Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola que tal, como están, buenas noches, gracias por acompañarnos en esta transmisión, donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una gran oportunidad de platicar. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91 a la página radioformula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
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Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juález, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, El Mocillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamomichoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche, espeluznante. Grandes civilizaciones han surgido y dejado su huella en la historia, pero algunas de ellas desaparecieron de manera repentina y sin explicación aparente.
Los Mayas, los Anasazi, la legendaria Atlántida y la misteriosa civilización del Valle del Hindo son solo algunos ejemplos de culturas que florecieron con increíbles avances en astronomía, arquitectura, conocimientos místicos, solo para desvanecerse sin dejar rastro. ¿Acaso fueron víctimas de desastres naturales, guerras internas o algo más allá de nuestra comprensión?
Existen teorías que hablan de portales interdimensionales, contactos con seres de otros mundos en la tierra, incluso civilizaciones que alcanzaron un conocimiento prohibido que las llevó a su colapso. Hoy, desapariciones naturales o contacto con otras dimensiones, civilizaciones perdidas. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Un gran misterio, el que encierra a dichas civilizaciones y otras más, ¿eh?
A mí me impacta el hecho de saber que no hemos conocido aún con la certeza absoluta quién construyó todas esas pirámides en Teotihuacán. Hola buenas noches ¿cómo te llamas? Sí, mira, mi nombre es Efraín Salamán. Le comentaba de mi relato de que bueno, fui pa' tuyo en la sermita y andaba con mi pareja circulando en la noche, pero ya al pasados de la noche ya se veía hacia la ciudad, en las calles que andábamos ahí por las Capos Alpes.
Sí. Entonces, me fui a relajar tantito, manejar túnel, pasé del lado del copiloto y ya mi pareja empezó a manejar, ya me empieza a cerrar mis ojos, a dormitar un poco, sentía el movimiento de la patrulla, ya no me dormía, yo creo, y de repente sentí que me quedé dormido, yo creo pasé como 10 minutos.
Cuando de repente sentí que se frenó la patrulla, ya abrió mi pareja la puerta y yo desperté pues así medio desubicado y vi que se echó a correr y a lo mejor me fue subiendo algún delincuente y ahí voy atrás, dejamos la patrulla y llego hasta la esquina y yo, ¿qué pasó con el? Me dice, no, pues es que la señora, ¿de cuál señora? La señora que viene ahí atrás, le digo, ¿atrás de dónde? ¿atrás de la patrulla?
Digo, no, no viene nadie y me dice, no, sí, y yo ya me regreso a la patrulla, ya con precaución dije, a lo mejor se subió alguien, él no se dio cuenta y se paró en algún lugar a la mejor y entonces ya regresamos y no, no habíamos nada, ya me dice, no, ¿qué pasó?
Yo venía manejando aquí y de repente espejí, por el espejo vi que venía una señora atrás y pues sí, me asustó mucho y pues, pues la verdad me bajé, todo tanto me asustó que me bajé y me echó a correr, entonces yo pensé, dije, yo pensé que habías visto algún delincuente y que se echó a correr, por eso yo también me bajé y corré y le dejamos la patrulla.
Sí. Entonces, pues, dice que era una señora, pues ya de avanzada edad, pero pues sí, pues tenían los ojos así muy, como muy, este, tenebrosos, ¿no? O sea, ¿y se le veían negros? Entonces, bueno, se le veían así, son así como, como así como pálida la señora y los ojos así como que, pues, le brillaban. Como él, como andaba pateando en las calles ya es que estaban oscuras.
Entonces, pues ya estuvimos circulando y ya más adelante, pues ya le digo, pero si viste algo, no te, a lo mejor te quedaste dormido y dice, no, no, sí la vi. Y pues sí, por esas calles siempre nos habían encargado varios vecinos de que, pues ahí veían una persona que se asomaba a las 20 años y por eso andábamos por ahí porque él era la persona, por ahí que se andaban asomando en las calles. Sí. Pues sí, eso fue uno de mis relatos. Bueno, tengo otros relatos que posteriormente se los contaré.
Oye, Efraín, ¿tú eres policía? Sí, bueno, ya he retirado, ya he retirado, ya tiene dos años que me he retirado. Pero estás de acuerdo que ustedes están listos y preparados para enfrentar cuestiones físicas, pero no de este tipo.
Sí, pues son cosas, pues fuera de lo común que hemos visto, igual con ese mismo parejo, pues igual este en otro día, pues nos relevábamos para relajarnos tantito dos horas y dos horas después de las 12 y ya a las 4 pues ya estábamos activos otra vez para cubrir las lecherías que son las primeras que abren y andar circulando que muchas personas van a la leche, entonces luego a veces sí las asaltaron en trayecto o les hacían cosas indebidas. Sí, sí.
Y estábamos ahí parados, eran como las 4 y media o cuarto para las 5, ya estábamos ahí para llegar a la dependiente de la leche. Y él me dice que vio así de repente una luz y ya había gente ahí también esperando y me dice mira, entonces yo estaba ahí medio dormitado, ya cuando alcancé a bajarlo, ya nomás vi un flash como cuando avientan un flash, cuando toman una foto. Sí, un flash.
Un flash como cuando se usaban antes los flashings, un destello y se fue y me dice no, quién sabe qué sería, a lo mejor yo pienso que ha sido un objeto volador, que no ha identificado porque hace años también a otras parejas, pues fue muy sonado ese caso de que un tachillo volador ahí por ferrería. No sé si se acuerde de ferrería. Pero ya tiene años, ya tiene como unos 25 años o más. Sí, ya tiene ratito. A lo mejor es como unos 30 más o menos, 30 años, porque acabo de entrar a la policía.
Sí. Y sí, son cosas que ve uno a veces y pues sí fuera de lo normal, muchas cosas que luego a veces también a veces preciente uno lo que va a pasar a más adelante y como que uno como policía desarrolla un sentido más. Claro. Ok. Pero sí, ese es mi relato y pues quería contárselo. Gracias. Quería pues, pues, este, desearles mucho éxito. Muy amable. Yo he escuchado cuando vamos a desde los 88 cuando comenzó el programa. 95, en 1995, el próximo agosto vamos a cumplir 30 años de la Manu Pelura.
Ah, se paraba la hora de 5. ¿Es para ahí? Sí, sí, sí. Pues te vamos a invitar en una próxima ocasión a volver a platicar alguna experiencia. Mientras tanto te mandamos un abrazo y agradecemos tu participación. Igualmente, les deseo mucho éxito. Gracias. Que sigan así. Gracias. Y lo seguiremos apoyando con escucharlos y con mucho éxito. Un abrazo para ti, Víctor, para el macho. Sí, muchas gracias. Igualmente. Vámonos a una pausa. Regresamos. El Miedo Fond. 55, 21, 93, 59, 26.
Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos. Aquí en La Mano Peluda. Qué cosa tan extraña es el hombre. Nacer no pide, vivir no sabe y morir no quiere. Facundo Cabral. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos. Uno de los casos más enigmáticos acerca del tema del día de hoy es el de los mayas. Una civilización avanzada que desarrolló conocimientos astronómicos, matemáticos, arquitectónicos de manera impresionante.
Su precisión en la medición del tiempo con el calendario maya y su capacidad para predecir eventos astronómicos desafiaron la comprensión moderna. Sin embargo, alrededor del siglo IX después de Cristo, muchas de sus grandes ciudades fueron abandonadas sin una razón aparente. Si bien se plantean varias teorías que ahorita vamos a platicar, queremos también tu comentario. Buenas noches pelugomaniacos. Gina y Nacho, saludos. De acá desde Ciudad Bucman, Jalisco.
Les quiero comentar mi relato, platicárselos un tantito ahí. Soy servicio de Uber aquí en mi localidad. Les quiero platicar una experiencia que me tocó un poco extraña, extraordinaria, por favor lo podemos llamar, no sé cómo se puede decir. Pues, un día andaba mi chameita ahí en la tracción, no era tan tarde, 11 de la noche. Estaba en la parada, un perro, una persona, un hombre.
Para este lado acá se da mucho que están trabajando muchas personas allá del lado del guerrero o ojalá, por aquel lado, una persona como esa índole, me la levanto y me dice, me llevas ahí a un hospital que le llamamos el regional, me llevas al regional, claro. Y dice, oye, por aquí en el corto, por donde vete, salgo de tomarlo. Y le digo, ah, aquí a la hui, sí, sí, lo llevo. Llegamos y me dice, ¿gustas algo? Pues yo, la verdad, no tomo, no, no, no es en mi fuerte donde estoy tomando.
