buscan este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque
conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural
quedaran al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo un sólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Porque juntos daremos inicio a una noche espeluznante. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 51 66 3405, la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda,
grupo Fórmula. Por supuesto que te invitamos a participar también utilizando todas las herramientas que tenemos para la comunicación y una de ellas es nuestro WhatsApp 55 21 93 59 26. 51 93 59 26. Ahí nos puedes llamar, mandar un mensaje de voz o de texto.
Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Cusman, Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Mazatlampo, Zarrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia. Bienvenidos a esta noche espeluznante. También queremos tu participación con el tema del día de hoy y pues hoy vamos a hablar de una muñeca que se encuentra en
una pequeña caja de madera en exhibición en el templo en Hokkaido, Japón. Es una pequeña muñeca de apenas 40 centímetros que ocupa un lugar privilegiado como parte de un santuario. No es una muñeca cualquiera ya que todos los años hay que recortarle el cabello a medida que crece. Se permite que crezca hasta que llegue a la altura de la rodilla de la muñeca. Luego lo recortan justo
por debajo de la altura de los hombros. Sabemos que el cabello de una muñeca no crece. Sin embargo, el de ella ha crecido al menos en los últimos 75 años y es por eso que el santuario se ha hecho famoso. Se ha dicho que esta muñeca ha sido el lugar donde se alojó su dueña después de su muerte. Hoy vamos a hablar del espeluznante caso de la muñeca Okiku. Se dice que es una muñeca con alma. ¿Tú qué piensas? ¿Por qué rayos le crece el cabello a una muñeca? ¿De dónde saca sus
propiedades como para que comience a crecer hasta la altura de sus rodillas? Eso y muchas otras cosas que vamos a platicar en este programa y eres tú el invitado principal. Vamos a iniciar en Austin, Texas, donde ya se encuentra Juan porque nos va a compartir una experiencia que él ha vivido y dijo esta noche quiero compartirla con ustedes. Buenas noches,
¿cómo estás? Buenas noches, Gina, Nacho. Sí, no sé si llamarle relato o experiencia o anécdota, pero mira, hace algunos años, en el 2017, lo que fue en Semana Santa, ya ves que en Semana Santa se acostumbra mucho a hacer algunas cosas, no sé si todas las personas, pero yo que somos católicos nosotros, entonces ya ves que se acostumbra a hacer muchas cosas, ¿verdad? Entonces allá en mi rancho, en Semana Santa del 2017, fueron unos, lo que le llaman los que están preparándose para
ser padres. En el seminario. Exactamente, los mandaron dos seminaristas ahí al rancho, entonces ahí les ayudaron a las personas del rancho a hacer sus cosas, hacer algunas dinámicas en lo que pasaba la Semana Santa. Entonces, en una noche, ya creo que fue el sábado, el famoso sábado de Gloria, esa tarde invitaron a todos los niños de ahí del rancho para tener una lunada, la verdad yo nunca había escuchado esta palabra, que de lunada, que ahí nada más hicieron ahí, los invitaron y ahí
tuvieron un ratito con todos los niños y hicieron algunas dinámicas en la noche. Entonces, ahí se acuerdan que empezaron alrededor de las seis de la tarde, empezaron a hacer sus dinámicas y todo, entonces ya pasó el rato de hacer una y otra y otra dinámica, empezaron, llegó una cierta hora donde empezaron a rezar y ya terminaron de rezar y todo, entonces volvieron a hacer otras dinámicas e incluso hicieron ahí sus cosas, esas de, ¿cómo le llaman las fogatas esas donde? Con bombones.
Andale, exactamente eso, no sé cómo se le llama, pero es con bombones y esto de palos y esto que
le ponen, la verdad no sé cómo se llaman. Ok, entonces hicieron todo eso, yo allí estuve, realmente no estuve, para qué te voy a decir que estuve por estar ahí, por querer aprender, no, sino la verdad estuve porque como ahí estaba, en ese tiempo era mi novia, entonces a ver si ella es mi mujer, entonces yo estuve ahí con ellos, por ella, para estar con ella entonces y bueno, es otra cosa, pero estuvimos ahí y como alrededor de las diez de la noche ya no tenían los jóvenes, ya no encontraban
qué otra cosa poner a hacer a los niños, entonces un muchacho, un joven, empieza a decirles, dice oye, ¿qué tal si contamos historias de terror? Y los niños y todos, pues sí, que bueno, ¿verdad?
Y todos, sí, que yo tengo una, ya hay en Estados Unidos historias de niños, ok, entonces empieza un uno de los jóvenes a decir, miren, yo tengo una historia y era historia, tal vez no era real, sino que simplemente como era, como para impresionar a los niños, nada más creo yo, a lo que él estaba contando, no era totalmente de miedo, lo curioso que cuando él le estaba contando, haz de cuenta que estaba todo oscuro, todos estábamos a la orilla de una pequeña fresa que está ahí en el rancho,
estábamos y haz de cuenta que cuando le estaba contando ya tendría sus cuatro o cinco minutos, le estaba contando, de la nada salió un, no sé cómo decirlo, si es un grito, un ahuyido, pero son de lo que era, de un zorro, pero en hembra, en hembra, es que no quiero decir el nombre, porque tal vez no se ha permitido, un zorro pero en hembra, no sé si me explica, no quiero decir el nombre porque tal vez no se puede, pero fue ese y luego haz de cuenta que fue el primero y como a
los cinco segundos, hecho otro, pero ahí a lo que voy, es que no sé si ustedes han escuchado cuando un animal de esos hace ruido, la verdad no tengo idea cómo se le llamará si es ahuyido, como un coyote o si es un ahuyido o no sé cómo se le puede llamar a lo que hace un animal de esos. Pues puede ser un ahuyido, sí. Sí, sí, sí, pues vamos digamos que es ahuyido, ahuyido.
Ahuyido, ajá, y no sé si ustedes lo han escuchado cómo hacen los animales esos. Los zorros, no, fíjate que no. No, esos animales hacen el ahuyido como las famosas hienas, ya ves que una hiena cuando hace el ruido. Oye, te voy a interrumpir porque tenemos que hacer la pausa, no te vayas por favor, regresamos contigo, el miedofón está listo, mensaje de voz o de texto, 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda.
Estoy hecho una vaca, atentamente el toro gay, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Regresamos, estamos recibiendo todos tus mensajes, platicando con Juan y ustedes que están bien atentos, mira aquí Margarita Cortés nos dice el ahuyido de un zorro se llama gañido. Ah bueno. Gañido. Gañido, muy bien, gracias por tu participación y vamos a seguir escuchando a Juan.
Primero he hecho lo que fue uno y luego como a los cinco segundos he hecho otro, pero entonces yo ahí Lolo cuando escuché, yo sí Lolo me percaté que era un animal de esos, porque ya había escuchado muchísimos anteriormente, digamos que toda mi niña es como anduve por ahí, todo eso, en el rancho pues llegué a escuchar mucho de eso, entonces yo ya sabía que era, pero no quise decirles, no quise dar una de la noche a los a los chamacos, mucho menos a los jóvenes.
Entonces haz de cuenta que se escuchó pero de una forma como, o digamos, de cuenta que como fue ahí un poquito que sería unos 100 metros tal vez de donde estábamos, pero como como te digo que era la orilla de una presa, como que hizo eco, hizo eco entre la presa, entonces los los chamacos, los niños se asustaron que muchos de ellos soltaron el llorido, o sea ya después ya no sabíamos ni cómo ni cómo calmar a los niños, entonces por eso digo que no sé si era,
no sé si es este relato o es experiencia, pero a mí lo que me cayó de raro y ya después le he platicado a mi mujer que raro fue que este animal hizo el ruido exactamente en el momento que el muchacho estaba contando su historia, eso fue lo que me llamó la atención y es que también ahí de donde se escuchó el ruido, ahí has de cuenta que mucha gente de ahí del rancho ha dicho que ahí sale una, o sea de ahí parte una viejita a las horas de la noche caminando, entonces fue lo que
también me llamó mucho la atención y se lo he compartido con mi mujer y le he preguntado, le digo oye que realmente sería un animal de esos porque pues sí yo lo escuché y yo sí lo pensé que era un animal de esos, pero mi pregunta que siempre ha sido, sería realmente un animal o tal vez sería esa famosa viejita, esa famosa señora que bueno supuestamente dicen que es una viejita, una anciana que muchas personas
la han visto, yo la verdad nunca he tenido la oportunidad de verla ahí, pero que siempre resulta caminando en las horas de la noche o en las horas de la mañana porque incluso mi hermana la ha visto en las horas de la mañana alrededor de las seis de la mañana, que yo soy una de las personas que dice, que digo, un ser del más allá creo que ya alrededor de las cuatro de la mañana creo que ya es muy difícil que se aparezca, para mí como que no es una cosa normal que un ser de otra dimensión,
del más allá sea que aparezca, yo eso lo catalogo por ahí más o menos alrededor de las diez de la noche, nueve de la noche hasta las dos, tres de la mañana que tal vez puedo ver o sentir o alguna cosa de eso. Pero acuérdate Juan, que este tipo de experiencias no tienen un horario específico, incluso puede ocurrir en el día a plena luz, pero por las actividades que tenemos quizá no le tomemos mayor importancia, sin embargo no es una hora específica en la que se puedan presentar.
Sí, tal vez, sí, tal vez, tal vez, sí, sí, tengas mucha, yo creo que sí, tal vez yo digo eso porque pues este, yo siempre estoy consciente de que cuando, yo estoy consciente de que cuando, es en la madrugada que ya alrededor de tres y media, cuatro de la mañana te levantas, te sales para afuera y es cuando empiezas a escuchar el ruido de los pajaritos y creo, yo siempre he tenido esa mentalidad que cuando escuchas el ruido de los pajaritos en la mañana,
es porque ya va a amanecer, o sea ya son puras cosas buenas las que te vienen en tu día, cuando tú escuchas esos cantidos de los pájaros, ahí parte tu día y es un buen día, entonces tal vez sea mi mentalidad que tengo, pero sí, ahí mucha gente ha dicho que sale esa señora, ahí se da cuenta que es una carretera y esa señora se ve ahí de donde nosotros escuchamos el animal y ahí supuestamente como que en ahí parte, así acercándose hacia la entrada del rancho,
entonces mi hermana cuando ella dice que la vio en la mañana, ella iba entonces, ella iba a dar de comer a unos animales que tenía, como su rancho está un poquito lejos, entonces ella iba caminando con mi sobrina, ahí van las dos, ahí van las dos, entonces haz de cuenta que dice que ella iba entrando a lo que era, está una cerca de alambre, pero tiene su puerta para entrar hacia el monte, entonces ella iba a entrar hacia el monte y abrió la puerta y como la puerta todo el tiempo tiene un sonido,
ya de donde no se abre mucho, pues tiene un sonido muy medio feo, de rechina, cada vez que se abre y cada vez que se cierra, entonces ella abrió y hasta le dijo que le dijo a mi hermana, le dijo a mi sobrina, dijo no cierres porque viene una persona atrás, dice que iba a cuestión de 30 metros atrás de ella, pero como todavía estaba un poco oscuro, nada más veía en el puro bulto que iba caminando, sin hacer ruido,
entonces le dijo no cierres porque viene otra persona atrás y cuando ella se dirigieron a la puerta, el bulto se dirigió hacia ellos, entonces abrieron la puerta y ellos siguieron, la dejaron abierta, pero cuando vieron que no entró, porque escucharon que no la cerró y vieron, voltearon hacia atrás y la puerta estaba abierta, le dijo a mi sobrina, le dice esta señora no cerró la puerta, pues qué piensa,
y según que le dijo mi sobrina, dice a la mejor no venía para acá, a la mejor iba hacia otro rango, y se quedaron viendo, para todos lados y como todo está, no hay nada, todo está libre, vieron para todos lados y eso fue cuestión de un minuto, dos minutos, tal vez máximo dos minutos, lo que se iban a diferenciar de tiempo, y no vieron nada, entonces tuvieron que regresar a cerrar la puerta, entonces por eso digo que esa historia, no sé si fue realmente el animal o tal vez fue esa señora
quien quiso darnos por ahí algún espanto, porque sí me llamó mucho la atención que de todo el rato que tuvimos ahí, precisamente en el momento que el muchacho estaba contando su anécdota, fue cuando se escuchó ese grito.
Vaya, pues ahí se va a quedar la incógnita Juan, pero sin embargo al escuchar este sonido, todos se quedaron helados, y probablemente era la mujer que ahí se aparece, esta mujer que varios la han visto, y se queda como una experiencia que te sucedió, no vas a saber a ciencia cierta que ocurrió, sin embargo sí que fue espeluznante y nosotros te agradecemos muchísimo que te hayas reportado. Claro que sí, te saludo y buena noche, y que Dios los bendiga y salve y que buen programa tiene.
Gracias. Gracias, excelente noche. Muchísimas gracias, buenas noches. Buenas noches a nuestro amigo Juan que nos narra estas experiencias, y él liga una con la otra porque todo lo que han platicado ahí aparentemente tiene ese sustento, es el sonido tan estremecedor, ese gañido decía nuestra amiga de la zorrilla, o más bien de la zorrita, y por esa razón dicen, bueno no estoy seguro que haya sido este animal el que haya emitido ese sonido, sin embargo hay otra leyenda que habla de la aparición.
Buenas noches, bienvenido Nacho, los escucho desde el 2015. Saludos. Cuando hacían las transmisiones los domingos a la una de una a tres de la mañana aproximadamente, según yo recuerdo. Ajá. Soy súper fan del programa desde hace muchísimo tiempo, desde que estaba Rubén García Castillo, y bueno, mi historia es algo rara, por así decirlo, lo que me pasó la verdad no se lo deseaba nadie. ¿Qué ocurrió?
Yo estaba en mi, aquí, o sea yo vivo en la Sierra de Santiago, en Nuevo León, no sé si han escuchado hablar sobre el hombre pájaro. Sí, claro. Tenemos un rebaño de cabras, que es como un pasatiempo, porque a lo que nos dedicamos son caballos de salto. Ok. Y pues bueno, se nos estuvieron perdiendo cabras de la nada, estuvimos culpando los coyotes, y dijimos, no pues los coyotes no son, nos dejarían un rastro.
Y me tocó un día que estaba el viento a más no poder, ver como una figura así tipo jeepers creepers, del demonio en la segunda entrega, y lo vi así tal cual como es, una persona con garras, tanto en manos como en pies, garras, y lo vi a una distancia de 50 metros, yo lo que hice fue esconderme, como cualquier persona lo haría, me escondí y vi como se llevó una cabra, y luego de eso estuve viéndolo, de repente venía por las cabras más pequeñas y así,
ojalá que le pudieran dar seguimiento porque aquí hay muchísimos testimonios sobre el hombre pájaro, aquí en un terreno, es conocidísimo el hombre pájaro, y más en la sierra de aquí de Santiago, lo le erradicamos, y la verdad es impresionante los avistamientos que se han visto últimamente, con la ola de calor que tenemos en el país, no sé si salió de la cueva o no sé qué, porque aquí hay una llamada cueva de los murciélagos que se supone donde vive,
y la verdad lo han visto cantidad de gente aquí, mi vecino te puede decir como lo ha visto, y de repente hemos escuchado como si un ave, un aleteo, un ave cayera sobre el techo, y sale y nada más ves el aleteo y se va, es algo que ningún ave de la zona puede hacer, estoy seguro que es así tipo motman o lo que ustedes quieran, ojalá pudieran compartir mi relato.
Sí, por supuesto que nos han comentado y ahí en Monterrey de esta aparición, un tipo humanoide que lo puedes ver de color negro, ojos brillantes, y lo que resalta son las alas. Vámonos a una pausa y regresamos, el Miedofón, mensaje de voz o de texto, 55-2193-5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda.
Poder, estrategia y ambición, que comience la batalla de las sucesiones, todo el seguimiento a la elección interna de Morena en el especial de Radiofórmula.mx. Nosotras apoyamos la liberación femenina, atentamente las presas de la cárcel de mujeres. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Continuamos con más y más relatos. Gina Nacho, buenas noches, nuevamente soy David Rivera de Teneza.
En esta ocasión les voy a compartir un relato que me pasó a mí y a ocho personas más. Resulta que en los años 1984-85 nos reunimos unos compañeros y fuimos a Real del Monte. Tenemos un grupo de montañismo, o se puede decir alpinismo, X. Llegamos ahí con unos compañeros también de otro grupo que se llama Alcones de Real del Monte.
Ya nos invitaron a su aniversario y llegamos, lo hacemos en nuestras casas de campaña, presentamos nuestro banderín y compartimos una jarnita asada muy rica y unas cervezas. Resulta que esta discusión era para cuatro o cinco días. Y compartimos vivencias de ascensiones al popo, al istlacíhuatl, al nevado de Toluca y así cosas de montañismo. Pues resulta que un compadre mío me dice, cómo ves, van a hacer rapel en la noche y es muy espectacular.
Llevan una antorcha y de un tiro de 120 o 130 metros se van descolgando, descolgando, bien bonito la verdad. Una experiencia única. Bueno pues, llegue una Nacho, en el tercer día estábamos ahí en la casa de campaña, estábamos cotorreando, tomando una tequila, porque hace un poquito de frío por allá, jugando baraja. En eso oímos un sonido muy fuerte, y me dice uno de los compañeros, le decíamos el quemado, dice, aguas hay que tener cuidado, porque se está desgajando el cerro.
No hombre, salimos hecho la raya. No pues, nada, los demás estaban de aquel lado como unos 10, 15 metros tocando su guitarra, estaban tomando su alumbrada, no, estaba muy agradable. Pero para esto ya eran las 2, 3 de la mañana. Pues entonces decidimos acostarnos ya para al otro día hacer una caminata, y pues resulta que nos espantaron a todos. Cuando menos sentimos, se oye un grito muy fuerte, y dije, ya están peleando estos cuates, bajé el cierre de la casa de campaña.
No pues nada, la alumbrada ya, ya andaban bailando unos, igual, bien tomados, pero pues nada. Me dice otro compañero, dice, ¿qué fue eso? Digo, no sé, pues aquí no hay nada, dice, no, pero se oyó fuerte, pues sí se oyó fuerte, pero no. A las otras casas que estaban de aquel lado, que llegó gente ajena al grupo, pues para convivir con la naturaleza y X. Pues no, estaban una familia más, era el papá, la señora, como tres muchachitos, estaban durmiendo.
Dice, no, ya, dice, a lo mejor fue un radio, digo, no, ¿cómo crees un radio? Ya, nos volvimos a acostar, y yo le calculo que nos hemos revertido a dormir como a las tres y media, cuatro de la mañana, cuando se oyó eran carcajadas, pero unas carcajadotas, sí, joder. Mejor ni me quiero acordar, horribles. Una cosa, pero bueno, al otro día le comenté a los otros compañeros que nos hicieron el favor de invitarnos, ¿cómo pasaron la noche?
No, pues bien, y ustedes, bien, digo, ¿ustedes no oyeron un grito? Dice, no, ahí estaban en estas cosas gritando, no era un grito como de mujer o algo así, dice, ah, no. Dice, de hecho, aquí más al antito espantan, pero aquí, no. Luego eran como las cuatro de la mañana cuando oímos una carcajada, dice, ah, no, son cosas que pasan aquí, pero sí, bien tranquilo, pero nosotros no esperábamos eso, esas experiencias. Pues, Gina, Nacho, ese es mi mi breve comentario.
Que tengan buena noche y un saludo a todos los peludomaniacos. Saludos. Gracias. Y además nos pone un mensajito aquí en el teléfono que dice, se atrevarían a cruzar este túnel a las tres de la mañana a pie, tiene dos kilómetros, está en Real de Catorce, San Luis Potosí. Nos manda las imágenes y dice, ¿lo harían? El pueblo se llama Okoyoakak. ¿Qué tal, Nacho? Ahí está el reto. Sí, yo sí, me aviento, Gina. Claro. Yo sí lo haría. Y dice, ¿a las tres de la mañana o a qué hora, Nachito?
No, yo sí a las tres, desde saliendo de la una y regresando a las tres, sin problema, ¿eh? Y tú, ¿qué tal? Dice, profe, yo sola no lo cruzaría. Ok, mi querida profe, y por algo lo vas a decir, ¿eh? Acompañada, dice, quizá. Seguramente sabes. Saludos a Adrián R., dice, listos para escuchar. Desde San Luis Potosí, precisamente. Fíjate, Adrián R., saludos, amigo. Y Julio Cobarrubias, desde la ciudad de los vientos, nos manda saludos, mi amigo. Gracias.
Gracias a todos ustedes por estar aquí. Y, oye, de esta muñeca que te contaba al inicio del programa, esta fue comprada en Sapporo por Eikichi Suzuki. Allá, iniciando el siglo XX, por 1918, la compró para su hermana Okiku, de apenas dos años.
Él relató en ese entonces que estaba visitando el área para una exhibición marina, y al ver esta muñeca en un escaparate, sintió incluso la necesidad, o sea, no nada más la quiso comprar, sino que sintió esta necesidad por adquirir la muñeca para dársela a su hermana. La muñeca, 40 centímetros de altura, con un kimono tradicional, el cabello negro, cortado a la altura de los hombros, en un estilo, digamos, tradicional.
Cuando Eikichi regresó a casa, le dijo a su hermanita que esta muñeca era para ella, quien de inmediato ya no se separó de ella. La adquirió Nacho, esta pequeñita, dijo, es así como mi muñeca preferida, y se convirtió, pues sí, en el juguete favorito de Okiku, y al parecer, en su mejor amiga. Ella jugaba con su muñeca todos los días, y pronto le puso el mismo nombre que ella. Le decía Okiku, pero desafortunadamente ocurrió algo muy extraño que ahorita te lo vamos a comentar.
Vaya, Gina la adoptó como suya, como si fuera una parte de su familia. Y vamos a platicar más al respecto, claro que sí, Lion of War, saludos desde Miss Quack, gracias Lion. También a Góngora Solano desde Tabasco, nos saluda Gina. Y Emanuel Bernal dice, hola mi raza, buenas noches a todos. Y Alicia S, saludos desde San Luis Potosí. Mira, ahora nuestros amigos Potosí nos están pero si al pendiente.
Sí, se están haciendo presentes y eso es lo que nos gusta que cada noche ustedes nos digan desde dónde nos escuchan, para tener claro de quién y qué lugar estamos presentes. Claro que sí, desde luego, es importante que ustedes digan, yo estoy acá, y saludos allá. También aquí como todas las noches apoyando Oswaldo Reyes desde Carolina del Norte, Arad Dumont desde San Francisco y Rosy Suárez desde Atlanta. Punto estratégico donde la mano peluda suena y resuena.
Vámonos con más relatos, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, mi nombre es David. ¿Cuántos años tienes David? Yo tengo 12 años. ¿En dónde nos escuchas? Del celular, yo los escucho de Spotify. Ah, no, pero ¿en qué ciudad te encuentras? La mano peluda. Ah, en Canadá, Rontopi. Ah, muy bien. ¿Estás escuchando el programa con tu familia, con tu mamita o tu familia? Sí, sí, sí. Muy bien. Con mi tío. Ah, tu tío, me parece excelente y además que quieras contarnos algo, ¿te sucedió a ti?
Sí, a mí me sucedió. A ver, cuéntanos. Esto que pasó me pasó hace bastante tiempo, hace unos seis años. ¿Sí? Yo estaba con mi... yo estaba en un rancho con mis primos, algunos tíos y curioso porque era de noche y estábamos... ¿David? Estaba yo en una fogata y... Me voy a interrumpir porque llegó la pausa y no la podemos dejar pasar, entonces permíteme y regresamos contigo, no te vayas, por favor. El miedofón. Mensaje de voz o de texto 55-2193-59-26.
Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peduda. Mi novia es una perra. Atentamente, Pluto. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir, La Mano Peduda. Continuamos, interrumpimos a David, nos comentaba que estaba en familia, era de noche y ¿qué ocurrió? Estaba con mis primos en una fogata, era de muy noche, no me acuerdo, era como las 12 de la mañana exactamente. Y empezaron a contar historias de terror.
En esos... por donde yo estaba, se decía que por ahí pasaba la llorona o luego el jinete sin cabeza. Y justamente yo escuché un ruido y venía de un río, entonces yo les dije a mis primos y fuimos allá. Y justamente veo que pasa un caballo negro, negro, negro, como la sombra. Y veo que está trotando. Y encima va alguien montado. Pero no se le ve el rostro. Y después se va acercando el caballo y veo que está flotando. ¿Cómo? O sea, iba levitando. Sí. Vaya. ¿Y qué hicieron?
Pues yo corrí, me quedé paralizado por un momento. Pero después corrí y les dijimos a mis tíos y no nos creyeron. Y pues como yo estaba muy chiquito, pues yo me quedé viendo a la ventana todo el tiempo. Y después le platiqué sobre mamá y me dijo que no debí de verlos al rostro o a la cara en ningún momento. O hablar o tener algún contacto con ellos porque pues no es bueno. No, esto fue algo extraño. ¿Y tus familiares qué dijeron? Esto pasó en la sierra de Veracruz.
Aquí ya nos da el contexto y el lugar. Pero ¿qué opinas al tiempo que ha ocurrido hace seis años y entonces a la hora de reflexionar sobre ello y de platicar con tus familiares, a qué conclusión llegaron? Pues que eso es malo. Para mí eso es malo. Además, se espantaron. Sí, pero bueno. Hay una que otra cosa que también me ha pasado. Oye, nosotros te agradecemos, David, que te reportes. ¿Naciste en Canadá o en México? Yo en México, yo en México. ¿De qué lugar eres? ¿De qué ciudad?
Yo de la ciudad. ¿De México? ¿Ciudad de México? Sí, sí, de la ciudad, de la ciudad. Ah, pues te mandamos también acá un gran saludo y quizá algún familiar te escuche también y esperemos que estés muy bien. Pues a mi mamá, a mi tío y a mi papá. Saludos a todos ellos y que tengas una excelente noche y vamos a seguir escuchando relatos. Muchas gracias, igualmente. Saludos. Que tengan buena noche. Hasta luego. Fíjate que lo que nos platica nuestro amigo David me hace recordar.
Si a ustedes les ha pasado o les ocurrió que cuando eran niños tuvieron una experiencia, pues así, ligada con lo sobrenatural y que ahora tú la recuerdas y dices, no, pues sí, fue espeluznante, fue escabroso o tal vez, por qué no decirlo. Llegaste a sacar alguna conclusión de qué fue lo que ocurrió aquella noche cuando eras niño y en aquel momento te espantó demasiado.
Nos gustaría que nos compartieras tus experiencias, tus vivencias, si es que te ha pasado algo así, de que recuerdas cuando fuiste niño que viste a una bruja o algo que haya sucedido y que ahora lo analizas y dices, bueno, pudo ser la bruja, pero también pudo no ser. Exacto, y es que cuando eres pequeñito y te sucede algo de este tipo, en muchas ocasiones los adultos no te creen o no te dan cabida hacer comentarios al respecto, entonces te lo tienes que callar.
Sí, dice, profe, es que de un niño era temerario, la verdad, y andaba más metido en donde sea, por eso le pasaban cosas a uno. Pues sí, exactamente, los niños como que no le miden, ¿verdad? Se arriesgan a cosas muy, muy fuertes y entonces pueden pasar muchas desgracias o pueden pasar experiencias de esas traumáticas.
Claro, bueno, pues entonces vamos a seguir escuchando tus relatos que nos quieres contar a través del Miedophone, y ahorita nos estamos enlazando hasta Chicago, donde también hay experiencias que no solamente tienen que estar del lado negativo, apariciones, demonios, cosas que nosotros podemos ligar con energías negativas. También hay relatos que tienen que ver con lo sobrenatural y que están del otro lado, Nacho, de situaciones que podemos catalogar como buenas o divinas.
Claro que sí, claro que sí, porque también eso, por supuesto, un milagro es sobrenatural, entonces también las cosas que ocurren en ese orden tienen mucho que ver con nuestro programa. Alondra Azul dice, mi vida lejos de México y saludos, sí, está añorando su tierra natal, ¿verdad? Dice, mi amiga, aquí en Atlanta sí resuena la mano peluda. Eso es, sí, claro, la mano peluda vive, mejor dicho así, ¿no?
Dice Ramón Cabrales, saludos desde Gómez Palacio Durango y no me pierdo ningún programa de ustedes. Felicidades, muchísimas gracias, felicidades a ustedes porque son la razón de existir de este programa y así ha sido ya casi por 28 años. Así que nos mandamos un abrazo. Leonard Sands, buenas noches a todos y un feliz día, feliz noche, mi amigo, gracias por estar aquí.
Dice Corazón81, sí, a mí siempre me pasaban cosas paranormales, Nachito, desde los 10 años hasta los 14 que me viene para New York. Aquí, ya no, para nada paranormal. Dice, hasta que de tanto susto y miedo ya estaba yo bien traumada, en serio, tantas cosas que te ocurrieron, Corazón81. Pues un día de estos platícanos, ¿qué pasó? Es más, vamos a hacerlo esta noche, mi amiga, que nos cuentes tus historias, las vamos a escuchar con mucho gusto.
Asegada pregunta que se hará, Dit, ¿se atreven a entrar en este túnel a las 3 de la mañana? Y aquí nos dice nuestro amigo César Ávila desde Chicago. Yo sí lo haría, yo me pongo, estoy dispuesto, también mando un saludo a mi mamá Irene Ávila que los está escuchando y yo la convertí en peluda. ¡Órale! Así es que esto nos encanta, gracias César, saludos a Chicago, a César Ávila y su mamita. O sea, es que es la peludo familia, ¿no? Eso sí, la peludo familia ya lleva varias generaciones.
Oye, mira David, aquí tu comentario generó varias réplicas. Reacciones, sí. Claro, mira, Zair dice, yo soy de Okoyuakak, pero deberían ir a la Cueva del Diablo, está sobre la vía del tren en la parte alta del cerro. O sea, que sabe de qué estaba hablando David. Claro. Zair dice, sí, yo también me apunto. Oye, pero esa zona está plagada de alacranes, ¿no? ¿O no? ¿No es ahí donde hay muchísimos alacranes?
Bueno, a ver, plátanos, ¿eh? Quiero, quiero, yo porque yo soy, no manches, yo le tengo mucho miedo a los alacranes. No sé por qué los veo y ¡ay! Tengo alacranofobia. Hola, buenas noches, me gustaría contarte una historia, si me pudieran llamar o comunicarse conmigo sería genial. Ya me he comunicado con ustedes antes, mi nombre es Juan Carlos Hilosotil y soy de la ciudad de Ica en Perú. Gracias.
Mira, Perú también se hace presente y sí, ustedes cuando nos dicen repórtense conmigo nosotros inmediatamente lo hacemos, ¿eh? Así es, mira, al respecto de lo que comentaba hace rato de mi amiga Corazón81, dice, sí, Nachito, y mi madre no me creía. Nada de lo que yo le decía, solo me contestaba, ¡ay! Estás tú loca, tú, pero fueron cosas traumantes para mí. Ese es un gran problema que tienen los niños, ¿eh? Sí, nos vamos hasta Perú, somos rápidos y aquí te saludamos, ¿cómo estás?
Buenas noches, qué sorpresa, gracias por llamarme, qué alegría escucharlos y qué felicidad. Gracias amigo. ¿Tu nombre es cuál? ¿Cómo te llamas? Juan Carlos, me llamo Juan Carlos. Perfecto, Juan Carlos. Sí, sí, sí, y nos vas a platicar algo, ¿verdad mi querido Juan Carlos?
Sí, a ver, les iba a contar una historia, voy a tratar de resumirlo lo más posible porque sé que el tiempo es corto y mucha gente quiere compartir con ustedes también sus historias y está muy bien, me encanta su programa y bueno, ahí les va. A ver.
Tengo un amigo que tenía una pareja con la cual vivía en un departamento, en una época me contaba mi amigo que en ese departamento planta que llevaban, planta que se moría, se compraron unas refrigeradoras esas modernas, esas de dos puertas no frocks y formaba hielo, o sea todos los días abrieron la refrigeradora y estaba todo congelado como si fuera de vera.
Las plantas se morían, cuando iba la visita a la casa dice que veían a una mujer con cara de calavera y cabello largo en los espejos, en el espejo principal de una de las salas y en los espejos del baño, entonces ningún amigo quería ir.
Ellos comenzaron a ser limpias con brujas, chamanes como se le dice acá en Perú, chamanes, brujas, con curas incluso llegaron a ir un par de veces curas y dice que la cosa se ponía peor y peor, tanto así que mi amigo cuando alguno de ellos no podía estar, si no estaban juntos en el departamento no podía estar la otra persona sola porque sentían una presencia que los miraba, que los vigilaba y siempre era la descripción de una mujer calaverica con cabello largo que los miraba y se reía nada más.
Y en una decidieron probar con una señora que hacía reiki y era una bruja que hacía reiki, entonces mi amigo fue la bruja y a uno de estos chicos, a uno de ellos, bueno el comenzó a ser el reiki, mientras mi amigo dice que veía como de la espalda se le abría una especie de ojo y salía humo azul. Oye mi querido Juan Carlos, dame un segundito si mi amigo, necesito hacer una pausa y regresamos contigo.
Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana en el resto de la República y el mundo entero, regresamos después de la pausa cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano tenuda. Hola, soy Maxine Woodside y te invito a escuchar lo mejor de la farándula, donde y cuando quieras.
Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. En el grupo fórmula, abriendo la conversación. Estoy en cinta, atentamente, Scott, sabiduría en las redes. Nos despedimos de raíz a los especialistas, la mano tenuda. Continuamos platicando con Juan Carlos hasta Perú. Así es, tenemos en la línea, ¿verdad mi querido amigo? Sí, perfecto. Muy bien amigo, continúa por favor.
Gracias, continuó con la historia. Mi amigo vio mientras se hacía el reiki a su pareja que salía de la espalda se le iría como un ojo y salía como una especie de aura o de energía azul, dice. Y en eso voltea hacia el rincón de donde está haciendo esto porque la señora que le estaba haciendo el reiki estaba de espaldas, la perrotas no estaba en boca abajo y mi amigo estaba en un rincón sentado en una silla. Y vio hacia otro extremo y vio a esta mujer calavera que se reía y se reía y se reía.
Al día siguiente uno va a trabajar y el otro se quedó, como le digo, no podía estar solo en el departamento porque era la energía espantosa. Entonces si uno salía el otro podía estar paseando al perrito las ocho horas de trabajo mientras esperaba que llegara el otro. Bueno, llegó la noche, llegó la pareja de mi amigo, entraron al departamento y la pareja se pensó sentir un poco mal del estómago y le dijo este Ronald por favor puedes comprarme algo para el estómago porque siento un dolor.
Un poco fuerte le dijo, no sé, creo que estoy algo que he comido debe ser algo estomacal. Ya le dijo, voy a ver, a ver, abajo de su edificio en el primer piso está lleno de tiendas, hay una farmacia, bajo a compros, cuando sube encuentra la puerta del departamento abierta.
Y él había dejado cerrada, le pareció raro y dijo, lo que se podía llamar Raúl, Raúl y nadie contestaba. En eso él abre la puerta y ve como una sombra, como un perro gigante negro sube la escalera porque era un dúplex el departamento, sube la escalera al segundo piso. Y se quedó helado y asustado y comenzó a gritar y nadie le contestaba, entonces subió al segundo piso donde lo había dejado Raúl en su cuarto y lo encontró muerto. ¿Cómo crees?
Con el rosario en la mano, un rosario que él tenía, lo encontró muerto, bueno, lo que salió en la autopsia fue que fue un paro cardiaco fulminante. Fuerte asusto. Al siguiente día, sí, imagínate Nachito, todo estos sucesos y aquí viene lo fuerte. Al siguiente día fue el velorio, todo, yo viajé a Lima, porque eso fue la ciudad de Lima, yo vivo en la ciudad de Ica, cuatro horas de Lima.
Viajo a Lima, soy el velorio, me regreso por motivos de trabajo y mi amigo Ronald me llama en la noche, bueno, me llama el celular y me dice Juan Carlos, estoy yendo, yo digo, viva y le digo para que estés uno días acá y se te pueda pasar todo, le digo, estés un poco más tranquilo.
Me dice, Juan Carlos, estoy mal, me dice, y no estoy yendo solo, ¿cómo que no estás solo? ¿Con quién vienes? Estoy con ella, ¿quién es ella? La mujer, esa es la que te he contado, la mujer calavera, está a mi costado, me dice y me dice que ella mato a Raúl y que yo soy el siguiente.
Y yo me quedé helado, hasta ese momento les confieso que yo era creyente, pero nunca había confirmado nada, nunca había sentido nada, nunca había visto nada, pero sí sabía que existían este tipo de fenómenos paranormales y los respetaba mucho, pero nunca me había tocado a común. Y le dije, bueno, vente acá a la casa, le digo, quédate esa noche acá en la casa, a mi mamá quédate en la casa y mañana te vas a tu casa.
Y ya me dice, y yo me quedé con eso en la cabeza, él llegó y se sentó en el sillón, mis papás estaban descansando porque era como novena de noche, y yo me siento en la escalera mirándolos a él en el sillón y me comenzamos a contar todo lo que él se había comentado, de las brujerías que iban, los cubres, etc.
Y en eso yo siento que alguien baja de la escalera, pero yo dije, mi mamá, yo pensé eso porque sentí una presencia que bajaba y no volteé, estuve conversando con él y en eso siento que esa presencia atraviesa mi cuerpo. Y sentí espantoso, sentí por primera vez como es cuando un espíritu atraviesa tu cuerpo y se te eriza todos los vellos del cuerpo, se te paran los pelos, es horrible. Y yo sentí, me quedé helado y solo lo miré a mi amigo porque no dije nada y él me dijo, ¿la sentiste?
Y yo le digo, ¿cómo sabes? Y me dice, porque yo la puedo ver, me dice, ha bajado de la escalera, ha pasado a través de ti y se ha ido a la cocina. Y yo en ese momento dije, wow, o sea, me quedé helado porque nunca había sentido algo así, la verdad, ahí recién me cayeron los cinco como se dice de todo lo que me había contado.
Y qué hice, yo tengo un primo, bueno, tenía un primo porque ella falleció, que estaba casada, bueno, si es viuda, su esposa ya se volvió a casar, pero la queremos un montón, es medium, ella es medium, pero no trabajaba, y era administradora, ella movía, era gerenta de una marca de cosmético que es de Maldantura.
O sea, de ella era medium, pero solamente lo sabía la familia, era algo muy íntimo, no, era algo que no lucraba de eso, no vivía de eso y cuando podía ayudar a alguien muy cercano lo ayudaba de alguna manera, pero no, digamos que no era de los medios que estuvo en sus locales y vivían de eso. Sí, ok.
Entonces, lo único que se me ocurrió fue en ese momento, mi primo, hace tiempo me había comentado cosas de ella, pero como yo la estomaba como que, ah, me sacó una historia para asustarme y eso, en ese momento le llamo y le digo, Ernesto, disculpa, mira, ha pasado esto, esto, y me dice, Juan Carlos, cállate, no digas nada, es una mujer de verdad, y yo no le había dicho en ningún momento que era una calavera, que era una mujer de nada, sí le digo, porque en ese momento está acá conmigo, me dice,
y me está diciendo que ni Leyla ni yo nos metamos, porque no, yo no sé quién es ella, ni con quién me voy a meter, pero yo le acabo de decir que ella tampoco sabe con quién se va a meter, que mis amigos, los que me protegen a mí y a mi esposa son más poderosos que los de ella, así que mañana, venga a las 7 de la noche, porque ahorita estamos bebiendo una cena, venga hace mañana, y traten de dormir tranquilos que nada les va a pasar.
Yo, con todo eso, y te imaginas cómo estaba asustadísimo mi amigo, peor, al día siguiente, fuimos a la casa, las 7 en punto, sale solo mi primo, nos reciben en la sala, nos metamos en un sillón grande, 10 para 3 personas, nos metamos mi amigo y yo, sale mi primo, se siente en un sillón personal, que es para una persona, y queda al frente un sillón de dos personas.
Sale él, hola chicos, ¿cómo están? Ronald, mis condolencias, por lo de Raúl, amigo, ¿qué pasó? cuéntame, y cuéntame qué ha pasado, porque más o menos ya se ve que trata la cosa, pero cuéntame, ¿cómo estás? y él comienza a platicar, en eso baja Leyla, con la cagada hacia abajo, y lo mira Ronald y le dice, hola Ronald, ¿cómo estás?
Y cuéntame, ¿sufriste cuando murió Raúl? ¿te sentiste mal? ¿has llorado? y nosotros, o sea, yo me quedé delado porque ella no es así, es una mujer súper dulce, no era su cara, era otro rostro. O sea, estaba siendo sarcástica.
Sí, irónica, sarcástica, y no era su rostro, eran como que las facciones medio cambian, entonces como yo nunca había presenciado ese tipo de cosas, ni sabía ir Ronald tampoco, le comenzamos a contestar y a contar Leyla normal, como si yo no se estuviera hablando, pero mi primo Ernesto, que ya sabía, dijo, mi primo Ernesto se dio cuenta que ya había entrado el espíritu de esta mujer dentro de Leyla.
Leyla, el toque se dio cuenta, dijo, chicos, los dejo, estoy conversando con Leyla, yo tengo que sacar algo de mi ropero, dijo, y subió. Y Leyla seguía siendo irónica con Ernesto, o sea, le seguía diciendo, perdón, con mi amigo Ronald, le seguía diciendo, pero ¿sufriste? cuéntame, dime que sufriste. Ha sufrido y Ronald, el inocente, dice, Leyla, que no sabes, que te encontré muerto de por aquí, ay, y en eso baja mi primo y tenía colgado en su polo, se había puesto un rosario normal, un rosario.
Cuando baja y se sienta donde estaba él sentado, y él estaba sentada en la de dos personas al frente de nosotros, al frente de Ronald y mío, y Leyla voltea, lo ve y grita, pero con una voz horrible, que nosotros nos quedamos congelados.
La casa de mi primo es pura manpara que da hacia la piscina y nada de afuera, y comenzaron a temblar las manparas de vidos, y nosotros nos agarramos de la mano, y mi primo le dijo, tranquila, le dijo, yo no vengo a votarte, yo no soy como esos curas, o como esos pastores, o como esas brujas que te quieren votar, yo te quiero ayudar, permíteme que te ayude, yo solo quiero ayudarte.
Y ella, no, que sácate eso, que, y él agarró el rosario, esto, sácatelo, sácatelo, le dijo, ok, le dijo, me lo voy a sacar, mi primo se lo quitó y me lo dio a mí en la mano, yo lo sujeté.
Entonces mi primo le dijo, quiero ayudarte, dime, dime, porque persigues a Ronald, él no es Ronald, él es Gonzalo, él se llama Ronald, no, él es Gonzalo, yo lo conozco como Gonzalo, y lo vengo persiguiendo varias y varios siglos, y varias reencarnaciones de él, porque quiero hacerle daño, quiero que sufra todo lo que yo sufrí, todo lo que él me hizo.
Y mi primo volteaba hacia el lado derecho como si alguien que nosotros no veíamos le estuviera hablando, o sea como si alguien le estuviera soplando lo que él tenía que decir. Entonces mi primo volteaba y la miraba a ella y le decía, Antoanette, le dijo, y se puso a llorar. Ella, Antoanette, y se puso a llorar, dijo, siglos que no escuchaba ese nombre, ese es mi nombre, ¿quién te lo dijo Antoanette? y se puso a llorar, las lágrimas le comenzaron a caer como si fuera un caño abierto.
Juan Carlos, dame un segundito amigo, vamos al corte y regresamos. 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. Estoy rodeado de animales, atentamente no hay sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda. Estamos todos aquí súper entretenidos escuchándote, imaginándonos todo lo que nos estás contando. Continuamos contigo Juan Carlos.
Así estás ahí mi amigo. Perfecto, perfecto, le sigo contando. O sea, ¿sorprendió de cuando escuchó del nombre de Antoanette? ¿de eso le movió? Sí, cuando escuchó su nombre, según ella ya no la escuchaba hace siglos, o sea, era como que le sorprendió que la llamaran por su nombre, y se puso a llorar en ese momento. Y dijo, ¿cómo sabes mi nombre? ¿quién te lo ha dicho? Y mi primo Ernesto le dijo, Antoanette, tú no los puedes ver, le dijo, pero ellos van a permitir que tú los veas.
Estoy con mi ángel, estoy con el ángel de Leila, y estoy con un arcángel que es protector de la familia de Leila. Están conmigo, por eso tus amigos, lo que tanto me presumías, no pueden entrar a la casa, porque ellos son luz, y donde hay luz no hay oscuridad. Y ella, no, mis amigos, y volteaba a todos lados, ¿dónde están, dónde están mis amigos?
Antoanette entiende, ellos se han ido porque son cobardes, no están acá porque son unos cobardes, ellos toda la vida te han estado perturbando para que tú te conviertas en un espíritu vengativo, y yo único que yo quiero es ayudarte. No, que yo quiero vengarme, por eso yo maté a Raúl, yo lo maté, y dijo, y mi primo le dijo, tú no lo mataste. Y ella voltea hacia el piso, yo lo tengo acá, míralo, y eso voltea, ¿dónde está, dónde se lo han llevado, dónde está?
Y le dijo, a Raúl se lo acaban de llevar dos ángeles, donde tiene que estar, porque este no es su lugar, y tú no lo mataste, le dijo.
Raúl ha muerto el día que él había decidido morir, porque antes de morir uno decide, casi como que partes de la vida de uno decide, hijo de quién va a ser para vivir, cierta experiencia, quiénes van a ser tus padres, quiénes van a ser tus hermanos, con quién te vas a casar, con quién te vas a enamorar, y el día, si vas a tener hijos o no, y el día que vas a fallecer.
Pero cuando naces, todo eso es olvidado. Entonces, ella se quedó, pero yo quiero vengarme de Gonzalo, le dijo a Antuanet, y mi primo le dio la mano. Antuanet, siénteme energía, yo no quiero votarte, no te voy a votar, quiero ayudarte. ¿Qué te hizo Gonzalo, le dijo.
Y se puso a llorar, y dijo, yo era una mujer muy hermosa, hace muchos, muchos siglos, era joven, era bella, era hermosa, y él se presentó a mi casa, y me robó de mi casa, yo me enamoré de él, porque era un hombre muy apuesto, y me llevó, yo nunca supe dónde, porque era un lugar, porque yo nunca había salido de mi pueblito, me llevó a una ciudad grande, yo no sabía dónde vivía, y él abusó de mí, yo era, limpiaba, cocinaba, y él hacía lo que quería conmigo.
Cuando quedé embarazada y se lo comuniqué, él decidió votarme a la calle, colpiándome, diciéndome que mi hijo era un bastardo, y yo le dije que por favor, me regresara a mi pueblito con mis padres, pero él se rió, dijo que no, y que ni siquiera me iba a decir cómo llegar.
Entonces, como yo era, salí a la calle, no tenía dónde ir, no conocía a nadie, me llegué caminando a una casa que yo no sabía que era un prostíbulo, era un bar, y como yo era muy hermosa, la dueña de ese bar, de ese prostíbulo, me dio trabajo ahí de prostituta.
Estuve años prostituyendo, perdón, un tiempo prostituyéndome hasta que se me notó bastante el estómago, y aún así, los hombres hacían colas para estar conmigo porque yo era muy hermosa, y en una de esas veces, uno de esos hombres era Gonzalo, que solamente hizo cola para burlarse de mí, para humillarme, y yo en ese momento decidí vengarme, que pasara lo que pasara, yo me iba a vengar de ese hombre.
Al momento de que me dieron unos dólares de parto, la señora donde trabajaba el prostíbulo me votaron, y yo caminaba por la calle buscando a alguien que me ayudara, y terminé en un callejón, dando a luz ahí en un callejón, tuve que ir a luz un hombrecito, un varoncito, tuve que cortar el cordón umidical con un vidrio de una botella rota que encontré en el callejón. Al final, tuve a mi hijo en mis brazos, y después de unos minutos murió, murió en mis brazos, y yo morí al tiempo de sangrada.
Pero jurando que me iba a vengar de Gonzalo, y es así como ciclo tras ciclo, reencarnación tras reencarnación de él, he venido yo buscándolo, y mi primo decía, pero Antoanet, tu hijo está bien, tu hijo está con tu madre. No, no, no, yo no tengo que ver verguenza de que me vean como estoy, en que me he convertido Antoanet, ellos te aman. Antoanet, mira hacia arriba, está tu madre con tu hijo, y levanta la cara, y comienza a gritar y a caerle las lágrimas,
mi mamá, mi mamá es hermosa, está mi mamá, mi hijo, es mi hijo, es mi hijo, y ¿dónde está mi papá? ¿Dónde está mi papá? Comienza a preguntar, y mi primo le dice, tu papi ha reencarnado, aquí quiso vivir otra experiencia, y tu papi ha reencarnado, pero tu mami y tu hijo te están esperando, Antoanet anda con ellos, y bueno, somos una especie de tiraditas flojas, hasta que ella aceptó,
y fue con ellos, fue con ellos. Después Leila, mi prima vuelve en sí, y ella cuando vuelve en sí no sabe qué pasó, cuando los espíritus entran a su cuerpo, ella pierde completamente el control, y quien controla la situación era mi primo Ernesto.
Entonces ella pregunta ¿qué pasó? Mi primo le dice, después te cuento, le dijo, robo andan lamento mucho, pero Raúl y aquello, ella, Ernesto, usted dice, Ernesto, él quiere entrar, y mi primo Ernesto dice, ay, pucha, me va a jalar las orejas, y yo y Rolando miramos, y no sabíamos de quién hablaban, y dijo, pero pues sí, sí amor, sí puedo, Leila baja la cabeza, la vuelve a levantar, y una cara de paz, dulce, mira a Ronald, le dice, hola Ronald, hola Juan Carlos,
hola Ernesto, ¿cómo estás? tiempos invernos, y nosotros no entendemos quién era, y Ronald le dijo, chicos, él es mi ángel, guardián, y nosotros nos quedamos helados, completamente helados, y Ronald le pregunta, le interrumpa a mi primo, y le dice, por favor, Raúl está bien, sí, tranquilo, Raúl está bien, ahorita se está recuperando, y te voy a contar algo, Raúl era un, no es un espíritu cualquiera,
es un, es un arcángel, él ya no tenía por qué reencarnar, cuando uno llega a cierto nivel espiritual, la reencarnación es opcional, o sea, si tú decías reencarnar para ayudar a alguien, porque quieres vivir cierta experiencia o algo, es decisión personal, no es obligatorio, Raúl no tenía por qué encarnar, pero vio sufrir a este espíritu torturado, que era Antuanet, siglo tras siglo lo vio sufrir, y le llegó a su corazón, y le dio mucha pena, entonces él hizo un plan, hizo el plan de nacer,
de estar familia, cerca, que se iban a conocer contigo, que iban a ser pareja, y que los dos ser hombres, parejas, hombres, iban a llamar más la atención de Antuanet, que iba a parecerse, y que él decidió morirse en esa fecha, para que ella pensara que ella lo había matado, y que tú vinieras donde Juan Carlos, y que Juan Carlos los trajera con Ernesto y con Leila, y que Leila y Ernesto pudieran ayudarla a ella, a ir a que su alma descanse, ahí es donde tenía que ir.
O sea, toda una estrategia por ahí, ¿no? todo un plan bien fraguado.
Sí, que me sorprendió la verdad, porque yo era todo tan, como un rompecabezas, y uno, y él, y explicó también que no todos los que hacen ese plan para ayudar a alguien, no todos lo logran, porque al reencarnar, por más ángel o arcángel que seas, al reencarnar en un cuerpo humano, físico, pierdes todo, o sea, no te olvidas de todo, no sabes por qué estás en este mundo, simplemente no sabes de qué estás, por una misión o por algo,
y las cosas se van dando, se van dando, entonces, nos explicó eso, yo en ese momento, bueno, tenía muchas dudas, de muchas cosas, pero él, que leía la mente, el ángel, o sea, yo quería preguntar algo y él me respondía, ¿sí, Juan Carlos? la respuesta a tu pregunta es sí o no, la respuesta es no, en ese momento yo estaba pensando y lo voy a decir, bueno, mi pregunta era, y que pensaba hacerla, pero no la hice,
solo la pensé, dije, es el momento preciso para preguntarle, ¿es pecado ser gay? que es algo que toda la vida lo ha metido en todas las mayores religiones, etc.
y yo dije, es mi momento, ¿cuándo más? pregunté, pero lo pensé, y él me dijo, Juan Carlos, la respuesta a tu pregunta es no, es pecado ser malo, ser ambicioso, es pecado matar, es pecado suicidarse, es pecado atentar contra los niños, es pecado, todo eso es pecado, el amor nunca va a ser pecado, el amor es la fuerza más grande que tiene todo ser humano y no sabe que la tiene, con el amor se puede hacer todo, el amor vence todo, no hay nada que pueda vencer el amor, nada, nada, me dijo,
y en eso se despidió de nosotros y dijo, Raúl quiere entrar a despedirse de Ronald, salió y mi primo le pregunta a Leila, Leila pues, porque Leila estaba cansadísima y dijo, sí Ronald, si puedo, pero que sea corto por favor, porque ella estaba como si hubiera corrido 50 maratones, entró, apuestamente Raúl, ella levanta la cara y sonríe, Raúl tiene una manera particular de reírse, que era, o sea, haciendo un mollo solo en un cachete, sonríe así y me mide y me dice, Juanqui, ¿cómo estás amigo?
Y me puse a llorar, porque sentí su energía, sentí su sonrisa, me puse a llorar y dijo, amor, tranquilo, le dijo, yo estoy bien, y dijo, Ernesto, gracias por lo que has hecho, le dijo, tranquilo, yo estoy bien y Ronald le dijo, pero yo, no, le dijo tranquilo, tú te vas a enamorar de otra persona, yo voy a ser feliz al verte feliz, yo ya cumplí mi misión y estoy feliz por haber ayudado a Antoanette,
y cuando yo siempre voy a estar a tu lado y cuando tú vas a estar a este lado, yo te voy a estar esperando acá, pero tú vas a estar acá con tu esposa, con Antoanette como corresponde y con tu hijo que te está esperando, y tú y yo vamos a usar toda la vida una misma energía, amigo, yo siempre voy a estar contigo, le dijo, y no me dan más tiempo, lo siento, le dijo, ya no tengo tiempo, mira a mi primo, ella dice, Ernesto, ¿cómo me veo hoy?
veo todo oscuro, y le dijo, y Ernesto le dice, Raúl, tranquilo, solo mirá hacia arriba y vas a ver una luz, y te están esperando ahí, levanta la ira a la cabeza y vuelve a bajar la cabeza y regresa a ella, ya cansadísima, y en todo esto, todo lo que les cuento es real, yo lo vi en primera persona y no les conté para resumirles porque es más larga la historia, hubo momentos en que las lunas cuando ella, cuando Antoanette razonaba mal, cuando estaba con mi primo discutiendo,
o razonando con mi primo, que los muebles se levantaron, se elevaron, o sea yo y el mueble, el robo es una persona de 1.90, se levantó un hiel conmigo, el mueble y pum caímos en el piso, las mamparas que eran de vidro grueso, no que es puro, en vez de parece, puro mampara de vidro que hace la piscina que se puede, oye Juan Carlos, dame un segundito amigo, nuevamente el corte nos llegó, el miofón sigue recibiendo tus mensajes, 55-2193-59-26
porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí, en la mano peluda ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de TOPS ¿Donde y cuando quieres? ¿Les va a cambiar la vida?
RSS.com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar Hosteado y distribuido por RSS.com RSS.com Hacer podcasts de manera fácil Me gusta la humanidad Atentamente El canibal Sabiduría en las redes Porque no todo tiene explicación lógica La mano peluda Ahorita también te vamos a platicar que pasó con la muñeca Okiku y continuamos con Juan Carlos ¿Estás ahí amigo? Juan Carlos Sí, sí, sí Ah, perfecto Estoy acá y Nos estabas diciendo que tu amigo era de 1.90 o ¿cuánto?
Sí, de 1.90 y bien agarrado Yo sí soy delgado, un b1.70 Pero pudo levantarme a él y a mí y un sillón de tres cuerpos O sea, elevarnos y soltarnos en él Y soltarnos así, pum, en seco, al piso En una de esas, mientras hablaba ella con mi primo Cuando ella renegaba, se llenaba como que toda energía Y era como que una fuerza que, la verdad O sea, si yo no lo hubiera vivido Y me lo cuentan como se los estoy contando a ustedes Tal vez no lo creería Pero lo viví en primera persona
Y desde ahí creo en todo esto Sé que hay un lugar después de la muerte Sé que existen los espíritus de todo tipo Y hay que saber a quiénes les entregamos nuestros pensamientos Nuestros deseos y nuestras oraciones Siempre hay que saber, esa es la parte del liberal de medrío Uno sabe a quién se entrega y con quién hace las cosas bien Y con quién no, porque esa es la parte del liberal de medrío En eso no puede interferir nadie Ok, muy bien mi querido Juan Carlos
Pues te agradecemos mucho esta historia Bastante interesante y espeluznante en momentos De verdad Y te agradezco mi amigo, espero que no sea la última vez que charlamos Sí, me gustaría, sí Otra vez contarme ya otras historias que yo ya he vivido a partir de esto para adelante Muchísimas gracias por su tiempo a ustedes, a los maniacos de todo el mundo A todos los mexicanos Un abrazo a la señora Gina, un abrazo a usted señor Nachito Gracias amigo
Y muchas bendiciones, bendiciones a ustedes y a todos Igualmente, que tengas muy bonita noche Saludos Gracias Ahí está nuestro amigo Una emisión a nivel internacional y qué bueno que nos juntamos cada noche Para conocer más experiencias y relatos espeluznantes Y bueno hablando de esta muñeca, te comentaba que un chico compra esta especial muñeca Que se sintió atraída por ella para llevarla a su casa Se la regala a su hermanita, dos años, muy pequeñita
A la niña le encantó, no se separó de ella en el momento que la recibió Pero un año después la pequeña falleció De repente una fiebre que no supieron la explicación, no tenía ninguna enfermedad De repente falleció, tan solo tres años La muñeca iba a ser enterrada junto con la pequeña Pero debido a alguna circunstancia imprevista La muñeca nunca fue colocada con Iquico en su lugar de descanso final En cambio la muñeca, que también acuérdate que la niña le puso su nombre Oquico
Se colocó en el altar de la familia en conmemoración de la pequeñita Tiempo después la familia notó que el cabello de la muñeca se estaba alargando Alguna vez tuvo un corte tradicional a la altura de los hombros Pero a la hora la muñeca crecía el cabello Primero pensaron que se estaban sugestionando, que esto no era posible Pero cuando vieron que este cabello ya le llegaba hasta la cintura Pues esto sí que sorprendió a la familia Años después la familia se mudó a otra localidad
Pero no queriéndose llevar a Iquico con ellos Posiblemente tuvieron temor de que algo estaba sucediendo con esta muñeca Así que la llevaron al templo Manenji Donde le informaron al sacerdote del cabello de la muñeca Y él con el tiempo pudo confirmar que efectivamente esto sucedía Periódicamente el cabello se recortaba Y pronto las fotos de la muñeca con diferentes longitudes de su cabello Comenzaron a adornar el pequeño santuario dedicado a la memoria de Iquico
Se ha dicho que tras el análisis de una muestra cortada del cabello Efectivamente pertenece a su dueño Ve, ese cabello humano Entonces ¿Cómo explicar, Nacho, que esta muñeca tenga el cabello de quien fue durante un año? Increíble, Ina, solamente esas cosas las podemos platicar aquí Donde realmente todo va en torno a lo sobrenatural ¿Qué cosa con esta muñeca Iquico? Imagínate nada más, que le empiece a crecer el cabello Ya de por sí eso sería espeluznante, ¿no?
Imagínate nada más Y por si fuera poco tener el resultado de que es cabello humano Y eso no es todo, sino que el cabello corresponde al propietario original
¡Uff! Es peluznante, y aquí vamos a seguir platicando sobre esta muñeca Y otros datos interesantísimos que hay al respecto Sí, Nacho, pues es que las muñecas, y lo hemos platicado en varios programas Tienen algo muy especial y no significa que una muñeca de por sí está embrujada Sino que es el alojamiento donde varios espíritus o uno, o una entidad negativa puede alojarse Entonces, hay personas que incluso nos han dicho
Es que jamás yo he tenido ni a mis hijos o hijas les puedo regalar un muñeco por la experiencia que yo tuve O sea, quedan como traumados, ¿no? Es un trauma que se genera y que dices, no, eso no se lo desearía a nadie Mucho menos a mi familia, tener una experiencia así, vivir algo así semejante No, mejor yo me lo guardo, yo me lo quedo, y a ver qué ocurre después ¡Wow! ¡Qué interesante!
Saludos a nuestros amigos The Ghost, está por aquí Dice, buenas noches aquí escuchando desde Houston, Texas Y también, a ver, venga ahí, Juan Ibarra Muy buenas noches Gina y Nacho Que Dios los bendiga siempre ya aquí escuchando desde la casa Muy bien, sí, para todos nuestros amigos que van saliendo de su jornada laboral Ya dispuestos a descansar Algunos más que apenas van en camino a su chamba Y otros que, pues, ya están desde hace rato dándole durísimo al trabajo Y eso es padre, ¿no?
Que te puedas acompañar con nosotros escuchando historias Y por ahí, ¿por qué no decirlo, eh? Si tienes oportunidad de tomarte unos minutitos, compártenos alguna de esas experiencias que seguramente te han ocurrido Dice Vidal, a mí me pasó algo con un muñeco y sí es impresionante ¿Qué te pasó, mi querido Vidal? Cuéntanos qué sucedió, porque esto de los muñecos y muñecas o juguetes en sí Son, desde mi perspectiva, bastantes o bastante aterradores ¿Por qué?
Porque son objetos que están destinados a un sector de la población A un sector que si bien es cierto no tienen mucha malicia, mucha maldad Lo que sucede es que a través de esto pueden quedar completamente marcados en su vida Me refiero a los niños, ¿sí? Digo, los muñecos y las muñecas, los juguetes en sí, no están hechos para los papás o para los adultos No dudo que te pueda gustar alguna figura o lo que sea, ¿no?
Pero su objetivo principal es llegar a los niños Y eso es lo que hace aterradoras o espeluznantes las historias de muñecos que están poseídos O lo hemos llegado a llamar muñecos malditos Debido a que alojan una energía, una entidad se ha metido en ellos y se puede manifestar de diferentes formas ¿Por qué se pueden meter estos seres?
Recordemos que principalmente los demonios son seres que no tienen un cuerpo, son pura energía Y ellos cuando se alojan en algo o en alguien, descansan, toman un respiro Porque de otra forma solamente les queda estar vagando por todos lados viendo a quién fastidian Y así es que llegan a alojarse Mucho más si hay personas que les dan entrada que dicen, bueno, sí, inclusive hasta bromeando, ¿no?
O haciendo invocaciones, piensan que se trata de un juego o piensan que se trata de cualquier cosa y no, realmente es algo serio Es aquí en el Calpan de Juárez, transcurso de ese tramo, ese lugar se llama la cadena Cuando ellos pasan por ahí en ese tramo, o sea, pues sí, en la madrugada es cuando sucede esto Ven a la mujer de blanco en un cierto lugar que es casi por lo regular el mismo lugar siempre Y ahí les hace la parada y ellos pues se les hace raro y pues se pasan rápido
Pero cuando ellos voltean a ver a la parte de atrás de su taxi, la señora esta muchacha está allá atrás ahí con ellos en el taxi Eso es lo que se comenta mucho por acá Bonita noche, dios los bendiga Igualmente a ti amigos taxistas por el área de Naucalpa en este municipio en el Estado de México Donde de repente ya tienen a una pasajera fantasma, eh Pues ahora nos vamos a Iscali donde ella se encuentra Vidal, buenas noches ¿Qué tal? Buenas noches, Gina, ¿cómo están?
Muy bien, aquí esperando más experiencias y tú quieres contar algo Claro que sí, saludos Nachito Saludos amigo, bienvenido Vamos a comenzar, lo que pasa es que bueno, tiene poquito en los años noventa Apenas unos décadas Pocuito tiempo, sí Este, bueno, antes pasaban aquí Oye Vidal, te voy a interrumpir antes de que inicies a contar el relato porque tenemos que hacer una pausa Entonces no te vayas, regresamos contigo
El Miedofón, mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintisiete Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda Creo en la reencarnación, atentamente la uña, sabiduría en las redes Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, La Mano Peluda Relatos, experiencias, comentarios, todo lo que decidas, estamos aquí para escucharlos, interrumpimos a Vidal Ahora sí, iniciamos con tu relato Claro, muchas gracias
Sí, bueno, pues este es de un muñeco Aquí en la, ahora sí que en el barrio donde vivo, que es en Iscali Pasaron unas personas a pedir tortillas duras, entonces mi hermana le regala a la chiquilla que venía a pedir Las tortillas le regala un kit de maquillaje y esas cosas Entonces la chiquilla se sintió como comprometida y le regaló un muñeco Un muñeco, este muñeco medía cerca como de un metro, está un poquito grande
Este muñeco, no sé si los llegaron a ver, son los que parecen así como entre gorditos, su cuerpo son de tela Las manos son de plástico y los zapatitos de plástico, la cabeza igual de plástico y con unos chinitos Que son pecositos y chapiados, más para estar en contexto, es de ese tipo de muñeco El muñequito pues sí estaba muy sucio, mi hermana como que no lo quería aceptar, pero la niña le dijo No, no me lo quería aceptar porque soy pobre, pues mi hermana dijo, no, como crees, muchas gracias
No quería quitarte tu juguete, y pues sí estaba muy sucio y daba un aspecto, se sentía algo Ese muñeco tenía una mirada fija, no es de los que movían los ojos, es de mirada fija Pero cuando lo tenías de frente se sentía que te observaba, siempre, siempre sentía que te observaba Entonces como que a nadie les gustaba, la verdad, a nadie de la familia, pues ya mi hermana le, pues hizo lo posible
O sea, lo lavó, lo dejó bien bonito, y en una fiesta pues resulta que vienen familiares del papá de mi hermanita Y una niña vio el muñeco y le encantó, le encantó, entonces mi hermana dijo, pues si lo quieres, llévatelo Y ya se lo regaló a la niñita, tiempo después, pues le preguntaban a la familia que, pues porque se lo había regalado No, pues por bueno, ah bueno, y ya, pero no sabemos que había pasado
Sino cuando vamos de visita a la casa de la familia, eso es en un pueblo en Hidalgo, la niña actuaba de una forma extraña Así como manejaba palabras raras y maduras, hasta que la abuelita de ella me dijo, es que dice que el muñeco le dijo a ella que se llama el güero Esta niñita tendría alrededor de tres, cuatro años, o sea, como que entre medio hablaba, no hablaba, pero ya tenía toda la cuestión motriz la niña
Entonces, pues dice que le decía al muñeco que hiciera ciertas cosas, que pues obviamente no la dejaban Entonces, la ses que me dijo el güero y el güero, entonces ya le pregunté la vuelta, oiga, y este, y el güero quién es, es el muñeco Y dije, ah chido, y dice sí, dice que habla con ella y es este, su ángel de la guarda, así le dijo Y le dije, eso le dijo la niñita, sí, dije bueno, como que no me checa, entonces un buen día, pues está así el muñeco
Y, y llego y lo tiro del sillón, dije, si hay algo ahí, porque había visto la de chauquí, dije, pues bueno, estaba sugestionando, entonces agarro y tiro al muñeco Normalmente los muñecos cuando se caen, este, pues nada más caen y si acaso tiran un pequeño giro, estamos de acuerdo, pero este muñeco al caerse se empezó a engolotear Ajá, así mucho, mucho, y pues a mí como que me dio horror ver ese movimiento, me hice como que para atrás y se detuvo el muñeco
Entonces ya lo levanté y dije, no, este muñeco sí tiene algo, sí tiene algo, entonces me, me puse a pensar, dije, y si llego, le agarro la cabeza y se la giro Pues si está vivo, pues obviamente un ser humano nos desnucamos y lo desnucó, ¿no?
Entonces entré a la sala y le saludé a la chiquilla, hola, pequeño, hola, qué bonito está tu güero, sí, qué bonito, güero, le empezó a acariciar la cabeza y dije ahorita lo voy a agarrar Cuando le voy a girar su cabeza así, su cuellito, me grita la niña, no, y yo así, ¿por qué? Le sale, le chale changue, así me dijo, entonces ahí, ya fue cuando me espanté más porque una niña, ¿cómo sabe esas cosas para empezar? ¿Cómo maneja esas palabras? Entonces, pues ahí fue cuando dije, ahí, ahí algo, ¿no?
Y pues ya cada vez lo, la sensación de estrés se sentía en ese hogar, para esto, las casas, esto fue en un pueblito, las casas son de un solo piso y son muy alargadas Me imagino que han tenido oportunidad de visitar, son muy alargadas y en vez de puertas, hay cortinas y son de las casas que, bueno, en aquel entonces es de que en un cuarto estaba la sala y en medio y dos cuartos a, ahora sí, uno, digamos, en la zona de arriba y el otro en la zona de abajo, ¿no?
Y para ir al comedor tenía uno que salir al patio para cruzar e ir al comedor y lo mismo el baño, hay que salir al patio para llegar al baño, bueno Entonces yo me quedé dormido en la sala, sino que escucho a la niñita que estaba hablando con alguien, de ese momento cuando uno está dormido que está entre despierto y dormido que se llama el famoso estado alfa
Entonces yo escuché que estaban platicando en esa habitación, como hay una cortina pues escucha todo, ahora sí que no hay una puerta, no hay algo que divida Entonces fue cuando empecé a escuchar a la niñita, y escuché que le contestaba otra voz, la voz, digo, huea, trataré de imitarla, pero se escuchaba como pofa y pesada La niñita ocia, no, que sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí las palabras y le contestaba a una voz.
La voz me oía así. Así se oía la voz como a lenta. Me recordaba a la vez un poquito a la de Charlie Brown. Charlie Brown. Sí. Charlie Brown. Gracias. Charlie Brown. De la llama. Así, pero un poquito más. Arretarga. Y escuchaba como una voz. Yo la escuchaba femenina. De acuerdo, aguda, no era grave. Y escuchaba, no, no, no. Y cuando dice la niñita, ya güero. Pues fue cuando abrí los ojos y dije, no, no, no, no. Que escuché, escuché eso.
Entonces ya corrí y cuando abro la cortina, efectivamente estaba la niñita con el güero. Estaba ella sentada y en frente de ella acentó al güero en una mecedora que se estaba meciendo el güero. Se estaba meciendo el muñequito y a mí me dio horror y cerré la cortina y dije, no, no vi eso. No, no, no escuché nada. Es que estaba dormido y uno empieza a meterse como que en la mente de eso no existe, eso no pasa. Sí, tratando de encontrar una explicación.
Efectivamente, efectivamente, una explicación lógica. Ya de ahí, pues dije no, pues no. Y no había nadie ya en la sala. Todos estaban en la cocina cenando. Ya digamos que ya está oscuro. Entonces a mí ya lo que me impactó fue que me quedé acostado en el sillón. El sillón estaba pegado a la a la ventana y está la cortina y las puertas, digamos, para exterior son con ventanas. Entonces también tiene su respectiva cortina. La luz del exterior, pues se refleja dentro.
Entonces le decí, vente, bueno, vamos a jugar. Y escucho que de sus pasos de la chavita, cómo sale el exterior y este. O al patio, pues en eso ya ahora es cuando puedo desnudcar al mentado muñeco. Pero ya lo que me dio horror fue que afuera veo cómo pasa la sombra de la niña corriendo. Y así instantáneo pasó la sombra del cochino güero caminando, pero caminaba como como le tovi los chinotes, como se reflejaba su sombra así en la ventana. Se los juro, sentí. Increíble, fue espantoso.
No me atrevió, obviamente no me atrevió a abrir la cortina para verlo mover porque me dio terror en serio ver pasar la sombra de la chica así corriendo de la niñita. Y posterior el cochino güero. Entonces fue así que dije no, no, esto está, esto está terrible. Sí, claro. Ya este me esperé unos minutos y ya salí corriendo a la cocina, que les digo que estaba en el exterior, en otro cuarto, por así decirlo. Entonces ya llegué y me senté con la familia.
No les conté la verdad a nadie esa historia porque pues no, no, no creí que me fueran a creer. Porque como yo también todavía era un niño, pues dije no, es la imaginación, etcétera, etcétera. Pero jamás se me fue esa imagen. Y me acuerdo que pues sí, revisé bien al güero sus zapatitos y todo eso y dije es que no creo que se haya movido. No, no puede ser. Ya este tiempo después, pues ya este, bueno, yo ya regresé ya aquí en casa y se iba a realizar una fiesta de cumpleaños de una de mi hermanita.
Y me acuerdo que estaban pegando globos en la casa, en las paredes. Y en eso escucho el grito de mi hermano. ¿Qué? ¡Vengan, vengan! Y yo pues ¿qué pasó? Y cuando bajo y dice mira, ¿qué ves en la pared? Pues nada. Ya se velo bien. Y cuando veo la pared, habían unas huellas como si hubieran caminado en la pared. Si no, cuando veo la huella, era la huella del cochino güero. Pero estaba en alto. Ajá, en alto, o sea la pared ya casi llegando al techo. Entonces dije ¿cómo pudo caminar?
Entonces ya me acordé de esa experiencia de que había visto la sombra y verlo moverse. Entonces dije este muñeco sí se movía. O sea, la realidad es que sí se movía. Vaya, hablando hoy de muñecas, ¿qué te parece? Muñecas, tú nos hablaste de esta experiencia con un muñeco. El güero famoso. El güero. Espeluznante, eh. Digo nada más de escucharlo, se pone uno chinito. Mi amigo, ¿cómo pudo haber caminado por la pared? De hecho, ¿cómo pudo caminar? ¿Verdad? Tan solo, sí claro.
Eso. Guau. Oye, ¿y qué final tuvo el muñeco? Pues les pregunté. Según dicen que se perdió, pero ya después nos dijeron que lo quemaron. No sé qué les haya hecho el muñeco a ellos. La verdad nunca supe. La chica pues bueno, ahorita ya. Ya es toda una mujer. Le pregunté ¿qué pasó? ¿Qué pasó? No me cuenta de él, pero no recuerdo absolutamente nada de eso. Nada, nada. O sea, nunca existió para ella. Pero para nosotros sí. ¿Cómo que lo bloqueó?
Tal vez sí, sí porque bueno, jamás ella, cuando era niña, jamás expresó de que le hubiera hecho alguna grosería ni nada, sino que jugaba con ella. Pero eso sí, este muñeco le decía que hiciera ciertas cosas. No, pues es que eso no estaba muy conveniente. Oye, te agradecemos muchísimo que estés aquí y que además nos hayas platicado esta terrorífica historia de un muñeco. Del güero. Guau. Muchas gracias, Vidal. Gracias, Vidal. Todo al contrario, muchísimas gracias.
Hasta luego, buenas noches, mi amigo. Estás muy bien. Buenas noches, un abrazo a todos. Saludos hasta Iscali. Hasta Iscali, le mandamos un fuerte abrazo a nuestro amigo Vidal. Gina. Esta noche te damos las gracias por haber acudido a nuestra reunión para escuchar esos temas que tanto a nosotros como a ti te apasionan. Que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Y yo también me despido. Soy Ignacio Nacho Muñoz.
Agradecido con Dios y con todos ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengas la mejor de las noches. Descansa. Y como decimos aquí, cabod. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
