La Mano Peluda | Viernes 04 de Octubre de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 04 de Octubre de 2024

Oct 05, 20241 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aaaaaah! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y que le darán al descubierto a quién. La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarse. Con este programa, el siempre imitado, jamás igualado, la mano peluda.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar de esos temas de lo insólito. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que te invitamos a participar directamente con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti y por esa razón te voy a compartir también nuestro WhatsApp.

55-2193-5926. Ese es el contacto correcto para que nos mandes un mensaje de voz o de texto. Lo repetiré. 55-2193-5926. 55-2193-5926. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. También saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Guatamomichoacán, Mazatrán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

Es un fenómeno paranormal que sugiere que los espíritus pueden comunicarse con los vivos a través de dispositivos electrónicos como radios, televisores o grabadoras de audio quienes estudian la transcomunicación creen que las entidades del más allá manipulan las ondas electromagnéticas para enviar mensajes o transmitir sonidos, los cuales son captados por estos dispositivos aunque la ciencia se muestra escéptica, señalando que el fenómeno puede ser el resultado

de interferencias o pareidolias auditivas. Muchos afirman haber recibido respuestas claras y personales de seres fallecidos lo que mantiene vivo el debate sobre la posible existencia de una conexión entre ambos planos. Hoy, comunicación con espíritus a través de dispositivos transcomunicación instrumental. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Super interesante ¿no lo crees? ¿Cuántas cosas se dicen al respecto? ¿Pero qué tanto hay de verdad y qué tanto hay de mito?

Bueno, pues vamos a platicar eso y muchas cosas más porque para eso nos pintamos solos. Por supuesto, te estamos esperando a ti que lo más importante es la columna vertebral de esta emisión, tu relato, tu testimonio, esas historias que puedes compartir. ¿Cómo está? Hola, bienvenido, buenas noches. Estaba escuchando un relato de una chica que curaba de ojo y de la de la graduación, que se pusieron más amigas y estaba escuchando el comentario de que dice de su hijo cuando los duendes

y que se lo quitaron. Bueno, les voy a contar un relato. Yo hace muchos años, hace como 28 años, 27 años, aquí en Iztapalapa vivíamos aquí en Iztapalapa, yo con mi esposa y pues mi hijo estaba pequeño,

yo creo que tenía como dos meses por ahí. Entonces, pues dormíamos, pero ella dormía abrazando al niño, ellos que dicen que el calor de la ma, entonces el niño, el chiste es que el niño dormía en medio de los dos y le envolvían a cinco bijas, así como, pues bien tapadito, le ponían como sus cobertores, pero en sí, en sí le envolvían, yo le decía que como taco, ¿no? O sea, le ponían, o sea, le envolvían en un cobertor

y luego ya la acostaba y le ponían encima sus cobijas. Entonces, yo me acuerdo que exactamente a la hora, no sé, pero ya era muy de noche, cuando de repente escuché, empecé a escuchar gritos y yo me desperté todo espantado, y por resulta que era mi esposa que estaba gritando que no estaba el niño, no está mi hijo, mi hijo. Con gris. O sea, así nos paramos y ahora sí que así todos choqueados empezamos a buscar en las cobijas todo.

Claro. Por si no estábamos bien porque pues el niño estaba bebé, entonces no estaba, entonces quién sé cómo se le ocurrió a mi esposa exactamente abajo de la cama a asomarse y el niño estaba exactamente en medio de la cama, pero en el piso y así envuelto y todo y pues no había manera de que él, digo, es un bebé de dos meses, de que se girara o de que... Claro, claro que no. O sea, no había manera. No había manera de nada de eso.

Entonces, pues ya lo que se hizo fue poner que tijeras y listones y un buen de cosas así y unas palmitas, cruces de palmas, ¿cómo le llaman esas que bendicen? Sí, palma bendita le llaman. Todo eso se puso para que pues el niño ya no pasara y ya nunca volvió a pasar.

Y posterior a eso, en otro lugar con unos vecinos, en la noche igual tenían a bebé, eran unos departamentos y nosotros veíamos al niño que lloraba, niña que lloraba y lloraba, pues igual una bebé como de cinco meses yo creo, lloraba y lloraba y toda la noche se la pasó llorando. Nosotros no hicimos caso, ¿no? Pues a estar enferma la bebé, no, no, ni idea.

Al otro día cuando nos despertamos, igual con gritos y todo, ya salimos a ver qué había pasado, la niña había fallecido, que los doctores diagnosticaron que muerte de cuna, no sé a qué se refieran con eso, pero eso es lo que nos contó la señora que le había diagnosticado muerte de cuna, pero decían que la había chupado la bruja, que el niño tenía unos sellitos en sus piezas, en su cabeza, no me acuerdo, y que la habían chupado y que tenía unos sellitos y que según la bruja se la había chupado,

pero pues el doctor le habían diagnosticado muerte de cuna. Bueno, claro, obvio, para la ciencia tiene que haber una explicación lógica, ¿no? Lo que para nosotros fue, bueno, se la chupó la bruja, obviamente la ciencia lo explica como pues una muerte de cuna, como si ha sucedido muchas veces, Gina.

Sí, que es una muerte repentina, inesperada de un bebé que normalmente sucede entre el primer mes, bueno, desde que nace hasta más o menos los cuatro meses y es una situación que pues es súbita, que no se conoce la causa, pero pues bueno, el caso primero que nos contaste cómo si al bebito lo tapó, lo acomodó, lo dejó perfectamente, cómo fue que pasó de la cunita abajo de la cama, no es posible a los dos meses, y además en dado caso que se hubiera caído el bebé hubiera llorado.

Así es, desde luego hubiera llorado y además, a ver amigos, vamos a hacer lo más objetivo que se pueda, ¿no? Vamos a suponer que de alguna manera el bebé rodó y cayó, que ya para pensar en eso, ya se me hace un tanto complicado, porque cuando los bebés están pequeños, yo creo, no sé si tú has tenido la oportunidad de tener un bebito en casa,

qué bárbaro, digo, en su generalidad, ¿no? Los tratas como entre algodones, así te da miedo hasta tocarlo, levantarlo de una manita, o sea, le agarras su cabecita porque son tan débiles, tan frágiles, que se me hace tan complicado. Ahora, ok, vamos a suponer que se cayó, ¿cómo llegó abajo de la cama en la parte central? No, no hay en la orillita, ¿no? Abajo de la cama. Y por lo que dijo acomodado de las cobijas. Así es, ¿cómo llegó? A ver, ayúdenme a regalarnos un punto de vista mientras tanto.

Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo phone, 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Mujeres, mientras llega el indicado, disfruten del equivocado, atentamente, el equivocado. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. La Mano Peluda. de tantos años. Mira. Les abrazo bien fuerte, mucho éxito, más éxito. Más éxito. Gracias. Saludos de Veracruz. Soy Luz. Gracias. Ah, mira, me quería Luz.

Sí, tienes razón. Más vale tarde que nunca. Lo importante es que estemos aquí juntos y ya todos reunidos y rumbo a los 30 años de La Mano Peluda. Ya estamos recibiendo sus opiniones. Aquí tenemos a Mapal Gómez. Amampi dice, claro que no. ¿Para qué buscarle tres pies al gato? Eso fue una bruja que se lo quería llevar a un recién nacido y no puede llegar abajo de la cama de ninguna manera. Fíjate, lo que dice nuestro amigo Revolver, cuando los bebés están chiquitos casi no se mueven. Exacto.

Es correcto. Es más, no las mamás tienen que dejar a los niños así como de costadito por si regresan la leche, no se vayan a ahogar ellos mismos. Dicen que incluso si a un bebito recién nacido lo dejas a la orilla de la cama, no se va a caer porque él no se voltea. O sea, no se mueve. No puede. Acabando de nacer dos veces no lo hace. A ver, amigo, tú que nos estás escuchando, amiga, regálanos tu opinión. Queremos saber qué piensas al respecto.

La pregunta es un tanto pues espontánea que surgió a raíz del comentario de nuestro amigo que nos envió. Y la pregunta sería la siguiente. ¿Tú crees que un bebé pueda bajarse de la cama, un bebé menor de seis meses, pueda bajarse de la cama sin llorar? Y si dices que sí, OK, puedes darnos alguna razón. Y si dices que no, ¿cómo llegó allá abajo? En este caso y en muchos otros, porque no es el único. Ustedes son testigos.

Si ustedes han seguido el programa, seguramente también han escuchado pues varios relatos, nada más que a mí eso es lo que no me deja de sorprender, Gina. Porque sabes qué me imagino? Me imagino lo peor. Una energía densa, pesada, fuerte que provoca en los papás, en los adultos de la habitación, una pesadez que no puedes abrir los ojos como aquellas veces que estás súper desvelado y no aguantas más. Yo pienso que eso es lo que ocurre. Por eso los papás no se dan cuenta.