Le pido una agua mineral, me dice, vente, acompañame, me bajo con él. Me compra mi agua mineral, él se compra una caguama y unas bebidillas ahí extra. Nos subimos y me dice, ¿sabes qué onda? Está bien barato. Sí, qué pasó, amigo? Hoy algo sucedió con su audio, se quedó ahí. Como que dejó de grabar. A lo mejor ahorita manda la segunda parte y vamos a estar a la espera.
Así es, porque el rumbo que iba tomando era un puesto de tacos abandonado que ahí se va a desarrollar lo que nos quiere comentar seguramente. Y buenas noches, Gina y Nacho, les pido por favor me incluyan en las oraciones ya que estoy enfermo y sin trabajo. Saludos al maestro Soham. Y si pueden incluirme en el grupo de escuderos. Soy Rosalío Silva Sánchez. Sí lo vamos a hacer Rosalío Silva Sánchez.
Y si ustedes también se quieren unir en apoyar espiritualmente con una oración, se los vamos a agradecer. Claro, por supuesto, Gina. Y pues vamos a seguir con nuestros amigos. Vamos a saludar a los que vayan llegando, por supuesto. Pues para eso es este programa. Venga. Buenos días, Gina y Nacho. Aquí les comparto el video de una mujer que es curandera en Indonesia. Ok. Ella tiene un aceite especial de color rojo. Y se concentra y cura los huesos de las personas.
Las personas que tienen deformidad en su hueso, en una parte de su hueso tienen torcido el parte de la pierna o del brazo o del pie o de la mano. Aunque esté todo torcido, ella lo endereza. Vaya pues mira. Vamos a descargar el video que nos envías para checarlo. Claro que sí. Vamos, interesante, interesante. A ver. Vámonos con Emanuel que ya está listo para compartir su mensaje. Y Emanuel bienvenido. Buenas noches, saludos a todos. Buenas noches Emanuel. Bueno, les quiero compartir un relato.
Perfecto. ¿Desde dónde nos escuchas? Hablo de acá de Casamiro Castillo, Jalisco. Ay, perfecto. A ver Emanuel, ¿qué te ocurrió? Ok, mira que bueno. Yo trabajo, soy maestro y toco clases en algunos módulos aquí cerca. Hay uno que se encuentra acá en Villa Purificación que es cuna de la municipalidad. Que es uno de los municipios más antiguos de la República Mexicana. Entonces en este lugar hay muchas leyendas. Hay muchos tipos de cuentos, apariciones en las carreteras y eso.
Pero hay una historia muy particular ahí en ese lugar que habla sobre cinco amigas. Estas cinco amigas, platica la gente esta leyenda, pues, de ahí del pueblo que eran inseparables. Hablan de que era por aquellos años de los años 70 más o menos. Las mujeres se casaban muy jóvenes. Entonces ya una mujer de 25 o 26 años se consideraba que ya era grande. Generalmente eran muy jovencitas cuando se casaban. Entonces estas amigas andaban pues siempre juntas.
Salían juntas para todos lados, se divertían juntas, eran muy inseparables. Comenta la gente que una de ellas llamada Teresa conocía una persona, un joven y pues se enamoró. Las amigas como que tuvieron cierto celo, cierto celo de amigas quizá. Si les da felicidad que tuvieran su novio, pero como que había un celo de amigas. Entonces comentan pues que las amigas empezaron como a separarse un poco de ella. Llegó el día que pues creo el novio le pedió matrimonio.
Esta persona pues empezó a sentir ese recelo por las amigas. Pero igual las amigas nunca dejaron de hablarle y todo. Cuando se llegó el mentado día de la boda, ya cuando se llegó la fecha. Las amigas empiezan a apoyarla, a esta Teresa, a las amigas. Empiezan a ayudarle con los partidos de la boda y todo eso. En aquellos años pues no había tantos servicios como hoy. No había florería cerca, no había sesiones de fotos. Entonces tenían que trasladarse al pueblo más cercano que quedaba una hora.
Pues resulta que el día que tenían que ir por la sesión de fotos. No pudieron acompañar a las amigas a esta amiga, a su amiga Teresa. Las cuatro amigas que andaban con ella pues ese día no pudieron por alguna razón. Y un tío de ella, de la muchacha esta llamada Teresa. Pues la llevó, se la llevó de ahí del pueblo al lugar más cercano que era donde había pues. Sesiones de fotos y todo ese tipo de cosas. Entonces comentan que en la carretera, es una carretera que yo me traslado a ese lugar.
Hubo un accidente donde fallecieron esta muchacha y el tío. Fallecen y aquí empieza lo interesante de la historia. Resulta que en vez de boda pues resultó un funeral. La fecha pues a los días fue velorio, se convirtió en velorio, fue una tragedia. Entonces comentan pues que los arreglos florales como coronas y todo eso para el funeral. Venían también del mismo pueblo del cual quedaba como una hora creo de camino. En aquellos años, estoy hablando más o menos de los años 70 comentan esta historia.
Y pues en el regreso, en el regreso de Con la Flores creo que tuvieron un problema y no llegaron. Entonces la gente ya quería pues como que las amigas querían que su amiga tuviera flores. Que tuviera un funeral alegre y lleno de flores. Entonces fueron ellas por las flores. En este caso creo el novio fue la que las llevó. Se llevaron a un vehículo grande donde cabían todas. Y era un espacio para traerse lo que eran las coronas y arreglos florales de funeral.
La historia que practica la gente es que al regreso ya con los arreglos florales, con las coronas y todo eso. El muchacho, el joven, el novio, aquí va a ser el que se iba a casar, la difunta. Se descontrola en el mismo lugar donde tuvieron el accidente pues la novia y el tío de la novia. Y se descontrola en la camioneta, se sale y fallecen las cuatro amigas. Y él queda vivo, muy golpeado, fracturas. Pero creo que él queda vivo. Entonces comentan que fallecen las cuatro.
Y este joven, el futuro novio que quedó vivo. Comentan que a los días que se recuperó de los golpes, porque creo que fueron varias fracturas y golpes fuertes. Él platica que él miró, miró a su futura esposa, a la novia. Y eso lo desconcertó, se asustó, se descontroló y fue lo que causó el accidente. Entonces esta historia es muy comentada. Ya pasó muchos años pero sigue comentando. Este lugar, la carretera está algo peligrosa y se cuenta que han pasado muchos accidentes.
Pero esta historia se me hace un poco diferente o peculiar a las que comúnmente escucha uno. La típica que te pide tierra y cosas así. Entonces me hace interesante, dice que sí, investigar si se encuentran las tombas de estos jóvenes. Porque la gente la platica como algo muy común ahí. Es un relato muy común, lo conocen en ese pueblo. Oye, específicamente, ¿cómo se llama? El municipio se llama Villa Purificación. Villa Purificación es Jalisco.
Jalisco, es cerca de Rumbolacostlo, es en Costa Alegre. La zona cerca de Manzanillo, Puerto Vallarta queda cerca como una obra. Ok, esto sería muy interesante checar porque tenemos muchos amigos que también viven en Jalisco. Y si pudieran saber más del tema, y como tú dices, es algo distinto en cuestión de este tema que estás platicando. Emanuel, nosotros te agradecemos que lo hayas platicado. Sí, gracias a ustedes.
Sí me voy a dar la tarea de investigar si se encuentran por ahí las tombas de las jóvenes. Y yo pienso que sí, porque el panquino es muy antiguo. Ok, bueno, pues entonces en cuanto sepas información, te vamos a agradecer que nos compartas también esto que hayas encontrado. Claro que sí. Que tengas excelente noche. Pues un gusto y sigamos. Gracias a ustedes. Hasta luego. Vamos a una pausa y regresamos. El miedo FON 55 21 93 59 26 ¡Ooooh! Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar.
Correr, gritar y sudar. La mano peluda. Hey, Marca. Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs.com ventas arroba rcs.com Y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Estoy convencido de que la gente que avanza es la gente que se esfuerza más que el promedio.
Madrugan, estudian más, trabajan más. Esa gente no tiene suerte, tiene disciplina, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Regresamos hoy además de tus relatos estamos con el tema civilizaciones desaparecidas. En el bloque anterior comentábamos de los mayas que si bien se han planteado teorías sobre sequías o conflictos internos, algunos investigadores del misterio creen que los mayas son los que más se han planteado.
Y los mayas podrían haber sido contactados por entidades de otros planos de existencia. Y relatos antiguos mencionan la presencia de seres descendientes del cielo, lo que ha llevado a especular sobre un posible vínculo extraterrestre. ¿Habrán sido llevados a otra dimensión? ¿O descubrieron secretos cósmicos que los obligaron a retirarse de la historia? ¿Tú qué opinas? Aquí en Tulancingo tenemos cerros cerca de donde yo vivo. Entonces yo era yo niña.
