Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Quedaran al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos tendremos la oportunidad de platicar de esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de las redes sociales, Facebook y YouTube. Y también la multilínea 55 52 79 22 91. Alluno a la página RadioFormula.com.mx y en Spotify. Encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de nuestro WhatsApp. 55 21 93 59 26.
Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamu, Michoacán, Mazatrán, Monterrey, Costa Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.
Algunos habitantes aseguran haber presenciado un fenómeno estremecedor, un tren fantasma que recorre las antiguas vías. Este espectro ferroviario se dice que es una locomotora que descarrileó hace muchos años, llevándose consigo la vida de todos sus pasajeros. Lo más inquietante es que según los relatos, el tren aparece de la nada emitiendo sonidos de metal chirriante y el eco lejano de la campana.
Los que han tenido la fortuna o desgracia de verlo, afirman que transmorta almas perdidas de quienes perecieron en aquel fatídico accidente. Hoy, ¿no creerás lo que vieron en las vías de Zacatecas? Un tren fantasma. ¿Qué te parece la historia de esta noche para comentar contigo? Ahora te estamos esperando para que tú también platiques con nosotros. Claro, no solo del comentario acerca de este tema y del que tú decidas, también tus experiencias.
Y para iniciar, nos vamos a ir a la ciudad Nesa donde ya se encuentra Isaí, listo para contar un relato. Buenas noches Isaí, ¿cómo estás? Hola, buenas noches aquí, mirá, pasándola y descansando también aquí en su casa. Excelente. Perfecto. Después de un día árduo de trabajo, ¿qué mejor que cerrarlo con una buena experiencia que nos quieras compartir acerca de lo sobrenatural? ¿De qué se trata?
Mira, mira, de hecho, sí tengo muchísimos, muchísimos. Yo el que te voy a contar ahorita sí me pasó, me marcó mucho porque, digo, no fue tan impactante, pero bueno, yo les voy a contar. Pero tengo los datos desde apariciones de duendes, personas que querían agarrarnos. Pero bueno, eso ya poco a poco se los iré contando. Pero bueno, vamos al tema que yo te tengo. Mira, esto tiene más o menos como relativamente entre 25, 30 años. Aquí en la calza de Sargosa, no sé si ustedes lo ubiquen.
Sí, más o menos. Exactamente. Para salir a Puebla, ¿no? Exactamente. Para ir hacia aeropuerto o ir hacia Puebla. Exactamente lo que es Lojo Gómez. Y en ese tiempo apenas estaba construyendo la línea B del metro. Línea B del metro, no me acuerdo qué línea es aquí en la calza de Sargosa. Bueno, yo antes en ese tiempo yo trabajaba como bailarín en un grupo de jóvenes y chicas también. Trabajábamos en discoteques, salones de fiestas y todo eso.
Eso fue un domingo y será domingo, relativamente eran como las, qué te diré, 11, 12 de la noche. Y dije, bueno, pues cómo me voy a mi casa y me dice un compañero mío, me dice, ¿sabes qué? Pues vamos a mi casa, yo ahí te quedas. Dije, pues adelante. Ya nos fuimos caminando, llegamos a la calza de Sargosa y nos fuimos por la calle 1. Nos regresamos al lugar de Innos por el Eje, nos fuimos por atrás por la calle 1. Y ahí empezó todo.
Llegamos caminando y pasa de que hay un, como un deportivo, un pequeño deportivo. Y vemos a una persona como se asoma. Pero ahí, haz de cuenta que las paredes, o sea, no son, bueno, son planas, pero ahí están como sumiditas en algunas partes con rejas. Y me dice mi amigo, me dice, ¿sabes qué? Aguas. Obviamente con las palabras me dice, ponte a las vivas para que no nos pase nada. Pues sí, se asoma esa persona, medio cuerpo nada más así viéndonos.
Nos estaba hablando más o menos como unos 50 metros a nosotros, lo alcanzamos a ver. Casi cuando íbamos a llegar se asoma la cabeza y me dice, bájate del banquete. Yo me bajo del banquete, digo, ¿es preparado para? Yo tendría no sé, como 20, 22 años, si me es que un poquito menos. Y resulta que no había nadie.
Llegamos a ese lugar donde, donde yo te digo que fue la aparición y vimos que estaba así, este, sumidito, el número, no sé cómo se le puede llamar, estaba hueco y así en varias partes y tenía rejas para ver este hacia adentro. Pero no había manera de cómo, cómo pasarse por ahí. O sea, el espacio entre rejas era muy, muy limitado. Yo sigo hablando de unos 15, 20 centímetros. Pues por lo que cada un cuerpo humano no cabe por ahí. Bueno, continuamos caminando.
Entonces, más adelante seguíamos platicando de lo que nos había pasado, pero sin tener como que el miedo. Antes de llegar exactamente a lo que es Eje Norte, sentimos que nos venían siguiendo. Volteábamos, pero no veíamos a nadie. Entonces salimos de calle 1 hacia la norte y pues empezamos a sentir este escalofrío y ahí hay un hotel. Entonces íbamos caminando a Media Avenida, lo que es el Eje Norte.
Entonces escuchamos cómo tronaba la parte de atrás de nosotros, cómo tronaba el piso, como siguiéndonos. Y él me decía, no voltés, no voltés, o sea, no pasa nada. Digo, no, pues no pasa nada, pero si pasa algo, hay que defendernos. Yo le digo a ese cuate, le digo, ¿sabes qué? Vamos a voltear. Si voltábamos y no había nadie, o sea, no, no, no, no había nadie, dije, ¿qué onda? Eso fue la segunda, la tercera, ya, en ese momento.
Llegamos a la calle 2, él vive en una privada de esa calle 2 entre Eje Norte y la unidad patriclán. Llegamos, nos metimos y nos quedamos afuera de su casa. Pues que te crezcas de cuenta que había unos arbolitos, bueno, ahorita ya son unos árboles. Estaban los arbustos y así, así como de película vimos cómo el arbusto se dobla y trozan las ramas. Y le digo, ¿viste? Me dice, sí, me dice, no te espantes, o sea, si nos quise hacer algo malo, ya lo hubiera hecho desde hace rato.
Pero, o sea, pues qué onda, ¿no? Bueno, total. Nos metimos a su casa y me dice, bueno, ya pasó como media hora, ya como la una, una y media se han platicado, pasó. Me quedé yo en la sala de su casa, él se subió a su recámara, pero donde yo me quedé, en la parte de arriba no había nada. Pues que te crees que yo cuando ya me estaba durmiendo, ya relativamente 15, 20, 30 minutos después de que él se subió, empecé a escuchar pasos.
Yo me quedé así como que sí, escuchaba ver cosas, por eso no me no me espantaba tanto, no? Pero sí me quedé impactado por porque todo el camino, todo el camino desde Zaragoza hasta su casa hubo presencia. Es por cierto, saludos a lo chito que ha de estar ahí. Sí, aquí estamos amigo pendientes. Claro, gracias. Cuando alguna entidad negativa te va a atacar, te va a atacar. Cuando es algo, no sé, digo, no sé si me puede decir, un ángel te va siguiendo, pues tal vez no te va a hacer nada, ¿no?
Entonces por eso no me preocupé yo, ahora ahí te va la segunda parte de esto. Este compañero en paz descanse, ya después de muchos años de convivir con él, todo eso, yo me entiendo que fallece. Isaí, tengo que interrumpirte por la pausa, no te vayas por favor, el Miedophone está listo, 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Oprimiré a los grandes, ayudaré a los chicos y levantaré caídos, atentamente, el brasier. Sabiduría en las redes.
Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Rápidamente regresamos con Isaí, antes de irnos a la pausa y decirles que lo tengo claro, no se me ha olvidado nada y es que este tipo de extrañas circunstancias no se olvidan nunca, Isaí, y seguimos con tu relato.
Mi papá me pasó el descanso y se me apareció en sueños y me decía cosas, que yo digo, si nosotros teníamos un programa aquí en mi casa, él se presentaba conmigo, él no me hablaba, él prácticamente nos comunicábamos y me decía, tú no hagas nada, bueno. Empezo a soñar yo con este chico. Yo llego más a lo que me recuerdo de este sueño, es que llego a mi casa, a su casa, y lo veo ahí sentado en el patio.
Lo veo ahí sentado en el patio con una amiga, no recuerdo qué amiga era yo en casa, incluso hasta la fecha, ahorita que me llamaron para hacer el relato, no se acuerdo quién es quién es, no recuerdo. Entonces yo me quedé superdido y dije, tú qué haces aquí? Él se para y yo le dije, digo, si sabes que estás muerto, o sea, es lo que ha salgado que yo te lo recuerdo perfectamente, te lo juro, te lo juro Gina, que yo todo esto lo tengo en la mente todavía. Claro, no se olvida.
Entonces yo le comento a esta persona, se llamaba Alfredo, bueno, se llamaba Alfredo, era también bailarín junto conmigo y otros grupos, pero él era el mayor, era el más grande, pero por su forma de alimentación, su forma de vivir, no tomaba, no fumaba, no se había tan acabado.
