La Mano Peluda Martes 23 de Mayo 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Martes 23 de Mayo 2023

May 24, 20231 hr 43 min
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de la organización. Busca este y todos los contenidos de grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un grupo de la organización. El espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. No. El que no es conmigo en contra de mi

es. No que conmigo no recoge de ramos. José. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen ninguna relación con el gimnasio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo

especialista. Aquí es la mano peluda Desde la Ciudad de México para todo el mundo esta emisión de lo insólito y de lo que no solo nos apasiona, sino que nosotros nos apasiona. Soy Dina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Buenas noches, bienvenido a este programa donde vamos a platicar, ya lo sabes, de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y

feliz noche. Buenas noches. Buenas noches. Tremenda. Queremos tu participación a través de la multilínea cincuenta y cinco cincuenta y uno sesenta y seis treinta y cuatro cero cinco. La página Radio Fórmula punto com punto MX y en Spotify encontramos como la mano peluda grupo Fórmula. Sí. Si te estás preguntando cómo le puedes hacer para mandarnos un

WhatsApp. Sí, sí, sí, sí, sí, sí, muy sencillo, solamente tienes que mandarnos un WhatsApp al cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis, es un WhatsApp, ya sabes, cómo

usarlo. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con el regalo de la paz, la paz baja California sur, Mazatlán, Pozarrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznante. ¿Alguna vez has oído hablar de los tatuajes mágicos de cambolla? En los tiempos de Angkor, se utilizaba un tatuaje sagrado que se aplica típicamente en el método tradicional de un estilo de empuje manual, es decir, sin

máquina. En los tiempos de Angkor, cuando el imperio género de Camboya dominaba estas regiones del sudeste asiático, los soldados iban cubiertos de pies a cabezas con tatuajes. Estos se decía que eran sagrados yanta o sac yanta. Se creía que eran títeres de imágenes de serpientes, tigres, elefantes, y otros animales. Y se creía que sí hacían aquellos que los llevaban inmunes a las flechas y que los dotaban de poderes místicos. Hoy vamos a hablar de los tatuajes mágicos de Tailandia su poder y

significado. ¿Qué tal el tema de arte corporal que ha existido a lo largo de la humanidad? Pero hay algunas características en distintas civilizaciones que tienen gran importancia. Bueno, queremos tus comentarios al respecto, y también queremos tus vivencias que las quieres compartir para iniciar, nos vamos a ir hasta la alcaldía Clapan aquí en la alcaldía Clapan, ¿Sí? ¿Sí? Mary, a ver. A ver, venga. Buenas noches, Mary, ¿Cómo estás? Bien, gracias. Un gusto saludarte y recibirte.

Gracias, gracias, igualmente el gusto es mío. Oye, y estamos ya todos dispuestos a escuchar lo que tú has vivido y quieres compartir. ¿De qué se trata? Ah, sí, bueno, este, mi historia, mi familia, mi familia, este, cuando nació mi primer hijo, este, yo me fui a vivir con su papá, a su casa. Entonces, este, pues la verdad que yo nunca he creído en eso de las brujas ni ni nada de así, trato de no, no, este, creer tanto en

eso. Ajá. Pero desde que me fui a vivir, este, con su papá, y con su papá, en las láminas, se oía como arañaban y y así se oían que estaba ahí. Entonces, yo pues sí empezaba a pensar que porque si decían que aquí hay bruja. Entonces, yo le decía a mi pareja que decía, sala, a ver qué es, y ya rápido salía, y no, no había nada. Entonces, eso, eso, este, al ruido ya me había como que acostumbrado, ya no le, o sea, sí me daba miedo, pero ya no le prestaba tanta

atención. Pero hubo un tiempo en que en que también empecé a soñar muchas cosas extrañas, igual, yo no sé si en serio sí era o no era porque ya soñaba a veces con la muerte, sí entonces, yo soñaba muchas cosas así feas, feas. Entonces, este pues resulta que igual para esto, bueno, mis vecinos, los vecinos que teníamos aquí hablaban muy muy mal de mi suegra, que era una persona muy muy mala decían. Sí. Igual mi suegra este tenía un una una

suegra de un malismo. Ajá. Y pero yo nunca yo o sea no no quise relacionarlo porque pues pues no no tenía nada que ver o sea la señora no vivía aquí pero sí decían que era eso. Oye pero ella tenía viviendo ahí tiempo antes de que tú llegaras no sabía de ese tema. Sí. Entonces, entonces, por eso a mí se me empezó a hacer muy raro y y ponle tú en frente de la casa de él un un arbolote muy grande, muy grande, la

verdad, y muy frondoso. Entonces, a veces, bueno, el bebé se despertaba en la noche llorando porque porque ya quería comer. Sí. Entonces, yo me tenía que parar a otro cuarto al lado, al lado de mi mamá para prepararle su mamila y todo eso. Sí. Pero cuando yo salía en el árbol se oían risas y como que saltaban como si se oían es que alguien estaba saltando entre las ramas y se oían risas. Oye, además la presencia del bebito tan pequeñito pues es de tomar en

cuenta este tema, ¿Eh? Por las brujas que dicen que acechan que se acabe de la brujas. Exacto, sí, yo por eso, o sea, yo te digo, yo no creía en eso, pero cuando nació el bebé y todo, todo empezó así a pasar muchas cosas, muchas cosas, yo ya sí dije, no, ay, no, es que no sé qué es. Pero yo no quería creer todavía porque nunca vi, nunca vi, pero sí, ya pasaban todas estas cosas que no eran normales. Oye, ¿Y no hiciste

nada de la vida? Pues todavía en ese punto no hasta que me regresé a vivir con mis papás. Ajá. Porque les conté, pero lo que me hizo regresarme fue, bueno, al lado de su casa de él antes todavía ya tiene rato que estaba terreno valío, solo. Una vez tuvimos una él llegó del trabajo porque llegaba mañana a la mañana a la mañana, a la mañana, a la mañana para cenar, cenar. Sí. Entonces ya llegó y no, no, no me acuerdo de que discutimos, pero empezamos a tener una

discusión. Sí. Y yo ya me iba a salir porque mis papás no vivían muy lejos, iban caminando como a quince minutos. Entonces, ya me voy con mis papás mejor. Y cuando yo iba saliendo del cuarto aquí al lado de en el terreno valío exactamente ahí no hay luz tampoco es es estaba oscuro, estaba oscurísimo, no se veía nada. Sí. Se oyó un grito, pero un grito así pues matado, un grito feo. Sí. De dolor. ¿Mande? Un grito de terror, un grito de espanto, yo creo, de espanto.

y en cuanto yo lo iba apenas iba saliendo del cuarto con el bebé y bueno estábamos discutiendo y en cuanto lo oí no me metí rápido y te dije ¿Sabes qué? Cierra la puerta y yo no ahorita no me salgo yo me voy mañana. Sí vaya es que esto es un sonido muy especial que incluso es muy difícil y que hasta el cuerpo se te dice a la piel ¿No? Sí eh como han dicho otros que han contado su relato. Medi.

Paraliza un momento. Permíteme tenemos que hacer una pausa no te vayas regresamos contigo el miedofón cincuenta y cinco cincuenta y uno sesenta y seis treinta y cuatro cero cinco cero cinco. El conocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda No es precisamente la razón la que dicta sus normas al amor. Sabiduría en las redes ケstyle esc everything importantísima. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano peluda.

No eso lo que es vas a intentarlo puede ser訊a por Baron Acevid plus una vez. creíbamos comoEXショ ni зан nude escrn pusíde la awaits las y que ya cierra, ahorita no me voy. Ajá. Y al otro día, pues yo ahora sí que ya me moví, me moví con mis papás, y todo, pero o sea, yo, ay, soy muy curiosa, de verdad, yo quería saber qué, qué pasó, qué fue. Sí. Y me fui a ese terreno. Me fui a ver. ¿De noche o en el día? No, ya de día, de noche, de la noche. ¿Qué pasó? Ay, sí, ya el otro día yo fui a ver.

Ajá. Y pues sí encontré, encontré algo muy raro, la verdad, porque había este, había unos cocos. Varios cocos en un circulito. Sí. La mitad pintados de blanco y la mitad de rojos. Ajá. Y en el centro habían quemado algo y me dejaron de ver, de de gallina, no sé, y traía plumas. Ah, estaban haciendo un trabajo. Yo creo, sí, yo y yo dije, ay, no, no, yo ya no vuelvo a su casa a ver. Oye, por eso que dices de los cocos y las características que nos das, me suena como brujería

cubana. Pues, ya yo ya ya ya ya no investigué, pero sí, cuando lo vi, yo dije, ay, no, no, no, no, no, no, no, no, no, yo, yo, yo, yo, el grito de ahí salió y ya fui, que encontré todo eso y dije, ay, no, no, no, no, yo ya me voy de aquí. Pues sí, más vale, no están en este sitio donde están haciendo ese tipo de prácticas y sobre todo por el cuidado de tu bebecito, pero no pasó a más, Mehdi, y ya, hoy nada más los recuerdas como algo que sucedió, viviste,

¿no? Pues ya, pues nosotros te agradecemos que te hayas reportado. Ah, no, muchas gracias a ustedes por dejarme contar mi relato. No, qué gusto, y además, queremos que esta noche haya muchos relatos, ¿qué te parece que que seguimos escuchando algunos? Claro, muchas gracias, y hasta luego. Que estés muy bien. Saludos,

¿qué tal, eh? Que en una sola historia, Gina, bueno, en una sola historia, hay fenómenos que han estado en la presencia de nuestra amiga Mary, que vaya, que sí, ha vivido muchas cosas, y yo creo que cuando nos sucede algo paranormal, y está ahí de por medio como que pues uno de nuestros hijos o un pequeñín nos inquieta demasiado, y eso pudiera ocurrir en la noche. ¿Qué tal, noches, Johan? Hola, buenas noches, Gina. Desde Morelia, Michoacán. Sí, soy de Morelia, Michoacán. ¿Qué tal? Allá está

Morelia, ¿todo bien? Bien, bien. Con muchas ganas también de escuchar relatos. Sí, los estaba yendo ahorita. Eso. Me parece excelente. Johan, porque además quieres participar, y entonces yo les comento este tengo yo más o menos esto me ocurrió hace como como unos siete años. A ver. Este yo estoy casado, tengo tres niñas. Y tuve, bueno, tuvimos un problema muy fuerte con mi esposa hace más o menos como siete años en el cual pues ella se puso muy mal.

Y este y en ese lapso de que ella estaba o estaba pues muy mal este acababa de de fallecer mi suegro en paz descanse. O sea, estaba muy mal anímicamente. Sí, por primero porque acababa de fallecer mi suegro. Y después porque el problema que tuvimos pues con como pareja. Ah, ok, sí. Le juntaron pues las dos cosas. Entonces, fue muy mal en esos días. Entonces, un día, este yo a mi esposa tengo de conocerla desde que tenía catorce años. Ahorita yo tengo cuarenta y

cinco. Estamos hablando de que más de treinta años tengo yo de conocer a la familia de mi esposa y a mi esposa. Sí. Entonces, pues, con mi suegro, yo conviví muchísimo tiempo con mi suegra también. La primera vez que me vio aquí en la casa me comenta mi esposa que de hecho teníamos una botella aquí de vino tinto. Yo no tomo, mi esposa tampoco toma, pero pues por lo triste que estaba, él cómo se sentía y todo eso, este comenzó ella a tomar vino. Este ella no está acostumbrada.

Entonces, nos sentamos, no estamos bañándola. Ese se tomó por ahí dos dos copitas de de vino tinto y se fue ella a la cocina y se preparó un café. A mi suegro en paz descanse le encantaba el café, él era de café a todas horas. Entonces, este me recuerdo que estábamos sentados los dos en el comedor. Mis hijas ya estaban ellas estando en la cocina. Y yo me quedé con mi esposa. Y pues yo la escuchaba llorando. platicábamos y todo, pero pues bueno, no estaba ella bien.

Entonces, hubo un momento dentro de la plática en la que ella teniendo el café así en la mesa, me hace el comentario y me dice que que decía en el café. Y yo me quedé mirando como que dije yo bueno, ¿Qué dicen el café de qué o? Entonces, me asomo yo a la taza del café. Sí. Y se me queda viendo y y me dice, ¿Sabes qué? Dice, me siento mal. Dice, me siento rara. Y le dije yo, ¿Qué sientes? Y me dice, no sé. Dice, solamente me siento mal. Bueno, entonces empezó a tomar el

café, ¿No? Le daba un trago al café y se me quedaba viendo y me dice, ¿Sabes qué? Dice, algo no está bien. Dice, me siento mal. Y le digo yo, ¿Qué tienes? Dice, no sé. ¿Qué tienes? Entonces, se agacha ella, pone sus manos en la mesa y se agacha. Entonces, la agarro yo del brazo, la empiezo a mover y le digo yo este le digo, ¿Qué tienes? Porque mi esposa se llama pues Eran. Digo, ¿Qué tienes? Entonces, no me contesta, y no me contesta.

Entonces, me agarro yo, le agarro a la cabeza, pero cuando endereza la cabeza, se me queda viendo de una manera diferente, o sea, yo me le quedo viendo y se me queda viendo de una manera diferente. En ese momento, yo no no reaccioné, no más y sentí la mirada rara. Que no era pues, para mí, en ese momento, no era la mirada que tenía mi esposa. Entonces, me dice, ¿Qué? Y me dice muy tranquila me dice ¿Sabes qué? Me dice, no te preocupes, esas fueron sus palabras textuales.

Sí. No te preocupes. Ella está bien. Entonces, pues me quedo yo así viendo como que. ¿Quién habla? Con quién estoy, ¿No? O sea, como que ella está bien. Sí. Y me dice fue todo lo que me gustó. Agarró el café y le dio, le tomó, en ese momento, reaccione yo y yo pues yo yo supe que no estaba con mi esposa porque la manera de tomar café no era la de mi

esposa. Agarra la botella de vino del vino quinto, se sirve en un vaso, casi medio vaso, y se lo toma, pero hacía Lilo, o sea, entonces, cuando me preguntaba ¿Qué está pasando? Dije ¿Con quién estoy? Dije, porque mi esposa, pues no, o sea, ella no. Ni acostumbrada a tomar así y y y la manera en la que me veía una manera así muy muy rara, yo se me dio una sensación muy rara. Entonces, me quedé yo así como que callado, no dije nada. Se vuelve agachar mi esposa y me dice, ¿Cómo? Como si

estuviera tomada. Entonces, me le quedo yo viendo y me dice, o sea, se le cayeron hasta así los ojitos, así como que más. Y me dice, ¿Qué pasó? Y le dijo, ¿Qué pasó de qué? Y me dice, es que, dice, yo me siento muy mal, dice, me siento muy mal, dice, me siento muy mareada, y le dije, pues, si te haces algo, dice, no, yo como total que otra vez se vuelve agachar se agachó otra vez y se

vuelve enderezar. Entonces, ya esta vez que se vuelve enderezar ella y se me queda viendo se me queda viendo pero muy yo sentía raro, yo sentía muy rara esa mirada, yo la quería conocer esa mirada, pero me dice, ¿Qué pasó? ¿Qué pasó con tigo? Y me quedé yo viendo y le digo, ¿Qué pasó de qué? Y me dice, yo te enseñé a trabajar yo te entregué a mi hija entonces cuando me dice eso yo sentí una cosa así como que no sé, sentí algo frío así

que me atravesó todo el. No sé, yo sentí todo el mundo y yo como diciendo, pues, no sé con quién estoy hablando. Ajá. Entonces, me dice, me dice, no tengo mucho tiempo. Dice, yo estoy bien. Dice, ¿Dónde estoy? Yo estoy bien. Dice, no puedo decirte más. Dice, pero estoy bien. Dice, nada más vine. Dice, porque me están pidiendo

que venga. Quiero pensar que mi esposa me cuenta que en la relación que hubo con mi suegro siempre fueron se distanciaron mucho, mi suegro bebía bastante, se distanciaron mucho, hubo muchas peleas. Ajá. Entonces, este cuando mi suegro fallece, yo, mi esposa a mí me cuenta que ella se, ella lo vio, fallece el de aquel fallece, él falleció de un infarto. Ella lo vio con él cuando se va e intentan reanivarlo y ya no lo

pudieron regresar. Ajá. Entonces, ella tenía la intención de de pedirle perdón, de hablar con él, de disculparse por todo lo que había sucedido tiempo atrás, pero ya no lo alcanzó a hacer. Entonces, mi mi esposa traía como, no, esa carga de él. Entonces, cuando ella se fue y todo eso, o sea, yo me quedé así frío la agarro yo de la mano y me suelta. O sea, se suelta y se me queda viendo y frunze la frente y él me dice, ¿Qué traes? Entonces,

pues, yo sentía bien raro. Sí. Yo sentía muy muy muy muy raro toda la y ella que está así está platicando con alguien, qué interesante. Entonces, yo sentía muy raro. O sea, identificaste que no era algo normal. Sí. Tú no estabas hablando con tu esposa. Exactamente. O sea, yo la la el el tono, este, las palabras, la manera en decir no era normal, a mi no era normal, a ella no me hablaba así, o sea, y esa mirada. Te voy a interrumpir por la pausa, pero regresamos contigo, no te

vayas, por favor. El Diez Ojón, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y hacer. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día, más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche, o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros, somos RSS punto com y tenemos un

paquete justo para ti. Escribe en la página de ventas arroba RSS punto com. Y sabrás que se siente estar en boca de todos. Después de cierto punto, el dinero no cuenta para nada. Deja de ser la meta, el juego es lo que cuenta. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre nos da la oportunidad de ver. No. Regresamos con Yoja en una situación bastante extraña. Esto hace cuánto sucedió? Siete, siete años, más o menos, siete, ocho años. En la actualidad, ¿Continúas con tu

esposa? Sí, sí, estamos juntos todavía. Bueno, entonces, después de ese día que estás con mi esposa, ¿Cuántas cosas que ella no haría como tomar y que te aparte te dice este mensaje? ¿Qué haces tú? Bueno, pues, primero me quedé yo en choco, o sea, ya, entonces, como que empecé yo a reaccionar que o quise suponer que estaba

hablando con él. Entonces, cuando yo intento que lo agarro de la mano, pues, era mi esposa y que lo entiende de la madre, que se me suelta, y que me entiende de la madre, que o sea, no, no lo entiendo. Pero bueno, en ese momento, o sea, se me queda viendo, él, tengo una cuñada, una hermana de mi esposa, que se casó, se casó, se casó, y este ahorita tiene ella dos niños, tiene una niña o niño, pero él no los conoció, él no alcanzó a conocer al niño. Y siempre tuvo la ilusión de mi suero de

que no pude tener el niño. Pero ella sí lo tuvo, pero no lo alcanzó a conocer. Entonces, dentro de la plática que yo tuve, cuando me dice, no tengo mucho tiempo, ¿Qué pasó contigo? Yo esto lo toqué, o sea, como que reaccionó yo, y quiero imaginarme que en ese momento sentí que estaba hablando con él. Lo relacioné por la mirada que tenía, por todo, por su manera de hablar. Así muy directa, muy híbido a la mirada. ¿Y qué pasó? Mi suero falleció de un infarto,

le dieron tres infartos. Uh. Durante el bueno tres, durante diez años, pero en el último se puso malo, lo llevamos al hospital, y parece que se estaba recuperando, cuando le volvió a dar otro y ya. Pues ahí fallece él. Y entre infarto a infarto, él seguía tomando. Le quitaron el sí, él fumaba y tomaba. Y él tomó el cigarro y el vino, pero nada más dejó el cigarro. Él se quedó con el con el vicio del vino. Oye, Johan, cuando tu esposa tuvo ese episodio, ella, bueno, sí, ella, utilizó

palabras altisonantes. No. Nunca. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, por eso era lo que a mí se me hacía muy raro, porque la gente me dijo con palabras de altisonantes, pues. OK. No dijo groserías, no dijo nada, o sea, se comportó de cierto modo, pues, muy muy decente, ¿no? O sea, oye, que bueno, ¿qué traes o qué? Yo te dejé a mi hija. Exactamente, o sea, esa era, esa fue la manera que se que se que se que se comunicó conmigo. Sin ninguna

idea. Exacto. Nada. Simplemente así como una plática entre dos personas donde una le puede estar este pues no sé, lo sentí yo como que como un reclamo, pero pero como familia vaya, ¿no? Como. Sí, sí, como alguien que quiere arreglar las cosas, ¿no? Como alguien que quiere arreglar las cosas. OK. Y esto mi amigo te dio ese susto tu esposa, empezó a hablar así, fue momentáneo, después de que ella eh ya se se expresó como si fuera otra persona ¿Qué

ocurrió? Bueno, después de todo eso, ya cuando yo empiezo, o supongo que estoy hablando con él. Ajá. Este le comentaba que yo no lo entiendo. Sí, sí. Estoy oyendo. Entonces, lo que hago yo es me le quedo lloviendo. Ajá. Este y me dice, ¿Qué quiere ver a sus nietas? Me dice, quiero ver a mis niñas. Sí. Entonces, pues yo sentía una cosa muy fea en el pecho porque yo, si o sea, yo a mí,

pues yo no entendía. Ajá. Entonces, en mi casa, este, hay tres recámaras en, bueno, cuatro recámaras en la parte de la parte alta donde se quedan las escaleras. Entonces, subo, yo las escaleras con él, bueno, con mi esposa. Ajá. Este, la tomo por la cintura para subir las escaleras. Sí. Y otra vez, él voltea y me quita la mano. Ajá. Y se me queda viendo. Entonces, bueno, subimos las escaleras y entramos al cuarto donde estaba mi, donde estaba, estaba mi niña, la más chiquita.

Entonces, se para, se para en la cama, la ve, la ve acostada. Mi niña reacciona. O sea, mi niña estaba dormida y mi niña le sobre los ojos. Sí. Y el ave pues era su mamá. Ajá. Entonces, se le queda viendo y se me queda viendo a mí y me dice, ¿Qué pasó papi? Y le dije nada a mi niña. Le dije, te quieren ver. Entonces, la agarra, le empieza a acariciar, le agarra la niña, le empieza a leer unas lágrimas. Y me dice, vamos con mi flaca. Mi flaca es, así le llamaba a mi niña, la del medio.

Ajá. Entonces, pues me quedé lloviendo así y vamos al otro cuarto. Entonces, abro la puerta donde estaba la otra. Y, bueno, se arrima y la empieza a acariciar y y no dejaba pues de llorar. Entonces, me arrima al otro lado y nos juntamos todos los los las tres niñas y yo y y ella en un cuarto. Sí. En el cuarto de la de la más chiquita. Sentados. Sí. Entonces, se les queda viendo y les dice, las quiero mucho. Ustedes siempre, nunca me olvido de ustedes, siempre están

en mi pensamiento. Ajá. Entonces, se les quedan viendo mis hijas así como que. Ajá. Y me quedan viendo. Y se vendían. Ajá. Entonces, yo no quise decir nada, lo único que hice fue, me le quedé lloviendo, volteo y se me quedó viendo. Ajá. Y le dije, quiere conocer a su nieto. Y se quedaron mis hijas cuando dije, quiere conocer a su nieto, se me quedaron viendo, me dije, así diciendo, como, ¿Con quién estás hablando? ¿Qué te pasa,

sí? Ajá. Y se me quedó viendo y le cambió el semblante, o sea, aquella cara dura y todo eso. Entonces, saqué el celular. Y en el celular traía yo una foto de mi cuñada, de mi concuño, de mi de mi de mi sobrino, y de mi de mi suegra, su esposa. Sí. Entonces, él agarra el celular, y ve el celular, y sigue llorando. Se le queda viendo, y hace le hace un zoom a la parte donde está llorando. La caricia a la foto y las sus únicas palabras con ella fue mi cabecita dura. Ajá. Mueve la imagen a donde

está el niño. Y pues en la foto lo toca la foto del niño y si él sigue llorando. Entonces empecé yo también a llorar, mis hijas empezaron a llorar, o sea, no sabíamos porque llorábamos, pues estábamos llorando todos en el celular. Y él me dice, dice, me tengo que ir. Y me quedé yo así, yo me le quedé yo viendo, y ya no más me acuerdo que le dijo a mis tres niñas, les dijo, ustedes se me portan bien. Sí. Hagan caso, las quiero mucho.

Y se vino, bajó las escaleras, bajé las escaleras, yo se volvió a sentar en el lugar donde estaba sentado. Me senté yo junto a él, y se me quedó el niño. Después de eso se vuelve a agachar. Y en cuanto se agacha, se reacciona a mi esposa, pero así como si lo hubieran sacado del agua o no sé, o sea, así agarra un suspiro de. Sí. O sea, así. Sorpresa, ¿Sí? Recuperando el aliento, ¿No? Sí. Oye, oye, amigo, antes de que de que pases a este otro punto, toda esta conversación fue con la

esposa. Nada más tenía otro tono distinto, ¿No? Exactamente. Era un tono más más grueso. La manera de dirigirse, de todo eso, la mirada, o sea, el caminar. OK. El caminar era distinto, pero bueno, cuando se vuelve a agachar reacción a mi esposa, o sea, me quedé yo sentado así, voltea y empieza mi esposa se me queda viendo, empieza a decir, ¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué

tiene? Dice, yo estaba yo, dice, yo estaba en un lugar, en un cuarto encerrado donde no veía nada, yo gritaba y no me escuchaban, y yo quedándome leyendo así como diciendo ¿Qué le dijo? Entonces le dije yo, tranquila, le dije tú, tranquila, le dije, tengo algo que decirte. Mm hmm. Me dice, ¿Qué pasó? Entonces, yo les dije, yo me sentan en el comedor, y le digo, ¿Sabes qué?

Dijes, ¿Qué pasó esto? Sí. Le dije, no sé, yo, yo no, no, no me preguntes cómo, no me preguntes nada, le dije, pero aquí están mis hijas, que mis hijas, y me acuerdo que mi hija, la de la de en medio dijo, mamá, era mi abuelo, dice, era mi abuelo, dice, yo acabo de hablar con mi abuelo. Entonces, mi esposa se me queda viendo y me dice, ¿Por qué me mientes? Dice, ¿Por qué juegas así con

mi abuelo? Yo, Jan, tú sabes las ganas que tengo de hablar con él, de verlo, díselo, que le he pedido a Dios que me lo ponga en mis sueños, que quiero hablar con él, que me escuche, y le dije, yo no sé, le dije, pero esto acaba de pasar ahorita. Entonces, se me quedó viendo, empezó a llorar y llorar y llorar. Claro. Se subió a costar, ya subía a mis hijas a costar, me subí yo a costar, yo nada más estaba piense y piense,

pero no me pasó. Claro, hoy ahí vamos a pararle mi querido Johan, dame un segundito, necesito hacer un corte, no te vayas,

¿Eh? Sí, gracias. El miedofone está listo, mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano tenuda la conciencia solo puede existir de una manera y es teniendo conciencia de que existe sabiduría en las redes porque tenemos mucho que decir la mano tenuda continuamos impresionados con todo lo que vivió Johan y estamos aquí de vuelta. OK, aquí estás Johan. Sí, aquí estoy. Muy bien amigo, muchas gracias

por la paciencia. Oye hermano, entonces, te quedaste tú muy meditabundo pensando qué ocurrió, cómo explicarlo, tú mismo no entendías, y ¿Qué pasó? Bueno, después, al día de la noche, pues, pudo dormir o no, yo dormí un rato. Pero ella fue la primera en levantarse.

Sí. Entonces, en cuanto se levanta, no sé qué horas eran las siete de la mañana, las ocho, porque te estoy hablando que esto pasó en el transcurso después de las doce de la noche porque ella nos sentamos a platicar, eran como las once, once y media, y duramos mucho rato platicando primero y ya estamos en la tarde. Después ya yo me quedé pensando y no no me pude dormir cuando ella baja en la mañana y y me dice me sienta, me agarra y me sienta en la comedor y me dice quiero que

me digas qué pasó anoche. Sí. Entonces, tú ya me senté yo con ella y le dije sí, total, empezamos con esto, empezaste con el café, el vino, dijiste es que me dejaste con las letras en el café, no sé, te agachaste, todo se lo platiqué. Entonces, pues cuando yo le estaba platicando y estaba llorando. Sí. Bajaron mis hijas y y pues mis hijas corroboraron el pedacito del rato que estuvimos ellas allá arriba, él lo que le dijo a cada una, o sea, todo eso

se lo dijeron ellas. Mhm. Entonces, mi esposa lloraba mucho. Sí. Porque decía que porque le tenía que pasar a la casa, que ella si ya no se acuerda de nada, no sintió nada. Mhm. Pero bueno, después de aquí, este yo me fui para casa de mi suegra. Este llamé a mi cuñada. Sí. Lo senté en la sala y les dije, ¿saben qué? Yo necesito platicar con ustedes de esto que me pasó anoche a mí. Mhm. Te digo, porque yo no sé si ustedes me van a creer a mí, ¿sabes? Entonces, pues era un

llorar ahí de mi suegra. Yo no sé porque yo no sé si así le si la palabra que que utilicé yo cuando cuando la foto que le dijo mi cabecita dura, yo no sé en qué momento se le haya dicho si así le decía. No sé. Mhm. Porque mi suegra empezó a llorar en cuanto yo le dije eso. Y este y mi esposa pues lloraba también me decía o sea se me quedaban viendo y me decían que no me pasó. Sí. ¿Pero qué te dijo? Y le dije no me dijo nada más. Me dijo que estaba

bien. Que estaba bien, que no tenía mucho tiempo, que mi esposa estaba bien, contestaba. Le dije, me dijo que no me podía decir nada más, nada. O sea, yo lo entendí como un no me preguntes nada porque no te voy a decir nada. Le dije lo

único que me dijo fue eso. O sea, yo le dije, si era él, conoció a su nieto, le dije, porque se lo enseñé en la foto, le dije, empezó a llorar, empezaron a llorar mis hijas, le dije, empezé a llorar, yo le dije, la manera de cómo se dirigía con mis hijas, le dije, mis hijas, y sin yo decirles quién era, mis hijas lo identificaron. Le dije yo, desde la manera en que se me quedaba viendo, la manera en la que me veía, o sea, él estaba muy bien, muy suyas, ¿No?

Muy de tu suegro. Sí, o sea, tú sabes que es él, o sea, tú sabes que es con el que estás hablando, o sea, si nos metes en su cuarto oscuro y y lo pones a hablar con la voz que quieras y te dice eso, sabes que es él, o yo, yo sabría que es él. Y pues ya, o sea, se quedó mi esposa así, mi esposa pensaba y pensaba, y me decía seguido, seguido me decía, dime qué te dijo, ¿Qué más te dijo? Elijé

que no me dijo nada. Te dije, y yo, al menos yo, lo único que entendí yo es, él vio que en esos momentos, o sea, mi familia se estaba separando. Sí. Tiene problemas aquí en mi familia y pues yo tenía él y cuando él fallece. Ajá. Treinta y ocho, yo tenía catorce, veinticinco años de conocerlo, de convivir. Ajá. Con él. Entonces él no tuvo hijos, tuvo no más a mi esposa y a su hermana. Entonces yo llegué muy chiquillo siendo novio de de mi esposa. Ajá. A su casa. Sí. Entonces pues prácticamente.

Se trató como un hijo. Me veían como un hijo, exactamente. Ajá. Me veían como un hijo y y quiero pensar o siempre pensé yo que el hecho de que esa manera de dirigirse a mí después de todo lo personal, de estar llegando, ¿Qué pasó contigo? O sea, ¿Qué está pasando contigo? Y pues a todos, bueno, a mí, en lo personal, a mí, yo sí me sentí muy muy mal. Sí. Sí. Porque en vida nunca se metió en mi matrimonio. O sea, él dijo que yo arreglara mis problemas y todo. Pero en ese

momento sí. Te sentiste mal porque le estabas fallando, ¿No? Exactamente. Porque pues sí. Pero la ruptura estaba haciendo por mi culpa. O sea, yo yo el culpable de esa ruptura. OK. Y pues este ese es mi relato. Vaya, amigo, pues que relato nos acabas de platicar. Oye, Ponte. Preguntan aquí en en en el chat. Tú sabes leer el café o tu esposa sabe leer el café? ¿Por qué decías que no? No. Lo que lo que yo entendí ese día que que que ella que ella me decía ella tenía un café una taza de

café. Sí. Ella estaba tomando un café. OK. La manera en la que estábamos sentados el reflejo del foco hace que de un reflejo el café. Ajá. Ella decía o me dijo en una de las veces me decía que en la parte de atrás ella decía que ella como ella se agachaba a tomar el café y ella leía algo en el en el café, letras, no sé. Mm-hm. Decía que dice aquí, ¿Pues qué dice dónde? Pues yo no veo nada. Pero ella sí me dijo, dices que ¿Qué dice aquí?

O sea, que volteaba ella este a espaldas de ella pensando que atrás había letras o no sé. Sí. Pero eso era lo que ella me decía que decía algo de café. OK, OK, fue una circunstancia que no se había presentado nunca esa vez solamente pues pudieron apreciar algo, dice algo raro, mira lo que dice aquí, hay algo que se puede leer, pero bueno, mi amigo. Porque cuando ella empezaba a hacer eso, que que era cuando

ella decía, ¿Qué dice aquí? O sea, a ver, y si como que se agachaba a ver eso era cuando ella se agachaba y ponía la mano en la mesa y era cuando ella se agachaba y ponía la mano y en eso era cuando ella se enderezaba y y y pues no, o sea, ya cuando se ella se enderezaba la manera de erguirse ya no ya ya no ya para

mí no era ella. Eso es. Sí, mi amigo, qué experiencia fuerte, distinta, mi querido amigos, te aseguro que pues nadie ni tus niñas, ni tu esposa, lo van a decir, de esas cosas que se quedan grabadas en nuestra cabeza, mi querido amigo, pero pues podemos decir que en esta ocasión fue para bien. Pues sí, porque a mí me me dio un jalón de orejas ese día. Sí. O sea, me dio un jalón de orejas ese día y a raíz de eso, yo cambio mucho, o sea, empiezo yo a cambiar como persona porque sí,

yo ya. Y realmente él fue el él fue la persona que que me enseñó a trabajar porque yo empecé a trabajar. Te tendió la mano. En lo que él trabajaba. Sí. Yo empecé trabajando con él, lo seguí trabajando este en lo que él trabajaba. Y hasta que él falleció él siempre trabajó en lo mismo. Sí. Y yo seguí, o sea, yo seguí, él me enseñó realmente así como él me dijo, yo te enseñé a trabajar. Sí,

sí. Yo te entregué a mi hija, yo, esto, lo otro aquello, o sea, yo pensé que si fuera mi esposa con lo dolida que está, o sea, hubieran sido otras palabras. Ajá. El reclamo. Sí, mi amigo. Muchísimas gracias, Johan. Espero que no sea la última vez que charlamos. No, pero yo también espero que no. Órale, mi amigo. Claro que sí, esta es tu casa cuando gustes. Que tengas excelente noche. Gracias. Bonita noche, amigo. Imagínate. Bueno, algo. ¿Qué tal, ¿eh? Regresó el suegro.

¿No? Porque lo que él me dijo en realidad era el suegro él lo sintió por lo que le comentó que efectivamente era él. Por lo menos el jalón de orejas así como lo consideró Johan les sirvió para que su matrimonio no rompiera. Continuaron y aquí lo está narrando nuestro amigo como una anécdota de esas feas terribles que a veces no ni en sueños quisiéramos tener. Guadalupe Cuevas dice hola los nietos que les estoy enseñando a escuchar relatos.

Y si les gusta tienen cinco y siete años, Regina Boiso, y Rogelio Boiso, muchas gracias. Claro que sí, Guadalupe, pues ya está dicho el mensaje, ¿Eh? Para los dos, Regián Boiso y Rogelio, bienvenidos, gracias por estar con nosotros así de chiquitos. La nueva generación en la mano peluda. Hablando de estos tatuajes de tatuajes de la gente, que realmente cada uno de ellos tiene un significado y ofrecen una protección distinta, eso es

lo que se dice. Hay que remarcar que estos tatuajes no se llevan por estética, como ya hemos dicho, ¿No? Si estos tatuajes se hacen porque realmente se creen ellos y porque realmente lo sienten. Allá en Tailandé específicamente, cuando una persona lleva un tatuaje de Zach Jant, tiene un verdadero poder de sus sentimientos. Se han hecho tan populares que hasta la mismísima Angelina Yoli hace comida a su magia y

misterio, ¿Eh? Se cree que los poderes mágicos de los tatuajes de Tailandia son más fuertes si se hacen en la cabeza. La parte del cuerpo más sagrada para los budistas. De hecho, existe un tatuaje muy popular llamado las cinco líneas o Jau. Ahorita te vamos a comentar de qué se trata. ¿Qué es la diferencia con esto de los tatuajes? Dice Carlos Mora, yo estoy tatuado y tengo dos, tres tatuajes de poder,

pero no tailandeses. Ah, nos aclara nuestro amigo, pues, si gustas participar, eres bienvenido, y todos los que quieran comentar algo sobre los tatuajes, adelante, hoy es la noche para hacerlo. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchen una hora, y ya estamos en la República Mexicana, Estados Unidos, y el mundo entero continuamos

después de la pausa. Cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintis conocemos la leyenda y la hacemos realidad la mano Hola, soy Raúl Orbañanos y te quiero dar una noticia y cuando quieras Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación No pierdas tan bellas ocasiones de callar como a diario te ofrezca la vida. Sabiduría en las redes.

porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda en cuestión de tatuajes yo creo que es esencial que lo que te vayas a tatuar tenga un significado importante para ti porque imagínate cuál es el lugar donde va a estar en tu mismísima piel así es que debe estar en tu misma piel pero en estos casos de Tailandia dicen que esos tatuajes son con sus poderes mágicos, ¿Eh? Tal, buenas noches, Gina, Nacho.

Saludo. Buenas noches a todos los que están escuchando toda la cita elido maniaca pues Gina Nacho pues ahí huma un pequeño

relato. Adelante. Bueno, no relato, sino es una vivencia que nos subimos en otra colonia anteriormente cuando estábamos más chicos este mi mamá y papá tenían muchos problemas, tenían muchas broncas, todos los días se peleaban ahí entonces este nosotros siempre que estábamos en la casa este se oían muchos ruidos y nosotros que vivíamos como una tipo de la noche se veía muchos ruidos este se oía como que como en ese entonces pues estamos hablando del año que viene siendo como del noventa y

tres noventa y dos más o menos por ahí este nosotros vivíamos en un tejabancito chiquitito, chiquitito, el tejabancito. Entonces pues el techo pues era de lámina. Y en la noche nosotros vivíamos en el techo, mi mamá, mi papás, este siempre vivían de pleito, entonces, este un día, pues, de las pocas veces que nada bien hizo paz, este, se fueron al mercado ellos y yo me quedé en la casa, ¿Va?

Como yo que soy el mayor, yo no quise ir al mercado y al mercado de ahí, pues, nos vivíamos nosotros, pues, quedaba en la casa, y una una una caricatura en la tele de X, pero era pleno mediodía. Entonces, este nosotros teníamos una perrita este y yo me acuerdo que la la la perrita empezó a chillar, empezó a chillar,

empezó a chillar. Entonces, este, fui me asomé y ahí por donde vivíamos, eh, sales, sales de la parte de la cocina, entonces, la perrita, la perra, entonces, anteriormente a eso, eh, la perrita esa siempre, eh, pues, tenía los los los cachorritos, bebés, y este, y la la se se los morían los perritos, ah, luego luego se morían los perritos al mes, se empezaban a morir los perritos de uno por uno. Entonces, ese momento, esa empezó a chillar y

yo fui me asomé. Entonces, se de cuenta que vi que la perrita estaba estaba escarbando, estaba escarbando, estaba escarbando, sino que sacó un mono o sea con un mono con muchos muchos alfileres. Entonces, eh, eh, en el mono ese traía la fotografía a mi papá y traía muchos alfileres en la cara de mi papá y en todo

el cuerpo así. Entonces, a cuenta que, pues, yo no lo toqué, va, porque, pues, no sé, no, no, no, sino que en ese en ese lapso de tiempo iban llegando mis papás y les dije, oiga, papá, pues, miren lo que encontró la perra, la Casey, se llamaba perrita, esa no duró muchos años, este, miren lo que encontró la Casey, y mi papá, pues, no lo ven a tocar, y creo que parece que se le llamaba feticha, una cosa eso que tenía y a mí mi mamá la recogió con una pala y este y lo lo quemó lo que ama mi mamá

y ese mismo día, ese mismo día de la noche, estábamos acostados, y mi mamá, mi papá, yo me acuerdo porque, pues, como era un tejabacito chiquito, pues, se había de la noche, y yo, pues, yo hacía como que me estaba dormido, va, pero sí estaba estaba estaba de de metiche ahí de hoyón. Y mi mamá le comentaba a mi papá que necesitábamos una protección. Y ya mi mamá empezó a hacer las cosas así para y ese mismo día en la noche en el techo se ve que rasguñaban y rasguñaban y rasguñaban.

Entonces, pues, ya, este, se oía que como que chistaban y chistaban, chistaban, y ya mi mamá se soltó, empezó a decir muchas cosas, mi mamá, muchas maldiciones y todo, mi papá, entre los dos empezaron. Entonces, se cuenta que ya se, se, pues, se, se, se dejó de oír, en la parte de afuera de nosotros, nosotros teníamos un árbol allá afuera. Entonces, mi mamá, que no se meten por no trabajar, sale a mi papá y se regresa a los cinco, diez minutos, yo creo que se

regresó. Como mi papá siempre en duvio bicicleta se regresó. Y creo que le dijo mi mamá, o sea, es que ya no voy a trabajar, ¿Por qué? Porque me va siguiendo un pájaro negro. ¿Cómo? Si es un pájaro negro y el pájaro negro ahorita está parado afuera del árbol. Así que, pues, no los voy a dejar solos, aquí me voy a quedar yo que me voy a quedar. Y tal, este, mi mamá se puso a poner muchos cruces de paloma bendita

y todo. Y entonces, este, me dice mi papá que de a de entre las tres, cuatro de la mañana, ya se fue, se fue volando el pájaro, ya, ya, ya lo vimos.

Después de eso, este, ya empezamos a a a mejorar más o menos, ya empezamos a, pues, ya que mi papá y yo nos peleaban y nos dejaban con sus ruidos y mi mamá se venía levantando porque se veía que movían trases en la cocina, se callaban los platos, los espejos solo se quebraban, este no podíamos tener nada de fruta ni nada de eso porque luego se echaba a perder, los limones se secaban, las plantitas se secaban también, los animalitos, bueno, los que se morían, se morían los

que tenía la perra, esos perritos, esos son los que se morían, la perrita salía embarazada y a los dos meses se moría, igual mes, se moría la camadita que tenía el perro, solamente se salvaban los que alcanzábamos a regalar, pero los que se quedaban ahí en la casa después del muey se morían. Ya este, pues, ya mi mamá ya empezó a a hacer muchos limpias y todo y cuánto y pues después de eso, después supimos que una vecina fue la que le hizo a mi papá el el

fetiche ese. Ajá. Porque pues quería una relación con con con mi papá. Pero pues como mi papá nunca le hizo caso ni nada, pues, ya fue, hizo y eso. Pero después supimos que ella había sido y al mes creo que la señora se divorció porque creo que el esposo le fue infiel o algo así, pero nos pasó esa vivencia hace mucho, va, no es mucho de miedo, va, pero pues fue algo que que fue verídico y nos pasó a nosotros, va, pues para que tengan mucho

cuidado. Bueno, allí han hecho buenas noches y pues vamos a darle saluditos y Dios me los buen día. Hasta luego. Mira. Hasta luego. Que quería a través de estas artes oscuras que me gustan mucho y ni se lo imaginó que ella fue la que le fue en un infiel. Bueno, gracias por tu participación. Hablando de estos tatuajes tailandeses y que te comentaba que hay uno en particular que es conocido por el poder y el misterio al mismo tiempo que en Sierra consiste normalmente en cinco líneas

verticales. Está basado en una serie de tantras budistas de la meditación. Cada línea representa un conjuro que dicho ciento ocho veces puede llevar a quien tenga el tatuaje se dice que aún mayor nivel de meditación. La primera línea evita castigos injustos, limpie espíritus no deseados y protege el hogar. La segunda le da vuelta a los malos horóscopos y a la mala suerte. La tercera protege la magia negra, la cuarta favorece la magia negra y atalle al sexo

opuesto. Sin embargo, aquí también lleva implícito la consecuencia que tú puedes vivir al estar atrayendo o queriendo con una imagen tener el poder de todo lo que te acabo de mencionar. Sí, el tatuaje ya ha visto como un ente que puede proporcionar una magia negra o que puede bloquear por cuando son de le llaman de defensa ¿No? De protección. En este caso los tatuajes mágicos tailandeses pues sí, son una forma que combina la belleza estética con la creencia en todo esto

que es sobrenatural. No son precisamente unos tatuajes con diseños artísticos en la piel de los tatuajes, son poderosos amuletos que ofrecen protección y fortuna a los que los llevan,

esa es la creencia ¿No? Estos tatuajes están pues manteniendo una cultura con alto simbolismo y se cree que sus poderes otorgados por monjes o maestros tatuadores son los que protegen a las personas que se hacen una de las personas que se hacen una llamada, pero le vamos a pedir a nuestro amigo que nos espere apenas unos segunditos, unos minutos más bien, y regresamos con él. El miedo FON, ya te lo sabes, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis.

Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de las formas más importantes. el dinero en sí no me interesa, pero debemos hacer dinero para continuar haciendo negocio. Sabiduría en las redes porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda relatos y experiencias que tú nos quieres compartir ahora nos vamos a ir hasta Coacay con el Estado de México donde se encuentra Carlos, buenas noches.

Buenas noches. Muchísimas gracias por la oportunidad de escuchar su relato y ahorita con ustedes, la verdad que es un gran honor pues ahora sí participar en esta llamada. A nosotros nos da mucho gusto amigo porque se ve por lo que comentas que eres un seguidor del programa de hace ya muchos años mi amigo. Así es. Eh bueno, mi relato consiste, bueno, yo no me, bueno, por gusto propio, soy explorador urbano. Eso es, muy

bien. Entonces, a lo cual, me haces un video de kilómetro treinta y uno en donde se cuentan demasiadas leyendas. Mhm. Y pues la verdad yo siempre he tenido esa intriga de buscar la verdad. Sí. Entonces, eh, en ese entorno, bueno, en ese, en ese momento, pues no teníamos un vehículo. Mhm. Y nos dirigimos por el por medio de la aplicación de Uber y nos llevó al desierto de los leones. Sí. Lo cual nos había comentado que era muy peligroso porque pues quedarnos a campar estaba prohibido en

la ciudad. Pues mucho pues mucha delincuencia en ese lugar, ¿No? Y que corriamos riesgo. Claro. Al quedarnos en la noche y no tener ningún vehículo para salir de ese lugar. Tanto a eso, la verdad, pues, nosotros nos no nos este, no lo pensamos y decidimos irnos aventurar, eh, recorrimos el lugar, tratamos de encontrar directamente la locación que era el kilómetro treinta y uno, pero como muchos de nosotros lo lo se lo robaron.

Sí. Entonces, pues, eh, estuvimos muy cerca de ahí porque está arriba, no hay señal, no hay nada de señal de de telefonía, no hay resección, entonces, imagínense, pues, el el peligro se se extendía más. A lo cual, pues, eh, nos aventurábamos a a a ver todo el paisaje hermoso, encontramos un lugar para acampar, acampar, eh, cerquita de la casa, de este, de acampar, nos quedamos platicando aproximadamente desde las ocho de la noche nos subimos allá para usar, pues, de este comer

algo, ¿No? Y teníamos la idea de salir a las tres de la mañana, aventurarnos a ir por este lugar por la noche, totalmente solo vacío. Sí. Para ver si era cierto lo que se contaba la leyenda. Bueno, nos aventuramos y bajamos a las tres de la noche, inmensamente brutal. Sí, digo. Muy muy muy duro y la oscuridad era inmensa, no se podía lograr captar nada. Ajá. A pesar de que teníamos nosotros nuestras linternas. Ajá. Pues, era sumamente intensa la oscuridad.

Sí. Cuando de repente vamos caminando y a lo lejos, a lo lejos demos, pues sí, eh, como personas chiquititas, personas chiquititas, por allá se ven como niños, ¿No? Y pues uno como está mentalizado con todas las leyendas que a uno les cuenta, pues, inmediatamente pensamos que era lo que se contaba, ¿No? Del niño que causaba accidentes en la carretera. Ajá. Bueno, en en en esa vía. Cuando de repente nos vamos acercando y vamos viendo que son troncos cortados a la

mitad. Y pues encontramos la idea de que era la famosa brujería, pero en realidad no lo son. Pues la verdad, seguimos caminando por el lugar y pues iba todo tranquilo hasta que nos metimos a un a una zona más adelante, a una zona de una cascada, había una cascada por abajo, y nos metimos y empezamos a encontrar demasiada brujería. Algo que nunca nunca eh todas las situaciones que había yo hecho anteriormente. Uh-huh. Nunca

nunca me encontré. Sí. Encontré muñecos amarrados, encontré, de hecho, un coco partido a la mitad. Mm-hm. Con un pollo, con un pollo ahí sacrificado. Mm-hm. Entonces, realidad olía bastante, bastante mal. Sí, fe. Y mi compañero. Sí. Supermal. Y mi compañero pues me dice, oye, ¿Sabes qué? Es que yo siento que alguien nos está mirando de esa mirada la que a veces sentimos en en cualquier momento esa carga, ¿No? Esa

carga de mirada detrás. Y por la verdad sí se empezaron a escuchar como pasos, a lo mejor puede ser la sugestión, no puedo afirmar algo que a lo mejor puede ser algo de mi mente. Mm-hm. Pero imagínense a las tres cuares, a las tres, ya eran en en ese entonces eran como tres veinte, tres treinta, había transcurrido como treinta minutos de haber ya bajado de

ahí. Y por la verdad pues empezamos a escuchar como pasos, como se movían las ramas, y la verdad pues nuestro instinto era como tenemos que pasar, no tenemos ni vehículo para regresarnos, no hay señal, y pues la verdad este pues ya estuvo un poco un poco intenso, y pues sobre toda la noche, nos regresamos otra vez a la casa de acampar, la verdad yo no pude dormir nada, y este, y la verdad que, pues esa es mi

historia, ¿No? A lo mejor no hubo tal cual algo sobrenatural, pero pero bueno, yo siempre trato de ver las cosas subjetivamente, ¿No? A lo que pasa. Ahora, mi amigo, vamos a ver, ¿No? A ustedes, en realidad se trataba de un altar, ¿No? eran cocos partidos a la mitad en el suelo, en la tierra. Sí, sí, se hizo ahí un ritual. Ah, bueno, este, en realidad, no, no sé muy bien, no, no investigué sobre más allá de eso, pero, ahorita que lo comentas, me dices que es un

ritual. Claro, sí, eso es un ritual que que utilizan, bueno, a la magia, al esoterismo, al ocultismo en sí, ¿No? Y eso es suficiente, eso es suficiente, mi querido amigo, para llamar espíritus, para llamar seres, y no dudo que las manifestaciones que se puedan dar ahí tengan que ver con esto. Ahora, no se te hace muy raro o muy coincidente que esta fama que tiene el kilómetro de la magia, ¿Verdad? Sí,

claro. Tenga que ver con estos rituales o esto que ustedes hallaron, no creo que sea el único, no creo de verdad, y la gente cuando. Como así. Cuando hacen ese tipo de rituales, buscan un lugar que esté desolado, vamos, que no quede a al alcance de la gente, que va caminando, sino que que de verdad, de verdad. Era el caso, ¿No? Me imagino que era el caso. Y fíjate que bueno, otra cosa que encontramos ahí eran cenizas, pero ¿Cómo cómo puedo

comentarlo? Eran cenizas de personas, pero en en cajiquitas que las dejaban las personas, me imagino, en ese lugar. A ver, a ver, a ver. También es algo que a mí me. ¿Cómo que cenizas de personas? Sí. De hecho, la abrió como en una tipo cajita. Ah. Oye, ¿Cómo sabes que eran cenizas de personas? Porque de hecho, mi compañero la abrió. Órale. La abrió para ver, para ver que tenía esa cajita. Ajá. Y cuando sacó la bolsita, tenía como piedrita.

Ajá. Piedrita dentro de la de de la bolsita y cuando la tantito la azotó porque se le dejó un polvito. Ajá. Como y en la cajita de ¿Cómo oye? Algo así y este y en la cajita tenía un un este una cruz entonces bueno en realidad la volvimos a dejar ahí mismo. Ajá. Porque no pensábamos que era eso. Sí. No quisimos soltar respeto en ningún momento. Ajá. Nada más por la intriga pero la volvimos otra vez a dejar donde estaba. Ajá. Y también de madera. Ajá, de

madera. Sí, sí, sí. Bien trabajada, bien hecho, sea barnizadita y eso. Ajá, sí, de color cafecito. Guau, amigo, entonces, sí pudo haber sido, ¿Eh? Que que alguien fue a dejar ahí las cenizas y es más, te digo algo también malamente pues, a veces las cenizas las ocupan para hacer rituales también, amigo. Sí, así es, y más, y todo lo que sea así ahí, ¿No? Sí, claro, es lo que comentábamos justamente, ¿No?

Que por algo tiene esa fama ese kilómetro y si ahí ocurren accidentes o ocurren cosas, puede ser precisamente porque ya la gente le ha ido metiendo aparte de la energía que ya de por si hay, pues la gente le van echando más leña al fuego. Entonces, sí es probable, no es probable, mi querido amigo, qué es lo que te parece un poco peligroso, brother. Sí, bastante, pues bueno, a veces uno no piensa en las cosas, ¿No? A veces uno uno quiere experimentar, quiere hacer las cosas, y yo siempre hay un

riesgo. Sí. Pero a veces no lo vemos, ¿No? No lo vemos. Y fíjate que aquí pues varios amigos nos han ofrecido hacer algunas exploraciones urbanas o inclusive ellos mismos nos ofrecen sus exploraciones urbanas, a lo cual no estoy negado, ¿Verdad? No estamos negados, pero a mí me me inquieta un poco que por querer aportar algo de material corran riesgos innecesarios y no se sabe. No sé si te acuerdas alguna vez aquí nos narraron una historia de unas personas que rentaron una

cabaña. Oye, creo que fui también por esa zona, ¿Eh? A ver si los que nos están escuchando. Ajá. Sí, nos están escuchando, ¿No? Y esto porque pues las casas están muy alejadas una de otra, ¿No? Son como ranchitos, ¿No? De digamos así. Y entonces de de del otro lado de la carretera había unas personas que vivían ahí y ya sabían que esa cabaña la la que estaba del otro lado de la carretera en a medio del bosque ahí lo rentaban para pues para hacer

fiestas y cosas así. Pero una vez que se acercaron a una fogata y las personas estaban con capuchas y estaban así como danza o sea algo terrible, terrible porque se les ocurrió acercarse a ver y alguien vio al dueño de la casa de de enfrente, o sea, no no la que rentaban, sino la persona que nos llamó precisamente, ¿No? Alguien lo vio y le entró un miedo terrible porque cuando se acercó para ver qué eran lo que se acercó porque se acercó a ver lo que se sacrifican animales. Sí, es

bárbaro. Y fíjate que ahorita que ahorita que lo comentas ese. Uh-huh. Bueno, esto lo que comentas. Sí. Este, al día siguiente, pues nos fuimos por la mañana como a las once de la mañana. Y agarramos un taxi por adelante donde está este donde está el este el convento de los monjes. Sí. Sí, sí. Y nos estaba y nos estaba y nos estaba comentando este chico el taxi que nos dejó allá en el desierto a a señoras ahí haciendo sus rituales adentro de los bosques. Ve nada más.

Fíjate, dice aquí Fernando Rey nos comparte, buenas noches en el desierto de los leones, hay mucha brujería, según me han contado, es un lugar con una energía especial, y sí, ¿Eh? Se siente luego luego. Dice, me encanta ese lugar. Sí. Porque es muy místico. Yo hago todo lo que pueda. Y ahí los los las tristezas, etcétera, posiblemente exista esa energía negativo negativa porque está el monasterio, dice nuestro amigo, lugar de oración, obviamente tenía que rondar la maldad desde el

comentario. Y pues ya ves que no no eres el único amigo que se percato de que está ahí medio raro. Sí. Guau. Muy bien Carlos. Pues eso sería mi mi pregunta por el caso del tiempo bueno eh de ahorita estoy algo ocupado. Ahora. Me gustaría después volverles eh a platicar algo si se puede. Claro. Con todo gusto. Con todo gusto. Muy bien amigo. Pues que tengas una estupenda noche, muchas gracias. Saludos. Igualmente, hasta luego, buenas noches a todos. Hasta luego mi

querido amigo. Vámonos a una pausa y regresamos el miedo de la verdad. Veintiséis. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí en la mano ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los días. ¿Va a cambiar la vida? RSS punto com. Almacenamiento, distribución, y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcast de manera fácil. De

de todos es cerrar. Solo del necio preservar en el error. No. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano tenuda. Una de las maneras en las cuales tú puedes contar el relato es también a través del miedo de un texto por si no te animas a mandar un audio o hablar por teléfono pues también existe esta oportunidad así como le hizo nuestro amigo ahorita comentando que me dijo que me gustaba mucho y que me gustaba mucho. Y dice buenas noches estoy escuchando los relatos y yo quiero contarles

algo que me pasó. Hace ya varios años mi hermano falleció en un accidente. Al mes de su fallecimiento mi mamá estaba destrozada de dolor. Por lo cual cayó en depresión. Aún nada a esto le dio por tomar día y noche hasta perder la razón. E intentó tomar una salida fácil. Le lloraba día y noche a su hermano. Y le dio a su hermano a la comadre en compañía de su hijo el cual era amigo de mi hermano fallecido.

Estaba ardiendo en fiebre y no paraba de decir lléverme a mi casa quiero ver a mi mamá quiero decirle algo por favor lléverme a verla. Su comadre de mi mamá se asustó por eso lo llevaron a mi casa. Al principio pensaron que el muchacho había tomado. Pero al darse cuenta que ardía en fiebre lo querían llevar al doctor. Que lo llevaran con su mamá. La comadre de mi mamá le dijo a su hijo ¿Cuál mamá? Sí soy tu mamá. Y su hijo le dijo no tú no eres mi mamá. Mi mamá se llama y le dijo el nombre de

mi mamá. Cuando llegaron a mi casa mi mamá abrió abrió la puerta y el joven se abalanzó y abrazó a mi mamá. Y le dijo que ya no llorara. Que él estaba bien que ya no tratara de la vida. Que no se olvidara que todavía tenía cinco hijos más por quién ver. Que no le llorara porque no lo dejaba avanzar. Y que cuando fuera el momento él iría a verla pero que ese aún no era. Le dijo que si seguía así él se iba a poner triste. Le dio un beso en la frente y

el joven se desmayó. Este es mi relato el cual todavía lo recuerdo con tristeza. Pero entendimos que él está en un momento de cinco años. Y muy relacionado con lo que escuchamos con nuestro amigo Johan. Sí. De repente fue el hijo de la comadre el medio por el cual el hermano pudo manifestarse para expresarle a su mamá lo que aquí muchas veces hemos comentado que él está llorando y llamando a nuestro ser querido que tanto amamos pero que definitivamente no queremos que los queremos.

Lo único que hacemos es detenerlo. Y aquí con este relato lo volvemos a confirmar. Nada más ocupó este medio del hermano para decirle no me llores, no me dejas avanzar, tienes por quién vivir. Vaya sorpresa. Lo que no comentaste aquí en el relato, ¿Qué sucedió con tu mami? A partir de este suceso, ya se tranquilizó, y ya pudo entender que no es un hijo. Bueno, pues ahí está la interrogante. Y fíjense cómo sí es importante tomar en cuenta este tipo de

cosas. Hay gente que cuando tiene una pérdida no lo pueden superar, les cuesta mucho trabajo, lo cual es normal, pero sin embargo se debe tratar de pues rápidamente reponerse de esta pérdida depende mucho de las creencias por supuesto pero si tú no tienes una creencia en que existe un más allá y que existe una vida eterna como es lo que ofrece el cristianismo a lo mejor puedes tener alguna otra creencia y si de plano no tienes eres un ser querido puedes hacer uso de la tanatología una rama de

la psicología que ayuda a las personas a superar estas pérdidas porque es muy triste ver gente que después de que fallece un ser querido pasa un mes, dos meses, siguen durando un año y siguen vistiendo de negro, guardando el luto dos años, ya lo agarran de de de su estilo de de vestir pero no lo hacen por gustos y no lo hacen por recordar aquel que murió. Qué triste, ¿Verdad? Qué triste que la persona que queda vida, viva, perdón, esté en un estirio, un sufrimiento.

Y forzamos a situaciones como esa que que se escucha, vamos, eh, no, vamos, no, no crees tú en en que hay un vida más allá. O no crees tú que hay una vida eterna. Pero, ¿Qué tal cuando vienen? Como este caso que nos acaba de leer Gina de Jorge Luis o el caso que escuchamos de Johan que tuvo que regresar y que no me llores. Me siento angustiado, no me llores, todos, yo estoy bien, no va a pasar nada. Yo siempre hago la analogía como cuando tú tienes

un hijo. Y le surge una propuesta para irse a trabajar al extranjero. Y tú vas al aeropuerto a despedirlo y ya cuando se está metiendo allá las salas de de espera, ¿No? Y tú tienes que ir y armas un panchote pues al que parte se le hace un nudo en la garganta, ¿No? Se se le estruja el corazón. Entonces se le hace difícil irse porque sabe que está causando dolor, que está causando mucha angustia y eso lo único que provoca es que el viaje es inminente. ¿Por qué?

Porque no hay una propuesta. En el caso de la muerte, pues ya no hay vuelta de hoja. Hay que hay que aceptarlo, ¿No? No podemos hacer nada. Ya cuando te dicen ha fallecido. Falleció a las once veintidós, a las once treinta y tres, a la hora que tú quieras, ¿No? Eso es muy difícil. Y créanme que se ha comentado infinidad de veces que cuando uno entra a un mundo físico y entra a este mundo etéreo, la conciencia permanece, es decir, no es de que te resete en el cassette,

¿No? Tú quedas completamente consciente de quién eres o quién eras, quién es tu familia, o sea, eso permanece. Qué duro, ¿No? Qué difícil. Y hay que buscar la forma de salir lo más rápido posible porque lo lo más difícil de actitudes es que la gente enferme. Y no estamos diciendo que cuando falleces este familiar no llores, ¿Eh? No, sí, hay que llorar. No, se

vale. Llorar. No, no. Cuando esto sucede porque la pena, la ausencia, el dolor es tan grande que sí tienes que llorar y sacar todo lo que traes pero lo que no es conveniente es que ya pasó un mes y sigues en la misma posición, en la misma posición, ¿No? No, ya no. Porque no le conviene ni a la persona que se fue aplicamos, le comenté a este relato porque no los dejamos trascender. Exacto. Y no nos conviene a nosotros porque también nos afecta. Entonces, vamos a tomarlo en cuenta. Muy bien.

Hola Gina y Nacho, buenas noches. Pues, este, quiero platicarles algo que que pasó el sábado aquí en casa con mi hija que irá. Bueno, pues, en la casa, mi hija me dio medio

rara, ¿Verdad? Oía varias veces que así sentía y alguien atrás de mí o o escuchaba a cómo les diré no mi nombre pero escuchaba como voces estando yo sola en la cocina y mi esposo en su cuarto, mis hijos cada quien en la cocina no no le tomé mucho en cuenta pero mi hija que irá la se fue una quinceñera con su novio y la familia de su novio este pues ya fue se divertió un rato cuando regresa a casa este la sentía sí me dio la vibra un poquito me dio la vibra y salí de a afuera

a recibirla que me la trajeron pero al meterse a casa yo tengo dos perras dos perritas una maltés y una chihuahua una chihuahua una pues eh la maltés mi hija le hablaba él mi perrita le gruñía este cosa que se le agacha y mi hija se agacha y la perrita le gruñe y se hace para atrás para atrás en mi hija hace el intento por quererla cargar y le decía Nelly soy yo Nelly que tienes pues al en al momento de mi hija ahm estirar la mano para para que se le agrase corriendo a meterse abajo de la mesa

llorando llorando literal así de ah ah ah llorando y y mi otra perrita la maltés se amaría corrió y se para enfrente de ella y se le queda viendo y ella es bien tranquila y también le empezó a a no a gruñir pero se le agrase y este pues ya mi hija se pobrecita se se puso a llorar porque pues nunca le había pasado eso con las perritas este ya levantó a mi hija de de donde estaba sentada en el piso.

Sí. Arisbe permíteme vamos a una pausa y regresamos contigo el miedo FON mensaje de gozo de texto cincuenta y cinco veintiuno de julio. ¿Qué pasa? todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda generalmente se dice y con razón que el amigo de todos no es amigo de nadie. Sabiduría en la vida. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda vamos a acabar con este relato y me dice mami dice ¿Qué pasó? Dice ¿Por qué me por qué las

perras me me tratan así? Yo pienso chicos que a lo mejor ella se trajo muy malas vibras de de la perrita porque sí sí se nos hizo raro que pues que la perrita le gruñera y volteaba y se me quedaba viendo la perrita y y como diciéndome ayúdame pero pues no sé chicos qué qué pasaría yo creo que sí mi hija es muy sensible a a levantar malas energías en el rato no no puede darle una barrida con huevo porque los huevos estaban muy bien y ella se le puso a bañar y y y se tranquilizó y

después salió del de bañarse y salió para la cocina y ya mi perrita ya se le arrimó y y se le le pedía que la cargara pero sí chicos estuvo medio pues medio raro eso que pasó el sábado no sé qué qué explicación me den ustedes aquí escuchándolos

buenas noches. Buenas noches Arizbé porque además nos explicamos que él no era fan de los tatuajes, pero cuando mi hija se fue a vivir a veinte horas de mi casa, que hablábamos siempre le decía al despedirme siempre contigo, y un día que vino a visitarme, me dijo que quería hacerse un tatuaje con mí, esa es la letra de ella, nos manda la fotografía donde efectivamente esta frase que ya se hizo cotidiana con ellas dos que era un lazo en el que siempre se le pedía que lo que

se necesitaban se querían y se extrañaban, bueno, pues, entonces, se hizo el tatuaje con la letra de su hija siempre contigo, y las palomas, porque además tiene dos palomitas, somos ella y yo, me haré otra paloma por mi otra hija, y también tengo un búho que es mi animal favorito, dice, entonces, en algún tiempo dije, no, yo no, no soy fan de los tatuajes, pero ahora, las circunstancias me llevaron a ser muy bien, ¿Verdad? En gustos se rompe, en géneros, dicen,

por ahí. Muy bien, amiga, muy bien, tienes un motivo, vale la pena. Saludos a Damián, Damian, saludos desde Mexicali, Baja California, y de parte de su amigo Damian, y Julia, que están juntos escuchándonos, me parece excelente. ¿Qué tal, Yenay Nacho? Buenas noches. Hola. Espero que todos en la audiencia estén pasando una vez más, pues pasó hace como unos diez años o once años más o menos, cuando los teléfonos todavía eran de botones y los chips eran de esos chips grandototes que no eran como

ahorita. Y pues fue algo muy raro, ¿No? Raya, rayan lo paranormal, pero no es tanto como de miedo, pero sí es raro. Sí. Yo siempre desde que desde que conozco mi esposo es supe que él es muy sensível. Sí, es que no hay otra manera de que lo

pueda decir. No nada más es muy sensitivo, es muy sensible a lo paranormal, incluso hay almas que lo buscan para pedirle ayuda, pero él las ignora por, bueno, yo respeto muchísimo a ese esa parte que él no quiere escuchar, o él no, no se siente listo, y yo lo respeto mucho, digo, bueno, OK, eso es una decisión muy personal, pero lo buscan. Entonces, el chiste de lo que quiero tratar de decir es que él es un hombre que lo

cuida. Algo lo protege porque ha pasado por muchas situaciones que yo creo que otras personas no sé qué hubiera pasado, a lo mejor hasta lo peor. En él lo que pasa es que él es muy aventurero, es muy abesado, muy, no sé, amiguero y demás, entonces él le gusta mucho la aventura, la adrenalina, etcétera, etcétera, y ha pasado por tantas situaciones que otras personas ya no sé, yo creo que incluso yo digo, ¿No? No, no, no, no, obviamente algo lo algo lo protege. Ajá. Como

que el protegido, ¿No? Ehh esa vez nosotros estábamos separados y mi esposo tuvo una situación en donde fue a dar los separos. Y era algo grave. Era algo grave, pero él no había tenido la culpa. Nada más por estar en el momento equivocado. Uh. En

el lugar equivocado. Este fue a dar ahí y ya lo iban lo le dejaron a nosotros pues nadie sabía dónde estaba, yo ni si quiera estaba en casa por lo mismo de que los comentan que estábamos separados en ese momento, mis suegros pues ni en cuenta tampoco, es decir, nadie sabía nada, el único que, bueno, ahorita llegó eso, lo del chiste es que nadie sabía

nada en ese momento. Y mi esposo, pues, a él los policías le negaron la llamada, o sea, no había manera, y ya le habían dicho que lo iban a remitir, a la grande, como quien dice.

Este, y mi esposo estaba muy preocupado, porque él no había nada que hacer, ni nada más, porque dice, es que yo no hice nada, y qué voy a hacer, y demás, bueno, el chiste es que dice, la única manera en que yo pude, como que, en mi desesperación, empecé a pedir, por favor, ayúdenme, hagan algo, no sé, el, pero no exactamente a Dios, sino simplemente algo, ¿No? Él siente que que algo está con

él. Ayúdenme, necesito salir, necesito que alguien sepa de mi paradero, que me ayuden, y demás, porque esto es grave, y bueno, él ya se veía, pues sí, ahora sí que en la tras las rejas y demás. Entonces, en ese tiempo, como les comento, pues, nosotros todavía eran de esos teléfonos, apenas empezaban los teléfonos, touch y todo eso.

Recuerdo que teníamos un celular, pero ya se había descompuesto, ya de plano no funcionaba, esos mentados ladrillos, y ya, o sea, aunque eran unos super teléfonos, como teníamos muchos años con él, ya, ya dio todo lo que dio, y ya la pila de plano, ¿No? Entonces, lo tiramos, pero le sacamos el chip, porque todavía funcionaba, y el chip estaba en un cajón, en nuestro cuarto. Entonces, nadie, o sea, no había nadie en casa, nadie, estaban, mi esposo allá, mi, no, no había

nadie. En eso, mis sobrinos reciben una llamada de ese chip

a su casa. Recibieron una llamada de ese chip, y mis sobrinos dijeron, ah, pues es, mi esposo le dicen chino, entonces, ah, es chino, pues, vamos a contestar, contestan, y si había estática, estática, estática, estática, entonces, mi sobrino, pues, igual, no sé, este, el teléfono está mal, o algo, y le colgó, y le volvieron a marcar en ese momento, cuatro veces pasó lo mismo, y solo estática, pero sí descolgaban el teléfono, o sea, había alguien del otro lado de

la línea. Así que, mis sobrinos, pues, empezaron a investigar, porque mi sobrino empezó a tener un presentimiento también en ese momento, mi sobrino es igual a mi esposo, siente, como que está muy cerca de la línea, como que está muy cerca de la línea de los espíritus y eso, o sea, como que ella los puede sentir y siente otras cosas, entonces, el, o sea, eso fue lo que pasó, no, que ella, ella, como que dijo, esta llama es rara, como que siento algo aquí, como que tengo que investigar, y le dijo

a mi sobrino, por favor, vamos a buscarlo, porque algo está mal. Entonces, ya fueron a a la casa de mi sobrino, y no había la vuelta de de de mis suegros, así nos conocimos. Entonces, este, no había nadie más que mi hermano, y mi hermano como conoce a sus amigos, dice, no, pues, yo supe que andaba con ellos, y pues, búsquenlo ahí, porque, pues, yo no lo he visto,

pero yo supe que estaba ahí. El chiste es que mis sobrinos fueron a investigar, y ya, entonces, fue como se enteraron, y rápido fueron a ahí, al ministerio público, y ya lo ayudaron, y mi esposo salió libre, ya fue cuando me había pasado, y entonces mi esposo salió, o sea, si no hubiera sido por esa llamada, no, no sé qué hubiera pasado. Y como las leyes están tan ambiguas y demás, pues, quién sabe. Te entiendo. Entonces, después ya preguntamos, bueno, ¿y cómo dieron con él?

Entonces, ya fue cuando nos dijeron, pues, no fueron ustedes los que marcaron, y dicen, no, ni el chip, ni si quiera tenemos teléfono, o sea, no teníamos celular, ni nada. Entonces, dice, me preguntaron, ¿qué? Fue cuando nos entró la duda, y empezamos a checar los números, y era el número. Entonces, mi esposo y yo nos quedamos bien, dijimos, ¿qué onda? Venimos rápido a la casa, literal, corriendo, y abrimos el cajón, y el chip estaba ahí. Ahí está el chip.

No había manera de que hubieran marcado, no había, no había manera, no hay modo. Es que yo pregunté incluso en un en un telcel, y así con personas que saben de eso. Uh-huh. Me dicen, es que no hay modo, o sea, si no hay manera, simplemente no, no, no sé cómo. No te puedo explicar. Entonces, yo digo, guau, digo, entonces, de verdad algo te cuida, digo, es que, ¿qué explicación le das? Digo, si no hubiera sido por esa llamada, tú a lo mejor ahorita estarías preso, o yo no sé. Lo habían pasado muy

mal. Y situaciones que le han pasado que sí, o sea, definitivamente, luego lo cuida, que algo está atrás de él, pero para bien, para cuidarlo, para cuidarlo, es una persona muy saludable, nunca se enferma, jamás enferma, y la vez que se llega a enfermar, sale en un día, cosas graves que ya en el día siguiente está arriba, ya, yo se me, ya me siento bien.

Entonces, digo, es que tú eres diferente, le digo, o sea, y pues llámale ángel de la guarda o la luz que nos protege, no sé cómo explicarlo, que le digo que no es que este dice mi mamá que a que santo le rosa a tu esposo porque nunca le pasa nada y pues ese ese es el relato, ¿No? Entonces, no es exactamente de miedo, pero si rayan lo paranormal porque no tiene una explicación

racional. No, no, no. Yo siempre trato de cuando me pasan cosas así, pues sí, trato como que de darles trato de explicar, pero digo, no, es que hay hay un momento en el que no hay manera, no hay manera, y y pues no sé si yo sí he sabido que que sé que los energías pueden manejar televisores, lámparas, el Wifi incluso he llegado a saber de personas que les pasan cosas raras y y sé que pueden manipular porque ellos son energía y manejan energía, ¿No?

Entonces, digo, bueno, entonces esto manipuló el chip, es mi idea, para que te pudieran dar una explicación. Este, entonces. Sí, aquí te esperamos. Yo les agradezco mucho su su pues escucha haber escuchado mi mi relato de hoy y este y pues espero a ver qué opina el público y ustedes este una pequeña retroalimentación porque también yo digo bueno al menos yo no le encuentro una explicación. Que pase manita de noche. Hasta luego mi amiga. No, sin lugar a dudas, tiene

algo muy especial, ¿Eh? Esto es un video de cómo vas a recibir una llamada de un teléfono que ni siquiera está activado por el chip, vamos, el chip lo tenían separado del aparato, así que prácticamente imposible. Hay algo mágico, algo extraño, esperemos que pronto podamos platicar con tu esposo, se anime y pues, va a ser bastante interesante, ¿No

lo creen? Muchas gracias por haber estado con nosotros, que tengas una excelente noche, que tengas las mejores noches, descanse, y como decimos aquí, cabod. muy buenas historias, que tengas la mejor de las noches, descansa, y como decimos aquí, cabod. y el programa se termina, pero la investigación continúa aquí en la mano peluda esta fue una producción de

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