Cuando yo oía que el 24 de junio se abría como un laguito. Y ahí salía una chica muy bonita. Y entonces mi hermano y un tío supieron de eso y ya ve que los jóvenes son bien curiosos. Entonces se echaron sus copitas y dicen no pues vamos. Y fueron los dos pero así con copitas ya. Y que sí se abrió ese laguito como hablaba la gente. Entonces mi hermano no se acercó mucho sino que mi tío. Y sí, y dice mi hermano y mi tío ya después ya que recobró porque un tiempo se volvió loquito.
No me digas, perdieron la razón por el trauma. Entonces él se agachó porque ya decía que el que la sacara iba a ser rico. Porque veían hasta ahí mucho dinero que lo tenía al lado. Así como en botes. Muchísimo. En baldes. Entonces este entonces ese tío la abrazó para sacarla. Pero ella antes les dijo no se asusten porque yo cuando ya vaya a medio camino. Y se me voy a convertir en víbora. Cómo crees? Sí, entonces eso sí fue vivencia porque ese tío se volvió loco.
Y entonces dice mi hermano que cuando ya iba a medio camino que ya la iba a sacar. Que se le enredó así en el cuerpo y en el cuello y que la suelta. La soltó y que dice que así se vio bien feo que se le enredó en el cuerpo. La bivorota. Entonces la soltó y ella cae así llorando y así pues. No, pero ese tío se volvió loco. Mira. Estuvo loquito. Si gritaba y hasta esa tía mandaba a traer a mi mamá para que lo ayudara a amarrar. Amarrarse porque gritaba. Dice mi hermano que bien feo y mi mamá.
Eso fue eso sí fue vivencia. Wow, mija. Sí. Sí, o sea que sí, eso sí es verdad que cada 24 de junio al día creo de San Juan. No sé si así verdad. Sí, 24 de junio al día de San Juan. Ajá, y también que se abre. Bueno, eso pero eso sí no me consta. Pero dicen que también se abre una tienda así en el a un lado del cerro bien así. Pues sí, bien habitada. Muchas cosas que venden. La persona que entre ahí ya se encanta. Ah, ok. Se abre el encanto, no? Dicen por ahí.
Ajá, sí, y ya después ya lo ven, pero pero con el tiempo, pero la persona, las personas que lo conocían jóvenes ya están grandes y la persona que salió con el tiempo que dicen que sale está todavía joven. O sea, no pasa el tiempo. Sí, sí, él se queda como como digamos se metió a la tienda, no? Ajá, sí. Bueno, ese es otro. Venga. Aquí en Tula, en un pantheon que se llama San Miguel. Sí. Entonces un señor trabajaba en hacer fuentes.
Así en hacer fuentes así, por ejemplo, en el jardín, así a donde les pedían las personas que tenían que les gustaba tener fuentes en sus residencias. Sí. En sus casas. Ajá. Entonces pues falleció esa persona, falleció y entonces yo creo que a sus familiares les dijo que pues cuando falleció, sí, no? En su tumba pusieran una tipo fuente. Ajá. Y sí le pusieron ajá y yo voy a ir porque yo estoy con esa curiosidad. Este que arriba de su tumba pusieron como una tu poco netita.
Ajá. Así bonita, sí, pero con tapa. Así que hagas de cuenta que era como una una pecera, pero tapada con con una piedra, pero así como que en cuneta. Sí. Entonces, este luego la gente ha ido y dicen que mana, no saben de dónde mana agua, bien limpiecita, limpiecita. En esa fuente. Que hasta la pueden tomar. Así se la toman. Sí, una persona dice que ha tomado así de esa agua y que está bien clara y luego la gente dice no, es que puro la han de llenar y así.
Y no mucha gente la ha sellado bien selladita y dicen no, no pueden abrirla porque la sellamos y luego luego una cosa cuando está bien sellada y uno llega a abrir por alguna cosa se nota. Ajá. Sí, sí, claro. Y no y este y es ajá porque está bien sellada y van así y van el agua. No saben de dónde, pero manel agua en esa en ese. Pues sí, yo le digo que es una. Pues sí, de donde como él era fuente, es un tipo fuentita así que se le. Que ahí llega el agua. Así es, amiga.
Oye, qué interesante, qué extraño. Tú tomarías esa agua. Mande. Tú si le tomarías a esa agua. No, no creo, pero que hay personas que sí, para que vean que está y se ve bien clarita. Bueno, yo la he visto en historias de Tulan 5 y sale esa historia. Ajá. Pero yo le como le cuento, yo voy a ir para que yo ve yo con mis propios ojos. Sí, claro. Que no me lo cuente. Tomas video o fotografías. De historias de Hidalgo, pues sí lo creo. Ajá. Sí. Ajá. Y es el otro. El último puedo.
Claro, venga de una vez. Ajá. Mire aquí igual en Tulan 5 hay otra historia de que hay un cine que se llama Cine del Villar. Sí. Entonces, pues la gente cuenta o no sé si sea verdad. Dicen que el dueño hizo pacto con él. Ya saben, con él. Mala. Sí, con el enemigo. El diablito. El chanclotas. El amigo. A ese el patas fritas. Ese mero. Ese mero. Entonces quedaron que si le daba riqueza, que este pues él le pidió riqueza, no?
Entonces le dijo, bueno, sí te doy riquezas, pero cuando tu cine esté lleno, pero le dió una cantidad. Ajá. Ajá, por decir 200. 200 y pues por 200 por ciento noventa y ocho por ciento noventa y siete. Ajá. No se puede caer. Ajá. Entonces este pues sí, esa es la historia de que si llega a estar este lo que es los 200 como los que pidió aquel que se va a derrumbar con todas esas almas el cine. Ajá. Sí, es lo que dice. ¿Mandé? No digo que está terrible, no la amenaza. Sí. Imagínate.
Sí, sí y eso ya tiene muchísimo eso de que dicen así y una vez yo estaba yo más no sé muchachilla y acompañé a una tía a ver El Exorcista, pero el viejito ese de que está bien terrible. Ajá. Entonces hay la gente bien canija, sí, pero yo nunca nunca me habían dicho de esa historia de que habían tenido pacto con esa persona y no, yo no, yo nada le tomaba yo cuenta. Entonces una tía dice vamos, va a estar bien buena. Bueno, vamos, pero lo más terrible que echan una palomota.
Ay, no, yo dije, y ahora qué pasa? Dice mi tía, vámonos, vámonos. Y ya después en el camino me dijo, vámonos, dice, porque a lo mejor se vaya a caer el cine y ya fue cuando ella me estuvo diciendo de esa historia. Ay, tía, para qué me llevaste? Es que tal si se cae el cine. No, pero se oyó bien horrible la palomota ahí encerrado. Pues sí, no sé. Qué gente tan malosa, verdad? Sí. Si de por sí ya la película. Yo no sabía esa historia ni nada.
Pues yo dije, sí, me asusté porque dije, ay, pues qué pasó, no? Pero ya después, como la tía le agarró la apuración de salir, no? Rápidito eso ya después en el camino me iba diciendo. Ay, tía, para qué venimos un día? Se nos va a caer encima el cine. Pues sí, amiga. Si ya de por sí la película estaba muy tétrica y trae de truena en esa paloma. Eso que echaron una palomota de sus cuentos, que es bien que suenan fuertes. Sí, claro. Se va a caer el cine, pero yo nunca pensé que esa historia así.
Dije, ay, no, Dios mío. Y este pues esos son mis relatitos. No están tan bonitos, pero yo creo que están algo interesantes. Sí, están buenos. Claro que sí, mi amiga. Nos gustaron mucho. Muchísimas gracias. Dale. Que tengas bonita noche. Porque tengo otros, pero más despuesitos. Ándale, pues. Que tengas bonita noche. Igual ustedes. Saludos. Hasta luego. Mira, a propósito del exorcista, nada más que aquí no nos puso su nombre. Dice, mañana iré a ver a la actriz del exorcista Linda Blair.
Estará en The Wood, en Georgia. Ahora ni se va a presentar o qué va a hacer. A ver, platícanos. Autógrafos o de qué se trata. Ah, dice, me llamo Diana. Y mañana la voy a ver. Estaría padre, Diana, que le tomaras una fotografía y nos la enviara. Nosotros la conocimos hace mucho tiempo que vino a la cabina. Pero esto ya tiene como que 20 años, Nacho, ¿verdad? Sí, ya 20 años. Fácil, ¿eh? Fácil, 20 años.
