Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, relatos, vivencias y experiencias que tú nos quieres compartir, bienvenidos. Soy Gina Avilés. Hola, ¿qué tal? Como están? Bienvenidos a la TV de la ciudad de México. Con los videos, experiencias, y experiencias que tú nos quieres compartir, bienvenidos. Soy Gina Avilés.
Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también, ya lo sabes, de lo sobrenatural. ¿Por qué? Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Con Dios y con ustedes porque vamos a iniciar una noche de tormenta. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291, la página RadioFormula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
Te invitamos a utilizar todas las vías de comunicación y por eso te voy a proporcionar el número de nuestro WhatsApp mejor conocido como El Miedofón. 55-2193-5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Cuenza cualcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Mazatlán, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznante. En vuelta en misterio y leyendas transmitidas de generación en generación, esta figura ha cautivado la imaginación de muchas culturas a lo largo de los siglos.
Sucedió en un pueblo de lo que antes se conocía como la Nueva España. Llegó a vivir una mujer española sumamente joven y hermosa. Todos en el poblado la apreciaban porque además de bonita, era muy amable con todos. Pero en las noches se convertía en una enorme bola de fuego y entraba a las casas para robarse a los pequeñitos. Cuando las desapariciones de los bebés en el pueblo se fueron convirtiendo en un problema imposible de ignorar, la hysteria y el terror se desató en el poblado.
Hoy te vamos a hablar de la leyenda centenaria de la Bruja de la Leche, misterio y magia. ¿Qué te parece si nos regalas tu punto de vista? Y también por supuesto estamos ávidos por escuchar tus experiencias. Les quería contar algo sobre la Ouija que estuve escuchando que estuvieron tocando el tema hace poquito. Pues bueno, ahorita me acordé de algo que me pasó hace, pues ya tiene años.
De hecho fue cuando estaba aquí en la escuela acá en Estados Unidos, me juntaba con un morenito mucho acá que viene siendo acá la preparatoria. Me estaba comentando que había una muchacha que había traído a la escuela una tabla de la Ouija. Y me dijo que si no quería ir a ver, le digo no, pues la verdad, pues yo sí sé qué es eso. Y pues la verdad, pues no, no me gustaría meterme con eso.
Pues aparte yo era un poquito escéptico hace tiempos atrás, pero pues como que no, también mejor ni meterme ahí a la Ouija, verdad. Y pues me estaba diciendo que iban a jugar eso en un salón. Como en esos tiempos la escuela estaba en construcción, estaban construyendo salones nuevos. Bueno, de hecho ya tenían salones nuevos. Entonces, pues los salones viejos pues estaban ahí nada más vacíos. Y a veces pues cuando uno se echaba la pinta, pues se iba a ir a los salones viejos y todo.
Y bueno, pues este total que me convenció el morenito, me dice no, pues vamos a ver. Y pues ahora le dije vamos a ver, a ver qué onda. Pero yo le dije yo no voy a jugar, le digo yo no más voy a ir a ver. Y pues yo dije a lo mejor no pasa nada, verdad, ojalá y no. Y pues ya total que fuimos y la morenita era una morenita la que traía la tabla. Sí. Y era la morenita la que se sentó, la morenita, se sentó otra güera y era un morenito. Y creo que era un güerito también, un güero.
No había hispanos, yo no más era el único hispano ahí de chismoso, pero bueno. Y empezaron a decir que a jugar, empezaron a preguntarle al tablero que si había alguien. Y pues no, no se movía y se empezaron a reír ahí todos los que estaban ahí. Y me decían morenito dice a ver, dice no pasa nada, no pasa nada. Le digo no, pues no, le digo, pero como quiera yo no quiero ir para allá a jugar. Estábamos ahí de la puerta nada más viendo.
Y resulta que en una de esas sí se movió y todos empezaron a gritar, a reír que no, que tú no moviste, que no, que yo no fui. Bueno, pues total que la morenita sacó un encendedor, puso el encendedor en frente a la tabla y dijo si hay alguien aquí que prenda el encendedor. Y Gini y Nacho que no lo crean, de ese encendedor salió una flama pero grandísima, gigantesca que salió la flama. De un encendedor chiquito, pues ahora sí que todos sabemos el tamaño de los encendedores.
Pues salió una flama pero bien grandísima de ese encendedor. Y pues yo nada más al ver eso dije no sabes que yo mejor me voy de aquí, yo aquí ya no le muevo nada, mejor ahí. Y pues nada más quería contar eso y pues nada más para saludarlos también, espero que estén bien. Y que Dios me los bendiga, que nos cuide siempre a todos nosotros, a los peludos domaniacos, los que estamos escuchando, a todos y pues un saludote, su amigo Jonathan. Hasta luego. Bye.
Hasta luego mi querido Jonathan. Pues mira, Jonah, aunque hubiese sido una flamita pequeña, o sea el hecho de la flama ya tan grande es impactante. Pero impactante es ya de por sí que hubiese una respuesta, una prueba de que hay alguien ahí operando, o hay alguien ahí en las proximidades. Eso ya es un significado grande. Mira aquí nos dice Richie del Ángel. Fíjense que acá donde yo vivo en Tampico estaba escuchando en un programa que iban a jugar a la ouija en vivo.
Yo pienso que eso está mal por todo lo que eso significa, pero creo que lo hacen para traer a más seguidores. Ustedes qué opinan Richie? Definitivamente por eso lo hacen, pero yo creo y así lo considera también Nacho, que hemos estado en esta misma sintonía de que no por atraer suscriptores te vas a arriesgar y te vas a meter en cosas que te pueden perjudicar no solo a la hora de una transmisión, sino que tú estás abriendo puertas que no vale la pena.
Sí, eso es cierto, no vale la pena arriesgar nada en el ámbito espiritual porque sí las consecuencias podrían ser terribles. Hemos sabido de gente que inclusive las regalan a cambio de que compren un libro o que compren X cosas. Si tú me compras esto te regalo una ouija como promoción y no caigan en esas trampas. La verdad es que es muy peligroso si lo hemos dicho que puede ser inclusive hecha a mano así escrita en un papel. Tú mismo la haces y ya con eso ya es peligroso. Imagínate.
Exacto, entonces más vale ir por el lado digamos legal, correcto. Irse por la derecha. Sí, irse por la derecha y no por tratar, así hay muchísimos canales incluso también en diferentes plataformas que quieren ser más interépidos e incitar a la gente a participar en cosas que bien saben que pueden traer una consecuencia espiritual. Sí, lo que menos les importa es el bienestar de las personas. O sea, si les afecta no les afecta, si creen o no creen es su problema.
Aquí lo que yo quiero es que me des un like, que me des un comentario, que hagas interacción y no realmente hay que ser responsables.
Yo pienso que las personas que nos dedicamos a los medios de comunicación, el que sea inclusive redes sociales, hay que ser muy responsables porque sí puedes meter en aprietos a toda una familia, a toda la familia porque aunque uno sea el que opera, muchas veces estos entes cuando quieren dañar se van por lo más flaco, por el lado más flaco que tenemos y esa es la familia. Exactamente, vámonos a una pausa y regresamos el Miedo FON 55 2193 59 26.
Entonces nos vamos con más relatos, experiencias, tenemos en la línea a Karina, ¿cómo estás? Hola. Muy bien, gracias Dina, me da gusto que me hayan hablado, Nacho, mucho gusto. ¿Karina desde dónde nos escuchas? Les escucho desde bien lejos, les escucho desde Seattle. ¡Wow! ¡Qué padre lugar! Saben que estoy tan emocionada, tan emocionada de escucharlos porque no te tomemos pesado que estoy bien nerviosa porque es mi primera vez que cuento un relato, pero voy a tratar de empezar.
Y eso pasó en la casa de mi mamá, hace muchos años, yo creo que tenía como 20 años. Sí. Y pasa de que mi mamá por lo regular los fines de semana se iba con mi papá, al ponte teníamos una casa en un pueblo en Seattle, todo el mundo se llama, los fines de semana se iban, entonces yo como trabajaba toda la semana pues yo me quedaba en la casa. Era la mayor, son la mayor, pero mis hermanos, se iban, por lo menos se iban todos, nos quedábamos como mi hermano, él sería de mí y yo.
Sí. Entonces llegaba yo de trabajar, ensalaban, iba a mi cuarto y las primeras cosas que empecé a notar yo, y mi mamá me decía que era miedosa, era que cuando yo ya no me subía a dormir, mi puerta de mi cuarto que estaba en el segundo piso, lógico, empezaban a forcijar la chapa, como que si alguien quería entrar, abríme la puerta. Yo me asustaba, se los juro que me asustaba horrible.
Entonces yo le echaba la culpa a tirar la ventana, porque al pasillo del segundo piso estaba un pasillo y en ese pasillo había una ventana grande que seguía hasta mi puerta. Empezaban a forcijar la chapa, yo echaba la culpa a que era una ventana que estaba en el pasillo saliendo del cuarto y que a lo mejor era el aire. Eso yo decía yo, que era el aire. Después en una de esas veces, la forciban tan fuerte que yo dije, ya entraron, ya entraron, me puse como en pánico.
Se los juro que en cuanto tuve la chance me salí corriendo al otro lado, estábamos rodeados de familia todos. A mi lado vivía una tía, fui y le dije, ¿por qué me deja dormir aquí? Estoy yo sola, mi hermano todavía no llega y así, así, pasó esto y todos los días siento como que me forciban la chapa. Le dije a mi mamá, pues no me creyeron. Así pasó. Me casé. Cuando yo estaba embarazada, yo creo que tenía como unos cuatro o cinco meses, estábamos en el cuarto de abajo.
Porque en el cuarto donde nos quedábamos, que era el que anteriormente era el mío cuando estaba soltera, estaba haciendo mucha calor, nos bajamos a la planta de abajo y cuando estábamos acostados en una cama chica, los dos estábamos espalda con espalda. Cuando estábamos acostados, empezamos a escuchar un cuchicheo, voces bajitas como de niños, como de niños de cuatro o cinco años, como cuando están planeando hacer travesturas que están cuchicheando.
