Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es... ...el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de platicar de esos temas de miedo. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Y claro que te invitamos a que tú participes con nosotros a través de nuestro Miedophone, o sea, el WhatsApp. 55-2193-5926. ¿Ya lo anotaste? 55-2193-5926. ¡Ahí!
Nos puedes mandar mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Guatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Baja California Sur, Hermosillo, Los Reyes y Huetamomichoacán, La Paz, Baja California Sur, Mazatlal, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Existe un lugar lleno de misterio que está envuelto en historias de brujas y fantasmas.
La Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, ubicada en el municipio de Colón en Querétaro. Es conocida no solo por ser un sitio de peregrinaciones, sino también por las extrañas leyendas que la rodean. Se dice que desde el inicio de las peregrinaciones los viajeros se enfrentan diversos problemas, incluyendo ataques de saltantes y la aparición de brujas que intentan desviar a los peregrinos de su destino.
Estas brujas, manifestándose como bolas de fuego, han creado una atmósfera de temor y misterio que aún persiste hasta nuestros días. Hoy, misteriosas brujas de la Basílica, historia macabra. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Y por supuesto lo principal es que tú platiques con nosotros y nos cuentes absolutamente todas tus experiencias. Hola, buenas noches. Gina, Nacho, mi nombre es Gilberto Calleja y hablo de aquí del Estado de México, de Neza.
Me gustaría contar un relato que me sucedió hace ya bastante tiempo atrás. Bueno, son varios, pero ahorita voy a contarles uno. Hace tiempo teníamos un taxi. En ese taxi, pues todo era normal, todo así, pero de repente cuando me llegaba a parar así con amigos conocidos, me decían, oye, no manches, tú estás muy quitado de la pena aquí afuera y allá adentro está tu chavo, no manches, no lo dejes ahí. Yo le decía, no, ¿cuál chavo? Me decían, ¿no vienes con un niño? Yo, no, vengo solo.
Y me decían, clarito, vimos cuando doblaste que traías a alguien, a un niño ahí en medio de los asientos, yo así de ahí asomándose, yo así de, no, no, vengo solo. Entonces yo le decía, mira, ven, asómate, y se asomaban. Y ya me decían, no, te lo juro que clarito traías un niño. Entonces así pasó, ¿no? Y varias veces me llegaban a decir que si traía alguien, ¿no?, que por qué no bajaba a mi hijo o así, ¿no?
Sí. Entonces pasaba varios tiempos y una vez el carro decidí con un amigo, hacerle, lavarlo todo bien, entonces quitamos asientos, quitamos todo, quitamos la alfombra y cuando quitamos la alfombra había sangre. Cuando empezamos a lavar así, abajo de la alfombra había sangre, entonces, no, pues, no, no, nos sacamos de onda, ¿no? Entonces ya fuimos a ver al que nos había vendido el carro hace ya tiempo y le dijimos, oye, ¿no supiste qué anda con el carro?
Dicen, no, ¿por qué? Digo, no, porque, ¿qué crees que lo lavamos? Y había sangre en el carro abajo. Dice, no, manches, te voy a decir la verdad, yo lo compré de un lote, pero, pero la neta, este, sí, me dijeron que el carro había estado siniestrado, pero, pues, hasta ahí yo lo compré y lo mandé a arreglar y, pues, ya quedó, o sea, quedó el carro y, pues, ya después te lo vendí a ti. Total, ¿qué pasó?
Pero ese niño se seguía apareciendo, entonces, una vez yo lo vi porque le presté el carro a mi primo y él traía el carro. Entonces, este, lo veo y cuando lo veo pasar, veo que traía a un niño en medio de los asientos asomados, entonces le enmarco y le digo, oye, oye, no te saques de onda, traes a un niño ahí en el carro y me dice, no, vengo solo. Me dice, ¿por qué? Le digo, no, nada, nada más, ponte pilas, luego, luego, al rato te veo, ¿no?
Pues, ya es, ella me empezó a dar así como que mala espina, ¿no? Entonces, vendí el carro, traté de venderlo, lo vendí lo antes posible y todo. Y este, y ya el amigo que se lo vendí también era taxista, entonces él se lo vendió y me reclama y me dice, ya después, tiempo después que se lo vendí, me dice, oye, ¿por qué no me dijiste que aquí había un alma, no? ¿No? ¿Por qué?
No, porque dice, varias bandas me reclama que si traigo un niño y así se quedó y yo llegué a ver a este cuate con, lo llegué a, me lo llegué a encontrar y sí, se veía un niño, se veía la silueta del niño, o sea que iba agarrado de los dos asientos y iba parado en medio, así. Entonces, ese es uno de los relatos que tengo y aparte, pues tengo más ahí, si puede, que se pase mi audio al aire, pues estaría, estaría muy padre, ¿no? Pues les mando saludos, Gina, Nacho y me gusta mucho su programa y...
Gracias. Que sigan cumpliendo más años y pues muchas felicidades y ahí a ver cuando me pueden regalar una llamada, es en la nochecita y pues ahí estaremos al pendiente. Cuídense y les mando saludos aquí desde Colonia del Sol, estado de México. Saludos, bye. Saludos, mi querido amigo, muchísimas gracias. Híjole, pues de esos casos, Gina, bastante macabros, ¿no? Tú inocentemente compras un auto pero en el auto hay un ocupante que no es precisamente de nuestra dimensión.
Imagínate, pues ya pasamos aquí tu relato y nos encantaría, como tú lo propones, hacer una llamada para que podamos platicar contigo. Oye, pero fíjate nada más, tú compras un carro usado, pues pensando que es un carro cualquiera, ¿no? Un vehículo normal, digamos. Y resulta de que ahí hubo un accidente. No saben de qué tamaño fue el accidente, pero... hallaron sangre. Y es ahí donde les entra la duda bueno que pasó.
Con razón, mucha gente nos dice que si llevamos a un niño, entonces ¿cuál es la lógica? Pues la lógica es que justo en ese vehículo, en el accidente, murió un pequeño. Y lo bueno es la decisión que tomó de deshacerse de ese automóvil, ¿no? Yo creo que eso es lo mejor para estar tranquilos. Ahora la cosa es si comentó lo que había sucedido a la persona que se lo vendió. Pues ese es el gran problema. Que se lo vendes a quien sea, ¿no?
Sí, yo te lo vendo, ahora le va. Pero en realidad, estás deshaciéndote de algo que a ti mismo te da miedo. Y yo creo que eso no se vale. ¿Ustedes qué opinan? A ver, me gustaría saber su punto de vista, que participaran con nosotros y nos contaran cuál es su opinión al respecto. ¿A ti te gustaría comprar un carro y que te dijeran, oye, sabes qué? Nada más que en este carro hubo un accidente y fallecieron varias personas o una persona.
Nos vamos a una pausa y regresamos al Miedo Phone 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Claro que hablo conmigo mismo. A veces necesito el consejo de un experto. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos recibiendo también a través del Miedo Phone sus mensajes.
Viene Nacho, me llamo Jan. De la historia que escuché en programas pasados de una señora que podía tumbar brujas, mi papá me cuenta que en su rancho de la labor del río, en Santa María del Río, en San Luis Potosí, se dice quien haya nacido. El 24 de junio, y se llame Juan o Juana, son las personas que nacen con la facultad de tumbar las brujas, rezando la magnífica al revés mientras hacen nudos en una cuerna. Un saludo desde San Luis
y felicidades por el programa. Dice, de hecho, San Juan es el santo patrono de este ranchito y cada 24 de junio se festeja y ese día siempre llueve. Que curioso si ya sabemos que sobre todo en la noche de San Juan hay muchas supersticiones y llueve, efectivamente. Así es que, según lo que nos cuenta Jan, aquellos que hayan nacido el 24 de junio y se llaman Juan o Juana son los que pueden tumbar las brujas.
Ahora le... pues igual, ¿no? la magnífica, o sea que la empiezan a leer de atrás para adelante o cómo es el asunto, veamos qué nos dicen nuestros amigos y también el efecto, ¿no? Vamos a suponer, haces esta... lectura o oración al revés, dices, tumbas a las brujas y... después, ¿qué se hace? ¿Ya la tumbaste y ahora? ¿Qué haces en ese momento? Ok, vamos a esperar a ver si alguien nos comparte, por supuesto, y vámonos. Buenas noches. Hola. Saludos a Gina y a Nachito. Gracias, Amina.
Me gustaría compartir con ustedes una experiencia que considero que es inexplicable. Esto sucede en la casa de una hermana mía. Ella es casada, tiene a su esposo. Sí. Y en esa casa sucedió que su esposo tenía un tío y el tío, un día que estaban conviviendo, empezó a retar a un muerto que se aparece en esa casa. Se aparece en el lugar donde hay un tesoro y en una esquina se desaparece. Y toda la persona que lo reta se muere. Ese tío lo reto y a los tres meses se murió.
Después, otro familiar también lo reto y a los tres meses se murió. Después siguió otra hermana mía que también lo reto y se murió mi hermana a los tres meses por causas inexplicables. Y al final otro familiar también conviviendo lo reto y a él le provocaron un accidente como a los demás, algunos por enfermedad, por accidentes, por cualquier causa, pero se han muerto. A él lo aventaron de una barda y cayó y se murió también.
Ya van cuatro personas que han fallecido por causa de ese ser que se aparece en esa casa y no permite que saquen el tesoro que tienen ahí. Ahí hay un tesoro enterrado. Y aprovechando este momento, deseo compartir con ustedes algo que me ocurrió. Ya esto hace muchos años. El cual tengo dos hijos, balones, que uno de ellos se fue a estudiar a Querétaro su servicio porque es doctor. Y el otro hijo me decía, mamá, no puedo dormir en la noche.
Siento que alguien está ahí, escucho pasos y no me dejan dormir. Y yo le dije, no te preocupes, yo me voy a quedar contigo esta noche. Pues resulta de que me acuesto en la cama de mi hijo, el otro que no estaba. Me estaba quedando dormida cuando siento que alguien abrió las piernas, se subió encima de mí y yo estaba acostada de lado. Y sentí cómo me empezó a besar del cuello hacia abajo. Pero eran unos besos horribles, como si me quisiera comer, devorar. Horrible, horrible.
Y yo me quedé sin poder hablar, sin poder decir nada. Y solamente en mi mente empecé a llamar a Dios. Y compruebo la grandeza que Dios existe. Porque cuando yo empecé a llamar a Dios, en ese momento me soltó y sentí cómo se bajó de la cama y fue directo a la habitación de mi hija. Ahí empezó a pegarle en las paredes, a moverle cajones, estaba muy enojado y le empezó a hacer muchas cosas a ella. Ella estaba muy espantada. Y lo que hicimos fue rezar, regar agua bendita y se retiró.
Pero así como este relato, me han sucedido cosas así, muy fuertes. Es la experiencia que quiero compartir con ustedes. Gracias. Y saludos a Gina y Nachito. Buenas noches. Buenas noches, amiga. Oye, qué experiencia espeluznante. Imagínate, bueno, empezó a molestar a ti y luego se fue con tu hija. Ahorita lo comentamos. Ya tenemos aquí en la línea Fernando, que lo conocemos como Fernando Taco. Y nos da muchísimo gusto estar aquí con él, platicar y sobre todo que...
Primero te pregunto, Fernando, ¿cómo estás? Gracias a Dios, muy bien. Las primeras tres semanas fueron muy duras. El próximo jueves voy a cumplir un mes de la cirugía que me hicieron. Pero ya mucho mejor. Y es que por eso te preguntaba, porque nos compartiste unas fotos y nos compartiste también que te tuvieron que operar, ¿verdad? En una cirugía mayor, delicada, pero nos da muchísimo gusto que estés aquí y que estés platicando y que te encuentres mejor.
Ya, muchas gracias, sí. De hecho es una... Para los que conozcan, una cirugía de corazón abierto es una cirugía muy invasiva. Puesto que prácticamente te cortan a la mitad, ¿no? Sí, sí. Te cortan a la mitad, te cortan el pecho y cuando una sierra especial te cortan lo que es la cara toráxica, el expuesto, el corazón y los pulmones. ¡Uy! Me imagino también una cirugía muy larga, ¿no? Estaba contemplada, hablando yo con mi cirujano que era entre cuatro y seis horas.
Pero lo que pasa es que mi cirugía se complicó. Duró ocho horas. Ocho horas en cirugía y estuve doce horas inconsciente y entubado. Entonces, la cirugía fue por reemplazar una pompa órtica del corazón. Puesto que eso ya lo tenía yo desde nacimiento y con el tiempo se fue agravando. Y con todo esto, problemas de la pandemia, gripes y calenturas, las membranas de la pompa órtica que tenía de fe tuvo hasta nacimiento, pues se fueron calcificando y dejaron de funcionar.
Esto es un ejemplo, es cuando abres uno el grifo de la llave con la manguera y le pones el dedo en la boquilla de la manguera y así aventaba la sangre en el corazón. Eso produce ya mucho dolor y lo que se le llama comúnmente como un soplo en el corazón. Ah, ok. Si eso sí lo hemos escuchado, es más común los que no sabemos de este tema, pero fue algo complicado, ¿verdad? Sí, de hecho, casi me cuesta la vida porque como les digo se complicó.
Ya habían puesto la pompa que es de piezas metálicas con plástico. Ya la habían cosido y a la hora que, porque en ese momento te paran el corazón, te desvían toda la sangre y te deshidratan los pulmones, o sea tienes respiración artificial también, te has entubado. Sí. Pues entonces, pues a la hora que quisieron reiniciar el corazón, la pompa no aguantó y explotó. No me dieron detalles, pero me va a quedar besido como cuando le sale la alina a uno en la película. No digas, amigo. Qué terrible.
Y me pusieron, me dijo el cirujano que me pusieron otra más grande, pero el asunto que parece que en vez de ponerme una pompa me pusieron un reloj de esos de cuerda porque lo escucho todo el tiempo en mis tímpanos, en la vena del cuello y obviamente en las parvitaciones en el corazón. Y eso es así normal, te explico. Sí, sí, pero como me decía mi mamá, todo se acostumbra uno menos a no comer.
Yo creo que con el tiempo lo voy a ir asimilando, pero sí se asentó más el sonido, porque es algo metálico, plástico. Y bueno, se largó la cirugía ocho horas y esa es una de las experiencias que quisiera yo comentar después. Pues con esto no se juega, porque con esto nos estamos llevando la vida por delante. Claro. Yo en ese entonces ya llegué, me prepararon a las cinco de la mañana. La cirugía estaba programada para las siete y media.
Fer, permíteme porque ahorita exactamente llegó la pausa y entonces después del corte ya empezamos a escuchar de lleno tu experiencia. No te vayas, por favor. El Miedo Phone 55-2193-5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano penuda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail ventasaroba rcs.com ventasaroba rcs.com ventasaroba rcs.com morir a tiempo es lo más difícil de la vida. Sabiduría en las redes.
Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano penuda. Continuamos con el relato que está iniciando de Fernando, una situación que tiene que ver con una experiencia cercana a la muerte, pero él va a iniciar a contar cómo sucedió todo. Te escuchamos, Fer. Sí, pero bien, nos comentaba que ya me estaban preparando para la cirugía, entro al anestesiólogo y te ponen cateterse en el cuello, cateterse en las muñecas. Ustedes ya vieron las fotos que comparto.
Son muy explícitas para ustedes. Todo morido, terminé. Los brazos morados, el cuello, el pecho. El pecho se mira más o menos ya sin tanto morado, pero si se mira que me abrió en el pecho. Me prepararon y me llevaron al quirófano. Me desvié de mi esposa porque era la única que me acompañó. No podía entrar más personas. Y volví y le mandé una sonrisa porque no sabía qué iba a pasar.
Entramos al quirófano y este es un hospital que se llama Providence, está en Washington, en la región que se llama Heard. Son hospitales de primer mundo. Me da mis respetos para toda esta gente. Obviamente el quirófano lleno de pantallas, aparatos y me quedé viendo para todos lados. A ver qué me comentan. No había como 10 o 15 asistentes y todo haciendo su trabajo. Sentí que me conectaron las mangueras donde me han puesto los cateteres. Me imagino que era la anestesía.
Porque al menos de unos minutos perdí el conocimiento. Todas esas ocho o dos horas ya no recuerdo nada. Es como si te apagas la luz en las escuras. Yo en ningún momento vi un túnel negro o un túnel blanco. Me vi volando al quirófano viendo a los cirujanos interviniéndome. Al menos es un poco extraño, digamos raro. Porque con los que creemos en Dios, creemos que la Biblia es Su palabra y que Dios no mienta. Yo soy cristiano.
Le he entregado mi vida y mi familia a Jesucristo hace más de una década. Lo curioso es que hubo momentos en ese tiempo que no sé por qué se me paró el tiempo para mí. Sí pude darme cuenta que estaba yo en algún lugar. Pero como que estaba yo encapsulado. Estaba acostado. Pero con una cápsula alrededor. No puedo distinguir nada porque había una neblina muy espesa. Sí, una fuente de luz. Y pude percatarme que había alguien ahí. ¿Quién era? No lo sé. Pero sí había alguien ahí conmigo.
¿Lo viste como una luz intensa? ¿O nada más sentiste que había alguien pero no viste nada? Yo puedo percatarme que estaba en un sitio como te digo como en una cápsula acostado. Pero alrededor no podía llover nada porque había mucha neblina. ¿Qué? O sea mucha bruma. Pero con esa bruma con luz. Pero sí pude notar que había movimiento alrededor mío. No pude distinguir si era una persona o alguien. Pero sí había alguien. No puedo describir que era un ser de luz o un ángel. No vi nada de eso.
Lo que digo sí pude percatarme que estaba en algún lugar. Y lo curioso es que en ese estado lo que se me vino a la mente fueron versículos de la Biblia. Ellos oraban en todo tiempo y en todo momento. ¿Qué versículos amigo te llegaron? Sí, sí me empezaron a llegar yo. Para decirte versículo tal. La verdad es que no me recuerdo para si puedo citarlo. O lo que dice otro señor Jesucristo yo soy la luz. Sí. Yo conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí. Y oyen mi voz y vienen.
Bueno puedo decirles que todo lo que está escrito en la Biblia es para ser una mejor persona en vida. Pero ahora pude comprender que no solamente es para eso. Sino que al decirlo orar en todo tiempo y en todo momento. Es para que cuando uno llegue en ese estado no se pierdan el limbo también. Sí. Nos sirve como una guía para traspasar ese limbo. Las escrituras dicen, el mío líbreme de la hora mala. O sea quiere decirte tal vez de la muerte o de alguna vicisitud.
Pero en ese estado en el que estaba pude entender que podíamos estar las pensas de cualquier cosa en ese estado. Gracias a Dios a mí yo no vi ningún demonio. No fui atormentado porque el señor estaba conmigo. Yo le entregué mi vida a él y le pedí que me... Que me llevara con su mano, su santa. Y pude haber pensado otras cosas, pude haber imaginado otras cosas. Pero grosso como les digo se venían versículos de la Biblia en mi mente. Los que conocí, los que había estudiado.
Porque la Biblia es amplia, está llena de conocimiento. Nos dicen, yo leí la Biblia en un año. Bueno y que aprendiste. El chiste no es leerla sino es un continuo aprendizaje. Las palabras del señor. Aquí dices algo muy interesante que la Biblia encontraste no solo algo que nos ayuda en este plano físico. Sino cuando ya nos llegue ese momento es una herramienta que nos va a ayudar a poder trascender. O sea, sí porque ese señor dice yo soy el camino y la luz.
¿Qué hubiese pasado si no hubiese seguido ese camino? Yo no me imagino quedarme ahí para siempre inmóvil. Siendo en una escuridad total. Porque lo que sí recuerdo es que era una escuridad total antes de percatarme. De pasar a ese estado que les digo. Que estaba yo como en un tipo cápsula y mucha neblina. Sí recuerdo que fue tinieblas. Una escuridad total. Ahí no hay nadie. Ahí no estaba ni tu mamá, ni tu hermano, ni el abuelito como ya hace ocho días.
Ahí no hay nadie más que Dios quien te puede sacar de ahí. El membro lo dice en la Biblia. Yo abro puertas de manera que nadie puede cerrarlas y las cierro. De manera que nadie puede abrirlas. Y esto te deja también claro que en ese momento tenías conciencia. Exacto. Fueron poco más de diez horas. Y les puedo decir que yo cuando estaba ahí fueron unos minutos. Porque no recuerdo estar ahí ocho o diez horas haciendo qué. No, no, no. Fueron momentos específicos. De repente tenías lucidicia.
De repente como que ahí mismo en ese estado te volvías a dormir. Y cuando desperté me dijeron después te vamos a despertar poco a poco. Y ya empecé a sentir que empezaron a hablar Fernando, Fernando. Y se despierta. Y dije no, yo no desperto hasta que me digan que todo salió bien. Y me volví a dormir. Y después un poco el doctor Atiwea me estaba esperando Fernando. Una doctora me estaba subando la cabeza. Y el cirujano. Dice Fernando despierta. Dice mira ya terminamos.
Despierta no te quedes así. Y me decían. Y me volví a dormir. Y hasta que un momento ya escuché la voz del cirujano. Me dijo Fernando despierta. Dice ya terminamos la cirugía. Todo salió bien. Y entonces cuando me dijo que todo salió bien. Entonces ya hice por moverme. Para que supiera que estaba consciente. Y ya no atosé porque tenía el tubullo en la garganta. Y quería yo jalar aire. Pero ese embudo. Como pulmolarte. O sea que tienes tiene un límite porque quiero jalar.
Y llega un momento en que se atopa. Y ya no da más por respirar. Sino que tienes que exhalar. Y ya yo me decía tranquilo porque te vas a ahogar. No hagas eso tranquilo. Y ya poco a poco iba a seguir respirando. Me decía todo salió bien. Entonces yo como pude pues. Levanté la mano y levanté el pulgar. Yo creo que el doctor no me vio. Porque unos asistentes le dijo mire mire mire. Dice que que. Que Fernando que dices. Y ya yo agarrando más fuerza. Volví hacia la señal. Con el pulgar arriba.
Yo todavía drogue. No puede yo abrir los ojos. No puedo moverme mucho. Dice ok ok. Muy bien muy bien. Todo va a estar bien. Y yo otra vez me volví a perder. Ya después. Hoy que me estaban hablando otra vez. Ya puse más atención. Me dice Fernando. Te vamos a quitar el tubo ya. Para que pueda respirar mejor. Y yo creo que. Me senté con la cabeza. Y ya dice muy bien muy bien. Ya me prepararon y. Sentí como salió el tubo. De abajo de mi garganta. No este no sentí dolor.
Porque creo que te tienen drogado. Y todo ese rollo pero. Ya fue cuando pude exhalar un poquito más de aire. Y este. Ya metieron a las 7 de la mañana. La cirugía. Y cuando pude abrir los ojos. Y eran las. De ese mismo día. Estaba yo. Temblando. Ya me dijo la enfermera. Una. Una enfermera muy amable. Era de Perú. Hablaba bien español. Aunque entiendo un poco de inglés. Pero me falleció más el español. Sí sí. Y ya se relojaba bien. Dice si si. Dice descansa. Dice no ha dormido nada.
Me dio mucha sed. Fue cuando entendí. El versículo de Lázaro y el Rico. Sí. Cuando el rico vio a Lázaro. En el seno de Abraham. Dijo padre Abraham manda al siervo. Que mojé sus dedos en agua. Y refresqué mi lengua. Una sed. Que nunca en mi vida había yo. Experimentado. Ya le dije a la enfermera. Tengo sed. Te voy a mojar. No recuerdo el nombre que me dijo. En inglés. Una esponja en la punta. Porque uno no puede tomar agua. Me dice no puedes tomar agua. Porque tienes el estómago cerrado.
Y te dañan. Te voy a mojar. Los labios. Y refrescate. Dentro del paladar. Con esa tantita agua que me dieron. Me refresqué. Todo el paladar. Y la boca. Siento un alivio. Y le digo gracias. Después de un poco rato. Me volví a dar otro poco. Por ahí como eso de las 4 de la mañana. Por cuando uno duerme. Duermen ratos. 20, 10, 15 minutos. Le digo tengo sed. Me dice si quieres hielo. Y yo si por favor. Y me dio unos pedacitos de hielo. Mucho mejor. Y se refresca más. Lo que es la lengua. El paladar.
Y ya si pasó lo que es parte de la madrugada. Ya comenzó las 6, 7 de la mañana. Y yo te vamos a levantar. No, por lo menos. Acabo de salir la cirugía. Dice no, si tienes que levantarte. Y ya me ayudaron. De levantarme de la cama. Y este. Pero yo todo bien tembloroso. Y dice parate, parate. No te preocupes. Aquí te agarramos. Y ya me pusieron una andadera. Y en cuanto me parea. No sé a qué se deba. Pero salieron chorros de agua de mis ojos. Y los ojos. Chorros de agua. No sé a qué se deba.
Ya yo los cerré. No, no los cierras. Ya yo los abrí. Lágrimas y lágrimas. Y yo estaba llorando. Y después pude precarcármelo que estaba ya todo hinchado. Los brazos. Las manos. Estaban hinchadas. Los pies. Me dijeron que. Por los líquidos que me habían. Inyectado. Que eso lo tenía que yo. Yo lo tenía que sacar en los siguientes días. Porque si no los pulmones se pegan. Y me podría causar una. Una neumonía. Y yo sonía para otros suficientes kilos. ¿Qué? Vaya. De pura agua. De pura agua.
Empecé a bajar 51. No, no cae. 51 kilos. Y ya pues el 7 kilos más. A elevar los 60, 61. Por ahí más o menos. Oye amigo. ¿En algún momento sentiste miedo? Dijo. El que diga que no tiene miedas porque es un cobarde. Por supuesto que sí. Sabía lo que estaba en juego. Uno tiene miedo de lo desconocido. Porque uno no sabe qué es lo que viene. Y yo le decía a mi esposa. Tengo miedo. No me va a salir bien. Mira son profesionales. Entonces que no me tengo miedo de eso. Me tengo miedo de qué va a pasar.
Cuando esté yo inconsciente. O cuando despierta. No es. Falta de fe. Porque mi fe la tengo bien plantada con Jesucristo. Dios Padre y Espíritu Santo. Pero nuestro señor Jesucristo también me sintió miedo. Cuando le iban a crucificar. Y pues el miedo es algo natural. Es algo humano. Así es. Pero el señor no nos va a poner pruebas. Que no podamos superar. Muy bien dicho. Muchos me dicen las mejores batallas. Se las dan sus mejores guerreros. Y se sube mucho miedo.
Pero dentro de esta experiencia en donde nos narras todo eso que viste. Sentiste miedo o sentías paz? Eso es lo que me ocurrió. Ahí en ningún momento sentí miedo. Eso es. Muy bien. No sentí miedo. Sentí confort. No me sentía agobiado. No me sentía perseguido. Como les digo. No me sentía autorizado por entidades X. Me sentí tranquilo. Pase a paciente. Como que una voz me hablaba. Me decía tranquilo. Ahorita va a estar bien. Yo aspiraba y sentía que me ahogaba.
Pero ya no. Me daba más aire el tubo. Oye. Y por último amigo. Desde ese momento para acá. ¿Qué piensas de la muerte? ¿Te da miedo? ¿La muerte? Lo que me da miedo. Es no estar con Dios. Porque la muerte vamos a estar vamos a pasarla todos algún día. Más tarde que temprano. Ajá. Uno es más antes. Uno es más después. Mucho después. Tengo 49 años. Estás joven amigo. Y en ese hospital había unos americanos de 70 a 75 años. Con problemas cardíacos. Se me quedaban bien. Toqué saquino. Y este.
Y me lo dijo el doctor porque eran dos opciones. Uno era ponerme una bomba de tejido animal. Ajá. O la bomba que me pusieron a mi de material metálico. Y esas plásticas. Pero si yo decidí ponerme la de tejido animal. Esa tiene una duración de 10 años. Y no es tan invasiva. Te la meten por un catéter con un tubo. Ya sea por la muñeca o por la ingle. A mi me hicieron una operación antes de la cirugía mayor. Una de catéter por la ingle.
Cuando te meten un tubo y una cama y van viendo si tus arterias no están obstruidas. Y ahí fue cuando llegaron hasta el corazón y a la bomba que estaba defectuosa. Y pudieron ver que que esa bomba la mayoría de las personas tiene tres membranas que abren y cierran. Ajá. Y yo en esa bomba nací nada más con dos membranas. Y ya no abría ni se agravaban porque ya estaban calcificados. Y pues ahí decidieron hacerme la cirugía mayor. Sí, amigo. Y me dijeron que pues me recomendaba
hacerme esta. Porque si no a los diez años tenía que volver al quirófano. A los otros diez al quirófano. Y a una segunda tercera vez ya no podían hacérmelo. Podría quedar con el mismo problema. Así es. Fue buena decisión de una vez, de una vez por todas. Pues hacerte una cirugía que sea más durable, que sea más efectiva. Aunque corras bastante riesgo. Afortunadamente te escuchamos bien, te escuchamos entusiasta. Firme en tu fe, mi querido amigo. Y yo eso es muy bueno y nos debe servir a todos
como de elección. Así que mi querido Fernando, tenemos Fernando Taco para rato, ¿no? Taco de suave. Eso era bien. Muy bien, amigo. Pues te agradecemos bastante que nos hayas compartido tu experiencia. Y nos da mucho gusto volver a platicar contigo, escucharte, saber que aún nos tienes algo que contar siempre, mi querido amigo. Y eso te lo agradecemos bastante. Muchas gracias a ustedes. La verdad, gente que crea en Dios que no pierdan la fe y orar en todo tiempo, en todo momento.
Porque esas palabras que vienen es que te hacen la habilidad, lo que nos van a ayudar a trascender y llegar y encontrar el camino. Así es. Así es, amigo. Y los que no, pues los exhorto a que hagan un examen de conciencia y vean dónde están parados y a dónde van. Muy bien. Perfecto, amigo. Con eso nos quedamos. Yo te agradezco mucho tu mensaje. Y pues que tengas una bonita noche. Vamos a continuar aquí. Te mandamos un abrazo. Muchas gracias. Dios los bendiga a todos. Gracias por llamar.
Igualmente, mi querido amigo. Vamos al corte. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una pausa. Ahora los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. Cincuenta y cinco, veintiuno, noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En la mano peduda. Soy Azucena Oresti. Soy Azucena Oresti y te invito a mantenerte bien informado donde y cuando quieras.
Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peduda. Después de escuchar el relato de Fernando, yo creo que cada noche vamos aprendiendo y vamos escuchando relatos, pero también cada uno nos deja un poquito
de enseñanza. En la cuestión de esta parte que a mí me dejó algo de enseñanza o que me puede servir a mí o a cualquier otro de experiencia es que cuando alguien esté en un proceso, por ejemplo, de coma o que esté en este tipo de etapa, lo importante es nosotros hablarles y decirles cómo está la situación, porque Fernando el comentaba, no, yo no regreso hasta que me digan que estoy bien. Entonces lo querían despertar y no despertaba.
Pero él estaba consciente de que lo iba a hacer hasta que él supiera cómo estaba el panorama. Hay muchas personas y muchos médicos que nos recomiendan que a la hora que una persona está en coma, se le tiene que estar hablando mucho, poniéndole música que le gusta, hay personas que son importantes para esa persona, pues hablarle y aquí lo comprobamos con lo que acabamos de oír
con Fernando. Claro, claro, y agradezco a todos los amigos que están escuchando y que sintieron empatía por nuestro amigo Fernando ya que no es sencillo, nada sencillo narrar una historia como esta después de haber vivido una operación tan fuerte, imagínate, te abren, te cortan todo. Y como él dijo, Nacho nos mandó las fotografías para publicarlas, si no, no, no, si claro. Y es una cirugía mayor, importante, así como él dijo. Ay, qué bueno, Fer, que ya estás aquí.
Lo único que les digo es que si las vieran, seguramente dirían, ay, este hombre, pues realmente, vivió una experiencia milagrosa. Volvió a nacer. Volvió a nacer, sí, literal. OK, y tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. Buenas noches. Hola, amigo, con quién tengo el gusto. Hola, que tal, hola, que tal, si me escuchan, ¿verdad? Perfecto, amigo. ¿Qué tal? ¿Quién eres? Mira, mi nombre es Roberto Jiménez. Perfecto, mi amigo Roberto. Bienvenidos, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí,
Zapalapa. Perfecto. ¿Y nos quieres platicar algo? Sí, antes que nada, mira, quiero comentar, soy un fanático de La Manopeluda desde hace, que te puedo decir, hace más de 20 años. Excelente. Gracias al señor Rubén García Castillo y al señor Juan Ramos Ángeles Pilares de La Manopeluda. Correcto, lo dices muy bien. Un buen saludo para ellos. Claro que sí, mi querido amigo, pues ahora nos toca continuar con estas historias y con este programa invitándote a ti y a todos los que nos escuchan a
participar, ¿verdad? Claro que sí. Perfecto, amigo, pues ya estás en La Manopeluda. ¿Qué nos vas a platicar? Claro que sí, mira, esto, actualmente yo tengo la edad de 34 años. Si. Me comento esto, me pasó alrededor cuando yo tenía, me parece como 21 años. Sí. Yo me dirigía a un evento, aquí por el lado de Atlélilco, que se llama, no sé si lo conozcan, los radioescuchas o ustedes también. Uno que se llamaba El Rayo, era como de centro de espectáculos que se presentaban grupos, más que nada.
Ajá. ¿Hace tiempo, no? ¿Todavía existe? Ya tiene. La verdad no lo sé muy bien. Digo, todavía me parece que está, pero no sé si sigue operándose. Es la verdad. Ah, ok, ok. Muy buen centro, es la verdad muy recomendable. Bueno, en ese época era muy recomendable, muy famoso. Se presentaban muchos grupos musicales. Muy padre. Sí, me acuerdo que los anuncios en el radio decían en El Rayo, que decían. Es correcto. Exactamente, claro, claro. Te comento, muy buen espectáculo que llevan ahí. Bueno, mira,
yo me disponía ahí para allá. Sí, a mí. Y correctamente yo me recuerdo que fui con dos compañeros, bueno, dos amigos de la colonia. Sí. Y la verdad, se nos había hecho un poco tarde, la verdad, mira, yo no me sentía allá muy bien, la verdad iba un poquito enfermo. Así que fue más de ir para allá con ellos, más de fuerzas, que de ganas, porque la verdad no tenía muchas ganas de ir. Sí. Pero bueno, yo accedía a ir. Mira, esto te comento, ya eran pasadas más de las 3 de la mañana.
Yo cuando decido ya retirarme de del evento, de donde estaban ellos, porque ya ninguno de mis compañeros me quiso ya acompañar. Me tocó en esa ocasión regresar solo a la casa. Sí, amigo. Mira, yo desde que salí de ahí, yo tenía como algo como que sentía como que algo me iba como acompañando. Yo soy muy miedoso, digo, si lo reconozco, pero yo más que nada, yo pensaba que era como para un asalto, o sea, no. Yo lo que me vino primero a la la casa como un asalto. Sí, sí. Luego.
El detalle es que yo al voltear no veía nada, pero yo sentía yo sentía como que alguien estaba muy atrás, muy pegado atrás de mí, como que alguien me iba acompañando. Sí, amigo. Y antes de llegar a la casa, yo bien, este, sentí como cuando alguien te quiere como a rebasar, pero como que te toca con el hombro, no sé si me voy a explicar eso. Ajá, sí, sí. Sí, que tal que al senador llegue, sí. Exactamente.
Yo así lo sentí. Al momento que volteo, yo mi impactación es que era una mujer vestida de blanco. Sí. Cabello, te la puedo describir muy bien. Es era muy delgada, una persona no muy alta, la verdad. Digo, yo no soy una persona muy alta. Yo mido unos 66. Yo digo que esta persona media como unos 60, unos 62 metros. Sí. El detalle es que yo al momento de verla, lo que me impacta es el rostro que tiene. ¿Por qué? Tiene una mandíbula muy larga. La verdad, la impresión fue muy fuerte.
De verdad, yo no, ahorita te lo estoy contando todavía. Se me ven esos recuerdos. No se me va a olvidar jamás. Es una historia que le he contado a la mayoría de mis familiares, lo cual ellos también como que son un poco incrédulos esa parte. Pero yo siempre lo he exagerado. Yo no puedo mentir porque yo vi lo que vi. ¿Y para qué, verdad? ¿Para qué ibas a
mentir, amigo? Pues claro, no. Digo, yo lo cuento más que nada no como anécdota, sino como todavía con un poco de temor, porque se me quedó muy, muy muy bien definida. Exactamente, muy definida la persona que estaba atrás de mí. Te comento, mandíbula larga, cabello entre un poquito más abajo como de la cintura. Un gesto horrible, una expresión de, no sé, de entre enojo y cómo te puedo decir como cuando tú encuentras a alguien sorprendido, los ojos eran unos ojos terribles, horribles.
Yo no, no tengo la la cómo explicarles esa sensación de que fue lo que me pasó. En ese momento, cuando yo la veo, pego a la carrera, la verdad. El de ahí es que iba atrás de mí. O sea, todavía. Claro, yo ya iba muy aterrorizado. La verdad, iba muy impactada de todo lo que me estaba pasando. La verdad, o sea, yo fue una cosa que no le recomiendo a nadie.
Realmente, porque es una expresión bastante fuerte, bastante lo que se ve impactante, más que nada es impactante porque yo no había tenido ningún este, casi ese tipo de contacto. Yo puedo testificar que si existe no sé los fantasmas, demonios, la verdad, no sé cómo llamar a esa persona. Pero yo sí tengo esa intención de que si yo la vi, o sea, si es una cosa muy real que me pasó en ese tiempo. Oye, amigo, ¿y tú crees que alguien más la pudo haber visto? O solamente tú.
Mira, el detalle es que sí salió un, en ese tiempo, no sé que las personas mayores hacían altas horas de la madrugada. Sí. Un vecino me vio pero correr. Él pensó que efectivamente me estaban como que me querían asaltar. La verdad, cuando él me habló, yo no podía tener palabras. O sea, me quedé sin palabras. La verdad, yo quería hablar. Estabas trabado. Exactamente, de la impresión. O sea, yo corrí alrededor como unos diez metros a todo lo que vi.
El detalle es que yo al momento de voltear atrás, como que ella seguía, me seguía, pero ¿cómo te puedes mirar? Como gateando, entregateando y corriendo como animal. O sea, era una cosa horrible. Horrible, impresionante. No te puedo describir la manera de cómo, de qué es lo que realmente vi. No sé, yo, chaco, que sea un demonio, porque yo era un fantasma, yo creo que no, no se te aparece así tan, tan impactante como yo vi a esta persona.
A ver, dime una cosa, entonces tú ibas caminando por la calle, ibas hacia este centro rayo, ¿no? No, esto ya fue de regreso. De regreso, ya cuando todo mundo se fue, era tarde. Sí, mis amigos, ellos se quedaron a la fiesta, yo decidí por irme porque la verdad ya me dolió un poquito la cabeza. Te sentías mal. Ajá. El detalle es que aquí nadie, con los que yo fui con las dos personas que fui nadie, se quiso estar en lo tiempo que yo, yo se quedaron un poquito
más de tiempo. Sí, sí. A lo tanto, yo opto por irme porque la verdad, como te comenté, ya me dolía el cuero, la cabeza, ya me quería ir. Te comento que como a cinco metros de salirme de ahí yo sentía esa presencia de que alguien estaba atrás de mí, pero te comento, o sea, yo más que nada mi temor era un tipo de asalto, o sea, como que alguien me venía siguiendo para hacer un asalto. Sí. Sí. Yo cruzo avenida Tláhuac hacia el rumbo de Culhuacá. Ok. Como yendo hacia Culhuacá.
Ahí ya fue cuando un poquito ya me empezó a entrar la duda de qué era lo que estaba pasando. Cuando yo siento que me empujan cuando te quieren a rebasar, pero de la forma más así como que muy violenta. Sí. Y ahí se dije ya me asaldaron, lo que sea, pero al momento ya yo volver a volvier. Es cuando vi a esta persona, te comento, que una mujer de unos 52 de satura. Ajá. Cabello aproximadamente hasta las de la cintura un poquito más
aburrido. Una muerca muy horrible, una quejada extremadamente de miedo impactante. Su cara era blanca? Mira, es que ahí está el detalle era como translúcida, pero sí se le alcanzaba a definir bien lo que eran los ojos, la nariz. El aspecto de la muerca no se me va a olvidar y tampoco la quejada que era lo que más a mí me impactó cuando me quiso hablar, se le vino todo abajo la la muerca, la quejada. Sí. Eso fue lo que a mí me entró como en shock y lo único que hago es como correr. Sí, Roberto.
Claro. Amigo. Oye, paquín. Dame un segundito, necesito ir al corte, no te vayas, aguántame tantito. Claro que sí, adelante. El miedo phone, 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano tenuda. Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los secretos. Todos los secretos de TOPS. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.
Hosteado y distribuido por RSS.com RSS.com RSS.com hacer podcasts de manera fácil. Si el policía me dice papeles y yo le digo tijeras, ¿quién gana? ¿Verdad que yo? No entiendo por qué me están subiendo a la patrulla. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano tenuda. Una de las leyendas más persistentes es la de las brujas que melodean en los alrededores de la basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, allá en Colón
de Querétaro. ¿Has escuchado de ellas? Ahorita lo vamos a platicar. Claro, tenemos en la línea nuestro amigo Roberto. ¿Estás ahí? Sí, amigo, todavía. Aquí estamos. Muy contento, muy contento. Qué bueno, ¿no? Me da gusto. Nos estás platicando que esta mujer tenía un rostro horrendo. No era muy bien definido, era transparentoso, pero sí se distinguía perfecto. Yo lo puedo definir como traslúcido, sí. No, es que mira, o sea, no era...
Era traslúcido. Bueno, te digo, nada más se definía bien lo que eran los ojos, nariz y el mentón. Bueno, la quijada que fue donde se le vino abajo. Ahí fue cuando yo pegué la carrera realmente porque dije, bueno, esto no es bueno. Te comento que yo corrí alrededor de unos, yo creo, 10 metros a todo lo que di. Y te comento que al ver de reojo, voltear así de espaldas, yo vi que esta persona me venía siguiendo de una forma tipo animal en cuatro...
En esos cuatro brazos, cuatro piernas, cuatro extremidades. Exactamente, exactamente. Eso fue lo que realmente... Mira, las fechas te lo cuento y es... Para mí es muy todavía... No lo supero. O sea, es algo que se me va a quedar, yo creo que para toda la vida, esa... esa vivencia que tuve. Y te estoy hablando si ya tiene un poquito más de 20 años. A la actualidad, 30 y tantos años, 36 años. Entonces tenías que como 10 años? No, no, no, 21 más o menos. Ya achare la edad,
verdad? Bueno, no, pues es que quien sabe, no? Tú lo viviste, mi querido amigo. Todo puede ser. Entonces tenías como 20 años y andabas de... De... Más o menos. Por tu reven, con tus compañeros, con tus amigos. Sí. ¿Sabes qué? Creo que te encontraste, amigo, un demonio. No me vayas a decir por qué... No me digas eso. Porque eso es lo que... Lo peor que... Y fíjate que varias personas me han comentado esa parte. Una de ellas
es mi madre. Sí. Que posiblemente haya sido, no sé, una bruja porque comentan que por el rumbo donde yo vivo, tienen mucha aparición de ese tipo. Ajá. La verdad, no sé si a otros vecinos les haya pasado, lo desconozco. Ajá. Lo que sí he sabido es de que se apareció una mujer también, pero un poquito más abajo de donde yo vivo. Sí. Pero no creo que sea así la mujer que yo vi, porque ésta era de veras, era una... Que yo no sé cómo no me dio un infarto de verdad de verla nada más. No, pues...
No te debe dar cosas a ver que tal vez te encontraste con un demonio, amigo, porque... Ajá. Tuviste la interesa de superar ese momento y aquí lo estás platicando. O sea, sí es cierto que volverlo a vivir nadie quisiera, ¿verdad? No, no. No, no. Para nada. Bueno, les comento. ¿Qué te crees que a mí me quedó como esa sensación? Sí. De... Yo tenía muchas pesadillas. Realmente... Después de eso. Exactamente. No estuve muy bien. Sí, es que te generó trauma.
Claro, claro. Mira, te comento que yo casi todas las veces tenía pesadillas, soñaba con esta mujer que estaba enfrente de mi cama. Sí. O sea, que de lo peor, me quedó muy, muy marcado ese momento, que la verdad, este... Pues mira, somos unas personas muy creyentes, muy acercadas a Dios. Ajá. Gracias a Dios, somos muy católicos. Sí. Mira, el detalle es que diario me tenía que aventurar como cinco, diez rosarios. No apagar la luz hasta la fecha, ¿eh?
Te lo puedo asegurar que yo no puedo dormir con la luz apagada. Ajá. Sí, claro, amigo. Pues es que fue muy fuerte a esa edad y luego lo que yo siempre he considerado, como decía Juan Ramón, ¿no? Ese... Claro. Efecto que nadie te cree. Es que mira, es como les comento, yo he platicado esto en reuniones y todo eso y mírame, no me tachan de loco, de que venía alcoholizado, tú ya sabes, ¿no? Como es este, la familia luego de... Claro.
Pero bueno, mira, es yo cuento lo que vi y ya los dejo a criterio de ellos. Eso es lo que... Mi vivencia y lo que les puedo compartir a todos ustedes. Exacto, amigo. Y con eso nos quedamos, ¿eh? Y con eso nos quedamos. Claro. Esta mujer que te apare... Lo que me impactó es lo que dijiste del demonio. ¿Por qué? Así, no sé. Me estás comentando que posiblemente fue un demonio y me lo estás este... Me lo estás como asegurando o rectificando de que así fue.
Pero el punto no es que se te haya presentado el demonio, el punto es que lo superaste. Entonces... Claro, claro. Eso... Bueno, sí me costó poquito. Sí. Sí, sí, sí. Pero ya estás aquí, ¿no? Y yo creo... No sé, no sé. Yo creo que esa experiencia te acercó más a Dios. Pues mira, así como te comento, o sea, sí... Si antes era un poquito católico, yo creo que me volví el doble, más que nada por la experiencia que viví. Porque te comento que sí, fue un caso...
Se puede decir traumático, porque sí se le catáloga como traumático cuando no superas algo. Claro, sí, sí. A mí me costó mucho superar eso y aparte de que bueno, son dos cosas que me dejaban muy marcadas. En 1991 se estrenó la película de esos y no me equivoco. Por la fecha. Si no me disculpan por la fecha. Más o menos no la habrán recordado. Fíjate que esa película me causó también mucho... Trauma también.
Mucho impacto. Sí. Exactamente. Sí, no creo que nada más a mí, nada más a todos los compañeros, bueno, a todos los radioescuchas. Ajá. Él les ha de haber causado un poquito de impacto también a esa película. Pero mira, el detalle que eso fue, sí, sabe, porque yo te estoy compartiendo lo que... mi vivencia que tuve. En la realidad. Por ahí de los años, ajá, de... cuando tenía 21 años más o menos. Muy bien. Guau, amigo. Pues yo te agradezco mucho
que lo hayas compartido. Y no debes tener miedo, sino que al contrario debes saber que si una vez libraste algo tan fuerte como fue tener un encuentro con un ser de ese tamaño, pues quiere decir que estás protegido, mi querido amigo. No eres... Ah, es muy bueno. No eres tan débil como piensas, eh. No eres tan débil como piensas. No, no, no, digo. No, claro, ya a lo mejor ya también, este, tratamos de ya dejarlo
pasar. Digo, son cosas que se quedan, como te digo, muy marcadas, pero hay que seguir adelante y pues gracias a Dios estamos aquí con vida. Así es, amigo. Estamos echándole ganas. Y yo te aseguro que si alguien más te platica alguna experiencia semejante, tú vas a poder darle, darle tu punto de vista. Oye, no, pues mira, así ya sabe. Claro, claro, claro.
Para que veas, entonces no... Si no te creas, eh, he tratado de más o menos por los vecinos ellos, este, a ver si por ahí que alguien le haya pasado lo mismo, pero mira, eh, no creo, eh, la verdad no creo que les haya pasado lo mismo. Te comento de esta mujer que luego se aparece. Yo no la he visto. Eso se lo compartas sinceramente. ¿Es la llorona? El guando a Balthazar. No lo creo, eh. Lo que pasa es que por aquí no hubo una...
Bueno, ese es otro relato, pero bueno, te lo platico así más rápidamente. El detalle es que aquí hubo una asesinato de una mujer. Ah. Ellos, los vecinos achacan que se aparece todavía. La verdad yo no te lo puedo... Porque no la he visto, ¿verdad? Así que es como dice un programa tan famoso que había que dicen que es lo que la gente cuenta, ¿verdad? Que yo no certifico si o no. Digo, es... Son mi veces que la misma gente lo va diciendo. Me he enterado. Pero yo a cierta forma no la he visto.
Pero ellos comentan esa parte que sí se aparece una mujer que es igual de blanco. Eh... Pero ellas sí la ven como físicamente y se desaparece por calles y todo eso. O sea, es básicamente lo que ellos cuentan. Y lo que te platico es físicamente que sí la vi. Bueno, no físicamente, traslúcida, pero sí la vi. Claro. Wow. ¿Qué te pareció? No, pues excelente historia. Me gustó. Me gustó sobre todo porque sí te dejó un gran impacto en tu vida. Y que poco a poco
ha sido analizando. Inclusive hasta este momento en la charla puedes sacar algunas conclusiones que te lleven a... tal vez, ¿no? A tener un punto de vista diferente y que digas wow. Pues claro, sí. ¿Verdad? Claro, claro. Sí, sí. Mira, ya lo que me ayudaste ahorita a decir es que estás diciendo de que si estás conmigo que es un pulvo haber sido un demonio. Claro. Eso yo lo desde un principio yo lo bueno, lo percibí así. Sí. Aquí este, pues sí.
Al... al... al... al tu darme a la mejor esa no verificación pero a la mejor compaginar con lo mismo que me haces. Yo también. Y bueno, tengo la presencia que es un demonio el que vi. Pues sí. Yo digo que sí. Gracias a Dios pues no... no pasó a mayores. Amigo, prueba... prueba superada. Así que sí, sí, sí. Muchas gracias. No, no, sí. Es correcto. Sí, sí, sí. Pues Roberto, muchísimas gracias por tu plática. No, a ustedes. Cuando gustes. No, gracias. Es un placer.
Aquí estamos para poder atender tu llamada y por supuesto ya sabes que este programa es de todos. Muchas gracias por haber este... tengo la movilidad de marcarme. Ajá. Yo ya lo ya pues puesto un poquito pero tal que tuve el tiempo. Bien. Me animé a ser el... el relato que ya lo tenía un poquito ya. Ya lo quería contar, expresar con todos los pelidomaniacos que... que estaban escuchando. Perfecto. Y pues que sepan que no sé que es un buen programa la verdad
siempre me ha fascinado de la mano peluda. Siempre he sido un fanático de la... de la mano peluda. Gracias. Y es algo que agradecemos. Siempre trato de... oírlos. A veces bajo relatos. Sí. Por el podcast. Sí, ánimo. Lo tratamos hoy un poquito más. Ajá. Y de la mano muchas gracias por haberme marcado. Perfecto. Por la llamada. Cuando gustes aquí está tu casa. Saludos. Muchas gracias. Un saludo a todos. Hasta luego mi amigo que tengas bonita noche. Pues ahí está la experiencia de nuestro amigo.
A mí me gusta cuando... cuando dicen no pues es que yo no lo había pensado así o yo no lo había tomado de ese modo. O... o... o cuando resulta un comentario positivo en el sentido de que pues sí es una experiencia aterradora y todo. Pero nos deja una enseñanza o un aprendizaje. Depende de verdad como lo quieras ver. Pero algo nos deja. Y eso es importante. Decía Pedro Ferriz Santa Cruz en Paz Descanse. Siempre hay algo que se nos queda de tanto y tanto que se nos va.
Y con esa nos quedamos. Vamos al corte Gina. 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse. Pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos. Acerca a esas llamadas brujas de Soriano. Se manifiestan comúnmente como bolas de fuego que flotan y se mueven a gran velocidad.
Este fenómeno ha sido descrito en numerosos testimonios y es uno de los aspectos más distintivos de estas brujas y de la leyenda que se cuenta ya en Querétaro, específicamente en el municipio de Colón. Y se dice que tienen la capacidad de desorientar a los peregrinos llevándolos por caminos erróneos y haciendo que se pierran en los bosques y montañas cercanas y algunos creen que este desvío es una forma de castigo o bien una prueba de fe. Orale, pues sí, ahí está.
Ahí queda. Saludos rapidísimo a Juan López, que ya está aquí con nosotros. Bienvenido. Mi amiga Lorena Jiménez. Buenas noches a todos los Peludo Maniacos y Daniel Serrano. Buenas noches a toda la familia Peludo Maniaca. Saludos Gina y Nacho desde Atlanta, Georgia. Bien. Vámonos con más experiencias. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Buenas noches. Marco Piña desde San Luis Potosí. Qué bueno que estás aquí, Marco, y además con deseos de contar un relato de qué se trata. Gracias, Gina. Saludos
a Nacho. Gracias. Buenas noches. Mire, el relato es este en hace tiempo, hace más de veinte años yo era ayudante de un ingeniero y vamos a supervisar unas obras aguas calientes. Salimos de San Luis Potosí y vamos a dar a aguas calientes. Sí. En esa ocasión, este supervisamos la obra y el ingeniero, este que manejaba muy con mucha precaución, no le subía más de cien, ciento veinte. Ese día este que obtenía un compromiso. Tal vez iba a ser como padrino
o algo así. No le pregunté mucho pero me dijo es que tengo un compromiso, una festecita entonces, pero como que él era el padrino o algo así. Entonces ese día, pues ahora sí que
que aceleró, ¿verdad? Sí. Yendo de aquí de San Luis Potosí hacia aguas calientes llega uno a Juelos da uno vuelta, mano derecha y como a unos veinte minutos está una curva muy famosa que se llama la M. Anteriormente estaba muy angosto esa, esa, esa curva que prácticamente tiene la forma de una M y había muchas crucecitas, este, ahí en las rocas, demasiadas como unas diez crucecitas y ponían sus velas en la noche, se veía algo tétrico porque bueno, esta carretera tiene la fama
de que pues en la noche ahí en esa curva se aparece una chica este y asusta pues a los a los que van conduciendo y pues o les sacan susto o se se voltean de ah o chocan Sí. Aparentemente. A lo mejor la gente de aguas calientes sabe saber un poquito más o de ahí
por Juelos. Total que ese día se nos hizo tarde y este y el ingeniero la venía fuerte la verdad venía yo con cierta tensión porque pues no lo había visto manejar así venía pues a muy buena velocidad no platicaba porque venía muy concentrado yo en la carretera verdad como venía este a cierta velocidad yo venía pensando este pues como copiloto tengo que ir bien al tiro bien viendo y alertando o no solo voy a cruzar un animal o algo y venía también en muy serio porque pues él quería llegar
rápido al destino acá San Luis y este total la hora en que pasamos ahí por la curva de la M que fue donde aconteció luego lo que a continuación voy a relatar fue como a las seis y media siete, siete a punto de oscurecer yo creo que pasando de ahí la curva de la M encendimos las lucecitas apenas pasando la curva ya encendimos las luces del vehículo era un suro un suro en ese entonces pues bueno veníamos como a 140 a veces 150 en recta ahora 130 si veníamos veníamos muy rápido
total que llegamos a la curva de la M y queda una presa tiene hecha agua a mano derecha pasando exactamente a la última curva para agarrar la recta yo veo a un individuo este de blanco con pantalones tipo como indio este descalzo descalzo de blanco este como un pantalón cortito como el que usan los indios no se como decirle lleve que a veces trae borrachitos como de manta como de manta andale pero muy blanco muy pulcro fue lo que después analicé pero a primera vista yo veo que el hombre viene
como metro y medio pegado hacia adentro antes la carretera era muy angosa ahorita ya esta es mas amplia entonces yo al momento que salimos de la curva y tomamos la recta yo veo al hombre ese metro y medio adentro del carril entonces yo no me lo dije al ingeniero cuidado ingeniero pero yo si me alarmé el ingeniero viene manejando muy concentrado y volantea un poco pero yo cerre los ojos dije ya le dimos mínimo con el espejo si no lo vamos a lo vamos a aventar por alla osea va a llevar un
trancazo este hombre hijo le abrí los ojos y dije no se como como lo libramos osea yo esperaba ver el espejo que se rompiera el espejo y dije Dios quiera a lo mejor que no lo aventemos y pues no se nos vamos a meter hasta en broncas no ni vidrio ni nada este pero el tambien lo vio mire deje de decir íbamos con la tensión y el siguió en su plan no hice comentario alguno la verdad porque yo dije con el volantazo que hizo la libramos reaccionó bien el señor
osea yo cerre los ojos y dije ya lo aventamos yo en el camino iba pensando y analizando bueno ese hombre se quería suicidar pensando verdad pero no hablaba ni platicaba porque veníamos ahora si que concentrados en la carretera pero ese hombre se quería suicidar o era un indigente pero yo iba analizando todo en el transcurso porque todavía nos quedaba como una hora y media para llegar a San Luis y pues como venia hecho la mucha pues yo tambien venia osea ahora si que ni parpadeabamos este
después analice este hombre venia de blanco pero venia de escarzo era un indigente si era un indigente porque venia tan pulcro sus pies limpios su pantalon corto como de manta su camisa de manta muy pulcro osea blanco impecable el hombre verdad osea un indigente o alguien que camina simplemente 30 metros que llevan los pies en carretera pues ensucia rápido los pies pero ese hombre no iba muy pulcro bueno ya este al fin llegamos a San Luis ah yo con el susto entramos a la oficina nos despedimos
y ya como ya para yo tambien ya queria llegar a mi casa nada más o algo cansados como preambulo ya le digo al ingeniero me despido y le digo oye ingeniero como vio a la persona esa que venia en la carretera que se queria suicidar o era un indigente alguien que no no piensa o analiza las cosas porque pues venia adentro de la carretera como casi 2 metros, 1 metro y medio me dice el ingeniero es una persona muy seria osea no el no bromeaba no era de chistes era muy muy serio en su persona
entonces me dice cual cual señor le digo ingeniero me esta vacilando verdad me dice no creemelo que no le dije hasta volantio ingeniero un poco verdad con el riesgo le digo hasta nos sacudimos un poquito dice si pero yo pense que era una piedra pense que era un hoyo una piedra o algo porque tu nada mas dijiste ah vas ingeniero y si me sacaste de onda yo volantio pero dije el hoyo para evitar un hoyo o evitar una piedra dice pero la verdad es que yo no vi nada
me estaba vacilando y le volví a decir no creemelo que no dice palabras yo no vi a nadie y entonces ya pues eso fue lo que que aconteceu la verdad si me saco mucho de onda porque si yo lo vi claramente al hombre descalzo y esta alli viniendo de huascalientes sale uno de la ultima curva y a mano derecha hay un lago en esa zona practicamente ahi ahi lo vi yo agarrando la recta fue algo para mi extraño y pues no se que paso a final de cuentas nada mas yo lo vi y los dos ibamos bien
concentrados viendo al frente osea que como para que no lo viera el yo si me asuste porque dije ya lo avento por alla y cerre los ojos yo dije el espejo le va a pegar con el espejo minimo lo va a aventar por alla y resulta que pues oye esto que nos comentas es en esa carretera justamente en el kilómetro 48 38 perdon pues no yo creo que si porque si hace poco si este bueno es de ojuelos si si si si viene uno por san luis ojuelos luego de ojuelos agarra uno a mano derecha y va agarra uno
rumbo a huascalientes ahi hay una curva de la m muy famosa porque este supuestamente dice matuna que enseñera que no pidio permiso se fue con los amigos y ahi se se voltearon y la muchacha falleció la muchacha aparentemente pide rai o se te cruza y este es famosa esa leyenda llena de huascalientes osea mucha de hecho la carretera esa este no se si sera verdad osea ya son leyendas o supuestamente este los carros en la noche pues no pasan autos la verdad no transitan y hay una gasolina
antes de llegar a la m y los carros se paran ahi o los camiones para acompañarse un poco 4 o 5 carros se juntan y vamos ya para cruzar la m cuando es noche después de las 11 12 1 ah osea que en esa zona es conocido esta manera de cruzar esa curva de la m juntos si se acompañan un poco porque no después de las 10 no sale ningun carro osea no pasan no transitan un carro por ahi es muy raro si pasa la gente que pues anda trabajando y pues tal vez los trailers pero supuestamente
en una gasolina era antes ahi se paran este los vehículos y se acompañan ahi tambien a un camionero no se creo que en ese aqui conoces este en esa curva alguien este tambien un camionero este se le aparecio alguien ahi atrás en el baño y el fondo y el venia solo pero si si hay muchas leyendas y este y relatos en relacion a la curva de la m la gente de huas calientes pues este lo sabe mas pero a mi me paso eso despues ya me sucedio otra cosa que ya mas adelante se las contraeces la segunda
parte eso fue de dia y la otra cuestion ya fue en la noche pero mas adelante con calma se los relato para cuando tu quieres por supuesto marco y vamos a tener pues mas amigos que se identifiquen con esta curva de la m de ahi nos han comentado de una mujer que se aparece pero que fue atropellada no es esta quinceañera y hay muchas de estas leyendas que se cuentan por eso es famosa esa curva de la m y te digo que tambien es conocida como el kilometro treinta y ocho y marco
vamos a invitar a los amigos que se reporten que sepan de esta zona que tambien cuenten sus experiencias y cuando tu nos digas nos reportamos contigo nuevamente si muchas gracias atenciónes gina y nacho y pues las versiones de que paso algo ahi con la quinceñera pues sucedio algo ya con el tiempo este las versiones cambian un poco pero este ahi sucedio algo con la quinceñera que si que fallecio no pidio permiso ivo a una fiesta con amigos y anda andaba ella penando me sucedio y mas
adelante digo lo dejo en sus besos este me sucedio algo yo a veces juego mucho con invocando me atrevo porque ando acompañado pero cuando ando solo con no no lo hago pero en esa pasion iba acompañado pero mas adelante se las platicare claro aqui estamos que tengas excelente noche marco gracias buenas noches y que sigan los exitos con su programa gracias amigo muy amable muchas gracias y pues vaya mira la curva de la m dice adam lyt yo iba a tener un accidente con una
aplicacion con esta aplicacion de pokemon go esa me mando aun no palas de espinas era de noche no lo vi pero por un pelo de rana calva casi caigo pues si imaginate vas ahi grabadisimo en la aplicacion y de hecho asi hubo muchos accidentes porque la gente en vez de estar viendo hacia donde caminaban estaban viendo su pantalla y pues hubo personas que cayeron en registros abiertos osea coladeras abiertas hubo personas que no vieron un escalon y bolas hubo cosas fuertes y vamos a
esperar mas reportes al respecto claro escuchemos que tal gina nacho saludos amigos buenas noches les habla angel desde la ciudad de mexico para compartirles un relato pues que sucedio en el marco de la muerte de mi de mi papa hace doce años alucinadamente bueno la historia es que el pues se enfermo el se enfermo en un mes de diciembre y pues lo hospitalizamos el era relojero entonces el siempre fue muy estricto con su trabajo fecha que el prometia para entregar algun reloj
esa fecha si o si se tenia que cumplir era inamovible en ese sentido por lo mismo pues era un hombre estricto un hombre ordenado y demas entonces pues cuando el enfermo a mi me encargo o me decian mas bien que habia un par de relojes que tenia que entregar el estaba preocupado por su trabajo y me decian mira este reloj hay que entregarlo tal fecha yo le decia si no no te preocupes yo veo como lo como lo entrego como lo arreglo y demas y me decia de un reloj de un reloj de una
cierta marca no quiero decirla empieza con M y termina con I DO entonces me decia mira ese reloj te va a dar mucha lata ese reloj es latoso pero el señor es muy buen cliente entonces haz lo posible por entregarselo en fin osea hubo varias dificultades y insisto el mientras estaba hospitalizado el estaba pendiente de su trabajo todavia pues ocurrio lo que lo que tenia que ocurrir el fallecio y pues yo me quede con con la con la encomienda como ultima voluntad de entregar esos trabajos
pues ya no en tiempo porque ya habia pasado el tiempo pero si en forma entregue el primero que no tuve ningun problema pero el segundo reloj el que el me decia que era latoso vaya que si era latoso lo tuve trabajando o lo estuve trabajando mas bien alrededor de dos semanas eehh tampoco podia atenderlo tanto tiempo porque porque el pues tenia otras actividades que hacer el chiste es que llego un momento en el que ya osea estaba desesperado el taller de mi papa estaba en la casa
de mis papas yo iba aparte y pues iba ahi al taller a arreglar y a meterle mano a ese reloj y lo desarmaba lo volví a armar y no quedaba y demas hasta que llego un punto de desesperacion y le dije a mi esposa le osea es que voy a quedarme con mi mamá y para trabajar todo el fin de semana en ese reloj y pues si de plano no puedo en ese fin de semana pues decirle al señor que pues que no lo pude entregar me fui un viernes a la casa de mi mamá me quede allá y en esa noche ocurrio algo
soñe con mi papa nos soñamos o me soñe a los dos a el mas joven como cuando me enseñaba el oficio de la relojeria y pues yo en la mesa de trabajo en el sueño el me decia como vas con ese reloj yo le decia bueno pues es que ya llevo tiempo batallando con el y no puedo el reloj que estaba en la mesa de trabajo era el reloj del cual el estaba preocupado me dice mira acuerdate de lo que te dije tienes que hacerlo paso por paso tienes que hacerlo de esta manera si no no te va a quedar
en el sueño el me decia vamos a hacerlo juntos desarma esto quita esto quita aquello sale ya lo tienes ahora vamos a limpiar y vamos a armar coloca esto aprieta esto verifica esto ok aquí es donde se te esta desajustando cierto ok para que no se te desajuste tienes que hacer esto esto esto y esto si no lo haces en ese orden no te va a funcionar puede que hagas los mismos pasos pero si no lo haces en ese orden no te va a funcionar y para no hacer el sueño tan largo pues la verdad es que lo lo
lo arme el reloj en el sueño y funciono a la mañana siguiente me levanté muy temprano ese sábado y fui asi fui al taller ni me quita la pijama nada asi directamente levantando me fui al taller a la mesa de trabajo e hice exactamente lo que el me decia desarme volvi a armar en el orden que el me lo dijo en el sueño y en el que el me reprendio en el sueño porque creo que eso no lo mencione en el sueño el me reprendio entonces lo hice y santo remedio a la primera jalo el reloj
funciono a la perfeccion este relato yo lo titulo como mi ultimo regaño y lo titulo asi con cariño para mi papa porque fue el ultimo regaño que el me dio me lo dio en sueños y me lo dio para poder terminar un trabajo que a el en su momento le interesaba mucho ojala les haya gustado es un relato no tan largo quizas no muy escalofriante pero si interesantisimo para mi en ese momento aleccionador claro que pasen buenas noches, bien a nacho saludos a todo el equipo y a todos los peludos maniacos
angel desde la ciudad de mexico bye bye hasta luego mi amigo pues vaya que buen patia con su papa un amor interminable que bueno que bueno que bueno que buen relato amigo muchísimas gracias y Gina nos vamos descansa, Dios te bendiga soy Gina Aviles hasta luego Gina yo también me despido soy nacho muñoz agradecido con dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias que tengan una estupenda noche que descansen y como decimos aquí en la mano peluda
