La Mano Peluda Viernes 07 de Abril 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Viernes 07 de Abril 2023

Apr 08, 20231 hr 43 min
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Transcript

Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Quedaran al descubierto aquí. La mano peluda.

vivencias que tú nos quieres compartir, bienvenidos a la Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica. TV. Hola, qué tal, cómo están? Buenas noches, gracias por acompañarnos. En esta transmisión, donde vamos a platicar de lo increíble. Y también. De lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes.

Porque juntos daremos inicio a una de esas noches. Simplemente. De miedo. Queremos tu participación a través de la multilínea. 55 51 66 34 0 5. También tenemos la página triple w punto radio fórmula punto con punto mx y en spotify. Encuéntanos como la mano peluda. Grupo fórmula. Desde luego que tú estás cordialmente invitado a participar con nosotros. A través de nuestro WhatsApp. 55 21 93 59 26. 55 21 93 59 26. Ahí te estamos esperando. Nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto.

Compartir fotografías, videos, memes. Lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República mexicana. Que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Cuatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero. La paz baja, California sur, Hermosillo, Mazatlán, Costa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia. Bienvenidos a esta noche espeluznante. También tenemos tema para que tú participes. La biblioteca central de Saltillo.

Es un edificio que como muchos en nuestro país. Ha cumplido diferentes papeles a lo largo de la historia. Desde cárcel hasta seminario. Y en el mundo de la biblioteca. Y en el mundo de la biblioteca. Sin embargo, a través de los años el lugar se ha convertido en un lugar embrujado. Al cual le huyen los lugareños. Algunos dicen que en su interior se escuchan cosas y que ha habido apariciones de hombres enormes. Que cargan cadenas y que alertan a los demás de su presencia.

Aunque no siempre se les vea. Y en el mundo de la biblioteca. El lugar es un lugar que se ha convertido en un lugar de la biblioteca. Y que tiene cadenas desde el exterior. Por lo que los policías suelen ir acompañados cuando patrullan en esa zona. Este centro literario ubicado en la Alameda. Ignacio Salagosa parece estar custodiada por entidades. De bajo astral energía negativa que se manifiesta. Y ocupa un lugar en el espacio entre este mundo.

Y que es el lugar donde se encuentra la biblioteca. El espacio está dado el recinto es grande. Y se acomoda como una casa de cultura, una biblioteca precisamente. Pero por qué en esos lugares. Hay tantas manifestaciones. Queremos también los relatos y experiencias que tú nos quieres compartir. Ya tenemos aquí en la línea a Carla desde Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera. Bienvenida. Hola, bienvenida. ¿Cómo estáis? Muy bien con mucho calor, pero bien. El calorcito ya se siente.

Qué bueno que estás aquí, Carla, porque además nos quieres platicar un relato. No pasó aquí en Cuernavaca. Esto pasa hace algunos años. Una amiga y yo este nos entró la loquera para irnos a Estados Unidos. No. Y nos contó que nos quedamos ahí. Y el primo mío nos convenció de quedarnos ahí. Nosotros entramos a trabajar a un hotel. En el downtown de Denver. Y pues ahí nos pasaron muchas cosas bien rojas. ¿Cómo que a mí platican? Nosotros trabajamos en el área de housekeeping.

Y pues nos tocaba hacer el aseo de los cuartos, no. Entonces, para empezar, nos tocaba hacer el vampirismo de la licantropía y demás, no. Entonces, siempre me la paso leyendo de esas cosas. Cuando llegamos a Denver, lo bueno a donde estábamos viviendo, lo primero que vi es que la mayoría de las casas tenía en las yardas que le llaman la verbena. La ocupan para

ahuyentarse, supone. Bueno, era lo que tenía entendido que en algunas partes de Europa se espantaba a los vampiros o algo así, no. Y hay una planta llamada matalobos que igual la usan como protección para los lican. Entonces, era como bien raro desde ahí ver que en todos lados tenían como que esas plantas. Y luego ibas ahí como al mercadito y había jabones de verbena. Verbena líquida o cosas así.

Y cuando empezamos a trabajar en el hotel nos tocó atender a una persona y siempre tenía las ventanas cerradas, este, comúnmente no nos dejaba hacer su baño. O sea, se supone que él nunca estaba ahí, pero siempre que íbamos a hacer el cuarto, el baño estaba cerrado y nunca nos dejaban pasar ahí. Cuando este Wested deja, pues el hotel, por así decirlo, me toca a mí ir a dejarlo limpio para el siguiente Wested.

Y cuando entré al baño, lo primero que encontré fueron como dientes, los dientes así totalmente desprendidos como escopidos ahí. La sala donde por supuesto que dormían estaban adentro de la tina tenían como muchas manchas de sangre. Así como si él sudara sangre. Entonces estaba así como bien raro el asunto. Y pues no sé, como que en general Denver es así como bien místico.

Viciamos nosotros cerca de una como pradera, donde había ratitas de la pradera y a mí me gustan mucho esos animalitos, entonces me gustaba ir a caminar por las tardes ahí, ¿no? Ya cuando salíamos del trabajo. Y comúnmente nos dejamos, pero una de esas veces como que sí nos dieron miedo regresar, porque encontramos así como ropa desgarrada y mucho pelo como de perro sobre la misma ropa, ¿no? Entonces estaba así como que bien raro el asunto. Cerca de ese lugar era donde pasaba también el autobús

que tomábamos nosotros para ir a trabajar. Entonces en una ocasión, fin de semana, teníamos que levantarnos de lo normal, porque si no nos alcanzamos a llegar puntuales al hotel. Esa vez recuerdo que eran cinco y media de la mañana y nosotros nos estábamos preparando nuestro desayuno y escuchamos el oído de un loco que se nos hizo súper raro pues porque no es muy común que estén tan cerca a la ciudad, ¿no? Y pues sí nos dieron mucho miedo.

Incluso ese día sí llegamos tarde porque como que esperamos media hora más dijimos, hay que esperar tantito porque ya habíamos visto lo del pelo, ¿no? Y somos muy supersticiosos las dos. Entonces dijimos, hay que esperar un poco y ya ahorita que se vea más o menos que está saliendo el sol ya vamos, ¿no? Entonces ya cuando nos salimos camino a la parada donde teníamos que tomar el autobús. Yo recuerdo mucho mi amiga es muy miedosa, ¿no?

Entonces recuerdo que pasamos por la parada, pero justamente en la parada había como los músculos de las vacas que se ven así al rojo vivo así había como un músculo ahí tirado. ¿Los músculos de qué, amiga? Como el de las vacas o de las reses cuando se ven ya sin la grasita ni la piel o sea el músculo como tal que se ve así como una marmaja así estaba tirado en la parada del autobús. Me acuerdo mucho que le dije a mi amiga no, no veas y la llevo un poco más adelante, ¿no?

Ya nos acercamos ya hasta que nos íbamos a subir al autobús y recuerdo que ella me dijo, eso era un músculo porque sí lo alcancé a veces y dije, no sé, no quiero investigar, mejor vamos. Pero fue muy cercano al lugar donde encontramos lo del piel la piel, el pelo de perro y la ropa desgarrada. Vaya, oye. Y luego esta plantita que es la que comentaste de la verbena que se le conoce como la hierba sagrada y no de esta temporada sino desde la antigüedad. Sí, siempre.

Se le ha utilizado, por ejemplo, en conjuros, hechizos pero también como amuleto protector y entonces después de todo lo que nos contaste pues es algo que te motivó incluso a dejar ese lugar. A mí me gusta mucho, ¿no? Yo incluso a Lola le decía a mi amiga, y era un comentario muy tonto porque ella me decía, no, no digas eso. Yo decía que quería verlo, ¿no? Porque es algo que a mí me gustaría ver pero sé que sí lo veo, tal vez sea la última vez que esté aquí, ¿no?

Y pues no, realmente me gusta mucho de haber regresado dos veces o tres allá y pues sí, la verdad es que me gusta bastante. También, bueno, no sé si me dé tiempo de contar este rápido, igual. Sí, Carla, nada más. Antes vamos a una pausa y regresamos contigo. No te vayas, por favor. El videofón está listo. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar.

Mano penuda. ¿Ha oído hablar del milagro solar que revive a un faraón? Cinco mil turistas han sido testigos de un fenómeno único y decepcional y los que lo han visto dicen que es realmente bello. Se da dos veces al año en el templo del faraón egipcio Ramses II. A las seis de la mañana en punto, los radios del sol penetran en el templo y cubren un color rosado el rostro del faraón.

En estos momentos precisamente se da la impresión de que la escultura, que se encuentra ya desde hace más de tres mil años, vuelve a la vida. Este fenómeno conocido bajo el nombre del milagro solar se produce el veintidós de febrero, día precisamente del nacimiento del faraón, y el veintidós de octubre, día de su coronación. Este fenómeno único dura veinticuatro minutos y luego desaparece para repetirse en el plazo exacto de dos veces al año.

Para que el barco flote, la fuerza tiene que estar en el agua. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. Esta época, el barco еще se ha cal overthrowador por influenced sin lado seOlí de Azteca y Luna. Fría de la drilling 오늘도 conän spine la TV. Sisters, Import experiencia cómo les prayed remove con Brave форм. al estadio de los Rockies, ahí a recoger basura, ya en la tarde después del partido.