Yo creo que los dos por instinto nos levantamos como que si tuviéramos resortes y los dos nos volteamos a ver y yo nada más le dije, corre, córrele, córrele. Nos subimos y yo no sé cómo llegamos arriba. Pues yo me fui derechito, derechito al cuarto con mi mamá y mi papá. Y por eso prendí todas las luces. En el camino que yo iba corriendo a subirme, iba prendiendo todas las luces.
Y mi marido detrás de mí. Pues yo dije que iba así como en shock, que subimos a la escalera y yo me fui derechito al cuarto con mi mamá y mi papá. Y le dije, mamá, mamá, escuchaba muchas voces de niños chiquitos abajo y estaban hablando en voz bajita. Y eso se escuchaba como debajo de la cama. Como cuando hay niños chiquitos de esa edad, como de cuatro o cinco años, que están hablando en voz en bajito.
Pero para eso, antes de que escuchara las voces de los niños chiquitos, se escuchó una pelota como de un, como esas pelotas de qué tamaño le diré. Como pelotas de las que están en la playa, como ligeritas, no pesadas. Y rebotó en la pared. Entonces, cuando rebotó, yo esperé, esperamos escuchar el rebote hacia el suelo. Porque rebota la pelota, porque es lo que tiene que quedar al suelo, ¿verdad? Nunca llegó al suelo la pelota, nada más rebotó.
En ese momento, cuando escuchamos el rebote, yo dije, será mi tía, porque mi tía vivía en el Out, por otro lado. Y tenía niños como de esa edad. Pero, ¿qué niños van a estar a las dos de la mañana, cuatro de la mañana? Era la madrugada. ¿Qué niños van a estar jugando a esa hora? No, pues no. Pero, no, no, no. En el momento, yo, por lógica, por yo misma no aceptarme, dije, oh, son los niños de mi tía. Pero después, cuando reaccioné aquí, dije, oh, es mi tía, a esta hora.
Y después, cuando escuchamos el cochicheo de los niños jugando, así, no jugando, como cuando están planeando hacer vacancias debajo de la cama. Allá fue cuando, como córrele. Mi mamá me dio tan asustada. Nos dijo que nos quedáramos ahí. A otro día, le comentó a una tía. Una tía que, supuestamente, que era la que leía las cartas y que tantas cosas hace.
Sí. Díjate que, Kari, se subieron bien asustados porque dice que escucharon, pero le digo que es que son bien miedosos, que no sé qué, que no sé cuánto. Y le digo, tía, mi mamá no nos cree, que no juro que no nos cree. Pero yo y mi esposo escuchamos que estaban hablando en bajito y ella dijo a mi tía, no, hija, tu mamá no nos cree, pero yo sí. ¿Sabes qué era eso que escucharon? Y yo, no. Y se son donde, se duelen porque los donde siguen mucho las mujeres embarazadas.
Yo no sabía. Y dijo, ya no mejor ir por eso. Y le dije, bueno, ahora, ahora, ya de más grande, digo, yo creo en sí, tienen a las mujeres embarazadas, pero ¿para qué? Y siempre se quedó eso. Ahora ya con el transcurso de los años que platicamos esos anécdotos. Sí. Y mi hermana, la más menor que yo, después que yo me vine para acá, mi hermana pues se casó, también se quedó en el cuarto que era mío, también se fue con su esposo a vivir y decía que le pasaba lo mismo.
Y me estaba platicando mi cuñado, el esposo de mi hermana, que en una de esas veces ellos sintieron lo mismo, que jalaron, sospejearon tanto la puerta que se levantó y agarró algo porque mi mamá no estaba. Mi mamá y mi papá se saben mucho. Entonces la casa se quedaba sola. Entonces decía mi cuñado que ella estaba bien asustada, que dijo, ¿quién se metió? Y desde entonces, ahora yo tengo que ir a vacaciones para Guadalajara. En ese cuarto ya no, pues ellos ya no, ahorita ya no viven ahí.
Pero cuando los primeros años que yo iba, ellos, los primeros, el primer tiempo sí se dormían ahí. Yo dije, mamá, tú eras un poquito dormida en ese cuarto y después se cambiaron de cuarto. Yo les dije, pero ¿por qué ya no duermen ahí? Y a poco mi mamá me empezó a decir, ¿te acuerdas que decías que te sospejeaban la puerta y que sentías que se iban a meter? Lo mismo les pasaba a ellos. Y yo, ¿de verdad?
Y dice, sí, dice una vez tu cuñado que pensó que ya estaban adentro, que sospecharon tanto la chapa. Y le digo, madre, esto no era un sospejío de aire, no era un sospejío de que, ay, el aire te está moviendo la puerta. Era un sospejío de que usted está viendo la chapa, que ya te la van a abrir. Te dices tú, ya, ya abrieron la puerta. Y eso no era normal. Incluso decía un primo mío que se quedaba a veces cuando no vivía lejos de su casa y trabajaba vendiendo en los tianguis.
Y cuando se le hacía tarde se quedaba dormida en la casa de mi mamá. Como sabía que mi mamá siempre tenía cuarto o cestra, por lo regular el cuarto de abajo. Y le decía a veces, tía, me da bien mucho por irme hasta mi casa, me deja quedar en el cuarto de abajo. Sí, hijo, quédate. Y decía en la mañana a mi primo, le decía a mi hermano, porque le decía, negro, oye, negro, me asustaste. Me quisiste asustar anoche, pero no, te vi, te vi. Mi hermano se quedaba yo, dice, sí.
Y me dijo, mire, que te metiste debajo de las escaleras. Y ahí estuviste esperándome hasta que me saliera, pero no, yo te, yo te, o sea, como diciéndole, yo te miré primero. Sí. Y a mi hermano le decía, no, yo no, yo nunca estuve debajo de las escaleras, es más, yo ni siquiera he visto. Tienes cosillas que pasaban raras en la casa de mi mamá, y hasta la fecha.
Lo que pasa es que mi mamá, ella se acostumbré que no le pasé mucho caso, porque pues, haciéndoles más caso, como dicen ustedes, es, pues, peor. Pero sí, esa es una de las anécdotas que no se me, no se me olvida. Y digo, yo un día las voy a platicar con ustedes. Bien. No, pues te agradecemos mucho que nos hayas narrado esto que ocurrió en casa, y que, pues, jamás de los jamases se va a olvidar. La verdad es que este tipo de fenómenos se presentan, y pues no siempre hay explicación.
Podemos atar a cabos y llegar a algunas conjeturas de que, pues, si es el caso de que se abran puertas o personas que hacen invocaciones, seguramente tarde o temprano habrá alguna consecuencia, ¿no? En ocasiones no sabemos ni por dónde viene, pero ahí están. Sí, quién sabe, está raro, porque en toda, en toda esa Polonia, decía, pues se vendieron hace mucho tiempo, la Polonia Cheveria.
Sí. Se vendieron mucho tiempo esos terrenos. Entonces, mi abuelita compró muchos terrenos y que les dio a todos sus hijos, a unos tres o cuatro hijos, por lo mismo viven todos seguiditos. Entonces, por eso yo recuerdo exactamente cuando, pues, todos, digamos, ahí les fue platicar una muy rápido chiquita. Claro. Sí, mire, al otro lado le digo que vi a mi tía. Esa tía cuando se murió, una primita mía de un año de edad,
fueron todos al, pues, al velorio. Dice mi tía que cuando estaban en el velorio, perdón, en el pantión, cuando fueron al pantión, le gustó mucho una flor y que le dijo, yo no voy a llevar un colito para plantar en mi maceta. Entonces, que se la llevó y que una de mis tías le dijeron, no hagas eso, no te estés llevando cosas de, el pantión no es bueno. Pues, mi tía lo ignoró y se llevó la placita.
Dice mi tía que cuando la tenía afuera de su patio, su patio era su habitante, su cuarto, decía que la escuchaba llorar. Entonces, le empezaba a decir a mi mamá, fíjate que escucho llorar a alguien en la noche. Y me decía, ay, estás loca, cómo vas a estar escuchando llorar a alguien. Te lo juro que escucho llorar a alguien, a una mujer. Ay, estás tú loca, cómo, cómo. Ya es tu imaginación.
Pues así estuvo mi tía, diciendo a todo el mundo que ella escuchaba llorando a alguien. Y decía mi tía, que vio a la conclusión de lo que escuchaba, lo que ella escuchaba era la planta, la plantita que se había llevado, el colito que le había llevado, que le había gustado, que era lo que lloraba. Entonces, que le platicó a su mamá, mi abuelita, y que mi abuelita le dijo que regresara. A lo mejor no le pareció a la tumba que estaba por ahí que te haya llevado ese retoñito.
Y que mi tía fue a orándese inmediatamente. Pero antes de que mi tía lo regresara, yo tenía en ese tiempo como unos 14 o 15 años, el cuarto que era mío de mi hermana, porque con cada uno de los cuartos, daba al patio de mi tía. Entonces, como todos ellos hicieron a sus casas pegadas, no hicieron a barba doble. Todos eran compartiendo sus mismas barbas.
Entonces, el cuarto mío de mi hermana daba al patio de mi tía. Una de esas veces, yo todavía no escuchaba lo que le dijeron a su plantita, pero una de esas noches, yo escuché claramente, claramente cómo se oía un lamento de una señora fijándose. Tanto que me paralicé, me paralicé. Y me tapé, y me tapé. Y a otra hora dije, mamá, nada, escuché a una señora. Me empecé a decir a mi mamá cómo había escuchado yo a la señora el lamento, cómo lloraba, y como quizándose.