Y muchas veces los papás ponen inclusiva los bebés en medio de los dos, entre comillas, para protegerlo. Pero cuando ronda, eso se ha contado a través de muchos relatos, esta bruja como que les hace un hechizo, digamos, para que ellos estén profundamente y no se den cuenta. Cuando hay un bebé en casa, pequeñito, pues los papás son los que están pero con el sueño súper ligerito. Y en estos casos no, como que están profundamente dormidos. Así es. Eso es lo que llega a pasar.

Fíjate, dice aquí mi amiga profe, yo puedo recordar, ¿tienes llamada? De una vez la atendemos. A ver, yo puedo recordar que en una ocasión llamé a casa de mi abuela. Ya ven que algunos aparatos tenían para dejar mensaje de voz correcto, ¿sí? Pues escuchó que alguien descolgó el teléfono y luego de un sonido se escuchó, aquí estoy, y una interferencia y colgué. Y luego le marcó mi hermana y sonó como que le colgaron. Y cuando le platicamos a mi abuela, mandó quitar el aparato.

Creo que le dio miedo, como la mamá de mi abuela murió. En esa casa dijo mi mamá que ella usaba esa frase cuando mi abuela se estaba tardando para ir a misa. Aquí seguimos, dice mi querida amiga, muchísimas gracias. ¿Ven nada más? Hablando de la transcomunicación instrumental, ¿no? Pero aquí hay algo bien importante, ¿no? No nada más es que podamos captar un sonido en un aparato, en un dispositivo.

Se menciona que los entes que están entre nosotros y que no los podemos ver desencarnados, por supuesto. Esas almas que están en pena, que a veces quieren dar un mensaje, se valen de cualquier medio que ellos se las ingenian. La verdad es que es difícil saber cómo es que utilizaron un televisor o cómo es que utilizaron una grabadora, como el caso de nuestra amiga, cómo es que utilizaron un teléfono. ¿Por qué razón lo decimos así?

Porque, pues, sabemos que nuestra voz, la voz humana, surge cuando el aire de los pulmones pasa a través de las cuerdas vocales. Entonces, estas vibran y así se generan los sonidos, así se genera esta voz con la que les estoy hablando. Y por esa razón nosotros podemos tener un lenguaje y podemos comunicarnos. Pero, ¿qué pasa cuando hay un ente que ya no tiene cuerdas vocales? ¿Qué es lo que precisamente genera esa vibración?

Entonces, puede ser, solamente lo comento de ese modo, puede ser que estos entes utilicen las vibraciones energéticas para hacer lo mismo. Porque entonces tú te preguntarás, ¿y por qué cuando yo era niño me decían por mi nombre Nacho, Nacho? O decían, Elizabeth o María o cualquiera de nuestros amigos que han oído que a veces les hablan con su nombre. ¿Por qué razón? Entonces, ¿de qué estamos hablando? ¿De qué se trata? O pueden o no pueden comunicarse.

También te invito a que participes con nosotros, que nos des un punto de vista, que nos digas qué piensas al respecto. A ver, vamos a ver. Dice Liz Isneros. OK, es que nos está comentando, creo que viene más arriba. Dice, no para nada, pero yo tengo una historia de mi mamá que le pasó con mi hermano. Amaneció abajo de la cama, envuelto en su cobija y tampoco lloró. ¿Ven nada más? Y entonces, ¿qué pasó mi querida Liz?

Y una vecina dijo que le pusiera unas tijeras abajo de la su almohada porque en la calle había un árbol de pirul y ahí es donde se esconden las brujas, estos árboles de pirul que también merecen un programa. Aparte, se habla mucho de ellos. Sí, sí. Además, aquí también tenemos varias experiencias que se están viendo reflejadas con esto del bebito que estuvo abajo de la cama. Mirza Marquez Vázquez dice, ojalá pueda contar un relato. Sí, claro.

Mándanos tu mensaje al Miedofón, 5521935926 y te marcamos. Sol Romano González. No tienen la fuerza aparte. El golpe de caer es ilógico. Eso fue una bruja y sí existen. Me consta porque yo las he visto. Ahí está. Y luego tantos mitos o tantas leyendas que existen en torno a las brujas que sí es una lengua larga, larga, larga, como si fuera un filamento, un hilo o una especie de alambre que va recorriendo hasta llegar a la habitación justo donde se encuentra el bebé. Eso lo hemos escuchado, ¿no?

Tenemos por aquí un audio. Vamos a poner atención. Venga. Hola, ¿qué tal? Soy el hijo de Alma. Bueno, es que ocupo la cuenta de mi mamá porque, desgraciadamente, mi ser me lo robaron. Bueno, mire, antes que nada, buenas noches allá en cabina. Saludos. A mí, la historia se me ha pasado. Cuando yo era niño, me crié con un señor que es de mi potrero y siempre, yo siempre lo acompañaba para su potrero a traer las bestias que en este caso serían las mulas.

Cuando las íbamos a traer, las veíamos sueltas y estaban sudadas y con el pelo trenzado. Y, este, y según aquella creencia, es que el diablo monta los animales. Y, y ya después, cuando pasaba eso, el, el, mi papá, yo así le digo, llevaba bandas de viento, lo que es común aquí en la comunidad y tardaba en, en no hacer sus travesuras el diablo. Bueno, es mi relato. OK, amigo, esas trenzas, sí.

Además, tenemos aquí mensajes a través de El Miedo Fondo, donde estoy, entonces están platicando también relatos, pero en texto. Este me parece que ya nos vamos a pausa y está un poquito largo, pero lo podemos empezar a ver. Pues si gustas unas cuantas líneas y luego ya le continuamos. No está muy, muy, muy, muy, muy extensión. OK, al principio. Bueno, no te preocupes, Gina. Entonces ahorita lo vemos. Lo principal es que ustedes, amigos, participen en esta emisión.

Como todas las noches, me encantaría escucharte si tú nunca nos has narrado una historia. Yo creo que hoy, hoy es la noche en que te vas a animar. Así que, pues, te estamos esperando. Mientras tanto, nos vamos a ir al siguiente corte para luego ver de qué se trata el texto que comentaba Gina, que parece estar bastante interesante. El miedo Fondo está listo. 55 21 93 59 23. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar correr, gritar y sudar la mano peluda.

Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento. Así es cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos RSS.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba RSS.com ventas arroba RSS.com y sabrás que se siente estar en boca de todos.

Quisiera volver a repetir tantas cosas de mi vida, unas para no haberlas cometido jamás y otras para disfrutarlo una vez más. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Regresamos recibiendo también tus mensajes y aquí tenemos uno, pero también tenemos la llamada. Entonces, qué te parece que primero nos vamos con la llamada? Eso es. Y luego nos vamos. Claro, claro. Así es. Tenemos la llamada. Buenas noches. Hola, buenas noches. Cómo te llamas?

Mixta. Ah, mixta. Mixta. Mixta. Mixta. Mixta. Mixta. Mixta. Ah, mixta, qué bueno que te reportaste porque tienes una experiencia. ¿Desde dónde nos escuchas? De Houston, Texas. Saludos, qué gusto recibiste. ¿Cómo estás? Muy bien. Gracias a Dios. ¿Ustedes? También con gusto de saludarte y de escuchar lo que quieres contar. Muchas gracias. Pues miren, este, el año pasado mi mami falleció por ahí de a mediados de noviembre. Ya va a ser un año que falleció.

Y este, y pues bueno, la distancia pues, pues mata la angustia, ¿no? De todos los paisanos que estamos por acá. Cuando tenemos a los papás allá en México, pues está este, está duro, ¿no? Porque se enferman y, y pues está, está difícil pues ir así de repente. Bueno, mi mamá, Dios nos dio, no sé si la virtud de, pues, de verla por mucho tiempo. Bueno, es que no sé, no sé si decirlo virtud. Bueno, ella se enfermó de Alzheimer y pues su, su decadencia fue así muy. ¿Fue muy qué?

Mirza, es que se cortó un poquito y nos decías que su decadencia fue muy. Sí, fue muy, fue muy larga. Pues o sea, ella, ella enfermó y duró, no sé, cuatro o cinco años, haz de cuenta. Y iba, iba enfermando más y más y más. Esa enfermedad acaba poco a poco. Sí. Entonces, este, pues eso nos ayudó como a, a pensar en que sabíamos el final, ¿sí? Entonces, este, bueno, yo me avisa a mi hermana en octubre, a finales de octubre y yo me voy y estoy por allá con ella dos semanas.

Este, la cosa es que mamá ya estaba muy, el doctor la desahució, dijo ya no hay nada que hacer, llévensela a su casa para que muera en su casa, ¿no? Entonces, pues yo, yo hablé con mi papá y le dije papi, yo no quiero ver morir a mamá. Yo me, yo me voy a regresar. Este, y yo me despedí de mamá y todo bien. O sea, yo le di las gracias y todo bonito.

Ella, obvio, no sé si me, me escuchó, no sé si, no sé si ella logró entender que yo le estaba dando las gracias por todo lo que ella hizo por, por mi, ¿no? Y por mis hermanos y toda la familia. Sí. Total, me vine a Estados Unidos y me despedí de ella todo bonito. Pasaron, pues eso fue finales de octubre, en quince días, dos semanas, tres semanas, mamá murió. El día que, ese día que murió me hablaron y yo ya iba camino a mi trabajo. Este, y pues bueno, ya sabes, lo viene mal, pues duele mucho.

Yo lloré y todo eso, pero me concentré en que pues ya no sufría. Duran camas mucho tiempo y hay cosas que salen cuando tu cuerpo está en una sola posición. Sí, sí. Eso pasó, ¿no? Eso ya, ya me quedé yo a trabajar porque pues Estados Unidos, ¿verdad? Aquí, pues tiene uno que trabajar, sino no come. Entonces, este, pues me quedé a trabajar normal. Te estoy diciendo que pasaron ocho días y estaba yo sentada en mi estación de trabajo. Y me paré porque sonó algo, una alarma en mi máquina.

Y este, y cuando me paré, sentí que me tocaron el hombro. Sí. Entonces, cuando me tocaron el hombro, yo volteo rápido porque pues, pues ahí por ahí por donde yo estaba, pasa gente, ¿no? Y volteo y no era nadie. Entonces, yo estaba en una posición donde tengo, tenía gente alrededor de mí, o sea, estaciones de trabajo alrededor de mí. Y un compañero me vio cuando yo me levanté porque mi máquina estaba por atorarte y pues es peligrosa.

Entonces, me paré, me tocé en el hombro, yo veo la situación de mi máquina, la levanto y este y pues ya no paso a mayores, ¿no? Pasan dos días y yo estaba platicando con este compañero que me estaba viendo porque el alarma suena fuerte. Y este, y me dice, oye, te quiero preguntar, dijo, tú, tú crees en fantasmas. Y yo le dije, pues sí, le dije, pues yo pienso que sí, hay cosas que no vemos, ¿no?

Sí. Sí, no sé, yo nunca he visto a alguien así de frente, pero un fantasma así como de frente, pero he sentido así situaciones raras. Sí. Total, dígame, pues me dice el hombre este que este día, ¿me acuerdas ese día que tu máquina estaba a punto de tronar? Y yo le dije sí. Dijo, es que yo vi a una persona que estaba al lado de ti, pero antes de que te levantaras. Y dije, ah sí, y le dije, ¿y era hombre o mujer? Y dijo, era una señora.

Yo no le quise ni preguntar de nada cómo era, porque yo sé en mi corazón que era mi madre. Ok, se fue a despedir, tú ya lo habías hecho físicamente, pero ella, antes de partir de este plano físico, te quiso dar, pues sí, esta palmarita como sentiste, ¿no? En el hombro. Sí, yo creo que como también hace como que, ay, párate porque algo va a pasar, como una advertencia de ella, o sea, porque yo estaba obviamente en mi tristeza, ¿verdad?

No soy mucho de externar mis sentimientos, no soy mucho de andar llorando por los rincones, no. Siempre he tenido como que esa forma de que no quiero que nadie me vea sufrir. Entonces, yo pienso que ella hace como que, eh, aliviánate, o sea, ponte, ponte abusada, porque aquí te puede pasar un accidente, ¿no? Sí. Entonces, pues así ya, ¿esto? Digo, pasó, yo me quedé, bueno, yo recé y todo, dije, pues gracias mamá, y así, ¿no?

Pero pasó algo muy raro porque ya al cabo de unos cuatro meses, seis meses, yo, yo, yo pensaba en mamá y decía, yo decía en mi mente, mami, ven a verme, porque yo recuerdo mucho cuando joven, le decía, mamá, cuando te mueras ven por mí, porque yo soy la oveja negra de mi familia. Y le decía, ven por mí, porque pues ya es como estoy loca y dije, y pues yo no quiero sufrir, aquí me va a ayudar si tú no vas a estar. Así que cuando te mueras, Juanita, ven por mí.

Y siempre, y mamá me decía, sí, loca, sí voy a ir por ti, porque de veras, vas a hacer mucho desorden y no va a haber gente que te jale la oreja. Dije, no, pues así quedo. Entonces, te digo que al cabo de seis meses yo le decía, en mi mente, dices, mamá, ven a verme. O sea, yo decía, yo quería verla, verdad, porque pues aunque me despedí antes en vida, pues sí me quedó eso de, de, de no haber estado ahí con ella.

Pero después ya no tuviste ninguna presencia, no tuviste ninguna aparición en sueños o algún momento que sintieras que ella aún estaba ahí. Pues para allá voy, Gina. Porque hace cuenta que, hace cuenta que en esos seis meses yo aferraba, era casi todos los días y yo le decía, ven a verme, mamá, no seas gata. Porque si yo hablaba con mamá, hablábamos así, pues como así. Ah, no, no seas gata, ven a verme, quiero soñarte, ven, dime cómo estás, verdad.

Te quiero preguntar cosas y así pensaba yo en la locura. Y empecé a los seis meses la primera vez, no más me pasó dos veces. Pero la primera vez me concentré tanto porque creo en esas cosas de, de, de reencarnación. Sí, de que cosas así creo, he estado leyendo mucho de eso y dije, a fuerza de mi mamá anda por ahí todavía y me puede dar el chance de venir a verme. Y me concentré y estaba en ese proceso del sueño que estás, pero no estás dormida.

Estás como en el punto medio, es un sueño leve, punto medio y uno profundo. Pues en el medio estaba yo. Sí. Y estaba volteando hacia la pared, entre mi cama y la pared hay un espacio. Y ahí estaba yo, estaba yo buscando allá. Cuando empecé a imaginar, o no sé si imaginar, vi en mi mente o en mi sueño la cara de mi mamá. Pero cuando mi mamá estaba buena y sana, así con su cara gordita, bien ¿no? Sí. Y este, y yo la veía y decía, ay mami, mami, ¿debiste a verme? Pero mi mamá sonriendo.

Y de un segundo al otro su cara se empezó a distorsionar, Gina. Y se empezó a ser fea y fea cada vez más. Mi mamá murió calaverita porque la enfermedad la consumió. Sí. Entonces se empezó a hacer una cara muy fea, pero mira, terminó en una cara como de diablo. Y yo me asusté y yo hice todo mi esfuerzo para despertarme. Cuando me desperté tenía mucho miedo. Yo decía, yo empecé a rezar y dije, no, esa no era mi mamá, verdad que no, diosito, no era mi mamá. Ha de ser que por aquí anda un...

Algo. Sí, que te queden dañadas. Una mala onda. Y ya dejé, ¿vale? Pero después, sin decir yo en mi mente que la quería ver, volvió a pasar exactamente lo mismo. Ok, algo que por esta transfiguración y que primero sí era tu mami, a la hora que dijiste que la viste como ella era en sus buenas épocas, pues mucho se dice que una vez que fallecen se pueden presentar en estos sueños de visitación a través de la época en la que ellos más a gusto se sintieron.

Entonces yo primero pensé, ah, pues es que sí era ella. Pero me confunde que luego se vaya transformando y al final ya veas un aspecto bastante terrorífico y entonces esa no sería tu mamá. No, pues no, entonces yo sí, y no le quise platicar a mi papá, le platicé nada más a una de mis hermanas que es bien mística, esas siempre andan yendo con grupos y cosas así. Entonces le hablé y le dije, oye, negra, fíjate que pasó así con mamá. Dije, ¿qué crees que haya sido?

Y dijo, no, es que eso está mal, porque yo también he soñado con mamá, pero siempre termina en pesadilla. Dijo, porque mi hermana es más dura, ella dice, es que a lo mejor está en el purgatorio, y le dije, cállate, esas cosas. No sé si es que es eso lo del purgatorio, esas cosas, no sé.

Pero yo no creo, yo pienso que fue más como que había una mala energía por aquí, y como yo me relajé, como hice unas respiraciones, porque andaba yo aferrada que la quería ver, y hice respiraciones y todo, y pienso que me relajé tanto que se me quiso pegar, ¿sabes? como una mala energía.

No sé, la verdad no sé qué sería, pero sí me dio mucho miedo, y de ahí ya no pienso en eso, y hasta digo, ya no la quiero ver mejor, porque, o sea, ya ella debe de estar trascendiendo, o no sé, naciendo en otra vida, no sé.