Y pues nos gustó la experiencia de conocer a una persona que trabajó en una de las películas más importantes de terror. Tal vez un parteaguas en el cine que provocaba verdadero miedo. Vamos a continuar. ¿A qué vamos? Buenas noches. ¿Cómo te llamas? ¿Qué tal? Buenas noches. Mi nombre es Eduardo Ruiz. Eduardo, bienvenido. ¿Desde dónde nos escuchas? Desde Celaya, buena foto. Presente Celaya. Y Eduardo, a ver, ¿qué nos vas a platicar? Hace aproximadamente dos años, cuando conocí a mi esposa.
Ella es de Tequila, Jalisco, pero estuviera en Guadalajara. Para un 19 de abril, que fue mi cumpleaños, yo estaba trabajando en Chavinda, Michoacán. Entonces ella se trasladó desde Guadalajara hasta ese pueblito para llevarme un pastel. El día que yo la conocí, lo primero que me dijo es que ella tenía un don.
Su familia, a lo que me explicó es que su familia en algún momento de la vida hizo algo tan bueno que se consagró con Dios y Dios les dio pues un don que se va transmitiendo de generación en generación. De hecho, la hermana de mi esposa, cuando conoce a una persona, ella tiene el don de viajar en el tiempo o hace un desdoblamiento espiritual que le llaman. Entonces ella si ve que por ejemplo está platicando contigo y te va a pasar algo, ella te puede decir o interceder para cambiar tu futuro.
Su hermana nació con ese don y mi esposa tiene donde ser un faro. Es ella constantemente cuando estamos en la casa o estamos viajando, de repente se nos pega un espíritu que necesita ayuda. Entonces, en esa ocasión, pues llegó, fuimos a comer y como ahí cerquita de ese pueblo está Zamora, Michoacán, pues nos fuimos a un parque que se llama Camécuaro. Entonces estábamos ahí comiendo el pastel y de repente se acercó una niña como de aproximadamente ya creo que unos 12 años.
Entonces en la mano esa niña traía unas estampillas de santos y se nos hizo raro porque justamente estábamos hablando del tema. Entonces se nos acercó y nos dijo, yo no sé tú por qué, pero algo me dijo que tenía que venir con ustedes. Entonces mi esposa, pues cuando vio que traía estampillas, dijo, pues que no quieres vender. Y la niña dijo, no nada, algo me dijo que me acercara a ustedes.
Y le pedimos un pedazo de pastel, refresco y un de la nada la niña dijo que nos iba a decir un secreto, pero que no quería que le dijéramos a nadie. Entonces de repente, pues le dijo mi esposa, ¿sabes qué? pues arreglimos. ¿Cuál es tu secreto? Y la niña nos dijo que ella también tenía dones, que ella también podía ver personas que ya no están entre nosotros y se la acercaban constantemente.
Entonces eso a mí me sacó muchísimo de onda porque pues, o sea, a lo que me explicó mi esposa después es de que las personas que tienen dones se sienten, se atraen unos a otros. Entonces llega un momento en que por ejemplo alguien que tenga un don, si está cerca, puede sentirte y pues sentarlo a mi vista o lo que sea. Entonces esta niña pues empezamos a platicar todo y de repente la niña nos dijo, ya me voy.
Mi mamá me está buscando, pero para eso nosotros no escuchamos que le gritaran o que alguien chiflara para llamarla. Y la niña de repente salió corriendo y mi esposa me dijo, espérame tantito, voy a acompañarla. Entonces la acompañó, se tardó yo creo que más o menos como una media hora y cuando regresó mi esposa llegó llorando y le dije ¿qué pasó? ¿todo bien? Y me dijo sí, entonces cuando me platicó mi esposa porque me dijo, ¿sabes qué?
Y nos fuimos y en el trayecto me platicó que la niña tenía una hermana, una hermana mayor como de 15 años que en ese tiempo en Michoacán pues estaban los caballeros templarios. Entonces su hermana fue testigo de un crimen y se la llevaron y la desaparecieron. Entonces dice que cuando ella iba persiguiendola, llegó un punto donde la perdió de vista y se acercó otra niña. Le dijo, oye, ¿estás tú buscando a mi hermana? Y ella le dijo sí, ¿cómo sabes?
Y le dijo, yo es que yo soy pues hermana de esta niña. Para eso a lo que me platicó mi esposa es de que cuando a ella se le presenta alguien que ya no está entre nosotros ella los ve normal como si estuviera platicando una persona con la otra hasta que pues de repente le dicen, ¿sabes qué? que necesito tu ayuda, yo morí o pasó algo y necesito que vayas a mi familia. Entonces cuando esta niña le dijo que ya estaba muerta, me pide ayuda, le dijo, ¿sabes qué?
Mi mamá tiene como cinco años buscándome y yo no puedo descansar. Entonces te pido que tú le digas a mi mamá que ya no me busque y que yo ya perdone a las personas que me hicieron esto y que estoy tranquila para que ellos estén tranquilos. Entonces de repente ya apareció una niña junto con la mamá y mi esposa la confrontó y le dijo, oye, si tú tienes dones, ¿por qué permites que tu mamá siga buscando a tu hermana? Y la señora me comenta que se quedó así de, ¿qué está pasando?
Y ya le explico a mi esposo y le dijo, ¿sabes qué? Su otra hija está aquí, me pide que le dé este mensaje, que ella ya está bien, ya perdonó para que pueda irse a descansar y que pues la hermanita que también tenía dones le dijo que ella no se atrevía a decirle porque no la quería ver sufrir. Entonces entonces mi esposa le dijo, oye, pues tiene como 5 o 6 años buscando y la está sufriendo, pues mejor pues termina con su sufrimiento y coméntale lo que realmente pasó.
Y ya se quedó y nos retiramos del lugar. Así que, ¿sabes? Es mi historia entre muchas otras que por ahí tengo. Oye, es que el hecho de que toda la familia de tu esposa tenga este don, ¿existe la posibilidad que tu bebito también pueda nacer con este tipo de característica? Sí, así es. Incluso por parte de mi familia, como en todas, hay problemas.
Entonces cuando llega a ver algo muy fuerte, pues le presenta a mis abuelos y en alguna ocasión se le presentó a mi abuelo que era el patriarca de la familia y les dijo, oye, pues dile a tal familiar que son estrategietas, ¿no? Y ella fue así de, pues no me van a creer. O sea, cuando alguien le cuenta que tiene don, pues nadie le cree hasta que le da una prueba de que solo esa persona y el difunto que está presente, pues conoce.
Entonces ya después cuando mi familia empezó a familiarizarse con esto, fue así de hoy. Entonces si llegan en algún momento a tener un hijo, puede tener un don. Y pues somos así de, pues sí, puede que sí, puede que no. Porque en el caso de mi esposa, cuando nacieron sus tíos, hermanos de su mamá, pues ninguno nació con don. Entonces se saltó una generación. Por eso mi cuñada y mi esposa son los que tienen el don.
Entonces pues no sabemos si el bebé que viene en camino pudiera llegar a tener uno o se va a ir a saltar una generación o realmente cómo funciona esto. Bueno, mi amigo, lo que resulta de estas cualidades que vienen de familia, regularmente vienen cada tercera generación. O sea que los nietos casi siempre heredan eso. Entonces a lo mejor tus hijos, tus hijos probablemente no lo tengan, pero tus nietos es más factible que lo pudiesen tener.
Aunque también hay excepciones que rompen la regla, verdad, porque tanto la mamá como la hija llegan a tener dones. Pero generalmente se puede decir que casi no falla ese asunto de que si la abuela lo tuvo, el nieto también. Ok, Eduardo, pues ahí nos avisas qué es lo que sucede cuando el bebito, muchas felicidades, que todo vaya perfecto.
Y un saludo para Celaya, todos los amigos que nos estén escuchando, que ya estoy viendo que alguien se está identificando, algunos amigos contigo, por ejemplo, aquí Emanuel Hernández dice es mi paisano. Eso. De arriba Celaya, perfecto. Pues muchísimas gracias, Eduardo. A lo mejor te veo muchísimas veces a ustedes y pues estamos en contacto para más historias. Claro que sí, excelente noche. Hasta luego, buenas noches. Buenas noches, amigo.
Vamos a despedir a la República Mexicana, las estaciones que solamente nos transmiten una hora los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El miedo FON 55 2193 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peduda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es dónde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula abriendo la conversación.