Y mi mamá dijo, ok. Pero me imagino que mi mamá ya después le dijo a mi tía que yo también ya la había escuchado, porque daba al cuarto de nosotros. Pero sí, eso también pasó. Bueno, pues te agradecemos que nos hadas compartir estas experiencias, que nos hadas tenido la confianza, que ya se quede aquí como testimonio de alguien que es peludomaniaca y que vivió una experiencia y la quiso compartir. Sí, gracias. Y mil bendiciones y muchas felicidades que sigan igual.
Igualmente para ti, Karina. Qué bueno que estás aquí. Y ya sabes que tienes un espacio reservado cuando quieras contar algo. Están muy amables, mil bendiciones. Igualmente, que te vaya muy bien. Pues ahí está el testimonio de Karina. Gracias. Y le agradecemos muchísimo. El corte llegó 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. La fotografía es como gritar con un frijol en el diente. Sabiduría en las redes.
Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. La Mano Peluda. Ahorita que escuchamos sabiduría en las redes, tenemos aquí a Luis Enrique Aguilar desde Huehuetán, Chiapas, que siempre nos apoya con estas sabidurías. Y hoy nos dice dos. Una cara bonita envejece, un bonito cuerpo cambia, pero si eres una buena persona, lo serás para siempre. Sabiduría en las redes. Así acaba. Y el otro es, no guardes nada para un momento especial.
Mejor vive la vida porque la vida es un momento especial. ¿Qué tal? Gracias. Muy bien. A Luis Enrique. Y vámonos con más relatos. Ya está aquí con nosotros Jorge. Desde San Juan de Aragón, en la Alcaldía Gustavo Amadero, aquí en la Ciudad de México. Jorge, ¿cómo estás? Una noche de saludos a ti, a ti, Gina, y al joven Nacho. Gracias, amigo. Un saludo. Y al público en general. Sí, sí, sí. Claro, y a todos atentos para escuchar tu relato. Sí, mi relato es breve. Es breve.
Es histórico esto porque mi papá me contó que en 1946 cuando él era joven él vive aquí en la colonial, la moderna en la calle de Pampas. Fue a comprar periódico en ese entonces y lo viví una noticia que lo impactó. La noticia decía que hayan dolores y algo guanajuato por aquellos rumbos. En aquel entonces en el 46, habían encontrado un tesoro y al momento de hacerlo hubo tres muertos. Bueno, ya le dio la noticia.
Y pasa el tiempo y por caprichos del destino conocemos a un señor de nombre José Luis Camacho. Él se dedicaba también en su rato libre, igual que yo, a buscar tesoros. Yo en esto de buscar tesoros, pues desde el año 81, 81. ¡Guau! Sí, sí, él muchísimo más. Sí, amigo. Entonces nos comenta, nos comentaba él de que cuando en el año 1946 un amigo del conocido conocía a otra persona que le dijo, fíjate que donde yo vivía antes de la revolución.
Bueno, estaba jovencillo él. Sí. Tenían una hacienda en aquel rumbo y él ayudó a su papá a enterrar un tesoro. Sabe a quién más o menos dónde. Entonces se pone él a detectar y todo. No, no detectar, a buscar así sin aparato y con hoyos por todos lados. Hasta que él conoció a este amigo, este señor, le dice al señor Camacho, hay una persona que anda buscando un detector, alguien que vaya, porque está allá y quiere sacar un tesoro por el sicófono.
Entonces ya lo contactan a él, va y ya lo localizan. Mira, aquí está, empiezan a escarbar y todo. Al campo abierto, según él dice que no había nadie, no había casos por ahí muy cerca, solo muy demasiado lejos. Eso fue en la noche, empieza el señor, estaba él y sus dos hijos escarbando, el dueño de, bueno, el que era, que su papá era el dueño de la hacienda.
Entonces ya cuando saca, empieza a sacar las monedas, mira, señor Camacho, que en un momento que saca, ve él, llega muchísima gente y se avalanza sobre el tesoro, ¿verdad? Y se oye disparos, entonces el señor Camacho le dice al intermedio, vámonos, y se van, porque ya estaban allá y la cuarta si caen, se avalan, ¿verdad? Sí. Entonces, ¿por qué? ¿por qué cuento esto? Porque varios casos así de que sacan el tan grande tesoro de por medio siempre que afortunadamente hay muertos.
Y esto no es nuevo, porque según la historia, aquí el 30 de junio de 1520, fue cuando pasó lo de la noche triste. ¿Y qué tiene que ver? Pues uno se quiere llevar el tesoro y otros no quieren que se empiecen a matar entre sí. Digan, bueno, ¿y qué tiene que ver con el porona? Pues tiene que ver mucho, porque cuando sale ese tesoro, cosas de oro, el diablo se les mete en la cabeza y no importa quién se les ponga en frente, está listado de matar.
Eso. Y ese es el relato que yo les quería comentar, y con ese rayos digo, porque yo desde el año 81, yo ando en esto, y que no he vivido, y que no he vivido yo. Claro. Ese es el asunto, y es que en tal asunto no se sabe controlar. Y yo, de toda, yo he conocido gente de todas las edades que cuando ya estamos en ese asunto, ya los desconocen a uno y tienen otro comportamiento. Sí. Y ese es cuando, digo, se les mete el diablito.
Sí. Y no les importa matar a quien sea, a quien se les oponga, que se les ponga en frente. Sí. Sí. Oye, amigo, ¿y si has encontrado algún tesoro alguna vez? Mira, estuve yo a nada, a cincuenta minutos a nada, a encontrar uno. Eso, pedir eso fue como en el año 91. Pero fíjate que por fortuna, por desgracia, no lo encontré. A ver, ¿por qué? No lo encontré, porque en aquel entonces, me encontraba yo rodeado de gente, la mayor parte, mucha gente era falsa. Muy ambiciosos.
Pues sí, eso es que cuando estás ahora, sí que en la cunfe, pues ya sabes, se te dan con ti y todo y bla, bla, bla. Sí. Ahora. Y entonces cuando la, la suerte no ten… ya cuando le doy la espalda a uno, cuando cae uno en desgracia que te queda sin trabajo y sin dinero, y te pongas a TV, mira, mira, Jorge, vámonos, hasta te sacan la vuelta por aquí. Afortunadamente ya me levanté, me volví a levantar. Son crisis que pasa uno por la vida. Correcto.
Pero qué bueno, que eso es lo que se le agradece a la vida y a la crisis, lo que te enseña mira, estos son tus amigos, estos son, pero cuidado, ¿eh? Si. Si esto hubiera pasado, si yo me lo hubiera encontrado, hubiera yo encontrado a esas personas, pues me acuente cuánta gente estuve, yo rodeo de gente falsa. Sí. Sí, claro. A los amigos se les conoce en la desgracia. Sí, sí, sí. Y entonces, por ejemplo, ya me volví a levantar, ya estoy, ya, ya, ya, y con internet, ya me fui para arriba otra vez.
Ay, qué bueno. Qué bueno, sí. Pero, o sea, yo solo, pero todavía le sigo, tengo yo, tengo un detector bueno. Digo yo, ya donde me inviten, órale, aquí estamos y se reparte el pastel, si hay éxito, y órale. A los que pasan, yo así soy con esa mentalidad, ahora le está tu pastel, y ahí está. Así es, así es como se hacen las cosas en mentalidad. Digo, porque yo conocí a este señor José Luis Camacho que sacó muchos, y también este Vicente Condera Rásquez en paz de estancia. Así es.
Sacó como siete tesoros. Sí, sí, sí, entrevistamos a su hija alguna vez. Adela. Adela, y sí nos platicó, bueno, se dedicó a eso, él era ingeniero, no sé a qué se dedicaba específicamente, pero que se dedicó de plano, ya cien por ciento de su tiempo a buscar tesoros, y sí lo sacó.
Sí, sí, él tenía su, él tenía su negocio, ahí en la calle de Cabasco, número 150 y tanto, no me acuerdo, y tuve una, de hecho él fue mi maestro porque estuve en varias pláticas con él, y fue de una forma tan, de una mejor, te la cuento muy rápido. Sí, sí.
Fui con mi hermana en el año 1983, allá a la calle de Cabasco, entramos a su negocio muy bonito, etcétera, entonces ya al momento de entrar él estaba en un traje gris, y tenía, estaba sentado en un asilo, tengo el mostrador y le digo a la señorita, ¿qué nos compraban, digo, del señor Vicente Condera Rásquez? Sí, con él quiere, a ver, a ver, a ver, ¿cuál? Entonces, el señor de la silla se para y me dice, ¿cuáles nos han comprado ya? ¿Qué fue lo que te dijo, amigo, que no entendí?
Sí, él me dijo, ¿cuáles libros han comprado ustedes anteriormente? Ah, ya, ok, sí. Sí, es lo que yo le dije, ya le iba a decir, bueno, pues, hay señor, ¿qué se meten? ¿Qué le importa, no? Pues, fíjate que sí, pero son los que te compren, y no, señor, fíjese que ninguno, es que no pienso más, vamos a comprar uno, ah, este, o sea, con este, este, este, este de que me te compró lo primero y después este, yo soy el autor. Ah, dale. Yo entre mí dije, Dios mío, que me he quedado callado.
Entonces, ahí hicimos una mitad, yo le compré los libros, y él practicó la métrica, métrica, y ya fue cuando me empezó a decir, mira, si haces esto, no, si haces esto, si haces así, así, así, ¿sabes? Ah, qué bien, muy bien. Me enseñó un, ahí tengo todavía su proyecto de fotos que está él, con este señor reuburrado, Hernández, a tal desfase, es que sacó el tesoro de las hallacas, hay en veracruz, ¿tú te acordas?
Sí. Y le hizo un desfase por pillo y y exponiéndole el caso para decirle que ya lo dejaron entrar porque fue por ignorancia cuando sacó ese, ese tesoro de ahí del mar de veracruz. Ajá. Sí. Se fue su pecado, porque se fue su pecado, su delito, haber sacado un tesoro. Sí. ¿Vieron cómo se los dije? Sí, porque eres mexicano, pero si hubieras sido un extranjero, de ojos verdes, ay patróncito, ayer haces todo lo que quieras, ayer haces todo lo que se quiera, cualquiera, no pague impuestos.
