Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas
y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros
nos apasiona. Soy Gina Aviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad de interactuar y platicar de esos temas. Espeluznantes. Queremos tu participación
a través de la multilínea 55 -5279 -2291. La página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como Lambano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Y por esa razón te voy a compartir el Miedofon. 55 -2193 -59 -26 55 -2193 -59 -26 Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Saludamos a todas las estaciones que se unen
con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huétamo, Michoacán, Mazatlan, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche.
¡Espeluznante! Las escuelas más escalofriantes del mundo son aquellas donde los pasillos siguen resonando con risas de pequeños que ya no están, donde los lockers se abren solos y las aulas parecen esperar a una clase que nunca volverá. Historias reales detrás de instituciones que fueron cerradas tras incendios, tragedias, desapariciones y fenómenos sin explicación. Desde el espejo maldito de una maestra espiritista hasta voces captadas en grabaciones de exploradores urbanos.
Escuelas que no están tan vacías como parecen. Hoy vamos a descubrir que en ciertos lugares el aprendizaje nunca termina, pero tampoco el horror. Escuelas con historias tétricas. Donde no querrás entrar. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Te invitamos a que participes con nosotros y que nos regales tu punto de vista. ¿Tú conoces alguna escuela con esas características? Te queremos escuchar, por supuesto. Y vámonos con relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas?
Buenas noches, me llamo Raúl Sánchez, soy de San Pedro, Coahuila. Raúl, saludo a todos los amigos que nos están escuchando en Coahuila. ¿Quieres contarnos un relato de qué se trata? Sí, mire, tengo dos historias, bueno, un poco cortas, pero que no son muy normales, dijo aquel. Sí. Hagan de cuenta que, bueno, en la casa de mi abuela paterna, es una casa, bueno, ya está
ya sola, ¿verdad? Y hagan de cuenta que... cuando se han ido muriendo lo que son lo que fue el papá de mi abuela y mi abuelo pues se empiezan así como que a aparecer y ya ven de cuenta que un día, bueno, mi abuela es una persona que como una parte de sus hijos vive en Nuevo Laredo pues viaja seguido para con ellos y en una de sus viajes, como ella es de un rancho pues yo voy a ese rancho porque ahí vive mi otro abuelo por parte de mi mamá y pues yo entraba y bueno yo
iba a tu casa y pues yo soy una persona que no gusto mucho de socializar a veces así con la gente y pues yo me metí a ver la tele y para bueno para esto yo tenía en aquel entonces como algunos 15 años y yo me metí a ver la tele adentro de la casa de mi abuela y es una casa que tiene tres cuartos seguidos así como si fuera un tipo pasillo pero así muy largo Habían de cuenta que, pues, o sea, se mira todo hasta el último cuarto, porque el último cuarto es el único cuarto que
tiene puerta. Y yo estaba sentada así en lo de, bueno, en el sillón y estaba así comiéndome una sandía en la mesa cuando estaba viendo la tele y yo oí llorar un niño, pero un llorido de un niño chiquito, como de un recién nacido. Y... O sea, dentro de la casa. Yo dije, a lo mejor fue por afuera, pero no. O sea, se oyó una vez y yo dije, no, a lo mejor fue afuera. Y se volvió a oír el llanto y yo dije, no, esto ya no es
normal. Aparte, pues estoy solo, ¿verdad? Y cuando yo volteé a lo que fue, como les comento, son tres cuartos, pero pues están seguidos. O sea, es como si fuera un pasillo así largo que va al último cuarto, que es el único que tiene puerta. Yo le comentaba a papás que yo vi a una señora cargando a un niño. O sea, así lo que fue en la puerta, asomarse. Sí. Pues ya sabrán, salí literalmente corriendo porque, pues, yo dije, o sea, estoy solo y no tiene por qué haber una
señora en ese cuarto, o sea. Claro. Oye, ¿a esta mujer la viste...? Tal cual, sus rasgos, iba caminando, iba flotando. ¿Qué pasó? Sí, yo la vi así tal cual, los rasgos. Era una señora como de los años 80, 70, que en aquel entonces se usaba como faldas y así como camisas largas. Era una señora no tan grande, como de algunos 30 años, pero que traía dos coletas y estaba... O sea, se miraba completa y yo fue, es como que, o sea, que, que, o sea, que, que, que, que pedo,
no tengo más palabras. Y yo esto se lo conté a lo que fue a mis papás. Mis papás son un poco de las personas que, que pues no creen tanto en las cosas, ¿verdad? Y yo le comenté y él me dijo, este, no, es que no puede ser. O sea, a lo mejor no, no, no, ¿cómo se dice? ¿Te lo imaginaste? Te lo imaginaste. O sea, a lo mejor te lo imaginaste, a lo mejor porque estaba solo o no sé. Lo que le digo a mi papá es que pues yo nunca lo había visto, ¿verdad? Bueno, así pasó el tiempo como
algunos dos años más o menos. Y un día en la madrugada estaba mi abuela en el cuarto del medio y yo en la sala o de donde mismo que les comenté que yo estaba parado cuando yo la vi. Y en ese mismo cuarto tiene un baño. Chiquito. mi papá dijo, hostia, o sea, qué pedo, dijo, a lo mejor, pues como en un lado vivía una, lo que fue, una familia, dijo, a lo mejor es en un lado, o sea, pues como están pegadas las parejas, a lo mejor,
pues, se oyen los sonidos. Sí. Pero se oyó, sí, clarito, pero se oyó una vez, yo dije, nada, a lo mejor, dijo mi papá, yo dije, no, pues a lo mejor es nomás así de, pues, de la otra casa. Dice, pero se volvió a oír, pero ahora se oyó en la cortina, o sea, se oyó como si estuviera parado. detrás de la cortina. Y fue así como que... Dice, y teníamos la puerta cerrada y el foco apagado. Y yo le decía a tu mamá, o sea, ve, háblale a mamá y a... Bueno, yo me llamo
Raúl, a Raúl, porque están ahí en la sala. Y pues no, dice que por el miedo y todo, no se quisieron parar. Sí. Y me comentó mi papá, bueno, nosotros no sabíamos hasta lo que fue al... al día siguiente, como a las 10 de la mañana, mis papás se levantaron, pues, bien asustados, ¿verdad? Y luego yo les dije, pues, ¿qué traen? Porque, pues, se mira uno en la cara cuando anda uno medio, pues, medio estanteado. Sí, sacado de onda. Y luego me dicen, le digo a un papá, pues,
¿qué pasó? Dijo, anda, es que no hiero una noche. Y luego, ¿qué? Y lo dice, pues, es que se oyó, se oyó un niño. Y yo le dije, papá, yo le dije, no, dijo, no lo hiero. Le dije, no, dijo, es que se oyó bien res. Y mi abuela dijo, pues yo tampoco. De hecho, yo estaba aquí en la sala, bueno, en el cuarto del medio. Permíteme, porque tenemos que hacer una pausa. No te vayas, por favor. Regresamos contigo. El Miedofón, 55 -2193
-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. El secreto de un matrimonio feliz es perdonarse mutuamente el haberse casado. Sasha Givtry. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos. También estamos recibiendo tus comentarios acerca de si conoces alguna escuela con una historia oscura. Repórtate a través del miedofón y platícanos
esa experiencia. Continuamos con Raúl. Ahora que supiste la historia de esta mujer que falleció con su pequeñito, ¿tiene relación con lo que tuviste? Y pues tenía todo apagado. Yo lo hubiera oído. Dice, se oyó bien clarito. Y bueno, ya platicando con mi abuela, me había dicho que esa casa, cuando ellos la compraron, ese cuarto, o sea, ya lo tenía, ya estaba construido, que era de una familia anterior. Y comentan que creo que se había muerto lo que fue la esposa de los
dueños de la casa con el niño. No sé si se había fallecido el niño de neumonía o algo así. Y la mujer, pues, no me explicó muy bien mi abuela, me dijo que no lo había soportado yo creo la partida del niño y pues se fue junto con él.
