grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es, y aunque conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. El Día de la Mesa Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y quedarán al descubierto a quien la mano peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés, y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, qué tal, cómo están, buenas noches, gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos inicio a una noche de relatos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página radioformula.com.mx y en Spotify se encuentran como la mano peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros de una forma muy sencilla y directa. Como a través de nuestro WhatsApp, mejor conocido como El Miedofón 55-2193-5926-55-2193-5926, ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto.
El manuscrito de Voynich es un libro descubierto en 1912 por el comerciante de libros polaco estadounidense Wilfrid Voynich, precisamente en Roma. Desde entonces ha dejado sorprendidos a eruditos, criptógrafos y estudiosos de todo el mundo debido a su naturaleza enigmática. Este manuscrito consta de 240 páginas en un lenguaje que apenas de todos los esfuerzos no ha podido ser descifrado.
Aún más enigmáticos son los dibujos detallados que llenan sus páginas, representando plantas y flores que la ciencia botánica aún no ha podido identificar en su totalidad. La escritura sigue un patrón inusual, ya que está dispuesta de izquierda a derecha, lo que es contrario a la convención de escritura de la época. Los expertos han debatido sobre la autoría y el propósito de este manuscrito, pero hasta ahora
estas cuestiones siguen siendo un misterio. Hoy vamos a hablar del enigmano resuelto del siglo XV, el manuscrito de Voynich. ¿Qué te parece el tema? Es un texto misterioso y ¿cuál es el contenido? Ahorita en un momentito lo platicaremos, desde luego que estamos esperando principalmente todas, absolutamente todas, tus historias para escuchar.
Las experiencias que nos quieres compartir y para iniciar nos vamos a ir hasta Texas con Alberto que nos comenta que ahorita está en el trayecto de Texas a Tijuana, pero ya se estacionó y nos va a contar un relato. Alberto, bienvenido, ¿cómo estás? Hola, buenas noches, muy bien, gracias. ¿Ya te detuviste en el camino? Pues la verdad, yo no, pero así lo cuento. A ver, somos todo oído para escucharte.
En esta hora ya pasó como en el año 2014, 2013. Mi hermana y yo trabajábamos en un hospital en Tijuana. Sí. Y en fin de año nos cambiaban el área para asimilar. Ok. Entonces, a una estación ella se tocó limpiar el área de quirófano y a mí se tocó limpiar creo que era el piso 7. Entonces nosotros estudiábamos la preparatoria, entonces a las 12, 1 de la tarde siempre nos cambiábamos ahí mismo en el hospital. Nosotros cambiábamos para irnos a la escuela, a la preparatoria.
Y ella dice que, cuando me contó mi hermana que estaba en el área de quirófano, en el lugar donde, ¿cómo se llama? Es un cuarto limpio, creo, donde se cambian los enfermeros y los autores que se ponen batas y se ponen cubrebocas. Ok. Para entrar a la área de quirófano. Ah, bien. Entonces ella estaba ahí, ya eran como las 12 o algo menos, y ella llegó a esa área y dice que miró a una niña, como de 7 años más o menos, que estaba sentada en el piso.
Sí. Y ella dice que cuando miró, ella dice que sintió como una hora así de tranquilidad, como de paz, como que se relajaba ahí en ese lugar muy tranquilo. Dice que a mí entre ella le traía un uniforme de la escuela, como que estudiaba pues. Sí. Y a mí ella dice que le dio dinero para comprar comida de recreo. Y entonces mi hermana pues no me agarró y ella dice que me acoso a perder y le dio 20 pesos.
Sí. Y ella dice que me puso feliz y mi hermana pues como llegaba tarde, pues tuvo que ir rápido, pero ya luego se puso a pensar que en esa área no permite entrar a los niños, ni de enfermeras o doctores pueden llevar a los niños o a hijos a esa área. Solo entran por las personas adultas. Sí. Dice que se quedó sacada onda, se quedó sacada onda con lo que había, pues ahí fue todo lo que yo pues, porque a veces está raro porque no es como que ahí entre niños que les salía.
Sí. Y a la siguiente ella dice que no se quedó con la dura, que le preguntó a las enfermeras de allí, de esa área, que si una de ellas se había llevado una niña o su hija. Sí. Y dice que no, que nadie había llevado a su hija, a hacer al hospital. Y pues así quedó. Y quedó y ya pues, pues así que se sabe que. Pero me imagino que no fue la única vez que vieron este tipo de apariciones.
Pues yo trabajé ahí un año y la verdad, pues ahí nunca me pasó nada de miedo, ahí cuando todo tranquilo, yo andaba en todos los hospitales y pues me sacaban y caer en estos dos pisos, pero nunca me tocó ver nada paranormal. Y también, también claro, a veces había días que me mandaban a limpiar el cuarto frío donde, donde pudecer a los que ya mueren. Sí. ¿Verdad? Sí, sí. Y pues había compañeros que tenían la broma de que ahí nos, o no sé, que enterraban pues, de afuera ponían seguro.
Y luego sin luz, y luego vimos que, pues que eran ellos pues, pero con más de, vamos a decir que. Ya bromas. O sea, bromas, pues porque eran unos fantas. Así en eso. Pero yo, yo en este entonces nunca pensé yo, pues en eso de, de fantasmas ni nada, eso fue la verdad, yo ni solamente me pasaba eso, la verdad. Pues. Esa fue, esa fue una historia, pero tengo otra, no sé si te la puedo contar. Sí, adelante. Sí, ok.
Pues yo, yo tenía como ocho años, más o menos, y en la casa, el baño estaba en la parte de afuera, en el patio, teníamos que salir a la noche pues al baño. Y una noche, como las, no sé, las doce, una de las viernes, pues me estuve aquí al baño a orinar, pero no, teníamos un, cómo se dice, un registro donde corre el agua, donde ponen los tubos del agua.
Ajá. Y ahí, pues cuando llegué al baño, porque estaba un poco más lejos, y por miedo, pues cuando era niño, yo no podía hacer nada, pues estaba miedo a la, la escuriduría, ¿no? Sí.
Entonces, pues ahí en el registro, nos van a levantar a la trepuejera y ahí mismo, pues, pues, pues, que me, me necesitan, pues. Sí. Y me tocó, no sé, yo, pues, volteé al cielo, miré al cielo y. Alberto, nos vamos a quedar aquí, en este punto, vamos a la pausa, regresamos contigo, El Miedo Fón, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido, estará al alcance de millones de oídos, aquí en, La Mano Peluda.
Yo jamás le he caído mal a una persona, a varias sí, pero a una jamás. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Continuamos con Alberto y nos quedamos en el punto en el que él miraba al cielo. Bueno, sí, bueno, ok, este, bueno, esta noche me acuerdo que también me acompañó mi hermano, pues, siempre nos íbamos juntos por hacer una compañía, ¿no? de afuera. Y entonces, estábamos los dos afuera en el patio. Y luego volteamos al cielo.
Y esa vez, miramos como una especie como de nave, pero no estaba muy alto, en el cielo, todo se miraba a su plan, y pues no era un avión, porque un avión hace mucho ruido cuando está arriba, ¿no? Hace mucho ruido, pues, y esa nave no hacía casi ruido. ¿Y qué forma tenía? Tiene como una forma, como, como, es este, como, es como un globo, es uno de los, cómo se llama esos globos que tienen como nusios, no sé cómo. Ah, como estos zeppelin. ¿Como un estético?
Ah, algo así, pero, pero tenía muchas luces abajo, alrededor, tenía luces. Y no hacía mucho ruido, no más como que sumaba, pero muy, muy leve, y pasó, pasó muy despacio entre las nubes, y se metió entre las nubes, y ya, de repente se desapareció. Entonces mi hermano y yo nos quedamos viendo, y ya los dos, volvimos a vernos, y dijimos, ¿será, no será? O sea, un ovni.
Sí. Y ya, pues, así quedó, y ya, pues, no, ya, yo creo que sí era un ovni, pues, este, por la manera que estaba, y luego no hacía mucho ruido, muchas luces alrededor del objeto. Yo, yo creo que sí, a través de un ovni. Vaya, entonces, ¿tuviste esta nave, y crees en la presencia de extraterrestres? Pues, yo sí creo, la verdad. Ah, y mira, ya tienes. No, yo creo en todo. Sí, ya vemos. Oye, Alberto, entonces, vamos a tener contacto contigo más seguido, para que poco a poco nos vayas comentando.
Además, en estos trayectos tan largos que haces, manejando por las carreteras de diferentes sitios, seguramente también tienes que contar, y entonces vamos a hacer comunicación contigo, en otra ocasión, ¿te parece? Sí, está muy bien, pues, tengo tres historias ahí que, que le pasó a mi mamá también, y una de mí también, está ahí, sí, creo, de la otra ocasión, mañana tal vez, pues, otro día que se pueda. Sí. Que me hablen y ahí las cuento.
Es más, nos avisas cuando estés libre para no interrumpir cuando vas manejando, y por supuesto que nos comunicamos contigo. Ok. Que estés muy bien. Muchas gracias, buenas noches. Hasta luego, amigo. Buenas noches. Pues sí, una experiencia que seguramente muchos que han tenido avistamientos ovni, se han quedado con la misma incertidumbre, ¿no? ¿Será o no será? No se puede estar completamente seguro.
Buenas tardes, soy Ismael, este, solamente les quería contar un relato ahorita que estoy en el tráfico, aquí vivo en California. Este, bueno, mi relato apenas lo acabo de contar ayer que se lo estaba contando a mi novia, que ahí en la casa donde vivimos, este, originalmente eran dos cuartos y dos baños. Y luego después de un tiempo hicimos dos cuartos más a un lado que viene siendo el mío y el de mi hermano mayor.
Entonces, la primer noche que me tocó dormir en mi cuarto por primera vez, en mi nuevo cuarto, me tocó que estaban mis primos y se quedaron conmigo, era yo y tres primos. El más mayor dice que se levantó en la noche y que miró, esa noche estaba lloviendo y que de repente mira a alguien que está parado en la esquina del cuarto, pero que tenía un suéter de lluvia que viene siendo los amarillos y dijo que tenía un gorro.
Un tipo de gorro, yo no le entendí qué gorro, pero dijo que tenía un gorro puesto y pues ya no le pregunté de más porque yo pensé que estaba jugando y pensé que nomás nos quería espantar. Entonces pasan unos años y estaba sola en la casa con un amigo y andábamos jugando al Playstation, entonces de un rato que yo me meto al baño, yo me meto a hacer el baño y este, que oigo que está platicando mi amigo que anda nomás haciendo así ruidos como para ser chistoso.
Y que de repente oigo que se calla completamente y corre hacia el baño, me abre la puerta y se siente ahí y miro que está bien pálido, que está como espantado y se me queda mirando así con ojos de terror. Y luego que me dice que estaba caminando por atrás de la cocina y cuando llegó a un punto, alcanzara a mirar mi cuarto, dijo que estaba un señor parado enfrente de mi cuarto.
Y pues le pregunté así, pues yo pensé que estaba jugando también y a que me describe el hombre y dice que era un hombre así medio alto y que el señor tenía un gorro, igual que había dicho mi primo. Pero él describió el gorro como de vaquero, viene siendo como de vaquero, entonces pues ya es cuando yo me saqué un poquito de onda porque dije pues eso es lo que dijo mi primo hace unos años.
Entonces ya es cuando yo me puse como a cuestionar mucho más lo que estaba pasando. Entonces, todas las noches mi papá llegaba a mi cuarto para pues pagarme las buenas noches. La cosa es que nunca cerraba la puerta. Pues los días que llegaba mi papá a decirme las buenas noches, pues a veces la cerraba, a veces no la cerraba. Pero muchas veces no la cerraba y yo me enfadaba porque no me gustaba quedarme dormido con la puerta abierta.
Entonces, perdón, se cortó porque estaba marcado bajo la pila de mi teléfono. Decía que no me gustaba cuando dejaba la puerta abierta mi papá. Entonces, en eso que yo estaba muy cansado ni para decirle que la cerrara. Pero a cerrarla, cuando voy hacia la puerta para agarrarla y cerrarla, que alzo la mirada para arriba y en la sala estaba un señor. Y ese señor tenía el pie hacia el mueble de la televisión. Y yo miré como el movimiento de que se estaba quitando o se estaba poniendo sus botas.
Eran botas como de vaquero, pues lo que yo miré. Pero nunca me volteó a ver el señor. La silueta, porque era como pura silueta, yo no miro nada. Pero sí que no me estaba mirando a mí, que estaba mirando sus botas. O sea, estaba enfocado en quitarse o ponerse las botas, yo no miré. Y yo puse miedo, cierro la puerta bien despacio, la cierro y me vuelvo a acostar en la cama. Y pues como andaba cansado, pues nomás me regresé a dormir y no los investigué. Pero ese fue mi relato que les quería contar.
Y pues han dicho mucho que ahí donde vivo es como mobohomes. Es una comunidad cerrada. Y dicen que ahí antes era como una granja grande. Y pues tiene sentido lo que están diciendo, porque yo creo que se manifiesta en un vaquero. No sé quién será, pero ya lo de aquí yo sepa, pues son tres veces mi primo, un amigo y yo. Y casi no le he contado esta historia a nadie, ni a mis papás ni saben. Nunca les he contado. Y ese es el relato.
Gracias por la confianza. Y aunque no lo has contado a nadie, sabes que aquí nosotros creemos este tipo de situaciones. Saludos. Gracias por portarte. Así es. Bueno, gracias a mi amigo y a todos los que van llegando. A Teodoro Ortega que está con nosotros. Gracias amigo por estar una vez más aquí. Javier Hernández, saludos. Gene Inacho desde Guadalajara, presente. Luis Rendón, buenas noches a todos. Gene Inacho mi súper saludo. Gracias amigo.
Luis y Jesús Mendoza. Gene Inacho, saludos del mundo mundial. Bienvenidos desde Staten Island. Gracias Jesús. Y Juan Pitet, saludos. Buenas noches. Gracias amigos, se hacen presentes. Hablando de este manuscrito de Voynich, es uno de los enigmas que está considerado así, más intrigantes y no resueltos. Sigue siendo un misterio. Ya decíamos que el lenguaje es indecipherable.
Está escrito en un sistema desconocido que no se parece a ningún otro idioma. Numerosos criptógrafos, lingüistas, expertos en el lenguaje, han intentado descifrarlo sin éxito, lo que ha llevado a la teoría de que podría ser una lengua artificial o incluso un engaño intencional. Este contenido misterioso está ilustrado con un montón de dibujos de plantas desconocidas, mapas celestiales, figuras.
Vamos a seguir hablando de este tema y tenemos más relatos que escuchar. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, soy Adriana. ¿Desde dónde nos escuchas? De aquí, de Ciudad de México. Ay, perfecto. ¿Ya en casita descansando? Sí, ya, por fin. ¿Pero con ganas de contar un relato? Sí, ya desde mucho quería mandarlo un mensaje, pero no me decidía. Qué bueno que tomaste esta decisión y estamos aquí ya listos para escucharte.
Gracias. Sí, esta cuestión me pasó cuando yo iba en la prepa, que tiene como unos veinte años, yo creo, que iba por allá, era como en el 2006. Sí. Yo iba ahí en la prepa nueve, entonces es la única cosa que me ha pasado que nunca le he podido dar explicación. Yo iba en el turno vespartino y andaba ahí con una chavilla, entonces ya salía hasta las diez de la noche y yo había salido ya como a las ocho.
Sí. Como ocho y media ya había salido de clases, entonces ahí entre los edificios siempre hay así como una especie de prefectos que si te ven ahí perdiendo el tiempo, pues te sacan de la escuela.
Entonces en esa ocasión, me acuerdo que por una tarea estaba yo leyendo como un librillo y me quedé en unos salones de un edificio que eran edificios por letra, entonces ese era el edificio C. Entonces ya estaba yo ahí leyendo, luego me dio como hambre así ya de cenar y me llevó yo muy bien con los de la cafetería, entonces bajé a la cafetería y antes de la cafetería hay como unas canchas de basketball.
Y iba yo justo cruzando por esas canchas cuando escuché a una mujer cantar en el área del gimnasio, ya no recuerdo que era el edificio G o algo así, ya no recuerdo bien. Sí. En ese edificio, en la parte de abajo tiene la alberca y en la parte de arriba hay como una duela donde también practican como lucha greco-romana y no sé qué tanto. Sí. Entonces yo iba en el... Oye Adrián, aquí te voy a interrumpir, ya sabes la pausa llegó, regresamos contigo, elmiedofon5521935926.
Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano penuda. Información en tiempo real, comunicadores de primer nivel, presencia en todo el país y una poderosa plataforma informativa. Esta es nuestra fórmula para abrir la conversación. 92 años de comunicación, 92 años de Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. Un viaje de mil leguas, empieza con un solo paso. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano penuda.
Adrián continuamos contigo. Muchas gracias. Sí, entonces ya iba yo rumbo a la cafetería precisamente en este edificio. Sí. Es como un edificio en forma de una letra E mayúscula y digamos que estaba en el palito en medio de la E. Esa es la parte de ese edificio. Entonces cuando iba caminando empecé a escuchar a una mujer cantar. Yo iba en el taller de coro, ese taller lo daban, era como un taller intermedio entre turnos, lo daban como de 10 de la mañana a 2 de la tarde.
Entonces la voz era muy muy parecida a una compañera que era de la mañana. Que se llamó Marta. Pero yo decía, o sea yo me acuerdo que escuché la voz y volteo al edificio y estaba todo el pasillo de abajo que era precisamente por el que entraba. Toda esa pared es de tragaluces. Entonces digamos que se puede ver si está encendido o apagado por los pasillos de ese edificio. Entonces todo el pasillo de abajo que es digamos por donde entras, estaba todo apagado.
Pero la parte del árbol que era en el primer piso estaba encendida. Entonces yo dije, ay, pues que estará haciendo aquí si es de la mañana y ya son ahorita las 9 de la noche. Y estaba escuchando yo la voz de la mujer pero nada más no decían nada. O sea no era... No cantaba como en algún idioma o en español así, sino nada más eran como notas así como de... Y yo pensé que estaban ensayando como algo porque luego hacían como presentaciones ahí en el auditorio y cosas así.
Entonces no le tomé mucha importancia y me seguí así a la cafetería. Llegué a la cafetería, pedí ahí unas donitas, ¿no me acuerdo? Y justo le pregunté a la de la cafetería si sabía quién estaba ensayando en el gimnasio. Me dijo, no, no, pues yo no he escuchado nada, según yo ya no hay nadie, ¿no? Y le dije, no, ¿cómo crees? Si yo estoy escuchando que están cantando como que están ensayando ahí a lo mejor un cantoral o alguna cosa. No, no, no escucho nada. Yo no he escuchado nada, ¿no?
Pero justo en ese ínter cuando yo llegué a la cafetería dejé de escuchar la voz. Entonces dije, no, pues ya me voy a regresar, no quién sabe. Y pues para esto la chica que yo estaba esperando todavía no salía. Entonces me regreso y dije, voy a ir a ver. Entonces justo dentro de ese edificio el pasillo forma como una T. Y digamos que en la parte de, ¿cómo decirlo? En la parte de abajo de la T, por decirlo. En la parte de, ¿cómo decirlo? Como del piso del atraco. En la base. En la base, exacto.
Ahí en la base había como una virgen. Y por ese lado siempre entraban los empleados. O sea, los empleados del, bueno, no todos los empleados, pero así como los de limpieza y así. Entraban por esa calle. Es que es una calle que, digamos, colinda con la prepa 9. Entonces por ahí como que hasta entra el camión de la base. Ahora hay cosas así. Entonces ahí hay una virgen, un altar de una virgen que y hay unos salones que son como de inglés y de mate.
Y ya luego luego al ladito está la entrada hacia la alberca, los vestidores de la alberca. Y hay unas escaleras de grandotas donde subes a la duela del primer piso del gimnasio. Entonces yo dije, pues voy a ir a ver qué hay. A lo mejor están ahí mis compañeros del coro y sirvo que los vean. Me fui caminando y justo cuando iba otra vez como a la mitad del camino, que te digo que hay dos canchas de básquet. Bueno, en este caso ahorita lo mejor y hay otra cosa.
Justo en ese camino volví a escuchar a la muchacha, bueno, o sea la voz de la mujer cantando y cantando y cantando. Te dije, no, pues si hay alguien, si hay alguien, no está ahí en la cafetería, no me supieron decir. Y ahí voy, cuando llego al pasillo estaba todo apagado. Y sí me dio como miedo, porque digo que ahí no había como historias, siempre dicen que una niña o cosas así. Pero realmente no había algo así tangible que hubiese pasado.
Ya nada más decían que se había ahogado el chavo ahí en la alberca y no sé qué. Entonces yo entré, pero justo esas escaleras que te digo que suben a la duela tienen una reja muy grande. Las escaleras yo creo que fácil de ancha van a medir como tres, cuatro metros. Son muy grandes las escaleras. Entonces ahí voy, yo adentro en la inoscuridad y yo seguí escuchando a la chava cantar. Se escuchaba arriba, se estaba cantando arriba.
Y cuando llego a las escaleras, que yo estaba todo apagado, vi que estaba puesta la cadena. La cadena de la, o sea una cadena con candado. Estaba cerrado. Estaba cerrado. Entonces yo dije, ay, no, manches. Y me eché a correr, así me entró en pavor. Me eché a correr.
Y justo salía, digamos, igual la base del edificio que te digo que parece una E. Que justo esa parte se le llama edificio E. O sea, al principio yo estaba en la parte del edificio que se llama C. Y ahí salí corriendo en la parte del edificio que se llama E. Entonces salí corriendo, subí las escaleras y justo hasta arriba de ese edificio estaba la chica que yo estaba esperando. Creo que tomaba historia, no me acuerdo.
Y bueno, igual que yo nunca le pude dar explicación, llegué ahí donde estaba su salón. Que era justo en la esquina del, digamos, del edificio en sí. Y esos edificios tienen como unas bancas. Como si fuera el barandal, pero tiene una especie de banquita para que te sientes. Sí. Entonces me senté. Y yo estaba como espantado, no sé en qué momento de que me eché a correr dejé de escuchar los cantos. La verdad no me percate de que yo iba a tus paíitos espantados.
Pero cuando volteo hacia la cancha de basketball, las que crucé, que te comento que crucé de la cafetería hacia el gimnasio. Sí. De la esquina del edificio donde yo estaba, vi salir una sombra en el piso. Las canchas estaban iluminadas así como con estos faros así como medio amarillos. Sí. Y de la mera esquina del edificio, como de la esquina, salió una sombra en el piso. Pero era como si vinieran jalando una manta negra sobre el piso. Hasta estaba como un poquito en forma de triángulo.
Y mi primera reacción fue voltear hacia el foco. Porque yo dije, se está reflejando un insecto y la sombra se ve enorme. Pero en realidad es el chiquitito, algo así. Porque aparte te digo que lo vi así como triangular. Pero volteé al foco y no vi nada, estaba así limpiecito. Y volví a voltear hacia abajo y la sombra empezó a avanzar hacia el edificio donde yo estaba, donde escuché la voz, donde estaba cerrada la referencia. Y esa parte de las canchas ya no tenía iluminación.
Entonces la sombra fue avanzando hasta que se perdió ahí en la penumbra. Me quedé anonado, es la única cosa así inexplicable que he visto en mi vida. Me quedé, ¿cómo puede estar una sombra ahí sin que no haya algo que la proyecte? Así es. Y justo en ese momento salieron los chicos del salón que yo estaba esperando la chava. Y hasta su a mí, la primera que salieron a mí, alguien me dijo, ¿qué tienes? Estás todo pálido.
Y la verdad no les quise decir en el momento, no, ya, no, nada, no, no, qué onda, no, ya vamos, no. Sí. Y ya me fui, pero nunca, nunca le pude dar mi explicación ni a las voces, bueno, a los cánticos, esos raros, ni a esa como sombra en el piso que se movió. O sea, parecía como una tela negra, pero no era algo material, se veía como una sombra, algo que tapaba la luz.
Oye, pero nunca lo comentaste con tus compañeros, a lo mejor en ese momento no. Pero días después o ya incluso cuando saliste de la prepa. A la chica sí, a la chica con la que andaba en ese entonces, el tiempo después, como no sé, a lo mejor al medio año le platiqué. Y si le dije, ¿te acordás cuando Cecilia me dijo que estaba todo pálido? Entonces esa vez vi esto, esto, esto y me pasó esto y escuché esto.
Y ya, pues nada, me dijo así como, ah, no, pues quién sabe qué haya sido, no. Y ahí justo a los compañeros de la prepa sí creo que no. Sí, sí la llegué a platicar con amigos y así, pero la verdad es que con los de la prepa no. Ah, vaya, pues es una situación que se, fíjate, después de 20 años dices, lo sigues contando y en tu voz se siente este nerviosismo de aquel momento. Sí, sí, fue horrible. Oye, Adrián, nosotros agradecemos muchísimo que lo hayas querido platicar aquí.
Muchas gracias a ustedes. Que tengas excelente noche. Igualmente, hasta luego. Hasta luego, mi amigo. Pues cuando nos preguntamos sobre las sombras dices, pues es que una sombra es negra, sí, pero precisamente ese es el detalle, que vemos una sombra, por no decir una mancha, un objeto, que no puedes definir si es una persona, es una cosa, y además no hay nada que lo proyecte. O a veces dicen, es que es una sombra negra.
Pues sí, es una sombra negra porque es más oscura que la, digamos que la luz que podía pegar en ese sitio. Se alcanza a ver todavía más profundo el negro. Buenas noches, man. Grupo de la mano peluda. Soy yo, Brisa de Cajomulco. Hola. Les quiero comentar si es verdad de que dice que si un lugar está, lo van a modificar o ya lo modificaron, los fantasmas se enojarían o algo así. ¿Por qué tengo esa duda? Porque están, no sé, conozco un lugar que obviamente está abandonado ya 28 años así. Sí.
Y no se que se le ha hecho, era un hotel. Y ahora que lo están tumbando, no sé si las almas de las personas que murieron ahí del templo de 95 se pueden enojarse porque modificaron el hotel o no sé lo que vayan a hacer. Por favor, si alguien sabe o el maestro Sohan o ¿cómo se llama? ¿Cuál te esté? El que sabe de esas cosas a lo mejor se debe saber qué onda. Por favor. Ok. Tanto como que se enojen, no, pero que sí permanecen, no importa si la construcción es diferente, ahí van a estar.
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En mi casa hace tiempo vinieron a rentar unas mujeres que decían que eran brujas, lo que ha ocasionado que mi casa tenga algunas vibras raras y pasan situaciones extrañas. Hemos escuchado voces, nos han aventado cosas, pero eso es lo de menos. En mi recámara pasan las cosas más fuertes. Tengo un closet que abarca toda una pared y me tira la ropa. Me abren los cajones, me golpean las puertas. Sin embargo, ya me he acostumbrado a eso.
Pero hace tres semanas me ha estado pasando que a las 3.33 de la madrugada me despierto alterado y escucho voces y risas en mi cuarto. He sufrido varias paralisis del sueño o como se le dice, la subida del muerto. Después de eso escucho una risa burlonda y me susurra mi nombre. He estado buscando qué hacer, pero no encuentro solución. Tres semanas que nuestro amigo tiene esta situación que para que diga que me avienten las cosas es lo de menos, que se mueva es lo de menos.
Ahora lo que me preocupa es que tres semanas que alguien, una entidad que por las características es negativa, burlona, que le susurra, una situación difícil. Oye, habría que primero tomar en cuenta si recientemente ha tenido algún desacuerdo con alguna persona, tal vez una ex novia, un ex compañero o un compañero de trabajo. Porque hay que descartar todo, y sobre todo si tú ya sientes que el asunto está muy muy extraño, también podrías visitar algún médico.
A ver, no sé, a lo mejor hay algo que te está, algún mineral, alguna vitamina, no sé, algo que te pueda estar provocando una especie como de alucinaciones, si fuera el caso. Lo primero es que sí tienes que analizar si es que pudiera tratarse de algo como un trabajo de brujería. Porque todo lo que tú me estás comentando pues viene podría encajar en una especie de rencilla con alguien. Entonces hay que checar eso sí mi querido amigo. Buenas noches, ¿cómo te llamas?
José. ¿Desde dónde me escuchas José? De Santa Ana, California. Bienvenido, qué gusto saludarte, ¿y qué nos quieres contar? Primero quería comentarles algo bueno de lo que es dos relatos, si se puede, y uno de uno es de OVNI. Ah, claro, adelante. Bueno, cuando estábamos a la edad de 10, 11 años, no sé, en ese tiempo, esa época de que andaban mucho los avistamientos de OVNI y había sido ratada o algo así, nosotros andábamos jugando, estábamos chamacos.
Y sólo salimos a dar la vuelta y era en la noche ya como las 11 de la noche. Entonces íbamos caminando nosotros y estaba, no hay mucha luz y de repente volteamos hacia arriba y miramos una bola de fuego grande pues. Y íbamos con nosotros como si fueras siguiendo al paso, nosotros íbamos despacito, despacito.
Y no, no, no, no, no hacía nada de ruido, o sea nosotros nada más volteamos como hacia arriba pues, pero y vimos esa bola de fuego y íbamos como dos o tres personas que la miramos y va así pegaditas y cerquitas de nosotros así como siguiéndonos. Sí. Y la seguimos viendo, seguimos viendo y de repente en unos segundos desapareció.
Así no sé cómo de la vista de uno y era como una como si fuera una bola de fuego así como que lo prendido que iba entre amarillo, rojo y azul así no dejaba ver bien lo que era pero eso era, se desapareció así al instante. ¿De qué tamaño era más o menos? Más o menos como de un autobús de escuela. Ok, era grande.
Sí, era grande y no estaba muy alto la esta porque pues si hubiera sido un avión o un helicóptero pues uno se daría cuenta y el sonido también pero no hacía ningún sonido y hacía la, mirándola, mirándola a la vista de nosotros se desapareció así en cuestiones segundos. Ok. Oye ¿qué hicieron en ese momento?
Primero que íbamos viendo, nada más estábamos impresionados de verla pero después nos dio miedo pensando como que en ese tiempo había lo que andaban ratando los ovnis y todo nos dio miedo pues diciendo pensando que bueno si nos hubieran agarrado nos hubieran llevado. Claro, ¿esto hace cuánto tiempo pasó? Eso ya fue como en el 88, 90 más o menos. Mira y lo sigues recordando tal cual ¿verdad?
Sí, la verdad que sí nos quedamos nosotros viendo qué era y no inclusive en la escuela cuando llegamos algunos muchachos de la escuela también lo miraron y ellos dijeron que también les pasó lo mismo que querían seguirlo a ver hacia dónde iba y se les desapareció así en cuestiones segundos también igual. Y cuando alguna de estas apariciones la ve muchas personas yo creo que es cuando da más intriga porque de repente cuando uno solo lo puede observar dices ay quizá. ¿Será? ¿No será?
Me lo imaginé, vi las cosas diferentes pero cuando varias personas lo vieron dices no es que no hay duda así sucedió ¿verdad? Sí, la verdad sí pues porque no se mira eso un avión pues lo reconoce uno un helicóptero lo reconoce pero esa bola de fuego grande no es normal que se mirara ahí pues. Claro que no. Y en esos años. Ok, muy bien. Oye y la otra experiencia.
Sí bueno ya les había contado yo también en la casa donde vivíamos nosotros una vez en la noche pues ya acostados todos ya todos dormidos me recuerdo como nosotros teníamos un cuarto donde teníamos una ventana de que solamente la tapamos con pues era de plástico nada más lo que le daba la luz de la luna que entraba ¿verdad?
Y me recuerdo que esa vez yo me levanté bueno estaba me desperté en la en la madrugada y de repente vi una sombra, miré una sombra y miré como una niña más o menos como entre 3 a 5 años que era la edad que tenía mi hermana en ese tiempo y yo pensé dije bueno es mi hermanita que venía caminando y dije bueno ella va ahorita que ya no vea nada va a empezar a gritar y siguió caminando la sombra siguió caminando y la figura ya nada más se miraba la
figura una niña con pelo suelto y como que trajeron a bata así blanca y siguió caminando siguió caminando hacia donde estaba yo pues donde estaba acostado cuando ya la miré de frente dije no esa no es mi hermana y cuando dije no es mi hermana pues sentí así la todo el cuerpo este me quedé quieto ella congelada como quien dice no me pude mover. Oye luego le contaste a tu hermana lo que habías visto.
Bueno ella estaba muy chiquita pero si el pues como mi mamá y papá pero como pues yo estaba preocupado por ella pensando que iba a llorar pero no era mi hermana. Estaban engañando esta entidad. Sí, sí porque ya cuando ella se puso como ahora sí que como si a los pies pues donde estaba yo ya cuando volteo hacia los pies ya dije ya esa no es mi hermana.
Y esto es una de las mecánicas por decirlo de alguna manera que usan algunas entidades quererte confundir con alguien conocido para que tú puedas tener esta confianza. Sí la verdad que sí pero pasaban más los sesos ahí dentro ahí pues en esa área muchos sucesos paranormales que la misma gente tiene pues sus historias ahí en esos lugares. Sí claro que sí oye pues qué gusto saludarte. Igualmente. Que estés muy bien. Ok buenas noches. Buenas noches.
Hasta luego mi querido amigo muy bien dice José lo José López yo quiero contar una de ovnis una nave que vi claro que sí mi amigo mándanos un mensaje al Miedofón. 55 21 93 59 26 Jesús López por cierto es de Istapas y Guatanejo no más mi amigo gracias por estar con nosotros. Sí saludos ya todos los amigos que se reportan dicen yo he pasado esto o he tenido similitudes de experiencias y a quienes vamos identificado cada noche. Exactamente.
Pues aprovechamos en lo que entra la siguiente llamada para saludar a Francisco Balboa y saludarlos en esta noche dice mi amigo Teodoro Ortega. Buenas noches desde Puebla bienvenido amigo Ana Alcántar hola Gina y Nacho saludos bienvenida mi querida Ana y profe comenta sobre el tema fíjate nada más. Tiene unas 200 páginas que guardan celosamente un lenguaje desconocido que al momento desde que fue encontrado en 1912 en un monasterio jesuita no se ha logrado descifrar.
Qué extraño verdad que no se pueda determinar la lengua en la que está escrito por lo tanto no sabemos cuál es el significado de su contenido si es bueno si es malo si es una dedicatoria para alguien en específico no se puede saber. Sí porque incluso a lo largo de los años este manuscrito ha sido sometido a análisis de radio carbono por ejemplo o de espectroscopía para de esta manera tratar de encontrar un significado pero estos métodos científicos tampoco han proporcionado datos mayores.
Pues dice Gigi esos manuscritos creo que pasarán mil años mil años más y no los van a poder descifrar. Y entonces pues sí tienes razón mi querida amiga porque todavía no se puede encontrar una referencia con qué poder comparar el significado o cómo tener una base verdad para poder interpretar lo que ahí está escrito gracias por tu comentario y por supuesto bienvenida.
Dice por aquí Marta dir de leer más bien buenas noches llena desde Pensilvania les mandamos un saludo gracias mi querida Marta un saludo de regreso hasta ya en esta mano peluda que cada vez es más internacional que nunca bienvenidos todos los que se van agregando a nuestra transmisión.
Sí agradecemos de cualquier lugar de aquí de la República Mexicana y del mundo entero fíjate que hablando de este manuscrito dada su fecha de origen que fue en el siglo 15 este manuscrito podría estar relacionado con los conocimientos y creencias de la época.
Algunos sugieren que podría ser un trabajo de alquimia de magia o una forma arcaica de medicina tú qué opinas nos despedimos de las estaciones de la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero continuamos después de la pausa 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad la mano peluda. Hola soy Javier Posa y te invito a escuchar la mejor información del espectáculo donde y cuando tú quieres.
Noticias deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo fórmula abriendo la conversación. La conciencia sólo puede existir de una manera y es teniendo conciencia de que existe sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda. Hola hola saludos a todos este mi nombre es Mario de acá de Ciudad Juárez les mando un saludo.
Solo para contarles hay una historia que le pasó ahí a un amigo mío que trabajaba trayendo camiones de allá de Estados Unidos. Y dice que un día él manejaba muy rápido y un día este rebasó a todos los del equipo que traía. Y los adelantó como por una hora y dice que se sintió cansado y en el mismo camión. Lo dejó prendido y se acostó ahí atrás en los sillones y que les dijo a los compañeros que cuando lo alcanzaran que pasaban pitando para despertarse.
Dice que se fue para atrás en el camión a dormir. Y que ya cuando se durmió que como que se salió de su cuerpo él estaba de cuenta que estaba flotando arriba en el techo del camión y estaba viendo cómo está dormido. Y miró que una sombra abrió la puerta del camión se subió y lo estaba orcando que estaba cercando lo que sentía algo muy pesado. Pero él estaba viendo desde arriba del camión.
Entonces dice que él sintió que pasaron como dos minutos y que de repente empezó a oír que pasaron todos los amigos de él los compañeros pitando y se despertó. Pues ya que se levantó bien asustado y se puso otra vez en el sillón y se fue manejando. Sino que en el camino que sentía aire y sentía aire y que volteó y pues la puerta del camión estaba abierta en donde supuestamente se había subido la sombra esta.
Dice que pues iba pensando no estaba soñando pero que se le hizo raro que como que se había subido la sombra. Y lo extraño de eso es que los camiones de pasajeros tienen una palanca que le cierras y se atora. Haz de cuenta que es como un seguro que se pone arriba la palanca y no puedes abrirle por fuera. Y ese es el pequeño relato que quería compartir. Les espero y les haya gustado. Saludos. Gracias mi querido amigo muy amable. Es un gran honor.
Es un gran honor compartir. Les espero y les haya gustado. Saludos. Gracias mi querido amigo muy amable. Esos misterios que ocurren en las carreteras y en el transporte público. Esto nos han platicado unas experiencias no igual semejantes digamos pero ya en altas horas de la madrugada. Cuando de repente ya es la última corrida y hacen la parada se sube un señor muy misterioso. En unas ocasiones una viejita muy misteriosa. Pase y le sube a la madre hasta le dicen se mete y se sienta.
Y que anda haciendo tan noche pues aquí vengo de trabajar. Y de repente cuando voltean a buscar ya no viene nadie. Entonces. Hola buenas noches. Cómo te llamas. Hola mi nombre es José. Siempre los escucho. Desde dónde. Desde aquí de Chimalhuacán. Estado de México. Bienvenido. Claro que sí. Gracias. Queremos escuchar tu relato. Mire yo. Yo. Yo. Bueno una vez fuimos a Acapulco con un amigo y yo traía un iPad y venía sacando fotos como a mitad de camino. Y la iPad toma las fotos muy rápido.
Entonces yo no me percate hasta que llegamos al hotel y mi amigo me dijo que si ya había visto las fotos y le dije que no. Entonces se me acerqué. Se me hizo raro que me preguntaran me acerqué y había un anuncio sobre la carretera y se veía que un punto blanco estaba entrando. Bueno pasando al principio del anuncio y en la siguiente foto se salía del anuncio y era una nave. Entonces me sacó de onda y fue así como una evidencia clara y la quería compartir con este Mausán pero no sé algo se borró.
No sé por qué se borró pero no la tenía ya después. Pero cuando yo estaba muy chico. Esa es otra versión. Cuando yo estaba muy chico tenía como entre tres cuatro años pero nunca se me olvidó. Estabamos en la calle jugando coleadas que ese tiempo todos salían a la calle. Era como el 90. Y estábamos ahí en la calle y estaba un platillo volador a la altura de un poste como de esa altura más o menos. Era la casa de unos vecinos como dos casas.
Estaba enfrente estaba levitando y yo estaba muy pequeño y no sabía qué era. Me le quedé mirando y todos estábamos viendo. Éramos como 20 30 personas eso pasó en las maravillas por las maravillas. Y cuando nos le quedamos mirando el platillo estaba dando vueltas pero como que se la diaba no daba vueltas y se la diaba. Y eran como dos platos metálicos y donde estaba unida esa parte que la unía de los dos platos. Tenía unas bolitas de fuego alrededor que estaban girando igual que el plato.
Y abajo del plato estaba una parte cóncava que salía como que radia una luz blanca azul. Así en el cielo a mitad de camino y cuando dejó esa línea de fuego desapareció como una estrella. Entonces todos nos echamos a correr y fuimos cuatro de mis hermanos. Bueno somos cuatro no los vimos los cuatro y los de esa colonia que eran las maravillas por esa parte. Y pues yo sí sé que son reales esas cosas pero no las alcanzamos a ver. Y también una vez en mi cuarto sentí un ente.
Pero eso ya es por otra cosa que no llevaba haciendo. No sé si lo pueda contar o otro día. Claro sí cuéntalo. Ah bueno yo estaba en mi casa es un poquito largo pero lo voy a decir rápido. Cualquier cosa pues me dicen no. Yo estaba en. Este me fui a rentar en una casa y había yo salido mal con mi papá. Creo que tiene mucho que ver cómo nos comportemos por eso nos pasan cosas. Salí mal de mi casa y me fui a rentar.
Entonces yo tenía un perro que los acaba pasear y tenía yo una cadena para pasearlo. Y una vez yo dejé esa cadena en la pared y yo vi cómo se estaba balanceando esa cadena. Entonces no había aire no había cómo se moviera. Y yo me le quedé mirando y dije ¿por qué se mueve? No es mi imaginación o algo así. Y ya puse mi mano para ver si se sentía una corriente de aire o algo así. Y luego me erran. Entonces la tomé la descolgué y le empecé a hablar y le dije que si se movía.
Y me empezó a contestar porque el piso del azulejo pues tiene como una cruz una marca así. Y le decía que si a la derecha y si no a la izquierda. Y así me contestaba preguntas. Entonces una amiga que se quedó a dormir conmigo me dijo que si le daba chance le dije que sí. Y ahí estuvo un día y entonces yo le dije mira cómo se mueve la cadena. Y me dijo no manches y le dije ¿si en serio? Ella pensaba que tú la estabas moviendo. Ajá sí ella pensaba que yo la movía.
Entonces yo le dije camina hacia la puerta y ella caminó como un metro por mucho. Y la cadena se empezó a balancear hacia ella hacia donde ella caminó. Entonces me dijo tú la estás moviendo y yo le dije que no yo no la movía. Y ella pasó me dijo ya déjala ahí ya me espantaste. Ya la dejé ahí la colgué y le dije que ya no la iba a ocupar. Pero yo siempre sentí algo como si alguien estuviera ahí porque ya sí hemos sentido. Bueno he sentido varias cosas. Entonces ya llegó la noche.
Ya llegó la noche. Ya llegó de trabajar y yo también. Ya no íbamos a dormir. Y en eso ya estábamos dormidos no sé a qué hora era. Pero yo empecé a sentir mucho miedo. Empecé a sentir mucho miedo mucho mucho miedo así bien feo no. Empezé a temblar y yo dije ahora qué me está pasando no. Entonces desperté ya estaba despertando y al lado de ella. Ella estaba al lado mío al lado de ella. Se escucha cómo truenan los resortes de la cama. Cuando truenan los resortes yo siento cómo nos baja.
De un solo paso se baja del otro lado de la cama. Hacia mi lado yo lo sentí. Entonces me dio mucho miedo mucho miedo y empecé a rezar y me costó mucho trabajo. Rezar y acordarme del Padre nuestro no. Y entonces empecé a decir que le empecé a decir a Dios que me durmiera. Dios duérmeme duérmeme Dios no que me dé sueño. Entonces este. Cuando estaba pidiendo eso yo voltea hacia mi lado y este se empezó como a poner borroso. Y se veía así como una energía no sé como una piedra. Una roca.
Entonces este pero no se veía borroso nada más. Entonces me dio mucho miedo. Volví a cerrar mis ojos me tapé la covija. Ya estaba tapado estaba rezando y le dije a Dios que me hiciera dormir. Entonces este pues mi amiga de al lado le dije por su nombre no le dije abrázame. Y me abrazó así como como un gato no así. Así me agarró luego luego fue muy rápido así rápido. Entonces este no sé qué pasó ahí. Desconozco creo que me quedé dormido. O fue que Dios me hizo caso y me dormió me dormió.
No sé si el ente me durmió. Pero ya no sentimos nada yo me quedé bien dormido. Y al día siguiente pues ya empecé a platicarle. Le dije ya viste que si se mueve la cadena y me dijo sí. Dice pero ya no la muevas porque acuérdate lo que sentimos ayer. Entonces este yo había olvidado eso y entonces dije que sentimos. Y me dijo la cosa que se bajó de la cama. Entonces cuando me dijo eso pues si recordé y le dije. Ah no manches si lo sentiste y me dijo sí si lo sentí José Quiera.
Y le dije no sé le digo pero estaba grande no. Y me dijo sí porque di un paso se bajó de la cama. Entonces este pues he sentido muchas cosas tengo percepciones. Pero yo los he escuchado por un tiempo. Y bueno yo leí un libro que se llama magia en tus manos. Y decía que la clarividencia se da porque. Más bien menciona que la clave la clarividencia la perdemos por mentir. Permíteme un segundo tenemos que hacer una pausa. Pero regresamos contigo no te vayas por favor. El miedo 55 21 93 59 26.
Las historias tienen muchas formas de contarse. Pero solo una de comprobarse. Aquí en la mano peluda. La diferencia entre el fracaso y el éxito. Es hacer una cosa casi bien. Haciendo una cosa exactamente bien. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. La mano peluda. La mano peluda. La mano peluda. La mano peluda. La mano peluda. Continuamos estamos escuchando aquí el relato. De los amigos pero nos desea de la clarividencia. Esta posibilidad que tienen.
Algunas personas que le dicen el don que permite. Ver más allá. Que no se puede ver en las imágenes. Sino a sonidos. Experiencia información conocimientos. Que para la mayoría de las personas. No se puede. Pero para específicamente. Aquellos que tienen clarividencia. Si es posible. Y seguimos con lo que nos estás comentando. Si de una vez en el libro comentaba que se nos cerraba. La clarividencia por por mentir. Y todo eso. Porque menciona que son los chacras. Los que se contaminan.
Los que se se cargan de energía negativa. Y eso enferma el cuerpo. Entonces este pues. Cuando he sentido esas cosas. Pues igual. Pues como puedo sentirlas. Porque una vez. Había tiempo de contarles otra. Si. Adelante amigo. Yo estaba en el tianguis. Estaba trabajando y entonces. Yo había visto ahí baraja en mi puesto. Entonces yo había escuchado que no es buena la baraja. Porque como que se presta para. Para cosas satánicas. Entonces ellos estaban jugando ahí. Pues yo no estaba jugando.
Yo estaba viendo mi mercancía. Y en eso. Yo empiezo a sentir como viene un gigante. Este avanzando hacia donde nosotros estamos. Es en el tianguis de las torres. Ahí hace mucho aire. Aquí por. Este este caminando arrastrándose. No sé. Y yo agarré y empezar a decir agarren el puesto agarren el puesto. Entonces yo me hecha correr y agarré mi puesto. Entonces. Ellos me volvieron a ver pero como que me vieron así raro. Y siguieron jugando no me ignoraron por completo.
Y en unos segundos que empieza a hacer. Mucho aire demasiado aire como si fuera un remolino. Se hubiera metido en mi puesto. Entonces cuando todos vieron esa acción porque si hizo mucho aire. Empezaron a correr y agarraron el puesto. Y un señor que amarraba este su lazo en mi. En uno de mis tubos. Yo le dije una vez que nos amarrara porque ahí hace mucho aire. Y porque iba a salir volando el puesto. Y me dijo si un día vuela. Yo lo vengo a agarrar no te preocupes.
Y le dije que si no para no verme en la onda le dije que sí. Y ya cuando empezaron a volar las lonas. El solón de él se levantó y dobló el tubo de mi puesto. Yo no lo alcancé a ver porque cuando yo vi todo eso que estaba pasando. Yo empecé a rezar. Empecé a rezar y los demás me dijeron que si que había levantado al señor del piso. Como 30 centímetros. Y este el tubo de plano lo dobló hacia arriba. Así con la fuerza del viento. Entonces yo empecé a rezar y le dije a Dios que nos ayudará.
Que algo raro estaba pasando ahí. Empecé a rezar y un vecino que tenía una lona más chiquita. Yo no vi que le levantara el puesto. Y como que se rió. Me vio de que yo estaba rezando. Y pues ya hasta que se calmó eso. Y unos puestos pues sí, sí tiró las lonas. Pero el mío no. Entonces ya me dijeron que cómo sentí. Cómo me di cuenta de que venía el aire. Y yo le dije que yo sentí que se acercaba un gigante. Entonces, pues me han pasado muchas cosas. Una vez también les cuento.
Una vez también estaba. Yo vivo aquí cerca de un cerro. Entonces yo estaba. Estaba en mi cuarto y ya era noche y yo estaba ahí fumando un cigarrito. Y yo escuché cómo del cerro venía caminando. Venían trotando un caballo. Pero era un caballo gigante. Grande, porque de unos cuantos pasos llegó hasta aquí a la esquina. Entonces yo sí me espanté. La verdad sí me espanté. No me quise asomar la verdad. Y ya después, después de un tiempo, yo escuché cómo un gigante.
Venía caminando, venía corriendo, bajando del cerro. Entonces, pues yo sí me espanté. Pero pensé que. Pues ahora sí pensé de otras cosas. Pero ya después mi hermana comentó que ella también escuchó. Cuando un gigante venía bajando y se metió aquí en el patio de la casa. Y entonces. Pues sí he escuchado de ustedes y también este que todas esas cosas se dan por problemas.
Por. Puede estar una entidad en una casa que esté tranquila, pero si nosotros con peleas, discusiones, algunas prácticas que tengan que ver con el ocultismo. Es como si los despertáramos y entonces es cuando nos empiezan a dar problemas. Sí, sí, de hecho, sí, hay muchas cosas muy extrañas y y también este les puedo decir que también he limpiado con huevo. Este. Y si alguna vez tenía, yo lo puedo contar. Sí, claro.
Yo tenía una tía que ya me habían dicho que estaba enferma y yo fui a verla ahí en Puebla y este y cuando yo entré, yo vi cómo. Y no podía hablar bien. Entonces, este yo le dije hola tía, no, entonces esa tía siempre ha sido muy amable, muy buena y yo dije, por qué le pasó eso, no? Se le dijo hola tía y me dijo hola. No me escuchaba su voz ronca y estaba ahí. Mi primo y le dije vamos a levantar a tu mamá. Y me dijo que sí. Yo la cuando la leo.
Yo sentí toda la energía de mi tía, así como se sentía mal y sentí raro, no? Yo no me sentí mal, pero sentí raro. Entonces dije, oh tía, si se siente bien mal, verdad? Y me dijo que sí. Y de hecho, pues sí estaba sentada pálida blanca en una silla. Entonces yo agarré y le dije a una de de sus hermanas que me consiguiera un huevo y me dijo que sí fue corriendo. No me preguntó por qué ellos como reconoce esas prácticas y fue corriendo a traer un huevo.
Consiguió el huevo y ya llegó y entonces la empecé a limpiar, pero pedí permiso a Dios y empecé a rezar y todo eso. Y ya, pues la limpié y le dije que pues que leyera la Biblia, no? Que es lo que ustedes también recomiendan y pues también me falta conocerla todavía más. Y pues ya la limpié y ya en la noche salí, fui a dar una vuelta por ahí y regresé. Entonces yo les había dicho que regresaba en la noche, pero como andaba fuera ya no regresé.
Regresé bien noche y entonces mi mamá me dijo que me fueron a buscar. Entonces pues ya al día siguiente fui, más bien fui en la noche, fui a verlos, pero ya no conseguí huevo. Entonces, este ya lo sé a ver. Y ya mi tía estaba de pie. Y le decía que porque que si vieron un cambio, yo no les dije nada, no, no más le dije que si vieron un cambio, no? Y me dijo que sí que ella ya estaba caminando, que ya no podía ni hablar.
Entonces, este pues yo lo he escuchado, no? Siempre se le pide permiso a Dios. Y este pues con la intención también el Padre Suhán que dice que es la intención, no? Pero sí doy testimonio de que sí existe Dios. Yo antes no creía en él y me tuvo que pasar algo un poco extraño para para creer. Y me han pasado muchas cosas muy extrañas y gracias a Dios aquí estoy. Perfecto. Y este. Y he tenido percepción también. Una vez mataron a un compañero en Acapulco y este yo cuando llegué a ese lugar.
Estaban estaban en la playa. Ya nos habían dicho que ya no nos metiéramos y se metieron ellos y yo. Y los encontré, los encontré este con música, no? Y yo me acerqué y uno de ellos me dijo, quieres un trago? Y le dije, sí, sí, gálame un trago. Apenas los conocía. Y ya me regaló un trago y me serví. Y me sentí como como como como cuando hay, no? Pero aprovechaste, te sentiste como aprovechado. Sí, este ya me serví y entonces voltea hacia hacia atrás de la playa.
Digamos donde están los botes, las lanchas donde estacionan esas cosas. Las mesas ya están oscuro. Entonces habían tres chavos ahí parados y yo los voltea a ver y con un gesto de movimiento de cabeza de saludarlos. Y también me saludaron con la cabeza y yo me les quedé mirando y sentí muy raro, no? Sentí feo. Y dije estos muchachos se ven malos, no? Yo siento que mejor me voy. Estranos, sí, claro. Ajá, muy incómodos. Entonces, pues ya me dicen ellos, quédate.
Y les dije, no, muchas gracias, ya me voy. Porque también me dio pene, no? Y les dije, no, ya me voy mejor no, quédate. Y les dije, no, te lo agradezco. Y me dice, si quieres, iba a este otro trago. Y les dije, váte, tomo la palabra. Aprovechando. Y entonces ya me moví de ahí y me fui más adelante del mar. Caminé y ya escuché unos disparos. Yo no me quise mover de ahí, me esperé una hora. No me quise mover de ahí, no quise pasar porque ya había escuchado que Acapulco estaba feo.
Y ya me quedé ahí, regresé y estaba un chavo en el piso y ya llevaba ahí un rato. Entonces ya me dijeron que lo habían matado por unos cigarros, pero al final nos dijeron. Porque yo iba ahí con esos compas. Ah, pues sí, me encontré a esos compañeros que estaban ahí que me invitaron al trago. A uno de ellos, a ese que me invito al trago, les dieron un plomazo en él. No me digas. Y en ese tiempo estaba el COVID, era el 19, el 20. Y él se quedó en Acapulco y regresó.
Y dicen que a la semana, yo pregunté porque ya no contestaba, me dijeron que a la semana. Después de que se quedó una semana y regresó aquí, a la semana se murió por el COVID. Uy, o sea ya le tocaba, amigo. Y el otro sí se quedó ahí, ese sí no lo conocía. Este, pero yo había leído un libro donde mencionan que cuando una persona se está muriendo, le debes de decir que ya se está yendo a otro plano. Que quedó muerto para que tenga este descanso.
Entonces, cuando lo vi, yo me acerqué y lo vi, estaba ahí tirado con los ojos abiertos. No lo toqué porque sí me dio pendiente, pero sí le mencioné que ya estaba muerto, que descansará, que buscará luz. Pero sí, esa percepción, gracias a Dios la he tenido. Pero igual trato de no pensar mal. No pensar mal, antes si tú no llegas con errores y piensas o hablas mal de la gente. Pero la experiencia te va diciendo que no es así. Eso es claro.
Sí, trato de ser honrado, he regresado el teléfono, apenas me encontré uno y lo regresé. Muy bien. Creo que eso es lo que abre la percepción, la evidencia también. Y creo que por lo que les conté, lo de la cadena es un péndulo y también hay puertas que uno desconoce y la verdad es mejor. No meterse en ellas, sí, claro. Pues mi querido José, te agradecemos mucho todas las experiencias que nos narraste en un ratito. Ve nada más cuánto has vivido mi querido amigo.
Muchísimas gracias, espero que no sea la última vez que charlamos. Sí, cuando gusten les cuento otra cosa. Árale amigo, pues te mandamos un fuerte abrazo y qué bueno que te animaste esta noche a platicar con nosotros. Sí, gracias. Hasta luego, buenas noches. Hasta luego, buenas noches. ¿Estás bien?
Igualmente, brother, gracias por tu paciencia, por narrarnos estas historias y sobre todo compartir esos momentos que no sé si ustedes han vivido, pero que reflexionas y sabes que te cambió la vida, pero eso siempre lo ves hacia atrás. En el momento ni cuenta te das. Cuando reflexionas en lo que ya pasó dices, no manches, aquí cambió mi vida. Vamos al corte, Gina. Y regresamos al Miedo Fond. 55-2193-59-26.
Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Benditos los jóvenes, ya que ellos cederarán la deuda nacional. Sabiduría en las redes.
Porque no todo tiene explicación lógica. La mano tenuda. Continuamos. Continuamos recibiendo sus comentarios, relatos, lo que ustedes decidan. Y este manuscrito del que hoy estamos hablando se encuentra actualmente en la biblioteca de manuscritos y libros raros de la Universidad de Yale. Aunque es accesible para investigadores, la biblioteca ha establecido restricciones para evitar daños adicionales a este manuscrito.
Lo que limita obviamente la cantidad de investigaciones que se pueden llevar a cabo acerca de este manuscrito de Voynich. Así es, un texto muy místico que ha despertado la curiosidad de muchas personas. Precisamente por eso no se sabe cuál es la intención de este documento que al parecer trae mucho conocimiento. No se sabe precisamente, o sea es lo que se puede suponer por toda la forma en que fue elaborado y la forma en que está expuesto ahí todo el contenido.
Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Con Homero. Homero, bienvenido hermano. ¿Tú te pones el nickname de Homero? Homerix. Homerix, ándale, muy bien hermano, muy bienvenido. Gracias. ¿Y qué nos quieres platicar Homero? Ah mira, lo que pasa es que tuve un encuentro con un extraterrestre. Ómalo, oye, se me olvidó preguntarte ¿de dónde llamas?
De Querétaro, de la ciudad de Querétaro, aunque tengo la edad del Estado de México, compré el chip aquí pero no sé por qué me dieron del Estado de México. Ah está perfecto, no te preocupes, digo es para más o menos ubicar de dónde nos llaman nuestros amigos. Y a ver, ¿cómo estuvo ese rollo? Yo soy de la ciudad de México pero llevo aquí en Querétaro viviendo ocho años. Bien. Sí, no, pues estuvo intenso ¿verdad? Intenso la situación.
Hazte cuenta que yo durante mucho tiempo padecí de la asiática en mi pierna izquierda. Sí. Mi pierna izquierda y pues eran unos dolores que la verdad a mí me imposibilitaban desarrollar mis actividades ¿verdad? cualquiera que fuera. Sí. Y el dolor me daba en cualquier momento y en cualquier situación.
Sí. Y ese día estaba yo recostado en mi cama, recuerdo que ese día yo había descansado, no tenía yo ese día labor, estaba yo descansando y estaba yo recostado sobre mi lado derecho, en la orilla de la cama. Y daba hacia la puerta del cuarto. Sí. En ese momento yo sentí un extraño dolor en mi pierna a la altura de la ingle. Sí. Y a mí me daba el dolor de la asiática un poquito más abajo de la ingle. Sí, por la parte interna del muslo. Ajá. Te bajas al talón.
Sí, sí, pero a mí me agarraba en la parte digamos del muslo. Ok. Me imposibilitaba totalmente. Sí, sí. Entonces ese día estaba yo descansando y recuerdo que abro los ojos y veo un ser gris. Gris. Me doy cuenta que el ser gris yo creo que medía no sé no medía más de un 1 o 40 más o menos. Ajá. Y pues era su piel, recuerdo que su piel era parecida a como látex, tenía como la textura de látex. Ajá. Sí. Ok. Y su cabeza no era totalmente ovalada, sino que la parte de arriba la tenía plana.
Ajá. Y era su cabeza era como medio triangular, o sea era plana y hacia la base del mentón. Ajá. Hacia como un triángulo, pero tenía esos enormes ojos negros. Ajá. Sí. Entonces yo alcancé a ver que en la mano derecha él manipulaba un objeto metálico. Ajá. Pero hace cuenta que era como cromado, era como un tubo. Sí. Era como un tubo y con ese objeto me estaba punzando ahí en la ingle. Ajá. O sea él me estaba punzando, pero entonces al momento que yo lo veo. Justo donde te dolía.
Sí, pero al momento en que yo lo veo me incorporo y me siento. Yo no vi a los otros dos, pero yo sabía que venía acompañado de otros dos seres. Ajá. Los otros dos seres yo intuyo o yo percibía que eran seres más altos que él y también eran grises. Ajá. Pero yo no los veía, pero yo sentía que eran tres. No sé si me explique. Sí, podrías sentir la presencia tal vez, o sea no los viste físicamente, pero sentías que estaban ahí. Sabías que. Exactamente.
Ok. Exactamente que había ido entre las dos presencias Nachito. Sí. Lo sentía, pero al momento que yo me incorporo le digo aléjate de mí, le dije. Ajá. Porque yo sentí que me estaba agrediendo mi cuerpo. Sí, sí te tocó. Sí, sí, sí me estaba agrediendo. Fue un encuentro cercano del cuarto tipo. Definitivamente. Y yo recuerdo que le dije aléjate de mi desintegro, o sea fue lo que yo le dije, no? Yo le dije te desintegro, no sé qué hago, no?
Ajá. Pero yo quería este, pues ya no tenerlo enfrente mía, no? Ajá. Sí, porque no sabías de qué se trataba. Ajá. Pero mi cuerpo estaba acostado, Nachito. Ajá. O sea, lo que yo tuve digamos que fue. Un desdoblamiento, un desprendimiento. Ándale, sí, yo creo que por eso lo pude percibir. Yo creo que por eso lo pude percibir. Entonces el ser este se sorprendió, se sorprendió y dio dos pasos hacia atrás y se desvaneció en ese momento, no?
En ese momento abro los ojos y ya estaba yo en mi materia nuevamente. Ajá. Sí me explico. Sí, claro. Ya estaba yo en mi materia nuevamente y pues sudado, o sea totalmente yo pues sacado de onda, no? Como si hubieses tenido una pesadilla. Sí, sí, sí, sí, pero estoy seguro que no fue una pesadilla, estoy seguro que fue algo real. Sí. Fue algo real lo que yo viví. Increíblemente a partir de ese momento los olores de sciática fueron más, mucho más espaciados.
Ok. A la actualidad eso me pasó hace como tres años. A la actualidad si me han dado no sé unas tres o cuatro veces han sido muchas y ya no me ha dado el mismo dolor con la misma intensidad. Ha sido de la intensidad del uno al diez ha sido como del dos, digamos así. Sí, dime Nachito. Entonces no lo dejaste que te terminara de curar amigo. Pues es que es la duda Nacho, yo no sé si me estaba curando o me estaba cambiando el implante etérico, no? A lo mejor por eso te dolía, no?
Le fue a cambiar la pila. A lo mejor, no, no, no, no, no podría yo saber porque mucho se ha sabido o mucho se ha escuchado acerca de que esos seres pues implantan a la gente, verdad? Sí. Y yo no sé si me iba a cambiar el implante, me lo iba a retirar si realmente me estaba sanando o si estaba haciendo otro tipo de operación, no podría yo decirte.
Ajá. No, no sé, lo único que sé es que a raíz de ese encuentro yo he tenido mucho menos, mucho menos dolores en ese sentido y no sé, no sé la verdad, pero sí fue una situación como tú dices espeluznante, no? porque pues es algo que no sabe uno, de repente estás ahí y ves la situación te enfrentas a ella, no? Mira mi querido Homero, las personas que han tenido el dolor de ciática, yo me incluyo, Sí.
Sabemos el momento en que dejó de darnos porque a mí me ocurrió, me ha pasado dos veces así que me da bien fuerte y la primera vez no me lo vas a creer, pero se me quitó cuando fui a Six Flags acompañando a unas personas. Ajá. Y que súbete y súbete y me subía el Batman. Sí. Y en el Batman ves que te van colgando las piernas. Ajá. Todos decían que tonto, que loco, cuando bajé del Batman ya no me dolía. Santo remedio, yo creo que se te distendió el nervio, fíjate. Así es.
Se te acomodó, se te puso en tu lugar. Así es amigo. Y la segunda vez fue, también me dio fuertísimo y me recomendaron por ahí un, bueno fui al doctor y ya me dio un tratamiento y desde esa vez se me quitó. Pues yo hacía ejercicios, yo hacía ejercicios de estiramiento y de doblaba mis piernas y todo lo demás y sí me servían, no te digo claro. Claro, sí.
Pero a mí me daba ese dolor cuando yo estaba en situaciones de estrés extremo, púmbale, me daba, me daba, me daba y era de que la pierna de veras me pesaba 30 kilos y no podía yo ni moverme del dolor porque el calambre es un dolor, un calambre muscular. Sí. Pero el dolor de la asiática que es el nervio no tiene comparación, es un dolor horrible porque el dolor de nervios es tremendo, es tremendo el dolor de nervios.
Sí, ya lo creo que sí mi amigo porque mira, hay dolores que pues te los puedes sobrellevar, pero el dolor de asiática es en la espalda baja para los amigos que no saben cuál es el dolor de asiática porque nunca lo han vivido, es que te duele, pues la espalda baja literalmente y a veces es tan fuerte que desde el glúteo izquierdo se te baja hasta el talón y sientes como que se te duerme la pierna, es muy feo porque caminas como viejito, no te puedes enderezar, así todo agachado.
Sí, incluso después de la crisis queda uno muy sentido, muy dolido de la pierna. Sí, sí, sí, exactamente. Tarda uno en recuperarse, sí. Oye amigo, pero fíjate que me quedo analizando esta parte de que te estaba tocando tu muslo, tu ingle, y tu despertaste porque sentiste el toque, no? Sí, sentí que me estaba... Abres los ojos y lo ves, viste si traía algún instrumento o solamente era con su dedo?
No, era en la mano derecha, tenía un tubo como de unos 20 o 30 centímetros, un tubo, hace cuenta que era un tubo, pero este era cromado, era cromado el tubo, era un tubo, un tubo. Oye amigo, dame un segundito, sí necesito hacer una pausa, no te vayas. Ok. El miedofón sigue listo, 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. La experiencia es lo que te permite reconocer un error cuando lo vuelves a hacer. Sabiduría en las redes.
Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos y siempre impresionante el hecho de platicar de estos implantes extraterrestres, estos objetos físicos muy pequeños, parecidos a un microchip que supuestamente son colocados en el cuerpo por alguien que no es un ser humano. Así es, tenemos en la línea nuestro amigo Homero, ¿estás ahí? Sí, aquí sigo, aquí sigo Nachito.
Perfecto amigo, oye pues me parece muy interesante, fíjate que me hiciste recordarte de la película de E.T. ¿De cuál, perdón? E.T. Ah sí, E.T. el extraterrestre, o si como no, yo tenía como 15 años cuando la vi. Bueno, ¿te acuerdas que él sanaba a las personas, inclusive revivió una planta con solo tocarlo con su dedo que se ponía como rojo? Con su dedo sí, ah pues mira hablando de E.T. recuerdas que la parte de arriba de la cabeza era medio plana de E.T.
Pues así tenía este ser la cabeza, medio plana y te digo que era como una especie de triángulo, su cara, porque bajaba hacia el mentón en forma de triángulo. Ok, a lo mejor no era de los grises, a lo mejor era de otra especie, otra raza. Pues yo he sabido que dentro de los mismos grises hay variedad de tamaños, ¿verdad? Bueno en tamaño sí, pero la forma de la cabeza casi siempre es esa... Como ovalada. Como ovalada, sí, sí, sí, con el mentón, la boca chiquita, ¿no?
Lo hace triangular ahí esa parte. Sí, de hecho así estaba, se cuenta que era la cara de cualquier gris, pero la diferencia es que la cara no era ovalada, sino que era en forma triangular, triangular, y el tubo tendría yo creo que un diámetro máximo de unos dos centímetros, y te digo que estaba de largo como entre 20 y 30 centímetros, así era el tubo y era un tubo cromado, un tubo cromado. Delgadito o era grueso? No era delgadito, era te digo que tenía como... ¿Como una pluma?
Como de más o menos, como de diámetro unos dos centímetros. Como un bolígrafo, ¿no? Como de un bolígrafo, exactamente es correcto, sí. Ok. Sí, así era. A lo mejor, oye, de pura curiosidad, ¿no te has tomado una radiografía? Fíjate que no, no me he tomado radiografías, no me he tomado radiografías. No, no, no, no, y sí lo platiqué con dos personas cuando mucho y una de ellas me llegó a decir, bueno, ¿y no quisiste tener un contacto?
No, yo a los contactos, de hecho he tenido la oportunidad de ver varias veces ovnis en el cielo, sí, pero no, la verdad es que prefiero no seguirlos viendo, ¿no? Porque no sé, no sé, no, como que no, no me da mucha confianza este, tratar de entablar una comunicación con ellos, ¿sí me explico? Sí, sí, sí, pues... Contrario a lo que mucha gente desea, ¿no? Muchos ufólogos, mucha gente que quisiera tener contacto conm...
No, yo no, y yo luego a veces veo al cielo cualquier cosa y llego a ver luces y todo lo demás, ¿verdad? Pero no, no, no, trato de evitar, evitar en lo máximo, ¿no? Y la persona con la que comenté este caso me decía, bueno, y no trataste tú de entablar una comunicación, no, no, no, no, porque pues yo no sé realmente cuáles sean sus verdaderas intenciones, ¿no? Y eso. Así es, amigo.
Vaya, pues, qué interesante relato nos acabas de regalar, mi querido Homero, ahí queda para los que son aficionados, que somos aficionados a este fenómeno ovni, pues ahí está esta gran experiencia de nuestro amigo. Sí, mira, nos recuerda Franco, dice, encuentro cercano del primer tipo es ver a un ovni a lo lejos, ¿cierto? Segundo tipo, ver evidencia de ovni, es decir, que deja el pasto quemado, que deja alguna huella en la tierra o en el lugar donde se posó.
Y tercer tipo, ver seres extraterrestres, sí, exacto, pero los ves, digamos, de lejos. Y ya el cuarto tipo es, dice, abducción, sí, correcto, podríamos entender abducción o que hay un contacto físico con el ser humano. Sí, sí, un contacto directo que fue lo que yo viví, ¿verdad? Exactamente. Un contacto directo, contacto directo. De hecho, hay otros capítulos de mi vida, ¿verdad? Donde también he tenido también desdoblamientos. Porque te platico, mira, uno de mis primeros recuerdos de infancia.
No sé, Nacho, yo tendría quizás unos tres o cuatro años de edad. Y uno de mis primeros recuerdos fue precisamente un desdoblamiento que yo tuve. Sí. Porque nosotros dormíamos en una habitación grande y estaba tapizada de un papel tapiz con unas figuritas, unos muñequitos, unos dibujos infantiles. La casa la rentaba mi papá. Sí. Y nos decía muy seguido como veinte veces al día que no nos acercáramos al papel tapiz porque lo podíamos dañar.
Pero a mí me llamaban muchísimo la atención esas figuritas en la pared siempre, esos dibujitos. Y yo recuerdo que un día me desperté y yo dormí en una cuna, en una cuna blanca. Y yo me acuerdo que ese día me desperté y estaba yo parado frente a la pared, a escasos no sé, 10 centímetros, 15 centímetros de la pared. Y estaba yo viendo los muñequitos y con la mano derecha me atreví a tocarlos. Sentí incluso el papel tapiz. Ya ves que no es liso, es como que tiene algunos bordes el papel tapiz.
Sí, sí, sí. Sentía yo los bordes del papel tapiz y pues me regocijaba yo, ¿verdad? De estar haciendo la travesura, estar tocando los dibujitos esos, ¿verdad? Sí. En eso mi hermano mayor, recuerdo que era en la mañana porque ya clareaba y entraba el sol por las ventanas. Y recuerdo que en eso mi hermano mayor despertó porque iba a la escuela. Mi hermano, yo aún no iba a la escuela, te digo que yo era muy pequeño, no iba al Kinder aún.
Despertó mi hermano mayor y yo me espanté porque dije yo, ya me va a acusar, ya me va a acusar. Entonces volteaba a ver a mi hermano y sí vi que se estaba moviendo en su cama. Y volteó a mi cuna y resulta que yo estaba acostado en mi cuna, Nacho. ¡Ah, caray! Te habías desdoblado, amigo. Sí, y fíjate, es uno de mis primeros recuerdos. Entonces estaba yo acostado en mi cuna, ¿no? Y dije, va. ¡Qué extraño! Así estuvo esa situación.
Y después he tenido también varios desdoblamientos, he tenido muchos contactos con los seres del otro lado y todo eso, ¿verdad? Pero uno de esos desdoblamientos o varios de esos desdoblamientos que yo llegué a vivir durante algún tiempo, hace cuenta que me venían a visitar seres que no eran precisamente de este mundo. Ajá. Pero, ¿cómo te diría yo? Como que eran de otro mundo, pero como que no eran extraterrestres, sino que eran como seres etéricos. Ajá. ¿Sí me explicó? Sí. Y venían.
Como tipo ángel o algo así. ¡Ándale! Unas cosas así. Y eran dos presencias siempre. Era una masculina y una femenina. Tenían forma humanoide, pero no tenían rasgos definidos, ¿no? O sea, no te podría yo decir, tenían el caballo rubio y eran como los pleiadeanos. No, no, no, nada de eso. Simplemente eran seres de luz, seres muy iluminados, seres blancos con las túnicas blancas, ¿sí? Y recuerdo que me iba con ellos. Flotaba yo en el aire en medio de ellos dos, ¿no?
Y algunas veces me llevaban a sus, pues a sus lugares, ¿no? Y yo veía de arriba sus ciudades por llamarlo así. Ajá. Y son fragmentos, ¿no? Son como flashback, ¿no? Sí. Pero estoy seguro que eran desdoblamientos, Nacho. Estoy seguro que eran desdoblamientos. Porque yo te digo, muchas veces he tenido esa capacidad, ¿no?
Ajá. Oye, amigo, ¿has visitado algún lugar, pero ya de aquí terrestre, vamos, has ido a la ciudad de México, has venido a la ciudad de México, has ido a Guadalajara o a París o a algún otro lugar? Fíjate que un día, un día tomé conciencia. Sí. Y andaba yo así como que flotando, ¿no? Y dije yo, no, pues quiero conocer, no sé, quiero ir a Rusia, ¿sí? Ajá. A un lugar de Rusia. Y sí, llegué yo flotando, bajé al suelo, vi una serie de seres ahí.
Ajá. Y muy parecidos a nosotros, seres humanos, digámoslo así. ¿No eran humanos? Sí. Es que, fíjate lo que te voy a platicar. Estaban vestidos como nosotros, pero era, hace cuenta, como si fuera un valle, como si hubiera parcelas, ¿sí me explico? Ajá. Como si fueran granjeros ellos, una cosa así. Sí. Y al momento que llego yo, como que me empiezan a atacar, como que me empiezan a agredir, ¿sí me explico? Sí. Y entonces yo ahí entendí. No eras bienvenido.
Sí, pero ahí entendí yo que ellos también eran como etéricos. Ah, nos vienes a invadir nuestra zona, nuestro terreno. Una onda sí sentí yo porque me sentía agredido, ¿no? Y sí, la verdad es que sí me empezaron a agredir, ¿no? Entonces dije, no, es que, adiós, ahí nos vemos, ¿no? Ajá. Pero sí, sí, lo hice una vez, otra vez también lo hice cuando yo vi la ciudad de México, me fui a la gloriata del metro de Surgentes, ahí andaba yo por ahí también.
O sea, sí, cuando uno toma conciencia bien de la situación. Esa es la clave. Cuando uno toma el control, porque cuando uno tiene conciencia ya toma el control. Sí, esa es la clave, mi querido amigo, es lo que te iba a decir, ya lo repetiste. Sí, de otro modo son como flashbacks los que yo tengo, ¿sí me explico? O sea, pocas veces he tenido yo conciencia en ese sentido, ¿no? Exacto, esa es la forma de, por ejemplo, dominar el viaje astral, ¿no?
Teniendo conciencia, conciencia saber a dónde vas, a dónde quieres llegar, el momento en que quieres regresar y a qué hora se va a terminar todo eso. Oye, mi querido Homero, pues te agradezco mucho que nos hayas platicado estas experiencias que tienes y por supuesto deseo que no sea la última vez que charlemos, amigo. No, te platico después, que ahora a mí incluso me han atacado las brujas, un día me dieron una pero buena y… No, pues está muy bien.
No, no, no, he vivido muchas, muchas cosas en ese sentido, siempre he tenido yo, digamos que un pie del otro lado, ¿no? Siempre he tenido yo un pie del otro lado y he tenido muchas, muchas, muchas experiencias de ese tipo. Te agradecemos mucho que nos hayas platicado tus experiencias y que tengas una excelente noche. Que gusto saludarlos. Saludos. Buenas noches. Nos vemos.
Muchísimas gracias por haber estado con nosotros, mañana queremos escuchar más relatos y experiencias que tengan que ver con lo paranormal. Que descanses, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Yo también me despido. Que tengas una estupenda noche. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Pásenla bien, descansen y como decimos aquí, ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.
Esta fue una producción de Grupo Foro Muda.