Entonces, la jornada terminaba técnicamente como eso de las 11 y media, 12 a veces, ¿no? Y ese día, recuerdo que salimos a las 11 y media. Cerca de ese estadio hay como muchos barcitos, ¿no? Para la gente que quiere, no quiere entrar al partido, quiere verlo desde televisión. Pero ese día que fuimos nosotros, la mayoría de los bares, es como un callejóncito que daba directamente a la entrada donde teníamos que ir nosotros. Todos estaban cerrados. Entonces estaba muy oscuro.

Y yo suelo ser como muy bromista con mi amiga, ¿no? Pero a veces son mis bromas un poco pesadas y tontas. Entonces, ya habíamos pasado lo del pelo y lo del huésped raro del hotel. Y estaba un señor sentado en una de esas bancas, pero a la mitad de la noche, ahí a oscuras, ¿no? Y nosotros teníamos que pasar forzosamente por ese lugar. Entonces, yo agarré a mi amiga de la mano y le dije, pues hay que pasar rápido, ¿no? Pero hice comentario muy tanto así de él.

Y lo hice en español porque dije, pues no va a entender, ¿no? Le dije, así como es, ay, señor, ¿qué hace esta noche? Se lo van a robar, van a salir los vampiros. Y la amiga me dijo, cállate, no seas tonta. Y empezamos a caminar súper rápido. Pero a la hora de entrar al pasillo, yo sentía la vibra bien pesada de cuando te van observando desde lejos. Que te entres la mirada de la persona y se oían los pasos.

Pero cada que volteábamos, porque llevábamos alumbrando con el teléfono, cada que volteábamos, pues no había nadie, ¿no? Entonces, de repente, pues caminamos más rápido porque mi amiga se empezó a asustar mucho. Ella sufre luego de crisis nerviosa cuando ya no tolera el susto. Entonces, empezamos a caminar muy rápido y llegamos a la avenida. Pero en esa avenida, pues siempre tenemos que apachorrar el botoncito y esperar a que nos den el paso para poder pasar, ¿no? Aunque ya sea noche.

Y entonces, pues ya estuvimos esperando ahí. Pero en contra esquina, o sea, del otro lado de la calle, estaban unos chicos que eran como skaters, o sea, con sus patinetas. Estaban ahí. Y entonces empezaron a hablarnos en español, ¿no? Así como de, ay, bonitas y que no sé qué. Pero lo hacían como un broma, ¿no? Contorreando. De repente, como que les cambió el semblante, cambió el paso para que nosotros pudiéramos cruzar.

Y en ese momento en que nosotros cruzamos, ellos se cruzaron para nuestro lado, llegó un olor muy fuerte como a perro mojado. O sea, oía así mucho. Y el semblante de los chicos cambió completamente. Y cuando volteamos, me amiga y yo para ver qué pasaba. El señor que estaba sentado en la banca, iba saliendo del pasillo. Y se iban viendo así súper feo con los otros. Incluso quedaron así para dos un rato, mirándose fichamente.

Y él se me dijo, hay que correr porque yo no sé qué hacer esto, pero huele muy mal. Nos subimos del autobús y ya nos llegamos a la casa encerrada y no quisimos ver a nadie ese día porque sí, como que se sintió mucho la tensión y el nerviosismo de que se iban a pelear entre ellos. Y no se fue como bien raro porque pues en ningún momento nosotros vimos al señor. Y aparte el señor sí estaba súper pálido así y sus ojos se veían como cuando un pene uno derrame en el ojo que se vea así como muy...

Rojo. Así tal cual se le veían los ojos. Ya cuando lo vi yo dije, no vuelvo a hacer este tipo de bromas. Aquí, sabiendo lo que ya vi. Claro. Vaya, fíjate, tienes este gusto por la alicanthropía y te han pasado... Igual al lugar ha indicado. ...situaciones que podrían dar a pensar que pues hay una relación con ese tema. Sí, sí, creo que mi mamá siempre me da la idea de si lo estás pensando lo atrae, ¿no? Ella tiene mucho lo de la ley de atracción.

Entonces, si ya a estas alturas ya como que le he bajado un poquito a eso porque ya he pasado por muchas cosas y no quiero más. Claro. Ahora sí, ¿ya no quieres encontrarte a nada? Ay no, ya valoro mi vida. Ok, Carla, nosotros agradecemos muchísimo que te hayas reportado, hayas recordado esa experiencia y aquí la hayas compartido. Pues muchísimas gracias, Lina, de verdad. Gracias por seguir con este gran, gran programa.

Ya lo escuché porque mi abuelito lo ponía en las noches para que se pudiera dormir. Sí, mira. Una tradición familiar. Así es. Sí, entonces estoy muy contenta de volverlos a haber encontrado porque después de que falleció el señor Juan Ramón, me perdí completamente, no supe si seguían o no. Y un día en el trabajo me apareció que estaba el podcast y ya luego me enteré que seguían y dije ay, qué padre. Eso es.

Sí, fíjate, lo importante es que aquí seguimos juntos y unidos a través de tantos años con estas experiencias que nos apasionan. Sí, muchísimas gracias por escucharnos. Al contrario, que tengas excelente noche. Igualmente, hasta luego. Hasta luego, buenas noches. Y por cierto, ustedes pueden descargar los podcast de este programa en Spotify en la Mano Peluda Grupo Fórmula.

Sí, así nos puedes buscar ahí en Spotify en la Mano Peluda Grupo Fórmula y vas a encontrar todos los programas de esta emisión. Así que te invitamos eso por una parte, por otra. Puedes descargar la aplicación de Grupo Fórmula para que escuches todos los programas en vivo y las emisiones que ahí se van pasando. Entonces también es muy útil. Si es que nos quieres escuchar por la radio, bueno, pues ahí está esa opción de la aplicación.

Y también por último, yo quería comentar a todos nuestros amigos que nos escuchan en Estados Unidos y también aquí en México. ¿Cuál es la ciudad? Así como dijo mi amiga, es que Denver es muy misterioso. ¿Cuál es la ciudad? Yo pensaba, Gina, que era Nueva Orleans. Que ahí es donde estaba todo así como más concentrado. Pero ustedes que viven allá, a ver, platíquenos. Y los que viven en México, ¿cuál es la ciudad de México en donde hay más misterio? Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas?

Hola, Gustavo. Gracias, Gina. Muy buenas noches. ¿Cómo están? Muy bien. Bienvenido, Gustavo. ¿Desde dónde nos escuchas? Ay, es la tercera vez. Estoy súper emocionado de la GAM, de la Ciudad de México. Perfecto. Gustavo, ¿qué nos quieres platicar? Bueno, esto sucedió cuando yo tenía como seis años. En aquel entonces, pues era un niño, como cualquier otro niño. Y recuerdo que en esa ocasión, se fue alguien de la escuela. Mi mamá fue por mí, junto con mi hermana.

Y yo decidí adelantarme porque quería ir al baño. Entonces, estaba adelante, yo iba a la casa. Y cuando llego precisamente al cuarto donde está, donde nosotros nos quedábamos a dormir. Mi mamá, en su charla matrimonial, tenía dos muñecas o muñecos de estos muy conocidos pelones. Que se parecen a un bebé. No es la marca. De esos, de ese tipo de muñecos. Entonces, cuando yo abro la puerta de esa recámara, veo como uno de esos muñecos voltea la cabeza y se me queda viendo.

Y así literalmente empezó a acidar la cabeza. ¿Tú viste cómo iba moviendo poco a poco esta cabeza? No, o sea, entro y lo que hace es, este es un muñeco en el plástico que parece bebé. Y cogió la cabeza así, como cuando voltea a saber algo, pues me estaba viendo a mí. Y cuando me vio, empezó a mover o a girar la cabeza en círculos. Entonces, yo salí despabonido, salí gritando y estaba literalmente afuera de la casa. Esto fue a medio día.

Cuando uno va a la primaria, ¿a qué hora puede llegar Máximo a tu casa a la una de la tarde? Más o menos. O sea, no fue ni siquiera en la noche. Fue una experiencia que a mí me traumó, porque debo de confesar que hasta la fecha yo no puedo ver ese tipo de muñecos porque me aterren. Lo que me solucionó el caso es que nunca me creyeron. Y la única persona que me creyó fue mi mamá. No sé en qué estado me habrá visto. ¿Tú estando tan pequeñito y que no te crean? Pero allí no acaba la historia.

Actualmente yo tengo 34 años y hace como dos años mi sobrino en la misma casa pues igual, pasó y fue a una de las escámaras. Y en esa casa tenían precisamente una muñeca de estas de plástico. Igual, como dice Materiachi. Y dice que también yo como la muñeca se le quedó viendo. Yo sin decirte nada y el niño sin saber nada. Entonces, ya es mucha coincidencia, ¿no? Les quería comparte este relato.

Y sobre todo la experiencia personal en el sentido de que cuando un niño les diga algo por favor créanle. Claro, sí. Estamos de acuerdo. O sea, lejos de que crees con el trauma realmente sí llegan a pasar cosas que uno no se explica. O sea, yo al día de hoy, a mis 34 años, insisto, o sea, todavía me da miedo. No puedo ver ese tipo de juguetes. Oye, ¿y qué pasó con el primer muñeco que nos comentaste? ¿Lo tiraron?