Yo le digo a mi abuela, pero, o sea, de hecho, no soy yo el único que dice que la ha visto, ya varia gente le ha dicho a mi abuela porque ese, bueno, como le digo que son tres cuartos, tiene una puerta, lo que es en el pasillo, en el cuarto de enfrente donde se aparece la señora. Sí. Tiene una... con vidrio, pero se ve de afuera,
o sea, tú puedes pasar y tú miras. Y mi abuela tiene muchas sillas y dice que la gente que ha pasado, dice que ha visto, primeramente dice que ha visto a mi abuelo, al papá de mi abuela, dicen que han visto a una señora parada de espaldas
en la puerta. Sí, sí tiene relación y yo me quedé así como que, o sea, que, pues la verdad nunca había tenido un contacto así con este tipo de cosas, ni... pues guau, o sea, o sea, se ve claro, bueno, en mi experiencia, pues, se vio muy bien lo que fue la señora y, pues, ya platicando con los vecinos de mi abuela, pues, ellos con la, o sea, con, pues, admiten que ellos también han visto a esa señora y han visto a mis abuelos, o sea, yo así como que guau. Bueno, ¿y ahí sigue
viviendo tu familia? Sí, ahí siguen viviendo. Pero, pues, lo raro es que no es como que se aparezca así, o sea, seguido, ¿no? Es como que así de en veces, yo creo cuando te agarran solo o no sé. Ok, o a lo mejor personas que tienen mayor percepción y tú eres una de ellas. ¿No? Puede ser. Pues, a lo mejor. ¿De verdad? Oye, Raúl, pues sí es una experiencia difícil, sobre todo para aquellos que no creen que esto pueda
suceder. Pero tú que ya lo viviste, dices, claro que pueden presentarse este tipo de fantasmas, ¿verdad? Nosotros agradecemos que te hayas reportado. Tengo otra historia, no sé si pueda contarlo un poco. Sí, a ver, adelante, ¿de qué se trata? Bueno, esto tiene que ver con la... religión de lo de la Santa Muerte, hagan de cuenta que yo tuve un tiempo en el que tuve muchos accidentes. Bueno, yo manejo moto y tuve muchos accidentes
lo que fue seguido. Y hagan de cuenta que yo fui con una persona que practica lo que es la brujería que me hicieron una limpia. Y cuando yo llegué con la señora, ella me dijo, pásale. O sea, yo ni siquiera hablaba con ella. me dijo, pasa. Y yo le dije, eh, tal no sabe, o sea, tal ni siquiera le preguntaba, oye, oiga, o sea, ¿por qué me la recomendaron? Sí. Y yo todavía no le preguntaba, o sea, de que, oiga, ¿usted se dedica a esto? O me dijeron que usted hace
esto. Me dijo, pasa. Pues entonces yo pasé, ¿verdad? Y me dijo, ya te estaba esperando porque a mí la niña me dijo que ibas a venir. Y yo así de... ¿Cuál niña? ¡Guau! La Santa Muerte. Así le dice ella. Ah, sí, sí, sí. Ok. Y ella me dijo, pasa, me dijo, necesito, bueno, me dijo la niña que te diera una barrida, dijo, porque viene muy
cargado. Y yo, sí, bueno, pasaron lo que fue el tiempo, me barrió y hagan de cuenta que yo de ahí para acá sentí un poco de, o sea, no soy devoto, pero sentí un poco de conexión con lo
que fue la religión de la Santa Muerte. Para esto, yo a trabajar con una prima en su casa que ella es devota de la santa muerte y hagan de cuenta que en lo que yo trabajé fueron como unas tres semanas un mes como en la segunda semana yo soñé que iba caminando en una casa muy grande y yo venía hablando con una persona pero yo no miraba a la persona o sea sabía que estaba platicando con una persona y yo abría la puerta de esa casa y yo le comentaba a la persona oye mira es que
yo tengo un altar a la santa muerte y o sea yo se lo estaba enseñando y era un altar así grandísimo con lo que eran muchas santas muertes ya ve que hay de colores y todo eso bueno entonces para esto yo me di cuenta que yo pedí un favor con ella a través de la señora y al cumplirmelo yo le prometí una veladora yo le puse su veladora, todo lo que yo prometí y como al tercer día de yo haber puesto esa veladora era la madrugada eran como las 3 de la mañana más o menos bueno,
para esto tengo que dar una nota, mi familia no es muy devota de ella, o sea, no tiene nada en contra pero no hay nada que relacione la casa con ella y hagan de cuenta que eran como eran las 3 y media de la mañana Yo me desperté, yo estaba soñando que me venían siguiendo, pero
yo no veía a quién. Y hagan de cuenta que yo me levanté, pero me levanté así como si de veras hubiera sentido el sueño, me levanté agitado, me levanté enojado, porque dije, me vienen siguiendo y yo me paré así como que, o sea, como si de veras lo estuviera viviendo en el momento. Sí. Y yo me paré así de la cama y lo que es mi cama va a dar a la puerta de mi baño. Bueno, del baño de la casa. Y el baño de la casa mide como algunos, como un metro y medio o dos la puerta, lo que
es de alto. Y nosotros siempre dejamos lo que es la puerta del baño entreabierta, pero con el foco prendido. Y ese día, para suerte mía, estaba apagado. Cuando yo me levanté, yo sentí algo como que, tenía como que una sensación de que tenía que voltear al baño. ¿Te sorprendiste? Uy, se le salía así la guadaña y se miraba así. No, pero entre lo que fue lo oscuro, o sea, se forma porque tú sabes, o sea, no se formaba en color, pero tú sabes que ahí está porque se forma
la sombra, aunque sea en lo oscuro. Sí. Y yo le comenté a mis papás, le digo, yo la vi y ya me comentó. Bueno, yo hablé con mi prima y yo le dije, mira, ¿sabes qué? Pues es que yo la
vi. Y ella me dijo, ¿pero cómo era? Le digo, mira, no era así como que tú digas, vi los huesos, no, o sea, vi así parada entre la puerta, le digo, no se miraba, o sea, estaba oscuro, o sea, no se miraba así que tú digas los huesos, no, se miraba así entre las sombras, se miraba así como que al tamaño de la puerta, la guadaña le pasaba por atrás de la cabeza, le digo, y se miraba que traía como una tipo sotana o no sé cómo le llaman, así de esas largotas. Sí, sí,
sotana. Digo, negra, negra, y que estaba así muy gruesa, digo, porque, o sea, lo que era el gorro se miraba así muy ancho, así el boquete, digo, y yo la miré, y digo, y pues, o sea, yo le comentaba ya porque yo digo, o sea, ¿eso qué significa? Digo, porque pues yo no soy muy, o sea, no soy devoto, pero sí tengo un poco de, pues, como de tipo de fe, pero no soy devoto. No eres devoto, pero sí le pediste algo y te lo cumplió y quedaste en darle a esa veladora,
¿no? Sí. Ok. Pero esto ya fue después de que yo le prendí la veladora. Y yo le comento a mi primo, o sea, ¿por qué pasa esto? Dice, ¿pero te dio miedo al momento que tú la viste? Y le digo, no, o sea, no me dio miedo ni nada. Así que tú digas, uy, me espanté. Le digo, ¿por qué no? O sea, yo la vi y yo nomás me la quedé mirando. Y así como que, como si fuera algo normal. Le digo, yo la vi y me la quedé mirando un rato.
Me volteé, me acosté y me quedé. he dormido, digo, o sea, bueno, quisiera saber un poco, no sé si ustedes sepan un poco de este tema, algo que pueda significar esto, o... ¿Por qué la viste? ¿Es tu intriga? Sí, sí, es mi intriga, porque pues, o sea, me han comentado personas que se les aparece o así, porque pues, o sea, ellas tienen lo que es pues saltar y le rezan y pues, o sea, ella como que reacciona a los rezos de
lo que son los devotos. Pero fíjate, Raúl, que aquí el simple hecho que tú ya le hayas pedido algo y que ella te lo haya concedido, quizá por eso se te apareció, porque no es que tú digas ahorita yo no soy devoto. A mí me parece que sí lo eres porque no le pedirías a alguien que no crees algo que te concediera. Entonces quizás se te apareció como diciendo, ¿por qué dices que no? Si sí, aquí estoy presente en tu vida.
De hecho, fue lo que me comentó mi prima. Me comentó, dijo, es que a lo mejor se te apareció. Raúl, permíteme, otra vez nos llegó la pausa. Estas no las podemos detener. Ahorita regresamos contigo. El miedofón 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail. La verdadera felicidad está en las pequeñas cosas. Una pequeña mansión,
un pequeño yate, una pequeña fortuna. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos. El hecho, entonces, que se te haya aparecido, decías que tu prima te dio alguna explicación. ¿De qué se trata? Sí, de hecho, ella me dijo, dijo, a lo mejor se te apareció para decirte que, pues, aquí está contigo, o sea, de que te está escuchando, de que, pues, o sea, de que ella, lo que tú le pidas o que sepas, que ella
está contigo. O sea, como tratando de decirme que, pues, Está conmigo, como lo de los devotos que te están cuidando. Ok, fíjate que tenemos aquí amigos que nos escuchan, que son devotos de la Santa Muerte y entonces nos encantaría que ellos nos dieran su opinión. Así es que vamos a seguir escuchando relatos y también te invitamos a ti a que continúes en el programa para ver sus puntos de vista acerca de lo que tú nos acabas de comentar. ¿Te parece, Raúl? Bueno, que tengas
excelente noche. Muchísimas gracias. Saludos. Hasta luego, amigo. Mira, comenta aquí Ignacio Almancer a propósito de lo que pregunta Raúl. Dice, pues mira, si pides, pagas. Ya estás condenado, es lo que comenta Ignacio Almancer. Es decir, hay un compromiso, ¿no? tú asumes un compromiso, tendrás que responder por ello, es lo que entiendo
aquí. Fíjate que yo escuché a Raúl que varias veces dijo, pero yo no soy devoto, pero sí creo un compromiso, entonces yo creo que sí debe ser devoto, pero bueno, vamos a seguir recibiendo. tus comentarios y también acerca de estos lugares donde parece que el tiempo se detuvo. Escuelas que alguna vez estuvieron llenas de vida, de conocimiento, de risas infantiles, hoy solo conservan el eco del pasado, pupitres, polvorientes y a
veces algo que se niega a irse. Escuelas abandonadas con historias inquietantes son escenarios perfectos para manifestaciones paranormales. Y no es casualidad. que muchas de ellas estén envueltas en misterio, sobre todo tragedia, oscuridad. Hoy vamos a platicar de algunos ejemplos y por qué puede suceder esto y causar tanto miedo. Entonces, vamos a seguir con más relatos. Claro que sí, vamos a ver, tenemos a alguien en la línea, vamos a ver de quién se
trata. Buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo? No quisiera dar mi nombre. Yo le mandé dos de voz y lo recibió. Sí. Ajá, sí. Mi teléfono se me espadió. ¿Cuándo mandaste tu audio? Creo que hace como tres días. Ah, seguramente ya pasó. Y yo luego les mando, pero los voy a mandar en audio porque como estoy trabajando, nomás ahorita me vine a escapar. Trabajo en la noche, pero tengo gente. Claro que sí. Pero yo les mando un audio. Claro que sí, con mucho gusto,
amiga. Que tengas bonita noche. Igualmente, mamá. Hasta luego, muchas gracias. Pues sí, más vale, ¿no? Salir de dudas. No vaya a ser que por ahí. Te recuerdo que tú nos puedes escuchar también por Spotify en La Mano Peluda Grupo Fórmula. Esa es la clave, ¿no? La Mano Peluda Grupo Fórmula. Ahí están. Todos, absolutamente todos nuestros programas. Y también tenemos más audios aquí que nos han enviado ustedes. Y con mucho gusto vamos a pasarlos. Buenas noches, Gina, Nacho.
Saludos. Más que nada, es la primera vez que me comunico con ustedes así. Siempre los escucho por Spotify. Y hablando del tema que tenían anoche, que hablaban de los fantasmas que avisan. Pues
yo tengo un relato, algo breve. Yo soy de acá de Chiapas, de la Trinitaria Chiapas, y bueno, hace como seis años estaba yo en lo que es el programa de CONAFE, enseñando en una comunidad en la montaña, y resulta que la noche en que fallece mi abuelita, yo no estaba acá, pero esa misma noche fue... como a las 2, 3 de la mañana más o menos cuando llegaron y tocaron mi puerta tres veces así muy desesperadamente y después de eso pues escuché a lo lejos el grito de una
mujer a la mañana siguiente ya me entero por uno de los vídeos de que la llorona había estado ahí cerca de la escuela donde me tocaba dar clases ya al otro día que yo regreso que era un viernes ya me entero que mi abuelita había fallecido Y el otro relato es igual, en esa misma comunidad, una noche después de que yo regresaba, porque ahí solo había tele en una casa, y venía yo de regreso para mi cuarto, pues me tocó... Me tocó regresar y venía yo con mi foco y una lámpara
de mano. Venía yo caminando cuando de repente, antes de llegar a mi cuarto, veo a un niño agachado. Y sabía yo que al lado de donde yo quedaba había un niño. Pero le empecé a llamar por su nombre, pero no me hizo caso. Y una de tantos le alumbró a ese niño, según yo, y lo veo que se levanta rápido y sale corriendo. Esa noche sí me dio bastante miedo, porque al otro día en la mañana yo me entero que ese niño no estaba en su casa, sino que había salido a una comunidad cercana.
Pues más que nada, gracias por escucharme. Felices con los 30 años que van a cumplir. Más que nada, pues saludos. Pues, ¿qué creen? Yo también, mi cumpleaños es el 13 de agosto, así que vamos a estar celebrando juntos. Yo cumplo 25 años y ustedes 30 años de la mano peluda. Ojalá y sigan otro tiempo más al aire, que nosotros aquí vamos a seguir escuchando fielmente los relatos. Saludos. Muchas gracias. Órale, pues, qué interesante. Por aquí, a ver, hay un piloncito, a ver qué.
Mi nombre es David Antonio y los escucho desde aquí, desde Chiapas. Y como dice Nacho, cabot. Eso es todo, mi querido amigo David. Bienvenido y muchas gracias. Por cierto, mira, por ejemplo, dice Fernando Taco. Solo para saber si pasaron mi audio de WhatsApp, pues mi querido Fernando, si dijiste tu nombre, seguro lo ubicamos rápido y sí, sí pasó, pero... Pero a veces nada más dejan el audio y no dicen quién está mandando
el audio y así es un poco complicado. Entonces fíjate que sería interesante que implantáramos un formato que digan hola yo soy Nacho Muñoz y mi relato es este. Y ya nos cuentan el relato con mucho gusto. Es decir que comenzaran ustedes. Todos sus audios que nos envíen y que nos manden escritos o por voz, que nos digan mi nombre es tal y mi relato es el siguiente. Y así los vamos a escuchar y así ya sabemos quién pasó, quién no pasó. Pero ahorita vamos al corriente, vamos
parejitos. Sí, sí pasó. Y si quieres mandar algo más, aquí estamos. El miedo a las escuelas donde... Hay mucha energía, momentos de vulnerabilidad, incluso aprendizajes, castigos. Es un espacio que se queda en silencio y el contraste con lo que fue es tan fuerte que puede volverse inquietante por sí solo. Se ha documentado que muchas de estas escuelas fueron escenario de castigos físicos
extremos. Por ejemplo, en internados religiosos, desapariciones sin resolver, brotes de enfermedades que acabaron con vidas, muertes accidentales de alumnos o profesores. Y esta carga emocional intensa es lo que hace que se quede ahí una huella energética difícil de borrar. Hay casos reales de escuelas. No solo aquí en México, en todo el mundo donde tienen esta característica y vamos a platicar de algunas de ellas. Claro, claro
que sí. Sabemos de muchísimas historias ahora que la vida está cambiando para todos debido a la tecnología. Las escuelas no se pueden quedar atrás y por lo tanto también hemos visto que hay algunos cambios. En la forma de enseñar, desde luego en la forma de aprender, ya no es como antes, nos ponían en ocasiones a memorizar, nos ponían a repetir y ahora se trata de razonar. Cuán importante es el razonamiento y vamos a seguir escuchando sus audios, así que adelante.
Buenas noches Gina, buenas noches Nacho. Soy yo, Andrés Valdés de Jalapa, Veracruz. De las escuelas que están como deshabitadas, que están vividas. Y en Jalapa, en la zona centro de la calle de Guerrero, hay una escuela de esas. Un antiguo edificio grandotote. Que era el antiguo edificio de la Abraham Castellanos. Ok. Ahí ahorita nomás están unas oficinas de un sistema abierto. Nomás ocupan como bachillerato en sistema abierto
los sábados. Muy bien. Pero ahí en esa escuela, de hecho, ahí solamente creo que nomás entran También, aparte, trabajadores de agua potable, porque hay un tanque de agua ahí. Pero sí, en la noche, en la noche, si entras, en algunos salones deshabitados oyen risas de chiquillos, y más en la zona de los salones de primer año. Y en algunos salones se escuchan los taconazos de las maestras. Incluso ya muchas maestras ya fallecieron de grandes. Y de hecho yo una vez
entré. Y vi claramente. La silueta de una maestra. Iba saliendo. De uno de los salones del tercer piso. Pero se vio así como la luz. Como luz así. Nomás la silueta así. Luz. Y se oían los taconazos. Ajá. Pero lo que no entiendo es que yo la vi como que iba. Levitando y se oían los taconazos, o sea, lo que no... O sea, levitando. No entiendo. Y se oían los pasos que daba. Sí, sí, sí, le reconocí el rostro. Era una de las directoras que en paz descansa ahí. Entonces era un fantasma,
¿no? Y en el salón que era antes de mi mamá, en la famosa cobacha que siempre pasaron este... cosas extra normales se escucha luego como éste como mueven las como si hubieran las bancas pero ahí pero ahí esté ya no sé si si todavía hay bancas todavía de las viejas como fui de noche me aparcaté de eso Y si se siente una presencia bien rara en esa zona, porque luego me dicen que luego se aparece el hombre que les platiqué la otra vez, de gabardina y sombrero que se aparece
en el techo de esos salones, como que está ahí vigilante y que se aparece junto con un perro negro. Y ojos rojos. Ok, amigo. Ahora, de lo que estaba... Bueno, voy a cambiar el tema. De lo que estaba platicando el muchacho ese de lo que no era devoto de la Santa Muerte. Ajá. Fíjense que no a cualquiera le hace caso la muerte. Sí, por ejemplo, en el caso de mi papá. Que siempre fue devoto y nunca le pidió nada a la muerte. Yo por eso una vez se me ocurrió pedirle, ¿no?
