La Mano Peluda | Viernes 09 de Mayo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 09 de Mayo de 2025

May 10, 20251 hr 31 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas

y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona.

Soy Gina Áviles y qué gusto que estés esta noche aquí con nosotros. Hola, ¿qué tal? Bienvenidos sean todos ustedes al programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque hablar de lo que es natural, eso se hace en todos lados. Yo soy Nacho Muñoz. agradecido con Dios y con ustedes, ya que juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar e interactuar sobre temas espantosos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291 en la

página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. 55 -2193 -5926. Anota ese contacto. Guárdalo ahí en tu celular. 55 -2193 -5926. Es el Miedofon. Es nuestro WhatsApp. Así que ya sabes cómo se usa. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche. Espeluznante.

El cementerio de San Fernando no solo guarda los restos de figuras históricas como Benito Juárez y Vicente Guerrero, sino que también es un lugar impregnado de misterio y leyendas aterradoras. Una de ellas es la de la mujer de negro quien permanece quieta entre las tumbas. y cuya presencia inquietante ha sido reportada por los trabajadores

y visitantes. Además, el espíritu de Don Juan, un hombre que sufrió la pérdida de su fortuna en vida y sigue vagando entre los pasillos del cementerio, lamentando su destino y buscando paz. Pero quizá la aparición más aterradora es la de la mujer de blanco, cuyo grito desgarrador llena la noche. Y deja una sensación escalofriante en quienes la escuchan. Hoy, fantasmas en el Panteón de San Fernando, cementerio de los espíritus. En realidad no se sabe quién es ese fantasma.

Vámonos con relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? María Luisa. ¿Desde dónde nos escuchas, María Luisa? De la Ciudad de México. Bienvenida, qué gusto saludarte y además escuchar lo que quieres platicar. Pues sí, son varias historias que poco a poco se irán platicando. Ok. Pues ahora sí que no sé por dónde empezar, pero yo veo cosas, puedo ver personas. Bien. Tanto vivas como muertas. ¿Esto desde cuándo? Pues a mí se

me agudizó cuando me fui en dos cirugías. O sea, yo ya veía cosas, pero me fui en dos cirugías y como que eso se agudizó más. ¿A qué te refieres con que me fui a dos cirugías? ¿Tuviste una experiencia cercana a la muerte? Sí. Ya no sabía hasta que el médico me dijo que estaban preocupados porque yo ya no reaccionaba. Pensamos que ya no ibas a regresar. ¿Y tú en esa vivencia viste algo? No, eso fue cuando yo ya estaba en piso. Mi mamá

falleció cuando era yo muy niña. Cuando yo veo a mi mamá, yo la veo como la vi cuando me llevaron a verla con una bata blanca y vi a un hermano del que era... mi esposa en ese tiempo. Y acababa de salir el médico y el médico me dijo, ay, mija, nos diste un susto, pensamos que ya no ibas a regresar. Como digo, no sé cuánto tiempo permanecí así. Y yo hago señas y estoy, ven, entra el papá de mis hijos y me dice, ¿a quién le hablas? Le digo, es que ahí está mi mamá y está tu hermano.

Su hermano está vivo. Dice, está loca, no hay nadie. Ahí está tu hermano, tu hermano trae un pantalón azul marino y trae una camisa, era como un tipo mostaza pero suavecito. Dice, estás loca, no hay nadie. Pues no se quedó con la duda, le habla a su cuñada y le dice, oye cuñada, ¿y mi hermano? Dice, trabajando, él en ese tiempo trabajaba en Toluca. Dice, ¿te puedo hacer una pregunta? ¿Cómo va vestido? Y se lo describió tal y cual yo lo vi. Con la ropa, el pantalón y todo eso.

¿Por qué lo vi? No lo sé. Yo he pedido ayuda porque no sé por qué me pasa esto. Sí, de niña me han pasado muchas cosas, etc. Y me dicen que qué bonito don tengo. Y digo, bueno, para mí no siento que sea un bonito don porque desgraciadamente yo he sido atacada. Cuando eres atacado por algo que no puedes ver, no te puedes defender. Cuando dices que fuiste atacada, tuviste agresión. Sí, he sido agredida físicamente por algo que no

se puede ver. Incluso del último ataque que tuve, traigo un arañón que ya está casi desapareciendo. Y no es fácil enfrentarse a algo que uno no puede ver, porque uno tiene que ser fuerte. Uno tiene que no tener miedo, porque el miedo alimenta a lo que uno está atacando. Se alimenta de la energía, no sé si demonios o lo que sea. Espíritus malos, no lo sé. Entonces, pues sí son cosas que no son fáciles a veces de hablar. A veces

la gente no lo cree. Hay gente que ha dicho, ay, a mí cómo me gustaría ver o que juegan la guija. No tienen la menor idea en las cosas que se meten. Porque no te puedes defender de algo que no puedes ver. Y yo, ¿qué pasó? Estas cosas no son fáciles. Entonces, estuve viviendo un tiempo en Izayuca, Hidalgo, y yo le hice un comentario a la vecina de lo que yo estaba pasando. Entonces, ella hizo de lo que yo no quería. Digamos que se abriera como que ella lo abrió, ¿no? Porque

me hacía preguntas. Me enseña una foto y me dice, oiga, si le muestro una foto, ¿me puede decir que ven esa foto? Y me enseña la foto de una niña, de un adolescente. Dice, ¿qué ven esta foto? Le digo, tiene dos meses de embarazo. Dice, ¿cómo cree? Le digo, sí. Oye, fíjate que estoy escuchando tu testimonio con mucha atención. Cuando la gente te dice, ay, qué bonito don tienes, ¿exactamente a qué se refieren? Pues para ellos que es un don que Dios me dio. ¿Pero cuál es

el don? Pongo un ejemplo, a veces mis sueños me avisan de cosas que van a pasar. Ok, premonición, ¿no? Por ejemplo, yo a veces hablando puedo ver, se me presentan cosas y las digo. Entonces, bueno, un ejemplo de sueño fue cuando tembló en el 17. Pero antes del 17, yo soñé con un temblor muy fuerte. El que era mi pareja, yo le comenté y digo, era porque falleció. María Luisa, tengo que interrumpirte porque llega la pausa, pero no te vayas, por favor. El miedofón 55 -2193

-59 -26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Lo más importante de una mujer no es su habilidad para hacer gorditas de chicharrón con frijolitos y quesito. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos y estamos pidiendo también tus comentarios acerca de los cementerios y las experiencias que ahí has tenido y platicando con María Luisa.

Después de tener dos experiencias cercanas a la muerte, esto hizo que tuviera mucho más sensibilidad y muchas experiencias que nos está contando. Así es. ¿Estás ahí, mi querida amiga María Luisa? Bueno. ¿Ahí estamos? Sí. Ah, perfecto. Y vamos a continuar escuchando historias. Entonces yo le dije. ¿Qué crees? Le digo, tuve dos sueños. Uno de ellos no se ha cumplido, pero aquella vez le digo, va a haber un temblor muy fuerte

y no va a ser en México. Le digo, no me preguntes en dónde es, le digo, pero va a ser un terremoto. Entonces, a mí me despierta el temblor porque sentí el movimiento tan fuerte. Yo ya lo había soñado, pero en ese momento que pasó, a mí me despertó antes. Veo las noticias, no hay nada. Entonces pasan unas horas después, oh, sorpresa, terremoto en Chile. Dije, ay, no. Era eso. Pero mi sueño ya me había deseado. Después, cuando fue aquí en México, el 17, yo le dije a mi pareja,

