Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aaaaaah! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y que saldrán al descubierto aquí en La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de platicar de esos temas sorprendentes. Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55-50-279-2291 por la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
Por supuesto que te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de nuestras vías de comunicación y entre ellas también te ofrezco el MiedoFond 55-2193-59-26 Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad de Cozmanjalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamomichoacalmas, Atlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. Los relatos de avistamientos, huellas y testimonios continúan alimentando el interés en criaturas extrañas.
La criptozoología ha desafiado los límites del conocimiento al sugerir que el mundo aún esconde especies desconocidas. Mientras la ciencia no puede confirmar su existencia, los críptidos seguirán siendo un enigma que desafía la lógica y también la comprensión humana. Hoy, el enigma de los críptidos, criaturas misteriosas.
¿Qué te parece el tema para esta noche? Te vamos a invitar a que tú también participes con nosotros y nos hagas algún comentario al respecto de todas esas cosas que tú has escuchado alrededor de estos seres que aparentemente no han sido aún clasificados o son todavía muy desconocidos para la humanidad. Te invitamos a participar de ese modo y también, desde luego también, vamos a escuchar tus audios y tus comentarios. Buenas noches, hola amigos de la mano peluda. Hola.
Quisiera contarles mi relato. Fue una noche en el lugar donde rentábamos. Nos pasaban cosas muy extrañas. Sentíamos que nos acariciaba la cara o las manos cuando las teníamos fuera de las cobijas. Una mañana desperté y mi hija de cuatro años me dijo muy asustada desde su cama que en la noche había visto un ser que parecía que estaba hecho de humo con los ojos verdes como de gato el cual me comentaba que me estaba observando cuando ella despertó.
Me observaba a dormir cuando de repente se dio cuenta que ella lo estaba observando y la criatura tan extraña la vuelve a ver. Ella dice que ella sintió mucho miedo cuando la vuelve a ver y que se tapó con las cobijas y así se quedó hasta que amaneció. Lo más extraño de todo fue que cuando yo busqué información acerca de este fenómeno, pues hay varios casos similares de criaturas hechas con forma de humo negro y con ojos verdes como de gato.
Ese es mi relato amigos hasta la fecha. Quisiera que alguien me dijera que fue lo que pasó. Excelente programa Nacho y Lina saludos. Saludos, qué bueno que te animaste, nos dejaste este mensaje y una extraña experiencia. Exacto, pues aquí lo vamos a comentar. Muchísimas gracias por estar con nosotros y te invitamos a ti también a que participes con tus audios, tu material y todas esas cosas que deseas compartir. Tenemos también otro audio por acá.
Todo lo que me está pasando siento yo que se desarrolló más porque en una ocasión tenía mi niño de como cuatro meses y mis papás tienen viviendas. Un señor llegó a rentar una de las viviendas con uno de sus hijos. Según el señor, para esto no sé si era santero o creía en la Santa Muerte. No recuerdo. De esto ya son ocho años que pasó. Él le decía a mi mamá que me cuidara porque me querían llevar. Yo siempre le dije a mi mamá que el señor estaba loco.
Pero cada vez que yo llevaba a mi niño a casa de mi suegra y mis cuñadas, mi hijo llegaba muy chillón. Mi mamá lo limpiaba con un huevo y no sé qué tanto le hacía al niño. Y el señor insistía mucho. Le decía a mi mamá, es que dígale a su hija que se ponga esto, que haga lo otro. O sea, muchas cosas yo nunca le creí. Fue tanta la insistencia. Un día llegó a mi cuarto y veo una veladora prendida en mi cuarto.
Y le digo a mi mamá, esto qué? Y ella me dice, es que dame chance de ver qué es lo que está pasando porque el niño y yo lo notó raro, a ti te notó raro. Total que la dejé. Cuando terminó la vela mi mamá le baja el vaso al señor y no sé, creo que lo limpió, no sé qué le hizo. Y cuando un trapo y salió negro, como si hubiera humeado la vela. Perdón el vaso. Y se supone que no se tiene que hacer eso porque para eso están hechas. Y le dijo, sí, le están haciendo algo a su hija.
Mi mamá insistía tanto que si un día no fui a trabajar, fue un martes, el señor le pidió a mi mamá que comprara un ramo con flores, fresco. El señor me empieza a limpiar de pieza a cabeza, tira el ramo al suelo y me dice, písalo tres veces. Lo pise. El señor, está un poquito gordito, entonces yo me iba a echar a levantar el ramo para que él no hiciera el esfuerzo. Pero me dijo, no, no, no, no, no, dice, tú, tú ya estás limpia, espérame.
Él se agacha, lo levanta, le echa una bolsa y le dice a su hijo, ve y tíralo a las vías, al río, a donde encuentres. Y su hijo le empieza a decir, no papá, te estás metiendo en problemas. Total que le dice, yo ya te protegí, ya me protegí, ve y tíralo. En cuanto sale el niño con la bolsa, empezó a oler a mucha suciedad. El señor se empezó a poner amarillo, muy amarillo y empezó a sudar.
Le pregunto, está bien, mi mamá le dice, se siente bien, dice el señor, es que lo que trae su hijo está muy fuerte. Pero el viernes le doy otra limpia. El señor murió ese martes para amanecer, miércoles y su hijo nos dijo, nos dijo que su papá había dado la vida por mí. La verdad es que no sé si creer eso desde esos días. Sueño muy frecuente al señor, ya han pasado ocho años.
Y si me da un poco de inquietud si fue mi culpa o si realmente, o a lo mejor el señor está enfermo de algo, no sé, quisiera buscarle algo lógico que podía ser. Pero desde ese momento como que todo en mí se agurizó. Porque si antes era con menor frecuencia, ahorita es más. En casa de mis papás veo a un señor, ahí tienen un espejo muy pesado que se mueve. Si escuchan muchos ruidos, incluso aquí en mi casa tengo una niña de un año, está jugando y de repente corre conmigo y yo sé que hay algo ahí.
Le digo, sabes que, no la molestes, casi siempre tengo veladoras prendidas para darles los agua. Y si hay, son cosillas que no me sostan porque a lo largo del tiempo me he acostumbrado, pero si es algo como que digo porque amé. Así es amiga, bueno pues lo principal es que no tienes que perder la fe, pero ahorita continuamos platicando al respecto. Vamos a la pausa Gina. Y regresamos el Miedo Phone. 55-2193-59-26 Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda.
Su experiencia, como tantas veces sucede, le hizo desconocer la verdad, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Continuamos con más de estas experiencias y también comentarios del tema de hoy que sugerimos. Los críptidos, considerados en gran medida como leyendas, aunque algunos científicos y biólogos están abiertos a esta posibilidad de que existan especies que aún no han sido descubiertas.
Después de todo, la ciencia ha encontrado especies que nunca hubieron imaginado y que incluso se consideraron como extintas o mitológicas. Vámonos hasta California, donde ya se encuentra Edgar para comentar su relato. Buenas noches, ¿cómo estás? Muy bien, buena noche Gina. Saludos. Saludos amigo, bienvenido. Qué gusto recibirte y además saber que quieres contar un relato. Más que nada, ser un relato es como una consulta, una pregunta como para el maestro Eric Zogar. A ver, adelante.
Mira, lo que está pasando es esto, mira yo, cuando me vine para acá, para los Estados Unidos, antes de venirme pues, ya sabes, siempre vino uno que, voy por un año y me regreso, pero ya tengo aquí 15 años. Ay, 15. Entonces, cuando me vine, yo guardé en una caja todas mis cosas de mi cuarto, unos pósteres que tenía, cositas así que según yo, pues cuando regresaba las iba a volver a usar. En una cajita y los guardé en mi closet, en mi casa ya, yo soy de ir a foto con la foto.
Sí. Entonces ahí en el closet las guardé. Y ahí estaban bien guardadas y hace como seis años regrese para allá y esa caja nadie la tocó, supuestamente ninguno de mis hermanos y mis papás ya fallecieron. Sí. Pero hace fallecieron hace, no sé, hace como unos cinco años que fue cuando fui y mi mamá falleció hace como ya 13 años desde que falleció. Entonces, cuando regresé hace cinco años saqué la caja y vi todo y todo estaba bien, lo volví a guardar y lo puse ahí.
