Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es... ...el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y que darán al descubierto a quién. La mano peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos vamos a platicar de esos temas del orden sobrenatural. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 a la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como la mano peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar mandándonos un mensaje de voz o de texto al Miedo Fond 55-2193-5926.
Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, exactamente lo que tú quieras y mandes. También saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. En Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche esteluznante. Queremos que nos des tu comentario acerca de una historia fascinante que se origina en la región de una cueva que se le conoce del toro.
Estas apariciones, enlaces con él más allá, pero sobre todo un brujo que también hace ahí acto de presencia. Hoy queremos tu opinión con este tema y si has escuchado de la guarida de un brujo, repórtate porque queremos esa opinión. Claro que sí, lo importante es que tú te hagas sentirte manifiestes de alguna u otra forma. Aquí lo importante es escucharte porque para eso son tus relatos, que es lo que viste y arma este programa.
Bueno, vámonos a estas experiencias y leyendas que tú nos estás comentando. Claro que sí, a ver, decíamos. Hola, buenas noches, este Gina y Nacho, de Sado Luda, Luis del Estado de Veracruz. Te comento que una ocasión mi familia tenía a un familiar de... la abuelita de mi esposa estaba ya agonizando, pues se tornaban a embelarla y eso, pero ya estaba más grave, en donde que toda la familia se juntaba.
Pues mi esposa y mis hijos fueron para allá, yo no pude ir porque me llegó visita y me quedé atenderle a mi hermano. Y pues ahí estábamos platicando, pero mi teléfono lo había dejado yo en la recama cargando. Cuando me hice entrar en la recama, chequé tres llamadas de un número que no sabía y no lo tenía ni agregar. Entonces le digo a mi hermano, fíjate que tengo tres llamadas de este número, no sé quién sea. Le marco y me manda a buzón directo. Dice, no fallecería ya la señora, pues quién sabe.
Entonces, me marqué a mi esposa, a mi hijo, mi hija y nada. Me marqué a mis suegros y nada, a la familia y nada. Yo pues yo creo que ya, pero como no hay muchas señalas ya, quizás por eso no me contesto. Bueno, entonces me bañé y agarré la camioneta y me fui. Hay un lugar que se llama una bajada muy conocida de ese pueblito. La comunidad donde iba yo era como a 15 minutos. Hay una bajada, un columpio que le llaman. Ahí han pasado muchas cosas, muchas cosas.
De hecho, ahí es a cual más se espantan, les sucede en caso. Pido a gente que se ha fallecido ahí sin explicación alguna. Ahora sí que no sabe ni cómo pasó, pero por la cuestión que se accidentan y fallecen. Cuando de buenas a primeras la camioneta es de tres asientos, de una hilera de tres, de tres, una hilera de perdón.
Trae tres asientos la hilera y en la parte de atrás escuchaba yo clarito cómo se sentaban, pero sí fuertes, escuchaba cómo se tiraban en los asientos y yo con el retrovisor viendo, viendo y viendo. La cuestión que ya cuando iba yo a subiendo la otra subida, pues yo iba clavado viendo el retrovisor y de buenas a primeras sentí como ya la fascia de adelante ya se estaban pegando al sacate que hay a la orilla del carretero y pues que ahí hay un barranco.
Ya me estaba lloviendo para allá, pero pues gracias a Dios controlé el volante y me regresé ya a normal. Sí, entonces yo llegué allá a la casa y le platicé a la familia. Siempre hay uno que está loco que espanta a los que tienen la mente débil y es bueno si no me querés tener un hombre.
Pues como a los cinco o seis meses el señor se le antoja pan en la noche y se viene a comprar pan, pero él se vino en su moto y en esa misma subida, pues órale que no, que se le subió una persona atrás en atrás en la moto y que la moto perdió fuerza, perdió fuerza, perdió fuerza y iba subiendo muy despacito. Y dice que él sentía clarito cómo le agarraban espalda y pues ya el señor lo tuvieron que ir a buscar.
Tuvo que venir su hijo a buscarlo para que se regresara con él, acompañarlo porque no le tenía miedo regresarse solo. Y ese es mi relato. Bueno, que pasen buenas noches, saludos, bendiciones. Gracias amigo, buenas noches. A ver, qué tal no que solamente espantan a los de mente débil. ¿Será? ¿Tú qué opinas? Ya nos acaba de dar nuestro amigo un gran ejemplo de que uno no debe ser soberbio.
Claro, y aquí tenemos a un amigo que a través del miedofono dice soy un tapatío que vive en Arkansas y les quiero contar que he tenido en varias ocasiones sueños sobre ir al cielo. Me veo en este lugar en donde entro a un cuarto en el que encuentro a mi abuela que ya tiene varios años, 16 que falleció y le pregunto por mi mamá que también falleció hace unos 10. A lo cual mi abuela me contesta que mi mamá no está ahí, que no la ha visto.
Después me veo en otra parte y un joven como de 15 años me preguntó que por qué estaba ahí. Le comenté que no sabía y me dijo que yo no pertenecía a ese lugar. Me llevó a una puerta y en la parte de arriba había una especie de ángel con unas alas muy grandes y preguntó que por qué estábamos ahí. A lo cual el joven le contestó que yo no pertenecía a ese lugar. El ángel me vio a los ojos y nos dijo pásenle.
Entramos a ese sitio y me dijo el joven que el cielo estaba dividido en tres partes, que hay que hacer ciertos trabajos para ir ascendiendo al siguiente nivel y que él sirve como un guía. Había muchas personas haciendo diferentes cosas y tipos de trabajo como si fuera una fábrica. El joven me dijo que yo pertenecía a ese nivel, que no pertenecía tampoco a ese nivel y me llevó a otra puerta en la cual había otro ángel pero este era mucho más grande. Tenía muchas alas y me preguntaba qué quería.
El ángel me vio a los ojos y dijo pásenle. El joven me contestó que él no podía entrar ahí pero sí pasaba yo. Cuando volteé hacia la puerta ya no estaba ahí. Empecé a caminar y veía una construcción muy grande y seguí caminando. Llegué a una puerta abierta pero en el momento que iba a entrar desperté y no sé qué había pasado. Este sueño ya van como seis ocasiones que lo tengo. No sé por qué está sucediendo y dice que lo dejó intranquilo el hecho que él sabía que era el cielo,
preguntaba por su mamita y pues no estaba. Su abuela sí, pero su mamá no. Un sueño bastante extraño sobre todo porque dices que llegan como seis veces que lo sueñas. De qué se tratará ese sueño tan extraño y pues gracias por compartir. Tú también puedes hacer lo mismo. De hecho hay muchos amigos que se inspiran más escribiendo todos esos relatos, las experiencias que tienen ahí guardadas y a nosotros nos encanta también leerlas.
Bueno vamos a ir con más relatos. Ya tenemos aquí nuestro siguiente relato pero llegó la pausa. Así es, Vina. Entonces si tú quieres contar relato ya sea a través de un audio, de una llamada o de texto, hazlo en este momento ¿a dónde? al Miedo Phone. 55-2193-59-26 Porque no todo tiene explicación lógica, la mano tenuda. Continuamos con más experiencias y esta emisión es de México para el mundo. En Ecuador tenemos muchos amigos y uno de ellos Gustavo, bienvenido ¿cómo estás?
Hola, ¿qué tal? Pues me siento muy bien y me siento también con ganas de contar mi historia porque es algo que me ha gustado compartir en este espacio y soy un fiel oyente de ustedes. Nos encanta recibirte y también escuchar lo que quieres platicar. Adelante. Pues bueno, mi historia es más acerca de digamos estos visitantes o gente sombra durante los sueños nocturnos. Sí. Yo recuerdo mi experiencia más allá de unos 5 o unos 7 años de atrás.
Pues yo recuerdo que, bueno pues aquí entonces estaba mis 23 o 24 años y yo ya había escuchado justamente estas experiencias de los paradises de sueño, de que supuestamente hay gente que se sube en el pecho y que uno puede lograr incluso cuando se levanta a ver alguna especie de un demonio.
Entonces yo no creía en estas cosas, justamente como estaba yo estudiando universidad y demás, pensaba que la explicación que nos daban era como una especie de una explicación clínica de algo de la fase REM, de la fase no REM, o sea, es una cuestión más, digamos, científica, fisiológica del mundo que no se se ve. Entonces yo me quedé con eso, entonces yo dije, lo que uno puede ver no puede ser verdad. Bueno, eso es para ponerles un poquito en contexto.
