La Mano Peluda | Viernes 02 de Mayo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Viernes 02 de Mayo de 2025

May 03, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas.

Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros

nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Gracias por acompañarnos en este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz. agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche espeluznante queremos tu participación a través de la multilínea

55 52 79 22 91 la página radioformula .com .mx y en spotify encuéntranos como la mano peluda grupo formula Y por supuesto te invitamos a que participes con nosotros a través de nuestro Whatsapp o mejor conocido como El Miedofon. 55 -2193 -5926 55 -2193 -5926 Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes. Lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se

unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetama, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche. Espeluznante. Seres espirituales que protegen las almas en su tránsito entre la vida y la muerte. Desde ángeles y guías espirituales hasta entidades

cósmicas y espíritus de la naturaleza. Cada cultura tiene su propia versión de estos misteriosos protectores. ¿Serán ángeles que nos cuidan con su luz celestial? ¿O son seres cósmicos más allá de nuestra comprensión? Leyendas y testimonios de personas que han tenido encuentros con estos seres y cómo estas entidades nos ayudan a atravesar el umbral hacia lo desconocido. Historias inquietantes y datos sorprendentes sobre lo que realmente

sucede cuando la vida llega a su fin. Entidades que protegen las almas, guardianes del más allá. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Interesante, ¿no? Pues te estamos esperando que nos regales tu punto de vista. Si posees información, es momento de compartirla. Y quiero aclarar que aquí lo importante es escucharte a ti, con todos tus testimonios y esas experiencias que has vivido. Vámonos con más relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Me llamo... Este, bueno, prefiero

que no de mi nombre. Soy Pato. Ok, bueno, así te vamos a nombrar. Pato, qué bueno que estás aquí con nosotros. ¿Nos puedes decir de qué ciudad nos escuchas o tampoco? Sí, soy de la Ciudad de México. Ah, perfecto. Hoy quieres platicarnos algo que te sucedió que no tiene explicación lógica. A ver, cuéntanos. Bueno, esto me sucedió cuando tenía ocho años. Estaba pequeña. Fue en primaria. Bueno, en ese entonces a veces mi mamá estaba muy ocupada trabajando y ese día recuerdo

bien que pues llegó muy tarde por mí. Ya nada más quedaban literalmente las que haciaban la escuela y unos cuantos profesores. Yo iba en la tarde y pensé que salía por las ocho, no recuerdo bien a qué hora salía. Pero pues resulta que me dieron muchas ganas de ir al baño porque era la única niña que quedaba. Y yo dije, bueno, pues voy al baño. Iba subiendo las escaleras. Pues en eso veo una niña que está llorando y yo siempre he sido de que veo a alguien llorar

y me acerco a preguntarle cómo está. Entonces, pues decidí acercarme y yo me había percatado que tenía el uniforme de la escuela. Entonces yo le dije, hayas de ser una niña que también se quedó, que no vinieron por ella. Y conforme me voy acercando más. vi que tenía tierra su ropa y como que manchas de sangre bueno eran rojas yo deduzco que era de sangre entonces me voy acercando y veo su cara y está como pálida y obviamente tenía de que había llorado y yo

le digo ¿estás bien? y se me queda viendo y sus ojos eran ay bueno es que Tenía un brillo muy particular en sus ojos, pero se podría decir que no tenía parte blanca a sus ojos. Ok, eran completamente negros. Sí. Entonces yo me saqué de onda y pues le hice la pregunta, ¿estás bien?

¿Te ocurre algo? Y pues se paró la niña, obviamente, pues yo di un paso para atrás y la niña... pues me dijo no, no me pasa nada y yo insistí porque pues la quería ayudar y me dice no, no me pasa nada si me sigues molestando te voy a matar y yo pues dije ha de ser una broma de muy mal gusto la verdad yo no tenía ninguna sospecha de que fuera o sea yo dije debe haber puesto pupilente porque yo siempre He visto películas de terror

y me fascina mucho ese tipo de cosas. Mi papá siempre me acompaña a ver las películas de terror y pues me explica los efectos especiales. Entonces yo dije, pues es una broma de muy mal gusto, se maquilló y pues estaba haciéndome la broma. Entonces yo decido seguir mi camino al baño y me meto, hago mis necesidades y en eso que veo unos pies. Y escucho unas risas de unas niñas. Y yo estaba muy segura de que nada más era yo. Y pues había visto a la niña y yo dije, nada

más éramos las dos. Pero veo pasos por abajo de la puerta del baño. Y ya salgo y pues no hay nadie. Y yo no sé, pudieron haber ido tan rápido. Y me asomo para las escaleras y pues... Tampoco estaba nadie. Y habían de dos lados. Estaba el baño. Subías y estaban los salones. Es que no sé si me estoy explicando bien. Sí, sí, sí. Estaban los salones. Y es que me da escalobrio nada más de recordar. Estaban los salones. Entonces yo disfrutaba mucho pasearme por los salones porque...

Pues encontraba cosas curiosas, ya sea sacapuntas o cosas que olvidaba. Y pues había veces que se las daba la de limpieza. Entonces yo pasé contra los salones y me llamó la atención uno porque se veía una sombra adentro. Yo dije, ah, será un profesor. Y no le tomé importancia y yo seguí hacia las otras escaleras para bajar. Pues, empecé a sentir por atrás que me están siguiendo. Y yo, pues, mis pasos empezaron a apresurar. Y como ya llegué a las escaleras,

volteo, no hay nadie atrás. Y, pues, para ese entonces yo casi ya estaba corriendo. Y, pues, obviamente mi corazón estaba así, pum, pum, pum. Y ya volteo para las escaleras y veo que donde te agarras, Para bajar las escaleras está la niña que había visto antes y estaba con otra niña. La otra niña se parecía mucho a la que había visto, pero con el leve cambio de que su ropa estaba rota. De la falda estaba un pedazo roto. Y entonces, pues, las dos estaban llorando.

Y yo dije, ya, a la otra no me acerco. Porque, pues, ya me había dado, empecé a tener miedo. Y yo, pues, fue difícil de que me den miedo las cosas. Y para que me diera miedo, pues, ya era algo muy feo. Claro que sí, Pato. Permíteme, tenemos que hacer una pausa y regresamos contigo. El Miedofon, 55 -2193 -59. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en

La Mano Peluda. Si estás triste, recuerda que en este momento alguien se está enamorando por primera vez y cree que será feliz por siempre. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. La otra, como decía, tenía el leve cambio de que pues en su ropa estaba rota, pero esta sí tenía los ojos normales. Porque me fui acercando y pues vi sus ojos, porque tenía las manos en su cara tapándose, cubriéndose el rostro más

bien. Y pues me acerco, vuelvo a hacer la pregunta, que no sé por qué rayos hice de nuevo la pregunta. Le volví a preguntar, ¿qué tienen? Pero esta vez ya guardaba más mi distancia, más porque estaba la otra niña. Sí. Y me contestaron, no, no tenemos nada. Y yo, ya no quise volver a insistir, no quise, dije no. Porque yo en la escuela sufrí bullying, entonces yo dije, no, no, no, no, ¿qué tal si me hacen algo? No. Pues ya estaba a punto de alejarme cuando siento así como una mano fría

que me agarraba del hombro. Y me decía, ¿a dónde vas? Pero con una voz acá, ay, muy... O sea, no era de una niña. No era de una niña. No, no era de niña. ¿Como cavernosa? No, no parecía de persona la voz. Pues me saqué más de onda. Entonces, bueno. ¿Qué hiciste? Volteo, volteo y veo a la niña, a la otra, y dice, ¿te vas así nada más? Y yo, este, sí, tengo que ver si ya llegaron por mí. Pero yo parece que me quería

echar a correr y... Nada, yo todavía hablándoles con normalidad, pero sí se notaba que ella andaba medio... ¿La tenías miedo? Ya. La verdad, a mí antes de eso nunca me había pasado nada. Nada de ese tipo. Había estado cerca de personas que le hayan pasado ese tipo de cosas. Sí. Porque tengo amigos que también les gusta mucho. Pero a mí antes de esa experiencia no me había pasado absolutamente nada. Entonces, pues le comentaba que yo estoy ahí con la niña y la niña me dice,