Sí, pues después de eso, ya cuando me encontró mi mamá, me encontró en pánico, me encontró llorando. Le platiqué lo que había pasado. Y pues nosotros somos católicos, entonces lo que hizo mi mamá fue regarla con agua velita y después tiró la muñeca. O sea, yo no supero más. De hecho, tiró los dos muñecos. No. Y Lidia no superó más de esos muñecos. Es linda. Pero sí, fue una experiencia realmente horrible. Y bueno, pues quería compartirlo. Así es y nada.

O sea que desde entonces tú, alejado de todo lo que tenga que ver con muñecas. Sí, no, no, no da igual. O sea, yo veo muñequitos de porcelana o cualquier tipo de animaciones, de ese tipo de juguetes de cualquier material, de verdad que no los puedo ver. Es un terror que me causa y me da miedo. Luis, pues muchas gracias por haberlo platicado, recordado y por dar esta recomendación a todos los amigos. Que tengas excelente noche. de la conversación.

Y bueno, pues nada más por último, agradecer que hayan recibido mi llamada de verdad, lo aprecio mucho, y bueno, pues también agradecer esta gran labor que siguen haciendo, de verdad, es titánica, extraordinaria. Bueno, pues les mando un fuerte abrazo, Gina, Nacho, de verdad. Gracias. Que tengan muy buena noche, saludos a todos, a mis escuchas, seguimos aquí, escuchando más. Hasta luego. Saludos. Vámonos a una pausa y nos vemos en el próximo veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis.

oculto se pone al descubierto aquí en la ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche, o su teléfono. ¿Qué tal? Nosotros somos RSS punto com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba RSS punto com. Ventas arroba RSS punto com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos.

Si no llegó es porque no vino sabiduría en las redes en cincuenta cinco madres y cedes. Two ni una en el influencing por tester por силь vgentle faivom de delincuentes. Y de la ciudad de la ciudad de Cúahuila. La ciudad de Cúahuila es el lugar donde los sobrenaturales hace presente a lo largo de nuestro hermoso país y el estado de Cúahuila no es la excepción. El sector agroalimentario del Estado es lo más importante que es el principal productor de leche de

carne de caprino. Su arquitectura es digna de admirarse y sus edificios públicos destinados al área de aprendizaje son bastos, ahí, en la ciudad de Cúahuila. La ciudad de Cúahuila es el lugar donde los sobrenaturales de la ciudad de Cúahuila se encuentran en su habitación. Pero además tiene en su haber historias que lo convierten en una biblioteca en brujas. Ahora le esos antecedentes históricos que resultan también ser un tanto macabros pues ahorita lo vamos a platicar.

Vamos a comentar aquí con todos ustedes. Bueno, amigas, saludos desde las Vegas, Nevada, excelente noche. Super los relatos. Dios los bendiga siempre Gina y Nacho. Gracias, amiga. También a ti que Dios te bendiga por triplicado, por supuesto también Roberto Martínez y se buenas noches ina y Nacho. Listos para otra noche de relatos.

Gracias, mi estimado Roberto y ante la pregunta que hacíamos hace un momento en el país donde que es más reconocida por sus manifestaciones, por lo misterioso, por la magia. No sé. Maribargas dice Yo creo que salen Massachusetts, Nacho dice porque Nuevo Orleans es conocida por la magia negra, pero salen. Sí, es un misterio. Ok, qué podemos encontrar ahí?

A ver, mi amiga, si me ayudas, si nos platicas un poquito, si es que tienes información, compártela aquí con nosotros, qué para eso nos pintamos, no? Y por supuesto, estamos recibiendo todos los comentarios, mensajes y audios. Hola, Ginita. Hola, Nachito. Bueno, esta historia me la escuché en la televisión acá en Chile de una mujer que se supone que es psíquica. Y ella vivía en el norte de Chile. Y ella tenía un problema de salud y fue a un pequeño hospital de pueblo.

Ahí la atendió una mujer que estaba embarazada. Tenía como ocho meses de embarazo y dice que conversó con ella, le dijo que cómo podía estar atendiendo con esa guatita. Y era la única que estaba ahí en el hospital pequeñito y la atendió, la inyectó, le dijo que la señora, la psíquica le dijo que al otro día ella le iba a pagar lo que correspondía a la vacunación que necesitaba para sentirse bien.

Cuando fue al otro día, la atendió un joven y le dijo y le dijo, vengo a cancelar la vacuna que me pusieron ayer. Cuál vacuna, le dijo el joven. No, me atendió una señorita que estaba embarazada y que se trató muy bien, que era muy buena persona y todo eso. Pero resulta de que el joven le dijo, no, le dijo, anoche no había ninguna enfermera embarazada, solo estaba yo y todavía no he terminado mi turno, solo estaba yo y nadie más.

Y yo nunca la vi entrar a usted, le dijo la señora, la psíquica, yo nunca la vi entrar. Pero cómo dijo ella si me atendió una señorita que está embarazada y toda la cuestión. No, le dijo él, no, aquí no había ninguna mujer embarazada enfermera. Y los dos quedaron. O sea, no entendían nada, no entendían qué había pasado, cómo pasó y todo eso.

Una historia referente al tema, me quedó muy adentrosa esa historia porque como que ella traspasó de un lugar a otro y llegó como un mundo paralelo, decía ella, explicaba ella. Yo pasé un mundo paralelo donde ella estaba ahí y me atendió. Resulta que la enfermera estaba muerta, había muerto con ocho meses de embarazo. Y fue como su último día en aquel hospital pequeñito. Investigando, entre los dos averiguaron eso. Así que esa es mi historia, espero que les guste. La clau, adiós, un besito.

La clau siempre presente. Desde Chile siempre nos está escribiendo, participando según los temas que vayamos proponiendo. Y mira esta mujer, falleció teniendo ocho meses de embarazo y continuó con esta labor que hizo en vida. Y siguiendo una psico huella, no? Hacía lo mismo y lo mismo como ella normalmente lo había hecho años atrás. Continuaba con su rutina, y bueno, pues esto que parece una enfermera fantasma.

En muchos hospitales nos pueden dar testimonio de ese tipo de apariciones, ese tipo de manifestaciones. A ver, tenemos una. Buenas, Gina y Nacho. Yo soy aquí de Zacatecas. Aquí hay muchos banchitos. Yo soy, aparte de eso, yo soy camionero, soy truilero. Más que durante seis años, no más que me retiré hace un año. Porque, por la historia que les voy a contar, por aquí hay muchos banchitos.

Y una vez hubo, tuvimos que llevar un viaje, que era de Chile, antes de llegar a un rancho que se llama Banyón, de aquí del mismo estado. Y por eso ya salí, ya venía topando como a las dos de la mañana por la carretera. Cuando iba manejando tranquilamente, veo que en la parte derecha, la parte derecha de la carretera, se me figuró a una viejita. Y iba caminando sobre la carretera. Y yo me, pues, hasta de ver, ya bajé la velocidad.

No me explicaba que hacía una viejita en medio de la nada y por la carretera. Y dije, no, pues, y luego le seguía llegando, llegando, hasta que casi antes de emparejarla, volteó la viejita y abrió los brazos y me decía que es su hijo. No, hombre, en eso hace de él el camión, pero yo con el susto, volteé hacia atrás y estaba en el camarote. Y yo rezaba y rezaba, no, no se entran las manos porque ni eso me dio chance de rezar nada, porque en ese momento no se me ocurrió nada por la mente.

Y seguí, seguí y sentí como una mano, pues así con una mano, con unas uñas bien largas que me arañaban la parte, la que había en el cuello. Y en eso no vi, no vi y me salí del camino, pero supe controlar el trailer, digo, el camión. Y paré, me paré asustado, corrí hacia el monte, pues desorientado y la viejita iba, iba, pero caminaba en cuatro patas. Al último, pues la asila logré, pasaba, corre, corre y gritaba, gritaba que me voy a matar, te voy a matar.

Y en eso, en eso corrí hacia, no sé cómo di la vuelta y corrí hacia la carretera. Por pura suerte pasó, pasó un, uno que ve, un, un compañero que venía de allá para acá, bueno, no sé de dónde venía, pero venía, venía de acá, no sé qué, por la carretera de Saltillo. Y en eso me auxilió, me auxilió el compañero y dijo, ¿qué, qué sucede? Y dijo, una viejita, le dije, que una viejita, que una viejita. Y los dos fuimos al, al camino, donde, donde dejé el, el camión y ya no había nada.

Nomás vimos a lo lejos, que venía de vuelta la viejita. En eso, en eso me dijo, corre, corre para allá y yo me subí al cañón y, y le dimos, yo le di. Y deje, y deje al otro hasta atrás y, y en eso, hasta que llegué, hasta que llegó un pueblo, ya llegué a donde iba a llegar, pero llegué bien asustado. Eso fue mi experiencia, espero que le guste bien, Nacho, buenas noches. Ah, tengo muchas historias, muchas historias que relatar en todos estos años, claro, que ya me retiré de aquí.