Sí. ¿Por qué se fue? Así de fácil. Una mochada y listo, ¿no? Sí, el tesoro y luego hicieron el tesoro, hicieron el museo del pescador allá en Veracruz. Ajá. Con lo que supuestamente le había encontrado, y él dijo eso en la mitad de lo que él encontró. Sí, pues sí. Ya era el año 86, estábamos entretenidos viendo el mundial de futbol y de repente ese museo, que lo cuidaba mucho, ya no estaban las piezas de oro, ya cambiaron las piezas de madera. Eran réplicas. Exactamente. Ah. Exactamente.
Y no hay ni réplica, porque ni eso se tomaron la molestia, le pusieron figuetas de madera y donde quedó el demás de eso, ahí te lo dejo de tarea. No me digas. Yo que sí te puedo mencionar, te digo, tengo los libros del señor Carna, ese Vicente Contreras. Ajá, sí. Y los libros y las pláticas y diseñanzas que me dio. Ajá, muy bien.
Sí. Y entonces te digo, esto es un tema muy bonito y también yo lo relaciono mucho porque cuando yo fui a un callaco de Hidalgo a buscar otro tesoro también, que también hubo muertos cuando lo enterraron, cuando entraron a ese tesoro. Sí. Pero los revolucionarios estaban ahí en el pueblo, en el túnel meten joyas y todo, los hacendados por allá. Estaban adentro, uno de ellos agarra y le hace la detonación y cae el túnel y se cae el tesoro allá adentro.
Entonces, oye, los revolucionarios, todo eso, ven, se dan cuenta y matan a señores. Esto lo ve un muchaquito. Todo, ya al momento de que creció con el paso de los años, se lo cuenta su hijo, pasó eso. Y es cuando entonces hemos... No se puede, hasta la fecha, yo sé que no se puede sacar. No lo hemos sacado, no se ha sacado. Porque sí, hay que dedicarle tiempo y así se... Oye, Jorge, amigo, dame un segundito. Necesitino una pausa, no te vayas, por favor, ¿sí? Sí, claro, creo que sí.
55-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en la mano tenuda. Dormir al lado de la persona que amas es lo mejor que hay, a menos que se despierte y se dé cuenta. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano tenuda. Continuamos y estamos aquí platicando con Jorge. ¿Tú alguna vez has intentado buscar algún tesoro? Jorge, ¿estás ahí? Sí, sí. Perfectamente. Oye, amigo, te quería yo preguntar, pues ya a propósito que estás aquí en la línea, digo, aprovechando.
¿Te ha pasado algo sobrenatural cuando has intentado sacar algún tesoro? La gente te ha buscado para decirte, oye, es que yo veo una flamita ahí en la esquina del... pues de la barra o no sé. Sí, vaya que sí, exactamente. Sí ha pasado, ese de varios. Y yo lo he vivido. Porque cuando fuimos allá a ese estado de las más hermosas, a ese estado de Hidalgo, a escarbar ahí, ya cuando ortean por tiempo, por falta, por cuestión de tiempo, ya no pude, ya me regresé.
Fueron de espanto, se me subió el muerto en la mañana, a las siete de la mañana para levantarme, al momento de que me quieren asixiar, había que astrar, que hasta me estoy viendo yo cuando me separo de mi cuerpo en la madrugada, de sombras a medio día que pasan ahí, y hubo a mí que pasaron todos los espantos que... Dijo yo, bueno, ¿qué pasa, no?
Entonces, en aquel entonces, a la gente de mi equipo, de mi equipo, me dice, tú sabes, lo que pasa es que, han sido los espíritus que te habían fallecido, que quieren que van y que te saques eso, o hacerles un acerclar, o que hacerles una oración con veladoras, ¿no? Sí, sí, sí, sí, sí. Yo no creía en eso y... Yo creía que sí es cierto, ¿eh? Porque hay espíritus, y eso sí es verdad. Porque hay unos que sí quieren que saques eso, y hay otros que no. Los guardianes. Exactamente.
Y me han preguntado, oye, ¿estás, que ya estás pescado que se te aparezca el mal espíritu y que te llevas? Pues, ¿sabes qué? Que no lo puedes sacar porque soy el guardián. Me dicen, ¿qué vas a hacer? Bueno, primero que yo ya voy preparado para mi cruz y todo, bendecida. Yo sí les diría, mira, ¿sabes qué? Cuando vinieron a saquearnos los conquistadores no les dijiste nada. Yo que soy mexicano y que quiero sacar uno para salir de estas pérdices, ¿qué?
Así me vas, así, si te pones rabo conmigo, así tú me has puesto con los que vienen a saquear. Claro. Pues a ver, pues sí, además estás en propiedad privada, en esta nuestra propiedad. Eso es. Parece chusco, parece de cuento, pero es que, mira, para eso tienes que estar preparado para todo. Sí. Tú tienes que vas a hallar con medio mundo, con fantasmas buenos, con fantasmas malos. Hasta tienes que con... vas a hallar contigo mismo para qué? Por el autocontrol.
Para que las emociones buenas o malas no te invadan, no te manejen. Así es. Tienes que ir bajo un plano. Y esto yo lo viví, lo viví y me lo dijo, y se me encontré las bastias. Sí, sí. Por eso yo tuve estos dos buenos y malos. Claro que sí. Oye. Y fíjate que... No sé, tú qué has sabido ya que estás en este ámbito.
Cuando han encontrado tesoros y que aparentemente caen bajo una maldición, ¿qué relación hay entre una supuesta maldición y los gases tóxicos que a veces los metales, algunos metales, provocan o generan, verdad? Sí, sí, efectivamente. Y precisamente, fíjate, yo te conté que estuve a punto de sacar ese tesoro. Fui a otra persona, que ya se... Ya le hemos dicho, ten cuidado. Él fue, él y su hermana van y sacan, sacan la lana. Y sacan...
Le fue muy bien, porque me dijeron, si tú ibas a sacar eso mínimo, mínimo, te llevarás... Tu mínimo te vas a llevar unos cien centenarios, tranquilo. ¡Muy caray! Y me dijo, pero... Pero imagínate con qué... con qué personitas andaba yo por viajos tanto allá como acá. No, en la ciudad de México. No, bueno. Entonces, ellos... Ellos les cae el... Según ellos iban preparados, y el... O sea, y les... Afectó el gas. Se supone que eso ya... Yo lo he analizado todo. Sí. Que supuestamente es mercurio.
Ellos lo definen como mercurio. Es un gas mucho, muy venenoso. Sí, efectivamente. Es muy venenoso. Yo parece ya... Ya tengo, ya tengo ya equipo, ya tengo todo el equipo. Ok, ese gas no te hace nada. Hay que saberlo manejar y saberlo quemar. Eso es lo que me dijo Contreras. Ahora en cuanto a las maldiciones. Y en... En Egipto, ¿cómo no van a pasarles algo mal si abren una tumba de tantos símbolos? Todos los microbios, virus, bacterias. No soy médico, no soy científico. Es lógico si no van...
Aunque vayan, porque yo sé que es una... Una... Una vestimenta muy especial. Sí. Pues claro. No, es que fue la maldición. No. Es que son los virus con los que tú no supiste que malo son los que tú no supiste manejarlo. Trabajarlo, sí. Exactamente. Y que sí, que sí hay eso, que sí hay también espíritus que no... Que no... Que no quieren que los hagas. Pero yo... Yo les he dicho porque a mí me... Me invitaban unos aquí al sur de... Aquí al sur de la ciudad. Es que va a ser con ellos...
Pues yo saliendo, saliendo y me meto a meter a una iglesia. A la primera que encuentre... Ahí me meto y echanme agua bendita y... Porque... Se me van a pegar los malos espíritus. Eso sí. Júralo. Y... Parece que es saber manejar tanto el gas como a los malos espíritus porque los... Los hay. Y me constan porque les digo por mí. Así que... Yo les digo... Ustedes me dicen dónde hay uno, voy y ahora les... Llego a mi equipo de detectores. Es lo que te iba a decir.
Porque aquí hubo una llamada hace no mucho tiempo y nos dijo que ahí en su casa, de hecho es un rancho... Sí. Saben y sienten que hay un tesoro, pero que les da miedo sacarlo. Sí. ¿Nos acompañarías a buscarlo? Sí, claro que sí. Ya saben que conmigo tienen su parte. Cada día se reparte el pastel, en partes iguales y orales. Yo no soy de esos que dicen no todo para mí porque yo soy el dueño del detector. Y yo digo, no, no, no. Aquí se reparte el pastel antes.
Porque me han dicho, oye, todavía no se saca nadie. ¿Qué te estás peleando? No, no, no. Es que las cosas se aclaran antes de... Sí. Si no nace el becerro, ya te estás peñendo para montarlo. Como decían ayer en mi pueblo, yo soy el funcionario de Guadalajara. Ajá. Y entonces me decían, es que todavía nace el becerro y ya te pegas por montarlo. No, es que antes de... Según me aclaran las cosas. Sí, porque si no ya ningún trato les va a parecer justo. No, pues que 50-50.
Porque 50, pues sí es mi terreno. Pero yo lo encontré y yo lo saqué. Yo supe cómo hacerlo. Pero es mi terreno y bueno. O yo fui el que te dijo dónde estaba. O sea, sí, como dices, es correcto. Decirles primero, ¿sabes qué? El trato es así. Hasta con un contrato, ¿no? Sí, sí, sí. Sí, exactamente. Un contrato. Y de hecho este señor que te digo, él los hacía firmar un contrato antes. Porque tuvo unas experiencias muy feas, muy amargas. Así es. Estás en su propiedad, estás en su...