Lo que sucede es que una noche yo estaba, bueno pues en un proceso de mucho estrés y pues estaba un poco deprimido y demás, me acuerdo en esa época. Y bueno, tenía así como una pesadilla, me acuerdo, tenía mucha pesadilla, no podía dormir muy bien. Y al momento que yo me voy a dormir en mi habitación, yo recuerdo de que tengo un sueño profundo.
Y comienzo yo a tener como un sueño en el cual yo me visualizo que estoy solo, totalmente solo, en las calles, justo en la calle, fuera de mi casa, pero no pasaba ninguna persona, ningún carro. Entonces yo en el sueño como que me comenzaba a abrumar, como que me sentía muy asustado. Y comenzaba a correr y corría bastante y seguía corriendo y luego me decía en mi mente, no te des la vuelta. Hagas lo que hagas, no te des la vuelta, sigue corriendo.
Entonces yo en mi pesadilla, digámoslo así, seguía corriendo y me sentía muy agitado. Hasta que justo recuerdo que pasando una cuadra más abajo de mi casa en el sueño, estaba yo corriendo y escapando de algo, me da la curiosidad y me doy la vuelta. Y al momento que yo me doy la vuelta, veo una presencia totalmente oscura. Era como si alguien me pusiera un globo de esos globos enormes que saben dar en las fiestas, pero un globo así enorme, enorme de color negro.
Y sentía que contaba como que unas manos así apretándolo en el pecho y no podía respirar. Bueno, pues yo dije, no sé, era como que tenía una conciencia en mi sueño. Dije, esto no puede ser real, digo, creo que es una pesadilla. Entonces de alguna forma yo logró despertarme. Y al rato que yo logró despertarme, veo la misma figura que vi en mi sueño, la vi frente mío. Pero esta vez fue la vida real, frente a mi cama, encima mío. Y sentía esa presión que estaba encima de mi pecho.
¿Qué hiciste en ese momento? Yo lo primero que hice fue un terror que en mi vida jamás había tenido. Fue un terror que pensé que alguien me estaba haciendo daño. Lo primero que se me vino a mi mente dije, es un adron, o entraron a la casa o están atacando. Pero no había absolutamente ruido, no había nada. Entonces yo quería empezar a mover mi cuerpo, mis manos, mis pies. Y no podía. No podía hacer absolutamente nada. Incluso quería gritar. Eso recuerdo claramente. Quería gritar, auxilio, ayuda.
Pero no, no lo podía hacer. No lo podía hacer. Y algo en mi interior, no sé, me dijo, cierra tus ojos, concéntrate y reza. Y comencé yo a rezar el Padre Nuestro. Y luego del Padre Nuestro recuerdo que dije, Virgen, Dios mío, déjame de esta entidad. Que no está haciendo daño en este preciso momento. Y poco a poco fui incluso hasta la respiración. Fui controlando un poco, un poco. Y al momento que iba yo respirando poco a poco la respiración, fue como que mi cuerpo comenzaba a moverse.
Comenzaba a sentir, digamos, las puntas de mis dedos, de las manos, de los pies. Y poco a poco, con mucho miedo recuerdo abrir los ojos y sentida se había desaparecido. Pero fue como que una experiencia que me quedó muy, muy marcada esa noche. Y recuerdo de que yo dije, bueno, hasta aquí termino. Digo, gracias a Dios fue una pesadilla. Fue una especie de experiencia muy tétrica, digamos, de esa noche. Me levanto al día siguiente. Y al día siguiente me levanto muy cansado.
Pero era un cansancio muy inusual. No era como de los otros días. Era como que sentía una pesadilla en los hombros, en mi vista y demás. Sentía bastante pesadilla. Y recuerdo de que yo al momento que estoy desayunando me fijo justamente lo que es en el piso. Y como estaba ya en horas de la mañana dándome el sol, yo recuerdo que logré divisar a parte de mi sombra como una especie de silueta. Una silueta así negra que estaba obviamente ahí, pero no había absolutamente nadie más.
Entonces yo realmente llegué a ese punto que ya me asusté. ¿Esto lo viste con el rabío del ojo? O de frente. Esto lo vi. O sea, lo vi como lo explico. O sea, es cuando uno no es cierto está frente a la luz natural y uno puede ver su propia sombra. Entonces yo al rato que me fijo en el piso, porque me sentía con esa pesadilla y cansancio, veo en el piso lo que proyecta la luz solar y veo esta sombra. Como que estuviese una persona ahí, pero obviamente no había ninguna persona ahí.
Entonces yo logré ver esa sombra que estaba ahí en el piso. Entonces yo me asusté. Yo me asusté y bueno, pues lo que les puedo comentar es que me acuerdo a un padre que conté esto. Me acuerdo que me dio una bendición y todo. Creo que hasta ahí hicimos traer a un padre acá a la casa para que venía a la casa. Y fue como un santo remedio porque realmente ya dejé de tener esos sueños, esas experiencias. Veas, esa es mi experiencia que me gustaría compartirles a ustedes.
O sea que ya cuando fue el sacerdote se acabó por completo todo lo que habías estado viviendo. Sí, sí, realmente yo creo que fue eso porque era, yo recuerdo que era un proceso que como que sentía mucha pesadilla, mucho estrés y era así como una ansiedad. Pero yo lo dejé así como que pasar por alto hasta que me pasó, digamos, como este bicistante nocturno, como esta gente sombra que yo logré ver. Llegó el padre, hizo la bendición en la casa, sobre todo en mi cuarto también.
Entonces el padre decía, recuerdo que dice, se siente muy pesado aquí. Entonces él hizo una bendición con nueva bendita y pues desde ahí, o sea como que yo creo que alguien todo lo que haya estado ahí. Sí, liberó a Lila. Pues ya no. No, no más. Y bueno, pues yo creo que es verdad eso cuando uno está en estrés y de más como que atralla a esta gente sombra.
Pues yo también comenté esto a mi hermano y mi hermano también me contó que hace un par de años él había visto una sombra también que se le había subido. Y había así como que tratado de no de atacar, sino como de asustar. Y era esa misma casa. Y en la misma casa donde estamos nosotros. Pero bueno, la diferencia fue que esto me pasó a mí, digamos, como hace unos cinco, siete años. Se le pasó otra vez conversando con él, me dijo hace unos tres años. Entonces.
Y lo que notaba es que, por ejemplo, cuando estamos pasando por eso, si vamos a misa o al padre que bendiga y como que se aleja eso. Sería conveniente si ustedes tienen alguna creencia y practican alguna. Y religión, una creencia. Sí, fíjate que bueno, somos católicos y comentando esto un poco me he dado cuenta de algo. O sea, no sé si es que mi casa de pronto sea un terreno donde está, digamos, hubo algo.
O sea, digamos, anteriormente antes de que construyeran aquí las casas, porque está relativamente nervioso. En los 30 años comenzaron a construir aquí casas, pero lo que sí he notado es que un tiempo con mi familia hay un libro que se llama el libro del exorcismo. Algo así también acuerdo del padre que consiguió mi hermano menor y rezábamos todas las noches. Pero cuando nosotros rezábamos un poco. Gustavo, te voy a interrumpir porque llegó la pausa. Ya sabes que no la podemos parar.
Permíteme, por favor. El miedofón está listo. 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano tenuda. Tenemos tu atención. Yo creo que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúncete con nosotros. Somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti.
Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. El que esté libre de pecados, que me avise para pasarle algunos sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Estamos esperando tus comentarios acerca de esta leyenda de la vida de la gente. Que es muy conocida en Campeche.
Hoy estamos a platicar de ella y también estamos platicando con Gustavo que nos decías que todo terminó cuando este sacerdote fue a la casa. Pero también que hubo un tiempo en el que ustedes estuvieron haciendo oración y las cosas fueron mejor. Sí, justamente. Y entonces es como que he notado que se abren portales cuando no sé por qué se abren estos portales, pero se abre. Y bueno, pues en 100 Familia comenzamos a hacer oración con este libro.