Y ayer, ayer mi hermana mayor, como ya fallecieron mamá y fallecieron papá, están empezando a sacar las cosas que ya no utilizan de la casa, pues, desde su cuarto de hoy. Y estaba esa caja ahí. Dice mi hermana que cuando sacó la caja nadie la había tocado ni nada, sacó todo y a fondo de la caja había dos pájaros disecados. O sea, no disecados sino como que, porque estaban, sí disecados, se puede decir, porque estaban completos, pero estaban un perito los pájaritos los dos.
O sea, no había posibilidad de que ellos solitos hubieran llegado ahí. Exactamente, no había posibilidad porque estaban dentro de un ploce y hasta abajo del ploce y aparte arriba de la caja había cosas como ovejas y cosas así. Pero no había posibilidad de cómo el misterio aquí es cómo llegaron esos pájaros ahí. Entonces preguntamos a mis sobrinos, a mis hermanos, a todo y nadie sabía, nadie tocó esa caja, nadie.
Y hasta ayer que mi hermana se puso a sacar cosas pues, a comprar, como que mira saca todo porque estamos pensando vender la casa pues. Todos mis hermanos nos decimos de acuerdo de que se va a vender la casa y están sacando todo y está esa caja ahí y me dice, y esa caja pues es mía. Yo quisiera saber si tiene un significado esos pájaros ahí, si alguien los puso con una mala intención o cómo llegaron ahí. Nadie dice nada de que alguien los haya puesto ahí, sino que cómo llegaron ahí.
Pues si tiene un significado de que quisieran hacer algo para mí, porque si quisieran hacer algo pues eso hacia mí porque las cosas que estaban ahí en la caja son mías. Oye, ¿era un clóset o qué era? Sí era un clóset con puerta y todo, o sea, que eso es lo normal así con sus puertas que se deslizan para un lado y para otro. Y es del cuarto pues ahí realmente pues no entra nadie ni menos ahora que la casa realmente casi está sola.
Entonces, yo cuando fui para allá eso hace cinco años, entonces lo he vuelto a ir. Y cuando fui la saqué la caja y revisé, yo no vi a ninguno pájaros ligados. La volví a meter y la volví a guardar. Y a lo que tengo entendido, se volvió mi hermana la mayor, nadie en la tocada de esa caja. O sea, ahí no se ha movido para nada. Incluso hay otro clóset que tampoco se ha movido para nada.
Son cuatro cuartos los que tienen la casa y en los cuatro cuartos pues apenas que están empezando a sacar lo que es el cuarto donde dormía mi papá, dormía mi mamá. Y el cuarto ese donde yo guardé apenas empezaron a escombrar y es cuando sacaron la caja. Entonces yo quiero saber si hay un significado de esos pájaros ahí. Los pájaros eran normales de los chiquitos esos corrientitos que andan volando pues. Y son color gris con blanco, con pulmitas blancas con pulmitas grises.
Pero estaban bien acomodados si son dos. No hay forma de que vienen esos pajaritos ahí. Entonces yo no más quisiera preguntarle, maestra, ¿o qué ustedes le preguntaban? ¿Tiene algún significado eso o algo pues que quisieran hacer algo, alguna coquería o algo? Claro. Eso es mi pregunta. Ya nos damos la pregunta. El maestro está mañana con nosotros y vamos a comentarle lo que tú nos acabas de platicar. Oye, nada más para saber qué hicieron con estos pajaritos. ¿Quién los descubrió?
Los descubrió un esposo de mi sobrina porque como ya ves la casa ya con los tantos de las bandalitas, entonces lo que estamos evitando es eso que hay ahí o que vaya y prenda las luces. Que se vea movimiento pues. Sí. Los encargados de eso son mi sobrina y su esposo. Y el que los halló fue él. Él me dice que los dio y los agarró con un trapito. Luego se agarró con la mano y los tiró a la basura. Muy bien.
Es lo que hizo, pero no nos tocó consumar, no nos agarró así y eso es lo que nos dijo, nos avisó que estaban esos pajaritos. Te lo hizo raro a él porque también pues esos pajaritos cómo llegaron ahí. Es como si se hubieran momificado una especie así de los pajaritos y ahí adentro de la caja. Yo a esos pajaritos, yo cuando fui yo no los vi ni yo los puse ahí tampoco.
En esta cajita está guardada, está escondida y no escondida porque sí está ahí pero está tapada, no hay forma de que un pajarito se pueda meter ahí solito. Y menos hasta mero abajo, o sea, que acaso estarían arriba de la caja o a un lado, pero adentro de la caja y abajo es que alguien los puso ahí. O sea, alguien tuvo que haberlos puesto ahí. Entonces quiero decir, hay un significado de algo que tenga que preocupar o no preocuparme, no sé, ya me dio miedo.
Claro, cómo no. Mañana le hacemos tu pregunta al maestro Soham. Voy a estar al pendiente, porque siempre los escucho, yo ya les he hablado otras veces, soy camionero aquí en los Peros Unidos, pues. No, no. Ya no, en la noche siempre los escucho, todos los días los escucho. Pero sí me dio curiosidad y dije voy a preguntarle a Gina y a Nacho a ver si pueden hacerme un favor. Así lo hacemos y mañana le pasamos tu pregunta. Que tengas excelente noche, Eduardo.
Muchas gracias y un saludo para todos los saludios, los amanecos que nos están escuchando y a tres especiales, a Gina y a Nacho. Muchas gracias y que tengan una tremenda noche también. Igualmente para ti. Saludos. Saludos, mi querido amigo. Y bendiciones, verdad, también esperemos que todo marche bien. Saludamos a nuestros amigos, a Marta Chávez, al buen Octavio Elizondo, ve nada más. Muchísimas gracias, brother, un fuerte abrazo. Gracias por estar aquí.
Y también estamos aquí ya listos con más audios que ustedes nos comparten, porque lo principal en esta emisión, adivina qué es. Sí, tu testimonio. Venga. Hola, qué tal. Buenas noches, Gina y Nachito. Les saluda nuevamente su amigo Ricardo desde aquí de Navulato, Sinaloa. Y para agradecerles que pasaran mi audio, apenas lo acabo de escuchar porque voy atrasado como lo escucho por Spotify.
Y ya pasó mi audio y estoy muy contento, aunque era la primera vez que mandaba audio, pero pues lo pasaron y ya lo escuché y estoy contento. Y para revelarles, también otro relatito que me había contado mi abuelita. Allá están las fotos y que bueno, data de ya hace muchos años y creo que más o menos como unos 50 años, yo creo, porque es la que tiene ahorita una tía que vive en el Estado de México.
Y pues en ese momento ella estaba bebé todavía y me cuenta mi abuelita que una vez como allá en el rancho ya tiene mucho, pues vivían en prácticamente al medio de la noche y pura escuridad. Ya que antes pues no había luz ni pasaba carretera ni nada de eso, puras brechas. Y entonces me cuentan que pues mi abuelita como todas las noches, hacían lumbre para hacer tortilla y todo eso, pues se despondían a comer y hacerle la comida a mi abuelito que en paz descanse pues ya no está con nosotros.
Y pues mi abuelito llegaba ya pues muy noche de trabajar y pues obviamente le tenían que hacer de comer y se sentaban todos a comer todos sus hijos, son como diez en total. Y entonces me cuenta mi abuelita que en una noche muy el cielo estaba muy despejado y salió a afuera por agua y que de repente volteó al cielo y vio muchos, ¿cómo le llaman? Pues el cielo que estaba muy iluminado y pues me quiero imaginar que era una lluvia de meteoritos.
Una vez me puse a investigar y no me acuerdo en qué año fue que el cielo se iluminó de la lluvia de meteoritos. Creo que fue impactante en ese momento porque dice mi abuela que prácticamente se iluminó todo como si fuera de día. Y pues entonces mi abuelita pues no sabía qué era eso y pues se espantaron y pues todos se encerraron. Mi abuelo dice que salió a ver también y sí dice que el cielo estaba prendido.
Pues era una lluvia de meteoritos y de repente empezaron a escuchar como una campanita que andaba sonando y sonando ahí por medio del monte. Ok amigo, en un momentito continuamos con tu testimonio pero tenemos que ir a una pausa. El Miedo Fond 55-2193-59-26 Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La Mano Penuda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail ventas.arroba.rcs.com
La sangre joven no obedece un viejo mandato. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Penuda. Continuamos relatos y situaciones extrañas e insólitas. Claro que sí, vamos a concluir con este mensaje de nuestro amigo Ricardo. Mi abuelo dice que será una vaca o algo porque aquí no hay nadie que tenga vacas o borregos o chivas. Y sí escuchaban así como una campanita que estaba sonando, suena y suena y suena.
Como un ching ching que dicen como un cascabel yo creo. Y pues salieron a ver mi abuelo y su hijo más mayor. Y entonces que vieron a lo lejos a lo lejos que distinguieron algo blanco que iba caminando. Pero blanco, blanco, blanco. Y pues mi abuelo agarró el machete y se fue a verlo. Y pues se iban con piedras y palos para ver que era eso. Y pues acercaron y de repente que vieron una cabrita. Una cabrita blanca, blanca, blanca. Y bien bonito como si fuera una mascota me cuenta mi abuelita.
Y sí traía como una sonajita en el cuello colgado que es lo que estaba haciendo ruido. Y pues ellos se desespantaron al ver ese animalito, una cabrita blanca. Y se pues de dónde habrá salido porque pues ninguna persona por aquí cerca tiene animales de ese tipo. Y pues además la gente vivía muy, cuenta una persona vivía aquí y la otra persona vivía como a dos, tres kilómetros de distancia. Era un terreno muy grande y pues antes no estaba poblado, era puro monte.
Y sí dicen que vieron esa una cabrita blanca, blanca. Y entonces pues lo empezaron a espantar, a espantar y pues dice que la cabra como que medio corrió y luego quiso regresar otra vez. Y ya pues pasó eso y la lluvia meteorito dice que seguía porque pues todavía estaba iluminado. Por la noche estaba todo iluminado y pues mejor se regresaron a las casas, se encerraron y pues ahí estaban con la lumbre, con pura leña como le dicen porque pues no había ni luz.
Y entonces pasó eso y pues todos se durmieron pero pues estaban con el pendiente de que pues estaban platicando que qué era eso que habían visto y todo eso. Y total pues al día siguiente que amaneció pues ya mi abuelo se fue a trabajar y llegaron su lunch y todo. Y pues se fueron allá a ver la milpa y pues a trabajar en el campo y sacaron el tema, eso es lo que había pasado la noche, que sí que el cielo se estaba cayendo, que se había quemado.
Y pues mi abuelo les empezó a contar que vieron una cabrita blanca, blanca, en medio del monte y pues nos explicaba qué era o algo así. Y entonces estaba, estaba un señor ya que en ese momento también ya era un abuelito también y dice no y qué le hicieron, no pues nomás lo estuvimos espantando y como que se iba y volvía a regresar otra vez. Ah no, es malo, porque eso es lo que vieron, es el bebé del diablo que andaba por ahí, porque a mí también una vez se me apareció en medio del camino.
Y los espantamos y escuchamos cómo se fue riendo, cómo se fue riendo, perdiendo entre montes y de repente nomás se vio como que una lumbrecita así y mucho como olor a, como dicen, como olor a azufre. Entonces el señor no, pues dice, es el bebé del diablo, es el que vieron, que así se manifestó como una cabrita y este, como, sí una cabrita así blanca.
Y dicen pues es el bebé del diablo y de seguro alguien se quería llevar de ahí de dos Tesla más que nada que buscan a los niños más, más chiquitillos. Y pues mi abuelo se espantó y dice, ah chihuahua no, pues yo no sabía. Y sí, dicen, no, pues a la otra que ven así, pues agárrenlo, amárrenlo, dice. Y este, muchos dicen que pues es bueno quemarlo, pero que la lumbre no le hace nada, por lo mismo que viene del inframundo de allá, del infierno como se dirá.
Sí, pues es este, ese relato que les quería contar también. Tengo otras más, pero ya con más tiempo se les iría contando uno por uno. Y tengo también un interesante, tengo un niñito de ocho años que cuando mi difunta esposa estaba embarazada de mi bebé, el mayor, porque bueno mi anterior esposa que en paz descanse falleció, ya va a cumplir tres años de fallecida por la enfermedad COVID que se llevó mucha gente. Bueno, total que mi niño, mi niño este, se les voy a contar algo cortito.
A ver, a ver. Este, ya tiene, tiene ocho años, pero él nunca conoció a su abuelo, a mi difunto abuelo, porque cuando mi esposa estaba embarazada ella tenía como cuatro meses de embarazo cuando mi abuelito falleció, falleció en 31 de diciembre. Y entonces lo que no me puedo explicar es cómo, cómo mi niño este menciona mucho a su abuelo, su abuelo se llama, se llamaba en vida Bonifacio y le decíamos Pacio de cariño.
Entonces de repente mi niño dice, cuando salimos así o al monte cuando lo llevaba a pasear así a otros lados y me decía mi, mi niño, me dice, ah este, ah me acuerdo que una vez aquí este ya había venido con, con mi abuelo Pacio, dice así.
Y yo en ese momento no, no, no, no lo capté ni, ni le puse atención ni nada. Hasta ya después dije yo, ah chihuahua, como que él ya había venido acá con su abuelo Pacio si, si él nunca lo, nunca lo conoció y así, o sea nomás en fotos pero pues no, pues no, él no había ni nacido. Y otra ocasión fue donde que nosotros fuimos al terreno de mi papá y cerca del terreno este hay un, un pozito que le dicen allá, es un ojo, un ojo de agua.
Y estábamos en, en la milpa, estábamos cuidando la milpa y de repente me dice mi niño, me dice, pa, y vamos a ir a este, me llevas al, al pozito allá abajo donde, donde fui una vez con mi abuelo Pacio, y digo, sí papi, al rato vamos, nomás damos una vueltita aquí y te llevo allá en el pozo a bañarte. Y total otra vez no, no me di cuenta de eso, no, no le puse atención y llegamos al pozo.
Y yo le dije a mi niño, macho, si tú cuando habías venido para acá, velo, si tú, es la primera vez yo que te, que te traigo acá en el pozo. Sí, dice papi, una vez este venimos aquí con, con mi abuelo Pacio y me llevo a bañar allá abajo a un tal pozito,
y ese pozo jamás nunca lo había visto mi niño, o sea, era la primera vez que yo lo llevaba a ese pozo y lo más raro que, que él dice, o sea, que dice, es que me llevó mi, mi abuelito Pacio, dice, o sea, mi difunto abuelo, su difunto abuelo, su, su bisabuelo y hasta ahorita me he quedado con esa duda de, o sea, como, como él menciona mucho a su abuelito fallecido y, o sea, nunca lo conoció en vida, jamás lo conoció. Y así otras cosas que dice, ah sí, que sí, jugaba con mi abuelito y así.
Y pues no es cosa que, pues no me he explicado que, que sería eso, quién sabe, es algo muy, muy raro, hay un gran misterio por ahí. Bueno, pues ya les conté mi, mi relato, llena y Nacho, y pues a ver qué, qué, qué piensa o qué, qué es eso lo que, lo que le he pasado a mi, a mi niñito, malo. Bueno, pues un fuerte saludo a ustedes dos, llena y Nachito, un muy buen programa, felicidades ya por sus 29 años, ya vamos para los 30 años. Ya vamos.
Y pues me gusta mucho escucharlos, pero como les digo, no, casi no lo escucho en vivo, siempre lo escucho por Spotify, pero ahí estamos pendientes. Perfecto. Muchas gracias, ojalá puedan pasar otra vez mi relato y saluditos, saluda Ricardo, gracias de Navolato. Bendiciones. Se pasen muy buenas noches. Saludos, querido amigo, igualmente bendiciones para ti.
Y pues ya dicho sea de paso, ustedes nos puedan encontrar en Spotify como la mano peluda Grupo Fórmula, ahí puedes descartar, descargar todos los audios, por supuesto, y también seguirnos a lo largo de tu jornada laboral. Exacto. El estudio de los criptidos tiene su propia rama llamada criptozoología, una pseudociencia dedicada a investigar seres cuya existencia no ha sido confirmada por los científicos.
Aunque no es reconocida totalmente por la comunidad científica, los criptozoologos exploran relatos de avistamientos y leyendas para desentrañar posibles criaturas desconocidas. De este tema, dos de los criptidos más famosos del mundo son Bigfoot en América del Norte y el Yeti, conocido como el abominable hombre en las nieves en el Himalaya. A pesar de habitar en regiones tan distantes, ambas criaturas son descritas como humanoides peludos y gigantescos.
Las leyendas sobre su existencia tratan de siglos atrás, pero aún no se han encontrado pruebas científicas concluyentes. Hemos, sobre todo ahora con las redes sociales, visto alguno que otro video que aseguran tener la evidencia que ellos existen y son reales. Vámonos con más relatos. Ok, tenemos una llamada. ¿Con quién tengo el gusto? Hola, buenas noches. Hola, hola. Se fue, se cortó, llena. Lamentablemente se peló.
Pero bueno, vamos a continuar aquí con ustedes. Fíjate que hay un comentario interesante que nos dice nuestra querida profe. Hay un libro llamado Cuentos ilustrados. Cabinete de maravillas, manual de criptozoología mexicana de José Luis Truébalara. Y curiosamente se dice que todo puede ser cierto o todo puede ser falso. Pues sí, ¿verdad? Es decir que con eso nos asegura que no necesariamente el contenido del libro sea falso, pero tampoco cierto.
Entonces, pues yo diría que es como de entretenimiento. Y lo creas o no, ahí está el libro. Ahora nuestra amiga Marta dice, buenas noches. Con todo el dolor de mi corazón, comunidad, les pido por favor que si pueden orar por mi hijo Richard, ahora se encuentra con una fuerte depresión. Por favor, claro que sí, mi amiga Marta Chávez y para Richard hay que acompañarlos, apoyarlos y esperemos que esté con alguna asesoría, algún apoyo, ¿verdad? Para vencer ese terrible mal que es la depresión.
Claro, tenemos aquí el grupo de escudeos que nos apoya aquí en las oraciones. ¿Es Richard? Pero no dijo su apellido. Ella es Marta Chávez, pero el joven es Richard. Esperamos que nos compromete la información, mi amigo. Y por supuesto, venga. ¿Qué tal? Buenas noches, Gina, Nacho. Aquí me andaste un mensaje. A referente al mensaje que les puse el viernes. Sobre el tema del salto al tiempo, ¿no? Les puse un mensaje, pero creo que no lo escribí bien. No lo entendí.
Que yo utilicé un salto al tiempo para que llegue este lunes y poder escucharlos. Poder escucharlos ya pronto, ¿no? Porque sin el Díceman Eterno, sin que nos acompañen con sus relatos. Gracias, amigo. Voy a más. ¿Sí fue? Bueno, te mandamos un saludo. Aquí ya recibimos este mensaje. Por supuesto. Continuamos escuchando, Gina. Buenas noches, Gina y Nachito. Saludos. Las amigas guardias desde Matamoros, Tamaulipas. Sí, señor.
Pues, solo para terminar de contarles, ¿no se acuerdan que les estaba comentando que les platiqué en el año pasado que mi cuñada era víctima de santería? Ajá. Pues, y que estaba yendo a unas sesiones con una persona con la cual pensamos que nos iba a liberar, que iba a varias sesiones y que no mirábamos cambio y que era lo mismo y lo mismo. Pues, tuvo una última sesión en donde por voz de mi pareja me dijo que hicieron la última sesión, pero ahí tuvo que ver un animalito.
Llevaron un animalito y no sé si le habían sacrificado o qué le hicieron, o qué le habrán hecho el animalito. Pero casi casi les puedo decir que milagrosamente se levantó. Se curó. Se curó, anda como si nada, ya está comiendo normal, ya platica, ya se levanta de la cama, ya. Hasta parece como si no hubiera pasado nada.
Es algo realmente, o sea, yo... es algo realmente que no tiene explicación, es algo sobrenatural porque pues... si ves a una persona enferma que en la noche a la mañana se levanta y está bien y anda caminando y anda haciendo todas sus cosas. Ese... pues es lo que les quería compartir, ¿verdad? Sí. Pase un buena noche, saludos de aquí desde Matamoros, Tamalipas. Muy bien, amigo, hasta Matamoros. Te mandamos un fuerte abrazo y gracias por tu mensaje, siempre pendiente de la transmisión.
Y pues ya nos pone al tanto de ese asunto, ¿verdad? También hablando del tema de hoy, quizá uno de los criptidos más icónicos es Nezi. Esta... aparición del monstruo del lago Nez en Escocia, descrito como un reptil de cuello largo, las primeras menciones sobre él se remontan al siglo VI. Pero fue hasta el siglo XX cuando las supuestas fotos de avistamientos lo convirtieron en una celebridad global.
A pesar de las investigaciones, su existencia sigue sin confirmarse, manteniendo vivo este misterio de... el monstruo del lago Nez. Pues sí, un gran misterio, ese famoso monstruo del lago Nez. Ahora, ¿ustedes creen en la veracidad de las fotografías que se han publicado en algunas redes sociales? ¿Ustedes confían en ello? ¿Confían en que son reales? Tanto las de... inclusive Pied Grande y las de el Nezi famoso.
Manuel Erme comenta, como si no sacrificaron a un animal, ofrecieron su vida para ayudar a la... cuñada y pudieran haber orado y pedirle a Dios o a mi querido amigo. Pues estas son ya las creencias de cada individuo, ¿no? A veces, fíjense que es cierto lo que comenta nuestro amigo. A veces lo que a uno nos hace sentido a otros, pues no, en lo más mínimo. Así que, pues gracias por tu comentario, mi estimado Manuel. Y también, por supuesto, saludo a Maribel Pineda.
Ya estamos a punto de ir a la pausa, pero todavía tenemos chance de mandar unos cuantos mensajitos, mencionarlos a ustedes, que por supuesto nos acompañan todas las noches. Así como Klau, la Klau Fernández desde Chile, Catalina Aguilar, Lucita Arellano, el Revolver Cargado, el Carlito Solvera, Daniela Sofía Echani, que hasta España. Vean nada más cómo esta mano peluda se ha convertido en la emisión más internacional de Grupo Fórmula. Pues, ¿lo crean o no? Justo así es.
Ah, sí. Vamos con más relatos, pero estamos a punto de irnos a la pausa y vamos a seguir escuchando todas tus experiencias. Nos da tiempo para saludar a nuestros amigos que quieren contar relato y después ya venimos de lleno con la experiencia. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Aldair. Aldair, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí, de Catapagos de Paredes. En el Estado de México, perfecto.
Mira, ahorita ya estamos a punto de irnos a la pausa, pero aprovechamos para saludarte y empezar con el relato para ya después de la pausa continuar. ¿De qué se trata este relato? Bueno, este es un relato que me contó mi mamá, que le sucedió a mi abuelo, que para el distante. Ok, es sobre tu abuelito. A ver, empecemos. Bueno, esto le pasó a mi abuelo hace aproximadamente unos 25 o 26 años, aproximadamente.
Bueno, le comentó mi mamá que él venía, bueno, venía de este, ahora es que del municipio de donde vive, que es en el estado de Hidalgo, pero pues a mi abuelito, pues le gustaba, ahora es que mucho tomar, él tomaba lo que era el aguardiente. Entonces, pues en una tarde él se le ocurrió ir con sus compadres y obviamente, pues él se quedó ahí pues un buen rato. Pasaron como unas dos, tres horas aproximadamente en lo que él salió de la cantina.
Y bueno, una vez saliendo él de la cantina, pues ya eran como las ocho de la noche. Desafortunadamente, pues ya me encontró transporte y nada por el estilo. Después de ahí, pues él obviamente decidió caminar ahora es que hasta el pueblo, que la caminante era aproximadamente como una hora de camino. Y pues nos comenta que en el camino se encontró a su compadre. Bueno, obviamente él acostumbró a decir así, compadre, a las personas que saludaba.
Entonces, en ese momento, pues cuando él le dijo, sí, compadre, esta persona le dijo sí. Aquí te voy a interrumpir por la pausa. Regresamos contigo. No te vayas, por favor. El miedo FON 55 21 93 59 26 y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después del corte. El oculto se pone al descubierto aquí en la mano. Peduda. Hola, soy Chumel Torres.
Escucha la radio de la República cuando y donde quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula abriendo la conversación. Pobre discípulo, el que no deja atrás a su maestro. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peduda. Al ir rápidamente, regresamos contigo para continuar con tu experiencia. Sí, claro. Y bueno, como proseguir entonces.
En ese momento cuando mi abuelo decidió ir con esa compañía porque supuestamente dejo que vivían casi por el rumbo. Entonces, da la casualidad que mi abuelo iba a ir a la casa. Entonces, da la casualidad que mi abuelo iba caminando con él y esta persona le ofreció todavía un trago. Pues fueron como ellos relatan que fueron caminos y caminas. Y pues obviamente mi abuelo ya iba llegando casi a donde vivía. Pero cuando fue su reaccionar.
Puede que él le convence a esa persona que quería salir del baño. Entonces, pues mi abuelo obviamente ya cuando fue a salir del baño y todo. Se le ocurre voltear y él reconoce que ya está en otro lado. Que bueno, que en esta parte estaba haciendo como una cascada. Bueno, hay una cascada ahí en el municipio donde radica Baer. Sí, son casi como unos 75 metros. Bueno, es lo que dicen la cascada. Entonces, cuando él reacciona, él ya estaba en la cascada a punto de aventarse.
Entonces, él cuando se percata de eso, pues automáticamente se quita. Y se echa a correr. Entonces, ese fue el. Es que la situación. Una vez que cuando él se echa a correr, pues obviamente. Que él había dicho que era su compadre. Ya no estaba. Entonces, pues él desconocido. Desconocido ahí, pues lógicamente su única interacción fue. Echarse a correr y hasta llegar a su casa. Que ahí todavía eran aproximadamente una media hora. Él no supo.
Dígamos así a que ahora llegó, pero llegó a su casa, pero llegó demasiado pálido y muy asustado. Y supuestamente el trago que le había invitado esta persona. Pues no traía nada. Automáticamente desapareció. O sea, ya se desvaneció, no supo de ella. Sí, no, no supo de ella. El supuestamente la tenía en la mano, pero ya cuando llegó a su casa. Pues cual fue el resultado de que nunca había nada. Pues cual fue el resultado de que nunca había nada. Bastante extraño y él se quedó.
Pues con la incertidumbre que es lo que ocurrió. Sí, se quedó con la incertidumbre, pero a lo mejor es que nunca supo él. Quién fue el que lo invitó y más apartos que ya lo estaban llevando para que damos el salventaje de la cascada. Como que lo estaban induciendo. Quizá para que perdiera la vida, podríamos pensar. Sí, de hecho eso fue lo que Jaskin ya pues platicó y fue lo que muchas personas sí le comentaron ahí.
Imagínate que esto hubiera sido efectivo, la tragedia que hubiera sido para la familia, ¿verdad? Sí, lo que les ha pasado antes, pues sí. Oye, nosotros agradecemos al Dair que te hayas tomado el tiempo, sobre todo porque fue una experiencia que nos hace reflexionar sobre lo que pudo haber sucedido en lo que nos contaste. Sí, efectivamente. Vaya, pues te mandamos un saludo y un abrazo y que Ekatepec siga escuchando la mano peluda. Muchas gracias, ma'am. Que estés muy bien.
Un saludo y buena noche. Un saludo y buena noche. Saludos, amigo, bienvenido, gracias. Pues ahí está. Saludamos también a Salvador Cardoso que nos hace su primera intervención aquí en la emisión. Qué bueno, amigo. Así poco a poco nos vamos juntando todos los que somos fans del terror, misterio y suspenso. Y pues invitamos a ustedes a participar en este programa ya que aquí lo primordial es escucharte a ti con todas tus historias.
Y hablando de críptidos, a diferencia de otros con raíces antiguas, el Chupacabras es una leyenda relativamente nueva, bueno, del siglo XX. Y los primeros informes sobre esta criatura que se iba contra animales para chuparles todo este líquido vital surgieron en Puerto Rico en la década de 1990. Y con el tiempo se han reportado avistamientos en otras partes, especialmente de América Latina y Estados Unidos. Pero sigue siendo un enigma sin resolver. Así es. Y qué decir al respecto, ¿verdad?
Tanta euforia que hizo la noticia de que estaba pareciendo una criatura que dejaba completamente secos a algunas especies animales. Y además dejaba unas huellas como si fuesen una especie de colmillos, tal cual lo habíamos escuchado alguna vez de los vampiros. Bueno, pues ahora se supone que había una bestia, un animal que se convirtió en el terror de muchas zonas, sobre todo en aquellos lugares donde había ganado el campo abierto, inclusive las granjas tomaron algunas precauciones.
Hubo personas que se agruparon para tratar de cazar al famoso Chupacabras que nunca se dio con él. Hubo algunas noticias por ahí en diferentes lugares, inclusive aquí mismo en México, en donde se decía ya capturaron al Chupacabras, pero no eran más que imágenes retocadas o trabajadas de manera que querían causar algo en miedo. Aunque también hay que decir, Nacho, que especialmente con el Chupacabras también se dijo que había sido una cortina de humo para desviar la atención.
Lo cierto es que hasta la fecha se sigue escuchando de esta aparición. Así es, mira aquí comenta nuestra amiga Daniela Echánique. Yo creo que el Chupacabras es mascota de los aliens, experimento humano, dice, tal vez, porque un señor se volvió loco cuando lo vio. ¿Será verdad o no? Hay un reportaje por ahí que anda dando la vuelta al mundo. Y que se pudo apreciar. Entonces, muchísimas gracias mi querida Dani. Gracias por tu comentario.
Vamos a seguir leyendo todo lo que ustedes están escribiendo porque cada noche sugerimos un tema precisamente para eso, para escuchar relatos, pero al mismo tiempo estar externando nuestra opinión sobre los diferentes temas. Hola, buenas tardes. Soy Alejandra. Les envío saludos desde España. Llevo un par de meses escuchando el programa y la verdad me gusta mucho. Gracias. Bueno, el relato que les voy a contar me sucedió en mi país, Nicaragua, hace más o menos ocho años.
Mi hijo tenía cinco meses. Nos acabamos de mudar de casa y le habíamos alquilado la casa a una pastora que tenía una iglesia. En principio, cuando llegamos a la casa estaba infestada de cucarachas y demás bichos en el área de la cocina. Nos habían comentado que había vivido un señor o algo por el estilo. La casa tenía cuatro habitaciones y dos baños y las habitaciones y la cocina estaban alrededor del patio. El patio estaba como en el medio y el patio estaba todo cerrado.
El techo tenía como rejas. No podía pasar la luz del sol pero no podía entrar nadie desde el techo. En las primeras noches que empecé a dormir ahí empecé a tener pesadillas, muchas pesadillas. Yo siempre he dormido con la luz encendida. Mi habitación era como un pasillo largo y al frente tenía muchas ventanas. Tenía como cuatro o seis ventanas a lo largo que daban al patio. En una ocasión me pasó que yo siempre ponía seguro a mi puerta aunque estuviera en casa normal por costumbre.
De repente cada noche a las 12 de la noche llegaban a intentar abrir la puerta. Me pasó varias noches. Entonces le escribí a mi madre que estaba en la habitación de a lado. A dos o tres metros de distancia de mi habitación. Tenía tres baños y yo en mi habitación al fondo tenía un baño con su ducha y demás. Pero el área que se usaba para hacer pis y demás no tenía puerta ni nada. Solo el área de ducha estaba cerrada.
Entonces cuando me llegaban a intentar abrir la puerta todas las noches le escribí a mi madre por mensaje o le llamaba y le pedía que por favor me llevara a su habitación. Entonces ella se levantaba y me decía que estaba afuera y me iba con ella. Pero una de las noches quise quedarme en la habitación. Ser valiente. Entonces llamé a mi sobrino que en ese momento tenía 8 o 10 años para que me acompañara. Entonces estábamos mi sobrino al fondo, el bebé y yo en la orilla.
Y en eso escucho que en el patio había muchas sábanas colgadas de que las acababan de lavar. Y en eso escucho que la puerta de la cocina se abre. Y que estaba igual como a tres metros de mi habitación. Ok, vamos a ver en qué termina esta historia. Pero primero tenemos que ir al corte. El Miedo Fono está listo 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los secretos de TODOS. Donde y cuando quieras.
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Pues primero podremos pensar Nacho en sonidos de aproximación que están ocurriendo en esa casa. Pero a ver, vamos a escuchar. Ok, venga. Y escucho como tres personas entran, pasan por el pasillo donde estaba la habitación de mi madre y demás. Sombras eran sombras. O sea yo miraba sombras en las sábanas de tres personas. Y cuando las veo pasar, yo me muero del susto, pero yo no estoy pensando en nada de miedo. Yo estaba pensando en ladrones que venían de la calle.
Pero claro, a ver, yo pensaba en ladrones. Yo tenía como en la parte de la espalda, al lado contrario del baño, en otra extremidad de la habitación. Tenía una puerta que siempre mantenía cerrada que daba la habitación de mi cuñada en ese momento. Entonces yo veo pasar eso, esas tres personas, y empiezan a intentar abrir mi habitación. Y no paraban, no paraban, no paraban. Se me pasó. Igual escribí a mi madre y demás.
Y la mañana siguiente le conté a mi cuñada, bueno hablé con mi familia, mi hermana, mi madre, porque me había llevado a su habitación. Esa misma noche. Entonces yo le decía que ya no aguantaba, que me daba mucho miedo, que no podía ser que todas las noches alguien intentara abrir mi puerta. Si todos estábamos durmiendo, no podía ser eso. Y ese mismo día que estábamos hablando de cosas de miedo y demás, o sea que les estaba comentando el miedo que tenía. Dejé a mi bebé en la habitación, dormido.
Y de repente se cayó de la cama, lo había dejado en el medio. Y bueno, pasó esa misma noche. Igual le volvían a pedir a mi sobrino que durmiera conmigo, porque quería intentar quedarme en la habitación para no tener que llamar a mi madre. Entonces me iba quedando dormida esa noche y había dejado la lámpara encendida igual. Era una lamparita pequeña de estas que conectas.
Y en un momento entreabro los ojos porque siento que a la cabeza de mi cama está alguien de pie y me pone la mano en el hombro. Yo estoy acostada, ¿vale? Y me pone la mano en el hombro. Y claro, yo siento eso y entreabro los ojos y veo a un hombre, a un señor muy viejo, barbudo. O sea, tenía una barba larga con muchas canas y demás. Y estaba así como vestido de overol, con camisa, no sé. Iba como sucio, no sé cómo explicarlo. Se notaba que estaba muy vieja la ropa que usaba.
Y me dijo, yo soy, o sea, en ese momento no me acuerdo el nombre, pero me dijo, yo soy fulano de tal. Vivo aquí, me morí aquí y no me voy a ir, me dijo. ¿Cómo crees? Y entonces, claro, yo estaba así, inmóvil, por todo el miedo que me tenía encima. Y me dice, ¿y ves todos esos que están ahí? Y me señalaba hacia la extremidad donde estaba el baño, que estaba más oscuro porque la luz de la lamparita no llegaba hasta ahí.
Y me señala ahí al lado del baño y miraba un montón de ojos rojos, muchos así como unos encima de otros. Y me dice, ¿y ves todos esos que están ahí? Y me dice, somos una legión y no nos vamos a ir de aquí. Esa fue... ¿Eso era un demonio? Claro, yo me levanté, o sea, en ese momento yo me levanté como loca. Empecé a llamar a mi madre como loca y gritarle y demás. Y me fui esa noche de dormir y yo le dije, yo no sé qué va a pasar, pero yo no quiero vivir más aquí. No quiero, no quiero vivir más.
No me siento bien, no puede ser que esto me esté pasando. Esta casa no me gusta porque siempre lo de los bichos, echábamos baigón, no sé si lo conocerán, es para matar bichos y demás. Sí, sí, amiga. Y echábamos, echábamos de todo Raymax, todo eso y nada. Sí. Siempre los... donde poníamos los cubiertos, todo lleno de cucaracha. Qué guapo. Y abajo, en las lasenas, en las puertas, abajo donde se lavan los trastejigual, toda la parte de abajo todo infectado de cucaracha.
Y nosotros por más que limpiábamos siempre aparecían y aparecían. Y yo dejé de dormir en mi habitación. Entonces, claro, les había comentado que tenía una puerta en la otra parte de la habitación que daba la habitación de mi cuñada. Como yo me fui de esa habitación, mi cuñada empezó a tener pesadillas con el hombre este también. Entonces, claro, cuando mi madre empezó a ver que no era...
Mi madre, obviamente, me creía porque tenemos un largo historial de cosas, de miedo que nos han pasado, pero nunca me había pasado algo así tan... Nunca había tenido una experiencia tan cercana de decir que me toque el hombro y que me diga, o sea, ustedes se van a ir primero. En realidad me está diciendo eso, que ustedes se van a ir y yo no me voy a ir. Y nos fuimos. Nos fuimos de esa casa porque al ver que mi cuñada también estaba teniendo pesadillas que no podía.
Nos fuimos, nos mudamos y la verdad no sé en qué habrá quedado esa casa, pero la verdad que hicieron bien. Que nunca más volvimos a saber nada. Nos tuvimos que mudar porque, claro, estábamos teniendo problemas porque era nuestro primer mes ahí. Tuvimos problemas, claro, porque teníamos un contrato de seis meses y eso fue el primer mes, imagina. El primer mes ya de una a molestar. Y claro, teníamos miedo de que la mujer no regresara el depósito y demás.
Y luego nos comentó pues que era sí, que era un señor que había vivido ahí, pero que no nos imaginaba y le comentamos, claro, como ella era pastora de iglesia, que no sé, que hiciera una limpia o algo. Y que no empezó. Muchas gracias por publicar mi historia. Al contrario. Ya les contaré luego. Un saludo. Espero que dure muchísimo años más este programa. Les agradezco. Un beso. Gracias, mi querida Alejandra. Te mandamos un fuerte abrazo hasta el otro lado del Atlántico.
Pero mira una situación bastante extraña que tiene que ver con plagas que sabemos que se refieren a maliciones, hechizos utilizados para causar daño o desgracia. Y específicamente en esa casa en la que llega. Claro, digamos que las plagas son un síntoma de cuando una casa está enferma. Y no llegan de manera natural. Entendamos que sí, es probable que en algún momento puedan existir plagas.
Pues porque hay colonias muy viejas, porque es una zona que está infestada, o sea eso sí puede existir de manera natural, sin que necesariamente haya por ahí una energía negativa. Es verdad, puede suceder. Pero cuando ocurren las plagas y está acompañado de actividad paranormal, entonces ya estaríamos hablando de que esa casa probablemente esté muy contaminada, tenga demasiadas larvas astrales. Y entonces ocurren muchas cosas que no desearíamos nadie en nuestras casas.
Hola, tenemos alguien en la línea. Buenas noches. Ah. Hola. ¿Qué estamos hablando? ¿De qué estamos hablando? De fantasmas. Ah, el tema no importa, es tu experiencia que aquí nos comentas. En el caso, pues que hablé yo a ti, que no tenia, que no solo llamaba, solamente WhatsApp. Solo me te quería contarte, ¿verdad? Ajá, ¿me quieres contar una historia? Creo que yo tengo un producto de brujería. ¿Un producto de qué? Yo ocupo ayuda de brujería. Ajá. O sea, ¿tú vendes productos para brujería?
No. No, te hicieron brujería. Ah, te hicieron brujería. Ok, amigo. A ver, vamos por partes. Primero, ¿cuál es tu nombre? Yo me llamo Marcos. Marcos. ¿Desde dónde nos escuchas, Marcos? De Guadalajara, Zapoteo, Jalisco. Eso es, muy bien. Me parece perfecto. A ver, amigo, y si nos quieres ir platicando, ¿qué es lo que sucedió? Mira, ahorita la verdad, no puedo contarte muy bien, pero lo que me ha pasado son muchas cosas, relativamente. Sí. ¿Verdad?
Sí. Te he sido, yo digo, desde que murieron mis padres, desde que me separé. Ajá. Y esto ya costa, pues, de yo, de manejar el dinero. Ajá. Todo, eh, he ido para mi casa. Ok, o sea, que has entrado como en una racha de mala suerte. Me encontré. Ah, ok. ¿Verdad? ¿Sí entiendes, no? Sí, sí, sí te entiendo, amigo. Y me agarraron así, yo me encontré un mono, me encontré a llegar a mi casa, compré yo mi casa. Sí. En una villa y todo. Ajá. En una tierra, no sé si era tierra.
Tierra normal, tierra de pandeo, no sé. Ajá. Oye, ¿dónde encontraste la tierra, amigo? ¿Dónde? ¿Dónde la encontraste? Afuera de mi casa. ¿En la banqueta? Por ahí, más o menos. O cerca de la entrada. Yo me agarré ahí. Ok, a ver, dame un segundito, amigo. No te vayas, permíteme, tengo que ir a una pausa. El miedofono está listo. Ah, ok. Ok, entonces te marcamos en otra ocasión, mi querido amigo, muy amable. A ver, vamos al corte. El miedofón, 55, 21, 93, 59, 26.
Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. No hay nada tan peligroso como una idea amplia en cerebros estrechos. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda. Sorprendentemente, algunas criaturas que en su momento fueron consideradas como críptidos, resultaron ser reales.
Un ejemplo es el Okapi, un mamífero parecido a una jirafa descubierto en el Congo, empezando el siglo XX, y otro caso notable es el Selacanto, un pez prehistórico que creía extinto hasta su rediscovimiento en 1938. Estos son solo algunos de los casos que alimentan la esperanza de que otros críptidos puedan algún día ser reconocidos por la ciencia. Así es. Y como ustedes escucharon, se perdió la llamada de Marcos. Decía que estaba ocupado, que no podía continuar atendiéndonos.
Y pues le agradecemos, ya será en otra ocasión que nos volvemos a conectar con él. Porque algo está pasando en su vida que no se le hace normal. Entró en lo que yo interpretaba como una racha de mala suerte. Como muchos amigos que nos han comentado algo semejante. Por eso de inmediato yo pude hilar la idea de que le había empezado a ir mal, estaba sucediendo cosas. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Con Sebastián. Sebastián, amigo, ¿desde dónde? ¿De amigo de quién?
¿Desde dónde nos escuchas? De... no sé quién sea. ¿No? No, no sé quién sea. ¿Tú no hablaste a la mano, peluda? Ah, sí. ¿Sí llamaste o no? Sí. ¿Y llamaste para platicar algo? Sí. Perfecto, amigo. Pues ahí está. Dices amigo de quién, pues aquí de tus servidores Gina y Nacho. Ahora nada más te preguntaba yo, ¿dónde nos escuchas? De aquí de... la ciudad de México. Órale, ciudad de México, perfecto. ¿Y cuál es tu historia?
Ah, este... es que una vez que yo estaba en una casa, estaba hablando Tano, y vivía con mis hermanos y con mi familia. Y arriba estaba como lo que era un sotano. Y ahí como se escuchaban ruidos de tantas cosas, y se caían a veces cuando yo subía, atendía el ropa o así.
Y se caían cosas y me bajaba rápido, y cuando bajaba, en la noche, o que subía a hacer cosas o así, en un cuarto que era de mi abuela anteriormente, tenía una persona ahí parada con un bastón, pero después fui a checar y no había nadie. Ah, ok. O sea, te pareció ver a un adulto, me imagino, parado ahí con un bastón. Sí. Y cuando te fuiste a cerciorar, si era real, ya no había nada. Sí, ya no había nada. ¡Guau! ¿Te espantaste? Pues sí, me bajé corriendo y me escondí en mi cuarto.
Claro. ¿Le dijiste a tus papás? Sí, a mi mamá y a mi abuelita. Y le habló a su mamá de mi abuelo, que ella es donde dormía ahí. Ah, ok. Y ya pasó eso. Muy bien. Y entonces, ¿ahí quedó la cosa o seguiste teniendo experiencias? Sí, una vez también que bajaba en la noche, iba a agua por la cocina, ¿no? Sí. Y estaba todo el comedor, y siempre bajaba a la sala o en el instaguar. Sí. ¿Tienes la rice, perdón? Sí. Bueno, en el garage se escuchaban ruidos atrás del carro de mi abuelo, en el comedor.
Se escuchaban como si no hubieran las sillas. Sí. Y me subí corriendo y fue cuando le dije a mi mamá que había pasado eso, y bajamos juntos y no había nada. Bajé con mi mamá y se dejaron escuchar. Ok. Vaya, ¿y en tu casa alguien más ha percibido todo eso o solamente tú? Yo que sepa, soy el único.
Ok. Bueno, esto puede deberse a que tú tienes una gran percepción, entonces tal vez no entiendas qué significa esto, pero ya con el paso de los años te vas a ir dando cuenta de que pues tienes cierta sensibilidad diferente a la de los demás. Me imagino, mi querido amigo, que tú escuchas este programa frecuentemente. Sí. Entonces debes saber que no es que sea malo, simplemente tienes que aprender a vivir con ello y no te espantes.
Analiza lo que estás viendo, si hasta el momento las cosas que has escuchado, las cosas que has visto no te han causado ningún daño, quiere decir que probablemente nunca puedan hacerte daño, entonces ni te espantes, solamente trata de ser frío y yo te recomendaría, mi querido amigo, que si es que hay alguien que tú sepas que no es de esta dimensión, trata de no hacerles mucho caso, porque si les haces caso es probable que te empiecen a buscar
para que les ayudes, que mandes mensajes, que dile a mi papá, que dile a mi mamá, que avísale que estoy bien, que ya no me llore. Bueno, son muchos mensajes los que a veces hacen llegar seres desencarnados, es decir que ya murieron y por alguna razón han podido descansar en paz y necesitan o quieren que alguien sepa alguna razón de ellos o algún mensaje como te lo había comentado.
Ojalá que no sea el caso, verdad, ojalá que esto poco a poco vaya desapareciendo de tu vida, pero si no fuera así, no te preocupes, lo importante es, como decimos, no te claves con ellos, ¿sí? Sí. Ok, no sé si quieras agregar algo más. Pues por el momento sería todo. Órale pues, ya sabes, cuando gustes, aquí está la mano peluda que se asoma y te saluda. Muchas gracias. Hasta luego, que estés bien. Igual. Ay, dígate que es correcto, es correcto lo que dijo Sebastián, ¿no?
O sea, si ustedes que están jovencitos, incluso todo el mundo debe ser un poco desconfiado. Si te llama alguien y no sabes ni qué rollo, a ver, a ver, perame, perame, primero identifícate, ¿no? ¿Quién eres?
Y lo digo por los niños pequeños que a veces nos escuchan y lo mismo lo digo por las personas ya muy mayores que a veces son demasiado confiados, mis queridos amigos, que luego los estafan vía telefónica, tristemente, a las personas adultas, pues que ya no desconfían de nadie o pueden en un momento dado creer las cosas que les dicen y a veces son objeto de estafas, entonces hay que estar muy atentos primero que se identifiquen bien.
Hablando del tema de hoy y si nos vamos al mar, el Kraken, un monstruo marino gigante descrito en leyendas nórdicas, es otro famoso críptido y aunque se pensaba que era una mera invención, los relatos acerca de su existencia podrían haber sido inspirados por avistamientos de calamares gigantes, criaturas que alcanzan tamaños enormes y que durante mucho tiempo fueron solo un mito hasta que se confirmaron en la actualidad. Exactamente, viene de ahí algún otro audio.
Muy buenas noches, soy Manuel, el anoche que debí enviarles este archivo de audio con unas pequeñas vivencias porque en realidad son pequeñísimas, son segundos, no es cuestión de que uno vaya y vive un año en otra realidad, sino son pequeñas vivencias que me han sucedido a mí a lo largo de la vida, no sé si hay más personas que les han pasado, ahora veo que sí porque por los relatos que escuchábamos ayer, de estos pequeños viajes
en el tiempo, le digo yo, porque así lo se yo a lo largo de unos pocos años que tengo ya encima, he visto y he comprobado que sí es eso, empiezo por el principio como debe de ser. Perfecto. Buenas noches Gina, buenas noches Nacho. Saludos a mí. Y comienzo con el primer encuentro con esto. Venga.
Aproximadamente tenía seis años, hablo de 1972, tal vez 73, acababa de empezar a ir a la primaria, para esto cerca de la casa de mis padres había una primaria pero no estaba construida cuando yo empecé a ir a la primaria creo empezó el año siguiente, es decir tenía yo aproximadamente ocho años en ese tiempo, ya estaba la primaria construida, atrás tenían un terreno pues baldío en ese tiempo, hoy hay otra construcción por ahí, otros salones, en aquel tiempo era un terreno baldío que clopaban
para jugar, obviamente no era una primaria establecida, no tenía bardas, era una cerca de alambres solamente, los vecinos podríamos colarnos a ese terrenito a jugar cuando las clases terminaban, eran pocos alumnos, pocos salones, iba empezando la primaria y resulta que le pido permiso a mi madre para ir a jugar ahí.
Debo aclarar que yo no soy sociable, creo que por eso me ha pasado tanta cosa en la vida, así como suena, no soy sociable, me llevo bien con las personas pero hasta ahí no, nada de es que voy con los muchachos y tengo mis camaradas, los 11-12 del equipo y los 11 del otro equipo con los que me llevo, no, yo nunca fui así, iba yo a jugar solo, no a jugar con los demás, había ciertos chiquillos vecinos que por cierto no recuerdo ni cómo se llaman ninguno de ellos
porque nunca me llevé con ellos, estaban jugando yo, brincando, corriendo, haciendo cosa y media, no precisamente fútbol, ellos corrían por allá atrás de un balón, la verdad no recuerdo con esa actitud que jugaban los demás, yo estaba en lo mío, habían colgado en una especie de arco en donde precisamente se metían los goles, una llanta colgada con unos mecates a manera de columpio para que los niños de la primaria pues jugaran ahí, no sé si los maestros, quién los había puesto ahí, era uno solo.
Entonces en esto empiezo yo a jugar, recuerdo eso sí, lo recuerdo con esa actitud que intentaba yo brincar en medio de la llanta, estaba yo chiquillo y cabía bien en esa llanta grande que habían puesto, brincar y caer al otro lado, es decir como superman, ese fue mi juego mucho que por cierto algún día me rompo un hueso por esa cuestión, me aventaba, pasaba en medio de la llanta,
yo lo hacía, no recuerdo si lo hice o no lo hice, simplemente lo que sí recuerdo es que en uno de sus brincos quedé a medio cuerpo, no por golpe, sino porque me aventé y me recargué medio cuerpo al otro lado, medio cuerpo de este lado de donde me aventé de esa llanta, volteo hacia arriba y veo enfrente una casa grande de dos pisos, a la izquierda otra casa grande de dos pisos, una barda,
lo que me llamó la atención y lo que en ese momento me hizo o me hace recordar es la barda, tenía esta vegetación que se pega a la pared, creo que le llaman guilledra, la verdad no es muy usada en mi rancho y no recuerdo con exactitud el nombre, toda verde, verde, verde bonita y del otro lado veo una tienda con una reja, amarilla, recuerdo exactamente el color, amarilla la rejita, pero era una tienda,
había productos, había cosas, pero grande o mediana digámoslo, no en súper, una tienda grande y perfectamente la calle la veo pavimentada, por supuesto la escuela empezaba, la calle estaba llena de baches que dos o tres años después me tocó ir según yo a ayudar a un camión de cierta refresquera muy famosa, según yo fui a ayudar a sacarla porque se atrascaban y si esa tiendita en aquel tiempo era un tendajón, pero yo vi otra cosa,
me salgo y cuando me salgo mi mamá ya venia corriendo, obviamente una madre alberra ya a su hijo porque la versión de mi madre dice que ella me vio, que estaba cuidándome, obviamente una madre, un hijo de ocho o nueve años tal vez, no lo va a descuidar, al menos las buenas, hay ahora excepciones, en aquellos años todavía las mamás eran mamás, así lo llamo yo, viéndome a una distancia aproximada tal vez de 60 o 70 metros porque no estaba muy lejos,
ahora lo di un terreno y el siguiente era el terreno baldío de la escuela, dice que me pegue y que me caí y que quedé colgado en la llanta, más no fue así, yo jamás eso lo recuerdo perfectamente, yo me estaba aventando y pasear en medio de la llanta, me quedé esos segundos o minutos tal vez en lo que ella dejó su delantal,
salió corriendo, dio la vuelta porque había que dar la vuelta para llegar a ese punto, serían 150 metros tal vez de recorrido, lo que había que dar la vuelta para llegar ahí a ese punto, me podía ver a través de los alambres pero no iba a brincar, así que contando el tiempo ya haciendo memoria, tal vez dos o tres minutos estuve viendo toda esa cuestión que les comento,
por eso vi con tanta actitud tan bonito aquello, para esto volviendo a la realidad, salgo yo mismo, me hice atrás y viene mi mamá y pensé que te habías pegado, no, no, no, estoy bien, le digo, es que volteo y vuelvo a ver todo, una casucha por ahí sin ánimo de ofender a nadie, una casa de madera, de lámina mal hecha, la tienda pues también creo, no recuerdo con esa actitud era de, se ocupa mucho por allá o se ocupaban aquellos tiempos hasta la fecha en las comunidades se ocupa,
este enjarre o barro, casas hechas de madera, enjarradas o embarradas, barro que le llaman de lodo, zacate, es crecencia de vaca, la revuelven y se pegan las paredes como ahora usamos el revoco en las casas, de eso era la tienda y yo no vi eso, yo vi una casa de dos pisos atrás, otra casa más grande creo que de tres porque era más alta, una reja amarilla, o sea todo se quedo tan plasmado en mi mente que durante años la recordé,
ya siendo grande me mudé de casa etcétera, me fui a vivir a otra ciudad, anduve viajando cuando regrese a Álamo y algún día porque pasa uno por ahí pero no tiene una atención, no pone esa curiosidad en ir viendo todo lo que uno pasa en el camino, me quedo observando desde un evento que había en la primaria, no recuerdo la invitación, no recuerdo el por qué fue que me invitaron
y precisamente se trataba de que iban a hacer una barra etcétera y era ese punto en la parte de atrás porque es un terreno en una forma de L, para esto la colonia donó dos terrenos, en frente juntos y uno hacia atrás, una especie de L, contando los metros que tienen los terrenos por allá son 40 metros de frente, 30 metros en una de las, digamos la pata de la L, viendo la invertida y el otro lado son 60 metros,
es decir un terreno de 20 por 30 era lo que usábamos para el juego, acá en la otra parte ancha por así decirlo eran los salones, desde donde yo estaba me dicen que la barra se va a construir allá, porque precisamente la colonia tenía que ayudarles, ya saben que en las colonias hay cierta representatividad que hay que apoyar o había, ahora creo que se perdió también eso y hasta van a hacerles auditoría y a meterlos al aro,
bueno es otra cuestión política que no se mete, volteo y veo algo que me extraño, una barda con hiedra, digo a Karay y pregunto al caso de quien es, pues es de un periodista, no quiero decir nombres, me dicen ahí, ah Karay, vengo y en lo que seguían alegando los demás vecinos, maestros y los que estaban reunidos ahí, parece ser que había representantes del municipio, es decir autoridades municipales, maestros y vecinos,
salgo yo caminando hacia allá y me voy, había niños jugando, había gente, no era que yo fuera solo, llego hasta el punto donde más o menos calculo estaba ese columpio, me paro, me agacho en cuclillas como le decimos aquí en México, es decir a medio sentarse, quiero explicarlo para las personas que radican fuera, nos escuchan mucha gente, mucha gente que no vive en México, que no son mexicanos y que posiblemente no conozcan México algunos y no sepan la expresión en cuclillas,
es como si pusiera una pierna, una rodilla en el piso, en el suelo, la otra doblada, es decir a medio sentar, pero sin tocar el piso, mi rodilla por supuesto, me encuclillo y me pongo a observar y exactamente era la escena que yo vi aproximadamente, calculo unos 28 años antes, algo así,
me quedé tan sorprendido pero tan sorprendido y al mismo tiempo tan hermoso sentí que dije no, yo no estaba loco porque yo en lo personal jamás me declararon locura ni nada por el estilo, siempre ese problema había tenido de que yo me consideraba loco por las cosas que veía que no existían,
esa fue una de tantas poco antes, yo ya sabía que no estaba loco por otra cuestión que posteriormente les platico, muy buenas noches, no les quito más el tiempo, sé que hay mucha persona que quiere platicar sus historias, algunas claro creíbles para mi y otras no, porque hasta que a uno le pasan, uno cree,
uno no puede ver fantasmas, uno no cree en fantasmas, uno no puede ver muertos que se levantan como el pasado mensaje les envié, pues uno lo cree, buenas noches, la pasen bonito, saludos Nacho, saludos Gina, muy buenas noches.
Hasta luego mi querido Manuel, ojalá algún día tengamos la oportunidad de charlar contigo ya que se ve que tienes una conversación muy agradable, te agradezco mi amigo tu mensaje y pues si esas cosas que no tienen una explicación lógica, Gina ha llegado el momento de despedirnos. Agradecemos tu presencia, participación y te hacemos una invitación para que mañana estemos juntos para escuchar nuevamente más relatos, que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy Gina Aviles.
Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.