De hecho tengo una historia sobre un tesoro, después de la, y solamente yo sé dónde está, después se los cuento. Gracias. Hola, mi amigo, pues vamos a sacarlo, ¿no? Ya nada más sé dónde. Pero nunca has intentado ir. No, yo creo que no. Nuestros amigos operadores de trailer tienen tantas experiencias. Tantas. Van en tantos trayectos de noche, experiencias que se relacionan muchas veces con personas que fallecieron en la carretera en accidentes.

Y de repente ver a esa mujer ahí su vida, pues que impresione. Te vamos a invitar que más frecuentemente nos comentes algo de lo que te ha sucedido. Claro, vamos a hacer una pausa, Gina. Y regresamos, el miedo phone, un mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Un grupo de veinte jóvenes maniato al guardia de un fanteón y luego profanaron treinta y ocho sepulturas.

Se hacen llamar los góticos. Empezaron a destrozar todas las sepulturas. Arrancaron los floreros, también destruyeron las imágenes religiosas y en una especie, digamos, de ritual satánico enterraron las cruces de los nichos, pero de posición invertida. El único guardia de seguridad del fanteón fue agredido por estos sujetos al percatarse que estaba dando aviso a las autoridades.

Dañaron los sectores cuatro y cinco del Camposanto, quebrando los vidrios de las sepulturas y esparcieron por el suelo figuras simbólicas. También se informó que este sitio es usado habitualmente por jóvenes que van a beber y fumar sustancias no permitidas. Ya se estudia aumentar la dotación de seguridad para que así los difuntos efectivamente descansen en paz. Para la mano peluda, Georgina Avilés. Si no llueve para el último día del mes, ya no llovió este mes. Sabiduría en las redes.

La万 da advantages del no fertility de la бег Noel attention aichen. de la ciudad de la ciudad de México. Y aquí estamos recibiendo sus mensajes en Chile, hay varias ciudades como San Pedro de Adacama, donde las brujas hacen de las suyas o se limpian de energía. Valle del el que es uno de los puntos calientes de la ufología Lota Coronel y curan y la lugares de minería de carbón, donde siempre se ha hablado del diablo y también de la infancia.

Y aquí estamos recibiendo muchos mensajes de los grandes mitos y leyendas un fuerte abrazo desde Chile de Juliet y Rodrigo que nos están escuchando y dice acá en mi país. Estos son algunos de los lugares en los que se pueden encontrar relatos realmente impactantes que tienen que ver con lo paranormal. Y aquí estamos recibiendo muchos mensajes de la ciudad de México. Gracias, amigos, buenas noches. Saludos desde Colombia, como siempre escuchándolos y feliz

por estar aquí. Claro, mi querido César te manda un fuerte abrazo y gracias, amigo Dolores Salazar Lolita. A mí me parece místico y misterioso Sabana, Georgia. No sé si por su historia que fue un punto de vista, pero es que es un momento de la historia que nos ha dado la idea de que aquí en la ciudad de acá en Cozumel también escuchamos la mano peluda. Claro, Antonio. Buenas noches tengan todos ustedes. Mi nombre es Héctor y los saludos de Guaymas Sonora. La historia que quiero contarles.

Pues es una historia que me pasó hace diez años atrás. Yo trabajaba en la policía municipal de aquí de Guaymas. Y me dijeron que había muertos de módulos en las colonias. Entonces me mandaron a mí. No recuerdo exactamente si fue un lunes o martes o miércoles. Pero sí recuerdo que llegué al módulo. Y este y como eso de las más o menos de la historia. Un lamento. Un lamento de mujer. Pero era un lamento largo y desgarrador. Sí. En ese entonces yo pensaba que la llorona era solamente una

leyenda. Una historia más de México, ¿No? Inventada por algún escritor o algo así. Pero no me da la creencia de que la llorona dice ahí mis hijos, ¿No? Cuando grita, pero no. El lamento fue muy largo y desgarrador. Algo así como de que la verdad, nomás de escuchar el el lamento. Pues sí me provocó mucho miedo, ¿No? Se me puso la piel así como de gallina, como decimos, ¿No? Se me enchino y me puso la piel. Y me puso la piel de un muro de repito desgarrador así como de

sufrimiento, ¿No? Y pues le repito, era esas noches, pues escuetas, ¿No? Que que ni un ladrido de perro se escucha, que ni un ruido de carro. Allá a las quinientas pasaba un autobús porque este muro se encontraba en la carretera internacional de la salida sur de la ciudad. Pues muy sola, ¿No? Muy sola y va de madrugada. Por ahí pues nomás transitan puros autobuses y gente que va de paso, ¿No? Entonces, pues me

tocó escucharla. Ahí comprendí y dije yo, la llorona todavía como como inseguro pues de de que era ese lamento pero de que era un lamento de mujer, era un lamento de mujer que pues realmente el llanto de la llorona si existe, ¿No? Si existe, yo lo escuché. Y pues bueno, este se lo comentó algunos compañeros de trabajo ahí, muchos que que no me creyeron, otro que sí

creyeron, ¿No? Pero hubo un comandante al que le platicé y y al preguntarle a algunos compañeros de trabajo que han escuchado algún lamento de mujer o a la llorona, estos le manifestaron que sí, que efectivamente tenía su día, su hora, y su mes en que se escucha el llanto de la llorona, pues lo regular siempre viento la llorona, pues se escucha más en la temporada de frío, ¿No? En los meses de octubre, de de septiembre, octubre, por ahí,

es cuando se escucha. Y pues pues no más de de México, o sea, no no más en en diferentes partes de México la han escuchado. Pues no sé qué se deba, ¿No? Que anda penando esa alma. Pues cuéntanos la historia que mató a sus hijos, ¿No? Que que su esposo lo había engañado, mató a sus hijos, y que entonces, pues pues anda

penando, ¿No? Sí. Y pues bueno, esa es una una me gusta más y que me ha gustado porque usted sabe que los que siempre hemos trabajado de noche, pues nos ha tocado vivir algo paranormal, ¿No? Por ejemplo, los taxistas, los policías, nos ha tocado, pues vivir experiencias que no tienen explicación, ¿No? Claro, sí. Pero bueno, esa fue una una de tantas que me pasó. Muy bien. Muy bien. Y fue bien. Esto esto fue lo que es lo que lo que me sucedió. Y pues bueno aquí da fin a esta historia,

¿No? Aquí da fin este espero que que la hayan disfrutado y pues saludos a todos, Gina y Nacho, saludos de Guayma Sonora, ahí estamos, me encanta mucho el programa, ya llevo, ya llevo un año, ¿No? El señor este hombre que falleció. Juan Ramón. No me acuerdo cómo se pide Sainz, ¿No? Sí. Este pues yo los escuchaba antes. No más que pues dejé un tiempo de escucharlos y hasta ahora. Hasta ahora los los vengo siguiendo otra vez, ya tengo un mes siguiendo los. Eh.

Sancionamos el programa. Nada más que no había tenido tiempo de mandarles historias porque pues como le digo yo trabajo de la familia mexicana y de la familia mexicana. Y por esa razón. Ya les diré. Ya les diré contando más. Claro. Gracias por el espacio. Espero que les haya gustado. Saludos. Que bueno que nos

reencontramos. Y así en el lugar en el que tú vivas comparte que la mano peluda sigue viva es más nunca ha dejado de existir y pues es que la mano peluda sigue viviendo y es que la mano peluda sigue viviendo y es que la mano peluda sigue viviendo. Así es, la mano peluda vive. Dice Moniz, yo creo, a propuesto de este mensaje de nuestro amigo, yo creo que el grito de la llorona, ay, mis hijos, nomás

fue para la película. Y el lamento es el real, o sea, lo que comentó nuestro amigo, esa es mi humilde opinión, dice Moniz, claro que sí, amiga, y así en el lugar de la mano peluda, ahí está el grito de la llorona. Y lo que sí es que dentro de este programa que nos han dicho que es literalmente escucharon hay mis hijos. Sí. O sea, están las dos versiones, pero lo que sí es que en las dos versiones el grito es lastimero de mucho dolor y que te cala hasta los huesos.

Vámonos ahora al Estado de México específicamente a Yocla muy bien, y tú? Pues bien, bien aquí con el gusto de eh, pues de estar en contacto con ustedes y pues también de contar una buena historia perfecto, y de qué se trata?