Y dígame, ¿usted escucha voces en su cabeza? No, dile que no. No, doctor. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir La Mano Peduda. Y si algunas civilizaciones no desaparecieron, sino que fueron llevadas a otro plano de existencia. ¿Tú qué opinas? Vámonos con más relatos. Hola, Gina. Hola, Nacho. Una pregunta para ustedes. Que son expertos en el tema, especialmente para ti, Nacho. Órale, ¿experto?
¿Tú qué opinas de la ceremonia o ritual que se hace en la película de Ice Why Should de Tom Cruise? Me gustaría saber tu opinión o la opinión de ustedes. Gracias. Bueno, vamos a hacer una cosa. Dejamos que la gente se vea. Vamos a hacer una cosa. Dejame checar la película. Y con mucho gusto. Dice que se llama Ice Watch. Lo voy a checar, lo voy a ver. ¿Por qué no? De entrada, sí me agrada Tom Cruise. Me gustan sus películas. No recuerdo esa o cuál es el nombre que le pusieron en español.
Cruz Rodríguez dice, esos ojos bien cerrados. Así se llama nada. Sí, así se llama en español. Porque no, no lo recuerdo. Cruz Rodríguez. Gracias, bro. Y Cata Aguilar. Pero bueno, vamos a ver. Dejé con mucho gusto, mi amigo. Gracias por la por la pregunta y vamos a poner atención. Sí, mira, aquí rápidamente se reporta. Virginia dice, es alguien que se niega a ver algo que aunque lo tenga delante de los ojos, no lo ve. Oh, ok. Vamos a verlo. A ver esa película yo tampoco la he visto.
Hola, buenas noches. G9 show. Yo soy Trailer. Sí, señor. Hace poco que encontré su podcast. Aquí en el Spotify, verdad. Y pues he decidido empezar a contarles algunas historias que tengo. Que me han pasado a lo largo de la vida, verdad. Y desde niño y pues ahora que estoy en este trabajo, que ya tengo muchos años. Muy bien, muy bien, amigo. Pues hace que era algunos ahorita tengo 34 años, yo hace algunos. 27 26 años. Estaba yo muy, muy niño.
Mi hermano mayor le gustaba mucho escuchar la mano peluda cuando cuando Ramón Sáenz, vea y todo nos tocó escuchar muchos casos en vivo de los que él hizo ahí en su estación. Claro, sí. Entonces, en la casa de mis papás, pues siempre han pasado muchas, muchas cosas, verdad, como tipo paranormales que nunca les hemos encontrado explicación. La primera que nos pasó ya tenía mi hermano mucho tiempo escuchando el programa, como les comento.
Y total de que una noche estábamos mi mamá, mi hermano y yo y lo estábamos escuchando. Entonces, pues mis papás pues eran de muy bajos recursos. Nosotros dormíamos en lo que ahora es la cocina, en un tendido, un tendido que nos hacía mi mamá. Y y total de que escuchamos escuchamos el programa esa noche a oscuras. Y luego ya nos acostamos a dormir. Entonces, en la mañana nos comenta mi mamá que que en la madrugada ella ella se levantó porque escuchó ruidos.
Esto era en tiempo de calor y ahí donde nosotros vivimos que es en Chihuahua, Chihuahua. Pues en aquel entonces se podía dejar las puertas abiertas de nada más con el sprint, pues con un segurito así. Entonces dice mi mamá que se levantó porque escuchó ruidos en el baño. Entonces era en la madrugada y ella dijo no, pues ha de ser uno de mis hijos que se metió a bañar, verdad, le dio calor o no sé. Sino que se levanta y está la regadera abierta.
Está la regadera abierta, las dos llaves dice porque se metió al baño y se metió y estaban las dos llaves abiertas completamente. Lo que es el agua caliente y el agua helada. Y pues fue y nos checó a nosotros, a mí y a mi hermano y no pues nosotros bien dormidos. Entonces pues fue una de las de las tantas cosas que han pasado ahí. No sé si tenga que ver que escuchaba a mi hermano a diario el programa porque recuerdo que que esa vez mi mamá le dijo no sabes que ya.
Pues parale poquito a eso porque pues ya eso que pasó ya no me gustó. Pero después de ahí sucedieron muchas cosas que hasta la fecha ahorita no les encontramos explicación verdad. Ahí les iré contando todo lo que ha pasado. Son muy buenas, muy buenas historias las que hay. No más es un relato así cortito que se me acordé ahorita y dije voy a contarlo ahorita vengo acá. Vengo acá para el estado de Torreón, vengo en la carretera y pues siempre escucho su podcast. Saludos y hasta luego amigo.
Muy amable, claro que sí, con mucho gusto nos alegra mucho saber que poco a poco nos van encontrando cada vez más radio escuchas. En este caso que serán ciber escuchas porque es a través de las plataformas en internet. El Spotify. Claro. Sí también aquí saludos desde Tehuacán, Puebla. Nosotros los escuchamos todas las noches. Mi papá se llama Alejandro Guillermo Aguilar Huerta. Somos Poludomaniacos. Gracias por estar aquí presentes y también recibiendo comentarios. Mella o Mela Farrella verdad.
Hola, buenas noches. Desde Veracruz. Hola, Gina. Quiero escucharte. Bueno, voy a contar una historia así super breve que me acaba de suceder hace como dos semanas. Bueno, el caso es que tengo un amigo que tenía mucho mucho trabajo. Entonces todavía estaba yo en mi periodo de vacaciones y me dijo que lo ayudara. Pero teníamos que armar un expediente muy muy extenso. Entonces pues era bastante la tarea que teníamos y poco tiempo de entrega.
Así que pues me quedaba yo hasta bastante tarde en su casa ya de madrugada. Y en uno de esos tres días que estuve pues trabajando con él. Resulta que eran las tres de la mañana cuando pues me trajo a mi casa. Y pues estacionó su coche enfrente de mi de mi portón. Y pues yo estaba acomodando mis cosas para bajar mi computadora. Y otra bolsa que había llevado con cables y todo. Y cuando estacionó pues no había ninguna persona en la calle debido a que pues ya era de madrugada.
Y yo levanto la mirada y veo que vio una mujer caminando. Entonces yo me quedé así como que muy pues sorprendida porque pues dije una mujer. Y yo vi en el carro la pues la hora eran las tres como tres con doce de la madrugada. Y venía la mujer caminando así pero venía como que este caminando como a paso lento. Venía muy muy caminando muy despacio. Y yo le dije a mi amigo oye digo y esa mujer de dónde salió. Y me dice pues cuál mujer le digo pues Issa que viene.
Y este y se seguía acercando no cada vez más. Y este pero no volteaba o sea no traía la mirada levantada. Sino que la cabeza la traía como si no el suelo o sea como agachada no. Y tenía el cabello así como largo pero muy muy como este enmarañado. Como como si no se hubiese peinado no sé cómo explicarlo. Y yo este pues no quería o sea que pasara del lado del carro. Y entonces lo que yo hice es que le dije no la veas no la veas.
O sea así como que mira hacia abajo en lo que se pasa no. Y en ese momento los perros empezaron a ladrar así. Se alborotaron así como como que sintieron que venía esa presencia. Y pues como teníamos los vidrios del carro arriba. Pues ya este esperé yo pues no me voy a bajar en el momento que ya estaba pasando no. Esperé a que se pasara yo dije no pues que se pase. Yo vivo a cuarta y media de una avenida principal en donde pues pasan muchos vehículos.
Es la transésmica y pues iba hacia la carreta. O sea y yo dije bueno y que hace una mujer a las tres de la mañana. Pues caminando sola no. Entonces este pues pasó pasó como en cámara lenta. Y pues ya cuando este yo este dije no pues ya ya se debe ya de ver ya de haber ido a una cuadra de donde yo estaba. Pues yo me quedé así viendo por el espejo y le dije ya se pasó ya se pasó. Entonces este pues ya los dos empecemos a voltear así y ya no estaba.
O sea es como si hubiera después caminado muy rápido y se hubiera desaparecido. Y yo digo pues yo nunca la o sea nunca vi de dónde salió. O sea es como si hubiera aparecido de repente de la en medio de la calle. Vaya así y pues ya entre y pues mis perros seguían ladrando. Pero cuando yo entro al patio de la casa este yo este mi mamá tiene un jardín su patio es grande. Entonces cuando entro algo me hace así como cuando soplas una vela. Pero lo haces muy fuerte así.
O sea un sonido cuando tú quieres soplar algo no pero fuerte. Tenemos que hacer una pausa y regresamos contigo no te vayas por favor. El Miedo Fond 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com Almacenamiento distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.
