejaron con un candadito. Ahora, tú dices, bueno, algo sucedió, pero sin pasar por alto, que cuando tú estabas adentro, no sentías el ambiente normal, había algo extraño. Exacto. ¿Verdad? Era un temor que yo sentía y yo quería salir lo más pronto posible de ahí.

Era un miedo, un miedo me invadió a mí, pero nunca hasta la fecha, aún tengo comunicación con esos amigos, hasta la fecha nunca les he platicado eso. Wow. Pues nos vamos a quedar con la duda y lo voy a platicar con gente experta, a ver qué me pueden comentar, ¿no? ¿Qué les parece?

Ya que desde mi punto de vista, pudiste haber tenido ahí un acceso como que a otra dimensión ni de ahí que te hayas percibido esa sensación, el aroma y todo, e inclusive que te hayas podido brincar porque así como entraste, saliste, ya que si no, no te hubieses podido cambiar la ropa y todo lo que fuiste a hacer, ¿no? Exacto, exacto. Ahí sí. Tuve que volver a salir por la ventana. Así es. ¿Quién entró y salió?

Que lo del olor nunca lo había yo asociado a que pudiera ser algo anormal, asocié hasta pues ahora que los escucho a ustedes, que ya tiene tiempo, es que yo los escucho. Gracias mi amiga. Este, es que me cayó el veinte, que entonces lo que estaba ahí no era algo de este plano. Así es, probablemente hubo por ahí algún, pues traslápe de dimensiones o algo sucedió mi amiga esa, dicen, dimensión paralela, ¿no? Algo pudo haber ocurrido. Exacto.

Pues muchísimas gracias mi querida Enidina, no sé si quieras agregar algo más. No, eso es todo, ya luego me animo a llamarles, luego les cuento algo más porque en esa casa siempre sucedieron cosas extrañas. Claro, ya fue la primera de muchas veces. Así es. Sí, ya en otra ocasión me animo. Ándale, muy bien, me parece genial, ya sabes que aquí te estamos esperando. Gracias, saludos a todos. Saludos amiga, buenas noches. Bendiciones, bye. Igualmente. Bueno, pues ahí está.

A ver, ayúdenme a encontrar una explicación, por favor. Alguien que me pueda dar, pues luz, de qué pudo haber sucedido en el caso de nuestra amiga. Resumiendo un poquito, ella tenía que regresar a su casa, pero no había nadie en la casa y ellos ya tenían como por normal dejar las llaves ahí escondidas, ¿no? Atrás de la maceta o de todo a saber o abajo del tapete. Ya sabían que ahí dejaban la llave por si alguien la necesitaba. Ella llegó, no estaba la llave.

Entonces, si es caso de emergencia, pues me hago la flaquita y me meto por la ventana como otras veces cuando ha habido necesidad y lo hace mi amiga, se cambia de ropa, vuelve a, ah no, estando ahí en lo que se cambiaba y todo esto, sintió la presencia muy fuerte de algo que no encajaba, o sea, le hacía sentir incómoda, como que no estaba sola. Percibió un aroma, un aroma extraño, raro, fétido, pútrido tal vez y bueno, dijo, pues algo pasó, dejaron una coladera o lo que sea.

Se volvió a ir mi amiga. Yo regreso, ya estaba la familia. ¿Y cómo le hicieron para entrar? Pues como que como, pues con la llave. ¿Cuál llave? Pues la llave ahí donde siempre está. No, no había nada. Sí, ahí está, mira. Ya le enseñan. ¿Y tú cómo le hiciste? No, pues yo me metí por la ventana porque no había nadie. No pudiste meterte por la ventana porque la ventana la dejamos cerrada con el candado. Guau. No, sí, pues no, sí me metí, pues cómo me cambié. Sí, sí, sí.

Ese es el resumen de la llamada. ¿Apocá no les parece interesante? Como dijo mi amiga, muy misterioso. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hoy el ciego de ayer. Ah, muy bien, qué bueno que quieres platicar. ¿Otra experiencia? Sí, voy a, quiero platicar desde cuando yo veía que me pasó. ¿Cómo se llama mi amigo? ¿Cuál es tu nombre? Gerardo. Ah, sí, Gerardo desde Michoacán.

Sí, dígase que yo todavía cuando veía, venía yo por esta calle donde vivo y, pues venía en mi bicicleta, era un día domingo, entonces aquí más o menos como a 500 metros está la preparatoria y, pues estaba cerrada la prepa y yo venía pensativo a vuelta de mi bicicleta y por allí pues no hay casas y por allí a un lado de la prepa pasa un arroyo de aguas negras y de aguas de la lluvia. Entonces, de repente, que me detengo en seco y que me iba en el suelo y estaba como un mono, pero caminaba.

¿Un mono? Sí, o sea, puede cambiar. ¿Cómo un animal? ¿Un chango, un mono? No, no, no, como si fuera un juguete. De un tamaño de más o menos de 30 centímetros, pero su cuerpo era el groizor de un lápiz y de cabeza era plana como una moneda y en el obre de la cabeza tenía nada más dos ojos, pero con una habilidad que se movían rápido por diquiera. Las manos eran iguales que el, digamos, del groizor del lápiz y los pies estaban bien formados, se veían bien fuertes.

Entonces, se me quedó mirando y yo dije, ah, voy a agarrar esta cosa. Me bajé de la bicicleta al pasito y de repente se veían unas voces como así en metros, eran unas señoras que venían caminando por la calle y luego que voltea la cabeza, esa cosa, ¿verdad? Voltea a apuntar a las señoras y luego que voltea apuntaba yo. Entonces, yo dije, ahorita lo voy a atrapar.

Y yo creo que me adivinó mi pensamiento y que atraviesa la calle corriendo y se avienta al arroyo y cayó a la mera mitad del arroyo, pero en la pared. Era pura tierra. Entonces, dije yo, me meto a seguirlo y dije, no, pero ya iba a estar bien fangoso. Si me meto, me voy a hundir y me quedé mirando y él volvió a apuntar a yo mirándolo, mirándonos y luego se metió para dentro del arroyo. Pero como ya está movilada la calle, ahí se metió y me quedé pensando y dije, ¿qué será este ser?

Pero era de un color verde muy bonito. Yo he visto, lo que tengo de vida, un color verde igual. Diferente. Sí. Y lo sé, que era un verde que no encandilaba ni estaba opaco. Entonces ya me quedé como cinco minutos y de repente que sale una nave como de un metro debajo del puente, salió una nave en forma de triángulo con tres picos y también de ese mismo color verde y se suspendió a la mitad del arroyo en el aire.

Pero yo ya no vi al monito ese dentro de la nave, sino que se sostuvo así en el aire y de repente, lo más que oyo, así. Se desapareció, se movió tan rápido como cuando se para una chupa rosa en el aire, o sea un colibrí a chupar el neper a la flor y de repente se desaparece. No veo lo para dónde le dio. Así lo hizo esa nave y me quedé yo con la duda, ¿qué sería acá? ¿Un extraterrestre o no sé qué? Por lo que mencionas de la nave y los tres picos, me parece que sí.

Sí, puedo haber sido alguna especie de extraterrestre, mi amigo. Y eso me quedó bien grabado en mi mente, cada rato me acuerdo, ahorita de lo que están diciendo de, ¿cómo se dice? Retrovisor, algo así. El cronovisor. Sí, de ver, cuando era un niño, yo preferiría mejor ver el futuro, que uno se adelantara al futuro, porque a veces de niño no puede conseguir uno. ¿En qué forma?

Por ejemplo, yo también cuando ella me dedicaba a filmar, filmé los pantos de mis hijos dentro de la nave, entonces los fui grabando para que cuando estén grandes miraran como iban creciendo y yo preferiría mejor ver el futuro para evitar los errores que cometería uno más adelante. Ok, la propuesta que hicimos en una pasada emisión es, ¿qué harías si pudieras viajar al pasado? Pero dice Gerardo, no, yo mejor prefiero el futuro.

Gerardo, te mandamos un abrazo, gracias por participar y aquí seguimos pendientes. Que estés muy bien. Igualmente, gracias. Hasta luego. Y pues ya nos regaló su punto de vista y es interesante, como dice una sabiduría en las redes. A mí me gustaría ver el futuro para ver si todo esto valió la pena. Wow, ¿qué dices? ¿Qué dices? Vamos a la pausa Gina y regresamos. El miedo fue antes, está esperando. 55, 21, 93, 59, 26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda.

La ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com. Hacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Los errores son para aprender, no para repetir. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda.

Continuamos tu actividad paranormal, golpes, pasos, ruidos. Estás en tu oficina tratando de cuadrar, digamos, las chequeras y te dedicas a las cienzas, pero te resulta difícil concentrarte cuando tu esposo está en la otra habitación, golpeando la pared por alguna razón. Vas a investigar, pero luego recuerdas que tu marido no está en tu casa. Nadie más lo está. Entonces, ¿de dónde vienen esos golpes?

O la familia está en la mesa de la cocina, en un juego, digamos, de mesa y de repente se detiene cuando el sonido de pasos que están subiendo las escaleras atrae la atención de todos. Pero no hay nadie más. ¿Quién está subiendo las escaleras? Los ruidos frecuentes en el techo cuando no tienes vecinos arriba. Esto también es de tomarse en cuenta. Por supuesto. No te lo explicas. No tienes vecinos arriba o a veces en un costado y oyes que alguien pega y pega y pega.

Y ha habido conflictos, inclusive vecinales. Oiga, ¿qué le pasa? ¿Por qué siempre a las 12 de la noche comienza usted a hacer su aseo? ¿Por qué empieza a martillar y todo? Y arrastrar muebles es lo que dice. ¿Qué? ¿Qué dice usted? Eso es lo que yo venía a reclamarle. ¿Por qué se dedica a hacer eso? ¿Ah, que no son ustedes? No, usted no tampoco. Y entonces ahí, pero fíjate, ya para llegar a que uno se arde, se fastidie y va a echarle bronca al otro, ya quiere decir que eso ya llegó al colmo, ¿no?

Es un pleito entre vecinos que dicen, ¿por qué teniendo todo el día lo hace en la madrugada? Sí, en la noche. Así es. Igual. Ahorita que escuché a Gerardo, aquí nos dice también Jesús, es interesante el tema que trataron ayer acerca del cronovisor. La utilidad, entre otras, sería de indagar con quién anduve y en qué condiciones antes de ser adoptado. A muchos les serviría resolver situaciones del pasado y que actualmente les ha cambiado la vida.

Y no solo serviría para temas familiares y de acontecimientos personales, sino que también en el caso de territorios, terrenos, propiedades y espacios, sea en la ciudad o en el campo, se resolverían muchas cosas. Claro que sí, Jesús, si tuviéramos esta posibilidad, aquí planteas una situación de adopción que no supiste en el pasado qué es lo que verdaderamente ocurrió y tuviéramos esta máquina que no existe, pero en esta posibilidad sería de mucha utilidad. Claro, sí. Vámonos con más relatos.

Buenas noches, ¿cómo te llamas? Sí, soy Luis. Luis, bienvenido, ¿desde dónde los escuchas? Sí, desde Tender, Colorado, Estados Unidos. Sí, ¿y de dónde eres originario? De Toluca. También saluditos a Toluca. ¿Hace cuántos años que no estás por acá? 11 años, yo creo que 11, 12 años. Ya es un ratito, pero qué bueno que la tecnología nos brinda la oportunidad de estar juntos y esta noche quieres contar un relato.

Sí, sí, bueno, lo que les voy a contar ahorita va a ser que fuera más interesante lo que vi que me pasó aquí en Estados Unidos. Sí, se oye mucho ruido entrecortar la llamada. Se oye con una calidad muy baja tu llamada. Oye, ¿te parece si hacemos el intento de marcarte por otra línea para ver si esto mejora? Sí, está bien. Bueno, un segundito y vamos a hacer nuevamente el enlace con nuestro amigo porque deseamos conocer lo que nos quiere platicar, pero que todos lo podamos escuchar perfectamente.

Claro, sí, por supuesto. Entonces vale la pena esperarnos unos segunditos. Ok, dice mi amiga Regi Beris, a mí seguido me echan bronca porque según mi vecina yo hacía mucho ruido, decía que corría y azotaba cosas, yo le dije que subiera a ver en esos momentos y que me platicara que veía. A ver, vamos a checar por acá cómo te escuchas, adelante. Sí, sí, este como les iba diciendo, este yo no me siento con una persona con un tono o algo así, ¿no? Y si no hay, sí. Sí, mucho mejor.

Sí, sí, sí, este como les iba diciendo, este, pero he tenido la buena o mala fortuna de ver cosas en el momento indicado, ¿no? Ya mismo lo hace. Este les voy a contar lo que lo más fuerte que he visto, fue aquí en Estados Unidos. Yo llego de trabajar, este, o sea, muy cansado, muy cansado como todos. Este, pues, me acosté, o sea, para dormir así todavía con ropas y con botas, me acosté.

Este, y en el momento de que me acuesto no pasaron ni 30 segundos cuando el cuerpo se me durmió, o sea, como que sentí que no era mío, no era mío. O sea, me quise mover, me quise mover un dedo, nada, nada, nada, no se movían, nada, le digo, o sea, no pasaron ni 30 segundos de que me acosté, como para que diga nada, es que se durmió, no, no pasaron ni 30 segundos y mi cuerpo, o sea, no me respondió.

Y cuando quise, este, moverme, o sea, voltear mi cabeza para ver qué me pasaba, dije yo, no puede ser, no puede ser, y o sea, sentí un zumbido en el oído, no sé si les ha pasado que cuando les meten un golpe bien fuerte cerca del oído, como que chilla el oído, ¿no?

Sí. Chilla y sentí ese chiquito y cuando, o sea, hice mucho esfuerzo, o sea, yo cuando volteé, porque nada más, o sea, pude mover la cara, cuando volteé, o sea, vi a un señor, a un señor, bueno, era un fantasma, porque nada más era la cara, vi y nada más, o sea, como que abrió mi boca y abrió la suya y como que sacó algo de mí, y o sea, yo en ese momento cuando esa cosa se fue, o sea, ya me podía mover, pero sentía que algo, o sea,

ya no estaba completo yo, ya, bueno, en el fondo, en el pecho, como que sentía como que algo, algo invasivo, vamos a decirlo así, como que sentí algo vacío. ¿Sentiste que algo te quitaron espiritualmente? Sí, porque abrió su boca, abrió su boca y abrí la mía, o sea, yo no era yo, abrí mi boca también yo y algo como que me succionó algo, me quitó algo, yo lo vi cuando, o sea, que mi boca salió algo como un, como si fuera un puntito, un puntito así de luz y él se lo, o sea, se fue a su boca a ver.

Oh, qué extraño. Y ya cuando, o sea, desapareció, desapareció así en el instante, cuando luego, luego, o sea, se lo metió en la boca, desapareció, pero ya cuando me moví, o sea, sentí como que mi pecho, como que estaba muy vacío, como vacío, no, no sabía explicarlo, no, es algo inexplicable, o sea, yo sabía que eso no era algo bueno, dije, ah, dije, ya, ya estoy viendo blanco, no, dije, ah, ya estoy pasando al otro mundo, pero en ese momento,

o sea, no, o sea, fue algo imposible, yo nunca pensé que me fuera a pasar eso y menos aquí en Estados Unidos, aquí en Estados Unidos nadie cree, bueno, mucha gente se lo cuentas y nadie cree, porque según ellos es Estados Unidos, aquí no pasa nada, eso nada más pasa en México, en Países Bajos, ¿no? Sí, pero tú lo viviste ahí. Pero. ¿Y nada más te pasó una ocasión?

Sí, bueno, una vez, así rápido, una vez, este, igual, se me durmó el cuarto, tres a tres, o sea, así me movía, pero muy lento y nada más escuché una voz de una niña, una niña que me decía, mata papá, así, así, al cual me decía, mata papá, mata papá, me dijo tres veces, y yo, o sea, literal, o sea, me senté en mi cama, dije, ay, dije, no, no, no, no, no, no, esa vez no pude dormir, la verdad, o sea, no, no dormí esa noche, o sea, me quedé así, repito, amanecía, así me fui a trabajar, no dormí.

Sí, es algo diferente y al pasar el tiempo que lo has analizado, no has llegado a alguna conclusión de qué es lo que pudo haber pasado, a lo mejor era el lugar, el momento en que vivías, alguna situación que te dé alguna posible hipótesis de lo que ocurrió? A la hipótesis que he llegado, es de que hay espectros que se alimentan de

energía vital de la gente, ¿no? Sí. Y yo digo que a lo mejor pudo haber sido, bueno, esa es mi conclusión, pudo haber sido un espectro que son de los que se alimentan de energía vital porque he escuchado que otros se alimentan del miedo, de la desesperación, bueno, para todos hay una cosa, ¿no? Pero para mí yo pienso que me tocó uno que se

alimenta de la energía vital, yo lo veo así. No, pues sí, podría ser esto lo que te ocurrió hoy y nosotros agradecemos siempre que nos lo compartan porque puede haber alguien más que esté viviendo lo mismo y no se atreva a platicarlo y entonces este es un foro en el que todos podemos entender que es posible. Exactamente, sí, me da mucho gusto y felicidades por su programa, siempre los escucho, siempre, siempre. Ya les llamaré a otras ocasiones

que de la llorona que también desde cuando mi sobrina murió. Sí, claro. En su tiempo y muchas felicidades por su programa, me encanta su programa y qué más les puedo decir. Te agradecemos mucho. Te mandamos un fuerte saludo y abrazo. Un saludo a Nacho, Gina, saludos. Saludos amigo. Gracias. Vámonos a una pausa y regresamos, el miedo fue un 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en

La Mano Peluda. A veces pretendo ser normal, pero me aburro. Entonces vuelvo a ser yo que es más divertido. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. En situaciones extrañas que se nos van quedando y que pues no podemos encontrar una explicación lógica, lo bueno es que podemos platicarlo aquí. Correcto. De eso se trata. Para eso es este programa. Y pues me gustaría mucho que tú

participaras en él. Mira, dice aquí nuestro amigo José Miguel de La Rosa. Hola, buenas noches. Aquí desde las vigas de Ramírez, Veracruz. Saludos a mis hijos y esposo que los están escuchando. Claro que sí. Un saludo. Gracias. Elion Ammancha dice hola chicos de La Mano Peluda. Un abrazo muy fuerte desde Ecuador y pendiente de sus historias. Claro

que sí, mi amigo. Pues para eso estábamos. Muchas gracias hasta Ecuador. Hoy nos estábamos acordando de alguien que nos cuenta siempre interesantes experiencias y que hoy la llamamos con la mente Nacho porque se está reportando. A ver. Hola chicos, buenas noches. Hola. Mira Nacho. Milagro. Un abrazo muy afectuoso de parte de Kendra y mío y nuevamente estamos acá en Chiapas. Después de estar cuatro meses por Cancún ya nos tocó venirnos a

estos lugares olvidados de Dios, dijera mi hija. Qué bueno que te respondas. Y bueno yo quiero comentarles que pues es verdad lo de los ruidos aquí en el edificio donde vivimos. Son seis departamentos. Yo soy el sandwich del edificio. Vivo en medio. Entonces escuchan ruidos que nos dejan dormir. Se escucha como están martillando, como se estuvieran reparando una cocina cuando se le ponen los azulejos en la cocina. Se escucha como cae

azulejos, este, cómo de repente suben las escaleras corriendo, ¿no? Pero sí el tremendo relajo de los niños que se escucha que van subiendo las escaleras o se escuchan las canicas que las van tirando. Este, se escucha que arriba jalan las camas, jalan los sillones, se escuchan los carritos que están moviendo. O sea es terrible. Y pues tenemos todos que

dormir porque la noche se hizo para descansar y punto, ¿no? Entonces aquí pues tenemos un reglamento de todas las unidades habitacionales militares que a partir de las nueve de la noche nosotros ya no podemos prender lavadora, este, no podemos hacer ruidos. Hay un reglamento, vaya, que hay que cumplir sí o sí o arrestan a los señores. Entonces, bueno, se han hecho juntas y todo y pues resulta que nadie en estos, ¿no? Pues es que es de tu casa que

se escucha ruido, ¿no? Pues es que es de la tuya, ¿no? Pues de mi casa, ¿no? No, pues yo ni he estado, este, no, pues yo ni niños tengo como para que estén jugando con canicas y aventando canicas. No, pues cómo a las dos, tres de la mañana van a andar corriendo

los chamacos, este, las escaleras subiendo y bajando. Entonces, pues ya llegamos a la idea, ya nos hicimos a la idea y la conclusión es de que pues han de ser espíritus chocarreros que no nos quieren dejar descansar y bueno, pues ya mejor optamos por no hacerles caso, pero sí ya llegamos al punto de que sí nos tuvimos que reunir entre todos a hacer punta de final para que nos, nos, este, le dejéramos a los vecinos que se calmaran y por resultado

libera. Entonces, bueno, ponimos a convivir con estos seres espirituales que no vemos, pero que al menos no nos, no nos han hecho daño. Gracias por reportarte y mira estos ruidos que ya se estaban echando la culpa. No, ya se estaban echando bronca. Sí, no, pues tú eres la que haces ruido, ¿no? Pues tú eres y hasta los maridos iban a quedar

castigados y cual, eh, si no es cuestión física. Exacto, pues híjole, por eso decíamos, eh, que este tipo de sonor a lo mejor es el objetivo, crear caos, crear conflicto y pues se pone, se pone difícil el asunto, ¿verdad? Cuando hay vecinos que son demasiado impulsivos, muy violentos en algunas ocasiones. A lo mejor es el objetivo de generar ahí un caos porque

ustedes saben cómo son estas entidades. Maribel Pineda, Gina y Nacho, a nosotras nos pasó en colimas y oyó como que se cayeron todos los trastis, fuimos a ver y todo quieto y normal. Ok. Todo en calma. Así es. Vámonos con más relatos, ya está con nosotros Rosalío. Amigo, buenas noches. Amigo Nacho, amiga Gina, buenas noches. Buenas noches. Muy bien, amigo. Bien, aquí ya recibimos tu mensaje y tus apellidos para ponerte en oración.

Ah, muchas gracias Gina. Es que, ¿qué crees que me tomaron la glucosa y salí alto en la glucosa y ya me llevaron al doctor y todo eso y pues ahora ni modo a controlar ese azúcar. Eso es mi amigo. Sí, con una buena dieta vas a ver que vas a conseguir grandes avances. Lo más lo que era va a quebrar la marca más famosa de refresco del mundo, Nacho. No me importa amigo, al fin que no es tuya. Está muy bien. Oye, nos queda poquito tiempo mi querido Rosalío, ¿nos quieres platicar algo que sea breve?

Mira, te voy a contar algo muy breve. Ok. Sí, que nos pasó cuando andábamos en Mérida. Sí. Este, hay una, entre Mérida y Cancún, hay un poblado que se llama Las Coloradas y sí, y es muy famoso porque tienen una planta de sal y se ven los flamingos y todo eso, muy bonito. Está cerca de Río Lagartos. Sí. Entonces estábamos un día cenando abajo en los camiones y me dice un compañero, dice, oye, no oyes, así un ruido medio raro y le digo, sí, desde hace rato, fíjate, pero oigo como

que se arrastran, le digo como que se arrastran caminando, algo así. Y éramos como tres o cuatro compañeros, Nacho. Sí. Pues ya ves que antes se usaban las esas lamparotas de esas de cuatro pilas, de esas de cuatro pilas grandotas. Y ya agramos y nos bajamos por la lámpara y le dimos vuelta a los camiones. Hijo, Nacho. ¿Qué pasó? Allá los que nos salen un lagarto, Nacho. No me digas. Pero un largo, un lagarto grandísimo. No, hombre, pegamos una carrera, Nacho.

Es que allá los lagartos estén nada en agua salada y en agua dulce porque está el mar y está el río. No sé si porque me acuerdo muy bien que estábamos cenando como pollo losquizado. Y estábamos, no sé si sería el olor del pollo, no sé, pero pegamos una carrera para los camiones, Nacho. Sí. No, hombre, nos subimos y nada más desde abajo lo veíamos cómo le daba vuelta a los camiones, Nacho. Ajá. Pero yo digo que fácil, fácil, media como entre cuatro y cinco metros.

¡Oh, enorme! De esas especies enormes, amigo. Pues se llevó la bolsa del pollo, Nacho. Ah, ¿qué? El pollo que llevó la pollo. Bueno, pues menos mal que fue el pollo y no un brazo, una plena, ¿no? No, no, no, no. Sí, Nacho, se la llevó en el hocico y se metió otra vez para agua. Pues sí. Se acabó con la risa después del susto. No les dejó ni las papas, amigo. No, deja de eso. Se lo llevó con todo y bolillo, Nacho. ¡Uuuh, chala! Hasta con eso, mi querido Rosalío.

O sea que uno de los pobladores de ahí nos hizo favor de traernos de ahí de Río Lagartos la cena. Sí. Y este... Este te digo que oíamos nosotros apenas estábamos destapando la bolsa. Ajá. Pero como allá es como selvático. Sí. Cualquier ruidito se oye, Nacho, por muy leve que sea. Y en la noche está muy silencio y cualquier ruido lo oyes. Sí, sí, sí. No, y además es un animal de ese tamaño si se oye, ¿eh?

No, pues es que nosotros, haz de cuenta que unos agarramos y le dimos vuelta a los camiones y otro a los otros camiones. Y a la hora que nos encontramos, nos encontramos todos con el lagarto, Nacho. Así es. ¡Uy! ¡Va a correr! No, hombre, pero hubieras visto, yo me imagino... Uno hasta dejó su lámpara, se le cayó la lámpara y ahí la dejó ya. Pues sí. Ahorita me causa risa, pero en ese momento hubieras visto qué miedo me dio. No, pues sentiste terror, mi amigo.

Sí. Esa es la anécdota que te digo que está... Pues es que como hace calor y todo eso, pues vamos a cenar aquí en los escalones de los camiones en la parte de atrás. Y te digo que apenas estábamos abriendo el pollo, pero fíjate, Nacho, cómo se levantó y bajó el pollo de arriba del... Pues de la parte de atrás del... El camión. El otro. Ahorita el camión.

Sí. Pues es que también de ese tamaño de lagarto, pues sí, sí, son bastante fuertes y ya en un momento dado se convierten en ágiles utilizando la fuerza de sus patas, ¿no? Sí, o sea, pero la verdad, ¿ni vimos nosotros nada más cuando ya vimos que agarró camino para el agua? Sí. Ya no se asombró, ya se habían llevado las bolsas, eran como dos o tres pollos. Pues ni modo, mi amigo. A comprarse unas galletitas y un refresco para pasar el hambre.

No, lo malo es que ahí antes, Nacho, en esos años no había nada abierto. Allá en la colorada cerraban a las siete, seis de la tarde, las siete, las ocho. Solamente que había una señora que le decíamos la tía que era la que nos preparaba de comer. Pero ese día no la fuimos a ver porque se había ido para Mérida, pero le dijimos a uno de los trabajadores de ahí de la salina y era pues que sí nos hacía favor de traje. De traernos de cenar, está muy lejos de los lagartos de ahí de las coloradas.

Ajá. Sí. Pero nosotros empezamos a oír el ruido. ¿Namás se imaginan ahí, Nacho, donde nos hubiera agarrado comiendo? No, ¿para qué te digo, mi amigo? Pues qué mejor que se llevo el pollo. Pues sí, estuvo bien, ya alimentaron un lagarto y pues fue mejor así. No, ¿y qué crees que estaba cuidado, prohibidísimo, y los maltrataras, Nacho? Claro, sí. Y el cerro y salgo estaba muy... está, yo me imagino que todavía.

Sí. Porque siempre por lo regular había que entrar del día porque luego en la noche, como ya ves que el pavimento es muy caliente, estaban echados arriba del pavimento y paquitados, Nacho. Hombre, qué bárbaro. Mi querido Rosalío, muchísimas gracias, amigo. Tenemos que cerrar la transmisión, pero te agradezco bastante. Y ya sabes que aquí estamos pendientes. Muchas gracias, Nacho, Gina. Sí, ese diablo bendice, los cuide, los protege y estamos en contacto. Buenas noches, mi amigo. Estás muy bien.

Hasta luego. Bye bye. Hasta luego. Y con este relato de Rosalío, despedimos. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros, por haber participado. Los relatos y comentarios que se quedaron pendientes, mañana les vamos a dar continuidad. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Y yo también me despido. Soy Ignacio Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche. Descansa.

Y como decimos aquí, cabot. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en... La Mano Peluda.

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