Si, si, Gine y Nacho si, si tengo una historia muy interesante y bueno, este bueno, esta historia, este eh, bueno, esto esta, eh, bueno, esta historia que que quiero contar, bueno, no no sucedió, pues ya hace muchos años, esto fue en el año de 1991 en ese entonces este, yo vivía con mi, con mi madre en Ciudades Agualcoyos, y bueno este, eh, bueno mi mamá, mi mamá ella era originaria originaria del estado de Puebla y bueno, este, un un tío, si, si, un hermano de ella eh, mi tío Tilio

le llamó para avisarle que que, que, que bueno su papá eh, bueno, mi abuelo eh, don Bulfrano Serrano pues había fallecido y pues nos pidieron, pues si, si si era posible que, que fuéramos allá a, a a Puebla, a la Sierra Norte de Puebla allá por el rumbo de Chignahuapan, eh, para pues si, para asistir allá al funeral, y bueno, si si ya, este, por ahí ya, este pues nos, nos preparamos eh, mi hermano, este mi hermano, mi mi cuñada, mis sobrinos pequeños y bueno, pues si ya, ya

ya sería por ahí de las diez de la noche salimos de Ciudad de Sahuacollo, de este eh, eh, en un, en un Boswagen, eh, eh Sedano de los setenta y cinco bueno, mi hermano iba manejando el el auto, eh, yo iba adelante eh, en la parte atrás iba mi, mi mamá, mi cuñada y mis sobrinos, y si bueno ya, ya mi, eh, mi hermano pues ya tomó, eh, lo que es la calzada Ignacio Saragosa y bueno ya, ya kilómetros adelante bueno, ya, ya, este eh, tomamos lo que es también la, la autopista México Puebla, y bueno

todo el trayecto con normalidad este, allá, allá te voy a interrumpir por la pausa pero no te vayas, por favor no empiezas y de ahí te estoy pedidos El que 600 plötzlich el Sí, sí, Beef B. Le tenemos tu atención es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina, o en su

y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. Cuando el gallo canta en la madrugada, puede que llueva mucho, puede que llueva poco, o puede que no llueva nada. Sabiduría en las redes. Y si no, no te lo pierdas. Y si no, no te lo pierdas. Y si no, no te lo pierdas. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda. Y si no, no te lo pierdas. Y si no, no te lo pierdas.

Y bueno, todo el trayecto con normalidad, llegamos aquí a lo que es la caseta de San Martín de Svalucan. Y bueno, de ahí ya tomamos hacia lo que es el estado de Tlaxcala. Cruzando Tlaxcala, por ahí otro pueblo que se llama Pisaco. Y bueno, ya más adelante llegamos al pueblo de Tlaxco y bueno, pues ahí nos detuvimos en un puesto a tomar café y pan. Y bueno, pues ya, pues no, ya sería por ahí, no sé, las 12 de la noche aproximadamente. Y bueno, pues ya salimos del pueblo de Tlaxco.

Y bueno, pues ya, ya, ya, ya, ya, de ahí pues ya hacia lo que era la comunidad, la puerta, que está como a unos 10 kilómetros antes del pueblo mágico de Chignahuapan. Y bueno, si en ese entonces era una carretera de dos sentidos, un carril de ida, otro de regreso. Y sí, bueno, ya, ya, ya, ya, ya, ya pasando Tlaxco, bueno, pues ya mi mamá, mi cuidadas, mis sobrinos y yo pues ya, pues bueno, ya nos dormimos y sí, ya estábamos cansados.

Y bueno, pues ya, ya, este, pues ya, ya, ya llegamos, llegamos ahí a la comunidad de la puerta. Y bueno, pues ahí ya, este, estuvimos ahí en el, en el funeral y en eso, este, pues estábamos ahí reunidos y mi hermano se acerca a mí y me dice, este, oye, ¿qué crees? Fíjate que estoy, este, desconcertado. Digo, oye, ¿por qué? Dice, dice, ¿qué crees? Porque mira, dice, ya ves que nos detuvimos en Tlaxco y bueno, de ahí pues ya, este, bueno, ustedes se quedaron dormidos.

Y dice, ¿qué crees? Dice, ¿de veras, de veras? No sé, estoy, estoy de veras, este, bien sacado de onda. Dice, lo que pasa es que, este, cuando ya, ya, ya, ya, ya íbamos ahí en la, en la carretera, este, no, de repente estaba un autobús, un autobús foráneo, atrás de, atrás de, atrás de nosotros. Dice, era un autobús sin luces. Este, dice, pero yo no sé, de veras, no, no, no, no entiendo cómo es que ese autobús estaba ahí.

Estaba, de repente salió, de repente estaba allá atrás de nosotros y, y, no sé, como un chofer así, acelerando, así como presionándome, que me hiciera un lado. Dice, pero era imposible, no, no, no, no, no había manera de, de que me hiciera un lado porque no había acotamiento. Y él me dice, no, dice, lo que pasa es que puse la, la, la, la direccional izquierda para que, pues, para enseñar, para que el autobús me rebasara.

Pero no, dice, no me rebasaba, no me rebasaba. Dice, estaba, estaba sin luces. Entonces me dice, él dice, no, dice, fíjate que ya, este, finalmente el autobús, este, el autobús me rebasó. Dice, y al momento que me rebasa, este, veo el autobús, dice, era un autobús viejo, sucio, este, destartalado, dice, no sé, dice, tenía la apariencia como si ese autobús, pues no sé, se hubiera volcado.

Dice, se veía mal ese autobús, dice, dice, mi hermano, dice, era un autobús, este, de la marca SOMEX allá de, no sé, de esos autobús de los años 70s. Dice, y dice, pero mira, dice, lo más sorprendente es que cuando el autobús ya me iba rebasando y se pone, ya, ya el autobús ya se, se pone adelante de mí, en ese momento se desapareció. En ese momento se desapareció el autobús. O sea, era como un autobús fantasma. Exacto, exacto, Gina, sí, sí, un autobús fantasma.

Sí, entonces me dice él que, que sí, sí, como les decía, un autobús viejo, sucio, destartalado, sí, sí, que, dice, no sé, dice, se daba la apariencia de que ese autobús se había volcado. Dice, no sé, se veía mal ese autobús. Y me dice él que lo sorprendente es que cuando ya el autobús se pone adelante, adelante de él, sí, sí, sí, de él, ahí con el bochito, dice, se desapareció. Dice, no entiendo, dice, no entiendo, dice, ¿cómo es que se desapareció?

No, dice, no entiendo en primera que el autobús estaba atrás de nosotros y acelerando con la intención de que nos hicieramos a un lado. Y me rebasa y se, se pone adelante y se desaparece. Dice, no, dice, de veras, no entiendo. Y bueno, pues esa es la historia que quise compartir, Gina y Nacho. Claro, amigo, muchas gracias. Y pues sí, es difícil de comprender este tipo de apariciones. Uno podría pensar, ¿no?

Bueno, los fantasmas de personas, pues podría darse una lógica en cuanto a que el alma está penando, en cuanto a que un ser que en algún momento tuvo vida ahora está en el ámbito espiritual. Pero cuando hablamos de objetos tipo un autobús fantasma, ¿cómo lo explicamos, amigo? Sí, así es, Nacho. Incluso, bueno, este, bueno, es bien sabido, ¿no?

Y sobre todo, pues que muchos amigos a este, aquí en el programa que han relatado, pues sí, avisamientos de autobuses, fantasmas, incluso este, bueno, también este, bueno, yo tengo unas amistades que son de un pueblo que se llama San Pedro, Atlapulco, en el estado de México, aquí por el rumbo de La Marquesa. Me han comentado que también por allá se apareció un autobús, un autobús, este, igualmente de las mismas características.

Me dicen que es un autobús Dina de esos, de esos clásicos, la nova allá de los ochentas. Y sí, me dicen que ese autobús, dicen que por ahí, igual, igual que dicen por ahí de los años setentas, que un autobús, este, un autobús que iba de lo que era la ciudad de México hacia lo que era, este, Chalma.

Dicen que por ahí, más o menos adelante de La Marquesa, que en una barranca, este, cayó, cayó ese autobús, ese autobús que iba lleno de pasajeros y según lo que me platican es que el chofer y todos los pasajeros, pues sí, sí morieron.

Y que a raíz de, pues de, pues de ese accidente que ven, que ven también por allá en ese rumbo, en un autobús, igual, de estar talado, sucio, viejo, este, incluso, este, sí, mis amistades ahí en el pueblo de San Pedro, Atlapulco, un especial mi compadre Reyes, pues que me platicó que, que por ejemplo, que ese autobús, por ejemplo, no sé, que, que un autobús que, que, que viene de lo que es Chalma o Santiago Tenguiztenco, entonces para llegar a ese pueblo de San Pedro,

Atlapulco, tienen que tomar una, una desviación y ellos, ellos se escuchan que ese autobús toma la desviación y ya toda la gente se prepara para, para abordarlo, esperan así varios minutos y no, jamás, no, no, no llega ningún autobús y este, pues sí, sí, sí, ahora sí que sí, como, como comentas de Nacho, sí, sorprendente, que, pues son, es un objeto y cómo es que, cómo es que se, se aparece una cosa así, verdad, Nacho?

Sí, eso es parte de las, los misterios que encierra todo esto del mundo paranormal, porque, explicarlo, se pueden inventar o se pueden decir muchas teorías, lo cierto es de que, si ya de por sí se nos dificulta pensar que los fantasmas se manifiestan, ahora imagínate un autobús fantasma, un autofantasma y varios objetos que en teoría son inanimados, o sea, tienen que operarse a través del movimiento humano para que tengan cierta movilidad, así que mi querido Conrado,

muchísimas gracias amigo, buen relato, como siempre, ya nos tienes acostumbrados. Gracias, gracias, este Nacho, muy amable, muy amable y ustedes, órdenes, si me permite enviar un saludo allá a todos mis amigos, allá en el pueblo de San Pedro de Flapulco, en especial a mi compadre Reyes, toda la familia Juárez y, pues, si usted me lo permite, sigo en contacto con ustedes. De acuerdo, amigo, que estés muy bien, buenas noches y un saludo para ellos.

Claro, decir muchas gracias y un fuerte abrazo para todos.

Hasta luego, mi querido Conrado, siempre nos relata cosas súper interesantes y, desde luego, que aquí nos gusta escucharlo, pues, la verdad es que esto es algo que siempre nos da la sensación de que este es un evento muy interesante, y realmente nos da la sensación de que este es un evento que nos da la sensación de que esta historia tiene que estar bien narrada, con esas historias bien narradas, él es muy detallista, si ustedes se fijan, cuando él nos narra algo, siempre se va a los detalles,

y eso es interesante, porque va justificando la trama de todo lo que nos está platicando. de los dos mil veintiséis diecinueve y nueve. La verdad es que es una experiencia tan increíble tal parece que son eventos que vienen del inframundo y debido a estas manifestaciones hay muchos testimonios en aquel sitio vamos a una pausa regresamos el miedo, form mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve y tres cincuenta y nueve. Y ahora vamos a la pausa.

Noventa y tres cincuenta y nueve. Noventa y tres cincuenta y nueve. Dicen que hay un fantasma en una biblioteca de Australia. Este lugar tiene tecnología de punta, una bóveda, prueba de fuego, espacio para exhibiciones de arte, una arquitectura original, pero lo más misterioso de este lugar es que el lugar de los celulares antes fue un hotel. Por cierto fue destruido por un incendio en mil novecientos noventa y cinco y precisamente en este año fue reabierta al público.

Docenas de personas se inscribieron y caminaron por todo el edificio que ya está completamente restaurado, pero percibieron un fuerte olor de lo que describieron como cerveza fresca. Fue curioso porque este venía de una terminal de una computadora y duró más o menos diez minutos. El lugar de los celulares antes fue destruido por un incendio en mil novecientos noventa y cinco y precisamente en este año fue reabierta al público.

Por cierto el más misterioso es que se abrieron y cerraron las puertas por sí solas durante varios minutos. Se cree que es el espíritu de un huésped del hotel quien se rumora fue un anciano en el mes de julio. Hay dos maneras que el hombre descansa en paz, cuando se muere y cuando la mujer duerme, sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. Y me puse a ver el piso que ya había atrapiado y había unas marcas de zapatos. Pero se ve que eran zapatos de hombre.

Y volví a atrapiar y ya estaba otra vez. Dije qué raro. Y que me regreso otra vez a atrapiar a la sala. A la sala perdonable. Al comedor. Y ahí también ya había marcas. Y bueno, ya seguí atrapiando y me subí para la parte de arriba. Me subí a las recámaras y cuando estaba en las recámaras oí un ruido. Pues bajé y dije qué raro. Pues si no hay nadie, qué se habrá caído. Yo ya había recogido todo. Y yo estaba a un vaso de vídeo roto en la cocina. Hecho pedazos y no había nadie.

Y pues yo ya había recogido todo. ¿Cómo se cayó el vaso? Desconozco. Pero no es la primera vez que me pasa eso en el trabajo. Este ya van varias veces que suceden cosas raras. Dejo las cosas en un lado y aparecen en otro. Este se azotan las puertas. Y es en el día, no es en la noche. Y no es como si seнозan interesas, pero me네, nicht filmed.

Y de 실 su enclosed الح J. threatens, H. y Bruno Díaz, no vas Nacho, hace rato que alguien comentó de un tesoro, dice ay, avísame para ir, dice, no vas Nacho, yo te invité a que fueras conmigo a sacar una olla con monedas de oro. Y te dije que no. Y nunca fuiste, me dejaste plantado. Ay, hijito, bueno. Dice motivo por el cual ya me quedé con las monedas yo. Sí, bueno. De lo que te perdiste Nacho. Pues sí, pues yo me lo perdí. Dijo, disculpa a mí un amigo y vuelve a

invitar. Ibas a ver que ahora sí voy. Dice Daniel Alexander. Dice, las que yo escuché si eran de hecho en una de las dos ocasiones se trataba, se trababa el celular de la nada, se cambiaba la pantalla y yo me quedé sorprendido. Ya se dejó de escuchar y todo normal. O sea, cuando escuchó el sonido de la llorona empezó a manifestarse. Buenas noches. Hola, bienvenido. Ahí vengo escuchando su estación. Excelente. Quiero tecar un relato que me pasó a mí hace unos

tres años. ¿Qué pasó? Eso me pasó ahí en la carretera de... que va hacia Sinaloa, ahí en Villa de Reyes. Pues la gente que anda en la carretera, así como yo, pues sí va a ubicar el punto ahí donde les voy a mencionar lo que me ocurrió. Pues yo soy traidero y andaba en la otra empresa que trabajaba, pues andaba muy movido, andaba en un lado y luego en otro y así andaba. Y esa vez yo iba para Celaya y pues ya iba noche y pues sí, sí andaba cansado, andaba desvelado.

Y como se me diste, pero no había consumido nada de sustancias para el sueño ni nada. Y llego ahí a la estación que se llama La Granjita ahí entrando rumbo a Villa de Reyes, Villa de Reyes a Sinaloa. Me pare en esa gasolinera y me bajé al baño. Y ya me bajé y cuando me subo, o sea, solo me orillé en la carretera. Cuando me subo, cierro la puerta, le pongo un seguro y me arranco. Pero el momento que me arranco,

en un lado mío iba una persona, pues así era una mujer. Pero yo le platico a mi familia y a conocidos que yo no me asusté, solo que volteo y la veo y yo sigo manejando y luego me pregunta para dónde vas y yo así sin miedo, sin nada, les digo, voy para Celaya. Le digo, y tú? Dice, aquí en el tronque de Villa Hidalgo. Ahí me dejas. Y le digo, no, si está bien. Y él me dice,

andas cansado? Le digo, sí, ando bien cansado. Platicando como si yo la trajiera y si normal, o sea, si andaba a ver si la traía iba, pero yo sin miedo, sin nada, porque pues en realidad pues yo siempre ando solo en la carretera, en el camión. Le digo, sí, ando bien cansado. Y me dice, ten mucho cuidado en las curvas que están ahí más adelante. Le comento por la gente que conoce para allá, pues ya saben cómo están esas curvas. Le digo, sí, está bien. Dijo, sí,

porque te puedes accidentar. Me dice, no, le digo, sí, muchas gracias. Y luego me dice, subele la música, subele. Para que no te des sueño. No, ya le subí la música, pero va a ir a subir un poquito para escucharla, verdad? Y lo le digo, y queda haciendo esta noche ahorita. Dijo, no, yo así me la paso. Siempre en la noche aquí ando, pero yo no sé, se me cerró el mundo, no sé, o sea,

no sabía ni qué. Yo con lo que le estaba preguntando si era mi cansancio, o yo ya donde andaba demasiado cansado, pues ya no iba consciente yo de lo que en realidad iba conmigo arriba. Bueno, pues ya llego al electrón que es ese, y la voy a bajar. Le digo, dónde te voy a dejar? Le digo, dónde te voy a dejar? Le digo, aquí, ahí más adelante. Y yo me orillo, y estaba una farola ahí. Me dice, no, no, no, no, dale más para adelante. Ahí me bajas.

Y en ese momento que ya me paro en lo oscuro, abre la puerta y se para en el estribo. Sí. Al momento que se para en el estribo, yo, amigo, me estrecha la mano, me dice que te vaya bien, y me estira la mano y yo también la estiro, la saludo. Le digo, muchas gracias, cuídate mucho. Le digo, sí, gracias. Cierro la puerta, yo me levanto para cerrar la puerta, le pongo seguro y me arranco. Al momento que me arranco, me quedo con la tentación de dolerme la mano.

Y hago como que me la voy a oler, pero en el momento que antes, o sea, casi pegármela. O sea, no me la pegué, pero así le hago sentir un olor muy fuerte, como ácido. O sea, la sufre, pues me imagino que ha de oler igual, así como ácido, así fuerte. Feo. Ah, desagradable. No, hombre, como que en ese rato yo ya reaccioné lo que. Te cayó el veinte. O sea, de como que, o sea, desperté. Y luego. Me vuelo otra vez y no manches que pasó, se me quitó el sueño, se me fue el sueño así.

De repente y lo cansado. Me lo cuesta de la nada. Y empecé con la piel bien chinita. No, pues ahí voy manejando y me venía acordando, me venía acordando desde el momento que platicé con ella. Cuando me arranqué de ahí, de la gasolina donde me paré. Sí. A donde la dejé y dije, pero qué plástico, y que vengo por así, va acordándome total. Pasé las curvas y llegué asilado y ahí en si la en si la otra muy inseguro en las noches. Y yo llegué y me paré, no creo que eran las tres de la mañana.

Y me paré en la entrada principal asilado. Me bajé y me lavé las manos con bastante jabón. Me las traí así. Me las traí así bien y todo. Y pues gracias a Dios, pues no, no me asaltaron, no nada. No pasó nada malo. Porque si seguido pasan los asaltos ahí. Y me subo al camión y me vuelo la mano, pero todavía me olía, pero un olor todavía menos. O sea, ya poquito menos. Más rebajado, más diluido. Cuando tal llegó el destino hacia el haya donde voy a descargar.