Hosteado y distribuido por RSS.com RSS.com Hacer podcasts de manera fácil. El cerebro es el órgano más maravilloso. Comienza a trabajar cuando te levantas y no deja de hacerlo hasta que llegas a la escuela. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos aquí estamos con Mella. Una experiencia que te dejó pensando que habrá sido. Porque se apareció que era el significado de esto ¿verdad? Si y yo dije ay y ahora.
Osea yo venia con mis bolsas y yo así de que le estaba marcando a mi hermana de abrame la puerta por favor. Porque yo no veía la hora de entrar ¿no? Y ya pues este yo sentí esa sensación así como cerca de mi oído. Y mis perros pues estaban así inquietos. Tengo una perra schnauzer. Y estaba así bien inquieta y yo así de que pues que pasa ¿no? Y pues esa fue la historia porque pues yo ya cuando llegué a la casa pues desperté a mi mamá. Y le dije ¿no? Y me dijo mamá pues ¿qué sería?
Porque pues ¿qué hora es? Le digo pues las tres, casi tres veinte. Y le digo que cuando entré al patio todavía pues escuché ese sonido cerca de mi oreja. Así como cuando alguien sopla fuerte con la boca ¿no? Entonces yo dije pues estaría o sea sería parte de lo mismo. Estaría relacionado o ¿qué pasó? Y pues ya le dije a mi amigo no des el retorno y regreses por este mismo camino. Vete derecho y ya luego tomas otra calle.
O sea yo le dije así de que no la sigas así como que ya deja lo que haya sido que se vaya ¿no? O sea porque no le vimos el rostro y aparte yo no quise voltearla o sea encararla. Yo sentí como que era algo negativo así de no pues no creo que una mujer a las tres esté caminando así sola. O sea es muy pues es muy raro que alguien salga a esa hora. Y su vestimenta era así como llevaba como una bata así como una batita. Como no era blanca blanca era como crema así como ese tono así.
Como amarilla como crema no sé. Como sí de ese tono y yo dije pues no sé. Como okl. Yo no me quedé mirándola así porque dije no no no no y le dije a este muchacho no la veas no la veas. Y ya pues mi mamá me dijo pues quién sabe qué pudo ser porque pues aquí luego dicen los vecinos que pasan la llorona. Pero pues yo también una vez sí como que escuché sonidos extraños cuando me quedaba hacer mis tareas. Hasta anoche pues si escuchaba sonidos así medios extraños.
Pero pues espero que no pues que no me vuelva a pasar porque sí me quedé así como que muy impactada. Pero bueno no pasó a mayores. Exacto pero es que uno siente cuando no es algo natural ni normal. Y esa experiencia me ella nosotros agradecemos que siempre estás pendiente del programa y que nos compartas tus vivencias. Sí gracias Gina saludos Nacho y pues aquí seguimos escuchándolos. Gracias saluditos hasta Veracruz que también se hace presente.
Así es un fuerte abrazo mi querida amiga gracias por estar con nosotros. Y hablando de las civilizaciones perdidas también se encuentran los Anasazi. Un pueblo indígena del sureste de Estados Unidos desaparecieron así sin dejar rastro. Sus asentamientos fueron abandonados repentinamente y no hay registros claros de a dónde fueron. Algunas leyendas de las tribus nativas americanas hablan de que fueron llevados por seres de las estrellas.
Así los mencionan quienes los guiaron a un nuevo mundo más allá de la comprensión humana. Curiosamente en las antiguas cuevas de los Anasazi se han encontrado representaciones de figuras humanoides. Con grandes cabezas, extremidades largas y delgadas muy similares a las que hoy vemos como figuras extraterrestres. Podríamos decir que tal vez hay ahí un antecedente verdad. Quizá los antiguos sabían más de lo que imaginamos, tal vez demasiado.
¿Por qué desaparecieron ciertas civilizaciones, causas naturales o algo más allá que no nos imaginamos siquiera? Exacto Gina, no podemos ni siquiera especular al respecto porque al paso de los años no hay evidencia y al paso del tiempo todo se ha modificado de algún modo, la gente ha invadido, la gente se ha llevado cosas. Tal vez nos pudieran dar indicios pero pues mira. Buenas noches Gina y Nacho, hablo desde la ciudad de México, desde la hermana república de Tlalpan.
Eso. Escuché a una muchacha que hablaba de su mamá internada y que al pie de su cama veía a un niñito, una niña desnuda. Ok. Que la chica logró ver su hija, logró ver en tres sueños y no a esta personita. Y me recordó inmediatamente que en el año 2006 que falleció una tía muy querida de cáncer, luchando contra el cáncer durante tres años. La dieron de alta y después de seis meses tuvo una recaída hasta que partió.
Ella vivía en Torreón, yo la fui a cuidar o a apoyar a mi tío y a mi prima porque no había más familia que apoyar en ese entonces. Y mi tía estaba en un grito porque fue un cáncer tremendo y no le hacían bien los analgésicos. Gritaba noche y día, noche y día salvo algunos minutos o instantes en los que lograba calmarse del dolor.
Y en alguna ocasión que terminé yo de hacer su limpieza y hacer su drenaje que le teníamos que drenajar, etc. Estaba yo ordenando su recámara cuando de repente abrió sus ojos porque ya no los podía abrir, estaba muy enfermita, pero a veces los podía abrir un rato semi paralizados. Y me dijo, lo ves, lo ves, y yo le dije, ¿a quién veo? Me dice, ahí, al niño, al niño que está ahí, ¿lo ves?
Yo volteé y no vi nada y justo en la esquina que ya señalaba del cuarto estaba la puerta de su baño interior, de su recámara. Fui, abrí la puerta y le dije, aquí tía, aquí está, y me decía, no, no, allá, señalaba a la esquina exactamente. Yo honestamente no vi al niño, sí sentí un como, no sé si era temor, escalofrío, tristeza, no lo sé, nunca me había pasado ni había escuchado que sucediera algo como esto a nadie.
Y en otro momento que también yo la estaba cuidando, me dijo, velo, ahí está, ahí está de nuevo. Y me decía, ya viene, ya vino. Y en otra ocasión me dijo, ya vino por mí. Yo no le quería decir a mi tía que no lo veía, no quería negarlo, sentía yo feo de decirle que no estaba viendo lo mismo que ella veía. Y me decía, ya viene por mí, ya vino. Y bueno, a los dos días o tres días ya mi tía falleció.
Y no lo comenté, hasta la fecha no lo he comentado ni con su hija, que ya también falleció mi prima. No lo comenté con ella, pero es todo parecido, mi hermano falleció hace cinco años y va a cumplir, tenía 50 años. También de un cáncer fulminante, se lo llevo en seis meses el cáncer a mi hermano y él decía, hermana, ya vinieron por mí, ahí están. Y yo le decía, ¿dónde están? Me decía, ahí están, ¿no los ves? No, ¿quiénes son?
Y no me decía, solo ponía una cara así como de tranquilidad, de paz, toda esa cara de dolor, de tristeza, de pena que tenía. Cuando él me decía, porque me lo dijo varias veces, que ya habían venido por él, que ya estaban ahí, a veces señalaba al techo, a veces señalaba hacia las paredes o al frente de la cama. Y eso fue varias veces que me lo dijo. Yo estuve los últimos meses día y noche con mi hermano en toda su etapa terminal.
Y pasado el tiempo, unos meses después de que falleció en el 2015, le comenté esto a mi cuñada. Y le dije, fíjate que mi hermano y mi tía Alma me decían esto y aquello de que veían unas personas, un niño, mi tía y mi hermano veía varias personas. Y me dijo, y te decía que ahí estaban, que ya habían venido por él. Sí, le digo así. Me decía, a mí también. A mí también me dijo varias veces que ya habían venido por él y ya venían por él. Entonces, solo como coincidencia, yo no creía en estas cosas.
Hace algunos años, con la soledad, encontré felizmente este programa que escucho muy, muy a menudo, salvo alguna vez por fuerza mayor no. Y en este encierro, pues con más razón, porque te hace sentir como conectado con el mundo vivo, porque son programas en vivo. Y descubres, porque yo desde la niñez en la familia de mi madre, mi abuela materna hablaba de cosas así, de todo lo que yo escucho en estos testimonios.
Y alguna vez le dije, como tenía yo como 10 años, le dije a mi abuelita, abuelita, ¿y yo por qué no veo todo eso que tú ves? O no escucho eso que tú escuchas. Y me decía, hija, es que tú tienes corazón de pollo y si se te aparece algo así, morirías del susto. No todo mundo puede verlo. Con esa versión me quedé. En cambio, la familia de mi padre, la familia de Torreón del Norte, de Durango, estos temas no eran temas.
Simplemente no se hablaba de esto. Muchísimas gracias por este programa que tiene muchos años y que de alguna manera nos une en estas experiencias increíbles a veces y muy respetables todas. No obstante, los estudios que nadie, que la gente dice que a más estudios menos crees, es hasta que te ocurre. Justamente hasta que te ocurre. Si empiezas a creer que hay cosas más allá de lo factible, de lo palpable, pues gracias.
No, hombre, gracias a ti, amiga. Y pues vamos a la pausa. 55, 21, 93, 59, 26 es el Miedofon. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. La competencia saca lo mejor de nuestros productos y lo peor de la gente. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos recibiendo todos tus mensajes y la historia está llena de sombras y algunas civilizaciones parecen haber sido tragadas por ellas.
Sí, desaparecieron así de buenas a primeras, no se sabe la razón. Simplemente ya dejaron de existir. Pero por qué motivo? A ver, sí. Ok, vamos al audio. Buenas noches, China y Nacho. Quiero relatarles un suceso que me pasó el sábado pasado. Sí, amigo. En un cuarto que el kilo aquí en el Bruno, Nueva York. Yo me levanté a las dos de la mañana con la ganas de ir a orinar, verdad? Entonces yo estoy con mi novia, con mi mujer, mejor dicho.
Yo voy al baño a orinar en lo que yo voy al baño a orinar. Abro la puerta. Yo veo que alguien está sentado en el toile, o sea en el baño. Pero con la misma, yo abrí la puerta, él está sentado en el toile. Yo no le dije nada. Él no me dijo nada tampoco. Solamente le miré la expresión de una persona alta con pelo largo rasta Rastafari.
Me estoy expresando así para que ustedes sepan más o menos porque no puedo decir rasta, pero ustedes no me van a entender otra gente en México, no me van a entender o al nivel mundial. Pero con la misma, cuando yo lo miro, yo me regrese para mi cuarto, me regrese al baño para mi cuarto y yo le dije a mi mujer Me dejaste ir al baño y me di un espíritu ahí.
El detalle está aquí de que no sé si en ese cuarto donde yo de donde el cuarto que yo alquilo se ha muerto alguien, si ha fallecido alguien, si han matado a alguien. Tengo que preguntarle al dueño del cuarto si de verdad en ese cuarto donde yo estoy viviendo ha fallecido alguien. Porque si mire claritamente ese espíritu sentado en el toile en un moreno alto con pelo rasta Fari y se me ha olvidado preguntarle al dueño del apartamento si hay algo.
Si si en ese si en ese si en ese cuarto ha muerto alguien o en otro cuarto porque hay tres cuartos ahí en el mismo pasillo donde yo vivo y vivimos tres personas diferentes. O sea, un dominicano, yo soy lureño. Entonces. Entonces no sé si alguien ha muerto en esos cuartos pal pal coronavirus para el tiempo de la pandemia si no di cuenta que murieron varias personas en esos cuartos, pero nunca le he preguntado al dueño sobre qué personas, cómo era su aspecto físico de las personas que murieron.
Pero si el sábado pasado yo miré un espíritu ahí mismo sentado en el toile del baño donde yo el baño que utilizamos las tres personas que alquilamos ahí. So este mi relato, espero que lo escuchen y claro, amigo feliz noche. Pase la vida y ustedes saben que siempre los escucho cuando me da tiempo de escuchar. Lo escucho siempre. Gracias, amigo. Y la Inácio saludes, bendiciones y a darle para adelante con ese programa. Sí, señor. Un abrazo, bro. Muchas gracias.
Pues la experiencia verdad en lugares que no te lo esperas dice por acá revolver un fantasma en el baño. Pues mira, ahí estuvo la presencia. No sabemos de qué se trate. Además, fíjate que si es algo recurrente que en ocasiones las energías negativas comienzan su actividad justo en el baño. Les gustan, digamos que los lugares húmedos y los baños suelen caracterizarse por esa razón verdad. Entonces sí, mi amigo, sería muy bueno que preguntaras.
Y si tienes un poco más sobre la historia, que nos lo comentes aquí nuevamente, te lo vamos a agradecer bastante. Hola, buenas noches. Hola. ¿Cómo te llamas? Hola, soy Rosa. ¿Desde dónde nos escuchas, Rosa? De Chicolapa, en el Juárez. Ya les he llamado antes. Perfecto. Allá por Texcoco, ¿no? Sí, sí a un costado de Texcoco. Perfecto. ¿Y qué nos quieres platicar, Rosa? Ya les había yo llamado con anterioridad. Soy trabajadora del Hospital Juárez de México.
Y pues ya saben que es cuna de la leyenda, por ejemplo, de la planchada, ¿no? Que es la más conocida incluso en el mundo, ¿no? Sí. Pero pues, vaya, cuando uno es recién egresado de la escuela, de la facultad, pues es una persona formada en la ciencia, ¿no? Entonces difícilmente se nos hace el creer en que hay eventos sobrenaturales, ¿no? Sí. Y pues llega uno a trabajar. Yo recuerdo hace ya 30 años que trabajé, empecé a trabajar en el Hospital Juárez.
Sí. Pues llega uno nuevo y le platican historias y anécdotas personal. Yo llegué a trabajar de noche y recuerdo que tenía poco el Hospital Juárez, el que estaba actual en Avenida Politécnico. Sí. Tenía poco de haberse abierto porque ya ve que el anterior pues se derrumbó en el sismo. Sí, sí, claro. Entonces ese estaba prácticamente nuevo, ¿no? Cuando yo ingresé ya estaba completamente funcional, pero pues tenía muy poquito de que habían inaugurado todas las áreas.
Son cuatro niveles en el hospital, bueno, planta baja y cuatro pisos. Y comentan que cuando ellas ingresaron, cuando recién abrieron el hospital, el cuarto piso no funcionaba, no estaba activo. Porque no había, no recibían pacientes todavía de pediatría y de ginecobstetricia, que es actualmente el área, ¿no? Sí, sí. Y que estaba pues cancelado ese piso.
Sin embargo, el elevador alcanzaba a llegar hasta allá, vaya, si uno quería como que dar exploración, pues podían acceder con el elevador o por las escaleras. Sí. Comentan las compañeras, pues ya de mucha antigüedad, ya muchas de ellas se jubilaron, obviamente, pues incluso algunas ya fallecieron, ¿no? Pero comentaban en aquel tiempo que les daba mucho miedo subir a cuarto piso, que se les llegara por accidente el elevador a llevarlas a cuarto piso.
Porque cuentan que había, que deambulaban en la noche sombras obscuras, sombras negras. Ahora lo que, cuando yo ya escucho los relatos de terror, los describen como, ¿cómo le dicen? Los hombres negros, los hombres, las sombras, ¿no? La gente sombra, sí. Los hombres negros, ¿no? Ajá, sí, los hombres, hombres, exactamente. Y que de ese tipo de entes, de personajes, no sé cómo llamarles, que deambulaban ahí en cuarto piso y los llegaron a ver, algunas de ellas comentan.
Y pues, ahora, obviamente, pues el rumor de todo el hospital, y les daba mucho miedo a las personas, a las compañeras, al personal, de acceder hasta cuarto piso. Que ya después, pues inauguró completito y pues se dejaron de escuchar esos rumores, ¿no? Porque pues ya estaba en función 100% el piso. Pero fíjese, ¿cómo coincide también de que tenía también yo poco de haber entrado? Fue mi primer año, ahora sí que el año de Novato, ¿no?
Sí. Cuando uno ingresa, bueno, en ese caso al hospital, pues no lo fijan de inmediato en un servicio, a veces sí, ¿no? Sino que los traen a, le llaman piloteando, ¿no? O sea, donde hace falta personal, pues lo mandan a cubrir, ¿no? A uno al servicio, ¿no? Sí. Yo recuerdo esa vez, me mandaron a Medicina Interna, que es tercer piso.
En ese momento estaban comentando de una compañerita que ya no trabaja ahí en el hospital, que accedió a una de las habitaciones que están acondicionadas para tres pacientes por habitación. Dicen que había un paciente que nadie iba a ver, era un señor ya grande ya en estado comatoso, y que nadie lo iba a visitar. Y en la noche, ahí lo que se acostumbra en el hospital, no se tienen todo el tiempo las luces prendidas, ¿no?