Fíjate, mi querida amiga, que ahorita que te escucho hablar, tu narración le va a ayudar a muchos amigos, porque hemos platicado que aquí, y en todos lados siempre hay seres de oscuridad, seres negativos, que buscan el caos, que buscan la decepción, que buscan que tú te sientas mal.

Entonces, cuando ellos notan que tienes esta obsesión, ellos notan que estás tratando de comunicarte con alguien que ya partió, ellos aprovechan la ocasión para meterse entre tú y tu pensamiento, es decir, lo que tú estás proyectando, y por esa razón es que muy probablemente se presenta así, primero viste la apariencia de tu mamá, porque estos seres, te recuerdo que siempre han existido, no es que ahorita haya nacido, sino que siempre han existido, y es más, hay quien se atreve a mencionar,

yo no lo puedo asegurar, pero me gusta la idea de pensar que es verdad, que así como nosotros se supone tenemos un ángel de la guarda que nos acompaña, existen estos demonios, que principalmente su función es ser el acusador, el que va con los chismes, cuando tú dices, no, es que yo me porto bien, si te portaras tan bien, le hubieras dado una limosa a la señora que te la pidió, porque tenía muchísima hambre, llevaba tres días sin comer,

ah, bueno, es que no me fijé, o sea, ellos se fijan en tus defejos, o sea, nada están fijando en qué te pueden afectar, y así tú digas, entre comillas, yo soy una buena persona, ay, cómo vas a ser buena persona, si el otro día regañaste al muchachito que te acomodó los, no sé, que te acomodó las cosas en tu carrito del super, porque puso los jitomates hasta abajo, y lo regañaste muy feo, lo humillaste, o sea, si me entiendes, ¿no? Sí, sí, sí, sí.

Entonces, estos seres, estos seres te conocen a ti, conocen a tu familia, conocen tus pensamientos, Conocen mis miedos. Conocen todo de ti, amiga, saben todo de ti. Y están esperando. Y claro, fíjate, perdón que te intento... No, no, no, a ver. Te hago otra, fíjate que esas dos ocasiones sí, fue un miedo horrible, y yo decía, no puede ser, Dios mío, mi mamá fue una persona muy buena, ella no puede estar sufriendo más allá de, porque ella, su calvario ya no pagó en vida,

¿sí? ¿Sabes cómo? Esa enfermedad es muy fea. Sí, ay, ay. Mi mamá pagó una noche antes de que ella muriera, o bueno, el día, noche, madrugada, antes de que muriera, porque ella murió a las 3 de la mañana, entre 2 y 3 de la mañana. Sí. Ese, esa noche, se me platicó a mi hermano que mi mamá gritaba, gritaba por el dolor, porque se le hicieron unos hoyos en sus caderas, y en su pox, y uno solo por la cama, ¿no? Entonces, yo decía, no, Dios mío, pero pues mami, mami pagó su,

sus deudas en vida, ¿no? Porque yo creo firmemente que uno se no se va sin pagar, ¿verdad? O sea, y si en algún momento mami hizo algo mal, pues aquello pagó esa enfermedad, mi mamá no la merecía, pues todo mundo dice eso, ¿no? No, vea los papás los más buenos del mundo.

Bueno, entonces, esas dos ocasiones sí fue muy horrible, pero yo sé, bueno, empecé a entender, o empecé a leer cosas para entender, y dije, a ver, o sea, mamá va a estar cuando ella quiere, cuando ella quiere venir, va a venir y me lo va a hacer, me lo va a hacer saber con pequeños detalles que solo ella y yo sabemos. Sí. Recuerdo la última vez que mi mamá vino aquí a Estados Unidos a verme, porque ya tengo muchos años acá.

Sí. Me vino a ver y ella estaba enferma, este, y ella, pues, obviamente, en Alzheimer se le olvidó, se dejó un perfume, ella adoraba mucho un perfume, que cada Navidad nos pedía que le regaláramos. Bueno, aquí dejó ese último perfume y ya no volvió a usar perfume. Y ese perfume yo lo, obviamente, he quedado en mi casa, pues yo no le dije a mis hermanos, ¿verdad? Y lo guardé y ahí lo tengo apesorado, no lo uso. Entonces, es muy peculiar el olor.

Y este, aquí en mi casa, cuando ando limpiando, haciendo que ando estresada, que estoy con esas cosas que le pasan uno en la mente, así de repente que dices, oye, porque estoy viviendo esto, que estás regalándolo. Sí. Siento el olor, Nacho, siento el olor y digo, aquí andas, amá. Yo no me digo aquí andas, amá. Cuídame, cuídame, porque está loca. Y empiezo yo, no, amá, es que esta mente mía. Y empiezo yo a platicar con ella, pero siento bonito, no siento miedo.

O sea que yo confirmé, porque eso fue después, el olor fue después de lo de las caras. Entonces digo yo, eso fue algo mal, algo que andaba aquí. Y sabes cómo? Porque yo sin querer a lo mejor invoqué, o yo no sé. Sí. Pero eso no era mi mamá. Sí. Sí, llamaste, tú hiciste un llamado, amiga. Sí. Hiciste un llamado y estos seres se aprovecharon. Y ya que pues sí, obviamente, pues son súbditos del engañador, no? Entonces, amiga, aprovecharon esa situación. Ahora yo te voy a decir algo.

Depende mucho de tus creencias, verdad? Por supuesto, yo te platico, pues parado desde mi fe, mi perspectiva, no? Pero yo creo que sí, tienes la fe suficiente como para pensar que aunque tengas muchos errores, Dios no, no desconoce tus errores. Dios sabe cuáles son tus errores. Tú crees que le vamos a ocultar algo? Y. No, paso. Y entonces él no se ofende. Malo que vivas de ese modo, no? Cometiendo error tras error, injusticia tras injusticia, que seas una mala persona, ya como forma de vida.

Porque todos nos equivocamos, somos humanos, vaya. Entonces, si tú tienes esa creencia y crees que Dios te ha perdonado, que Dios pues permitió que su hijo muriera por tus errores y los míos. Y por esas cosas terribles que se consideran pecado, no? Tú crees que tu mami va a estar vagando aquí entre nosotros o que ya está ya en la presencia del señor? Ay, Nacho, pues mira, qué buena pregunta me ha dado porque yo estoy pasando en este momento por precisamente el cuestión.

Yo me atreví o me atreví, me atrevo, me atrevo para ser sincera. Sí. En la actualidad me atrevo a cuestionar a Dios. Ok. O sea, y horrible, horrible. Yo sé que está mal. No, pues es su forma de ver las cosas, amiga, pero es por el proceso que has estado viviendo. Creo sí, creo sí. Me cuestiono, pero no cuestionó por qué te la llevaste.

No. De hecho, cuando yo estuve las dos semanas que te dije antes de que falleciera, yo me tocó obviamente por ser la que vive fuera, pues ya todos mis hermanos estaban agotados porque cada vez que pasaba el tiempo era más el cuidado que requería. Claro, amiga, amiga, me das un segundito, necesito ir al corte, no te vayas, por favor. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora.

Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55 21 93 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano peduda. Yo soy Eduardo Curso y te invito a que estés pendiente de nuestro podcast para que estés bien informado cuando tú lo decidas. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula abriendo la conversación.

Mira siempre el lado más brillante de la vida y si no existe, entonces frota el oscuro hasta que brille. Sabiduría en las redes. No. Porque tenemos mucho que decir la mano peduda. Continuamos recibiendo tus mensajes, comentarios y también tu relato. Así es que vámonos con Mirza. Así es. Estás ahí amiga. Estamos todavía a. Perfecto. Entonces, si te agradezco. Perdón. Adela. Voy a continuar. Mira si. Decía que bueno, yo cuando llegué a Monterrey le dije que soy de Monterrey.

Sí. Mis hermanos descansen y le dije a mi papa también. Dije descansen aquí voy a estar yo. Ese día que yo llegué a la casa entre luego lo dejo al cuarto de mami y le dije a mami, ya vine aquí voy a estar contigo dos semanas y mi mamá volvió a verme y empezó a llorar. Quiero pensar que ya en ese momento tenía lucidez, pero ya no podía hablar ni nada de eso. Entonces, yo la abrace y todo esto. Al día siguiente Nacho nos la llevamos a internar porque se puso mal.

Estuvo casi las dos semanas, una semana y media de las que yo estuve allá internada y yo me quedé en el hospital y yo le pedí a Dios. Yo rezaba cuando ya la enfermera decía ahora sí, ya vamos a esperar que se duerme todo eso. Entonces yo me quedaba ahí al lado de ella y porque gracias a Dios estuvo un hospital privado y pues muy cómodo ahí todo el rollo.