Que supuestamente son unas oraciones especiales para exorcizar cualquier mal o daño que nos puede estar pasando. Bueno, el punto es que cuando hacíamos nosotros esto, yo recuerdo claramente que había cosas en la casa que comenzaban a caerse, como que a moverse un poco. Entonces yo recuerdo que en el libro mismo explica que cuando pasa alguna cosa así, no hay que tener miedo y hay que continuar con las oraciones. Claro.
Y bueno, actualmente yo llevo mi medallita de San Benito que está también exorcizada y también otras cosas que hicimos de exorcizar a conocemos acá nosotros los Caballeros de la Virgen. Y creo que eso también en cierta forma nos tiene protegidos de cualquier mal. Claro, pues nosotros agradecemos muchísimo Gustavo que hayas compartido esa experiencia, que algunos amigos se sienten quizá identificados y el hecho que tú hayas dicho que esto sirve de protección también puede ayudar a alguien más.
Deseamos que próximamente estés aquí con nosotros. Claro que sí, tengo más historias, me gustaría compartirles y muchas gracias por el espacio. Al contrario, amigo. Con mucho gusto estamos aquí para ti y para todos los amigos que quieran participar. Excelente noche. Gracias. Saludos. Hoy estamos hablando de la Cueva del Toro.
Allá en Campeche se dicen que hay por un lugar que por las noches el miedo parece apoderarse de la gente. Salir es considerado el equivalente a una situación desagradable, segura, por lo que una vez oculto el sol nadie quiere pasar por estas calles. Desde hace algunos años atrás, muchas personas aseguraban que por ese sitio se podían escuchar ruidos terribles, espeluznantes, en específico el sonido o el ruido de un toro bramando pero enfurecido.
Nadie había podido ver al toro ni confirmar que ahí hubiera un toro. Simplemente se escuchaba ese sonido que lo empezaron a considerar sobrenatural porque ponía literal los pelos de punta a cualquiera que lo escuchara. Hoy te vamos a platicar más de ello. Imagínate ese mugido como de un toro precisamente, pero al no ver de qué se trata pues inmediatamente nuestro cerebro lo relaciona con una bestia. Pero qué tipo de bestia. Eso es lo que pone la piel de gallina como decimos acá.
Irma Ruiz saludos, buenas noches Gina y Nacho saludos a mi querida Irma Ruiz, Goodman González. Bienvenido amigo gracias porque dice que ahora si hay lluvias allá en la península. Muchas gracias amigo y menos mal verdad, menos mal que la agüita ya comenzó a caer. Lamentamos por las familias que están pasando malos momentos pero ya nos hacía falta el agua en toda la república. Exactamente, esperemos que no causen más daños estas lluvias pero fue necesario que cayera un poco de agua.
Claro y aprovecho para saludar a Samurai Black que está con nosotros, a Gabriela Fernández bienvenida amiga. Karina Hernández, saludos desde Houston, Texas. Saludos a Gina y a Nacho, felicidades por su programa. ¿Cómo puedo llamarlo? Pues llámalo la mano peluda. Ahora si te refieres a cómo puedes llamarnos es bien fácil. Mándanos un WhatsApp al Miedophon 55 21 93 59 26. Ahí nos pones quiero contar una historia y te regresamos la llamada.
Ahora si estás en Canadá, ah bueno, estás en Texas tienes que anteponer el signo de más 52 y luego ya 55 21 93 59 26. Así lo guardas con el signo de más y todo. Signo de más 52 55 21 93 59 26 y le pones en el nombre del contacto Miedophon. Hola buenas noches, ¿Cómo están? Muy bien, con quién tengo el gusto? Con Patty. Patty bienvenida amiga, ¿desde dónde nos escuchas? De Oklahoma City.
Ok, pues un fuerte abrazo hasta Oklahoma y ¿qué nos quieres platicar mi querida Patty? Sabes que cuando yo estaba pequeña, cuando tenía como 15 años acababa de salir de la secundaria, una amiga y yo queríamos este agarrar nuestro primer trabajo. Eso ocurrió en Piedras Negras en un lado del río Bravo. ¡Árale que bien! Y nosotros teníamos que caminar,
pues no te sabría decir qué tanto, pero caminando hacíamos como unos 40 minutos porque el camión no pasaba por allí. Había un camión que pasaba pero pasaba derecho y nosotros teníamos que dar vuelta en una fábrica que era muy grande que se llamaba Altos Hornos de México y era muy grande, entonces nosotros la teníamos como que rodear. ¡Ah! pues caminaban como 4 kilómetros.
Pues sí, bastante, porque nosotros salíamos como a las 6 de la mañana para llegar allá a las 7 y llegábamos como faltándonos 10 minutos. Mira nada más, ok. Entonces íbamos mi amiga y yo pues temprano y ya teníamos poquito, teníamos como un mes que habíamos empezado a trabajar, estábamos las 12, 15 años. Sí. Entonces resulta que cuando veníamos caminando, esa vez yo no sé, ese día yo sentía como nervios porque siempre íbamos platicando, esbiendonos, como suena la musa.
Ajá. Y cantando y ese día no, ese día íbamos, yo iba nerviosa y mi amiga también, íbamos así como a dejar de la mano. Entonces resulta que cuando íbamos llegando a la entrada de la fábrica esa, que en ese tiempo, o sea, sí estaban trabajando pero ayer estaban a las 7 de la mañana. Entonces los concheros, así les decía en la concha el lugar, los concheros ustedes pasaban cuando ya faltaban unos 10 minutos, 15 minutos porque la gente vivía cerca de ahí de la fábrica.
Entonces resulta que cuando nosotros veníamos pasando y ya íbamos llegando a la entrada, yo volteé hacia atrás y yo me asusté tanto porque yo miré muchas personas con sus cascos porque usaban cascos. Y iba un montón de personas, todos con cascos pero todos estaban oscuros y no se les miraban los pies. O sea como de trabajo, sí, es que eso agudían fierro y tenían que usar cascos. De seguridad, sí.
Entonces resulta que yo los vi, no se les miraban los pies, se miraban nomás como un toncito de personas caminando como unos tres pies de nosotros, o sea no muy lejos ni trancetitas. Y yo sentí una cosa horrible. Yo agarré a mi amiga, la agarré y empecé a correr y todavía nos faltaba mucho pedazo. Llegamos corriendo al lugar, no sé en qué tanto llegamos, llegamos con la lengua de folla. Pues el cansancio, la fatiga. Sí, aparte de eso. Sí, sí, claro.
Entonces pues ya entramos asustadas, ella se fue para su lugar, yo me fui para mi lugar, todas asustadas, todas calladas. Y cuando vino el primer break, me vino y me dijo ella, oye, Patti, ¿sabes qué día es ahora? Y le dije yo no, dijo es viernes alto. Yo no sé si sería por eso, a mí me dicen que son las ánimas, pero lo que yo no sé es por qué yo las miré, pero me sacaron un susto muy bueno. Oye, pero nada más tú las viste, Patti.
Pues yo le pregunté a ella, ella dice que no vio, que no más, o sea que porque me miró asustada y porque yo la agarré, pues ella corrió, pero que realmente ya no nació. Sí. Pero dicen que en esa fábrica se murieron muchos obreros porque era un trabajo muy pesado, un día en tierra. Sí. Entonces yo pienso que fueron esas personas que murieron. Que no descansaron en paz. Porque tenían más punta. Sí. Y aparte también pasó otra cosa. En ese tiempo, bueno, eso fue más tiempo atrás.
Esas colonias cuando nosotros llegamos allí eran nuevas. Había agua, pero no teníamos drenaje. Entonces hacían baños de pozo y pues nos ponían lejos de las casas. Sí. Ese baño de nosotros estaba un poquito retirado de la casa, un poquito cerca del río. Entonces resulta que estábamos en vacaciones también y también en la semana santa. Estábamos vacaciones de la escuela.
Entonces mi hermana y yo estábamos platicando, se nos hizo anoche y pues yo le dije que le tenía que ir al baño más conmigo, el médico que tiene. Sí. Entonces fuimos, estaba noche, no había luz, estaba oscuro. Entonces yo entré al baño y ella se esperaba afuera y resulta que empezamos a oír un llanto bien lastimoso, bien feo. Se oía retiradito. Sí. Pero se oía así. ¡Ahhh! Pero no gritaba ni siquiera, no más gritaba así. Pero se sentía así muy, muy triste el grito.
