La Mano Peluda | Martes 25 de Marzo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 25 de Marzo de 2025

Mar 26, 20251 hr 32 min
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Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en

todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que

a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos una vez más en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar sobre temas. Inquietantes. Queremos tu participación

a través de la multilínea 55 -5279 -2291. La página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú puedes participar utilizando todas las vías de comunicación. Aquí va una más y tal vez la más efectiva. El contacto de WhatsApp 55 -2193 -5926. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Queremos también

saludar a las estaciones. en la República Mexicana, que se unen con nosotros, Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetama, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta

noche espeluznante. Esta aterradora entidad paranormal es conocida por manifestarse después de un ritual de invocación que involucra un espejo, una vela roja y un oscuro secreto. Se dice que aquellos que lo han visto han experimentado fenómenos inexplicables, desde sombras en sus habitaciones hasta risas escalofriantes en plena madrugada. por quienes lo han intentado hacer, hace que este misterio continúe creciendo. Hoy, el ritual prohibido del hombre sonriente, Misterio Paranormal.

Ahí está el tema sugerido para esta noche y te invitamos a que participes. Claro que sí, ¿tú crees que...? invocar a un espíritu sea suficiente para atraer el mal y generar mucho caos? ¿Te atreverías a hacer una invocación de este ser? Bueno, aquí lo vamos a platicar con mucho gusto y por supuesto también queremos escuchar todas aquellas historias que ustedes nos han compartido a lo largo de la trayectoria de este programa que, dicho sea de paso, está a punto de cumplir.

Tres décadas, así que muy atentos, por favor. Saludos, Gin y Nacho, reportándome Javier Ramírez, ya tiene rato que no lo hacía. Te cuento, pues mi madre siento que es una persona muy receptiva en este tipo de cuestiones extrasensoriales, vaya. La verdad es que no le tomamos mucha importancia, pero hay a veces cosas que dices, guau, ¿no?

O sea, ¿cómo es que percibe, no? Bueno, una de las cosas, que son varias y espero irlas contando poco a poco, es en el departamento donde ella antes vivía, un edificio como de cinco departamentos. Recuerdo que una vez fui de visita a su casa y de repente tenía una cara así como de entre preocupación y susto. Ya cuando la vives ya la conozco, no vaya. Conozco sus facciones. Ya le pregunté y siempre me dice, no, no te cuento

porque no me vas a creer. Pero ya, antes cuando era joven sí, hasta a veces la tomaba burla, pero ya en una edad adulta y ya después de algunas experiencias, pues ya con más ideas le digo, no, cuéntame, ¿qué pasó? ¿Qué viste? Yo me pensé que había visto un animal, un insecto, una rata, ¿no? Pero dice que... Ella tenía una especie de sotegüela ahí dentro de su departamento donde tenía su cuarto de lavado. Y era un espacio abierto,

¿no? Que daba hacia los departamentos, volteaba y se veían los departamentos que estaban arriba de ella. Eran dos, dos, dos pisos más. Entonces dice que ella de repente veía una como sombra grande que se asomaba por la puerta de la sotegüela. Al principio pensó que era algún efecto de su ojo, de alguna mancha en sus lentes, sus alentes. Entonces, pues a eso se lo atribuyó, hasta que de repente dice que vio la sombra ya bien definida

y fue cuando se asustó. Lo que hizo fue se sentó y en ese momento iba llegando yo, por eso ya se calmó un poco el miedo. Y yo le decía, no, pues tranquila, mamá, mira, pues no sé, le di cualquier tipo de explicación menos una explicación sobre la natura para que no se asustara. Total, pasó en el transcurso del día. Al otro día, algo ya, eso sí, ya bastante real, bastante tangible,

empezó a oler mal. Empezó a oler mal, pensamos que era el drenaje, era el drenaje, y no. desafortunadamente era el vecino, que le había dado un infarto, ya tenía, pues ya tenía, yo no sé, unos tres, dos, tres días ya, este, que había fallecido, porque el olor ya empezó a delatar, ¿no?, que el vecino ya, ya había muerto, entonces, extremadamente coincidió con la sombra que vio, y sin, obviamente, sin saber que el vecino ya, ya había fallecido, ¿no?, ya veía la sombra, este, Y dice, ah, pues

para esto no fue la primera vez que la veía, ¿no? Dice que ya llevaba dos, tres días coincidentemente con lo que coincidía de la situación que lamentablemente le pasó a su vecino. Pero ya que lo vio más claro, fue cuando el dolor ya era bastante penetrante, ya casi insoportable. Y sí, efectivamente, cuando fuimos a tocar y asomarnos, ya estaba el cuerpo del vecino. Pero bueno, eso es algo uno de varios. Ella, cuando falleció mi padre, una noche antes

estaba muy, muy inquieta. Él fallece en una operación, pero durante la operación estaba bien inquieto. A mí me ha tocado ver esa situación. Bastante inquieta, nerviosa. Recuerdo que sale uno de los doctores, lo interroga y ella fue la primera que dijo, ya falleció, ¿verdad? Entonces también así como que cosas que... Y si siquiera le habían dicho que mi papá se puso grave, ¿verdad? No hubo ni tiempo, se puso grave y falleció también desafortunadamente. Bueno, espero poder seguir

compartiendo algunas historias más. Saludos, Jenny y Nacho, Javier Ramírez, Gustavo Madero. Bienvenido mi querido amigo, muchas gracias por estar aquí con nosotros y pues sí, a veces hay evidencias que no se pueden negar, ¿no? El hecho es de que cuando un cuerpo o algo se descompone, el olor es putrefacto. Hoy estamos platicando del ritual de la invocación del hombre sonriente. Se dice que es una entidad sobrenatural con una

sonrisa macabra. Una presencia inquietante y que aparece tras realizar un ritual específico en la oscuridad de la noche. Hoy te vamos a platicar un poquito de esta leyenda y algunos testimonios de quienes afirman haberlo visto. El origen de esta leyenda se popularizó en foros de internet y comunidades dedicadas a lo paranormal. Se describe como una figura alta. Delgada, con un rostro desfigurado, pero con una sonrisa permanente. Algunas versiones afirman que es un espectro

vengativo. Iggy lo vinculan también con seres extradimensionales o demonios. Así que, ¿habías escuchado algo al respecto? Te invitamos a participar, por supuesto que sí. J. Alejandro Íñiguez. Saludos, amigo. Gracias por acompañarnos. Juan López y Gabriela Fernández Yañez nos están saludando y también nos envía un saludo cordial para todos los oyentes. Claro que sí, mi querido Juan López y a todos ellos. Gracias. Y Luna Alondra desde Argentina. En esta mano peluda internacional,

mi querida Luna. Ya tenía rato que no te leía, amiga. Bienvenida. Qué bueno que nos acompañas. Y vamos a recibir todos estos mensajes y lo que quieres compartir respecto a relatos y situaciones que tienen que ver con lo paranormal. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedo Fon, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Si amas a alguien, déjalo ir. Si vuelve, ahora vete tú para que vea lo que se siente. Sabiduría

en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano peluda. Buenas noches, aquí les mando un saludito de la señora Lisset, al lado aquí de mi esposo, como siempre Omar. Y bueno, un saludo para la señorita Gina y también para el don Nachito. Bueno, bendiciones. Ya muy pronto les voy a llamar para contarles mi relato cuando me ha aventado la muñeca. Uy, no, eso sí, de verdad, para mí fue una... me espanté, un trauma.