¿no nos quieres ayudar? Y yo, sí, pero ya les pregunté y me dijeron que no tenían nada. Y la otra niña no quiere ser ayudada. por lo que vi y pues la niña como que empezó a sacar espuma de la boca la que me tenía agarraba empezó a sacar espuma blanca por la boca los ojos como los tenía los seguía teniendo normal que fue lo que más me sacó de onda ¿hacía algún ruido? No, no, es que no hacía ruido. Yo más que nada tenía... Estaba escuchando a toda potencia mis

latidos, yo. Sí. Estaba muy sobresaltada, sí. Ya estaba a punto de patearla y echarme a correr. Ok. Sin importarme. Ya estaba a punto de patearla. Sí, sí. Entonces, pues ella me dice, ayúdanos o si no atacaremos a tus seres queridos. Y yo le... O sea, una me amenaza porque si la sigo molestando. O sea, como se contradijeron, ¿no? Al momento que me dice eso la niña. Pues yo siempre todas las cosas las he visto con lado positivo. Entonces me trancé y hasta me da risa de eso

que hice. Que le dije, decidanse, quieren que las ayude o no. Pero con un tono burlón, yo se lo dije. Oye, ¿pero la ayuda en qué sentido era? No sé la verdad en qué sentido era, pero yo creo que tenían algún problema, no sé la verdad. Y yo pues me relajé tantito cuando me dijo eso. Porque yo dije, ¿cómo le va a hacer daño a mi mamá si mi mamá ni siquiera ha llegado? Y mi papá está trabajando y llega hasta más tarde. Y dije, mis familiares viven lejos. Yo decía,

no, pues no le pueden hacer nada. Y además, ellos son muy, bueno, se rigen mucho por la religión. Pues yo, obviamente, como niña, hasta le digo que con... Ay, burlándome de ella fue un tono muy burlón de mi parte. Sí, me arrepiento por haberle dicho algo así. Sí. Que fue que le respondí que sí danse. Y pues esto no lo hubiera hecho porque... Se empezó a encanijar la otra, que era la que estaba atrás de ella, la que me había dicho que seguía metiéndome en sus asuntos, algo

así. O sea, ¿sentiste que esta última frase que les dijiste desató que esta furia se presentara? Sí, y más porque yo empecé a sentir la vibra pesada. Empezó a sentir calofríos. La niña, la que no tenía partecita blanca en sus ojos, se empezó a acercar. Y yo pues ya me quería ir y ya estaba, bueno, estaba yo ya jalando mi brazo para que me soltara la otra. Y pues me empezó a aplicar fuerza tanto que hasta me dejó como la marca de las uñas. Y yo sentía, o sea, la

fuerza. Como de un adulto, no de una niña. Esa niña estaba delgadita y yo dije, ¿cómo puede ser? Es una niña y, o sea, yo cometí el error de decir, va, pues despecha a Parrita y no de tener tanta fuerza. Pero, pues me seguía jalando yo y ella, pues me hacía más para atrás. Y en eso que la otra niña empieza a hablar, pero imitando mi voz. Sí. Y yo pues ya estaba a punto de llorar. Yo dije, no, ya, ya valió, ya. ¿Pero algo te impedía como correr de ese lugar e irte? Sí,

me quedé congelada. Me quedé congelada. O sea, es que a veces dicen que se te sube el muerto. Eso yo creo que fue lo que me pasó. Te paralizaste. Sí, no podía ir ni para adelante ni para atrás. Y... Ay, no. Ay, recuerdo y se me pone la piel de punta. A pesar de que ya pasaron años con eso, sigo recordando y se me pone la piel de punta. Bueno, pues, ella jalaba para su causa y yo para la mía y... Y me quedé impactada cuando empezó a decir los nombres de mi mamá, de mi

papá y hasta de unos de mis amigos. Pero los decía completos. O sea, no había modo que ellas se lo supieran. No, no había ningún modo. Ella estaba a punto de decir el nombre de mi madrina, descanse pues mi madrina. Pues dije, ya no aguanto más. ¿En qué quieren que les ayude? Sí. ¿Y te dijeron? Este... Es que sonrieron, pero una sonrisa... ¿No extraña? No... Muy diabólica. Ah, ok. Diabólica.

Sí, sí. No sé si usted... los... Ay, es que hay una serie que se llama Hasbin Hotel que tienen una sonrisa los personajes que tienen como dientes... Finestra. Filosos, como dientes filosos. Sí, sí. Pero los de ella estaban medio chuecos y con una punta... Ay, no, horrible. Sí. Solamente

subió la niña que me tenía agarrada de él. del brazo y luego como que por arte no sé por arte de magia las dos se desvanecieron y yo pues obviamente me quedé viendo un buen rato y me eché a correr mis cosas yo las traía mi mochila yo la traía puesta Y yo la lancé y me eché a correr. Y llegué a la dirección bien asustada y yo esperando a que alguien estuviera ahí y no estaban. Después escuché, después de lo que le voy a comentar, escuché que estaban en el estacionamiento. ¿Quién

sabe por qué estaban ahí? Bueno. El caso es que yo me empecé a acercar a la puerta de donde salían los niños. Ato, nuevamente tengo que hacer una pausa. Regresamos contigo. El Miedofón 55 -2193 -59 -26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y

anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. De algo hay que morir. Dijo el gato romántico cuando se enamoró por séptima vez. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución

es fácil. La mano peluda. Continuamos, hoy te estamos preguntando si alguna vez has sentido la presencia de un ser protector o has tenido un encuentro cercano con algo inexplicable. También estamos platicando con Pato después de que pudo irse del lugar donde estaban estas niñas que realmente no eran unas niñas físicas o normales, ¿verdad? Por las características que nombraste. Sí, no. No, no, no, no eran normales. Bueno, entonces ya saliste de con ellas, fuiste a la

dirección, no encontraste a nadie. ¿Y qué pasó? Me estaba acercando a la puerta de entrada y salida porque dije, pues a lo mejor es mi mamá, como no hay nadie, pues se quedó sentada en una de las cabineras y me fue a sumar. Ya estaba a punto de dar el paso para estar. Ahí es que había como una capillita y ahí estaba la... Entonces yo estaba a punto de dar el paso para entrar a la capillita. Sí. Y en eso veo una señora que está arriba del techo de la capilla. Sí. Estaba

vestida como de... ¿En el techo? Sí, de adelita. Estaba vestida como de adelita la señora. O sea, estaba vestida de otra época. Sí, como de Adelita. Ajá. Pero no sé si ha visto las fotos antiguas. Sí, claro. Estaba como amarillenta de los pies porque estaba descalza. Sí. Y yo como siempre me fijo en los detalles, pues por eso sé que

estaba descalza y se le veían como manchas. amarillas en los pies y en eso la señora se me queda viendo y yo hago contacto visual con ella también y la señora cierra los ojos y se podría decir que se avienta y pasa me traspasa ¿la viste como flotar? no, no, no es como si una persona se estuviera aventando, pero antes de que me pudiera hacer algo, bueno, no se desvaneció, me traspasó.

Obviamente, como yo pensé que me iba a pasar algo, me iba a caer encima, me agaché y yo vi para abajo, pero parecía que estaba en cámara

lenta porque me volteé. su mano pasaba al lado mío y pues me saqué mucho de onda hasta ya estaba ahí con las lágrimas, ya me sentía impotente, no sabía ya qué hacer y yo estaba, Diosito por favor, que venga mi mamá que venga mi mamá y pues ya me eché a correr a la puerta me asomé, aún no llegaba y yo dije, ya sé que me hice infierno Y en eso recuerdo que dejé mis cosas tiradas cerca de una de las escaleras donde las había

lanzado. Y yo dije, tengo que ser valiente, tengo que ir por mis cosas, no puedo dejar mis cosas. Y dije, pues, dije, esto no es real, esto no es real, no, no, no, es parte de mi imaginación. Porque siempre me han dicho que soy... Imagino muchas cosas. Tengo... Pero también lo extraño es que no veías a nadie. Es como si tú estuvieras en otra dimensión. Como si yo estuviera sola. Exacto. Y... Y pues... Me fui. Obviamente... Casi, casi... Me iba como... Como una espía.

Casi, casi me sentía. Porque literalmente me fui entre los postes, entre los salones. Yo me sentía... Yo me sentía y dije, no, no, no, no puede ser, esto no es posible. Yo por eso siempre he estado con Jesús. Yo hasta siempre he traído pulseras para el mal de ojo. Y yo dije, no, no me puede pasar nada. Tengo mi amuleto de la suerte porque yo siempre tengo una manía de siempre llevar un peluche o un juguete conmigo. Y yo a ese peluche o juguete que siempre llevo conmigo,

pues literalmente es como mi confidente. Yo hablo con los peluches, se puede ver. Y yo decía, él es mi amigo, él no me va a abandonar, está conmigo y todo. Y era un llavero. Que él tenía yo. Y cuando voy pasando por las escaleras. Literalmente yo no vi nada. Y yo dije. No pues ya no está. Era parte de mi imaginación. Y voy bajando. Y en eso que se rompe mi pulsera. Roja. La de protección. Ajá. Y yo dije no ya valió. Empieza a. Este.

Fue algo tonto. empecé a cantar Dios está aquí bueno, necesitabas en ese momento protección necesitaba de alguna manera despejar mi mente y yo fui bajando y conforme iba bajando sentía otra vez la vida pesada y sentía escalofríos y ahora decidí poner Ponerme atrás de mi llavero, se podría decir que lo estiré y decía, es mi escudo protector, él me protege, él no va a permitir que me haga nada, al igual que Dios está conmigo. Y por eso yo todo eso lo pensaba y seguía cantando

la de Dios está aquí. Y ya cuando llegó con mi mochila, se sentía muy ligera mi mochila. Demasiado ligera, como si no tuviera absolutamente nada. Entonces yo la recogí con normalidad y volteé para adelante y para atrás y no vi nada. Ya después pasaron las cosas, vi que venían todos los profesores y los de intendencia ya se habían ido. Algo muy raro que no sé por qué o no sé si fue mi imaginación, ya la verdad no... No quería saber, no me interesaba

ya, lo que quería era llegar con mi mamá. Sí. Porque yo, cuando, de hecho, cuando le comento que la niña dijo el nombre de mi mamá, yo ya estaba, mi mamá la debe haber pasado algo, por algo se tardó en llegar por mí. Sí. Pues ya me fui a la puerta a esperar, pero ya no pasé. Cerca de donde la señora me había traspasado. Me pasé del otro lado. Y... Pues en eso tardaron como... Ay, ¿qué será? Otra media hora en llegar por mí. Y ya cuando llegó mi mamá yo estaba... Yo

estaba llorando. La recibí llorando mi mamá, me acuerdo. Sí. Pero mi mamá me preguntó... Tranquila, este... Ya llegué por ti. Y yo... Obviamente no le quise decir porque dije, no me va a creer, no me va a creer. Sí. Y pues cuando le digo, el que me cree es mi papá porque él también una vez le pasó un evento, pues, paranormal. Sí. Pero luego, yo iba en segundo cuando me pasó eso, sí, o en tercero, la verdad no recuerdo bien, no me acuerdo. Era... Ah, era de primaria,

¿verdad? Sí, era de primaria. Y yo me hice amiga de una niña que le comentaba que yo tengo amigas que les gusta ese tipo de cosas paranormales y ella era una de esas. Entonces, pues ella iba en la mañana y se cambió el turno de la tarde. Sí. Y me comentó que también a ella le había pasado. también una vez llegaron tarde por ella. Sí. ¿Y le ocurrió algo parecido? Sí, pero con el simple cambio que con ella no fueron las niñas

ni la señora. Yo creo que si me hubiera metido al salón donde vi las siluetas me hubiera pasado

a mí. Porque ella se metió a ese salón donde estaba la silueta me dijo que era de una señora de una profesora y pues ella se metió y pensando que era una nueva profesora le dijo buenas tardes maestra y al momento de que se volteó me dijo que no tenía rostro wow y entonces Cuando yo le platiqué lo que me pasó a mí y lo que ella me platicó, las dos comenzamos a llorar, pero no sabíamos ninguna de las dos por qué estaba llorando. Simplemente sentimos ganas de llorar,

no sabíamos por qué. Y ella empezó a sudar frío y yo también empecé a sudar frío, las dos. Cuando nos contamos eso, estábamos en hora de receso y en eso decidimos estar mejor con más niños porque la verdad sí, estábamos muy asustadas. Lo bueno es que como estuve en varias escuelas, en varias primarias, lo bueno es que me cambiaron a otra primaria. Pues ya no tuve, por lo menos en la primaria, ya no tuve esa experiencia. Ok, una experiencia muy fuerte, apenas ocho añitos.

Nosotros, Pato, agradecemos que nos hayas abierto tu corazón, tu experiencia, que te hayas animado a platicar lo que viviste y esto sirve también para que alguien más que es lo pequeñito y que se anime a contar lo que viviste. Vamos a estar aquí pendientes. Cuando quieras volver a reportarte, por supuesto que te recibimos. Sí, de hecho, es que no solamente son ese tipo de cosas que me pasan, me pasan muchas, la verdad. Ah, bueno, entonces, ¿qué te parece que hacemos contacto

en una próxima emisión? Me parecería muy bien. Ok, entonces aquí le voy a poner en tu tarjeta para llamarte nuevamente. Mientras tanto, que tengas excelente noche. Muchas gracias. Pero igualmente. Bye. Hasta luego, mi querida Pato. Fíjate, y es que decir, le comento a mi mamá, no me va a creer. Este temor también es muy importante que nosotros le demos la confianza a los pequeñitos que nos platiquen lo que sea. Sí, pero deben

hacer el intento, ¿no? De tratar de platicarlo con un adulto y si es tu mamá o tu papá, qué mejor. Seguramente si ellos te aman, sabrán cómo ayudarte, sabrán cómo canalizar para que esto no lo cargues tú solo o sola. Si tienes hijos ahorita pequeños, pon mucha atención, platica con ellos, pregúntales si hay algo que los tenga inquietos, si hay algo que les haya espantado. Porque de verdad, cuando no se atienden ese tipo de cosas a temprana edad, en su juventud o ya

mayores... Esto llega a manifestarse. Y Gina, pues pedimos a escuchar historias y vamos a continuar con más historias. Hola Gina. Hola Nacho. Saludos. Buenas tardes, buenas noches. No sé en qué momento van a escuchar mi audio. Solamente les hablo para que pongan en oración a mí y a mi familia.

y a mi hija abigail país franco para su eterno descanso que tuvo un accidente hace un mes un accidente automovilístico y desafortunadamente falleció y toda la familia está muy dolida y no nos hemos podido recuperar hoy el primer día de trabajo porque estaba muy afectado y afectado psicológicamente mucho porque se acababa de casar mi hija tenía 15 días que se que había casado estaba muy contenta y desafortunadamente pues nuestro señor le habló la necesito allá arriba

y tuvo que partir una cosa que a veces uno no asimila tan pronto 27 años tenía mi hija Una jovencita con toda la vida por delante. Cierto. Una ayuda a todos y en oraciones para mi familia y para ella también. Que alcance la luz. Es todo Nachito, es todo Gina. Gracias por sus atenciones. Al contrario mi amigo, muchas gracias por comunicarte con nosotros y realmente no hay palabras que expresen lo que nosotros Deseamos para ti, mi amigo, lo principal es que recuperes tu vida.

Va a ser difícil sin ella, pero no sabemos por qué suceden las cosas. Nunca lo vamos a entender. Lo que sí es que en este momento, tanto tú como tu esposa, tus otros hijos te necesitan. O sea,

la vida continúa. Y hay que honrar la memoria de esa persona que se nos adelantó, viviendo dignamente, siempre, obviamente, no lo vamos a olvidar, no vamos a olvidar ese ser querido que partió, pero vamos a tratar de que haya existido una causa noble, haya existido una razón que nos impulse a nosotros a continuar viviendo. También, por supuesto, para honrar su memoria. Exacto, y lo que siempre comentamos, esto solamente

es una despedida, un hasta luego. Algún día nos vamos a reencontrar con estos seres queridos que tanto amamos. A lo largo de la historia, muchas culturas han hablado de seres espirituales que acompañan a las almas en su tránsito hacia el más allá. Estos guardianes son conocidos como ángeles, guías espirituales o entidades cósmicas. tiene la misión de proteger, guiar y ayudar a los difuntos a través de este umbral entre la vida y la muerte. Pero, ¿quiénes son realmente

estas entidades? ¿Son seres celestiales enviados por Dios? ¿O existe algo más allá de nuestra comprensión que los conecta en este misterio entre la vida y la muerte? ¿Tú qué opinas? Se les nombra psicopompos y se dice que todos los que partimos de este plano físico lo hacemos acompañados de un ser. Ahorita vamos a platicar más del tema. Por supuesto, sí, claro. Y vamos a también seguir escuchando estos audios que ustedes nos envían y que con mucho gusto los

compartimos. Hola, hola chicos. Aquí Cintia de... Hola, amiga. Que dicen que cuando estaban grabando la película, dos actores viajaron hacia el set y sus aviones fueron interceptados por un rayo. Y pues no sé, casualidad, coincidencia o que estaba maldito. La segunda cosa es que el productor

canceló un vuelo. y ese vuelo chocó y todos murieron la excepción de él y pues hubo mucha muerte alrededor de esta al momento que estaban grabando esta película y y pues dicen que ellos piensan que pues si en si la película si estaba maldita pues nomás les cuento esto chicos Saludos, aquí andamos, ya saben, aunque no esté tan activa en el chat, pero pues ya saben que aquí en Corea también se respira el miedo. Gina, Nachito, besitos, se les quiere y pues saludos a todos en el chat

y bye bye. Hasta luego mi amiga, fíjate que tristemente sí hay varias películas que han quedado como con el estigma, ¿verdad? De que son películas consideradas malditas por todo el entorno. por las tragedias que se han vivido en los rodajes o con algunas cosas que tienen que ver con el desempeño precisamente de la película. Actores, trabajadores de tramoya, trabajadores de display, en fin, hay mucha gente que participa y yo creo que eso es lo que facilita este tipo de acciones.

Exacto. Muchas personas que han tenido, hablando del tema de hoy, esas experiencias cercanas a la muerte, reportan encuentros con seres que los guían o que los protegen en su paso hacia el llamado más allá. Estos seres son descritos como seres de luz o como figuras familiares que dan consuelo y tranquilidad a las personas que

están partiendo este plano físico. Los familiares que ya fallecieron, que son muy cercanos a la persona que está falleciendo, que vienen a acompañarlo, es lo que se cree en este proceso, en ese tránsito entre la vida y la muerte. En varias culturas las almas son guiadas por espíritus de la naturaleza, incluso si nos vamos a culturas indígenas creen que árboles sagrados o animales míticos son los

que acompañan en este camino. Se creen que estos espíritus tienen una conexión directa con el ciclo de la vida y la muerte, actuando como intermediarios entre los vivos y los que ya fallecieron. Ahora también hemos escuchado... Leyendas que hablan de almas que no encuentran su camino debido a una muerte traumática, violenta. Y estas almas errantes suelen ser protegidas por entidades invisibles que las guían de vuelta al camino correcto. Hay muchos simbolismos que vamos poco

a poco a seguir platicando. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en Juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. No me solté, solo me di cuenta que nada me sujetaba.

Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos. Relatos y experiencias de México para el mundo. Que esta noche estamos escuchando temas muy interesantes. Y vámonos con otro relato. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Me llamo Ariel Fons. ¿Ariel? Ali. Alí, bienvenido mi querido amigo, ¿desde dónde nos escuchas? Desde el Estado de México. Bienvenido brother, gracias por estar con nosotros. ¿Nos quieres compartir alguna historia?

Sí, claro que sí. Adelante mi amigo, somos todo oídos. Bueno, les contaré que, bueno, la mayoría no me cree, pero este es uno de los recuerdos que a la vez que me da un poquito de miedo, también me da un poquito de nostalgia. Ya que hace... Cuando yo iba en la primaria hace... Bueno, sí, ya hace unos años tenía una amiguita que la verdad era muy querida para mí, era mi mejor amiga. Incluso me defendía cuando me molestaba. Sí. Pero un día desafortunadamente falleció esta

compañera. Ajá. Me sentí muy mal y... Y desafortunadamente un día casi intentó quitarme la vida. Y afortunadamente no lo hice. Pero días más tarde pasó algo un poquito extraño. Ya que había soñado de que justamente veía a esta amiga. Y pues me platicabas desde mi sueño de por qué había tomado esta decisión. Antes de que continúes, ¿por qué falleció tu amiga? Lo que pasó fue que un día le empezaron a salir unas marcas un poquito extrañas en las piernas. Bueno, su familia pensó que habían sido

ronchas o algo así. Pero resulta que se enfermó creo que de... Bueno, el punto es que la pierna se le empezó a descomponer. En el momento en que se le descompuso la pierna, pues la llevaron a hospitalizar y tuvo tres pre -infartos. Pero en el tercero, Fernanda ya no pudo sobrevivir. Oh, qué triste, amigo. Una enfermedad de esas extrañas, ¿verdad? Ajá. Ok, continúa con tu historia, mi amigo. Nada más quería yo tener eso porque si no avanza la historia, el relato y... Pues

se queda atrás ese punto tan importante. Sí, es que a la vez es un poquito anestérgico. Claro, sí, sí, lo entiendo. Entonces, amigo, tú quisiste quitarte la vida. Afortunadamente no lo lograste. ¿Y luego? Cómicamente después empecé a soñar esta misma amiga en mis sueños y pues me preguntaba cosas como de por qué lo había hecho, si de verdad lo había hecho. Ha sido muy buena. Y pues la verdad. Sí platicaba mucho con ella. Y justo después. Empecé a. Bueno sí no me lo creerán.

Pero empecé a sentir como que su presencia. Sí. Platicaba horas con ella. Y hasta incluso. Varios sí me decían. Que estaba loco o así. Pero lo raro es de que. Una forma en la que podía hacer. De que su energía se sintiera. Era de que. les decía, miren, si quieren pueden, bueno, si quieren pueden agarrarle la mano, que básicamente era la única manera en la que la podían sentir, y justo en ese momento me platicaban todos de que su madre la sentía totalmente fría. Y era muy

extraño. Cuando le platicé a mi madre, que igual sabía lo de mi amiga, me preguntó que si estaba loco, que si lo estaba inventando. Y me preguntó ella que Y le dije de que la veía con, bueno, sí, sin una pierna, vestido, bueno, vestido blanco

y zapatos blancos. En ese momento fue cuando se espantó porque días más tarde, bueno, sí, días, bueno, más bien días anteriores, le había preguntado a la mamá de mi amiga cómo la habían enterrado y exactamente con mi descripción fue como le, bueno, sí, fue como la habían enterrado en aquellos tiempos. ¿Tú no fuiste a su sepelio? No, no pude ir. Lo que pasó es que como no sabía en dónde había sido asumido ni nada de eso, no supe nada. Hasta la fecha sí sé en qué cementerio

está, pero todavía no encuentro su lápiz. ¿Y no te atreverías a preguntarle a su mamá? La verdad es que sí me gustaría preguntarle, pero a la vez es como que algo que... Bueno, sí, a la vez no sé si... Bueno, sí, no sé cómo se lo pueda tomar. Bueno, pues yo creo que bien, amigo, porque si tú vas y respetuosamente le dices que quieres llevarle unas flores, que la extrañas mucho y que quisieras, pues sí, darle esa pequeña

ofrenda de flores. Pero no sabes dónde está, entonces yo te aseguro que ella, al contrario de lo que tú pudieras pensar, ella se va a alegrar de que también sus amigos la extrañan, no solo a la familia. Entonces podrías intentarlo, digo, si quisieras, ¿verdad? Sí, claro que sí. Muy bien. Igual voy a intentar volver a comunicarme con ella. Sí. Bueno, a ver, vamos a esa parte, mi querido Ali. ¿Tú crees que ella se está presentando? ¿Crees que ella tiene algo pendiente o crees

que no está descansando en paz? Tenía algo pendiente y justamente para continuar es en donde... Bueno, ya no es como que me tardo mucho. De hecho, ya casi voy a llegar al final. No te apures, amigo, por el tiempo. Adelante. Bueno, justamente así me la pasé varios años que fueron desde primaria hasta casi la secundaria. Ajá. Y una vez, de hecho, me metí en problemas porque alguien... Empezó a... Bueno, así como a que insultara a mi amiga y pues la verdad sí me enojé y casi

me peleó por ella. Eso habla bien de ti. De ahí fue en donde pues fue en donde pensaron de que ya lo mío ya era más como un problema y ya después tuvieron que llevarme con uno de los padrecitos locales que hay en las iglesias. Me metí a platicar con él y pues ya fue en donde me dijo de que tenía que dejarla ir, que pues sí, justamente como usted dice, tenía que dejar de que descansara ella, justamente por las mismas causas de que ella me defendía mucho. Supongo que ella pensaba

de que ese era su pendiente conmigo. Ah, ok. Como que te estaba dejando solo y pues que tú con ella te llevabas muy bien entre los dos, digamos que se defendían, ¿no? Tenían una gran amistad sincera. Oh, mi amigo, qué bien. Oye, pues eso se valora bastante. Y lo que te ocurrió cuando viste que estaban hablando mal de ella no fue otra cosa, sino que pues tú sabes que

tu amiga... Ahora se encuentran en un lugar mejor, en un lugar donde realmente no deben existir problemas y no te gusta para nada la idea de que manchen su imagen, de que hablen cosas que no son y tú reaccionaste como un verdadero amigo. Yo eso no lo veo como un problema, digamos, psicológico de parte tuya, sino al contrario. Habla bien de ti, mi querido Ali. Muchísimas gracias. No, no tienes nada que agradecer. Lo que es, es. Ajá. De ahí fue en donde en uno de esos días

fue cuando tuve de mis... Bueno, sí, casi, casi de las últimas veces en donde la iba a ver muy seguido ya que platicé con ella y pues... Bueno, sí. Se me sentí muy triste en ese momento pero sabía de que también la tenía que dejar descansar. Así que ya de ahí le hice una promesa de que No importa cómo, si hasta incluso casi casi me tuviera que partir de espalda, pero cada año, sin falta hasta la fecha, siempre le hago un ofrenda, aunque sea pequeña. Ok. Y solo en esas

fechas es cuando le dedico unas palabras. Muy bien. Ya casi no la puedo ver, pero sé de que ya... Bueno, pero por alguna razón todavía la puedo sentir cada vez de que sería de muertes. Ok, entiendo, mi querido amigo. Tienen esa conexión. Sí, hay una conexión. Exactamente. Pues muy bien, Ali. La verdad es que es una historia muy triste, pero también es una historia que habla de amistad sincera. Y qué bueno que por lo menos de este modo tú has valorado su vida. Y eso hace grande.

Lo poco que pudo vivir la hace grande porque se vio que era una persona... noble, una persona buena y que además tuvo mucha empatía contigo, mi querido amigo. Espero que así sigas, que no cambies, que seas alguien honesto y también que te comprometas a vivir tu propia vida. ¿Por qué? Porque para eso estás aquí, mi querido amigo. Es decir, ella tuvo que partir, pero tú debes continuar. ¿Estamos de acuerdo? Sí, claro que sí. Eso es, mi querido amigo. No te estoy diciendo

que la olvides, sino que al contrario, ¿no? Tal vez también para ahorrar esa amistad, pues tú te superes cada día y que seas una mejor persona, mi querido Ali. Muchísimas gracias. Que tengas bonita noche y si gustas después, aquí podemos volver a charlar, ¿eh, mi querido amigo? Gracias, ahora sí que igual tengo unas cuantas historias, pero con esto ahorita por el momento está bien, sí. Excelente, brother. Que tengas bonita noche. Saludos. Gracias, igualmente. Bonita noche. Hasta

luego. Ahí está un ejemplo de amistad. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofón. 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Hacer podcast de manera fácil. Te dejaría jugar con mis sentimientos, pero no tengo sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo tus mensajes. En muchas tradiciones la luz es vista como un

símbolo de protección y transición. Las almas que se encuentran con una luz al final de ese famoso túnel se consideran afortunadas ya que esa luz representa la llegada al lugar que les corresponde en el más allá. Claro, eso podría representar que ya estás. Llegando, estás arribando, ¿verdad? A justo el terreno del más allá, que así sea cierta, no sabemos cómo es. También depende mucho de tus creencias, depende mucho de lo que tú hayas ido estudiando, el conocimiento que

tengas al respecto de ello. También, por supuesto, tus creencias, que a veces son muy, muy arraigadas. Desde ese punto de vista, con esa perspectiva, también nosotros podríamos decir más o menos qué es lo que pasa después de que uno muere. Vamos a continuar escuchando historias, Gina. Yo solo quería contarles rapidito una historia que me pasó hace años con mi hija. Ella tenía aproximadamente como 6, 7 años. A como a 5 minutos

de aquí hay una tienda de ropa. Para llegar a ella tenemos que ir caminando unos 3 bloques y de ahí hay que cruzar un puente de un río y de ahí cruzar para las vías del tren para ir a la tienda. Una ocasión veníamos ya de regreso, cruzamos el puente y eran como a las 8 de la noche. 7, 8 de la noche aquí en New Jersey oscurece muy temprano y casi era como el verano. Cuando terminamos de cruzar el puente, ella me dice, mami, mami, me jaló de la mano y me dice, mami,

mami, llama a los bomberos, a la policía. Le digo, ¿por qué? Y yo me espanté porque dije, ¿qué está pasando? Y ella me dice, mira, mira, mami, dice, ahí está parado, tiene mucha sangre, dice, llama a los bomberos, llama a la policía que vengan a ayudarlo. Le digo, ¿quién, mami? Le digo, yo no veo a nadie. Y dice, sí, mami, es tu señor, dice, está lleno de sangre, dice,

hay que ayudarlo, mami. vámonos, vámonos para la casa, dice, ya tengo mucho miedo, dice, porque él está ahí, y mi esposo y yo nos quedamos viendo, y dijimos, mami, no, no, no, no te espantes, solo dile, dile que vaya y que descanse en paz, dile que vamos a orar por él para su descanso, pero que se vaya tranquilo, que él ya no pertenece aquí, y ella iba repitiendo lo que yo le iba diciendo. Mi esposo dice, ¿crees que funcione eso? Le digo, sí va a funcionar, ya no lo va

a volver a ver. Y llegando a la casa nosotros oramos, le pedimos a Diosito, le digo, hija, vamos a hacer la oración por el Señor que viste. No sé cómo se llama esa persona, no sé cómo, quién sea, pero le pedimos a Dios por esa persona que se te presentó para que tenga un descanso. No sabemos cuál fue la situación, por qué él murió o nada. Y a partir de ahí, ella nunca más lo volvió a ver. Hemos cruzado por ahí bien noche y nunca, nunca ella ha vuelto a ver esa situación.

Lo que sí es que aquí en la casa luego dice, cuando era de esa edad, le decía yo, junten sus juguetes, mami, pero yo no los estoy jugando. Le digo, no me importa, yo quiero que tú juntes tus juguetes. Y ella me decía, no, es que los niños están jugando. Le digo, ¿qué niños? El pollo y la quiero, o sea, el niño y la niña, el que está ahí, dice. Le digo, yo no veo ningún niño, mami. Y dice, oh, mami, es que ellos juegan, ellos son mis amigos. Dice, ellos están aquí,

siempre vienen. Dice, es que ellos están tristes porque no ven a su mamá. Dice, digo, ¿cómo que no ven a su mamá? Y yo me senté con ella a platicar y ella me dice, sí, dice, ellos me cuentan que su papá los mató. Su papá los mató a ellos y a su mamá. Y dice, mira, ahí está parada, dice, ahí está ella. Ella dice que los cuidemos. Le digo, ¿cómo que los cuidemos? Sí, dice que no los encarga, que extraña mucho a sus hijos, que los cuidemos porque su marido la mató, dice.

Digo, Fátima, ¿de dónde sacaste eso? Y yo me espanté porque digo, tú no ves películas de terror, tú no ves nada de eso. ¿De dónde me sacas esas historias? Y dice, no mami, en serio. Dice, mira, ahí está ella parada. Dice, tiene mucha sangre. Dice que su marido la mató. Y los niños también me dicen que su papá los mató. Y le digo, hija, diles que se vayan a descansar, que ellos ya

no pertenecen aquí. Y yo siempre he tratado de creerle a mi hija para que ella se siente en confianza en contarme cada cosa que... ella pasa, ella tenía mucho que ella no me platicaba nada de eso hasta apenas me volvió a decir mami, tú sabes que un hombre dice está ahí parado en la puerta de la casa y le digo como, si dice todos, dice yo lo puedo ver, aunque ustedes no lo puedan ver yo si lo puedo ver, dice no dice nada, nada más está ahí parado, dice ese men Y dice, le

digo, ¿cómo que se me...? Y dice, sí, dice, ahí está parado, es un hombre, dice. Pero él no dice nada, él nada más está parado, no hace nada, dice. Él no hace nada, dice. Y yo me quedo, ay, Dios mío, ¿qué está pasando? Es algo que no me puedo explicar, no me puedo... No sé cómo tomarlo.

Como mamá quisiera darle más confianza y ella me cuente más cosas, a veces digo, ¿no será que yo, al tener esa confianza conmigo, alimente más esa imaginación no sé qué pensar me siento rara le pido a Dios que la cuide la proteja para que no le pase nada y si él le dio ese don para que ella pueda ayudar a las personas a superar su muerte a dejar este plano que también le dé las fuerzas para que ella pueda afrontar eso para que ella pueda trabajar con ese don y últimamente

es lo que me ha dicho y siempre cuando ella era chiquitita De meses. Ella, yo los tenía, es que son gemelos, son mellizos, ella y su hermano. Y yo los ponía en la cocina, en sus portabebés, en lo que yo cocinaba. Y cuando de repente nada más solitos empezaban a mover como si los estuvieran meciendo. Y me daba miedo y yo decía, mira, si tú vives en esta casa, yo también voy a vivir aquí. solo te pido que no me espantes, déjalos en paz, ellos no se meten contigo, tú no te metas

con ellos, déjalos en paz. Y los portabebés se paraban en seco, y luego yo quería imaginarme que era que ellos se movieron y se movió el portabebé, pero ellos estaban quietecitos porque estaban bien dormidos, no se movían, y dijo, ay Dios mío, ¿qué está pasando? Cosas así me han pasado y siempre ella se metía, cuando era chiquitita, cuando empezaba a caminar de dos, de un año a tres años más o menos, ella se metía debajo de

la mesa y ahí estaba platicando. Yo no sé con quién platicaba, ella jugaba y platicaba con alguien debajo de la mesa. Yo digo que si hay un niño aquí, ¿por qué? No nada más ella lo ha visto, sino también mi otro hijo, el más pequeño, y mi esposo. Ellos lo han visto. Una vez se cayó de las escaleras él porque se espantó. Porque dice que cuando empezó a bajar las escaleras, él sintió que un niño le agarró la mano y él pensó que era el niño más pequeño de nosotros.

Dice que le agarró la mano e iba bajando. Pero ya cuando faltaban como unos cuatro o cinco escalones, dio la vuelta para hablarle al niño. Y vio que no llevaba a nadie al lado y que del susto se resbaló y se pegó la cabeza, se abrió un poquito y se lastimó, pero dice que él no podía entender hasta que no sabía qué estaba pasando, si él claro vio cuando agarró un niño y que él pensó que era nuestro hijo y ya hace mucho eso que pasó y a él aún dice, no sé qué pase. Y él sigue

viendo al niño, pero no sé. No sé qué esté pasando. Yo como siempre, nosotros aquí rezamos con mi suegra. A mí y a mi familia, por lo personal, nunca me inculcaron rezar ni orar a Dios ni nada. Aquí la que me enseñó a hacer todo eso fue mi suegra. Ella me enseñó a rezar el rosario. A todo eso, ella es la que me ha acercado más a Dios. Entonces yo siempre le pido a Dios que nos cuide, nos proteja, que siempre esté con nosotros, su presencia. A mí me han dicho...

Que tengo que orar todos los días por mis hijos, por mi esposo. Y siempre lo hago gracias a Dios. Él me ha dado esa fortaleza para no caerme y decir ya no quiero rezar o esto o lo otro. Y es algo muy bonito. Y tengo más anécdotas que contar, pero creo que tengo que darle la oportunidad a alguien más. Que estén muy bien, que Dios los bendiga y que su programa siga creciendo. Los admiro mucho y les mando un fuerte abrazo. Muchísimas gracias, mi querida amiga. Qué historia viviste

con tus pequeños. Y fíjate que no podemos negar que los pequeñines hay una edad en que pueden ver todo. Cosas que a nosotros como adultos nos espantarían. Y es bueno no ignorarlos. ¿Por qué? Porque así ellos saben que tienen la confianza de cualquier cosa que ellos sientan, vean. O escuchen, nos lo van a comentar. Exacto. Hoy hablando de este tema del día de hoy, en las creencias judeocristianas, los ángeles son considerados mensajeros de Dios, guardianes de las almas.

Hay varios tipos de ángeles con diferentes responsabilidades. como los arcángeles, quienes tienen una misión más directa y trascendental. En el caso de las almas que dejan este plano de existencia, los ángeles de la muerte, como el famoso Azrael, tienen la misión de llevar a las almas hacia el juicio final. No se debe entender a Azrael como una figura malévola, sino como una entidad con un papel necesario en este ciclo de la vida

y la muerte. Además de estos seres oscuros, existen otros ángeles que no tienen una presencia, tenemos. sino que son conocidos por su luz. Se llaman los ángeles custodios. Estos ángeles ayudan a las almas a encontrar la paz y la dirección en ese momento final de la vida. El ángel guardián, el más conocido en la cultura occidental, se cree que cada persona tiene uno, un ángel guardián que lo protege a lo largo de su vida y que nos acompaña. en ese último instante para cruzar

al otro lado. Y a menudo se dice que estos ángeles se presentan como figuras familiares o como seres luminosos. Claro Gina, interesante. Dalia Escobedo, un saludo. Vaya en camino a su trabajo y aprovecha para escucharnos. Te mandamos un fuerte abrazo Dalia. Maneja con precaución mi querida amiga. Vamos al corte Gina. El midofón, 55 -2193 -59 -26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. En la vida hay que saber tres cosas.

No rogarle a nadie. No confiar en nadie y no esperar nada de nadie. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Saludamos a todos los amigos que están aquí. Katia Romero. Cada noche está aquí con nosotros. Te mandamos un gran saludo. También el capitán desde Colón, Querétaro, México. Saludos a Domingo Díaz Arcos, a mi novia Rosalba Escudero y muchas bendiciones para ustedes. También para

ti, capitán. Gracias por estar aquí. Claro, un fuerte abrazo y aprovechamos también, como de que no, para saludar a nuestros amigos. que se están tomando la molestia de interactuar. Por ejemplo, Israel Guardado, saludos. También saludos a Cintia. Jorge Martínez desde Seattle, Washington. Bienvenido, bro. Silvia G. Está aquí con nosotros saludando a los peludomaniacos. Daniela dice un saludo para Alberto Cerrito. Con mucho gusto. Está en Tepozotlán, Estado de México. Con mucho

gusto, amigo. Amiga, perdón. Y también para Arturo Calderón. Saludos y tenemos ya más historias y vamos a continuar con todo lo que ustedes nos han hecho llegar, por supuesto. Adelante. Buenas noches, Nacho y Gina. Quiero platicarles algo que me sucedió cuando era una niña. Tendría entre cuatro y cinco años. En una ocasión mi mamá. Me mandó a un mandado ahí cerca de la casa, con una vecina, como a unas seis casas de donde vivíamos.

Yo iba caminando por la banqueta, cuando justo dos casas antes de llegar a donde tenía que llevar unas cosas, vi que estaba sobre una enredadera que cubría una ventana, estaba un niño. pues chiquito como del tamaño de un muñeco grandecito pues yo tendría la edad que les comenté entre 4 y 5 años y pues yo ese niño lo veía chiquito él estaba colgado de la planta de la enredadera pero me estaba viendo cuando yo volteé a verlo él ya me estaba viendo No se movía, nada más

estaba sujetado ahí a la planta. Estaba vestido con un overol, traía un sombrerito y tenía una canasta. Tenía cara de niño, no tenía cara de viejito ni nada de eso. A mí se me hizo bonito pues y me regresé y me fui corriendo con mi mamá para decirle que viniera. que porque estaba un niño en la enredadera y que se iba a caer. Recuerdo que mi mamá me dijo que no pasaba nada, como

que no me creyó. Pero ya de ahí ya no recuerdo qué pasó, si yo me regresé a que me pusiera a entregar las cosas que tenía que entregar o me quedé ahí en la casa, la verdad ya no recuerdo. ¿Qué sería? Yo no sé, yo pienso de repente sería un duende o qué sería. Siempre he tenido esa inquietud. Wow, pues sí, mi querida amiga, yo creo que ya al paso de los años te das cuenta que realmente lo que tú estabas viendo era un

duendecillo, ¿verdad? Era un duendecillo que, pues tú como eras niña e inocente, se dejaba ver por ti. Y pues ya con lo que nos platicas a mí me queda súper claro. que se trataba de un dondecillo. Saludos a Daniela Sofía Chani, que dice, a mí ya ni me esperan, ¿cómo? De que no, mi querida amiga, te mandamos un fuerte abrazo. Y mi querida Gina, ¿a qué vamos? Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Me llamo Ezequiel David. Ezequiel, ¿y desde dónde nos escuchas? Estoy

hablando de aquí, de Iguala Guerrero. Perfecto, saludos a todos los amigos de Guerrero. ¿De qué se trata esta experiencia que nos quieres compartir? A ver. Entonces, ese día estaba lluvioso y terminó la conferencia ya muy tarde, a las 11 de la noche. Y bueno, como no se congregó tanta gente, el auditorio no se llenó, pues fue una entrada regular y relativamente está muy cerca de mi domicilio. Entonces, yo al salir de la conferencia, pues

empezó a llover. Salí todo normal, pasó el evento todo como si fuera una especie de evento público y no hubo nada más que las presentaciones que hace el investigador, todo con su equipo. Pero al llegar ya a una calle de mi domicilio, yo me quedé parado en un poste porque yo vi ya muy tarde, como si fueran las dos de la mañana. Me pareció raro porque eran apenas 11 infracciones de la noche. Entonces al mirar el póster yo vi raro porque era todo temprano. Pero ya estaba

muy oscuro, ya no había nada de gente. Entonces yo recuerdo que llegué a mi domicilio, entré y me dormí. O sea, entré a mi recámara y me dormí. Sin embargo... Al entrar en sueño, yo ahí registro la experiencia. Precisamente en esa esquina fue cuando una luz azul me subió a una nave que estaba arriba sobre la esquina donde yo le estoy citando. ¿Te llevaron? Sí, me subieron en una luz azul, en una especie de cubo. De momento yo me dejé

llevar. Ya cuando estuve adentro en la nave, Estaba en un compartimiento metálico, pero me dijeron, oye, tienes que esperarse porque te vamos a desinfectar. Entonces me pasaron a una cabina donde me rociaron una especie de... lo que tienen los extinguidores, una cosa blanca, ¿sí? Sí, sí, sí. Ahí me rociaron y salí de la cabina con una especie de baño transparente. Ah, muy bien. Ahí me sentaron después en una plancha y al estar en la plancha me empezaron

a meter cosas en el estómago, en la cabeza. Pero no me dolía, no sentía dolor, sino que yo estaba emocionado y quería hablar con ellos, pero no podía. Entonces les decía, cuando me dejaron hablar ellos me dijeron que no temiera. Yo en ese momento tenía un problema. Y les dije, oye, yo necesito de su ayuda. Podrían decir, sí, ya sabemos qué problema tienes. No te preocupes,

nosotros te vamos a ayudar. Yo les dije que en ese momento, porque yo escuché que quería viajar con ellos, que no podía irme porque yo tenía a mi hijo pequeño y tenía que asistirlo y que tenía que estar con él. Pero siempre ha sido mi interés salir de este planeta allá. Tuve esa experiencia y para... Acortar el relato, ellos me indicaron que yo tenía que cumplir la misión de decirle a la gente la existencia del mundo

espiritual. En realidad en ese momento no entendí ni comprendí porque no fue muy profundo el mensaje. Simplemente yo los vi, vi sus morfologías, sus formas, como eran todos. son de similar forma, pero el que me hablaba se identificaba como comandante. No me hablaban con voz, me hablaban con mensajes telepáticos, o sea, en mi cabeza, y yo les respondía también de manera mental. Pero les pedí ayuda

y ellos me entendieron. Les dije que mi vida corría peligro, que necesitaba ayuda, que en ese momento la ciencia no estaba tan avanzada para poder abordar mi problema. Y me dijeron que no me preocupaba, que yo voy a cumplir con mi proceso de tiempo. Y se ha vuelto realidad porque casi todas las personas que yo conocí en una situación de enfermedad han muerto. Han muerto y yo mantengo un estado sano allá, de sanidad. Me mantengo sano allá. ¿Como que te

dieron protección? Yo les pedí ayuda, no sé qué me hicieron. Me metieron muchas cosas, tanto en mi cuerpo como en mi cabeza. Ellos me dijeron que yo tenía que mencionar que existe un mundo espiritual. Entonces, desde esa fecha, no solamente no se trata de creer, no lo veo como religión, sino que hay mucha realidad en eso. Hay un ocultamiento de las cosas. No solamente eso, sino que desde muy chico yo siento que me estaban buscando porque tuve otros eventos. Eso es lo que yo he querido

platicar, vaya. La cuestión interesante, para que ustedes hagan un comentario, es que yo no lo registré en vivo, vaya. Yo lo registré en una especie de sueño. Creo que tengo almacenada información desde ese tiempo en mi inconsciente que no he podido saber qué hay. Yo de repente tengo capacidades que se manifiestan de manera así constante, se van y vienen, vaya. Entonces, esta en sí es la experiencia que yo he querido platicar y quiero mandarles un saludo a ti, a

Nacho. Gracias, amigo. Por el programa tan exitoso. Quiero decirles que yo los escucho desde Juan Ramón Sainz. Que en paz descansen, sí. Mi primer programa de ustedes fue precisamente el programa famosísimo de Juan Ramón, de un sujeto que presentaba entes endemoniados. Ese fue el primer programa. Yo trabajaba ahí en la ciudad de Lerma. Es como una especie de muleto que yo recuerdo de ese programa. Y quería que hicieran un comentario sobre esta experiencia porque para mí ha sido...

Un par de aguas en mi vida. ¿Qué te hizo sentir esa capacidad de pedirles ayuda? ¿Ellos se portaron benevolentes contigo? A pesar de que nos dices que te metieron muchas cosas en tu cabeza y en tu cuerpo. No, no sentí ni miedo, ni terror. El único miedo es sentir que me preguntaron si quería viajar con ellos. Le dije que sí, pero que en ese momento no. No era posible porque tenía la responsabilidad de cuidar a mi hijo.

estaba muy pequeño y pues no era posible vaya no podía yo desvincularme de mi hijo ellos me dieron confianza me dijeron que no temiera que no me iban a hacer daño y yo pues como estaba controlado yo no sentí miedo ni nada ni sentí que mi vida estuviera en peligro al contrario yo estaba sorprendido porque los estaba viendo por ejemplo su cabeza Es una especie de gris aterciopelado, entre suave y rugoso. Sin haberlos

tocado, así los defino. Y todos casi los que están a un mando son de la misma estatura, muy delgaditos, y el que se identificó como comandante era un poco más alto. Y su cabeza era un poco más grande. Con profundos ojos negros. No sentí que mi vida estuviera en peligro. O me sentí intimidado. El único inconveniente era que yo no podía viajar. Oye amigo, ¿y cómo son? ¿Son como un humano pequeño, delgadito? ¿O son como los vemos en las series de televisión o en las

películas? Tres dedos. Sí que parecen mucho a ese estético gris, vaya, son delgaditos y de estatura muy pequeña, vaya, de un metro y fracción. ¿Como 1 .50, 1 .60? No, es exactamente de un metro por 50 menos, un poco menos, los que hacen las que están trabajando, me imagino que salen de ser uno de 1 .30. Ok. Ah, esos son más pequeñitos. Ahora, ¿ellos todos son iguales? Sí, todos son de una misma corte, vaya. Nomás sobresalía el que me hablaba. Sí, que es más grande. Ajá, es

el que estaba al mando. Pero de ahí en fuera podríamos decir que son como clonados uno del otro, son igualitos. Parecería que esa es la definición. Ok. Ajá, como clonados exactamente. Muy bien amigo, qué experiencia has tenido y yo espero que la conserves en tu memoria porque no fue para ti, para nada fue traumático, sino que al contrario recibiste algún mensaje de alivio, de ayuda y eso te sirvió para continuar aquí.

A mí me brinca que... Se lleven a la gente en contra de su voluntad, es decir, no te preguntan, a ver, ven, te vamos a abducir unos momentos, independientemente de que sí te preguntaron si querías viajar con ellos, ¿no? Sí, lo que pasa es que yo desde chico siempre tuve inclinaciones a la astronomía. Eso es. Me gustaba leer temas referentes al sistema solar, a las estrellas. Y, por ejemplo, yo leía mucho las obras de... Ah, eso es muy bueno. Entonces, te voy a decir

por qué. ¿Les preguntaste de dónde vienen o hay algún indicio? Oye, fíjate que tengo la curiosidad. ¿Tú estás consciente de que te hicieron cosas, de que te metieron cosas en el cuerpo? La pregunta va directa. ¿Tú traes un chip? Yo nomás vi, me vi en la plancha, que me metían su herramienta. Entonces, por ejemplo, aquí entre el ombligo y esa parte del estómago, metían cosas, sacaban, pero yo no experimentaba dolor. Lo más les dije, me acuerdo, les digo, oiga, no me vayan a hacer

daño o algo. Dice, no, dice, tú tranquilízate, estás bien. Estamos mejorando tu sistema, algo así. Entonces, les hice mención precisamente cuando, porque ellos dijeron sistema, utilizaron la palabra sistema. Y como lo que yo ahorita comenté, les dije, miren, precisamente quiero que dejen en óptimas condiciones mi sistema. Entonces ellos entendieron como la comunicación era telepática. Dicen, sí, no te preocupes, pero

vaya no. Yo no experimenté dolor ni nada. Y cuando vi que todo estaba bien, yo no sentía miedo ni nada. Con eso, desechando esas historias de terror que los secuestran o que los llevan. Yo no experimenté eso. Y bueno, como que todo está ligado a toda una gran historia, pero ya no me voy a extender

más. Y bueno, yo... no sé si pueda yo platicar otra historia como continuidad de esta me parece formidable amigo yo te agradecería mucho si te pones en contacto por hoy mi querido Ezequiel yo te agradezco mucho tienes una historia bastante interesante seguramente nuestro experto en ufología Daniel Romo él se hace llamar arquitecto cósmico así se considera él tendrá algunos comentarios que hacernos y con mucho gusto te los vamos a hacer llegar muchas gracias Nacho Y un saludo

para todos. Perfecto. Que estés muy bien, amigo. Buenas noches. Buenas noches. ¿Qué tal? ¿Qué tal esas experiencias? Y se fijan, todo surgió. Él ya tenía la semillita, la cosquilla, porque todo surgió de que fue a un evento en donde se iba a abordar el tema. Exacto. Bueno, vaya experiencias que nos están contando. La noción de guardianes que protegen las almas no siempre está ligada a una deidad específica o a una figura religiosa.

A menudo, las culturas más místicas y filosóficas han concebido a estos seres como entidades cósmicas, seres de energía que no tienen forma física. pero que sí desempeñan una función dentro del orden natural del universo. Gracias a todos los que nos están escuchando, escribiendo, Bustamante Alvarado, también El Pato, Stanford Knight. Gracias por estar aquí. Gina, nos vamos. Agradecemos

tu presencia, participación, tus relatos. Mañana, ¿qué te parece que nos reunimos nuevamente en la noche para seguir escuchando relatos de lo sobrenatural? Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Avilés. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan la mejor de las noches. Descansen y como decimos aquí, cabot. El programa se termina,

pero la investigación continúa. aquí en La Mano Peluda Esta fue una producción de Grupo Fórmula

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android