¿qué crees? Va a temblar. El 19 de septiembre, ten mucho cuidado, va a ser un temblor fuerte. Estás loca, ¿cómo crees que va a volver a temblar? Va a temblar. Cuando estábamos desayunando, la neta estaba cerca de la puerta y yo le digo a él, va a temblar. Estás loca, no va a temblar. Pues no pasó ni media hora, él tenía que salir. Sale, toma ya el camión, él va en camino. No pasó ni media hora cuando empieza a temblar muy fuerte, pero cuando él se sale, yo me pongo a

ver el techo y digo, va a temblar. Me vino el temblor muy fuerte. Entonces él agarra, no se podía comunicar conmigo y me dijo, ¿cómo lo sabes? ¿Cómo lo sabías? Le digo, yo te lo dije. Te dije que iba a temblar. O sea, mis sueños a veces son premonitorios, mis sueños a veces me avisan. Yo he sentido temblores así muy seguidos, pero yo lo siento, lo siento antes de tiempo. ¿Con qué anticipación te has fijado? ¿Con qué anticipación? Pues, la gente, cuando yo digo eso, a mí me dicen

que qué bonito don tengo. Ajá. A eso se refieren, ¿no? Dicen, ay, qué bonito don tienes, porque puedes predecir. No, es que yo no puedo predecir nada. Ah, ok, amiga. Lo que pasa es que te preguntaba yo que si tú ya identificaste, digamos, hoy te llega una visión o lo sueñas, ¿y en cuánto tiempo

ocurre lo que soñaste o lo que viviste? cuenta que yo lo sueño ahora ajá puede ser un mes o en una semana cuando pase pero mi sueño ya me está avisando ok y en el momento que va en el momento que va a pasar yo ya lo sueño yo ya lo sentí antes de sí sí de que pase claro Ok, fíjate que por eso te preguntaba que cuáles habían sido los sentidos que se te abrieron después de haber

tenido esa experiencia cercana a la muerte. Comentas que la premonición, la evidencia y bueno, principalmente estos sueños que se hacen realidad, ¿verdad? Ahora pregunta mi amiga, ¿tú ves gente muerta? Una visión como traslúcida, digamos. Puedo ver los colores, pero así como un poco lúcidos. Por ejemplo, la persona que digo de Tizayuca, es una persona que una vez agarra y me dice, oiga vecina, no escucho muchos ruidos, es que fíjese que... Sentía a alguien encima de mí y era una

señora grande y no sé qué. Entonces a veces yo la invitaba a tomar un café o a desayunar. En el momento que ella entra, yo estoy viendo que ella entra acompañada de una señora. Y le digo, de casualidad la señora que me dijo trae un molote, trae un mandil y así. Dice, ¿cómo sabe? Le digo,

¿por qué viene con usted? Cuando ella se sienta en el sillón, la señora... pegadita así pegadita junto a ella y yo bromeando le dije le voy a pedir un favor vecina así como la trae así se la lleva le digo porque no quiero que me la deje aquí y esa esa señora que ella traía a un lado de ella ella sabía que yo la podía ver y yo hasta se lo dije a la vecina ella sabe que yo puedo verla sabe que estoy hablando con usted que le estoy diciendo todo Pero a usted, le digo, no

le quita la vista de encima. Y era una vecina que todos los días escuchaba oraciones en YouTube. Y yo un día le hice un comentario. Le digo, no me lo tome a mal. Le digo, pero a veces hay oraciones que en lugar de traer cosas buenas, pueden traer cosas malas. Le digo, no me lo tome mal. Le digo, ya dejé de prender tanta veladora porque siempre prendía veladoras. Le digo, no crea que todo es bueno. Entonces no me creyó y fue con otra persona. Entonces agarra y me dice, oiga, vecina,

¿qué cree? Dice, como yo no le creí, fui con una persona y me dijo lo mismo que usted. Dice, entonces, este. Entré yo un día a su casa y yo me tuve que salir de su casa porque lo que yo sentía en su casa fue una energía muy fuerte, negativa. Le digo, sabe que yo no puedo estar en su casa y yo me tuve que salir de su casa. ¿Y qué era lo que tú sentías? ¿Te dolía la cabeza? ¿Sentías presión? ¿No podías respirar? ¿Qué era lo que tú sentías? Es una sensación muy fuerte

de sentir que hay una presencia negativa. Cuando yo entro a una casa, yo puedo sentir si la vibra es buena o si hay algo bueno o algo malo. Cuando yo he sido atacada y todo eso, yo rezo. Tengo en una libreta. La oración de San Benito en su idioma, que dicen que es bueno decirlo en su idioma. Aquel día que fui atacada, a mí me levantaron del colchón, eran las dos de la mañana, me levantan del colchón y pues me levanté rápido, tenía yo a mi perro ahí a un lado mío, el perro también

pues espantado. Y se escuchaban golpes en el techo, en las paredes, se escuchaban como gritos, o sea, una cosa horrible. Agarro mi libreta, empiezo a leer, a leer, y más la de San Benito. Y dije, no sé quién eres, no sé qué quieres, pero tú no perteneces a este plano. Entonces, ahí la casa tiene enrejado corredizo, pero tenía seguro, tenía pasador. Pero la puerta igual tenía seguro, pero la que se abrió así de golpe en seco fue la puerta, aunque tuviera el seguro.

Yo sigo leyendo, leyendo y dicen que hay que hablar con groserías. Yo no les hablo con groserías. Yo simplemente rezar. Dije no me importa quién eres y crees que me vas a meter miedo. No te tengo miedo. Tú no perteneces a este plano. Así es que como vienes, así te me vas. Al otro día yo me voy a comprar la salvia blanca y a limpiar la casa. Después de eso como que se tranquilizó. Pero después me pasó otra cosa más fuerte ahí mismo en esa casa que el retrato de la abuela

de mis hijos. Estaban los dos, pero la señora fue algo mala. Entonces usted se empezó a mover el rosario, porque yo puse un rosario en medio de las dos fotos. Y se empieza, eran las diez y media de la mañana. Sí. Me estaba yo arreglando y veo por el espejo que el rosario se está moviendo. Y dije, ay no, otra vez no. Pero el cuadro, cada que yo lo veía, se inclinaba. Lo acomodaba y otra vez inclinaba. Dije, esto no es normal. Algo está pasando aquí. Entonces, cuando veo

eso, el rosario está columpiándose. Agarro otra vez mi libreta y empiezo a leer la oración de San Benito. Sale volando el cuadro. No se rompió ni siquiera el cristal. Cayó de punta. Oye, María Luisa. Sí se desarmó el marco. Bueno, fuiste y compraste lo que necesitabas, la salvia y todo lo que ocupabas, ¿verdad? Para hacer una especie de ritual, una limpia, ¿qué ibas a hacer? Para limpiar la casa. Quemar la salvia y rezar oración, el Padre Nuestro, lo poquito que me sé del credo.

Y sí se tranquilizó un poco, la verdad. Se tranquilizó y todo. Pero cuando a mí me pasan esas cosas, pues sí, hay que ser fuerte. Dame un segundito, sí, necesito hacer una pausa. ¿Me aguantas tantito? El Miedofon 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs

.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Si para comer un taco me he de sobar el lomo, al diablo el trabajo, mejor no como. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos. Tú también tienes premoniciones o este tipo de experiencias que muchas personas

no te creen. Este es el foro para que puedas exponer tus experiencias. Tenemos en la línea María Luisa, ¿estás ahí? Sí, aquí sigo. Ok, amiga. Aquí continuamos contigo. Pues no es fácil, no es como también puedo decir. Una vez un amigo me decía que si lo podía yo ayudar porque sentía que no estaba en este mundo. Y yo le dije, ay, a mí qué se me hace que te están trabajando. Y me decía, qué se me hace que tú me estás haciendo brujería. Le digo, ay, cállate, deja de hablar

babosadas, ¿no? Y le dije, ¿por qué no buscas atrás de tu closet? Y tienes ahí un montón de porquerías. Le digo, tienes chiles secos, tienes no sé qué. Y hasta una fotografía tuya tienes. O sea, en el momento que yo se lo estaba diciendo, yo lo estaba viendo. No se quedó con las ganas de averiguarlo. Y exactamente lo que yo le dije es lo que encontró atrás de su closet. Ah, ok.

Eso es videncia, mi querida amiga. Sí, entonces yo a veces cosas que puedo decir, por ejemplo, igual cuando el papá de mis hijos me estaba engañando, yo le reclamaba porque pues a mí no me daba dinero para mis hijos, darles de comer y un día pues enojada que le reclamo y a la hora de estarle yo reclamando se me viene la imagen de la persona, se la describo porque le dije. ¿Cómo es posible? Le digo que le estés dando dinero a esta señora que es así, así. Tiene un niño de tres, cuatro

años, chinito. Se lo expuse tal y cual yo lo estaba viendo. Y le echó bronca a su compadre porque pensó que su compadre me había dicho. Y me dice a mi compadre, comadre, ¿cómo lo sabes? Le digo, mira, a mí nadie me tiene que decir nada. De alguna u otra forma. Yo sé las cosas. Entonces, sí, y le dejó de hablar a su compadre porque pensó que su compadre me había dicho. Cuando él, pues ni por enterado, ¿no? Entonces, son cositas que a mí se me presentan, que mis

sueños me avisan. O sea, y como digo, yo pedí ayuda y todo eso para poder manejar esa situación. Yo no puedo ir a los panteones. Este, porque, pues, a mí me susurran en el oído, igual cuando estaba yo hospitalizada, me tocaban la espalda y yo, ay, no, déjenme en paz, por favor, déjenme dormir. Como, como diciendo, sabes que este es mi lugar y X y yo, ay, por favor, déjenme tranquilo,

o sea, sí. Paso un muerto cerca de mí, es una sensación horrible la que yo siento, o sea, yo no puedo estar cerca de un panteón ni nada, por las cosas que empiezo a sentir. Sí, claro, tienes una hipersensibilidad a las energías. Ahora amiga, ¿a ti quién te enseñó eso de la salvia? ¿Quién te dio las indicaciones? ¿De dónde lo aprendiste?

