Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas
y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros
nos apasiona. Soy Gina Aviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos sean a esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y de lo sobrenatural. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos... Una gran oportunidad de interactuar y platicar sobre temas insólitos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291. La página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos
como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Razón por lo cual te voy a dar también el contacto de WhatsApp. 55 -2193 -5926 55 -2193 -5926 Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Queremos tu participación y también saludamos a las estaciones en la República
Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Tihuétamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia. Y Las Vegas, bienvenidos a esta
noche espeluznante. Se dice que algunas personas que visitan su tumba en el Panteón del Saucito han sentido un escalofrío inexplicable, como si una presencia invisible estuviera junto a ellos. Otros aseguran haber visto su silueta
en noches de luna llena. Caminando por las calles donde solía pedir limosna, con su jarro en la mano y su mirada perdida en la distancia, algunos aseguran que si le dejas una moneda en su tumba, podría recibir una señal en sueños, como si desde el más allá aún tuviera mensajes que entregar. Pero cuidado, hay quienes afirman que aquellos que ignoran su historia o se burlan de su figura, podrían ser víctimas. de una extraña mala suerte. Hoy, Juan del Jarro y sus profecías oscuras,
el mendigo vidente. Vámonos con relatos, Nacho, de una vez. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, me llamo Iván. ¿Desde dónde nos escuchas, Iván? Dice que yo soy de Guatemala, pero ahorita los escucho desde Tennessee. Perfecto. ¿Ya después de un día arduo de trabajo? Sí, ya descansando. Eso me parece muy bien. Y además, ¿quieres contarnos un relato? Sí. Sí, me gustaría contar. Bueno, como muchas personas, yo también tengo varias vivencias vividas de lo que me ha pasado. Cosas
sobrenaturales, se podría decir. Perdón, estoy algo nervioso. Nunca había hecho esto. Tranquilo, amigo. Estamos entre amigos, así es que no te preocupes, vamos a escucharte con toda atención. Bueno, yo desde muy niño, desde pequeño, desde que tengo un uso de razón, he pasado varias cosas. Y gracias a Dios, pues ya estos últimos tres años, ya no he visto nada, ya no he sentido nada, pero bueno, para no hacerse las largas, Todo empieza cuando yo tenía alrededor de cuatro o
cinco años quizás. Bueno, eso me lo contó mi mamá, pero yo desde ahí pues ya todo lo relaciono con todo lo que me ha pasado y todo lo que he vivido. Bueno, lo que me cuenta mi mamá es que nosotros vivíamos en un área de mi pueblo. Había bastante monte, bastantes árboles, bueno, así como dicen antes. Nosotros vivíamos en una casa y dice mi mamá que en ese tiempo ella vendía tortillas. Y dice que esa noche, bueno, había veces que al mediodía ella me decía, ve a ofrecerle.
a tal persona a ver si quiere y me vienes a avisar y dice que yo me iba y me regresaba y le decía pero esa noche fue de que le dije yo que si iba a ofrecerle tortillas a la vecina y me dijo ella que no que ya era tarde que ya era noche y que no y dice que yo por ser niño pues insistente insistente pues era lo que yo hacía siempre y ella me decía que no pero en total dice que mi mamá cuando se dio cuenta Yo ya no estaba y como ella seguía, seguían en sus quehaceres, entonces
dice que ella va de llamarme, salió afuera de la casa, me empezó a llamar, me empezó a llamar y no, y yo no respondía hasta ratito. Fue que ella dice que vio que yo entré a la casa y ella me preguntó que a dónde había ido yo. Dice que le dije, ah, no, este, yo aquí, fui aquí con doña Vero, dice que le dije. Fui a ofrecerle tortillas, pero como que no está. Pero vengo a traer mi pelota. Dice que le dije, ¿tu pelota
para qué lo quieres? Me dijo. No, pues el niño me dijo que viniera por mi pelota y que me regresara a jugar con él. Dice que le dije. Y dice que mi mamá me dijo que no, que no saliera, que ya era muy tarde. Y que ya era noche, pues. Y que qué niño era. Entonces dice que... Como ella seguía en su quehacer, dice que al ratito vio que yo ya no estaba. Ella ya bien asustada porque vio que ya era tarde y noche, dice que ella salió.
Y como según yo le había contado por dónde me había ido, o sea, a dónde había ido yo a ofrecer las tortillas. Y dice que salió ya corriendo pues a buscarme. Va de gritarme porque sí, era un área así, supóngase boscosa, por así decirlo. Sí. Y me fue a llamar y dice ella que cuando llegó a la casa de la vecina, atrás de la casa tenía varios toneles, no sé si los ubica, son toneles donde llenan agua o cosas así. Ah, ok, sí, grandes tambos, ¿no? Sí, exacto. Bueno, nosotros
le hicimos toneles en Guatemala. Bueno, esos grandes tambos, dice que estaban atrás de la casa, tenían un par la señora. Y dice mi mamá que cuando ella llegó, Solo logró ver que una cosa negra salió, ¿qué se podría decir? Salió corriendo, salió disparado, como lo quiera ver. Pero se quitó rápido y dice que yo estaba parado con mi pelota, viendo para arriba, viendo arriba de los toneles. Cuando ella llegó y me gritó,
y dice que esa cosa se fue. Dice que mi mamá ya bien asustada me llamó, me llamó y dice que yo estaba ahí pero parado sin moverme, ya nada. Y dice mi mamá de que me empezó, me empezó a tocar y me empezó a decir que qué era lo que yo tenía. Dice que yo solo le respondí, no, nada, que lo que pasa que el niño quería que me fuera a jugar con él a otro lado, dice que me lo dije. Y mi mamá me dice, niño, ¿pero qué niño? Aquí
no había ningún niño. El niño, el que se acaba de ir ahorita que llegaste, dice que le dije yo. Y ella me dice, no, pero hijo, aquí no había ningún niño. ¿Cómo era ese niño? Dice que me dijo. Dice que yo le dije, no, pues ese niño tenía un sombrero grande, la cara lo tenía así llena de pelos, así como un mono, dice que le dije. Y los pies pues lo tenía así como, como que si fueran. Este de cabra, dice que le dije yo, bueno, no sé qué animal le respondí yo, pero
según yo, yo estaba muy pequeño. Yo de eso sinceramente no me acuerdo de nada. Pero eso es lo que me cuenta mi mamá. Y ella ya bien asustada, dice que vino ella, me llevó a la casa, me fue a echar alcohol. Bueno, es lo que echaban antes las señoras. Y dice que mi mamá me empezó a dar agua y para que yo reaccionara, porque dice que yo sí estaba bien pálido, que estaba asustado, pero no reaccionaba
yo. Pero según pues que le dije a mi mamá cómo era el niño con el que yo según iba a jugar y que el niño ese me había mandado a traer la pelota para que fuéramos a jugar a otro lado. Bueno, al siguiente día, mi mamá fue a hablar con la vecina. Ya, así en la tarde. Dice que la vecina le dijo, no, pues yo no estaba ayer. Iván. Yo no estaba ayer. Te voy a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa. No te vayas, por favor. Vamos a regresar contigo. El Miedofón, 55 -2193
-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en... La mano peluda. Una vez dijo un sabio que para ser fuerte no es necesario levantar mucho peso. Con levantar el tuyo cada vez que te caigas es suficiente. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo sus relatos, ahorita platicando con Iván. Él veía a un pequeño, jugaba, pero a tu mamá como que esto ya no le estaba gustando.
No era quizá un niño real. Vamos a continuar contigo, Iván. Sí, en donde me quedé es que mi mamá fue a hablar con la vecina y le dijo a la vecina que ayer había venido mi hijo a buscarla, pero no la encontró. que según que había un hijo suyo acá. Dice que le dijo ella de que no, de que no era posible porque yo había viajado ayer y pues me llevé a mis hijos, no había nadie aquí en la casa. Dice que mi mamá le platicó entonces
lo que yo le dije a ella. Entonces la señora dice que le dijo de que tuviera cuidado conmigo, que no me estuviera dejando salir en la noche porque... Bueno, no sé en México cómo lo conocen, le dicen el charro o algo así le dicen. Ok, el charro negro. Exacto. Nosotros en Guatemala le decimos el sombrerón, bueno, por el sombrero o el charro que carga. Pero dice que le dijo, bueno, aparte de ese tenemos otro ser que le dicen el negrito o sisimit. Bueno, algo así le
dice. Sí. Pero dice que la señora le dijo. que tuviera cuidado que el negrito se mantenía ahí en los alrededores y que se lleva a los niños, que se lleva a los niños y que ella misma ya lo había visto antes y que más que todo se mantiene ahí por el camino donde uno pasaba entonces, en ese entonces. Y entonces ya mi mamá asustada pues ya, ya no me dejaba salir, ya no me dejaba salir ya a altas horas de la noche. Supóngase no más oscurecía, ella pues ya me vigilaba más.
Pero bueno, así empieza mi historia y podría decirse mi tormento. Como le digo, yo lo relaciono a todo lo que a mí me ha pasado y pues este, otro cuento pequeño es de que... Yo, bueno, yo hace poco los empecé a escuchar a ustedes. Gracias. Yo había escuchado sobre la mano peluda ya tal vez hace como tres años, pero eran unos clips
nomás que miraba yo en Facebook y ya. Hasta hace poco, pues yo, a mí me gusta escuchar audiolibros y en una de esas se terminó el libro que yo estaba escuchando y como trabajando con los audífonos me empezó a reproducir un capítulo de ustedes. Sí. Muy bien. Entonces empecé ya desde ahí, pues ya me volví fan de ustedes. Desde ahí, bueno, escucho varios capítulos en el día porque me mantengo con los audífonos. Y dije yo, bueno,
voy a mandar mi mensaje y a ver si me leen. Y pues a lo que lo relaciono yo es de que, bueno, mi abuela es de un pueblo y en ese pueblo pues hablan mucho de brujas y todo eso. Y pues como le digo. Me quedé escuchando porque en ese capítulo, el primer capítulo de ustedes que escuché, hablan de las brujas, de fuego, de unas luces o algo así. Sí, sí, bolas de fuego. Ajá, y que se llevan a los niños o los niños amanecen debajo de la
cama. Ajá, exacto. Y pues, mi mamá pues me cuenta que cuando yo tenía dos días de nacido, me dijo de que, de que ella según pues, junto con mi papá pues yo tenía dos días de nacido nomás y según lo que me cuenta ella es de que llegó mi papá de noche llegó pues ya se fueron a dormir y dice ella de que me puso en medio de ellos dos y dice que en la madrugada empezó a ver dónde estaba yo pues porque no hacía ruido y me dice ella de que me empezó a buscar y que estaba debajo
de la cama Vaya, imagínate dos días de nacido, pero por supuesto que no te podías tú mover, mucho menos bajar. Exacto, y bueno, pues ella no creía mucho en eso y según me dijo, bueno, lo único que ella decía y que le agradecía mucho a Dios es de que yo no me haya muerto o al momento de caerme, es de que me haya golpeado o algo. Bueno, ella me lo contó como una anécdota, nada
más, sin relacionarlo a algo sobrenatural. Pero yo escuchando las historias que han contado en el programa, pues digo yo que tuvo que haber sido algo así. Y que gracias a Dios no pasó a más, porque sí he escuchado que los niños ya amanecen muertos. Sí, es que así como tú que estabas tan bebito, Los mueven, pero no hay otra explicación lógica. Si ni mamá ni papá tomó al bebito y luego lo puso abajo de la cama, porque te digo, no se puede mover en esa edad por sí
solito, mucho menos ir al suelo. Y si hubiera sido tal el caso... Hubieras llorado porque tú hubieras caído y estarías todo desarreglado de tus cobijitas. Y en muchas ocasiones nos han platicado cómo están los bebés hasta acomodaditos de su ropa. Exacto, sí. Bueno, pues a nosotros nos envuelven todos, nos amarran. Bueno, a los bebés cuando nacemos ahí, pues nos amarran con pafuelas los pies y las manos y todo. Según la creencia es para que uno no sea tan hiperactivo,
por así decirle. Pero imagínese amarrado así. Amanecí debajo de la cama, pues, y es lo que mi mamá nos explica, pues, me lo contó, pues, y yo nomás, bueno, pues, a ver qué pasó. Me empujó mi papá, le digo yo, no sé, pero imagínese a lo que vengo escuchando yo en sus programas, pues, sí, me da que pensar, pues, y pues, como
le digo, desde ese momento. Exacto, y bueno, mi abuela pues era la que le contaba a mi mamá, porque según mi mamá y mi papá se iban a ir a vivir al pueblo de donde ellos eran, bueno, de donde era mi papá, pero mi abuela le contó a mi mamá muchas historias y le dijo, no, que allá las brujas se llevan a los bebés, entonces hay que tener cuidado, o los nahuales, entonces mi mamá por eso mismo no se quiso ir al pueblo de donde es mi abuela, entonces ya... ya nos quedamos
ahí pues imagínense yo los relaciono con todo eso y pues me gustaría contar bastantes anécdotas o historias por así decirle pero yo sé que no es mucho tiempo que le dan a uno pero sí me gustaría mantener este contacto pues para seguirles contando y que entiendan por qué les digo mi tormento porque bueno son muchas cosas ¿Qué me han pasado?
Ya hicimos el primer contacto contigo, escuchamos estas dos experiencias que la primera tu mamá te ayudó a recordar y a saber qué es lo que pasaba y en la otra pues estabas muy pequeñito, pero apenas estamos en el principio de lo que nos vas a platicar, así es que ya le pusimos aquí a tu tarjeta que te vamos a volver a hablar para que nos sigas contando lo que has vivido. Sí, muchas gracias. Y pues yo mañana voy a estar escuchando el programa acá por Spotify o por
donde yo escucho mis audiolibros. Ok, nos parece muy bien. Te mandamos un abrazo, Iván. Muchas gracias y gracias por llamar. Saludos. Hasta luego, mi querido amigo. Pues las historias de bebés que amanecen abajo de la cama son estremecedoras. Y yo creo que más te estremeces por lo que pudo haber pasado, Nacho. De los papás en ese momento
no darse cuenta, no moverse. Y es que mucho, mucho hemos escuchado de relatos que parece que la presencia de estas brujas merodeando la casa donde hay bebés recién nacidos hace que los papás de repente caigan en un sueño. que no se dan cuenta cuando sabemos que al llegar un bebé a casa, los papás, sobre todo la mamá, está pero súper despierta, cualquier mínimo ruidito, pero es muy peculiar que cuando está presente este supuesto ser, duermen profundamente. Así es Gina,
a una fuerza rara los mete en esa inercia. Les quisiera contar la historia de un amigo mío que falleció hace dos meses. Tenía diabetes, pero ya sabíamos que entraba como cada tres semanas a que lo checaran y le cambiaran los catéteres y lo que tenían que hacerle. Y un domingo nos llama a comienzos de las 10 de la mañana y ya nos empieza a platicar que cómo estamos, que cómo nos va, que... Así, ¿no? Nos empieza a hacer la plática y luego de momento le digo, ¿por qué
nos has marcado ahorita? Y me dijo, ¿sabes qué, Jaime? Yo lo que quiero es que les agradecerle porque han sido mis buenos amigos. Y le digo, ¿apoco te estás despidiendo, Javier? Y dijo, sí, Jaime, me estoy despidiendo de mis mejores amigos. Dice, y quiero desearles que les vaya bien. Que yo me voy a ir tranquilo. Le digo, no, vas a estar bien. Dijo, no, ayme. Yo en estos días voy a dejar de estar aquí. Dice, yo lo que quiero, pues que me recuerden bien. Nos fui a
un hombre de problemas. Y ya se despidió de nosotros. Pero, y sí, efectivamente se despidió un domingo y para el martes había fallecido. Y cuando lo fuimos a ver a su velorio, él estaba con una tranquilidad. Una cara como contento. No estaba así serio ni nada. Se veía que se había ido contento porque se había despedido de todo mundo. Ese es un relato corto. Gracias. Ok, amiga, muchas gracias a ti. Inexplicable también el hecho de que alguien pueda adelantarse al momento de su
muerte. Tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. ¿Qué bueno? Hola, ¿con quién tengo el gusto? Con Diego Sánchez. Diego, bienvenido amigo. ¿Desde dónde nos escuchas? Ah, desde Sur Carolina. Perfecto, mi querido amigo. Sí, claro. Oye, bro, necesitamos hacer una pausa. ¿Me aguantas un segundito? Claro. Ok, no te vayas. Aguántame tantito. El miedofono está listo. 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr. Gritar y sudar. La
mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com Y sabrás qué se siente estar en boca de todos. La gente que se cree más que otros debería pasear por el cementerio para que vean que nadie es indispensable
y para allá vamos todos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Regresamos y estamos escuchando relatos y ahorita vamos a platicar de Juan del Jarro y sus profecías oscuras. Así es, y tenemos en la línea a nuestro amigo Diego desde Sur Carolina. Bienvenido, amigo. ¿Cómo estás? Sí, gracias. Muy bien. ¿Y ustedes? Perfectamente. Felices porque hemos podido contactarte y queremos escuchar una historia, mi amigo. Ok, bien. Que me puedan
escuchar, pues. Mira, lo que pasa es que yo, pues... Yo vivo aquí en Estados Unidos con mis papás y ellos tienen dos casas en México, uno es de mi mamá y otro es de mi papá. Entonces yo de aquí en veces voy a México y me estoy sin de año, ¿verdad? Entonces yo se me ocurrió ir hace como tres años, la verdad no hace poquito, ya hace como tres años fui a México. Y esa casa que es de mi mamá es heredada. De su mamá, de ella, pues, mi abuelita ya falleció. Entonces,
esta casa era de ella. Entonces, pues, yo ahí llegaba solo. Yo ahí estaba solo en las noches siempre. Un día yo estaba ahí solo, tranquilo. Ahí teníamos un perro. Sí. Entonces, hombre, el perro se quedaba viendo para un árbol y que volteó, oiga, y ahí estaba una muchacha bien bonita, oiga. Y, hombre, yo dije, osorado. Entonces, ahí voy yo siguiéndola. Y no, hombre, cada que la iba alcanzando un poquito, se iba más para
el monte, para un bosquetito. y yo atrás, atrás de ella, y no, pero estaba bien bonita, yo ahí voy, tras de ella, entonces, casi le iba alcanzando, cuando de repente que se desaparece nomás, de repente, y yo volteo para mis alrededores, hombre, y yo estaba en el monte, estaba en medio de donde no había ninguna luz, yo volteé para todos lados, yo no veía nada. Yo no veía a esa mujer, yo no veía la casa donde yo estaba. Yo estaba perdido
ahí. O sea, te desorientaste. Me senté feo. Y entonces yo pensé, me dije, ¿yo qué ando siguiendo a alguien que ni siquiera sé quién es? Entre el monte. Entonces, mire, bueno, esto es lo curioso. Yo no le he hecho ni nada más de esto, ¿verdad? Ya pasó el tiempo, entonces una vez yo vi una foto de mi abuelita cuando estaba joven. No me lo voy a creer, pero era mi abuelita. La que yo vi se parecía más al vestido era el mismo que traía. Entonces yo no me explico por qué
a mí me querría hacer algo. Porque yo no estaba ni tomando ni nada. No sé si ella estaba enojada conmigo o si... No pienso que no, porque no me hizo nada malo. Ajá. Pero te quería llevar. Sí, probablemente lo que quería era que tú te perdieras por ahí, mi amigo. Por alguna razón no logró su objetivo. Vamos, empezó muy bien su trampa. Pero algo sucedió que no pasó a mayores, mi querido amigo. Hubiera sido tremendo, ¿eh? Es lo que me dice un amigo que le conté. Dice, no, dice,
él es de Guatemala. Dice, ya le decimos que la sucia, dice, que porque esa jala los que andan en malos pasos y se los lleva y los pierde, los hace locos. Entonces yo dije, pues ya voy a cuidar lo que hago, pero pues yo no, no, la verdad no hago nada ilegal, nada de eso. Es malo, pues. Pero... Sí, o sea, tú reaccionaste ante su belleza, como que te hipnotizó su belleza y ahí vas siguiéndola. Pero tú, pues, eres un muchachón. ¿Cuántos años tienes? ¿O cuántos años tenías? En ese tiempo
tenía 33. Ya ahorita tengo 36. Ya estoy ya un día... Ah, pues no estabas tan jovencito, ¿eh? O sea, sí... No, no, 33. Ya sabía que... Sí, ya sabías cosas de la vida, mi amigo. Oye, y... ¿Esta mujer simplemente desapareció? Simplemente ya no la vi, pero yo ya iba bien adentro del bosque, del monte. Ajá. Y cuando quise salir, sí batallé, la verdad, ya vayó el caminito donde yo, para seguir la paz, para regresar, sí, hasta me rasguñé las manos, no, no tenías miedo, pero...
Guau. Sí, vamos, el pueblo donde vivía tu mamá, ¿dónde era? ¿De dónde es? De Querétaro, allá, un lugar donde se llama San Miguel de Palma. Ah, ok, en Querétaro. Querétaro, sí. Tengo otra anécdota, ya no sé si tenga tiempo. Adelante, amigo, venga. Está cortita, está cortita. No te preocupes. Pues, igual o ya. Yo con mi... Allá todos los médicos... Bueno, un día yo andaba viendo una muchacha, una chamaca, a mí me gustaba mucho esa mujer. Entonces, yo un día decidí ir
a verla. En mi camioneta yo hacía como 20 minutos manejando de ahí del pueblo a su pueblo de ella. Oiga, no me lo crees, pero yo manejando hacia su casa, recibañado, un muchacho ir a ver. Yo pues, yo pues, me anoté muchacho, pero yo iba a ver a alguien más, me arreglé en mi juicio. Pero me desperté a ratito, no, ni supe cuánto tiempo había pasado cuando de repente me desperté yo y yo estaba al volante de la camioneta. Y
yo dije, pues, ¿y ahora qué? No, hombre, lo que pasó fue extraño que yo desperté en otro rancho. Con la misma gasolina que yo tenía. Era todo lo raro. Que yo le había echado gasolina. Lo suficiente para ir a ver a mi novia. Y yo estaba lejos, lejísimos de donde yo estaba. Y con la misma gasolina. ¿Cómo fue eso posible? No, no le encuentro una lógica. ¿Verdad que no? Y yo digo, bueno, ni me lo crean la gente. O tal vez
no me explique bien en la edad. Pero... de que yo no me acuerdo haber manejado hasta allá, yo no me acuerdo haber manejado y me desperté en la noche y en esos tiempos, pues bueno allá yo no traía celular, nada, sino que solamente de rey me fui para mi casa Sí Sí, sí Qué raro, ¿no? Qué raro me han pasado esas dos cosas, pero a mí raro Oye, ¿no recuerdas haber sentido un como bajón, como si de repente te hubiera entrado Pues muchísimo sueño o como que... Me dio frío.
Ya me acuerdo, mire, yo iba manejando, me acuerdo, mire, iba manejando y ya ve que la ventanita, bueno, la camioneta era cabina sencilla y acá atrás yo alcanzaba a abrir las ventanas de atrás. Ajá. Entonces, entonces iba poquito abierta la ventana de atrás y... me estaba calando frío y yo lo cerré, empecé a sentir como calientito el clima y no supe más. Wow, amigo, pues pudo haber sido tremendo, pudo haber sido un gran accidente, bueno, pudo haber sido cualquier cosa,
amigo. Sí. ¿Y eso cuánto tiempo tiene? Fue primero lo de que me perdí, que fui a otro rancho, después fue lo de... Va a tener como unos 5 años. Wow, pues no tiene mucho, mi querido amigo. ¿Cuánto tiempo llevas allá en Sur Carolina? Pues ahorita tengo que desde el otro diciembre aquí, pero ya tengo 17 años yo aquí. Wow. Ya llevas un ratito, mi querido amigo. Sí, pero voy y vengo a México.
Gracias a Dios. Qué bien. Qué bien, pues nos da gusto saludarte y qué bueno que te animaste a platicarnos estas historias que están muy buenas y si gustas agregar algo más. No, yo los quiero escuchar, seguir escuchando. Órale. Sigan ustedes con su programa y me encanta. Voy a volver a marcar otro día porque tengo otra, pero está más leve, pero ya le doy más chance a que hablen los demás ahorita. Órale, amigo, no te preocupes. Aquí nos gustan todas las historias. Que tengas
bonita noche. Igualmente. Hasta luego. Adiós. Chilanguita, dice mi querida Alma. Te mandamos un abrazo, Alma. Mira hasta dónde te ha llevado el destino, mi querida amiga. Diego Sánchez también, los escucho todas las noches. Y quiero contar mis anécdotas. Con mucho gusto, mi querido amigo. El método es muy fácil. Mándanos un WhatsApp al miedofon 55 -2193 -5926. Ahí nos escribes, quiero contar una historia o nos mandas un mensaje de voz y nos platicas la historia como tú quieras.
Nada más el chiste es de que sepamos a dónde podemos dirigirnos para contactarte, brother. Y ese sería el método más sencillo. Sí, además también tenemos un tema de personajes cuyas historias trascienden en el tiempo y se convierten en leyendas. Uno de ellos es Juan del Jarro. Una persona vidente cuya vida y profecías aún resuenan especialmente en San Luis Potosí. Sus inquietantes visiones y su capacidad para predecir el destino de las personas lo convirtieron en una figura enigmática
y temida. Pero ¿quién fue realmente Juan del Jarro? ¿Quién? Él vivió en el siglo XIX. Y su apodo proviene de la jarra de barro que siempre llevaba consigo. A pesar de su apariencia humilde, su inteligencia y elocuencia sorprendían a todos.
Se decía que poseía un don sobrenatural para... predecir el futuro lo que le otorgó una fama muy peculiar en la región hay muchas historias en torno a las visiones de Juan del Jarro y muchas muchas de ellas han quedado registradas en la memoria colectiva de la ciudad si tú vives en San Luis Potosí o has estado ahí y te han contado de Juan del Jarro pues es momento para que Hoy lo platiques, ahorita te vamos a dar más peculiaridades de estas profecías oscuras de Juan del Jarro.
Claro que sí, un personaje pues tal vez poco conocido, pero los que conocen su historia quedan asombrados. Exacto. Hola, buenas noches, estamos con Rosy. ¿Cómo estás? Muy bien, ¿y ustedes qué tal? saludándote. Siempre nos da gusto volver a tener contacto con cada uno de ustedes y quieres contar un relato, ¿verdad? Sí, es algo que me sucedió en esta ocasión en el metro. Pues mira, esto ya tiene pues bastantes años. Yo era estudiante de enfermería en el Politécnico y la escuela
está en el casco de Santo Tomás. Entonces, para acceder ahí, Hay que llegar a Metro Colegio Militar y de ahí pues dar una caminata breve, ¿no? A lo que es la escuela. Sí. Y pues bueno, yo iba yo creo que como en tercer semestre y pues ya tienes tu grupo de amigos y eso con quien te reúnes a la hora de la salida pues para acompañarte, ¿no? Hacia donde te diriges. Entonces yo justamente tenía que tomar el metro. Era nuestro transporte en ese momento ideal para casi todos los estudiantes.
Y bueno, yo recuerdo que cuando éramos más niños teníamos unos familiares que vivían en Toluca. Y para llegar a Toluca recuerdo que teníamos que ir en esa línea azul. que es la línea 2 hacia Cuatro Caminos y de Cuatro Caminos salían los autobuses que nos llevaban a Toluca bueno teníamos una tía que vivía ahí muy querida por todos era la tía más joven de la familia de los hermanos de mi mamá voy a omitir nombres y todo el mundo la estimábamos mucho, la queríamos mucho porque
era muy maternal con todos. Nos trataba a todos por igual, nos quería, nos mimaba, nos consentía. Entonces, pues, a pesar de que hacía mucho frío en Toluca, pues, este, para nosotros siempre era bien placentero, ¿No? Ir a visitarla. Pero bueno, mi tía falleció en circunstancias pues
muy dramáticas, te puedo decir. decir adjudicadas directamente a lo que es lo que era el señor que era su esposo que era un señor pues bastante que te digo muy contrario a ella muy arrogante muy presumido este bueno no nos caía bien pero pues este ahora sí que todos los primos y mis hermanos pues accedíamos a ir pues por la tía Y bueno, la tía falleció, te digo, en circunstancias. Bueno, Rosy. Quiero mencionar porque incluso
está... Sí, sí, dime. Ah, es que se cortó un poquito, pero ya estamos aquí nuevamente contigo. Ah, ¿dónde me quedé entonces? Que se murió en circunstancias... Sí, muy dramáticas, sí. Que no quiero mencionar porque incluso estuvo involucrada la... La policía de la localidad. Entonces, pues, fue muy dramático. Y fue directamente, el involucrado fue directamente mi tío. Y pues, bueno, falleció mi tía. Tenía unos sangrados que no podían explicar. Ella se negaba a ir al médico. Y tenía sus motivos
muy de peso. El hecho es de que falleció por anemia, por los sangrados abundantes que tenía. Y bueno, te digo, fue algo muy dramático. Ella estaba muy joven. Y pues dejamos de ir a Toluca. Ya para años después, te digo, pues yo entré a estudiar enfermería y tenía que atravesar esa línea de... Sí. Sí, sí se siente. Sí, sí, sí se siente. Entonces, pues yo me sentía muy inquieta. Estaba con mis amigas y todo y el tren iba pues
como que un poquito más de media capacidad. Pero yo sentía esa inquietud y sentía que alguien me miraba. Entonces, pues esas de que estaba yo buscando. Pues la presencia, ¿no? O quién era la persona o la mujer, no sé, que me estaba mirando. Alcancé a ver que era mi tío. Estaba recargado sobre la puerta de esas de que no va a abrir. La contraria, ¿no? La que iba a permanecer. Ahora sí que cerrada durante todo el viaje. Y
él tenía la mirada muy pesada. Lo recuerdo yo bien, era delgado, no muy alto, con los ojos grandes y no me quitaba la vista de encima. Y yo me sentí muy incómoda. Me sentí muy incómoda y como ya tenía yo cierta aversión hacia él, no hice ni por saludarlo, haz de cuenta así con la mano siquiera. Hacer como que un guiño o algo, ¿no? Para... Lo ignoraste. Pues para demostrarle que... Sí, para demostrarle que lo estaba viendo, ¿no? Sí, para... Ahora sí que... Nos educaron,
¿no? Para que independientemente de la persona, pues saludaras, ¿no? Pero yo me negué a eso. Me negué y continué mi viaje. Y yo bajaba en metro... Íbamos de dirección de cuatro caminos. Hacia Casqueña. Entonces yo bajaba del metro en Metro Hidalgo. Bajé y él continuó su viaje. Y en ningún momento dejó de quitarme la mirada de encima. Lo que te digo me causó mucha incomodidad. No dije nada, no les comenté a mis amigas nada. Y ya llegando a la casa... Le platiqué a mi mamá,
le digo, ¿qué crees, ma? Le digo, ¿qué crees que me pasó en el metro? Y ya mi mamá como que se asustó. Dice, ¿qué pasó? Le digo, vi a mi tío fulano de tal. Le digo, venía de Cuatro Caminos, yo creo que venía de Toluca y quién sabe hacia dónde se dirigía. Y lo vi, ahora sí que lo vi y me vio. Y le platiqué, ¿no? Que no me quitó la vista de encima, etc. Y que yo no le saludé, ni le hablé, ni nada. Mi mamá puso su cara de sorpresa. Dice, no, hija. Dice, no puedo haber
sido tu tío. Le digo, no, pues yo estoy segura que era él. Llevaba la ropa así y así, como acostumbraba a vestir. Y una, este, siempre acostumbraba a una como tipo maletita, digamos ahora las mariconeras. pero un poquito más grande, atravesada en el hombro. Siempre la llevaba. Y así iba vestido mi tío. Dice mi mamá, es que tu tío José falleció hace como dos meses. Le digo, no, es que eso yo no sabía. Mi mamá nunca nos había platicado de esa circunstancia. Resulta que el tío era
albañil. Y en una obra en construcción cayó de un andamio, lo que le provocó la muerte. Rosy, permíteme. Tenemos que hacer una pausa, ya ves que no la podemos parar, pero regresamos contigo. Permíteme un minutito. Nos despedimos también de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto
aquí, en La Mano Peluda. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en Juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Aprende a estar solo, porque nadie se quedará para siempre. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Ahora sí, regresamos contigo, Rosy. Y entonces tu tío había fallecido dos meses antes. Te quedaste impresionada. Sí, sí me impresionó
porque yo estoy segura que lo vi, ¿no? Y lo que yo pensé en ese momento, Gina, Era de que posiblemente andaba penando, porque murió igual en circunstancias poco esperadas y dejó solos a sus hijos. Ahora sí que se desintegró una familia con la muerte de él. ¿Y qué te digo? Yo creo que sí sentía... En un momento dado, ese cargo de conciencia por el fallecimiento de mi tía, por la muerte de mi tía, que había sido directamente a costa de
él. Y yo creo, bueno, es mi pensar, de que a ese momento no había podido descansar, que su alma aún se encontraba vagando por los lugares que... Que acostumbrábamos, ¿no? Que en ese caso te digo que era, pues acostumbraba mucho el metro también para trasladarse a la ciudad y incluso trabajaba por acá, bueno, cerca en una estación del metro, no sé cuál, pero se tenía que trasladar.
Y pues yo creo que... pues no ha podido descansar o vaya o a ese momento pues no había podido descansar lo cual pues en lugar de decir obtuvo su merecido por decirlo así pues ocasiona pesar ¿no? o sea imagínate todo estar todo un tiempo ahora sí que en el limbo cubriendo sus penas o sus pesares entonces este Bueno, pues esa es mi experiencia,
Gina. Nacho, buenas noches. Pero fíjate, hay otros relatos que nos han comentado así, que ven a personas que ya fallecieron, pero los ven de una manera cordial, agradable, pero aquí tu tío era una energía negativa, o sea, era algo que nos hace suponer que efectivamente no había trascendido y que hay algo que lo está atando a este plano. Sí, sí, eso también me vino a la mente, te digo, lo que me ocasiona pues mucho
pesar, mucho pesar. Y pues esas últimas palabras de mi tía, que fue en su lecho de muerte, pues nos confirmó que había sido a causa de mi tío su padecimiento que la llevó a la muerte. Y hasta donde yo sé. Sus propios hijos desconocen toda esta historia y pues es algo que nos estamos, o sea, que quedó entre mi mamá y yo, de que pues ahora sí que fue un secreto que nos confesó mi tía y que pues en un momento dado no teníamos,
no tenemos nosotros derecho a revelar. Oye, Rosy, pregunta aquí Gabriela Fernández que si sus amigas lo veían tan bien. Este no, bueno, yo creo que no, porque él iba pegado en la puerta y nosotros íbamos como en la zona donde están los lugares donde se puede uno sentar y íbamos tomadas de los tubos. Entonces nosotras siempre íbamos platicando, cotorreando y en nuestro grupito. O sea, no teníamos motivo por qué andar, como te digo, fisgoneando, viendo a la gente, sino que nuestro grupo cerrado
y platicando y cotorreando y eso. Y te digo, yo lo alcancé a ver porque sentí esa inquietud y la mirada pesada que no me quitaba de encima. Pero a mis compañeras, a mis amigas, pues nunca les comenté nada. de que lo había visto o algo. Entonces, a la fecha, a la fecha es algo que no les he confesado, que no les he dicho, a pesar de que nos seguimos viendo. Entonces, pues sí, así fue como sucedió. Ok, mi querida Rosy. Pues te agradecemos muchísimo por haber participado
y vamos a seguir también en contacto. Rosy, que estés muy bien. Gracias, igualmente. Pues siempre los escucho y me gusta mucho su programa. Gracias. Nos da gusto que participen y que nos cuenten esas experiencias que nos van sorprendiendo. Hoy hablando de las profecías oscuras de Juan
del Jarro, se dice que advirtió. a ciertas familias ricas sobre la ruina y la decadencia de sus linajes años después varias de estas familias cayeron en la pobreza o sufrieron tragedias inesperadas Hay relatos que indican que predijo el derrumbe de edificios y templos importantes en San Luis Potosí, hechos que, según cronistas, efectivamente ocurrieron con el tiempo. También vaticinó conflictos políticos y eventos que marcarían el futuro del país, alertando a sus contemporáneos sobre tiempos
turbulentos. Él vivió en el siglo XIX y se le conoce por sus profecías oscuras. Gina y Nacho, oigan, a mí me pasó también algo muy extraño. Una noche de la nada estaba solo en mi cuarto y comencé a llorar, pero a llorar así como cuando pierdes un ser querido o algo muy fuerte que te pasa, que empecé a llorar de la nada. Y que creen que como a los tres, cuatro días salimos un primo, mi hermano y yo. Íbamos a visitar a
unos familiares y nos accidentamos. Afortunadamente los tres salimos vivos, pero eso me quedé pensando si ya era como presentir mi muerte o la muerte de alguno de los que íbamos en el coche. Fue algo extraño, pero así pasó. Otra, cuando mi papá se puso muy enfermo, lo llevamos al hospital. Estuvo varios días el caso que fuimos a visitarlo.
En una ocasión que fuimos a visitarlo, platicamos con él, pero que creen que... Sí nos contestaba, pero como que nosotros lo sentíamos muy lejanos, muy lejano, como si ya no fuera él, como si él ya no, o por los medicamentos lo tenían sedado, no sé, pero muy lejano, muy lejano, que mi hermano y yo nos preguntábamos, oye, ¿te diste cuenta del jefe? Como que ya no era él, como que nomás
nos contestaba mecánicamente. Y nos despedimos de él, y al llegar a la casa prácticamente nos llaman por teléfono y nos dijeron que ya había fallecido. Otra de las cosas, recientemente ven que les platicé que falleció mi hermana. Y también los primeros días de diciembre, pues ella siempre era muy activa y todo eso. La fuimos a visitar y todavía le dijimos, ándale, tápate que hace mucho frío. Pero como estaba trabajando, pues ella decía, no, no siento nada, todo tranquilo.
Pero igual yo también como que la noté, no sé, como... Como lejana, como algo extraño. Pero pues no le tomé en cuenta quién nos iba a decir que tenía sus días contados. Pues eso es todo, Gina y Nacho. Saludos desde la Magdalena, Cotitlán. Dante III y familia, aquí presentes con ustedes. Pues muchas gracias para toda la familia, así me gusta. Por supuesto. Oye, muchos amigos que también ya me están preguntando aquí a través del miodofón y el maestro Soham hoy viene. Sí,
así es que sé de los primeros. Ya tenemos varias preguntas en hacerle tu pregunta si quieres que pase el día de hoy. Si por algún motivo no llega a pasar, la guardamos para la próxima participación del maestro. Hola. Yo me llamo Jorge, me comunico de aquí, pues yo soy salvadoreño. Pues estaba escuchando de la muchacha que dijo de las canicas.
Yo tengo una historia de que cuando yo vivía, pues ahorita estoy viviendo aquí en Estados Unidos, pero cuando yo estaba en El Salvador, en la casa donde vivíamos nosotros, pues esto fue como hace unos, digo yo, unos 10, 11 años. En la casa esa que vivíamos, siempre cuando yo miraba, como nosotros, yo y mi mamá éramos los últimos que nos íbamos a acostar. Siempre mirábamos una novela. Cada vez que ya nos levantábamos, decía mi mamá,
ya vamos a acostarnos. Cuando mi mamá se metía a su cuarto, y yo me iba para su cuarto, tiraban la canica. Bien, se oía la bolita que rebotaba, rebotaba, rebotaba, y se iba para el mueble donde está la tele. Y allí se oía que pegaba entre el mueble y pegaba abajo y como... Todas las noches era lo mismo, todas las noches. Y yo, yo buscaba y buscaba esa canita y yo nunca la encontré. Y eso era de oírla todita las noches.
Así es que si alguien tiene alguna explicación, pues allí, si me pudieran ayudar para ver qué es lo que era. Porque como yo les digo, yo la busqué y nunca la encontré. Así es que no. No, no, nunca supimos que qué era, pues. Sí, seguramente, mi querido amigo, pues ese tipo de sonidos son los conocidos como sonidos de aproximación. Y lo que pretendían, pues sí, precisamente es llamar la atención para generar miedo. Y en ocasiones lo consiguen, en otras veces pues no. Pero es
la finalidad, es la finalidad. generar miedo. Mira, hablando de San Luis Potosí, hoy que estamos platicando de Juan del Jarro y convocamos a los amigos que viven allá en San Luis Potosí, una amiga muy, muy querida de aquí del programa es Elma. Ella vive en ese estado y nos dice que quiere comentar un relato precisamente de Juan del Jarro. Ahorita ya vamos a ir con el maestro Soham Elma. ¿Qué te parece que terminando la participación del maestro nos comunicamos contigo?
Claro, sería genial. Vamos a la pausa, Gina. Y regresamos al Miedofón. 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? saber todos los secretos de todos donde y cuando quieras RSS .com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com hacer podcast de manera fácil Cuando veas un pelado con cara de buena gente, es bueno.
Cuando veas uno con cara de tonto, es tonto. Cuando veas uno con cara de hijo de la fregada, es un hijo de la fregada. Y cuando veas uno con cara de sinvergüenza, no le prestes. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Bueno, regresamos y es el momento de irnos con el maestro Soham. Estas dudas e inquietudes que tienes acerca del tema paranormal, ahorita él te va a dar su punto de vista. El Grimorio, con el maestro Eric Soham.
Ya en un momentito más tendremos aquí al maestro Soham. Estamos enlazando la comunicación con el maestro, pero por lo pronto es un tiempecito que tú tienes para todavía hacernos llegar todas esas dudas, esos comentarios que quieres compartir. Así que ya estamos súper listos a punto de enlazar al maestro Eric Soham. A ver, vamos a ver. Dice por aquí. Bueno, ya están llegando, ya están llegando las preguntas. Y con mucho gusto vamos a hacerlas, hacerlas llegar. Lo que pasa es que
sabes que se me encimó. Ok, aquí está. Mientras tanto, vamos a saludar a Juan López en lo que contactamos al maestro. Ahí por ahí me avisan. También bienvenido. A ver, ahí está. Maestro Soham, buenas noches. Muy buenas noches Gina, buenas noches Nacho, buenas noches queridos amigos. Con gusto de recibirlo y ya sabe que siempre lo están esperando muchas preguntas y dudas acerca del tema paranormal, así es que vamos a iniciar.
Comenzamos. Se dice que nuestros familiares vienen por nosotros cuando morimos, pero si no aceptamos que ya fallecimos, ¿no son ellos los que nos pueden decir que así fue? Bueno, es un hecho que cuando una persona muere, entra en un estado de, vamos a decir, aunque no es exactamente la definición, pero de confusión, porque no sabe qué pasó, probablemente no se entera de que está muerto, si sencillamente empieza a haber cuestiones
diferentes. Pero esto son casos aislados. Generalmente cuando una persona muere, ya tiene un determinado tiempo para poder concientizar Eso lo hemos mencionado, que no trascienden inmediatamente, sino que tardan un poco, probablemente meses, en que tienen la conciencia de que ya no tienen un cuerpo físico, para que entonces ya con ese estado de conciencia puedan trascender. Estos últimos dos meses me he sentido muy cansado. Después del trabajo me la paso durmiendo, el dinero ya no me alcanza
y no sé por qué. Hay muchas moscas en casa y cucarachas. Aún cuando fumigo constantemente, vuelven a aparecer. Bueno, lo que pasa es que está prevaleciendo una vibración de baja frecuencia, que es una vibración de baja frecuencia que está contaminada con seres de bajo astral. Entonces genera energía negativa que es de baja frecuencia y eso atrae moscas, atrae plagas, atrae olores, atrae seres, atrae muchas cosas por el desequilibrio
que tiene. Hemos escuchado relatos en donde hablan sobre serpientes grandes, más grandes que una anaconda, pero que a la hora que las ven o capturan, las personas aseguran que tienen plumas o alas y que esto se debe a que ya son animales tan viejos. que sus escamas se transforman. Pero hay que recordar que parecen ser seres vivos porque se comían el ganado o incluso a las personas
y no seres espirituales. Entonces mi pregunta para el maestro Soham es si alguna vez ha tenido algún caso de este tipo y que nos pudiera platicar si serán reales. Bueno, vamos a recordar que nos encontramos en un plano terrenal, es un plano físico completamente. Hay planos espirituales. que conviven y convergen con el que nosotros tenemos en vivencia día con día. Entonces todo esto viene a consecuencia, hay una máxima dentro de la mente que dice que no podemos pensar nada
en lo que no existe. Si nosotros logramos pensar en algo, es porque ese algo ya existe, ya existió o lo estamos generando. Pero eso es algo... Muy crítico en el momento en que si nosotros hablamos de serpientes grandes que comían el ganado, ¿hace cuánto? ¿Cómo se lo comían? ¿Qué eran? ¿Qué tenían alas? Pues eso podría ser mitos, pueden ser mitológicas. Entonces aquí habría que ver más de cerca cuáles son las condiciones más precisas de lo que están
viendo o quieren saber si eso es real. o si solamente existe en la mente, o cuál es su naturaleza. ¿Para qué sirve la llama violeta? Para equilibrar. Vamos a recordar que todos los colores y las vibraciones tienen una función específica dentro de nuestro entorno y en nosotros mismos. La llama violeta, esta es una llama muy especial porque es el color de la energía del Padre. Y la llama violeta es lo que quiere decir altísima frecuencia. Hace muchos años mi mamá fue víctima de brujería.
¿Actualmente eso nos puede afectar a la familia? Si no se hicieron los cortes apropiados, sí debe haber habido una liberación, por lo menos en una gran parte, para que pudieran librarse de todas las consecuencias que trae cuando una persona tiene esos caracteres de baja frecuencia y que
está atrayendo seres a su entorno. Entonces lo que habría que hacer es ver que las personas que viven en ese lugar tengan la precaución de poderse hacer una sepsis energética para que puedan entonces tener condiciones más propicias para habitar. ¿Por qué casi siempre que cierro mis ojos veo a personas y luego se desfiguran y a veces veo como caras demoníacas o monstruos? Esas son influencias. Nosotros tenemos un cuerpo físico y vivimos en un cuerpo físico, pero esa
no es toda la realidad que existe. Existen diferentes dimensiones, diferentes criaturas con diferentes formas y hay momentos en que nosotros podemos estar entre traslapos de unas y otras y podemos apreciar cosas no definitivamente del otro lado, pero tampoco de este lado. Y podemos ver un rostro que puede irse deformando, pero esas son influencias de seres que se encuentran en nuestro entorno. y que nos están influyendo para tener determinadas
percepciones de esa naturaleza. Tengo muchos días sin dormir bien, siempre de 2 a 4 me levanto asustado o desesperado, sueño con personas muy pálidas y ojos completamente negros. En el día mantengo enojo y desesperación por llamar a una expareja que tuve que no es muy buena y de la única manera que me calmo es por medio de mucha oración, pero siento que no soy el mismo. Quisiera saber si me están haciendo brujería. En estos días me invitaron a una fiesta donde había mucha
gente que era santera y hacía rituales. Yo participé en ellos. A los días me di cuenta también que atrás en los edificios donde yo vivo practican religiones y he visto gatos sin vida en la calle. Y la verdad creo en Dios, pero también quiero una ayuda. Bueno, la mejor ayuda que puedes tener o que puede tener es que busque a alguien que depure su energía para que deje de tener esas influencias. Cuando una energía está equilibrada, pues todas las energías de baja vibración chocan
y no pueden llegar a su campo áurico. Entonces, pues esto existe, existen todos los tipos de prácticas y si se ha visto mezclado o ha practicado o ha cedido en la práctica de algunas de estas, pues probablemente esté contaminado. Lo que necesitaría buscar es alguien que lo libere de esas energías que tengan dudosa vibración alta para que entonces pueda estar mejor. Cuando se tiene baja vibración se tiene contacto también con esferas y con medios y con partes de la creación de baja vibración
y vamos a observar todo este tipo de cosas. ¿Qué significa que cada vez que veo el reloj, más o menos como el 90 % de las veces que veo la hora, es una hora espejo? Es decir, 0101 o 0303, números nones. Es algo que he notado últimamente y me causa extrañeza. Me gustaría saber qué significa. Eso es una sincronicidad. Es lo que pasaba, por ejemplo, cuando las torres en el 1111. Mucha
gente veía 1111 en todas partes. Nosotros pensamos que solamente podemos ver, solamente nosotros vemos de nuestra entidad, vamos a decir, de ser solamente con los ojos, pero no, podemos percibir con otras partes del cuerpo y cuando es una sincronicidad, en este caso, por ejemplo, del 1313, del 1111, del 00, en fin, todas estas sincronicidades se deben a esa razón. Es cierto que el alma de los que murieron aún sigue aquí en la vida durante
42 días antes de ya poder descansar. biológica que es el cuerpo se descompone y entonces ya no nos va a servir para estar en ese cuerpo más y entonces salimos, esa es la muerte pero cuando salimos no es porque estamos muertos o sea que no representamos nada, ni hay estados de conciencia ni nada, no, si los hay, pero tenemos que esperar a que pase ese estado de aturdimiento para que entonces podamos nosotros concientizar que ya no tenemos un cuerpo físico y entonces en ese
momento es cuando podemos trascender. Maestro, vamos a ir a una pausa y regresamos con usted. No se vaya, por favor. Bueno, vamos entonces a la pausa y el miedofón está listo para que mandes tu pregunta o duda que quieres que el maestro te dé su punto de vista. El miedofón 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. ¿Volverá a la noche? Mañana te digo. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos
al mundo sobrenatural. Continuamos con el maestro Eric Soham. Aquí ya está listo contestando tus preguntas. Maestro, continuamos. ¿Qué opina de la Santa Muerte como protección? Bueno, vamos a recordar que existen figuras que representan determinadas entidades que podrían protegernos o que podrían dañarnos o que pueden ser neutras o que pueden tener determinadas... pero eso depende mucho del valor y la dirección que nosotros mismos
les demos. Para muchas personas a veces hablar de algunos seres de oscuridad son seres que los han ayudado, aunque realmente no sea así la naturaleza de lo que están describiendo, pero todo depende, nadie es real, nadie es mentira, todo es del color del cristal con que se mira, entonces depende.
de cómo estemos, de cómo vaya nuestro entorno para darnos cuenta si lo que tenemos nosotros como una entidad que nos puede dar ayuda, nos está dando, que puede ser que sí, pero a qué costo, a qué precio, es lo que tenemos que dar a cambio. En eso hay que tener mucho cuidado. Muchas entidades de bajo estado es como atrapan a la gente. Nosotros pensamos que si nos ayudan o nos dan algo... Entonces, pues solamente es así, gratis, y no tenemos ningún compromiso,
ni mucho menos. Pero no es así. Siempre que se da algo o se recibe algo, hay un compromiso. ¿Es de mala suerte o trae mala vibra traer a casa piedras de la playa? Hace un tiempo traje unas piedras y comenzaron a pasar en mi casa problemas de dinero y peleas entre mi familia. Saqué las piedras de la casa y todo se calmó. Bueno, depende de muchos factores y más que nada es la parte de creencia en lo que nosotros tenemos. Probablemente la gente diga que llevaste piedras
de la playa y tienen sal y te salaste. No, la sal es uno de los limpiadores más poderosos que existen. Entonces, si nosotros lleváramos sal de mar a nuestra casa, no nos haría daño, al contrario, serviría para depurar determinadas cuestiones. Aquí habría que ver más detalles
para poderlo precisar. Pero no por llevar unas piedras al mar, no. Hay una creencia que si nosotros tomamos algunas conchitas, algunas pertenencias o piedritas del mar, debemos de pedir permiso para retirarlas en virtud y en agradecimiento de que vamos a pedir algo que nos va a ser concedido a las esencias que tiene el mar como generadores de un estado de conciencia. Aquí habría que ver con más detalle qué es lo que están relacionando
con esto, pero no tendría que ser así. Maestro, ¿qué significa soñar con cuatro billetes de a dólar? Uno encima de otro y los dos de enfrente están medio doblados. Bueno, probablemente el dólar tiene varios factores importantes. El color del dinero, que es ese color verde que tienen los dólares. Y el dólar además representa... En cuestiones monetarias o cuestiones de moneda, una moneda fuerte es una moneda, podríamos decir, al mismo tiempo rica, porque un solo dólar equivale
a muchas monedas de nuestra moneda propia. Entonces tenemos ese concepto y eso tiene que ver mucho con las creencias. ¿Por qué razón una persona invidente me vería? Estoy 100 % seguro que sí me vio. ¿Y cómo podría saber si lo vio? Exacto, porque dice eso, ¿verdad? Pues sí, porque si la persona invidente le dice, ya te vi y eres así, ya sabes que vio alguna particularidad, podríamos pensarlo, pero si él lo pensó, ¿cómo
podría ser? Ahora, hay una cosa muy importante, las personas invidentes no son precisamente invidentes, forman figuras a través de su mente y a través de su percepción que les son muy útiles. para poder seguir en este plano material. ¿El movimiento de la flama de las veladoras que se ponen a los difuntos tiene algún significado? Por supuesto que sí. Cuando nosotros ponemos una veladora o una vela, un sirio o cualquier luz, cualquier flama, eso se pone con una intención. Hay que
ver en primera instancia para qué se puso. Si yo pongo un sirio, pongo una veladora o pongo una vela. para que haya luz en mi domicilio, para que haya luz en mi familia, entonces tenemos que observar la flama. Tiene su propia representación en cada aspecto, pero si la flama es grande, es larga, es de un color apropiado, entre blanco y anaranjado, y de un tamaño regular, significa que no hay interferencias en la energía de ese
lugar. Si suelta humo, Quiere decir que están quemando energías negativas que están en el entorno. Si son muy bajitas las flamencas, quiere decir que en ese lugar no hay energía, que no hay luz. Y así sucesivamente, es todo un enguaje. ¿Qué pasa con el alma de las personas que fallecen dormidas? Bueno, pues generalmente los seres humanos pagasamos gran parte de nuestra vida
dormidos. Y no me refiero cuando en las noches, no. Sino cuando no somos conscientes, aún cuando estamos... supuestamente despiertos y que estamos detectando y observando una realidad, vamos a decir de esto, real, pues no siempre es de esa manera. Nosotros vemos, sentimos y proyectamos lo que pensamos que es, lo que sentimos que es y lo que nos han dicho que va a ser. Vámonos con más preguntas del otro lado. Sí, claro que sí, ya estamos aquí listos. ¿Me escucha, maestro?
Aquí estamos, Nachito. Perfecto, ok. Pues vamos a darle prisa porque el tiempo no se detiene. A ver, venga, venga, venga. Dice por aquí... Maestro, ¿cómo podríamos saber cuándo nos llega una señal de Dios como para cambiar la vida para ser feliz? Ah, caray. No, sí, es una muy buena pregunta. ¿Cómo sabemos? Nosotros podemos determinar,
sentir, ver, observar, vivenciar. Cuando las cosas están cambiando en nuestro entorno, cuando nosotros logramos algún tipo de armonía o estamos en contacto directo con amor, con la mente, en un ser superior, las cosas pueden empezar a cambiar y eso es completamente real. Las cosas funcionan, el dinero rinde, tenemos buenas relaciones con nuestro entorno, en fin, todo lo que venga y represente una armonía y si hay un cambio significativo
y es real. Ok, le preguntan por aquí. Maestro, acabo de salir del hospital porque casi me muero y no me encontraron nada. ¿Me estarán haciendo brujería? ¿Podría ser, maestro? Sí, por supuesto que podría ser. Puede haber algo, algún tipo de trabajo, algún tipo de padecimiento o de trastorno biológico que puede haber sido provocado por un trabajo de brujería y que clínicamente no
se ve. Entonces aquí habría que ver varios factores, ver qué es lo que estaba sintiendo, cómo lo sentía, por qué lo sentía, cuál fue la opinión clínica. En fin, habría que hacer una investigación porque la mente es poderosísima. Ok, una pregunta que es semejante. Dice por aquí, hace tiempo estuve en una situación muy difícil. ¿Pudo haber sido también una brujería? Bueno, aunque no nos describe
cuál fue la situación difícil. Por supuesto que puede haber sido una brujería, pero hay ocasiones en que cuando no comprendemos algo, siempre buscamos a quién negarle o ponerle el hecho de que tengamos cuestiones que no son normales dentro de nuestra existencia. Y generalmente decimos, esto es cosa o de un ser descuidado o de una brujería que
me están haciendo, y no necesariamente. En esto hay que tener mucho cuidado, porque cuando se está pensando de esta manera, Hay algo que es importante que se llama autoembrujo y ese es incurable porque no lo está mandando nadie sino la persona misma lo está generando. Ok. ¿Cómo puede uno protegerse del mal de ojo? Bueno, hay algunas maneras y algunos amuletos que pueden absorber la energía que nos es lanzada y eso
es lo que puede evitar el mal de ojo. El mal de ojo es una intención provocada o dirigida. A través de una mirada con una intención determinada y lo suficientemente fuerte como para poder causar movimientos en la vida cotidiana o energética de una persona. Ok, muy bien. Vamos a la siguiente por aquí. Dice, maestro, soñé que encontraba un portal, era como un televisor, pero dentro de este salía una luz azul. Yo me metía... Yo metí el brazo y se me iluminaba el brazo. ¿Qué
pudo haber sido? Pues algún rayo de algún ser de luz o de alguna entidad buena que se encontraba en el ambiente por el color de la luz. Generalmente cuando hay luz de color azul es una luz buena, es una luz sana. Pero cuando es, por ejemplo, medio amarillita y tiene visos morados es una luz... Se está perdiendo su voz, maestro. Sí. Puede ser una luz divina cuando es azul y tiene algunos visos violetas o dorados. Entonces, es
una luz divina. Dice, maestro, ¿por qué la llorona se manifiesta con un vestido largo, blanco y no vestida, por ejemplo, con jeans? Bueno, porque esa es una forma en que se le ha percibido, se le ha percibido siempre. Y se, de repente, dijo, ay, mis hijos. Y salimos y encontramos una vaquerita, pues no tiene ninguna relación uno con el otro. No, es una figura, es un estereotipo. Ok. Pregunta para el maestro. Mira, es parecida. ¿Por qué los fantasmas nunca se ven con vestimentas modernas
como lentes o gorra, tenis? ¿A qué se debe eso? Bueno, si hay fantasmas que sí tienen esas características. Sí, claro. Dependiendo del lugar a donde estén. Si yo me voy a provincia donde no se usan gorras, donde no se usan Ray -Ban, donde no se usan algunas de estas cuestiones de moda, pues no las van
a tener porque es cuestión de proyección. Pero si me voy a un lugar, por ejemplo, en algún país desarrollado, donde todo el mundo usa jeans o usa determinados colores o determinados aspectos de vestimenta, pues entonces va a sentir lo mismo, va a hacer lo mismo y va a predicar lo mismo. Ok. Le preguntan, maestro, ¿cree que mi hermano esté trabajado? Él no ha estado bien de salud.
Ya tiene tiempo. Pues sería cuestión de que antes que nada, y siempre lo hemos recomendado, antes de empezar a buscar a ver qué cosas sobrenaturales hay que ir al médico para que haga una valoración y nos diga qué es lo que realmente tenemos clínicamente, que eso es importante. Cuando el médico diga, pues yo no encuentro nada, ni veo nada en su malestar o en su padecimiento, entonces sí podría ser el momento de poder buscar una ayuda alternativa
para ver qué es. Ok, dice Maestro Soham, ¿en los viajes astrales hay algo o alguien que nos pueda quitar esa habilidad? O sea, quitar la habilidad de poder salir en un plano astral. De tener el viaje astral, sí. Sí, sí puede haber quienes se escorben, pero... Cuando una persona ya tiene determinada, vamos a decir, habilidad para recordar, para ver o sentir cuando está en un plano de sana naturaleza, entonces es más difícil que puedan evitarlo. Ok, dice por aquí.
Tenía una ex mejor amiga, me alejé de ella porque era muy hipócrita conmigo. Ya pasaron tres años y últimamente me acuerdo mucho de ella. Juro que ya ni la topo ni nada. ¿Qué será? Pues probablemente haya algún cruce de pensamientos o de visiones. Generalmente hay una especie de telepatía entre las personas. Cuando es muy común que alguien que suene el teléfono va a sacarse el teléfono. Ay tía, estaba pensando en ti, no te vas a morir. Entonces hay situaciones de coincidencia de esta
naturaleza y eso se debe. a que es una especie de comunicación energética que se da de entidad a entidad. Me refiero a entidad, de entidad humana a entidad humana. Ok. Dice por aquí, maestro, saludos. ¿Podría decirme si mi perrito ya trascendió? Murió el 26 de marzo y se llama Loki. Su perrito dice que yo creo que ya trascendió, ¿no? Pues sí, si se murió, los animalitos no tienen ningún problema, ellos trascenden inmediatamente. Pues sí, son... Almas puras. Exacto, no tienen maldad.
Dice, por aquí, maestro, soñar una persona que se ha quitado la vida en su próxima reencarnación. Es cierto, no es soñar, perdón, es que confundí yo aquí el mensaje de arriba. ¿Una persona que se ha quitado la vida en su próxima reencarnación traerá un karma consigo por haber cometido tal acto en su vida pasada? Sí, por supuesto que sí. Sí, porque esa es una acción anómala. Cuando se da la oportunidad, hemos comentado que es
un plan escuela. Entonces, cuando te mandan a la escuela y avientas la mochila y te brindas la barra, Por supuesto que hay una penalización. Ok, dice por aquí. ¿Cómo podemos platicar con
Dios o conectar con Dios, Letty Davis? Bueno, pues hay que tener antes que nada un estado de paz interior, estar en un lugar apropiado a donde haya una luz suficiente y entonces pensar en esa entidad superior con la que queremos contactar y... Y arrimarnos conscientemente hacia esa luz cuando empecemos a percibirla y hay personas que tienen la oportunidad de poder sentir un contacto o una comunicación con seres superiores a través de esa forma, que sería como una especie
de meditación. Ok, vamos con la última de la noche, maestro, dice por aquí. Hace unos días soñé con mi mamá que ya falleció y venía junto con su mamá. Me sentí tan contenta y la abrazo y amanecí abrazándome feliz porque supe que está con su mamá. Algo me dijo, pero no entendí. ¿Estará bien aunque no le haya comprendido? No, por supuesto que sí. O sea, en una acción habla más que mil palabras sobre su mamá y la abrazo. Eso es una señal inequívoca del amor, del gusto, de la satisfacción
de verla. O sea, las emociones no pueden fingirse. Las emociones o se tienen o no se tienen. Así es, maestro. Pues le agradecemos mucho una vez más que haya participado con nosotros y pues que tenga bonita noche. Muchas gracias Nacho y a queridos amigos. Y antes de partir quiero invitarlos a que se suscriban a mi canal. Lo único que tienen que hacer es entrar en YouTube. Y poner Maestro Erick Soham. Muchas gracias, Maestro. Claro que sí. Que tenga bonita noche,
Maestro. Gracias. Buenas noches. Saludos. Hasta luego al Magister Erick Soham, que ha compartido con nosotros un poquito de su experiencia, ¿verdad? Seguro estoy que algunos de ustedes se quedaron picados y también seguro estoy. Que algunos mandaron pregunta, consulta y esas ya no las podemos hacer, amigos, porque encontramos que se ocupa el nombre completo de la persona y el nombre completo implica cuestiones de permisos, es decir, de la protección
de datos. Entonces es difícil, amigos, esto ya no lo podemos hacer así nada más porque puede haber alguna sanción, mis amigos. Les pedimos su comprensión y tratemos de enfocar la misma pregunta, pero de otra manera, en donde no comprometamos los datos de nadie, mucho menos si es de terceros. Exacto. Bueno, pues vamos con más relatos y decíamos que si nos da tiempo ahorita. Pues mira, nos quedan cuatro minutos. Yo creo que no, regresando, ¿no? ¿Regresando? Sí. Ok, bueno, estábamos platicando
hoy de esta leyenda de Juan del Jarro. Así es, Juan del Jarro. Juan del Jarro, historias que tienen que ver con estos dones sobrenaturales, la tradición oral. Allá en San Luis Potosí, sobre todo, han mantenido vivo su legado alimentando el misterio en torno a su figura. ¿Sigue siendo un personaje? En la historia de San Luis Potosí, su legado de profecías, su imagen de un vidente ha inspirado mitos, relatos y hasta investigaciones
sobre lo paranormal. Aquí la pregunta sería si fue un visionario o solo un hombre con una aguda intuición. ¿Tú qué opinas? A ver, te queremos escuchar, así como tus historias. El otro día estaba yo escuchando en una de las emisiones pasadas que habían tratado un tema de los terrores nocturnos. Y recordé cuando tenía yo como 16 años, después de que había yo jugado esta tabla fea de la ouija, empecé a padecer mucho de la
parálisis del sueño. Y en una de esas noches en las que luchaba yo por despertar, Escuché como alguien entró a mi recámara y escuché como abrieron la puerta. Mi puerta era una de esas puertas de madera, como esas bolitas, ¿verdad? Que era la cerradura que la girabas y bien que escuché así, como ya estaba vieja, bien que escuché así como la abrieron. Se metieron y el piso era de estos pisos, como de cemento, de esos pisos
así. que se escuchaba, ¿verdad? Y escuché unos pasos así como de un niño, como cuando te sales de la alberca y se escuchan los pasos así con agua. Y yo escuché entre esas, estaba yo luchando, ¿verdad? Por despertar cuando escuché esos pasitos, como abrieron la puerta, los pasitos. Y luego
se sentó junto a mi cama. Y yo entre esa lucha, entre ese terror, ese miedo que sentía yo, logré, no sé, me dio mucha curiosidad de tocar lo que estaba junto de mí y lo logré tocar y era algo muy frío, así como les repito, como un niño cuando acaba de salir de la alberca, como están fríos y mojados. Así sentí, de momento desperté. Y yo tenía las manos como tocando algo, pero no había nada. Y fue una de las experiencias más terroríficas que he tenido en toda mi vida. Después
les cuento más. Claro que sí. Y aquí vamos a estar atentos para escuchar todo lo que quieras platicar. Claro, y estos minutos que se van como agua y quisiéramos detenerlos, se va rapidísimo el programa y sobre todo sus comentarios, Fernando Ríos, Mapal Gómez, Juanito Arcos, todos los que están aquí a través de sus mensajes. Gracias por su presencia. Así es. Gina, nos tenemos que ir. Agradecemos como cada noche tu presencia, tu participación, el escuchar relatos súper interesantes.
Que descanse, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche, descansen y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