Entonces yo en el sueño le digo, oye, si sabes que estás muerto, y él me contestaba que sí, moviéndome la cabeza. Llegó un momento en el sueño que él se acerca hacia mí y le veo el rostro y se lo veo así, una parte como con llagas, como quemado, como con ámpulas, como si haya pasado en un, en un este, pues no sé, entre fuego, no? Tú sabes bien que la imaginación y la mente te hace pensar en muchas cosas y tratas de buscar lo más lógico, no? Sí.
Entonces bueno, yo dije, bueno, es un sueño, dije, obviamente yo creo en una energía grandísima que es Dios, pues debe de haber una, una, este, una, una energía mala, no? Dijo, bueno, ok. Me puse a pensar en muchas cosas después de que yo desperté, pero siguiendo ese sueño le digo, ¿qué onda? Digo, ¿por qué no te vas a descansar?
Y sabes que los sueños son muy locos, son precisamente, son, son, te pasa, puedes estar aquí en tu casa y de repente estás en, en Coahuila o en Xcosa, pero siguiendo el mismo sueño. Entonces, siguiendo el mismo sueño, salimos de mi casa, pero él tiene otro, otro, otro plano, otro plano, y él se va alejando de mí, pero él no me da, nunca me dio la espalda.
Y curiosamente también mi papá cuando me visitaba en sueños, nunca me dio la espalda, nunca, nunca, nunca, nunca me dio la espalda, siempre así como que se iba retrocediendo, porque no lo sé y a mí también no gustaría saber por qué pasa eso.
Pero bueno, entonces él se despedía de mí, pero a mí lo que a mí me quedé sorprendido es por qué tenía la cara quemada. O sea, cuando yo lo vi, le dije, cuando yo lo vi entrando a mi casa, pues sí lo vi normal, joven, se para y se, en un acercamiento como tipo close up, lo veo y tenía así como quemada la cara, no chamuscada, sino que con llagas, con ámpulas, así más o menos. Y cuando él se me tiraba, me daba la espalda y me decía adiós.
Pero otra cosa muy importante, él me comentó que yo le avisara a su familia. Entonces, cuando él se les pide, es cuando yo me, yo recibo ese mensaje de él y créeme, créeme, creeme que en el sueño pasa un autobús. Pasa en frente de él, o sea, digamos como si lo fuera a atropellar, pero pasa el camión y llame ahí. Y yo me quedé y yo desperté y yo me quedé pensando qué onda, qué onda, qué onda y esto hasta la fecha yo no puedo localizar a su familia.
No porque no quieran, si me da miedo de la, de la, de cómo van a reaccionar a su casa, principalmente su esposa y sus musicas, sus hermanos, no tengo contacto de ellos, pero digo es algo que a mí se me quedó marcado. A lo mejor no será tan terrorífico, pero es algo que a mí sí me quedó así, súper marcado. Yo creo que porque tiene un principio y tiene una combinación. Un principio, ¿por qué? Porque lo soy, la vivencia que tuve fue con él.
Y el sueño para despedirme, para que le visiera a esa persona, fue con él. Entonces digo, pues qué chistoso, ¿no? Y me vuelvo a repetir, tengo muchísimas, muchísimas vivencias. Digo desde apariciones, de duendes y cosas que nos pasó, no sé, de muy extraño. ¿Tú también te dio un relato de apeticismo? Sí, claro, no te preocupes. ¿Tú? Sí. En otra ocasión, te unimos con un grupo de bailarines, allí en Reforma, no sé si ustedes llegaron a conocer el Salon Co. No entré, pero sí sé dónde estaban.
Ok, bueno, sí llegaron, sí sí sí sí llegaron a escuchar. Ahorita ya me escuché este lugar. Sí, sí, claro. Bueno, nosotros trabajamos para, solo así que para los dueños de esta cadena de discotecs, lo que era Salon Co. Y alguna discotec de Sonar Rosa, nos trabajamos para ese. Ok. Claro. En una ocasión llegamos temprano, temprano relativamente porque ya había gente.
Porque nos dividíamos, como teníamos bastante trabajo nos dividíamos y una ocasión nos llegamos a llegar rápido al Salon Co. en Reforma. Ya nos metimos y todos estuvimos atrás del escenario, estábamos en platicando. Pero ya nos habían dicho que en el último camerino pasaban cosas raras. Y yo no sé de qué, me la creo luego luego, hasta que no crea, pues voy a creerlo, especialmente.
Ese día casualmente íbamos cuatro o cinco personas, cinco amigos y empezaron a escucharse ruidos muy raros ahí en ese camerino. Que por cierto lo tenían siempre cerrado con candado. Según ahí se había colgado una persona, pero eso fue la mujer que se había ahorcado. Y dije, bueno, te vuelvo a repetir yo hasta ver no creer. Pues que te crees que nos acercamos de tanto sonidos que se escuchaban, no de golpe, sino que sonidos así como que movían el candado.
Como que de repente ya había que abrir la puerta. No eran tan sonidos tan esplendosos, pero sí te llamaba la atención. Pues ahí te va a llenar. Llegamos y nos han desheblado que donde estábamos nosotros hacia ese camerino, estamos hablando de unos 20 o 30 metros por mucho. Entonces caminamos y te lo juro que las cinco personas que estábamos ahí sentimos como una presencia. Salía de esa puerta y nos iba a atacar.
Nosotros nos regresamos hasta donde estábamos y nos salimos de atrás de bambalinas, digamos así. Y dijimos, qué onda, qué pasó. Pero como ya había gente en ese lugar, nos regresamos otra vez al camerino. Bueno, no al camerino, a través de donde estábamos platicando y todo lo teníamos. Eso no es claro, las maletas, todo es todo lo que teníamos. Sí. Pero sí sentíamos la energía muy, muy pesada. Muy densa. Entonces uno de ellos nos decía, ¿saben qué? Vamos a rezar, vamos a orar.
Ahí te va a llenar lo más increíble que todos no pudimos decir ni un padre nuestro. O sea, como que los bloqueaban. Mira, o sea, yo digo, si me salpás de eso y algunos, bueno, nosotros tratamos de decir, para nosotros esto es el cielo, y algunos se quedaban, se atoraban y no podíamos, o sea, no podíamos, no pasábamos de ahí, o sea, no pasábamos.
Si algún compañero que me está escuchando de esos tiempos, lo puede ratificar y yo lo invito tanto a Janco, al caballo, a las otras personas que estaban conmigo, que se comuniquen con ustedes y para que lo ratifiquen, para que vean que no es el choro. Pero lo más sorprendente fue que vamos a darle una oración, vamos a rezar. No para en contra, sino para darle una oración, principalmente para esa alma, digamos así, ¿no?
No para atacar a ese ente, yo nunca veo la forma de cómo atacar porque no los vas a atacar directamente porque no sabes cómo te van a atacar a ti. Entonces empezamos a decir, nos incamos, o sea, nos incamos y no podíamos salir de ese padre, de ese serios antificado, o sea, tu nombre. O sea, haz de cuenta así, así, así, así, así. Pasaron cinco días, 15 minutos hasta que la temperatura se normalizó y terminamos la oración.
Después llegaron todos mis compañeros, todas mis compañeras, les dijimos al gerente del lugar y sí, efectivamente nos dijo que es en ese lugar si pasaba algo, pero nunca se imaginó que es nuestro lugar, a nosotros, ¿no? Entonces, son cositas, ¿no? Son cositas que ustedes se te marcan y como usted siempre lo ha dicho, tú principalmente, bueno, los dos, tanto Yuna como Nacho, se me dicen que es algo muy marcado para nosotros
y no es de que no nos crean la gente. O sea, a mí no me interesa que no me crean, o sea, yo sé que estoy bien. Isaí, nuevamente me permites, vamos a la pausa, regresamos contigo, no te vayas. El Mi Dofón, comunícate 55-2193-5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda. Hey, Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com.
Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas.arroba.rcs.com ventas.arroba.rcs.com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. A mí lo que me revienta son los camiones. Atentamente, el sapo. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Durante 29 años, estas reuniones nocturnas nos han dado la oportunidad de conocer y platicar tantísimos relatos.
Y como dice Isaí, muchas personas no lo creen. Sin embargo, los que creemos y hemos vivido situaciones que no tienen una explicación lógica, estamos aquí cada noche porque podemos platicar libremente lo que hemos vivido. Porque aunque parezca increíble, sabemos que existe Isaí algo que has vivido en varias etapas de tu vida y se van acumulando ese tipo de experiencias. Sí, claro. Y mira, yo creo que cada día nos pasa algo, pero no nos damos cuenta.
Pero uno también está protegido por esa energía máxima que es Dios. Y no nos damos cuenta que haya algo en tu casa, en la calle o en algo. No te puedo decir que yo tengo ese don porque no es don. O sea, todo lo podemos ver y no nos damos cuenta que ya vimos una persona como... Relatos que han pasado de aquí, de que hay gente que se despide sin saber que esa persona ya murió o ya tiene una o dos horas de haber fallecido y se despide. No sabemos.
Pero claro, te digo, te vuelvo a comentar, pues son relatos muy... Pues a mí se me hacen bonitos, no de miedo, pero se me hacen bonitos porque es una experiencia para tu vida. Y experiencias que las puedo relatar y en este momento yo se lo relato a ustedes para que toda la gente, todos los romanianos lo puedan escuchar y ratificar. Y de antemano, pues felicidades a sus 29 años. Esperemos que sean, no les deseo más de 29, sino simplemente año tras año.
Esperemos que sean muchos más años que tengan ustedes. Sí, ahorita el reto es llegar juntos a los 30. ¿Qué te parece? No, no, no, claro, mira, yo soy muy fan de ustedes, pero fan, fan, fan, no te voy a decir que los escucho diarios cuando yo puedo. Es más, te voy a decir una cosa, yo los escucho ya en la noche. O sea, yo voy a la televisión un rato para descansar y ya la noche ya le pongo a la radiofórmula y es cuando escucho los relatos de ustedes.
Ahorita, pues la radiofórmula antes estaba en otras situaciones cuando estaba Juan Ramón, Páez Cáceres, el otro señor también. Rubén. Yo los debí escuchar, llegué a este rato tan impactante que no te da miedo, pero si se te ponen en nervios en tu casa y no te trató de no sugestionar porque siempre hay mucha gente que se sugestiona y ya te abrió la mano. Ya con sugestión las cosas cambian también. Y ahí qué gusto saludarte y te vamos a invitar que próximamente hagamos nuevamente un enlace.
Claro que sí, cuando gusten. Yo les mando un mensaje para cuando yo tenga tiempo también y un abrazo a Nacho. Gracias, amigo. Gracias. Que Dios los bendiga y nos los cuide para que podamos llegar juntos esos 30 años. Así sea. Muy bien. Que tengas excelente noche. Igualmente, igualmente a toda la gente, un rato que nos escucha. Saludos. Hasta luego, mi querido amigo. Gracias.
Una persona con muchas experiencias y que justo es lo que nos narra, verdad, esas vivencias para algunos increíbles, para otros es de lo más común, según piensan algunos, verdad. Lo importante es comentarlo aquí con todos nosotros. Y además también tenemos tema en las desoladas vías de un pequeño pueblo de Zacatecas. Una inquietante leyenda recorre las noches silenciosas. Estoy hablando del fantasma del tren.
Los habitantes locales aseguran que bajo el manto oscuro de la madrugada es posible escuchar el rugido de una locomotora que nunca llega a su destino. Pero esta no es una locomotora cualquiera. Se trata de un tren que descarrió hace muchísimos años y que ahora como un espectro continúa su trágico viaje llevando consigo las almas de quienes perecieron en ese accidente. ¿Habías escuchado de él? Daleos tu comentario y también queremos más vivencias que tú quieres hoy platicar para todos nosotros.
Así es, y tenemos una llamada aquí en la línea y de quién se trata. Buenas noches. Hola, buenas noches. Soy Eduardo de Toluca. Ya he hablado varias veces con ustedes, macho. ¿Cómo están? Claro que sí, amigo. Muy bien, gracias a Dios. ¿Y tú qué tal, eh? Bien, pasé con un relato que me pasó hace muchos años, pero que lo recuerdo vividamente. Perfecto. Eduardo, el doctor, ¿verdad? Sí, exactamente. Muy bien. Bienvenido, amigo. Pues adelante.
Que te comento. Yo hice una especialidad en la Ciudad de México. La hice hace como 25 años en un hospital muy, muy connotado de México. Digo, por tribuacidad mía, pues no voy a decir dónde. Ok. Es un hospital muy grande y muy, pura nombrado. Sí. Bueno, pues ahí se dice mi especialidad. Y un día estábamos en una agencia, en aquellos tiempos eran los 2000, principios de los 2000, y llegó una paciente. Sí. No sé el nombre de la paciente, pero cómo se llamaba la Lupita. Ok. O decimos un nombre.
Perfecto. Sí, sí. Llega la paciente Lupita y cuando haces la especialidad eres médico residente. Entonces hay residentes de primer año, segundo, tercer y cuarto año. Yo estaba en primer año. Sí. Y me dice un residente del tercero. Esta paciente siempre llega y no tiene diagnóstico y quechicardín. ¿Qué pasa? Ajá. La paciente llegó, no hablaba, pero estaba acostada en la camilla, se movía y se sacudía.
No como se convulsionara porque una convulsión es muy diferente, pero como que brincaba en la cama, pero brincaba parejito, como que se elevaba pareja de la cama. Atrás, atrás, atrás, brinco, brinco, brinco sin fatigarse. Sí. No hablaba, hacía sonidos gutulares, se quejaba. Ajá. Y le salían lágrimas, lloraba, pero no lloraba con... nomás salían lágrimas de sus ojos, pero no había expresión de llanto, no sé si me explico.
Ajá, es decir, silenciosamente ella pues se veía que se le escurrían las lágrimas, ¿no? Se veía se le escurrían las lágrimas, exacto. Ajá. Y de repente se ponía a hacer más ruidos y hacía como abdominales, pero sin meter las manos. Imagínate que esta boca arriba. Sí. Se le lecciones hacia adelante, atrás, atrás, atrás, atrás, así se echaba 30, 50, 40. Digo, debe ser cansadísimo que me las manos metía.
Ajá. Y me dejé, yo tenía poquito tiempo en una especialidad y me decía a los compañeros de otros años, no es que esta paciente ya le estudió el psiquiatra, el neurólogo, el psicólogo y todas las especies de insonencia, magnética, tomografía y no es un psicócrata. Ajá. Total, y cada que se hospitalizaba la metían a una sala. En aquellos tiempos, son desayunos hospitales que son públicos. Sí. Que tienen este, que las salles son galerones, un pasillo largo con camas a los lados.
Ajá. Y a ella la ponían hasta el fondo, las enfermeras la tenían miedo para no verla, la ponían hasta el fondo y le ponían vivo un bolso alrededor y un bolso de tela. Ajá. Y allí estaba. Pero era clásico que las pacientes que estaban a su lado. Sí. Empezaban a complicar o a morir. Ay, no me digas. Entonces, luego se ponía mal y empezaba con sus movimientos anormales y le pasábamos medicamentos tranquilizantes de antes. No cesaba.
Sí. Nosotros la manejábamos como si fuera una crisis concursiva, pero no, el manejo no le hacía nada. Entonces, yo tuve un compañero ya de cuarto año que antes de estar en medicina había estado creo que cuatro o cinco años en un seminario. Sí. Y un día él nos dice, ¿sabes qué? Esta paciente tiene criterios de oposición. Y por qué no, yo no me acuerdo porque me lo explicó hasta hace 25 años. No necesariamente no me acuerdo lo que me dijo.
Yo la escuchaba hablar sonidos guturales, pero honestamente nunca reconocía algún idioma integrado en ella. No la escuché hablar en otro idioma, ni mucho menos. Yo hablo tres idiomas, podría reconocer si alguien está hablando en algún otro idioma, pero no integraba discurso. Algunos realmente eran sonidos. Sí, sí. Era movimientos anormales y todo esto.
Para no ser el cuento muy largo, llegaba, se medio mejoraba, se iba, como al menos regresaba y estaba regresando constantemente y siempre era el mismo patrón. La paciente casi no interactuaba, no hablaba con nadie, sólo se sacudía, se movía, brincaba, se elevaba en la cama. ¿Sabes qué me acuerdo? Como alguna vez vieron los pejoles altarines, esas semillitas que se le vieron así. Ajá. Así brincaba ella. No se empujaba con las piernas, sino que brincaba parejita atrás, atrás, atrás, atrás.
Oye Eduardo, pregunta amigo, ella cuando brincaba, ¿estaba sentada o acostada? Acostada totalmente horizontal, porque arriba. ¡Uy! es prácticamente imposible, no? No, vamos. Y este un día estamos pasando visita en la mañana. Pasamos visita el jefe de sala, los demás médicos y los alumnos de esta edad y la jefa de enfermeras. Y vamos a ir pasando visita. Y estamos pasando visita presente con el docente, te digo que había estado en el seminario. Sí. Y él sacó a colación el tema.
Pues días después llegó la jefa de enfermeras con una botellita con agua bendita. Y después de la visita, la robo bendita y le puso una cruz de agua bendita en la frente. No, ¿para qué lo hizo? La mujer se para furiosa, pero furiosa como energúmena, se para, la empieza a golpear. Ándale. Y para no hacer la historia más larga, terminó rompiéndole una vesta a la del cuello de la jefa de enfermeras. No la dejó paralítica de milagros, pero le fracturó una cervical. No me digas.
De la agresión que le puso, de ese tamaño se la aventó. Se la tuvieron que quitarle encima porque le estaba matando. ¡Qué violenta! ¡Sí! Así se puso y empezó a gesticular, a gruñir, a gritar, pero horrible, porque eso nos tocó verlo. Una agresión directa y no podíamos controlarla entre varios. Entonces digo, de criterios de posesión, bueno, hablar en otros idiomas, la genoglossia, yo nunca la vi, porque realmente nunca distinguí ningún lenguaje integrado en ella.
Pero la fuerza sobrehumana o samsonismo que se le llama, yo la tenía porque no la podíamos controlar. Sí. Los movimientos anormales, eso sí. Y sí pasaban cosas. Y aparte de todo, cuando se ponía mal, siempre en la madrugada como entre 2 y 3 de la mañana para variar. Sí. Y obviamente estábamos nosotros en la oficina, en el cuarto donde trabajábamos. Teníamos una oficina donde estábamos, en aquellos tiempos no había computadoras, había máquinas de escribir.
Estábamos con las máquinas de escribir, con los expedientes, ¿no? Sí. Y estábamos trabajando con la cafetera ahí, 2, 3 de la mañana, y nos hablaba la enfermera por teléfono, doctor, la paciente ya se puso mal. Ajá. Y obviamente mandan ante el primer año, ¿no? Que era yo. Sí. A ver, Eduardo, pues te toca, yo, está bueno, pues ahí voy. Ahí iba un tonto temeroso. Sí. Y Dios mío, busqué el diago, ¿no? Claro. Y le ponían, no, pues póngale tal sedante, tal medicamento.
Y no se olvide absolutamente nada. Ella se calmaba solita después de mucho tiempo, se calmaba y se controlaba. Ajá. Y las en primeras no la querían ni ver porque hacían las caras horribles que estipulaban y se sentían la vibra super. Cuando yo que soy sensible. Sí. Me pararon sus toalles, se sentía la vibra super pesada. Sí. Y este, y hasta que un día dejó de llegar, un día dejó de llegar al hospital y nunca supimos qué le pasó. Y cuando yo estaba como el tercer año dejó de llegar.
Ajá. Oye, amigo, y cuando la daban de alta, ¿quién la recibía, quién se la llevaba? Estaba casada y creo que tenía una historia y también esto me hace ruido. Tenía una historia al parecer de maltrato por el esposo. Oye. No sé si tendría algún fenómeno, pues histérico de neurosis por el maltrato. Ajá. Pero hacía unas cosas que no se explica por la sincristeria.
Ajá. Oye, ¿y no sería que el mismo esposo, no sería que el mismo esposo se defendía o la enfrentaba a golpes o como si se pusiera al tú por tú? Ajá. La verdad no lo sabemos. Ajá. Pero algunas veces, las pocas veces que logró interactuar con la gente sí mencionó que el esposo le pegaba. Pero no sabemos si era porque ella agrediera o no o si el esposo era mal tratador. Este, en aquellos tiempos, hace pues 25 años, estoy hablando desde el año 99, 98, 2000.
Ajá. Pues no había el tema social que ahora es tan, tan penado el maltrato. Antes era otra sociedad y otra la situación social. Sí. Entonces realmente quién sabe cómo habrá sido su vida en privado. Claro. Pero este, si esta señora tenía todos los estudios que te imaginas, electores, afilograma, tomografía, resonancia, laboratorios, y nunca salía nada normal. Sí. Nunca salía nada normal. Ok. Fue algo más raro.
Ajá. Pero sí fue espectacular y amativo cuando le ponen agua bendita, se para pero como, así que como procedida, atacar a la jefa de M3 y le puso una pobre salandrada, señores, aquí llevaron. Sí. Entonces sí fue muy feo. Y eso pues me tocó vivirlo personalmente. Creo que es lo más, lo más grave que he visto en un hospital. Ok, amigo.
Bueno, pues mira, ya que estás tocando el tema y aprovechando tu condición de médico, de doctor, queda claro entonces que bueno, hay una posibilidad grande, posibilidad de que esa mujer haya estado poseída, no sé si tú lo puedas admitir o no, porque como eres científico, pues a ver dime tú. Lo que pasa es que no tengo, tampoco tengo evidencia de que estuviera realmente enferma, si me explico.
O sea, no tengo pruebas, no te puedo decir que estaba poseída, pero tampoco puedo decir que estaba enferma de algo porque todo estaba normal en sus estudios. Ok, ahí ya por ejemplo. No tengo nada, yo para decirte, tienes alguna enfermedad, tengo las pruebas en la mano, por lo menos ya no tenía nada, ni de una ni otra cosa, pero mi residente de año superior que había estado en el seminario fue el que nos comentó que parecían de criterios.
Ok, una postura muy agnóstica, no acepto, no niego, ¿verdad? Claro, es que pues digo, es que por ejemplo si me hubiera hablado en latín, digo bueno, pues está hablando en latín, no nunca, nunca lo hizo. Te digo, yo hablo más de un idioma, entonces pues yo que soy capaz de conocer cuando alguien integra discursos, no cada lengua y sin embargo, pues no era nunca eran sonidos futurares, pero sí horribles, una voz feín, más que bernosa. Oye, amigo, el aroma de esta mujer, su olor era fétido?
No me acuerdo, es que tenía demasiados años, en el 98, no lo recuerdo en ese detalle, pero lo que sí es que se les salían las lágrimas, se les salían las lágrimas, se le hacían ruidos, no hablaba, eran sus brincos y saltos nada más, muy, muy llamativo. Sí, ¿tenía momentos de cordura? De repente, pero muy escasos y de repente cuando uno estaba en sus contorsiones y movimientos, no hablaba, era muy taciturna, muy callada, muy aislada.
Sí. Por eso pensaban que no fuera algo psiquiátrico, pero el psiquiatra lo habló muchas veces porque no temía nada. Ok, sí, pues es algo que no nos vamos a explicar jamás, lo que pasa es que todo encuadra perfectamente en una situación de posesión. Sí, totalmente.
No habría forma de que una mujer, yo creo que ni los mejores bailarines de break dance o qué es lo que ahora se baila, que se pueden girar en el suelo y de un giro levantarse con la pura cabeza, no sé, o sea, movimientos muy difíciles de hacer. Yo le voy a dar su intención, yo brinqué así en la cabina y no pude hacerlo, porque así, a ver, ¿cómo necesito mujer? Sí. No, pues yo no puedo hacerlo.
No se puede, necesitas tener impulso de algún lugar, algún punto, porque así como tú lo narras, es como poner agua hirviendo en un sartén supercaliente, como brinca. Hazte cuenta que en la cama la ventana se diva, que el piso cochón la rechazara. Sí. Es algo horrible. Y lo que para mí podría llegar a confirmar el hecho de que la mujer sí tenía un problema espiritual hablando de demonios, es que ella no sabía que le estaban aplicando agua bendita, pero nadie le dijo nada. Así es. Pero reaccionó.
Reaccionó violentamente, pero sumamente violenta la situación. Pues esas son unas de las pruebas que se llegan a hacer para poder determinar. Digo, lo estoy diciendo de manera así simple, ¿verdad? Pero es una forma de darse cuenta si está poseída. No, y fíjate que fue tanta la agresión que tuvo contra esa señora. Ella acabó pidiendo su pilación. Uy. Se acabó yendo. Como que le empezaron a pasar cositas y cositas y complicaciones y no quedaba bien del cuello y más y más y más.
Se acabó pidiendo su vida y se fue del hospital. Ni una mujer que tenía más de 20 años de carrera. OK. Y fue una forma muy abrupta de salirse del trabajo, ¿no? Vamos. Sí, porque ella se fue a enfermeras, tenía un muy buen trabajo. Era un muy buen puesto. Sí. Era una muy buena enfermera. OK. Y de la nada no salía ella y a lo mejor me voy. Wow. Eso debió haber sido fuerte y además le quedó trauma porque pues a partir de ahí comenzó a sentir cosas en la casa, cosas en su persona.
Dice, no, esta mujer me saló algo, me puso algo, se me pegó por. De hecho ella decía que había quedado así como asalada o maldita después de eso. Sí, es lo que dicen muchos cuando intentan ayudar. Ay, amigo, pues probablemente ella también necesite un exorcismo. Oye, y. Claro, claro. Mande. Ya no supieron de ella, o sea, cómo de repente dejaron de verla. No supieron cuál fue su destino. No, no, no, no. Pues en aquellos tiempos de vez que bueno, hace 20, 25 años, pues no había redes sociales.
Los medios de comunicación tan tan integrados que ahora que se entran de cualquier persona en cualquier lugar. Sí, en aquellos tiempos pues no. Entonces dejamos de ver y se acabó, se acabó su historia y un buen día comentamos. Oye, Fulanita tiene muchísimo que dejó de venir y ya no. No sabía que había después de ir todavía que me quedé trabajando en nuestro hospital como tres años. Ajá. Y ya nunca he visto.
Bueno, qué historia, mi querido doctor, fíjate que el otro día nos estábamos acordando de ti porque teníamos una duda. Ahorita no me acuerdo cuál es la duda, pero nos teníamos una duda y dijimos a cómo no está el doctor Eduardo para preguntarle. Tenía algo que ver con medicina y salud, pero relacionado también con el tema. Pero bueno, cuando quieran ir, cuando quieran ir, echenme un whatsapp, no pasa nada. Perfecto.
Pues te agradecemos mucho tu atención y pues nos estaremos escuchando en la próxima intervención tuya, amigo. Sí, Dios quiera que estemos bien. Igualmente, doctor. Hasta luego. Hasta luego a todos. Hasta luego. Hasta luego, nuestro amigo Eduardo, médico. No me atrevé a decir médico cirujano porque no sé cuál sea su especialidad o cuál sea su rama en la que él se desempeña todos los días, pero sé que es doctor. Creo que así, ¿no? Se titulan como médicos cirujanos.
Médicos cirujanos, digamos como general. Sí. Ok, ah, bueno, pues ahí está. Muchísimas gracias. Y sí, para la próxima vez que surge una duda de esas, hay que marcarles sin lugar a dudas porque la gente que estudia medicina no deja de estudiar jamás. Vámonos a una pausa. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa.
Cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En la mano te duda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas, donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula abriendo la conversación. Es mejor dar que recibir atentamente el boxeador. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir la mano te duda.
Hoy hablando del tren fantasma, se cuenta que hace varias décadas un tren de carga que recorría estas vías en Zacatecas, sufrió un trágico accidente. En una curva de esas que dices es una curva traicionera. Los frenos fallaron. La locomotora se descarriló, causando la muerte de todos a bordo. El siniestro marcó profundamente al pueblo, no solo por las pérdidas humanas, sino también por la misteriosa energía que comenzó a rodear este sitio.
Poco tiempo después del accidente, algunos lugareños empezaron a hablar de apariciones extrañas. Precisamente en las vías. A media noche, justo cuando el reloj marcaba las 12, afirmaban escuchar el silbido de la locomotora y el ruido de los vagones avanzando. Sin embargo, al asomarse, no había rastro de ningún tren. Los más atrevidos se aventuraban a caminar cerca de las vías y reportaban haber visto destellos de luz o figuras nebulosas. Y es que era la aparición del tren fantasma.
Quiero contarles una experiencia que viví hace aproximadamente 13 años cuando estuve en un plantel militar. En una ocasión, por un huracán nos pidieron desocupar un dormitorio que era un edificio de dos plantas y en cada planta contaba con cuatro dormitorios. Cuando estaba en la guardia, en el turno de noche, me pidieron revisar todos los dormitorios junto con un compañero.
Cuando revisamos la parte de abajo, todo fue sin novedad, pero al subir a la parte de arriba y al revisar el último dormitorio que se encontraba pegado a un bosque, al monte, fui a prender la luz y al ver que había un pez. Fui a prender la luz, pero cuando entré a prender la luz me di cuenta que el apagador estaba hasta el fondo del dormitorio.
Fui a prender la luz y mientras yo prendía la luz vi que en el espejo de los baños que igual estaban al fondo, alguien se reflejó atrás de mí, es decir, una persona vestida como militar. Entonces yo prendí la luz, miré, reojo el espejo y vi que alguien estaba atrás de mí y como que se escondió en un cuarto, en un chalet como le conocíamos.
Salí inmediatamente y le dije a mi compañero que estaba en la puerta, le digo, oye, no entró nadie y él me dijo, no, le dije, hay alguien escondido, vamos a entrar los dos y vamos a revisar chalet por chalet, cuarto por cuarto. Tú revisas uno, me espero en el pasillo y yo reviso y así sucesivamente. Empezamos a revisar chalet por chalet y no encontramos nada hasta que llegamos al último y no encontramos absolutamente nada.
Revisamos el baño que estaba al final del dormitorio y tampoco encontramos nada. Entonces sí me entró un miedo y a mi compañero también. Yo le dije, yo te puedo asegurar que yo vi a alguien que aquí estaba, a lo mejor nos están jugando una broma. Pues él me dijo, ya viste que no hay nadie, apaga la luz y vámonos.
Apagué la luz y nos retiramos e inmediatamente al terminar mi guardia fui ante el oficial y le dije, sabes qué, lo que pasa que yo vi a una persona escondida, pero al revisar ya no encontramos a nadie y me dice el oficial, no se preocupen muchachos que lo que vieron fue aparentemente normal. Entonces esa duda a mi se me quedó.
Con el tiempo fui indagando por qué me dijeron eso hasta que me enteré por parte de muchos alumnos que ahí pues podemos decir que se apreciaba un muchacho, un alumno como lo éramos nosotros, que muchos años atrás, podemos hablar de décadas atrás, había fallecido a causa de la novatada. Fue algo que a mí me sorprendió porque recordé que mi semana de aspirante, cuando yo iba a ingresar a la escuela, me tocó hospedarme en ese dormitorio.
Y muchos muchachos que teníamos entre la edad de 15 años les daba miedo ir al baño en la noche porque decían que les abrían la regadera o escuchaban que alguien estaba usando el sanitario y cuando iban ellos pues no encontraron absolutamente a nadie o escuchaban voces, susurros que les decían y nunca vieron a nadie. Estas son algunas de las experiencias que yo viví en ese plantel. Más adelante y con más tiempo les compartiré todas las cosas que me sucedieron.
Hay algunas que son muy impactantes e incluso tengo una que se los voy a contar con más calma. Mi nombre es José Pablo Martínez y les mando un saludo a todos los peludos maniacos. Muchas gracias por esta experiencia y si esperamos pronto, nuevamente tener alguna de tu experiencia y tenemos más llamadas. Buenas noches, ¿cómo te llamas? No sé. Bueno. Ah, Cecilia, qué bueno que estás aquí con nosotros. ¿Desde dónde nos escuchas? De aquí de la sala de México de Metépec.
Claro que cerca de Toluca, ¿verdad? Sí. Perfecto. ¿Y qué nos quieres comentar, Ceci? Mira, lo que pasa que una vez me fui a quedar, a cuidar a mi familia. Sí. Fue aquí en la clínica de Lyme. Sí. En la clínica 220. Entonces había fallecido una persona. Entonces en ese tiempo empezaba lo de la pandemia del COVID. Entonces había fallecido una persona. Sí. Pero yo nada más, como todo nos quedamos viendo a sus familias como lloraban y todo.
Entonces mi familia estaba aislado porque pensaban que tenía influenza o tenía como que si tomas de COVID por la temperatura. Sí. Y entonces nada más quedaba mi familia y me quedaba yo. Pero en esos momentos yo pues tenía que ponerme una bata para salir. Bueno, estaba dentro con él, pero me quité la bata para salir. Entonces en esos momentos que iba a colgar la bata para quitármela. Sí. Ví cómo se asomó una persona. Como que se asomó como para ver a mi familia.
Sí. O sea, ¿viste la mala silueta o sí definiste quién era un hombre o una mujer? ¿Una enfermera? Es que se asomó rápido. Sí. O sea, no es que la verdad como la verdad no se se había fallecido una... era una mujer, un hombre, la verdad, pero sí vi... una persona que se asomó rápido. Sí. Y sí me dio miedo. Pero no sé si fue por lo mismo de que como vi cómo estaba la persona ya en vuelta. Pues no sé si se asomó a ver quién estaba ahí o fue algo del hospital.
Porque nada más estábamos aislados, no podía entrar otra persona. Porque de hecho la persona... bueno, porque también había un paciente ahí, pero ahí lo sacaron por lo mismo. De que a lo mejor pensaron que mi familiar estaba... podía ser contagioso. Pero sí, la silueta se asomó así, como que asomó su cara. Aquí un dato importante es que acaba de fallecer alguien. Sí. ¿Verdad? Y entonces eso nos lleva a suponer quizá una de las hipótesis es que ahí estuviera todavía presente, ¿no?
Esta persona que acaba de fallecer. Sí, yo hasta dije que incluso hasta mi compañera que digo, es que vi que esa asomó una persona. Pero no... es que no me acuerdo si era mujer. Porque creo que es que media... es que sí, como que alcancé a ver su gusto. Pero como que de que me volví yo, o sea, rápido se desapareció. Porque sí, hasta me pensé, me decía chinita, chinita. Ok. Algo que les causó extrañeza. ¿Quién más lo vio aparte de ti?
Nada más lo vi yo porque... como mi familiar estaba durmiendo, entonces yo lo quise pues quitarme la bata para salir al baño. Sí. Pero al momento de que yo volví, me decían ¿por qué brincaste? o ¿por qué te quedaste con el dedo? Es que me quitaste como una persona. Uh, hoy te quedaste increíble. Sí, porque le dije yo a él, es que no sé si fue porque me quedé afuera, viendo que había estado el cuerpo ahí con su familia.
Yo no sé si eso fue mi tentación que hice que... que entra la azuleta de la persona o no sé. Es que es lo que te comento, puede ser, eh. No es nada descabellado que esto hubiera ocurrido. Una sensación extraña que sentiste y uno puede percibir cuando no es algo normal o cuando no es algo físico. Y así te sentiste tú. Ah, exactamente. Ok. Ceci, pues qué bueno que nos lo comentaste. Gracias por estar aquí en la emisión. Y te invitamos a continuar escuchando y compartiendo cuando tú lo decidas.
Sí, muchas gracias. Que estés muy bien, excelente noche. Hasta luego, Gina. Sí, hasta luego. Hasta luego. Hasta luego, mi querida amiga. Pues esas experiencias, ¿no? Se emociona ya cuando participó, me da mucho gusto. Así todos deberían de animarse algún día a participar con nosotros y ya viene el maestro Zoham, Gina. Sí, preguntas, dudas, de una vez háganlas porque después nos dicen, mi pregunta no pasó.
Pero es que ya desde que inicia el programa están mandando sus cuestionamientos para el maestro Elix Zoham. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedo Fón, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos. Los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.
Hosteado y distribuido por RSS.com RSS.com RSS.com Hacer podcasts de manera fácil. Estoy hecho una vaca. Atentamente. El toro gay. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos. Ahora vamos a la sección que seguramente estabas esperando. El Grimorio con el maestro Eric Zoham. El Grimorio con el maestro Eric Zoham. Maestro, buenas noches. ¿Cómo está? Muy bien Gina, buenas noches. Buenas noches Nacho. Buenas noches queridos amigos.
Saludos maestro. Pues aquí siempre recibiendo lo con muchísimas preguntas. Vamos a iniciar. En dos ocasiones. He soñado con olores. Una vez olor dulce. Y otra vez olor a bebé. Desperté. Y el olor estaba ahí. Pero solo duró unos segundos. ¿Por qué habrá sido? Bueno aquí hay una parte muy importante. Hemos comentado en algunas ocasiones. Que en este plano existencial. Todo lo que es y existe. Es parte de una representación energética. O es una forma de energía.
Y las energías que visten o que forman todo esto. A todas corresponde un color, uno lo oye y un sonido. Entonces cuando nosotros a través del sueño. Que logramos profundidades. Dentro de los sueños estamos. En contacto con algunas cuestiones. Que podríamos en algún punto. Como el bebé o como un bosque. O cualquier olor. Podríamos representarlo. Dentro de ese sueño. Por la naturaleza de su vibración. Que es lo que estamos proyectando cuando estamos dormidos. Entonces puede ser que logramos.
A tal punto llevar a ese. A esa representación. Que nos permita olerla también. Por el color, el olor y el sonido. Entonces por eso dura un poco en cuanto se toma el nivel de conciencia. Desaparece. Aquí dice que es el aura. Existe. Y si es así podría decirme por favor. Que color es mi aura. Y le das su nombre maestro Liset. Y sed. Morales Baltasar. Bueno. El aura no es más que la. Vamos a decir la vibración. Que está alrededor de las personas. Y que la constituyen. Las emociones. Las acciones.
Los pensamientos. Todo lo que nosotros somos y hacemos. Tiene una vibración. Y de acuerdo a lo que pensamos hacemos. O sentimos. Es la naturaleza de esta vibración. Puede ser vibracional, camilla o baja. O algunas particularidades. Entonces. Nosotros tenemos. A una persona enfrente. Y podemos ver. Que esto es. La mayoría. De los hombres. Como un medio círculo. Color amarillo. Son los pensamientos. Después de eso. Puede ser azul. Puede ser verde. Puede ser otro color azul.
Pero generalmente son los colores clásicos. Y ya la parte de abajo. Puede ser. La parte de abajo. Que estamos. O que no tenemos contacto. Eso es lo que es lo que dice Laura. Para poder decir como se habla de una persona. Convejaría a la persona. Para ver como está su nomación. Ok. Esto no es a través del nombre. Sino más bien de la persona misma. Exactamente. Porque aquí puedo ver a. El moral. Ya no digo. En un momento dado. De terminar de colorizar. Generalizar como están las emociones.
Como están los pensamientos. Sería complicado. Ok. También tenemos aquí otra pregunta. Si tengo una energía negativa. Cómo le hago. Para invertirla a positiva. Bueno. Habría más conflicto. Tratar de invertir en una posición negativa. Que el tratado de negativa. Que es una positiva. Porque ya en la generación de la positiva. Y estamos involucrados. En pensamientos, acciones, movimientos. Y muchos más eventos. Que nos llevan a poderlo generar. Entonces. Eso es lo que queremos que es.
Para poder estar bien. Y que. Lo negativo se vaya. Y lo positivo venga. O sea lo que tiene vibración de alta frecuencia. Lo positivo. En mi casa. Se escuchaba llorar un niño. Y como que platicaban personas. El caso es que contacté a un investigador. Paranormal muy conocido. Y me dijo que había demonios. Y que había un portal abierto en la casa. Podría ser verdad. Ya que si me preocupa esta situación. Bueno si. Aquí hay una parte importante. Eso que le dijo es completamente cierto. Puede existir.
No en esa casa. Dependiendo de las condiciones. De las personas que viven ahí. En el área donde está construida esa casa. En fin. Puede haber alguna puerta. Que no son nada raras. Son comunes. Y que haya seres de oscuridad. O no. También de diferentes. Categorías. Por las condiciones que puedan existir. En el entorno. De acuerdo a la vibración. Que se da a la familia de la casa. O de las personas que viven ahí. Entonces ellos son los que constituyen. Ese tipo de vibraciones. Que dan vida.
O que dan entrada. A que haya seres. Y en ocasiones escuchan sus murmullos. O se puede incluso tener. Acceso a determinadas lecciones que genera. Ok. Maestro Soham. Mi hija Karen Lisette Juárez Gómez. Tendrá algún trabajo de hechicería? A ver vamos a ver. A ver. Lo que veo es mucha ansiedad. Pues no trabajo no. Lo que tiene es mucha ansiedad. Ok. Esto puede ser provocada por algunas emociones. O algunas cuestiones que preocupen. O que tenga algún tipo de contacto. Con alguna otra fuente.
Pero no. No tiene ningún trabajo. Desde hace veinte años. No me rinde el dinero. Maestro tendré un trabajo. Soy Carlos Vieteta Ramírez. A ver vamos a ver. No tiene ningún trabajo. Pero si tiene baja vibración. Cuando una persona está en desarmonía. Está vibrando bajo. Como lo comentamos en su momento. Eso pertenece a una vibración oscura. Cuando se ve un ralco. Que tiene toda una vibración de luz. Cuando las personas están de todo. También. Que buscan todo. Generalmente.
Porque tienen una vibración alta. Y esa vibración alta. Le da la posibilidad de poderlo generar. Cuando tienen la vibración baja. Es completamente a la inversa. ¿Qué está ocurriendo con el mundo? Le preguntan. Mucha violencia. Violencia exagerada. Y yo en lo personal. Siento vibraciones raras. Por ejemplo. Por un lado de la cama. O a los lados del sillón. La otra vez me recargué en una pared. Y sentí también vibración. Esta vibración yo la siento. Como por áreas sensibles del cuerpo.
Por ejemplo. Plantas de los pies. Palmas de las manos. La cara. Y hasta incluso en la lengua. Maestro yo sé que todo es vibración. Pero ¿Por qué puedo sentirlo? Yo no tengo hipertensión. No estoy preocupada. Pero quiero explicaciones. ¿Qué puedo hacer? ¿Hasta cuándo va a durar esto? No tiene hipertensión. Obviamente puede tener hipertensión. Y no percibir absolutamente nada. O no tener hipertensión. Y percibir todo lo que está percibiendo.
Porque parece que tiene un estado de sensibilidad bastante fuerte. Que le permite saber cómo está el entorno. Cómo están las cosas. Y darse cuenta que cuando una persona está vibrando bajo. Como el ojo, angustia, respiración. Cesta. En fin. Está generando energías de baja vibración. Y cuando están pensando en armonía. En equilibrio. Y en todo lo que tenga que ver con esas acciones. Están pensando positivo. Y van a tener energía positiva. Entonces cuando hay energía positiva.
Todo lo que se emprende. Todo lo que se haga. Todo lo que se proyecte funciona. Cuando es negativo está bien negativo. Quiero saber si tengo algún trabajo. O algo por el estilo. O hay algo que me está afectando. Ya que siento que no soy el mismo de antes. Mi nombre es Carlos Armando Cruz Barbosa. Bueno. Vamos a ver. Unos segunditos. No tiene trabajo. Pero si. Lo que tiene es parte de su carácter. Parte de su forma de ser. Parte de sus emociones. Se habrá que controlar.
Ok. Aquí tenemos más preguntas. Dice. Maestro. Mi hija tiene. Algún mal. Provocado. Ella se llama Nancy Jiménez Sánchez. No la edad no la dice. No la edad no la dice. Aquí. No tiene ningún trabajo. Ni tampoco está tan contaminada. Tiene que ser parte de su. Parte de su carácter. Parte de sus actitudes. Pero no. Ni está desequilibrada. Ni tiene ningún trabajo. Bien. Maestro. Los extraterrestres son demonios. Le preguntan. No necesariamente. No. Imagínense ustedes.
Que nosotros somos una mini partícula. En algunas ocasiones. Yo he oído y he visto. Y he. Me he escuchado en otras partes. Que nosotros. Nuestro sistema es. Mero de un grano de arena en una playa. Imagínense ustedes. El tamaño del universo. No somos los únicos habitantes. Por supuesto que no. De hecho podría decirles que somos de los menos desarrollados. Entonces. Nosotros estamos aquí. Pero. No pertencemos. Ni a la casta de demonios. Ni a la casta divina. Estamos en un proceso de desarrollo.
En un proceso de crecimiento. A donde venimos a aprender. Y yo puedo dar cuenta. Por la pregunta. En este trato que todo está mal. Que nada funciona. Pues no somos muy buenos al lunes. Tenemos un caos. En otro planeta generado por nosotros mismos. Maestro. Cuando uno sueña. Con personas que nunca ha visto esas personas existirán. Que significarán. En nuestra vida. Regresamos con la respuesta. ¿Le parece? Permítame un par de minutos. El miedo FON. 55. 21.93. 59.26.
Las historias tienen muchas formas de contarse. Pero solo una de comprobarse. Aquí en. La mano peluda. Nosotras apoyamos la liberación femenina. Atentamente. Las presas de la cárcel de mujeres. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos. Está con nosotros el maestro Eric Sohan. Preguntas, dudas e inquietudes que tengas. En cuestión de lo paranormal. Pues hay que aprovechar su presencia. Maestro antes de irnos a una pausa. Y la pregunta.
Cuando uno sueña. A personas que nunca ha visto. Y estas personas. Le preguntan existirán. O que significarán en nuestra vida. Una de las razas filosóficas. Más. Solidad. Que aprende uno. Cuando no te estudias filosofía. Que no puedes pensar en nada. Si tú pensas en algo. Porque existe. Y que los demás. Que le den forma. O ir a algo. Que llevas a la existencia. Y que los demás podrían en un momento dado. Percibirse. Las enfermedades. Y o los medicamentos.
Pueden influir en la sensibilidad de las personas. Para ser o no. Perceptivas. No necesariamente. Porque sería muy curioso. Que tuvieras que tomar algún tipo de fármaco. Más para la fecha no existe. Que yo sepa. Entonces, esto es una facultad de las personas. Que tiene que ver con un desarrollo. Con un aprendizaje. Y con una proyección que han tenido. No por tomar algo. Ok. Bueno pues vámonos con más preguntas. De aquel lado. Y aquí estamos recibiendo a través del Miedofon. Y las redes sociales.
Claro que sí. Ya tenemos listas. Las preguntas para el maestro Zoham. Que le han hecho nuestros amigos. De este lado. A ver veamos por ahí. Me escucha usted bien maestro? Perfectamente bien. Fuerte y claro. Eso es maestro. Me da gusto. Bueno pues vamos a darle dice por aquí. Bueno nos pregunta a todos. Maestro, Gina y Nacho. Los han espantado en sus casas o en cabina. En todos los años que llevan trabajando. En la mano peluda. A ver maestro. Bueno yo podría decirles algo.
Que es completamente natural. Y no es un ordinario con quien trabaja. Pues trabaja con animales. Con el mundo animal. Y no es nada raro. En algún momento encuentre por acción. Un recíproca. Puede encontrar algún tipo de animal. Que no le va a causar el mayor movimiento. Yo por ejemplo. Todo el tiempo estoy trabajando. Y realmente. Hay seres de escuridad. De soblos. Y de las piscinas negativas. Entonces. Y es muy frecuente que yo pueda haber Ser descuidado.
Pero es como encontrarse con cualquier cosa. No hay una adrecidad. Ni hay un ataque. Ni hay mucho menos. Y sencillamente. Eso es. Y claro pues aquí estamos. Y si vaya que nos hemos topado con algunas situaciones. Que nos dejan boquiabiertos. Otra pregunta maestro. Para continuar si no nos terminamos. Como podría describir. La teoría de. La latis de Jacobo Grimberg. La conoce usted maestro? No. Pero si sé lo que es Jacobo Grimberg. Lo que veía yo por ejemplo. Lo que hago con la energía negativa.
Ser de escuridad. Y con este mundo paralelo al nuestro. Lo que hago es ver la manera de poderlo retirar. Y de poderlos controlar. A través de las. Particularidades. A través del estudio. A través de la práctica. Grigoro lo que hacía era. Ver como funcionaba. Eso recuerdo. A todo nuestro sistema neuronal. Una parte poquitísima. Porque hace rato dije que no podemos. Pensar en nada que no exista. Entonces el cerebro tiene. Algunas áreas donde se desarrollen. Para poder. Percibir.
Y tener un tipo de sensibilidad. De este Diego Grimberg. Ok. De repente como que se le va la voz. Maestro ahí. A ver si hay un cablecito o algo está pasando. A ver aquí cómo no. Ahí está muy bien. Ahí está perfecto. Dice. Que sabes sobre las personas. Que tienen las dos M. M. En las manos. Dentro de la quiromancia. Pues en la palma de la mano. Que no. No me atreveré a decir que la mayoría. Pero si un número muy útido. De porcentaje. Tiene esa M. Ok. Pero es algo malo. Hay otras partes.
Que se forman. Como son triángulos. Cuadrados. Y algunas otras cuestiones. Que pueden incluso llegar a formar estrellas. Eso ya tiene un significado diferente. Pero la M. Generalmente. Pues casi la tenemos todos. Ok. Muy bien. Pues a ver. Siguiente pregunta. El mundo se ha visto de negro. Y desde entonces. Se empezaron a escuchar ruidos y llantos de niños. Y se ven sombras. ¿Eso tendrá alguna relación. Con la pintura o esa parte. No es como tener una relación directa. Porque. Que es lo que pasa.
Cuando nosotros ponemos por ejemplo. Una habitación de rojo. O amarillo. Por sensibilidad y percepción. No se siente tan fría. Como si ponemos un azul. Pero si ponemos una negra. Generamos una vibración. De baja frecuencia. Y eso es propicio. Y eso vamos a decir puerta abierta. Para los seres que tienen esta clase de vibraciones. Que son por la sensibilidad. Claro. Y además mi amigo. Todos los colores tienen una vibración. Y tienen una energía. Imagínate tú. Lo pintas de negro.
Y la energía que puede provenir de. Se dice que es la ausencia total de color. O la combinación de. Varios factores. Pero se supone. Mi querido amigo. Que es como. Como estar. Invocando la oscuridad. Bueno así lo veo yo. Porque la vibración que de ahí puede venir. No sé que tan buena sea maestro. Si no es que lo que hemos comentado. Que todo corresponde a un color. Y sonido. Es precisamente está relacionado. Con las frecuencias vibratorias. Entonces puedo decir que he tenido pacientes.
Que de repente bajamos. Y traen mucha carga. Se las quito. Vienen después de una semana o dos. Y vienen otra vez. Y le digo sabes que. Como sientes tu casa. Porque podría ser tú. Podrían ser los dos. Y me dice no. Hay algo. Para poderlo retirar. Y que dejen de molestarte. Hay ocasiones. En que las habitaciones son negras. Y les digo sabes que. El problema que tienes. Es por el color de tu habitación. Que a mi me gusta el negro. Pero no te gustan las consecuencias que nos están trayendo.
Y si además si tú tienes negro. Es una forma. Pues vamos a decir. Me gusta la oscuridad. Para aproximar por la vibración que da. Todos los colores tienen una vibración. Y el negro es frío y es profundo. Entonces pintan sus habitaciones. Y se acabó el problema. Pues como serán las cosas que ahora ya. Ni las salas de cine son negras. Antes sí se pintaban de colores oscuros. Pero ahora ya no. Ok. Pero el siguiente pregunta maestro. Una tía que se llama. Irayma Pirela.
Ella está pasando por algo de salud. Pero no se explica por qué. Se le hizo todos los exámenes. Y salieron bien. Pero Junior amigo. Que nos estás enviando esta pregunta. Nos hace falta el segundo apellido. Ya lo platicamos con el maestro. Y no tiene sentido. Porque es una respuesta a medias amigo. Entonces si es importante que nos mandes el nombre completo. Ahí te lo encargo. Mientras tanto vamos a la siguiente. Como la ve. Muy bien. Ok. Dice maestro.
Mi hermano está teniendo la presencia de un espíritu. Está el contaminado. José Roberto Mendes Rosa. Sí. Tiene una contaminación bárbara. Y además un trabajo. Y además vamos a recordar. Que todo lo que nosotros hacemos. Pintamos y evocamos. En lo que tenemos. Lo vamos y lo padecemos. Tienen mucho cuidado con eso. Porque la mente es muy turosa. Por eso no me pido que me digan. La mente es muy turosa. Por eso en muchas ocasiones se ha mencionado. Y aquí hay un libro.
Que nos explica precisamente esa parte. Que es el equivalen. A donde vienen los 7 principios. Y que está fundamentada toda la creación. En la creación puede haber miles de leyes. Pero todas tienen que pasar. Forzosamente por uno de estos principios. Y la primera. El primer principio es el mentalismo. Dice literalmente. La creación es mente. Ok. Muy bien. Vamos a continuar con la siguiente pregunta. Por qué cada vez que me hago una limpia con limón. Me siento muy bien. Y luego me enfermo.
Horrible ejemplo. Muelas, oído, cabeza. Al punto de caer en cama. Bueno yo no le veo ninguna relación. De que el limón pueda hacerlo. El limón es un gran limpiador. Pero puede ser que tenga otras cuestiones. Que con el limón. Pues entre en un estado. Vamos a decir. De generación de alguna otra clase de energía. Por lo que están evocando. Que entonces enferme. Pero no por el limón. En cualquier caso si hago una limpia con limón. Lo que pasa es que el limón puede devorotar a los que traen fibra.
Eso es. Muy bien. Siguiente pregunta. Mi nombre es Víctor Eduardo Cardona Cermeño. Necesito saber si me están trabajando. Y como puedo repelerlo. Y si se puede saber. Quien es el que me está tra... Ya que era aquí su consulta. Aquí nuestro amigo Eulalio Cardona Cermeño. No pero además eso. Aunque lo tenga aquí enfrente de mí. Y estemos dos solos. Porque se genera más conflicto. Si tú tienes un problema. Un trabajo de bujería. Lo importante es que te lo quiten. Pero si yo te digo.
Que la señora Luisa de la tienda de la cine. Que va si le reclamas. O cada que a la vez le mandas. Y a las que matan. Vas a provocar más energía negativa. Que la que te están enviando. Eso es. Pero si... No se dice nunca. Pero entonces que le dice usted a Víctor Eduardo Cardona Cermeño. Pues que tenga mucho cuidado. Con lo que el limón pinza. Y actúa y genera. Si yo le dijera. Que la. Que determinada persona. Estaría provocando. Precisamente todo lo contrario.
Y además eso política jamás se dice. Ok pero si lo detecta contaminado. Contaminado si. Trabajado o no. Si también un poco. Es un trabajo por ahí. Muy bien maestro. Entonces tiene que atenderse rápido verdad. Pues si. Para evitar precisamente toda esta generación de energía discordante que está teniendo. Bueno pues ahí está. Para Eulalio que ha estado pregunta y pregunta por usted. Bueno pues ahí está la respuesta amigo. Espero haya quedado claro. Le preguntan aquí.
¿Pueden dos personas sufrir la misma subida del muerto con solo tocarse? No definitivamente no. O sea que se refiere. Vamos a aclarar. Cuando una persona tiene la subida del muerto. Y otra persona lo toca. Y el muerto se le pasa al que tocó. Y se le pasa al que se está saliendo. Eso se refiere. Pues yo me imagino que es una especie de esos sueños compartidos. Y estaban. O sea que. Que sueñen lo mismo y que a los dos se les está subiendo. Definitivamente. Si es así son entidades diferentes.
Y ahí si abre a la posibilidad. Ok. Precisamente al mismo tiempo que son dos entidades. Ok. Muy bien. Dice por aquí. En el experimento de Cruz. Se oía un llanto de una mujer. Pero unos lo escucharon y otros no. La tía política que falleció. En un accidente. Era cristiana. Y nosotros católicos. Bueno. Eso no tendría realmente nada que ver. En cuanto a la percepción que tienen. Y lo que están escuchando. Se puede escuchar eso. Cuando se entra en contacto. Con la energía de la persona afinada.
Probablemente. Que pueda llegar a percibir. Un tipo de. De grabación que hubo emocional en la persona. O en su entorno. Y lo están percibiendo. Pero también es su sensibilidad. Ok. Por aquí siguiente. Dice. Fui a un hotel en Inglaterra. Y había una energía de bajo astral. Como podemos protegernos de los. Súcubos e incubos. Y una vez que la volvió a plantear en inglés. No creo que en inglés la quiera usted escuchar. ¿Verdad? Pues ahí lo que ve a lo mismo. Los cincuvos y los súcubos.
Uno son para ellos y otros son para ellas. Entonces. Pero eso no es lo que se contempla. Como la suerte del muerto. No, no, no. O sea es otra pregunta. Fui a un hotel en Inglaterra. Quién sabe qué historia tendría ese hotel también. Exactamente. Que son muy viejos. Además esto es algo que. No poca gente sabe. Pero es real. Muchas gente que quieren hacer algún tipo. Fuerte de brujería. O algún tipo de invocación o lo que sea. Utilizan cuartos de hoteles. No su casa.
Entonces llegan ahí y no destruyen nada. Pero dejan el cuerpo completamente cargado. Ok. Muy bien. Entonces ahí está la respuesta. Y la última de la noche maestro. ¿Qué hay en la otra cara oculta de la luna? Dice. ¿Es cierto que la tierra tiene dos lunas? Bueno. Sería cuestión todavía. En astronomía de poderlo prestar. Y poderlo comprobar. Y lo que hay del otro lado. Por las condiciones que tiene. De rotación. La tierra con la luna. Por eso nunca se debe ir al otro lado.
Ahora que han tenido la oportunidad. A través de algunas naves. De esta categoría. De la parte oculta. Entonces es donde han estado viendo naves. O donde han estado viendo determinados movimientos. Que nos ha llevado a pensar. Que la tierra, que la luna. No es algo natural. Si no es algo artificial. Por haber sido puesta por algunas entidades. Superiores en el cosmos. Pero todo es. No son más que conjeturas. No hay nada cierto todavía. Ok. Aquí hay otra preguntita antes.
A mí no le preguntan de Mauricio. Fuica. Pero nos hace falta el segundo nombre. Y además pregunta. A nombre de su esposo. Lo cual hemos estado accediendo un poquito. De que preguntan por otra persona. Aquí el compromiso es. Que nos tienen que dar el nombre completo. Entonces a lo mejor la otra persona. No quiere revelar su nombre. Y ustedes ya lo están quemando en público. Pero bueno. Quedan ustedes. Solo que si necesitamos el nombre completo.
Para que el maestro pueda hacer su proyección astral. Y esa detección que él acostumbra hacer. Así que por favor. Anne Torreón. Ahí te encargo mi querida amiga. Por lo pronto maestro Soham. Muchísimas gracias. Pues como siempre un verdadero placer. Nacho, Gina, queridos amigos. Y quien indicar los patos. A que se suscriban a mi canal. Eso es maestro Soham. Pues le agradecemos bastante. Así será. Y pues nos escuchamos más tardecito. Claro que sí. Por supuesto. Gracias maestro.
Que tenga bonita noche. Gracias igualmente. Hasta luego. Despedimos al maestro Eric Soham. Y las preguntas que ya entraron. Rrrayando al final. Pues será más adelantito. Así que no se desesperen. Claro. Tenemos más. Todavía tenemos tiempo. Para alguna historia. A ver tenemos por aquí un audio. Venga. Que tal. Buenas noches otra vez. Eduardo. Aquí molestándolos. Quisiera contar algo que ahora sí que me contaron. Acabamos de llegar de vacaciones. De la playa allá en Oaxaca.
Él solo lo contó a una señora. Que la cual llegamos. Ahí tiene su casita. A la orilla del mar. Y bueno nos contó que. Que hace unas semanas. Le tocaban la. Le daban a enviar a su portón. En la noche. Eso de las 4 de la mañana. 4 y media. Ella bajaba para atender a sus perros. Y la costumbre de meterle piedritas. Y los perros pues se alteraban. Una de esas se animó. Más a cada uno de sus perros. Un Rottweiler. Abre el portón. Para que salían los perros.
A ver que onda. Quien era. Quien no estaba molestando. Que tienen la costumbre de hacerlo casi a diario. Bueno salieron los perros en friega. Pero para su sorpresa. Los perros se quedaron en standby. Corrieron. Pero hace unos 2 o 3 metros se quedaron quietos. Y empezaron a ladrar. Pero no se acercaban a la figura que estaba ahí. Que estaba atando las piedras. Ella salió. Se asomó a ver que era. Y los perros pues. Le ladraban. Se regresaban. No se animaban. Cuando volvió a ver la señora esta.
A ver la figura que estaba atando. La persona que estaba atando las piedras. Vio que era un perro. Pero estaba de pie. Estaba en 2 patas. Viéndola. Entonces ella se impactó. Se quedó fría. No sabía que hacer. Los perros tampoco sabían que hacer. Pero lo que me contó. Y el perro este. Lo que parecía un perro. Se hizo hacia atrás. Pero con sus 2 patas. Igual se puso en 4 patas. Y empezó a avanzar. Sin dejarle la vista a la señora esta. Y a sus perros. Y ella cuando más o menos reaccionó.
A hacer este. A su casa. Y le echa la última vista. Al perro este. Y se volvió a incorporar en 2 patas. Y corrió. Empezó a correr hacia la playa. En 2 patas. Y ahí se perdió en la noche. Bueno. Lo que me contó ella. Que descansen. Ok amigo. Un fenómeno extrañísimo. Y es un perro. Parado en 2 patas. Hay unos que hacen ese tipo de gracias. Pero. Así como lo comenta nuestro amigo. No era como que ninguna gracia. Fue algo super extraño. Y vamos a continuar. Mi nombre es Enrique.
Si recuerdan hace unos años. Fue un tema muy sonado. Sobre un crematorio. En donde solamente estaban entregando. Creo que cal. En unas bolsas grises a los familiares. Argumentando supuestamente. Que eran las cenizas de las personas. Posteriormente se hizo un estudio. Y dicho crematorio fue supuestamente clausurado. Por el otro. Yo tuve un vecino. Que me cuidaba desde muy pequeño. Realmente era muy cercano a la familia. Nosotros. Lo mandamos cremar.
Lamentablemente ese vecino era de escasos recursos. Le repito nos llevábamos muy bien. De hecho el me crió gran parte de mi vida. Y bueno. Para resumirlo. Cuando nos entregan las cenizas de esta persona. La verdad tenía aspiraciones de quedarme con. No se con un poquito de esas cenizas. A lo mejor sonara de tricot o no. Pero bueno. Y resulta que realmente era como hueso molido. O sea. Vamos. Habían. Pedazos. Se veían así. Tal cual de hueso. Incluso blanquisco. Y ahora.
Casi casi como si lo hubieran triturado. Ya me han pasado una que otra cosita. Que si me dan ganas de comentarles. Saludos buenas noches. Hasta luego mi querido amigo. Muchísimas gracias. Y eso de las cenizas ha sido muy polémico. Se ha mencionado bastante. Y pues Gina ha llegado el momento de despedirnos. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Que descanses. Que tengas excelente noche. Mañana tenemos nuevamente una cita. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles.
Hasta luego Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque una vez más pudimos interactuar. Que tengan una estupenda noche. Que descansen. Y como decimos aquí. Cabos. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