Eso lo... aprendí de programas que he visto este de la esta de la medium de Teresa Caputo no sé si llegaron a ver esa serie de la medium pero tú de ahí lo tomaste y yo de ahí aprendí que la salvia porque hay salvia negra y salvia blanca entonces yo aprendí que con la salvia blanca hay que limpiar la casa y todo eso y así por cositas que he aprendido porque como digo yo he pedido ayuda y gente me dice es que tienes un bonito don hubo una persona que si me estaba

apoyando y me decía es que tú puedes ayudar a la gente le digo es que yo no quiero estar metida en este rollo dices que tú tienes un don le digo pero yo no lo pedí, dice, no es que tú lo hayas pedido, dice, tú ese don lo traes desde niña, que se te abrió, dice, cuando te fuiste, eso ya es otra cosa, dice, pero tú puedes ayudar a la gente, le digo, pero cómo puedo ayudarla, le digo, no sé, dice, yo te enseño, le digo, no, no me quiero meter en eso, porque yo sé que

cuando uno ayuda a la gente, a veces lo que la gente trae, Por ejemplo, si hay una gente que trae algo muy pesado, a mí me empieza a doler la cabeza. Y yo hasta les digo, de casualidad algo está pasando en tu casa o esto o el otro. Y me dicen sí. Por ejemplo, era una compañera de trabajo y me dijo que si yo le podía hacer una limpia. Y lo aprendí por la persona que me

quería enseñar. Entonces le digo, sí. Entonces yo la limpio y en el huevo veo una imagen de una mujer y atrás de ella tenía la Santísima Muerte. Y le digo, ¿de casualidad tu suegra es así? Dice, ¿cómo sabe? Le digo, porque aquí está. Le digo, ¿y tiene a la Santísima Muerte? Dice, sí, ella trabaja con la Santísima Muerte. Entonces, o sea, son muchas cosas que pasan. Un señor también con el que trabajé me presentó a una señora y en el momento yo no sabía que la señora hacía

trabajos de brujería. Y dice, te voy a presentar a una amiga. Cuando la señora me da la mano, sentí tan feo que quité rápido mi mano. Fue una cosa que jamás en mi vida yo había sentido. Y me dijo el señor, ¿qué te pareció mi amiga? Quiero que seas honesta. Le digo, le voy a pedir un favor, dígale a su amiga que no me vuelva a saludar. Pues de ahí perdí casa y perdí trabajo porque el señor me estaba rentando un departamento. Entonces, por ser honesta, pues perdí trabajo

y todo. Y el amigo que me recomendó con él, porque según él es un chamán, No sé si el señor sigue vivo o no, pero este amigo le dijo, ¿por qué no la llevas para que vea cómo limpias? Dice, no, a ella no. Dice, ¿por qué? No, a ella no. Entonces, la gente que a mí me limpiaba me decía que tenía que pedir permiso porque yo traigo una protección muy fuerte y esa la traigo desde niña. Entonces no cualquier persona me puede limpiar, que dicen que tienen que pedir permiso.

Entonces cuando estas personas me limpiaban, tenían que pedir permiso para poderme limpiar. Entonces no sé si se deba también a eso, o sea, no sé. Sí, sí, te entiendo. Pues igual, o sea, con mi suegro, yo quise muchísimo a mi suegro. Yo todavía no me sometí a cirugías ni nada. Y le digo al papá de mis hijos, sueñe con tu papá. La próxima semana va a fallecer. Estás loca, que no sé qué. Oh, sorpresa. La siguiente semana falleció mi suegro. ¿Estaba enfermo? Enfermo.

Él tenía enfisema pulmonar, pero se veía todavía bien, ¿no? Pero, o sea, mi sueño me avisó. me avisó que la siguiente semana iba a fallecer. Y cuando yo se lo dije al que era mi pareja, dice, estás loca, ¿cómo crees? Pues, en efecto, la siguiente semana fue cuando falleció mi suegro. No me digas, sí. O sea, tú pudiste presentir que se le iba a complicar su salud. Sí, y es igual como puede ser que Mi segunda pareja apenas va a cumplir un año y un año antes yo estuve

viendo que él se me iba a ir. Y no le quise decir nada. Sí. Mejor me lo guardé. Sí. Y ocurrió. Oye, amiga, ¿tú tienes hijos? Tengo dos. ¿Dos hijos? ¿Ya grandes? Ya mi hijo tiene 41, mi hija va a cumplir 34. Sí, ok. Entonces es probable que en algún momento te puedas convertir en abuela, ¿verdad? Ya soy abuela, mi nieto tiene 15 años y mi nieto de chiquito veía cosas en el espejo y mi hija me dijo, mamá. Tu nieto no puede dormir, dice que ve algo en el espejo, le digo, quítalo,

tápalo o quítalo y ponle una cruz. Le digo, si el niño te está diciendo que ve algo, le digo, créele. Y sí, mi hijo dice que no cree en eso, pero le han pasado cosas. Y sí, llegó el momento en que, mamá, ¿qué crees? Un amigo está... como si estuviera endemoniado. Luego, ¿en dónde están? Pues estamos acá en el departamento. ¿Y qué hacemos? Le digo, recen. Recen todos. Todos pónganse a rezar. Después se fue un día de día de campo

con una novia y le jalaron los pies. Habían casas de campaña y todo eso y le jalaron los pies. No supo qué. Le digo, dame la ubicación. Le digo, yo desde aquí, le digo, voy a rezar. Le digo, tú tranquilo, no tengas miedo, reza, por favor. Le digo, repite conmigo. Y ya estuvo repitiendo ahí. Y sí, o sea, les han pasado también cosas a ellos. Sí, es herencia. Claro, sí. Te lo preguntaba precisamente por eso, porque es muy probable que alguno de tus nietos también tenga ese mismo

don que tú conoces. ¿Espiritualmente cómo te alimentas? Yo soy católica, pero yo no practico mi religión. Desde que leí un libro que se llama El Apóstol Número 13, cambió mucho mi percepción con lo de la iglesia, porque lo escribió un sacerdote. Entonces sí creo en Dios. Hubo un tiempo en que sí renegué mucho de Dios, la verdad. por todo lo que me pasó, porque después de que fallecieron mis papás, mi niñez fue muy difícil. Yo estuve

internada, muchas cosas pasé. Entonces ya pasa el tiempo y me despierto un día llorando, pero en mi sueño, yo sueño con Jesús. Veo una luz en un pasillo. Pero no es una luz que lastime. Y él me estaba esperando con los brazos abiertos. Y yo llorando, pidiéndole perdón por haber renegado. Entonces le dije, perdóname, jamás voy a volver a renegar de ti. Y la persona con la que estaba me dice, ¿qué tienes? ¿Por qué lloras? Le digo, es que estaba con Jesús. Le digo, tú no me lo

vas a creer, pero es... Estuve con Jesús, estuve hablando con él, le digo, y le pedí perdón por haber renegado, pero no nada más soñé con Jesús, también he soñado con el diablo y dos veces, y que quiero, ya vine por ti, yo peleándome, en mis sueños yo peleo con el diablo, y le digo, ¿estás mal? Si tú, o sea, yo sin groserías, porque no me gusta decir groserías, que las sabe uno decir, sí, pero no me gusta. Ok. Entonces le

dije, yo no me voy a ir contigo. Yo creo en Dios y para mí no existe otra persona más que Dios. Para mí sí existes, pero para mí tú no existes. Entonces la segunda vez que lo vuelvo a soñar es lo mismo. Ya vine por ti. Le digo, pues no me voy a ir contigo. Yo creo en Dios. Jesús está conmigo. Sé que hay un Dios y yo peleando. O sea, yo. He peleado con él, ¿no? Con palabras, ¿no? Ni ofensas, ni nada, sino así, como una discusión de novios, digamos. Así he peleado

con él. Y en mis sueños, pues tratando igual de orar, porque lo he visto, digamos que como si fuera él, ¿no? O sea, con cuernos, así en mis sueños, sí con miedo, pero no mostrando miedo. Digo, no, o sea... Es que son tantas cosas las que me han pasado. Sí, ya lo veo. Y hay gente que me ha querido ver muerta, que me avienta cosas. Tuve un negocio, me aventaba cosas afuera del negocio. A mí no me gusta maldecir a la gente porque es como si me maldiciera yo y maldijera

a los míos. Entonces a mí no me gusta maldecir. Y la persona que me limpiaba me decía, ¿quieres regresar el daño? Y yo, no. Porque yo sé que tarde o temprano la gente lo va a pagar. Y él me dijo, ¿qué crees? Pues toda esa gente que te ha hecho daño, o te enteras de que murieron o los vas a ver muertos. Y yo, sorpresa, me enteré. Oh, mira nada más. O sea, gente que se ha metido conmigo yo sin maldecir ni nada, o sea, han fallecido, ¿no? Y como digo, son sus acciones, yo no hago

nada. A mí solamente me dijeron, haz una oración por ellos porque no tienen idea de lo que están haciendo. Simplemente haz una oración y eso es todo. Ok. ¿Y tú consideras que eso es porque se metieron contigo o porque Dios así lo quiso, amiga? Pues yo siento que porque Dios así lo quiso. Ok, entonces mira. Yo no tengo nada. Te voy a comentar algo que pocas veces lo digo aquí, pero lo que tú necesitas hacer es empezar a leer la Biblia, mi querida amiga. Porque es cierto,

es cierto, perdón. No, digo es que no entendí lo anterior. Ah, lo que necesitas empezar a hacer es leer la Biblia. Ajá. ¿Por qué? Porque definitivamente tú tienes por ahí un don que se te desarrolló a lo largo de tu vida. A lo mejor el detonante fue esas experiencias cercanas a la muerte que tú viviste. Pero eso, como te han comentado,

ya lo traías. Aquí el punto es de que... realmente no es algo que tú disfrutes no es algo que tú quieras pero yo no veo que espiritualmente te estés alimentando si escucho que rezas y haces bien escucho que que también a la gente le pides que ore haces bien pero es momento entonces de que tú comiences a tratar de encontrar la respuesta a tus preguntas A través de la Biblia, ya que la otra forma sería que empezaras a recibir información de parte de personas que se dedican al esoterismo

y eso no lo quieres tú, ¿o sí? No, incluso sí hubo una persona que fue la que me dijo que yo tenía un bonito don. Dice, yo te puedo ayudar para que aprendas más. a este pues a visualizar más ¿no? porque por ejemplo a mí me susurran este por las cosas que veo por las cosas que se me presentan o sea tanto en los sueños como Como si estuviera viendo yo a una persona, X. Entonces, por eso sí pedí ayuda. Y esta persona fue el que me dijo, es que tienes un bonito don.

Y yo, pues yo no le veo bonito. Y más cuando uno es atacado, ¿no? Claro. Pues mira, yo te recomendaría que comenzaras leyendo los evangelios y que empieces por el de Juan, precisamente. Y eso te va a ir abriendo un panorama. Después te puedes pasar a Santiago. ¿Por qué te digo estos libros? Porque ahí hay mucho contenido que estoy seguro que te van a ayudar. O sea, realmente, mi amiga, yo entiendo tu situación,

entiendo tu postura. Cualquier otro individuo, cualquier otra persona con un pensamiento más carnal, más humano, ya estaría haciendo negocio. ¿Me explico? Sí. Lo cual no es bueno, ni te lo recomiendo para nada, porque tú solita te echarías broncas que no son tuyas. Entonces yo pienso que es lo que debes tratar de hacer, alimentar tu espíritu y pues vas a ir tú notando las cosas, cómo van cambiando o lo que va sucediendo en

tu entorno, mi querida amiga. Sabes que me encantaría que más adelante nos volvamos a contactar y que platiquemos de cómo van las cosas, qué es lo que has hecho. Pero sí es necesario que no nada más lo dejes seguir así como si nada, sino que comiences tú a entender por qué pasa todo eso. Y sobre todo, ¿sabes por qué? Porque va a llegar un momento en que tú le vas a tener que dar un consejo orientar a tus nietos. ¿Me explicó? Pues sí, sí, sí, sí, sí entiendo. Sí, por ejemplo,

cuando pasó lo del cuadro de... De la abuela de mi hijo, este, que salió volando, yo le hablo a mi hijo, ¿qué crees que me acaba de pasar? Le digo, pasó esto, pero no se rompió el vidrio, ni el marco, y este, y sí, ¿no? Recé, y este, yo hablé con la foto, pues, de la señora, porque la señora fue canija, y yo dije, ni muerta, le digo, dejas de molestar a uno. Entonces, sí, ahí yo, me dio coraje, y dije, yo te destierro de este mundo y del otro. Le digo, no puede ser

posible que ni siquiera muerta. Le digo, déjese en paz o no. Entonces yo le puse una cruz a cada espejo. Dije, nada entra y nada sale de este portal. Rezando el Padre Nuestro, lo poquito del credo, lo de San Benito, que dicen que hay que decirlo así en latín como está escrito. Y pues sí, es una oración muy poderosa la de San Benito. Ok. Mi querida María Luisa, nos tenemos que ir a la pausa y despedir a la República.

Te agradecemos mucho que nos hayas regalado todo este testimonio tan extenso y espero que no sea la última vez que charlamos. Gracias por escuchar. Al contrario, que tengas bonita noche. Saludos. Gracias, igual. Bye bye. Hasta luego, mi amiga. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos transmiten una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se

pone al descubierto aquí. En La Mano Peluda. Hola, soy Raúl Orbañano y te invito a escuchar La Fórmula es donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Un sabio dijo, muchos quieren sinceridad, pero cuando el sincero habla, todos se ofenden. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos. En el corazón de la Ciudad de México está el Panteón de San Fernando.

Es un testimonio de la historia nacional y más allá de lo que ahí podemos encontrar y también se encuentran las tumbas de personajes ilustres, hay mucho que contar. Fundado en el siglo XIX en 1836 por frailes del Colegio de la Propagación de la Fe, este panteón se convirtió en un lugar

de descanso de figuras. prominentes de esa época fue incluso declarado ya monumento histórico reconociendo su valor cultural y patrimonial lo que a nosotros nos atrae y por el tema del programa son todas las apariciones y leyendas que ahí se han suscitado una de ellas es la de la mujer vestida de negro aunque parece una imagen o una figura humana estática que va entre las tumbas en ocasiones, pero muchas veces la ven firmemente parada en alguna de estas tumbas,

se dice que su presencia es inquietante. Algunos trabajadores han reportado haberle escuchado gritar de una manera extraña lo que ha generado temor entre quienes se atreven a estar ahí y sobre todo los veladores. Personas que tienen que estar en este lugar son las que han vivido Situaciones espeluznantes. Ahorita te vamos a platicar también de Don Juan. Claro, fíjate. Saludos a mi querida Lourdes Pozos. Dice, estoy con mis nietas y hoy es cumpleaños de Vanesita.

Cumple 16 y la festejamos comiendo esquites con papitas que le hice yo. Oye, un pastelito. La pueden felicitar con mucho gusto para Vanesa. Un abrazo. Es que va a decir Vanesita, como lo puso ella. Para Vanesita, un fuerte abrazo y que sepas que por ahí tu abuelita te quiere mucho y por supuesto toda la familia Peludomaníaca te deseamos lo mejor. Claro, nuestros mejores deseos y bendiciones, 18 años. 16, 16. Ah, oí

que 18, 16. Ah, ya toda una jovencita. Muchas felicidades y aquí estamos a nivel mundial, así es que todos los buenos deseos y felicitaciones para ti. Claro que sí. Es un gusto y placer saludarles. Soy Rosemary de Cuernavaca. Quiero contarles un relato que me pasó, pues ya tiene mucho antes de la pandemia. Bueno, empiezo. Resulta que nos fuimos un día de vacaciones. Les doy el contexto. Cuando yo me cambié a esta casa donde estoy rentando.

Al principio llegamos y se escuchaba como que bajaba alguien las escaleras, como que subían corriendo. Yo le decía a mi esposo, oye, ¿estás escuchando? Y me decía, sí, sí, pero no, no es aquí, no es aquí. Y así pasaban cosas extrañas. Hicimos una purificación de la casa, oramos, ningún padre quiso venir. Pero encontré a una persona que nos hizo una oración, pusimos incienso y limpiamos la casa. Total, bueno, pasa el tiempo. Me fui una vez de vacaciones. Me pasa cada vez

que me voy de vacaciones. Nos fuimos una vez de vacaciones, vacaciones de invierno, por dos o tres semanas. Y resulta que cuando regreso, estando... Bueno, primero estando allá, mi esposa es de un pueblo de Michoacán. En la noche estaba yo escuchando con mis audífonos y viendo una película. Ya estaba quedándome dormida y me susurraron, regrésate. Y así hoy abrí los ojos y le regresé, pero la película y escuché el audio de la película

y no decía nada. Yo dije. Bueno, ya, total, me dormí, me quité los audífonos y ya dije, ya es cansancio. Y de regreso, ahora sí de regreso, llegando la primera noche, no sé si es porque venía cansada o porque en mi mente a lo mejor traía yo eso de que me habían susurrado por los audífonos. Me desperté, pero estaba dormida, o sea. Me salí de mi cuerpo, un viaje astral o un desprendimiento astral. Quiero pensar porque

no es la primera vez que me pasa. No lo hago consciente y tampoco es que me pase todos los días, sino a lo mejor he experimentado unos cinco en toda mi vida. Abro los ojos. Como, a ver, abro los párpados virtuales, pero yo tenía los ojos físicamente cerrados. Estaba yo como en una posición, pues estaba en una posición de lado, dormida. Y vi toda mi casa. Yo estando acostada, obviamente no me veía fuera de mi cuerpo,

o sea, no me veía yo acostada. Yo estando acostada me veía, veía todo a través de los párpados. Genia, yo mis brazos como estirados, mis brazos estirados así, así dormida, hacia el aire, como cuando duermen los perritos, perdón la comparación con sus patitas hacia adelante, dos patitas hacia adelante y dos patitas hacia atrás, así estaba yo dormida. Me desperté, pero por dentro, o sea, bueno, no sé cómo explicarlo. Y vi mi recámara, mi clóset, o sea, no lo vi toda la recámara,

sino hacia donde yo estaba. Dije no, o sea, no, no, no, a ver, cierra los ojos, cierra los ojos, pero no podía cerrar los ojos, no podía cerrar los ojos porque los tenía abiertos astralmente y veía la habitación y todo en eso, como que volteé para ver más mi habitación y ver si podía despertar a mi esposo, volteé hacia atrás y entonces en eso me jalan los brazos físicos. Siento cómo me jalan los brazos físicos, o bueno, no sé si fueron los astrales, pero la cosa es que vi un

niño que me jaló los brazos. Bueno, no sé si era un niño, la cosa es que vi una personita chiquita, pero sí parecía niño fantasma, como que me jalaban para llamarme la atención. Volteo, todo pasó tan rápido, volteo y lo que pensé, la primera cosa que vino a mi mente fue mi hija. Y entonces que empieza a llorar y que regreso a mi cuerpo, abro los ojos, me paré como resorte y fui corriendo con mi hija y mi hija. Mamá, mamá, estoy soñando feo, estoy soñando feo. Tiene

unos sueños muy recurrentes. No sé si es porque me escuchó algún relato de la mano peluda, pero me dice que le sale una mano peluda verde y que le espantan las noches. Yo acostumbro a orar

con ella. Pues persinarla, somos católicos, pero sí ya tiene mucho que ella dice que mejor quiere dormir conmigo porque sueña que una mano peluda y es que yo pongo mis relatos y me dice, me regaña mi esposo, no, es que si no, este... se va a asustar y trato de que no los escuche pues yo estoy trabajando y en la noche que es cuando más los escucho también en el día que me hacen mis días Nachito gracias a mis días este bueno y regresando al cuento bueno me levanté la fui

a ver no tenía nada solo se había asustado y bueno eso es lo que me pasó tengo tanto que contarles que no sé por dónde empezar y ojalá pasen mi audio saludos Hombre, mi amiga, y nos va a encantar escuchar todo lo que quieras compartir y por supuesto que nos debemos a ustedes. En salir a la calle era él. La casa se encuentra en la alcaldía Gustavo Amadero y hoy es una fábrica de juguetes. Uno de sus trabajadores me contó

que ahí espantan. Tienen perros de guardia y en una ocasión el perro se quedó viendo una máquina. que hasta el fondo de la fábrica empezó a ladrar y de repente chilló, se fue corriendo a otra dirección, el trabajador le extrañó muchísimo y se fue a asomar. Dice que vio a una persona que se asomaba, vio la cabeza, se escondió, a él le dio miedo y salió de ahí. Pues él era el

último que estaba trabajando. Déjenme decirles que es imposible que se metan en esa fábrica, pues están las bardas muy altas y tienen alambre de protección. La entrada está reforzada con puertas gruesas y en otra ocasión estaban dos trabajadores viendo una producción de juguetes cuando de repente golpearon la pared con fuerza. Se asomaron para donde venía el golpe y no había nadie. Se voltearon para regresar a su trabajo y nuevamente golpearon la pared. Salieron corriendo

de ahí y vieron a una mujer. Ella dice que también han visto a un niño corriendo entre las máquinas. Este es mi relato. Muchas gracias. Vaya, mira lo que ocurre en esta casa, pero que tiene el antecedente de lo que ocurrió hace muchos años. Todavía está impregnada las tragedias, desgracias que ahí ocurrieron. Esa película está... Gracias, Luz. Es buena película, la del castillo de la pobreza. Y pues se puede sentir la frustración, la desesperación y el martirio que vivieron pues

ahí esas chicas. Yo recuerdo, la vi hace ya muchos años. Eran unas jovencitas, me parece. Bueno, aquí lo que nos cuenta es de los hijos y la esposa, ¿no? Era Gustavo Amadeo que estaba en la casa. Por no ser bien orientadas, pregúntele cómo quedaron, dice. El muchacho postrado en una cama y la chica perdió a sus tres hijos. Se debe tener cuidado cuando hay un don, porque si no se desarrolla como debe, pero además se aprende a sanarse la propia persona, el resultado final no será muy

bueno. Y vamos a la pausa, Gina. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil. Un momento de paciencia puede evitar un gran

desastre. Un momento de impaciencia puede arruinar toda una vida. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Hola Ginita, hola Nachito. Ya encontré

trabajo. Muchas gracias por las oraciones. los quiero mucho así que voy a poder escucharlos la noche porque voy a trabajar de noche de noche madrugada así que estoy muy contenta muy bendecida ahora manejo un carrito que lava pisos tengo mi auto se despide la clavo la clavo Cuando cerraste el anterior ciclo del trabajo, pues sí, estás triste y es comprensible que no sabías qué iba a pasar, pero ahora en tu voz escucha esa alegría de la bendición que ahora ya tienes trabajo y

que además se empatan los horarios para que escuches el programa completito, porque allá en Chile son dos horas más y en plena madrugada nos vas a escuchar. Pero qué bárbaro, ¿verdad? O sea, cómo se nota cuando alguien, digamos que ya le está sonriendo la vida. ¿Te acuerdas la ocasión anterior que nuestra querida Clau nos mandó mensaje? Ay, toda apachurrada y ahorita se oye feliz. Qué bueno, mi amiga, que Dios te bendiga y que te siga yendo muy bien y que prosperes muchísimo,

mi querida Clau, te lo mereces. Y vamos a continuar con historias. Ricardo de Mérida, Yucatán. Para contarles una historia, bueno, más que una historia, es una vivencia, igual que me ocurrió. Esto se trata aproximadamente del 2015, estábamos llegando de una festividad de un pueblo cercano, eran como las 12, una más o menos de la mañana, cuando regresábamos ya de esta festividad, llegando a la casa de mis suegros, pues estacionamos el auto, y a punto de bajarnos nos percatamos, estaba

mi esposa conmigo, ella y yo, y que pues... En la esquina, de hecho estábamos a media cuadra de la esquina. Apareció volando una especie de... Al parecer parecía globos en medio de la calle, ¿no? O sea, del piso a la distancia estaba como a metro y medio, más o menos de alto. De hecho a mí se me hizo raro porque pues ya eran, repito, como la una de la mañana. Me quedé fijamente mirando a ver qué pasaba con esto que se estaba

viendo a lo lejos. Y así como que empezó a avanzar en línea recta pero yéndose para un poquito para atrás. Y de repente pues ya vi que cayó como el bultito. Le hice el comentario a mi esposa que si estaba viendo lo que yo. Y me dijo que sí. ¿Qué será? Pues no sé, le digo, pues igual vemos, ¿no? Pero como, pues igual solo se ve en la oscuridad donde cayó. Porque igual solo alumbraban las partes de los postes donde se ve. O sea, cuenta, pues no sé, ahí se ve el poste

en la esquina. Está la luz. Después aparece un pedacito de sombra. Y aparece otro poste. Entonces, entre esos dos postes siempre hay un pedacito donde hay un poquito de oscuridad, ¿no? Casualmente estaba viniendo una camioneta enfrente de esto que estábamos viendo. Y yo le comenté a Yamina.

viene una camioneta si esto es real o al menos lo estamos viendo la persona que viene de frente lo va a mirar dicho y hecho nos percatamos de que la persona al parecer lo vio prende las luces altas de la camioneta y ya pudimos apreciar que era entonces yo pensando que pues yo decía que yo a simple vista así como lo vi vi que era como una una otra serpiente voladora, pero esa sí

no tenía alas. Pero esta sí estaba un poquito más gruesa, le calculé como de 4 a 8 pulgadas de ancho, como si fueran dos tubos de cañería juntos. Entonces al momento de que esta camioneta prendió las luces altas, esta se levantó así, literal, volando y en medio de la calle. se brincó al muro que quedaba en la parte de la esquina. Ese muro tenía media, aproximadamente le calculé como dos metros y medio de alto. Y ahí se fue

metiendo la serpiente. Entonces yo le pregunté a mi esposa si conocía a la persona que vivía allá y me dice que no vivía nadie, que esa casa de por sí estaba abandonada hace mucho tiempo. Pensando, dije, pues, como dicen, ¿no? A lo mejor era un mal aire, pero pues se habrá materializado en esa forma, en la forma en que nosotros lo vimos. Y es que éramos dos personas, ella y yo, y la persona que venía de frente, que igual vi que... ¿Qué reacción al momento de prender las

luces altas? Porque sí, también lo miro. Es corto el relato, pero pues espero que les guste. Saludos para todos. Saludos, mi querido amigo. Pues, ¿qué habrá sido? Una serpiente voladora, dice. Algo raro, ¿no? Me imagino yo lo que pudo haber en su amigo Ricardo. Y no doy crédito. En serio. Claro que sí. Oye, les decía de este panteón de San Fernando, donde hay una figura recurrente llamada Don Juan, un hombre que va lentamente

entre las tumbas, pero va lamentándose. Según los relatos, en vida fue un hombre adinerado que perdió su fortuna y cuyos restos terminaron en una fosa común. Su alma parece no haber encontrado descanso y su aparición es una de las más mencionadas por quienes han tenido experiencias paranormales en el lugar. Don Juan, como en vida, pudo perder todo lo que materialmente obtuvo y ya una vez que perdió la vida, no ha podido descansar en paz. Fíjate, es como una maldición, ¿verdad?

A veces las riquezas, los logros... Pues las propiedades, los artículos que te pudiste haber comprado pueden ser tu condena, tu condena eterna para seguir vagando en este plano, ya que si no te resignas a perderlo, olvídate. Y lo cierto es que por más que acumulemos en esta vida, al final todos nos vamos como llegamos, sin nada material. Así es, regularmente sucede así. Saludamos a Carlitos Solvera, Lady Boo y a Lucita Arellano, así como a Mapat Gómez y a Juanito Arcos. Saludos

desde McKinney, Texas. Solo quiero llamarle para comentarles que siempre tengo ese costumbre de sacar a mis perritos al baño porque está muy frío. Eran entre las 3 .40 o 4 .40, una de esas dos. No recuerdo bien bien la hora, pero de ahí no pasaba en esas dos. Siempre me gusta sacar a mis perritos en la parte de enfrente de la casa. De hecho, está todo iluminado. Y me recuerdo que saqué a mis perritos y siempre me quedaba por detrás, o sea, ahí enfrente, detrás de la

puerta. Me gusta siempre mirar hacia el cielo o X. Y siempre tengo esa costumbre de apagar la luz para yo poder mirar bien hacia arriba, aunque esté dentro yo de la casa. En esa ocasión, mis perritos se fueron al baño. Pero lo raro es que no ladraron en ese momento, siempre suelen hacerlo. Con eso apagué la luz para yo tener una mejor visibilidad hacia el cielo, porque el techo de enfrente no está muy grande, entonces

sí se logra ver el cielo. Dirigí mi mirada hacia la casa donde estaba la vecina de enfrente y tiene unos árboles la vecina, pero no tienen... Ojas, porque, pues, de hecho, aquí los árboles están todos pelones. Algunos, no todos. Y parece que nada más me dijeron, mira hacia la casa donde estaba la vecina. Y voy viendo una especie de, como una... Vamos a suponer como un cuadro, como una plasma, ¿no? Pero un cuadro negro plasmado

ahí sobre los árboles. De hecho, a tapar... Estaba grande el cuadro ese negro, tapaba casi la mayor parte de la casa, la parte de arriba. Incluso se podía mirar, no creo que estaba yo soñando porque yo soy de las personas que cuando me levanto, me levanto digamos que al 100. Incluso se podía mirar por donde llegaban los términos de cada lado del cuadro, se podía mirar la claridad del

cielo. Y parece que nada más. se dio cuenta de que yo lo estaba observando, porque no podía creer lo que estaba viendo, parece que se dio cuenta que yo lo estaba observando. Sí. ¡Pum! Desapareció. ¡Ah, caray! Pero desapareció en la forma de, como en las teles de los 60 o 80. Se fue cerrando hacia el centro. Y eran esas teles así como boludas, ¿no? Pero tú mismo te das cuenta que como que se jala. Ajá, al centro. La señal y ¡pum! Se pierde. Exactamente así fue.

Cuando se dio cuenta que el cuadro, ese negro que yo lo estaba mirando, como que se jaló, en un mínimo segundo desapareció. De hecho, no sé, yo siempre soy ese tipo de persona que me gusta mucho eso, todo lo que tenga que ver con los

viajeros en el tiempo. Me encanta todo eso. No sé por qué, tal vez era, quiero creer que era un... puerta tridimensional que pudo haber visto mis ojos antes de morirme algún día no lo sé me gustaría que ustedes me platicaran me dijeran qué fue o por qué que le digo que sí que el momento que se dio cuenta que yo lo estaba observando se jaló así pero fue como en esas teles que se va la luz y como que se pierde como que se jala La señal para adentro. Hacia el centro, sí. No

como ahora. Ahorita las teles ya comenzaron a llevar la luz y se acabó. No, pero esto fue así. Blackout. Y estaba grande ese cuadro negro que estaba posado ahí encima de la casa de la señora. La verdad, chicos, me gustaría que me dijeran qué fue eso o qué vi o qué pasa. Bueno, eso es todo. Saludos, chicos, desde McKinney, Texas. Cuídense mucho y coman muchos tacos. Eso, a tu salud, amiga. Muchos tacos a tu salud. Oye, pues

una puerta dimensional, eh. Fíjate que eso inclusive se ha llegado a ver en los cielos y se ve que de esas puertas dimensionales que se abren repentinamente salen unos puntos luminosos, por no decir unas naves, ¿no? Y a veces salen y a veces entran. Se alcanza a ver perfectamente, es como si atravesaran una cortina y de repente ya se esfumaron. A mí me da la impresión que eso fue lo que tuviste, algo semejante. Claro. Oye, y hablando del panteón,

que hoy estamos... Platicando, Benito Juárez, Vicente Guerrero y Porfirio Díaz están enterrados en este sitio, pero no solo sus tumbas atraen la atención. Las leyendas sobre almas y energía que parecen emanar de sus mausoleos han dejado a muchos visitantes intrigados. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí

en La Mano Peluda. Amo a las personas que te hacen reír, que te hacen pensar y los que te hacen café. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos recibiendo mensajes, audios, comentarios y tus relatos, por supuesto. Buenas noches, ¿con quién hablo? Con su buen amigo Ricardo, el Capitán García. Ya hace mucho tiempo que no les llamo. Sí, ya nos tenías abandonados, pero con el tema de hoy dijiste yo tengo un relato, ¿verdad? Claro

que sí. Para empezar, pues ahora sí que me tardé en regresar porque se lo he comentado que tenía una cirugía en mi mandíbula, pero afortunadamente todo salió bien. Ay, qué bueno. Muy bien, amigo. Y pues estamos en rehabilitación y pues el siguiente relato es... O sea, sí saca de onda porque se mezcla lo que es lo digital, tecnología, junto con un panteón. A ver, ¿cómo está eso? Vamos

a empezar esta parte. A mí, bueno, a mi expareja y a mí nos gustaba siempre en Día de Muertos, siempre nos gustaba visitar los panteones porque se veía la alegría. Nosotros, bueno, somos de Zapalapa. Nos disponíamos a ir hace dos años, en noviembre 2, a ir a Miskik. Entonces me dijeron que nos salimos de la ruta. Le digo, vamos a ir por una ruta que me mostraron que es más rápida. De Iztapalapa Centro hasta Mísquic. Pero no es

una cosa ni tú ni yo. Vamos a poner el GPS. Entonces lo ponemos, nos disponemos a salir de la casa, nos vamos, agarramos ruta y llegando a donde está el Cerro de las Minas, donde le conocen que es Zapotitlán. Ahí, no sé si ustedes recuerdan que yo soy devoto de la Santa Muerte. Y nos encontramos en una santa muerte. Nosotros nos bajamos, yo pedí gracias y estuvo en camino. Entonces yo me vuelvo a subir, porque ella no se bajó, me

subo al auto y vuelvo a agarrar camino. Y me vas a creer que se supone que llegábamos en 40 minutos y yo una hora manejando y no llegábamos. Y el GPS prendido. Entonces me dice esta chica, Dice, oye, como que ya nos tratamos, ¿no? Digo, bueno, bueno, ya encontramos a... Ahora sí que, como yo le digo, ya encontramos a mi jefa, pues ya mi jefa nos va a dar el camino. Sí. Y del jefe, increíble, del jefe se dijo así una voz, que no era del jefe ese. Así dijo, ustedes no

van a llegar, aunque le arrasen a su santo. Ah, caray. Y nosotros en la torre, o sea, ¿escuchaste lo que dijo la cosa esta? Sí. Sí. Bueno, a ver, pues ya es que nunca me pierdo, ¿no? Ya entonces yo le volví a seguir dando como a los cinco minutos, me encontré, nos encontramos en el centro, en donde se encuentra un panteón que es de Zapotitlán precisamente. Entonces, pues nos metemos. No, mira, pues ya llegamos al panteón de Zapotitlán, no sé cómo lo hicimos, pero ya llegamos a otro.

Entonces entramos, vimos las festividades de los niños porque estaban haciendo una festividad. Sí. Sí. Hay fosas ya abiertas y vacías. Entonces ya sale ya del sanitario. A mí ya me habían dado una tole porque los niños así son en esos lugares, en ese tipo de pueblitos. Y le daban una tole también a ella. Caminamos cinco pasos de regreso a la entrada principal del panteón. Volteamos a la derecha y hay un nicho. Bueno, un nicho es una, ¿cómo se le llama? La parte de una capilla

para un niño. Una capillita de su tumba, pero esa tenía cortinas y alta como de tres metros. Entonces volteo yo y me dice, brillan los ojos y me dice, ¿qué viste? Le digo, ¿tú quieres espantar? Pero acaban de abrir la cortina de esa perpetuidad, bueno, de esa tumba. Se me mancha y le digo, voltea. No sé si era un niño, pero se volvió a abrir la cortinita. Y se veía la silueta de una cabecita y la manita así abriendo. Entonces le digo, tú saluda, dile a Dios que esté bien.

Porque tú le decías algo mal. ¿Para qué quieres que nos llevamos algo malo? Entonces me dice, se voltea y le dice, adiós amigo. Se cierra la cortina. Caminamos otros 20 pasos más y la sombra de mi santa muerte caminaba entre las tumbas. A lo lejos. Estamos hablando de como de 30 metros. Sí. He hecho yo la luz del teléfono. Nada. Entonces, pues ya de regreso, ya no llegamos a Minsky, ni modo, nos regresamos a la casa. Pues ya regresamos, íbamos de regreso a la casa y otra vez íbamos

pasando por las minas. Nos quedamos según sin señal. No podemos llamar de nada. O sea, no tenemos contacto digital de nada. Y vuelve a sonar. Oye, esa voz era como de hombre, de mujer, cavernosa. ¿Cómo era? Pues era así como un poco temblorosa, como de hombre, temblorosa. Pero no era la voz

del GPS del teléfono. ¿Ves qué es eso? robótica, usted está llegando a su destino no, esto se escuchaba así temblorosa pero fluida, como si hay de dos o alguien nos estaba advirtiendo algo o de plano no quería que llegáramos a Miski, fue algo así no fue sutil pero sí nos habían pasado cositas así medio raras a nosotros entonces pues ya, cuando pasamos por el mismo lugar y te dije que no ibas a llegar Regresamos a la casa Sanos y Salvos y pues ahora sí que tiempo

después nos enteramos que había pasado un accidente por donde nosotros habíamos pasado, ahí en las minas, lo que es Zapotitlán. Sí. De esa misma noche. Entonces no sabemos si realmente hubo algo oscuro que nos hizo retroceder o era algo

bueno que nos hizo regresar. y eso pues en una sola noche nos pasó en un panteón el GPS del teléfono el accidente que pasó fue un accidente fuerte que salió en la noticia hace dos años y regresamos sanos y salvos afortunadamente una experiencia que los dejó intrigados qué es lo que sucedió, pero en ese tiempo ahí, en ese trayecto, ¿no sintieron miedo? No. Yo pensé que esta chica se iba a poner histérica o decir, oye, ¿qué sucede?

No hagas esas bromas. No, afortunadamente fue algo así como de que ¿quién nos está avisando? Porque como les comento, siempre nos habían pasado cositas así. Pero esa vez sí estuvo... así muy marcada, de que no querían que llegáramos a Miskik. Así de plano. ¿Algo les estaba impidiendo llegar a su destino? Sí, no, ya era mucho tiempo en

el que iba yo manejando. Entonces, pues, decidimos dar la vuelta y darle pauta, o sea, pasar la hoja, pasar la página, habrá otro lugar, otros días que podamos ir a visitar esos lugares, porque nosotros, en ese momento, nosotros nos encantaba todo eso, nos encantaba todo eso, respetar a las personas fallecidas. ir a dar gracias, ir a saludar a los niños, amigos. A mí me gusta mucho ir, por ejemplo, al Panteón de Iztapalapa

Centro, en la nueva catedral. Ahí hay muchos, hay mucho, mucho infante y yo luego les llevo dulces. Entonces, cuando voy a ver a mi tía ahí, porque ella está sepultada ahí, pues les saliendo sus dulces a las tumbas y pues les doy buen, buen augurio, ¿no? Buen viaje, buena, buena travesía. Entonces, pues, Es un pasatiempo que a veces, para mí es bueno. Para mí es bonito porque te estás acercando más a la gente que ya no está.

Y eso te gusta. Y pues les damos la pauta, pues les quieren luz, les damos luz, les prendemos las veladoras que están apagadas y siempre con una buena intención. Y, por ejemplo, yo estaba escuchando hace rato, yo estaba escuchando, por ejemplo, la señora hace rato, comentaba que tuvo

muchas experiencias de ese tipo. Sí. Y si tienen razón, qué buen consejo le dieron, que leyera la Biblia, que se empiecen para ese tipo de lectura, para que entienda que lo que tiene es una sugerencia, es nada más un consejo, no estoy diciendo que sea fuerzas. Sí. ¿Por qué? Pues porque por ahí traía algo a lo mejor atorado. le va coleando a ella y no sabe ni qué es. Pero qué buen consejo. Y yo mi otro consejo es que pues que no lo vea

mal. Todos tenemos algún don, alguno bueno, alguno malo, que no satanice nada más a una cosa por ver que sea la muerte o porque sea el diablo o porque sea Jesús. Simplemente que considere por qué la están buscando. Así como me ha pasado. Recuerdan cuando yo también les estuve contando cómo nos estuvo correteando. Pero tú espiritualmente te fortaleciste. Yo me fortalecí, bueno, pero desafortunadamente pues mi hermano no ha logrado

salir de su trance en el que se encuentra. Pero gracias y afortunadamente como se trata de... Ahora sí que de actualizar, de ver qué podemos hacer, de querer salir, de querer seguir, estar en este plano, porque este plano no es solamente una embarrada de mantequilla en un pan. Sí, como siempre lo he dicho, te vas a pasar más muerto que vivo, amigo. Entonces, pues, vive la vida. El tiempo que estamos en este plano físico es tan pequeñito que si lo entendiéramos de esa

manera, actuaríamos de otra forma. Exacto, entonces hay que ver las cosas como realmente, o sea, como tiene que fluir. No porque el diablo tenga cuernos es diablo, ¿eh? No porque Jesús lo veas vestido de tónica blanca es Jesús. Todo tenemos que saber por qué y cómo y cuándo suceden las

cosas y en qué momento nos suceden. Así es. Imagínate si yo lo vi yo, imagínate si yo viera mal mi... experiencia que te acabo de contar de que íbamos al panteón y el jefe nos avisó y era una voz desconocida, yo lo interpretaría como que no, hombre, es el diablo. No, hombre, no. Eso es cosa del diablo. No. No sabemos si es un ente bueno o un ente malo o alguien nos estaba avisando de que no teníamos que llegar o no teníamos que llegar. No sabemos. Siempre nos da gusto saludarte.

Pues ya saben que no... Tengo buenas historias y ya nada más veo cuál es el tema y pues yo voy a estar con ustedes, ya saben. Yo voy a estar más seguido, ya me estoy rehabilitando, ya puedo hasta comer carne ahora ya. Eso me parece muy bien. Nos da mucho gusto. Está bien, mis amigos. Gracias, amigo. Bueno, pues un saludo para los dos. Gracias. Pues aquí vamos a andar, ¿vale? Excelente, un abrazo. Excelente noche, muchísimas gracias y un abrazo para ellos. Hasta luego mi

querido amigo. Yo creo que aquí muchos, muchos de ustedes que nos han contado relatos y que tienen familiares, amigos, conocidos, que ustedes tratan de expresar lo que vivieron y la primera respuesta que reciben es, estás loca. Y dices, oye, eso hasta me da coraje porque no sabes del tema, pero yo creo que como para una defensa de no abordarlo o descalificarlo. Ya por eso muchos dicen, no, mejor ya no lo platico con la gente que me conoce, así me evito que me estén

calificando de loca. Y ahora otra cosa, el hecho de que aquí se recomiende la Biblia, que conozcas y que te fortalezcas espiritualmente, esto no es lo mismo que estemos diciendo que vayas a una iglesia, son cosas diferentes. ¿Por qué tocarlo en un programa que se habla de relatos de terror? Porque es precisamente esta posibilidad de que tú estés espiritualmente bien para que puedas salir adelante y no salgas afectado con entidades

negativas. Sí, desde luego Gina y sobre todo cuando notas, lo digo desde acá, desde este lado del micrófono. Cuando notas que la persona no quiere seguir el camino esotérico, lo cual es perfecto, es libre de decidir cada quien, ¿verdad? Entonces, ¿cómo tienes ese tipo de percepciones

y cómo lo canalizas? De hecho, las personas que estuvieron con nosotros en la pasada oración, pues han de recordar el pasaje que leímos en donde decía, si alguien necesita... sabiduría, conocimiento, pídaselo a Dios, que Él da a manos llenas. Entonces, digo, va por ahí el comentario y es verdad, no es verdad lo que dices, mi querida Gina. Vamos a seguir, vamos a seguir con más historias. Luis, buenas noches. Buenas noches. Bienvenido. Sí, servidor. Oye, ¿tú quieres contarnos?

Gracias, buenas noches. Buenas noches, ¿cómo estás? Bien, gracias a ustedes. También aquí esperando tu relato, ¿y de qué se trata? Ok, mi relato trata de un fantasma que ahuyenta a la gente aquí en la zona de Escaposalco. ¿Cómo está la cosa? A ver, platícanos. Bueno, este fantasma es del tiempo de los aztecas cuando salen del Valle de Aztlán y vienen hacia la Ciudad de México, llegan por Coquitlán y Scali, pero los viene acechando un fantasma del tipo ciguatiría.

matándole a los niños, mujeres embarazadas las hace abortar, les roba la comida, los despierta en la noche y les hace cosas. Entonces, antes de llegar aquí a la ciudad de México, deciden escaparse en la noche los aztecas y la dejan olvidada aquí en un pueblo que ahora es Santa María Malinalco. Se llama Malinalco en honor a este fantasma que es Malinali. Entonces, donde la dejaron abandonada, se fundó un templo prehispánico a esa diosa, a ese fantasma que es Malinali.

Donde estaba ese templo anteriormente, ahora está una iglesia que es la iglesia de Santa María Malinalgo. Y bueno, mucha gente de la zona cuenta que en esa iglesia y en los alrededores, en la madrugada se escucha el lamento, que es como el del tipo de la Llorona, ya que también es un fantasma ciguateteo. Y se escucha el lamento. También mucha gente ha contado que en las madrugadas se ve que en esa iglesia adentro hay luz y hay gente. Oye amigo, ¿pero en la iglesia se ven

las puertas abiertas? Sí, las puertas abiertas y con luz y con gente adentro. Ok, ¿y en la madrugada dices, no? Sí, de hecho cuando estaba el programa con Ramón Sae, hace como 15 años alguien de la comunidad, no sé quién, llamó para contar este relato y han sido muchas personas que cuentan esta historia que ven en la iglesia en la madrugada con un ritual o con una misa. Oye Luis, tú... ¿Personalmente lo has visto? He escuchado el lamento. El lamento lo he escuchado a lo lejos.

Se escucha nada más un ay, como el de la llorona, pero sin mis hijos nada más el ay, se escucha a lo lejos. Porque te iba a comentar si a nadie se le ha ocurrido, por ejemplo, sacar en la noche una fotografía, un video, alguna evidencia que se pudiera captar. No, de hecho, a nadie se le ha ocurrido. Lo que sí están haciendo ahorita, que están los del INAH, ya escapando porque abajo encontraron unos restos del templo. diosa Malinali. Ah, ok. Entonces ya está acercado este sitio.

Sí, de hecho, hay muchas leyendas ahí. En una cuadra de esta colonia que se emboca, hay una leyenda que en ese lago, esta diosa Malinali apoya a Moctezuma para esconder ahí un tesoro. Y se supone que a mucha gente se le aparece y nos dice que ahí está bajo el tesoro. Es en la calle de Tezonapa. Es una calle de la daña aquí en la iglesia. O sea, lo que quiere decir es que probablemente ahí sí se encuentra el tesoro

oculto. Sí, porque... Mucha gente, de hecho, la Escuela de Cronistas de Azcapotzalco cuenta también esta historia que se aparece mucho este fantasma del tipo Ciguatitl, que es Malinali, y les dice que ahí abajo está el tesoro. Habrá quien lo pueda sacar. Pero ahorita ya está. Sí, están muy abusados. Las autoridades ya están ahí escarbando y por supuesto que no se podría.

Sin embargo, tantos años que se tiene contando las leyendas surgen precisamente de acontecimientos de alguien que vio algo y de repente se va contando de generación en generación. Y entonces en este sitio específico, pues no ha sido una o dos, han sido muchísimas personas quien relatan lo que tú nos estás comentando. Sí, sí. De hecho, en la escuela de cronistas ya está registrado tanto la leyenda como también la historia de que abajo está el templo de Malinalli. Muy interesante,

Luis, esto que nos acabas de comentar. Y vamos a investigar más del tema porque me pareció algo sorprendente y también interesante. Entonces, te lo agradecemos mucho. No, pues gracias a ustedes y un saludo a todos. Gracias. Gracias, mi querido amigo. Muy amable. Muchas gracias. Estuvo bueno el programa de hoy. La verdad es que... Estos temas que a veces no se tocan muy seguido. El extenso comentario de nuestra amiga María Luisa nos dejó mucho que hablar, precisamente por cómo

se le presentaron las cosas. Y además también identificarte. Nacho, hoy sobre todo queremos pedirles que nos ayuden en sus oraciones, este apoyo espiritual. Para la hija de Mappy, para Jessy, está de emergencia porque le van a tener que operar de la vesícula. Ahorita está en el hospital, entonces la vamos a incluir en nuestro grupo de escuderos. Les doy el nombre Claudia Yesenia Gómez, por favor, para que ella salga

muy pronto y que la atiendan adecuadamente. Sí, sí, que así sea y que Dios dirija las manos de los cirujanos y todo va a marchar. como tiene que ser mi querida Mappy te mandamos un abrazo estamos contigo y por supuesto agregarla en las oraciones Gina nos tenemos que ir agradecemos tu participación que estemos juntos una noche más escuchando relatos pero mañana Queremos nuevamente estar contigo. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles.

Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android