Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se
habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, ya que juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar sobre temas de lo insólito. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291. La página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como... La mano peluda, Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. 55 -2193 -5926. Ese es el contacto de nuestro
WhatsApp. 55 -2193 -5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto. Saludamos a las estaciones que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta
noche espeluznante. A lo largo de la historia, la profecía de Salmalaquías ha sido estudiada, ocultada y temida. Pero hoy, más que nunca, cobra fuerza. ¿Acaso estaremos ante el cumplimiento de una profecía milenaria? ¿Qué señales apuntan a que estamos viviendo los tiempos profetizados? Eclipses, guerras, sismas espirituales, el misterioso rol del Papa Negro, símbolos ocultos, conspiraciones dentro del Vaticano y advertencias que se han susurrado durante siglos. Hoy, ¿la profecía de
San Malaquías acaso se está cumpliendo? ¿Ya viene el último Papa? ¿Qué te parece el tema? Te invitamos a participar con nosotros y que nos regales tu punto de vista, así como todas las historias que quieras compartir. Una historia que le pasó a mi mamá por allá del 2009. Acabamos de llegar a Nogales. Para esta historia es importante decir que somos cinco mujeres. Mi mamá tuvo... Tres bebés que se le vinieron. Los últimos dos eran porque uno de los bebés no se formó bien. Se
formó por fuera de la matriz. Y hizo que le tuvieran que sacar toda mi mamá. Pues en el 2009, cuando estábamos viviendo con mi abuelita en Nogales, mi mamá se enfermó, pero muy feo, muy feo. No me acuerdo haberla visto así enferma antes. Tenía fiebre muy alta, no se levantaba de la cama. Y ya la veíamos muy mal. Y de repente escuchamos como si estuviera platicando con alguien. Pero como que se trabancó la puerta porque mi papá no la podía abrir para entrar a ver qué tenía.
Y cuando abrió la puerta, mi papá, según lo que me acuerdo, mi Maya ya estaba bien. O sea, así como si de una hubiera mejorado. Lo que yo supe después, que ella fue lo que nos contó, es que durante el tiempo que estaba en fiebre, ella vio dos niños pequeños a un lado de la cama. Ella dice que serían mis hermanos menores, los últimos que se le fallecieron. Y que ahí le dijeron que ellos la iban a cuidar todo el tiempo, que no se preocuparan, que ellos iban a hacer que
ella se sintiera mejor. Y gracias a eso ya se alivianó de un momento para otro. Pero pues todos veíamos que si estaba bien enferma, no entendimos cómo de un momento a otro se alivianó. Y ella dijo que fue eso, que mis hermanitos la visitaron,
le pusieron la mano en la frente. y que se sintió mucho mejor pero vio como con brío con una aurora bien bonita y que ella se sintió mucho mejor ya después ya no se mejor fue enfermar así si se ha enfermado pero no tan mal como en ese momento vaya que tal o sea la ayuda aparentemente de los hermanitos que no nacieron Aparentemente se hizo manifiesta en un momento medular, en un punto crucial en la vida de la mami de nuestra amiga que nos platicó esta historia. Muchísimas
gracias. Me encantaría que cuando nos manden algún mensaje de voz o de texto pongan ahí mi nombre es tal y esta es mi historia y para saber de qué se trata. Eso es lo más importante. Hoy estamos hablando de la profecía de San Malaquías.
que menciona a Petrus Romanus, el Pedro el Romano, el Papa número 112, de quien se dice, durante la persecución final de la Santa Iglesia Romana, reinará Pedro el Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones, tras lo cual la ciudad de las Siete Colinas será destruida y el terrible juez juzgará a su pueblo. Sabemos todos de la noticia del fallecimiento del Papa Francisco, ha sido considerado como el papa número 112, número al que se refiere esta profecía.
Aunque hay algunos expertos que debaten su posición dependiendo de cómo se interpreten ciertos nombres de antipapas históricos, Lo inquietante es que su sucesor, en caso de haberlo, podría coincidir con la figura de Petrus Romanus, el último papa antes del apocalipsis. Esta posibilidad ha encendido las alarmas en foros religiosos y de teoría de
conspiración. Se dice que la llegada de un nuevo papa estaría marcada por guerras, desastres naturales y un sisma espiritual profundo dentro de la iglesia. ¿Cuáles son esas señales? que están inquietando, hoy las vamos a comentar. Así es, es lo que vamos a platicar esta noche y por supuesto también queremos escuchar todos tus audios, el material que tú compartes con nosotros. Adelante. Buenas tardes, noches. Soy un admirador suyo. Gracias a mí. Aquí de Sonis Potosí. Saludos. Y estaba
viendo justo un podcast de ustedes. Y creo que encontré una experiencia más que nada que vengo yo desde pequeño, porque no sé si sea algo más... Bueno, porque yo cuando era pequeño era una persona muy curiosa y llegaba mucho a juntarme en la calle, porque me dejaban salir mucho antes, con gente mayor que yo. Y en una de esas que vengo conociendo una persona que tenía más vínculos como con... Ya saben. ¿Cómo puedo decirlo? Invocaciones,
meditaciones, cosas así. Entonces, pues, como yo era un niño y era muy curioso en ese ámbito, pues, lo comencé a seguir. Y ya me enseñó a meditar y todo eso. Entonces, entre tanta meditación que yo hacía en mi casa y así, en una noche, bueno, tenía como 7, 8 años. Así que era muy pequeño para andar haciendo eso. pero en ese tiempo para mí era como algo de que, ajá, pues es algo de jueguito para conectar con mi espíritu,
era así. En una noche que me quedé como así meditando, me dormí, pero cuando desperté me di cuenta que sí era mi casa, pero no era como en sí, cómo decirlo, el lugar en sí donde vivía, porque mediante las ventanas no se veía nada, o sea, se veía nada más blanco, blanco, no veía, como ahorita sigo viviendo en la misma casa. No había como ahorita de que, ah, de que un árbol, no, era
todo blanco, todo blanco. Entonces salí, y así de mi cuarto, así de cuenta, y primero quisiera los cuartos de mis padres, pues estaban cerrados, y todo se sentía muy real, todo muy real, sinceramente. Cerrados, cerrados, no podía abrir ninguno de sus cuartos. Entonces ya que vengo a la cocina, justamente estoy aquí, y vi como a un, no, no sé, no sé cómo llamarlo, Se puede decir ser negro porque pues era una forma, sí, humanoide, humanoide, se podría decir, sí, en la cocina, así y alto,
flaco, lo recuerdo muy bien. Y en ese momento como que me quiso hablar porque me extendió la mano y sí me quedé así como que, ah, no manches, ¿qué es esto? Es que digo que para contar esto es algo muy revuelto, pero espérame, espérame. A ver. Ok, vamos al corte, Gina, y regresamos. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Ya he dejado de dar explicaciones. Si total, la gente entiende lo que quiere. Sabiduría
en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos de a ver en qué concluye este relato. Y o sea, en mi impacto. Como que si me, bueno, me impactó, me quedé espantado. Entonces, ya así viendo esto, me quise, me fui corriendo a mi cuarto y que me escucho un gritote, feo, feo, feo. Y me espanto más. Entonces ya entré a mi cuarto, me quise relajar, volví a meditar. Y ya fue cuando como que desperté, ya en mi cama, de nuevo como me había quedado. Y
ya abrí, abrí la puerta. de mi cuarto. Ya fui a los cuartos de mi padre y vi que estaban ellos, estaban dormidos aún. Y no les quise decir nada, porque dije, nada, me van a regañar por andar haciendo cosas que no debo, porque mi familia es muy en contra de eso. Y yo, pues, por la curiosidad lo hice. Me iban a regañar, por eso no les quise decir. Entonces, a partir de eso, en las noches, como que esa cosa aparecía y me miraba, me miraba en ese tiempo. Se me acaba mirando Toda la noche.
Y yo como que me medio despertaba y lo vi y me volví a dormir. Y eso pasó como por un año más. Y sí fue algo como que me atormentó mucho. A de cuenta que entre esos, ese año, bueno, tenía ocho años cuando pasó todo eso. Después de eso, no fue solo lo de que esa cosa negra me estaba mirando. Bueno, lo proclamé porque lo vi muy
seguido. Más en las noches cuando dormía. Entonces ya también en ese tiempo, no sé si era algo relacionado con esa cosa o así, pero pasaba mucho de que en mi ventana llegaban animales, pero no creo que animales así cualquiera, eran cuervos. Y era en la noche, entonces iban en la noche y ahí se quedaban en mi ventana. También gatos negros llegaban y se acostaban, lo cual no era normal, porque yo cuando era pequeño sí curiosaba
mucho por la ventana. Y nunca me llegó a pasar eso hasta que, bueno, le menciono que pasó eso de él, pues, de ser oscuro. Bueno, no sé cómo explicarlo. Incluso hoy en día lo cuento y no sé cómo reaccionar porque aún así me sigue como que poniendo en pánico. Entonces, sí, como que pasó eso y así. Entonces, como que quise ir a iglesias, así. Y conté como que mis experiencias. A los padres y los padres pues nada más me decían
que rezara, que lo sabes María, así. Y ya lo comencé a hacer así, pero nunca funcionó en ningún momento. Y nunca le comenté a mis padres hasta que como que de plano me desesperó. Porque hubo una noche en la que esa cosa me estaba mirando, porque estaba parada al lado de mi cama, se paraba al lado de mi cama y me miraba. Y a la vez estaba escuchando niños riendo, riéndose de mí o como queriéndome hablar. Moviendo cosas así, moviendo
carritos, juguetes. Y pues en ese tiempo era un niño y yo decía, no manches, esto ya es algo que no puede ser. O sea, no podía explicarlo muy bien. Y ya le dije a mis padres. Y ya me dijeron por qué había esas cosas y así. Entonces yo les dije que pues llegué a ver eso, todo eso. Y la verdad es que nunca les dije de las cosas que hice de meditar. Y todos dijeron, ah, pues, ¿qué, Carlo? Bueno, casi me llamó. Por acá haces
esas cosas que estás viendo. Y me dijeron, ah, pues, tú nomás ignóralos o mentales las madres, así. Y sí intenté eso, pero no funcionó para nada. No aviento al ser negro, se podría decir. Sí. Y ya, entonces... Pues traté de contactarme con otros amigos que eran brujos ya. Porque digo, en ese tiempo conocí a mucha gente y la sigo conociendo, tengo contacto con ellos. Ya como que me quisieron, le dijeron, no, pues ven aquí a mi casa y te hago una limpia, así veo qué onda
es contigo. Y ya me hicieron la limpia, todo eso, me dijeron, pues si tú traes muy malas vibras y no es como de que hay una manera como tal de
deshacerte de eso. simplemente que te acostumbres más como a vivir con ello así yo le dije bueno pero en sí es verdad que no hay como manera de hacer que esas cosas me dejen de perseguir de esa cosa y me dijeron pues que como tal no porque estaba muy unido a mí no entendimos no me acuerdo muy bien en ese tiempo que fue lo que pasó que si me dijeron todo ese tipo de cosas que está muy unido a mí que no había una manera muy No había manera como tal de hacer que ella me dejara
en paz, de no dejarla de ver. Y ya, entonces, pues, me acostumbré más o menos a él. De repente me hablaba como si pidiera ayuda y yo, pues, le ignoraba, sinceramente. Y ya que en una de esas, que me despierta anoche y siento que me toca y lo sentía muy frío, entonces, pues, no sabía qué hacer, no grité ni nada, mejor me aguanté y lo ignoré, como me dijeron mis compañeros. Y lo seguí ignorando, ignorando hasta que en un punto como que no sé qué pasó, que dejó de
aparecer. Dejó de hacer presencia, se fue yendo. Y ya, me dejó en paz como por unos tres, dos años, cuatro casi, más. Me dejó en paz. Y hasta ahorita, el mes pasado, bueno, sí, unos meses, le pasó a mi madre de que unos niños, bueno, estaba dormida y andaba en la sala. El hecho es que mi mamá estaba dormida y comenzó a gritar, Carlos, Carlos, Carlos, ayuda, ayuda. Y yo dije, ah, yo dije, ah, está bromeando, como que me
quiere espantar. Y ya fui a mi cuarto, le prendí la luz y vi que estaba así como que, así meneándose, pero así dormida, dormida, pidiendo ayuda. Y ya desperté y dije, eh, ¿qué te pasó, qué te pasó, hijo? No, Carlos, soñé, ya no sé, sentí que unos niños me estaban jalando. Jalando las patas, así, pues sí, se puede decir. Que la andaban tocando y que el niño, por más que ella le decía que se alejara, pues el niño la seguía molestando
y aún más. Y que en un punto la comencé a jalar y que hasta sentía como se andaba cayendo de la cama. Yo veo cuando me comencé a gritar. Y ya en ese mismo rato, pues comencé a rezar y así. Hasta mi mamá me dijo, pues ¿qué andas haciendo, Karen? Le dije, no, pues rezando. Entonces ya, ya pasó eso. Y yo le dije, no, pues no te preocupes. Porque en mi cuarto sí le digo que llegaban, a mí me llegaron a espantar mucho los niños. Y justamente mi mamá estaba durmiendo en mi cuarto.
Y también como tengo un hermano menor de cuatro años, dice que también comenzó a oír niños así. Y yo dije, no, no te preocupes, tú nomás ignóralos así. Porque pues a mí me sirvió y no sé si habrá una causa como tal para que molesten a mi hermano. Y ya, entonces, pues sí, le... Dije que ya no se espantara, así ya se dejó dormir en mi cuarto. Y ya después, un mes después, que me duermo, Agustín me despierto como en la madrugada y lo
veo a él de nuevo. Lo veo parado ahí al lado de mí y sí, como que ahí queriéndome hablar de nuevo. Y pues yo sí me quedé así de que no manches, ya no te había visto en tiempo. No, pues, o sea, lo ignoré, lo ignoré. Pues estaba como que hablándome, me quería, estaba tratamudeando. No entendí lo que decía, pero lo ignoré y ya me dormí. Y pues ya después de eso, pues, no pasó nada más. Y pues ya esta sería como más una de mis anécdotas, porque he tenido muchas experiencias de ese tipo.
Y sé que es muy largo de contarse. Y como repito, pues, perdónenme si es muy largo, pero sí es
algo como que más viene. atormentando pues desde pequeño no te preocupes pues no encuentro una manera muy lógica de por qué me pasa todas esas cosas o sea pues ya porque me había dejado y ya después de tiempo pues ya no lo había visto así pero pues bueno ahí perdonen si es mucho audio como les digo soy Indra Afonso yo desde San Ispoto sí gracias mi amigo ay con gusto que tengan linda noche o tarde como sea gracias por oír mi anécdota bueno si la llegan a oír claro
muchas gracias Vamos a una pausa y regresamos. Estamos aquí recibiendo todos tus mensajes y también a través del miedofón está, por ejemplo, Ginny Nacho, buenas noches. Yo les tengo una historia que contar. Tengo varias. Una de ellas es que cuando yo era niño vivía en una colonia aquí en Ciudad Juárez donde se produjo una radiación del IMSS. Yo soy de aquí y recuerdo que cuando era niño hubo mucho miedo por esta radiación. Yo vivía exactamente a una cuadra donde se encontraba
la camioneta que se contaminó. Se sentía un ambiente muy pesado y de tristeza. Conocí a un señor que falleció por la radiación. Me contaron cómo fue que se contagió y por ese motivo fue algo inexplicable. Era lo que sucedía. Yo estaba niño. No nos dejaban salir para nada. Esto fue durante más de dos meses. Y en esa casa, después de un tiempo, aún había radiación contaminada. Ya no vivo ahí, pero ese suceso dejó marcado a toda Ciudad Juárez.
Aún hoy. Hay algunos lugares donde hay radiación, pero ese año en especial fue algo muy triste y lamentable por descuido de trabajadores donde surgió ese evento. No sé si lo recuerdan, ese caso fue aquí en Ciudad Juárez, Chihuahua. Yo vi asustado y con temor de que pudiera estar contagiado. Gracias a Dios no pasó a mayores, pero sí es un episodio muy difícil de recordar. Saludos hasta Ciudad Juárez, Chihuahua. Así es, te mandamos un fuerte abrazo a Ciudad Juárez.
Mira aquí dice Dante es inferno. El papá Francisco no puede ser el último del papado, puesto que la iglesia sigue en pie. Faltaría ese último personaje del cual se habla en esa profecía de San Malaquías. Bueno, es que no vamos a saber qué es el último, si hasta que sea el último realmente, verdad? No sabemos qué viene de por medio y yo creo que ahí. En esa duda, en esa incertidumbre es donde nacen todos los miedos.
Junior Sánchez dice, la profecía de Malaquías está ya casi cumplida, por lo que veo falta este nuevo y último papa para que todos... Se habían cumplido, me imagino que decía así, porque hasta ahí se quedó su mensaje. Dice, profe, el mundo ya está a un pasito de otra guerra y generar mayor pobreza, hambruna, problemas en general. Mientras el ser humano siga insistiendo en vivir, pisoteando a otros por poder y riqueza, siempre va a existir un posible financiamiento del mundo.
Dice, qué tristeza que no lo hemos entendido. Sí, mi querida profe, parece que vamos de mal en peor. Vamos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes
y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Antes se rompían cartas y fotos, ahora se eliminan y bloquean del Facebook. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Sabemos que con el fallecimiento del Papa Francisco, Este tipo de profecías volvieron a retomar auge y sobre todo ahora con las redes
sociales. Hay algunas señales que se dice que pueden inquietar junto con esta llamada profecía. El aumento de la división interna entre cardenales o bispos y fieles. También se han registrado fenómenos inexplicables durante eventos religiosos. Algunos videntes y profetas contemporáneos aseguran haber tenido visiones de un papa vestido de blanco. Y uno nuevo emergiendo desde las sombras. ¿Será todo esto parte de una secuencia profetizada hace siglos? Ahorita vamos a platicar de ese
enigma del llamado Pedro el Romano. Sí, vamos a continuar. ¿Y entonces tenemos llamada? Sí, nada más que la estamos contando. A ver, perfecto. Muy bien. Pues aquí vamos a esperar a que entre la siguiente llamada. Mientras tanto, mira, déjame leer a Ricardo Vega. Dice, cuando tenía cinco años estaba solo en mi cuarto, era noche, en la pared vi, bueno, miré la muerte, me tapé con una, con tu cabeza, pero tenía, y la muerte me seguía viendo, dice por aquí. Dice mi amigo,
ok Ricardo, gracias brother. Bécora dice, sí supe del problema de la radiación. Fue porque desmantelaron una máquina de rayos X y para venderla al fierro viejo, cierto. Fue un escandalazo ese que se armó, ¿verdad? En aquella ocasión. Y bueno, pues vamos a continuar. Adelante. Hola, ¿qué tal? Gina y Nacho y a todo el auditorio. Hola. Quiero contarles una anécdota de un familiar.
Eso no me ocurrió a mí, es de un familiar. una casa en la que dicen que espantan, dicen que es la casa embrujada, así le llaman la casa embrujada. Yo tengo familiares que de anísimos han estado de este lado también, de este lado del sur. Incluso pues hay algunas fotos que ellos tienen que nos muestran de cuando se estaba construyendo el estadio Azteca. de cuando solamente estaba Tlalpan, o sea, muchas cosas así, ¿no? Entonces ya se
darán una idea de cuántos años, ¿no? Entonces, hay varias como tipo, no leyendas urbanas, ¿no? Situaciones de casas embrujadas, de cosas paranormales que han pasado de boca en boca, de generación en generación. Entonces, bueno, les quiero contar en concreto esta leyenda de la casa embrujada. iba a los Boy Scouts, era muy amigo del hijo de la familia de ahí, de esa casa. Iban juntos a la escuela, a los Scouts, todo esto. Convivían mucho. Incluso llegó a estar adentro de la casa,
obviamente. Y pues dice que sí ocurrían situaciones
extrañas, que de repente estaban sentados. a la mesa para comer o estaban en los sillones jugando pues como chamacos que eran o en el jardín porque tienen un jardín un poco grande esa casa y pues que también veían ellos como de repente o movían un poquito las sillas o aventaban que se escuchaba todo esto y cuando ellos se iban a asomar o la familia pues si en realidad se veían Cómo les movían los vasos o cómo aventaban un platito, cualquier cosa, no les voy a hablar
como de algo súper extremo porque no fue así, pero que sí movían las cosas, las sillas, tiraban trastes en la cocina, se escuchaba que abrían y cerraban la puerta de los cuartos del baño y pues en ese entonces solamente estaba este chico, este muchachito con mi familiar, la mamá y una tía ahí en casa. El papá de este muchachito, el que vive ahí en la casa, vivía. Pues iba a trabajar, pero ya sabían de todo lo que ocurría.
Pero pues simplemente nadie decía nada. Pues muchos vecinos igual, así en la zona, sabían de todo esto. Por la amistad que tenían con la familia, entraban a la casa, hacían una fiesta, a convivir, y pues se daban cuenta de muchas cosas. Pero fíjense que dice mi familiar que sí, que a él le tocó ver este tipo de cosas, que sí se movían cosas en la cocina, se movían las sillas. No cosas tan extremas de que la silla le dan el jalón y la avientan dos, tres metros.
No, así como que la mueven como cuando uno se va a sentar. Y que movimientos detrás, eso que tiraban cosas en la cocina. Pero dice que una vez él fue al baño y sabía que estaba nada más con su amigo y la mamá ahí en ese momento. Y pues la mamá estaba haciendo la comida. Entonces que él fue al baño y que escuchó que le tocaron la puerta tres, cuatro veces. Y que le dijo a su amiguito, fulanito, ya voy, ya voy. Que le volvieron a tocar enseguida la puerta. Y que
le dijo, ah, ya voy, ya voy. Y que le volvieron a tocar la puerta. Él ya estaba lavando las manos. Que le tocaron la puerta y abrió de volada y que no había nadie. Y que vio al fondo del pasillito a su amiguito ahí sentado, en el suelo, en la mesa en donde ellos estaban jugando sus juegos de mesa. El que le dijo, oye, fíjate que me acaban de tocar. Ah, sí, pero pues ya ves que aquí pasan cosas. O sea, la familia era consciente de lo
que sucedía. Entonces, este familiar mío sí fue varias veces que hasta el día de hoy tiene todavía contacto y relación con la familia. Dice también en una ocasión que él venía por la zona porque mi familiar ya no vive por aquí. venía por la zona y dijo, voy a pasar a saludar a fulanito
y a su familia, vamos. Pues que pasaron y todo y que empezaron a tocar el timbre, el timbre y nadie, que incluso le marcó por teléfono y pues sonaba y sonaba, le daba todo de que estaba llamando pero no contestaban, le mandaban a los dos. Pero dice que perfectamente alcanzaron a ver mi familiar, su esposa, sus hijos, alcanzaron
a ver. que adentro, porque ya era tarde, te alcanzaron a ver que estaban las luces prendidas y estaban los perros ladre y ladre y ladre, de que cuando tú tocas un timbre, pues cómo se aldean y se ponen a ladrar a los perros. Y que estuvieron ahí cerca de cinco minutos insistiendo y todo, y que, ¿sabes qué? Pues si ha de haber alguien, mira, si hay alguien ahí, pero tal vez no escuchan o tal vez el timbre no sirve y el teléfono no lo tienen a la mano para jugar con la coteza,
pues vámonos, ¿no? Yo quise aprovechar, pues, porque estamos aquí en la zona, y los perros ladran y ladran, a lo mejor eso también ahoga el timbre, el sonido del timbre, y no me escuchan. Y su esposa igual, sí, fíjate que sí, ahí se ve la gente, y se ven las luces, y los perros
se escuchan, y total que se fueron. A los dos, tres días, eso fue en un fin de semana, entre semana, dos, tres días después, se comunicó mi familiar con su amigo, y le dijo, oye, fíjate que pasé el fin de semana... tales horas porque te quería saludar andábamos en la zona y dice estuvimos toque y toque el timbre te marqué por teléfono había gente estaban las luces prendidas los perros ladridadre dice y pues se me hizo muy raro dice a lo mejor pues lo mismo de los
perros de ladrido y todo eso no escuchaste mi teléfono pero bueno no escuchaste el teléfono perdón que te marqué y que le dijo este señor este chico que crees ahorita la casa en estos momentos está deshabitada no hay nadie Ni perros tenemos. No hay ningún perro ahí ni cuidando ni nada. La casa ahorita en estos momentos está deshabitada. Porque llegó un momento en el que la rentaron. Y la gente se iba por las cosas que pasaron. Entonces ellos habían optado en
ese momento por deshabitarla. Y le dijo eso. No, ¿qué crees? La casa está ahorita deshabitada. Está cerrada, está todo esto. No hay ni perros. El timbre no sirve porque hay cosas que se están cambiando y todo. Pero no, no puede ser posible que me digas que había gente, que estaban las luces prendidas, que los perros que estaban ladre y ladre. No, no hay nadie. Y dice, mira, yo te invito el fin de semana a que vengas, porque
incluso voy a ir con mi papá y mi hermano. Vamos a ir a hacer unas cosas que te digo estamos arreglando ahí en la casa, que se van a remodelar. Y pues que a mi familiar pues le dio la curiosidad, ¿no? Y dijo, pues voy. Y fue. Llegaron mi familiar con su familia, valga la redundancia. Y que estuvieron ya ahí en el jardincito platicando y que mi familiar se refirió al papá de su amigo. Señor, de verdad,
aquí está mi familia, mis hijos. Le juro que estuvimos tocando y estaban las luces prendidas porque se veía todo, desde el interior prendido y gente. caminaba, gente que pasaba, y estaban los perros ladrando mucho, y yo toqué el timbre y marqué por teléfono, y no me respondió nadie, estuvimos como unos cinco minutos y nos fuimos, y le dijo, no, no, no, no te equivocas, no es que yo dude de lo que tú me dices, pero, ven, aquí estamos ya, puedes ver tú que la casa está
vacía, no tiene ni muebles. No tiene absolutamente nada. Perros no tenemos, está trascerrado. Aquí tuviste que la reja, aquí en la entrada de la puerta y la reja estaban cerrados completamente. No hay suciedad de perro como para que uno diga, hay perros. No hay nada. Y dice, pero pues tú bien sabes las cosas que suceden aquí. Dice, pero si es muy extraño porque es... prácticamente una manifestación muy fuerte de lo que tú estás
viendo, de lo que nos estás contando. Porque sí, aquí en casa suceden muchas cosas, pero lo que tú nos cuentas, pues sí se nos hace ya un poquito de pensar qué está sucediendo. Total, se fueron. Y pues mi familiar sigue en contacto con ellos, ¿no? Yo lo último que supe, porque me lo contó mi familiar, es de que se lo habían
rentado a unos familiares ellos. mismos la vivienda pero que estos mismos familiares sabiendo de todo lo que pasaba en esta casa se fueron como a los dos meses porque decían que había dos sombras que fuera día, tarde o noche a la hora que sea andaban caminando por la casa Se manifestaban en la casa, se le hacían presentes a las personas ahí en la casa, estaban comiendo y se les hacían presentes de que volteaban si estaba en la entrada de la cocina o estaba en la entrada de la casa
o así. O iban rumbo al sanitario o a los cuartos, que es un pasillo que ahí están todos, y que al fondo del pasillo prácticamente veían a estas sombras y que las veían andar pero como que flotaban, no les veían como... con movimiento de pies, no, eran sombras que iban flotando, entonces, este, y lo mismo, los ruidos en las noches no nos dejaban dormir, que también les abrían mucho las llaves, entonces, pues sí, o sea, mucha gente dice que es una manifestación muy fuerte de energía,
los mismos dueños que les digo que son amigos de este familiar mío, ya desde hace muchísimos años, este, yo les estoy hablando de que 35 años aproximadamente, y que pues la casa no la pueden
vender. precisamente por toda esta esta cuestión es desconocida en la colonia no y pues la casa no la pueden vender no la pueden rentar porque ocurre lo mismo y la han rentado y la gente se va entonces pues solamente la casa la ocupan cuando hacen algún evento ellos en familia el día y en la noche se van realmente la casa pues no y este Y que sí que por temporadas de repente se llegan a ir familiares, integrantes de la misma familia, llegan a ocuparla un mes, dos
meses, por cualquier cosa. Pero ya, ahora sí que es a expensas de lo que les suceda, de lo que vean, de lo que escuchen. Porque pues, ya toda esa familia... Obviamente, y los allegados, amigos y todos sus conocidos cercanos a la familia saben todo lo que sucede. Y pues bien o mal, son cosas que se han regado en toda la colonia. Tengo yo una foto de esa casa. Se las voy a enviar. Es acá en la Cox, por donde está el parque. Ay, se me fue el nombre del parque. Sí. Bueno, está
a una calle. de donde está la plaza de Paseo Acoxpa, a una calle hacia el periférico valle. Y este parque de la Federación Mexicana, así se llama el parque, está frente a eso. Y tal vez haya gente de este lado del sur que ubique, que sepa, o a lo mejor ha visto la casa. Y ahorita les digo, tengo la foto, se las voy a mandar, para que vean que el espacio es amplio, es grande,
y la casa está sola. A ver si alguien conoce de esto, así como de otras cositas que les digo de qué han sucedido acá por este lado del sur.
Pues de familias que yo tengo, de las cuales les comenté al inicio de este relato que muy desde hace añísimos que ellos estuvieron cuando estaban construyendo apenas el Azteca, cuando solamente estaba Tlalpan, cuando apenas estaba el periférico y que cuando habían puesto, por ejemplo... estaban haciendo lo de los Juegos Olímpicos y que empezaron a habilitar lo que era la de canotaje de acá de Cuemanco para que les diga una idea de cuántos años atrás yo les
estoy hablando ¿no? de gente que era dueño de esas tierras acá en el sur todos estos lados y cositas así y en otra ocasión les contaré de otras dos, tres cuestiones de esto mismo Muchas gracias. Y vamos a esperar si nos mandas esa imagen. Esta era muy buena para poder observar y cotecar con todo lo que ahorita nos acabas de platicar. También estamos recibiendo mensajes
a través del Miedofon. Dice, hace tres años tuve una experiencia muy espeluznante porque se hizo... de la presencia del silbón esto pasó una noche en la que no podía dormir por insomnio y para hacer pasar más rápido mi tiempo estuve jugando con los videojuegos de repente me dieron ganas de ir por algo de tomar al regresar a mi recámara escuché un silbido que provenía de la calle solo sentí mi piel eriza y hubo un pequeño momento de valentía por querer saber de dónde provenía
pero al final me ganó el miedo tuve que tomar algo para poder dormir Por mí mismo, saludos Gary, gracias por mandarnos este mensaje a través del miodofón. Y hablando de este tema del Papa y de las profecías que se han estado bajando, sobre todo en redes sociales, también se ha retomado este tema del rol del Papa Negro en la profecía.
Esta teoría... que habla de una figura del Papa Negro, no necesariamente un papa, un hombre de color, un hombre afrodescendiente, no, sino el líder oculto de los jesuitas, por eso se le nombraría el Papa Negro, considerado por algunos como la sombra real del poder Vaticano. ¿Podría el próximo pontífice ser ambas figuras a la vez? ¿Un rostro amable que oculte una misión de transformación
espiritual total? La mejor opinión es la tuya, por eso te estamos convocando a que nos des tu punto de vista, que también comentes un poquito del tema e incluso nos puedas contestar esta pregunta si la profecía de San Malaquías será una advertencia divina o una conspiración que la iglesia ha tratado de ocultar. ¿Cuál es tu punto de vista? A ver, te queremos escuchar,
queremos que participes. Este programa está diseñado para que tú actúes directamente narrando tus historias o dándonos tu punto de vista, que para eso son los temas Cata Aguilar, dice Juan Pablo II, el Papa Viajero, con mucho carisma, para mí el más querido en este mundo terráqueo, dice mi querida Cata Aguilar. Pues por algo lo dice, ¿verdad mi querida Cata? Vamos a continuar escuchando sus anécdotas. No es de terror, pero a mí sí me dejó impactada. Es de la forma en que se me
apareció ese animalito. Bueno, les platico. Cuando hace mucho tiempo, unos añitos atrás, en la casa de mi mamá siempre hemos tenido gatos. Entonces, a mí me gustaban mucho los perritos y mi mamá no nos dejaba tener perros, solo gatos. Y teníamos en la colonia una vecina que tenía una perrita pitbull muy bonita. La conocí desde chiquitita y me enamoró sus ojitos y siempre salía a la cerca y me recibía. Entonces toda la gente le tenía mucho miedo porque pues era una perrita
de raza pitbull. Pero era un amor de perrita. Entonces yo siempre pasaba y la chiqueaba, la acariciaba. Y le llevaba croquetas, le llevaba sus sobrecitos. En una ocasión me dieron vacaciones, pues me fui dos semanas de vacaciones. Cuando regresé, pasé igual por la cerca, a los días pasé por la cerca, y miré a la perrita sentada, pero no me recibió con gusto. O sea, la miré como cuando regañas a un animalito y está así como, sus ojitos muy expresivos, así muy triste.
Y yo le hablaba. y le hablaba y ella no reaccionaba pero no estaba tan cerca no estaba tan aproximada a la cerca sino como a unos dos metros pero sentada y solo me miraba pero me miraba así con tristeza y ya pues así lo dejé al día siguiente pasé y estaba su dueña regando el patio y le comenté oye vecina mira que mire a Frida y no me recibió con gusto está enferma o algo le pasa así Y la vecina solamente peló unos ojotes, así como que, ¿de qué me estás hablando? Y le dije, sí, es
que ayer pasé. Hace días pasé. Y miré a Frida y no me recibió con gusto. A lo mejor porque me fui dos semanas. Está sentida conmigo. Y la vecina se puso a llorar. Y yo me quedé así como que, pues, ¿qué pasa? Y ella me dice, ¿sabes qué? Es que a los días de que tú te fuiste. Yo creo que como no miraba que pasabas, que venías, la perrita se salió y me la atropellaron. Y me sorprende que me digas que tú la miraste porque la atropellaron y se murió. Y yo me quedé así
como que ¿cómo? Pues si yo la acabo, yo la miré, o sea, yo la vi y me llevó a su patio. Tiene un patio en la parte de atrás y me enseñó donde la perrita estaba enterrada. Entonces a mí me sorprendió mucho eso. ¿Qué explicación se le puede dar si también nuestras mascotas dejan como algo pendiente en la tierra por amor a nosotros o no sé ustedes si me pueden dar su opinión de
este caso? En lo particular no me causó miedo, me causó mucha tristeza porque era una perrita la cual yo apreciaba mucho, quería mucho y me dio gusto verla por última vez, pero nunca había visto un fantasma. De un animalito. Y saludos peludomaniacos. Bueno, pues créeme, mi querida amiga, que no eres la única que ha visto el fantasma de un animalito, sobre todo esos que se llegan a querer muchísimo. Exacto. Y vámonos a una pausa
y regresamos. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El Miedofón 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peluda. Hola, soy Maxine Woodside y te invito a escuchar lo mejor de La Farándula donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida.
Grupo Fórmula, abriendo la conversación. El tiempo pone a cada uno en su lugar, a cada reina en su trono, cada payaso en su circo y cada fantasma en su castillo. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Rolando. Rolando, bienvenido. Buenas noches. ¿Desde dónde nos escuchas? Yo soy del estado de Guerrero, pero ahorita los escucho de Morelia. Con mi familia acostumbramos a ir a dejar flores el Día de Muertos a un lugar
llamado Joluta, en Guerrero. Fuimos a dejar flores, está como una hora de Iztapas y Guatanejo, donde está enterrada mi abuela. Yo tenía como cinco años y cada Día de Muertos es costumbre ir a dejar flores a ese pueblo. Entonces mis papás salían tarde de trabajar, como a las cuatro. Llegábamos como cinco o seis de la tarde. Y pues se nos hizo noche, entonces a mi mamá le urgía dejar las flores porque al día siguiente iba
a trabajar. Entonces se nos hizo muy noche, pero mi mamá pues estaba, era su mamá la que estaba enterrada en ese panteón. Pues está enterrada en ese panteón, entonces pues mi mamá no contó como los tiempos y se nos oscureció. Pero aún así fuimos a dejar las flores porque mi mamá le urgía porque al día siguiente iba a trabajar.
Y bueno, yo tenía... como 5 añitos, mi papá pues nos llevaba y ya abrimos la malla del terreno donde está enterrada mi abuela y mi bisabuela entonces llego yo y me dicen mis papás quédate aquí paradito porque vamos a abrir la reja, la malla y abrieron y todo entonces mi mamá ya me agarra de la mano y me dice siéntate como una barra como una barra de loseta y te puedes sentar En realidad no es para sentarse, es para poner
las flores y los arreglos. Entonces me senté ahí y yo le dije a mi mamá que si a quién veníamos a ver. Y me dice, venimos a ver a tu abuelita. Y le digo a mi abuelita, yo todavía recuerdo tenía como unos cinco años. Entonces me dice mi mamá, sí a tu abuelita. Y ya le digo, ¿y la puedo conocer? Y me dice, no, porque tu abuelita ya se murió. Y le digo, ah, se murió. Y le digo, ¿y qué hace allá acostada? Y me dice mi mamá, tu abuelita no está acostada, está enterrada
adentro. Y le digo, sí, ahí está acostada. Yo recuerdo claramente que le empecé a acariciar el cabello y le digo, mami, es que mi abuelita tiene el cabello blanco y la empecé a acariciar. Yo me acuerdo que la empecé a acariciar del cabello y recuerdo que no la sentía fría, la sentía calientita. Y le digo, mami, pero mi abuelita está dormidita. Y ya mi papá agarra y me dice, Lourdes, vámonos.
Mi mamá se llama Lourdes. vámonos de aquí porque pues aquí no es nada bueno pues yo pensaba que era mi abuela y la acariciaba pues del cabello y mi mamá se asustó mucho dejó las flores nos fuimos inmediatamente y como es una comunidad pues no está nada alumbrado mis papás iban bien arrepentidos de haber ido y me recuerdo que hasta me pegaron en la mano porque decían que me podía picar un alacrán también porque pues es una comunidad así Al siguiente día nos amanecimos, pero nos
tuvimos que ir muy temprano. Pero le comentamos a mi familia, bueno, mis papás le comentaron a mi familia lo que pasó. Y un tío nos comentó que también él se sentó en la tumba de mi bisabuela, la que les digo que es como una barra de... Pues sí, se me figura como una barra para comer. Está marmoleada con loseta, con vitropiso o loseta
o mármol, no sé qué sea. Y dice que se sentó y que mi bisabuela... lanzó un gemido así que no como que no le parecía que se sentara pues arriba de su tumba y eso fue pues lo que me pasó este en un día de muertos de hace como 20 años ahora tengo 24 qué historia de verdad fuera de lo común fuera de toda lógica para empezar no nada más el sustazo que le metiste a tus papás yo creo que jamás lo pudieron olvidar amigo Sí.
Oye, Rolando, nosotros te agradecemos muchísimo que lo hayas compartido porque fue algo que te dejó marcado. Dices, eras muy pequeñito y aún lo recuerdas y lo estás platicando y lo revives. Sí, sí lo recuerdo. Lo recuerdo muy bien y recuerdo claramente cómo le tocaba el cabello y claramente cómo sentía el cuerpo y mis papás pues no veían nada, pero yo sí. O sea, y pues realmente no
sabemos qué es. yo siento que mi abuela no era porque pues los muertos están en el cielo con Dios o en un lugar especial y pues realmente yo creo que no era mi abuela, era aparte dormida, o sea no se me hace como lógico Oye Rolando, y si eso te pasara ahorita? No, ahorita si me da un infarto, pero de chiquito pues lo... Lo haces con toda la inocencia. Sí, claro. Muy bien, amigo. Muchísimas gracias. Espero que no sea la última vez que charlamos. Sí, que tengan excelente
noche. Igualmente tú. Muchísimas gracias por haberte comunicado. Gracias. ¿Qué tal, amigo? Buenas noches. Pues aquí saludándoles desde Cancún, Quintana Roo. Desde el Caribe Mexicano. Les mando un fuerte abrazo. Saludos. Muchas bendiciones, pásenla muy bien en compañía de sus seres queridos y a todos mis amigos peludomaniacos, pásenla excelente compañeros hermanos y aquí estamos pendientes para lo que se los ofrezca. Saludos y bendiciones. Aquí tenemos con nosotros a mi
tocaya, Gina García, ¿cómo estás? Hola, buenas noches Gina y Nacho. Hola, buenas noches. Desde San Juan de los Lagos, ¿verdad? Así es. Perfecto, Gina, ¿qué nos quieres platicar? Bueno, yo hace algunos años vivía en Aguascalientes, viví por varios años allá. Vivía sola en Aguascalientes, entonces mi papá se estuvo un tiempo conmigo, pero en ese entonces ya mi papá se había regresado.
Entonces yo me desperté y voy al cuarto donde mi papá se dormía, era un departamento de dos cámaras, y cuando abro la puerta veo a mi papá. Bueno, es que no era él. O sea, la cara era toda totalmente blanca, con una sonrisa diabólica y los ojos totalmente rojos. O sea, algo espantoso así. Entonces yo, dentro del sueño, dije, no, estoy soñando. Entonces me fui a acostar. Ah, porque le hablaba y así, pero nada más se reía, como una risa burlona, demoníaca, no sé, algo
así. Entonces me regreso al cuarto y me vuelvo a acostar. Según yo, porque dije, no me di cuenta que no era real. Pero fue. Luego al levantarme, al despertar, pensé que había despertado otra vez dentro del sueño. Entro otra vez al cuarto y estaba otra vez viendo a mi papá igual, como un demonio, o sea, era su cara, pero como en las películas de terror así, blanca, pero los ojos rojos totalmente, rojo, rojo, rojo fuerte
así. Sucede que ya ahí sí, ya me espanté más y me fui a acostar, según yo, pues despierto. Pero yo desperté ahora sí realmente y estaba tan asustada que yo tuve que ir al baño a mojarme la cara, me pellizqué, o sea, me pellizcaba, me pellizcaba los brazos, me mojé la cara para saber si yo estaba ya despierta porque no quería volver a sentir a pasar lo mismo. ¿Se me explicó? Sí, claro. Y no, fue una cosa... Nunca me ha vuelto a pasar otra vez algo así de soñar dentro
del sueño. Fue una cosa... muy horrible que tuve que hacer eso para darme cuenta si estaba despierta o todavía estaba soñando. Gina, ahorita que nos estás platicando este sueño, en la época en la que ocurrió, ¿tú consideras que tenías ansiedad, que estabas estresada, algo que pudiera haber detonado esto? Pues es que realmente sí, porque yo padezco de ansiedad y depresión desde hace varios años y en épocas de mi vida. Lo tengo más acentuado, a veces está casi nulo y así.
Ah, ok. Bueno, porque entonces podría haber sido esto el causante. Acuérdate que aquí siempre comentamos primero el lado, que podemos encontrar una explicación que sería el científico, el médico, y después entonces ya nos vamos para el otro lado. Pero entonces en tu caso... ¿Consideras que pudo haber sido entonces apegado a esta condición que tenías? Yo pienso que sí tiene que ver algo por ese lado, pero también en una situación anterior me pasó algo como la subida del muerto en el
sueño. Era un sueño similar, pero era mi hermana. Era igual, pero ella estaba de pie y me tenía sostenida desde los pies, dándome vueltas, girándome como si fuera un... Ella girándome, pero ella también tenía los ojos rojos y así. Y cuando desperté, no me podía mover. Eso pasó muchos años atrás en Estados Unidos. Aparte de eso, me han pasado otras cosas. Yo he escuchado la llorona dos veces. Ya vi una silueta a un fantasma traslúcido que era una mujer. Lucecitas blancas
que se cruzaban entre sí. Primero pensé que era una estrella fugaz fuera de la ventana y después salió hacia arriba. Y empezaron a salir varias cruzándose ya así cuando tenía 14 años. O sea, me han pasado bastantes cosas, bastantes experiencias. He visto bolas de fuego también en círculo, en círculo. ¿Las brujas? Como sostenidas en un círculo de un diámetro, yo pienso que era como de unos 3 metros, 5 metros, algo así. Flotando, o sea, no estaban en el piso, estaban un poco elevadas,
digamos unos 10 centímetros, 15. Vaya. Tienes mucho que comentar porque desde adolescente, por lo que nos comentas, te han ocurrido y yo creo que esto nos va a dar pie para estar en comunicación más constante, ¿no? Ah, ok. Bueno, entonces, que así sea, vamos a comunicarnos contigo nuevamente. Y mientras tanto, te deseamos que tengas excelente noche. Muchas gracias, Jenny y Nacho. Que Dios los bendiga. Igualmente. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofon 55 -2193
-59 -26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieras? ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.
y distribuido por rss .com rss .com hacer podcast de manera fácil cuando una mujer te diga haz lo que quieras no lo hagas quédate quieto no respondas no respires no parpadees mejor hazte el muerto sabiduría en las redes Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Vámonos con más relatos y experiencias. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, ¿qué tal? Buenas noches, Ángel. A ver, Ángel, ¿desde dónde nos escuchas? De Naucalpan, Estado de México. Ok,
me parece genial. ¿Y qué nos quieres platicar esta noche? Este... varias situaciones a las que hemos pasado mi familia y yo. Nosotros para que podamos englobar siempre hemos estado ligados a la brujería. Mi papá fue brujo, trabajó limpiando gente, limpiando casas. Por el lado de mi madre ella tenía los sentidos muy abiertos. Podía ver, podía escuchar cosas. Al igual que uno de mis hermanos. Yo tengo 30 años, este relato tiene aproximadamente como 20, mi hermano es 5 años
menor que yo. Nosotros llegamos a vivir a Los Reyes, La Paz, en una zona un poquito todavía despoblada, vivíamos al lado de una barranca. Ahí contaba la gente que pasaban muchas cosas. Yo llegué a escuchar niños llorando cuando realmente éramos cinco vecinos en todo el cerrito y los demás vecinos estaban a 20 minutos de distancia. Se escuchaban trastes. Nosotros hasta pensábamos cuando íbamos a vivir ahí que eran los vecinos que se peleaban porque se escuchaban trastes
a medianoche y situaciones de ese tipo. Nunca vimos, solamente yo llegué a escuchar. Lo inquietante empezó cuando mi hermano, a la edad de seis años aproximadamente, se levantaba en las noches. Nosotros dormíamos juntos, éramos una familia de seis. Dos niñas, dos niños y obviamente mis papás. Yo dormía con mi hermano en una cama individual y él, ya dando entrada a la noche, que te gusta a las doce, una, dos de la mañana, se levantaba, se saltaba en la cama, Y con los ojos cerrados
empezaba a voltear a todos lados. Sí. Se levantaba de la cama, empezaba a llorar y a gritar alrededor de la casa queriéndose salir. Las primeras veces que nos pasó esto, mi papá no estaba en casa. Él era taxista y se ausentaba por algunos días porque trabajaba en la Ciudad de México, tenía servicios especiales. Él al salir de... al no estar... Nosotros, mi mamá y yo nos hacíamos cargo de la situación. No entendíamos en el momento
qué pasaba. Él lloraba, gritaba, pero siempre, siempre, siempre lo hacía con los ojos cerrados. Él intentaba salirse a abrir la puerta, se aventaba contra la puerta. Y él tenía esa edad de seis años, yo siendo cinco años mayor, yo tenía once. Él tenía una fuerza, él a mí me aventaba. O sea, yo las veces que lo quise abrazar, que lo quise detener, pues sí fue que me llegó a aventar bastante
fuerte. A mi mamá ni se diga. Entonces, después de tres o cuatro ocasiones que llegó a pasar esto, una noche nos tocó contestando a mi papá. Ajá. Él siempre fue el seguidor de La Mano Peluda. Ok, gracias. Y él escuchaba que Juan Ramón siempre
recomendaba al Salmo, ¿no? recuerdo si el 31 o el 33 un salmo muy poderoso el salmo 91 la vez que nos pasó esto estando mi papá en casa decidió prender una vela no teníamos ni una él agarró el sirio de bautizo de mi hermano y este lo prendió agarró dos biblias y me puso a leer junto con él este salmo fue la manera que al terminar el salmo Esta situación duró alrededor de cuatro o seis meses hasta que él se lo llevó a la ciudad de México, a un pequeño templo donde
él trabajaba la brujería. Yo hasta la fecha nunca supe exactamente qué es lo que le pasaba a él. Él tuvo un episodio, el último episodio del que yo fui consciente fue de visitar a mi mamá y él estaba en casa. Ya estábamos ubicados ahí en la noche y a punto de dormir. Él se fue a dormir temprano porque al otro día entraba temprano. Él ya tendría unos 16, 17 años aproximadamente,
donde volvió a tener un último episodio. Es importante recalcar que nosotros le preguntábamos al otro día, él estando pequeño, que había soñado, que si se sentía bien, que si le dolía algo, y él no recordaba nada. Nada, absolutamente nada recordaba de lo que había pasado una noche anterior. Sí. Hasta esta última vez que le pasó, le tuvo un episodio y yo busqué el Salmo en internet, lo empecé a leer, prendí una vela, fue como lo tranquilizamos.
Él despertaría como a la hora y media y él me cuenta que él se veía en una habitación, Ajá. Ajá. Ajá. en su momento, que estaba de pie y que esta gente quería alcanzarlo para ponerle una máscara. Él no veía de qué era la máscara ni nada, pero que sí se daba cuenta que toda esa gente alrededor quería atraparlo para colocarle eso. Dice mi papá que él, dentro de lo que ellos trabajaban, era, a lo que cuentan ellos, un héroe.
hermanito espiritual. Pues obviamente yo no, como les repito, yo no tengo así a ciencia cierta el que si era cierto o no, o lo que es lo que le pasaba. Yo ya no hemos sabido que haya tenido episodios de esto, pero sí, sí fue un tiempo como de cuatro a seis meses donde le duró el... ¿Cómo se llama? Una posesión, ¿no? Ajá, sí. Sí, porque tenía una fuerza muy bastante... Y lo llegó a aventar. De las veces que nos tocó estando él... Sí, sí, es una fuerza titánica, le llaman
de hecho fenómeno del titanismo. Así es, a nosotros no nos daba miedo como tal, porque estábamos acostumbrados a este tipo de fenómenos. Dos años antes cuando llegamos a vivir ahí, él salía al patio, nosotros éramos humildes, teníamos el patio, era amplio pero dos cuartitos, una era la cocina y una era la recámara para todos. Entonces, antes de nacer mi última hermana, él salía al patio. Siempre le gustaron mucho los carritos para jugar. Salía al patio, pues era terracería
y a la orilla de la barranca. Y él se ponía a jugar. Nosotros decíamos que era su amigo imaginario. Porque él decía, amigo, ten el carro. Vente, vamos a jugar. Entonces, pues a nosotros no se nos hacía extraño. de cuentas es un niño y tiene imaginación. Lo raro, lo fuerte fue cuando mi mamá estaba lavando los trastes, yo le estaba ayudando a tender la ropa y mi hermano estaba en el patio jugando con sus carros. Entonces de repente él dice, ten amigo, te presto mi carro,
aviéntalo. Él con su mano entrega el carro así, como si se lo estuviera dando una persona. disparado hacia la barranca. Y le dice, no amigo, no tienes por qué tirar mis carros. Dice, ahora ya no tengo uno, mi mamá no me va a dejar bajar por mi carro. Y yo volteo a ver a mi mamá y lo recuerdo y se me eriza la piel. Y mi mamá se queda así. Y le pregunta, ¿con quién juegas, hijo? Con mi amigo. Dice que vive allá arriba, en esa piedra. Había una piedra grandota en el cerro que apenas se
distingue ahí. ahí en la colonia, bueno, ahí por donde vivíamos, y dice que él vive ahí, y nos quedamos así, no dijimos nada, ok, pero dile que ya no aviente los carros, fue lo que dijo mi mamá, mi papá llegó al siguiente día en la noche, le explicó la situación, y no dijo nada, mi papá no dijo nada, pasaron los días, y me acaba de resaltar que mi mamá estaba embarazada, ya estaba en días de dar a luz, estábamos acostados, Papá, ¿puedes abrir la ventana? Es que mi amigo
se quiere ir. Dice que ya no quiere dormir conmigo. ¿Pero cuál amigo? Es que mi amigo está aquí adentro. Dice que ya le habla a su mamá, que se tiene que ir, papá. Ábrele, por favor. ¿Pero a quién, hijo? ¿A quién le abrimos? No hay nadie, estamos nosotros. No, papá, es que ya se tiene que ir. Ábrele, por favor. Por favor, ábrele. Sí. Mi papá abre la ventana y le pregunta, ¿puedes salir por aquí? Y él le dice sí. De repente. Ángel. Yo totalmente se sintió todo cálido. Ángel. Todo
normal. Ángel. Ahí, dame un segundito, brother. Necesito ir a la pausa. No te vayas. Aguántame tantito. Claro que sí. El Miedofón está listo. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Me gustaría ser pobre durante un día, porque esto de ser pobre todos los días es un abuso. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La
mano peluda. Vamos a continuar. Y escuchando este relato, esta necesidad o esta angustia que sentía de no, es que ya se necesita ir, ¿no? Que el pequeñito decía. Así es. Entonces, tu papá le preguntó, ¿se puede salir por aquí por la ventana? Sí, por ahí. Abrieron la ventana y luego... Cambió a todo cálido. Imagínense cinco personas durmiendo en tres camas juntas. ¿Cómo nos iba a sentir calor? De repente el ambiente cambió a frío. Lo que hicieron mis papás fue
oficiar una misa para la personita. Eso fue un trabajo que hizo mi papá. Él trabajaba como la brujería. Él decía que era brujería blanca, pero al final de cuentas sigue siendo brujería. Se le recomienda que oficien una misa, se llevan a mi hermano, al parecer le dan el nombre de la personita o de este ser que se manifestaba ahí con él. Y como al mes, mes y medio, cabe resaltar que mi papá sembró nopales a la orilla de la barranca para evitar que nosotros bajáramos
a la barranca. No estaba muy honda, pero pues la gente tiraba basura, bajaban aguas negras. Entonces, una vez jugando, en esa ocasión jugando con mi hermano, estábamos jugando fútbol en el patio, él y yo, se nos va la pelota hacia los nopales. Corre mi hermano y encuentra una medallita. Encuentra una medallita con la Virgen María y en la parte de atrás le decía gracias. Eso fue todo. Eso se lo entregamos a mi papá y mi papá
no volvió a decir nada de ese tema. Nosotros no volvimos a saber del hermanito imaginario. Pensábamos que era imaginario, ¿verdad? De mi hermano. Y fue después que vino esta parte de la posesión nocturna que él tenía. De esa situación. Digo, eso fue lo que vivimos los más chicos. Ahí contaban muchas historias. Mi mamá llegó a ver espíritus ahí que erraban cerca de donde
vivíamos. actualmente yo tengo 30 años, vivo con mi esposa, mi esposa es una persona que tiene los sentidos muy abiertos, ella es capaz de ver, de escuchar, yo no, pero sí de sentir las cosas, las energías que hay alrededor, de hecho, pues en otra ocasión les platicaré de un sueño que tuve hace como dos meses, donde pues realmente al principio pensé que era un sueño, pero pues realmente por lo que me cuenta mi esposa, pues no, y lo que yo sentí en ese momento, pues sí,
se estuvo bastante fuerte porque intentó despertarme en varias ocasiones y no pude despertar hasta que yo logré ser consciente totalmente de que estaba yo dormido. Sí. Oye, amigo, entonces, a ver, la interpretación que le dieron al hallazgo de esta medallita, ¿cuál fue? Lo que me comentaron mis papás que fue que se la dejó este ser en agradecimiento por la misa, por darle descanso. Eso fue lo que ellos a mí me comentaron, que esta medalla, porque realmente éramos, alrededor
de la casa éramos cinco vecinos. Y realmente, pues toda la gente que vivía alrededor, pues éramos personas humildes, eran casas muy sencillas, la verdad. No había como tal el hecho de que alguien pudiera gastar en oro, porque fue una medallita de oro blanco la que encontramos, porque mi papá lo llevó a que la analizaran. Y fue lo que se encontró, que era una medalla de oro blanco, no recuerdo el que la traje. Pero era una medalla, yo me acuerdo bien porque mi hermano la agarró
ese día. Era una medalla con cadenita y todo, que era una Virgen María y al revés decía gracias. Esa grabada. Decía gracias. Entonces la interpretación que en ese momento tomó mi papá fue que este ser se la dejó en agradecimiento a mi hermano. Oh, sí. Hasta donde esa medalla permanece y todavía es que está dentro de la Biblia de bautismo de mi hermano. Ah, ok. Vaya. Oye, pues qué historia.
Entonces, aparentemente algo que pensaban que era un amigo imaginario de repente comenzó a manifestarse pues ya más abiertamente, pero en tu hermano, ¿no? Lo que les hizo pensar o sentir que tenía una especie de posesión. Así es. Tu papá lo llevó ahí al lugar, al recinto donde realizaban las curaciones o las liberaciones. ¿Y esto sí le funcionó? Sí, sí, dejó de pasar. Pues ya no volvimos porque era una situación realmente bastante fuerte. Porque era un hecho
de no dormir. Mi papá fuera de casa y yo con mi mamá. La verdad es que dormíamos hasta debajo de la almohada con la Biblia. Yo ya nada más esperaba la hora en la que mi hermano se sentara en la cama para yo poder empezar a leer este salmo. Porque sí, fue una situación como por seis meses, donde casi diario se manifestó esta situación. Después de que él se lo lleva, deja de ocurrir. Su último episodio yo creo que fue como a los 16, 17 años, donde él me platicó ya
tal cual lo que él en ese momento soñó. ¿Y actualmente cuáles son las creencias de tu hermano? Pues mi hermano es católico. De hecho, se dirige un poquito a los malos pasos en la vida. Entonces, por lo mismo no tenemos mucha comunicación. Pero hasta donde era católico, no sé, mi mamá se desvió mucho por la religión de la Santa Muerte. Igual que algunas de mis hermanas. Mi hermana, la más chica, trabaja y tiene conocimientos de brujería. Entonces, como que todas las familias están muy
ligadas a todo esto. Al ocultismo. Al ocultismo, sí. Yo, por mi parte, profeso en el Palo Mayombe. Entonces, muchas cosas me han abierto los ojos a distintas situaciones. De hecho, también en una ocasión mi mamá llegó a manifestar lo que dentro del culto de la religión, como le pudiéramos llamar. Fue como que bajo al muerto. Así lo interpreto yo, porque ella empezó a hablar en otro idioma. Un tipo de posición como que, entre comillas, instantánea, porque duró varios minutos. Así
es. Ok, amigo, pues entonces eso ya lo traen como que de familia, ¿no? Así es. Mi esposa ahora sí que también, ella puede ver... Sí, pero ella lo vio, lo percibió. ¿Fue un accidente? No falleció de causas naturales. Fue una perotinitis que se le agravó. Y falleció exactamente un 25 de diciembre. Él falleció el 25 de diciembre. Yo me voy al pueblo más cercano, que era Noche Estrella, que queda como a una hora. Voy a comprar el cajón, el ferret, todo lo que necesitaba yo para poder
interrogar a mi papá. Y ella se va porcillos a la tienda. La tienda estaba a una cuadra y media. Era Terrasería Cabezas Altar, que era un pueblito muy sencillo, muy humilde. Se va caminando un poco alumbrado y al llegar a la esquina de la cuadra, en un cruce de caminos, ella se queda parada viendo el anca negra de un caballo. Dice, pero un caballo brillaba el color, dice, te lo juro que era hermoso. Yo empiezo a levantar la mirada y hay una persona vestida
de negro arriba de ese caballo. Dice, cuando yo lo veo, volteo de frente y vienen dos muchachos en el sentido de enfrente. Antes de ella, parece que cruzando la calle, vienen dos muchachos de frente y se paran también en seco. Se voltean a ver, mi esposa regresa a la mirada y dice, ya no hay nada. Dice, los muchachos se dan la vuelta y se echan a correr. Pues como venían ellos, se dan la vuelta y se echan a correr.
La creencia del pueblo es que quien pueda hablarle al gachupil, porque así le llaman allá, a hablarle al gachupil, sin miedo, sin temor. te recompensa con dinero. Pero realmente desconocemos el hecho de que ella lo pueda percibir porque lo ha escuchado afuera de la casa. Ha escuchado al caballo. Sí. Guau, amigo. Oye, ¿y entonces tu esposa también es practicante del palo mayombe? No. No, ella no ha querido entrar al culto. Ella es totalmente
válido. Pero lo que yo le he dicho a ella, es de que pues si requiere algún tipo de protección porque un día de estos va a jalar una energía que pues no no sea muy buena eso es ok amigo pues mira experiencias durísimas y ahora que tú ya pues has crecido también en tu religión y has crecido digamos que en todos los sentidos espiritualmente también te das cuenta de que lo que le pasó a tu hermano pues no fue simplemente
un amigo imaginario verdad Exacto. Entonces, desde tu perspectiva, si a ti llegara una persona, un consultante que te haga la misma pregunta que le hizo tu papá, no sé, tal vez a sus asesores o sus colegas ahí que ayudaban, ¿qué le hubiera respondido? Mira, como tal, pues realmente yo no trabajo, yo no consulto, pero sí con el conocimiento.
Es que hay que ver qué es lo que está pasando, porque con la última experiencia que él tuvo y los pocos sueños lúcidos que he tenido, si lo podemos llamar así, o viajes astrales, pero me voy más por el lado de lo lúcido, de lo vívido, es que sí hay que tener en cuenta que hay seres o hay personas, hay entidades que atacan por medio de los sueños, que algo buscan de ti, algo quieren, sea bueno, sea malo. Algo buscan de
nosotros. Entonces sí es importante tener en cuenta toda esta parte porque puede ser algo que sea maligno para la vida de una persona. Exacto, brother. Bueno, pues mi querido Ángel, muchísimas gracias por la experiencia que nos acabas de compartir. Y veo yo que, pues sí, efectivamente toda la familia tiene cierto nexo con el ocultismo. Y no sé, a veces a mí me da la impresión que el hecho mismo de estar trabajando siempre con
tantas energías, pues jala, ¿no? Jala. Y es muy difícil de repente controlar tantas cosas, amigo. Ah, sí, eso era cuando había oportunidad. Me gustaría platicarles la vez que se limpió la casa donde vivimos actualmente y de los portales que se cerraron y de las imágenes que aparecieron en las velas al sellar portales. Eso es, claro, nos va a encantar, mi querido Ángel. Cuando tú gustes, ya sabes cuál es el camino que hay que recorrer, ¿no? Muchísimas gracias. Les agradezco.
Excelente noche a todos. Igualmente, brother. Hasta luego. Buenas noches. Pues miren, ahí está. ¿Qué opinan ustedes? Un caso difícil, ¿verdad? Un caso difícil y para que vean cómo aparentemente también sus papás tenían conocimiento del manejo de energías y ese hecho no pudo evitar que su hermano sufriera una posesión. Me gustaría saber qué piensas, me gustaría escucharte y por supuesto para eso estamos, Gina. Claro, oye también...
Estamos recibiendo comentarios ante la llegada de un nuevo Papa, que es inminente que esto ya se está viviendo en este momento. ¿Podría ser solo un evento más en la historia de la Iglesia Católica? ¿O el inicio de una era marcada por el caos profetizado? Si nos referimos a estas profecías en especial, a la de San Malaquías. Si las antiguas visiones son correctas, nos encontraríamos al borde de un cambio profundo. no solo dentro del catolicismo, sino en la conciencia espiritual
de la humanidad. Así es que sigue comentando a través del miedofón si la elección del último papa no marcará solo el fin de un siglo, sino posiblemente el inicio de lo que se ha profetizado durante siglos. ¿Tú qué opinas? Ok, pues vamos a continuar con tus audios. Hola, ¿qué tal? Muy buenas noches. Gene Nacho. Saludos. Peludo Bandan. Hoy en una reunión familiar con algunos parientes que casi no frecuento, siempre sale el tema de
lo paranormal. Y entre estas pláticas me contaron tres diferentes experiencias que le pasaban a cada uno de ellos. Una trata sobre los tesoros que luego se llegan a encontrar en terrenos abandonados, alejados, etc. Aquí por Tecamachalco Puebla, hay un pequeño pueblo que se llama Santa Rosa.
Una familia de un apellido muy renombrado de esta zona, no sé si sea malo o bueno decirle, pero omitiré eso, su apellido, es muy conocido aquí, o en ese pueblo, que hicieron fortuna cuando estaban excavando para hacer los cimientos de una casa, donde encontraron una olla grande de barro con demasiadas monedas de oro. Así fue que se hicieron de fortuna y lograron comprar más tierras, vehículos de trabajo, etc. Eso se
me hizo muy raro. Para mí no es común que alguien te cuente de una persona que conoces que así hizo su dinero. Y otra es que en esta zona, en ese pueblo, es muy común que cada vez que escarbes en el campo encuentres monolitos, figuras prehispánicas. Viene la UNAM, la UAP y otras universidades a investigar aquí, los de geología y topografía, algo así. La siguiente experiencia es sobre un cerro de los más altos de la cordillera de Tecamachalco.
Unos tíos que les gusta cazar venían temprano subiendo el cerro alrededor de las 5 de la mañana. Uno de estos cerros ya ha adentrado Tecamachalco.
Tecamachalco el viejo vieron a un ave muy grande o un bulto muy grande con alas cuando le intentaron apuntar y dispararon solo vieron que este bulto extendió unas alas aproximadamente de casi tres metros y medio cada una y se lanzó vieron que se levantó como si fueran dos patas como un humano normal y se aventara cuando llegaron hasta arriba donde ellos estén donde vieron el ave, se percataron que era un barranco, no había piso, no nada, eran alrededor de 40 a 60 metros de altura de
precipicio. La tercera experiencia coincide con esta, pero sucede en San Gabriel de Camachelco, en uno de los terrenos de sembradío de uno de estos parientes. Esto ya tiene alrededor de unos 8 o 7 años. pero que es muy raro que él hable, es una persona muy muy seria. Cuenta que le tocó regar en la madrugada, le tocó su turno de agua en la madrugada y él era de las personas de antes que le gustaba ir en bicicleta o caminar. En esta ocasión se ponchó su bicicleta en la tarde
y no la arregló, así que le tocó caminar. Llevaba una escopeta, llevaba las llaves de lo que iba a hacer, una lámpara arriba en la cabeza y una
lámpara de mano. pero dice que todo el camino en el que él fue caminando al lado de un canal de agua de riego que estaba activo, sentía como si algo lo estuviera observando, bajando ya por sus tierras donde él dice que ha visto duendes, pero dice que en uno de esos árboles grandotes, grandotes, eucalipto, son tremendamente altos, tiene árboles alrededor de casi 60 metros de alto, dice que logró percibir una sombra o un
bulto. Que la lámpara de las que llevaba ya no llegaba hasta allá, pero sí él vio unos ojos entre rojo -naranja. Y al momento de que él intenta accionar su arma, esta no detona. Y él solo pudo correr y escuchó como esta ave o esta cosa igual salzó, hizo un chillido o un grito y movió los árboles. O sea, las ramas que estaban hasta arriba las llegó a mover. Y él se fue a encerrar a un cuarto que tiene ahí en el campo, donde guarda sus herramientas. Y él se quedó a dormir. O sea,
de hecho, no regó. Porque le dio mucho miedo hasta temprano. Tengo una linda noche, pero maníacos. Órale, mi querido amigo. Muchísimas gracias. Qué interesante. Qué interesante historia. Claro, y queremos también que tú, si deseas contar alguna experiencia, un relato, algo que te ha dejado marcado, ¿no? A la hora que vivimos este tipo de cosas, siempre se quedan en la memoria y aunque
pasen 5, 10 o 20 años, no se olvidan. Aquí también tenemos, hola amigos, buenas noches, estoy escuchando el programa y les quiero contar que tengo un
elfo llamado Caer. desde el 2005 jamás me ha pasado nada saludos con afecto ojalá puedan pasar mi mensaje para oírlo los escucho desde 1995 o sea que juntos vamos a llegar a los 30 años me parece muy bien y un elfo que tú lo tienes y dices no me ha pasado nada también es muy importante a la hora que alguien adquiere este tipo de seres elementales que no hagas rituales para generar que cobren vida. A lo mejor tú no lo has hecho
y eso me parece excelente. Sí, porque ya empiezas a hacer rituales y si tú activas algo, alguna energía por ahí, la detonas, pues eres partícipe. Y no quiere decir que te va a ir mal o vas a tener algunas consecuencias. No, no necesariamente. Pero sí que podría haber, sí podrían existir ese tipo de experiencias. Saludos a José Roberto Urrieta. Soy vecino de la población de Santa Rosa, Tecamachalco. Bienvenido, bro. Muchas gracias por participar aquí con nosotros. Isabel García.
Saludos, mi querida amiga. Y también a Gabriela Fernández. Bienvenida, mi querida Gaby. Muchas gracias a todos los que nos han mandado mensajes, relatos, comentarios. El tiempo de la emisión no nos alcanza para acabar día o noche tras noche con todo lo que llega al momento, pero lo que sí tenemos la certeza es que todo lo tomamos en cuenta y poco a poco le vamos dando continuidad. Claro que sí, para eso estamos de lunes a viernes contigo, escuchando todas tus historias, te invitamos
a participar. Y Gina, pues ha llegado el momento de despedirnos. Como cada noche, agradecemos tu participación, tu presencia y tus relatos. Mañana nuevamente tenemos una cita para seguir en estas reuniones nocturnas, escuchando. Relatos que nos impactan. Y también que nos apasionan. Que descanses. Que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos
hemos escuchado buenas historias. Que tengan la mejor de las noches. Que descansen. Y como decimos aquí. Cabo. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
