La Mano Peluda Miércoles 10 de Mayo 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Miércoles 10 de Mayo 2023

May 11, 20231 hr 42 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

buscan este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mi es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demónio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna, con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en... La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti ya nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés, y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, gracias por estar aquí en esta emisión, donde ya sabes que vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural, en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos daremos inicio a una de esas noches tenebrosas. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 51 66 34 0 5, la página www.radiofórmula.com.mx y en Spotify encuentranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que estás cordialmente invitado a participar de forma activa y directa con nosotros a través de nuestro WhatsApp 55 21 93 59 26. Anótalo bien, ponlo ahí en los contactos 55 21 93 59 26.

Ahí te puedes conectar con nosotros, le pones ahí el Miedofón. También saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Baja California Sur, Mazatlán, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznante.

Como muchos sabemos, en México existen muchísimas leyendas que han pasado de generación en generación por el simple hecho de lo extraordinario del acontecimiento. La que te vamos a contar hoy esta noche, trata de la época colonial. Es un hecho que sucedió en las calles de la Lagunilla, aquí en la Ciudad de México. Cierta noche, ya por la madrugada, circulaba por la calle un hombre que se encontraba bastante pasado de copas.

Las calles eran alumbradas apenas con unos pequeños candiles que al reflejar la sombra, formaban tétricas figuras fantasmagóricas. Aquel hombre, en evidente estado de briedad, caminaba por ahí sin sobresalto. De pronto escuchó el llanto de un bebé. Era un llanto ahogado. Se detuvo tan valiente para mirar de dónde venía ese ruido, pero ya no escuchó nada más que la huyada de los perros en la lejanía.

Se dice que esas son las bromas que acostumbra el maligno para divertirse en esas noches cuando algún incauto ronda aquellas calles. Hoy te vamos a hablar de la aterradora leyenda del diablo en pañales. Y una advertencia, no mires atrás. ¡Órale! ¡Qué interesante! ¿Quieres escuchar todo lo que tiene que ver con esta leyenda? Pues no te lo vayas a perder. Así que estás cordialmente invitado a participar en esta emisión.

Por supuesto que queremos también escuchar tus historias y relatos para que juntos nos aterremos de todo lo que ocurre en el mundo paranormal. Sí, en las calles, en las carreteras y en cualquier lugar podemos tener este tipo de evidencias. Rosalío, buenas noches, ¿cómo estás? ¿Dónde estamos Gina, Nacho? Saludos, amigo. Bueno, pues ahora estás en Tultitlán, estado de México, ¿verdad? Claro, Tultitlán, aquí estado de México. Desde la mañana me tienen castigado que no descargan.

Ah, mira, pero nos da la oportunidad de platicar. Qué gusto, Rosalío, saludarte. ¿Y qué nos vas a platicar hoy? Mira, hoy les voy a platicar dos relatos cortitos. Se acuerden en que en programas pasados los estuvieron yendo y estaban hablando de las cumbres de Coaxingo. Sí. La bajada rumbo a Veracruz. Ok. Yo esas cumbres cuando yo empezaba a manejar no era autopista, era de doble sentido. Entonces yo trabajaba en una planta armadora de tractocamiones.

Sí. Y venía yo bajando ahí en las cumbres y pues ya ves antes no eran tan lujosos como hoy los tractocamiones, unos habían con radio, otros sin radio. Entonces yo venía yendo, yo siempre cargaba una como lavadorcita llena, chinquita ahí donde agarraba las estaciones de radio. Ahí le ponía la música. Sí. Y venía bajando yo las cumbres como a la 1 o 2 de la mañana más o menos porque iba yo a entregar ese tractocamión, lo iba a entregar yo en Mérida. Ah, muy bien, sí.

A la agencia de tractocamiones que tenían ahí la empresa. Sí. Y venía yo bajando con la música y clarito en una curva que es muy peligrosa, que hubo muchos accidentes y nada. Sí. Me hablaron por mi nombre. O sea, te dijeron Rosalío. Exactamente, pero me gritaron de la parte del camarote para que yo pues volteé, ¿no? Y me sorprendí porque me estaban hablando. Y por poquito llena yo río 1 o 2 metros más y me voy para el precipicio.

O sea, la intención sentiste que era distraerte para que te descontrolaras. Sí, hay una distracción. Y te miras el accidente. Y luego como había neblina, y siempre hay neblina llena, siempre, siempre hay neblina, ya sea para subir o para bajar ahora que es autopista. Y te juro que hasta me enojé yo mismo porque eso no lo debe de hacer uno, aunque le hablen a uno no debe uno de distraerse.

Ya después me puse a reaccionar y pues ya terminé de bajar y mejor me quedé a dormir en Orizaba, que antes era muy tranquilo, por cierto. Pero ese es uno, Gina, de que sí espantan muy fuerte ahí en las cumbres. Ahora, aunque es autopista hoy todavía, sigue habiendo muchísimos accidentes. O sea, ya es conocido y tú pudiste sentir que estuviste a nada de cambiar la historia de tu vida. Como dos metros para irme al barranco o al precipicio. Qué peligroso.

Porque me empecé a frenar y este pues lógico, se queda uno tenso, tenso y yo seguía volteando para el camarote. La incredulidad, ¿no? De que me habían hablado por mi nombre. Claro, sí. Sí. En ese momento iba solo. Solo siempre he andado solo en la carretera, Gina. Nunca, nunca me ha gustado traer mi ayudante ni nada porque gracias a Dios a mí nunca me ha pasado nada.

Pero a mí en todos los años que tengo manejando, me ha tocado ver como compañeros en acciones de accidentes, se acababa la familia y el compañero quedaba vivo. Y a mí nunca, nunca me gustó traer a mi familia tampoco. Más reales son. Yo ya tuve 46 años manejando en la carretera y si mi familia me acompañó diez veces, es mucho. Y sobre todo por protección de ellos, ¿no? Sí, más que nada. Es que no los llevas a pasear, Gina, los llevas a sufrir.

Pues muchas veces no los dejan entrar a la empresa donde descargas o cargas y todo eso. Y una vez los llevé a la playa porque yo tenía la ventaja de que me podía quedar ocho días allá. Los llevé a Cancún, a que conocieran Cancún, a que conocieran Mérida, Veracruz y una vez los llevé a conocer para allá, para el norte, lo que es para Tijuana, ahí donde nevaba, en el puerto San Luis o allí en La Rumorosa. Sí. Pero si te digo, si fueron diez veces en cuarenta y tantos años fue muchísimo. Ah, mira.

Sí, pues no sale. Sí, te digo, el otro les voy a contar es otro. Ajá. Que este está muy chistoso. A ver, ¿por qué? Cuando yo estaba joven que empezaba a manejar íbamos en el tramo que es de Saltillo a Torreón y antes la carretera tampoco había autopista, pues te estoy platicando de 1979, 80.

Íbamos cuatro compañeros y te digo que siempre me ha gustado a mí traer mi banda civil y a los otros compañeros también, porque en ese tiempo que es celular ni que nada, creo que todavía no había ni teléfonos de tarjeta. A puro veinte. Sí, ahorita platicamos Rosalío, llegó la pausa, ya sabes que no la podemos parar. Permíteme regresamos contigo. El Miedofon. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis.

Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Una pérdida debería ser más lamentable para nosotros que perder nuestro tiempo, porque este es irrecuperable. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Nosotros ya nos llamamos y como platicaba Rosalío antes de irnos a la pausa en la actualidad, es muy fácil hacer alguna llamada y ya nos acostumbramos a esta dinámica de traer un celular y poder comunicarnos.

Los chicos piensan que así ha sido siempre, pero no Rosalío, había otras maneras diferentes de comunicarse, verdad? No tan sencillas. Yo digo de los teléfonos muy antiguos. Bueno, no antiguos, eran modernos porque ya te podías comunicar a tu oficina o a tu casa como quisieras. Por lo que me daba, dice que tenían unas baterías bien grandototas y una antenota y todo eso.

Oye, Rosalía, Rosalío, también te acuerdas que para hablar por teléfono andabas en la calle y entonces había unas casetas donde tú tenías que poner las monedas y marcabas. Sí, y me acuerdo muy bien. No sé si tú recuerdes, Yena. No sé cuántos años tengas tu o Nacho. Sí, amigo. Pero le echabas una moneda de 20 centavos de esas de las grandotas de cobre. No, ya me tocó de los chiquitos. Y se modernizaron un poco. Le echabas unas monedas de apeso. Así es.

Y de a 50 centavos, pero las monedas de 50 centavos eran grandes también. Oye, que era por tiempo, ¿no? No me parece y se hacía la fila atrás de ti. Así que a la ver a qué hora. Y había muchas personas que les gustaban nada más chismías por el teléfono y estaba uno formado que tenía uno que hablar a reportarse a su trabajo. Sí, ahí formados atrás. Esto ahorita Rosalío parece increíble y que hace tantísimo tiempo, pero pues no lo tiene así como ¿cuántos era? ¿Unos 20 años?

No, yo le calculo más o menos que como poquito más de 30 y nada. Ok, bueno, ¿cómo han cambiado las cosas? Sí, sí, a mí a veces se me hace increíble, te lo juro, traer un teléfono en la mano. Sí, sí. Porque la tecnología se disparó tan rápido. De repente ya estábamos invadidos. Porque antes de los celulares tal cual eran los vipers, ¿te acuerdas que mandabas mensajito? Lo que hoy sería WhatsApp, que lo podemos hacer cada quien. Sí, yo me traía un viper lleno que se lo colgaba uno en el cinturón.