Sino que abajo, a nivel de los pies, de las rodillas, hay un tipo de, hay unos ductos de luz que iluminan lo suficientemente la sala, y para no agredir directamente con la luz a los pacientes, ¿no? Y es cómodo también para el personal porque pues no se cansa aún la vista con la luz artificial. Sí. Comentan que la compañera accedió al cuarto, a la habitación, para llevar sus medicamentos que correspondían, ¿no? Incluso al paciente comatoso.
Sí. Y que lo que vio fue a una figura, a una sombra negra, oscura, lo describe con sombrero, y los ojos, que nada más se le veían los ojos, no se le veían nada de facciones, sino era la sombra con los ojos rojos, y que estaba parada a un costado de la cabecera del paciente comatoso. Entonces, dice que así como lo vio, entró y lo vio, y ahora sí que se intercambiaron miradas, no dijo nada a ella, se dio la vuelta y se fue, se salió, que sintió mucho miedo, mucho temor,
quedó así como que un poco bloqueada por unos segundos, ¿no? ¿Qué te pasó? Estás bien. Y ya les comentó ella que lo que había visto a las compañeras, pues ya cuando accedían a la habitación, pues ya era, ahora sí que tenían que prender la luz para no toparse con la entidad, porque pues ella definitivamente pues sí ya, pues el personal ya era personal experimentado, y pues tenían ya muchas experiencias de ese tipo,
entonces nadie las ponía como quien duda, yo era nueva en ese tiempo, era mi primer año en el hospital, y aún así me costaba trabajo procesar esa información, porque pues ahora sí que hay gente que decíamos en ese tiempo, hasta no ver, no creer, pero pues ya ahora, ya con también mis años de experiencia, pues ya pienso lo contrario, prefiero creer a verlo, aunque he tenido también mis experiencias así de tipo personal.
Y pues ya para comentarles una última gina, así muy breve, también fue en ese primer año, digo que uno se va haciendo de poco en poco, te vas haciendo de experiencias a lo mejor no así super terroríficas,
pero cosas que no te das una explicación lógica, ¿no? Estaba yo precisamente en ese servicio de medicina interna que es muy demandante, sobre todo en la noche, que tienden a ponerse muy graves, muy inestables los pacientes, y pues el personal médico y la enfermería y todo el personal en general, pues estamos vuelta y vuelta con los pacientes, medicamentos, cambio de posición, cómodo, etc. Y pues yo me acuerdo que bueno, cuando uno entra nuevo al hospital, clásico, ¿no?
Las enfermeras ya más experimentadas lo mandan a uno con los pacientes más graves o más demandantes, ¿no? Sí. O finalmente siempre le cargan más, le cargan más la mano al personal nuevo, ¿no? Sí. Una vez, voy al séptico que es donde se dejaban los cómodos y los orinales, y pues voy, ¿no? Estaba junto a, bueno, la puerta del séptico y como a dos, tres metros el vidrio de una ventana alta, grande, ¿no? Ya sabes cómo son los hospitales.
Sí. Y pues yo, el vidrio, me tocaban por la ventana, pero por fuera, ¿no? Así como cuando le llaman a uno. Y pues yo como andaba a las frisas, pues no, aparte nunca he sido de que si tocan el vidrio, si me lanzan el chiflido, no sé, no volteaba. Pues yo decidía que pues me llamaran por mi nombre o si no conocían mi nombre, pues señorita o señora, no sé, ¿no? Sí, sí. Y vía que coincidía, pasaba yo y me tocaban el vidrio, ¿no?
Y ya voy de regreso, pero pues yo no, aparte por las frisas, pues no volteaba ni a ver la ventana. Y ya después de esas que tienes un ratito de coherencia de pensar qué tanto estás haciendo, etcétera, me puse a pensar, bueno, ¿y quién tocaba la ventana si estamos en tercer piso? Y no, hacia afuera no había escalera de emergencia, bar andal, nada, ¿no? O sea, no había manera de que alguien estuviera tocando el vidrio, pero ahora sí que afortunadamente pues andaba yo concentrada en mis labores,
que no volteaba yo a ver la ventana, ¿no? Si no, quién sabe qué hubiese yo visto, ¿no? Porque pues ahora que me han sucedido varias cosas ahí mismo en el hospital, digo, prefiero no ver porque pues no sé qué es lo que vaya yo a, qué se me vaya a parecer, no lo sé, qué más miedo me va a dar, me vaya a traumar, no sé qué cosa. Ahora sí que nada más me tocó en ese momento escucharte, digo, y después analizar cuál fue la situación.
Sí, que dijiste qué bueno, que en ese momento no le tomé importancia porque había reflexionado y cómo va a ser, aquí no puede estar tocando nadie. Sí, y de noche, ¿no? O sea, todo oscuro hacia afuera, pues del hospital hacia adentro, pues son los vidrios que reflejan, ¿no? Hacia afuera puedes ver bien, pero hacia adentro es este como tipo espejo, ¿no? Sí. Entonces no hay manera de que te vean, a menos que se peguen ahí el ojo, ¿no? Justo en el vidrio donde pretenden asomarse.
Oye, ¿y hay algún momento de su labor, de su horario, del turno que están desempeñando que se junte el personal, tus compañeras, enfermeras y que platiquen de estos temas o mejor lo evitan? No, fíjate que sí se platica, sobre todo ya a la hora de la salida, cómo te fue, cómo estuvo, no me pasó esto, me pasó aquello. Y te digo, así es como nos hemos llenado de anécdotas una con otra de compartir varias situaciones que nos llegaron a ocurrir ahí en el hospital,
¿no? Desde compañeras, ya te digo, de mucha experiencia, a compañeras también así ya nuevas, incrédulas, pero te digo, ya con el tiempo pasas de decir, pues sí, lo crees, ¿no? Incluso vaya, los mismos médicos han tenido también así sus experiencias. Tenemos, si me permites, platicarte otra anécdota así muy breve. Sí, breve, porque acá tenemos dos minutitos para irnos, pero adelante, adelante. Sí, sí, sí, es breve. En la sala de quirófanos de primer piso, donde está el quirófano de ginecología,
es un quirófano que está aislado completamente y los quirófanos regularmente tienen dos entradas y dos salidas, ¿no? Y puedes acceder por ambas, pero ese nada más tenía una sola entrada y salida, entonces ahí identificabas rápidamente si entraba alguien, si salía, no te pierde, ¿no? Solo te dabas cuenta y yo veía que nadie, bueno, en la noche que te dé tiempo de ir a estirar un ratito las piernas y eso, nadie se iba a descansar ahí,
aunque estaba solo y tranquilo y aislado, nadie se metía y yo les decía, ¿y por qué nadie descansa ahí en ese quirófano? Dicen, no, dices que ahí no se espantan, decía, me platicó un médico, dice, nos hemos intentado dormir ahí en la mesa de quirófano, en el sillóncito, en las, este, hemos puesto un colchoncito ahí a un lado y eso y se nos aparece gente, se nos aparecen personas, figuras, ahí a un lado de nosotros,
incluso hay un video muy famosillo que se hizo en el YouTube, donde están los médicos, este, platicando y se ve la puerta del quirófano y están grabando y se ve cómo pasa una figura hacia, está deambulando una sombra dentro del quirófano, ¿no?
Y la persona que está grabando dice, ¿viste eso? Y ya todo mundo voltea, dice, este, pero pues no hay nadie, ¿no? Porque tengo eso, una sola entrada, van, siguen grabando, este, se asoman y evidentemente no hay nadie, no hay nadie, nada más es la sombra que, que, que pues, este, de, de afuera hacia dentro se alcanzaba a, a disembrar, pero te digo, este, finalmente sí, todo mundo ha tenido sus experiencias, Sí, claro, sí, sí, ya lo vemos.
Y los que no, pues, este, ahora sí que, a lo mejor les causará como que gracia o, o lo esté inventando, no sé, ahora sí que yo creo que mejor no comentar nada, no decir nada si no cree, porque cuando te toca, ahora sí que sí, pues te toca, ¿no? Claro, sí, y deja lo escéptico. Oye, Rosita, te vamos a invitar para que en una próxima emisión volvamos a platicar porque nos encanta escuchar este tipo de experiencias en los hospitales.
Así es, sí, si quieres, este, mañana también estoy al pendiente y, y a la hora que gusten, este, estoy aquí disponible para que les cuente otras anécdotas, igual de los que están. Claro que sí, que tengas excelente noche, un abrazo. Gracias, igualmente, siempre los escucho. Gracias. Gracias, amiga, buenas noches. Agradecemos, como cada noche, tu presencia y sobre todo tu participación.
Mañana te invitamos a estar nuevamente juntos, mientras tanto que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Hasta luego, Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche y como decimos aquí, cabos. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Forula.