Sí, eran como las cinco de la mañana cuando llegué ahí. Digo descargado y por lo que hacía yo era llegado a esta hora y me recostaba y me dormía hasta que abrían el negocio. No, ya de ahí no me puedo dormir y estoy piense, piense qué pasó, qué sería, qué sería. Pues eso fue lo que me pasó. Y mis familiares y así conocidos me dicen, pues fue la muerte que te advirtió. Pues así como ibas de cansado y ya fatigado con sueño y se te advirtió que te podrías matar ahí en cómo se llama este.

En las curvas. En ese tramo de la carretera. Ese es mi mi relato. Fíjate, oye, pero al recordar cuando le estrechaste la mano, la sentiste fría. Los ojos como estaban y si te has de haber quedado muy, muy impresionado. Ese aroma fétil, no Gina? Vámonos a una pausa y regresamos, el miedo FON, mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda.

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La mano peluda. Bueno, no se tengan todos ustedes. Mi nombre es Héctor y los saludos de Guaymas Sonora. La historia que quiero contarles. Pues es una historia que me pasó hace diez años atrás. Yo trabajaba en la policía municipal de aquí de Guaymas. Un día que entre las 11 de la noche me mandaron comisionado a un módulo móvil de policía. Antes ponía módulos en las colonias. Entonces me mandaron a mí.

No recuerdo exactamente si fue en lunes o martes o miércoles, pero sí recuerdo que llegué al módulo. Y como eso de las más o menos de la una veinte de la mañana, me tocó escuchar un lamento. Un lamento de mujer, pero era un lamento largo y desgarrador. En ese entonces yo pensaba que la llorona era solamente una leyenda. Una historia más de México, no? Inventada por algún escritor o algo así. Buenas noches tengan todos ustedes. Aquí nuevamente los saludos de Guaymas Sonora.

La historia que voy a contarles es sobre una mujer que piso una tumba. Espero y la disfruten. A ver, amigo, venga una noche. Unos chicos celebraban una fiesta en un parque y entre risa y alcohol comenzaron a contar historia de terror. En la misma calle había un cementerio y uno de ellos comentó lo mucho que le aterraba pasar por ahí. Aprovechándose del miedo de su amigo, otro de los jóvenes advirtió al resto con la siguiente frase.

No se les ocurra nunca pisar sobre una tumba cuando se ha puesto el sol. Si lo haces, el muerto te agarra y te mete dentro. Mentira, replicó Alejandra. Esas son solo son supersticiones. Si tan valiente te crees, ¿por qué no nos lo demuestras? Te daré diez minutos si te atreves. Apuesto el chico. A mí no me dan miedo las tumbas ni los muertos, respondió ella. Si quieres te lo demuestro ahora mismo. El chico le atendió su navaja y le dijo clava esta navaja en una de las sepulturas.

Le dijo, así sabremos que has estado ahí. Sin dudarlo Alejandra cogió la navaja y se dirigió con paso firme al Camposanto. Bajó la mirada tónita de su amigo y ya estando en el cementerio, pues estaba lleno de sombras. Ya había un silencio sepulcral y sin quererlo el miedo se fue adueñando de la chica. Que con cada paso sentía cientos de ojos que la vigilaban y un aliento helado en la nuca. No hay nada que temer, se repetía Alejandra para tratar de calmarse a sí misma.

Escogió una tumba y piso sobre ella. Después se agachó rápidamente, clavó en el suelo la navaja y se dispuso a marcharse, pero no pudo. Algo la retenía. Lo intentó de nuevo, pero seguía sin poder moverse. Estaba aterrada. Alguien me sujeta, gritó y cayó al suelo. Al ver que no regresaban, los chicos fueron en busca de ella. Encontraron su cuerpo tumbado sobre la sepultura fría y rígida. Y con la cara totalmente desencajada del miedo.

Sin darse cuenta Alejandra, se había enganchado la falda con la navaja al clavarla en el suelo. Era la navaja lo que la retenía y ella había muerto de miedo. Tras sufrir un ataque al corazón. Pues bien, esa es una historia más, en verdad, que... que pues pasó acá en Huayma Sonora en un cementerio de la calle 10, que es un cementerio mejor conocido como el Pantión San Fernando. Pues bien, espero que esta historia les haya gustado.

Y pues ya les estaré enviando más historias sobre cosas... paranormales, ¿no? Anédotas que aquí su servidor pues le ha tocado vivir. Y otras historias más que la gente pues nos ha contado. Gracias, saludos, viene Nacho de Huaymas. Que pase bonita noche, gracias. Buenas noches. La primera parte, si era el audio anterior, pero ya después nos contó lo de la tumba y este reporte desde Huaymas. Ahora sí, de Huaymas nos vamos hasta Coahuila.

Pues en esta biblioteca central hay manifestaciones que han sido conocidas a través del tiempo. Y precisamente por lo mismo es un lugar en el que se han realizado investigaciones. Y pues ya los expertos corroboran la presencia de entes de otra dimensión y de bajo astral. En las ventanas, por ejemplo, se pueden notar huellas que podrían ser de una pequeñita que ahí se aparece.

Y justo una de las anécdotas que cuentan los trabajadores de este lugar es que han visto por todo el interior de la biblioteca a una pequeña. Que incluso deja las manitas plasmadas en los vídeos de los grandes ventanales. Los empleados hacen referencia que ante estos hechos inexplicables no hay vigilante que dure mucho tiempo, sobre todo en el turno nocturno. Rápido dejan el empleo, prefieren buscar otra cosa antes de seguir ahí en ese turno nocturno de la biblioteca central.

Ahí están los guardias que les toca hacer su labor en ese recinto más bien. Sí que la han de pasar muy mal. Igual que hay los vigilantes, Gina, que trabajan aquí en el centro histórico de la Ciudad de México. Y yo recuerdo alguna vez que estuve en altas horas de la noche en el Exconvento de Teresa, le llaman Exteresa. Vaya que se siente una cierta soledad, se siente algo raro, un edificio tan antiguo, Gina. Sí está impregnado de mucho misterio. Lo mismo pasa.

Saludamos a Lety Davis que dice, he oído que marca mucho clau, ella se encuentra en Chile. Y pues les quiero preguntar qué significa estar polo, poloneando. Porque yo veo en programas de Chile que así dicen frecuentemente y no sé cuál es el significado. Seguramente clau se va a reportar y nos va a decir qué es eso de poloneando.

A ver, pues sí que nos saque de la duda a todos, más bien porque nuestros amigos que viven en otros países pues tienen otra jerga coloquial así para hablar y no, yo nunca había escuchado eso de poloneando. Por eso Gina ha dicho que el relato que está contando el compañero traidero, por eso que siempre tiene que poner cualquier objeto en el asiento del ayudante, que vaya ocupado con cualquier cosa para que nadie se suba. Aludo y buena noche.

Sí, eso ya nos lo han comentado, amigos que van manejando sobre todo por cuestiones de trabajo y constantemente andan en las carreteras solos. No hay que poner cualquier cosa en el asiento para no dar pie a que se suba algún fantasma. Así como que ya está ocupado el lugar. Sí, está apartado. Así es. Dice Poseidón, si me pasó eso por tratar de hacer un viaje astral, abrí una puerta y casi lo logro.

Y me dio miedo cuando miré el cuerpo y que se desprendía, se sentía muy feo, como que el cuerpo vibraba a alta velocidad. Hola, buenas noches. Hola. Creo que no me escucha. No, creo que no. OK. Mientras leo otro comentario dice Patricio Ibarria. Ibarra, perdón. Es cierto lo de la llorona Gina y Nacho. A mí me tocó una experiencia de oírla hace unos años. Saludos y bendiciones. Gracias, amigo. Patricio también a ti. Y dice Luz Arellano pololeando. Es pololeando.

¿Qué significa? No dejaste igual, Luz. Aquí Juliet, que ella también se encuentra en Chile, veo que nos está escribiendo. Seguramente nos va a dar el significado de esta palabra. Dicen que todos los días aprendemos algo nuevo. Y aquí ya nos dice Juliet. Significa como novios. Andar no viendo. Dice Ricardo Odette pololeando. Dice quiere decir andar de novios, no viando. Echar el novio decimos aquí en México al pan. Pololeando. ¿Qué tal? Órale.

Y con razón, en nuestra vía Lety, pues, ¿qué significará? Que ya lo he oído muchas veces en programas de Chile, ya hoy aprendimos el significado de esta palabra. Sí, vaya así. Todos los días aprendo algo nuevo. Saludos a José Luis Hernández también dice pololeando. Es andar de novios. Gracias. Saludamos a Celendi Hernández. Y hablando de bibliotecas, aquí ya se están reportando, nos están dejando muchos comentarios. Uno de ellos nos dice, es la primera vez que les escribo.

Porque yo tengo una historia de la biblioteca de la Escuela Militar de Tropas Especialistas de la Fuerza Aérea. Antiguas instalaciones. Cuando estudié allí, todas las noches hacíamos vigilancia. Y una de ellas, a un camarada lo encontré muy asustado. Como cuando fui a revelar, a relevarlo. Le pregunté, ¿qué te pasa? ¿Estás bien? Pero estaba alterado. A lo que él contestó, no manches. Vamos a una pausa. Bueno, eso de la pausa no lo dijo él, pero ahorita continuamos con su relato. El Miedofón.