Ahora sí que estás en su... ¿Qué haces? ¿Cómo lo es? Las cosas se aclaran antes de, no después de. Porque luego sale esa palabra tan famosa que desde que yo tengo uso de razón esa palabra que se dice hubieras, el hubiera no. Por eso se aclaran las cosas antes. Ajá. Esto es lo que yo he dicho y lo que yo no entiendo de veras.
Y de ser dicho, bueno señores, está, como dijo el señor este, con todas las razas que se dijo, si se han enfrentado al fantasma de la pobreza que no les deja nada, los que no se enfrentan a un fantasma que les ofrece dinero, es que no saben manejar la situación, sabes lo que les digo, aquí sale, ahí sale, se encontró esto, que como quedamos mitad para ti que eres el dueño de terreno, y tú se lo obtuvo con tu 50%, haces lo que tú quieras, y con ese 50% es acá, yo lo reparto como yo quiera.
Así se hace y se acabó. Ándale. Porque se complican, porque se complican tanto la vida. Y qué pasa, y se pelean entre ellos, se matan entre ellos, y nadie se queda y el tesoro ahí, ya sabrás quién es, recuerda, aquí hay, a fin de cuentas quién se queda con el tesoro, nomás no lo puedo decir a nadie. Claro, no, mi amigo, pues qué interesante. Y fíjate que son puntos que no se platican.
Sí, se habla del tesoro y de la lumbre y de que lo encontraron y que sí unos escaparon, pero pocas veces se comenta de que hay que ponerse de acuerdo primero en caso de localizarlo para evitar malos entendidos. Tienes mucha razón, ¿eh? Tienes mucha razón, Jorge. Sí, y decirles, ¿sabes qué? Porque una persona me había dicho, una señora me dijo, es que cuando vayamos te voy a revisar que no traigas armas. Sí, señora, me van a revisar, pero yo después también la voy a revisar a usted.
Y por qué no, señor. Pues sí. Imagínese, si usted me va a revisar a mí que no traigo armas, porque yo sé que no traigo, pero no la voy a revisar a mi manera, usted dice. Ay, amigo, pues sí. Bueno, eso ya es rayar del exceso, pero tienes razón, es que la mente humana a veces ya por la ambición, por el teniendo el dinero ya ahí contante y sonante. Pues la gente le enseña. Me pueden decir sí, sí te doy, pero a la hora de ya ver el tesoro, yo digo que no, que es mío.
No, ya se más injusto que usted se lleve la mitad, si es mi terreno, si yo le dije dónde estaba y si no le he dicho yo ni lo encuentre. Entonces empiezan los malos entendidos. Muy bien, Jorge, pues muchísimas gracias, amigo. Qué bueno que pudimos platicar al respecto. Estos temas de los tesoros a nuestros amigos les gustan mucho. Porque ahí están mis teléfonos, cuando quieran nos ponemos la puerta, hay algo, se reparte el pastel y todos salen ganando.
Órale, pues ahora que haya un pastel te avisamos. Sí, porque se oye así que bueno, sí, te digo, ahí está el tesoro, como que un puntito para mí, compartes iguales a como quedamos. Eso es. Se acabó porque nunca, ya saben, ya están en mi teléfono, me dices y lloran. Sale, mi amigo, pues ya está hecho el compromiso, mi querido Jorge, te agradecemos mucho que tengas una estupenda noche. Gracias, igualmente, estamos en contacto y hasta luego, buena noche a todos. Hasta luego, mi amigo, pásala bien.
Gracias, igualmente, adiós. Adiós, pues sí, o sea, se dice fácil, ¿no? No, sí, vamos ahí y ahí nos lo repartimos. ¡Ay, ajá! Hablar de tesoro, Nacho, es en visualizarte y decir, imagínate, nos encontramos un tesoro, una olla llena de centenarios, lo que haría, pero también llega la ambición. Así es. Y desconoces a quien sea, eso a través del tiempo y las experiencias que se han conocido, habiendo el dinero de por medio, la gente cambia. Sí, pues es que dicen que el diablo es puerco, ¿no?
Y hasta matar está dispuesta. Así es, sí, sí. O sea, el dinero no es malo, el dinero es muy bueno. Lo que es malo es el amor al dinero. O sea, das todo por el dinero y olvídate, ¿no? La gente se vuelve loca y podría pensar, podrían pensar algunos, hablar de tesoro es ocioso, es fantasía. No, no, no. Hay personas, bueno, nos comentó de Vicente Contreras que, no recuerdo, Gina, si también lo entrevistamos a él muchos años atrás y luego fue a Adela. No, a su hija porque le había fallecido.
¿Antes no fue con Juan? ¿No? Ok. Este, y él se encontró varios tesoros. De hecho, él era ingeniero en algo, tenía una ingeniería. Y entonces él tomó la decisión de dedicarse nada más exclusivamente a buscar tesoros. Y si los encontró, ahí hizo su empresa y pues ya la historia ya quedó. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que se une solamente una hora con nosotros. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa.
El Miedo Fond. Mensaje de voz o de texto. 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La Mano Peluda. Hola, soy Javier Poza y te invito a escuchar la mejor información del espectáculo donde y cuando tú quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. Odear a alguien es tan estúpido como tomar veneno y esperar a que el otro muera. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
La Mano Peluda. La Verónica de la Manos decía, ay, a mí sí me gustaría encontrar un tesoro. No, pues a muchos, pero nos encantaría. Ay, amiga, a la mejor volteas ahorita y ves enfrente de ti quien está sentado y ves ahí a tu marido y ahí está tu tesoro, amiga. Sí, ese también es un tesoro. A la mejor ya vives con él y ni te has dado cuenta. Gina Nacho, buenas noches. Buenas noches. Soy David Rivera desde Ciudad Neza. Saludos, amigo.
Pues en esta ocasión les comparto un relato que me contó mi compadre Manuel Rodríguez. A él le dejaron una finca ahí en el... perdón. Ahí en Chachalacas, Veracruz. Y me cuenta mi compadre que un día fueron a pasear allá, perdón, a ese lugar. Pues el día lo pasaron a gusto, playa, mariscos, un paraíso. Bueno, resulta que al llegar la noche ya todos se fueron a acostar, estaban con su alumbrada, estaban echándose unos tragos y ya dio la hora de descansar. La una o dos de la mañana me cuenta.
Y que en eso se oyen una especie así como de entrelaojarazca ruidos y pensaron que era un... es una vibra, un animal, porque no se oía muy grande decía mi compadre. Y se dice, no, se oía así como si fuera un gato. Y ya, empezaron a alumbrar, alumbrar y pues nada. Otra vez ya este... ya dentro de la casa, pues igual estaban platicando y ya casi casi para... para descansar. Y oyen como empiezan a rasgoñar la puerta. Cabe mencionar que la puerta, bueno, allá son de madera, son rústicas.
Y me cuenta mi compadre que pues dijeron, sí, sí, es un gato. Dice, oh, otro animal, dice, perro, pues no, aquí no tenemos perros. Y que lo quisieron aventar. Y pues que no, no había nada. Lo que sí, este, me cuenta mi compadre que pues a la hora de abrir la puerta, entró una ráfaga de viento. Dice, no, pues qué raro, aquí es cálido, pero bueno. Y ya, se metieron, cerraron la puerta y pues nada más. Ya se fueron a alcanzar a sus habitaciones.
Y pues resulta que como a las tres, cuatro de la mañana, dice mi compadre que le tocaron los tobillos, pero una cosa fría, que hasta se encogió todito. Dice, no, dice, casi me hago del baño. Dice, pensé que era una víbora por lo frío o un animal, no sé, una lagartija, una iguana, algo así. Pero no, que se destapó, prendió la luz y que nada. Dice, ¿lo soñé? Dice, sí, a lo mejor. Ya, vuelve a apagar la luz, se acuesta.
Y como a la media hora, dice mi compadre que otra vez le tomaron de los tobillos, que así, pero que lo que lo agarró, pero ya fueron los tobillos. Que así como si fueran, este, como cuando juega uno con los niños, así a la arañita, que iban subiendo unas manos. Él sintió, dice que sintió que eran como unas manos. Y ya cuando llegaron a sus rodillas, dice que se pasó a dar el, pues ahora sí que levantó y que no, no, no, este, no tenía nada.
Dice mi compadre, dice, no, dice, la verdad, ya no quería dormir. Dice, no desperté a nadie para no alertar a las personas que iban con él. No, pues resulta que dieron las cinco, seis de la mañana a mi compadre, dice que con los ojos pelones al pendiente, medio dormitaba, medio no. Dice, no, dice, la verdad, nunca nos habían espantado. Siempre que íbamos en familia, los niños, su familia, pero nunca lo habían espantado hasta ese día.
Quién sabe qué cosa se haya metido cuando abrió la puerta y que a los demás no les hicieron nada, pero que sintió así las manos que iban así, este, subiendo, subiendo, hasta sus rodillas fue cuando él despertó. Pues, quién sabe qué, qué haya sido. Pues ese es mi pequeño relato, Gina, Nacho. Un saludo a todo su peludo, maniaco, auditorio. Eso. Y pues estamos en contacto. Gracias, mi amigo.
No sé si ya les había comentado de cuando me quedé ahí en el taller de mi compadre Manuel Rodríguez, ahí en las calles de Hidalgo y Juárez, en la calvoña Raúl Romero. Ahí me espantaron a mí. Es un taller mecánico. Sí. Bueno, que descansen, que pasen buenas noches. Bueno, no nos lo has contado, amigo. Sería bueno que nos hubieras contado de una vez para ya que quede redondita tu participación, mi querido amigo. Muchas gracias. Fíjate, dice a Catriel Viera.
Y según hay reglas en la... en cuando se están buscando tesoros, tienen que ser buscadores en números impares. Ojo, buscadores en números impares. No debe haber niños ni mujeres alrededor. Y el pozo donde se está cavando nunca se debe dejar vacío. Importante seguir estas reglas si es que quieres llegar a buen término, ¿no? Encontrar un tesoro. Imagínate, sería más que formidable para muchas personas. Dice Lucy Chávez. Buenas noches, peludos. Hace muchos años un señor contrató albañiles.