Incluso en el negocio un amigo que la tenían ahí yo le llevaba sus cigarros, le llevaba sus manzanas, pero para mostrarle respeto, ¿no? Yo
nomás lo hacía. Pero una vez le pedí. una cosa y no me la cumplió y yo le platique a un brujo que es amigo de mi papá que vive el señor este y me dijo mi hijo es que a ti no te hace caso la muerte nunca te va a pedir me dijo es que a ti nunca la muerte te va a hacer caso y nunca te va a conceder nada porque tú estás en un plano elevado Tú estás en el plano de los principados. Tú estás con los principados en la zona de los arcángeles y querubines. Y como estás laburando
en la iglesia y todo eso. Y en aquel tiempo yo era monaguillo, todavía no entraba en aquel tiempo al seminario. Y me dijo eso el señor ese, que tú estás haciendo un grado elevado. Por eso a ti jamás la muerte te va a hacer caso y jamás te va a hacer ningún milagrito. ¿Y eso cómo lo tomas? ¿Para bien o para mal, amigo? Ese es todo, Nacho. Esa sería la pregunta, ¿no? Que Dios me los bendiga hoy, mañana y siempre. Que pasen bonita noche. Gracias amigo, gracias por tu mensaje.
Pero yo reitero la pregunta, ¿eso cómo lo tomas? ¿Como algo bueno o como algo malo? El hecho de que la muerte, pues aparentemente no te cumpla lo que tú le pides. Es decir, contigo no quiso trabajar por alguna razón que pues... Me gustaría saber si tú lo tomas como algo bueno o algo malo. Y fíjate, siendo monaguillo, ¿qué tenías que hacer pidiéndole a la muerte? Eso es lo que no
me cabe en la cabeza. Bueno, sí, también, Nacho, hay escuelas que hay una llamada Charles Council en Canadá, ubicada específicamente en Alberta. Esta antigua institución fue también un hospital. Se reportan fenómenos poltergeist. Pasos en corredores vacíos y presencias en salones clausurados. El lugar es considerado uno de los más embrujados, no solo de esa región, sino de todo Canadá. ¡Guau! Pues ahí hay ejemplos. ¿Tú conoces alguno que te gustaría compartir? Aquí te estamos esperando
y queremos escuchar todos tus audios. Mi nombre es Lucy y quiero compartirles lo que me sucedió cuando... Cuando mi mamá falleció, a los pocos meses que ella falleció, bueno, yo vivía con mi actual pareja. Tuvimos que movernos de aquí, de la casa de mis papás, pues por la consecuencia de que mi mamá había fallecido. Nos movimos a casa de mi esposo. En ese tiempo no estábamos juntos. Y bueno, mi mamá falleció. a los dos
meses de embarazo que yo tenía. Y a partir de ahí empezamos a tener una situación mucho, mucho, muy difícil económicamente. Y yo constantemente soñaba a mi mamá. La última vez que la soñé así como tal, que yo sentí que no fue un simple sueño, yo la veía a ella acostada y yo le decía, yo lloraba con ella, yo le decía, mamá, es que a veces no tengo ni para comer. Ella me dijo en ese sueño, no te preocupes, mira, me señalaba su bolsa que siempre usaba y me decía, tráeme
mi bolsa. Le acercaba yo la bolsa y sacaba un morralito como con semillas de diferentes, eran como costalitos pequeños y me decía, ten, dáselas a Juan, Juan es mi esposo. dáselas a Juan y dile que las siembre y vas a ver que todo va a estar bien. Entonces, a partir de ahí, nos volvimos a mover de esa casa donde vivíamos y mi esposo tuvo un mejor trabajo, nació mi hijo. Pues, para mí, Mateo Un Sueño es una muestra de que mi mamá
está conmigo. con nosotros siempre ahorita bendito Dios pues estamos bien tenemos salud mi esposo tiene un buen trabajo inclusive él es carpintero y abrió un pequeño negocio aquí en donde vivimos y pues todo está excelente gracias a Dios y creo yo que pues es por la ayuda por la bendición de mi mamá pues ese es mi relato Se los comparto con mucho gusto y ojalá que les guste. Como les dije en un principio, les mando saludos desde San Luis Potosí. Y muy bonito programa. Los he
seguido siempre, siempre. Mi mamá también era fan desde hace muchísimos años. Y pues ahora yo le inculco a mis hijos escucharlos porque son historias muy interesantes. Y pues me despido. Muchísimas gracias. Hombre, muchísimas gracias a ti. Al contrario, gracias por compartir y qué bueno que eres peludomañaca de hueso colorado y que vas siguiendo nuestros programas, mi querida Lucy. Gracias. Sí, también a la Colonia América Observatorio. Y acá también los estamos escuchando.
No se olviden de nosotros, por supuesto, que no nos olvidamos y nos gusta muchísimo que ustedes se reporten. También en Chile. Tenemos muchos amigos. Hay una escuela de música de Conbarbalá. Antiguamente fue un colegio católico. Después de ser cerrado, se transformó en un centro cultural. Sin embargo, los trabajadores aseguran que las partituras se caen solas, las luces parpadean y que a veces se escucha un piano tocando solo desde el salón principal. Escuelas embrujadas.
Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Hola, soy Maxine Woodside y te invito a escuchar lo mejor de La Farándula donde y cuando quieras. La verdadera felicidad está en las pequeñas cosas. Una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña
fortuna. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos. El hecho entonces que se te haya parecido, decías que tu prima te dio
alguna explicación. ¿De qué se trata? se te apareció para decirte que pues aquí está contigo, o sea, de que te está escuchando, de que pues, o sea, de que ella, lo que tú le pidas o que sepas que ella está contigo, o sea, como tratando de decirme que pues, o sea, está conmigo, o sea, lo que como, o sea, como lo de los devotos que te están cuidando. Ok. Fíjate que tenemos aquí amigos que nos escuchan que son devotos de la Santa Muerte y entonces nos encantaría que ellos nos
dieran su opinión. Así es que vamos a seguir escuchando relatos y también te invitamos a ti a que continúes en el programa para ver sus puntos de vista acerca de lo que tú nos acabas de comentar. ¿Te parece, Raúl? Sí. Bueno, que tengas excelente
noche. Muchísimas gracias. Saludos. Igualmente. Hasta luego amigo, mira comenta aquí Ignacio Almancer a propósito de lo que pregunta Raúl, dice pues mira si pides pagas, ya estás condenado es lo que comenta Ignacio Almancer, es decir hay un compromiso, si tú asumes un compromiso tendrás que responder por ello, es lo que entiendo aquí. Fíjate que yo escuché a Raúl que varias veces dijo, pero yo no soy devoto. Pero sí creó un compromiso, entonces yo creo que sí debe ser
de voto. Pero bueno, vamos a seguir recibiendo tus comentarios y también acerca de estos lugares donde parece que el tiempo se detuvo. Escuelas que alguna vez estuvieron llenas de vida, de conocimiento, de risas infantiles, hoy solo conservan el eco del pasado. pupitres, polvorientes y a veces algo que se niega a irse. Escuelas abandonadas con historias inquietantes son escenarios perfectos para manifestaciones paranormales y no es casualidad que muchas de ellas estén envueltas en misterio,
sobre todo tragedia, oscuridad. Hoy vamos a platicar de algunos ejemplos y por qué. puede suceder esto y causar tanto miedo. Entonces, vamos a seguir con más relatos. Claro que sí, vamos a ver, tenemos a alguien en la línea, vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo? No sé si va a dar mi nombre, yo le mandé dos de vos, no sé si lo recibió. Sí. Ajá, sí. Mi teléfono se me espadió. ¿Cuándo mandaste tu audio? Creo que hace como tres días.
Ah, seguramente ya pasó. Y yo luego les mando, pero los voy a mandar en audio porque como estoy trabajando, nomás ahorita me di una escapadita. Trabajo en la noche, pero tengo gente. Claro que sí. Pero yo les mando en audio. Claro que sí, con mucho gusto, amiga. Que tengas bonita noche. Igualmente, mamá. Hasta luego, muchas gracias. Pues sí, más vale, ¿no? Salir de dudas. No vaya a ser que por ahí. Te recuerdo que tú nos puedes escuchar también por Spotify en La
Mano Peluda Grupo Fórmula. Esa es la clave, ¿no? La Mano Peluda Grupo Fórmula. Ahí están todos, absolutamente todos nuestros programas. Y también tenemos más audios de aquí que nos han enviado ustedes. Y con mucho gusto vamos a pasarlos. Buenas noches Gina, Nacho. Saludos. Más que nada es la primera vez que me comunico con ustedes así, siempre los escucho por Spotify y hablando del tema que tenían anoche, que hablaban de los fantasmas que avisan, pues yo tengo un relato,
algo breve. Yo soy de acá, de Chiapas, de la Trinitaria Chiapas. Y bueno, hace como seis años estaba yo en lo que es el programa de CONAFE, enseñando en una comunidad en la montaña. Y resulta que la noche en que fallece mi abuelita, yo no estaba acá. Pero esa misma noche, fue como a las dos, tres de la mañana más o menos, cuando llegaron y tocaron mi puerta tres veces, así muy desesperadamente. y después de eso escuché
a lo lejos el grito de una mujer. A la mañana siguiente ya me entero por uno de los vídeos de que la llorona había estado ahí cerca de la escuela donde me tocaba dar clases. Ya el otro día que yo regreso, que era un viernes, ya me entero que mi abuelita había fallecido. Y el otro relato es igual, en esa misma comunidad, una noche después de que yo regresaba, porque ahí solo había tele en una casa, y venía yo de regreso para mi cuarto, pues me tocó este...
Me tocó regresar y venía yo con mi foco y una lámpara de mano. Venía yo caminando cuando de repente, antes de llegar a mi cuarto, veo a un niño agachado. Y sabía yo que al lado de donde yo quedaba había un niño. Pero le empecé a llamar por su nombre, pero no me hizo caso. Y una de tantos le alumbró a ese niño, según yo, y lo veo que se levanta. rápido y sale corriendo.
Esa noche sí me dio bastante miedo porque al otro día en la mañana yo me entero que ese niño no estaba en su casa, sino que había salido a una comunidad cercana. Pues más que nada, gracias por escucharme. Felices por los 30 años que van a cumplir. Más que nada, pues saludos. Pues, ¿qué creen? Yo también, mi cumpleaños es el 13 de agosto, así que vamos a estar celebrando juntos. Yo cumplo 25 años y ustedes 30 años de la mano
peluda. Ojalá y sigan otro tiempo más al aire, que nosotros aquí vamos a seguir escuchando fielmente los relatos. Saludos. Muchas gracias. Órale, pues, qué interesante. Por aquí, a ver, hay un piloncito, a ver qué. Mi nombre es David Antonio y los escucho desde aquí, desde Chiapas. Y como dice Nacho, cabot. Eso es todo, mi querido amigo David. Bienvenido y muchas gracias. Por cierto,
mira, por ejemplo, dice Fernando Taco. Solo para saber si pasaron mi audio de WhatsApp, pues mi querido Fernando, si dijiste tu nombre, seguro lo ubicamos rápido y sí, sí pasó, pero... Pero a veces nada más dejan el audio y no dicen quién está mandando el audio y así es un poco complicado. Entonces fíjate que sería interesante que implantáramos un formato que digan hola yo soy Nacho Muñoz y mi relato es este. Y ya nos cuentan el relato con mucho gusto. Es decir que comenzaran ustedes.
Todos sus audios que nos envíen y que nos manden escritos o por voz, que nos digan, mi nombre es tal y mi relato es el siguiente. Y así los vamos a escuchar y así ya sabemos quién pasó, quién no pasó. Pero ahorita vamos al corriente, vamos parejitos. Sí, sí pasó. Y si quieres mandar algo más, aquí estamos. El miedo a las escuelas donde... Hay mucha energía, momentos de vulnerabilidad,
incluso aprendizajes, castigos. Es un espacio que se queda en silencio y el contraste con lo que fue es tan fuerte que puede volverse inquietante por sí solo. Se ha documentado que muchas de estas escuelas fueron escenario de castigos físicos extremos. Por ejemplo, en internados religiosos, desapariciones sin resolver, brotes de enfermedades que acabaron con vidas, muertes accidentales de alumnos o profesores. Y esta carga emocional intensa es lo que hace que se quede ahí una huella
energética difícil de borrar. Hay casos reales de escuelas. No solo aquí en México, en todo el mundo donde tienen esta característica y vamos a platicar de algunas de ellas. Claro, claro que sí. Sabemos de muchísimas historias ahora que la vida está cambiando para todos debido a la tecnología. Las escuelas no se pueden quedar atrás y por lo tanto también hemos visto que
hay... Algunos cambios en la forma de enseñar, desde luego en la forma de aprender, ya no es como antes, nos ponían en ocasiones a memorizar, nos ponían a repetir y ahora se trata de razonar. Cuán importante es el razonamiento y vamos a seguir escuchando sus audios, así que adelante. Buenas noches Gina, buenas noches Nacho. Soy yo, Andrés Valdés de Jalapa, Veracruz. De las escuelas que están como deshabitadas, que están vividas. Y en Jalapa, en la zona centro de la
calle de Guerrero, hay una escuela de esas. Un antiguo edificio grandotote. Que era el antiguo edificio de la Abraham Castellanos. Ok. Ahí ahorita nomás están unas oficinas de un sistema abierto. Nomás ocupan como bachillerato en sistema abierto los sábados. Muy bien. Pero ahí en esa escuela, de hecho, ahí solamente creo que nomás entran... También, aparte, trabajadores de agua potable,
porque hay un tanque de agua ahí. Pero sí, en la noche, en la noche, si entras, en algunos salones deshabitados oyen risas de chiquillos, y más en la zona de los salones de primer año. Y en algunos salones se escuchan los taconazos de las maestras. Incluso ya muchas maestras ya fallecieron de grandes. Y de hecho yo una vez entré. Y vi claramente. La silueta de una maestra. Iba saliendo. De uno de los salones del tercer piso. Pero se vio así como la luz. Como luz así.
Nomás la silueta así. Luz. Y se oían los taconazos. Ajá. Pero lo que no entiendo es que yo la vi como que iba. Levitando y se oían los taconazos, o sea, lo que no... O sea, levitando. No entiendo. Y se oían los pasos que daba. Sí, sí, sí le reconocí el rostro. Era una de las directoras que en paz descansa ahí. Entonces era un fantasma, ¿no?
Y en el salón que era antes de mi mamá, en la famosa cobacha que siempre pasaron este... cosas extra normales se escucha luego como éste como mueven las como si me hubieran las bancas pero ahí pero ahí este ya no sé si seguir todavía bancas todavía de las viejas como fui de noche me aparcaté de eso Y si se siente una presencia bien rara en esa zona, porque luego me dicen que luego se aparece el hombre que les platiqué la otra vez, de gabardina y sombrero que se aparece
en el techo de esos salones, como que está ahí vigilante y que se aparece junto con un perro negro. de ojos rojos ok amigo ahora de lo que estaba voy a cambiar el tema de lo que estaba platicando el muchacho ese de lo que no era devoto de la santa muerte ajá fíjense que no a cualquiera le hace caso la muerte si por ejemplo en el caso de papá Que siempre fue devoto y nunca le pidió nada a la muerte. Yo por eso una vez se me ocurrió
pedirle, ¿no? Incluso en el negocio un amigo que la tenía en ahí yo le llevaba sus cigarros, le llevaba sus manzanas, pero para mostrarle respeto, ¿no? Yo nomás lo hacía. Pero una vez
le pedí. una cosa y no me la cumplió y yo le platiqué a un brujo que es amigo de mi papá que vive el señor este y me dijo mi hijo es que a ti no te hace caso la muerte nunca te va a pedir me dijo es que a ti nunca la muerte te va a hacer caso y nunca te va a conceder nada porque tú estás en un plano elevado Tú estás en el plano de los principados. Tú estás con los principados en la zona de los arcángeles y querubines. Y cómo estás laburando en la iglesia y todo eso.
Y en aquel tiempo yo era monaguillo, todavía no entraba en aquel tiempo al seminario. Y me dijo eso el señor ese, que tú estás haciendo un grado elevado. Por eso a ti jamás la muerte te va a hacer caso y jamás te va a hacer ningún milagrito. ¿Y eso cómo lo tomas? ¿Para bien o para mal, amigo? Ese es todo, Nacho. Esa sería la pregunta, ¿no? Que Dios me los bendiga hoy, mañana y siempre. Que pasen bonita noche. Gracias amigo, gracias por tu mensaje. Pero yo reitero
la pregunta, ¿eso cómo lo tomas? ¿Como algo bueno o como algo malo? El hecho de que la muerte, pues aparentemente no te cumpla lo que tú le pides. Es decir, contigo no quiso trabajar por alguna razón que pues... Me gustaría saber si tú lo tomas como algo bueno o algo malo. Y fíjate, siendo monaguillo, ¿qué tenías que hacer pidiéndole a la muerte? Eso es lo que no me cabe en la cabeza. Bueno, sí, también, Nacho, hay escuelas que hay una llamada Charles Council en Canadá, ubicada
específicamente en Alberta. Esta antigua institución fue también un hospital. Se reportan fenómenos poltergeist. Pasos en corredores vacíos y presencias en salones clausurados. El lugar es considerado uno de los más embrujados, no solo de esa región, sino de todo Canadá. ¡Wow! Pues ahí hay ejemplos. ¿Tú conoces alguno que te gustaría compartir? Aquí te estamos esperando y queremos escuchar todos tus audios. Mi nombre es Lucy y quiero
compartirles lo que me sucedió cuando... Cuando mi mamá falleció, a los pocos meses que ella falleció, bueno, yo vivía con mi actual pareja. Tuvimos que movernos de aquí, de la casa de mis papás, pues por la consecuencia de que mi mamá había fallecido. Nos movimos a casa de mi esposo, en ese tiempo no estábamos juntos. Y bueno, mi mamá falleció. a los dos meses de embarazo que yo tenía. Y a partir de ahí empezamos a tener una situación mucho, mucho, muy difícil económicamente.
Y yo constantemente soñaba a mi mamá. La última vez que la soñé así como tal, que yo sentí que no fue un simple sueño, yo la veía a ella acostada y yo le decía, yo lloraba con ella, yo le decía, mamá, es que a veces no tengo ni para comer. Ella me dijo en ese sueño, no te preocupes, mira, me señalaba su bolsa que siempre usaba y me decía,
tráeme mi bolsa. Le acercaba yo la bolsa y sacaba un morralito como con semillas de diferentes, eran como costalitos pequeños y me decía, ten, dáselas a Juan, Juan es mi esposo, dáselas a Juan y dile que la siembre y vas a ver. Porque todo va a estar bien. Entonces, a partir de ahí, nos volvimos a mover de esa casa donde vivíamos. Y mi esposo tuvo un mejor trabajo. Nació mi hijo. Pues, para mí, Mateo Un Sueño es una muestra de que mi mamá está conmigo. De que ha estado
con nosotros siempre. Ahorita, bendito Dios, pues estamos bien, tenemos salud, mi esposo tiene un buen trabajo, inclusive él es carpintero y abrió un pequeño negocio aquí en donde vivimos. Y pues todo está excelente, gracias a Dios. Y creo yo que es por la ayuda, por la bendición de mi mamá. Pues ese es mi relato, se los comparto con mucho gusto. Y ojalá que les guste. Como les dije en un principio, les mando saludos desde San Luis Potosí. Y muy bonito programa. Los he
seguido siempre, siempre. Mi mamá también era fan desde hace muchísimos años. Y pues ahora yo le inculco a mis hijos escucharlos porque son historias muy interesantes. Y pues me despido. Muchísimas gracias. Hombre, muchísimas gracias a ti. Al contrario, gracias por compartir y qué bueno que eres peludomañaca de hueso colorado y que vas siguiendo nuestros programas, mi querida Lucy. Gracias. Sí, también a la Colonia América Observatorio. Y acá también los estamos escuchando.
No se olviden de nosotros, por supuesto, que no nos olvidamos y nos gusta muchísimo que ustedes se reporten. También en Chile. Tenemos muchos amigos. Hay una escuela de música de Conbarbalá. Antiguamente fue un colegio católico. Después de ser cerrado, se transformó en un centro cultural. Sin embargo, los trabajadores aseguran que las partituras se caen solas, las luces parpadean y que a veces se escucha un piano tocando solo desde el salón principal. Escuelas embrujadas.
Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios
en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil. En estos tiempos se necesita mucho ingenio para cometer un pecado original. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos recibiendo estos mensajes. Los minutos parece que vuelan y por supuesto queremos más relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Rodolfo González. ¿Desde dónde nos escuchas, Rodolfo? San Luis Potosí. Presente San Luis Potosí
como cada noche. ¿Qué nos quieres contar? No sé si sea algo verídico o algo turbio. No sé si han visto en las redes sociales que en días pasados maestros frente al Palacio de Gobierno. La estaban grabando, la manifestación, y se alcanza a ver una silueta de una mujer en una de las ventanas del palacio. Inclusive ayer el gobernador de aquí del estado dio como una especie de explicación a los medios de lo que se trataba. ¿Y qué dijo?
Primero dijo algo serio. la ventana esa donde se apareció es una sala habilitado como tipo museo. No hay personas ahí que la utilicen. Y luego bromeo de que tal vez saliera algún funcionario de ahí con su... con algún detallito. Ok. Oye, ¿y tú viste ese video? Sí, aquí lo tengo. Primero le voy a mandar el video que grabaron los maestros
manifestantes. los memes si quiere que también hicieron y la rueda de prensa que hizo el gobernador me parece perfecto que nos mandes todo esto para compartirlo si tú así lo decides y entre todos sacar nuestra propia conclusión porque hubiera sido Hubiera sido muy extraño que él aseverara, ¿verdad? Si es un fantasma, imagínate, no podría aceptarlo así de esa manera, pero nosotros que estamos en ese tema, ustedes y nosotros, claro
que podemos definir si es o no, ¿verdad? Y es que se supone que se asomó por el balcón una mujer desnuda. Sí, pero es porque de lo que ponen en las redes sociales al principio, se que hace una mujer desnuda en el balcón del Palacio de Gobierno. Pero cuando él está explicando y le dice, es como si fuera un vestido ya antiguo, traslúcido, sí parece que trae como una especie de bata. Como un velo o algo así, ¿no? Ok, sí,
yo no lo he visto, tú ya lo viste. Es que me salió, pero no entendí yo, no entendí de qué se trataba. ¿Y esto ocurrió en San Luis Potosí? En un palacio de gobierno. Perfecto, entonces nos va a encantar que nos envíes este enlace para poder checarlo. Muy bien, entonces lo envío. Muchas gracias. Igualmente, gracias. En realidad yo vi la publicación, pero no pensé que era cualquier cosa, nunca me imaginé que era en el Palacio Municipal, hazme el favor, qué cosa, hay que
buscarlo, ¿no? Dice por aquí. Ok, bueno, pues vamos a ver, vamos a continuar escuchando audios, porque si no se nos van quedando, Gina. Hola Gina y Nacho, tengo días queriéndome contactar con ustedes para contar esto que sucedió. Pues aquí en el condado de Santa Clara, en San José, California, hubo un asesinato de varias personas, fueron nueve. Un ex trabajador que trabajaba en... En la compañía del tren tenía como desacuerdos con la compañía. Parece que le estaban robando
horas y fueron por muchos años. Él trabajó ahí creo que 20 años y tenía 10 años peleando con ellos porque le robaban las horas, lo corrieron. Pues esta persona tomó venganza por su propia mano. Fue a las instalaciones y asesinó nueve personas, pero no llegó y asesinó por asesinar. Se fue directamente con ciertas personas. Dicen que esquivaba personas y les decía a ti no te voy a hacer nada. Y se llevaba a tal persona
y las asesinó en un cuarto. La policía llegó y esta persona se quitó la vida en ese lugar también. Entonces mi esposo. Es carpintero, trabaja en la construcción y hace una semana le tocó trabajar ahí. Parece que ese lugar lo quieren clausurar y taparlo porque nadie quiere entrar a ese lugar porque dicen que se siente muy pesado, se siente una desesperación, nadie quiere entrar, les da miedo. Entonces dice mi esposo que él estaba trabajando ahí con dos personas más, estaban
tumbando la pared. Estaban pues arreglando y dice que es muy triste porque se ven los hoyitos de las balas en el suelo, como que esta persona las tuvo hincadas y las asesinó de la cabeza al suelo. Dice mi esposo que sí, es verdad que se siente una pesadez horrible, una desesperación, te dan ganas de salirte corriendo y que... En lo que estuvo trabajando ahí, escuchaba ruidos,
voces, susurros, hasta llantos. Y dice que no es como que nada más haya sido él que diga, pues me estoy sugestionando, es porque yo sé lo que pasó aquí. Pero no, no nada más era él. Sus otros compañeros que lo acompañaron a hacer ese, pues
ese, lo que están arreglando. también les pasó, escuchaban lo mismo, voces, llantos, susurros, e incluso que les movían las cosas, si dejaban el taladro entalado, aparecía en otro lado, y dice mi esposo que si le da miedo trabajar ahorita, porque todavía no termina en el trabajo, le da miedo estar ahí, pero que es su trabajo, y él no creía en esto, era escéptico, no creía en esto de... de los fantasmas y las energías, y dice que ahora que lo está experimentando él
mismo en ese trabajo que está haciendo, que realmente es algo que sí existe y que sí se siente muy pesado ese lugar, que una desesperación, te dan ganas de salirte corriendo porque parece que sí se quedó una energía bastante pesada en ese lugar. Bueno, pues yo les quería contar esto que pasó. Porque mi esposo todavía tiene que seguir yendo a ese lugar, todavía no termina
en el trabajo. Y pues les quería platicar y pues esto pasa y qué triste que se quedaron nueve familias destrozadas, nueve personas, nueve padres de familia. Y pues qué triste, ojalá Dios perdone a esta persona. Claro. Bueno, hasta luego. Pues sí, así sacó su ira, ¿no? Pagaron justos por pecadores y qué vamos a decir. Así es la vida. A veces la gente saca todo el enojo, la frustración de las peores maneras posibles. Y no les importa llevarse de corbata al prójimo. Exactamente.
En Japón existe una palabra para las escuelas abandonadas y tenebrosas. Haiko. Muchas están relacionadas con... con chicos que se quitaron la vida, estudiantes, y se cree que los espíritus de quienes ahí fallecieron no pueden descansar. Algunas escuelas han sido construidas sobre antiguos cementerios. como ocurrió en una escuela primaria allá en Georgia, donde los obreros encontraron tumbas sin nombre al escarbar por remodelaciones. En algunos rituales urbanos se utiliza el aula
vacía como espacio para invocar presencias. Juegos como el aula del espejo, o la maestra a las 3 .33, también la ouija. Hace que los chicos busquen estos espacios para hacer invocaciones y después ahí se viven las consecuencias. También en estos ejemplos que estamos dando en el 2018, un grupo de adolescentes en Perú entró a una escuela cerrada desde hacía 20 años, o sea, estaba abandonada.
Ahí transmitieron en vivo. en una red social, y uno de ellos salió corriendo diciendo que una niña lo había tocado del brazo, pero no había nadie más en la escuela. Dicen que el que busca encuentra, y estos chicos entraron a esa escuela queriendo encontrar algún fantasma, y sí lo hicieron, y no pudieron grabar, salieron, pero sí volados. Sí, decimos que no es lo mismo, ¿verdad? Andar
diciendo cosas, invocando seres. que el hecho de ver que se presentan y aguantar con un verdadero valiente, pues no, no todo el mundo lo puede soportar. Saludamos a nuestros amigos que están ingresando a nuestra transmisión, mi querida Catalina Aguilar, está con nosotros el Carlitos Olvera, Marco López, Maribel Pineda, Madrina, qué bueno que estás ahí, y a todos ustedes que van participando, que nos dejan su punto de vista.
Muchísimas gracias. Te invitamos a que tú también formes parte de esta emisión, de que tu voz quede grabada en este programa para la posteridad. Tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. Hola Nacho, buenas noches. Soy Eduardo de Toluca. Bienvenido el doctor. Eduardo, ya no te escuché. Hola, hola. Se cortó un poquito, dime. Ah, ¿eres el doctor? Sí. Sí, exactamente, los órdenes. Excelente, pues Eduardo, con un gustazo de volver de escuchar y pues vamos a platicar sobre qué,
mi amigo. Amiga, es algo, no es algo que me haya pasado, sino algo que descubrí recientemente en la biblioteca. Te voy a explicar. Oye. A mí me gusta, dime, dime. Te voy a pedir un favor, mira, estamos a punto de irnos a una pausa y regresamos si quieres ya de lleno con tu historia, ¿te parece bien? Perfecto, perfecto. Ok, no te vayas, aguántame tantito. Ok. El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Ahorro? Debería escribirse
sin H. para economizar una letra. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos. Relatos y experiencias que tú nos quieres compartir. Poco a poco las vamos pasando. Así es que sigue atento para que tu llamada también pase al aire. Hola, Yenita y Nachito. Buenas noches. Soy Blanquita de aquí de California. Les estoy hablando pues porque estoy escuchando que el tema de ahora es acerca de las escuelas que tienen espíritus o están
embrujadas. Y pues yo tuve una experiencia en mi escuela cuando yo estaba chiquita. Fui una vez al baño. Yo estaba creo que como en primer grado. Y fui al baño yo solita. Y pues estaba temprano de la mañana, eran quizás como las nueve de la mañana, que me acuerdo que teníamos quizás como dos horas que habíamos empezado las clases,
pero tuve que ir al baño y fui. Y cuando fui al baño, una niña, una niñita me habló, me saludó y pues yo no sabía quién era, lo único que la niña, el uniforme de nosotros era un uniforme azul. con camiseta blanca y zapatos negros con
calcetitas hasta las rodillas. Y entonces yo me metí, yo iba con mi uniforme y todo, y la niña salió, pero la niña tenía el uniforme que era el antiguo, que era un uniforme de color... beige como cafecito claro y camisa blanca pero eso ya tenía años que ese uniforme ya no existía porque pues mis hermanos lo tuvieron cuando ellos estuvieron en la escuela entonces a mí me extrañó porque yo sabía que ese uniforme ya no tendría que estar bueno, la cosa es que me fui Pero no
me dio miedo, no me causó miedo ni nada, pero me fui al salón y luego mi maestra me preguntó que por qué me había tardado tanto y yo le dije que había estado hablando con una niña y me dijo ¿cuál niña? Y pues ya se la describí y yo solo le vi a la maestra su cara así de como de asusto, ¿verdad? Y me dijo que si no me había asustado y yo le dije no. Y bueno, continuaron las clases y todas las cosas. Después de que cuando íbamos a salir, mis amigas me empezaron a decir que
esa niña era un fantasma y yo ni sabía. Pero bueno, lo bueno es que no me asustó. Fue bueno para mí porque en ese entonces yo era una niña muy miedosa. Pero la niña no me causó nada, no me provocó ningún miedo, no me erizó de la piel ni nada. Entonces yo pienso que era una... Una alma de una niña pues que andaba ahí penando quizás o no sé. Bueno, yo ya de allí tuve otra experiencia también allí mismo en esa escuela, pero ya aquí fue cuando ya estaba yo como en
séptimo, octavo grado. Que una de mis maestras, nosotros teníamos unas maestras gemelas en la escuela y una de ellas eran... Todo lo contrario una de la otra, una era bien contenta, bien bonita, bien cariñosa, bien linda la maestra, que esa era la maestra para nosotras las hembras. Y su hermana, no, su hermana era bien enojona, bien seria y todo lo contrario de mi maestra. Ella se murió, no sé de qué enfermedad, pero ella
se fue. Y había varios niños que andaban diciendo que la oían a ella porque ella era bien regañona, ella regañaba a todos los estudiantes, a todos, no importaba de qué grado fueran a todos. Pero una vez estábamos, mi grupo de amigas y yo, pues ya ven ya uno de jovencito, pues vea que ya anda ahí de escandaloso y va al baño ahí en grupito y va a ser uno el gran escándalo. Pues nosotros oímos desde allí, desde la puerta, que nos gritaron, que nos calláramos y que nos fuéramos a los salones,
porque ya había pasado la hora del recreo. Fue susto el que ahí sí nos pegó a todas, porque pues era la botella y pues todos salimos corriendo y todos lo escuchamos. Bueno, esa es una anécdota que tuve yo en mi escuela, allá en mi país, ¿verdad? Mi hija, la última de mis cinco hijos, ella tuvo, ella no personalmente, pero gente que ella conocía dijo de que hay un, aquí le dicen lockers, es un lugar en donde van los muchachos para cambiarse cuando van a hacer deporte. Van y se cambian
y hay regaderas y toda la cosa. Aparentemente allí ya ocasionalmente habían habido dos. Muchachos que se desvivieron ellos solitos. Y pues según dicen que los han visto, han escuchado sus voces o han oído ruidos. Pues hay veces que tiran las puertitas de esos lockers. Y así, ¿verdad? O sea, ruidos extraños. Mi hija dice que ella oyó una vez, pero ella no le hizo caso. Se hizo la
que no escuchó nada y se fue rápido. Porque ella había sido la última que se estaba cambiando y pues no quiso hacerse la que había escuchado nada. Así es de que, pues eso es. Y pues se ha oído, mucha gente dice que han oído también cosas. Cuando íbamos a conferencia de padres en la noche o alguna reunión de los grupos de padres encargados de la escuela, íbamos al baño, pues sí, se sentía
un ambiente. raro porque los baños pues estaban al lado de esos lockers pero personalmente así no no fue directo pero sí indirectamente este escuchábamos ruidos y esas cosas bueno llenita y nachito este este es mi contribución para para ustedes y muchas gracias a todos los peludo maníacos perdón este pues aquí con mucho gusto yo saludándolos compartiendo mis anécdotas con ustedes y pues Cuídense, Diosito me los bendiga y los quiero mucho y saludos a todos. Bye bye. Saludos amiga,
muy amable, muchas gracias. Como siempre muy participativa y te lo agradecemos mi querida Blanquita hasta California en esta mano peluda internacional, más internacional que nunca. Nos llegan relatos prácticamente de todo el mundo. Obviamente de México y de todo el mundo. Para eso estamos. Un programa que ha trascendido por décadas. Está a punto de cumplir su tercera década. Y pues nos sentimos orgullosos de ser parte de este gran aniversario de 30 años. Hola, buenas
noches. ¿Cómo te llamas? Hola Gina, buenas noches. América. Hace unas semanas me marqué. Sí, perfecto, América, qué gusto volver a escucharte. ¿Qué nos quieres contar? Pues mira, hace como medio año, más o menos, llegó un gatito negro a la casa. Yo tengo una niña de ocho años. Sí. Entonces a la niña le gustan mucho, mucho, mucho los gatitos. Entonces, ese gato era muy raro. Estamos de acuerdo que no nada más es por los animalitos en decirles que ellos traen mal augurio o algo así. Sí, ya
es algo que de época se dice. Sí, entonces, pues la niña había estado muy, muy, muy, pues como muy distinta. No le gustaba, ya no quería comer, ya no quería jugar. Y así siempre se la pasaba con el gatito. Entonces, pues, vinieron unas amigas y me dijeron, tu gato está bien raro. Y le dije, ¿por qué? Dice, pues es que mira, no se le acerca a nadie más que a la niña. Y le dije, sí, ¿qué crees que lo encontramos? Pero pues no, no, le dije, no tiene, yo no le veo
lo malo. Le dije, pues no tiene nada que ver un gatito que sea negro a que quieran hacerle algo a mi familia o a la niña. Sí. Entonces, pues ya, el gatito lo sacaba a la sala y se volvía a ir al cuarto de la niña, pero siempre estaba entre sus piernas. Tengo otros dos niños, pero nada más iba con la niña. En una ocasión, pues salgo de mi cuarto, como toda mamá, para ver si están bien los niños y no les pasaba nada o algo. Y el gato estaba en una posición rara
encima de la niña. Sí. Y ya lo saqué y le dije, ¿y ahora tú qué estás haciendo? Y que el gato me empieza a arañar toda, toda, toda, toda, toda, toda. Mi mano, mi cara. O sea, fue así algo muy extraño. O sea, sí te quería hacer algo. Ajá. Entonces viene otra amiga que se dedica a, no sé, santería y todo eso. Respeto, pero pues dije... Y me dice, oye, tu gato no es gato. Entonces, ¿qué es? ¿Un mono? Dice, no, en serio, tu gato no es gato, tu gato es algo malo. ¿Por qué? Y
le dije, no, ¿cómo crees? No. Me dice, sí, mira. Y ya le empezó a decir que ella ya sabía quién era, que ya estaba mi esposo, su pareja de mi amiga, mi amiga, mis hijos y yo. Y el gato no me lo va a creer, pero el gato... la volteó a ver con unos ojos rojos, rojos, rojos, rojos, rojos. Sí. Y le dijo, ya sé quién eres y por qué le estás haciendo cosas feas a la niña. Tú no tienes por qué hacerle cosas feas a la niña
porque es una niña. Sí. Y ya entonces mi hija le empezó a decir, le dijo mi amiga a mi hija, dime qué te ha hecho. Dices que en las noches me abre mis piernas. Y le dije, ¿cómo? Y dice, sí, pues tú incrédula de que piensas que nunca va a pasar algo así o que nunca te va a pasar algo a ti así. A lo mejor ya eso pasa en las películas de terror. Y le dije, ¿cómo? Sí, mamá, dice, en las noches él me abrió mis piernas. Y le dije, ¿por qué no me habías dicho? Es que
no, mamá. Porque ya después cuando él se duerme conmigo, yo sueño que no te tengo que decir nada porque el gato crece y te come. Y le dije no, le dije no tienes por qué no, le dije no iba a pasar nada, no va a pasar nada. Entonces el gato empezó a maullar horrible. Y mi hijo, el más grande, me dijo... Mamá, es que a mí también a veces me hace eso el gato. Y le dije, ¿pero por qué no me dijeron nada? Entonces, en ese tiempo, el bebé pues se dormía conmigo, ahorita
duerme con ellos. Sí. Y este, pues me quedé así, le digo, pues, ¿qué hago? Y dice, no, no tienes que hacer nada, dice, solito se va a ir. Él se va a ir solo, dice, porque ya vimos quién es. Dice, bueno. Yo ya sé quién es y no creo que se quiera quedar aquí, porque si él se queda aquí, pues entonces vamos a ver qué otra cosa podemos hacer. Y ya mi hija parecía que estaba como que si estuviera mojada y con frío. Así que pones tus manitas entre el pecho y no quería
hablar. No se podía parar ni nada de eso porque el gato se le iba encima. Ni a fuerzas quería que el gato estuviera ahí. Y le dije, pero es que no, le dije, ¿cómo va a ser posible que un gato...? O sea, no dices que tu hija le gozan mucho los gatos. En su casa hay cinco gatitos y ese gatito pues había llegado. Pues fue súper raro encontrar a ese gatito porque... estaba una vecina y estaba maullando el gato y nunca lo vio. Y mi hija fue la que lo fue a ver. Me
dice, mira mamá, el gato. Y ya fue que lo trajo y todo eso, lo bañó y ya fue cuando creo que pasaron como dos meses y el gato empezó a hacerle esas cosas a la niña. Oye, y en ese momento ya que Enfrente de él estaban diciendo eso. ¿El gato qué hizo? ¿En ese instante se fue? No, el gato le comentó que empezó a maullar y sus ojos estaban rojos, rojos, rojos, rojos. Entonces pasó, fue un domingo y pues yo me quedé así, me espanté mucho y le dije a mi esposo, vámonos
a caminar. Pues las ventanas de la casa estaban cerradas. Y el gato ya no estaba. No lo vimos que saliera porque el gato cuando ya se fue mi amiga y su esposo, este se metió abajo de la cama. O sea, como tal, cuando nosotros nos salimos no tenía por dónde salirse porque mi cuarto lo dejé cerrado. La puerta del baño igual quedó cerrada, la de la cocina, la de la sala, la del cuarto de los niños. O sea, como tal no tenía por dónde salir el gato. ¿Y ya no volvieron a
verlo? No, en la noche empezaron a llegar muchísimos gatos. Que mi hija empezó a llorar y dijo, mamá, es que no quiero que vengan los gatos. Pero estaban en la ventana del cuarto de la niña. ¿Y maullaban o qué hacían? Sí, y unos rascaban la puerta, como que querían entrar. En algún momento, pues obviamente van a decir, a lo mejor se fumó una bien fuerte, pero eso es lo que pasó. Ok, fue algo que los dejó impresionados porque está de
por medio la seguridad de sus pequeñitos. Imagínate si tu amiga no te ha dicho eso, no lo desenmascara. Sí, pues yo seguiría con el gato y todo eso porque te acercabas. te aventaba el zarpazo o te como que quería aventarse hacia ti o o si estaba la niña cerca de o sea estaba solita pues llegaba de donde quisiera que subiera el gato y te acercabas a la niña él se iba y te arañaba que fuerte eso acaba de pasar hace como medio año Ok. ¿Y tu pequeñita cuántos años tenía? Siete, ocho años.
Sí, porque este año cumple nueve. Ay, fíjate qué fuerte que habrá sido este gato. Definitivamente no era un gato común y corriente. El color no tiene nada que ver. Sin embargo, el color de sus ojos que se modificó, el entendimiento que
tenía, la agresividad. podría haber sido que un agual o un gato que estaba poseído una situación muy difícil pero bien que se fue sí porque le dijo ella pues ahorita te vas a ir porque si no pues tú ya sabes como qué va a pasar tú ya sabes qué va a pasar y le dije pero tú por qué le hablas como si lo conocieras y dice no entonces le digo tenemos una gatita que esa gatita ahora sí que le nació a mi hija en el pecho porque pues su mamá de la gatita se la fue a aventar
ahí a mi niña también llegaron otros tres gatitos y no, nunca han sido así yo decía al principio pues es que es sobreprotector y por eso pues la cuida mucho o tú le das una y mil explicaciones que no quiere... Podrías justificar su agresividad, ¿no? No la quiere proteger, es un gato que es de esta manera, pero ya cuando se encendieron las alarmas es cuando tus dos hijos te dijeron lo que hacía en las noches. Algo extrañísimo, ¿no? Fuera de lo común. Primero, pues como toda
mamá, ¿por qué no me dijiste? Pero ya después... Dije, imagínate todo lo que le hacían las noches y yo confiada que a lo mejor el gato estaba bien o el gato nada más se quería acostar ahí con ellos o algo así. Y también ellos han de haber sufrido de miedo, de no saber qué hacer, ¿verdad? Porque si tenías el sueño de que te iba a pasar algo. Ajá, y ya fue cuando yo me puse así y dije, a ver, pero si el gato les hacía eso. Entonces yo empecé a como que atar cabos porque la niña
pues empezó a hacer este... De verdad habla súper despacito mi hija. Y en ese tiempo hablaba peor. Te tenías que acercar así a su boca para que te dijera qué era lo que tenía o qué era lo que quería. Ah, tenía miedo. Y le decía, por favor, habla más fuerte. Y ya hablaba un poquito más fuerte o luego le decían así, pues echando cotorreo y todo. Le decían, ay, súbelo un poquito más a tu volumen o de dónde te subimos el volumen y todo eso. Pero ya ella así como si estuviera
mojada y tuviera sus manitas. Siempre la iba a ver con sus manitas entre su pecho. Miedosa. Oye, América, nosotros agradecemos, ahorita ya se nos acabó el tiempo, pero agradecemos que nos hayas platicado este en especial relato singular. Vamos a cumplir 30 años en la emisión y nunca habíamos escuchado algo similar. No, muchísimas gracias por llamar y pues tenemos un buen de relatos. La vez pasada igual fue lo de mi papá y lo de mi abuelo y ahorita pues sí. Me quedé
pensando y dije... Pues lo hubiera dicho ese. Pero ya sabes que cuando tú lo decidas, nos vuelves a decir y hacemos comunicación contigo. Sale, vale. Muchísimas gracias y por otros 30 años más. Vamos por ellos. Saludos. Hasta luego. Hasta luego. Buenas noches. Sí, claro, tremendo. Pero se nos acabó el tiempo. Qué lástima. Bueno, pues nosotros agradecemos. Tu presencia, participación, los comentarios que están llegando también a través del miedofón. Queremos seguir cada noche
escuchando relatos. Así es que mañana tenemos nuevamente una cita. Y mientras tanto, que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos. Muy buenas historias. Muchísimas gracias. Pásenla bien. Y como decimos aquí. Cabo. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en. La mano peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula
