La Mano Peluda | Miércoles 28 de Mayo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Miércoles 28 de Mayo de 2025

May 29, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que

ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en... La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito... Y de lo que no tiene explicación lógica, pero

que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Áviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a este programa donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos vamos a escuchar historias que vienen del más allá. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279

-2291. La página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como... La mano peluda, Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Y por eso te voy a compartir el contacto de WhatsApp. Quizá sea el método más sencillo. 55 -2193 -5926 Saludamos también a las estaciones en la República Mexicana que

se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huétamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. ¿Alguna vez has sentido que

no estás solo durante una tormenta? Dicen que hay lluvias que no solo riegan la tierra, sino que despiertan a los que ya no se encuentran aquí físicamente. La leyenda del lamento de la lluvia es un fenómeno paranormal que vincula tormentas eléctricas con apariciones de espíritus, voces entre los truenos, susurros en los charcos y sombras que aparecen justo cuando cae la última gota. ¿Será posible que ciertas tormentas sean

portales del más allá? Secretos que esconde el agua del cielo cuando la muerte decide hablar. Hoy, ¿por qué algunas tormentas despiertan a los muertos? Es el lamento de la lluvia. ¿Qué tal el tema para esta noche? Participa con nosotros y contesta las preguntas. ¿Te atreverías a caminar? ¿Por un cementerio durante una tormenta? ¿Sólo para comprobar si los muertos realmente despiertan? ¿Conoces alguna leyenda en tu ciudad sobre fantasmas

que aparecen cuando llueve? Pues aquí es el momento preciso para platicar contigo y te queremos escuchar. Vamos a iniciar. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Ah, su buen amigo Ricardo, el capitán. Ah, Ricardo, el capitán se hace presente, eso nos gusta, porque significa que tienes una experiencia que comentarnos. ¿Cómo estás? Pues aquí bien, con mucho calor, pero bien. Con calor y a veces lluvia y... Pero lo más importante es que estamos reunidos. Sí, no, pues estamos todavía con vida. ¿Verdad? Es

lo mejor de todo. Oye, ¿y qué relato quieres contar? Desde ayer les iba a platicar este. que yo no alcancé estamos hablando de cuando en ese momento hace 25 años estaba yo en Cruz Roja era paramédico socorrista entonces pues pues como chavos como parece que como gente joven hacíamos cosas raras cuando no había un servicio dibujábamos un diablito A lápiz en un papel blanco. Y teníamos un teléfono, que era un teléfono rojo, que era el teléfono de emergencia. Sí. Entonces, ¿tienen

servicio? Sí. ¿A quién le toca? No, pues que al comandante, al capitán, al sargento, que sea. Dibujaba el diablito y lo ponía, lo arrancaba y lo ponía arriba del teléfono y le prendía fuego. Sí. Cuando se terminaba de consumir, sonaba el teléfono rojo. O sea que eso lo hacían para invocar llamados de auxilio. Sí, estábamos bien locos en ese entonces. Estábamos bien chavillos. Estábamos bien morros. Teníamos entre 18 y 19 años. Sí. Sí. compañeros. Lo prendió, se quemó, se consumió.

Y cuando nos dieron la dirección del lugar del motivo, dice, es mi casa en la torre. Nos tienen como locos. Y de ahí, cuando dejamos de hacer ese tipo de cosas, rescatamos a la gente y salió a la iglesia. Pero después de eso, en los dormitorios de Cruz Roja, estamos hablando que en ese momento antes era la rampa de acceso de las ambulancias. Entonces ahí empezaron, cuando nos quedamos dormidos ahí, nos jaloneaban las cobijas. O de repente se escuchaba, despierta, despierta. ¿Quién está?

¿Quién habla? Pues no había nadie. Nos movían las cosas del lugar. Se prendían las luces. Sonaba la sirena de repente. Era un... O sea, hicimos algo mal. Yo creo que hicimos algo mal por estar haciendo ese tipo de cosas. Claro. Oye, pero se les quitó la intención con esa tragedia que

vivieron, ¿no? entender que pues estábamos invocando cosas paranormales que eran era negatividad para nosotros y más para nuestras familias exacto fíjate que esto que comentas de hacer algún tipo de ritual cuando no tienen servicios en la noche ya lo había escuchado y mira hoy lo vuelves a confirmar tú y vamos a invitar a nuestros amigos paramédicos que sepan algo al respecto que también se reporten Exacto. Pues cualquier pregunta que tengan, yo se la respondo. Yo no tengo ningún...

Yo no me tacho nada. Sí, sí. Bueno, pues entonces vamos a invitar y si tenemos alguna duda, pues ya tenemos aquí tu número y nos reportamos contigo. Claro que sí. Fue corto esta vez, pero creo que fue interesante y fue algo que ya también, como dices, Se está reenfermando de que hacíamos cochinadas sin pensarlo, ¿no? Obviamente. También es parte de la juventud que en ocasiones no se toma conciencia, ¿verdad? Ricardo, nosotros te agradecemos muchísimo.

Pero perfectísimo. Un saludo a Nacho. Gracias, amigo. Un abrazo. Que tengas excelente noche. Y muchísimas gracias por escuchar. Saludos. Hasta luego, mi amigo. Qué de historias nos ha platicado, ¿verdad? De diferente temática, pero todas muy interesantes. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en... Mejor es hacer el bien que prometer sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación

lógica. La mano peluda. En muchas culturas alrededor del mundo se cree que la lluvia tiene un poder especial. Purifica, limpia, pero también tiene su lado siniestro. Esta creencia ha dado lugar a una leyenda conocida como el lamento de la lluvia, una teoría paranormal que asegura que ciertos aguaceros, especialmente durante la noche, traen consigo... algo más que truenos y relámpagos,

traen voces del más allá. Este lamento a la lluvia es una manifestación espiritual que supuestamente ocurre durante tormentas intensas, particularmente en cementerios o lugares donde han sucedido tragedias. Hay personas que han asegurado escuchar llantos, gritos o cantos lúgubres mezclados con el sonido del agua, pero lo más inquietante es que estas voces no siempre provienen del exterior. Algunas personas han afirmado escucharlas dentro de sus

propias casas mientras está lloviendo. Soy originaria de Talpa, de Allende, Jalisco, pero radico en Colorado. Siempre escucho su programa. Un saludo para todos ustedes. Y tengo una historia de cuando yo tenía como unos siete años, era como en el año ochenta y uno, ochenta por ahí. Me acuerdo que vivíamos con mi abuelita porque nosotros en el rancho donde nosotros somos no había escuela.

Entonces nos mandaban con mi abuelita. Allá se usa para esos pueblos que la imagen del pueblo, que es la Virgen de Rosario de Talpa, la llevan así a pasear para todos los ranchos y se queda un día en cada casa. Y ese día tocaba en un rancho que se llama La Centinela y nosotros vivíamos en un rancho de mi abuelita que son las Guásimas. En la noche, pues todos los del ranchito eran como unas 15 casas. Se fueron allá donde le rezan al rosario, le cantan a la Virgen del Pueblo.

Y en la noche nos quedamos con mi abuelita, los más chiquitos, como mis primos y mis hermanos y yo. Y como en la noche... Llegaron unos animales que se meten así en todas las casas allá, son como unas hormigas que le dicen las tepehuanas.

Entonces mi abuelita sacó una cama y nos fuimos a dormir al patio en lo que pasaban los animales, porque cuando pasan por las casas, hay muchos estos alacranes, lagartijas, todo eso que está arriba del techo, como los techos ya son como todavía eran de... a teja y lámina, entonces los animales pues corren a esconderse para que las hormigas no se los coman. Y pues mi abuelita, por miedo que nos picaron a la cara, nos cayera

en la cama, pues nos sacó a la afuera. Y ya en la noche ya, pues mi abuelita se sentó en una silla, se agarró un machete ahí para cuidarnos y nos quedamos dormidos. Y había pasado rato, no sé cuánto, cuando mi abuelita me dijo, hija, levántate porque... Para allá se escucha algo raro. Y agarró ese machete y yo pues ahí voy con ella, detrás de ella. Y ya cuando íbamos llegando, así había un monte, así, ahí era donde lavábamos la ropa al otro lado, porque allá son,

pues, cerros. Y había como un monte, al otro lado se escuchaba así como, a veces cuenta como cuando una está cantando una guajolota, pero pues ahí, pues yo nunca vi que en los ranchos ahí hubiera guajolotas, por lo mismo que ahí a las clanes le pican y se mueren. Y cuando ya nos fuimos acercando, dijo mi abuela, esa no es guajolota, parece un guajolota, está grande. Y de repente, cuando mi abuelita iba con el machete para darle, y que huele alto hacia un árbol.

Y de ahí, ahí se quedó. Nos dormimos, ya nos venimos, porque mi abuelita nos asustamos, mi abuelita nos venimos para donde estaban mis primos y mis hermanos, porque nos dio miedo. Y ya cuando llegamos ahí, toda la noche hasta la madrugada, dijo mi abuelita que ella se quedó dormida así en la silla y escuchando a esa guajolota cantar. Pero voló alto, alto, alto. Y yo nunca había mirado que un guajolote así volara tan alto. Pues esa es mi historia. Muchas gracias y saludos

para todos ustedes. Bendiciones. Tengo más historias ahí, como vaya pasando los días. Mandando los audios. Saludos. Ok, muchas gracias. Claro que sí, las estaremos esperando. Sí, aquí estamos listos. Y mira, Andrés de Veracruz nos dice, el tema se presta y está excelente para esta noche lluviosa y con tormenta eléctrica. En este momento hay lluvia fuerte aquí en Jalapa, Veracruz. Saludos también para los amigos que nos están escuchando allá en Veracruz. También Jorge Rendón.

Nos dice, durante el huracán Otis se escuchaban unos gritos y un ruido horrible y terrorífico. Muchas personas lo escucharon y también unas extrañas luces y ruidos horribles. Saludos. Y esta noche, tempestuosa, aquí en Acapulco está corriendo mucho aire y aún hay personas en zonas de alto riesgo. Gracias y bendiciones. Nuestras oraciones con ustedes, con Acapulco. Otra vez, bienvenidos a todos ustedes. Claro que sí. Mira, Pinocho Cermeño dice, hola. Me está cayendo como

anillo al dedo. Justo ahora está lloviendo, tiene todo el día y estará así toda la semana en North Carolina. Dice saludos al Tecuán, Jalisco y mi amor Ana Karen. Y... Y te amo, mi amor, le dice yo creo a Ana Karen. Sí, no creo que a mí, ¿verdad? No, creo que a Ana Karen. No, claro que sí. Un saludo para Ana Karen y otro saludo para nuestro amigo el Pinocho Cermeño. Bienvenidos. Saludos también a todos los que se están reportando y en muchos lugares está lloviendo. Y este tema,

el lamento de la lluvia. Pues dicen que despierta a los muertos, pero ¿por qué razón se comenta esto? Desde una perspectiva esotérica, el agua es un canal energético, un conductor natural entre dimensiones. Cuando la atmósfera se carga con electricidad durante una tormenta, ahí es cuando se cree. que el velo entre el mundo de los vivos y los muertos se debilita, así que algunas almas perdidas, incapaces de encontrar descanso, aprovechan ese justo instante para

manifestarse. En la tradición japonesa, por ejemplo, se cree que los espíritus errantes llamados como yurei se hacen presentes durante las lluvias torrenciales. En México también tenemos muchas leyendas que hablan de apariciones fantasmales durante las lluvias, sobre todo en caminos rurales o cerca de panteones. Así es. Bueno, pues vamos a continuar escuchando más de sus historias, sus relatos. No te quedes fuera. Tienes que hacer. ¿Qué tal? Un saludo a todos. Mi nombre es Gustavo.

Bueno, mire, quisiera contarles algo que me sucedió ayer en la noche, que fue algo para mí, se me hace algo como que sumamente extraño esto que me sucedió, ¿verdad? Estaba yo en la noche sentado en la sala, esto fue aproximadamente como esto de las 10 de la noche, estaba viendo la televisión, puse YouTube para ver algo. Entonces pues ahí me salieron pues ahora sí que varios cortometrajes de terror para poder ver y pues entonces decidí

por ahí ponerme a ver unos. Entonces pues, bueno, el chiste es que vi uno que estaba pues en realidad como que un tanto raro, un tanto extraño, lo vi y todo eso, para eso me encontraba yo sentado con mi perrito. Mi perrito lo tenía yo sentado en las piernas, ya tenía rato sentado él ahí acostado prácticamente ahí conmigo encima de mí, muy cómodo. Entonces pues ya de rato yo decido

levantarme para irme al baño. Entonces siempre que mi perro está así acostado conmigo, es un perro chiquito, le digo vamos, vamos chiquillo, vámonos. Y ya él agarra, se baja solito, ya me levanto yo y nos vamos, ¿no? Entonces, bueno, resulta que al momento de que le pido que se levante para levantarme yo al baño, el perro se baja, se va, me encamino yo hacia el baño y al momento que voy cruzando donde está la cocina, hay un pequeño pasillo así, al final está la

estufa. Y de repente yo al ir pasando, de repente vi como que una sombra que de repente pasó así como desplazándose, como volando, pero una sombra no muy grande, algo pequeño, más o menos como una altura de unos 60, 70 centímetros, que la vi que pasó así entre la estufa y se me hizo bastante raro, se me hizo muy extraño. De hecho,

agarré mi teléfono y prendí la lámpara. Y me asomé, me fijé entre los bordes, las orillas de la estufa y todo, porque la verdad que se me hizo muy, muy, muy, muy raro cuando de repente escuché un golpe así. ¡Pum! Y yo me quedé y dije, ¿qué es eso? Y ¡pum! Volví a escuchar otro golpe y escuché como que estaban arañando la pared y como que algo se estaba arrastrando en el piso, ¿no? Pero esto fue ya del lado de las escaleras.

Entonces salgo yo a ver. Y me encuentro que mi perrito está en el piso como que arrastrándose, como revolcándose, actuando de una forma sumamente extraña, muy rara. Entonces, pues yo me espanté, dije, ¿qué es lo que tiene? ¿Qué le está pasando? Inclusive me agaché, lo levanté, le dije, ¿qué tienes? ¿Qué te pasa? Lo agarré, lo abracé y el perrito estaba así sumamente tenso. Ok, vamos a esperar un momentito para ir al corte. El miedofón

55 -2193 -59 -26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos RSS .com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba RSS .com ventas arroba RSS .com y sabrás que

se siente estar en boca de todos. Benditos los jóvenes, ya que ellos cederán la deuda nacional. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.

Descontroladamente. Lo empecé a acariciar, lo bajé, de ratito lo puse así en el piso y fue y se acostó en este... abajo de la mesa de centro, se quedó allí acostado un rato y pues se me hizo muy raro ya después de un ratito que vi que ya estaba más o menos bien, agarré, entré al baño, estaba yo en el baño cuando lo escuché que andaba por ahí caminando por el ruido que hace su collar, salí del baño y me lo encontré echado, acostado

en la escalera como por el cuarto escalón. y como que miraba así como hacia donde se encontraba la sala del otro lado, pero no se quería mover de ahí, me quedé un ratito ahí con él acariciándolo, y me fui otra vez a la sala, me quedé un rato esperando ahí, dije voy a ver a ver si viene, a ver qué pasa, de hecho el perro ya para allá ya no fue, entonces pues yo volví a salir otra

vez y agarré su... Ahora sí que su collar este con el que lo amarro para sacarlo siempre a pasear, entonces agarré su correa, agarré su correa y le dije, vente chiquillo, vámonos. Entonces ella sabe que cuando yo agarro su correa sí es porque lo voy a sacar a pasear afuera. Entonces el perrito agarró, bajó corriendo, entonces ya fue yo cuando yo me di cuenta que el perrito estaba bien, ya no tenía nada, de hecho me quedé un ratito ahí

con él. Y bueno, el hecho es que yo me quedé como que pensando, digo, yo no sé hasta dónde sea que esto sea cierto, pero yo parece que he escuchado que a veces los animalitos son los que absorben todo ese tipo de energías malas cuando se presentan en algún lugar. Entonces yo no sé si realmente eso fue lo que le pasó a mi perro. Y pues la verdad sí me quedé un poco preocupado porque inclusive me fui a dormir preocupado esperando que estuviera bien y ya no fuera a

repetirse eso. Y ya de hecho en la mañana hoy que me levanté, pues el perrito ya estaba bien, normal, tranquilo, como si nada. Entonces, no sé, yo quisiera preguntarle al maestro Sohan si eso que yo vi, no sé, sea que de algún modo fue que afectó a mi perro o si mi perro absorbió

algún tipo de cosa mala o no sé. Y si en ese caso fue que es así, ¿qué puedo yo hacer para que, no sé, si ese tipo de energías malas, cosas, lo que sea que de momento se presentan, ¿cómo es que uno puede hacer para repeler eso y no hagan daño? No sé. Porque sí me quedé un tanto preocupado, ¿no? Pero bueno, en sí eso es mi historia que les quería contar y pues bueno.

Un fuerte abrazo a todos, muy agradecidos siempre por la atención que ponen a nuestras llamadas, a nuestros audios, muchísimas gracias, a mí me encantaría poder comunicarme con ustedes en vivo, a ver si más adelante lo puedo hacer y pues felicidades por todos estos años que siempre nos han dado este espacio para poder transmitir nuestras historias.

nuestras inquietudes y pues un fuerte abrazo también a nuestros doctores, Gina, Nacho, a todas las personas presentes dentro de la estación que son los que producen todo este tipo de magia para que todo esto pueda suceder, muchísimas gracias. Un fuerte abrazo, se los agradece mucho y Dios los bendiga a todos. Muchísimas gracias, hasta luego. Igualmente, mi querido amigo. Gracias por tu mensaje y ojalá sí se dé pronto esa llamada en donde podamos charlar de esto y muchas otras

cosas. Desde luego, recientemente estábamos platicando sobre esa capacidad que a veces los perros y los gatos, las mascotas de compañía tienen y pues... Se presenta también en lugares donde hay cierta contaminación, pero con mucho gusto pasamos tu pregunta, mi querido amigo. Hoy va a estar el macho Soham, entonces la pasamos. Así es. Tenemos en la línea a alguien. Buenas noches. Hola, buenas noches. Hola, ¿con quién tengo el gusto? Con Surialem. Surialem, bienvenida.

¿Desde dónde? Les marcamos desde el Estado de México, del municipio de Zumpango, en el pueblo de San Juan, Zitlaltepec. Que se conoce, es muy famoso por el nombre del Pueblo de las Brujas. ¡Guau! ¿Y es verdad eso? ¿Por lo que le llaman el Pueblo de las Brujas? Sí, pues aquí hay un cerro. Hay un cerro que se llama el Cerro de la Estrella en donde se han visto, hemos visto bolas de fuego que desaparecen. Bueno, hay muchas, muchas anécdotas en este pueblo. ¡Guau! Muy bien.

Oye, pues qué interesante. Muchísimas gracias por comentar con nosotros. ¿Y esta noche nos quieres platicar alguna historia o alguna anécdota? ¿Algo que quieras compartir? Sí, una historia. A ver. Una historia un poco... Una anécdota un poco fantástica. No tiene que ver con fantasmas. Son más como seres de duendes y hadas. A ver, ¿de qué se trata? El... Cada año con mis amigas realizamos una fiesta de Halloween, el 31 de octubre, que es la noche de brujas justamente.

Pues nada, invitamos a los amigos, a los familiares. Y bueno, ese año hicimos, que tiene como 14 años esto, hicimos la fiesta, nos disfrazamos. Y el 1 de noviembre comenzamos a grabar. Eran como las 12 del día, con mucho sol. Empezamos a grabar como todo el tiradero que había dado de la fiesta, los globos, todo. Y en esa época los celulares eran muy viejos, eran de apenas 14 megapíxeles, menos. O sea, un celular de 14 megapíxeles pues

ya era grande. Era un celular de gana alta. Ajá, sí, bueno, pues es que todo va subiendo, ¿verdad? Todo va, digamos que evolucionando. Antes pensar en un giga era cosa increíble. Y ahora, fíjate, un giga ya prácticamente es tan común que puedes comprar una USB hasta de 500 gigas. Y bueno, entonces era primero de noviembre y aquí en este pueblo se acostumbra que... Se pone la ofrenda a los muertos para las almas de los familiares

que han fallecido, de las personas grandes. Entonces eran como las 12 del día, nosotros estábamos grabando el tiradero que había quedado de la fiesta, cómo recogíamos, cómo limpiábamos. Y el video normal no nos dimos cuenta hasta que empezamos a compartir el video con las personas

que fueron a la fiesta. Y ahí... Ya en el video se ven como cinco, bueno, nosotros decimos que son hadas, eran unos, no sé cómo describirlo, unas muñequitas con zapatitos, taconcitos, alas como de libélula, se veían transparentes, pero

eran de color azul metálico. Y estas cosas salían como de un, había una casa que estaba en construcción, tenía un hueco, se ve que estos seres salen de ese hueco, de esa casa, incluso dejan la sombra, dejan sombra en el video, se ve como, pues sí, con el rayo del sol están pasando, pero pues al momento de nosotros estar grabando, no, nunca se, nunca se, nunca las vimos. Solo fue el momento de compartir el video y estar reproduciéndolo.

Sí, claro. Entonces, pues no sabemos qué sea, qué tenga que ver con el Día de Muertos, qué tenga que ver con las energías de esa época. No lo sabemos. Compartimos los videos, pero no sé. También los celulares se descompusieron. Las memorias USB en donde se guardó el video dejaron de funcionar. Donde teníamos esa evidencia del video, por alguna extraña razón, se perdió. Se perdió y pues ahora solo queda en la memoria. En el recuerdo. En el recuerdo. Oye, pues qué

extraña situación, mi querida amiga. Como tú lo mencionaste, sí, son seres fantásticos. Ahora, pregunta un tanto lógica, mi amiga. ¿Tú crees que haya sido justo por esa época o puede ocurrir en cualquier momento del año? Pero ustedes no lo habían notado porque no habían puesto su atención en ello. ¿Qué piensas tú? No sé. O sea, sé que existen energías. No sé si... Bueno, las creencias que nos daba nuestra abuelita era que en esas épocas sí había liberaciones de energías. Ajá.

No creo que sea, no sé, no creo que sea cualquier año, no lo sé, tal vez sí sea en esas épocas en específico. Eso es, ok. Pero, pues sí, o sea, fue primero de noviembre, Día de Muertos, no sabemos si eran tal vez ángeles o almas de, no, de personas, pero nosotros así lo relacionamos más como a... Es que sí parecían haditas. Sí, sí. Había unas gorditas, unas delgaditas, pero lo impresionante es que traían hasta zapatitos, ropa, pero todo era de color azul metálico. Las

alas sí eran transparentes como de velura. Wow, prácticamente estás describiendo a el hada de Shrek, ¿verdad? De Shrek 1. Así muy bonita, como llenita, con brillitos, ¿no? Pero bueno, o sea, todo viene obviamente de los testimonios que las personas han podido dar o pueden decir. Y fíjate que entonces estaríamos hablando de que sí hay por ahí un efecto cíclico, es decir, que muy probablemente en esa época del año sí se conjunten todos los elementos para que se pueda

presentar esta manifestación. Eso es real, eso puede suceder. Sí. Muy bien. Guau, pues me quedo con eso, ¿no? Seres fantásticos que nos acabas de describir, mi querida amiga. Y pues te agradezco mucho. No sé si quieras agregar algo más. No, es la historia que queríamos contar. Bueno, ojalá que pronto nos llames para platicarnos algo de ahí, del lugar donde vives, de las brujas y todo eso que se ha comentado, ¿no? Sí, el pueblo es muy famoso por eso y sí, hay muchas anécdotas

que sí, tal vez en otra ocasión. Órale, genial, me gusta la idea, ¿eh? Sí, pero así ya en comentar rápido, sí, yo he presenciado esas bolas como de fuego en el Cerro de la Estrella, así se llama ahí. Ajá. Este, pero sí, se ven, los he grabado, de repente desaparecen o salen en la cámara, eh... bolas de fuego que nosotros no vemos en el celular sereno. Y bueno, nosotros creemos que puede ser, no sé, fuego, que prendan incendios, pero al momento de subir, porque hemos escalado

el cerro, pues no hay nada quemado. No se ve evidencia de fuego. Exactamente. Y ahora que lo mencionas, bueno, es un lugar que es famoso por ese tipo de apariciones. Pregunta, mi amiga. ¿Ustedes ya están acostumbrados o sí sienten algo de miedo, sienten algo de desconfianza por los bebés, por todas las historias que se comentan o X? Yo creo que ya estamos acostumbrados. Incluso cuando nace un bebé, lo típico de poner las tijeras abiertas en las ventanas, poner que agujas, sal

y tener una. oración que se llama La Magnífica y como que ya todo el pueblo está acostumbrado a eso. O sea, ya es como el día a día cuando nacen los bebés aquí. Guau, o sea, ya todo el mundo está súper preparadísimo, ¿no? Ya todos están mentalizados. Guau, muy bien. Me parece perfecto. Entonces, quedamos pendientes para una próxima participación tuya, Surialem, y claro que eres bienvenida, ¿eh? De acuerdo, muchas gracias. Que estés muy bien. Hasta luego, buenas

noches. Hasta luego, buenas noches. Pues qué tal, ¿eh? Con este tipo de experiencias que nos van ilustrando sobre los diferentes temas y hablando hoy del lamento de la lluvia, hay casos reportados de este fenómeno. Por ejemplo, en un pueblo de Galicia, allá en España, los habitantes aseguraron que cada vez que llovía Sobre el campo santo del lugar. Se escuchaban lamentos de mujeres.

pero también cadenas arrastrándose. Si nos vamos a Guatemala, se habla de una tormenta de 1999 durante la cual varios vecinos escucharon cantos indígenas que no provenían de ningún lado visible, justo después de una excavación en terreno sagrado. Aquí en Veracruz, en México, existen relatos donde han contado que al caminar bajo la lluvia, se han cruzado figuras que desaparecen al intentar hablarles y entonces se cree que son almas en pena liberadas momentáneamente durante la tormenta.

Ok, bueno, pues ahí está el punto. Vamos a continuar. Déjame ver cómo vamos de tiempo. Ok, vamos muy bien y vamos a escuchar más de sus historias que nos han enviado. Te exhortamos a ti también que hagas lo mismo, así como nuestros amigos que graban su mensaje y nos lo hacen llegar. He caminado en los panteones cuando está el clima así lluvioso y con tormenta. Yo lo único que puedo decirles de mi experiencia de caminar en los panteones es que se siente como un escalofrío

acompañado de una gran tristeza. es lo que yo he experimentado cuando he estado caminando cuando he andado caminando en los panteones y más hasta ahora y también aquí en mi casa tenemos una casa grande con patio grande y tiene árboles no sé pero este siento como que como que algo me llama como que algo me quiere jalar hacia el patio y yo siempre de pequeño siempre he sentido esa sensación pero como antes me da un poco de pues de mirillo no y me aguantaba las ganas y hoy

en día pues este pues si voy al patio pero no más voy a lo más llegó a la mitad o sea no me atrevo ir exactamente hacia el cuarto que está atrás pero si siento como que algo que me jala hacia esa zona según dicen según pues hay aquí hay dinero enterrado incluso una amiga que es bruja, dice que ya visualizó al al espíritu que supuestamente me va a dar dinero en su tiempo ya lo visualizó, ya me lo escribió dice que es un soldado revolucionario con botas Sukepi, que

está uniformado así como color kaki. Sí. Sí, según dice, está color kaki el señor ese. Muy bien. Bueno. Que es como una especie como de mayor. Pues te agradecemos que hayas mandado tu experiencia. Y se escuchaba de fondo la lluvia. Sí, se oye que está cayendo un buen aguacerillo por allá. Muchas gracias a nuestro amigo que siempre se reporta desde Jalapa, ¿verdad, Jalapa?

Veracruz. Sí. Muy bien, bienvenido. Oye, vamos a mencionar y a saludar un poquito a nuestros amigos que esta noche se están manifestando. María Eugenia Sánchez León, buenas noches. Gracias, amiga, por estar con nosotros. Gaby Fernández también. Está aquí con nosotros José Fernando González. Bien, bien. Y bueno, también hay ejemplos de esta leyenda del lamento de la lluvia en grabaciones de transcomunicación instrumental. Algunos investigadores han asegurado haber captado voces espirituales

con mayor claridad. específicamente durante tormentas eléctricas. En la Edad Media, la lluvia durante un entierro era vista como una señal de que el difunto no estaba en paz. Y entonces la familia se quedaba intranquila. Pero que lloviera exactamente cuando lo enterraban, pues sí que era mal augurio, ¿no? Vaya que sí, muy mal augurio, imagínate nada más. Saludos a Francisco Herrera que está aquí comentando y también compartiendo sus experiencias

a todos los amigos que se están dando cita. Les invitamos a participar, les invitamos a que estén con nosotros y que también nos digan si ustedes se atreverían, así como nuestro amigo que acaba de llamar. Acaba de mandar su mensaje. ¿Se atreverían a recorrer un panteón por las noches? Bueno, independientemente, que suele ser muy peligroso, ¿verdad, Gina? Por la cuestión de los rayos. Si hay tormenta eléctrica, mejor no salir. Ahora, fíjate. Hablando de este tema, Nacho, y algunos

tienen su cama cerca de una ventana. Pues nada más les dejo aquí el comentario, porque se dice. Que si duermes cerca de una ventana durante una tormenta, tengas mucho cuidado, porque las entidades pueden entrar con el agua. ¿Será o no será? ¿Quieres hacer la prueba? Bueno, pues no metas miedo, Gina. ¿Qué pasó? Saludos a Misael Cardenete. Saludos, que está con nosotros desde Monterrey.

Un fuerte abrazo, brother, también para ti. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde nada más nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. En La Mano Peluda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo

Fórmula, abriendo la conversación. que aprende de la experiencia de los demás. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Mira, ya rápido se reportaron algunos amigos. Ay, mi cama sí está cerca de la ventana. No, nada más no hay que sugestionarse. En ciertas regiones del Caribe, los chamanes recomiendan no pronunciar nombres de personas fallecidas, escuchen bien, en noches lluviosas, para que no llame su atención y se hagan presentes. ¡Órale!

Entonces, bueno, ya hay varias recomendaciones. Muy bien. Que esta noche de lluvia las debes tomar en cuenta. Bueno, en algunas regiones está lloviendo y entonces se aplica. Así es. Oye, comenta aquí Francisco Herrera, yo solo he caminado, dice, de día en un panteón. No me atrevería a ir de noche porque tienen muchos perros y me atacan y morderían, pero sí sería interesante. O sea, él nada más lo normal, ¿no? El aspecto

paranormal para Pancho Herrera. Es lo de menos, dice, no, al contrario, de eso pido mi limosna. Muy bien, Francisco, qué bueno que te haces presente aquí en este programa. Y vamos a continuar escuchando todas sus historias, sus audios. Venga. Hola, Gina Nacho, nuevamente su amiga Alexandra. Bien. Este, hace rato a medida que entré a su programa, estaban hablando de casas embrujadas. Y recordé algo que me sucedió aquí en la casa de ustedes. Bueno, antes que nada, una disculpa por la voz.

Ando saliendo ya de la gripa. Entonces, bueno, pues una disculpa. Esto que les voy a contar sucedió pues ya tiene ratito. Mi hijo en este año cumplió 30 años y en ese entonces habría

tenido como... 8 o 9 años, estaba chiquito y este les comento rápidamente para como contexto de aquí de la casa la parte de abajo no tengo muros, o sea los ambientes no están separados por muros, está lo que es la sala, el comedor la cocina, si tú te sientes bueno lo que divide la cocina del comedor es la barra donde te sientas

a comer. Entonces, bueno, si tú te sientas en la barra del lado de la cocina, puedes ver perfectamente el comedor y parte de lo que es la sala y también una escalera que está en medio de la sala y el comedor. Hay una pared que es del ancho del segundo tramo de la escalera. Detrás de esa pared, bueno, esta pared está en la sala. Detrás de esa pared se encuentra el medio baño, ya ven que normalmente se aprovecha ese espacio, ahí se pone el baño

para aprovechar el espacio. Esta pared la tenía yo en ese entonces recubierta de un material, supongo que si lo han visto, son como unos bloques grandes que tú compras, o sea, te venden, tienen cierta medida, ¿no? Son para. Pues son decorativos. O sea simulan. Los puedes encontrar. Que simulen. Este no sé. Ladrillo o madera. O piedra. El mío simulaba piedra. Y. Miden aproximadamente. Yo creo que menos de. Medio centímetro. De grosor. Y tenía esa pared. Pues todo estaba recubierta

con ese material. El material es poroso. Es como si juntaras varios cartones. De hecho, ni siquiera está muy pesado lo que es el bloque, ¿no? Pero bueno, la cosa es que el material es poroso. Era poroso. Entonces, estábamos desayunando. Recuerdo que ha de haber sido entre semana porque era la mañana. Estábamos desayunando él y yo. Este, mi hijo y yo. Y los dos hermanos no estaban, entonces supongo que, pues a lo mejor se quedó,

no sé, no tuvo clases o estaba enfermo. La cosa es que nada más estábamos él y yo y estábamos desayunando. Yo estaba sentada en la parte de la cocina, él estaba enfrente, o sea, todo lo que es el comedor y la sala lo tenía de espaldas. Entonces, en ese entonces, Él hablaba un buen, o sea, como normalmente son los niños, ¿no? De que habla y habla y habla y habla y medio come y está hablando y te está hablando y te está hablando. Y llega un momento en que pues los

tienes que bloquear para que no te aturden. Y estaba, habla y habla, él es muy miedoso. Sí, eso también, este... Bueno, ahorita les digo el por qué lo menciono, ¿no? Él es muy miedoso. Él era muy miedoso. Entonces estaba, este, hable y hable y hable y hable y a mí algo que me llamó la atención, o sea, me llamó la atención como

un movimiento en esa pared. Agarro, volteo y lo pude ver de frente, o sea, no, no, sí me llamó el movimiento así como, este, en el rabillo del ojo, pero tuve la oportunidad de verlo exactamente de frente, ¿no? Lo que se estaba moviendo era, haz de cuenta, como un poquito más de medio metro. Desde el techo hacia abajo, sobre esa pared, comenzó a salir como si fuera vapor. Te diría humo, pero no, porque no era oscuro, era como gris, como clarito. Y comenzó a salir este vapor.

Se condensó. cerquita del muro y empezó a subir, o sea, empezó a recorrer así hacia arriba, hacia el techo y en el techo se desapareció. Sí me sorprendió y sí me quedé pensando y dije, o sea, ¿qué sería, no? Me puse a pensar en lo que mi hijo estaba, hablé y hablé, me puse a pensar y dije, bueno, a lo mejor eres vapor, que por lo mismo de que el material es poroso, pues a

lo mejor se junta a vapor. Y ahorita que ya calentó el ambiente o se salió el vapor, estaba yo así como que tratando de entender qué había sido eso que yo había visto. Pero algo que no me hacía sentido es de que, o sea, si hubiera sido así, pues el vapor no se espera a que salga todo para empezar a subir. O sea, conforme va... pues obviamente va subiendo, ¿no? Pero no, este no, haz de cuenta que fue algo que salió de la pared en forma de

vapor, terminó de salir y subió. Total que estaba yo así como pensando, bueno, ¿qué será eso que vi? Y en eso mi hijo comienza a voltear, o sea, habla y habla y habla y habla, y comienza, yo creo que ha de haber visto que estaba lloviendo algo, y agarra, voltea, Y grita como de sorpresa, ¿no? ¡Ay! Le digo, ¿qué pasó, papi? Y me dice, este, me dice, vi humo. Le digo, ¿cómo humo? Le digo, ¿dónde lo viste? Para esto, como les comenté, que era muy miedoso, yo no comenté nada.

Porque también los hermanos lo fastidiaban y todo eso, lo espantaban, pues. Entonces yo dije, pues no, no tiene... No tiene más, no comenté nada, sino que estaba yo como escuchándolo a él, pero viéndolo, lo que estaba saliendo de ahí del muro. Entonces cuando él voltea, me dice, es que dice, vi humo. Le digo, ¿de dónde papi? Y me dice, de ahí de la pared. Y señaló exactamente donde yo había visto lo que había salido, ¿no? Le digo, ¿y qué pasó? Me dice, no, dice, es que

se fue para arriba. Se metió en el techo. Lo que me llamó también la atención, que yo dije, ah, no, entonces esto ya no es algo así como de que vaporcito que se condensó ahí en el material y luego salió. No, no, no. Porque cuando él vio el humo que dice que vio, yo estaba viendo fijamente la pared porque estaba tratando de entender lo que había sucedido. Y cuando él lo vio, yo no lo vi. Eso fue lo que sí me sacó más de onda,

¿no? Lo vi directamente, no me lo imaginé. O sea, tuve oportunidad de verlo directamente. Y tuve oportunidad también de darme cuenta que yo no lo vi cuando él lo vio. Entonces, no sé si ustedes sepan qué pudo haber sido. Yo lo que al final entiendo es que fue algo que en un inicio se me manifestó a mí, que tal vez él obviamente no lo vio porque lo tenía a sus espaldas, pero cuando se le manifestó a él, pues a mí ya no. Entonces, bueno, esa fue la primera situación.

La segunda situación también fue de día. Y mi perro, estaba yo sola en la casa, completamente sola en la casa. Y mi perro estaba echado, estábamos en la parte de afuera, tenía yo la puerta abierta. Y el perro estaba echado exactamente saliendo de lo que es la puerta, de la entrada de la casa. Y yo estaba barriendo. Tengo jardín aquí enfrente

y estaba barriendo. Entonces en eso me llama la atención un movimiento también viniendo de ahí de la escalera, ahora no del muro, sino precisamente de la escalera, como si alguien se hubiera asomado y metido a ese movimiento de algo que se ocultó. Ok, ahí vamos a tener que parar para ir al corte y regresamos a ver cómo termina esta historia. El miedofón está listo, 55 -2193 -59. Veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o

monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieras? ¿Les va a cambiar la vida? almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido por rss .com rss .com hacer podcast de manera fácil vivimos bajo el mismo techo pero ninguno tenemos el mismo horizonte sabiduría en las redes Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos y vamos a terminar de escuchar este relato. Adelante,

a ver de qué se trata. Y ahora me quedo viendo así también en la, pues a la escalera, ¿no? ¿Qué pasó? Y en eso se levanta mi perro, estaba, les

repito, estaba echado. Se levanta mi perro, se queda viendo a la escalera, se queda viendo hacia ahí, no se metió a la casa, sino nada más se sentó, se quedó viendo, como que me movía un poquito la cabeza y yo dije, ay, Dios mío, no, o sea, de verdad, yo dije, donde empiece a gruñir o a ladrar o algo así, yo me salgo, o sea, lo agarro a él y me salgo de la casa y pues hasta que venga alguien conmigo, ¿no? Pero no, no, no, no, se quedó como viendo, como observando,

como a lo mejor entendiendo, no sé. Y se volvió a echar. Eso la verdad sí ya me tranquilizó. Y dije, bueno, está tranquilo él, entonces no pasa nada. Pero sí, esas dos cosas me han sucedido aquí en la casa. La casa es nueva, que nosotros la construimos. Pero pues bien dicen ustedes, ¿no? Que no sabemos qué es lo que pasó. Antiguamente en el terreno. Sí, sí, no hay garantía. Pues sí, todo tiene su historia y no por que una construcción sea nueva significa que esté libre de cosas de

este tipo. Es verdad. Entonces, bueno, pues esas son mis dos historias y espero las compartan y espero les haya agradado. Muchísimas gracias. Un saludo desde aquí de Toluca. Wow. De Toluca, campeón. Muy bien. Y bueno, pues que tengan todos un buen día, tarde, noche, depende de a qué hora escuchen este relato. Les mando un saludo. Su amiga Alexandra. Bye. Gracias, mi querida Alexandra. Interesantes tus historias, mi amiga. Fíjate que eso del humo o el vapor que viste, pues...

Muchas personas, sobre todo los estudiosos del fenómeno sobrenatural o paranormal, aseguran que existen diferentes tipos de fantasmas, que existen fantasmas que son de vapor, fantasmas que son como de humo, y otros tantos que son simplemente energía, así lo dicen. Y yo no estoy diciendo que ese vapor represente un fantasma, pero sí es muy raro que dentro de una casa, Se forma una nubecilla de vapor sin haber razón alguna o una nubecilla de humo sin haber razón

alguna. Exacto. Habría factores que podríamos nosotros considerar, ¿no? Es decir, si es que había algún aroma particular, algún aroma que nos hiciera sospechar de algo, si se sintió frío o bueno. Es necesario, cuando sucede algo así, poner mucha atención en ese tipo de aspectos. Claro, y vámonos con más relatos. Buenas noches. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Juan Pablo, soy Juan Pablo Cabrera. ¿Desde dónde nos escuchas, Juan Pablo? Pues ahorita vengo manejando aquí

por Chalco, voy hacia Cuautla. Oye, ¿pero sí puedes hablar o quieres que te marquemos en otra ocasión? No, sí puedo hablar. Ah, bueno, a ver. ¿Qué nos quieres compartir? Con mucho cuidado, mi amigo. Este... No, pues les iba a contar una que me ocurrió hace aproximadamente... Bueno, como principios del año. Este... Pues resulta de que yo manejo un trailer y yo venía a... Ya había pasado... Uh, qué caray. Se corta mucho, pero ves que me va manejando. A ver. Juan Pablo,

le vamos a... Marcar por otra línea. Oye, ¿no será nuestro amigo Juan Pablo que tenía un hermano también trailero? Que ellos eran de Celaya, me parece, o de Guanajuato. Y que nos platicó unas historias muy interesantes. ¿Cómo le llamaba a un personaje? ¿El Menchaca o algo así? El Pachiche. Que nos contó la historia del Pachiche. Un hombre que tuvo ahí... Pues un final muy, muy trágico, ¿no? Será este amigo Juan Pablo, porque ya tiene

rato que no se reportaba con nosotros. Ojalá que sea él para continuar con sus historias. Claro. Hola, Juan Pablo. Sí, soy yo. Bienvenido, amigo, nuevamente. Pregunta antes de que continúes con tu historia. ¿Tú eres Juan Pablo, el que tiene un hermano que también es trailero? Sí, Oscar. Ya hace mucho que no les llamaba. Oscar, cierto. Y que nos platicaste la historia del pachiche. Oh, sí, amigo, me acuerdo de ti, claro.

Y a ver, ¿ahora qué nos vas a platicar? Ya me orillé, ya puedo hablar con más tranquilidad. Este, no, pues se los iba a contar, como en el mes de febrero yo venía, bueno, venía pasando Lagos de Moreno, iba a ir a Poato y entre Lagos de Moreno y León tuve una falla mecánica, entonces me orillé. Y la puerta yo la tenía que atorar con el cinto de seguridad. Era muy viejito el camión, ¿verdad? O sea, de a tiro estaba viejito,

pero en ese andaba trabajando yo. Bueno, sufre una falla mecánica y quedé a la orilla de la casa. Sí. Y ya se va más lejos, ¿verdad? Este estaba así como por aquí, nomás que yo dije, ay, pues mira, y luego la puerta abierta y ya medio me asomé y vi que un niño pasando un pequeño sembradío como de medio hectárea adentro, pues, había un caminito y llevaba un caballo. A medio brazo del caballo. Bueno, pues total que ya medio me acomodé, ya me volteé para otro lado y ya

me quedé dormido. Pues ya a la mañana siguiente llegó mi patrón, ya me rescató y ya me fui. Puta, que a principios de febrero. Uy, se está perdiendo mucho tu llamada, mi querido Juan Pablo. A ver, vamos a ver. Respiramos hondo y adelante, continúa. Ah, les comentaba que por el lugar en que me quedé relacioné esto. A principios de febrero, en León, un niño de creo que 8 años, se salió de la escuela y fue a ayudarle a un doctor a

su consultorio. Sí. muy raro ¿no? Pues yo creo que si hay alguna relación ahí, es decir, ese sitio fue marcado por esa desgracia, por ese pues crimen atroz y tal vez por eso el niño quería que lo encontraran o dar una pista, algo mi querido amigo y posiblemente pues su psicohuella quedó ahí impregnada. Dame un segundito, necesito hacer una pausa, no te vayas. Regresamos contigo. El midofón 55 -2193 -59 -26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse.

Aquí en La Mano Peluda. La obra de arte es una señal de inteligencia que se intercambia en el sentido y el sinsentido. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Ahora sí, regresamos con Juan Pablo. Así es, ¿estás ahí amigo? Sí, todavía aquí sigo. Ah, perfecto. Perfecto. Oye, pues qué interesante historia. Pues muy triste, ¿verdad? Por el contexto

y por todo lo que ocurrió. Pero lo que nosotros hacemos es escuchar precisamente estos casos así de tenebrosos porque el fenómeno paranormal se puede presentar por diferentes circunstancias. Y una tragedia, una desgracia, un momento de dolor también puede dejar ahí una huella, mi querido amigo. No, y es que hay gente bien malvada.

Hay gente bien malvada, haz de cuenta que yo conozco a un muchacho, un muchacho se casó, se casó con una señora que era mayor que él, que resulta que era creo que del Salvador, creo que del Salvador y bueno, ustedes sabrán que allá en todos esos países como más centroamericanos, como que tienen otras costumbres, ¿verdad? O sea, era su segundo matrimonio de los dos. Sí, bueno, este era matrimonio. Los más, no, era

unión libre. En este sí era matrimonio. llevan tan mal pero él como que le urgía llegar a la casa verdad bueno Entonces, según yo no sueño. Pues ese día empecé a soñar, pero mi sueño era como que me ahogaba. No recuerdo si me ahogaba comiendo, si alguien me estaba ahorcando o si me ahogaba yo en el agua. O sea, nadando, ¿verdad? Yo no me acuerdo qué tipo de ahogo, pero el ahogo fue tan real que de veras me estaba ahogando.

Ya no podía yo jalar aire y yo dormido, yo dije, ay, me estoy ahogando y en eso que me siento, pero que me... te estabas estrangulando mi querido amigo Pues ahora les llaman tóxicas, ¿verdad? Tóxicas, celosas y todo, ¿no? Y yo dije, no, este es un trabajo para que este no le engañen por acá. Y no, pero yo, hombre, poquito no me siento, yo creo que hay que sacar. Híjole, mi querido amigo, qué historia, ¿eh? ¿Y qué creen que me... Muy mal, muy mal, porque eso es verdad,

sí existe. Sí, no, sí, y nomás que ahí tengo de pura casualidad, nunca tengo y de pura casualidad mandé a mi niña y en la misa del sábado de Gloria me llevó. O sea, lo quieres comprobar por ti mismo. Sí, sí, es muy terrible eso y sobre todo tener a alguien en contra de su voluntad o obligarlo por orgullo porque te crees superior o porque crees que lo puedes dominar. condiciones, este, pues. O sea, tendría las consecuencias. El cuerpo tiene sus necesidades. Así le dijo en el mensaje.

Al mes de casados. No, pues es una situación muy, muy mala, sí, muy enferma inclusive, ¿no? Eso ya no es normal, ¿verdad? Al mes de cires, al marido está trabajando para llevarle dinero. Ahí está. ¿Verdad? Sí, claro. Y no solo a ella, también a los hijos de los dos. A los hijos de los dos. Sí. Uf. Mi querido Juan Pablo, muchísimas gracias por tu historia. No te nos pierdas tanto, amigo. Aparece de vez en cuando. Sí, ya les voy a hablar más seguido. ¿Qué cree que luego se

ocupa uno? Sí. Pero sí, ¿cómo? Bueno, pues de todos modos, fue mucho gusto volverles a llamar. Igualmente, mi amigo. Gracias. Qué bueno que estás aquí con nosotros todavía, ¿eh? Digo, me refiero a que sigues el programa, ¿eh? Sí, se oyó. Espero que todavía muchos años más. Sí, se oyó muy, muy mal, ¿verdad? Pero no, me refería a que no nos has cambiado por nada, mi amigo. Sí. Gracias, Gina y Nacho. Saludos. Que tengas buen viaje, amigo. Bendiciones. Gracias. Buenas

noches. Hasta luego, mi querido Juan Pablo. Ya, Juan Pablo. Ay, Nachito, no me estés... No, dice, ¿qué pasó? No, no, no, yo lo digo con el muy, muy buen, buen sentido, con las mejores intenciones. Porque yo pensaba, el otro día me estaba acordando de él, de verdad. Dice, ¿dónde andará ese Juan Pablo que tenía a su hermano? Yo no me acordaba de que se llamaba Oscar, su hermano. Y es que ambos nos contaron unas historias muy buenas. Y Oscar, así como lo oyen, que platica y platica

y platica. Nos platicó de, nos contó sobre un caso de un amigo de ellos, el famoso Pachiche, que pues también tiene algo de tremendo, ¿verdad? De esas, de esos relatos. Hay que decirle que lo vuelve a contar, ¿no? De esos relatos, Nacho, que hay que estarlos refrescando para recordarnos ellos. Así es, sí, claro. Pues vamos a continuar, tenemos más de sus audios. Bueno, comentario rápido. Se me hace que el maestro Soham anda en un lugar donde no tiene buena recepción. No

nos hemos podido comunicar con él. Así que si yo creo que no, ahorita ya no va a alcanzar a pasar el maestro. Pero de cualquier manera tendremos sus preguntas ya listas para el momento que sea adecuado. Hacemos la comunicación con él. Adelante con el audio. Buenas noches, buenas noches por acá. Os escucho desde Los Reyes, Michoacán. Un saludo para todos los oyentes. Les hablo para platicarles algo que a mí me sucede desde que era chico. Yo tengo un tío que se dedica a hacer

limpias y a hacer trabajos. Y estos pues se quitaron mal, les daban por medio de ángeles y serafines y era por medio de la magia blanca. Un día él me dijo que yo tenía cierto don y que lo explotara. Y lo dejé a la desidia, o sea, no le di la importancia que sería, pues, ¿no? Y me quedé con la duda de que pues puede ser ese don. Entonces, una vez falleció un pariente, un hermano y mamá. Y fuimos al velorio, ahí estábamos en el velorio. Entonces, me arrimo al cajón a ver al tío y sentí

como que me habló. Me decía, hijo, dile a tu tía que no se preocupe, que yo voy a estar bien, que voy a salir adelante. Y así. Y me quedé así pensando, le dije, no, pues no me van a hacer caso, van a decir que soy mentiroso, qué sé yo. Después, al tiempo, falleció un amigo, muy amigo mío. Él murió en un hotel por ahí, lo mataron. Y cuando fui al velorio, pues también fue lo

mismo. Me dijo, mira, Chuy, dile a mi esposa que no se preocupe, que todo va a estar bien, va a salir adelante, yo la voy a estar cuidando y así. Y no sé qué se deba de que cuando paso por un lado donde esté un velorio o que esté rezando a causa de un fallecimiento o algo, siempre me hablan los muertitos, entonces no sé a qué se deba. Pero a varias personas les he dicho, oye, mira, fíjate que me dijo él que te quiera. Y nomás se me quedan así viendo como diciendo,

este vato está loco. Y no sé a qué se deba, no sé ustedes cómo vean ahí esa situación. Bueno, ese es mi relato, mi plática nada más. Les hablo desde Los Reyes, Michoacán. Soy Jesús. Y un gusto haber hablado, ya es la primera vez que hablo a la mano peluda. Y discúlpenme porque la verdad estoy un poco nervioso. Todo muy bien, mi querido amigo. Ni te preocupes. Y saludamos a todos los amigos de allá de los Reyes Michoacán que nos transmiten. ¿En qué estación, Gina? En el 92

.5. Saludos a los Reyes Michoacán, la XHGQFM. Eso es todo. Claro que sí. Un fuerte abrazo también para él. Y no, estuvo muy bien tu historia. Próximamente espero que... Se vuelva a repetir la experiencia, ¿no? Así que muchas gracias. Y adelante también tenemos comentarios. Dice por aquí Revolver Cargado. Nacho, pues ustedes tienen los teléfonos. No duden en echarles una llamada de vez en cuando. Por ejemplo, aquí al buen Juan Pablo, ¿no? Sí,

claro. Amigos que tienen una manera de platicar esos relatos que se nos graban estas historias tan impactantes, pero sobre todo queremos también escuchar a los que no se han animado, que dicen es que me da pena, estamos entre amigos, así es que ustedes pueden contar con toda confianza. Claro, por supuesto. Saludamos por aquí a Francisco Herrera, dice en la carretera de León, San Francisco del Rincón, se aparece una novia y esa mujer. Iba rumbo a su boda. En León. Pero tuvieron un

accidente. Y la novia murió. Y se manifiesta en las noches. En esa carretera. Es interesante amigo. Pues si. Se repite esta situación. De que una vez más. Una desgracia. Como que impregna el ambiente. Se queda ahí marcada esa huella. Exactamente. Pero aquí. Hay también cosas que comentar en cuestión de la lluvia, Nacho. En la literatura, por ejemplo, gótica, la lluvia simboliza el despertar emocional de los muertos. Aquí podemos tomar en cuenta los relatos o los

cuentos de Edgar Allan Poe. cuentos que son tétricos y por supuesto que no faltan los escépticos que dicen no, que lamento de la lluvia ni que nada nada más es una sugestión provocada por la atmósfera sombría de una tormenta pero quienes lo han vivido pues sí, sí pueden escucharse y verse cosas que generalmente no estarían si la tormenta no fuera tan fuerte Marisela. Hola. Y vivo en Texas y trabajo en un hospital muy conocido, muy grande. Y bueno, no lo voy a decir para que no me identifique.

Entonces, le voy a contar mi historia. Bueno, yo los escucho hace muchos años, muchos años, y me gusta mucho escucharlos porque me gustan oír las historias de miedo y porque me han pasado algunas cosas también. Entonces, voy a empezar por una. Hace varios años yo trabajaba en el turno de la noche. Yo preparaba los cuartos antes de que llegaran los pacientes nuevos. Entonces me voy, me mandan a cierto piso donde están los

pacientitos graves. Entonces, hay dos camas en cada cuarto y me mandan a hacer que haga la cama uno, ¿verdad? Que la prepare y todo para el nuevo paciente. Entonces, pues ya llego yo y pues no, veo que está una persona ahí acostada, entonces me voy a la cama dos y veo otro, un ancianito con unas máquinas respiratorias que apenas respiraba

con dificultad, ¿verdad? Entonces, este... No, pues me salgo y me dirijo a la muchacha que está en la secretaria, ¿verdad?, ahí enfrente y ya le pregunto, oye, ¿es este, entonces, este cuarto? Pero está un paciente ahí. Y luego me dice, ay, no, no creo, no, sí, le digo, dice, a ver, vamos,

entonces pues vamos las dos, ¿verdad? Entonces ya entra ella y pues no, no, no había nadie allá y no se pudo haber salido porque yo me quedé en el pasillo y se miraba clarito, o sea, se miraba y luego la puerta, entonces es solo una puerta donde entran y salen, no hay otra, entonces pues... No salió nadie. Luego me dice, ¿estás segura? Le digo, sí, estoy segura. Dice, pues qué raro, no hay nadie. De hecho, hasta buscó debajo de la cama, en el baño y pues no había

nadie. Y me pregunté, ¿y cómo se miraba la persona? Le digo, pues era un muchacho joven, como de 35 años, pelón, estaba acostado viendo la tele. Le dije, de hecho, tenía los brazos atrás de la cabeza, así acomodados, ¿verdad? Los dos brazos y tenía tatuajes en los brazos. Ah, qué raro. Y luego le digo, sí, qué raro, y pues no salió

nadie. Bueno, me puse a hacer mi trabajo, terminé, y oigo voces en el pasillo, muchos murmuros, y pues cuando salgo, este, miro a un grupo de enfermeras y todas voltean y se me quedan viendo así como que... Como que asustada, sorprendida, no sé. Entonces una de ellas, que ya la conocía de hace tiempo, ya pues yo le pregunto, oye, ¿qué está pasando? Porque si ya no murmuraba nada, nada. Entonces, ¿qué está pasando? Y lo dice, ay, dice, es que, ¿cómo es el muchacho

que viste? Le digo, no, pues este, se miraba pues joven, como de 35 años y estaba pelón, ya se lo describí pelón y así, y así. Y lo dice, ¿estás segura? Le digo, sí. Le digo, ¿por qué? Dice, ay, no, dice, ¿qué crees que ese muchacho? murió hace como dos horas. Ay, Dios mío, luego a poco, luego dice, sí, ¿no te dio miedo? Luego, no, pues no me dio miedo porque yo lo miré como una persona normal, ¿verdad? Un paciente normal.

Dice, sí, murió hace dos horas, así como tú lo estás describiendo, así estaba ese muchacho, ¿verdad? Y que había muerto de cáncer. Pues terminé, pues ya me fui, ¿verdad? Pensando en eso y, bueno, me han pasado otras cosas. también en ese mismo hospital y pues en el transcurso de mi vida que luego les hablaré más con tiempo y les contaré las otras. Muchas gracias Nina y Nacho, que Dios los bendiga, sigan adelante su programa, muy bonito programa y que Dios nos ayude a todos

y nos proteja. Igualmente amiga, sí, amén, que así sea. Que nos ayude a todos y nos proteja, por supuesto, mi querida amiga. Y qué historia, en los hospitales no hay forma de salvarse también de experiencias raras, extrañas. Casi en todos los hospitales hay alguna historia que puede estremecer y puede helar la piel. Exacto. Oye, hablando de la lluvia, imagínate que ahora agregamos

el elemento de la hora maldita. Muchos reportes coinciden en que las manifestaciones de este lamento de la lluvia suelen intensificarse entre las 3 y 4 de la mañana. Sabemos que es la llamada hora del muerto y durante ese tiempo los límites entre el sueño y la vigilia se difuminan y la lluvia crea un fondo ideal para que lo inexplicable se haga presente. Así es Gina, pues hemos llegado a la parte final del programa. Muchísimas gracias

por haber estado esta noche con nosotros. Mañana nuevamente nos reuniremos para escuchar relatos de lo sobrenatural. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que la pasen muy bien, que descansen y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.

Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android