Le iban a fincar una casa. Entonces, cuando estaban haciendo los cimientos, uno de los albañiles encontró unos centenarios. Y los demás fueron y le avisaron al dueño del terreno y le dijo que le quitaran los centenarios y fueran y se los llevaran porque pertenecían a él, ya que era su terreno. Pero este se imaginó luego luego y se fue huyendo con todos los centenarios. Y hasta la fecha no se sabe nada de él. Eso pasó hace más de 20 años por mi casa.
Ok, Lucy. ¿Qué harían, Nacho, ustedes en este caso, mientras seguimos escuchando relatos? Es su propiedad. El albañil encuentra los centenarios ahí. Él los encontró. Pero es tu propiedad. ¿A quién pertenecen? ¿Se los dejas al albañil? O le dices, no, tú los encontraste, pero es mi terreno, así es que venga esos centenarios. ¿Qué harías? Yo pienso, a ver, vamos a ver. O a la mejor michi micha. Pues sí. Compartes. Pero otra vez volvemos a lo mismo. A ver quién es más ambicioso, Gina.
Volvemos a lo mismo. La ambición. Una vez habiendo centenarios, dinero, lo que me digas que es de esta cuestión, pues dices, ay, no, porque voy a compartir. El albañil huyó con todos los centenarios. Pues sí. Porque también si hubiera sido otra persona, Nacho, dice, oiga, pues yo me los encontré, pero pues deme mi comisión. Oye, ¿qué tal que encuentra 30 centenarios? Se los da el patrón y el patrón los cuenta, uno, dos, tres, 30. Y no le dan nada.
Dice, no, el patrón va a decir, oye, ¿y qué tal que no eran 30, que eran 50? Va a pensar que. Ah, sí es, la ambición es asquerosa, Gina. En ese sentido, ¿no? ¿Verdad? Es bueno ser ambicioso en algunos casos, pero cuando hay así, por ejemplo, un tesoro, pues se mete el diablo y le empieza a decir, no, no eran 30. Mira, Omar ya dice, si los centenarios están en tu terreno, son tuyos porque tú eres el dueño del terreno.
Víctor te paga y dice, pertenecen al dueño del terreno, no hay más, por eso lo estoy pagando para que él lo construya, pero es mi terreno. O sea que ya saben que Omar y Víctor no comparten, porque es su terreno. Pues el albañino te va a decir, Samantha Blur dice, lo mejor sería repartirlo mitad y mitad, porque de lo contrario tienen que entregárselos al estado. Es correcto. También. Es correcto. Y pues ya ahí ya. Ahora sí que ni para Dios ni para el diablo. Mirad, Dumont, yo no le regreso nada.
Al fin y al cabo, el patrón tiene dinero, tiene casa. Ya juímonos. O sea él se pone del lado del albañil. Dice, yo me los encontré, ya tengo dinero, pues eso es mío. Sí, pues está buena la pregunta. Una vez unos que estaban hasta con la manita de chango, o sea la máquina esta, la manita de chango, sacaron un tesoro y vieron lo que era y se pelaron con todo y todo. Inclusivo dejaron la manita de chango, esa manita de chango. Me compro otra. Me compro diez o cien.
Mira, Omar dice, no digan, yo mínimo le doy para un refresco. ¿Quiere refresco? ¿Quieres entregar? Rebevon Twardowsky dice, exactamente, yo no regreso nada. O sea que miren, no nos hemos encontrado el tesoro y ya todos están. Como dijo mi amigo. Mostrando su lado oscuro. Y como decía por ahí doña chilita, por eso se hacen pandas. Por eso se hacen pandas. Vamos al cortellina. Y regresamos. El miedofón. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse.
Aquí en La Mano Peluda. Puede ser feo, pero si eres una persona inteligente, honesto, educado y sincero, vas a continuar siendo feo, porque una cosa no tiene nada que ver con la otra. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Tenemos en la línea a nuestro amigo Iván. ¿Cómo estás? Buenas noches. Muchas gracias por atender mi llamada. Saludos Nacho y Gina. Un gustazo. Para nosotros más, qué bueno que estás aquí. ¿Qué nos quieres platicar?
Pues la verdad, traía ganas de contar hace unos días. Un relato que nada más no me animaba. Ya es por los nerds. Pero bueno, voy a tratar de contarles lo mejor que pueda. Perfecto. Esto sucede más o menos hace como unos ocho años. Yo entré a trabajar en un restaurante acá en Macalenteja. Conocí a una persona. Duramos en el trabajo unos dos o tres meses. Después entró a trabajar una persona que entró como host. Reciba personas para sentarlas en las mesas. Se llamaba Claudia. Esta amiga.
Ya la conocimos por un buen tiempo. Y ya seguía entre pláticas. Llegó a decirnos ella que nos veía muy bien a nosotros dos. Pero que a la larga ella sabía que no íbamos a poder estar juntos. Y se me quedó eso muy grabado. Porque ella creía que no íbamos a poder estar juntos. Porque ella creía que sabía leer la mano. Y su familia también. Pero a ella no le gustaba tanto. Quería estar con su familia, su esposo y sus hijos. Y ya con el tiempo. Ya convivimos más y todo.
Supimos que el esposo era un poco celoso. Y cosas así. Y ya un día de repente. Empieza esto con que un viernes estamos en casa de mi ex suegra. Y estamos ahí cenando. Y se me hizo algo muy raro. De repente no sé algún minuto antes de algo que vi. Empecé a sentirme incómodo. Así rarillo. Como un poco de nervios. No sé por qué. En frente de mí. En el lugar donde yo estaba cenando. En frente de mí está una ventana. Que en el día no se puede ver. En la noche no se puede ver hacia afuera.
No sé si es el mosquitero o el vidrio. Entonces yo de repente en un parpadeo de ojos. Volpí hacia la ventana. Yo cenando. Y de repente vi que en un parpadeo. Vi a una persona como el pelo suelto. La verdad la ropa la vi muy clara. No se puede decir blanca. Pero vi clara la ropa. Pero le vi la cara así como sufrimiento. Pero el cabello así suelto. Entonces yo recuerdo que ella usaba el cabello así suelto. Pero todavía no se me hacía nada raro. Se me hizo raro ver eso. Viendo un parpadeo de ojos.
Entonces ya pasó eso el viernes. Y ya el lunes. Cuando llegamos a trabajar. Ya era mediodía. Y ya empiezan a decir que esta chava no fue a trabajar. Y le empiezan a marcar. Entonces chistes que ya serán como las cuatro de la tarde. Y ya pues ellos como eran muy cercanos a ella. Los manejadores. Marcaron a su casa y todos no contestaron. Entonces alguien de ellos fue. Y cuando llega a la casa. Estaba todo coordonado y había policías y todo. Entonces ya él se acerque y le dice. Disculpa.
Yo soy manejador en el trabajo aquí. Esta persona trabajaba y así. Y pues ya el policía. Logró decirle que. Que pues a ella la habían asesinado. Y pues que estaban todavía averiguando y todo esto. Entonces. Pues ya nosotros nos quedamos. Shock. Porque pues. No sé. Teníamos una relación muy cercana. Y todos saliendo del trabajo. Nos quedamos ahí. Pasamos un ratito en cualquier lugar. Y así. Y pues. Sí nos sacamos de onda todos. Y quedamos pensando. Porque pues. Todo el fin de semana no tuvimos.
Algunos no tuvieron comunicación con ella. Sí. Y este. No pues ya. Ya después. Nos. Nos. Dejaron ir. Así. En. Grupos de a cuatro personas. A ir al velorio. A visitarla. A verla. Perdón. Y este. Y pues ya. Se tocó la oportunidad de ir. Con mi ex novia. Y era como las cuatro de la tarde. Precisamente llegamos a una misa. Que le estaban haciendo. Y. Este. Entrando ahí. Estaban todos los familiares. Yo creo que amigos cercanos. Y así. Cut, de flexi. treated.
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estábamos ahí en la sala, en el velorio, estábamos ahí viendo, pues de repente que empiezan a cantar su mamá y unas tías y empezaron a aplaudir, y empezaron a cantar y algunos empezaron a llorar, pues de repente se empezó a escuchar como dos golpes que pegaron adentro del ataúd y la gente se queda así como que, y algunos gritaron, pero pues imagino de la sorpresa, ¿no?
Sí. Y otros siguieron cantando, dijeron como que, ah pues está escuchando, a lo mejor está a gusto y no, pues que empiezan a cantar más fuerte, muy fuerte y pum, que se va la luz. ¡Gróleos! Y se vuelve a escuchar otro golpe en el ataúd. No, hombre, de verdad, ahorita recordarme, me puse todo caliente los cachetes. Imagínate. Te empezó a como temblar la voz. A ellos, sí, hombre, me imagino estar ahí sentado viéndola, viendo ahí esa escena.
Entonces eso, o sea, eso se me hizo muy raro a mí, el que me pasara a mí el viernes de yo verla así en una ventana donde no puedo mirar hacia afuera, porque es de noche, y el lunes enterarnos que su esposo la mató. ¡Ay, qué! ¡Qué barba! Supuestamente, supuestamente ella quería hablar con él porque ella quería dejar la relación porque él la había sido infiel varias veces así, entonces ella supuestamente le encargó a sus niños, a su mamá, para poder hablar con él el viernes.
Entonces lo que pasó fue que cuando ella quiso hablar con él, tranquilo y todo, él se empezó a exaltar. Que fue como el reporte más o menos. Tenía forcejeo y supuestamente la asicció, la vistió, la tuvo ahí, creo que hasta el domingo y el domingo en la noche la maquilló, la subió para el carro y se fue a, no me acuerdo qué calle, de McAllen y se fue y chocó contra otro carro como para dar a entender como que había muerto en el accidente.