Y le hablabas a una operadora, dabas tu mensaje y ya se lo mandaban a la persona, o sea, una cosa parece de la prehistoria, pero respecto a esto también tenías un relato. Sí, mira, resulta que en esa ocasión salimos nosotros tarde de Monterrey, se nos oscurecía el Saltillo, pasamos a cenar y ya nos arrancamos, pero esa carretera llena, no sé, nunca me ha gustado a mí esa carretera libre de Saltillo a Torreón, nunca me ha gustado.

Sí. Entonces, en esa ocasión me dicen los compañeros, pues tú vete adelante y nosotros nos vamos atrás porque ellos no conocían para esa carretera para Torreón. Sí. Entonces, íbamos hablando por la banda civil y ellos me decían que yo llevaba una bola de fuego. ¿Ah? Arriba de la caja del tráiler. Pero tú no la veías. ¿Pero tú no la veías? ¿Pero tú no la veías con la bola de fuego?

Pues si trajiera yo fuego o algo ya se viera quemado el remolque o ya se viera quemado acá delante de la cabina o algo. No dices que se ve clarito la bola de fuego. Pues ya agarré y nos paramos, viene inclusive ni nos orillamos porque sí me dio mucho miedo a mí porque dije, pues se viene incendiando el camión. Nos bajamos y vimos con, ¿te acuerdas qué era? Cámparas de pilas de esas pilotas grandotas, redondas. Sí, sí, sí. Las gorditas. Y nos pusimos a buscar y les digo, ¿dónde está?

Me dicen, no, es que nosotros la vimos. Y para que lo vieran ya tres personas juntas y no, yo no la veía aclarando porque decían que yo iba circulando y la bola iba circulando conmigo, que se veía como si se fuera prendiendo el remolque. Pues total no encontramos nada y nos aseguramos de que no, pues de que no viniera con fuego el remolque o algo, ¿no? Sí. Y este y me dicen ellos, dice este, no, pues vámonos por así. Ahí donde nos paramos, Gina. Sí.

Primero con la adrenalina que nos bajamos de andar buscando, que con el miedo de estar que se viniera prendiendo el carro. Ajá. Pues no nos dimos cuenta y estábamos parados por una población que se llama el cerro bola, creo. Que me acuerdo de esos años que decían que había que inclusive ahí habían encontrado fósiles de dinosaurios. Ajá, ok. Sí, porque ya ves que una parte de Coahuila es muy famosa por los dinosaurios, los fósiles de dinosaurios que han encontrado.

Ajá. Entonces nos llegó un airecito así, Gina, que nos dio escalofrío y yo les dije, ¿saben qué? Vámonos, vámonos porque. Pues me puse yo nervioso. ¿Cómo? Y los otros también y nos subimos al tráiler. Ajá. Caminamos como dos kilómetros en lo que ya habíamos encarregado los camiones, Gina. Sí. Y se atravesó, yo fue cuando vi claramente la bola de fuego. Ok, esta sería una bruja.

Pero nos atravesó y yo ya no pude frenar porque si ustedes recuerdan, yo les he dicho que para frenar de repente un tráiler cargado no se puede, necesita uno mínimo 100 metros de distancia. Sí, sí. Y le pego yo clarito, sentí, Gina, te lo juro, que le pegué. Pero si sienta así, se sintió el golpe, yo traía un camión nuevo que tenía como tres meses o cuatro meses que lo había estrenado.

Ajá. Y sí sentí yo el golpe y los otros lo vieron también porque yo les avisé por el cibi y nos paramos, Gina, y tampoco otra vez nos bajamos y no encontramos nada. Pero yo sí sentí el golpe, pero nunca se nos ocurrió revisar el tráiler de enfrente. Ok, o sea, sintieron el golpe seco. Sí, yo sé, yo lo sentí el golpe seco como si cuando se te atraviesa una ave o algo que ya ves que golpea. Sí. Ajá. ¿Y cómo se siente? Y le digo a mis compañeros, vámonos, vámonos, porque esto ya no está bien.

No está bien porque hace rato la traí arriba y luego ahora aquí enfrente y yo clarito sentí cuando le pegué. Y no fui yo el único, sino otro compañero que venía atrás también alcanzó a ver. Más vale irse de ahí. Y agarramos y nos subimos y nos subimos, Gina. Sí, pues sí. Y llegamos a Torreón y nosotros íbamos a Ciudad Juárez. Atravesamos Torreón, salimos a Gómez Palacios y tampoco había autopista en ese tiempo. Entonces salimos de Gómez Palacios y nos gustaba pasar a almorzar.

Le digo, saben qué, vamos a dormirnos aquí y en la mañana aquí almorzamos y ya nos vamos. Ya nos habíamos olvidado inclusive, Gina, de lo que nos había pasado. Sí, ya agarramos y nos dormimos. Pues ya era, qué te diré, como a las 3, 4 de la mañana. Y nos acostamos y al otro día me toca un compañero, ya amanecido, como a las 7, 8 de la mañana. Pero bien insistente, le digo. Le digo, está fresquecito todavía, pues antes los camiones no traían aire acondicionado ni nada.

Está fresquecito, para seguir durmiendo. Le digo, ven, ven, ya le pegaron a tu carro. Digo, ¿cómo que ya le pegaron? Digo, si no sentí nada así, pues aquí estamos todos. Y ya agarré, Gina, y me bajé del carro y la parrilla, como era de esas parrillas randotas de acero inoxidable cromada, tenía una sumida exactamente ahí en la parrilla. Lo que hubieras atropellado. Sí, sí, como si yo hubiera atropellado a alguien. Pero fue a la bola de fuego que le pegamos, pero que no revisamos en la noche.

Ok, entonces. Exactamente ahí, como lo agarré en el mero centro, exactamente donde se oyó el golpe, ahí estaba sumida la parrilla. O sea, porque era como una lámina grandota y todo era de metal y estaba sumida así como si me hubiera golpeado un cabro, yo hubiera alcanzado algún. Pero a la altura de arriba del cofre, antes los carros eran cuadrados y estaba muy alto el cofre. O sea, como si yo le hubiera pegado otro trailer, otro trailer me hubiera pegado a mí. Pero nada de fuego.

No, no, no, nada, nada, nada. O sea, es de cuenta nada más la pura sumida como cuando tú es más inclusive y cuando uno golpea o le golpean a uno ni siquiera rayada la parrilla ni nada. Mira nada más la pura sumida de la lámina de la parrilla y dos, tres hilos de lo que era lo para donde entraba el aire. Oye, entonces ahí te quedó la marca de que sí. De que sí le había pegado a algo. Sí, a esta bola de fuego que es una bruja, ya sabiéndolo con el tiempo, pues yo creo que fue una bruja.

Sí, pero lo más increíble Gina es que cuando yo le pegué que yo ya no me pude frenar, salió nada más así de repente en frente de nosotros. Como queriendo provocar un accidente o algo, pero esa noche, esa noche y ahí se nos hizo muy extraño porque ni siquiera se veían las estrellas, Gina. No había ni luna ni nada. Estaba muy oscuro, muy oscuro y pues antes los camiones nos traían unos faros tan potentes como para ver algo lejos y todo eso.

Oye Rosalío, en estos cuarenta y tantos años que has andado por las carreteras, tanto que has vivido en lo que a nosotros respecta en cuestión sobrenatural muchos tipos de experiencias, ¿no? Sí, inclusive les puedo contar otro, no es muy largo. Sí, adelante. Cuando yo trabajaba para la marca de refresco más famosa del mundo. Ah, esa de marca rojita. Andale exactamente. Yo trabajaba de Querétaro a Huichapa, Nidalgo, a Culco, Estado de México y a San José, a San Luis de la Paz, perdón.

Sí. San Luis de la Paz, Guanajuato. Entonces, pues es que ya ve ahí en esa empresa se trabaja las 24 horas. Sí. Siempre se ha trabajado las 24 horas. Y entonces un día yo venía de Huichapa y ya venía muy, muy cansado porque yo ya había ido a San Luis de la Paz, ya había ido a Culco y el último viaje había sido el de Huichapa. Y entonces, pues era lo que hoy le dicen los elis, que era que repartían las poblaciones ya los camioncitos ya repartían el producto.

Y a mí siempre me había gustado pasar a comer ahí con esa señora y yo ya traía hambre porque eran como las 8, 9 de la noche. Y aquí nos vamos a quedar Rosalío. Ok. Vámonos a la pausa y regresamos contigo. El Miedo Fond 55-2193-59-26. El color desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Tenemos tu atención.

Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúncete con nosotros. Somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. No pierdas el tiempo en discutir con los tontos y charlatanes. Las palabras las tienen todos.

El buen juicio solo unos pocos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos Rosalío y ahorita seguramente muchos compañeros te están escuchando en alguna carretera, no solo de México, sino del mundo entero. Sí, entonces, Vina, fíjate que agarre. Y a mí siempre se me hacía muy extraño porque la señora cerraba muy temprano. Y este. Ese día llegué yo como a las ocho y media de la noche, las nueve. Y le digo, me dice, ya voy a cerrar este.