Mensaje de voz o de texto. Cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda. Y la hacemos realidad. La mano peluda. No es lo mismo estar vivo que serlo. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos entonces con el relato de esta biblioteca. Y ahora, vamos a la parte más difícil. La parte más difícil. Como cuando yo estaba en la biblioteca. Me preguntó, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?

Lo vi alterado. A lo que él contestó, no manches. La verdad, la biblioteca ya ves que está cerrada. Pues se prendieron las luces y se vio una persona. Bueno, una sombra pasar por dentro. Yo me quedé asombrado y me reí. Y sólo le dije. Y yo solo me senté y me puse a estudiar. Al pasar el rato, ahora me asustaron a mí. Porque se escucharon pasos como de los zapatos que tienen los oficiales instructores. Y me levanté y me espanté. Mucho. Pero no había nadie. Alumbré con mi lámpara.

Y la cereza del pastel fue una risa semi sarcástica. Se escuchó dentro de la puerta cerrada de la biblioteca. No soy el único que ha escuchado o visto cosas así. De hecho, esa fue mi historia de algo paranormal. Relacionado con una biblioteca. Espero que les agrade. Y si me olvido decirles que me llamo Khalid. Saludos, Khalid. ¿Y qué tal? A tu compañero no le creíste. Pero cuando ya lo viviste en carne propia. Pues en las bibliotecas también espantan. Sí, vaya que sí.

De repente uno ya tiene años que no va a una biblioteca. Y de repente uno extraña ese olorcito al libro lleno. Se acostumbra uno a que toda la computadora, a Google te resuelve muchas cosas. Pero ahora los chicos y jóvenes. Pues no están tan acostumbrados. Se cruzó también la pandemia. Entonces ya no pudieron asistir. Pero eso de ir por ejemplo acá en México. A la biblioteca de México que está por el metro Valderas. Es una construcción muy antigua. Y ahí también hay historias que contar.

Es una experiencia de apariciones. Ya estar en ese recinto es una experiencia bastante agradable. Bueno, a mí me gustó. Y también tengo entendido que otro edificio histórico. Y que ha trascendido en varias épocas. Bueno, recientes. Lecumberri. También es un tipo biblioteca. Yo tengo muchas ganas de ir a hacer un recorrido por Lecumberri. Sobre todo por la historia que se tiene. Los antecedentes y las vivencias que se platican. Que ocurren ahí actualmente.

Ahora es el archivo general de la nación. Pero anteriormente fue una prisión. Así es. Aquí había un seguidor. Un peludo maníaco que le gustaba. Que trabajaba de hecho en algo de remodelación. Y después desapareció el Arqui. El Calixto. El arquitecto Calixto. Que estaba haciendo una remodelación ahí en Lecumberri. Y nos invitó. Nada más que cuando nos invitó estaba la pandemia super fuerte. Y en aquién iba a querer salir, ¿no? Pero vamos a hacerlo. Me parece muy interesante.

También tú has visitado alguna biblioteca. Estás tan concentrado en buscar algún material. Leyendo algún libro y de repente del estante. Sin motivo se cae uno que otro. ¿Qué haces? ¿Te quedas? O dices bueno, regreso otro día. Ahí se ven con más otro día con más calma, ¿no? La verdad es que esos lugares. Trae mucha paz. No cabe duda que trae mucha paz. Una biblioteca trae mucha paz. Porque no se permite hacer ruido. Pero dentro de todo. También se siente cierto miedo. Estar en las noches.

En una biblioteca. Ahí. A solas. También te estremece. Te estremece por muchas razones. Tú estrellaste en Ceú, ¿no? La biblioteca también del Ceú es grande, ¿no? Sí, también es grande. Ahí me pongo de pie. Ahí te pones. No, dices Ceú y me pongo de pie. Sí, es que no se puede hacer. Pues, no. De la biblioteca también de la ciudad universitaria. Aquí nos están platicando. En febrero del dos mil cinco.

Yo vivía en Apodaca, Nuevo León. Iba a haber seguido a mi novia, Saltillo Coahuila y de regreso ya eran pasadas las doce de la noche antes de entrar a la autopista. Hay un salón de eventos adelantito. Abajo de un poste. De luz estaba una señorita y traía patalón. pesto. Una bebe se stigma cómo va a ser y las labios morados y la 22 brazos Guyalanos, mio linea y sus labios morados los brazos y me decía.

Obvio, podemos de true en sea que un truco para saltas mucho frió y ya qué yo蔡 acá, la calefacción en ví carccel y al voltear por el � v en el looks Alexa, Que le ha descriptive y la de la policía. Y me dijo que se me subió la muerte del corrido del troquero y que tuve suerte porque normalmente se voltean en las curvas que están ahí como un kilómetro donde ella murió.

En ocasiones hemos platicado estas apariciones donde hay un accidente fallece una persona y de repente su espíritu sigue en el tránsito de la vida. Y es que la persona se desvanece y se desvanece porque adelante. Le puede pasar un accidente, pero en otras. Actúan de este de esta manera sí, sí, sí, provocan que la persona también tiene el accidente para que fallezca así como les sucedió a esa persona como una especie de venganza, no como un odio hacia los que se han pasado.

Y en este caso, en este caso se le ha hecho en el relato de hace rato de nuestro amigo el traeró cuando le dijo ten cuidado en esa zona de curvas ahí lo previno yo, pero fíjate que yo pensé que le iba a decir porque fue donde morí yo. Pero entonces hoy en esta emisión tuvimos el ejemplo en dos relatos el anterior que lo que le pasó fue que la persona se sube al automóvil, pero provoca que tengan ese accidente. Así sí, claro. Oye, pues muchos audios que nos comparten nuestros amigos.

Nos encanta escucharlos. Tú también puedes mandar uno una noche llena Nacho. Mi suegra cuenta de una forma muy especial una vivencia que fue en el túnel de la familia y estando ingresada de emergencia en el quirófano, pues ella falleció y relata como iba por el túnel, el famoso túnel que mucha gente ve y veía al final del túnel a su familia que la esperaba con

ansiedad, ¿no? Y ella igual de la misma manera iba muy atentamente al túnel, dice que la detuvo por decirlo su conciencia y y dijo, mis hijos, mis hijos, mis hijos, entonces se voltea y regresan sobre su camino, sobre el túnel, y se ve perfectamente en el quirófano, y se ve como regresa a su cuerpo, y y y sí, regresa a su cuerpo, y pues ya ya la habían ya estaba muerta, pues tenía dos o tres minutos oficialmente de muerta y y regresó, pues es algo pues inexplicable para mí, pero

pues es es el relato, ¿no? Y tengo otro otro relato que no es en un hospital, pero es tiene que ver con esto porque pues no era un mal señor no era totalmente bueno, en fin, era un anciano que tuvo varias varias problemas de salud y por por su condición, pues ya estaba tenía Alzheimer, tenía principio de demencia senil, pero sin embargo era una persona que generalmente estaba bien y y era muy alegre y contaba con la familia, estaba pues mal el señor que llegaban los

soldados y que lo subían en una especie de nave por lo que describía porque pues le preguntaba oiga don Fernando, don Fernando se llamaba, oiga don Fer y ¿cómo es en en esa nave que lo llevan? No, pues es y y por lo que él me decía, pues era algo muy parecido a la a la nave de los cuatro fantásticos,

¿no? Como una especie de autobolador y decía que lo llevaban ahí y pues claro que pues esas cosas son pues no sé, ya ya ya estaba digamos en no tanto como las últimas pero sí muy cerca y la tomábamos como algo no muy serio pero también decía que lo visitaba su cuñada y su hermano pero su hermano no decía nada sino que su cuñada era la que lo venía y se contaba no sé cómo decirlo lo lo acariciaba lo preguntaba le decía que iba a estar bien que que ellos venían para para

digamos para acompañarlo no digamos en el viaje no precisamente diciéndole oye te vas a morir pero venimos a a que te el a que todo sea más

fácil ¿no? Algo así me daba entender y y pues el señor había puesto una cortina junto a su cama como se pone no sé sus sus dos ojos y decía que estaban ahí y yo un día me di cuenta claramente como había alguien detrás de la cortina porque se veía claramente que alguien estaba ahí agachado se ve claramente cuando alguien como que levanta la cortina con con el trasero pues y y vi como la cortina se movió como si esa persona fuera a salir pero nunca vi salir nadie solo sentí

cómo pasó junto a mí porque pues sientes como el airecito ¿no? Cuando alguien pasa junto a la cortina de la puerta del cuarto y salió que que fuerte en verdad yo sé que eso es real pero bueno que tengan muy buena noche y gracias. Y el tiempo se va de volada Nacho. Sí, muchísimas gracias por todo su material. Gracias por estar con nosotros. Mañana tenemos nuevamente una cita. Soy Gina Áviles. Hasta luego Gina, yo

te quiero agradecer. Y a todos los que nos han sido muy agradecidos, estamos agradecidos con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche, descansa, y como decimos aquí, cabot el programa se termina, pero la investigación continúa aquí en abilities de salud. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

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