Pero luego luego, o sea, no tardaron mucho en darse cuenta que él había sido el que la había matado. Claro, sí por supuesto, eso no se puede ocultar y luego imagínate después de cuántos días, ¿no? Sí, no, hombre, fue el fin de semana desde el viernes que fuimos a trabajar, creo que la verdad, creo que todavía fue el sábado en la mañana. Se me hizo increíble por verla así, porque no sé, siempre que me acuerdo se me, ahora de cuenta que se me vuelve a presentar la imagen así a la ventana.
Sí. Te la puedo escribir ahorita, ¿cómo está así? ¿Cómo se le veía la, como cuando alguien está sufriendo, como los ojos como caídos así como muy tristes, cuando lloraste un buen tiempo así, pero el pelo suelto y ella era de esas personas que tenían los chinos muy cerraditos, pero el cabello muy, muy grande. Muy largo, sí.
Siempre que veo su fotografía porque, perdón, es que ella me regaló una fotografía y fíjate que a veces que empiezo a acomodar mis cosas y todo, siempre me ha dado como detenerla igual, como no tirarla. Y a veces cuando la veo me la quedo viendo y porque cuando me decía ya las cosas, ya me decía que yo era buena persona, pero que pues habían cosas que pasaban y que uno no puede evitar y cuando me decía esas cosas, sí se me quedaba viendo mucho lo que se me quedaba, se me quedó mucho eso. Claro.
Vaya que impresión y como dices, puedes recordar y ver su imagen y esa va a perdurar en tu mente durante muchísimo tiempo. Sí, sí, sí. Pero fíjate que encuentres un poco de tranquilidad. Créeme que este sujeto va a pagar lo que hizo, o sea, es justicia divina. No es que quieras o no quieras va a pagar lo que hizo.
Tu amiga por otra parte, en este momento está descansando en paz, está tranquila y tú que la quieres tanto que la extrañas, que la pues sientes su pérdida definitivamente, la vas a ver algún día. Algún día te vas a encontrar con ella nuevamente, se van a dar un abrazo de amigos y va a ser algo indescriptible ese encuentro igual que nos va a pasar a todos con esos seres queridos que ya se nos adelantaron.
Afortunadamente esta chica tuvo en ti un buen amigo, un amigo que la extraña y que desde luego al hacer esto público nos estás demostrando que estás honrando su memoria y es algo que es muy loable en personas como tú. Muchísimas gracias. Es un gusto, un placer acordarme de ella, verdad, y otra vez vuelve uno a pensar eso de por qué, gente que no se tiene que ir antes, verdad. Créeme que muchas veces le echan la culpa a Dios, no? Dicen, ¿por qué Dios permite?
Pero en realidad Dios no tiene la culpa del comportamiento de todos nosotros. A este sujeto pues su machismo se le salió de control, se le metió al diablo y actuó y hizo lo que ya tú nos has narrado.
Desde luego que piensa en ella, pero piensa como una persona que está de viaje en un lugar paradisiaco, hermoso, al cual algún día espero que tú llegues de la misma forma que todos nosotros, llegaremos a ese sitio envidiable verdaderamente, un sitio hermoso en donde todo es tranquilidad, de acuerdo a los testimonios que nos han narrado, todo es tranquilidad, todo es paz, algo inigualable.
Así que muchísimas gracias, Iván. Pues mil disculpas por transmitirles mi sensación de recordar todo y platicarles porque no sé si era… No me pude coivir, pero todo así como les estuve contando así me fui acordando de las escenas y su cara cuando… Algo que quería agregar que esta persona, bueno, fue hace ocho años, pero esta persona luego la agarraron y creo que le dieron cadena perpetua. Ah, pues qué bueno.
Se toca a él aprender de otra forma, desafortunadamente pues cometió una locura y esto se paga, así de sencillo. Exacto. Muchísimas gracias por haberte reportado, ya sabes, cuando lo decidas otra vez, aquí estamos, tienes un espacio dedicado a ti que quieres platicar y a todos nuestros amigos cuando lo decidan, pues Nacho, nosotros encantados de poder escucharlos. Así es. Que pases muy buena noche.
Muchas gracias por su atención y muchas gracias por escuchar y por aquí nos vemos pronto, si quieres. Genial, pues sí, me parece perfecto. Hasta luego, que descanses Gina. El Miedo Fond 55-2193-59-20 Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com.
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Simplemente al otro día no me presento. Ya no regreso. Sí, pues, híjole. A ver, en el caso de China y Nacho, ¿cómo están? Les habla Ana desde Río Negro, Argentina. Hola, amoras. Quería compartir con ustedes unas pequeñas historias que para mí fueron muy grandes. Porque significaron mucho. Resulta que en la pandemia yo estaba atravesando una situación bastante difícil, económicamente.
y un día yo estaba caminando por el centro en un lugar en esta ciudad llena de autos, llena de gente y de repente iba pasando por unas esquinas muy transitadas y me llamó la atención que no pasaran autos, que no pasaran personas y hacía un frío en invierno y estábamos con el tema de la pandemia tan preocupados, tan mal y veo frente a mí que viene una chica con la mirada fija y me resultó extraño el rostro y me dice no tenés 100 pesos para que compre pan y yo le dije sí por supuesto
yo también he pasado a veces necesidades y es muy importante tomar y le di los únicos 100 pesos que yo tenía y sin pensárselos y luego ella se fue, di cinco pasos y encontré en el suelo 500 pesos como crees?
y es muchísimo en aquel momento, claro pero veo para todos lados y no había nadie, no pasaban autos entonces los recogí a los 500 pesos agradeciendo el cielo y en ese momento comenzó la gente a aparecer, iban y venían todas las personas como todos los días, los autos y eso es maravilloso nunca más vi a la chica y no puedo decir que desapareció pero por lo menos este y acá nos conocemos todos nunca más la vi y otra vuelta hace poco otra vez estaba atravesando una situación
económica bastante difícil, no tenía plata para la comida y para darles a mis animalitos también de repente estaba buscando los audífonos que se me habían perdido para escuchar cosas con el celular entonces lo estaba buscando y abrí un cajón del escritorio que nunca lo abro porque no es necesario y allí encontré bien acomodaditos 1000 pesos eran todos billetes nuevos imagínate que impresionantes estaban muy bien acomodados y yo jamás jamás guardo el dinero en ese cajón
entonces le pregunté a mi hijo si él cuando estuvo de visita me dejó dinero me dijo que no le pregunté a mis hermanas a todas las personas que habían venido y bueno para mí son pequeños
grandes milagros que nos ayudan muchísimo a vivir y a renovar nuestra esperanza. Así es y fuiste bendecida en momentos en los que no te sobraba al contrario estabas en una racha mala pero había alguien que estaba más necesitado y no te dolió simplemente quisiste apoyar y fuiste bendecida a la quinta potencia pero instantáneo 500 pesos y luego en ese momento en el que pues dices ahora cómo le hago no tengo un peso imagínate nos nacho lo que sintió nuestra amiga al abrir ese cajón y
encontrar mil pesos. Un respiro no? Dices wow de aquí sale gracias Dios bueno yo yo hubiera dicho así yo creo que ella también verdad si dicen que Jehová provee verdad. Manuel de Zapopan nos dice pero también hay que tomar en cuenta que dicen que si el tesoro no es para ti no lo puedes sacar así que quien se lo encuentra es porque el tesoro era para él en este caso el albañil si él lo encontró y lo pudo sacar entonces era para él aquí está la reflexión de Manuel que él dice yo si
comparto. Te acuerdas de una historia que nos platicaron aquí que unos albañiles estaban haciendo una remodelación y tuvieron que excavar y entonces encontraron unas figuras no sé qué cosas se encontraron y se fueron y el dueño pues de la casa dijo bueno qué pasó aquí con estos señores estos trabajadores que ya de repente botaron todo y se fueron y sospechó que se habían encontrado algo como a la semana regresaron los estos trabajadores sabe que es que el otro día que
estábamos escarbando nos encontramos estas figurillas y pues pensamos que estaban muy valiosas y nos las llevamos pero desde que nos las llevamos nos comenzaron a pasar cosas en la casa nos espantaban no podíamos dormir sentía que alguien me ahorcaba y por eso decidimos regresárselas qué tal que tal el precio así es mejor dices no mejor hay quédese con su tesoro y yo vi mi vida tranquila hoy hablando el tema de hoy de esta mujer que era atractiva joven era muy guapa pero ocurría algo
muy extraño cada vez que la chica se acercaba a un bebito nada más de sentirla o verla los pequeñitos se soltaban a llorar y no había forma de tranquilizarlos hasta que ya se alejaba las mamás nos explicaban esta situación todos los niños ni niñas de más de cinco años parecían estar muy cómodos en compañía de la mujer pero los bebitos no lo que no sabían era que esta mujer no era tan buena como aparentaba pues realmente se trataba de una bruja que tenía un pacto con el
mismísimo diablo gracias a este pacto se le habían otorgado algunos poderes entre ellos el de transformarse en una bola de fuego y también el de deshacerse de sus enemigos a través de prácticas de brujería el trato consistía en que se alimentaría de la sangre de los pequeñitos de donde obtendría su poder y también su belleza ahorita vamos a seguir platicando del tema y queremos también escuchar tus relatos claro si para eso estamos dice img 46 creo que le corresponde al dueño del terreno
porque al albañil ya se le está pagando por un trabajo pues sí pero en el trabajo no incluye encontrar tesoros sí pero la bañil pensaría que no me paguen total pues sí dice le pago un poco de es Ramón Cabrales buenas noches Gina y Nacho estoy listo aquí oyendo la mano peluda perfecto mi amigo Rubén Sánchez dice hola saludos a todos desde Campton California ya estamos por aquí muy bien me parece perfecto Ignacio Almancer se apagó mi celular pero se
queda prendido el de mi Barney saludos desde Estados Unidos sur Carolina. Hoy está Mónica Cenicero con nosotros que te extrañamos cuando no vienes pero qué bueno que esta noche también estás aquí presente y Angie también Angela Míriz. Hola a quien tengo en la línea buenas noches. Buenas noches Alejandro, Alejandro Hurtado Servidor. Saludos mi estimado Alejandro desde dónde nos escuchas? De Querétaro Querétaro. Exactamente mi amigo y qué nos quieres platicar.
Mira platicar y continuar hablé ahí el 22 de diciembre. Ajá. Conferente a la carretera de la muerte la carretera del infierno. Ah sí el triángulo ese. 1.160 de la México Querétaro. Sí amigo adelante. Mira ahorita te estoy mandando en el WhatsApp la nota del día de hoy en el periódico y te estoy mandando también este pues la parte técnica de la información. Muy bien. Le llaman en la nota infierno en la cincuenta y siete la carretera del infierno y mira la llamada se me
hace muy importante con el auditorio que ustedes tienen por varias razones. Platicábamos allá en diciembre. Sí. En este tramo el kilómetro 160 a la altura de San Juan del Río. Sí. Atraviesa tres pantiones. Estos tres pantiones para los que no conocen San Juan del Río hay en un triángulo dos pantiones los atraviesa un río que son los dos vértices y la otra punta está hacia lo que es camino ojo de agua el jazmín y es el otro vértice y en medio pasa la carretera cincuenta y
siete el kilómetro 160. Ya pasado de diciembre para acá los accidentes han aumentado de todo.
Algo que se me hace muy muy interesante. Están muriendo gentes calcinadas está habiendo fuego está habiendo quemados está habiendo esa parte es otra nota que está pasando yo decía la otra ocasión pareciera que hay más actividad paranormal ahora que antes también para recapitular que me informé un poco más de lo que les platicaba en diciembre este no solamente está estos tres pantiones en triángulo sino está a un lado del pico del triángulo el cerro de la valla.
Alejandro dame un segundito para hacer una pausa amigo no te vayas. El miedo FON 55 2193 59 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda. Quisiera saber dónde venden errores baratos porque los míos me han salido muy caros. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda.
Estamos platicando de esta carretera la conoces has oído hablar de todo lo que nos está comentando Alejandro si estás ahí amigo perfecto amigo bueno pues a ver continúa perdón por la interrupción.
En el ver de uno de ellos camino hacia ojo de agua el jazmín está un cerro llamado la valla para los que son sanjuanenses la historia cuenta las leyendas cuentan que a ese cerro le llamaban que ahí salía el demonio y entonces los franciscanos desde la época del misionero que vino a evangelizar toda la sierra este queretana hicieron ahí exorcismos colocaron ahí cruces frajuni pero cerra precisamente para controlar que en ese cerro estaba el demonio entonces
justamente está atravesando este kilómetro 160 es también funcionaba la ocasión pasada que lo nuevo si lo moderno lo actual que se puso un santuario de la muerte justamente a unos 10 o 15 kilómetros de ahí pero fíjense lo que quiero ahora es un triángulo de pantiones pero en ese triángulo generamos un círculo tenemos hasta un elemento más sonico un círculo y un triángulo y dentro de ese círculo y ese perímetro o ese diámetro se encuentra el santuario de la muerte
ahora bien lo que exorcizaron ahí en aquel tiempo los franciscanos pues ya hace muchos siglos de eso la cruz se ha caído la han vuelto a ponerla puesto simbólicamente más sin embargo también ya se ha ido a bendecir ese tramo con sacerdote pero no ha bastado la bendición yo lo que quiero poner ahí en el aire imagínense todas estas personas que están muriendo calcinadas que están muriendo en choque están muriendo que no llegaron a su destino que no llegaron con la
familia el grado de angustia con la que mueren y con la que están esas almas y esos espíritus en el kilómetro 160 ya les envía ahí la nota del periódico con foto y también ahí la liga del reporte este donde está más de esto para soportarlo entonces imagínense esto se está acumulando porque vienen siendo más y más y más y está en aumento el grado de espíritus pro carreros por así decirlo que están en esa zona y que cada vez se multiplican entonces quién va y les da la paz quién va y les
del bálsamo quién bailes del consuelo hemos buscado digo porque tratado de buscar espiritualistas espiritualistas armonizadores porque el grupo de taxistas fue el que llevó a un sacerdote a ya bendecir a taxistas de san juan del río también ahorita les mando ahí la nota y la liga de esto pero creemos que se necesita más por supuesto que ir a bendecir y ante algunos espiritualistas o espiritualistas quieren cobrar mucho otros que dicen yo no puedo solo otros que dicen pues eso
es mayor otros que nos han mandado pues vayan a ver a lo mismo a ver si mandan un exorcista un exorcismo entre los que estamos buscando ese fenómeno paranormal de por qué son los accidentes y quedamos muy limitados porque te lo digo abiertamente no encontramos los valientes que digan espiritualistas espiritualistas que les gusta esto que digan vamos a esa zona armonizar vamos a esa zona porque decían que ahí salió el demonio en ese cerro de la valla y los franciscanos
pusieron ahí hicieron exorcismos pusieron ahí cruces que para encerrar al demonio es lo que cuentan las leyendas acá y creo que han pasado siglos y que tal que ya se salió nuestro santuario de la muerte se está generando más actividad paranormal o que está generando también ese factor que eso sí ya es más moderno y más nuevo pero eso nos lleva a la desesperación si digo como dice la nota en los periódicos les mandé uno de hoy varios periódicos sacaron esta nota fue este
accidente carambola infierno en la 57 fueron ocho trailers calcinados imagínate el fuego si si te ríen terrible entonces esto está tomando una dimensión más arriba poner una ermita posiblemente más atrás yo hiciste transito esa carretera voy a la ciudad de méxico procuro hay un parador que se llama el cazador cuando voy a bajar ahí rezo mi salvo 91 casi rezo mi magnífica abro mi biblia me lavo la cara vuelo más cierto que puedo porque le guardo mucho
respeto a esa actividad con eso también quiero terminar yo soy de la idea ajá hay karma y dharma de que no sólo se paga karma por el mal que hace yo soy de la idea que también se paga karma por el bien que pudiendo hacer no lo haces por eso omisión omisión yo sí quiero alzar la mano este cómo poder localizar un armonizador quien le entra quite a una carretera con esto índole este te digo tengo tengo los datos ya van más de 86 muertos hablando de un periodo de un año más los llamados
calcinados es digo en términos de gobierno de población si hay un alarma yo también quiero señalar si la carretera se ha arreglado se está arreglando hay trampas de frenado etcétera que si es capuz de más allá de todo eso sé que si ha habido y hay la intención y se le hacen mejoras a la carretera y van este los topógrafos checan revisan ponen los llamados fantasmas reductores de velocidad de grandes luminosos o sea si hay la intención de a lo mejor es un mal peraltaje
verdad si hay la intención pero eso no ha bastado porque han pasado sexenios y sexenios de estatales de federales de municipales y realmente de equipos de obras de construcción pero esto va en incremento si te entiendo y por eso era la llamada de que no sé si ustedes conozcan a un valiente que diga aunque nos cobre porque insisto hay un grupo de taxistas que está preocupado porque usaban usaban ya no esa parte de autopista para darle la vuelta a san juan entrar por otro lado como pero
ya ahora pues mejor lo evita por el riesgo si si es armonizar que se pudiera hacer algo o darles a paz o darles a tranquilidad a todas estas almas seres espíritus que han quedado ahí en la carretera y insisto y esto va en aumento compartir y alzar la mano ustedes tienen un labor muy buena muy bonita muy importante porque es el único por donde podemos hablar de estos temas si yo voy a capufe y le hablo de esto pues no me va a apelar así es creo que es esa la parte que
les quería compartir muy bien de todo este lamentable que se vive y se sigue viviendo y también la gran duda yo quiero pensar que va en aumento porque cada vez más muertos más muertos muertos inquietan más a los que pasan y esto se está multiplicando piramidalmente o no sé si realmente el santuario de la muerte está jalando más o no sé realmente si la energía que tenemos como personas está vibrando cada vez más bajo que genera más todo esto o un poco de todo
así es muy bien pues mi querido alejandro vamos a checar a ver qué podemos nosotros investigar y como dices tú a ver si sale un valiente que quiera ayudarnos en esa parte me preguntan que qué carretera es es la méxico-querétaro verdad o es la méxico-querétaro kilómetro 160 a la altura de san juan del río perímetro diámetro que se marca aproximadamente 10 15 o 20 kilómetros en circunferencia que siempre da ahí punto exacto de ese perímetro
los accidentes eso es a la altura de la central de autobuses no si toda esa altura exactamente entonces sí ahí está están este todos esos todas esas variables ahora ahora y lo último si me permiten lo último yendo a estos temas imagínense en el tren maya todos los las áreas arqueológicas los cementerios los cenotes los lugares sagrados mayas que está atravesando o sea también la inconsciencia a veces de los ingenieros que construyen de que no les
importa si partiste un panteón no les importa si atravesaste tres pantiones y suma lo allá a chapas que aún no tenemos la historia pero pero que todo están atravesando que energías estás desatando y los vestígios que seguramente han encontrado así es mi amigo pues tenemos que cerrar la emisión te agradecemos muchísimo que nos hayas platicado esto y vamos a ponernos muy atentos el agradecido soy yo un abrazo muchas felicidades dios los bendiga si vienen
a querétaro cuídense mucho en ese kilómetro cuídense mucho muy alertas muy despiertos hay toda la conciencia claro mi amigo ok que pase muy buena noche igualmente muy buenas noches hasta luego nuestro amigo alejandro pues ahí ya quedó muchísimas gracias por haber estado como cada noche aquí todos juntos escuchando relatos de lo sobrenatural que descanses que dios te bendiga soy gina hábiles yo también me despido soy ignacio nacho muñoz
agradecido con dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias que tengas una estupenda noche descansa y como decimos aquí cabo el programa se termina pero la investigación continúa aquí la mano peluda esta fue una producción de grupo formula