Y le digo, oiga, este, pues déjame cenar porque traigo mucha hambre. Dice, de verdad, le dice, bueno, ándale, pues, dice. Y me dice, la señora me dice, pero tú lo que veas no tomes en cuenta nada. Pues a mí me cayó de extraño, pues como que lo que vea no toma en cuenta nada. Dice, sí, se vaya a servir de cenar, pero no este tú no hagas caso de lo que veas. Pero pues yo pensé que iba a salir algún familiar de ella, no su esposo. O X, Y, Z. Y me dice, ¿qué te preparo?

Le digo, mire, este, hágame nada más unos huevitos con jamón. Le digo, yo las tortillitas y un chile toreado porque hacía muy sabroso de comer la señora, pero me había dicho que a ella se le había acabado la comida. Y yo, la verdad, no tenía ganas de comer carne ni nada. Y le digo, y deme una agüita para café mientras le digo, sí, cómo no. Me pone el agua para café, Gina. La pura agua, ya vas que le sirven a uno el agua caliente.

Y me lo iba a preparar, Gina, y se me recorre el platito con toditas. Ante tus ojos, viste cómo se movió. Sí, sí, sí, así. Y me le quedo viendo a la señora y me dice, la señora dice, ya, no haga caso, no haga caso, dice. Y me volví a recorrer el plato con la taza. Prepárese su agüita. Pero yo lo que pensé dije, pues a lo mejor está debajadita y pues se resbaló, ¿no? Porque yo busqué muchas veces la barrita donde le sirven a uno está medio chiquito o algo porque pues son hechas por ellos mismos.

Y dije, a lo mejor les quedo en desnivel o algo porque no me quise yo sentar en la mesa. Sí. Y ya me preparé mi agua y seguía platicando con la señora y me estaba tomando mi cafecito, Gina. Cuando de repente, de la lacena que tenía la señora, una filita de platos como de cinco o seis platos se recorrieron para el otro lado de la lacena. Uh-huh. Y me quedé lloviendo otra vez así y me dice la otra vez la señora, no haga caso, dice, son traviesos, pero no, no, no hace nada.

Híjole, ya entonces sí ya me entró el... Pues no miedo, Gina, sino preocupación. Uh-huh, ya viste que había algo extraño. ¿Me sirven mi comida, Gina? Sí. No me lo van a hacer a creer lo que les voy a decir él y yo pienso que mucha gente no me lo van a creer. A ver, dinos. En esas cocinitas de carreterantes, pues no, no es como diora. Así de que ponen cosas ahí, tenía la señora los cubiertos en uno como vasito y de ahí pues cualquiera agarraba su cuchara, su tenedor, su cuchillo, lo que fuera.

Uh-huh. Y agarra, Gina, y sale volando una cuchara y la ponen en mi plato. Ay. Yo la verdad ya no quería cenar, Gina. No, ya dijiste, con permiso. Ya no quería cenar y me dice la señora, no, dice, no se espante. No se espante, dice, yo ya estoy acostumbrada a que me ayudan. Uh-huh. Pues mira, Gina, yo cené, yo creo que si cené en diez minutos fue muchísimo. Rápido. Sí. Ya te querías ir de ahí. Sí, y le digo a la señora, sabe que terminé, me terminé mi café.

Y le digo, sabe que yo ya me voy, cuánto le debo. No, dice, mañana me pasa a pagar cuando pasa a comer, porque pasaba a comer ahí yo, a veces en el día cuando me tocaba el viaje de Huichapuantemplano. Uh-huh. Y ya me salí, Gina. Sí. Y hizo un aire muy extraño. Frío. Pero con remolino. Ah. Sí. Sí, sí. A ese cuenta que salí, empezó a hacer el aire, y ya ves cómo cuando se empieza a remolinar el aire cómo se empieza a levantar el polvo de la tierra. Uh-huh. Y yo salí, dije, chin, ya va a llover.

Voy saliendo y le voy dando la vuelta al tráiler, Gina, y si oye clarito cómo me azotan las rejas del embase en el suelo. Como cuando se quiebran todos los vidrios. Uh-huh. Sí. Sí. Que dejan caer uno. Así se oyó, Gina. Dije, joder, no amarré bien, no amarré bien, segurito ya. Me voy para atrás a checar, Gina. Sí. Nada. Todo normal. Uh, tirado, las cuerdas bien tensas, porque me fui revisando cuerda por cuerda. Uh-huh. Las cuerdas bien tensas, bien amarradas.

Y le iba dando vuelta al tráiler cuando se oyó otra vez adelante como si hubieran tirado otra vez el embase. Uh-huh. Dije, no, estos se quieren, a lo mejor haya alguien allá arriba del ganso porque te tenías que subir a colocar los cuadros. Traía una escalerita especial para que te subieras. Dije, a lo mejor estos tontos piensan que viene lleno. Uh-huh. Me doy la vuelta, Gina, esperando a encontrar el reguero de embases quebrados y las rejas y todas las charolas del embase. Nada, tampoco.

No, yo dije Ave María Purísima con permiso. Me subí al tráiler, me eché a andar y me fui. Pues sí. Oye, Rosy. Al fin y al fin. Ajá. Me dice el supervisor de viajes porque antes no era logística. El supervisor de viajes me dice, mañana te toca viaje a Huichapan, vete a descansar. Dice, mañana entras tarde. No hay viaje para Culco. Vas a hacer dos viajes a Huichapan, pero preséntate a las 11 de la mañana, 10, 11 de la mañana. Dice, ya tengo listo tu viaje para que te carguen y todo eso.

Y le digo, bueno, OK. Pues yo me fui con la tentación, Gina, porque les digo que antes estaba muy acostumbrado a que me espantaran. Sí. Y me fui yo pensando, dije, pues, ¿sería verdad? O fue una alucinación o fue mi mi cansancio. Porque ese día había empezado a trabajar a las cuatro de la mañana. Sí. Y este, pues así me fui. Llegué a su casa de ustedes. Me quedé. Llegué, me bañé como a la una de la mañana y me quedé bien dormido.

Me levanté otro día, me presenté a trabajar y me paro ahí con la señora. Y le digo, ahora sí, déjeme de almorzar bien. Y la señora ya hacía un caldo talpeño muy sabroso. Sí. Y me gustaba porque le ponía carne de puerco y carne de res. Como unas zanorias en rodajas y le ponía calabacita, papa. Bien presentado. Y lo que más me gustaba de su caldo, que le ponía joconoscle. Ah, ya. No, pues ustedes conozcan el joconoscle. Sí, sí. Entonces ya no sé. Pero ya no me meniaron nada, Gina.

Ya todo tranquilo. Y la señora, oiga, pues, porque está en de... Y yo hasta le pasaba la mano a la barbita. Sí. Le pasaba la mano a la barbita, perdón, para ver si no estaba de bajada. Sí, sí, para verificar, ¿no? Y yo muy discretamente me acerqué a la escena y le... Y pues con la mano le pasaba para también, dije, pues, a lo mejor está caída de un lado, ¿no? A lo mejor está... Está de, este, pues, de efectos a cualquier cosa. Pero lo que yo no encontraba pensamiento lógico era lo de la cuchara.

No, pues no, no. No hay ahí lógica, ¿eh? Sí. Y le dije a la señora, digo, oiga, ¿por qué pasó esto anoche? Y dice, mira, yo no sé, dice. Yo no vivo aquí, dice, mi casa está para allá atrás como a unos 200 metros. Sí. Pero aquí toda la vida, o sea, no es que nos espanten ni nos hagan travesuras porque ni nos quieblan los trastes ni nos avientan cosas, nada más son cosas así que se mueven, dice. O sea, como un border gate. Ajá, sí, sí. Sí. Rosalío. Son más que gays, se mueven.

Sí, dime, Gina. Son evidencias ya muy muy fuertes, Rosalío, ahorita ya tenemos que despedirnos también de las estaciones de la República Mexicana y te voy a invitar, ¿qué te parece que nos volvamos a contactar en otro momento para seguir platicando contigo? Claro que sí, Gina. Ahorita nada más le digo esto rápido, lo que pasa que dijo la señora que desde que ella llegó ahí y construyeron la cocinita les meneaban las cosas. Órale. O sea, no sabe el antecedente.

No, no sabe qué es lo que pasó ahí ni nada. Y yo ahora que ya modernizaron la carretera que ya es de cuatro carriles y todo, donde estaba la cocinita de la señora porque ya no está, pusieron una capilla de la Virgen de Guadalupe. A la mejor tiene relación, ¿eh? Sí, o sea, yo no sé, la gente a la mejor de ahí sabe algo, pero. Sí. Yo nunca, a la cuchara nunca le encontré la explicación lógica. No. Y me dio mucho gusto saludarlos. Gina, Nacho, Dios los cuida. Saludos, igualmente.

Y los protegidos, bendice, buenas noches. Igualmente a ti Rosalío, excelente viaje. Nuestro amigo que siempre anda en carretera que es muy peligroso, pero también con todas las bendiciones que le enviamos. Pausa el Miedo Phone, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintisiete. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Penuda. El perdón no se le niega a nadie, pero la confianza jamás será la misma. Sabiduría en las redes.

Porque tenemos mucho que decir, La Mano Penuda. Vámonos con más relatos. Hola, buenas noches Gina y Nacho. Hola. Les voy a contar lo que me ha sucedido en diferentes casas donde he estado. Bueno, pues primero les voy a contar lo que he hecho. Y después, posteriormente les voy a mandar los relatos de las casas donde he tenido que rentar. Pues en la casa de mis padres cuando éramos pequeños escuchábamos una piedra gigante que se movía en el techo. Que rodaba, rodaba de un lado, rodaba del otro.

Y entonces, pues yo así de niña era muy curiosa. Y entonces, pues yo así de niña era muy curiosa. Y entonces, pues yo así de niña era muy curiosa. Entonces agarré la escalera que tenía ahí mi papá y me subí a ver si estaba la piedra grande a otro día en la mañana. Y no había ni una piedra siquiera pequeña. No había ni siquiera una piedra pequeña. Entonces no había nada. Cada vez que me subí a verificar no había nada. Y en la noche sí se escuchaba.

Yo me imaginaba que era un gato jugando una piedra, pero la piedra que se escuchaba que rodaba, que era una piedra gigante, que se movía, que era una piedra gigante. Yo me imaginaba que era un gato jugando una piedra, pero la piedra que se escuchaba que rodaba, era tan grande que parecía como si fuera una bola de boliche. Así de grande o más grande aún todavía. Bueno, eso es lo raro que nos pasó a todos de pequeño. Y a mis hermanos también les pasó otras cosas.

A mí también muy pocas cosas ahí en esa casa. En esa casa a mí lo que me pasó fue que se me prendió el radio una vez, pero pues no me asusté. También me pasó otras cosas que ahorita se las dijo. Ahorita les voy a decir lo que les pasó a mis hermanos. Bueno, les cuento lo que les pasó a mi hermano y a mi tío. Ellos vieron a una mujer vestida de blanco. Era una bata blanca que traía y de pelo negro largo.

Mi hermano dice que la vio flotando así en el patio, pero mi tío, él iba de visita a veces los fines de semana. Y una vez estaba tomando, estaba borracho en el patio. Y dice que la vio y que pensó que era una de nosotros y que ya la iba a abrazar y que se desapareció. Y ahí sí se asustó y que se mete y que le cuenta a mi mamá que le dice que había visto una mujer. Dice allá en el patio que pensó que era alguien de nosotras y que se desapareció cuando la iba a abrazar.

Bueno, eso le pasó a mi tío y a mi hermano. Ahorita le cuento lo que les pasó a mi hermana. Ah, bien. Bueno, mi hermana me contó que escuchaba un marrano afuera de su cuarto. Es que está en la casa principal y afuera en el patio hay varios cuartos. Entonces, ahí dormíamos nosotros. Su cama de ella estaba pegada a la ventana y dice que afuera de la ventana en el patio escuchaba gruñir un marrano en las noches. Ya muy noche, pero dice que nunca se asomó porque le daba miedo.

Y también ella misma me comentó después de que le pasó eso, no sé si fue en la misma época, pero en otra ocasión me contó que vio dos demonios. Me los describió y todo, pero la verdad no me acuerdo cómo me dijo que eran. Pero sí me contó, me dijo que sí existían los demonios, que ella vio dos ahí en el patio. Y ya esta vez que fui a visitarlas otra vez me contaron otra vez otro relato que dicen que escucharon un ser al lado que era muy, pero muy, muy grande.

Dice que cuando aleteaba se simbraban las puertas y las ventanas. Dice que les dio terror y no abrieron y se asomaron y nada. Y fue la noche también. Dice que no saben qué cosa era, pero que era algo que tenía unas alas inmensas y que además cada vez que se las movía o se aleteaba, las puertas, ventanas, todo, es como si se fuera a venir un temblor, como que se simbraba todo. Entonces se llenaron de pánico y nunca se asomaron.

Y pues mi mamá también me contó que en las noches pues a ella le tocaban la puerta del patio. Porque este, pues nosotros no podíamos ser porque esa puerta tenía un alambrito para entrar. Si alguien quería entrar del patio a la casa y la puerta estaba cerrada, nada más le jalábamos el alambrito y entrábamos. Pero ella dice que en la noche le tocaban y que se oían pasos, pasos en la cocina, ruidos en la cocina y unos toquidotes en la noche en las puertas.

Y bueno, también me contó que se le movían la ropa, los ganchos de la ropa. Y pues no, yo no me asusté. A mí también me pasó cuando fui allá, que me contó eso de que se le movía la ropa de los ganchos. Y yo estaba quieta, pues yo no hice caso, nada más la escuché que me dijo eso y ya. Y yo estaba una vez quieta ahí en mi vivienda que me hizo mi papá al fondo de la casa, me hizo unos cuartos. Y ahí estaba yo, ahí está mi lugar donde me llego cuando voy de visita.

Entonces estaba yo tranquila y cuando veo, ¡um! que sale volando un gancho con un cubreboca. Y digo, ¿y ahora qué pasó? O sea, fue algo pues totalmente anormal porque pues los demás ganchos estaban quietos, todo estaba quieto, no había temblor, no había nada, no había nadie. No más de repente ¡pum! que sale volando un gancho. Claro que no me asusté. Pero la única vez que sí me asusté fue cuando... ¿Cuándo?

Bueno, cuando sí me asusté fue cuando se me empezaron a entrar, pero muchos ratones, era como una plaga. Ah. Una plaga de ratones y yo decía, ¡ay! ¿cómo podían vivir así? Y hasta yo llegué a pensar que yo los había traído porque una vez se me ocurrió poner las obras de la comida fuera en el patio, pues ahí luego los ponía y ya al rato luego los llevaba a la basura, ¿no? Yo pensé que pues no sé de qué cocinaban, se olían y se metían a la casa, no sé.

Entonces yo ya no sabía qué hacer porque andaban en el día, hasta en el televisor había popo de ratón, en el día las estufas y yo ya no sabía qué hacer, ahí sí era una cosa espantosa y yo decía, ¡ay! No, es que cuando fui esa vez yo las llegué a ver en un estado muy, muy difícil por decirlo de alguna manera, porque la casa pues casi cayéndose, llegué a pintar, llegué a renovar casi todo, pues ahí por mi vivienda se la había prestado a mi hermana y no me gustó como la tenía.

Entonces ya mi hermana se pasó a otros cuartos, pero yo me quedé ahí, pero prácticamente esa vivienda la tuvo mi hermana. Entonces yo llegué a pintar, a cambiar piso y todo, pero yo sentía la sensación como que no me gustaba estar ahí y sentía una sensación rara.

Y yo decía, ¿y cómo pueden vivir con tantos ratones? Porque yo después decía, no, pues a lo mejor fui yo porque cocinó, pero no. Y porque saco la, pues tengo el bote de basura ahí afuera, pero no, porque ellas también cocinan y ellas también tienen el bote de basura ahí afuera. Y además ya me acordé que mi mamá siempre tuvo gatos por eso, porque siempre había ratones. Siempre desde chiquitos hubo gatos en mi casa y mi mamá siempre tenía gatos.

Y esta vez que fui ya no podía tener gatos mi mamá porque ya estaba muy viejita y ya no los podía cuidar. Entonces yo creo que también por eso hicieron más ratones. Bueno, la cosa es que cuando empecé a matarlos ya que me empiezo a sentir mal y me dio remordimiento. Y en la noche que le pido a Dios perdón por haber matado el ratoncito. Entonces pues ya, que agarro y a otro día que me levanto y cuando abro el refrigerador que veo un ratón, pero era un ratón fantasma.

O sea, estaba transparente, clarito, clarito y lo juro por Dios que lo vi. Se empezó a mover ahí en el refri y que grito ¡Ay! y ahí sí me asusté. Ahí sí me asusté y que abriendo la puerta del refrigerador cerrándole mi hijo. ¿Qué te pasa? No, pues es que vi un ratón. Y que lo vuelvo a abrir para ver si estaba, ahí estaba, seguía, seguía, no había nada. Y entonces, ahí sí me asusté. Bueno, eso es lo más raro que me pasó en esa casa, lo del ratón.

La cosa es que yo después, a mí me pasan, necesitaría contarles toda mi historia, pero es muy larga. Entonces nada más les voy a contar una partecita muy pequeña. A mí me pasa de que yo abro un libro o prendo la tele o prendo el radio o voy caminando en la calle y alguien tiene una canción o cualquier cosa me pasa. Cualquier cosa, o sea, era como una respuesta a lo que yo me estaba planteando o a lo que yo estaba viviendo.

O por ejemplo, si yo estaba pensando en rentar una casa y me subía a una combi, la gente que estaba ahí empezaba a hablar de rentar una casa, por ejemplo. Si, por ejemplo, me peleaba con mi hijo y abría el libro o cualquier libro que tuviera así al azar, ahí decía, no, que la pelea, que hablaban de las peleas pues con otra persona, si yo me peleaba por ejemplo con mi hijo. Pues no pelear, pero sí discutir.

Cualquier cosa, cualquier cosa, entonces esa vez no me acuerdo si fue antes o después que pedí perdón de que maté el ratoncito. Lo que sí me acuerdo muy bien es que yo agarré la biblia, la abrí, pero claro que no pensaba yo en que me iba a salir algo nunca, nunca en mi vida, pero nunca, nunca pensé que me iba a salir ese versículo. Ok, oye, yo nunca había escuchado eso del ratón fantasma, ¿eh?

Sí, claro, el ratoncito fantasma hacía acto de presencia en el momento menos esperado y fíjate lo que nos platican nuestra amiga, interesantísimo y desde luego mi querida Miriam, pues que ojalá pronto podamos platicar y que nos cuentes directamente en vivo y haya una retroalimentación con todos ustedes porque de eso se trata este programa, de estar interactuando e intercambiando puntos de vista, por supuesto que sí.

Y vámonos al corte, Gina. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero regresamos después de la pausa. El Miedofone, mensaje de voz o de texto, 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano peluda. Hola, soy Chumel Torres. Que el Vito estés pendiente de nuestro podcast. La mejor información, comentarios y más, mucho más. Dónde y cuándo quieres.

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula. El destino decide quién entra en mi vida, pero yo decido quién se queda. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas, la mano peluda. Continuamos ahora, ya vamos a la sección que estabas esperando, como cada 8 días, el maestro Eric Soham en El Grimorio. El Grimorio, con el maestro Eric Soham. Maestro, buenas noches. Gina, buenas noches, buenas noches, buenas noches, queridos amigos.

Saludos, magister. Ya todos esperándolo y con muchísimas preguntas, así es que, vamos a iniciar. Iniciamos. ¿Cómo podría desarrollar los sueños lúcidos si en un año de mi vida pude desarrollarlos cuando renté una casa estudiando en la universidad? Bueno, aquí está afirmando o lo está... Como que quiere desarrollar más, como que en una época de su vida lo hizo, pero ahora quiere volver a hacerlo más de esta manera.

Bueno, sí, definitivamente todos este tipo de facultades, hay personas que ya tienen características muy particulares y algunos ya las hacen con esta facultad. Para poderlos desarrollar, por supuesto que hay sistemas, entonces, ¿cómo se puede desarrollar un sueño lúcido?

Los sueños se dan cuando nosotros estamos durmiendo y estamos descansando, entonces aquí hay que programar los sueños, programarse así mismo de decir, voy a tener un sueño placentero, voy a recordar absolutamente y con claridad todo lo que sueñe y voy a recordar todos los detalles cuando despierta. Entonces, eso se programa, se programa, se programa, esto es solamente un ejemplo.

Se programa y se va consiguiendo poco a poco, porque nosotros estamos programando a la mente subconsciente, que es nuestro disco duro prácticamente, y nos va a regresar lo que le estamos pidiendo. Entonces todos salíamos absolutamente, por ejemplo, todos los días a plano astral, pero no lo recordamos. Si nosotros queremos tener sueños astrales, obtener sueños con experiencias astrales, pues también hay que programarlo y es de la misma manera.

Ok, si las almas de los animales son grupales, ¿a dónde van las almas de los animales extintos, ya sean actuales o prehistóricos? Bueno, efectivamente, la individualidad de alma solamente la tienen los seres que tienen ya un nivel de consciencia, los animales no tienen conciencia, los animales tienen un instinto, entonces pertenecen a un solo grupo, que cuando un animal muere, el alma de ese animal, que es el alma grupal, pues el alma solamente va a recoger lo que,

las experiencias que pudo haber tenido ese animal para incorporarlas al alma grupal y sucesivamente así, y cuando hay nuevos animales, pues se pertenece nuevamente, es como si fuera una ubre gigante, entonces ahí sale el alimento y cada uno de los animalitos recibe esa alma grupal, recibe las condiciones que tiene, ya de evolución y todo para seguir adelante y seguir progresando, seguir creciendo, en el instinto para poder pasar a tener un alma individual,

para eso necesitan generar conciencia, entonces, y cómo se genera la conciencia, cuando empiezan a aparecer las emociones, entonces, la ante sala del reino humano son los mamíferos, cuando un mamífero puede pasar al reino humano, cuando haya desarrollado su cuerpo de emociones, entonces, hay veces que nosotros vemos un animalito, por ejemplo un perrito, y nosotros podemos casi distinguir lo que nos quiere decir con la mirada,

hay perritos que se ponen tristes, hay perritos que lloran, quiere decir que tienen cuerpo de emociones, y esos animalitos ya están listos para brincar al reino humano y tener un alma individual, mientras tanto, pues todos los animales que mueren, los prehistóricos y todos, pues pertenecen a un grupo grande, y ese grupo grande es el que sostiene, igual que los mariposas monarcos, los salmones,

porque esos animales que hacen cosas anualmente tienen el conocimiento, porque las mariposas que vienen, por ejemplo las monarcas, ellas no son las que regresan, las mariposas que vienen nuevas no saben, pero el alma grupal sí, entonces las guía con precisión al lugar a donde tienen que llegar. Tengo una vecina muy ruidosa, es de lo peor, según es muy religiosa, pero es la que más nos hace daño, maestro, ¿por qué es así esta persona?

Hace rosarios y muchas cosas, pero es muy fea persona. Sí, bueno, aquí probablemente esté tratando de reivindicarse de su forma de ser, no es tan sencillo ni tan fácil cambiar un carácter cuando ya es un carácter violento o agresivo o intromisorio, es muy difícil, entonces tiene que estar trabajando en sí misma para poderlo lograr y tal vez esta persona esté tomando el carácter religioso para tratar de disminuir esa personalidad agresiva que tiene, yo creo que es por esa razón.

A ver, también tenemos otra pregunta, ¿para qué sirve activar el nudo de bruja? Ah, eso es interesante, el nudo de bruja se hace con cuerdas y es una protección legendaria, es un amuleto de protección, originalmente asociado con los celtas, con la capacidad mágica de poder proteger de todos los daños que le lanzan a la persona que tenga el nudo de bruja.

El nudo de bruja no solamente anura los hechizos que le envíen y la negatividad, sino que tiene la facultad de regresar lo que mandaron a su punto de misión. Ok, maestro, ¿qué es mejor? Le preguntan, ¿poner una veladora o poner un sirio bendito en el altar de un santo para pedir favores al momento de rezar? Y también me puede decir si los sirios se ponen en par o se puede poner solo uno para un difunto.

Bueno, para un difunto se puede poner uno, dos, tres, cuatro, cinco o veinte, dependiendo de las personas, dependiendo del... es como cuando uno va por ejemplo a una iglesia y está un santo o está una virgen y le ponen veladoras, entonces le pueden poner una diez o cien, entonces eso demuestra el amor que tiene la gente esa figura y todo sirve, por supuesto, entre más tenga, más fuerza tiene.

Lo que hace el fuego es abrir camino. Cuando una persona muere, le ponen el féretro y en cada esquina del féretro va un sirio. Ese sirio tiene la fuerza, es como una vela, pero grandota, entonces tiene mucho más fuerza, tiene diez, veinte, treinta veces más fuerza que una vela y le sirve para abrir camino. Como una persona sin trabajo, lo que hace es una velación y esa velación precisamente tiene como cometido darle camino

a lo que se está haciendo, a lo que se está proyectando. Entonces, por supuesto que un sirio tiene mucho más fuerza que una vela y una vela tiene más fuerza que una veladora. ¿En qué se nota la fuerza? Se nota en quién pone o quién enciende el sirio, la vela o la veladora y el tamaño de la flama. El tamaño de la flama es muy importante porque entre más grande es, tiene más fuerza y más penetración. Bien, maestro, ¿por qué siempre que una persona quiere hacerme daño se le regresa al triple?

Me han sucedido cosas que pareciera que algo me está protegiendo, ante ciertas situaciones de peligro pareciera como si yo no existiera o cuando estoy muy molesta con personas que no son buenas para mí, les empieza a ir mal. Bueno, aquí esto me suena muy sospechoso, hay una parte muy importante, dice que no ha pedido nada ni ha pedido protección, pero es seres que de una manera velada la ofrecen y la dan para que la gente genere compromisos y entonces puedan tomarla o puedan tocarla.

Aquí habrá que tener mucho cuidado porque eso no es normal. Entonces, esto es algo seguramente que tiene que ver con alguna petición que se hizo o con alguna protección que le ofrecieron o con alguna protección que pidió. Entonces, cuando se piden ese tipo de cosas dependiendo a quién se le pidan es las condiciones, la fuerza y el sentido que va a tener. Aquí habrá que ver por qué le están protegiendo y qué es lo que está comprometiendo de su integridad para que eso suceda.

Yo estaba una noche con mi hermano viendo la televisión, ya eran como las 11 de la noche, cuando de momento oímos como un quejido afuera de la ventana. Le bajamos a la televisión espantados y lo seguimos escuchando hasta que se perdió en la esquina. Después de eso nos asomamos y no había nada. ¿Qué sería, maestro? Bueno, hay manifestaciones de muchos tipos que se pueden escuchar. Vamos a recordar que la parte audible es mucho más fácil que llegue a este plano terrenal

que la parte de imagen. Además, es más fácil que las personas puedan oír algo que ver algo, hace falta ya sensibilidad. Entonces, cuando hay manifestaciones de esta naturaleza, a veces se repiten, son cotidianas o son cada mes o cada seis meses o cada año. Y lo que hacen es mostrar que ahí queda una grabación. Esas realmente son grabaciones. No sé si se acuerdan la chuguina cuando estuvimos en un teatro pedimos que hubiera una manifestación de las que había en ese teatro. Sí, sí, sí.

Y que se oía que la gente corría, gritaba y estaba el teatro solo, solamente estábamos nosotros. Prácticamente la salida de la sala hizo terrible. Bueno, pues eso no es más fácil que pase cuando se pide que pase una imagen. Son como grabaciones. Eso es lo que sucede. Ok. Se quedan impregnadas. Se quedan impregnadas, pero se pueden repetir a voluntad a medida que se pone uno en consonancia o concuerdan con la energía que lo está provocando.

Muy bien, maestro. Vamos a ir a una pausa, pero les vamos a invitar a que sigan mandando sus preguntas a través del Miedofon. De esta manera, vamos a aprovechar que el maestro Sofán está aquí con nosotros. Permítame, maestro, y regresamos con usted. Claro que sí. El Miedofon. Mensaje de voz sobre texto, 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda.

Un día mi vecino me vio acostado en una hamaca y me dijo, la pereza es pecado. Y le contesté, la envidia también. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrematural. La Mano Peluda. Continuamos con más preguntas, dudas e inquietudes de lo paranormal. Así es, tenemos preguntas, magister. Ahí está usted. Aquí estamos, magister. Me parece perfecto, maestro. Bueno, pues ahí le van, ahí le van. Venga, venga. Dice, ¿es verdad que toda la brujería se realiza a través de mandar muertos?

No, para nada, no. Se pueden mandar muertos, se pueden mandar elementales, se pueden mandar demonios, se pueden mandar, o sea, lo que tú quieras. Depende de la capacidad, la fuerza y el dominio que tengas en qué áreas. Entonces, no necesariamente para hacer una brujería se puede incluso aludir a la magia elemental. Entonces, eso es relativo. Dependiendo de lo que se va a hacer, dependiendo de quién lo hace y para qué lo hace. Exactamente, maestro. Dice por aquí.

Cuando escucha que lo llaman por su nombre, pero no es nadie, ¿qué puede ser? ¿Es malo responder? Bueno, son seres, vamos a recordar porque a veces nosotros hablamos de seres o de entidades y pensamos que solamente en algunos lugares muy recónditos o personas que los traen, pero son muy pocas, no. Eso es más común de lo que parece. Y dentro de estos seres hay seres que tienen diferentes capacidades y una de ellas hay seres que le llaman a uno por su nombre.

Inclusive logran falsificar la textura de voz, por ejemplo, de un muchacho que está en su recámara y la textura de voz de su mamá que le grita, Felipe, ven. Entonces, muchachitos se apagan con su mamá, ¿qué? ¿Me hablaste? Yo te hablé. Y eso es muy común y no es tan raro. Y eso es lo que nos está indicando, es que la casa tiene ya una contaminación considerable. Y lo más popiscio sería que sea liberar.

Eso es. Muy bien, maestro, dice, ¿será que soy bruja o tengo algo que me hace especial? Porque cuando sueño que alguien hace algo, en realidad sí pasa en la vida real. Bueno, eso es una premonición o precognición. Premonición es cuando se sabe que va a pasar algo pero no sabe quién y precognición es cuando sabe quién y cómo.

Eso es una facultad. Hay personas que saben perfectamente bien. Yo he conocido personas que ven a alguien y le pueden escribir su vida con pelos señales de una manera exacta. Entonces depende de la capacidad, depende de la profundidad que pueden tener las personas al percibir la energía y determinar qué es lo que representa. Eso es. ¿Pero se puede considerar brujita? Pues se podría decir que sí. Es que la palabra bruja viene precisamente de una manera peyorativa. Las brujas eran magas.

Entonces ahora como dicen en hombres y mujeres, o sea hay un género, pero bueno, eran magas de la religión huica. Entonces, precisamente imitando, es un culto de fertilidad, imitando ese culto de fertilidad solían hacer determinados rituales adentro de una caverna. ¿Por qué? Porque representaba el útero, no porque estuviera del lado del demonio. Y de aquel entonces era witch, bruja y wizard, mago. ¿Y qué es lo que representa en el vocabulario inglés? Witch, mujer de conocimiento.

Pero ya bruja es peyorativa. Es como despreciable, como lo más bajo, como lo más feo y no. Hay muchas brujas que tienen mucho conocimiento. Ok maestro, dice por aquí, tengo tres preguntas. ¿Cuál es el significado del ojo de Horus? ¿Es algo bueno o malo? ¿Si es bueno, cómo lo activo para que sea mi amuleto? Y bueno, ahí están las tres preguntas maestro. Bueno, si es una protección, y esa protección depende para que se use, es una de las respuestas.

Si se va a usar para protección, o se va a usar para hacer un trabajo, o se va a usar simplemente como un amuleto, debe de hacerse un ritual formal. Y entonces consagrar. Y cuando se consagra, ya se le da la dirección que uno mismo elige en el momento en que se ha usado. Por ejemplo, si se va a consagrar una medalla de San Benito, obvio, por la medalla de San Benito tiene un sello que rechaza a los seres de oscuridad.

Entonces es para protección sobre demonios. Y cada una, si hay un escapulario, por ejemplo, de la Virgen del Carmen, que es un maravilloso, protege muchísimo. Esos son para que los lleven a las personas y los proteja de las malas y bajas religias. Entonces dependiendo de qué es lo que se va a hacer y para qué se quiere, es lo que hay que hacer, no importa si es un ojo de oros, o si es un pentagrama, o sea, una medalla de San Benito, hay que consagrarlo.

Ok, maestro. Dice por aquí, según el maestro Samael Ahunbeor mencionaba que él era una momia egipcia y que hacía un intercambio atómico, ¿esto es posible? Sí, por supuesto que sí. Precisamente el mismo Samael Ahunbeor decía, y a decir una pregunta hace algún tiempo, decía, quizá alguien podría recordar cuando era un insecto,

tomando en cuenta que hay una evolución, o sea, hay un sistema de evolución. Y yo recuerdo que el maestro Samael decía, Víctor decía, que él se recordaba haciendo un pequeño grillo, cantando a la orilla de un lago. Entonces cuando se tiene ya un nivel de conciencia, se pueden recordar muchas cosas, se pueden recordar las vidas terrenales, se pueden recordar las vidas elementales,

se pueden recordar muchas cosas, pero para eso se hace una mestría. Conocimiento, experiencia y muchas cosas, ¿no? Pero profundo. Así es. Ok, le dicen aquí maestro, ¿qué tan cierto es que las brujas se quitan las piernas y los ojos? Bueno, hay muchas cuestiones que se dicen de las brujas y no son ciertas y otras que sí son auténticas.

Eso de las piernas tiene significados muy importantes porque es como un engancho, un vínculo con el mundo terrenal, porque en el momento en que las brujas salen, no salen con cuerpo físico, son energéticas. Por eso se ven esa especie de bolas de fuego que es la energía que están despidiendo. Y entonces si alguien decía que si alguien agarraba las piernas y las metía en una hoguera, la bruja ya no podía regresar.

En condiciones de conocimiento práctico así sería, pero ni se quitan las piernas ni nada. Desde mi punto de vista, yo soy de la firme convicción de que lo que hacen es estar en algún lugar apropiado y entonces de una manera de capacidad de alta magia, se realice a la dimensión siguiente que no es ya de forma. Y entonces ahí pueden hacer muchas cosas y no necesariamente una bruja tiene que ser de maldad. No. Es un conocimiento como el naualismo.

Siempre se ha considerado que es pacto con el demonio y no. Son trabajos y conocimientos de alta magia. Ok maestro, dice por aquí, me hice una limpia con pirul y me empecé a sentir bien, pero después de un rato me empecé a enojar y empezaron a llegarme malos pensamientos. ¿A qué se deberá esto? A que se alboroto a algún ser que traía dentro. Esto es normal. Por ejemplo, yo en mi trabajo esto es muy común. No me sucede con todos los pacientes, pero por supuesto que sí me ha pasado con muchos.

Si hay un momento en que estoy revisando a la persona y se trae un ser pegado, entonces trato yo, ese es mi trabajo, de sacar ese ser invasivo de esa persona, de su cuerpo. Y por supuesto que no les gusta. Entonces hay ocasiones en que toman a la persona y hay ahí un fenómeno muy particular que son posiciones momentáneas para defenderse. Entonces, si no se defiende de una manera agresiva, sí, el enojo o insultos o cosas por el estilo.

Pero no es la persona, es el ser que trae adentro. Y eso es muy común. Entonces, de todas maneras, se va a hacer un exorcismo, ese es un exorcismo mucho más ligero, porque ya tiene cierto control sobre la persona. Dice aquí, ¿qué le parece la sombra de la muerte que apareció en el video de la coronación del Rey Carlos de Inglaterra? El video no fue fake, no le han hecho mucha publicidad a este hecho. ¿Está usted enterado de eso más?

No lo sabía, pero oí algo, había salido una silueta. Lo que sí les puedo decir es algo, no voy a decir ciertas mentiras, si son buenas o malas, no, pero sí les voy a decir algo que es muy cierto. Las leyes operan, no importa que sea Rey o sea la Calle, y la ley se manifiesta de una manera siempre igual. Nadie puede violar esas leyes. Entonces, si se presentó esa imagen, ¿qué vínculo existe entre lo que se estaba haciendo con esa figura? Con esa representación.

Ahora, ¿tendrá algún significado de esto que alimenta las teorías de conspiración? Maestro se ha hablado de que el mal está ahí precisamente en la realeza. Pues dicen que la manera de agarrar el taco se conoce al testagón. Cuando uno pertenece a algún tipo de sector, evidentemente, por leyes, aplicación de leyes que no pueden fallar, todo lo que se arrime es igual o semejante.

Evidentemente, cuando se hace eso, por ejemplo, se hablaba de que en el Mundial de Inglaterra no fue más que un ritual de oscuridad. Si tú observas la música, los colores, el orden que se hizo, tiene toda la estructura de un ritual. Entonces, el hecho de que sea cierto o no sea cierto ya depende de quien lo esté viendo y del conocimiento que tenga. Por supuesto, si es real o no es real, entonces es feita.

Así es. Fíjese una pregunta bien interesante, maestro. ¿Qué significa que lo anden corriendo a uno? Fui a un ciber y una dependienta se puso bien pesada que no quería atenderme. ¿Me corrió? ¿Y esto me pasa cada seis meses? Pues se debe de poner algún ser pegado. Yo he tenido, por ejemplo, varios casos. Tuve el caso de una chica. Ella estaba en León. Yo trabajo en el Metro de la Estrella Federal. Ella estaba en León.

Y me fue a ver porque se le arrimaba a algún muchacho o a algún pretendiente. Todo iba muy bien, muy bien, muy bien. Y no duraba dos o tres días y se iban pero espantados. Entonces ella decía, bueno, ¿qué soy tan desagradable como para que se vayan de esa manera?

Entonces estaba ya prácticamente traumada. Entonces fue conmigo, la empecé a revisar, empecé a verla. Y en el momento que estaba yo revisando, la apareció el ser que tenía adentro, pero que por momentos se salía y entraba, entraba y se salía. Entonces se puso agresiva, pero no agresiva de ella, sino el ser que traía adentro puso agresivo. Entonces ya agarré y lo saqué porque ese es mi trabajo. Entonces al momento que se lo saqué, ella cambió mucho.

Y me dice, me siento diferente y se siento como si escuchara mejor. Empecé a hacer muchas cosas y a partir de ahí, después me llamó y me dijo, dice que tengo un pretendiente. Me llamó varios meses después. Ya tenemos varios meses y vamos a casarnos. Dice, desde que usted se acueste de ser que andaba conmigo, no duraba nadie arriba de dos, tres días. Y lo que pasa, y esto es real, hay seres que se enamoran de las chicas. No les hacen daño, pero no permiten que nadie se arruine.

Ok, maestro, vamos a hacer una pausa y le paramos tantito. Permítame un segundo y en el momento regresamos. El Miedo Fond sigue listo. 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieras? ¿Les va a cambiar la vida? RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.

Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Cuando se cierra una puerta y se abre una ventana, hay que salir corriendo. La casa está embrujada. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Ya escuchamos muchas preguntas y las respuestas de lo que tú enviaste. Vamos a seguir con más. Así es. Tenemos todavía aquí algunas preguntillas para el maestro Eric Soham. Muy bien, esto venga.

¿Cuando la amenacan en los exorcismos, si lo han llegado a intimidar, maestro? Bueno, hay una parte importante. Si un soldado no tiene la capacidad de combate, no podría ir a la guerra porque lo matan. Tienes que estar en la guerra cuando estás convencido de que puedes. Yo tuve un programa en un canal del Estado de México y me preguntaron por qué era yo exorcista si no tenía yo una consagración de culto. Y les dije, ¿por qué yo puedo hacerlo?

Entonces una señora me habló del auditorio y me dijo que nadie que no fuera consagrado por un culto podía ser un exorcismo. Y le comenté yo lo que decía Gabriel Amor en el libro que se llama Habla un exorcista. Dijo, los exorcismos solamente venen a un gran exorcista. Pueden ser ejecutados por gente preparada para cada oficio. Las personas solamente pueden ayudar cuando no tienen un grado, no son consagrados a ayudar haciendo oración en otros menesteres, no haciendo el exorcismo.

Pero si una persona, esto fue muy importante, si una persona tiene la capacidad, el conocimiento y la manera de hacerlo, Dios no le va a dar esas facultades a alguien para que las guarde. Entonces tú puedes decir que no he tenido tumor. ¿Por qué? Porque el trabajo que hago lo hago en el nombre de nuestro hábito está trabajando. Yo solamente soy un canal. Entonces tengo una protección que me inicia precisamente la conceptualización que tengo yo del Padre y de la Creación y de Dios.

Eso es. Muy bien maestro. Dice por aquí. ¿El poder de la mente es lo que llamamos como magia blanca? ¿Es el verdadero poder de atracción o semejante y mandar buenas vibras, ánimos o bendiciones? ¿Te atraerá lo mismo o más? Pregunta. Bueno, el poder de la mente no tiene una inclinación o una tendencia. El poder de la mente obedece al propietario de esa mente. Entonces el poder de la mente puede. Hay ataques psíquicos que son peores aún que un trabajo de brujería.

Y lo que están haciendo es utilizando la mente. Y también hay sanaciones maravillosas que hacen algunas personas y no hicieron absolutamente nada que no sea pedirle al Padre, pedirle a Dios y tratar de ayudar. Los milagros realmente ¿quién los hace? Los hacen los hombres. Por supuesto con un ministro, un ministerio divino, el Padre. No importa cuál ser culto, si provenen ser superior. Entonces la realidad es esa.

Ok. Muy bien maestro. Dice por aquí. Yo llevo una protección de plata, pero últimamente he estado soñando cosas feas y he mirado que mi protección se nota algo sucia. Ya no tiene ese brillo que solía tener. ¿Hay una razón para esto maestro? Por supuesto que sí. No sé qué símbolo tenga o quiera presentar esa protección que tiene de plata.

Pero hay una parte muy importante. La plata de una manera natural, por su composición, tiende a absorber la energía negativa. Por eso una protección de plata es muy importante. Puede ser un pentagrama, puede ser un tristo, puede ser una cruz de caravaca, puede ser mil cosas de plata. Y la plata cuando tiene contacto con energía negativa la absorbe, la jala.

Y ya desde ahí ya está protegiendo. Por eso se pone negro. A mí me ha tocado ver en un par de ocasiones que la plata ha agarrado tanto que se desmorona. Si la agarras, la aprietas y es como si fuera de granos de arena, se deshace. Cuando agarró algo muy fuerte, yo tuve la primera experiencia con una señora que le hicieron un trabajo de muerte y la señora estaba ya prácticamente entregada. Entonces logramos atarla y ella traía una protección de plata que le acababan de regalar.

Y se me encontró a vernos que acababan de dar esa protección. Entonces hicimos el corte del trabajo de muerte que tenía y terminando la medalla estaba negra. Yo recuerdo que la toqué, era una cruz de caravaca, la toqué apretándola para quitarle lo negro y se empezó a desmoronar. Es plata. Entonces la plata tiene esa característica que absorbe lo negativo. Entonces es una buena protección por supuesto. Absorbió lo que era para la persona.

Y generalmente los amuletos deben de colocarse a la altura del plexus solar que es donde se reciben los ataques. Ok, dice el maestro. Ah, es que ya me repitieron esa pregunta. ¿Es posible que haya fantasmas o energías de nuestras mascotas fallecidas? Suelen suceder, pero no es común. Yo recuerdo que tenía una perrita y subía a una escalera, subía a la sotea, andaba corriendo arriba y subía y bajaba.

Y tenía un muñequito que había amarrado a una varilla. Entonces ella iba y jugaba con ese muñequito que era como de pasta, pasta dura. Entonces en el momento en que jugaba con él, el muñequito pegaba contra la varilla y hacía un ruido muy peculiar. Entonces esa perrita falleció y había pasado como una semana y no estaba haciendo aire ni mucho menos y empezamos a escuchar el ruidito. Entonces pensamos que era la perrita y esa manifestación duró años.

No quité nunca el muñequito precisamente por esa razón quedé ahí y de repente aunque no hiciera aire, sonaba contra la varilla. Era como una manecencia. ¡Aquí ando! ¿El conde de Saint Germain realmente existió? ¿Realmente es inmortal? Son personificaciones de un gran maestro. Por lo tanto es inmortal, por lo tanto es eterno. ¿Por qué? Porque es un gran maestro. Si nosotros vemos, nosotros podemos hacer todo un estudio de toda una vida con el conocimiento que nos dejó Saint Germain.

Dejo muchísimo conocimiento igual que muchos de los grandes iniciados. ¿Puede una persona atraer un espíritu malo al ver una película como la que está ahora en el cine acerca del padre Gabriel Amor? ¿Es una película de un exorcismo? Si, no recuerdo el nombre de la película pero es del padre Gabriel Amor. ¿La dirigió el mismo director que dirigió el exorcista? No tengo idea maestro.

William Fredknein, que soy exorcista, tuvo una vez un enfrentamiento con el padre Gabriel Amor y le dijo que me encantaría que me permitiera a usted grabar uno de esos exorcismos. Claro que sí, entonces grabaron. Eso andaba en algunos canales de paga. Era el padre Gabriel Amor y el demonio. Y es un exorcismo grabado ejecutado por el padre Gabriel Amor. ¿Se llama el exorcista del papa? Así se llama la película. Puede ser la misma o son escenas de la misma.

Ok, bueno si es el exorcista del papa pero no me mencionan quien fue el director. Así es. Dice por aquí, maestro ¿por qué cada gatito que llevamos a la casa muere? Por alguna circunstancia ya han sido 6 o 7 gatos que han muerto. Habría que ver, el gatito tiene características muy especiales. De los animales vamos a decir domésticos que nosotros conocemos. Puede haber otros que traen la misma capacidad pero no sabemos. Los gatitos tienen la capacidad de ver el mundo espiritual directo.

Por ejemplo un perrito también pero cuando tiene condiciones de luz, cuando se dan determinados matices puede ver. No siempre, el gatito ve siempre. Por eso es que lo han identificado en algunas culturas como los egipcios porque puede ver el mundo espiritual directo. Entonces en los brujos tienen sus gatos ¿por qué? Porque si entra algo extraño el gato les avisa inmediatamente. Son como sus guardianes, son guardianes de templos o lugares donde hacen brujería.

Muy bien maestro, pues muchísimas gracias por habernos atendido esta noche y esperemos que pronto nos volvamos a contactar. Chau, que si, le siento con mucho gusto. Nacho y Gina queridos amigos. Excelente noche maestro. Buenas noches Gina, buenas noches Nacho, buenas noches queridos amigos. Hasta luego maestro. Hasta luego. Nos vemos a una pausa y regresamos a El Miedo Fon. Mensaje de voz o de texto 55-2193-5926.

Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda. Seamos felices mientras podamos. Atentamente. El jardinero. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Continuamos con más relatos, comentarios y todas las preguntas que ya se respondieron del maestro Soham. Las que no, las vamos a guardar para la siguiente participación. Para que de esta manera se dé respuesta.

Es el caso de mi amiga Cynthia Ramírez. Sí amiga, ahorita la pasamos en la siguiente ocasión. Mi querida amiga, no te desesperes por favor, muchas gracias. Buenas noches, mi nombre es Giovanni, yo soy de Costa Rica y quiero contarles otra historia que me pasó. Resulta que tengo un amigo que es dueño de un teatro. En el teatro pasaban cosas extrañas.

Como ya les he comentado, pues no sé si es una dicha o es una, o no es tan dichoso el hecho de tener este don, de que uno ve cosas, que le hablan a uno y todo el asunto. Entonces resulta que mi amigo me dice que por favor le ayude a ver que lo que hay en el teatro. Y entonces me voy con mi hermano mayor, agarramos unas ramas de olivo, agua bendita y el Salmo 91.

O sea, una Biblia abierta en el Salmo 91. Uno lo que hace es, en cada sector de una casa, bueno en este caso el teatro, un lugar pura pocento, uno echa agua bendita con las matas de olivo y rocía agua bendita con las matas de olivo. Y otra persona va leyendo el Salmo 91. Lo que son vidrios, perdón, lo que son ventanas, puertas, vidrios, se hace una cruz para sellar.

Entonces empezamos a hacerlo así y de un momento a otro vuelvo a la cara hacia un cuarto que había y literal lo que había era como un demonio. Y yo me quedé frío, me quedé de todos colores. Mi hermano por otro lado también. Mi hermano tiene el don de ver las cosas pero él la ve como en silueta. Me explico, él lo ve apenas, apenas. Yo me imagino que mi hermano, yo siempre lo he dicho que mi hermano lo que ve es como decir un negativo de lo que era antes, una fotografía.

Así lo ve, yo no, yo lo veo en vivo y a todo color. De qué tamaño, de qué color, de qué color tiene el cabello, de qué color tiene los ojos, todo eso yo lo logro ver. Entonces el demonio, lo que me dice así, literal, me dice que ellos se van porque yo lo que le digo es que se tienen que retirar. Entonces él lo que me dice es que ellos se van pero que le diga a la persona que vive ahí que no se meta con ellos.

Entonces yo me quedo, yo me quedo para, me quedo como asustado, me voy y busco al dueño que estaba ahí conmigo. Y le digo, él se llama Francisco pero de cariño le decimos Paco. Entonces le digo Paco, ok, lo que hay es esto, es un demonio, es aquí. Me dice pero sáquelo, le digo ok. Él lo que dice es que le diga a la persona que vive aquí que no se meta con ellos y resulta que un amigo de él, un amigo de él aparte no tenía dónde vivir.

Él le presta el teatro para que viva y resulta que él, el amigo lo escucha, él no logra ver pero escucha cosas y los trata mal. Esa es una cosa muy errónea que tiene el ser humano cuando hay un ente en una casa o en un lugar, lo primero que hacen es tratarlo mal. Que se retire, le menten a la madre, le dicen de todo y el ente que está ahí se retira. Pero vuelve, pero cuando vuelve viene con toda la familia.

O sea, si él era solo, si había solo un ente en esa casa, cuando él regresa regresan tres, cuatro o cinco personas, o sea perdón, cinco entes. Que fue lo que pasó aquí en el teatro, era uno, la persona que vivía ahí los trataba mal, entonces él se fue y se trajo toda. Yo lo hago en son jocoso, yo le digo se fue solo y regresó con toda la familia, toda, o sea no dejó a nadie porque eran como seis que habían ahí.

Entonces, yo hablo con mi amigo Paco y Paco le ordena inmediatamente a esta persona, al amigo de él que recoja sus cosas y se retire. Porque él no va a permitir, porque él alquilaba el teatro para coros, gente para que ensayara y todo este asunto de esta materia, de lo que es el arte, de la música clásica y todo el asunto. Entonces, que él no iba a permitir que la gente dejara de visitar el teatro por culpa de otra persona.

Entonces, esta persona se retira, se recoge sus ropas, sus cosas y se retira al teatro. Y de hecho, una vez que yo llegué y le dije a él, bueno al demonio, y no era nada bonito por cierto, yo le dije que ya, que el dueño, o sea que el dueño me había prometido que iba a retirar, o sea iba a decirle a la persona que se retirara, de hecho ya lo había hecho, entonces se lograron retirar.

Pero vieras que si les digo que no es nada bonito, nada, nada bonito, lo que yo termine de hacer fue igual sellar todo el teatro, o sea con el agua bendita, el salmo 91, y con las matitas de olivo, las ramitas de olivo y hasta la fecha no volvió a pasar nada.

Ese es mi relato del día de hoy, este ahí les voy a ir contando porque no es solo eso, les tengo cualquier cantidad de relatos, como les dije el primer día que les mandé una historia, tuve un grupo de actividad paranormal aquí en Costa Rica y nos pasó de cualquier cantidad de cosas. Entonces ahí les voy a ir contando poco a poco para hacerlo más bonito y ese es mi relato de hoy, espero que les haya gustado y nos vemos hasta la próxima, chao, buenas noches.

Buenas noches, con gusto nos va a encantar escuchar todo lo que viviste y como tú dices tengo cualquier cantidad debido a esta situación a la que te dedicabas y casos fuertes, como el que nos acabas de decir, hoy hablando del tema de hoy, de escuchar este llanto de un pequeñito y pues crear confusión en esas calles, decíamos al inicio de la lagunilla,

donde cuando ya estaba más oscura la noche, de repente todo solo y si alguien cruzaba por ahí, de repente escuchaba este llanto que inmediatamente la gente volteaba para ver de dónde surgía, y justo debajo de un puente se hallaba la infortunada inofensiva criatura rosada y de gordera que solo estaba cubierta por una pequeña mantita, el hombre, uno de ellos levantó al bebé sin antes maldecida a la desnaturalizada madre,

aún tambaleándose el hombre siguió su camino con el bebé a cuestas murmurando pestes contra la mamá que había dejado a este pequeño ahí, apenas había recorrido un par de metros cuando comenzó a tener la impresión de que el niño pesaba un poco más en lo normal,

siguió avanzando algunas calles más y evidentemente se percató de que aquel chiquillo era más grande y pesado y que ya no podía con él, parecía que en lugar de un bebé llevaba algún animalito cargando de estos que podrían ser a la mejor un cerdo o algo de este tipo,

que él luego luego se le vino a la mente, cuando se acercó a la luz del siguiente faro para ver al niño levantó la manta y vaya susto que se llevó, se quedó helado, efectivamente para su sorpresa era un cerdo lo que tenía entre sus brazos, lo miraba fijamente con los ojos encendidos, cualbras azardientes, rechino los colmillos como si saboreara el terror que le provocaba al hombre,

lanzado al animal por los aires y exclamando ave valía porísima se echó a correr como alma que lleva el diablo por estas calles empedradas, esta historia se repitió varias veces en la soledad de las frías noches por lo que la gente no vaciló y cuenta que ese bebé no era un pequeñito cualquiera, era el diablo en pañales que asustaba a los incrédulos que se aventuraban a caminar por esas solitarias calles del antiguo barrio de la lagunilla.

Uno de los barrios más conocidos acá en la ciudad de México en donde muchas historias se pueden contar porque sus calles siempre están inundadas de gente, siempre hay muchísima actividad ahí en la lagunilla y vaya que pues sí debió haber sido un fuerte susto llena y ha llegado el momento de despedirnos.

Muchísimas gracias por haber acudido a esta cita donde escuchamos relatos, comentarios, respuestas a las dudas que tú tienes acerca de lo paranormal, que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Ignacio Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche, descansa y como decimos aquí, cabot. La mano peluda.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android