Entonces, yo le pedí a Dios, llévatela Dios mío, llévatela, no se hace así, o sea, qué pecado está pagando mi madre para sufrir tanto porque le dolía Nacho, le dolía horrible. O sea, eran unos hoyos, hoyo. Me cabía la mano en un ojo. Para que te dé cuenta era una situación fea. Entonces yo le pedí a Dios. Cada noche que estuve en el hospital la agarraba de la mano y me decía al oído porque dicen que el oído es lo que perdura.

Sí. Y yo le decía, mamá, dije, mamá, suéltate, mamá, vete mamita, no te preocupes, tú ya nos criaste, criaste a seis hijos y todos somos buenos, todos tenemos estudios, todos somos trabajadores, todos somos personas de bien, que te preocupa, papá, no lo vamos a dejar. O sea, yo le decía, mamá, vete, mamá, vete, porque yo pensaba que mi mamá estaba cerrada la vida porque algo le preocupaba. Sí. ¿Verdad? Entonces le pedía a ella que se fuera y le decía, Diosito, Diosito, llévatela.

O sea, ¿qué más quieres? Ella tiene años, años sufriendo esa enfermedad. O sea, ya no puede comer, ya no puede beber, ya no puede hacer sus necesidades por sí sola. O sea, ya ve lo soy, yo le decía, Diosito, que necesitas. Y de verdad, perdón por la expresión, no quiero ofender a nadie, pero yo decía, no seas gacho, a Dios, le decía yo, no seas gacho, Diosito. O sea, tú eres mistericordioso, o sea, ¿dónde está tu bondad? Yo le decía, ¿dónde está ese amor que tienes a tus hijos?

Mi mamá era muy católica. Y yo le decía, ¿cómo se dice cuando veneró? ¿Cómo no? ¿Cómo se dice cuando? Así, muy entregada. ¿No era muy de gota? Ajá, ándale, muy de gota. Sí. Yo le decía, Diosito, mamá, tú eres muy de gota. O sea, no es como que mamá era la que se ha quente, olvidaba de Dios, que no se acordaba de Dios. O sea, no, le dije, Diosito, ¿qué onda? O sea, yo le pedí y le pedían, pues no. ¿Verdad, Diosito? Al final, pues pienso yo que te va a llevar cuando es tu hora, ¿verdad? Cuando ya.

Así es. O sea, tú no dices cuando, él dice cuando. Entonces, ahorita, Nato, en cuestión de fe, pues yo sí, yo sí me siento muy alejada de Dios y reniego y digo, ya no me quiero sentir así porque, pues, la misma mamá me enseñó a ser una mujer de fe. Pero después que ella murió, dije yo, esto fue muy injusto, para muy injusto y no estuve de acuerdo. Yo le decía, Dios, no me pareció tu forma, lo siento, pero este no estuvo chido. No creo que sea tan misericordioso como dice y cosas así.

Sí. Y luego me regaño a mí misma. Digo, qué tonta, porque estás haciendo esto. O sea, tú quién eres para decirle a Dios de esto? Y es una contradicción bien horrible en la mente y definitivamente, pues, cada una persona, cada quien que a mí sabe. Es el amor, el amor que sentes por tu mami. Sí, Nato, pero también me contradigo en ese punto porque yo no lloré más que ese día que me avisaron y lloré no porque haya muerto, porque yo no quería verla sufrir, sino porque fíjate cómo es uno de tonto.

Yo lloré porque yo no estaba ahí. Vaya mija. Porque porque yo no iba a estar, Nato. Sí. Para para acompañar a mi papá. Y sabes cómo. Sí, sí, sí. El apoyo. Entonces, si al final es egoísmo, si sabes cómo al final. Sí. El ser humano tiene esto de, o sea, yo quería estar ahí con mi padre, o sea, quería y me dijeron no la vamos a velar y todo esto. No se va a ir directo a la cremación.

Y resulta que la velaron y cuando yo me enteré, me dio más, más tu coraje, como unos sentimientos bien locos en el que decía, pero por qué me engañaron de esta manera? O sea, yo yo me pude haber ido, o sea, no me hubiera regresado del trabajo, me hubiera ido al aeropuerto, me hubiera llegado y hubiera estado con mi madre en su en su velación. Sí. Pero no es que me hayan engañado, sino que al final. Decidía. Al final las cosas se dan. Y ni modo, verdad?

Y es un castigo que yo pienso que Dios a lo mejor me puso porque porque yo sí fui una hija muy alejada, fue una hija de que me encantaba andar de viaje. Ya, ya te entiendo. Y ir a. Sí. Sí, sabes? Nunca tuve mucho tiempo ahí y cuando quise no pude. Amiga, hay una palabra. E que a veces es dura, pero es real. Sentía remordimiento. E ir.

Y la cosa con el remordimiento, mi querida amiga, es que no te deja estar en paz, no te deja aceptar las cosas como son, porque de cualquier manera, mi querida amiga, tu mami, tenlo por seguro o por segura. Que ella se fue a despedir de ti. No, porque ya en esas instancias no hay una separación, una distancia ahora. Fíjate, piensa en las cosas como como son aquí en alguna ocasión.

Escuché hablar a Gina y yo me sumo porque a mí me pasó algo semejante cuando partió su mami que perdón su papá, que ya lo veía tan mal que le pidió a Dios ya llévatelo, ya descansa y comentó aquí que cuando ella era niña, era jovencita, decía no, yo yo si se muere mi mamá o mi papá, pues yo me voy con él. No, yo no aguantaría, no soportaría tanto dolor.

Y a veces esas enfermedades largas, mi querida amiga, nos sirven como para ir asimilando que hoy va a llegar el momento y que de algún modo nos están preparando para que el dolor no sea tan intenso. Porque tú hablas de que le reprochaste a Dios porque tu mamá estaba sufriendo demasiado. Pero no solamente era por ti, sino que también tus hermanos o hermanas cuentan. Entonces a lo mejor contigo ya había quedado resuelta esa parte, pero no sabemos por los demás.

Exactamente y está loco porque está loco porque bien dices, nos dio mucho tiempo mi mamá nos dio mucho tiempo para asimilar que ella te iba a ir. Así es. Mucho año. Así es. Y sin embargo, y sin embargo, macho, todos sufrimos. Al menos yo y una de mis hermanas que hablé con ella, así como que no tuvo por qué más acabar a mi mamá.

O sea, y yo y yo nomás le dije pues no, pero la verdad es que pues estuvo mejor que de repente nos hablaran y les dejeran que hayas hablado con tu mamá en la mañana y que te hablen en la tarde. Ahí está murió mamá. Sí. La tomo. Sí. Pues no está bien loco esta onda, pero no es que es que hay que de repente hay que analizar todas las cosas, todo lo que sucedió. A lo mejor era para darle fuerza a tu papá, no? A lo mejor. Sí, yo creo que sí.

O alguno de tus hermanos o sus nietos era para darles fuerza y que pues no sintieran una separación tan abrupta como aquellas personas que salen a trabajar y ya no regresan y la familia se queda esperando. ¿Verdad? Sí. Esto va a ser horrible. Y por eso digo, el mío papá es bien sano y todos los días le hablan en la mañana y le digo Eugenio, cuídate, le decimos Eugenio, le digo, Quénito, cuídate, no antes de haciéndolo curas, diente y lo otro.

No, no, mi hija, estoy bien, pero mi papá habla ya de la muerte porque él dijo, pues antes de que falleciera mamá, le digo, ¿te va tu mamá? Y yo más tardar en un año me voy. Le dije, no, me lo empiezo, porque ahí sí imagínate, papá no tiene enfermedad, ahí va a pasarme así una muerte inesperada. Entonces yo ya estoy pensando en esto y estoy tratando de entender que es la meta donde todos vamos. Es como hacerme, meterme en mi mente de algún día se tiene que morir papá. Todos vamos a morir.

Pues sí, todos. Así es, amigas. Ojalá y no sea al revés porque pues me asino que como que soy, pues a mí me dolería mucho que mi hijo se fuera antes que yo. No quiero ver a mi papá sufrir. Y se dolo, pero bueno, no está en la chupota. Ahí está. Eso es lo que ha pasado. Muchísimas gracias. Y con respecto a mami y de verdad, pues hay que cuidar a los viejos porque uno nunca sabe. Así es. Y ojalá la gente que está acá en Estados Unidos sean hijos agradecidos y hablen con sus padres.

Sí. Y hay que regresar un poco de todo lo que ellos nos dieron. Así es, mi querida amiga. Pues muchísimas gracias, don C. Mirza. Y pues ojalá que no sea la última vez que charlamos. Claro que no. Agradezco mucho la llamada que Dios los bendiga. Igualmente saludos. Hasta luego, mi querida amiga. Que tengas bonita noche y nos vamos al corte. El miedo foro está listo. 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast.

Todos los secretos. Los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Va a cambiar la vida. RSS punto com almacenamiento distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcasts de manera fácil. Qué ironía de la tecnología. Mientras más nos acerca a las personas lejanas. Más nos aleja de las personas cercanas. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Hola Gina y Nacho.

Buenas noches a todos los peluomaniacos. Hablando de psicofonía. Sí, tuve una experiencia. No fue mía, pero sí algo cercano. Cierto día visitando a mis familiares. A Tehuacán. Fuimos a un baldiario muy bonito. Fuimos a nadar. Y como la casa de mi hermano está prácticamente cerca. Pues decidimos regresarnos caminando. Pero ya había oscurecido. Y entonces pues ya vámonos. Pues ya vámonos. Entonces nos fuimos caminando a orilla de carretera. Y a orilla de carretera pasa un riachuelo.

Antes lo ocupaban como, no sé si se sigue utilizando, como un acueducto para riego de cultivos. Y entonces estaba ahí un árbol de esos secos. La verdad no recuerdo cómo se llaman esos árboles. Y adelante pues van los niños. Van corriendo y uno va atrás. Porque pues prácticamente íbamos alumbrandonos con la poca luz de los autos que pasaban ahí a orilla de carretera. Y pasando el árbol se regresa hacia mi sobrinito y va hasta adelante. Se regresa mi sobrinito y abraza a su mamá.

Mamá, mamá, mamá, me habló, me habló. Y nosotros así, ¿quién, quién, quién te habló? Y ya dijo que un familiar que no sé si ahí falleció, no sé. Pero le llamó a mi sobrinito por su nombre. Le dijo su nombre y le dice, cuídate. Y nosotros así como, ¿qué onda? Vámonos, vámonos. No, mi sobrinito sí nos asustamos ese día. Y pues así como que, ay, nos dio miedo pasar por ahí. Pero no sé, todavía sí nos dio mucho miedo esa, esa pequeña experiencia cercana de psicofonías. OK. Claro.

Y hablando del tema del día de hoy de transcomunicación instrumental de espíritus que se dice pueden manipular las ondas electromagnéticas generadas por estos dispositivos electrónicos.

Se cree que con la finalidad para mandar un mensaje o emitir un sonido, aquí mismo hemos escuchado algunas psicofonías que nos han enviado ustedes, donde si la escuchas con una velocidad más lenta, si lo estudias, sale un mensaje, apenas dos o tres palabras, pero que pueden significar algo muchísimo para la persona donde se pudo capturar. Y este tipo de comunicación suele ocurrir durante grabaciones de audio, donde las voces no se escuchan. En el momento, nadie se da cuenta.

Pero al reproducir la grabación, se captan sonidos o palabras que no estaban presentes en el ambiente. Entonces, ¿serán estas voces las respuestas de entidades que intentan comunicarse con los que estamos en este plano físico? ¿Tú qué crees? ¿Será que del más allá se quieren comunicar al más acá? Pues probablemente. Fíjense, y cualquiera pudiera pensar que la narración que nos comentó nuestra amiga Mirza, tal vez se sale del contexto del tema de hoy.

Pero créanme que no. Vamos, si estás escuchando este programa, es porque debes tener la mente muy abierta y debes, pues, entender y sentir que no todos los casos son iguales. En cierta ocasión, estábamos en cabina. No, estábamos por empezar el programa. Hasta no llegaba la hora y estábamos en la oficina. Y me mandan llamar de recepción. Oiga, señor, le busca a una persona del nombre tal y quiere hablar con usted. Y a ver, vamos a ver de qué se trata.

Le facilitaron el acceso en aquel entonces, ¿no? Y ya la recibimos ahí en la salida y todo. Y entonces ella nos platicó que quería hacerse una regresión o quería someterse a hipnosis o quería hacer una sesión de espiritismo. Y le dije, ahora, ¿por qué tantas cosas? Porque ella quería hablar con su marido, que ya había muerto.

Dice, ya leí el libro de transcomunicación instrumental y ya, bueno, me empezó a decir una serie de cosas que había hecho para tratar de entablar una comunicación con su esposa. Ahorita continuamos con esa historia. Tengo alguien en la línea. Buenas noches. Sí. Hola, ¿con quién tengo el gusto? Me llamo Patricio Gallegos. Soy de Ciudad Mante Tamolipas. Patricio, bienvenido. ¿Y qué nos quieres platicar? Pues, mire, no estoy escuchando el programa.

Más que nada, lo escucho siempre por mi trabajo, por el podcast. No sé qué tema están hablando. Bueno, ahorita estamos hablando de la transcomunicación instrumental, amigo. Pero tú puedes platicarnos de lo que quieras. O sea, nosotros nada sugerimos ese tema para irle dando forma al programa, ¿no? Pero tú puedes comentar lo que sea. Ah, OK. Estoy un poquito nervioso porque, pues, nunca había hablado a ningún programa, ¿verdad? Pero voy a tratar de hacerlo lo mejor posible. Claro que sí, amigo.

Así será porque estás en confianza aquí con puros amigos. Sí. Pues, mire. Aquí tengo poquito viviendo en mi casa relativamente, pues, como cuatro años. Sí. Esa casa, pues, la construí para venirme a vivir con mi esposa y mi hijo, que estaba pequeño en ese entonces. Y, pues, la verdad, yo casi no creía en fantasmas. O sea, sí creo, pero pienso que no lo debemos de llamar como fantasmas. Como que es otra vida.

No sé cómo, porque los fantasmas siento como que tienen, piensan y lo hacen con alevosía, ventaja de espantarnos, como quien dice. Ah, OK. Ya entiendo. Ya entiendo tú lo que quieres platicar. O sea, la diferencia, ¿no? Sí. OK. A ver, continúa. Y ahorita te hacemos algún comentario. Sí. Mi relato es de que cuando estábamos aquí en la noche dormidos, estaba con mi esposa y mi niño. Y, pues, era de cuando andaba, trabajaba mucho y llegaba bien cansado y me dormía profundamente.

Sí. Y sabe que un día mi esposa me dijo oye, te levanté en la noche, pero estabas bien dormido, no me hacías caso. Abajo, en el piso de abajo, se escuchaban unos ruidos, me dice. Me dice, se escuchaba así como que un animal, como cuando ando alfateando, vaya, como cuando, como un cochino cuando le hacen así que como le hacen ellos así, como un olfato así como. Y, pues, así me decía y me dijo varias noches que lo había escuchado.

Sí. Yo le dije, hombre, cómo crees, no, no, no puede ser, como si está todo cerrado y no hay animales afuera, está un pibimus en la ciudad. Sí. Y me tocó un día que ella trabajaba en las noches, trabaja porque es enfermera. Y un día que ella se fue a trabajar, yo me quedé solo con mi niño. Y cuando él estaba pequeño y vaya, yo batallaba bastante para dormirlo porque si lo dormía, no le podía hacer ningún ruido porque si no se me despertaba y para volverlo a dormir batallaba bastante.

Ese día que se va la luz aquí en mi casa y yo estaba aquí arriba en el cuarto y lo dormí, lo dormí y con el calorón se dormió mi niñito, pero se quedó arriba mío dormido. Sí. Dije, no, pues, no me voy a mover. Estaba yo acostado, pero estaba despierto y sin luz. Y qué cree que escucho al animal ese, el que, bueno, el animal, no sé qué sería, no, lo empecé a escuchar abajo así como tal y como lo describía mi esposa.

Lo escuché y lo, pero dije, no, pues, yo quiero ir a ver, pero no puedo ir a ver porque si me despertaba, si me movía, el niño se me iba a despertar y ya para dormirlo iba a batallar bastante y lo escuché y lo escuché. Y después de un rato ya se cayó y ya no volvimos a escuchar ni ella ni yo, pero me consta que me dijo la verdad. Ajá. Sí, claro. Oyeron eso. Ajá. Así son cosas que la verdad no, no como explica uno eso. Pues con lógica es muy, muy complicado, verdad? Es difícil. No, es complicado.

Yo le busco, le doy vueltas y vueltas y no puede ser a menos de que se haya metido un animal que abra la puerta con la llave y se meta. Ajá. No, pues no. Es imposible. Imposible, mi querido amigo. Sí, y fíjese que también me pasó algo bien raro que que desafortunadamente no sé si haya tiempo. Eso es muy corto. Sí, sí, adelante. No te preocupes. Ahí te voy avisando.

Sí, me pasó algo muy raro que que la verdad no, no, no le encuentro explicación porque hace tiempo, hace como un año, dos años, perdón, falleció mi abuelita. Y la verdad me pesó bastante su muerte porque yo la quería mucho. La quiero. Me pesó su muerte y me enojé bastante, bastante, bastante con la vida, verdad? Sí, amigo. Y en el momento ese que falleció y que la estaba modelando, este no sé, yo busco, yo pertenezco a la religión católica.

Sí. Y ese día que murió y me enojé tanto, tanto que maldecí. A Dios y a Jesús y les dije que yo ya no quería en ellos y que nunca iba a creer nada porque pues me habían quitado luego, vaya con dolor y coraje. Lo pensé. Sí, sí. Y llegaban a preguntarme y yo les decía no, ya no existe. Y fíjese que después de un tiempo yo empezaba a soñar muy feo pesadillas. Primero empezaron leves, pesadillas pequeñas de cosas así malas.

Sí. Pero yo todavía no me daba cuenta de que ya estaba siendo un patrón, de que estaban, ya después de un tiempo me di cuenta que era un patrón de que soñaba pesadillas. Cada vez que mi esposa se iba a trabajar yo me quedaba solo a dormir aquí en mi casa,

¿verdad? Sí. Y cuando ellas iban a trabajar era cuando yo soñaba con las pesadillas del demonios, pero feo, feo, me despertaba en la noche temblando de miedo, temblando y no sabía ni qué hacer solo y fíjese que solamente ya cuando ella dormía aquí en casa, yo dormía tan a gusto, ya hasta me daba gusto que ella no fuera a trabajar porque yo podía dormir a gusto, pero cuando ella se iba. Patricio. Donal. Dame un segundito amigo, ahí le paramos tantito, voy al corte y regresamos, no te vayas.

El miedoful está listo, 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. Los seres más peligrosos son los vivos. Sabitud y en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos relatos y experiencias que tú nos quieres compartir, también te estamos invitando para que nos des tu comentario o testimonio o experiencia acerca de esta comunicación con los espíritus a través de algún dispositivo.

Así es, y tenemos en la línea nuestro amigo Patricio, ¿estás ahí? Sí, aquí estoy. Ok amigo, así que fue tanto tu dolor que pues inclusive renegaste de tu fe, empezaste a tener experiencias no muy agradables a la hora de dormir, solamente descansabas cuando estabas acompañado de tu esposa.

Acompañado, si cuando ella se iba, por Dios santo que hasta miedo me daba que ya se iba a ir a trabajar porque soñaba tan, no sé, me levantaba hasta temblando en la noche, pero pues ya solo que hago, ya nada más me aguantaba, esperaba que se me pasara un poco el miedo y ya. Llegó a un tal punto de que ya no podía más y ese día en la noche, como todas las noches soñé feo con demonios que venían ya por mí, demonios ya los veía, ya eran demonios grandes.

Me desperté y dije perdóname Diosito, la regué, hice mal en maldecirte, en creer en Dios, siempre he creído en ti y le pedí perdón, santo remedio, de ahí para acá jamás he volvido a soñar algo malo. Vaya, pues es que también de cierto modo tenías como una especie de remordimiento, no? Sí, sí, claro, pero yo no vivía con la de se me va a parecer algo malo, nada, yo no estaba ni sugestionado, nada.

Le digo que tardé tiempo en darme cuenta que era un patrón de que cuando yo estaba solo es cuando yo soñaba feo, yo no me di cuenta, luego soñaba, pero se me olvidaba, pero después de ya que pasó el tiempo yo ya me di cuenta que sí era un patrón que estaba sucediendo algo. Sí. Wow, amigo, pues sí, qué bueno que te diste cuenta y fíjate que tocaste varios puntos súper interesantes ahorita en tu narración y comenzaste diciendo algo bien interesante sobre los fantasmas, no?

Sí. ¿Qué es lo que comentaba? Yo pienso que yo antes pensaba que no lo haríamos y ya está, ya se acababa, pero me he dado para acá de escuchar relatos, de informarme, de documentarme de que yo pienso que si hay vida después de la muerte, porque si ellos son personas fallecidas, si están apareciendo significa que si hay vida. Ok. Sí, como si como dice mi papá me dice una frase o una oración que me dice mi papá, me dice hay vida después de la muerte.

Es como cuando estamos en el vientre de la mamá, nuestro mundo es el vientre estar adentro. Nosotros no sabemos que vamos a nacer a la vida, nuestro mundo es ese y cuando somos unos unos bebés que estamos adentro de la pancita de la mamá, ese es nuestro mundo y eso es lo que existe para nosotros cuando vamos a nacer a la luz, pues lloramos porque no sabemos qué va a pasar verdad y nacemos a la vida.

Dice mi papá que es igual que estamos ahorita vivos, cuando nos morimos no sabemos, pero va a haber vida, no nos vamos a dar cuenta hasta que nos moramos. Así es. Bueno, se supone, también depende mucho de tu fe, no? ¿Qué es lo que esperas para cuando mueras? Sí, claro, siempre tiene que tener una fe, de alguna esperanza, de agarrarse de algo, tener un algo de fe. Exacto, mi querido amigo. Y fíjate que comentabas algo sobre que si los fantasmas tenían movimientos inteligentes o algo así, no?

Claro, porque no es cuestión de que yo fui un fantasma y ya lo vi, ya andas solo, no? A veces son con alevosía y ventaja que te quieren espantar o saben que tú los volteas a ver y se desaparecen o se quitan. Tienen vida, o sea, son pensantes.

Ok, bueno mira, lo que pasa es que hay ahí, se dividen las opiniones porque hay algunas personas, algunos escritores que consideran a los fantasmas así justo como tú lo mencionas y otras personas consideran a los fantasmas como una especie de huella psíquica. Es decir, en alguna ocasión fueron personas que emanaron esa energía, existieron, luego murieron en equis lugar, no? Y una cosa muy distinta son las almas.

Algunos le llaman almas, otros lo mencionan como espíritus, aunque yo considero que es diferente y que están atados a la tierra, o sea que no se han podido ir.

Y ahí es donde está la diferencia porque aquí se supone que son hombres o mujeres ya difuntos, pero que aún tienen sentimientos, aunque a veces resulta un tanto complicado poder diferenciar entre un fantasma o un espíritu, pero exactamente la diferencia sería esa, por ejemplo, si tú has escuchado la historia de cómo se llama este hombre del metro, que el Platanoff, que siempre hacía su misma actividad, no? Siempre, siempre hasta que una vez en un accidente falleció y lo siguen viendo, no?

Se apareció el Platanoff ahí en el metro y equis, no? Pero eso no es el Platanoff, sino que ahí se quedó marcada su psico huella. Su esencia, su esencia. Su esencia. Y a eso le llaman que es un fantasma. Algunos autores, algunos otros, inclusive el mismo maestro Soham, él considera que un fantasma tiene movimientos y acciones inteligentes, como tú lo acabas de comentar, no?

Entonces ya son diferentes porque la psico huella, pues obviamente no tiene una conciencia, no puede interactuar con los vivos y en cambio lo que sí pudiera son los espíritus o las estrellas o según sea el caso, pues de acuerdo a la postura que tú te encuentres, no? Si es que consideras que un fantasma sí puede hacerlo. Pero bueno, el hecho es eso, que sí hay diferencias, sí existen esas diferencias. Sí, sí, sí existen. Entonces lo hiciste muy bien, mi querido amigo.

Yo te agradezco mucho, Patricio, no sé si quieras agregar algo más. Sí, tengo varias historias, pero lo voy a dejar para después para no gastármelas todas. Ok, amigo, te agradecemos bastante y pues cuando gustes. Saludos. Que tengas bonita noche. Igualmente saludos. Hasta luego, mi querido amigo. Es importante mencionar esas cosas porque sí hay diferencia. ¿Por qué?

Porque de ahí es donde se aprovechan a veces los demonios, seres engañadores que se hacen pasar por una persona, que se hacen pasar por un ser querido y lo que logran es desestabilizar a la familia. Porque no, yo lo vi, me vino a ver y me dijo que algo está pasando, que le haga unas misas, que no sé qué. Mientras tanto, mientras haces las misas, mientras lo que sea, pues ya estás bien intranquilo, no? Dices, ay, será cierto que no está descansando en paz? Será cierto que esto que lo otro?

Sí, sabemos que cuáles son las cosas que no permiten a un espíritu trascender. ¿Cuáles son esas cosas? Pues los famosos apegos. O sea, sí es verdad también que no se pueden ir en ocasiones. ¿Por qué? Pues porque tienen deudas, le dejan la deuda al hijo, que el hijo tampoco tiene cómo pagarlo y se quedan con la preocupación. Dejaron un dinero guardado en uno de sus sacos o en un zapato que nadie va a encontrar. O bueno, son tantas las cosas.

Porque pueden ser apegos materiales, claro, pero también del tipo que estás mencionando. Hay casas en las que se aparece la dueña o dueño. No se puede ir porque siente que esa es su propiedad. Es tener tanto apego por lo material que le cuesta trabajo, por eso hay que ayudarlos a que puedan trascender. Pero también, por ejemplo, mamitas que fallecen cuando sus hijos están chiquitos tienen este pendiente de irse de aquí porque sus niños están aún pequeños.

No se quieren ir porque como lo mencionaba hace un rato, todavía tienen conciencia. De hecho, es otro nivel de conciencia. Entonces, justamente se siguen preocupando. No es como aquella señora, aquella amiga que nos llamó aquí y dice no, yo ya les dije a mis hijos que cuando yo me muera nada de que me vas a cuidar nada. Yo ya los cuidé aquí en vida. Yo ya me toca a mí disfrutar, señores. Cuando yo me vaya, ya ni me llamen. Yo ya voy a estar por allá muy feliz.

Esa es una postura, yo creo que muy, muy sana, muy buena, porque de ese modo te desligas tú de tantas cosas, tantas creencias, desligas a tu familia de que la vi, que aquí la sentí. No, yo ya me peleé. A mí ya. Porque además otro dato importante, el hecho de que un familiar, por más que lo queramos, fallezca no es que se convierte en un ángel. O sea, no va a poder estar haciendo cosas de otra categoría que no le corresponde. No es nuestra naturaleza. Exacto.

Nuestra naturaleza es humana y como tal así trascendemos. Somos almas humanas o espíritus humanos y los ángeles son seres superiores. Entonces ya son una creación en sí y por esa razón no es que pues yo me voy a convertir en un ángel. Los ángeles son perfectos y nosotros somos muy imperfectos. A menos de que haya alguien que diga no, yo sí soy perfecto.

Pues vamos a escuchar más audios, pero también tenemos aquí una petición de oración para Nátaly González y Emanuel González y Juanita Servín para que Dios les mande paz y tranquilidad. Los vamos a incluir a Nátaly, Emanuel y a Juanita para que eso que están necesitando ahora en un momento tan difícil. Así es. Dios les dé esta fortaleza y puedan salir adelante. Aquí es donde debe salir a flote nuestra fe. Los que tienen esa fe, verdad?

Los que no tienen esa fe y esa creencia, pues agárrense de donde puedan. Los que sí tenemos esa fe, yo creo que me siento con esa ventaja de que no sufro yo solo las cosas que me están acontecendo, terribles o no terribles, sino que hay alguien que me soporta. Y pues así es, o sea, se da el respeto para los que no creen, pero también obviamente el respeto para los que sí creen. Y ahí hay muchas frases, una de ellas que te voy a compartir, Nátaly, Emanuel, Juanita.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Yo sé que a veces pasamos momentos muy terribles, muy difíciles. Pero si tú le confías ese pesar a alguien que es muy grande, te aseguro que va a ser menos tu pena. Tenemos un audio. ¿Qué tal, Gina, Nacho? Buenas noches, saludos desde aquí Querétaro. Les voy a contar un relato que me sucedió hace alrededor de 20 años. Yo tenía alrededor de 10 años. Vivía allá en Corregidora. Corregidora del Pueblito es otro municipio que hay aquí en Querétaro. Sí, amigo.

Entonces, en ese tiempo había demasiado cerrí. No era como ahora se encuentra. Ahorita ya hay demasiadas casas, terrenos. Ya estamos alumbrados. Recuerdo que ahí vivía mi abuelita. Y fines de semana íbamos a visitarla. Por lo cual nos íbamos desde el viernes, sábado, domingo y nos regresábamos el lunes por la madrugada. Sí. Recuerdo que este era un día que una noche me anduvieron ganas de ir al baño. Ahora estoy en la madrugada.

Entonces me paré, fui al baño, se encontraba hasta el fondo de la casa. Y en la parte de atrás teníamos lo que era una casita donde se guardaba la herramienta para el uso o herramienta para los corrales de los animales. Y también había un lugar donde se ponía la leña que mi abuelo, paz y descanse, cortaba. Sí. Entonces recuerdo que me paré hacia el baño. Entonces al momento de entrar al baño me dio la inercia y volteé hacia el lado izquierdo.

Y cuál es mi sorpresa que veo que una persona vestida totalmente de blanco traspasa un muro de la pared del cuarto en el que yo me dormía y cruza lo que es el cuartito donde teníamos la herramienta, se mete hacia donde estaban los cerdos. En ese momento yo pedí un susto y metí corriendo ahora sí que al cuarto. Sí. En ese tiempo era un niño, le dije a mi papá que había visto a esta persona y fuimos a buscarla al corral de los animales pensando que se había metido alguien loco o algo así.

Pero cuál fue nuestra sorpresa que no encontramos nada. Entonces yo recuerdo que del miedo que me causó esa visión que yo vi, ya no alcancé a entrar al baño. Y ahora sí que me hice del susto en los pantalones. Órale amigo. Fue una impresión muy muy grande. Sí. Y este es mi relato Gina y Nacho. Si a ellos les guste y algún día poder animarme a hablar en vivo me da un poco de pena. Saludos desde Querétaro. Mi amigo lo hiciste muy bien.

Por supuesto que nos encantaría poder platicar contigo y lo relataste perfecto. Así es, te agradecemos mi amigo. Y pues dice por aquí Pitufinísimo, les recomiendo las series de El Gabinete, de las curiosidades de Guillermo del Toro, todos esos temas están incluidos, no se arrepentirán. Bueno pues la vamos a checar mi querido amigo. ¿El Gabinete? De las curiosidades. Claro lo vamos a checar. No, Guillermo del Toro es genial para ese tipo de tópicos.

Vamos, él tiene una imaginación bastante grande, está muy documentado y entonces lo sabe, sabe lo que es su trabajo, lo sabe hacer a la perfección. Y pues si no dudo que esté muy buena.

Claro, y también este tema de la transcomunicación, hay el punto de vista científico, escéptico que dicen no, esto no es posible, solamente pues puede ser una paidolia auditiva este fenómeno por el cual las personas pueden percibir patrones como voces o palabras en sonidos aleatorios y entonces dan esta explicación para muchas de las voces de los audios que se han podido captar y que si tienen conexión, por ejemplo en una casa en la que falleció

alguna persona y que manda un mensaje te extraño, obvio no lo hacen con palabras tal cual, sino que el tono, el timbre, pero el mensaje si se entiende y entonces dices bueno es que aquí falleció una persona y cómo te está mandando ese mensaje. Sin embargo, bueno si nos vamos del lado científico y dicen no es una paidolia auditiva, nada que ver.

Sin embargo aquí hemos escuchado estos sonidos que sí pueden y que algunos creemos que pueden ser señales del más allá que se han registrado en grabadoras, en los celulares, ahora con la tecnología pues nos da la oportunidad de poder captar mucho mejor, hay también unos radios que están configurados para escanear continuamente las frecuencias y entonces permite que surjan fragmentos de sonido entre esta línea de audio y ahí se pueden captar este tipo de sonidos o entidades.

Sí y fíjate que aquí en México hace ya bastantes años, todavía estaba Juan Ramón me acuerdo, vino un matrimonio me parece o una pareja de, bueno no sé si eran hermanos o era un matrimonio, que traían este asunto de la transcomunicación instrumental y pues los estuvieron entrevistando en varios medios, el asunto es que ellos traían un radio de esos viejitos como de tipo de transistores y el sintonizador era como una especie de agujita que se recorria a la izquierda

o a la derecha, izquierda o derecha y los números estaban fijos entonces se iban hasta la orilla donde ya no había señal y se oía puro ruido blanco o gis, algunos llaman gises, exacto que se oye, pero ellos ya habían detectado que a través de ese sonido se podían comunicar con alguien, creo que estaban entablando comunicación con pues un personaje no, ahí, no era de su familia pero ellos lo que querían en un principio era contactar a su familiar pero les contestaba

a otra persona entonces haz de cuenta que en medio de ese ruido de gis se oían voces que hola y así, pero estuvo interesante porque ellos aseguraban que ya habían encontrado la forma de comunicarse con seres del más allá, ahora me están preguntando de la historia de la persona que nos vino a visitar, resulta que ella no podía resistirse a la idea de que su marido se hubiese muerto, entonces investigó en libros, investigó con personas

y quería que nosotros la contactáramos con alguien que la ayudara a hacer una sesión espiritista porque ya había ido a varias pero que le habían resultado charlatanes, el problema fue que en una de esas varias visitas le dejaron algo abierto, es decir a partir de una de las sesiones empezó a tener visitas demoníacas y eso es lo que la estaba atormentando, pero aquí el punto es que ella lo provocó a través de querer

meterse en otros planos, nunca pudo contactar al marido pero si tuvo las consecuencias, lamentablemente llegó la hora de despedirnos Gina. Agradecemos tu participación y presencia, te esperamos mañana para juntos seguir conociendo más relatos, psicofonías, todo lo que tú nos envíes, mientras tanto que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy Gina Áviles.

Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias y por supuesto gracias por tu participación. Descansa y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android