Ya muy pronto les llamaré. Muchas gracias. Esperamos que sea así muy, muy pronto, porque estos relatos a nosotros cada noche nos encanta escucharlos. Desde luego, y es lo que vamos a hacer. Saludos a Mora Morita y a Maribel Pineda. Gracias por acompañarnos. Adelante, venga. Hola, buenas noches Gina, Nacho. Les quiero contar la ocasión que fui a acampar con unos amigos al cofre de Perote. Nosotros somos de Teciutlán, Puebla, que delimita muy cerca de Veracruz. Y el cofre de Perote está

rumbo a Jalapa. Total que se nos hizo fácil y subimos. Uno cree que es muy fácil, pero tiene su grado de dificultad más. Cuesta más trabajo si tú vas cargando las cosas con las que vas a acampar. Total que llegamos no a la cima porque ya nos sentíamos muy cansados y llegamos a una sección, como una meseta antes de llegar a la cima del cofre de pelote donde están las antenas. Ya había atardecido, anochecido. Ya era próximo

anochecer. Entonces decidimos que sería lo mejor empezar a listar nuestro campamento ahí y quizás en la mañana podríamos subir a la cima a ver

el amanecer. Total que dejamos nuestras cosas, pero pues antes de empezar a listar nuestras tiendas, pues nos decidimos caminar hacia alrededor, como explorar, porque pues la verdad es este... no es tan selvática ni cerrada la maleza, hay muchos caminos, está muy abierto, pero llegamos a un área que yo desde que la vi era como una plaza, era como una plaza, pero muy antigua, como si las piedras estuvieran, no fuera una formación natural, sino como que las disponieron

ahí para hacer una plaza. Yo sentí como cuando uno entra a la iglesia, es un sentimiento como de estar caminando con cuidado de no hacer ruido, como muy tranquilo, como si nos estuvieran viendo, no sé. Sentí una energía bien curiosa de ese lugar, pero no le tomé mucha importancia. Pues dije, quizás, quizás sí es un vestigio antiguo y no está reconocido quizás. Pero lo fuerte llegó en la noche. Estábamos acampándonos muy lejos de donde yo vi eso. Y muy bonito porque se veía

como el voladero. Se veían los cerros, el cielo, las estrellas. Un paisaje maravilloso. Pero ya se había hecho noche, nosotros habíamos hecho una fogata. Estábamos hablando, normal, no nada así como que de miedo. Pero lo que me asustó fue escuchar pasos detrás de mí. Miedo de que alguien nos fuera a asaltar o nos fuera a hacer daño, porque yo clarito escuché pasos que venían

en mi dirección. Entonces yo volteé prácticamente en posición de defensa para atacar si alguien me quería dañar por la espalda, porque esa fue mi primera impresión, escuchar esos pasos dirigiéndose hacia mí. Pero no había nadie y mis amigos estaban enfrente de mí. Yo clarito y los dos, yo los estaba viendo, no caminaron los pasos. Me sorprendieron y me quitaron mi tranquilidad. Porque a partir de ese momento yo no me pude sentir tranquilo.

Y mis amigos se dieron cuenta que... Que yo había escuchado eso, me había asustado, casi me caigo por irme hacia atrás. Porque yo estaba entre esquivar o hacer algo. Nosotros quizás pudieras decir que yo me confundí. Pero la verdad es que yo también les contagié ese miedo, ese sentimiento. Lo vieron muy real en mí y decidimos dormirnos. Ya no estar como que a la intemperie por alguna razón. Creímos que quizás ya si nos... Tirábamos a dormir, eso no nos iba a seguir molestando.

Fuera lo que fuera, porque nosotros alumbrábamos, traíamos lámparas y no había nada, solo los árboles. Curiosamente, donde te platico de la plaza que yo viví, estaba dirección de donde yo escucho esos pasos. Pero te quiero contar otra cosa que me dijo un amigo que él vio en la noche. Dice que él salió a orinar y entonces vio a una persona asomándose detrás de un árbol. Pero dice que ni siquiera le dio tiempo como que de reaccionar porque esa persona se escondió y una luz salió

de... de detrás del árbol. Dice que vio como si fuera una luz que se fuera, que se elevara y se fuera. Otra cosa que yo escuché, nosotros escuchamos y se nos hizo raro, si fueron pasos, más pasos alrededor de nuestras tiendas. Pero bueno, como nosotros estábamos durmiendo en tiendas separadas, pues ya no quise hacerle caso, pensé, quizás estos salieron a precisamente a orinar o algo. Están dando de vueltas ahí. Pero la verdad yo creo que sí hay algo ahí en el cofre de Perote.

Y no sé si a otras personas les ha pasado, pero eso fue lo que nos pasó a nosotros. Ok, amigo, pues espeluznante, ¿no? Ya que estás en un campamento, estás ahí, pues estás a merced de cualquier cosa. De hecho, es parte de la adrenalina que se convierte en un atractivo para algunas personas. Sin embargo, hoy por hoy, los riesgos que se corren son muchísimos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? ¿Quién habla? Hola, te estoy hablando de la mano peluda. ¿Quién

eres tú? ¿Conoces el programa? Sí, claro. Ah, ok, pues aquí estamos. Soy Nacho Muñoz. ¿Perdón? ¿Eres Nacho Muñoz? Servidor. ¿Eres Nacho Muñoz? ¿Seguro? Sí. ¿Y tú quién eres? ¿En serio? No te puedo decir. Te puedo decir mi nombre, ¿no? Te voy a decir mi segundo nombre. Ok. Arturo. Arturo, ok. Arturo, ¿nos quieres contar una historia o hay un error por aquí? Mira, Nachito, no. Es una historia que te quiero contar. Ok. tú me lo... Bueno, no sé, no sé lo que tú quieras decir.

Adelante, Arturo, está perfecto. ¿Tú dónde nos escuchas? Mi hermosa Tabasco. Muy bien, perfecto, amigo. Adelante con tu historia. Mira, Nachito, ¿estamos en vivo o no sé? Sí, señor. ¿Estamos en vivo? Sí, señor. Mira, Nachito, no sé cómo empezar. A ver. Tengo un don desde hace tiempo de los cinco años. Ajá. Veo muchas cosas. Sí. Veo a gente que me dice, ¿cómo estás? Ayúdame. ¿Qué puedo hacer contigo? X o Y, ¿me entiendes? Ajá. que se llama Samael. Ok, sí. Y conmigo está

presente aquí conmigo enfrente de mí. ¿En este momento? Sí. ¿Y qué hace enfrente de ti? ¿Te habla? ¿Te aconseja? Enfrente de mí, escúchame, escúchame. Ajá. Enfrente de mí me dice ¿Por qué hablas? ¿Por qué vas con ellos? ¿Qué te hice? ¿Sí? ¿Estás ahí? No. Pues, no. No, no. Desapareció. Escuchó un tip tip. ¿Qué te hice? Dijo. Y ahí se quedó un poco agresivo, mi querido amigo. Pero bueno, pues, no dio más relato ni más detalle.

Ojalá que se pueda volver a contactar. Vamos a ver si lo logramos y pues con mucho gusto vamos a ver de qué se trata, qué hace ahí Samael. Dice que se está frente a él y que le dice, pues entre otras cosas yo me imagino, pues algunas palabras que tienen que ver tal vez con lo que está aconteciendo o tal vez con lo que pudiera suceder. No lo sabemos, sin embargo ojalá que se pueda reconectar, por favor ahí te encargo. Vámonos a una pausa y regresamos.

El Miedo Fon, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. Tenemos tu atención. Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúncete con nosotros. Somos rss .com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss .com ventas arroba

rss .com y sabrás que se siente estar en boca de todos. Tengo un sueño que no me deja, no me deja dormir. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos, tú habías escuchado acerca de esta invocación, de este ritual. para invocar al hombre sonriente. Hay muchas consecuencias debido de esta práctica y por supuesto que la vamos a comentar, pero también queremos relatos. Y aquí tenemos desde la Venustiano Carranza a

Lulu. Buenas noches. Buenas noches, ¿cómo están? Muy bien, Lulu, bienvenida. Bueno, qué gusto me da que me hablaran, Ginny y Nacho. Saludos, amiga. Aquí estoy esperándolos. Muy bien. Siempre eres bienvenida. Gracias. Sí, es que ahora sí que han pasado muchas cosas que yo digo, ah, esto me pasó a mí, esto me pasó a mí, ya ves que coincide, ¿no? Sí. Yo les iba a comentar, ya ves que una vez estaban hablando de que hacían

llamadas que ya había muerto, ¿no? Sí. Y a mi hija le pasó porque cuando mi nieta iba a cumplir sus tres años, bueno, su padrino de mi hija ya había muerto. Entonces yo le comenté a mi hija que sí iba a invitar a su madrina, pero ella no, o sea, no se hablaba muy bien con ellos. Entonces me dijo no. Y la cosa es que al otro día me habla bien espantada y me dice que en la madrugada sonó su teléfono de ella, su celular, y que al contestar la llamada era su padrino

que le decía hola hija, ¿cómo estás? Pero su padrino ya estaba muerto. Vaya, y escuchó perfectamente la voz de él. Sí, no, sí, dice que le oyó la voz de mi tío Toño y que él le dijo, hija, ¿cómo estás? Y que ella se quedó muda, o sea, no pudo contestar. Pero él entró la llamada en la madrugada y era de su padrino. Y al otro día le habló a su madrina y le invitó a la fiesta. Yo digo que de hecho, no te olvides de nosotros, ¿no? Pero coincidió, ¿no?, que llegó a pasar eso y sí,

digo, sí. Yo creo que muchas veces ellos se comunican de algún modo, ¿no? Sobre todo con aquellas personas que tienen una relación muy estrecha. En este caso me imagino que ellos se querían mucho. Pues mira, ya cuando ellos murieron mi hija no estaba muy separada así de ellos porque estaba en la edad de la rebeldía. Y mis tíos tenían la idea que antes de que ellos, o sea, como padrinos, podían regañar y podían llamar la atención, ¿sí

me entiendes? Sí. Entonces a mí un día me dijeron, porque estaba rebelde la niña, entonces me dijo ella, mi tía me dijo, ¿sabes qué? Voy a ponerle un alto a tu hija. Y yo le dije, no tía, no se meta. Digo, porque no quiero que le falte el respeto a usted. Porque no era igual la idea que teníamos nosotros de respetar a nuestros familiares. Ya los chavos ya tenían otra mentalidad, ¿sí me entiendes? Sí. Entonces yo no quería que le faltara el respeto a su madrina, porque para

mí... Es una falta de respeto, ¿no? Porque para nosotros, en nuestra educación, era que teníamos que respetar a los padrinos, a los hermanos, a los tíos. Era muy diferente, ¿no? Y ya los chavos ya tenían otras ideas de por qué voy a respetarlo, ¿no? Entonces, cuando mi tío murió, pues ella no quiso ni siquiera despedirse. Entonces, pues yo la dejé, porque ahora sí que nadie te puede obligar a hacer lo que tú no quieras, ¿no? Así es. Pero había pasado un año de eso, cuando

fue lo de su hija y fue lo que le pasó. Y la verdad que se llevó un sustazo, ¿eh? El sustazo fue de que le habló luego a su madrina y la invitó. Pues sí, imagínate. Por algo, sí. Pues es que son padrinos de grado, ¿no? Y tú los agarras porque es gente que tú vas a estar contigo y te va a apoyar y todo. Pero ahí ves que los padrinos son estrictos. Bueno, los de antes eran así, ¿no? Sí. Que se sentían como los papás y que

tenían casi voz y voto igual que los papás. Es que de hecho, el padrino es quien puede quedarse a cargo de los pequeños cuando los papás llegaran a faltar, ¿no? Exactamente, o sea, son como los segundos papás. Sí. Entonces, los de antes eran como más, o sea, que eran más apegadas a la ley, ¿no, Ginny y Nacho? que tú hacías de que el matriarcado, que la mamá decía lo que se hacía y todo el mundo decía que sí. Ahora ya ni nos pelan. Bueno, es que de repente algunas familias creen que los

padrinos nada más es para la fiesta, ¿no? Pero hay otra concepción mucho más. Ah, o para que den regalos, ¿no? Sí, sí, sí, más importante. Yo he conocido gente que, ay, tu padrino te tiene que comprar o te tiene que dar, lo ven como un banco. Y no, pues no. Pues no. El padrino, a falta de papá, el padrino, nada más, ¿no? Pero vaya susto que se llevó tu hija. Sí, hasta la invitó, pero sí te digo que a mí me ha tocado en el teléfono, que muchas veces estoy aquí en

tu casa, ya están ustedes. Sí. Y mi teléfono se empieza a escribir solo. Ah, chiste. O sea, sin que yo, sí, te lo juro, que yo estoy sentada y de momento volteo a ver el teléfono. Y yo pienso que me están hablando o algo, pero lo levanto el teléfono y solito está tequeando, o sea, solito está escribiendo, pero escribe cosas raras, o sea, cosas que yo no le entiendo. Y yo le pico para quitarle, para pararlo y está escribiendo.

Y yo digo, ¿qué onda con el teléfono? No sé si sea normal, se los juro que no creo que sea normal que haga un teléfono eso, ¿o sí? Claro que no. Entonces a mí me ha pasado así y yo digo que a lo mejor es que alguien se quiere comunicar contigo, ¿no? Y a lo mejor yo no le entiendo. Pero también no hay que buscarle mucho o tratar de encontrar si alguien se quiere comunicar a través del teléfono contigo, porque en una de

esas dicen que el que busca encuentra. Sí, sí, no, no, yo no. Es más, y lo que escriben, eso que luego son cosas larguísimas. Ni siquiera las trato de leerla, porque yo no sé que si estás invocando algo, ¿no? Así es. No puedes ponerte a eso, ¿no? Que tú de ese modo tú leas y le estés llamando a alguien, ¿no? Sí, yo tengo esa idea de que no debes leer todo lo que escribe el teléfono,

porque a veces es malo. Pero sí, sí les quería contar eso, de que pues le sucedió eso a mi hija y que creen que me pasó hace 15 días que ya me estaba muriendo. Ay, ¿por qué? ¿Qué creen que tuve? La muerte chiquita, como dicen. Estaba en tu casa acostada, esperando, estaba huyendo. De hecho, la mano peluda estaba acostada. Y de momento dejé de respirar. O sea, no me entró aire ni por la nariz, ni por la garganta, ni por ningún lado. O sea, oyó como un ruido así,

así como un clic. Sí. Y en ese momento se me fue la respiración, se me tapó, se me bloqueó. y no podía respirar. Me levanté, me senté y yo jalaba el aire y no entraba ni salía el aire. Y yo dije, me voy a morir. Y sola, porque no estaba mi hijo. Ya ves que llega la noche. Estaba aterrada, aterrada. Pero fueron unos segundos que de momento después entró el aire, pude jalar aire, pude respirar y estaba yo. Pero mi corazón

estaba temblando, tenía taquicardia. Y sí, sí me alteré mucho y ya cuando llegó mi hijo estaba yo bien histérica y me dice, ¿qué te pasó? Y le conté y me dice, no, pues tranquila, ¿pero qué te pasó? ¿Y qué crees que se lo comenté a una doctora? Y me dice que últimamente en el hospital está llegando gente así, con esos mismos síntomas y que fue por la reacción de una de las vacunas del COVID. ¿Cómo ves? Pues hay que investigar respecto a ese tema. Y lo más importante

es que hoy pudimos platicar contigo, Lulú. Te mandamos un abrazo. Cuídense mucho. Vamos a seguir escuchando. Gracias por hablar. Gracias a ti. Un abrazo también. Hasta luego, Nachita. Bye. Hasta luego, mi querida amiga. Como siempre. Oye, qué desesperación eso que contaste, ¿no? Algo como la apnea, ¿no? La apnea del sueño que le llaman. Dejas de respirar. Pero ella completamente consciente. Imagínate la desesperación llena. Yo me imagino un infierno. Eso que vivió mi amiga.

No, no sabemos cuál es el origen. Ojalá, mi amiga, lo comentes con tu doctor. Por si hay algo que se deba hacer, pues tomar cartas en el asunto de inmediato, diría. Mira, aquí nos está escribiendo nuestro amigo que quiso dar el nombre de Arturo, ¿verdad? Ajá. Dice, no me deja hablar. Él viene, me quita mi teléfono, me dice que me va a quitar la vida. Les juro que les marco y no me deja. Ahorita hay otra persona conmigo, es una pequeña de como 10 años, con una mirada muy fría y tétrica.

Tengo miedo. Y me dice que nadie me ayudará. Órale. Ahí está el motivo entonces por el cual no nos podemos comunicar. Dice, no quiero escucharlo. Esperamos que tú estés ahorita oyéndonos en esta situación. Me parece que no estás poniendo atención al programa. Así es. Sin embargo, vamos a mandarte un audio o tratar de comunicarnos contigo. Sí, por supuesto. Y bueno, nada más así como un contexto. Samael, pues se le representa casi siempre como un ángel caído, es decir, un demonio o un ser

maligno. Y pues aparentemente. Es un ser demasiado fuerte, muy poderoso, que puede llegar a causar ciertos males. Entonces, mi amigo, primero calma, tranquilo, y vamos a ver si nos podemos contactar de alguna otra forma. Saludos a Beto Guevara, que está con nosotros. A Mitu desde Puebla, también Juan Jaramillo y Juan García, que nos saludan y saludan a todos los que estamos ahorita presentes en la emisión. Vamos a continuar. Venga. En Colombia.

En ese tiempo, mi madre, nosotros somos de Medellín, pues ella le dijo que no, que lastimosamente no podía acompañarlo porque ella no iba a dejar su tierra y no iba a dejar su familia. Entonces la señora se fue y lastimosamente falleció. Ella se fue con una sobrina y una hermana y resulta y sucede que la hermana pudo sobrevivir y el volcán hizo erupción y tapó toda. Esa pequeña población, esa gran población, pequeña no, esa es grande, porque la tragedia vivía desde más

de 3 .000 muertos. Si desean y buscan, viajamos al año 1987, como venía contándoles, donde sucedió esa tragedia de un volcán de insurrección, un indio, pues un indio, pues un hermano indígena, no sé cómo se le dicen así, advirtió todo ese pueblo que era una tragedia que superaba al pueblo por obvias razones, la gente no hizo caso. Entonces en esa fecha sucedió la tragedia de Almedo, murió más de 3 .000 personas, gente desmembrada, gente

que quedó desaparecida. Resulta que la hermana de una de las jefes de mi madre dice, dice ella, que ahí va lo paranormal, que cuando empezó a hacer erupción ese volcán que tapó todo el pueblo, ella alcanzó a correr hacia un extremo de unos... Y unos árboles, porque ya la cantidad de lodo veo mucho. Y ya he dado al tope un árbol y ella se subió un pedazo de árbol. Cuando hice la primera ilusión ya eso quedó calmado. Ella trató de buscar a su familia. Ya no había nada porque todo era

irreconocible. Los barrios estaban perdidos. Las colonias, por decirlo en su país, están todas perdidas de lodo. Entonces ella trató de refugiarse en el cementerio para que vea cómo es la vida. Son cosas de Dios porque yo soy mi creyente. Todo ese volcán hizo erupción y se vino todo ese lodo y para llegar al cementerio de Armero Guayaba se abrió el lojasal y no tocó el cementerio.

Entonces ella ahí pudo sobrevivir. Lo paranormal de esta historia, aparte de lo que les cuento, es que ella le cuenta que vio un hombre, así como dicen ustedes, como un charro, en su caballo de negro, muy bien parecido y que corría todo ese lojasal que había tapado. En su caballo corría, corría, corría y se reía, se reía y miraba a todo el pueblo de Armero Guayabal y se reía,

se reía. Ella en el desespero le preguntaba que quién era, que quién era y que inmediatamente cuando ese ser lo alcanzó a mirar, ella se paralizó totalmente, quedó paralizada, no podía caminar y que el ser no le hizo caso, simplemente siguió caminando en su caballo, corriendo, viendo todo, todo arrastrado. Armero Guayabal tapado y se reía, se reía. Ella le cuenta a mi madre que ya falleció, pues descansen mi madre, que para mí eso era el diablo, que era un hombre grande

de caballo. Y recordando la historia que mi madre me contó, se las quiero compartir a ustedes, a todos los amigos veludomaniacos, para que vean que en esa tragedia de Armero Guayabal sucedió eso, se apareció el charro negro. Y le recorrió todo, todo, todo. La magnitud de la tragedia donde tapó más de 3 .000 personas. Se está buscando que esto sea declarado un campo santo. Un campo santo porque hay muchos cuerpos, hay mucha gente que llegó sepultada. Donde desapareció el charro

negro. Tengo fe al relato que me contó mi madre porque ella era una persona muy seria. Entonces quería comentarles y que escucharan este buen relato. Eso se dio en 1987, la tragedia de Armero Guayana aquí en un país llamado Colombia. Un saludo para ustedes, para Gina, para Nacho. Gracias, amigo. Para todos los del chat, para mi amiga Diadora. Saludos para todos, para todos, para todos. Si querías contarles eso. Dios los bendiga y hasta una próxima. Hasta la próxima, mi querido

amigo. Gracias por tu historia. Pues sí, una gran desgracia, ¿verdad? Una catástrofe. Claro, hablando de este ritual del hombre sonriente como se le conoce, algunos aseguran haber sentido una presencia fría detrás de ellos y también una sonrisa reflejada en el espejo incluso después de haberlo limpiado. Hay quienes reportan haber escuchado susurros y risas escalofriantes durante la noche. Tras haber realizado este ritual. Aquí lo que hacen las personas es que toman la vela.

Se ponen frente al espejo. Empiezan a hacer este tipo de invocaciones. Y después las consecuencias vienen por añadidor a esta figura. Que en ocasiones lo definen con un hombre vestido con traje elegante. Muy similar al Slenderman. Pero aquí lo característico

es esa sonrisa grotesca y deformada. Además, utilizan este espejo que ya sabemos que pueden ser portales a otras dimensiones y lo que explica por qué muchas invocaciones paranormales, incluyendo esta, la del hombre sonriente, se realiza frente a este espejo y pues hay algunos participantes. que han reportado pesadillas, donde ven esta sonrisa del hombre, así llamado hombre sonriente, acechándolos. Pueden hacer este ritual un día, pero las consecuencias pueden permanecer durante

semanas. no se vea de su programa pero decide la mano peluda voy a lo siguiente que mi mujer empezó a cantar la canción esa de Doña Blanca está cubierta con pilares de oro y plata romperemos un pilar para ver a Doña Blanca y le dije yo sabes que esa canción lleva un algo Algún tesoro de que alguien la puso en un pilar y la emparedaron. Dice, ¿tú crees? Sí, hay canciones que si tú

escuchas es como una clave. Casualmente, al día siguiente, estábamos viendo los podcasts de La Mano Peluda y habló un muchacho hablando de los vampiros y que cuenta un relato de la vampira de Guadalajara. La tía de ese muchacho era pasante de enfermera y estaba haciendo su servicio en

el Hospital Civil de Guadalajara. Se estaban llevando unas construcciones adentro del edificio y una máquina en accidente rompió uno de los pilares donde salió una mujer que tenía un crucifijo enterrado y que en ese relato se veía que tenía las vestimentas como si fuera de los tiempos de... El señor de los anillos o algo así, ¿verdad? Sí. Y así va el relato. Y yo me quedé pensando. Le dije a mi mujer, ¿ya ves? ¿Te acuerdas de

lo que estaba platicando? Que lleva un... No sería hasta lamentado Doña Blanca que la enterraron ahí. Quizás los demás pilares también deben tener un tesoro. Incluso se habla de un tesoro muy importante porque el hospital civil de Guadalajara lo construyeron aledaño al panteón. Y pues en aquellos entonces, imagínense, todos los tesoros que no estarían enterrados por ahí, o escondidos,

o los pusieron en pilares. Ok. Entonces yo creo que esa canción lleva, es una clave, y casualmente, pues ahí salió una mujer blanca, que muy bonita, con el crucifijo enterrado, no sé si recuerdan ese relato. Sí, claro, cómo no. Y supuestamente... Eso pasó en 1984. El relato fue contado como en el 2005, 2006, no sé, una de esas fechas. Bueno, nomás quería hacer una... sobre la sincronicidad y la sincronicidad de lo que estamos hablando de la canción de Doña Blanca y de lo que hablé

con mi esposo un día anterior. Dije, qué sincronicidad, qué raro que estaba yo platicando de eso. Y al día siguiente oigo este relato. Eso es sincronicidad, amigos. Pues podría ser, mi querido amigo. Oye, y es muy interesante esto que comentas, porque incluso podríamos hacer un programa completo acerca de las canciones infantiles, así como la de Doña Blanca, que comentas, porque hay símbolos, orígenes oscuros, significados ocultos, y en este caso el significado de Doña Blanca, que

incluso cantaste un pedacito. Algunos creen que Doña Blanca representa una figura de la nobleza, tal vez una reina, por eso esto de oro y plata, aunque también dicen que representa a la Virgen María vestida de oro y plata. Pero aquí lo interesante es que existen hipótesis de que la canción... Pudo originarse en rituales relacionados con sacrificios o ceremonias de iniciación, donde Doña Blanca es una figura simbólica rodeada por una comunidad que intenta liberarla o capturarla.

Eso es Gina. Y bueno, ya en un contexto más contemporáneo, ¿podría tratarse de la llamada Santa Muerte? Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La Mano Peluda. Hola, soy Chumel Torres. Escucha la radio de

la República cuando y donde quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Ya estamos regresando y además recibiendo todos tus mensajes, amigos, que nos dicen, yo no había escuchado de esto del hombre sonriente. Bueno, ahorita lo vamos

a seguir platicando. También a través del miedofón, Kevin nos dice, soy de la boca barrio de Buenos Aires, Argentina. Tengo varias historias para contarles. Una vez cuando era chico, más o menos en el año 2008, vivía con mis padres. La casa era bastante grande, tenía nueve habitaciones y en la última, Todas las noches escuchaba llorar a una persona. Una vez estábamos con mi madre y mi hermana conversando, la cual tiene un ventanal

que da al patio. Estábamos solo los tres. De repente se empezó a escuchar a alguien jugando con un vaso en el patio. Solo estábamos nosotros.

Creemos que era el alma de mi hermanita, la cual en ese tiempo... todavía no había nacido y cuando ella nació se dejó de escuchar todo eso saludos peludomaníacos yo los escucho yo hace varios años desde que estaba con Ramón y aún sigo aquí escuchándolos todos los días mientras trabajo buenas noches saludos a Argentina orale pues un fuerte abrazo a todos nuestros amigos que nos escuchan por allá y claro que Es el momento de la mano peluda porque es más internacional

que nunca. Perfecto, pues vamos a seguir escuchando historias. ¿A qué venimos? A eso, justamente, a escuchar más historias. Pues miren, yo les quería platicar. Yo soy de la Delegación Tlalpan, Ciudad de México. Hace algunos años nosotros vivimos en una casa muy grande. Incluso en esta casa hasta hay un sótano. Bueno, la cuestión aquí es que cuando mi hermano era pequeño, ahorita mi hermano tiene 20 años, hace como unos 6 años, él nos decía mucho que en la sala de la casa

veía a una mujer de blanco. Entonces en una ocasión que yo estaba lavando los trastes, la distancia hacia el lavadero y de la sala es muy poca. Es muy corta. Entonces estaba yo lavando los trastes y fue pálido, pálido. Y le digo, ¿qué te pasó? Es que hay una señora ahí parada, así nada más se me queda viendo. Y ya vine y ya se cuenta

que en la esquina hay como un arco. Y en la esquina de ese arco solamente logré ver como un velo, como un velo que se desvanecía en la esquina de la... la pared, un velo, y de ahí yo no he vuelto a ver otra cosa, pero por ejemplo ahorita mi mamá está de viaje, unas vacaciones largas, pero yo me quedo en la parte, a veces me quedo en la recámara de mi mamá, yo vivo en la parte

de arriba. Entonces, cuando me quedo aquí abajo, nunca he visto nada, nunca he escuchado nada, pero siento la sensación de que alguien me ve, de que alguien me ve y sí se siente muy fuerte. De hecho, hay veces que duermo a mi hija, mi hija es pequeña, tiene cuatro años, la duermo y me bajo a hacer, no sé, a darles de comer a los perros, a hacer algo que... que tenga pendiente para el siguiente día, y por ahí los estoy escuchando, pero sí es esa sensación de que alguien me ve.

Mi hermano también, el que vive aquí conmigo, me ha dicho que ve sombras, y bueno, yo nada más he abierto la Biblia en el Salmo 91, y pongo vasos de agua, no sé si eso ayude. Muchas gracias, y escuché el caso de la señorita que se dedica a embalsamar cadáveres, y concuerdo con ella, yo estudié para tanatopraxista, que es la persona encargada de embalsamar los cadáveres para retardar

la descomposición del mismo. Entonces cuando yo asistía a mis clases, el maestro me decía, cuando se te presente algún caso que te cueste trabajo, háblale al muerto y vas a ver cómo sí se puede. Y yo decía, ay no, el maestro está loco, ¿no? Y donde íbamos a hacer nuestras prácticas había veces que nos dejaban solos, totalmente solos, precisamente para ver nuestro avance en

el estudio, en la práctica. Entonces una vez que me tocó mi guardia de práctica, me pasó, llegó una señora de unos 40 años máximo, pero ella venía del encifo. Pero antes de llegar al encifo, se suicidó en Santa Marta, en la cárcel de mujeres Santa Marta, Catitla. Se suicidó. Entonces, pues llegó con nosotros para que la embalsamáramos con una expresión muy fea de que

se había sufrido en su rostro. Pero hace cuenta que los familiares, hay veces que a su difunto, a su familiar, les ponen ropa que no es de su talla. Compran ropa nueva e igual no es de su talla. Entonces uno tiene que improvisar ahí, ¿no? Entonces yo estaba ahí en esa práctica y le pusieron un vestido a esta señora. Entonces el vestido con trabajos le quedó porque ella ya iba con la necropsia previamente realizada.

Entonces los cadáveres tienden a hincharse. Llevaba un cinturón como de... como de fierro, no sé cómo explicarlo. Total que el cinturón era muy duro, o sea, no habría forma de que yo lo cortara y se lo acomodara a forma de que le quedara, ¿no? Entonces me acordé de lo que me dijo mi maestro y sí, empecé. De todos modos, pues yo les pido una autorización al cadáver antes de

tocarlo, ¿no? ¿Sabes qué? Llegas aquí conmigo para que yo te deje guapa, guapo, para tu fiesta de despedida con tu familia, con tus seres queridos. Entonces permíteme realizar el trabajo sobre tu cuerpo. Y es lo que yo les digo cuando van

llegando y los voy a empezar a trabajar. Entonces ese día, por más que le acomodaba, el vestido, el cinturón, perdón, no le quedaba y no le quedaba y no le quedaba, entonces ya estaba yo desesperada con el tiempo encima, porque hay veces que tenemos el tiempo contado para trabajar con cada persona, depende, no siempre es lo mismo, no siempre son los mismos procedimientos, entonces yo le dije a ella, no recuerdo la verdad es un nombre de la señora, pero la llamé por su nombre, porque

nosotros pues tenemos que ver cómo se llaman, si tienen historial clínico, incluso hasta su domicilio, ¿no? Sí. Entonces me acuerdo que le dije, ay señora, ya déjeme terminarla, porque ya era lo único que le faltaba, ya estaba peinada, maquillada, vestida, bañada, todo. Ya señora, déjeme ponerle su cinturón, porque... Ya tenemos el tiempo encima y sus familiares la están esperando allá afuera, ¿no? Y hace cuenta que me metí porque hay una oficina en donde nosotros hacemos el

embalsamamiento. Sí. Se llama laboratorio. Ok. Entonces, bueno, a mí no me gusta llevarme mi teléfono al laboratorio, lo dejo en la oficina. Entonces, donó mi teléfono y ya fui, era mi mamá y todo, ¿no? Entonces, ya regreso al laboratorio.

oratorio e intento ponérselo otra vez le quedó perfecto perfecto como si no hubiera batallado entonces me quedé así como de si funciona entonces ya no me da miedo ni nada me encanta mi trabajo pero este si comprobé que es verdad entonces ya cada que toca un caso difícil porque si hay muchos casos difíciles este Así les hablo y platico con ellos y pues es verdad lo que dice la compañerita que se comunicó. Muchas gracias Gina y Nacho. No, al contrario, gracias a ti. Una labor, Gina,

una profesión dura. No es para todo el mundo eso de la tanatopraxia, ¿verdad? Y ella lo define perfecto. embalsamar limpiar el cuerpo prepararlo para que se retrase un poquito más pues su descomposición y pueda ser utilizado para los rituales o las tradiciones que tengan las familias ya sea velación o lo que digas no entonces es algo muy muy complicado pero fíjate como es reiterado llena como a veces Hablándole bonito al cadáver como que facilitara mucho las cosas. Exacto. Gracias y queremos más

participaciones tuyas acerca. de este tema, también aquí tenemos un mensaje de Adri, muy bonita noche mis queridos Gina y Nacho, quiero enviar una felicitación especial para la hermosa Rebeca Bontuardoski con motivo de su cumpleaños, que se la pase muy bien en compañía de sus seres queridos, un abrazo enorme con cariño de parte de cada uno de nosotros, también nos unimos a la felicitación, muchas gracias, felicidades a Rebe y todo lo mejor y bendiciones vámonos

a una pausa Y regresamos, El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos Donde y cuando quieras Les va a cambiar la vida RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil Si quieres volar con las águilas No nades con los

patos. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos Katia Romero y se va llegando del trabajo un día arduo. Pero ya llegando y escuchando relatos muy bien, Katia, bienvenida. Así es mi querida amiga, bienvenida y gracias por acompañarnos, gracias por estar presente aquí justo en este programa. Pues mira, hay varias felicitaciones, varios saludos, no sé, ahora tienen muchas ganas de saludar. Smiley dice buenas noches Gina y

Nacho desde... Uriangato Guanajuato aquí los estamos escuchando toda absolutamente toda la familia si les pueden mandar un saludo a Juana la María Juana que es fan de Elma somos varios los que somos fans de Elma mi querida amiga que bueno que siempre está aquí presente con mucho gusto Smiley gracias hasta Uriangato Guanajuato bueno vámonos también con estos Audios que nos estás mandando y también buenas noches, porque me siento que alguien me está manejando emocionalmente.

Siento que no soy yo. A ver, vamos a comunicarnos contigo para que nos expliques más acerca de esta pregunta que haces. de medicina, vivíamos en una casa pensión, en esta casa pues cuando llegamos a vivir nosotros pues todo estaba un poco tranquilo, un poco tranquilo porque pues como les cuento pues hacer estudiantes pues era mucho movimiento, pues a veces se iban a la madrugada a estudiar o llegaban a la madrugada y para esto

vivía. dos chavas que estaban estudiando medicina luego seguíamos nosotros todo esto de la planta baja vivíamos yo y mi amigo estudiante de medicina y yo de administración estaba al final estaba lo que era el cuarto de lavado en la parte de arriba vivía un chavo japonés este chavo pues casi no tenía mucho trato con nosotros nosotros al principio pensábamos al principio de todo O sea, porque era lo primero que se empezó a

escuchar raro. Siempre en la noche, madrugada, se escuchaba en la planta de arriba que movían muebles, o sea, que arrastraban cosas, que movían muebles. La verdad, pues nosotros entre los que vivíamos abajo nos decíamos, no, pues es la cultura, a lo mejor las cosas de energía y que tienes que andar moviendo, el yin -yang y todas esas cosas que a lo mejor uno desconoce, ¿verdad?, por cultura. Puede ser por lo que siempre tiene que estar moviendo las cosas. Decían, no, pues,

X, cada rollo no me molesta, la verdad. No, a mí tampoco. Y luego, después de esto, pues, empezamos a... Empezamos a ver, no todos en sí, empezábamos a ver cosas distintas. O sea, nos pasaban distintas

cosas. Por ejemplo, les decía que había... y quedaba así en la calle, vivían las dos estudiantes de medicina, ellas empezaron que, oye, nos hablaban a medianoche por teléfono, oye, nos están molestando, nos están tocando la ventana, nos están hablando, o nos están toque y toque, vengan a ayudarnos, y pues íbamos ya, pues quien estaba, si estaba Rolando, que era el del estudiante de medicina, o nosotros, como se volaba y no había nadie. Empezaban ellas que no, es que sí vemos hombres

que pasan y esto y el otro. Y luego les digo yo, no, pues no, no, no, la verdad no, no, no vemos nada. Y luego que oían también, empezaron a quejarse, oye, pues quién anda hasta medianoche en la sala común y en los lugares comunes que era la sala y lo que es la cocina, el comedor.

oye, pues se oye que están haciendo algo a la madrugada, y quién está, digo, tendremos ratas, por eso hay movimientos, nosotros no, pues nosotros no, nosotros llegamos, nos hacemos las cosas y nos vamos a dormir, o sea, yo trabajaba también aparte, digo, no, no tiene tiempo para eso, y así empezamos nosotros también a ver sombras que caminaban, sombras así muy densas, oscuras, que caminaban por el... largo del pasillo donde estaban los tendederos, las plantas que teníamos

y también empezamos a escuchar así ruidos. Nosotros en el cuarto de lavado escuchábamos como si fuera que se encendiera la lavadora o la secadora o que la golpearan, o sea, golpea la lámina así, que estuvieran moviendo los detergentes en la madrugada también, igual. El chavo también de la parte de la habitación del medio también decía, oye, es que me están tocando la puerta porque él tenía una puerta. Todos teníamos una puerta que daba a áreas comunes y una puerta que estaba

hacia afuera, hacia el corredor. Oye, es que me están tocando las puertas y esto y lo otro. No, pues a nosotros también nos están pasando. Y luego después, cuando ya nos estaba dando miedo a todos. Y todos los días cuando nos topábamos era la plática. ¿Qué me pasó ahora? Estoy, este, la chava, no, es que estoy escuchando un ruido como un animal que gruñe y me da mucho miedo. Y empezaron así a salir diferentes cosas que les estaban pasando. Oye, yo fui al baño y, este,

me apagaron las luces y ¿qué onda? Pues se supone que cada quien tiene su baño y que no sean gachos y que bla, bla, bla. O ¿qué onda? en el cuarto lavado tan tarde, las reclamaciones, primero pensando que éramos nosotros, oye, ¿por qué andan nosotros reclamando? Oye, ¿por qué andan tan

tarde lavando? Pues se supone que en ciertas horas ya no se hace, igual los que están cerca del área de la comida, de la cocina y los de la sala, los que estaban en sus puertas para estas áreas, empezamos a reclamar y no, nosotros no somos y nosotros no somos, igual ellos nos decían que tampoco era. Hasta un día que ya estábamos, o sea, estábamos sugestionados porque empezaron las chicas a hablarnos. Oye, es que otra vez aquí se oyen voces, nos están hablando, nos están

tocando la ventana y la puerta. Y se oyeron unas en la cocina y se metieron y ahí salimos haciéndonos valientes. Salimos y vimos que no había nada y luego oímos que nos empezaron como a chistar, a hablar. Y nosotros no veíamos a nadie ni por un lado. Le decíamos, ¿sabes qué? Nosotros vamos al cuarto ya, mejor. Y en eso empezamos a ver, no una, sino eran como cinco o seis hombres que pasaban de un lado a otro. Y luego el ruido arriba

y todo esto. Y ya cuando la persona que estaba encargada era, pues, este, japonés que vivía arriba. Y cuando lo logramos ver un día en la mañana, le reclamamos todos, oye, ¿qué está pasando?

estado, y como que acabas de llegar, si todo el mes he estado escuchando, si, yo acabo de llegar, le digo, no manches, y quien hace que, ah, no hombre, sabes, lo que optamos todos por hacer es cambiarnos de lugar, porque la verdad, si empezaron a espantarnos cada vez más feo, nos empezaron a hacer cosas travesuras, cada vez más feas, o esto de las sombras densas y oscuras que nos hablaban, si, estaba bien cañón.

pero pues la renta no era barata como dicen hombres porque de renta no te venden barato no era barata y aunque éramos entre varios como quiera era bastantita o sea dije para que no estén estamos pagando bien y para que no estén espantando a cada rato y no nos dejen dormir mejor ahí nos guachamos bueno esa es mi historia del día de hoy de una casa pensión embrujada se despide su amigo el vikingo esquivel Muchas gracias amigo,

bienvenido, gracias. Sí, gracias por comunicarnos este tipo de experiencias y te faltó decir desde mi heroica Matamoros. Sí, sí, sí, dice nuestro amigo siempre donde se respira el miedo. Bueno, hay tantísimos lugares donde se respira el miedo, mi querido vikingo, que ya me imagino ahí en Matamoros lo que no se dice, ¿verdad? De que se respira el miedo. No tengo duda, mi amigo. Aquí preguntan también, ¿por qué se le dice a este ritual del hombre sonriente si hemos comentado

que se aparece esta gran sonrisa? Pero es que estas personas que hacen este tipo de prácticas dibujan una sonrisa amplia con un marcador en el cristal de un espejo. Después de ahí empiezan las invocaciones y... De ahí que después la presencia de este hombre con una gran sonrisa, pero no una sonrisa agradable, sino maquiavélica. Siniesta. Macabra. Y este hombre sonriente, pues no es

nada agradable que se presente. Gina, Ignacio, qué gusto poder saludarlos y compartir con ustedes una opinión respecto al descifrado de ciertos

libros especiales. A ver. Estos son... Si hay que recordar que el esoterismo son ciencias reservadas para personas con talentos especiales, lo contrario a esoterismo sería exoterismo, que significa para el conocimiento de todos, lo entiendan o no. Pero en el caso de los libros especiales, solo aquellas personas que cuentan con talentos, virtudes o dones especiales podrán no solamente... manejar o hacer uso de esa energía, sino manejarla sobre todo dependiendo de su criterio y de su

naturaleza. Qué gusto poder compartir con ustedes y los felicito nuevamente por su desempeño en el programa. Desde luego, mi querido amigo, los libros esotéricos, pues hay que tener mucho cuidado cuando no se tiene el conocimiento suficiente como para entender. Lo que estás leyendo, porque puede ser peligroso. Vámonos a una pausa y regresamos al Miedofón. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. El dinero

no se gana trabajando, se gana pensando. Si se ganara trabajando, los que trabajan de 8 a 8 ya serían millonarios. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos relatos, experiencias que tú nos quieres compartir y ahora nos vamos. Con una de ellas. Tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. ¿Qué? ¿Aló? Hemos tenido problemas. Teníamos a alguien en la línea. Y ahora se trata de un

fantasma. Vamos. Que apareció y así como llegó, se esfumó, ¿no? Ok, muy bien, muchas gracias. Y a todos nuestros amigos, también gracias por aquí. Ángel López, bienvenido a la familia Peludomaniaca. Juan García, saludos. Manuel Patlán, hello, aquí estoy. Claro que sí, mi querido amigo. Gracias por estar con nosotros desde Utah. Él nos acompaña. Bienvenido, bro. Gracias por estar aquí. Y Nicolás Romero, saludos cordiales desde Tijuana. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Ah,

buenas noches, mire, habla René. René, bienvenido, amigo, ¿desde dónde nos escuchas? Mire, yo estoy aquí en el estado de Nueva York. ¿Sí? Ah, soy originario de México, del estado de Puebla. Excelente, amigo, bienvenido, nos da mucho gusto saludarte. Gracias, igualmente, mire, desde cuando yo estaba llamando, pero no he tenido la oportunidad de conectar la llamada. Uy, pero ya estamos conectadísimos, brother, ¿qué nos quieres platicar? Ya estamos,

Ana. Sí. Sí. con muñecos que estaba colgada en un tejado entonces cuando yo estaba arriba yo iba subiendo para alcanzar la canasta entonces estaba una puerta en el patio entonces esa puerta conducía hacia un jardín que estaba hasta afuera entonces yo escuché cuando tocaron la puerta tocaron una puerta, me volvió a ver y era, yo le contaba, bueno, lo que yo le puedo decir, lo que yo miré, yo le decía que era una mano de chango, era una mano solamente la muñeca,

imagínese que era una mano como de un gorila, pero como, no sé, toda fea, y el pelaje lo tenía así como todo, como, no sé, como podrido, las uñas igual, y me tronó los dedos, Peluda. Wow. Sí. Pero bien que lo recuerdas, amigo. ¿Te generó alguna especie de trauma? Sí. Pero después se pasó, se pasó y ahorita solamente me quedó el recuerdo de eso, que no sé qué día debe haber sido. Y después, escuchando el programa en nombre de las manos peludas, es lo que se me imita en

la mente. A lo mejor mucha gente no ha ocurrido, no es cierto, pero bueno, yo lo asumirlo con eso. Claro, sí, sí, pues de hecho la mano peluda tiene por ahí varias historias que ha cambiado, se ha modificado o de repente pues son aquellas leyendas que contaban los abuelos, verdad, para espantar a los niños, tal vez que no se portaban

bien, en fin, pero sí hay varias versiones. Yo pienso que igual y si son leyendas, pero pues en la realidad yo pienso que sí, o sea, por ejemplo, como yo le digo, son esos relatos que yo tengo. Y yo se los puedo contar. No sé si pueda comentar también que yo un tiempo estuve viviendo en la casa de mi abuelo. Yo miraba a una persona en la noche. Y yo la miraba que estaba sentada en un sillón y como si estuviera leyendo un libro o algo, no sé. Y esa sombra, yo subía y... Y

esa sombra me seguía hasta el cuarto. Yo la miraba porque las puertas eran de mitad metal hacia abajo y hacia arriba era como el piso de gota que le llamaban. Así es. Y esa sombra ahí yo la miraba que me seguía hasta el cuarto. Después una prima igual la miraba pero cuando ella le comentó a mi tía y a mi abuelo pues no le creyeron. Pero resulta que esa sombra sí... Y ella la miraba

como igual que estaba leyendo. Y pues resulta que, pues sí, la mirábamos y bueno, no la miraba, pero yo nunca dije nada porque yo sabía que no me iban a creer. ¿Cómo le pasa a mi prima? Cuando ella les comentó, pues no, no le creyeron, solamente se rieron. Pero pues sí, resulta que también si yo le hubiera comentado algo, pues igual a lo mejor yo digo que eso funcionó o algo. Pero pues resulta que también ella la miraba. O sea, no eras el único, entonces eso pues reafirmó

lo que tú habías observado, ¿no? Sí, y yo lo miraba cuando yo apagaba la luz, estaba la luz encendida y pues no pasaba nada, solamente cuando yo la apagaba era cuando yo lo miraba. Y así como eso, son muchos relatos, así que, pues no sé, otro día o alguna ocasión yo les pueda contar. Claro. Cuando gustes. Oye, ¿lo que significa que entonces ahí en la casa del abuelito había alguna energía por ahí vagando? Entonces, no había modo de entrar porque alrededor estaban

las otras casas. Al lado estaba un edificio. Entonces, la otra decía que estaba loca. Resulta que coincidían que se escuchaban los pasos. Ellas decían que los pasos eran como lentos y cada paso arrastraba como si fuera una cadena. Y este... Entonces, una vez una tía, con la curiosidad, dice que ella escuchó y había una escalera. Entonces,

ella subió y dice que no vieron nada. Después le dijo a un abuelo que estaba mal lo que había hecho porque esas eran algunas... O sea, no sabía qué tipo de energía era y que, pues, la otra vez comenzaron lo mismo. Sí. Después de allí, hacia la ventana de la cocina, estaba una ventana grande. También ahí decían que se miraba la sombra de una persona que estaba parada, pero resulta

que se iban a asomar y no miraban nada. Entonces, posiblemente hubiera algún tipo de, no sé, de energía, pero no sé si fuera una energía buena o mala, no sé. Por ejemplo, de la sombra, bueno, la persona así de la que no miraba, que estaba leyendo, pues no, nunca me pasó nada. Oye, ¿y ahora esta casa quién la habita? Sí, claro. Sí, pues ya vives hasta allá, hasta Nueva York. ¿Y la casa estaba también en Puebla? Sí, en Puebla,

claro, ahí a un lado del centro. Órale. Ajá, del centro para la casa, estaba cerquita, como a unos 15 minutos caminando, yo le calculo. Sí, estaba muy cerca, amigo. Y pues esas son casas antiguas, ¿no? Sí, de hecho, esa casa fue una de esas antiguas. Se puede decir que fue una de las primeras que se construyeron, porque me acuerdo que cuando esa casa se construyó, mi mamá me decía que todavía lo que era Puebla era todavía como si fuera, no sé, la gente que trabajaba

todavía en el campo. Sí. Ajá, era en ese tiempo. Ahora ya son casas más modernas y todo, pero... No sé si tenga que ver alguna o eso, no sé, de aquellos tiempos, no sé. Eso es. Wow, pues puede haber de todo, mi querido amigo. Y esos recuerdos de la infancia nunca los vas a olvidar. ¿Qué tan frecuentemente ibas a la casa del abuelo? ¿O tú también vivías ahí? Eh, viví un tiempo. Viví como por unos dos o tres años ahí en la casa. Entonces, y por eso, ajá, en medio que

yo fui en ese tiempo que yo miraba esa... Esa sombra que estaba en un sillón. Ajá. Y ahorita, pues, aquí donde vivimos ahorita, pues, igual han pasado algunas cosas. Y... Y... Han pasado cosas. Y ahorita, pues, ya le paró. Pero, pues, en eso, bueno, más adelante yo les puedo marcar y les puedo más o menos decir que era lo que mirábamos acá. De hecho, hay una foto por ahí que mi hermano Estaba tomando una selfie y ahí lo salió corriendo porque él miró una sombra

que estaba atrás de él. Y cuando él me llamó, la llamada estaba hasta como sofocada. Yo pensé que se había peleado o algo. Ella cuando me contó, pues sí. Pero sí, son cositas que pasaban aquí a donde vivimos ahora. Pero eso era anteriormente. Ahorita siguen pasando, pero ya como que no va siendo menos. Vaya, pues experiencias hay muchas. Claro, nos va a gustar platicar contigo cuando quieras. Nada más nos avisas y te marcamos para que poco a poco vaya sacando todo el contenido,

¿no? Sí, claro. Son cosas que ahora sí que nos pasaron y son verídicas. Sí, claro. Yo se las puedo contar más adelante. ¿Cómo no? Con mucho gusto, mi querido René. Pues bienvenido una vez más. Qué bueno que nos manda saludar desde allá, desde Nueva York. Y aprovechamos para saludar a todos los amigos de Puebla, ¿no? Claro que sí. Yo desde cuando estaba creyendo, cuando todavía estaba en otro programa, el señor que falleció, yo me acuerdo que se llamaba Juan Ramón, no me

acuerdo. Sí, en paz descanse, sí, mi amigo. Ajá, en paz descanse, sí, me acuerdo, señor, pero... Es igual ahorita con ustedes y tenemos el chance de seguir contando esta historia. Ahí yo a la paisanada le voy a decir que se conecten a esta hora a la mano peluda. Sí, que sí existe porque le digo que yo la miré. Ah, es cierto. Sí, señor, bien dicho, ¿eh? Muy bien, brother. Oye, pues muchísimas gracias, amigo. Qué gusto saludarte. Y cuando quieras, aquí estamos listos para recibir

tus llamadas, ¿eh? Gracias, igualmente. Me gusta saludarlos. Gracias por permitirme el relato. Y más adelante yo les comento los demás. Muy bien, amigo. Que tengas bonita noche. Gracias, igualmente. Hasta luego, nos despedimos hasta Nueva York. Ven nomás, La Mano Peluda Internacional. Les recuerdo que ustedes nos pueden encontrar en Spotify como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Ahí nos localizas. Cerciórate que sea La Mano Peluda Grupo Fórmula. Porque ya sabes cómo son

los vividores. En serio. Y hay muchos. Sí, y hay muchos. Como dice Gina, estaba apagando el micrófono, pero ya. Repetí tu palabra. Bueno, hay muchos. Hoy, hablando de estas apariciones, cuando dicen, es que hice este ritual del hombre sonriente, del Smiling Man, y dices, no se estarán sugestionando y pueden que se imaginen que está viendo a este hombre, pero resulta que hay relatos

que han comentado. que hay apariciones registradas en cámaras de seguridad en casos documentados donde se mencionan que algunas personas han captado sombras inusuales o sonrisas fugaces resulta que están las grabaciones de seguridad tras haber intentado el ritual entonces no fue imaginación sino realmente algo Se destapa algo, surge y entonces si lo que quieres es invocar y luego se presenta, pues no es de que digas ahora ya no. Claro, sí, no es de que digas ahora sí, ahora

no. Si lo invocas, debes asumir las consecuencias. Eso sin lugar a dudas. Y pues mejor pensarlo dos o tres veces o las veces que sea necesario. chollina, cosas raras que pasan en los velorios. Y pues la verdad es que ya creo que se los había comentado que cuando mi abuelita, la mamá de mi mamá, había fallecido, pues había un árbol afuera de su casa que lo quería como que lo cortaran e hicieran tablas para su ataúd, era un cedro,

¿no? Efectivamente mi abuelita muere, el doctor nos dice que esa noche mi abuelita no iba a pasar pues ya la noche con vida, ¿no? Se manda a cortar el árbol, le hacen el ataúd, pero en forma inmediata. Se compra la parte del terreno en el cementerio y todo, ¿no? Entonces, pues, nos hablan a todas las familias. Vivíamos lejos, que nos acercáramos, pues, porque mi abuelita estaba muy mal. Bueno, pues, resulta que llegamos y, pues, ya todo el

lloriqueo, ¿no? De que, pues, mi abuela está muy mal y que ya no pasa la noche, ya ni con oxígeno y etcétera de cosas. mi abuelita fallece, determinan su hora de muerte, se hace el certificado de defunción, y pues ya, se entrega el cuerpo de mi abuelita ya para empezar a hacer el embalsamiento, esa cosa, embalsamiento, embalsamiento, algo así, de cadáver. Entonces, pues como es costumbre del pueblo, ahí en Teapa, le entregaron el cadáver

y en la casa le iban a poner. Pues resulta que llevan las jeringas, el líquido y un montón de algodón y empiezan a empapar esas cosas con ese líquido y se le iban a poner en la nariz. El caso es de que ¿quién lo va a hacer? No, pues yo no. Y tú no, pues que tampoco ninguno de mis tíos quería. Entonces determinan que mi tío Casimiro fuera el que pusiera ese líquido a mi abuelita.

Sí. ¿Qué? ¿Y quién fregado de sus hijos estaba haciendo esa broma tan pesada de tenerla en el ataúd con los sirios, las flores y toda la gente ahí haciendo todo eso? Que si tanto querían su dinero y su herencia, porque esperaban a que ella estuviera muerta, no que la mataran y le hicieran creer al mundo que estaba muerta. Pero en realidad nosotros ya teníamos el certificado de defunción de mi abuela. Y pues entre todo ese relajo que pasó, que no duró horas, duró

cero. dos minutos, pues mi tío Casimiro, el que le iba a inyectar el fórmula a mi abuelita, pues cayó desmayado mi tío y murió. O sea, la que teníamos en la caja era mi abuela y al final el que murió de un infarto fulminante fue mi tío. El susto, la impresión de ver que su mamá, que estaba muerta, supuestamente se levanta y empieza a repartir regaños. Y mentadas y demás, ¿no? Entonces la caja se terminó ocupando para mi tío y pues mi abuelita, pues sana y salva,

¿no? A la conclusión que llegaron los médicos que era catalepsia. Y así le dio varias veces a mi abuelita hasta que por fin llegó un momento en que sí, falleció de adevis, ¿no? Pero fue trágico, horroroso y hasta el día de hoy es bien comentado. La Florida, la colonia donde estaba la casa de mi abuelita, porque aún existe, el suceso tan raro que le ocurrió a mi abuelita en su pleno velorio y que al final al que enterramos

fue a mi tío. Y creo que ya se los había comentado, pero pues por si no, aquí estoy comentando una historia terrorífica, porque ese fue terror que sentimos todos de ver que el muerto se levanta y los que iban entrando ver que mi abuelita estaba saliéndose y bajándose de su caja. Yo hasta ahorita yo creo que ha sido lo más impresionante que he visto en mi vida. Y también parte de lo que hemos escuchado de las cosas más impresionantes, ¿no Gina? Imagínate, la abuelita no falleció.

Por lo menos no en ese momento. No, no en ese momento. Pero aunque hayas querido mucho a tu familiar, el hecho de lo que escuchamos es impresionante. Y te llega a dar miedo. Sí, y sobre todo que pues mira... Ellos iban a hacer el trabajo de la tanatopraxología que nos comentaban hace un rato. Y cuando le clava la aguja llena, ahí es cuando despertó. Yo creo que necesitaba ese impulso, ¿no? Mira, Gregory Ruiz dice, ah, caray, ¿a poco no se murió con ese líquido? Es mortal. Como

que... Ya no se lo puso. No se lo alcanzó a poner. Nada más le picó, pero no le alcanzó a... Inyectar. Inyectar todo, sí, claro. Así es. Gina, pues ha llegado el momento de despedirnos. Agradeciéndote tu presencia y participación. Te esperamos mañana. Que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que la pasen muy

bien. Que descansen. Y como decimos aquí. Cabo. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en. La mano peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

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