La Mano Peluda | Martes 29 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 29 de Abril de 2025

Apr 30, 20251 hr 32 min
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Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en

todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que

a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una noche espeluznante. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291, la

página radioformula .com .mx y en Spotify. Encuéntranos como La Mano Peluda, Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de nuestro Miedofon. 55 -2193 -5926. 55, 21, 93, 59, 26, ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se

unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatlan, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia. Y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. Extraños destellos de luz que flotan en el aire desconciertan a los viajeros quienes los describen como figuras luminosas que se mueven

sin explicación alguna. Algunos consideran que son las almas perdidas de aquellos que han perdido la vida en el desierto, mientras que otros afirman que pudieran ser manifestaciones de espíritus tratando de guiar a los viajeros a su destino. ¿Serán estos fenómenos simplemente un producto de la naturaleza o habrá algo más profundo detrás de ellos? Testimonios impactantes, teorías detrás de las luces errantes y cómo este fenómeno sigue desafiando la ciencia. Hoy, luces misteriosas

en el desierto, misterio revelado. ¿Qué te parece el tema para hoy y para esta noche? Y vamos a las llamadas. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, Vicente Martínez. Vicente, ¿desde dónde nos escuchas? De la Ciudad de México. Perfecto, aquí listo ya para contar esa experiencia. ¿De qué se trata, Vicente? Mire, lo que pasa es que yo tenía una casa acá por Izapalapa. Esa casa nos la vendieron en obra negra. Entonces, al paso del tiempo, nosotros empezamos a construirla.

a meter azulejos, pisos, todo. Pero después empezaron a hacer apariciones en esa casa. En una ocasión, mi esposa estábamos durmiendo y se le apareció, dice, que un señor alto, de sombrero, con los ojos así como con lumbre. Y ese señor le daba una caja como un tipo cofervilloso, igual como con lumbre. O sea, le estaba ofreciendo un tipo tesoro. Algo así, pero era un señor así alto. Entonces pasó y además me dijo, ¿sabes qué? Tengo miedo y se volteó. Y ya sé, ahí pasó esa ocasión.

En otra ocasión ese mismo señor se fue a la luz de la casa y mi esposa mandó a mis hijos por unas velas para alumbrarse. Y cuando volteé hacia la escalera para subirse, ahí estaba el mismo señor parado en la escalera. Así como con una gabardina larga, negra, este sombrero y los ojos así como con lumbre. Entonces fueron muchas cosas que nosotros hasta tuvimos que cambiarnos de

casa porque no aguantamos tanto espanto. En una ocasión cuando nos cambiamos de casa ya teníamos la mudanza ya en la esquina esperando ya para irnos. Yo faltaba... Bueno, faltaban las cosas. Cuando yo estaba cerrando la casa, la puerta de la casa era entre chapas en esa casa. Yo escuché en mi mente que me dijeron, no se van a deshacer tan fácil de mí. Y luego mi pie se me enchinó muy feo y me fui. Incluso en esa casa pasaban

muchas sombras. Espantaba a un niño. Y luego, aparte de eso, En una ocasión, acabamos de construir un baño. Entonces yo tenía un altercio viendo las escaleras. Estaba alterciando una pared. Y yo escuché que se cayó algo. Fue un diciembre porque poníamos... Entonces me paré a ver que

se había caído y no encontré nada. Pero cuando yo volto a las escaleras hacia abajo, como las escaleras daban hacia la puerta de la calle, vi un San Juditas, un cuadro que yo tenía desde hace años, estaba tirado hasta el fondo, bueno, hasta la entrada de la casa. Y no le encuentro yo cómo se cayó, porque yo lo tenía recargado hacia la pared y si se cae, se cae de frente. Enfrente estaban otros santitos, estaba una veladora.

Pues haga de cuenta como si el San Judas hubiera volado hacia las escaleras y cayó hasta el fondo de la zona, a la entrada de la casa. Sí, en esa casa no pasan muchas cosas. Lo que pasa que es aquí por el metro, era por el metro a Catitla, donde yo vivía. Unas lagunas, unas lagunas y este, y era puro baldío. Con el tiempo, haga de cuenta que construyeron una unidad que se

llama Solidaridad. Sí. Y este, y ya después, cuando fue el terremoto del ochenta y cinco, llegaron este, a tiramuches como de ahí de, o sea, de los edificios, ¿saben qué? Del centro. Y ahí rellenaron todo ese tipo de laguna que había. Y yo pienso que es por eso. Incluso nosotros, cuando me fui de mi casa como unos tres meses, una vecina me dijo, oiga, dice, usted viene a su casa o qué o no. La casa la dejé sola, sin

muebles. Dice, lo que pasa es que la noche se oye que cora, se oye que grita, que azotan las puertas, dice. Fíjese que este abajo de abajo de la cama. Una vez mi esposa vio como un perro negro que estaba abajo en la cama echado. Y ese perro en una ocasión le estaba jadeando al oído. Y cuando dice que se despertó fue cuando vio al señor ese que le dio parado así, con los ojos como con lumbre o rojos, tirándole un cofre así

en las manos. Oye, en alguna de estas ocasiones, además de ver al perro, al señor, las diferentes visiones que tuvieron, ¿no percibieron algún olor fetido, un olor nauseabundo, feo? No, no, ¿qué cree que no? Nada más andaba, hágate cuenta, como una sombra, como que pasaba así rápido y se iba para un puerto. Y luego de repente lo veíamos para la sala y así. Incluso en una ocasión estábamos ya durmiendo y ¿qué creen que es eso?

Ya en la sala, en la mesa. Pues teníamos dos habitaciones arriba, abajo de la sala con medio cocina y sabía que estaban como comiendo. Así como que sopeaban en el plato. Y cuando bajamos no había nadie. Sí, muchas cosas que nos pasaron ahí. Un niño también como de unos dos años, ahí se aparecía. Ahora de cuenta que volteaba, uno lo veía. Cuando volteamos a verlo, ya no estaba otra vez. No, pues sí que fueron muchas cosas. No, nada más le pasó a mi mujer, también le pasó

a mi hermana. Oye, Vicente, aquí te voy a interrumpir porque llegó la pausa, pero no te vayas, regresamos contigo. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. frase corta se comparte frase larga se pierde sabiduría en las redes porque no todo tiene explicación lógica la mano peluda continuamos estamos platicando con Vicente él y su familia vivieron en una casa que Sí, señorita, fíjese que mi mamá murió en

el año 2001. Hace 24 años. Entonces mi hermana se quedó sola como de 17 años. Entonces ya no vivía mi papá, no vivía mi mamá. Pues todos vivíamos en nuestras casas. Y la casa de mi mamá, pues es una casa grande de tres niveles. Y yo le dije a mi hermana, vete, vamos a mi casa. Le dije, ¿por qué? Pues te voy a pasar algo aquí y no te van a espantar o algo. Y dice, sí, dice, me

la llevo unos días. Y que creo que cuando me la llevo, dice ella que cuando esté, o sea, como se duerme con la puerta abierta, haga de cuenta que en la escalera había un barandalito para que no se cayeran los niños. Ella estaba viendo ahí a un niño que estaba parado, el niño que le dio que yo veía. En ese tiempo mis hijos estaban como de esa edad más o menos. Y me dijo, oye, ¿por qué tus hijos se paran en la noche o no? Dice, yo un niño de blanco que estaba ahí en

la escalera. Y le digo, ¿a poco? Le digo, sí, ya le platiqué. Yo sé que lo que pasa es que espantan. Le dije, ¿saben cosas? Pues yo nada más lo que me pasó en sí, le dije, fue lo que he visto la sombra, he visto al niño. Y lo del que le digo del cuadro del San Juditas. Pero de ahí en fuera, pues la que más fuerte pasó fue mi mujer. Le dije, le digo, porque ella fue

la que vio al Señor este parado. Vio lobios dos veces, así señor, una vez parado en las escaleras, otra vez que le jadeó en el oído, y cuando él vio, estaba ya a sus pies, cuidándole como un cofre, así brilloso, y sus ojos del señor este, eran así como columbre, era alto de sombra, en la gabardina, bueno, se veía negra. Entonces ya fue la que le tocó lo más fuerte, yo nada más le digo lo del niño, le digo lo del San Judita Sadeo, Y la sombra que andaba para ir para acá

en la casa. Pero sí, cuando le digo, abandonamos la casa nosotros mucho tiempo, como unos tres, cuatro meses. Cuando llegó la mudanza, le digo que yo sentí, cuando yo estaba ya cerrando la casa por último para irnos, yo escuché en mi mente que me dijeron, pero no se van a deshacer tan fácil de mí. Y se me puso la piel chinita que me echó a correr, la verdad, sí me espanté. Y si volvimos a llegar a esa casa, porque era

mía. Y cuando fuimos, nos fuimos a rentar. Y la verdad, yo compré una casa en ese tiempo. Día de cuenta me llevaron 150, yo di 70 mil. Y en un año iba a dar los otros 70, 80 mil. Y empezó a ir mal, mal, mal, hasta que regresé a la casa. Y tuvimos que regresar por necesidades. Y hasta que nos costó un trabajo vender la señorita esa casa, pero un trabajo, años, fácil, fácil, como unos 10 años. Sí, sí, te creo, ese tipo de propiedades. Esa casa la promoví como por

el 2001 y la vendí hasta como por el 2009. Así estaba muy pesado el ambiente ahí. Oye, ¿ya no te enteraste si los nuevos dueños han vivido situaciones de este tipo? Yo creo que ya no volví a ver a los dueños jamás. Jamás los volví a ver. Ya como hicimos el trato y todo, ante el notario, pues ya nos olvidamos de ellos. Pero sí, la casa incluso la hicieron un saumerio, hicieron una

limpia. Incluso para venderla nos dijeron que compramos una pintura especial, una mailla, y no sé qué mejor que le echaron para que se pudiera vender la casa. Sí nos costó mucho trabajo vender esa casa, mucho, mucho. Y sí estaba muy impactante lo que pasaba. Y la verdad, yo hasta la fecha, yo sueño esa casa. Sueño que todavía vivo ahí. Sueño muchas cosas de esa casa. No sé qué sea. Sueño que la tengo en abandono todavía, que es mía, pero que voy de visita. Está todo así, abandonado,

como si hubiera detenido el tiempo. Oye, pero, ¿no la vendiste? Sí, sí la vendí, les digo, pero lo que yo le cuento, que en sueños, yo siento, la vuelvo a soñar que desde nosotros la casa, que cuando voy está como en abandono, como si se hubiera detenido el tiempo, pero sí, la sigo soñando yo esa casa, no sé qué haya pasado, qué dejé ahí o qué pasó, pero sí, y la verdad pues ya no, ni me interesó volver, sí salimos muy

asustados de ahí. Por supuesto, fue algo impactante y que nosotros siempre agradecemos que nos cuenten este tipo de experiencias, porque cuando las familias las viven ni siquiera se imaginan lo que puede estar suscitándose en sus hogares y esa característica que tú dijiste que les costó muchísimo trabajo venderla. Es precisamente por todo lo que ahí se vivía y qué bueno que por

fin pudieron. Suena un poco egoísta, ¿no? Que ustedes se deshicieron y otra familia que usted está viviendo lo mismo, pero al menos ya pudieron ustedes estar en su nuevo hogar ya sin ninguna de estas manifestaciones. Sí, ¿qué crees? Ya donde fuimos a vivir, ahí está Paluca. ¿Qué crees que ya jamás ha pasado así cosas así nada? No sé qué había en esa casa. No sé, les digo, pero desde que nos cambiamos, jamás volvió a pasar así cosas así sobrenaturales o paranormales.

Jamás. Qué bueno. Pero ahí en esa casa sí la vivimos mucho tiempo. Llegamos a vivir ahí en el 97, hasta como por el 2009 que la vendimos. Pero muchas cosas. Vicente. Muchas gracias por venir a la casa. Qué bueno. Te agradecemos muchísimo que te hayas reportado, que nos hayas comentado esto que vivieron y ya sabes que siempre los invitamos a seguir escuchando este tipo de experiencias. Sí, señorita, por otra ocasión les tengo otras historias que me pasó en Acapulco también. Ok,

entonces nos avisas. Así de tiempo, les platico. Nos avisas cuando te podemos marcar y con todo gusto. Cuando a usted le guste, señorita. Ah, bueno, ok, aquí le voy a poner a tu tarjeta. Que tengas excelente noche. Sí, sí, hasta gracias. Buenas noches. Buenas noches. Hasta luego, mi querido amigo. Mira, ya para tomar la determinación de dejar una casa en abandono, es porque algo serio está sucediendo ahí. Ahora que hay más carencia que nunca de un lugar donde vivir, dejar

una casa así. Solamente una fuerte razón es la que nos obligaría a hacer esto. Yo pienso, no sé qué opinan ustedes, nos encantaría saber tu punto de vista, escucharte y tener toda tu percepción y todas tus frases, tus anécdotas que nos quieras compartir. Hola, buena noche. Yo quiero participar con dos hechos que pasaron en mi familia. Resulta que tengo un hermano que ya es un adulto acercándose a los 70 años. En ese tiempo tendría unos 60

y tanto, 63 por ahí. Pero ese hermano no está enfermo, tiene diabetes y por las complicaciones que vienen con la enfermedad. Resulta que en una ocasión se empezó a quemar un cuarto de su casa, pues porque mi cuñada estaba preparando un pozole y pues no sabemos cómo se zafó la manguera que conectaba con el gas y se empezó a prender y ahí empezó la tragedia. Lo que pudo haber sido una tragedia mayor. Se empezó a quemar un cuarto y en ese cuarto estaba dormido un sobrino. Estaba

ahí adentro, en el cuarto, descansando. Mi sobrino es una persona alto, robusto, de unos 24 años a lo mejor en ese tiempo. Pues ahí estaba. Cuando de repente se empezó a quemar ese cuarto, mi hermano y la familia, el resto de la familia se dio cuenta porque empezaron a escuchar los gritos de mi sobrino. Y ya se dirigieron al cuarto y se dieron cuenta que no se podía abrir, pero se veían, pues estaban las llamas y no se podía abrir la puerta. Estaba una ventana chiquita

y pues... La ventana también cerrada y mi sobrino no podía salir por ahí porque pues mi sobrino es muy grande pues. A las dimensiones de la ventana pues no podía salir. Total. Mi hermano pues enfermo. La gente se lo llevó hacia la otra parte de la casa porque mi hermano estaba pues fuera de sí. Y empezó la gente, los vecinos a darse cuenta y empezaron a llevar agua con sus cubetitas hasta que llamaron a los bomberos también, pero ellos no llegaron. Hasta cuando la gente apoyando con

sus cubetas lograron apagar el fuego. En eso pues sale mi sobrino por la ventana, no nos explicamos cómo ni nada, pero salió. Mi sobrino para eso sale sin ningún rastro de nada más que unas quemaditas pequeñitas así en la espalda, atrás de la espalda. Fueron las únicas quemadas que tuvo. Ok, vamos a la pausa y regresamos para escuchar el final de esta historia. El miedo fue un 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La

mano peluda. Tenemos tu atención. Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúncete con nosotros, somos rss .com y tenemos un paquete justo para ti Escribe un correo a ventas arroba rss .com Ventas arroba rss .com Y sabrás que se siente estar en boca de todos Después de tantas

noches juntos, ¿qué somos? Veladores compañero, sabiduría en las redes Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos, estamos escuchando relatos y vivencias que no tienen explicación lógica. Y no nos explicamos cómo, porque se quemó el piso, se levantaron los azulejos. Y el techo, el ventilador de techo que estaba ahí también se quemó. O sea, se quemó la casa, el clóset, todo quemado, oscuro, así. No nos explicamos cómo pasó que mi sobrino no

se quemó. Pero para eso aquí viene una situación bien importante. Pues mi hermano, lo único que

optó fue que se hincó. ante una imagen de una virgen que se venera en ese lugar donde ellos viven la virgen de la candelaria ahí cinco mi hermano y a un lado de la virgen de la candelaria este estaba también la imagen de una fotografía de mi mamá mi mamá ya fallecida pues para eso este pues ya pasa la situación mi sobrino sale bien así queda y total ahí terminó todo la tragedia pero al día siguiente mi hermano y mi cuñada van a agradecer casa por casa a las personas

que ayudaron a apagar el incendio Y cuando llegan a una casa de uno de sus vecinos, le dice mi cuñada, a la señora que vivía ahí, le dice, dígame, ¿dónde vive la señora que llegó con usted? Llegaron juntas, nada más esa señora no se metió, hasta ella se quedó ahí, en la sala donde estaba mi marido, ahí hincado, ella se quedó a un ladito ahí. Pero no entró. Yo no la conozco. Y llegó con usted. Pues la sorpresa porque se la asignó. No, pues yo no llevé a nadie. Yo sola. No estaba

nadie aquí en la casa. Yo sola y no conozco a la persona que usted me está diciendo. Total. Pues cuando ya regresaron a la casa, voltean y ven la imagen y dice mi hermano, mi cuñada, así de esa forma, en la misma cara de la Virgen de la Candelaria, la que estaba ahí en la imagen. Dice mi cuñada que era ella. Wow, nada más que impresionante. No daban otra explicación, no hay forma, dice, no hay forma, solamente... Algo que está, pues, sobre lo natural, algo que realmente,

pues, se va muy, muy arriba, ¿no? Es decir, no hay una explicación lógica. Solamente esto que escuchamos. ¿Podrá haber sido la candelaria? Tal vez. En las vastas y silenciosas extensiones del desierto mexicano, especialmente en las zonas desérticas de San Luis Potosí, de Zacatecas,

hay un fenómeno misterioso. que ha desconcertado sobre todo a los viajeros las luces errantes conocidas como luces de la carretera o luces del desierto que han sido innumerables relatos leyendas que tienen que ver con ellas y pues estos destellos luminosos que aparecen inesperadamente en medio de la oscuridad del desierto a menudo flotando sobre el suelo o moviéndose a gran velocidad Hay testigos que han dicho que estas luces tienen un comportamiento extraño, que cambian de tamaño,

de color, de dirección y a veces parecen acercarse al viajero solo para desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. ¿Habías escuchado hablar de estas luces errantes o también llamadas luces del desierto? Muy buenas noches a todos. Saludos Gina y Nacho. Pues nada más quiero platicarles algo breve que me comentó ahora en vacaciones mi sobrina. Y es que dice que estaba pues lavando

la loza y pues no había nadie en la casa. Mi sobrino andaba prácticamente afuera y dice que le tocaron la puerta del cuarto de sus papás. Lógicamente pues no había nadie. Ella se asustó y dice que volteó a ver la puerta y resulta que en ese momento se la vuelven a tocar y ella brincó del susto y pues en ese momento como que no halló

qué hacer. Finalmente pensó que era mi sobrino el que la estaba queriendo asustar y cuando cerró la llave del trastero dio dos pasos, entonces... dice que se escuchó que la voz de un hombre dijo, ¿Quién es? Pues obviamente echó a correr y pues esperó allá fuera un buen rato hasta que ya regresó mi sobrino, le platicó y revisaron y lógicamente no había nada. Entonces, pues fue una anécdota que le pasó hace poquito, la quería compartir

con ustedes. Gracias, amiga. Y pues nada, mi hermano normalmente hace oración, prende algunas velas, etc. Y pues ya mi sobrina quedó tranquila. Saludos a todos, soy Profe. Muy buenas noches. Muchísimas gracias por hacerte presente. Y pues sí, regularmente hay entidades que se manifiestan. Un segundo, tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Con Uriel Hernández. Uriel, bienvenido amigo, ¿desde

dónde nos escuchas? Estamos aquí en la colonia Moctezuma, a un costado del aeropuerto internacional. Perfecto, me parece perfecto amigo, ¿y nos quieres compartir alguna historia? Pues tengo muchas, tengo muchas que compartir, porque yo soy, tengo 17 años de profesión como... Como sanador y hemos visto muchas cosas, hemos canalizado muchas cosas, pero sobre todo cosas que se nos han hecho presentes y ahorita estamos en esa batalla de implantar con amor todo el amor, toda la luz y luchar contra

todo lo negativo, ¿no? Ok. Es decir, tu actividad principal es ayudar a las personas. Puede ser un... vehículo, porque realmente quien ayuda es Dios. El trabajo depende de cada uno. Desgraciadamente los que nos dedicamos a esto estamos bajo el estereotipo del milagro o de sanar, pero realmente todos somos un equipo. Yo considero que todos somos un equipo y tanto el que tiene los dones como el que los canaliza, como el que los recibe, y al final del día dirían por ahí la magia y

el milagro se hace. Siempre y cuando uno lo quiera, uno lo acepte, uno lo trabaje. Ok, muy bien. Y bueno, aprovechando que estás en la línea, me gustaría que nos platicaras uno de los casos más tremendos que te hayan llegado. Es decir, que desde que llegaron a ti, te diste cuenta que eso iba a estar complicado. Pues mira, realmente...

Yo soy de las personas, quiero acotarte antes de todo, que a pesar de que me dedico a esta cuestión energética, yo agoto todas las posibilidades médicas, agoto todas las posibilidades científicas, todo lo que tenga que ver con algún tratamiento alópata. Ya viendo todas esas posibilidades, trabajamos esto. ¿Por qué te lo comento? Porque muchas de las enfermedades o las supuestas enfermedades son consecuencia de un daño, de lo que llamamos vulgarmente brujería, de algún hechizo. Pero

más que nada lo que hacemos es... Si me permites así acotarlo, lo que hacemos es armonizar, no solo limpiar, no solo desalojar, despojar, sino armonizar. Recuerda que el cuerpo está en varias dimensiones y si el cuerpo espiritual está desequilibrado, el cuerpo emocional, psicológico, mental, por ende el cuerpo físico es el que resiente todo y ahí es donde entra el poder. Del sanado, no del sanador, porque al decir yo acepto la sanación, al decir yo quiero establecer un puente entre

la sanación y yo, es donde llega. El caso, o de los casos más difíciles que nos han llegado, precisamente, y te voy a comentar, hablando ya, contando en esta parte de la brujería, mira, desgraciadamente hay muchas... Híjole, dentro de la mente humana hay muchos recovecos muy oscuros y te comparto que de los casos más difíciles que he tenido, obviamente por integridad y por ética mía no diré los nombres reales. Perfecto. Pero aquí hay una señora que le vamos a llamar

Juanita, que tenía constantes enfermedades. Y todas eran atendidas a tiempo, o sea que, digo, aparte de sus achaques de la edad, la diabetes, todo esto. Y aquí lo peor de todo es que quien le estaba haciendo el daño, quien le estaba haciendo la brujería, por decirlo así, era su propia hija. Entonces, aquí es donde los nexos y los lazos afectivos, híjole, pueden ser... muy, muy, muy peligrosos porque aquí tenía tres tipos de cosas. Existen trabajos de brujería que se llaman encriptados.

¿Qué quiere decir esto? Que los hacen de tal manera que uno como sanador o inclusive un sacerdote o cualquier persona que tenga alguna facultad de despojar o de armonizar, no los detecte, no los detecte. Hasta que este tipo de trabajos ya lleven aproximadamente seis meses, un año. Y ya no tanto que sea irreversible. Así es, que ya vaya muy avanzado. Entonces Susana le estaba trabajando de una manera negativa a Juanita.

Y sucedió que hay veces que se hace... que esta es la segunda parte del trabajo, lo primero fue encriptado, lo segundo fue un pacto, que de alguna manera ella, Susana, para obtener algo, pues ofrendó a Juanita, su propia madre. Ojo, no todos los pactos son de muerte. Hay seres de bajo astral que son de alguna manera vampiros energéticos, vamos a decirlo así, que a ellos no les interesa

que la persona se muera. Sino que la persona se mantenga, pero se mantenga mal y de esa energía que se está desgastando poco a poco, pues se vaya alimentando. Entonces pues esta señora desgraciadamente pues comía todo lo que su hija le daba, pues obviamente su hija. ¿Cómo iba a desconfiar? Claro. Entonces pasó el tiempo, la señora... Mejoró, vino acá, le hicimos oración. Debo comentarte

que yo trabajo con las llamas arcangélicas. Nosotros nos trabajamos, yo y el grupo de personas que me apoya, hacemos sanación con los ángeles, con los arcángeles. Hicimos una ruptura, pusimos un vallado espiritual, todo lo que se necesita hacer. La señora mejoró. donde vino el tercer punto o la tercera fase del daño, donde ella ya hizo lo que se le llama vulgarmente como velación.

Pero aquí la cuestión es que ella la acompañaba a sus sanaciones y casualmente, cuando ella salía de su sesión, la hija siempre decía que le dolía la cabeza, que se sentía muy mal, o sea... Como de alguna manera lo que a la señora le quitábamos, ella lo manifestaba. Y pues mira, una persona seria, un sanador serio, un adivino serio, como se les quiera llamar, yo te lo voy a decir. El más bueno obviamente te va a decir el futuro,

pero el más ético va a ver cosas. que se va a tener que reservar para evitar problemas y para evitarse problemas. Lo que la gente no entiende es que a veces nosotros contraemos los problemas, no de la energía, no de la gente, sino que nosotros sin quererlo o queriéndolo, alborotamos el avispero y a lo mejor lo que era para el enfermo recae en nosotros. Entonces, por prudencia yo no quise decir, y aparte porque no me iban a creer, que

era la propia hija la que estaba haciendo. Pero Cecilia, una de las hermanas de Susana, me dice, ¿verdad que es mi hermana? Y volteé a verla y le digo, ¿y cómo sabes? Porque yo la he visto echándole cosas y ella no se daba cuenta. Por eso la traje contigo, porque yo sé que tú me vas a decir la verdad. Ajá. Diría por ahí el... El ya fallecido Juan Gabriel, ¿no? Lo que se ve no se juzga. Entonces, pues, a mí no me quedó

más que romper todo eso. Y yo sí le dije, Cecilia, dirían por ahí, si portándonos bien de repente nos va de la fregada, imagínate haciendo las cosas mal. No le dije al fondo, al detalle, pero va a venir un karma. Y yo no se lo deseo, yo no se lo pido, yo lo visualizo. Y no porque yo lo vea, no porque sea el mejor, sino porque esta es una ley de atracción. Como es allá es acá, como es arriba es abajo. Y tarde o temprano, si tú gastas de más en tu tarjeta, pues los intereses

te van a comer, ¿no? Así es. Te estoy hablando del año 2010. Perdí contacto con esa familia. Y no te mentiría si te dijera tres, cuatro años después, me enteré que Susana, en una aparente cirugía, pues con sus riesgos como todo, pero vamos, no era una cirugía mortal como tal, era una cuestión de vesícula, vesícula bien cuidada, o sea, para no hacerte el cuento largo, se quedó en la cirugía. Uy. Falleció. La señora al parecer falleció ahorita en la pandemia, por lo que supe.

Sí. O sea, todavía vivió más tiempo, pero la hija definitivamente se fue. Y al irse, pues se encontraron, se abrió la caja de Pandora y encontraron frascos, cosas, o sea, todo lo que le había hecho a su mamá. Vamos, hasta le pagó a la señora que le cortaba el cabello para recolectar el cabello de su mamá. Mira nada más. Lección de oro, por más que quieras hacer algo por ambición, en esta vida solo vamos de paso y no nos llevamos

nada. Claro, si la maldad es muy muy grande y se mete literalmente como la humedad, a veces no te das ni cuenta y hay algo ahí o alguien en este caso que por ambición, por el deseo de tener cosas y asegurar para sí. pues comienzan a obrar de una forma muy, muy lamentable. Y muy triste porque, bueno, yo considero que padres, hijos o entre hermanos debíamos de, no por obligación, sino por convicción y por conciencia, pues estrechar

esos lazos. Me decía una terapeuta amiga mía, Si me permites compartirte esta frase que dice, hoy en día desgraciadamente ya no existe la familia de sangre, hoy en día existe la familia de luz y esa es la que tú eliges. Yo no estoy tan de acuerdo, es una frase muy bonita, pero si supiéramos, bueno no estoy de acuerdo o no quisiera estar de acuerdo porque creo yo que si reforzáramos muchas cosas la familia de sangre siempre existiría,

pero bueno. vamos a reforzar esa familia de sangre con mucha luz ok amigo pues muy bien con eso nos quedamos mi estimado Uriel te agradezco mucho que nos hayas compartido esta experiencia y espero que no sea la última vez que charlamos no muchas gracias yo soy seguidor ahorita acabo de cumplir mis 35 años déjame comentarte que yo empecé como sanador a los 17 soy llamado y Y aquí estoy. Y yo era fan de este programa desde sus primeras etapas. Entonces, para mí es un sueño hecho realidad.

Te agradezco mucho que me hayas contactado, que me hayan contactado. Decreto y deseo infinitas bendiciones para todo tu equipo, para ustedes. Los ángeles de Dios abran sus caminos y fluya y este programa siga mucho, mucho tiempo más. Porque no solamente es la curiosidad, el amor o el compartir, sino el aprender. Y en eso, en esta vida, nunca nos cansaremos de aprender. Perfecto, sí, mi querido amigo. Pues muchísimas

gracias, Uriel. Reitero, espero que no sea la última vez que charlamos y pronto nos volvamos a comunicar, ¿no? Así es, algún día te contaré historias de exorcismos, porque son muy... Buenas. Ok, pues estaremos a la espera, mi amigo. Que tengas bonita noche. Igualmente, muchas gracias. Bendiciones. Hasta luego. Es que aquí podemos hablar de mitos y leyendas y hay algunas terroríficas. Y hablando de maldiciones, Gina, hay una que es aterradora. Y me refiero a la maldición de

la miringua. Un cuento de pescadores, la leyenda de la miringua. que te va a causar algo. Es una película basada en algo que sí da miedo, una leyenda mexicana del lago de Pátzcuaro, donde el miedo se hace presente a través de una mujer que sale del agua para castigar a los pecadores del pueblo. En esa película, cuatro historias se cruzan cuando el espíritu del lago aparece. Para ajustar cuentas. Así que ya lo saben. Pórtense bien para que no se los vaya a llevar la miringua.

Un cuento de pescadores. La leyenda de la miringua. Este 30 de abril se estrena exclusivamente en todos los cines de la república. No te la pierdas. Vamos a una pausa. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La

Mano Peluda. Hola, soy Maxine Woodside y te invito a escuchar lo mejor de La Farándula donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Si vas a ser guapa e inteligente, prepárate para ser odiada. Susana A. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda.

Continuamos. Saludos a la familia. Cervantes Pérez dice Gabriela Cervantes Pérez, Ryan Pérez, Gabriela Pérez que están en San Bernabé Capula Tlaxcala de parte del Chapulín que están escuchando en este momento la mano peluda así es que saluditos

a Gaby, Gabriel y Ryan. orale claro que si un fuerte abrazo y bueno aprovechando que ya estas en los saludos Jorge Martínez bienvenido hermano muchas gracias desde Seattle Washington saludos bro Vicky Terán también buenas noches ella nos escucha en Houston bueno esto es la mano peluda internacional wow que bien Letty Davis me dio las saludos dice hola Jenny Nacho me gustaría saber el día que día de la semana pasada estuvo el relato del dentista que tenía dos gemelos

y le tocaba la cabeza y lo curó de la rodilla claro me parece mi querida amiga que fue el jueves me parece que fue el jueves lo voy a checar pero si tengo entendido que fue el jueves y estuvo bastante interesante ese relato así que no te lo puedes perder si vale la pena escucharlo las veces que sea necesario verdad y por supuesto Aquí cada noche nos llegan relatos impresionantes. Vamos a seguir escuchando porque a eso venimos, ¿verdad? A eso venimos. Saludos, Gina y Nacho.

Nada más les voy a contar dos anécdotas. No mías. Una es de mi abuelita y otra es de una amiga mía. Referente a los animales. Una fue que mi abuelita, el día que falleció su hermano, ella obviamente no sabía. Ese día tenía, mi abuelita tenía perritos. Entonces tenía un perro. ya más o menos adulto, y dice que ese día el perrillo empezó a aullar muy, muy bien, que hubo un lamento muy, muy fuerte, muy triste del perro, que empezó a aullar, y a aullar, y a aullar, y que mi abuelita,

pues, se quedó pensando, ¿no? Ella no, ella casi no creía en esto, a pesar de que tuvo experiencias y cosas paranormales, pero no creía en nada de eso, no se sugestionaba, pues. Entonces dice mi abuelita que ese día sintió hasta tristeza de oír al perro como aullaba. Y al poco ratito le marcaron para avisarle que su hermano había fallecido. Mi tío murió de una manera extraña. Bueno, ya después se dijo que a lo mejor lo habían matado. Y después la versión que dieron los doctores,

se ahogó y por eso murió, ¿no? Esa fue una. Y la otra, un amiguito una vez me platicó que ese día tuvieron un pleito muy fuerte en su casa igual. fuertísimo y dicen que cuando voltearon que las cosas estaban tan tan terribles ese día en la casa en su casa de ella que vieron como una serpiente iba saliendo de su casa. O sea, algo súper extraño, ¿no? Porque regularmente no ves serpientes, pues en una ciudad ya tan poblada y así, pues no se ven mucho las serpientes,

yo creo, ¿no? Pero dicen que iba saliendo una serpiente. Entonces yo siempre he sabido que cuando hay ese tipo de energías, pues lógicamente que el inicuo siempre está presente, ¿no? Y por eso es que se presentan este tipo de animales, ¿no? Por decirlo, les platicé una vez, caso de mi tía que cuando falleció su niño O cuando iba a fallecer su niño, ella se llenó de chinches terriblemente que decía a mi tía que pasabas la mano, o sea, por los cuadros y que eran cientos

de animales esas. O sea, son de los animales más asquerosos. Bueno, todos los animales son asquerosos, incluyendo las cucarachas. Yo creo que es más cuando hay alguna energía baja, ¿no? Yo creo que es eso. Que sí pasan esas cosas, pero no tienen, la verdad, una explicación. Saludos

a todos. hasta luego amiga muchísimas gracias si es terrible tener plagas en casa imagínate y peor aún cuando esas plagas son propiciadas por energías del bajo astral que los atraen como como dicen como abeja alpanal verdad así justo en ese sentido y uno se puede preguntar ¿por qué razón? ¿cuál es la relación entre las plagas y las energías del bajo astral? pues la única relación es que vibran bajo eso es Hemos escuchado acerca del tema de hoy, historias sobre encuentros

cercanos con estas luces del desierto. En uno de los testimonios, un grupo de viajeros reportó haber visto una luz flotando en la carretera desértica a altas horas de la noche. Al acercarse, la luz desapareció repentinamente y nunca fue encontrada. En otras ocasiones aseguran que estas luces se acercan de manera amenazante, solo para alejarse en el último momento, dejando atrás

como una sensación de inquietud, de miedo. En algunas culturas del norte de aquí de nuestro país, se cree que las luces son las manifestaciones de los espíritus de aquellos que han perdido la vida en accidentes. Precisamente ahí, en el desierto, estas almas perdidas no pueden descansar y vagan por el desierto emitiendo luces que sirven como una especie de faro para advertir a los viajeros de los peligros que acechan en el camino.

Y en este sentido, pues las luces son interpretadas como una advertencia del peligro inminente o un recordatorio de que el desierto es un lugar peligroso que reclama vidas si no se respeta. ¿Cuántos misterios hay ahí? ¿Cuántos misterios en el desierto? ¿Será semejante lo que ocurre en la mar? ¿O semejante a lo que ocurre en el interior de la tierra? Está súper interesante. Vamos a seguir hablando de ello. Vámonos con más relatos y experiencias. Buenas noches, ¿cómo

te llamas? Gerardo González. Gerardo, ¿desde dónde nos escuchas? Aquí de Puebla. ¿Cuál es tu relato? Este, bueno... Esto me pasó hace como unas tres horas el día de hoy. Ah, reciente. Este, a la hora de que... Lo que pasa es que yo me dedico a guardia de seguridad. ¿Y qué ocurrió? Entonces, a la hora de que estoy pidiendo novedades en el control de mando, estaba yo con un compañero que vino a ver cómo estaba. Trabajo yo acá en una comunidad habitacional grande. Entonces,

empiezan a reportarse. Y se escucha una sincofonía, así de repente, como lamento de la llorona. Y de repente mi compañero se me queda así como semáforo, ¿no? Como frío. Yo también me impacté, ¿no? Se escuchó la sincofonía clarísima del lamento de la llorona. Y yo le dije, ¿qué te pasa, compañero? ¿Estás bien? Y me dice, sí, escuchaste lo mismo que yo escuché. Así, tranquilo, no pasa nada. Ha de haber sido el viento, no sé qué. Pero sí, yo también escuché parecido el lamento de la

llorona. Mi pregunta es esa, ¿no? O sea, yo no creo en eso, pero sí escuchamos clarito su lamento y se metió a la hora de que estaba pidiendo novedades, se mete la psicofonía en el radio. Y pues sí, como que de repente cambió el clima un poco. Se puso frío, frío aquí en el cuarto. Oye, pero a pesar de que tú la escuchaste, esta voz, este lamento y que refieres que es la llorona, ¿a

pesar de eso dices yo no creo que exista? Digamos que la mitad sí y la mitad no, porque anteriormente ahí en su humilde casa ya me había pasado con mi mamá. Igual la escuchamos, pero su lamento era muy lejano y el que escuchamos ahorita fue muy cercano. Trato de no sugestionarme con eso porque si no, no me deja trabajar. No sé, algo pasó. Se ha dicho que es como una alerta cuando va a suceder una desgracia y entonces se escucha.

Puede ser este lamento de la llorona. Es cierto que cuando se escucha a Gerardo, se eriza la piel. ¿A ustedes no les pasó esto? Sí, les repito, mi compañero se quedó como por segundos como impactado. No podía como respirar. Ok. Y es que además tienen un trabajo en el que son constantes el tipo de experiencias de este tipo. Así es. Pero, como le repito, yo traté de como que saber qué hacía en el momento, ¿no? Porque como se me puso así como pálido, así. Digo, no se me

vaya a poner mal. Claro. Digo, no, tranquilo, compañero, no pasa nada. Pero sí, como que en el transcurso de esas tres horas en la noche, hace rato, me dice mi compañero, cada rato, pero sí escuchaste lo que yo escuché. Y yo, no sé, sí, yo también lo escuché, pero no fue así nada, tranquilo. Ella, como que se fue a su casa como temeroso, como vive acá en el mismo funcionamiento, quería que yo la acompañara a su casa. Se acompañó a la lucha porque no pudo moverme de mi caseta.

Tengo aquí la entrada de la gente. Ya no pasa nada, comiéndote a Dios y pues no pasa nada. Sí, se espantó muchísimo. Y es que todos los amigos que, por cierto, les mandamos un saludo a veladores, guardias de seguridad, toda esta área que trabajan, sobre todo en madrugada, que son muy valientes en su trabajo, pero que también se tienen que enfrentar no solo a lo físico, sino también a lo sobrenatural. Exactamente.

Pues me dio mucho gusto entrar a mi llamada o que me la tomaran y todas las noches las escucho. Hay veces que no puedo. Por supuesto que te vamos a estar esperando, Gerardo. Saludos. Hasta luego, amigo. Experiencias de personas que se dedican a la vigilancia. Es su obligación dar la cara, ¿verdad? Y no solamente estar con lo físico, Nacho, sino también a lo que se enfrentan, que no tiene explicación. Sí, sí. A ver, ¿cómo le dices? No, es que pasó la llorona. ¿Cómo le dices

a tu supervisor? Señor, ¿estaba usted tomado? ¿Estaba usted borracho? Venía en estado inconveniente. ¿Por qué me dice eso? ¿Cómo le voy a creer? Pues no es cuestión de que me crea, es cuestión de que aquí suceden cosas. Algo rarísimo. Vamos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Hacer podcast de manera fácil. Corrige al sabio y lo harás más sabio. Corrige al necio y lo harás tu enemigo. Proverbio

chino. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Las luces errantes tienen un paralelo en muchos otros fenómenos paranormales que se han reportado en diversas partes del mundo, no solo aquí en México, lo que sugiere un fenómeno universal. En Texas, por ejemplo, donde tenemos muchísimos amigos, las famosas luces de Marfa. tienen características muy, muy similares a estas

luces cerrantes del desierto mexicano. Del mismo modo, las luces misteriosas también han sido reportadas en otros desiertos, como los de Egipto, como los de Australia. En algunos casos, los testimonios. han asociado las luces errantes con otros fenómenos en la misma región, como pueden ser aparición de figuras humanas o ruidos inexplicables en medio de la noche. Esto, por supuesto, que aumenta el aura de misterio que

rodea este fenómeno. Sí, claro, un misterio inexplicable que a la fecha todavía no se sabe qué lo ocasiona. Lo que sí es que hay testimonios que dicen yo no estoy soñando. Eso fue lo que vi, eso fue lo que sentí, fue lo que me ocurrió. Vámonos con más relatos y experiencias. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches. Buenas noches. Me llamo Esteban. Régulo, ¿desde dónde nos escuchas? De Pueblo Viejo, Veracruz. Perfecto, saludos a todos los peludomaniacos de Veracruz. Régulo,

¿qué nos quieres platicar? Ah, bueno, mire, es que me han sucedido algunas cosas extrañas. Bueno, no extrañas, sino que como que no son normales. ¿Qué ocurre? Es que yo estoy en un lugar y me han visto en otro lugar. mismo tiempo. Ok, esto es una bilocación. Estás en un sitio y hay personas que refieren que te vieron en ese mismo tiempo, pero en otro lugar, y entonces es difícil de

entenderlo, ¿verdad? Sí, pues sí, porque pues me aseguran que me han visto en otro lugar, pues con la misma ropa, con el mismo calzado y todo, pero pues en otro lugar. y yo les aseguro que no he estado yo ahí. Pero a ver, amigo, platícanos cómo está la cosa. O sea, tú vas caminando por la calle, saludas a alguien y te dice, oye, yo te vi el otro día. ¿Cómo te enteraste, pues? Ah, no, mire, es que me pasó así. Yo estaba en

mi trabajo. Mi trabajo consistía en estar en una oficina en el día, pero a veces me tocaba

estar de noche. y había otro compañero entonces pues yo salí como a las 6 de la tarde y ya me fui para mi casa entonces al otro día que llegué yo a las 6 de la mañana me dijo mi otro compañero oye aquí a usted fuiste a las 6 le digo anoche viniste no le digo yo ya no vine yo cuando me fui a las 6 para la casa ya no regresé y él me dijo si viniste como a las 12 llegaste entras que a la oficina te metiste, pero yo ya no me di cuenta a qué horas te fuiste. Y me dijo, ¿y

esa misma ropa que traes ahorita? Y eso traía. ¿Qué hará ahí? Y pues no, pues yo cuando llegué a la casa, pues yo ya no salía hasta el otro día. Pues sí, este regulo es una... Un fenómeno que se llama bilocación, que es la presencia simultánea de una persona en dos lugares. Así es. Y entonces ahí es cuando dices no, pues no puede ser posible. Sin embargo, hay algunas cuestiones que se dicen que puede suceder a causa de una

energía. Es como si fuera un desdoblamiento y en el que tú sí físicamente estás en otro sitio, pero simplemente es energético. Nada más energético. Exacto, porque tú te encuentras en, por ejemplo, lo que nos estás comentando, en tu casa, pero tu compañero dice, es que veniste aquí al trabajo y te vi, entraste a la oficina y entonces es,

en otros casos lo hemos comentado. Y hemos dicho el nombre de psicohuella cuando es en el caso de personas que fallecen y siguen haciendo su mismo trayecto, pero en este caso también en bilocación es como si fuera una huella, pero energética, que ahí se queda haciendo como lo mismo que tú haces, sin embargo, físicamente

tú estás en otro sitio. Bueno, también es que hay algo extraño, es que una vez también me pasó, yo no podía salir entonces pues yo ahí me quedé estaba yo de servicio haciendo mi servicio entonces al otro día pasó algo extraño porque yo estaba de servicio en mi trabajo yo no salí para nada por desgracia hubo una persona que resultó este resultó mal o sea en otro lugar este esa persona falleció entonces pues yo este Pues yo no sabía

nada. Después me dijeron que esa persona había fallecido y que según a mí me habían visto por ese lugar, pero yo no había salido. Entonces, al analizar el cuerpo, vieron que le faltaba un diente, que lo habían golpeado. Entonces me dicen a mí, a ver tu mano, y en mi mano derecha, en el dedo medio. ¿Por qué no entendiste qué había ocurrido? Bastante extraño. ¿Sólo te ocurrió una vez o fueron varias? Eso me ocurrió una vez.

Lo demás me ha ocurrido varias veces, que me han visto en otros lugares, pero nada más me han visto sin que haga nada. Pero esa vez sí fue muy extraño porque en mi mano sí tenía la herida y la persona que ya se había ido, pues sí, la habían golpeado. Fíjate. Oye, Regulo, esto es bastante extraño. ¿Te ha ocurrido durante toda tu vida o identificas en una etapa en la que inició este tipo de acontecimientos? Bueno, eso inició a partir de los veintitantos años.

¿Recuerdas algo en particular? A lo mejor algún fallecimiento, alguna práctica que tú hiciste, algo que lo puedas ligar. No, yo no he hecho ninguna práctica, nada. Vaya, pues una situación, Nacho, bastante extraña. Y hay personas que tienen esta capacidad para tener, y no porque lo decidan, porque así sucede. de tener este tipo de experiencias, eres más perceptivo que otras personas y además vives acontecimientos que son fenómenos extraños y que definitivamente aquí es donde tienen que

ser contados. Bueno, pues es que también me sucedió, mire, una vez estaba, yo llegué del trabajo, venía cansado y yo llegué y me recosté y pues estaba descansando, dormitando, dormido, como quien dice. Entonces entró una llamada donde le estaban avisando a mi familia que yo estaba en otro lugar con otra persona. Y pues eso no podía ser porque yo estaba ahí, yo estaba ahí dormido. Sí, es lo mismo que nos estás comentando de las dislocaciones que has vivido a lo largo

de tu vida. Y cuando nos han platicado relatos de este tipo nos dicen, me ha ocurrido una. Dos veces, sin embargo, a ti, Régulo, te han ocurrido muchas ocasiones. Pues sí, varias ocasiones. Precisamente ayer, ayer yo no salí a trabajar, entonces hoy sí fui. Entonces me dijeron ahí en el trabajo, oye, tú viniste ayer, ¿no? Yo no vine. Como no, aquí andaba, o sea, que me dieron que andaba ahí y pues yo no fui. Vaya. Qué extraño, ¿sí? Oye, Régulo, nos gustó mucho.

Fíjate que nos habías platicado esto. Es más, el maestro Erick Sohamnen. Y le vamos a preguntar esto de por qué una persona puede tener varios eventos que ocurren como lo que nos estás contando. De bilocación. Sí, muchas gracias. Bonita noche. Ahí está nuestro amigo. Un hecho rarísimo. Él asegura, yo no salí. Pero en su mano tenía una escoriación, una pequeña lesión que podría ser el indicio de que él fue el que golpeó a la persona

esa que perdió el diente. Y esa marca, esa lesión, pues pudo haber sido provocada al momento de dar el impacto. Pero dice, es que yo no salí, yo jamás me moví de aquí, ¿cómo creen? Y pues... ¿Cómo le explicamos? Oye, también saludos para Denver, Colorado, a Aliso, Viejo California, Japón. Dice, acá estamos escuchando a la mano peluda desde Okinawa, Japón. Muchísimas gracias, Iván Leiva, que está presente, y Emilio Valera

desde Denver, Colorado. Sí, Gina, es que inclusive en Radio Fórmula no nos creen que la mano peluda ya es internacional. Ya llevamos rato siendo la mano peluda también internacional. Así que la proyección que se da es muy buena. Gracias a todos los testimonios que ustedes nos comparten, las experiencias que nos regalan, todas aquellas noches de terror que nos han dejado así como impactados. Y eso, ¿cómo te lo explicas? Pues eso ha generado, Gina, que este programa sea

cada vez más internacional. Vámonos a la pausa, pero el miedofón está... Aquí listo, sigue trabajando. 55 -2193 -59 -26 Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. De lo que se trata no es de cambiar de pastor, sino de dejar de ser ovejas. Stanislav Zuleta. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo mensajes, saludos, comentarios y relatos. Claro, muchos relatos. Venga, a eso

venimos a escuchar historias. Buenas noches, saludos desde Villahermosa, Tabasco. ¿Qué tal? ¿Cómo están? Bien, amigo. Saludos al programa, la Ciudad de México. Mi nombre es Fernando Lugo Izquierdo. Les contaré otras historias o anécdotas de cuando yo era niño. De niño viví y vi muchas historias, muchas cosas misteriosas. Ojalá al final del comentario ustedes me puedan orientar para ver qué cosa sería lo que les voy a contar.

Yo recuerdo que el señor José Ramón Sanz, al final que las personas hablaban, él les decía, mire, posiblemente fue esto, esto y esto y esto. Ojalá ustedes igual... Incorporen ese módulo. Para que orienten. O traten de descifrar. Lo que las personas. Los radioescuchas. Les contamos. Ojalá. Me daría mucho gusto. Pues. Vámonos. A la vivencia. El tiempo en la radio. Es muy corto. La otra vez. Les conté. Que. Vivíamos en un terreno, una casa muy grande, bueno, un terreno muy grande.

Un terreno medía 100 metros de largo por 30 de ancho, bardeado. Y en esos años pues no había mucha gente en la calle, en todo. Eran las décadas de los ochentas. No había mucha gente, la gente se acostaba temprano, al menos acá sí, así se manejaba. Ocho de la noche la gente ya estaban roncando. Recuerdo que mi mamá, bueno, ya que en esos años no había teléfono celular, no había redes sociales, no existía nada de eso, pues

la gente se acosaba temprano. Recuerdo que mi mamá tenía tres perros, dos perros machos y una perrita. La perrita se llamaba Pitufina, en honor a la caligatura de los pitufos. Y los otros perros, uno se llamaba Lobo, un perro muy fuerte, color negro. Y el otro, un perrito criollito, se llamaba Chipilín. Pues estos perros se encargaban de cuidar lo que era el terreno en la noche. Porque sí, en la noche estaba muy, muy, muy oscuro.

Nosotros estábamos casi, casi a la orilla del periférico Carlos Pellizel Cámara, que en ese

tiempo era de dos carriles. ya en esa hora no pasaba casi ni un carro entonces eso las luces los postes de luces públicos del periférico mayormente estaban fundidos y toda esa zona quedaba oscura entonces recuerdo que la perrita de raza pequines una tarde antes de anochecer este empezó a revolcarse ella sola empezó como a luchar contra algo y algo que yo nunca había visto ningún perro La perrita y los perros tenían todas sus vacunas, estaban bien cuidados, desparasitados, todo en

orden. Entonces ella se empezó a revolcar y la verdad nos asustamos porque no sabíamos qué era. En el momento que vimos que ella se estaba revolcando, como que temblaba y como que luchaba con una

fuerza. en la desesperación agarramos había un pozo le tiramos una cubeta de agua pues para que a veces reaccionaba y yo recuerdo muy bien qué qué yo ella me volteó a ver a mí en el momento en el momento que ella se revolcaba yo le miré sus ojos Yo vi que me vio, como si fuera una persona, se me quedó viendo y sus ojos se le pusieron como rojos, como un carbón, un carbón prendido. Se le avivaban y se le apagaban, se le prendían y se volvía chiquito el color del

rojo. Y se le prendían de nuevo. Entonces me quedó muy presente eso. Al poco rato le pasó. Se recuperó la perrita. Y nos quedamos con eso. Ya el otro día mi mamá le comentó a ciertas personas. Y pues por ahí habían comentado que... Una persona que sabía de las cosas paranormales. Era el dueño de allí. Se llamaba don Abelardo López. El dueño de ese terreno. Que le dio a mi mamá. A que cuidáramos. Entonces. Él le comentó. Que posiblemente. Pudo ser un ente. O un espíritu. O un demonio. Que

nos iba a atacar a nosotros. Pero ella lo absorbió. Y. Por eso pasó lo que les conté. Ahí en ese terreno, en esa casa, ese terreno grande, pasaban muchos misterios, muchas cosas. Una vez nosotros estábamos en la casa, yo, mi hermano, mi mamá había salido al centro. Era un sábado, recuerdo, un sábado o domingo. Un sábado. Al final de ese terreno había una bodega de refrescos. Esa marca desapareció. No se preocupen por el comercial

porque ya desapareció. Se llamaba El Riego. Entonces había un señor que le decían que le se llamaba, bueno, le decíamos Don Chinto. Él trabajaba ahí. Y pues se llevaba con nosotros y pues una amistad sana. Una vez nosotros estábamos en la casa y nos asomamos a la puerta. La casa estaba al final del terreno. Y uno podía ver el portón que estaba ya pegado al periférico. Entonces estaba un terreno

muy grande con árboles frutales y todo. Entonces nos asomamos así y vimos que este señor llamado Don Chinto venía corriendo del portón hacia la casa. Y nosotros pues éramos unos chamacos de 7 años, 8 años. Pues nos dijimos, ahí viene Don Chinto y cerramos las puertas y todo, y todo, y todo. Y lo fuimos a espiar. por el baño, porque el baño daba, la ventana del baño daba también la vista, todo el terreno, hasta el portón. Entonces fuimos rapidito, se armó la puerta con llave

y fuimos rapidito por el baño. Entonces nos asomamos y no había nadie. Nadie. No era nada. Y dijimos, no, y ahí tardamos un rato. A ver si estaba escondido por ahí. No, no, no, nada. Después salimos y sacamos a los perros para allá para el patio. Y no, no había nadie. Entonces se lo contamos a mi mamá cuando regresó del centro. Y sí nos sorprendimos, ¿no? De que pues, pues otra, otra pudo haber sido, pues no sé, un espíritu, un demonio, ¿no? Que tomó forma de esta persona.

pero si vivimos muchas muchas este experiencias paranormales y les tengo otras muchas más pero pues el tiempo apremia en la radio y sé que otros radio escuchas tienen y quieren contar sus historias y hay que darle paso a ellos también entonces me despido por esta vez agradeciendo su atención y pues ojalá y me comenten que pudo haber sido bueno que descansen y tengan buenas noches muchas gracias mi querido amigo y también por supuesto agradecemos tus palabras de eso que tú escuchabas

hace ya varios años mi querido amigo muchísimas gracias esperamos que no sea la última vez que aquí platicamos Y con mucho gusto, claro, claro que sí. Sí, estamos aquí esperando esas experiencias que nos identifican. Cada vez que escuchamos un relato y también nos sentimos pues de esta manera atraídos por el tema que quizá nosotros vivimos, eso nos motiva a también contar lo que nosotros vivimos. Oye, este misterio de las luces

del desierto. Hay explicaciones de aquellos que han intentado tener una lógica, una explicación científica. Entonces dicen, bueno, el metano, el fenómeno de la fosforescencia podría ser la respuesta. Sin embargo, las luces errantes continúan

siendo un enigma para muchos. No hay una evidencia definitiva que confirme su origen y esto, por supuesto, Aumenta la especulación y el asombro en quienes aventuran por esas rutas desérticas y algunas personas aseguran que sólo el hecho de hablar de este fenómeno provoca que las luces aparezcan, lo que le da una naturaleza aún más enigmática. Así es, vamos a continuar escuchando historias. Recuerdo que tengo, era de cuando

yo tenía como unos 6, 7 años. Pero apenas este fin de semana que fui a visitar a mi mami al panteón, estuve haciendo cuentas porque mi tío que falleció estaba al lado de mi mami. Estaba haciendo cuentas y me di cuenta que ese recuerdo que yo tengo no es de cuando yo tenía 6 o 7 años,

sino de cuando yo tenía 4 años. Bueno, lo que sucedió en esta ocasión fue que a mi mamá le avisaron, obviamente que le avisaron como eso de las 5 de la tarde que mi tío había fallecido y le mandó a decir a mi hermano que por favor me cambiara. Subí yo con mi hermano, me cambió, me puso un pantalón de pana verde y una playera

café. y nos fuimos al estado de Tlaxcala, porque mis abuelos vivían ahí, ellos viven en un cerro, ellos viven solitos, no hay luz, no hay agua, no hay nada, ellos vivían solitos en este cerro, y mi tío se había desbarrancado, se había caído a una altura de unos 80, 90 metros, era bastante la caída, entonces cuando nosotros llegamos ya estaba mi tío en una caja, ya estaba en el ataúd. Y a mí obviamente no me dejaron verlo porque ella estaba muy mal, obviamente pues quedó muy

mal, muy golpeado. De hecho me dijeron que la cabeza se le había partido en cuatro y bueno, fue todo un caos, ¿no? A mí nunca me dejaron verlo, no me dejaron despedirme de él. Yo a este tío, los recuerdos que tengo con él es que yo lo quería mucho, o sea que yo jugaba mucho con él. Cuando llegamos en la noche y todo, lo estuvimos hablando y al siguiente día, obviamente por cómo había quedado el cuerpo, pues tendrían que sepultarlo,

pues rápido, ¿no? Entonces yo me acuerdo que el otro día todo el mundo andaba corriendo, pues organizando que las flores, que quién lo iba a bajar, porque por si digo que ellos vivían en un cerro, y para bajar al pueblo era como de una hora caminando, hora y media. Entonces andaban consiguiendo un carro para bajar, obviamente, el ataúd, y entonces andaban organizando, ¿no?,

los adultos. Y yo me acuerdo que de repente estaba trabajando con mis primitos, Una persona, nunca vi a la persona, sino solamente vi la mano y la voz, pero era la voz de un hombre. Y me dijo, vente, vamos a jugar. Y yo le dije sí y le di la mano. Y ahí, bueno, yo sentía que yo iba agarrada de la mano de esta persona. Entonces yo iba muy contenta con esta persona que me dijo que íbamos a ir a jugar y no sé qué. Cuando... de repente yo siento un jalón de greñas y a mi mamá decirme,

hija de la tostadana, ¿a dónde vas? ¿Qué no estás viendo que te estás yendo al barranco? Yo no me había percatado de esto. Y yo tenía ese recuerdo. Yo tenía el recuerdo que yo había agarrado esa mano de esa persona, de ese hombre, que me iba a ir a Oaxaca con él. Muchos años después, mi mamá, estando en una reunión familiar, Yo le hice el comentario, ay, le digo, ¿por qué me jalaste el cabello? Le digo, ¿te pasas? Le digo, ¿te acuerdas? Le digo que cuando yo iba a jugar

con esta persona, tú me jalaste el cabello. Me dice mi mamá, ¿qué estás loca? Dice, ¿tú ibas sola? Le digo, no, yo iba con un hombre. Él me dijo que iba a jugar conmigo y me agarró de la mano y nos fuimos caminando. Me dice mi mamá, no. Tú estabas sola, nosotros te empezamos a buscar como locos porque ya nos íbamos para el panteón y nadie te había visto. Hasta que una de tus tías dijo, mírala, allá va, allá va Rosy. Entonces cuando te señaló, tú ya ibas de camino

para el barranco. O sea, tú ibas caminando solita para el barranco. Dice, ahí fue cuando yo me eché a correr para agarrarte porque tú ibas, nosotros te gritábamos, pero tú ibas bien contenta para el barranco. Y aún me echa a correr y te alcancé a agarrar nada más de la coleta. Dice, ¿por qué tú llevas directo para el barranco? Le digo, no, es que yo iba con la próxima semana. No, tú ibas sola. Dice, y no, después de eso mi mamá me pegó. Pero ella me dijo, no, tú ibas

sola. Y yo le pregunté a mi otra tía, que fue la que me dijo, mira, ya va Rosy. Y ella me dice, sí, Rosy, tú ibas sola. Dice, tú ibas sola. Le digo, es que yo les juro que yo iba con una persona. Yo tengo muy claro, le digo, la imagen de la mano de esta persona, que era un hombre, porque la voz que me habló a mí era de un hombre. Le digo, mi hijo, ¿vámonos a jugar? Y yo le dije que sí. Entonces, todos suponemos que ese hombre era mi tío, que me quería llevar. Y yo pensé

que yo tenía como 6, 7 años. Y haciendo cuentas, apenas que vi cuando falleció él, yo tenía... Cuatro años, apenas iba a cumplir los cuatro años. Les digo que me han pasado muchas cosas. Les digo que yo soy la loca de la familia. Saludos de Jenny Nacho. Muchas gracias, mi querida conejita. No, no necesariamente que seas la loca de la familia ni la bruja de la familia. A veces así se siente, ¿no? Porque es alguien que tiene percepción. Y no necesariamente, mi querida amiga. Lo que

pasa es que son cuestiones de percepción. Ahora, de que pudiera ser el tío, que pudiera ser alguien que te quiere llevar, que te quiere... Es un tanto difícil, lo que sí es que no se puede explicar la razón, pero sucede. Ahora viene mi amiga, ahora viene. Tú estás segura, dices, es que a mí siempre me pasan cosas. Lo que realmente sucede, mi amiga, es que tienes percepción. Y eso, pues, ¿cómo lo quitamos? ¿Ves? Otras cosas que el general de la gente no ve y de ahí que expresen adjetivos,

¿no? Como que, no, tú te lo imaginaste, tú estás loca, pero es que no han vivido este tipo de situaciones y de ahí que tengamos tantos años reuniéndonos cada noche para seguir escuchando experiencias que no todo mundo puede escuchar. Así es Gina, vamos a continuar. Venga. Hola Gina y Nacho. Hola. Yo nada más quiero narrar que recuerdo, tengo muchos desde luego, pero bueno, uno de los que más me marcaron fue aproximadamente

yo creo como a la edad de 5 o 4 años. Bueno, mi mamá me acostumbraba a llevar al mandado, al mercado de la ciudad. Recuerdo que estaba, primero bajábamos a un local que tenía mi abuelo instalado en una terminal de camiones. Este, después de eso, recuerdo que como era ya como las ocho, nueve de la noche, pasamos al mercado de ahí de la ciudad. Entonces, yo me distraje volteando hacia los lados y cuando me di cuenta,

pues ya no había mi mamá. Entonces, mi primera reacción, pues bueno, fue de temor y pues de tratar de encontrarla y pues... No lo pensé dos veces. Mi reacción inmediata fue irme a mi casa. Para ello les comento que yo vivía como a cinco cuadras de ahí. Y pues a esa edad pude regresar a mi casa solo. Recuerdo que ya era noche. En el camino iba yo llorando, ¿no? Por el miedo, la angustia de que no encontraba yo a mi mamá. Y recuerdo a la gente que se me quedaba viendo.

Eran adultos que me veían y decían, pues el niño, ¿qué onda, no? Con ese rostro de extrañeza. Y como pude, llegué a mi casa. Recuerdo que cuando entré estaba mi papá cocinando unos frijoles y tenía la televisión prendida y me dijo, ¿y ahora qué tienes? Y pues yo solté el llanto más, todavía más fuerte, porque estaba yo asustado por el hecho de que había yo perdido a mi mamá, pero no era por el temor de haberla perdido tanto. sino porque en aquellos años una falta era meritoria

de un castigo. Entonces una nalgada, un regaño o algo por el estilo, y pues entre la incertidumbre y todo, pues yo me dio más miedo. Creo que mi papá me dio una agüita de limón, me dijo, ten tranquilo, cálmate, ¿qué pasó? ¿Dónde está tu mamá? Y pues yo le dije, pues es que la perdí en el mercado. Entonces recuerdo que por el llanto,

pues yo me quedé dormido. Y ya hasta después me vine a enterar que mi mamá llegó a la casa muy asustada, pensando con el Jesús en la boca de decirle, pues qué le voy a decir a mi esposo, que se me perdió el niño en el mercado. Entonces, pues no sé, es un recuerdo que tengo y supongo que de los más antiguos, obviamente tengo muchos más, pero al menos por el contexto que se maneja, pues eso me marcó. Saludos de Saúl Cortés. Saludos, mi querido Saúl. Horrible experiencia, horrible.

Tanto cuando te toca a ti perderte, como cuando dices, ¿dónde está mi hijo? Y no, no, no, te pasa por la cabeza todo un infierno. Como cada noche agradecemos tu participación, tu presencia, que estemos juntos escuchando estos relatos y mañana tenemos nuevamente una cita. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas

historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda Esta fue una producción de Grupo Fórmula

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