La Mano Peluda | Martes 28 de Enero de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 28 de Enero de 2025

Jan 29, 20251 hr 32 min
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Transcript

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Y nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mi es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. León es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo un sólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Bienvenidos al programa Más Imitado y Jamás Igualado. La Mano Peluda. Gracias por estar aquí. Yo soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar de esos temas... inquietantes.

Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55 52 79 22 91. A la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify. Encuéntralos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de nuestro WhatsApp. ¿Cuál es el contacto? Anótalo. 55 21 93 59 26. 55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras.

Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamomichoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

Desde las leyendas de pociones mágicas para atraer el amor, con cedez juventud eterna, hasta los conjuros que se recitaban bajo la luz de la luna llena, la práctica de la magia sigue siendo un enigma que desafía nuestra comprensión. Las escobas voladoras, aunque popularizadas como un símbolo de la fantasía, encuentran su origen en relatos de rituales que incluían ungüentos psicotrópicos, usados por brujas para alcanzar estados de trance.

Más allá de las historias fantásticas, la brujería también está ligada a símbolos poderosos como los gatos negros considerados guardianes espirituales o portadores de la mala suerte, dependiendo de la cultura. Pero entre todos estos elementos, las maldiciones ocupan un lugar especial en la imaginación colectiva. ¿Acaso las palabras, cargadas de intención y emoción, alteran la realidad de alguien? Hoy, pociones milagrosas y conjuros antiguos, secretos ocultos.

¿Qué te parece el tema para esta noche? ¿Qué tanto poder crees que tienen las palabras? ¿Y cuál será la razón por lo que su efecto puede ser devastador? Te invitamos a participar con nosotros y por supuesto a que nos compartas tus historias porque eso es el alimento que nos da día con día esa vida necesaria para platicar contigo. Mi nombre es Armando Sánchez, yo estoy radicando en el área de Pensilvania, en Estados Unidos.

En las mañanas trabajo como ayudante de mantenimiento en un campo de golf, en un country club. Y en las tardes salgo a trabajar por mi cuenta, lo que es haciendo deliveries en la aplicación de DoorDash, que viene siendo como Didi, que entrega comidas en México.

Y estando a la fecha, después del día de muerte, a mi de la fecha de Halloween, entrando ya los días 1 o 2 de noviembre, me tocó un suceso muy extraño porque yo normalmente voy a las tardes y para esas fechas ya se oscurece muy temprano, a las 5, 5 y media, ya está completamente oscuro. Y me tocó un área donde, bueno, estaba haciendo un delivery en un área donde están unas casas muy grandes que tienen como ranchos.

Y entonces, pues pasó que fui a dejar un delivery, una entrega de comida, y después de entregarla me di la vuelta, es un área muy sola, que no más está la calle y no hay nadie. Y me tocó hacer un stop, a una parada de, así que, pues me paré en el stop, en el alto, y vi que venía un viejito como de unos, qué sé yo, unos 60, 70 años, caminando en oscuro y estaba frío. Y entonces se me acerca y me dice, ¿tú sabes dónde está este número?

Y le digo, pues la verdad no sé, yo vine a dejar una comida a este lado, pero pues veo que aquí las casas están muy separadas. Dice, le digo, pero espérame, le digo, déjame buscar en mi, en el Google Map y te digo, ¿dónde está? Y sí, definitivamente la busqué a la casa y estaba como unos diez minutos caminando sobre la avenida principal, pero para salir a la avenida principal tenía que el señor, qué avanzar, no sé, unos cuatro, cinco bloques.

Y le dije, déjame pausar mi aplicación y si quieres le doy un ride, o sea, lo llevo. Pues no se me hizo raro porque pues yo, o sea, no se me hizo mala onda porque pues yo iba a agarrar esa avenida hacia allá, o sea, iba a tomar esa ruta, dije, pues ahí lo paso a dejar y ya me sigo. Me dice, sí, pero el señor con un acento muy extraño me dice, me dice, ¿de dónde eres? Le digo, yo soy de México y le digo, ¿y usted? Me dice, yo soy de UK, creo que de United Kingdom, el Reino Unido.

Y le digo, ah, pero en su mano llevaba como una bolsita de regalo donde pones una botella, o sea, mete la botella en la bolsa de papel, pero era forma de regalo. O le digo, ¿vas a alguna fiesta? Y me dice, no, este tengo una cena con unos amigos.

Y le digo, ah, okey, está bien. Llegamos a la dirección, la dirección tenía, la casa estaba alejada, sola, no había casas alrededor, oscuro, la casa solamente tenía como un pequeño farol en la entrada y tenía un parqueo de carros muy grande, grande, grande, y no había ningún carro. Y entonces digo, yo, bueno, aquí es, esta es la casa que buscas. Me dice, sí, este, muchas gracias, te lo agradezco. Y luego, sí, está bien, se bajó, pero al momento que se bajó, pues yo tenía que echarme de reversa

para seguir mi camino hacia adelante. Y afortunadamente le pongo estos llamados luces de LED en los carros, los tengo, para reversar, tengo esas luces, así que alumbra bastante y se alumbra a lo grande, pues. Entonces resulta que cuando él se baja y cierra la puerta, yo digo, voy a esperar a ver por el retrovisor para ver, no me lo, no lo, me voy a echar yo para atrás y se atraviese o me lo pase a llevar o lo pase a traer.

Entonces, cuando yo volteo por el retrovisor y veo, la casa todavía tenía que caminar como unos, no sé, unos 20, 30 pasos para llegar a la escalera. Cuando yo volteo hacia atrás, no había nadie, y yo me quedo mirando por los espejos y no veo a nadie. Entonces yo pongo el carro en parking y me salgo del carro y empiezo a ver y absolutamente no había nadie alrededor mío. Era una persona que con trabajo podía caminar, o sea, no entiendo cómo pudo llegar o desaparecer tan rápido.

Bueno, esto es mi relato y pues muchas gracias, espero, espero y pues les interese, la verdad, o sea, es algo muy raro que sí he tenido varias confrontaciones, me han pasado muchas cosas desde chico acerca de cosas paranormales, cosas que a veces la gente no cree o era como yo, cuando no me pasaban, pues no creía en nada, pero una vez ya que empezaron a pasar, buscando la lógica de las cosas y no encontrando nada, pues se hace cuenta que es como algo anormal, algo paranormal.

Bueno, muchas gracias y que tengas buenas noches, saludos desde Pensilvania, adiós. Se escucha que se está friando unos huevitos o algo así, ¿no?

Pues gracias por participar y a través de este medio poder compartir estas situaciones que nos causan extrañeza y que jamás se nos van a olvidar, hablando también acerca del tema del día de hoy, de las pociones mágicas que han sido descritas como brebajes capaces de transformar vidas, las leyendas ya hemos escuchado en otras ocasiones, hablan del lixir que otorgan juventud eterna, amor eterno o incluso la capacidad de sana, algunas recetas documentadas incluyen ingredientes extraños

como escamas de dragón, hierbas recolectadas bajo la luz de la luna llena, pero tú crees que estos brebajes, estas pociones mágicas sean más que simples mezclas y puedan afectar tu vida? Vámonos a una pausa y regresamos, el miedo phone 55-2193-5926. Cristo es un diablo, vete al haberno, satán. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano tenuda.

Continuamos, recibiendo tus mensajes, tus comentarios y sobre todo lo que deseamos, son estas experiencias y relatos que tú tienes porque es una emisión a nivel mundial y ahorita estamos reunidos para escuchar precisamente esos relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? José, buenas noches, ¿cómo están? Muy bien José, ¿desde dónde nos escuchas? Del monte de California. Saludos a todos los amigos que nos están escuchando en este momento en California y ¿qué nos quieres contar?

Pues tengo unas historias por relato, son cortas, tengo como tres, ¿las puedo contar? Claro. No son muy largas. Sí, lo que deseamos, escuchar este tipo de experiencias.

Oye, se estaba platicando ahorita lo que me pasó hace dos semanas, estábamos en la sala, yo reí mi novia y pues nuestros hijos y de repente mi hijo fue al baño y su papá vio al baño, estábamos en la sala viendo el partido de prueba azul y yo que dijo ve, cuando fue al baño sale y se escucha un grito, pero grito no te puedo explicar, yo conozco los gritos de mi familia o de personas, ¿sí me entiendes? Sí, claro.

Pero fue un grito terrible, la verdad, fue algo que hoy no sabemos cómo, o sea, explicarte, no un grito de personas, fue algo bien fuerte y ella pensó que era su hijo, dijo, ¿por qué gritaste? Y ella, ¿por qué gritaste? Y ella, mamá, yo no fui. Y mi hijo se volteó a verme, se escuchó el grito bien fuerte saliendo del baño, ¿me entiendes? Oye, pero era un grito como de miedo.

Sí, de miedo, de miedo, todos los sacamos de onda porque fue, o sea, yo toqué el cuarto a mi hermana y todos estaban dormidos. Y dije, pues, y tú, están tus niños despiertos ahora, no, están dormidos, no, es que escuchamos un grito y saliendo del baño bien fuerte, atrás de mi hijo. Y pues la verdad, no te puede ocupar un grito de una persona, fue algo que te espanta bien fuerte. Y cómo te, ni hacerlo con vos, digo, no puede, si me entiendes.

Sí. Y lo malo que fue atrás de mi niño, si me entiendes. Sí. Y eso se me, sí, la neta sí nos sacó miedo, pero terrible. Claro. Y no sabemos qué fue eso, o sea, no lo podemos explicar nosotros aquí, lo platicamos y nos quedó como neto, pues el grito que no. No, no, ni cómo escribirlo y gritarlo, porque fue algo muy, muy fuerte y muy. Y dentro de mi, o sea, no digo yo en el apartamento. Oye, fue algo cercano. O se escuchó lejos.

No, no. Vivo en apartamentos, cuando alguien grita, cuando ya es cuando alguien grita afuera, para dentro es muy bacano, no sé, no se escucha, no se escucha dentro de la casa, o al menos que tengan música muy alta o gritos ya muy, muy exagerados, si me entiendes, se escuchan poquito, poquito, porque si tienen las ventanas abiertas, obviamente sí se escucha, claro.

Pero como siempre tenemos las ventanas cerradas de todos los departamentos, se nos hizo muy raro porque estaba haciendo frío aquí ese día. Y te lo juro que no, no puedo creer ese grito como fue. O sea, aquí no, porque si lo había hecho afuera se había escuchado, no entra muy directo, si me entiendes, pero fue adentro. Nosotros escuchamos muy, muy fuerte, fuerte, o sea, un grito muy, muy fuerte. Como sea, cuando alguien grita, pero fuerte. Y sí, la verdad, aquí nos sacamos de onda. Eso fue una.

Y hace años te voy a platicar otro relato. Sí. Yo me moví de aquí, de la casa de mis papás, me moví con mi ex. Y pues ya, eso no llega la primera vez que me conocía yo a su papá. Y dice, oh, pues aquí está el cuarto donde se van a quedar. Digo, pues vamos a platicar un reto aquí afuera, nos quedamos platicando, damos como una hora. Y dijo, pues, digo, pues a qué tiempo, digo, suero, voy a meter mis maletas al cuarto donde vamos a quedar ya.

En eso me ayuda su hermanito, está en una sala, un cuarto pegado y un cuarto al fondo, que es como un pasillito y tiene, tiene así como un tipo closet al lado y tiene una cortina, el closet chiquito. Yo voy entrando con el muchachito, con su hermano de este tiempo, que nos viento un aire, un aire, pero fuerte, aire fuerte del cuarto, me metió, me metió bien fuerte el aire y el niño, oh, qué fue eso?

Digo, oh, fue la ventana, digo, yo creo que está haciendo aire, yo creo que se metió un aire ahorita. Pues me metió, yo no, no me doy miedo porque otra vez fue la ventana, se lo juro, me entré al cuarto, vi en el lado del cuarto, el lado del lado y las ventanas cerradas. Sé a dónde me metieron ese aire, pero fue un aire fuerte, fuerte, que las cortinas, digo, se menearon y el niño, el niño, él tenía unos 9 o 10 años. Me asustó, dice, oh, qué fue eso?

Digo, no, digo la ventana, pero cuando entré al cuarto, estaba bien helado y de dónde vino el aire que me metieron. Claro, oye, pero aquí este lugar era la misma casa del relato anterior? No, no, es en otra casa, es una casa de mis suegros. Y está aquí como unos 10 minutos donde vivo. Pero déjame decirte eso, ya me entre yo, pues sí me tengo, me dio miedo porque el primer cuarto estaba bien helado, cuando estaba haciendo calor y esa parte de las ventanas cerradas.

Y ahora, pues ya digo, nos acostamos, me dice, oh, digo, yo me duermo en este lado, ok, tú el otro, se lo juro. Ya veo, pues estaba bien cansado de trabajar, se cerré mis ojos y alguien hace cuenta que me tocaba, me levantaba ahí, levanté. Me levantaba y pues me daba miedo porque sentía que alguien que no me dejaba dormir, sentía su presencia, pero así como diciendo me despiérdate cada vez que cerrar mis ojos, no me dejó dormir. Se le dije yo a mi espalda, te cambio de lugar.

Digo, ¿por qué no me dejan dormir allí? Digo, es que a mi abuelita le gustaba mucho dormir. Y pues mi abuelita apenas falleció ya hace pocos años. Yo creo que mi abuelita no te dejaba dormir. No, hombre, se me puso los pelos que no, no. O sea, me metieron aire ese mismo día. Sí. Me dejaba dormir su abuelita y fíjate, hasta que me cambié, me pude controlar y dormir. O sea que sí era la abuelita que no quería que estuvieras ahí en ese lugar. Exactamente.

Y fíjate que de ahí mi relación se fue para abajo muy fuerte. Se me dieron muchos problemas, pero ahí en su casa no, no, no, no, ni de problemas. Yo siempre me pasaba trabajando, pero desde ahí perdí mi relación con ella. Porque también un día, déjate platico, disculpa, vaya con mi mismo relato aquí en esta historia. Ya me acordé, estábamos en la sala de mis papás y estábamos viendo películas antes de irnos al cuarto. Y ya me dice, oye, si hueles este perfume, ¿a cuál perfume? Yo no huelo nada.

Y empieza a llorar. Digo, ¿qué traes? ¿por qué? ¿qué perfume estás hueliendo? No, no huelo nada. Digo, no es mi nariz, pero se te va bien. Digo, ¿de qué hablas? No, empezó a llorar bien fuerte. Digo, es el perfume que usaba mi abuelita, pero yo no lo podía oler, es solamente ella. ¿Cómo ves eso? Estábamos en la casa de mis papás, no en la misma casa, en la casa de mis papás. Pero cuando empezó a llorar me sacó de onda, porque dice que lo olía muy fuerte. Y ese perfume lo usaba mi abuelita.

¿Cómo ves? Y estos aromas que los hemos relacionado con personas fallecidas que los podemos identificar por un perfume, por si la persona fumaba. Pero entonces ella lo relacionó con su abuelita. Y la verdad me dio un escalofrío ese día porque yo no podía olerlo. Ella sí, yo no. Yo no podía. Y pues lo que me sacó más de onda es que empezó a llorar. Y que no te dijo, sí te creo, pero no te pongas así. Digo, pero estamos en tu casa, no estamos en mi casa.

Y si es cierto, lo que me ha pasado con su abuelita fue en su casa de ella. Y cuando olió el aroma de perfume fue en mi casa. Y eso es lo que yo digo, sí, pues eso, su abuelita. O sea, pues quién más, ¿no? Pero aquí hay algo importante para tu vida que identificaste que a partir de ese momento, como si hubiera sido una energía negativa que rompió esa relación, se vino para abajo. Sí, se me vino todo para abajo, la verdad. Ya no, ya había muchos problemas, ya no fue lo mismo.

No, no, los días empezaron que el chisme de aquí, el chisme de acá. Y todo se paró, pero desde ese día, desde que pasó eso, desde que llegó a su casa, no fue lo mismo ya. Fue los problemas. Ya no éramos felices, ya no era nada, todo se terminó. Y de ahí, eso que yo digo, es lo que no quiero culparlo, pero eso sí lo miro yo. Esa es la energía que sentí cuando me metí al cuarto todo helado. Porque todo platicar algo, yo tengo un don. A mí tengo un don de mí, de lo puse, lo arreace poco.

Porque ese don me ha salvado también de muchas cosas que me van a pasar. Ya, yo ya sentía de allá, vete, me decían a mí, vete. Pero de la nada, sí me pasan muchas cosas que te puedes decir de esta historia, sí, pero es otra oportunidad, te hablo, te platico de eso. Pero sí, te digo, ese perfume se me hizo muy raro. Oye, ¿alguna vez lo comentaste con tu expareja? Esto que tú pensaste. Sí, pues sí, yo la verdad sí, pues éramos muy unidos.

O sea, estábamos jodos, pero no había problemas, no había ni por qué haber problemas, o sea, porque estábamos bien. Pero más me fui para allá y todo se fue. Vaya, pues mucho que platicar. Y ya sabes que aquí es un espacio en el que invitamos a que todos nos puedan participar. Te puedo platicar, antes que, último, último placer. Yo eso me pasó en un hospital, aquí en Los Ángeles. Mi hijo se estaba muriendo, estaba en coma.

Y pues sí, ya ves que aquí, yo me considero católico y pues ese tipo de mis exparejas era cristiana. Yo, pues nos dejamos quedar los dos en el hospital, para estar atentos a nuestro niño. Y pues te lo juro, pues ya, la última, este cómo tiene las últimas visitaciones a las ocho. So de repente llegó toda su familia, ¿verdad? Y le dije, oh, ¿qué? Pues me salí para afuera, vine a mis papás y mi mamá me regaló un rosario, un rosario así clarito blanco.

Aquí te voy a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa, no te vayas, regresamos contigo. El Miedofon 55-2193-5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano peluda. Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts, escribennos a este mail, ventas.aroba.rcs.com. ventas.aroba.rcs.com. Soy tu opuesto, soy alguien revuelto, soy todo hombre en reversa. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.

Continuamos y vamos a concluir con este relato. Tu mamita te había regalado un rosario. Sí, un rosario. Yo tenía una cadena de olor vas de Sajudastadeo. Mi mamá me dio el rosario, me regreso al cuarto con mi hijo y ya estaba la familia de ella, de mis parejas. Y pues yo, pues como vivíamos en el piso, no estamos separados, no hablábamos, ni le decíamos la palabra por el accidente que me pasó a mi hijo. Yo me encuesté en el piso, llegó su familia.

Y de repente me empieza a quemar la cadena, la cadena me empieza a quemar bien feo todo mi cuello. O sea, algo que me la tuve que sacar, te lo juro, me quemaba mi cadena bien feo mi cuello. Me la quité porque me quemaba, no la aguantaba. Hace cuenta que me estaban quemando mi cuello. Pues yo lo, yo sí que era una mala vibra y todo, me entiendo. Y como había pasado ese incidente de mi hijo, por lo que le pasó, pues uno estaba alterado, no nos hablamos, pero su mamá, mirá, mirá con odio a mí.

Y pues así me, mi rosario lo tenía puesto con mis ajudas. No me vas a creer que la noche miro, ya se me, estaba todo negro, estaba todo, hace cuarenta que alguien me lo quemó. El rosario. Estaba todo negro. Y se me, y pues dije, ¿qué pasó? Le dije, mamá era, mamá, y le dije, lo que me hiciste, le dije, lo que me hiciste, le dije a la casa, le dije a lo que me hiciste, ¿cómo está?

Y se trató, eso, eso, alguien te, tú me ponen envidia o algo, le digo, no sé, pero fíjese cómo está rosario, está todo negro. Básicamente me lo quemé, me lo quemé de color. Y a través del tiempo se me fue despedazando, se solito, se me hizo pedacitos solitos, se me rompió el hilo y lo estiró todo, siempre lo, siempre no lo quise tirar, lo que guardé en mi bolsa. Y no sé cómo, dime, explícame cómo se fue despedazándome el rosario a través de los días. Hasta que me quedé con una cruz. ¿Cómo?

Qué extraño. Sí, la verdad, eso es algo que no, no, no lo puedo creer porque la verdad se me, era blanco, con cristalinas, bolitas cristalitas, así, bien bolitas. Y fíjese, lo de mi cadena y lo rosario, lo que pasó. Y tú no sé, yo, pero cómo, cómo fue que se, el hilo se me fue cortando así como, pues como los rezos, yo nunca, yo no he rezado, la verdad, por un, no, soy católico, por mis respetos, pero yo lo, yo lo conservaba porque mi mamá me lo dio.

Pero cómo se me hizo pedacitos cada cosa, a ver si cuenta que alguien lo cortó, ¿me explico? Sí, sí. Y se me fue despedazando, se me fue despedazando hasta que pues ya es que uno trae cosas en la bolsa, se me caían y me quedé con el crisito. Y hasta ahí quedó, pero se me hizo muy raro que se volteó negro y se me fue despedazando solo mi bolsa. Oye, ¿sabes si alguien de ahí, de los presentes o por lo que comentas de la familia de tu pareja, practicaban brujería? No, ellos eran cristianos.

La verdad, ellos, pues de hecho, van siempre entre semana a la iglesia, pero la verdad no, pero te puedes, no puedo cambiar el tema, la pregunta que me preguntaste ahorita me gustó. Sí. Fíjate que mi primo fue hacerse una limpia con un señor que yo conozco, yo no se vea que decía eso, pero yo lo conozco por mi tío en su taller que llegaba. Y pues ya, mi primo fue hacerse una limpia, me dice, oye, ¿usted tiene un primo?

Digo, sí, es el que te juntas más todos los fines de semana, es con el que sales, y yo digo, sí, pues dile a tu primo que lo tiene enterrado en un pantión. Y yo le digo, ¿te dijo eso? Digo, sí, me dijo que te tiene enterrado en un pantión. Digo, pero ¿cómo sabe a mí? Digo, pues me dijo todo de ti, como quién eres y todo, y me dijo que por eso, porque mi primo se quiere hacer mi plática, pero él le dijo, tienes un primo, y me dijo eso, que me tiene alguien que me tiene enterrado en un cementerio.

Eso pasó hace el año pasado. Y ahorita estábamos en Tictolife, estamos platicando ahí, acortareando, pues, y la persona, una plática, no sé qué, empezamos a hablar. Y le digo, oh, lo que me fue mal, lo que me ha ido mal, pues, me dice, no, señora, yo no la conozco. Me dijo, oye, ¿sabes algo? Te tiene enterrado en un pantión.

Pero de la plática, yo estaba diciendo lo que me ha pasado, pues, en mi vida, lo que ahorita que he perdido dinero, trabajo, todo lo que me ha pasado, lo estaba contando, dice, oye, yo puedo ver que te están haciendo brujería y estás en un pantión. Y otra persona que ni siquiera me conoce, ya van dos, ¿me entiendes? Sí, sí.

Pero me dijo, y empezó a rezar por mí, me puso una veladora, y la veladora dice que era blanca, no sé qué significa no ser una veladora blanca, pero estaba mucha chispa su veladora. Uy, ¿actualmente tienes pareja? Sí, tengo una nueva pareja. Pero la última que tuviste se quedó en mala actitud contra ti. Sí, contra mí, sí. O sea, es que como mi hijo se estaba muriendo por su culpa, o sea, que hay un hoyo de aceite de 12 pies aquí en la Puente California.

Y pues, gracias a Dios, un chinito, mi respeto, se metió a salvarlo, porque nadie se quería meter. El chinito lo sacó y pues mi hijo se tomó todo el aceite de los carros, el hoyo clandestino que tienen aquí. Y pues gracias a Dios, sí, quedó un poquito mal mi hijo, no, quedó como estaba. O sea, su ojito ya le quedó un poquito de truco y, pero gracias a Dios está bien, ya su salud.

Pero fue algo que y pues ahí vino los pleitos y me dijo que pues uno culpa pues la diligencia de una persona, ¿sí me entienden? Sí, claro. Pero sí, y ahí pues digo, yo no puedo creerme que me va mal, hasta que la gente ahorita me está llamando a las personas que me dicen que me tienen en un pandión enterrado. Pero no hay diferente pues persona, no la misma. Hoy es importante el peso que tú le des a esto que te están diciendo.

Si tú te enganchas en esta creencia que efectivamente te están haciendo una brujería, lo que haces es abrir la posibilidad que si te están haciendo ese trabajo, como que haga match y entonces tenga mayor efecto contra ti.

Si tú, como lo acabas de comentar, tienes una creencia, una protección espiritual, que te aferres a esto y no le des cabida a esa posibilidad, porque si lo están haciendo o no ya es otra cosa, pero que tú le abras la puerta para que eso surte efecto en ti, eso es lo que te perjudicaría. Exacto, fíjate que no le pongo yo atención, la verdad. No, yo digo, cuando me dicen eso no me da miedo, ni me preocupa, te lo juro.

Cuando me dijeron eso, sí me das calor frío, pero hasta ahí, pero no lo tengo en mi cabeza, ¿me explico?

Sí. Yo le dije, no, pues yo lo creo que están haciendo, pero nada, ya eso se me olvida con el tiempo, yo no lo pienso, trato de no pensarlo, porque para mí es algo más negativo en mi vida, estar pensando en eso o abogarme en eso, no, dije no, mejor no decir, mi mente me la puse, pues es pura mentira, es pura coincidencia, así es lo que yo pienso, porque miedo, a veces muchas personas dicen, la verdad, no pienso en eso, y así te abro mis relatos, ¿cómo ves?

Pues a nosotros nos da mucho gusto que te hayas abierto, nos hayas compartido, porque de esta manera más amigos se pueden identificar con lo que tú estás viviendo, y el hecho que lo platiques a nosotros nos gusta muchísimo la confianza de hacerlo, y ya sabes que si tienes más experiencias, nada más nos escribes y te hablamos. Ok, no está bien, tiene otro latito, te iba a platicar otro rápido, pero no sé si se pueda, yo no quiero que me coordene rápido.

A ver, si ya te acordaste, vamos a escucharlo. Sí, me acordé, bueno, era una noche y yo iba a trabajar, ya estaba acostado, y pues me suena mi teléfono, me dice, me pimo, ¿qué es que pasó? Se acaba de morir con este amigo, digo, ¿cómo? Digo, sí, acaba de morir, digo, no como, si el domingo les echamos un HB, digo, ¿cómo? Pues no, sí, lo mataron,

pues aquí ya no podemos hacer nada, le digo, ¿qué? Pues así, lo platicamos, de qué le pasa, cómo lo que conocí, todo, y digo, ok, buena noche, ya me voy a dormir, me cuesto, te lo juro, cerré mis ojos, al igual que más ni tenía un minuto que lo cerré, me quise voltear y no me soltaban, no me soltaban, me tienen sujetado, quería gritar y no podía, pero no estaban ni dormidos, o sea, no me cerré mis ojos y me quise acomodar para acomodarme, nadie no pude moverme,

me metía más sujetando y yo quería gritar y no podía, cuando colgué, fíjate cómo me pasó eso, pero no, o sea, no, ni soñé, no, me apreté, me había acostado, no tenía ningún minuto que me había acostado y cerré mis ojos, y cuando me desperté, quería abrir mis ojos, no podía, me sentía amarrado, soltado, quería gritar, no, no podía venirme ni gritar, pero no estaba, lo más raro que ni siquiera yo estaba dormido,

apenas no me cerré mis ojos y me volteé, y dije, vamos, no puedo ya, no podía, no podía, no me dejaba moverme para nada, ni gritar, si lo que yo digo, ¿iría mi amigo a despedirse de mí o cómo está eso? O sea, lo ligaste con el fallecimiento de esta persona que murió de manera tan lamentable, ¿no?

Sí, sí, yo digo que sí, porque no había cerrado, no estaba ni dormido, no cerré mis ojos, y ya, cuando quise abrirme y voltearme, no pude, no pude, por lo menos me dejó mirar al volteo, pero no pude, me sentí, hasta lloré, lloré de, pues, cuando me desperté, me desperté ya llorando, porque no, pues, ¿cómo me va a pasar eso? Y pues me dijeron, la muerte de mi amigo, ¿vino a despedirse de mí o qué?

Así, pues, mis pensamientos, hasta me levanté y fui corriendo, le platiqué a mi hermana luego, porque sí, me sacó de onda, como me dijeron que falleció mi amigo y pues me pasa eso, es despierto, me explico. Ok, pues, no creo tanto que haya sido tu amigo, sin embargo, nada más fue en esa única ocasión. Sí, nomás en esa ocasión, me pasó en esa ocasión.

Ok, bueno, situaciones extrañas y que uno las liga con lo que está viviendo día a día, ese fallecimiento, que te digo que se me hace muy extraño, a menos que haya sido muy, muy cercano a él y que haya sido una forma de externarte, ¿no? Que él no sabe, cuando una persona fallece de manera trágica, pues, aunque suene bastante extraño, ellos no entienden por qué ya no pueden comunicarse en este plano físico, entonces están un poco contrariados, tal es el caso, quizá fue de tu amigo.

No, sí, tiene razón, sí, esos son mis relatos. Ah, pues, qué gusto que te hayas reportado, te mandamos un abrazo y te deseamos excelente noche. Igualmente, buenas noches. Saludos. Hasta luego, mi querido amigo. Pues, ahora sí que tenía un rosario de relatos, mi querido amigo, porque son varias las experiencias que ha vivido y entre otras cosas comenta Profe, en realidad sirvió para protegerlo. Yo creo que se refiere al rosario este.

Y si así me han contado que los amuletos o imágenes que uno usa de protección, si se pierden, se te dañan o no duran, es porque reciben la mala energía hacia ti. Es decir, pues, quiero pensar, mi querida Profe, que cumple su función para lo que se supone que tú lo te lo pusiste o lo colocaste en tu cuerpo, en tu bolsillo. Vaya, depende de qué se trate, pero supuestamente sí, efectivo. Perdón, si es efectivo, pues entonces cumplió su función. Mira, saludos.

Estamos escuchando desde Atlanta para toda la raza de San José de Punteros en San Luis Potosí. Aquí estamos, Juan Garcés, saludos también para ti y alovita Joaquín Genaro Martínez, que están aquí escuchando y apoyando la emisión Viva México, así es un nickname también y Chóforo Fernández. ¡Holale! Pues un saludo para ustedes. ¿Y qué tenemos por acá? Venga. Hola Nacho, Gina, buenas noches. Hola. Buenas noches a todos los peludos maníacos.

Pues nada más para continuar con una historia más a través de este medio. Ok. Sí. Solamente para contarles una historia que pasó hace algún tiempo. Cuando íbamos en una comunidad dejando algunas cosas, resulta que cuando ya íbamos de regreso hacia la ciudad, veíamos la cameta en la que íbamos, en la que nos trasladábamos, se descompuso. Aparentemente se descompuso. No quería arrancar y pues este, ya era noche.

Para eso, para eso resulta que veíamos a lo lejos cómo se movían unas luces como si fueran unos vehículos y nosotros siempre estábamos esperanzados a que, a que llegara ese vehículo o esos vehículos, cosa que nunca sucedió. Entonces nos quedamos un buen rato y le decía a mi compañero, mira, ya vienen dos vehículos. Sí, vamos a esperarnos. Pues nunca llegaban. No sabíamos qué pasaba a medio camino. El chiste es que nunca, nunca, nunca llegaron los dichosos vehículos.

Y bueno, lo que nosotros queríamos que eran vehículos porque nada más veíamos la pura luz. Eso fue como a principios de noviembre y ya entonces dejamos que pasara el tiempo. Luego nos regresamos caminando a la comunidad y les comentamos pues lo que había pasado. Un señor de comunidad nos dijo, miren, voy a acompañarlos para echar a andar su camioneta, pero pues así que prácticamente no sean malitos, me regresan a la casa. ¿Por qué señor?

Lo que pasa es que eso que ustedes vieron, pues por acá nosotros les decimos que son brujas porque cada vez que se empiezan a ver luces, díganme si no es cierto, empiezan a ladrar perros, a huyar los coyotes porque como era una comunidad todavía hay muchos, muchos, muchos coyotes en esa época. No, pues que sí tiene razón señor. Pues eso no son más que, más que, más que brujas. Así es que tengan mucho cuidado.

No, pues sí señor, cómo no. Y ya fuimos por, nos acompañó el señor, cosa curiosa, llegando el señor, nosotros encendiendo la camioneta y arrancando. Ya fuimos, llevamos a la señora a su casa y dijo el señor, no se vayan a parar por ningún motivo en donde se les quedó la camioneta. Váyanse directamente hasta la ciudad porque lo contrario a lo mejor los vuelven, los pierden esas brujas porque esas brujas acostumbran perder a todos los que andan por aquí.

Y pues dicho y hecho, así que nos fuimos tendidos o bien recio, sin detenernos, hasta la ciudad. Esa es una anécdota más de mis experiencias como chofer o en mis diferentes trabajos. Me despido Nacho, Gina, tengan excelente noche. Gracias. Por ahí un saludo a Mapad, a Solecito, a Adris. Les mando un fuerte abrazo con todo el debido respeto y sigamos promoviendo lo que es la mano peluda. Claro que sí. Muchas gracias por tu participación y por este relato.

Y saludamos a todos los amigos que están ya aquí diciendo, mira aquí la terminación 1606, quiero contar un relato. Si ahorita te marcamos, a todos los amigos que nos manden un mensaje, quiero contar relato, los anotamos y nosotros poco a poco les vamos hablando o también pueden enviar su audio, lo graban y lo vamos intercalando. Así es, ya tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. Buenas noches, Gina y Nacho. Buenas noches, con quién tenemos el gusto.

Habla Alejandro Vázquez acá de la Sultana del Norte. Eso es mi querido amigo, muchísimas gracias y buenas noches. ¿Y nos quieres platicar una historia? Claro que sí, Gina y Nacho. Bueno, yo quiero relatar sobre energías, no sé si pueda que se relaciona el programa con las energías. Claro, por supuesto, adelante. Gracias, Gina y Nacho. Bueno, mire, quiero relatar, Gina y Nacho, sobre energías. Fíjese que dicen que son cuatro elementos de la naturaleza. Agua, tierra, aire y fuego.

Sin embargo, Gina y Nacho, créanme que estos de los elementos naturales, a pesar de que son naturales, son muy pesados. El primero de ellos, el agua, Gina y Nacho, no sé si se han fijado ustedes que cuando una persona se mete al mar o se mete en una alberca o se pone en contacto con el agua, a muchos lo relata.

Sin embargo, se ha descubierto científicamente y Nina y Nacho también que el agua es un elemento muy pesado, es decir, cuando ustedes se meten en una alberca o al mar, no sé si empiezan a sentir mucha hambre. Ok, después de un rato sí. Verdad que empiezan a sentir esa sensación de hambre, empiezan incluso a sentir sueño, verdad? Como documento, para muchos el agua es un relajante, pero para otras personas el agua es un elemento muy pesado.

Incluso en el Antiguo Imperio Romano había un rey, no me acuerdo el nombre de él, que solamente se bañaba una vez al año porque decía que el agua era un elemento muy pesado. Fíjese que yo en lo particular, para mí el agua me desgasta mucho. No quiere decir que no me baño, verdad? Obviamente me baño, sin embargo, a mí el agua me desgasta. Cuando me meto a bañar y salgo, empieza a dar mucho sueño, mucha pesadez.

Y es por este elemento, y Nina y Nacho, que es un elemento agua, es uno de los elementos más fuertes de la naturaleza. Incluso hemos visto con las catástrofes que el agua ha arrasado con ciudades, capitales, por completo, y Nina y Nacho. Claro, oye Alejandro, me das un segundito, necesito hacer una pausa. Claro que sí, Nacho.

Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedo Fond, 55-2193-5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peduda. Yo soy Joaquín López D'Origa, y los invito a escuchar las mejores entrevistas, donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos, en tu plataforma de podcast preferida.

Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Cuando era joven me decían, ya verás cuando tenga cincuenta años. Ya tengo cincuenta años, y cada vez veo menos sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir, La Mano Peduda. Los embrujos y los conjuros, son elementos esenciales en el tema de la brujería. Estas prácticas, suelen estar ligadas a rituales específicos, como encender velas, incluso de ciertos colores, dibujar círculos protectores, o invocar fuerzas espirituales. Eso es Gina, claro.

Y estamos charlando con nuestro amigo Alejandro, sobre algo bastante interesante. Él se refería a los cuatro elementos de la naturaleza, y particularmente nos estaba haciendo una descripción, de lo que él considera que el agua, pudiera representar algo muy, muy pesado para el hombre, para el ser humano. ¿Estás ahí Alejandro? Claro que sí, Gina y Nacho, aquí estoy, gracias. Adelante amigo. Sí, comentaba el auditorio que el agua, es uno de los elementos naturales que parece ser débil.

Sin embargo, esto lo contrario, es un elemento de la naturaleza, muy poderoso, que el agua ha destruido imperios, ha destruido ciudades, una gotita de agua, puede destruir una roca en bruto, si esta es constante, ¿por qué? Porque el agua, tiene un componente, que es incluso destructor, ya lo comentaba yo en lo particular, para mí el agua, vaya, no es que me haga daño, sino que cuando tengo contacto con ella, me debilita. Ok. Oye amigo, ¿y eso no tiene que ver la temperatura del agua?

Fíjate ya, en la hecho que tiene que ver, dicen que cuando el agua es caliente, está tibia, obviamente tiene más poder, sin embargo, créame que, yo me baño con agua a temperatura ambiente, pero ya he probado agua fría, agua caliente, sin embargo, pues me sigue dando esa debilidad, que me tumba el agua, yo incluso no me puedo meter a una alberca, o al mar, porque me empiezo a sentir más gini nacho.

Wow. A lo que voy también, quiero hablarles del elemento aire, fíjese que yo antes vivía en la ciudad, en la ciudad de México, yo a la ciudad llego en el año 2015, antes que pasar el signo del 2017. Correcto.

Cuando llego a la ciudad, yo me ofredaba en una casa de asistencia en la colonia Scandón, la segunda sección, ahí me rentaba un arquitecto, muy sabio el señor, porque yo me acuerdo que cuando llego a la ciudad, le comento al señor, pues si no tiene, la verdad, vaya mi ignorancia, yo soy de provincia, llego a la ciudad, me dice, el arquitecto dice, no hemos tenido sismos como los del 85, dice que en la ciudad diariamente tiembla, dice, sin embargo, fíjense lo que me dijo Gini Nacho,

el arquitecto, me dijo, sin embargo, ya no tarden a ver un sismo fuerte. ¿Qué hay? Sí, fíjese eso, yo le habló del 2015, cuando él me dice eso, ya no tarden a ver un sismo fuerte, pues fíjese, viene el año 2017, y se viene el sismo del 19 de septiembre. Sí, sí, ¿cómo no, cómo olvidarlo?

Claro, entonces, a mí me tocó vivirlo, pero lo primero que se me vino a la mente, fueron las palabras de este arquitecto, y es que él dice que cuando la energía se acumula, es muy peligroso Gini Nacho, porque cuando el aire y la energía se acumulan, viene algo devastador. Sí. Por eso dice, también un dicho dice, cuidado cuando las cosas estén muy tranquilas, porque se está acumulando algo fuerte.

Y en lo particular me ha pasado, que bueno, no sé si ustedes, o a gente del auditorio, llevan una vida tranquila, sin embargo, aún así tienen cosas fuertes, puede ser pérdidas, pueden ser problemas, etcétera. ¿Por qué? Porque somos energía, Gini Nacho y la energía se acumula.

La energía aire, dicen que ésta se acumula, en el campo, en las zonas donde hay menos, congestión de más, es decir, donde hay menos edificios, donde hay menos personas, dicen que en el campo, Gini Nacho, a través del elemento aire, han escuchado, las catástrofes que va a haber, o incluso lo hay comprobado, tenemos un terreno acá, por Villalda, Nuevo León, y en estos terrenos, pues es una provincia, se escucha como sople el viento, pero se escuchara como si esa masa ventosa,

se escuchara con una energía arrasadora, con una energía estruendal, es decir, es un aire, que no es de este mundo, Gini Nacho, es un aire que viene con, cargado de una masa energética, yo, sí, bueno, nos comenta aquí nuestro amigo Daniel Romo, que se le llama Silencio Sísmico, a lo que comentabas hace un momentito, nada más que, no quería dejar pasarlo, ¿verdad?

Silencio, si me podría repetir, silencio, sísmico, sísmico, vaya, pues creo que sí tiene razón, porque, no soy especialista en el tema, pero, yo soy de esas personas que me pongo a ver mucho, pues la naturaleza, me gusta estar mucho en contacto con la naturaleza, pero, identificar las diversas sondas de aire, o masas de aire, entonces, yo la que yo escucho, es una masa de aire, estruendal, es una masa de aire, que pienso que se acumula en el campo, y estaba cargada, con fuerza brutal,

a las grandes ciudades, sí, no sé que me puedan decir ustedes al respecto, y ni nada, bueno, es que no cabe duda, mi querido amigo, que tú tienes, cierta sensibilidad, sobre todo, para esto que tiene que ver, con los elementos de la naturaleza, realmente, yo no conocía, por ejemplo, alguien, que el agua le debilitara, puede haber una especie como de fobia, inclusive, puede haber, enfermedades relacionadas con el agua, que no la pueden ni tocar, porque les genera como, una especie de quemadura,

pero, así como tú lo comentas, nunca había escuchado yo, de que fuera algo que debilitara, esto nos habla de que tú tienes, una característica muy muy especial, mi querido amigo, si Gini Nacho, fíjese de que yo, vaya, como le comentaré, yo cuando voy, a algún lado, siempre me fijo en la geografía, entonces, aquí en estos rumbos, ahí, vayan muchos solares, muchos baldillos, entonces, yo desde ahí, empecé a tener el contacto, con la naturaleza, sin embargo, ahorita les estoy comentando,

por eso les decía este tema, de las energías, verdad, por si el agua y el agre, son elementos de la naturaleza, correcto, si, fíjese que, bueno, si en lo particular, dicen, que el agua, bueno, lo que es el agua, está presente en la actualidad, no sé si recuerden, yéndonos a la historia, pues que todo este continente, era agua, verdad, claro, que estábamos sumergidos en agua, entonces, digo, probablemente, yo me haya quedado, vaya, no sé, con ese sentimiento, esa energía del agua,

pero le digo yo, en lo particular, pues era lo que quería comentar, en cuanto a la energía del agua, y del agre. Oye amigo, y tú, ¿consumes agua? Sí, sí, claro, fíjese de que, bueno, yo siempre, estoy acostumbrado a tomar, pues un litro de agua, de ayer, ahorita en tiempo de frío, casi no bebo agua, verdad, pero, sí, me debilita, he notado que a veces, pues, cuando consumo mucha agua, o un litro de agua, a veces, me empiezo a sentir mal, me empieza a bajar la presión.

Mmm, pues está rarísimo, amigo, y es que sabes que, que también los seres humanos, así como, pues se dice que en nuestro planeta, somos tres cuartas partes de agua. Sí, así es, que somos tres partes de agua, es cierto, y la comprobamos, científicamente, y yo era, pues lo que quería compartir, verdad, porque digo, pues no se me hace normal, verdad, esta debilidad, que me trae el elemento agua, pero no sé si más gente de la audiencia, le pase lo mismo que a mí.

Oye, ¿llega hasta qué punto, tú considerarías, que tienes, hidrofobia, este, incluso, miedo al agua?

Fíjese Gina, que anteriormente, a veces yo soñaba, que andaba en el mar profundo, y que veía, un imperio muy grande, pero era oscuro, entonces, me despertaba, quitado, asustado, y sentía, como si estuviera ahí, me despertaba, muy asustado, con eso, incluso de chiquito, y ni nacho, me llevaban hacia parques, acuáticos, me llevaban, a lo que es, vallado, que había delfines, este, y lloraba, o sea, yo creo que sí tengo, esa fobia, al agua, no sé cómo se le llama.

Sí, sí, puede ser una fobia, mi querido amigo, hidrofobia. Pero, ¿por qué Gina y Nacho? ¿por qué sería una fobia, algo natural? No sé por qué, por qué será eso. Bueno, una fobia representa un miedo excesivo, irracional, incontrolable. ¿Tú sientes miedo?

Miedo, sí tengo temores, claro, soy humano, pero no sé el miedo, por qué al agua, o sea, yo veía, le digo, en estos sueños, veía, abajo del agua, imperios muy grandes, y tenía miedo, quedarme ahí, entonces, yo pienso que a raíz de eso, Alejandro, dame un segundito, amigo, no necesito hacer otra pausa, no te vayas. Gracias. El miedo folio está listo, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda, y la hacemos realidad, la mano peluda.

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Continuamos hablando de estos embrujos y conjuros, pues son elementos esenciales de la brujería. Estas prácticas suelen estar ligadas a trabajos específicos. Tú sabes o te ha pasado que alguien quizá te hizo un embrujo, un conjuro, y crees que ese poder a través de un hechizo pueda perjudicarte en tu vida. Daos tu comentario y pláticanos tu experiencia. Exacto. Y estamos platicando con nuestro amigo Alejandro. ¿Estás ahí? Sí, Jenny Nacho. Aquí continuo. Perfecto.

Oye, fíjate que comenta Daniel Romo que tal vez en una vida pasada tuviste una muerte trágica en el agua, en un mar, un lago, etcétera, algo que te provoque ese miedo irracional. Pues podría ser, ¿verdad? Podría ser lo que comenta Radio Escucha. Yo le decía que cuando soñaba agua, siempre soñaba en la profundidad del mar, pero veía ciudades muy grandes y te tenía miedo a estas grandes construcciones. De hecho, yo también le tengo miedo a lo grande.

Ok. Entonces no sé, a lo mejor también es por ese lado, ¿verdad? Pues sí puede ser, amigo, y esto sería un indicativo que entonces, fíjate, tú mismo estás ayudando a una posible conclusión, ¿no? De que si ya detectaste que tienes este tipo de miedos o este tipo de fobias, es algo que puede ser tratable con un psiquiatra, un psicólogo, no sé, un experto, ¿verdad? En la mente, en el pensamiento. Cuando me meto a bañar, ya ve que hay gente que cierra los ojos cuando que cae agua en la regadera.

Ajá. Yo no puedo cerrar los ojos y cuando me baño siento mucho miedo cuando me cae agua en la cabeza. Sí. Yo no puedo cerrar los ojos. Guau. Sí me imagino. Entonces tú jamás visitarías un acuario, ¿verdad? No, no, porque me sentiría ahogado, me sentiría salir corriendo. Y lo he hecho. Lo he hecho una vez en el Planetario, una película del mar. No me acuerdo cómo se llamaba, muy famosa y yo me salí corriendo porque era como si estuviera en el bar. Amigo.

Guau. Ahora entiendo tantas cosas que a veces los seres humanos padecemos o tenemos como una consecuencia de algo. No sabemos en qué punto o en qué momento llegó esta sensación a tu vida. Yo me imagino que tú te fuiste dando cuenta ya estando pues más grande, ¿no? Tirando a adulto, tal vez en la adolescencia empezaste a notarlo. Tú cuando empezaste a notar esta especie como de sensación contraria hacia el agua, mi amigo.

Fíjese que mire, Gini Nacho, yo esto lo empecé desde los ocho años y le voy a contar. He perdido amistades a raíz de esto porque nunca les he contado. Me da vergüenza, verdad, contar esto de lo que yo ya les conté, de que me da miedo la huy. Porque me están echando de locos, que ridículo. Incluso me da vergüenza contarlo, ¿verdad? Por eso me he perdido muchas fiestas, me he perdido muchos eventos familiares sociales que tienen que ver con albercas.

Y me dicen, oye, es que raro eres, porque no quieres ir. Pero pues yo les saco otra excusa, verdad, porque no quiero pues decirles, van a decir que es raro, verdad, que da miedo a la huy. Sí. Ok, pues mira, amigo, tal vez sería bueno pedir un consejo de un psicólogo y a ver qué opina, ¿no? Hay quien dice, por ejemplo, comenta de Luz Arellano, que tal vez con una regresión te podrían ayudar a entender qué es lo que pasa,

¿no? Y hay otros que dicen que tal vez con una terapia de choque podrías también superar esto, pero solamente con un experto, amigo, que estudie el pensamiento humano, que estudie precisamente el comportamiento de nuestro cerebro en cuanto a diferentes circunstancias, te podría orientar, ¿no? En el caso de que se trate de algo que sea tratable así, ¿no? A través de terapia. Así es, Jenny, Nacho, incluso les voy a contar, no sé si ya tengo tiempo.

Sí. Es a raíz de esto, yo he hecho un trabajo bueno por lo mismo, porque era relacionado al agua, pero me iba a quedar muy bien, ya vas a tener una plaza y yo deje ir esta oportunidad por esta problemática. Uy, amigo. Sí, entonces esto ya afecta tu vida de manera importante, ¿no? Sí, incluso fíjese cuando aquí en la casa quieren trapear, es un problema porque digo no, no quieren agua, no, no, el agua, no. Así de esas.

Sí. Híjole, mi querido Alejandro, pues yo veo algo que es bastante tratable, es simple y sencillamente tal vez ver este asunto desde otra perspectiva, pero de una forma guiada, ¿no? Que alguien te acompañe en la interiorización de tus pensamientos. Claro, Jenny y Nacho dicen incluso que somos más agua que el tierra, verde en este mundo. Correcto. Es correcto, mi querido

Alejandro. Pues mira, nos encantó platicar contigo, amigo, espero que no sea la última vez que charlamos y que próximamente volvamos a tener un contacto y que nos narres si es que ya pudiste encontrar algún especialista que te apoyara en ese sentido, amigo. Claro que sí, Jenny y Nacho. Me dio mucho gusto saludarlo y bueno, pues frías noches acá en el norte hace frío. Es. Luego les cuento otra. Vienen muchos migrantes, ¿verdad? Correcto, sí.

Muchos migrantes, nuestros hermanos que están ahí en el otro lado. Así es. Pero de migrantes ahorita ya están habitando por aquí en el norte albergues. Pero digo, hay que dar un mensaje, seamos solidarios porque algún día todos fuimos extranjeros, ¿verdad? La vigilia viene que debemos ayudar a nuestros hermanos. Eso es. Que están bastante difíciles. Muy nobles palabras las tuyas, mi querido amigo. Muchísimas gracias. Excelente noche. Gracias. Hasta luego, buenas noches

al buen Alejandro. Que mira, nos deja esa reflexión final. Claro. Las maldiciones son uno de los aspectos más controvertidos si hablamos del tema de la brujería. Aquellos que creen en ellas aseguran que pueden causar desde mala suerte hasta enfermedades graves. Una teoría interesante es el estudio y el efecto psicológico. La mente humana tiene un poder enorme. La sugestión puede desencadenar síntomas reales en quienes creen estar malditos.

Sin embargo, también hay casos documentados de eventos extraños e inexplicables que ocurren después de que alguien es maldecido. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, me llamo Pedro. Pedro, ¿cómo estás? Bien, bien. ¿Y sabes cómo está? También con gusto de recibirte. ¿Desde dónde nos escuchas? Desde California, el sur. Ah, mira, California esta noche se puso las pilas y nos da gusto recibirte. ¿Qué nos quieres contar?

Oh, este es un relato corto que hace un día mi abuelito me lo contó de un vecino de la colonia. Sí. Y ellos, mi abuelito vive en un pueblo y tiene un vecino que es albañil y por las noches hace tabiques. Y dice que tiene una hija, ahorita la niña tiene como seis años, pero cuando tenía como unos dos, tres añitos, en la madrugada la niña se reía sola y y se oía como que jugaba con los letes.

Y se la hacía raro, ¿no? Y como ellos viven al lado de una barranca, así que una noche el papá se acostó y se hizo el dormido. Y dice que le contó que cuando la niña empezó a jugar, él no más. Un ojo lo mantenía medio abierto y cerrado. Y que vio como vio un duende. Vio como un un donecito todo peludo con ropita y origitas y gorrito que estaba jugando con la niña y cuando se levantó el duende se fue.

Oye, y lo describió y ala... diste algunos elementos, pero en ese momento lo identificó tal cual como un duende. Ajá, como el duende. Y ahorita les voy a explicar por qué mi abuelito me dijo que era un duende y no un chaneque. A ver, ¿por qué? Este... mi abuelito me estaba explicando que los duendes son chiquitos. Entonces, nada se cuenta como del talón del del tobillo a la rodilla, así de grande son chiquitos, ¿no?

Y son bien peludos y tienen sus orejitas, pero dicen que los duendes son como es lo que le han contado, no sabes si es verídico, ¿eh? Pero dicen que son como en el pueblo hay personas que creen que son seres elementales. Y que les dicen que les dejen dulces o panes para que no te molesten y al cambio hay personas que dicen que te dejan dinero o en vez de que si te están molestando le dejas algo a cambio y te dejan en paz.

Porque si también tú les haces travesuras o les caes mal, son bien enfadosos y pueden más que uno porque están chiquitos, ¿no? O pueden hacerte más travesuras sin que uno se de cuenta. Me estaba contando mi abuelito. Pero dice que el chaneque es más grande como un niño de 6, 7 años, así se ve como un chanequito, pero tiene menos menos pelos, pero que el duende es bien peludo como si fuera un changuito, así es como lo que me estaba explicando. Si, además los duendes son travesos.

Si, si, si, es lo que está diciendo. Y este yo tengo otro relato cortito que me lo contó mi prima. Ella vive en Chilpan 5. Y dice que ella vive en un duendecito con una amiga. Aquí te voy a interrumpir. Perdón que te interrumpa, pero tengo que ir a la pausa. No te vayas por favor. El Miedo Fondo 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí tenemos a la bien, la mano peluda. Siempre estás en mis sueños. Ya es hora de que estés conmigo.

Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Los duendes, seres elementales de la naturaleza, considerados traviesos y también que tienen una conexión especial con la naturaleza. Aquí regresamos contigo. Nuevamente. Entonces, entonces, me estaba diciendo mi abuelito que los, varias personas que vienen entre esa, entre esa, este, en el centro, en esa barrajita, porque no es ni lago, ni río, es nada. Es un bracito que se abre de un río.

Este, afirman que salen de de un tronco de un árbol, pero debajo de la tierra. Ok. Oye, esta imagen de los duendes siempre es atractiva e incluso se recomienda que si tú tienes la idea que por tu casa o por el lugar donde habitas hay un duende, puedes espolvorear algún polvo que puede ser talco y dejar un pequeño trastecito con dulces para tenerle evidencia y si se ha podido captar en alguna ocasión algunas huellas pequeñitas que los duendes son atraídos por los dulces. Si. Es lo que dicen.

Y hace como un año o dos yo era cuando manejaba el camión que duraba una semana fuera de casa y un día llegaba cada 15 días a la casa, ¿no? Alcancé alcancé a oír que ustedes comentaron que lo que es Cancún o Mérida por esos rumbos, este, en la zona de hoteleras, de hecho les dejan ofrendas o dulces para que no les hagan desordenes los labores de trabajos como a los de mantenimiento o a los que se hospedan para que no les muevan sus cosas. ¿Te recuerdan que tocaron un tema? Si, claro.

Yo le comenté a mi abuelito y él ahorita tiene cinco años, va a cumplir 75 el 2 de febrero y le comenté eso y dice que si es cierto porque él cuando era traidero, él llevaba las varillas todavía cuando la zona hotelera no estaba construida y me comentó que en esa área las carreteras eran puras terracería y nomás había como, ¿cómo se le dicen las las casitas que la hacen como de hojitas en las playas? Palapas.

Es lo que había pura de esas y dice que inclusivemente las personas que vendían ahí comida, este hablaban mucho de eso y cuando le comenté eso, él me dijo que si era cierto porque las personas, uno de los primeros de ahí, siempre platicaban de esos temas. Ok, pues si. Si, tienen mucho que platicar estos temas de los donde siempre es atractivo y nosotros agradecemos que esta noche te hayas animado y que además nos hayas compartido lo que tu abuelo te dijo.

Si, si, si, muchas gracias y a ustedes por tomar el tiempo y marcarme. Bueno, vamos a seguir en contacto cuando tú lo decidas. Ok, gracias, buenas noches y saludos a todos. Hasta luego mi querido amigo. Pues mira que la experiencia con los duendes puede variar, ¿no? de persona en persona. Sin embargo, hay ciertas constantes. Dice, por ejemplo, Charlie Valentino, yo descubrí quién se robaba un calcetín diario por las noches hasta que lo detecté que era un duende.

Charlie Valentino, un saludo, gracias hasta Totonilco de Tula y Dalgo Barrio Voxfee rumbo al 30 aniversario. Charlie, bien, gracias amigo. Si, efectivamente, lo que nos decía Cristina Cortés de Herbie, que si tú notabas que en tu casa ya era una constante eso de estar perdiendo un calcetín, tenías ya puros nones, podría significar que tal vez, tal vez, hay actividad de duendes en ese domicilio, ¿no?

Sí, cuando fuimos al Museo de los Duendes allá en Huascar de Ocampo y ahí hay evidencias de lo que hacen los duendes se dicen que en las crines de los caballos ahí dejan sus marcas de la presencia con estos frenzados. Es interesante imaginar siquiera la posibilidad de estar conviviendo que muchas veces no nos damos cuenta con estos seres elementales y queremos más relatos, por supuesto. Claro, y aquí tenemos una llamada. ¿Quién tenemos en la línea? Bueno, bueno, me llamo Sergio.

Hola Sergio, bienvenido amigos, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí de... Bueno, ahorita estoy viviendo en el Estado de México. Sí señor, en el Estado de México. ¿Qué quieres platicar? Ah, bueno, hay una muy buena historia que tengo. Adelante amigo. Dice la historia sobre el Estado de México en la parte donde se llama Nicolás Romero. Y más o menos hace como unos 18 años nos encontramos mi hermana y yo en el patio. Y mi hermana divisó hacia una montaña que está ahí en ese lugar.

Sí. Y vimos un platillo. Un platillo volador, un objeto volador no identificado. Ajá, sí, lo vimos. Bueno, mi hermana me lleva seis años más que yo. Yo en aquel entonces tenía como ocho años. Sí, ella tenía como unos catorce, quince. Y ella fue la primera que vio hacia el cerro, arriba estaba el platillo volador a seis metros de altura del cerro. Se veía a gran detalle, sus ventanas y todo. ¿Qué tan grande era, amigo? Yo no le calculo. Ahorita en esas fechas como de ocho metros de diámetro.

Ocho metros de diámetro. ¿Qué podría ser como un camión más o menos? Más o menos, más o menos sí. Y pues lo vimos ahí, ella y yo. Entonces, le dijimos a todos los vecinos y bueno, en total fuimos como unos unas diez personas que lo vimos. Ok. Estuvo, estuvo más o menos, yo le calculo, unos veinte minutos ahí estático. Fue muy buen tiempo. Suspendido.

Ajá. Y y después en ese cerro de ahí, estaban varias cosas porque había unas, como unas cosas como un, qué se podría decir, un pozo donde había unos amigos que yo tenía, que se iban a nadar pero se decía que, bueno, ellos nos contaban que se metían a nadar a la orilla de ese río, bueno, de ese a la orilla de ese cerro, estaba el pozo ese donde ellos se metían a chapotear por decirlo así, pero ellos se metían y decían que había cavidades por dentro del cerro.

O sea, que era una entrada. Ese pozo era una entrada. Yo no me metía porque yo no sabía nadar. Yo estaba muy chiquito. Ajá. Y ellos se metían y decían que se parece que se metían como buceando un tramo pequeño y adentro había como cavidades. Precisamente ese cerro donde fue visto el platillo volador. Fue como por año 1990, 92, por ahí así. Oye amigo, antes de que continúes, déjame hacerte unas preguntitas básicas pero sí muy interesantes para nosotros. ¿De qué color era? Plateado.

Plateado, o sea, era como color metal o como color cromo. Porque puede ser, haz de cuenta, del color de una oye express, ¿no? Por ejemplo. Era como color aluminio y veían a detalle las ventanas muy bien. Yo aquí en mi mente tengo muy bien los recuerdos y se le veían muy bien las ventanitas. Perfecto. Y una antenita arriba. Ok. Otra pregunta básica, mi querido amigo. ¿Emitía algún sonido? Sí, sí, como que zumbaba.

No te fijaste, bueno tal vez no lo pudiste notar por tu edad, pero ¿si hacía alguna interferencia con aparatos electrónicos, no sé, radio con los focos de la calle o algo? No, no, porque eras de día, eran como, bueno, si eras de día, eran aproximadamente entre cuatro y cinco de la tarde. Ajá. Ok. ¿Había viento? No, no, no había viento, todo estaba en silencio. Y lo vimos como a unos 500 metros de distancia.

Eso es. ¿Ese objeto tenía un movimiento como, así como que se bamboleaba que le llaman caída de hoja? Así como que se... No, no, no. Estaba totalmente estático. Estático. Como a unos... Yo le calculo como a unos ocho metros. Estaba muy bajo. Sí. Ajá. Y... Después de eso, como al año, en esa zona, hay o había un mini aeropuerto y ahí aterrizó un avión que tuvo que dar dos vueltas porque no podía aterrizar por las dimensiones tan grandes que tenía. Era un avión Hércules negro. Después de ese...

A caray, espérame, espérame. Ahí en esa... O sea, ¿había una pista? O improvisaron una pista o cómo? Ajá, ajá. En ese municipio siempre ha habido un aeropuerto pequeño. Ah. Pero para puras avionetas. Sí. Porque iban a... Ese municito de Nicolás Romero está dividido entre zona de ricos y zona de pobres. Ah, caray. Y ahí, en la zona de ricos que rentaban o iban a rentar avionetas para volar en todos esos municipios. Ok. Los días domingos. Y era un aeropuerto muy pequeñito para avionetas.

Cesla. Sí. Ajá. Y ese... Ahí recuerdo muy bien que como a los seis meses de que vimos ese objeto. Sí. Mi padre salió corriendo al patio porque escuchó un ruido muy grande. Ajá. Dijo que había un avión. Y así salí y lo vi. Era un avión grandísimo. Ajá. Negro. Sí. Negros, esos que traen así como una rampa atrás. Ajá, sí. Como lo de tipo militar, ¿no? Ajá. Grandote, grandote, grandísimo negro. Y no pudo aterrizar en la primera. Se fue a dar la vuelta por allá

lejos. Sí, otra vez. Volvió a aterrizar porque estábamos muy grandes y yo creo que no podíamos alcanzar a aterrizar a la primera. Ajá. Y ya después con el tiempo nos enteramos que entre el aeropuerto y el cerro en medio había una mina. Ajá. Sí. Y ahí está una serie de historias que la gente contaba de ese lugar. Ahora sí. Oye, qué rayos hacía ahí un avión militar y además. Ajá. Pues yo me imagino que se las vieron bien difícil, bien negras para aterrizar ahí porque son pistas más cortas. Ajá.

Y las pistas no están tan hechas. Es decir, no es diseñado para eso. Ahora sí que yo recuerdo muy bien la historia. Ajá. Que yo viví en aquel tiempo y sí vi como el avión batalló bastante porque estaba muy grande. Sí. Y casi no iba muy alto y hacía mucho ruido. Sí. Al parecer me acuerdo que era como de hélices. Y tú lo relacionas con ese avistamiento ovni que tuvieron. Ajá. Sí, claro, porque ese avión pues como por qué tendría que bajar ahí.

Sí. Ya con la tecnología de ahora busqué por Google más la ubicación donde precisamente yo vi ese disco volador. Y allá arriba del cerro como a unos 50 metros de donde yo vi el disco había un tipo piscina como de 20 por 20. Sí. Google más se alcanza a ver. Ok. O sea como un ojito de agua, ¿no? Sí, no, pero era hecha por alguien porque sí estaba totalmente cuadrada. Ajá. Ajá. Ajá.

Ok. Era rectangular y ya estaba verde del abandono, pero exactamente arriba del cerro y exactamente donde vimos nosotros el disco. Ajá. Oye, amigo, es que comenta aquí Daniel Romo que pudo haber sido en la sierra de Montealto que hay una base. Ajá. No, no. Bueno, así la parada se le conoce como el Pedregal. Ok. Está el Pedregal y está a un costado de la autopista México Toluca. Ajá. En San Mayo. Sí. Hay un puente grandísimo y a un costado es donde está ese cerro.

Ya ahorita en estos momentos ha sido casi demolido por la minera que está ahí. Ok. Hay una incústria minera y ya casi lo destruyeron todo ese cerro. Ajá. Pero ese cerro originalmente ahí es donde vimos la nave y a un costado como a unos cuartos como a medio kilómetro es donde está el aeropuerto ese pequeño donde vimos aterrizar el avión grandísimo. Negro, no se me olvide era un negro mate. Sí, sí, sí. Guau, amigo. Qué historia nos acabas de relatar, eh.

Sí, lo siento. Y por lo que comentas, pues no tuviste la oportunidad de visitar el cerro o sea caminar hacia él. Sí, sí fuimos. Después de que vieron eso, el platillo ustedes a los cuantos días al siguiente día, ¿cuándo fueron? Como a los dos, tres meses. Ajá. Mi hermana y sus amigas tenían la costumbre de ir a correr por ahí porque cerca hay una universidad que se llama la universidad Fidel Velázquez. Ajá. Y mi hermana era de que cada ocho días iba a correr, hacer ejercicio.

Sí. Y yo tenía un amigo más grande el cual era el que nos llevaba al cerro a caminar. Sí. Él era el que se metía a nadar a esos pozos. Y fue el que nos contó que se metía a un pozito que está a las orillas de ese cerro. Ajá. Se metía así. Yo pensé como es posible que se meta en ese lugar. Paraban una piedra y se aventaban unos clavados, tremendo. Ajá. Dice que se iba por dentro y que... Y si tardaba unos minutos allá adentro, eh. Yo recuerdo muy bien, yo no sé nadar.

Pero él se metía allá adentro. Y dice que adentro podía respirar como una cavidad adentro. O sea, como uno de esos cenotes, ¿no? Ajá. Ajá. Como un cenote, pero sí, a la orilla del cerro. Sí, era un charco así. Yo lo vi como un charco de agua turbia, como de dos metros. Es que la pregunta era si no notaste que hubiese habido una marca ahí en el pasto, en el terreno donde se posó. Porque a veces dejan como quemado. Sí, no. O a veces se ve una huella, no, precisamente. No, no, este... Este disco.

Yo lo recuerdo bien a la perfección y lo digo con toda honestidad. Era un pastillo borrador muy parecido al de Edward Billy Mayes, de los relatos que tenía el ese señor. Sí. Igualdito, así, así, así tal cual, plateadito, sus ventanitas, su antenita y se le veía como a lo lejos como un tripie, pero no desplazado. Si no estaba flotando sin hacer ningún bamboleo, no, estaba estático totalmente. Sí. Y sí tienen ventanitas y una antenita

arriba. Wow. Lo vimos muy muy cerca como unas... yo le calculo como unas 15 personas lo vimos. Pero, o sea, en aquel entonces en el año 90, 92, en la zona marginada donde vivíamos nosotros, humilde, pues nadie, tenía cámara, nadie. Sí, era difícil. Y sí lo vimos. Wow. Siempre voy a recordar ese... y luego, te digo, lo increíble es que nosotros estábamos cerca como a unos... un kilómetro enfrente del cerro, por decirlo así.

A un kilómetro enfrente del cerro y ahí cerca estaba también el aeropuerto chiquito. Siempre viamos todos los domingos pero pura avioneta. Claro, sí. Se nos hizo muy, muy raro que aterrizara un avión tan grandísimo. Ajá. Pregunta, amigo, nada más así como para quitarme la duda. Ajá. Tú crees que ellos hayan ido por esa nave? Que se la hayan llevado? No. No, no, no. Yo creo que había algo más ahí adentro.

Ajá. No, no, no. O sea, la nave estaba flotando ahí porque ya después de que la vimos un buen tiempo, se fue retirando a lo lejos muy lento. Se fue elevando? Se fue elevando muy lento. Ajá. Muy lento, muy lento hasta que ya no la pudimos ver. Pero el avión ya llegó después como si en ese cerro hubiera algo. Porque de, con el pasar del tiempo hasta ahorita, este cerro ha sido eliminado. O sea, lo destruyeron

totalmente. Si tú pasas ahorita en ese tiempo por afuera, totalmente las retroescavadoras y maquinarias lo deshicieron. Lo deshicieron totalmente todo el cerro. Ajá. Me imagino que venden grava de ahí, ¿no? Sacan grava. Ajá. Sí, lo deshicieron. Yo creo que al ahorita existe el cerro como el 30% del cerro. Ajá. Y el 70% de, de, de, del 93 para acá ha sido destrozado por la minería, por los dinero que están ahí. Sí. Ajá. Pero sí.

Sí, es, a mí se me hace muy increíble que un avión como para qué estaba ahí o qué avión era. Ajá. Exacto. ¿De dónde venía? No hay una lógica, no me suena lógico. Además que, pues ese tipo de aviones realmente solamente en instalaciones militares es donde se le suele ver. Exactamente. Ajá. Ajá. Y para complementar bien el relato Ajá. Por esas fechas más o menos por esas fechas en esos meses del año 92, 93 más o menos. Sí. Estábamos mi hermana y yo en el patio

de la casa. Ajá. Y pasaban limosinas por afuera de la casa. Ajá. Por afuera de la casa. Sí. Pasaba, pasó una limosina. Ajá. Este, que iba con dirección a una casa donde supuestamente era una secta. Ajá. Que había un terreno grandísimo donde había una secta. Sí. Y iba la limosina esa, dice mi hermana, que me parece que iba una actriz. No sé si puedo decir el nombre. Sí. Pero iba una actriz, creo que era Daniela Romo en esa limosina.

Ajá. Iba a ese lugar, Daniela Romo y este iba a ese lugar y ya regularmente iban los sábados o domingos y las personas que llamaban a las personas de la Daniela Romo. Ajá. Andaban ahí en la colonia comprando cabras. ¿Cabras? Ajá. No. Bueno, ya nos podemos imaginar, ¿no? En el caso de que fuera, pues no podemos tener la certeza, ¿no? Parecía que era Daniela Romo, pero bueno. Ajá. Lo dejamos ahí en duda, ¿no? Pero. Ajá. Porque mi hermana

mi hermana sí la vio. Dice mi hermana que estaba fuera ella en la calle en el tope y pasó la limosina con el vídeo abajo. Ajá. Y dice que la saludó. O sea, sí, iba por la ventana ella. ¡Oh, Ali! ¡Qué bien! Y dijo ella sin dudarlo mi hermana que pues era ella. Gracias. Pero ella que iba rumbo a ese lugar. Pero todo pasó en ese lugar de Nicolás Romero. Por ahí del año, te digo como el 92 o 93 cuando pasó todo eso. Todo Nicolás Romero guarda muchísimos secretos. Hay una serie de túneles

por ahí. Ok. Sí. Ajá. ¡Guau! Mi querido Sergio, te agradecemos mucho tu llamada. Nos vas a dejar pensando en todo eso. Ajá. Y pues hay mucho misterio en esa zona, ya lo creo, ¿eh? Sí. Sí, no, no. Hay más. Hay mucho más. El que sabe muchas historias. Bien bien de la zona de ahí, mi hermana y mi cuñado. Ok. Mi cuñado como es mecánico, diesel, de retroexcavadoras, cacerpila. Ajá. Es el que hablaba cosas de las minas de ahí. ¡Oh, Ali! Y había varios relatos que sí

y sí son verdad. Ya en otro momento me pondré en contacto para hablarles otra historia. Nos va a encantar escucharte, amigo. De un señor que este está custodiando una caverna. Ajá. Ajá. Bueno, pues esa la dejamos pendiente, ¿no? para la próxima. Ajá. Órale pues, sí. Ya les contaré la historia la de un señor que custodia una caverna. Muy bien. Que supuestamente se dice que es un científico. ¡Wow! Ajá. Ahora sí. Es verdad, ¿eh? Yo lo vi, el señor. Ajá.

Muy bien. Era un tuto americano. Ok. Pues ahí nos vamos a quedar con la incógnita. A ver si se podemos marcar mañana, amigo. Órale pues, sí. A la misma hora. Sale. A ver el pendiente. Me parece genial. Pues que tengas bonita noche. Órale pues. Gracias. Hasta luego, mi querido amigo. Gina, nos ha ganado el reloj. Y ya nos tenemos que ir. Agradecemos tu presencia, tu participación, tu relato, las experiencias que nos compartiste. Mañana tenemos nuevamente una cita. Que descanses,

que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche. Que descansen. Y como decimos aquí. Cabo. El programa se termina. Pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.

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