Entonces mi hermana me dijo, ¿tati oíste? Y yo le dije que no porque yo tenía miedo que me dejara ir. Sí, claro. Entonces se volvió a oír, ¿verdad? Entonces ella se asustó tanto y se metió conmigo al baño. Y yo empecé a ponerle mi pasadón y entonces resulta que se volvió a oír y se oía casi atrás del baño. Entonces salimos corriendo las dos. Yo me asusté mucho. Yo antes escuchaba cuando, porque ahí seguido se oye, la gente dice que se oye la llorona.
Sí. Y yo me acuerdo que a veces las vecinas platicaban con mi mamá y le decía, no oye, chabelita. Yo hice esa noche la llorona y yo pensaba que eran puras mentiras, ¿verdad? Yo siempre decía. Es que cuando a mi mamá le preguntaban a las vecinas una vez que se había oído la llorona, porque seguido se oía ahí. Entonces mi mamá, a veces sí, mi mamá dice que también la oió. Entonces yo cuando estaba pequeña, mi lusa decía yo, ah, y el día que yo la oiga, voy a salir para afuera para mirarla.
O me voy a asomar la ventana para afuera. Sí, para ver cómo era, pero yo te juro que esa vez no pensé era asomar. Yo tenía mucho miedo. Claro. Sí, bueno, como dice la sabiduría en las redes, una cosa es invocar al diablo y otra cosa es verlo venir, ¿no? Así es. Y pues yo tengo muchas anécdotas también, pero esas me acuerdo mucho. Estábamos pequeñas. Ya pasaron muchísimos años. Yo ahorita tengo 56 años. Ok. Y pues me da mucho gusto saludarlos.
Ya tenía mucho tratando de hablar y pues me he tratado de volver a hablar para decirles otras anécdotas que tengo. Muy bien, amiga. Oye, pues muchísimas gracias. Por tu relato. Espero que no sea la última vez. No, no, mucho gusto en saludarlos. Aquí bien, amiga. Igualmente, mi querida amiga. Te mandamos un fuerte abrazo. Gracias. Hasta luego.
Nuestra amiga Patti, que pues nos narra esas historias de cuando eras pequeña o no. O sea, lo increíble de esto es que muchas veces nuestra mamá, nuestra papá, participaron en esta experiencia. Y ahora lo recordamos como algo muy bonito porque no solamente es de, ¡Ay, la fiesta aquella y esas cosas! Sino que también en esos momentos cuando sentimos miedo. Porque a fin de cuentas nuestros papás nos ayudaron a superar ese miedo en la mayoría de las veces, ¿verdad?
A través de ellos, a lo mejor ellos también tenían mucho pánico. Pero para no demostrarlo ante nosotros, pues ellos trataban de... aparentar que estaban resistentes. No pasa nada, no pasa nada. Usted tranquila. Y ellos también estaban... Pero sí, mira. Muchas gracias, mi amiga Patti, ¿eh? Sí, por su participación. Gracias. Y queremos que sea no solo una, sino muchas veces más. Hablando de esta cueva del toro, todo fue empeorando con el tiempo.
Cuando empezaron a desaparecer mujeres y no había rastro ni explicación lógica. Poco tiempo después comenzaron a llegar nuevos reportes de personas que aseguraban que veían un toro que andaba por las calles, causando terror, pasando la medianoche. Eso no era como algo lógico que un toro anduviera por las calles. Y sobre todo a partir de la medianoche. ¿Y qué pasó después? Ahorita lo comentamos. Pues imagínate la presencia de una bestia que no se veía, pero se podía oír.
Y a través del oído los sentías que estaba cerca. ¡Wow! Saludamos a Koki Black, Cepeda, que está con nosotros, a Laura Medina. Buenas noches a todos, dice Alma Ramos también. Saluda a todos los peludos para que sepan que aquí está presente. Israel Guerrero también. Saludos Gina y Nacho. Y Humberto Parral. Saludos, brother. Qué bueno que estás aquí con nosotros esta noche. Sí, vámonos con esas experiencias que tú estás mandando. Y hay que ganarle al tiempo porque luego se nos va.
Así es, Gina. Pues vamos a darle, vamos a darle. Hola Gina y Nachito. Ayer tuve una reunión aquí en mi casa. Y vinieron y estuvimos platicando y comentando cosas del Facebook sobre de una muchacha que le mataron a una hermana, a él y al marido, violentamente. Les dispararon por robarlos. Entonces ellos dejaron dos bebés, uno de dos años y otra de cuatro años. Y entonces resulta que la muchacha, la hermana, se quedó con el teléfono de la hermana fallecida.
Y ella está recibiendo mensajes de ella diciéndole que sus niños no se los de a los abuelos patentes. Y a los abuelos paternos porque por alguna razón, pero se siente el mensaje. El mensaje tiene el audio, pero él no lo pudo conseguir, pero lo voy a conseguir. Está en inglés, pero igual, voy a tratar de conseguirlo. Resulta que la muchacha no quiere que los niños vayan con los abuelos. No sé por qué.
Pero lo que me llama la atención es por qué un mensaje después de muerta será porque murieron trágicamente. Sí. Un saludo, Gina y Nachito. Como ya ven aquí investigando también lo paranormal. Saludos, soy Rosy Suárez desde Atlanta. Sí. Muchas gracias, mi querida amiga, por tu mensaje. Y pues sí, es una gran probabilidad. O sea, si murieron repentinamente, si murieron de una forma muy atroz, a veces más bien las almas se quedan como penando, no se van.
Algo les impide, no se resignan a trascender, a tomar la decisión de ya dar su último viaje por aquí, por este plano, e incorporarse ya al que les va a corresponder, según dicen algunos, eternamente. Y es que también si tienen apegos o pendientes, es una de las características que sabemos les impide trascender. Y vámonos con más relatos. Claro que sí. Tenemos más relatos por aquí. A ver, veamos quién es el siguiente que nos va a regalar esta historia. A ver, veamos cómo vamos de tiempo.
Vamos bien. Les quiero compartir algo que me sucedió hace poco, hace dos meses, tres semanas, el día que se fue mi papá, el día que falleció, pero horas antes, el día que entramos al sanatorio, el último día. Ese día nos dijeron que lo iban a tener de emergencia internado. Yo me regresé a mi casa por unas cobijas. Y iba conduciendo en la calle que salía al hospital. Y de nuevo, como cuando mi mamá se murió, también me dio ese presentimiento. Pero en ese momento, pues, el que estaba era mi papá.
Me dio un presentimiento de angustia muy fuerte. Y enfrente de mí había un tope. En ese tope, de repente salió una neblina, como si hubiera habido una fogata, si lo hubieran ahogado. Y salió mucho humo. El humo era blanco. Y en eso salió un perro blanco, blanco. Y frene totalmente. Y me saqué de onda. Dije, ¿qué significa? ¿qué sucede? Llegando por esa misma calle, derecho al sanatorio. Tenemos una casa, una casa de renta, donde vivimos mucho tiempo. Toda mi familia. Ahí yo nací.
Mis hermanos se crecieron. Y después cambiamos a otra. Pero en esa casa tenía que pasar por esa avenida. Yo tenía que pasar por allí. En eso el radio del carro nunca funcionaba. Nunca, mi papá lo traía prendido. Sin dejar que ese carro que yo conducía en ese momento, era de mi papá. Y él nunca usaba el radio porque no servía. Y en ese momento, llegando a la casa donde estaba, hubo una cacofonía en la radio. Se encendió la radio y se oyó. Y yo volteé y dije, ¿qué sucede? Una psicofonía.
Y más adelante volvió a pasar lo mismo. Llegué al sanatorio y la noticia que tenía era de que a mi papá ya le había dado el primer infarto. Mi hermano estaba angustiado. Y pues ahora, después, falleció mi papá. Yo creo que era su alma o su espíritu. Que ya se estaba desprendiendo de su cuerpo. O era una señal a base de eso. No sé. Ustedes qué opinan. Esta es mi experiencia. Y esto a mí me sucedió. Soy Toy Valder. Muchas gracias. Adelante, mi querido amigo. Pues muchas gracias por tu comentario.
Vamos a una pausa. Antes nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana. Que solamente nos escuchan una hora. Y en el resto de la República y el mundo entero continuamos. Después de la pausa. El Miedo Fond. 55-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En la mano te duda. Hola, soy Maxine Woodside. Y te invito a escuchar lo mejor de la parándula. Donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos. En tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula.
Abriendo la conversación. En la vida los únicos que ascienden por sus propios méritos. Son los alpinistas. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano te duda. Vamos a continuar. La cueva del toro. Esta situación extraña que en Campeche. Si tu has ido o la conoces o vives por allá. Pláticanos. Cualquier toro. Por supuesto quedaría miedo. Pero se dice que ese ser. Se notaba maligno. Y al pasar el tiempo un valiente que se encontró con este ser. También.
Hay una pista de lo que podía haber estado pasando. Notó como el toro se convertía. En una persona. Se dice que se convertía en un caballero muy atractivo. Un joven ilustre. De los que se enamoran. Las mujeres fácilmente. Y precisamente. Eso hacía. Que se acercaran a las jovencitas. Y ahí. Es cuando las engatozaba. Vamos a continuar con este tipo de experiencias. Que sucede allá en Campeche. Claro que sí. Saludos a Alejandro Hernández. A qué hora empieza el programa. Pues mira.
A las 10 de la noche. Depende en qué lugar de la República. O de Estados Unidos. Porque también allá en Estados Unidos. Hay unas emisoras que nos transmiten. Y vamos a continuar con sus audios. Hola qué tal buenas noches. Nacho y Gina. Este. Apenas ahorita de pura casualidad me encontré la transmisión. Y pues aprovechando. Desde cuando no traigo las intenciones de mandar un. Un relato. Pero nomás no se me había hecho. Este. Les iba a comentar de. De. De. Una. No sé qué sería.
Una entidad no. Algo así que se me pegó. Hace algunos años. En una casa que yo no creía que. Me comentaban. Un amigo que ahí espantaban. Pero pues yo no le creía. Y ahí va el incrédulo a. A corroborarlo. Y. Y me llevé. La sorpresa de que sí. La casa estaba bien pesada. Escuchaban un montón de ruidos en el techo. Y. No sé de tanto de espantarme. Pero esa noche sí. Si estuvo. Se me hizo como bien increíble todo lo que. Pasaba en esa casa. Y pues de últimas. Este. Fue que. Era algo así como.
Se asomó en la puerta de la entrada. De la casa donde estábamos. Estabamos sentados en la sala. Pero. Como muy pálido. Y. Sin rostro. Sin rostro. Y muy flaco. Sin las manos muy largas. Pero para esto. Esa cosa que se asomó esa vez en la ventana. Este yo cuando lo volteé a ver. Estaba. Estaba con la cabeza pegada al piso. Volteándome a ver. Y. Y con. No sé cómo explicarles. Tenía la rodilla flexionada. El pie apoyado. Pero. Con la cabeza hasta el piso. No sé cómo explicarles.
La chiste es que estaba en una posición bien. Bien contorsionada. Bien extraña. Y ya cuando lo vi. Este. Le dije a. A las personas con las que estaba yo. Y en la casa. Que era eso que se había asomado. Y nadie lo vio nada más yo. Ya estaban acostumbrados. Sabían que estaba bien pesado el ambiente. Y. Pero yo no esperaba. Que se me fuera a pegar. Y da la casualidad que lo manduvo. No sé si me siguió. O fue casualidad. No sé. Pero me lo volví a encontrar. Otras dos veces. En distintos lugares.
Una vez. Lo vi. Ya en una otra casa. Donde yo vivía. Yo estaba recostado. En un sillón. Y cuando. Estaba viendo el celular. Y cuando me fijé. Se asomó por el respaldo. Del sillón. Y rápido. Se volvió a esconder. Y era el mismo. Lo distinguía. Porque no tenía como rostro. Y. Y en otra ocasión. Yo soy tatuador. Y esa vez fui a tatuar. A domicilio. Y. Y. Y también. Y lo vi. En la puerta. En la habitación. En la puerta. Y lo volví a ver. Con la cabeza pegada. Todo torcido. Es raro.
Yo pensé que no. Yo pensé que no era. Que había sido yo. Quería darle esa posibilidad. Pero. Para esto cuando se escondió. Arrastró uno de los pies. Y. Y en el piso. Ese era piso firme. No era. No había los zetas. Era. Así de cemento. Y había poquito. Poquita como. Piedritas así en el piso. Y a la hora de que se escondió. Que se. Se. Se. Se me quitó de la vista. Bueno. Que se. Escondió en la pared. Recorrió el pie. Y al arrastrarlo hizo ruido con la.
Con la grava. Con las piedritas que había en el piso. Y la persona que yo estaba tatuando. Yo no dije nada. Pero. Cuando se escuchó ese ruido. La persona que yo estaba tatuando. Me dice. Que soy yo. Porque como que arrastraron. Arrastraron algo. Y ya fue cuando me quedé así. Si lo vi entonces. Y de hecho. También vi a. A. A una señora. Que decía. En esa casa donde fui a tatuar. Y también. Seguido decían que se parecía una señora. Y yo nunca les había creído.
Bueno. Yo nunca me había tocado verla. Me tocaba de repente que. Pero. Pero yo nunca había visto nada. Y esa vez también. Antes de ver a. A esa. A esa cosa. No sé que sería. También estábamos. Véramos varias personas ahí. Y yo estaba tatuando. Y a la hora de que. Levanté poquito la vista. Y de hecho yo estaba viendo así. Y la estaba viendo. Y la distingui. Porque traía uno de esos mandiles bien coloridos. De las señoras de antes. Y ahí estuvo parado un rato. Pero yo lo que pensé fue que era.
Una señora. La esposa de alguno de los que estaban ahí. Y que ya habían ido por él. Porque estábamos ahí. Pues cotorreando. Pero. Yo dije. A lo mejor ya vinieron por alguno de estos. Y ya se lo va a llevar su mujer. O algo así. Y de la casualidad que no. Ya después ya no la vi. Y me dicen. Me dicen estos. Yo pregunté. Y quién era la señora que vino ahorita. Y todos se me quedaron viendo así como de. Cual señora. Y ya. Una señora aquí estuvo parada aquí. A un lado de mí. De hecho duró un rato.
Yo pensé que vinían por alguno de ustedes. Me dicen. No, no vino ninguna señora. No ha entrado nadie. Y. Cual señora. Y no. No vino nadie. Y ya todos empezaron a decir que no. Que era la señora que ahí se aparecía en esa casa también. Seguido ya dos o tres personas ya habían dicho que la habían visto. Y a mí no me había tocado esa vez. Me tocó verla. Y lo curioso fue que no fue así como que. Como la mayoría de las experiencias que. Que podría esperarse que pasen de noche. O así.
Esa ocasión. Serán. Cuatro. Cinco de la tarde por mucho era de diez. Y. Y me tocó ver esa vez a esa cosa. Que no sé si me anduvo siguiendo. O qué. O qué pasó ahí. Y a la señora está también. Entre otras cosas que pasaron. Ya después en otras visitas que fui a esa casa. También me tocó ver. Y pasar por algunas situaciones ahí. Medias raras. Pero. Este. Hasta la fecha. Ya no he visto esa. Esa entidad. No sé qué sea. Que. Que les digo que se. Que pegaba la cabeza. Al piso. Ya.
Que ya no la he visto. Ya tiene. Años que no la. Ya no la volví a ver. Pero. Pero sí se. Sí la vi. En tres partes. Distintas. Y. Y yo. Sí sentía como que. Andaba siguiendo algo así. Porque. Pues la vi claramente. O sea las tres veces la vi. La vi así. Y esperaba no. Como. A que yo la. Viera para. Para. Esconderse. Y quién sabe qué sería. Y pues bueno. De mi parte. Por ahorita es todo lo que les quería. Comentar. Ya. En otra ocasión les mando otro. Alguna otra experiencia.
Que he tenido. Si he tenido varias. Pero. En otra ocasión les estaré compartiendo. Otra. Alguna otra experiencia. Este. Les mando saludos desde acá desde Celaya. Y. Pues que tengan buena noche. Hasta luego. Muchas gracias. Por tu. Experiencia. Que bueno que te animaste. Hay varios que ya se quieren animar a narrarnos. Una historia. Solo tienen que. Mandarlo al miedofón. A ver tenemos. Hola buenas noches. Cómo te llamas. Hola buenas noches. Gina. Hola. Quién eres. Que tal.
Juanel. Cómo te llamas. Ah. Me dicen el frijol. Mi hermano es el que les manda mensajes. Ah. Orale. Y desde donde los escuchas. Pues aquí. Desde la ciudad de México. De la colonia Nueva Xacualco. El alcalde Gustavo Madero. Que bueno que estás presente y representando a tu colonia. Y además con un relato. Ya estás en casita o sigues trabajando. No. No. Pues ya está. Voy llegando de trabajar. Bueno. Dices que trabajar. No. Porque pues. Pues este. Es un hobby. Ah. Es que si te gusta.
Tu trabajo así se toma. Como un hobby. ¿A qué te dedicas? ¿Pero que sí? Sí. Por el momento. Sí. Ahorita estoy en un taxi de aplicación. Ah. Ok. Ahí. Debes tener contacto con mucha gente. Y también experiencias. Pero permíteme. Llegó la pausa. Y regresando de ella. Vamos de lleno con tu relato. ¿Te parece? Me parece perfecto. En un momento les contaremos unas historias de terror. ¿Qué es, cole? Cómo te conté acá. 2193-5926 Conocemos la leyenda. Y la hacemos realidad. La mano peluda.
RSS.com Hacer podcasts de manera fácil. El casarse con una mujer rica es contraer patrimonio. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos con más experiencias. Y aquí tenemos a nuestro amigo. Que es conocido entre los amigos. Nos comenta cómo el frijol quiere contar un relato. Y de qué se trata. Aquí el mero bueno. El frijolazo de la nueva que se cuelga. Me saludo. Bueno, me llamo Pedro. ¿Va? Pues todos aquí en la colonia en el barrio.
Todos se conocen por tus apodos. Nadie conoce por nombre. ¿A poco? Todos se identifican por el sobrenombre. Así es que... Si usted quiere buscar a alguien aquí en el barrio. Así es que si decimos oye busco al frijol de la nueva chacoalco. Rápidamente me identifican contigo. Sí, en serio. Porque si le dicen o nombre. No, pues no lo conozco. No, pues no. Pero con el apodo. Todos. Bueno, ahí le dices a todos. A todos los de la colonia que te escuchen. Ya que se quede en el Spotify este relato.
Pues que todos se vayan integrando a la mano peluda. No sea este. Aquí ya escuchándolos. Muy bien. ¿Y de qué se trata tu relato? Ah, mira. Esto sucedió. En el estado de Oaxaca. De hecho mi mamá es de allá. Y lo que pasa es que andábamos pues curioseando nosotros ahí en el pueblo. Y con mi sobrino de aquí. Entonces una noche se dice mi sobrino oye, ¿qué queda? Pues ya ves que aquí en los pueblos hay muchos relatos de que espantan y eso.
Pero pues ya saben, uno viene de la ciudad de México y dice no creo que espanten igual. Se nos hace como curiosidad. Entonces le dijimos al sobrino ah, pues vamos, ¿de qué se va a traer? O qué, ¿no? Si en realidad era cierto. Hombre, nos dice ah, pues es una historia de la cueva de la vieja, pero eso sí existe. Nosotros íbamos con la intercedente de que pues que no, ¿verdad? Pues no íbamos como con risa. Pero ya cuando nos íbamos acercando más hacia el cerro nos preparamos con una lámpara.
Y dice mi sobrino, hay que llegar hasta la punta del cerro. Pero en la punta del cerro van a encontrar una, vamos a encontrar una cruz. Y esa cruz divide lo que es el pueblo de Suchil con Wichita en el estado de Oaxaca. Y dice mi sobrino, pero llegando allá a la punta del cerro va a pasar muchas cosas. Nosotros íbamos con la cruz. No, pues no creo que lleguen a pasar cosas. No, Gina, no vas a
creer. Llegando más o menos a una altura donde alcanzamos a ver la cruz pues sí nos empezó a dar pues un poquito como de miedo. Porque empezamos a escuchar cosas que en realidad no son cosas que nosotros queríamos encontrarnos. Nosotros íbamos en, ¿sabes? Como de juegos. Pero ya llegando hasta, ya llegando hasta allá arriba este, pues ya llegamos, llegamos al punto donde dice mi sobrino, mira, aquí es la silla de la cueva de la vieja.
Llegamos, Gina, a una cueva, pero unas piedras, esas piedras, esas de, pues esas de antepasados. O sea, piedras esas que te daban así como que dices no, hombre. No, pues aquí sí existe la verdadera vieja, ¿no? Sí. Entonces, para esto que todos estábamos jugando, pero al momento de aventarle la lámpara. Para poder alumbrar hacia, hacia la cueva, ¿no? Porque nos íbamos a meter. Pero en eso no nos vamos a creer, pero de serio hasta, hasta la fecha, no, no todavía seguimos con eso.
Nos aventó un un tronquito con un mecate hacia los pies, porque quedaron entre los pies nosotros. Y entonces cuando cayó el el tronquito con el, con el hilo, todos nos quedamos, ya no nos pudimos mover, Gina. Entonces, esta cosa nos estaba jalando. Aunque seas, aunque se escuche así como muy infantil, pero en serio, ¿eh? Que nos estaba, nos estaba jalando la el, el, el hilo. Es que no era hilo. Era de la bruja. Era lengua de la bruja. Eso, a eso voy, ahí va.
Que cuando nosotros, Gina, cuando nosotros vimos que nos jaló en la cueva, te lo juro, te lo, te lo juramos que la vimos. Y es una, es una, es una bruja que las personas que las describen no es como ellos lo describen, Gina. Esa bruja tiene otras perspectivas, otro, otro, otro, otro. Su visonomía, su cuerpo es diferente totalmente a las brujas, que dicen que existen. Las de Oaxaca son muy diferentes, Gina. A ver, ¿son personas? ¿Las podrías
describir? Ah, mira, esa, esa, es una señora, es en cuenta una señora, ¿de verdad? Como si tuviera unos cien años. ¿Me explico? Sí, muy bien. ¿Me acuerdas, Gina? Que, que, que, que, que, que se aguda, que no, no, no, no, no, no. Es una señora anciana, de cabello, cabello este gris, pero ese cabello gris, su, sus manos, sus manos no parecen este troncos, o sea, una piel muy como de anciano, no es como
te la describen. Las brujas de Oaxaca son muy diferentes a todas las de la ciudad, o sea, de, de, de, de la ciudad de México, así como dicen. Es una persona, una anciana. Sí. Sí. Pero esta, esta, esta persona tiene se ríe al momento que, que, que tú, que tú como que esa señora se ríe nada más, así jiji, jiji, jiji. Entonces con eso sí. Así, así a que te, como que te, que te atontes. Ajá. Ok. Sí, era como si tú te hipnotizara. Más bien nos hipnotizó a los cuatro y una. Ándale.
Pero nos quedamos así paralizados. Pero esta señora, por Dios que nos caminó alrededor de nosotros, estuvo con nosotros y duró, caminó, se reía. Nos, nos, nos, nos nos tocaba el cabello y lo, y lo odia. Entonces esas brujas nos quitaron. Supuestamente dice de mamá que, que ella este quitó su esencia. Nos quitaron una esencia que nosotros teníamos. Desde ese momento que nosotros vimos esa brujas bueno que, que nosotros vimos, ya no somos los mismos. Esas esas personas, esas brujas te hacen
a ti diferente. Te quitan tu esencia, tu dolor. Pero, cómo tú puedes expresar o sea cómo nos puedes a nosotros dar el panorama de que cambiaste. ¿Qué es la diferencia? ¿Cómo sentiste tú? ¿En qué cambiaste? Ah, mira, porque nosotros éramos unas personas que pues que deseamos cosas que, que deseamos a nosotros. Pero, pero sino que nos cambiamos. Somos, nos busca, te lo juro porque cada vez que vamos a buscar hay personas que hacen los laguales.
Sí. Desde ese momento que nosotros vimos a esa brujas allá arriba yo tengo, tengo como como el, el, el como que nos dio algo y ya ahora nosotros ya somos como, como como un lagual. ¿Me explico? ¿Tú puedes transformarte? No, es que nosotros vamos a burroca. Mira, transformarme al cien por ciento, ¿qué te dicen? Como las personas dicen que se transforman es mentira. Un lagual no se puede transformar cien por ciento en, en, en animales.
Esos laguales que nosotros nos conocimos bueno, que conocimos ahí en el cerro cada vez que vamos a Oaxaca ellos nos hacen como nos transforman a una edad muy avanzada. Esas son los laguales. Son personas este, ancianas de edad, de años, de antigüedad. Son personas físicamente que, que no son animales. Los laguales son personas que no son animales. Yo no me convierto en, en animal. Ok. Fisicamente soy, soy un lagual, pero el lagual sale cuando uno está dormido.
No sales cuando tú estás parecido ahorita como yo. No está platicando contigo. Yo no puedo ahorita decir, ahí está. Yo estoy en un lagual y yo me, yo, yo salgo ahorita, ¿no? El lagual sale cuando uno te da ese don. No te lo da para que tú lo andes que te, que te vea la humanidad. ¿Me explico? Oye, pero entonces tú no tienes la decisión de cuándo convertiste. No. Simplemente es, es lo raro que es lo que cambió mi, mi, mi, mi cuerpo, mi mundo. Entonces yo ya no soy
el mismo. Cada vez que, que, que yo duermo se puede decir que yo, que yo no me permite, no me permite dormir. Tengo, amanezco con, ya sea que con golpes o rasguños o con mucha sed. O, recuerdo que ando, que voy hacia otros lugares. Pero regreso al mismo lugar donde yo estaba. Ese es un, exactamente ese es un lagual 100% oaxaqueño. Oye, pero solamente ocurre cuando vas a Oaxaca.
Aquí en la ciudad no. En, en, en la ciudad, en la ciudad no existe eso porque por, por, yo te, yo te digo que en mi caso a nosotros no, yo, yo cuando, en mi caso, cuando, cuando voy hacia Oaxaca. Voy hacia el cerro. Oye, Pedro, permíteme. Tenemos que hacer una pausa, no te vayas. El miedofón cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda.
El ateísmo no tiene cura, no tiene ni en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos, estamos platicando con Pedro y nos dice de esta posibilidad que él tiene de convertirse en agual, pero no como lo hemos nombrado en otras ocasiones de una persona que se puede transformar en un animal. Él dice que se transforma en una persona de mucho mayor edad y esto no es a voluntad, sino mientras él duerme y ocurre principalmente en Oaxaca.
Eso te preguntaba antes de irnos a la pausa si aquí en la ciudad de México también podría ser y nos estabas dando una respuesta. Mira, lo que pasa que aquí en la ciudad de México nunca me ha pasado. No, y eso es lo que digo. No, no, no me he podido hacer lo que cuando yo voy a Oaxaca ahí lo puedo sacar, ese don. Bueno, lo puedo llamar ese don. ¿Por qué? Porque solamente en Oaxaca es cuando yo puedo sacar lo que la anciana nos dio como un don. Porque los bailó y nos puso fojata.
La ancianita nos puso fojata y nos puso rituales, no sé de tantas cosas. Pero nosotros estábamos impactados con la persona, o sea con la ancianita. Eso fue lo que nos hizo cambiar. Ahora ya yo ya no soy, ya no me siento se puede decir como el mismo espíritu. Y eso fue para mejorar o al revés. Mira, esto sí me ha ayudado bastante. Porque siendo así como este don que me dio de ser de ser un lagoán, tengo el don de por decir ahorita, estoy aquí en Ciudad de México.
Si ahorita yo llegara el día que, bueno, cuando ya llega el día el momento de ir a dormir, salgo, está en el sueño, ya puedo estar yo en Oaxaca, me explico. Yo no sueño, yo cuando duermo. Estos son viajes astrales. Exactamente, yo te lo juro, por más que sienta que no crea, puedo yo andar allá, puedo ir y recuerdo todo lo que lo que veo en Oaxaca, regreso en los sueños, o sea, pero esto no es lo más creíble, que yo cuando despierto acá en México, yo amanezco sin ropa y nada.
Te lo puedo recordar que sin ropa, rascuñado, hay veces que amanezco con heridas en los brazos y piernas, solamente. Oye amigo, ¿y para qué te transformas en anciano, en nahual? ¿Para qué? O sea, ¿cuál es el motivo? Tomas energía, te alimentas o simplemente haces este viaje astral, como lo mencionaba hace rato, Gina. Mira, eso es lo que yo he tratado de que alguien así como que me diga, pero ¿qué es lo que haces? ¿Y sabes qué
es lo que hago? Cuando voy así, que ando en forma de nahual, te veo como nahual, ayuda a las personas. Ok. O sea, uno, yo no hago el mal. Sí. Yo cuando estoy en transformación de nahual, aparte de que tú eres nahual, en Oaxaca, este, compañeros, que se reúnen en los cerros, las bolas de fuego, ahí es donde nosotros llevamos. Pero nosotros lo hacemos como tipo ritual. Pero es en los nahuales que son para el atraso, para el que uno los lleva al inframundo. Ese es lo que
tenemos nosotros. Que nosotros las personas que dicen que ya, que ya, ya, ya, ya no hay, o sea que ya están como para subir. Sí. Uno, uno tiene esa sensación de llevarlos a, al, al, al inframundo. Pero lo chistoso de esto, mira, de ahí les va, que las pirámides de allá, de Oaxaca, sí, hemos, hemos, yo en mi forma de nahual, hemos estado allá en este, hemos caminado todo lo que son las zonas de Arqueo Ajá. La mina en forma de todo de allá. Sí. Hay, hay
energía. Oye Pedro, de repente se pierde tu voz de repente, de momento. Ajá. Oye, a ver, dime una cosa, ahí te escuchas un poco mejor. Ajá. Dime una cosa, mi querido Pedro, dices, cuando yo me transformo en nahual, tú al principio de tu charla comentabas que la forma en que tú te transformas es eh, no, con una apariencia de un anciano, es cierto? Exacto. ¿Entendí bien? Sí. Sí. Of, como que sí. Sí, se cuenta que es, es el anciano, no te, no te conviertes en
animal. Ajá. Ok, entonces no necesariamente da, es un anciano que da miedo, ¿sí? No, exactamente no. Ajá. Se cuenta que es un, yo, es un anciano que a lo mejor si tú, si tú llegaras a ver, pues en el momento te va a dar miedo porque es una, es una piel que, que, que impacta. Una piel que jamás, jamás la vas a, jamás la vas a poder ver. Ajá. Como a nosotros nos, nos, no la pudimos ver. Entonces es una piel que que no te puedo, que si yo te describo. Ajá. A lo mejor. Podrías entenderme en eso.
Sí. Pero visualizacielo. Así es exactamente. Es una piel que te deja impactado para toda tu vida. Yo tengo 40 años de, yo, yo me pasó eso, yo me pasó a los 17 años. Cuando, cuando tuve mi primer y que nos aparecían ahí en Oaxaca. Ajá. Y ahora que con 30 años, yo siento igual. Ajá. O sea, no hay cambiado si o si no la. La doble persona. En el aspecto espiritual. Ok. O sea, físicamente es como persona humana. Ajá. Pero en las noches
soy otra persona. Sí. Pero tú te has visto a ti mismo, es decir, eh, tú te has visto, qué apariencia de anciano tienes? A través de un espejo? ¿Cómo te has visto a través de un espejo? ¿Cómo te has visto a través de un doble? ¿Cómo? Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Mom,ünd Mi mamá ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá. Ajá.
Ajá. Ajá. es que esa señora ya los quedó para ustedes, o hicieron un pacto o llegaron como muy ustedes muy en forma por nosotros y ya quedó con ustedes, ya no nos faltará para nunca jamás y es cierto que ya no nos han soltado, hasta la fecha sigo siendo así y es algo raro entonces, como ahorita, yo tengo que estar en la oscuridad, o sea en este momento tengo que estar en oscuro que no me toque nada y eso fue a la... eso pasó de lo que nos sucedió en esa cueva
eso es lo que... pues ese es mi relato que tengo muchos más este relato es que me marcó la vida y me hizo marcando pues mira vamos a hacer una cosa, estamos teniendo problemas con tu llamada, pero me dejaste pensando en esta descripción que haces tu de lo que para ti es un nahual no sabemos o no entendí muy bien como es que ayudas a las personas con tu característica de nahual
pero si te parece bien amigo, te marcamos más adelante en otra ocasión para que nos expliques todas las dudas que pudieran surgir y también les pido a nuestros amigos que nos están oyendo que hagan algunas preguntas para ver si Pedro nos las puede responder te parece bien?
sí, parece... esto tiene que ver y crean que no no, muy interesante está muy interesante de hecho, de hecho está bastante diferente tu relato y te agradecemos mucho que nos lo hayas compartido y lamentablemente te digo que tenemos problema con tu llamada pero ya quedamos comprometidos para más adelante, sí?
ok, estamos, sí perfecto mi querido amigo, mi querido... se cortó, mira se acabó cortando le agradecemos a Pedro, me deja pensando muchas cosas o sea, él cuando tuvo el encuentro con esta bruja, no sabían que era una bruja ellos vieron así como un hilo que los estaba rodeando y resulta que no era un hilo, era la lengua de la bruja y que los fue jalando, los fue jalando, los fue jalando hasta que la tuvieron presente y ella les rodeó, les bailó, hizo una mueca extraña, sonrió de una forma macabra
y ahí, en ese momento fue cuando ellos sintieron que algo les pasó jamás volvieron a ser los mismos desde esa noche ahí medio tratamos de entender a Pedro, tratamos de estirar la llamada de modo de... para ver si se corregía verdad?
pero bueno, mejor con más calma le marcamos en otra ocasión ya para que nos platique y nosotros que tengamos más digerido el punto que él nos narraba tantas dudas que surgen y pues vamos dice Alfredo Barrón que se tome una foto en el espejo, si no se ve su reflejo es verdad ah ok, entonces se vería la pura cámara verdad mi Alfredo?
es lo que tratas de explicarnos, muy bien amigo pues gracias por tu sugerencia ojalá que nos esté escuchando Pedro a ver que le parece esa idea claro, y además dice que no solo él, fueron cuatro amigos también ese sería un punto importante que nos dijera que opinan sus amigos de esto que les sucedió si les pasa lo mismo a ellos verdad? exacto y como puede saber que él también se transforma en un anciano?
si no se puede ver es una de las dudas que a mi me genera, pero poco a poco las iremos platicando y bueno noches Nacho y Gina para decirles que he estado en un panción a la media noche y no sentí nada de miedo y me pregunte por qué si hay cristo, ángeles, flores y seres queridos hay que tenerles miedo entonces fue una experiencia que para nuestro amigo dice, para nada sentí nada de miedo lo sentí un lugar como cualquier otro pues si saludos a Luis Alberto Armenta desde Culiacán, Sinaloa
y mi querido Luis Alberto haces una muy buena reflexión a veces nos dejamos llevar por lo que los demás dicen y si a ellos les da miedo a ti también te da miedo pero en este caso tu hiciste una reflexión bueno por qué me debe dar miedo si estoy en un panción? es verdad que hay muchos cadáveres, es verdad que hay cuerpos de pues personas que murieron a diferente edad desde hace muchísimos años pero pues ahí están, por qué tiene que darme miedo?
buena reflexión mi querido amigo y como esta reflexión que tu acabas de expresarnos aquí puede haber demasiadas, por ejemplo esas personas que dicen, ay es que en mi casa se oyen muchos ruidos pues si se oyen los ruidos te ha pasado algo por haber escuchado el ruido? es que desde niña me acuerdo, desde niño me acuerdo que siempre se oyen ruidos ok, alguna vez te pasó algo por los ruidos?
no será que de repente nos sugestionamos o dejamos que nuestra mente, nuestro cerebro trabaje de una forma traicionera para nosotros mismos?
y por esa razón a veces sentimos miedo quizá por lo que no se conoce, por lo que inexplicable las cosas que pensamos que podrían suceder pero el hecho de estar aquí juntos y escuchar estos relatos nos sirve para también encontrar a más personas que nos digan, oigan no es tan descabellado, yo también sé o he vivido algo parecido ve pues ahí está, mira Maritza Valle a mi me genera paz los cementerios y fíjate que no eres la única Maritza muchas personas van inclusive a como a relajarse
otros van a dibujar, otros van a escribir poemas tal vez por la calma podríamos hacer una semejanza de la paz y la tranquilidad de un panteón con el de una biblioteca que no se puede hablar fuerte, que lo que debe privar es el silencio para que la gente se concentre en el caso de un panteón, pues si acaso escucharemos algunos pajaritos, verdad?
si, aunque también debemos aclarar que se comenta que los cementerios son epicentros de actividad paranormal y ha habido muchas experiencias de este tipo que aquí las hemos escuchado así es, bueno pues queremos tu opinión, es lo más importante que tú participes aquí con nosotros que nos regales esa experiencia que te ha tenido muy inquieto ya por bastantes años pues llegó el momento de sacar la flote en una de esas te das cuenta que era un mensaje que estabas recibiendo
y si te parece bien aquí juntos, entre todos ponemos nuestros oídos para tratar de entender qué es lo que te sucedió y pues así vamos sacando adelante ese tipo de problemas a ver, escuchemos un audio yo les voy a comentar mi mensajito que me dejó mi mami mi hijo cumplía sus 15 años pues yo me desperté y lo que agarras es el Facebook, luego a verlo estuve viéndolo y es como le habíamos rentado una quinta, una alberca chiquita nada más a unos primos de él y nosotros para festejarle sus 15 años
bueno pues yo agarro el Facebook, subo una foto de él, felicitándolo por su cumpleaños ya lo envié y de repente salen esos jueguitos, no sé si los han visto en nemas de algo así, que tú se oprimes ahí, quién está a tu lado o así bueno, total, ahorita se los voy a mandar en fotos, ojalá y ya sea Nacho y Gina me haga el favor de leérselos bueno, yo empecé a jugar con ese jueguito y me aparecía el nombre de mamá y yo decía, ay no, pero por qué me aparece si mi mami aún está aquí con nosotros
cuando yo jugaba eso siempre me aparecía mi papá o Dios y lo volví a intentar de nuevo, igual, me aparecía mamá y yo no quería compartir que fuera ella porque decía, no, mi mami aún no fallece, aún está conmigo no puede ser ella mi ángel, hasta que lo volví a intentar y me apareció Dios y fue el modo que lo compartí en mis Facebook y ya después me levanté, me lavé la cara y pues ya iba bajando la escalera y en eso mi esposo había recibido una llamada
y fue donde me daba lamentable noticia, verdad, que mi mami había fallecido y ahorita les mando la foto para que me hagan el favor de leerlo fue muy bonito pero sí me impresionó mucho que me apareciera ella en las dos ocasiones si ella aún estaba conmigo, verdad, pero después me enteré que era la hora en que ella había perdido la vida y me había mandado este mensaje tan lindo yo sé que siempre va a estar conmigo y quisiera compartírselos
y gracias, estoy leyendo los chats, bueno, y es todo, gracias hasta luego amiga, pues sí, hay formas muy extrañas en que los difuntos se despiden fíjate que de algún modo, yo no sé, yo creo que es por la conexión psíquica que existe entre familiares queridos de algún modo cuando fallece te llega el pensamiento, no sé si, a ver, ustedes que están ahorita con nosotros amigos si quisieran participar, platicando, si es que a ustedes les ha llegado el pensamiento de que
mi tío estaba bien malo, sentí algo malo de él, voy a hablar a ver cómo está y llamas y no, pues es que se acaba de morir, ¿cómo crees?
o que sucede algo y dices, ya, este fue el momento en que partió algún pariente, alguien que quieres de verdad dice de algún modo, yo lo sabía, yo sentí, sentí cuando pues sentí que me hablaron al oído, que escuché su voz alguien en alguna ocasión puede venir a decirnos hasta luego y nosotros solamente percibimos como un sonido nos llega su recuerdo a nuestra mente, su imagen, su figura algo pues así justamente, ¿verdad?
mira aquí, Clau desde Chile nos dice, me acordé de la señorita que vive en España sobre la tabla ouija del amigo que se iba a morir gracias Clau, un saludito hasta Chile eso es mi querida Clau, muchísimas gracias amiga y pues Gina, ha llegado el momento de despedirnos y agradecer tu presencia, te esperamos mañana para seguir escuchando relatos de lo sobrenatural que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga soy Gina Áviles hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz
agradecido con Dios y con ustedes porque pudimos escuchar buenas historias que tengas una estupenda noche, que descanses y como decimos aquí, cabod el programa se termina pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda
