en el programa. Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un programa. El espíritu de bruja en el porque sabemos que no siempre la solución es fácil. No, el que no es conmigo en contra de mí es que conmigo no
recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las y no es una figura cristiana documentaremos todas esas experiencias que no tienen nada que ver con Ignacio Muñoz Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo especialista. ¿A quién?
la mano peluda Desde la ciudad de México para todo el mundo esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Vilez y que nos apasiona a nosotros. Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, gracias por estar aquí en esta transmisión donde vamos a platicar de esas cosas inexplicables y que no tienen lógica alguna pero que suceden. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche
macabra. Queremos tu información. En la página cincuenta y cinco cincuenta y dos setenta y nueve veintidós noventa y uno. La página Radiofórmula punto com punto MX y en Spotify encuentranos como la mano peluda Grupo Fórmula. Y claro que te invitamos a participar. Si te preguntas cómo le puedo hacer para contar un relato es bien sencillo. Mándanos un mensaje a la página cincuenta y seis veintiséis. Lo voy a repetir para que lo pongas ahí
en tus contactos. Cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Ahí te estamos esperando. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Cozacuay, Cosculeacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Cátabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Georgia, y Las Vegas, bienvenido
a esta noche espeluznante. En lo profundo del corazón de Tapalpa yace un relicario de misterio e intriga. La pila de las culebras. Esta fuente, cargada de historias y leyendas, se dije como testigo de la culebra de piedra, que transformó el destino de cuatro temibles comadres conocidas como las marías lenguas. Los lugareños cuentan sobre las noches en que las estatuas cobran vida y serpentean alrededor de la fuente, buscando liberarse del hechizo
que las aprisiona. Algunos consideran que las culebras de piedra susurran antiguos muertos. El misterio es incandescente. Hoy, el misterio encantado de la pila de las culebras, una crónica de un hechizo. ¿Qué te parece el tema de esta noche? ¿Será acaso un hechizo de esos que no se pueden evitar? Qué interesante vamos a platicar y por supuesto, lo principal es escuchar tus historias. Nos vemos en el próximo video. Cuando se encuentre Marcela lista para contar un relato.
Buenas noches. ¿Cómo estás, Marce? Hola, Gina. ¿Cómo están? Muy bien, con gusto de saludarte. Gracias, gracias. Ay, perdonando un poquito enchilada. Ah, está cenando. No, no, ya acabé. Ah, bueno, buen provecho también. No más que estaba muy picosita la salsa. Ah, OK. La masaca. Es que, ¿Sabes qué? Yo en la, bueno, en la mañana me quedé en la casa y les había comentado que nosotros hacemos piñatas. Sí. Sí, sí. Sí.
Sí. Bueno, entonces haz de cuenta que bueno, en una de esas veces nos fuimos a donde vendemos y este en esa casa, este, yo no sabía pasaban cosas. Nosotros estábamos en la parte de afuera de de esa casa. Y este nos empezamos a acomodar mi esposo y yo con todo. Nos llevamos a mis hijos, a mi esposo, que ya no tenía promesas de haber fallecido. Fue hace como ocho años más o
menos. Pues resulta que eh yo estaba comando las cosas y ya haz de cuenta todavía no terminábamos de acomodar cuando ya se nos habían vendido gracias a Dios este un poco de mercancía de la que llevábamos ya nos íbamos bien a prisa. Sí. Y yo estaba bien feliz entonces le digo a mi esposo, le digo, ay, fíjate que y apenas iba a agarrar a alguien para decirle y siento como que me presiona en el el hombro. Ajá.
Y le digo, y luego me quise y me dice así, me dice nada y que no sé qué, le digo, píname, no me digas que te diga. Y le digo, hazme caso, hazme caso. No me quería hacer caso. Entonces, me dice, ¿Qué? A ver, dime. Y ya le empecé a decirle, no, me vas a empezar con tus cosas. Es la chamarra. Haz de cuenta que la chamarra era de esos de cuero. Veas que se acartonan mucho. Sí. Sí. Y él echó la culpa a eso. Y le digo, no, no,
no es eso. Y luego ya me la creí y yo dije, bueno, igual hiciera la chamarra, ¿Verdad? Y luego me dijo, bueno, pues creo que empezó a haber años atrás, nosotros lo que hacíamos porque era una colonia así medio popular ahí donde estábamos, lo que hacíamos era cada cierto tiempo, cada cierto tiempo nos este nos llevamos una cantidad este de ahí a la a mi casa, que era relativamente
cerca. Entonces, este, le digo a mi esposo ahorita vengo, me dice, bueno, digo, déjame voy a la casa a llevar esto de dinero. Me vengo acá para la casa y me dice, bueno, pues yo te doy un amantón de de regreso ya para que vayan allá. Digo, no. Dice, ándale, es que mira que está haciendo frío y el camino largo. Digo, bueno. Entonces, ya cuando voy llegando, yo vi que mi esposo, mi mamá iba a eh a dar vuelta en U para dejarme ahí donde estaba mi esposo. Y me
dice, perdón. Este, mira, ya viste a a este muchacho cómo está desesperado, porque está tanto como enojado. Le digo, no, y en eso vuelto y lo veo y me dice, no, no, no, no. Y y luego le digo, a ver, espérame, y luego me bajo y mi mamá se baja y me dice, no, no, no, que no se bajara mi mamá. Y le digo, ¿por qué? Y luego me dice, te voy a decir algo. Entonces, este, pues yo le dije a mi mamá que se bajara, platicamos tantito, y le digo, este, ay,
matecargo, tal cosa. O sea, yo para que se fuera, porque me dio curiosidad. A fin de cuentas se va mi papá, mi mamá, perdón. Y entonces le digo a mi esposo, ¿qué pasó? Y me dice, me pasó lo mismo, pero me pasó lo mismo, me pasó lo mismo, me pasó lo mismo, me pasó lo mismo, me pasó lo mismo que a ti. Le digo, ¿qué te pasó? Le digo, ¿qué me pasó? A mí se me va a olvidar hasta por el rato que duré aquí en la casa. Sí. Dice, pues, ¿qué me pasó? Dice, pues, que te tocaron. Dice, pero a mí me me
tocaron acá en la salda. Digo, ándale, me alegro que te haya pasado por no haberme creído. Exacto. Dice, no, más él se siente bien feo. Ándale, hasta que le pasó a él, te creyó. Sí, sí. No, no, no, no, no, no, no, me quiere creer, no me le, o sea, ay, no, no hagas caso, ay, no, o sea, como, ya es que dicen que si te bloqueas, pues,
te pasa menos. Sí. Pero le digo, es que si está feo, si está feo que te pasé, y él, no, o sea, como que le desacredita las cosas, yo creo, como te digo, o sea, para que no, como para que no te vuelvan a pasar o algo así. Ajá. Pero sí esa vez la que nos pasó, a mí me di muchas veces porque estaba todo así, con la cara larga, larga, y me dice, es que me tocaron, me pinta una raya horizontal, dice, dice, una raya horizontal en la espalda. Ah. Y así hace cuenta, sí, dice que hace cuenta
como con un dedo. Ajá. Y yo nada más sentí una presión así, muy curiosa aquí en el atrás, en el hombro, pero por detrás. Ajá. Sí. Y me quedé callada. Pero si has de cuenta cómo ves, y fue en Navidad. Oh, mira, una. Oye, y lo atribuyes a esa casa. Ahí te va. Sí, sí. O sea, era, ¿Cómo se dice? Cuando vive toda la familia, ya sabes, vivían, los papás de la señora, las hijas, los hiernos, los nietos, mis
nietos, vaya, ¿Verdad? Ajá. Pero resulta que fallece la la abuelita, la matriarca, porque la señora era era la mera buena ahí, fallece la señora, entonces, este, de repente, a ese mismo día, va la la la abuelita, y dice, sí, este, es que por mucho frío, pero no estaba haciendo tanto frío ya en la noche ese día. Sí. Y le digo, bueno, es, dice, dice, ¿Cómo le da de venta? Así. Y le digo, bien, y luego le digo, oiga, ¿Qué cree que nos pasó aquí?
Luego, este, ¿Cómo ve? Nos pasó, esto y así le empecé a platicar, dice, ay, es mi mamá, es mi mamacita, y le digo, su mamá, doña, doña Beni, dice, sí, le digo, ¿Usted cómo sabe que es ella? Dice, fíjate que a nosotros también nos asusta. Dice, ya ves que ella está con un, o con, con, ¿Cómo se llama esta? Con andadera. Ah, sí. Dice, pues resulta que nosotros a veces estamos platicando afuera. Dice,
y se oía dentro. Eh, hace cuenta que ella dice que al levantar la andadera, por ejemplo, la dejaba caer bien fuerte porque por lo mismo, que no podía caminar. Y dice que se oía la andadera y se oía como como si rechinara y es como rechinan a veces por por el aluminio. Sí.
Y dice que se oía. Y este y que entonces que en ese día también haz de cuenta que ella estaba dentro y que no sé si la agarró algo le pasó no sé qué le hizo la supuestamente bueno ella dice que su mamá no sé qué le pasó que se salió de volada y como los niños estaban abajo ella estaba en la planta alta perdón. Y. Los niños estaban afuera los niños se fueron a comprar ya saben los carnes carnes para asar cerveza. Claro. Y yo voy a interrumpir por la pausa pero no te vayas por
favor regresamos contigo. De acuerdo. El miedo. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos de la ciudad. El sabio no dice todo lo que piensa pero piensa todo lo que dice Aristóteles. Sabiduría en las redes porque no todo tiene explicación lógica la mano tenuda.
Regresamos temas de lo sobrenatural que en alguna ocasión la mayoría de nosotros hemos vivido y estamos platicando con Marce ya
nuevamente contigo. Sí. Este sí entonces ella me dijo como te decía dice que su mamá se les aparecía a veces a veces ella estaba con las dos vecinas que eran tres y este y ella y se juntaban a veces afuera y se oían a veces dos movimientos adentro y le digo que yo y a qué se deben dice pues es que ella siempre estuvo al pendiente de mi hija la más grande y como ahorita está este le pasó esto y le pasó o se le habían pasado varias cosas dice este pues entonces yo creo que
mamá anda preocupada por esta pasaba con mucha frecuencia mujer le digo ay le digo en serio dice sí dice que le pero por otro lado está no sé tú qué pensarás ella te quiere ser muy así de la de la Santa Muerte no sé si eso también tendrá algo que ver. No sé si influiría. Bueno quizá es una de las posibilidades siempre existe. Sí verdad que sí. Sí. Aquí también hablando de la Santa Muerte te voy a contar algo también así cortito.
Sí. Aquí abajo se fueron se fueron se vinieron a vivir unas personas y tienen un bulto enorme. Haz de cuenta que del suelo hasta aquí se han visto una gran cantidad de personas que han estado en la casa de la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Y la mujer. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sobre la pytamolina ". Ella dijo ella ella le loshlpl a la t Spot.
Sí sí sí sí sí de la scaüha que authentication dirí做 la una々saís y un día me dice que le pasó un detalle, que él iba bajando la calle, él se iba muy temprano a trabajar y dice que bajó y luego ya de re... si fue en la mañana, baja y dice que sentía como si alguien viniera atrás y luego oyó, le chistaron y no quiso voltear, dice ¿sabes a qué
altura me pasó eso, Marcelo? le digo, perdón, a qué altura? a la altura de la casa esa donde estaban retando donde tenían el bulto de ese, dice yo oí que me chistaron y le digo y no volteaste, dice al principio no y dice sino que a las terceras veces que me chistaron volteo yo con cara de enojo, ya sabes cómo soy yo, me dice, dice no había nadie, dice que no había nadie pero fue, o sea en el trayecto, o sea de esa casa, o sea desde que iba bajando, dice que oí que le chistaron,
le digo respeta porque uno no sabe, me dice no, este es que yo no creo en eso, no creas, pero respeta, le digo este porque pues si estás echándole, o sea no sé, no sé si es incribilidad que te haya pasado eso, le digo, ¿tú volviste a pasar algo más? me dice no, le digo bueno menos mal, pero sí dice, dice que le pasó ese detalle, ¿cómo ven? fíjate, o sea que bajita la mano también él ha tenido varias experiencias, eh, si, han pasado cositas también a mi hermano, pobrecito, a todos y sobre
todo a ti, ¿verdad? Ay sí, aquí en mi casa, pero pues ya no tengo miedo, ya me da coraje, cuando empiezan así a hacerme cosas, empiezo a renegar y empiezo, les pongo por delante a Dios y se calma, fíjate, ya tengo ahorita buen rato que no me pasan cosas ya,
porque prueba de ello, prueba de ello, mi gata de cuenta, mi gata se metía, se metía a dormir aquí y se salía, por ejemplo, se metía y se salía a las 3 de la mañana, o al, o al, por ejemplo, se metía y se dorm, se salía a las 12 y luego este, se volvió a meter y luego así, o sea porque a ella le gustaba mucho dormir aquí, pero no, pues no estaba a gusto por lo que le pasaba, le pasaban cosas de cuenta, volteaba la ventana, y vetea debajo de las camas, del miedo, y ahorita no, ahorita se queda, se mete desde las 9 de la noche a veces,
y se sale como por ahí, de las, ya para las 7 y media de la mañana del cuarto, o así, hace cuenta, ya con esto dije todo, se sale a las 7 y media, pide comer y ya, pero sí, o sea, sí estaba muy fuerte, ya, ya gracias, ya no, ya no, ya no pasan cosas tan duras como sentía, porque sentíamos que nos tocaban aquí, ay no, una vez también se nos metieron en una conversación a mi hija y a mí, ay no, muy feo. Oye Marce, pues entonces vamos a tener más comunicaciones para platicar contigo.
Ya está, claro que sí, ya saben, cuenten conmigo. Que tengas excelente noche y vamos a seguir escuchando relatos. Claro que sí, me dio mucho gusto saludarlos, y aquí estamos, ya saben, aquí apoyando. Gracias, un fuerte abrazo para ti. Igualmente, gracias. Hasta luego amiga. Hasta pronto. Hasta pronto, pues mira, la gente se pregunta si por ejemplo, estos bultos como el que hablaba mi amiga Marce, de repente provocan, pues algunas manifestaciones, y es un hecho que sí.
Así como las de también los santos, si no fuera así, si no hubiese respuesta o reacción, no existirían tampoco tantas figuras de santos, de vírgenes, a las que la gente le tiene mucha fe y devoción, y se acercan a ellas para pedir un favor, que muchas veces se les concede. Ahora, ¿cuál es la fuerza que provoca todo esto? Ustedes, ayúdenme a definir, o ustedes, ¿qué opinan verdad? ¿Puede haber cosas buenas, puede haber cosas malas? Lo que sí dice, ¿será? Pues yo creo que sí. En realidad sí hay.
Mercedes Valdivia nos dice, buenas noches, un saludo. Quiero comentarles que he tenido varios eventos a lo largo de mi vida. Por ejemplo, un 6 de enero salí al baño y como vivo en el campo, salí a buscar globos y sus cartitas, en ese tiempo caían muchos globos, con sus pedidos a los Reyes Magos.
Me senté a hacer mis necesidades fisiológicas, y ya levantando me vi una sombra con un sombrero, pasó de largo, otra ocasión sentí cómo se me subió el muerto, estaba leyendo la Biblia, pero recostada boca abajo. Sentí cómo me llegó, me tomó de los cabellos y se subió. No podía articular palabra, iba a decir el Salmo 23 y no podía.
Fueron segundos y cuando al fin pude, solo decir Jehová, cuando lo dije completo desapareció esa sensación, y así en otro momento les contaré varias anécdotas que me han pasado. ¡Saludos desde Nativitas, Xochimilco! Tengo años escuchándolos, felicidades y que sean muchas más. Saludos también para ti Mercedes, mira esas pequeñas experiencias que se te van acumulando y no las olvidas.
No, difícilmente las vas a olvidar. Son eventos traumáticos para uno y jamás se le olvida. John Jairo dice, hola, buenas noches Gina y Nacho, que el Señor me los bendiga, un abrazo. Se les quiere, muchas gracias por este programa tan sensacional, desde Armenia, Colombia Gina.
Y un saludo especial a nuestros amigos en Estados Unidos que pues están con unas nevadas, pero cañonas, nos han mandado fotografías y les mandamos un saludo y un abrazo a todos aquellos amigos que se encuentran en Nevada, en Chicago. Yo también vi unas imágenes, los Asitas me compartieron un video y es impresionante. Así es, muchas cosas que están sucediendo en Ecuador también, hay una ola ahí como de energía negativa que está fluyendo en muchos lugares.
Sin embargo nosotros no nos vamos a dejar vencer ni dejar dominar, vamos a levantar la cara y poner el pecho ante lo que venga porque sabemos que no estamos solos. Hola rojas, buenas noches Gina y Nacho y a todos los que están aquí, bienvenidos a Gracias Mi Querida Ceci, Esperanza Saldaña, buenas noches Aurora Gallardo. Saludos Gina y Nacho, es genial escucharlos. Ya llegué, ahora sí, dice mi amiga, bienvenida, qué bueno que nos acompañas esta noche.
Welter Marin también nos saluda, bienvenido amigo. Sí a todos que poco a poco les vamos combinando los relatos y los saludos para que sepan que sí los estamos leyendo y que la proydad siempre los lleva en los relatos, pero también los comentarios acerca de los temas que nosotros vamos proponiendo, eso es muy conveniente. Vámonos ahora con más experiencias que tú quieres compartir.
Hola buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola buenas noches, me llamo Leticia Rodríguez. Lety Rodríguez, bienvenida amiga, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí de San Luis Potosí, capital. Eso es todo mi amiga, muy bien, oye ¿nos quieres contar una historia? Sí mira, buenas noches, primero que nada Gina y Nacho, muchas gracias por comunicarse. Gracias. Bueno sí, rapidito, muchísimos años que tenía de no escuchar el programa y pues es un gusto estar participando con ustedes.
Muy amable. Bueno mire, mi relato es en relación a, pues bueno, pudiéramos decir que es una situación muy triste que pasó en mi familia, hace un año y medio falleció mi esposo que en paz descanse. Así es. Desgraciadamente, pues bueno, él tuvo problemas de salud y pues bueno, falleció. Él fallece en la casa, a su casa. Gracias.
Bueno, en situaciones así muy muy tristes, hacía grandes rasgos, pues bueno, tuvo una enfermedad que finalmente pues terminó con su vida y pues bueno, a raíz de eso, por desgracia me tocó encontrarlo ya muerto, o sea, me tocó la mala fortuna, me acompañaba mi nieta que es la que vive conmigo, mi hija, y por desgracia nos tocó verlo ya en el momento que pues ya estaba, ya este, pues bueno, ya había fallecido.
Se hicieron todos los trámites, este, llegó la familia pues a darnos el pésame. En ese momento llegó una amiguita de mi hija de muchísimos años. Y bueno, en ese momento yo no me di cuenta porque a mí directamente no me pasó nada, pues bueno, nada que pudiera decir, qué barbaridad me pasó a mí, no.
Después me contó mi hija que su amiga, en el momento en que entró a la casa, dice que percibió la presencia de mi esposo. Palabras de ella, mi hija me dice, mamá, mi amiga me dice que vio a mi papá sentado en la sala. Me dijo, ¿cómo? ¿Cómo que sentado? Dice, sí, estaba sentado y estaba ahí. Le digo, ¿pero cómo hija? Dice, sí, dice que ella lo sintió y aparte dice que algo le trataba de decir.
O sea, esta niña tiene esa capacidad, yo creo, tiene esa sensibilidad de ver a las personas que ya pasaron a otro nivel, por decirlo así. Sí, tiene evidencia. Me extrañó muchísimo porque le digo, es que yo la verdad no, dice, no mamá, es que sí. Ella me dice que habló, incluso no habló directamente, sino que ella lo escuchaba que algo le decía.
Así en pocas palabras me comenta que le decía que, bueno, que todos, que estuviéramos bien todos, le decía de mis hijos, a mi hija le decía que se cuidara mucho. De alguna manera se estaba despidiendo. No sé, a lo mejor, como diciendo, bueno, no sé si directamente con ella, como un contacto con ella para tratar de despedirse de nosotros.
Bueno, la verdad yo directamente no lo, yo no lo viví, o sea, yo no sentí nada, o sea, no, no, pero esa niña dice que sí, habló con él, que de alguna manera se estaba tratando de despedir de nosotros. Oye, Lety. Mándeme. Dame un segundito, amiga, necesito ir a una pausa, no te vayas, ¿sí? Sí, no, no, no hay problema. Ok. El Miiofon cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar.
La mano penuda. Hey, Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rss.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rss.com, ventas arroba rss.com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos. Podría ser bueno hoy, pero eliges mañana. Marco Polo, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil.
La mano penuda. Continuamos escuchando relatos y también esperando tus comentarios. Seguimos con Lety. ¿Estás ahí Lety? ¿Amiga? Oh, oh. Veamos a Luis Potosí. Hoy estamos hablando de las Marías Lenguas. Cuatro comadres con fama de hechiceras. Dejaron una marca indeleble en la historia de Tapalpa. Allá en Jalisco. Cuenta la leyenda que en una noche de luna llena, hace siglos estas mujeres. Realizaron un ritual en las cercanías de la fuente.
Invocando poderes antiguos para asegurar la protección de su legado. El resultado fue la pila de las culebras. Una majestuosa fuente adornada con estatuas de serpientes esculpidas en piedra. Cada una con una expresión enigmática. Desde entonces, la pila de las culebras ha sido el epicentro de numerosas historias. Que tienen que ver con lo paranormal. Claro que sí. Vamos a platicar de esto y mucho más. Estábamos charlando con nuestra amiga Lety. Antes de ir al corte. Y me parece algo importante.
Ella se dio cuenta. Bueno, ellos... Aquí estamos mi querida Lety. Se cortó la llamada, ¿verdad? Bueno, sí, mire. Entonces, es una experiencia... No fue propia. Porque yo... Ahora sí que a raíz de lo que ella nos contó, la amiga de mi hija. Ahora sí que me dejó un poquito como que desconcertada. A raíz de eso también, ella me siguió diciendo que le contaba a su amiga. Que sentía la presencia de mi esposo aquí en la casa. La verdad yo no siento nada. No tengo yo esa sensibilidad.
Pero finalmente es una experiencia que no la estoy yo viviendo en carne propia. Pero por medio de ella ahora sí que estamos conectados de alguna manera con la memoria de mi marido. Y pues bueno, también algo parecido sucedió. Pero también a raíz también del fallecimiento de él. Como él vivió dos años alejado de la familia. En la casa en donde él vivía. Lo conocía mucha gente de ahí, del rumbo. Me contó una persona que es conocida de la familia. Que un señor conocido también de mi esposo.
Le comenta a la señora, oiga que cree que vi a mi esposo, se llamaba Amado. Acabo de ver a Amado que estaba ahí en la esquina y le acabo de saludar. ¿Cómo están? Que bien, o sea que lo saludó. O sea lo vio, lo vio, dice que él lo vio. Y entonces la señora le dice, oiga no supo. Le dice no, ¿qué pasa? Dice es que él ya falleció. El señor dice, bueno me comentan de la señora que casi se iba hacia atrás. El pobre hombre donde la impresión de que cómo es posible que lo haya visto él.
Lo haya saludado y cuando le dan la noticia. O sea es algo que si lo dejan a uno como que pensando. Pasaron dos, tres cosas también extrañas. En la misma casa donde él vivía pasó un familiar por ahí. Y él jura y perjura que vio la casa abierta. Se veía la puerta abierta de la casa y nosotros dijimos es que no hay nadie. Entonces cuando él regresa dice que ya la vio cerrada. O sea no sé qué pasaría en ese momento. ¿Qué es lo que pasó?
Pero sí sucedieron ciertas cosas extrañas que la verdad sí lo ponen a uno a pensar. Y finalmente creo que pues bueno. Tratan de comunicarse de alguna manera yo creo para despedirse. Le digo yo no lo sentí. Yo no tengo esa capacidad, deseos, esa sensibilidad para sentirlo. Pero bueno yo confío en la palabra de la niña esta porque es conocida de muchísimos años. Es de toda la vida amiga de mi hija. Ajá. Oye Lety ¿me oyes? ¿Sí me escucho? Perdón, sí sí lo escucho. Ah ok.
Dices es que son estas cosas que nos ponen a pensar. ¿Qué has pensado mi querida amiga? Pues bueno, yo no me llamo escéptica. Pero de realidad como nunca me ha pasado algo parecido. O sea no he tenido yo la cercanía con ese tipo de experiencias. Pues la verdad sí sí me ponen a pensar y a preguntarme. Realmente hay algo más después de nosotros, de la vida. Y que de alguna manera pues están pues tratando de comunicar para decirnos algo. Para despedirse.
No sé en este caso yo creo que mi esposo trató. Quiero pensar que a lo mejor en el momento en que él partió. Necesitó yo creo el hecho de tenernos ahí y despedirse. Yo creo porque le digo a una a pesar de que me nombro o me autonombo escéptica. Estos detalles son los que lo ponen a uno a pensar en cuestiones pues que hay más allá. O sea realmente hay algo más allá de lo que nosotros pudiéramos considerar pues lo normal. Incluso han sucedido situaciones a raíz de todo esto.
Le digo esta niña amiga de mi hija en varias ocasiones nos ha dicho que ha tenido contacto con él. Que ha llegado en sueños y le ha dicho incluso. Le voy a comentar así rapidito. Por desgracia uno de mis hijos falleció hace el año pasado mediados. El año pasado. Son cosas que se han venido en cadena de manera pues muy. No sé no sé qué pensar. Me puse a pensar también en esto que una de las cuestiones que esta niña le comentaba a mi hija. Es que dice que se presentó mi esposo y le decía a ella.
Que fuera con mi hijo y le dijera que tuviera mucho cuidado que se cuidara mucho. Eso fue lo que le dijo él a ella. Porque iba a tener este no sé que alguien lo iba a traicionar no sé algo así por el estilo. Estas palabras menos palabras más. Que finalmente cuando sucedió lo de mi hijo más todavía me hizo pensar que está pasando. Fue un accidente. Fue desgraciadamente este no no fue un accidente. Desgraciadamente la seguridad está horrible. Él trabajaba en una empresa donde manejaba dinero.
No sé supieron que traía dinero y pues lo asaltaron y lo mataron. Entonces de esa manera. No sé son cosas muy muy extrañas. Creo que supe que esta niña si le dijo a mi hijo de ese sueño que tuvo con mi esposo. Él dijo bueno pues en ese momento cuando él vivía que pues bueno pues iba a tomar en cuenta eso. Pero le digo no sé son cosas que realmente han estado pasando tan rápido. Que la verdad me ponen a pensar en muchas cosas. Quiero pensar que si realmente hay algo más.
Le digo yo me nombraba escéptica. Pero con todo esto que ha estado pasando en mi familia la verdad es que sí me pone a pensar en muchísimas cosas. Que si hay algo más. Así es. Pues bueno ese es mi mi relato y pues mi historia. Pues bueno ahora sí que es un poquito que me sirve también de catarsis. Exacto. Oye amiga y cuánto tiempo después del sueño de esta chica sucedió lo de tu hijo. Fueron meses o sea ella ella le comenta de esto. No sé si a principios del año pasado.
Le comentó de ese sueño que tuvo con él. Entonces bueno yo yo le estoy contando esto porque esto es lo que le cuenta a mi hija. Como le digo son demasiados años desde niñas son hermanas casi podríamos decir. Son amiguitas desde muy pequeñas. Esta niña siempre ha tenido esa sensibilidad. Me dice mi hija que incluso ha llegado hasta ponerse mal porque se le acercan las personas a este a comunicarse con ella.
Entonces quiero suponer que si hay algo algo que algo tiene ella que atrae a los espíritus a las personas que ya no están con nosotros. Pues sí es muy fuerte es muy fuerte esto. La verdad si lo ponen a pensar a uno mucho. O sea que esta chica tiene una gran capacidad de evidencia verdad aparentemente. La verdad que sí me sorprende y otro otro detalle que también me sorprendió muchísimo. Es que mi cuñada esposa de uno de mis hermanos.
Sí. En el momento en que llega al velorio bueno lo que era este. Bueno estábamos en el velorio todo y me dice lo mismo. Ella también tiene esa capacidad. También es como que muy sensible a eso. Entonces me puso muchísimo más a pensar porque me dices no exactamente con las mismas palabras. Pero en lo básico me dice el mismo mensaje. Me dice lo mismo dice oye se me acercó amado y me dijo esto me dijo que se cuidaran que que este. Que no se preocuparan por él que este que vivieran lo mejor posible.
O sea se despidió ahora por parte de mi cuñada. Ya le digo son dos dos versiones con la misma. Lety. Cosa. Amiga. Sí dígame. Dame un segundo no te vayas no me vayas a colgar permíteme. No no no no. El miedo FON 55 2193 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano peduda. El problema no es el verdadero problema. El problema es tu actitud sobre el problema. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir la mano peduda.
Continuamos recibiendo todo lo que nos quieres compartir y estamos con Lety. Así es estás ahí Lety. Sí. Perfecto amiga pues mira ya nada más para terminar te voy a preguntar algo. Sí. Que pues me gustaría que me contestaras con toda sinceridad. A ver. A ti te gustaría que tu esposo se comunicara contigo directamente sin intermediarios. Para darte mensajes sin que nadie más lo perciba. Pues la verdad que sí. Serías capaz serías fuerte.
A lo mejor sí es que no tiene una idea de todo lo que hemos vivido como familia. Que la verdad yo creo que sería pues alguna especie de bendición. O de algo que yo dijera realmente estás ahí y estás aún de todas maneras. Aunque ya no estás aquí físicamente. Que te podamos sentir. Te podamos decir estás ahí. Entonces pues si tuviera yo esa capacidad la verdad que sería una bendición. No no no no no. A lo mejor posiblemente en sí me asustaría porque yo sé que es algo muy fuerte.
Es algo que yo entiendo a por ejemplo a esta niña entiendo a mi cuñada. Porque ellas dicen que sufren. Sí. Sufren porque tienen dolores físicos. Mi cuñada dice que ha llegado a estar en cama. Sí. Porque se le acercan las presencias de tal manera tan fuerte. Según mi cuñada. Sí. Ha tenido que estar en cama entonces es algo en realidad muy muy poderoso. Yo creo. Y la verdad es que la fortaleza de ellas pues ahí se ve. O sea pues bueno es que sí la verdad sí sí.
Necesitaría vivir eso en carne propia para decirlo. Pero pues bueno a lo mejor sería una especie de bendición. Aquí lo raro es que hemos tenido mucho contacto con mi marido. Y con mi hijo no. Es muy difícil. Me puede doler un poquito más porque no sé. Esta niña me dice que a él lo ve tranquilo. A pesar de la forma en que él murió. Dice que él a él lo ve. Ella lo ve tranquilo. No te refieres a tu hijo. Perdón. Te refieres a tu hijo. Me refiero a mi hijo. Está tranquilo.
Es que me ha extrañado que ella ha tenido un hijo. Entonces eso es lo que a mí me extraña un poco porque. Le repito. Él murió en una manera muy muy. Pues muy violenta por decirlo así. Sí. Quiero yo imaginarme que posiblemente él pudiera haber tenido más. Necesidad de contactarse pero. Me tranquiliza en parte porque ella me dice que lo siento. Y yo me lo siento. Y yo me lo siento. Y yo me lo siento. Y yo me lo siento. Y yo me lo siento. Y yo me lo siento.
Me siento en parte porque me dice que lo siente tranquilo. No sé si algo tenga que ver. No sé con que se haya ido tranquilo. No sé. No no no. No no tengo la capacidad yo de entender todo esto pero. Me extraña mucho que. Hayamos tenido. Más. Oportunidades de despedirnos o de tener contacto con mi esposo que era mi. Y me doy un poquito más de esto. te entiendo mi querida amiga, nada más el comentario, ¿no?
y tú lo dijiste muy bien porque así lo interpretas sí, digo yo sí probablemente tu esposo no terminó de despedirse o siente esa necesidad de estar contigo ¿a ti te gustaría la idea de que tu esposo todavía estuviera penando aquí entre nosotros?
la verdad no no no, la verdad yo quisiera que ya mejor él este fuera donde tenga que ir trascender lo mismo mi hijo también, o sea, es lo mejor tanto para ellos como para nosotros no ha habido tanto contacto porque pues yo estoy casi seguro que tu hijo ya trascendió y está descansando en paz ojalá y siento que en el caso de tu esposo también nada más que le costó un poquito más de trabajo mi querida amiga o sea que debe descansar tu corazón
no te acongojes porque el hecho de que llegarás a tener presencia, noticias o algo que te inquiete con respecto a tu hijo a la mejor no es tan bueno pues sí posiblemente, posiblemente, pero sí son situaciones que sí la verdad a veces tiene uno que vivir para seguir adelante claro amiga pero bueno me sirvió muchísimo el haber contactado con ustedes porque de alguna manera me permite también pues sacarlo externar toda esta experiencia y me alegra muchísimo poder participar con ustedes
yo tengo muchísimos años atrás que escuchaba el programa gracias a mi por cuestiones de la vida pues dejé de escuchar el programa ya hace poquito en unos meses pasados por parte de spotify y estuve, los estoy siguiendo y pues la verdad es un honor y un gusto este poder participar con un granito de arena muchísimas gracias mi querida amiga te mandamos un fuerte abrazo y gracias por la lealtad a esta emisión amiga no, al contrario muchísimas gracias y todo lo mejor para ustedes en este año gracias
y muy buenas noches hasta bregoletti hasta luego muy buenas noches pues ahí está la pregunta amigos, planteatela tú a que me estás escuchando tú crees que si alguien ya está descansando en paz va a continuar manifestándose aquí mandando el mensaje de que cuídense de que no me extrañen de que algo así o sea recuérdense que una de las razones por las que la gente no descansa en paz es lo que han dicho algunos expertos es precisamente por los apegos
y no necesariamente tiene que haber apegos a lo material también a las personas esa gente que fallece a una edad pues temprana y deja huérfanos a sus hijos y que pues está con la preocupación de que van a ser mis hijos y que van a ser mis hijos no puede trascender por ese apego precisamente también puede haber apegos a lo material ya lo saben ya lo sabemos todos pero en el caso de la familia es algo muy muy fuerte por el miedo a lo desconocido Gina
yo creo que el mismo dolor hace que sintamos esta necesidad que ellos se comuniquen a través de un sueño que se nos aparezcan y que nos van a mantener ese enlace no directo con ellos sin embargo cuando reflexionamos y entendemos que jamás va a regresar esa persona aquí a este plano físico y que al contrario nosotros al estar llorándoles así haya pasado uno dos diez años seguimos con este luto y llorándoles y llamándolos
lo que estamos haciendo es que los estamos deteniendo en su proceso de trascendencia yo creo que no es justo ni para ellos porque deben continuar ese camino ni para nosotros y al entender esto yo creo que nos hacemos mucho bien y también a nuestro ser querido entonces los recuerdos lo que vivimos las experiencias todo el amor que se va a quedar en nuestro corazón en nuestros recuerdos en las experiencias ese va a continuar con nosotros pero si hay que dejarlos ir
exactamente y fíjate que hace poco me platicaron una historia de una persona que tiene demasiada fe y se le murió su esposa y entonces él no sabe cómo dice no sé si estaba yo soñando si fue real se presentó mi esposa dice y me saludó y me dijo hola yo estoy bien y quiero decirte fíjate me lo platicó el viudo y él la vio y le dijo tú no eres mi esposa en ese momento cuando le dijo tú no eres mi esposa
el semblante de esta aparición cambió y entonces le dijo tú no eres mi esposa cambió el semblante de esta mujer y se desapareció quién sería entonces lo que iban a engañar lo querían engañar con qué objetivo y no podrían engañar a alguien de ese modo tal vez para turbar turbarle la paz no porque empieza a pensar no es que está no ha descansado en paz está en tranquilo está penando y entonces eso duele más
porque no podemos hacer nada o es muy difícil verdad son puntos de vista por supuesto a mí me encanta este programa porque tu opinión en realidad es lo más importante y la queremos escuchar claro vámonos también a mí aquí katia nos saluda y nos dice cada noche nos vamos a la cama sin la garantía de estar vivos a la mañana siguiente cierto sin embargo ponemos la alarma para despertarnos eso se llama esperanza
si nadie sabemos si a la mañana siguiente vamos a estar vivos pero tenemos la esperanza de así hacerlo por eso ponemos la alarma wow y llana barajas dice si hay algo más estoy totalmente segura el día que enterramos a mi padre estando en casa se prendió el tocadiscos en su canción favorita de la nada todos nos quedamos con la boca abierta y no es para menos mi querida lilliana rebebón tu arroz que yo sí creen fantasmas y ánimas pero también ellos buscan cariño
aunque tienen que irse aquí saludamos también a maripalacios y el garza mora yo tengo una cosa que me pasó pero es un poco larga con la santa quiero contarla el gar comunícate al miedo for aquí te lo voy a repetir para que lo anotes cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis y claro que nos reportamos contigo si desde luego es lo más importante tu comunicación estamos a punto de irnos a una pausa pero está bastante interesante el tema de hoy
está bueno lo que nos deja nuestra amiga lety aquí en la mesa es decir esta experiencia que vivió y que no nunca fue a nivel personal todo fue a través de otras personas que pues sí así como ya lo describí son canales le llaman canal es decir a través de ellos se manifiestan otros seres o con la capacidad de evidencia en donde reciben mensajes o ellos pueden ver esas personas que no todos podemos lograr detectarlos
pero de que sucede no me cabe la menor duda y eso es lo que aquí platicamos cada noche con tantísimos testimonios que dices bueno es que la gente tanta gente no puede estar inventando cosas es un hecho de que algo sucede relacionado con el mundo paranormal esas cosas por eso decimos lo que no tiene una explicación lógica eso es de lo que aquí hablamos nos vamos a una pausa y vamos a continuar con mucho más también tenemos el tema
acuérdate de esta pila de las culebras una crónica de un hechizo y nos despedimos de las estaciones en la república mexicana que solamente nos escuchan una hora los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero continuamos después de la pausa 55 21 93 59 26 conocemos la leyenda y la hacemos realidad la mano peluda y el frente a lo bajo el teamed para intolerable si nos vamos a meter a un deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula.
La disciplina es saber elegir entre lo que quieres ahora y lo que más quieres. Abraham Lincoln. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos situaciones estremecedoras y como siempre recomendamos apagar la luz si es posible para que puedas escuchar los relatos de una manera diferente. Y mucho más llegadora. Nos podemos poner en el lugar de la persona que lo está contando y sí que se siente diferente.
Escuchar relatos con la luz apagada y con la luz pendida. Así es, Gina, la imaginación vale más que mil palabras. Buenas noches, Gina y Nacho. Yo quiero contarles una vivencia que vivió hace unos años una tía. Bueno, esta tía dice que ella se encontraba ya acostada en su cama. Aún no era muy tarde, eran como las 10 y media de la noche, pero esta vez estaba sola. Ella dice que cuando se fue a acostar escuchó ruidos debajo de su cama como si alguien estuviera arañando.
Y después dice que escuchó un sollozo y ella preguntó que quién estaba ahí. Pues pensó que era algún familiar. Dice que no contestaba y seguía haciendo ruido. Entonces ella se levantó y miró abajo de la cama. Dice que no logró reconocer este el rostro. Simplemente, pues vio así unos ojos que la estaban mirando y pensó que era una de su era que era la esposa de uno de sus hijos. Y le dijo, pues, que qué hacía ahí? Le dice, qué haces ahí? Dice, acaso te peleaste pues con tu esposo?
Y dice que no contestaba y le decía, pues, salte de ahí porque está está muy frío. Hasta le dijo, pues, que estás loca? Salte de ahí, te va a hacer daño. Dime si te peleaste con tu esposo. Dice para yo que yo vaya yo a hablar con él. Por qué? Pero tú salte de ahí porque te va a hacer daño y dice que el espíritu o lo que estuviera ahí abajo dice que no le hacía caso, simplemente la miraba y dice, ven, te voy a ayudar a salir de ahí.
Y entonces mi tía, pues, se estiró la mano para ayudarle a salir. Y cuando estiró la mano y el otro también, como estaba oscuro, dice que la mano la vio negra, negra y estaba fría, fría. Y le dijo, ay, mira, estás bien fría. Yo te dije que ya te salieras de ahí porque te iba a hacer daño. Y dice que cuando vio esa esa persona que salió debajo de la cama, dice que era mucho más alta que su familiar y que simplemente le dijo, le dijo, ay, disculpe, señora, ya la vine a asustar.
Y dice que mi tía, pues, sí, se impresionó y no sabía ni qué hacer y que esta persona, pues, lo único que hizo fue fue salir de la casa. Y entonces en eso, pues, mi tía fue a buscar a sus familiares y le dijo que que pues un hombre este así y así había salido debajo de su cama y dice que inmediatamente salió de la cama. Y dice que inmediatamente salieron sus hijos a ver quién era, pero que ellos cuando salieron a la calle ya no se veía nada.
Y también es imposible que en cuestión de segundos la persona ya no se mirara porque la calle es larga. Entonces mínimo lo hubieran encontrado a unos metros de ahí caminando. Y pues ya salieron y ya no vio nada.
Entonces dicen que que a lo mejor la vino a asustar un muerto porque ya se referencia a eso porque él tenía las manos muy, muy frías y aparte, pues, dice que estaba oscuro, pues no le no logró ver la cara, pero dice que era un hombre, un hombre y y por lo visto, por lo que hoy ya cuenta que era de de color muy, muy, muy oscuro. Muy, muy oscuro. No, pues imagínate qué espanto, Gina. Ella pensando que era su nuera y cuál no estás muy fría. Qué es eso ahí? Sí, fue un gran impacto.
Yo me imagino nada más de escucharlo. Se lo puedo uno imaginar. Hola, buenas noches. Hola, Nachito, buenas noches. Como estás? Hola, mi querida Lulu. Cómo has estado, amiga? No, pues aquí que ella es que ahora que habló mi nieta. Ajá. Estaba estaba emocionadísima, no podía dormirse. O que dice que por fin había hablado, que le daba mucho gusto y su mamá la estaba viendo desde el cuarto porque le pedí permiso a mi hija porque ella está chiquita.
Si, si la otra, pues ya como sea y este y está mi homenaje. Me la grabación para presumirle que habló mi hija porque le encantó como habló. Muy bien. Este que crees que las cosas en la casa de mi hija no solo las ve y las ven todos, porque al otro día te fueron las niñas a la escuela y yo estaba platicando con mi hija en su recámara. Antes antes de eso, que si fuera mi hija, mi nieta, la escuela estaba yo jugando con ella en lo que se estaba vistiendo, la estaba yo peinando.
Cuando me quedo con ella, le gusta que yo la peiné y me dice, viste? Y digo, qué pasó? Y se acaba de pasar una persona y no había nadie adentro de su casa. No? Y pasó. Y luego no, hija, no me di cuenta y ya pasó. Entonces ya cuando te digo, se habían ido a la escuela, mi hija estábamos platicando y me dice mi hija se levanta de la cama porque estaba sentada y estaba acostada y yo sentada y me dice, viste? Acaba de pasar una persona.
Pero cuando ella me dijo eso, has de cuenta que me puse un hielo en la espalda, un hielo frío, frío y digo santo, dios, me puse chinita, chinita, chinita. Y me dice, tranquila, mamá dice, esto pasa aquí siempre. Y le digo, en serio? Dice, sí, no, dice. El otro día tuvo una visita, vinieron a comer y me pidió permiso de entrar al baño y salió corriendo del baño a donde yo estaba y me dijo, es que hay una persona viéndome desde la ventana y salimos a ver y no había nadie en esa.
Es imposible. Es que digo que tiene sensores. El. El es ya tarde ese día, dice que era tarde noche y que él, esa persona, entró al baño, pero volvió a ver y vio que él se veía y se regreso corriendo a decirle a mija. Entonces dicen mija que salió inmediatamente a ver, pero que no podía ver nadie porque los sensores no se prendieron. Si hubiera subido alguien las cargaba y dice que cuando no les tocan las puertas, les tocan las ventanas y dice que eso ya es.
Dice, yo ya me acostumbré, dice la verdad, ya a veces sí me llegan a asustar, pero ya es de siempre. Cómo ves, Nachito? Ya se les. No, pues que va a ser normal, amiga. Ellas ya se les hace común, pero no es nada normal o sí. Yo creo que no. Pero te das cuenta que de la niña no está alucinando a la niña. Los vemos y mi hija los vio. Digo que me dijo, ahí es que pasó y digo que ella la vio en la mañana.
Pero fíjate los hitos, ves que ese día yo soñé a toda mi familia reunida y cuando a los muertos con los vivos. Sí, cuando yo sueño muertos con vivos es que alguien se va a morir. Entonces desperté y le dije a mi nieta, a la grande. Ay, soñé a tu abuelita, tu abuelito, a todos, a todos, a todos reunidos. Les gustamos en una reunión familiar. Le digo, seguramente va a haber un muerto. Ahora, a mi nieta y me dice y me dice a poco abuelita, luego vas a ver. Y pasó. Mm hmm.
Estaba yo con mi hija, ya me iba a ir, ya me estaba despidiendo de ella y la había una persona que conoce mi hija y dice este así. Lo siento mucho y ya juega y dice ay mamá que se murió este el tío de este chavo que es mi amigo y le digo a ella sabía y me dice por qué? Ligo porque ella sabía que iba a haber muerto, le dijo. Y me dice por qué? Ligo porque yo lo soñé. Siempre que lo soñó dice, pero tú no conoces a ese señor, pero conozco a tu amigo.
Le digo y con el hecho de que yo los conozca, sean parientes cercanos. Entonces eso y aparte ahorita la suegra de mi hermana está en agonía y está están esperando que fallezca también como bestacho. Está malita. Ella se le dio neumonía y al parecer ya está sangrando de los pulmones y ya este ya la iban a entubar, pero no sabían si iba a aguantar la entubación. Tiene 80 años.
Oh, entonces yo ya le recé, ya le recé una oración, ya le pedí a Dios que la ya la recoje en su seno, porque la verdad tiene una semana en sufrimiento y en agonía. Pues ya muy mala, muy mala. Ahorita dijeron que no sabía si pasa la noche. Entonces digo que yo cuando soño a mis muertos es por algo. Y esa señal es más cercana a nosotros porque nosotros crecimos viendo a esa señora y la suegra de mi hermana. Entonces como ves, Nachito? No, muy fuerte mi querida amiga.
Lo que se me hace sorprendente es que a ti ya no te causas, ya lo tomas muy natural, no? Es que a mí aquí también, por ejemplo, ya ese día que me dijo mi hija va pasando alguien atrás, yo sentí el escalofrío. Pero qué crees que la casa de mi hierno ahora que estuve no pude grabar nada, solamente me pasó algo bien en un día, en una noche porque se salió mi hierno. Dijo, vengo en dos horas. Sí. Me quedé con mi nieta, pero una se duerme en un cuarto y yo estaba con la grande en el otro cuarto.
Ajá. Estábamos acostadas y hace cuenta, Nachito, que se oía como jalaban. ¿Te cuenta como cuando orachino una silla que la jalas? Sí. Así, así adentro del cuarto se oyó y me levantó de la cama y le iba mi nieta, ¿qué es eso? ¿qué es eso? Y me dice, ¿qué abuelita? Digo, ¿no estás oyendo? Ay, sí, dice, siempre se oye, pero pasó. Pero te cuenta que arrastraban algo así como de lámina, así como lastimosos, oye, el chilido. Ajá. Me levantó y le digo a mi nieta y luego soy yo más lejos.
Se fue como alejando, ¿sí me entiendes? Sí. Y que me levantó porque hoy que abrió una puerta y dije, ya llegó mi hierno, pero no vi que entrara. Entonces que me levantó. Me hubieras visto ahí parada en medio de los dos de las dos de cámaras esperando que alguien apareciera y cuidando a mis dos nietas porque dije, no, no las van a espantar, porque a las chiquitas siempre me le espantan. Y ahí me quedé como una hora y media parada y no pasó nada.
Pero ese ruido y dice, mi hierno se ría porque sé que siempre lo oían, o sea, también lo ven normal ya. ¿Cómo ves? No, pues tal de otro mundo, mi querida amiga. O sea, ya todo lo que tiene que ver con lo paranormal, ¿para ustedes es normal? ¿Ya se acostumbran? Pues yo para mí no es normal, pero ya me acostumbré porque pues a mí desde niña me pasa esto y digo que ahora que me hice amiga y sí. Dame un segundito, amiga, no estoy ir al corte. El megaphone está listo. 55-2193-59-26.
Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. La vida, si sabes usarla, es larga. Cénica, sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos. Y ¿conoces la pila de las culebras allá en Jalisco? Este monumento histórico envuelto en leyendas y secretos se dije como un testigo silente de un hechizo. Ancestral. Que transformó el destino de las temibles Marías Lenguas. Órale, interesante.
Tenemos en la línea Lulu. ¿Estás ahí, amiga? Sí, sí, Nachito y Gina. Pues sí te digo que ahora sí que allá que me dijo mi hija eso de que les tocan la ventana, les toca la puerta y todo, me quedé así. O sea que no es cosa que mi nieta diga cosas que no son ciertas. Porque lo ve no nomás ella, mi otra nieta, mi otra nieta y otras personas fuera de la familia también lo han notado. Entonces digo, pues es que como son edificios donde viven, miren, es un edificio nuevo.
Sí. Una construcción que no tiene mucho tiempo. Yo digo, pues quién sabe cómo la harían. Ya ves que con eso que dicen que se muere gente para que estén los edificios enteros. Quién sabe eso. Eso sí, quién sabe, ¿verdad? Sí, pues es un monumento histórico. Ya ves que siempre han dicho eso, ¿no? Sí. Pero y tengo que la casa de Miller no. Bueno, les digo, se siente un frío todo el tiempo. La casa de Miller no nos da cuenta que estás en un congelador. No hay ni que sea día de noche.
A la hora que sea así solo afuera. Tú entras a la casa y luego luego sientes el cambio de temperatura. Eso es lo que me gusta. Luego luego sientes el cambio de temperatura. Eso es lo que yo pude percibir. Y que cuando entras a la casa de abajo donde falleció la señora, este, ¿cómo se llama? Nachito. Se siente mucha tristeza. Se siente como mucho pesar, así como que le digo a mi nieta que la señora no descansa.
Y yo creo que la señora no pensó morirse y ella todavía no se va porque nunca le hicieron una misa. Nunca le hicieron nada. Pero como Miller no es bien escéptico, ni me termino. ¿Tú cómo ves? No, pues es difícil. Pero tú desde tu casa sí puedes hacer oración por ella para que descansen padres. Sí, sí, sí, lo hago. Muy bien. Sí, de hecho ahorita me puse a rezar a, le pedí a Dios que pues si ya está la sogra de mi hermana, pues ella tiene que fallecer, pues ya se la lleve. Ya no la tenga aquí.
Que la perdone. Que le pido yo por favor que la perdone a ella y a todos los que están ahorita sufriendo. Para que ya no, ya les calmen su sufrir y que el, cómo se llama, los arrope, ¿no? Ah, sí. Los cubra consumante y los recoge en su seno para que, porque hay mucha gente sufriendo y la verdad que a veces sufren de más, ¿a poco no? Sí, amiga, fíjate que a veces pedimos a Dios que le quite el dolor a X o Y persona y no recapacitamos que en ocasiones la forma de quitarles ese sufrimiento.
Una sanación total. Es llevándoselas con él, ¿verdad? A estas personas para que dejen de sufrir y a veces no lo entendemos así mi querida Lulú, pero sí es una buena forma. Sí. Cuídense mucho y un favor, a ver si me pueden la poner en oración a la señora que está en agonía. Ahorita se llama Selva Martínez. Selva Martínez. ¿Cómo no? Selva Martínez. Con gusto. Por favor. Claro que sí. Pues cuídense mucho y me dio mucho mucho saludar así que Dios los bendiga a todos, por favor.
Igualmente, mi querida Lulú. Buenas noches. Buenas noches. Allí estuvo nuestra amiga Lulú y pues sí hablar de esas cosas así que tienen que ver con la muerte. Uno quisiera no morir nunca o que nuestros seres queridos partan, ¿verdad? Cuando es el caso. Pero fíjate que también se demuestra el amor en el aceptar cuando nuestro familiar está muy mal, incluso intubado, sufrimiento, dolor.
Sí. Y queremos que no se vaya, pero también es muy egoísta de nuestra parte porque esa persona no queremos que se vaya por ese apego físico porque queremos seguir viendo su cuerpo, pero lo que está viviendo ahí nuestro familiar, yo creo que sería mucho mejor que dejara de sufrir. Gina, dime si no es verdad. Luego vemos ya a nuestros enfermitos de esos que están graves ya internados desde varios días.
Los vemos con sus brazos todos morados de tantas inyecciones de que se les tapa la cánula, se llama. O sea, ya los vemos que los han maltratado mucho en su piel y los ves y se les volvió a tapar el suero. Hay que picarle otra vez, hay que quitárselo y cambiárselo a otro lado. Es durísimo. Mis amigos incluso en ocasiones ellos mismos dicen ya estoy cansado, ya estoy cansada de esto que estoy viviendo. Sí. Y pues ha llegado su momento no de partero.
Sí, y nada más que nosotros somos egoísmas, nosotros egoístas, perdón. Entonces decimos no, no te vayas, no, no, no, por favor. ¿Qué hacemos? Nos enojamos con Dios. Y no sé, algunos se enojan con Dios. Cuando fue, yo creo la mejor decisión ya no estar ahí con esta persona que sufre y sufre. Sí, quitarlo de ese sufrimiento. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, mi nombre es Sergio, de aquí de Los Ángeles. Sergio, ¿qué tal el frío por allá?
Muy bien, mucho frío, mucho frío aquí. Pero estamos en una noche en la que deseamos escuchar relatos de terror y con este ambiente pues se siente más escalofrío, ¿no? Bueno. A ver, vamos, vamos. Ahí está Sergio, desde California. ¿Quieres contar un relato? Sí. Adelante. ¿De qué se trata? Bueno, no sé si me escuchan bien porque ahí con ustedes se está como cortando. No, sí te escuchamos bien si quieres iniciar con tu relato.
Ah, sí, este, bueno, al final, necesito contar dos pequeños relatos este. Pues aquí también en California, como digo, pues aquí en California también suceden muchas cosas, igual que ya y que en México, que suceden muchas cosas, pero aquí en California, pues, en Estados Unidos no se cuenta, no se conversan mucho de estos temas entre nosotros, pero este, aquí en la ciudad de, bueno, yo relico en Los Ángeles, pero trabajo en la ciudad de Riverside, California.
Sí, es como una, casi como una hora entre Los Ángeles y Riverside y este, ahí, en un, es un tramo donde uno pasa por, por entre lo que es Riverside y parte de, de la ciudad de Corona, California, y ahí un cementerio, este, bueno, a mí me, a mí me bruticó la, la hermana de mi novia que ella iba, iba saliendo de un night club aquí y este, como a las dos de la mañana, ¿serán?
Y este, ella iba manejando con sus amigas, sí, iba manejando con sus amigas y de repente ahí en, ahí en, por el cementerio que es una, es una, una carretera que va así para arriba y luego se da vuelta como un tipo, un tipo cerrito para arriba y pasa al cementerio y ellas iban pasando por allí y de repente dice que se la, se la apareció como un, pues un duende, ella es lo que dice, un duende síven, pero una cara ven, ven arrugada, ven en fea y este, y apenas me lo contaron hace,
hace unos días porque yo siempre paso por allí como a las, a las, lo más tarde que he pasado por allí eran como las dos de la, doce de la noche, la madrugada y, y a veces me iba como un security ahí, un carro de security cuidando en la entrada del pantión, pero este, ellas me contaron que eran como a las dos de la mañana que se la, se la apareció eso, esa cosa allí y este, pues ahí se mira muy oscuro el tramo ese que va por uno para
arriba. Oye, y al cruzar este tramo, ¿sientes algo especial, un escalofrío, un aire frío,
algo, algo? Sí, antes, antes que me contaron, antes que me contaron ellas esa, esa, esa experiencia, lo que le pasó, este, yo desde antes, yo tenía muchos años pasando por allí porque este, yo, ricos años, pero yo iba mucho, me quedaba mucho en la casa de, de, de mi novia que ella vive allá para una, una ciudad más adelante que ahí en esa zona, en esa, en esa área y a veces me iba a quedar allá con su, con ella en su casa y tenía, y a veces por, por no esperar mucho en el tráfico,
en el freeway, acá no espera mucho para, para no quedarme estancado en el tráfico, mejor me salía y yo, y yo tomaba esa ruta en la noche y como esa ruta pues te lleva por un tramo así como tipo en muchas calles y, y luego te lleva para arriba como un tipo cerrito, pues yo me iba para allí para, para cortar y no esperar el tráfico, y siempre, sí, siempre que pasaba ahí se me, se me daba miedo, como medio un poco de miedo y escalofríos y hasta me, me ponía a pensar, no, pues,
el, el valor que tiene ahí, el que cuida el cementerio como a esa hora, y no, pues, me pusieron poniendo a preguntar, pues, ¿cuánto le pagaría al señor que está ahí, ahí en la entrada del, del cementerio a esas horas? Pero sí, este, ya que me, ya que me platicaron de esa que me dice hace unos, unos días, hace unos días me, ya me puse a pensar, no, pues, ahora ya me va a dar más miedo pasar por ahí, y tal vez ahora ya no, ya no pasar, ajá.
Ok. Sí, pero, pero aquí también, aquí también pasan muchas cosas, simplemente que tal vez que no se, no se relatan mucho como tal vez allá en México, pero. Sí, exacto, no es que no ocurran, es que no se platican. Ajá, sí. ¿Verdad? Bueno, pues, no, es una historia, no sé si me deja platicar una más corta. Sí, claro, adelante. Ah, bueno, pues, esta sí sucedió en México, pero esto se le sucedió a mi, a mi, a mi abuelo, quien paí descanse.
Este, esta, esto, esto es lo que le sucedió, me lo platicó mi madre cuando, bueno, mi, mi abuelo, que es por la parte de mi, de mi papá, este, pues mi abuelo, los hombres de aquellos años eran muy, pues, muy más, este, mi abuelo, pues, cómo lo puedo decir, enseñaba mucho a mi abuela, que también que paí descanse, la trataba muy mal, pues, hombres de aquellos años que eran más, este, pues, más de, pues. Machista. Pues se puede decir, pues, más machista, ¿para qué?
¿Qué lo hacemos? Era así, este, pues, platicaban que mi abuela de tanto, de tantos, este, pues, abusos y todo eso, pues, en aquel, en aquel tiempo, este, mi, mi abuela sartó y de coraje dijo, pues, ¿sabes qué? Ojalá que se te aparezca el diablo. De tanto, pues, de tanto. Y, pues, mi abuelo, pues, pues, eran hombres de aquellos años que, tal vez, no tenía, no tenía miedo ni, creo que ni a Dios.
Y este, y, pues, una, una noche me platican mi madre, dice que mi, mi abuelo, eran como las, en la madrugada, no sé qué, tres de la mañana, cuatro, no sé, y se levantó, ah, un ruido que, que se escuchaba en la sala, en su casa, en aquellos años y este, y cuando salió de cuarto. Sergio. Eso somos. Te voy a interrumpir por la pausa, pero regresamos contigo, no te vayas, por favor. El Miedofon, 55-2193-59-26.
Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos lo sé, todos lo sé. ¿Dónde y cuándo quieres? Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Muy bien, muy bien. No es que tengamos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho, sabiduría en las redes.
Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos, Sergio. Entonces, tu abuelo era de esos hombres recios y que se creía que podía hacer lo que fuera, en especial con su esposa, y ella dijo, a ojalá se te aparezca el maligno. ¿Y qué ocurrió? Así pasó y mi abuelo, pues digo, no, pues este... Bueno, esa noche que eso pasó, me cuenta mi mamá, porque mi mamá estaba de novio con mi papá en aquel entonces. Y este...
Pues mi abuelo, así como hice la historia, que me contó mi mamá que salió del cuarto, en esa madrugada, y se asomó a tener una mesa vacía ahí en medio de la sala en aquel entonces, y cuando salió, cuando se asomó la sala, vi a una mujer encuerada arriba de la mesa, así como acostada. Sí. Y él, pues él como ser, pues era... No le tenía miedo a nada y hacía su carácter pues de él. Y este... Y dijo, no, pues qué, le empezó a decir de maldiciones, y que quién eres tú, cómo te metí, y X cosas.
Y ya después mi abuelo fue a su cuarto, agarró su pistola y empezó a tirar balazos, y la mujer no más se reía, se reía de él, y ya de repente se dice, dice, bueno, cuenta la historia que la mujer se, la su cara se le transformó con una cara muy horrible, y ya este, pues, así pasó, bueno, así era la historia que, cómo sucedió, y mi abuelo corrió para adentro y le habló a mi abuela que despertara lo que vio, y ya cuando regresaron pues no había nada, y ya empezaron a rezar, pero pues,
ni así se le quitó a mi abuelo lo que anijo. Oye, porque ese... Ni así que, aunque se le pareció al diablo, y en su caso se le quitó lo que anijo a mi abuelo. Sí, esa aparición de la mujer que vieron era un ser negativo, ¿eh?
Sí, porque pues mi abuelo, pues este lo... Él era muy, pues, muy, muy, muy geriego y todo eso, y mi abuelo le hacía como el que quería, y pues hasta que eso pasó, y también otra, otra, otra cosa que también pasó, que mi abuelo iba a trabajar allá para, una vez fue para el campo, y mi abuela también, pues, de tanto que la malataba, no sé cuánto, porque mi abuela aguantó mucho, pero pues, ella le dijo, sabes qué, ojalá te parte un radio, un radio, y mi abuela se fue a trabajar y regresó,
y duró como unos 20 minutos, regresó y asustado a la casa, y le dije, mi abuela le preguntó, oh, pues, ¿qué te pasó? Oh, socorro, se me da mi abuela. Este, no sé qué, pero ahorita, ahorita vamos quedando allá para el cerro, allá para el... y me cayó un rayo, casi, casi me parto un rayo y me cayó aquí al lado del hombro. ¿Y? Y, bueno, pues, entonces, me cuento a mi mamá en los barcos, y no, pues, ni así, ni así que le quitó lo que le dijo mi abuelo.
Fíjate, dicen que genio y figura hasta la sepultura, sin embargo, esas actitudes de algunos hombres de hace algunas décadas, pues, nada convenientes, y mira, ni siquiera, porque tuvo esa aparición, dijo, no, yo soy acá el mero mero.
No, y esa mesa que se le apareció a esa mujer, esa mesa la conservó durante años, porque mi abuela falleció en este mes, el año pasado, de 89 años, y mi abuela falleció hace 20 años, y en esa casa mi abuelo siempre conservó esa mesa, no sé por qué, no sé, era hasta que falleció mi abuelo, siempre vivió solo y siempre fue un hombre de... que, pues, tal vez no tenía miedo, creo que ni a Dios, porque era de carácter fuerte. ¿En cuanto él se quedó viudo, cambió su actitud con la gente?
Bueno, sí cambió, pues, tal vez por la edad también, pero sí era... era hombre de esos de... era un hombre recio, fuerte, que no... que no se tuviera... no... le decía lo que él pensaba y pues no... pues este... ya hasta que... él siempre vivía solo, ya en sus últimos años vivía solo, tal vez lo cuidaban allá mis tíos, lo que sea, pero pues él siempre vivía solo y nunca, pues, tal vez... que nunca, pues, cualquier cosa los faltaba tampoco, pero...
Ok, bueno, pues, situaciones que, aunque él no haya creído sucedía, y qué bueno que hoy, Sergio, nos dices la oportunidad de escucharte. Sí, muchas gracias por el espacio y buen programa. Gracias. No, no, amigo, muchas gracias. Salud. Gracias.
Ahí estuvo el mensaje y el comentario de nuestro amigo Sergio, pues, sí, no importa, eh, no importa que tú seas una persona muy dura, una persona de ser como los de antes, pues, antes eran muy mandones, muy gritones, pero lo que es verdad es que todos en algún momento nos vamos a ir a otro plano, todos estamos expuestos. No importa qué tan gritón haya sido, eh, no importa qué tan enojón, mandón o lo que quieras.
Pero además, una vez que nos vamos, pues, es el recuento de todo lo que hicimos en esta vida, ¿no? Así es, justamente eso es lo que sucede, mis queridos amigos. Oye, pero mira cómo su abuelita estaba tan cansada de ese maltrato que recibía y que si nos ponemos en ese contexto en algunas décadas atrás, la mujer nada que ver con lo que hoy el papel que desempeña, ¿no? Sí, sí. Y así es como puede también ya tener voz y voto y no dejarse maltratar de esa manera. Claro, claro.
Aunque mira, Gina, afortunadamente sí hay historias de esas, de esos machotes así, pero son las menos, afortunadamente. No en todas las casas ha sucedido así. Claro. O sea, y precisamente por eso llama la atención y por eso lo recuerda uno, porque son la excepción. No dudo que haya muchos, sí, sí, no estoy negando nada, no, sí, siempre ha habido machotes, todavía hay muchos machotes.
El punto es de que no es que en todas las casas, en todas las familias, haya un machote, sino que pues sí se daban esos casos y en algunas regiones tal vez más que en otras, ¿verdad? Exacto. Y lo peor es que muchas veces las mamás criaban a estos hijos que después eran los machotes, ¿no? Porque decían, no, la hermana tenía que hacer las cosas y el hombre no. Y ahora pues las cosas han cambiado y todos participamos, ¿no? Hombres y mujeres. Bueno, ¿te calmas? Oye, aquí tenemos también un mensaje.
Buenas noches, Gina y Nacho, les mando saludos desde Jalapa, Veracruz. Les pido por favor si ponen en oración a Evaristo Hernández Gómez. Él está en agonía, muchas gracias y bendiciones. Sí, vamos a ponerlo, le repito el nombre, Evaristo Hernández Gómez, y lo vamos a incluir en nuestro grupo de oración. Claro que sí, con muchísimo gusto. Evel León, saludos a mi querida Evel. Gracias por estar aquí.
También quiero saludar a Doña María Virginia Domínguez, que es la mami de Evel y que están juntas y nos están escuchando. Y mañana pues es su cumpleaños. Ya dísela, la queremos mucho, la amamos mucho. Mi papi, mi hermana y yo. Mil gracias y bendiciones. Ve como dice de su papá, para que vean. Mi papi. ¿Qué significa? Pues que hay un gran amor, ¿verdad? Y también a Doña María Virginia, pues le mandamos un fuerte abrazo. Muchas felicidades, por supuesto que sí.
Claro, y también desde Villa Guerrero, Pedro Abundiz dice, aquí estoy como cada noche. Bienvenido. Saludos. Y también a la Clau Fernández dice, yo, yo, yo. Mi querida Clau, hasta Chile, te mandamos un abrazo. La Clau. Buenas noches, me comunico desde Saltillo, Coahuila. Mi nombre es Luis Antonio Esquivel. Excelente programa. Luis Antonio, ¿quieres contar un relato? A ver, pues sí, que nos platiquen esas historias.
Hay que aprovechar el momento de poder participar de manera activa y directa y comentar con nosotros algunos de sus relatos. O, simple y sencillamente, que nos lo envíes, así como muchos de nuestros amigos lo han hecho. Lo que pasa es que yo viví en una vecindad y tenía buenas vecinas, ¿no? Que eran muy, sí, muy fiesteras. Y salían cada ocho días, ¿sí? Y iban con amigos y siempre se ponían a tomar afuera y eso. Un día, pues, tuvieron un accidente. Tocaron y, pues, sí, les pasó algo feo.
Acá todos murieron. Y desde ahí, como a los tres meses más o menos que fallecieron y las atoraron, iban taxistas, iban taxistas a decir, oiga, es que, este, una señora, una muchacha me pidió un viaje aquí y se metió ahí y no me salió a pagar. Ajá. Entonces, la señora iba a decirles, ¿no? Pues, este, para más sus demás hijas. Sí. Yo decía, este, ¿quién fue? 33 días fue. No, pues, ninguna. Y sacaba una foto. Ajá. Y el fruta va a ser que es el señor del taxi. Esa, esa fue la que me pidió el viejo.
Y la señora le terminó haciendo. No saben que, pues, ella era mi hija, pero, pues, ya tiene mucho tiempo aquí. Fallecieron. Fallecieron como un año. Guau, qué historias de esas que nos dejan boqueabiertos. Resulta que quien pidió el taxi fue una difunta. Y como por qué razón? Como si nos estuvieran jugando una broma, ¿no? Vamos a una pausa y regresamos. El miedo form. 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda.
No son las cosas que nos pasan las que nos dañan, sino nuestra opinión sobre ellas, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos saludando y leyendo a todos los amigos. Gustavo Loera, gracias por estar aquí y tu apoyo. ¿Qué tal Gina y Necho? Mucho saludarlos, por aquí reportándome desde Cádiz de Querétaro. Luis Donaldo, Quintero. Me dice poquito, les mando un video por ahí para que lo analicen. Es de La Llorona. Sí, ya lo tenemos aquí.
Un audio que constantemente nos envía pero con diferente lugar. Gracias por acordarte y estar aquí presente. Claro, claro que sí. Y pues sí vamos a checarlo. Roxana Huerta dice, hola Peludos. Soy Peludo Maníaca desde hace muchos años. Diario los escucho en mi trabajo. Pero no es lo mismo escucharlos en el día que en la noche. Es primera vez que les escribo. Mi querida Roxana Huerta, pues eres bienvenida. Y te agradecemos mucho que nos acompañes.
Acuérdense que ustedes también pueden escuchar estos episodios en Spotify. ¿Cómo nos encuentran ahí? Pues ya estando ahí en Spotify, le ponen La Mano Peluda Grupo Fórmula. Y ahí pueden descargar, ya saben, pueden hacer su lista de reproducción. Y aventarse días enteros. Figúrense ustedes, estamos en el programa 2469 de la tercera... ¿Cómo le llaman? La temporada. Temporada. 2469. Y todavía lo que deseamos que siga es muchísimo. Así es. O sea que hay como que material a pasto, ¿no?
Es un compromiso que hemos tenido aquí con ustedes. Hola, buenas noches. Bienvenido. ¿Con quién tengo el gusto? Gilberto Dominguez. Sí, señor. Muy bien, amigo. Bienvenido. Oye, amigo, tenemos poquito tiempo. Gilberto, ¿nos puedes platicar algo? ¿Poco tiempo? Sí. Mira, lo único que quisiera decir es que yo escuché ayer acerca de... hasta el final a una persona que decía que había intentado suicidarse. Ajá, ok. Y creo que también estaba muy corto el tiempo.
Sí. Bueno, en realidad, amigo, tenemos diez minutos. ¿Sí te alcanzan? Quería... Yo creo que sí. Adelante. Yo creo que sí. No te apresures demasiado. Creo que lo que en un momento dado... en un momento dado tendríamos que comentarle a la gente que solamente una persona que ha pasado por una experiencia como esta y no lo ha logrado... Ajá. Sí, es experta para hablar en el tema. Ok. Porque los que lo lograron ya no lo pueden contar.
Sí. Entonces, también hay que reconocer que después de la pandemia muchas personas quedaron afectadas con muchos síntomas a partir de tan fuerte, ¿no? O sea, de tan fuertes causas que tuvieron medicamentos y todo lo demás. Sin embargo, esa pandemia de... de... ¡Ay! Sí. Se me reba algo por acá. De lo que es la depresión viene desde los años 70. Ajá. Y digamos, se esparció por el mundo y fue... fue terrible.
Sí. Ella decía que conocía a una persona que había intentado varias veces suicidarse y no lo había logrado. Sí. Cuando uno conoce, por ejemplo, la historia de Grover, que es quien creó una asociación que no quiero nombrar... Sí. Grover intentó... impresionante de veces. Pero estábamos hablando de cinco o de seis. O sea, estábamos hablando tal vez como de 27 veces o algo así, ¿no? Ajá. De suicidarse al grado de tomar clases de aviación para estrellarse en un avión y morir. ¡Guau!
Y lo último que dijo... Sí, es verdad. La historia ya está. El último que dijo o que hizo fue meter la cabeza en el horno de la estufa. Sí. Y abrir la tanque de la llave del gas. Y dijo, pues aquí se encomendó a Dios. Sí, ya es tu voluntad, es tu voluntad. Y si no, ahí no. Ajá. Y entonces resulta que no lo logró. Lo único que pasó es que todo su cabello quedó completamente blanco.
Ajá. Y entonces se dio cuenta que tal vez es que lo hubiera intentado, pero no lo iba a lograr porque no estaba destinado por Dios a que él muriera. Porque tenía algo muy importante que hacer. Y es que crear, sí, esas agrupaciones muy importantes que ayudan a la gente. Sí. Entonces, una de las cosas que te pudiera decir es que generalmente cuando nosotros vemos la punta de un iceberg, vemos hielo y vemos una punta. Sí. Pero lo que está sumergido debajo del agua es muchísimo más grande.
Entonces, una situación que detone, sí, la depresión. O sea, nos puede parecer gravísima. Sin embargo, siempre hay que darnos cuenta que desde mucho tiempo atrás, sí, ya se sufre con ella. Ajá. Que tiene altas y tiene bajas, puede ser. Pero hay que ver que no solamente es eso, ¿no? Sí. Es como si fuera un absceso que abre de boca, tiene un granito, o sea, una boquita de batería, pero en el fondo tiene una bola completa, ¿no? Entonces, algo que yo quería decir es esto.
La gente piensa que la depresión es solamente estar muy triste porque rompiste con tu pareja, porque perdiste un trabajo, porque se fue una persona. O sea, cosas como estas, ¿no? Inclusive conocí a una amiga, sí, que terminó quitándose la vida porque su lorito voló. Y sabes que en progreso todos tienen ventiladores de techo y el lorito que va en el ventilador de techo. Sí. Terminó quitándose la vida. Pero no, realmente, la tristeza se siente por frustración.
Sí. El coraje, la rabia de que lo que tú quieres, lo que tú estás deseando que suceda, no sucede. Si tú estás pensando que tienes dinero, que buscas dinero o que necesitas dinero y no lo consigas, te vas a frustrar y te vas a deprimir. Si tú estás buscando a una persona en específico y esa persona no te corresponde, te vas a frustrar y te vas a deprimir. Y entonces se convierte en ira. Sí. Es ira lo que se siente, ese coraje que te lleva a renunciar.
Recibe a tu propia vida porque es muy difícil de vivirla. Es muy difícil de sentirla. Es muy doloroso vivir con esa ira porque es como que si tú tuvieras, quieres quitarte con alguien, pegarle a alguien y no tienes a quién. Entonces, como no tienes a quién, empiezas a pegar a ti mismo. Sí. Y definitivamente, yo me acuerdo que la otra noche escuchaba acerca de un despertar espiritual, algo que se practicaba y no recuerdo en cuál de los capítulos, pero sí, el reencuentro espiritual.
Viene cuando uno reconoce lo tan clásicamente mencionado, un poder superior. Sí. El programa dice, llámala como tú quieras. Al final también dice, siempre reconocemos que es Dios. Ajá. Entonces terminamos llamándole Dios. Pero inclusive, sí, si me duele una muela, un dentista tiene un poder superior al mío. Sí. Si yo me paro frente al mal y le digo, sabe qué, Mar, detente. No se va a detener. Es una fuerza superior a mí.
Pero nosotros reconocemos una fuerza muchísimo más grande que mueve todos los elementos, que mueve toda la vida. Así que tú y yo sabemos que infinitita está... ...pulpando... ¡Ay, sí está perdiendo tu llamada, sí! Amigo. Pues, sí, aquí estoy, aquí estoy. ¿Me escuchas? Esto último no se oyó. ¿Lo quieres repetir, por favor? Sí, que efectivamente nosotros sabemos que sin la voluntad de Dios una hoja no se mueve. Ok. Sí. Tú y yo lo sabemos, pero Ginita también lo sabe.
Le mando besos y muchos abrazos. Sí, amigo. Sí. Entonces, creo que es muy importante que la gente sepa que se necesita buscar ayuda. Y la única ayuda no solamente es con un psiquiatra o con un psicólogo que cobran tanto, sí, y que son tan largos. Necesitan buscar a alguien que haya pasado, como se necesita llegar a más mensajes para que la gente busque esa ayuda gratuita y desinteresada, que es gente que ya pasó por eso y ya salió de eso. Y ellos tienen la solución. Claro que sí.
Entonces, nadie lo puede mirar mejor. Porque tienen la experiencia, amigo, la experiencia de haberlo vivido. Claro. Sí, y de haber salido adelante, ¿verdad? Sí, porque te voy a decir una cosa. En mi situación, cuando yo paso por una depresión tan terrible que me llegó casi a terminar con mi vida, o sea, me llevaron a la iglesia, pero no era lo que yo necesitaba en ese momento. No sabía yo cómo verla.
Me llevaron a clases de pintura, me llevaron a jugar cartas, o sea, me llevaron al cine, me decían... Sí, te querían distraer, despejar la mente. ...acompañado. Claro, sí, porque dicen, es que necesitamos distraerlos. Y también hay que decir que la gente que está alrededor y que no tiene una enfermedad como la que nosotros pudiéramos tener, no nos entiende por lo mismo que te decía. No sabe lo que estamos pasando. Sí, sí. Y te lo decía el otro día. Traes un bagaje atrás.
Y tenemos muchas vergüenzas y muchos errores y muchas cosas en las que no hemos sido capaces de salir adelante. Pero hay otra muchísima gente afuera que ha pasado por lo mismo y que ha logrado salir. Correcto. Es espectacular. Mi querido Gilberto, pues... Con eso nos quedamos, amigo, porque es importante mensaje. Le mando abrazos, mensajes. Igualmente, saludé. Muchas gracias, nos vemos. Muchas, muchas peticiones. Igualmente, mi querido amigo. Hasta América. Le mandamos un fuerte abrazo.
Oye, pues, Gina, ha llegado el momento de despedirnos. Y agradecerles todas las comunicaciones que tuvimos hoy. Mañana tenemos una cita nuevamente. Que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Ignacio Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tuvimos excelentes historias. Pásenla bien, que descansen. Y como decimos aquí, ¡cabot!
El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
