La Mano Peluda | Martes 13 de Mayo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 13 de Mayo de 2025

May 14, 20251 hr 32 min
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Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. León es una figura que ha

aparecido en todas las culturas. No es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que

a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Aviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una gran oportunidad de charlar sobre esos temas apasionantes. Queremos tu participación a través de la multilínea

55 -5279 -2291 en la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de nuestro WhatsApp, mejor conocido como El Miedofón 55. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetama, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche. Espeluznante. Una leyenda ancestral ha aterrorizado a generaciones con una criatura que emerge de las oscuras aguas

en las noches más silenciosas. Es descrita como un ser gigantesco con unos ojos brillantes que resplandecen en la oscuridad. como si fueran faros en medio de la niebla. Los relatos cuentan que con su fuerza descomunal arrastra a aquellos que se acercan demasiado cerca de su dominio, sumergiéndolos en las profundidades donde el agua negra parece tener cualquier rastro de existencia. Los sobrevivientes, aquellos pocos afortunados que han logrado escapar, aseguran que lo único

que recuerdan son... Esos ojos brillantes antes de ser atrapados y una sensación de desaparición inexplicable al sentir que sus cuerpos son controlados por una fuerza sobrenatural. Hoy, la criatura que acecha en las aguas negras de Tabasco, el monstruo del pantano. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Interesante, ¿no lo crees? ¿Realmente te atreverías a adentrarte en los pantanos de Tabasco en busca de ese monstruo de las aguas

negras? Te invitamos a participar con nosotros y por supuesto aquí lo principal es escuchar tu voz, escuchar tus audios y tu participación. ¿Qué tal Ginny Nacho? Buenas tardes. Hola amigo. Mi nombre es Charlie Valens. Soy originario de las Mochis, Sinaloa, aunque actualmente resido en Tijuana, Baja California. La historia que le voy a contar es 100 % verídica. Esto aconteció hace más de 20 años. Yo tenía aproximadamente

8 años. Y a la personita que le sucedió eso, que viene siendo mi primito o hijo de mi prima, tenía 4 años. Estábamos jugando canicas. en el patio de la casa de mi prima y el hermanito mayor, mi primito, por hacerle una travesura a su hermanito menor, le arroja las canicas al patio de una casa abandonada que estaba a un lado de la casa de mi prima. Esa casa abandonada ya tenía muchos

años en ruinas. De modo que nos daba miedo meternos ahí, incluso hasta en el día, porque estaba muy tenebrosa esa casa con las puertas de madera, vieja, casi casi cayéndose. Y decían que en las noches se aparecía una mujer por ahí, salía de esa casa y rondaba por todo un caminito. Recorría por esos caminos y otra vez... Esa mujer de blanco se volvía a meter a esa casa. Así que nosotros,

como niños, pues teníamos miedo. De modo que mi primito, por hacerle la travesura al niño, en la ignorancia de uno, le arroja las canicas y este se mete por abajo del cerco por las canicas. Pero una de ellas, una de las canicas, se... Se mete a la casa por abajo de la puerta. Entonces, cuando mi primito se mete por las canicas, le falta una. Entonces empieza a reempujar la puerta. Empieza a empujar la puerta a ver si esta se

abre, pero pues no se abre. Un niño de cuatro años no tiene tanta fuerza como para abrir una puerta. Entonces... Nosotros estamos observando, hablándole a Luisito, pero en eso se abre la puerta. De la nada se entreabre la puerta y rechina. Y el niño se mete y dura más de cinco minutos adentro. Y nosotros gritándoles por afuera del cerco, gritándole, Luisito, Luisito, ¿qué haces? Y el niño no sale. Pasan más de cinco minutos y sale con la canica en la mano. ¿Pero qué creen?

Con los ojos rojos. Qué impresionante, amigo. A ver, continúa. ¿Sí? Pues como les iba contando, cuando el niño sale de la casa con los ojos rojos. Los otros niños nos miramos unos a otros y como pudimos sacamos al niño por abajo del cerco de esa casa. Seguimos jugando, no se nos hizo tan extraño, uno como niño pues no tiene tanta malicia. Entonces seguimos jugando canicas, pero en la noche fue cuando empezó a acontecer lo extraño. Cuenta mi prima. que Luisito en las noches empezaba

a hablar de una manera diferente. Le salían al unisono tres, cuatro voces extrañas de personas adultas. Y a ella le daba mucho miedo. ¿Cómo un niño de cuatro años podía sacar voces? Voces así, roncas y al mismo tono, al mismo tiempo. Entonces, pues ella se dio cuenta que era algo extraño. Y no solo eso, sino que Luisito se le subía encima a mi prima y quería ahorcarla. Y dice mi prima que ella no sentía solamente unas

manos, no sentía un par de manitas. Dice que sentía como... como que a él, al niño le salían como unas fuerzas, y que del pecho le salían esas cosas y las sostenían, entonces ella sentía como cuatro, como cuatro manos que la estaban deteniendo, y ella era imposible quitárselo de encima, no podía, entonces como podía gritaba, y como su esposo a veces no dormía en casa, se quedaba en el trabajo, Gritaba el nombre de su suegro. En una de esas llegó su suegro y ni el

suegro pudo quitarle de encima a Luisito. Así que pidió ayuda y trajo a un hijo. Y entre el suegro de mi prima y su cuñado le pudieron quitar a Luisito. Y se lo quitaron de una manera, los aventó. Los aventó y empezó a maldecirlos. Eso sucedió por varias noches consecutivas. Fueron alrededor de dos meses o poquito más. Entonces mi prima estaba desesperada y tenía miedo que

llegaran las 12 de la noche. Nomás se acercaba la noche y le daba miedo y le decía a su esposo, no te quedes a dormir, vente a casa porque me da miedo. Y él no le creía. Estás loca, le decía. Mi mamá sí le creía porque mi mamá ya empezaba a ir a la iglesia, a una iglesia cristiana. Y la mamá de mi prima, que era mi tía, también empezaba a preocuparse. Ok, vamos a parar ahí y vamos a la pausa. El Miedofón, 55, 2193, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de

millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Vivimos en un tiempo en donde el inteligente se tiene que quedar callado para que el ignorante no se ofenda. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos. Vamos a terminar de escuchar este relato. Así que empezaron a orar por ella con la Biblia en mano. Empezaron a ella y a Luisito a leerle salmos. En una de esas que le estaban leyendo salmos.

A mi prima con el niño en los brazos, el niño se portó de una manera incómoda y les gritó, cállense viejas locas, pero con una voz horrible. Entonces se pusieron nerviosas mi mamá y mi tía porque la voz que le salió del niño no era una voz normal. Se dieron cuenta que le incomodaba que le hablaran de la palabra de Dios. Entonces,

¿cómo pudieron? Buscaron ayuda. Mi prima, aunque no era católica, fue a pedir ayuda a la iglesia católica con un sacerdote y este empezó a rezar por él, pero no hizo mucho, no hizo nada, porque el niño continuaba igual. Empezaba a carcajearse solo, a decir maldiciones, a portarse agresivo, se le ponían los ojos rojos de la nada. Los demás niños teníamos miedo, los vecinos empezaban a murmurar. Todo el barrio comentaba al respecto. De modo que mi madre, ya siendo cristiana, llevó

a un pastor. Llevó a un pastor para que orara por la familia El pastor empezó a hacer cadenas de oración, ayunos Empezaron a llevar a mi prima y al niño a la iglesia cristiana Y aunque el niño se incomodaba cada vez que iban a entrar a la iglesia Se ponía muy nervioso y agresivo Poco a poquito fue accediendo Poco a poquito se le empezó a quitar lo agresivo Hasta que el niño ya se comportó de una manera normal y volvió a ser como era antes, como un niño de cuatro

años. Cuando todo esto sucedió, después de dos meses, los demás niños le preguntábamos, Luisito, ¿te acuerdas de esto? Luisito, Luisito, ¿te acuerdas de aquello? Y Luisito nos miraba extraño, como un niño, decía, ¿de qué me hablan? No sé de qué me hablan. Gracias a Dios. El ente que lo estaba poseyendo se alejó de él debido a las oraciones, a los ayunos, a las cadenas de oraciones. Esta historia aconteció y es 100 % verídica y quería compartírselas. Espero les haya gustado. Mi nombre

es Charlie Valens. Se cuidan. Saludos. Igualmente. Gracias mi querido Charlie Valens. Vaya que historia, cuatro años y tuvo que soportar el haber sido invadido por un espíritu maligno. Pero te voy a decir algo Gina, todo comenzó como una pequeña travesura de niños. Cuando vas a sospechar que podían ocurrir cosas tan trascendentes en la vida de un niño, esperemos que no recuerde nada. Pero por lo visto, Charlie Valens, él sí recordó

todo. Y nosotros te agradecemos que hayas compartido esta experiencia que siempre nos gusta conocer y escuchar este tipo de evidencias. En los oscuros y misteriosos pantanos de Tabasco, donde por cierto tenemos muchísimos amigos y les damos también un especial saludo a los que nos escuchan a través de la estación 94 .1 de FM allá en Villahermosa, Tabasco. Pues se cuenta del monstruo de las aguas

negras. Se habla de esta criatura temible que emerge en la quietud de la noche, acecha a aquellos que se aventuran cerca de estas aguas turbias y según lo que se ha contado, la criatura tiene la capacidad de arrastrar a las personas desprevenidas a estas profundidades donde las aguas oscuras las engullen sin dejar rastro. Hoy vamos a platicar de este... terrible y temible monstruo, tú habías escuchado hablar de él, también queremos que te reportes y nos cuentes lo que hayas escuchado.

Claro, te estamos invitando a participar con nosotros, Lobo Solitario comenta, Jenny y Nacho saludos desde León, Guanajuato, aquí. Se respira el miedo, dice nuestro amigo. Hoy noche de luna llena, la bestia pronto recorrerá las calles en busca de víctimas. No, no manches. Bueno, lo dirás de chía, mi querido amigo, pero en realidad sí se dice que cuando hay luna llena, cosas muy misteriosas pasan en todos lados. Será por el influjo, será por su brillo, por su magnetismo.

Por lo que tú quieras, pero pasan cosas muy, muy raras. Mira, aquí nos está saludando Mari, nuestra amiga de allá de Florida. Dice, buenas noches, Jenny y Nacho, gusto de saludarlos. Quiero comentarles que una compañera de trabajo a la que se le murió su abuelita, ella me comenta que su hermana no puede superar la muerte de su abuelita. Dice que... La ve en su cama y que ella la escucha, la llama y que oye susurros

cuando se duerme y se acuesta con ella. Le habla en el oído, dice que su abuelita me cuenta que su hermana ya está bien flaquita. Ahora ya le da miedo porque ya sea de día o de noche, la abuelita no la deja en paz. Piensan que su hermana se está volviendo loca porque ella llora y contesta a la abuela qué es lo que quiere comentar. Saludos presentes aquí con mis audífonos. Buenas noches, Jenny Nacho. Dios los bendiga y proteja siempre. Bendiciones igualmente a ti, Mari. Pero aquí

algo muy importante. ¿Qué certeza tienen de que sea la abuelita? Muchas veces entidades nos pueden engañar y aprovechar este duelo y dolor profundo de tristeza que tiene esta chica. Que ahora resulta que la abuelita la está como atormentando, supuestamente la abuelita. Pero estos susurros, el que esté presente, el que incluso ya la familia piense que la chica está perdiendo la razón, me parece que necesita una ayuda espiritual. Sí, yo creo que sí, definitivamente. No creo que sea la abuelita.

Ahora, habría que hacerle una pregunta. ¿Por qué razón? La abuelita no podría estar descansando en paz. ¿Por qué querría causarle un mal o un daño o un susto a la familia? Que por lo que escucho, pues sí la querían mucho y la extrañan demasiado. Tan es así que no pueden soportar su pérdida. En especial esta chica. En especial esta chica. Entonces debe haber una razón. Ahora, lo principal es, si dudan o si creen que es ella,

tratar de hacer entender que... Pues ya ella pertenece a otro plano espiritual y debería de estar descansando en paz. Tenemos a alguien en la línea, vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. ¿Qué tal? Buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Sí, con David. David, bienvenido amigo. ¿Desde dónde nos escuchas? De Chihuahua. Excelente, brother. ¿Y nos quieres compartir alguna historia?

Pues una historia sí macabra en sí, no, simplemente... bueno, si se pueda tomar este tema acá entre nosotros de terraplanismo de ciertas cositas de lo que significa y conlleva eso, sacrificios humanos, justicia del sol y cosas así o sea, no sé, porque bueno, digamos, si se pueda pues Claro que sí, mi amigo. Espero que no me estés dando a escoger, porque te diría que todos. Me gustaría más que tú nos... No, sí, aparte, pues, que no sé por dónde empezar, porque, pues, sí,

de ahí, para deshilar hay mucho. Vamos a empezar de aquí, de acá o de allá, pero, por ejemplo, no sé, porque, por ejemplo, esto me gustaría, ya que se están abriendo muchos casos, videos de sirenas, de lo que pasó en las Torres Gemelas, de... Simplemente no fueron cuestiones naturales, sino que el gobierno las pone... ¿Son sembradas? Sí, por ejemplo, hay videos donde se muestra que fueron hologramas y no los aviones los que derrumbaron las torres gemelas. Ok. De illuminatis,

de conspiraciones. Eso es lo que te iba a decir. Mi querido David, entiendo que lo tuyo es la conspiración, ¿verdad? Pues... todo un poco, no necesariamente todo eso, pero sí por ahí vamos por ahí. Muy bien, amigo, pues entonces somos todo oídos. Platícanos alguna de las teorías que te inquietan más o de esas que están agarrando mucho revuelo, pudiera ser eso de los terraplanes.

Lo del muro del Ártico y todo eso, los continentes que siguen saliendo del otro círculo y de aparte que hay otros más continentes aparte de otros círculos. A ver, cuéntanos de qué se trata. Permítame un segundo. Sí, claro. Uy, se cortó. Permítame un segundo y se cortó. ¿Qué vamos a hacer? A ver, ya nos dejó bien picados acá mi brother. Porque sí, fíjate que yo he estado viendo, Gina, que está agarrando otra vez mucho vuelo el asunto este de los terraplanistas. Es decir, esas personas

que defienden la teoría. De que estamos viviendo bajo un engaño. Que no es verdad que la tierra sea redonda. Sino que es plana. ¿Ustedes qué dicen? ¿Ustedes qué piensan? Lizeth Cárdenas, soy de Alaska. Wow, mi querida Lizeth, ¿ya nos escuchas? Es que la mano peluda internacional está más peluda que nunca, Gina. No, parece que... No, hay algo aquí. Bueno, esperemos que más al ratito podamos hacer contacto nuevamente con David para escuchar. Esperemos que no sea la

conspiración que le cortó la línea. Esperemos que no, porque sí deseamos escuchar todo tipo de historias. Vamos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué

se siente estar en boca de todos. Recuerda que a veces no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo tus relatos, experiencias, comentarios acerca del monstruo de Tabasco y vamos a seguir con relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, me llamo... bueno, me hago llamar Estefanía. Estefanía, ¿desde dónde nos escuchas? Puerto

Luca. Bienvenida, qué gusto saludarte y recibirte. A ver, platícanos. ¿Eres Gina? Así es. Bienvenida. Me da mucho gusto escucharte. Ustedes forman parte de mi familia. Ay, tú también de nosotros. Siempre los escucho diario. Muy bien, qué gusto que ahora puedas participar contando algo de lo que has vivido. Pues tengo muchas experiencias. Les voy a contar una. Yo soy enfermera jubilada. Y una experiencia que tuvieron mis pacientes. A ver. Un día me tocó llegar a Medicina Interna,

sección de mujeres. Y me tocaba recibir el servicio a las 7 de la mañana. Entonces me llamó la atención que un cubículo estaba encendido a las luces. Entonces ya recibí el turno. Eran seis cubículos, cada uno de seis camas. Y ya recibí todos mis pacientes y después ya fui al cubículo donde estaban encendidas las luces. ¿Sabes qué? Que se me hace que es la línea, porque también ya se le cortó. Sí, es lo que noté, que también se fue. Y ya estaba contando el relato, entonces...

¿Será por tiempo o qué? Tendremos que recurrir al... Al viejo truco de... Ahorita les marco, ese es el viejo truco. Vamos a hacer un poquito de tiempo para ver si retomamos la llamada, ya sea con el buen David o con nuestra querida Stephanie. Porque está interesante, ella es enfermera, comenta. Dice Jesús García, buenas noches, saludos desde Grand Rapids, Michigan. Wow, amigo, excelente. Muy bien, y a todos los que están por aquí, nos pregunta nuestra amiga ahorita, te digo, ¿quién

es la que nos está preguntando? María Eugenia Sánchez León. Dice, ¿cuál es el nombre del monstruo de Tabasco ahorita? ¿Lo vamos a mencionar o cómo se llama? Dice. Hay varios monstruos, pero hay uno que es terrible. Y por eso convocamos a los amigos de Tabasco que compartan esa experiencia. Si es que han escuchado hablar de este ser, que por supuesto es temible con estos ojos rojos que te pueden cautivar. Ya tenemos aquí la línea a Estefanía. Buenas noches. Se cortó la llamada,

pero vamos a continuar con este relato. Muchos años como enfermera porque nos dices que ya eres jubilada, ¿verdad? Sí, ya tengo bastante tiempo de jubilada. Y también tienes mucho que contar, me imagino, porque en los hospitales hay tanta experiencia en cuestión paranormal que bueno, vamos a poner atención a lo que nos cuentas. Bueno, vuelvo a empezar, ¿no? Ok. el turno matutino de medicina interna, sección de mujeres. Entonces eran seis... Bueno, cada cubículo tenía seis

camas. Y me llamó la atención, pues yo llegaba a las siete de la mañana a recibir el turno. Y el último cubículo, digamos... todos los pacientes están dormidos entonces ya acabé de recibir todo el servicio y ya al último ya fui al cubículo donde estaba encendida la luz y les dije a las pacientitas Entonces me cuentan, al fondo a la

derecha estaba el baño. De ahí vio salir la pacientita a una, pues creían que era enfermera, pero le llamó la atención que llevaba las uñas pintadas de rojo y así como más maquillada de lo normal. Bueno, normalmente las enfermeras no usábamos

maquillaje muy discreto. las uñas sin pintar y bien cortadas entonces ya se acercó la supuestamente enfermera a la cama de la pacientita que les digo y que le dijo quítate de mi cama y entonces pues la pacientita muy valiente le dijo ¿por qué me voy a quitar si tú ya no eres de este mundo? y entonces empezaron a ir las demás pacientes pues ¿quién estaba hablando? ya era como yo creo 3 de la mañana, no sé. Entonces todas encendieron

su luz. Entonces cuando eso le dijo la pacientita, la supuesta enfermera se dio la vuelta y se regresó por donde vino. Pero lo que les llamó la atención y les espantaron fue que iba flotando. ¡Ándale! O sea que... pero pues todas se espantaron, ya nadie durmió, todas con las luces encendidas. ¿Cómo no? Y es que, para empezar, el hecho de verla flotando. Sí, no. Para empezar, ya estamos hablando de algo que no es natural. Ajá, exactamente. Vaya. ¿Y si les puedo contar otro pequeñito?

Claro, adelante, con gusto, Estefanía. Oye, ¿nunca te tocó antes de que inicies con el siguiente relato ver o escuchar que alguien te dijera que había visto a la planchada? Sí, sí, en muchos casos me tocó. Ah, ok. Bien. A ver, ¿y el relato que tú nos quieres contar de qué se trata? Este, precisamente en ese mismo servicio de medicina

interna. que le toca a uno, seis pacientes tomar signos vitales tomar glucosas etcétera depende del diagnóstico de cada pacientito entonces ya eran como que serían como las diez y media de la mañana a las once y ya pues yo andaba apurada en mi trabajo entonces hay un cubículo donde preparo unos medicamentos y están ahí y también todo lo de curaciones. Se le llama el cuarto clínico. Sí. Y entonces ya me metí con mis indicaciones

e iba yo a preparar mis medicamentos. Y en eso yo sentí que alguien entró y yo estaba, pues, ahora sí que volteaba hacia otro lado viendo mis indicaciones. Y en eso yo sentí que entró alguien, pero no me habló. Dije, ah, alguien me quiere espantar. Yo estaba... ¿Cómo crees? ¿Entonces? Y en eso me salgo rápido del cubículo, que por mucho que alguien haya corrido o algo, pues sería cansado. Y entonces volteo para todos

lados y no había nadie. Y en eso del primer cubículo, que es casi a la entrada, sale una compañera y le digo, oye, ¿no viste ahorita quién vino al cuarto clínico? Fría o caliente, no sé. Fría, fría, así de... Helada. Que hasta te estremeciste, ¿no? Sí, pero tres veces me tocaron el hombro y todavía yo volteé riéndome, como diciendo, ay, si querías espantarme, ¿no? ¿Claramente sentiste como la mano? Sí, sí, o sea, como cuando alguien

llega y te toca el hombro. Sí. y te digo y así cuando me tocan volteo sonriéndome igual no había nadie vaya no pues si es que es algo que tú solamente lo puedes sentir y con la persona que vive este tipo de experiencias y quedarte desconcertada ante una situación que no encuentras una explicación lógica que lo vive lo entiende verdad Oye, Estefanía, hoy te animaste a contar, pero te vamos a pedir que sea más frecuente, que nos digas, que te podamos hablar en próximas emisiones para poco

a poco conocer todo lo que has vivido. Pues mira, Regina, aparte de lo de enfermedad, pues desde chica he vivido muchas cosas así paranormales. Tengo muchos relatos que contarles. A ver, vamos. ¿Quieres un último relato? Esta noche, porque después tendremos más seguramente. Sí, pues bueno, les cuento otra del hospital. Ah, bueno, como tú quieras, sí. Fue muy sonado ese, digamos, lo que pasó. Era una supervisora que se llamaba la señorita Ortiz. Y entonces ella trabajaba

el turno nocturno. Todo el mundo está dormido, nadie sale a los pasillos. Entonces, digamos que estaba en la zona sur, del otro lado de donde yo les cuento que trabaja, y salió la señorita a esa hora, a las tres de la mañana, que andaba haciendo el ronin. Y vio a un señor que salió de un cubículo, que llevaba camisa blanca y pantalón negro. Y entonces se le hizo muy raro, ¿no? Y que le dijo, oiga señor, no puede andar a esta hora aquí en los pasillos. Y el señor no le hizo

caso, se siguió caminando. Y dice, le estoy hablando que no puede andar aquí. Y él seguía caminando. Sí. En el hospital donde yo trabajaba. No, que no podía, no le hacía caso. Entonces ya llegó a un lugar donde tiene que dar vuelta a la izquierda y al fondo está el auditorio. Y pues ella seguía atrás de él, igual no le hacía caso. Entonces dicen que al llegar a las escaleras del auditorio... Era un fantasma. Sí, claro. Era muy sonada ese

relato en el hospital. Y los que llegan por alguna enfermedad o a cuidar a sus pacientitos, ni idea tienen de lo que se pueden encontrar también en este tema, ¿verdad? Sí, no sabe uno si es real o es espíritu. Claro. Estefanía, te mandamos un abrazo y quedamos en eso. Sí, cuando gusten me pueden llamar y le digo que hay muchos relatos que contarles. Bueno, ya le puse aquí en tu tarjetita que puedes contar más relatos para comunicarlos contigo nuevamente. Sí, mucho gusto en saludarlos

y forman parte de mi familia. Muchas gracias igualmente. Nosotros ya dijimos que tú también, así es que te mandamos un abrazo. ¿Y qué te parece que juntos seguimos escuchando relatos? Sí, claro. Muchas gracias. Que estés muy bien. Igualmente, mi querida amiga. Muchas gracias. Muy amable. Saludos a Gaby Espinosa. Y también nos comenta aquí, ¿cuándo fue el Día de las Enfermeras? Me parece, yo sé que el Día de la Enfermera es el 6 de enero, pero que también el 12 de mayo tienen

una celebración. No sé cuál sea la diferencia entre la de enero y la de mayo, pero de todos modos, saludos y felicitaciones a todas las enfermeras. Aquí entre nosotros tenemos a Mappy, por ejemplo, un gran abrazo, porque para ser enfermera se necesita tener una vocación al 100. Así es que muchas felicidades. Eso es todo. Claro que sí. Un fuerte abrazo a todas las enfermeras que siempre muy atentas están a la ayuda del paciente. Y sobre todo de los médicos, ¿eh? ¿Qué harían los

doctores sin enfermeras? ¡Qué barbaridad! Yo creo que nada. Exacto, es un complemento. Están de la mano. Oye, hablando de este monstruo de las aguas negras, han comentado los que lo han visto que es una figura gigantesca. Con una estructura corporal que recuerda como a un reptil. Es un ser obviamente acuático estando en estas aguas, pero son aguas negras. Y se dice que sus ojos son lo más aterrador de todo. Brillan con una intensidad tan fuerte que fueran ojos como de

fuego. Es un rojo intenso. como si reflejaran, algunos dicen, el mismo fuego del infierno. Estos relatos escalofriantes apuntan a que el monstruo tiene una piel escamosa y húmeda, similar a la de un cocodrilo, lo que le permite deslizarse de manera silenciosa bajo estas aguas turbias, pero en sus desplazamientos los sobrevivientes afirman que la criatura emite un sonido gutural, como si su cuerpo estuviera hecho de agua y barro, dando la sensación de que el pantano. Parece

que cobra vida. Ahorita vamos a continuar con estos detalles de este monstruo de Tabasco y sus encuentros mortales. Querida Gina, querido Nacho, habla Narda Sol, alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México. Les quiero contar un relato interesante. Tengo una amiga periodista. que se la pasa tomando fotos hasta en los lugares más inoportunos. Cuando murió su mamá en Guadalajara, ella fue obviamente al velorio y al entierro de su mami, que era una mujer extraordinaria.

Y entonces tomó fotos del féretro. que era un féretro hermosísimo, con una madera preciosa. Era como redondeado de los lados y además tenía un hermosísimo arreglo de flores blancas. Mi amiga tomó varias fotos. Y bueno, las guardó, siguió en todo lo necesario y cuando regresó a la Ciudad de México, observé y observó ella y me lo enseñó, que encima del féretro aparecía una luz violeta que poco a poco iba ascendiendo. hacia las alturas del lugar en donde la estaban

velando. Y me quedé muy impresionada porque es como si su espíritu hubiera estado subiendo hacia el más allá. Así es que bueno, me parece un relato interesante. Un abrazo. Y una noche tenebrosa, ja, ja, ja. Gracias, mi querida amiga. Gina, hermosa, una felicitación muy grande por el Día de las Madres y una mamá extraordinaria que tiene una dicción perfecta, una voz encantadora y envolviente y muy trabajadora. Que la pases muy bien el día de hoy. Un abrazo. Nada, Sol. Gracias, mi querida

amiga. Sí, aceptan, ¿verdad? Las felicitaciones. Por supuesto. Y un gran saludo. Gracias por estar aquí. Y pues sabes que somos una gran familia, que cada noche estamos reuniéndonos, hasta me

trabo, reuniéndonos por el tema paranormal. que nos apasiona tanto a ustedes como a nosotros pero en el camino y a través de tanto tiempo hemos formado una gran familia que esto a nosotros nos hace sentir muy halagados y además juntos vamos rumbo a los 30 años que faltan 3 meses para estar en la celebración de los 30 años muchísimas gracias y bueno vamos a seguir con los relatos y también con el origen de esta leyenda del monstruo

de Tabasco Está rodeado de misterio. Algunos dicen que es una criatura ancestral que ha habitado los pantanos desde tiempos prehispánicos, cuando las tribus mayas creían que los pantanos eran portales hacia el inframundo donde moraban seres y espíritus con poderes sobrenaturales. Otros sugieren que el monstruo es el resultado de algún antiguo ritual o sacrificio donde una entidad maléfica fue invocado por error y ahora... Se oculta en las profundidades de las aguas oscuras.

Así es. Bueno, vamos a seguir hablando sobre este tema, por supuesto, y muchos más. Lo principal es que tú te reportes porque aquí te queremos escuchar. Queremos que tú participes, que nos narres una experiencia en voz propia y nosotros disfrutar del terror, misterio y suspenso que puede generar una atmósfera. adecuada para escuchar tu relato. O sea, tú lo pones y nosotros lo escuchamos, por supuesto. Y vámonos a la pausa, Gina. El

Miedofón. Y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana 55, 21, 93, 59, 26. En La Mano Peluda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Tanto trabajo que me costó hacer amigos, como para que venga el psicólogo y diga que son imaginarios. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano

peluda. Continuamos saludando a todos los amigos que esta noche nos acompañan en la mano peluda de manera internacional y los testimonios más aterradores sobre la criatura o el monstruo del pantano allá en Tabasco son los ojos que habíamos mencionado. Se dice que su brillo es tan, tan potente que puede cegarte momentáneamente haciendo... Que la víctima queda atrapada en un trance, incapaz de moverse o escapar antes de ser arrastrada hacia las profundidades del pantano. Claro, vamos

con los relatos. Y queremos relatos y vivencias que tú has tenido. Por ese motivo, nos vamos hasta Culiacán, donde ya está nuestro amigo listísimo para participar. José, buenas noches. Buenas noches, ¿cómo están, Georgina? ¿Cómo están, Nacho? Hola, amigo, bienvenido. Muy bien, ya esperando estos relatos y experiencias, y tú tienes una,

¿verdad? Sí, mira, por razones que desconozco, he tenido más de una experiencia, la última muy traumática, y aquí más que nada quiero iniciar mi relato para que la gente incrédula no lo tome a broma, que no jueguen con eso, como por ejemplo... invocaciones, cosas de ese tipo, que lo vean, que es algo serio, es algo que existe, es peligroso, ¿sí? Entonces, para que la gente no juegue con eso, ¿no? O sea, y pues que se mantenga lo más

alejado posible, ¿no? De ese tipo de cosas, porque existen juegos, existen cosas así, para invocar a ese tipo de entes, y eso puede resultar en algo delicado, pues. Sí, como te digo, por razones que desconozco, he tenido más de una experiencia. La última fue muy traumática. Yo me topo de frente, yo estaba en una casa, estábamos viviendo de renta, nos cambiamos mi pareja y yo a esa casa.

Y ya habíamos notado cosas extrañas. Por ejemplo, principalmente en la cocina, en la noche escuchábamos ruidos, por la mañana pues ya este... que habíamos dejado ordenadas durante la noche y aparecen desordenadas, cajoneras abiertas, las tapas de la cocina abiertas, desorden pues. Entonces lo más traumático me tocó vivirlo a mí. Yo entro al sanitario, pues como estaba yo en mi casa, no cerré la puerta. Cuando de pronto, o sea, la puerta quedaba a mi izquierda, cuando de pronto

veo, y no era una silueta, era alguien. Era una figura a todo color, o sea, de una mujer con un vestido muy viejo, deslavado. Te aclaro, no tuve el valor, o no pude, mejor dicho, levantar la vista y, por ejemplo, verla. Yo me enfoqué en ver sus pies, estaba descalza. Sí. Sí, sus pies estaban sucios. Su vestido estaba rodeado. Y te digo, en lo que alcancé a percibir, ella me estaba viendo. Pero yo no tuve el valor de levantar la vista y verla a la cara. Te soy sincero.

Después ya que analicé con un poquito más de objetividad el hecho, la situación, cómo se dio, no sé qué hubiera pasado si yo la veo a la cara. Oye, pero entonces definido sí le veías el rostro, sí le veías los ojos, la boca, la nariz. Sí. Ah, ok. Sí, era alguien de cuerpo completo. Perfecto.

Sí, de tez blanca, pero era una... pero su piel no tenía la apariencia como la de cualquier ser humano ya era una piel muy pálida sin color casi me atrevo a decir como la de alguien muerto este color que tiene característico de un cadáver un cuerpo sin vida sin vida, así es Lo mismo, su ropa, su vestido, era de un color muy pálido, ya como cuando una vestimenta tiene los años

que tú quieras guardado con descuido. Entonces, cuando yo estuve a punto de entrar en shock, porque sí me paralicé, no me podía mover, no

podía hablar. Cuando ella, por muy peliculesco que fue, totalmente real ella soltó un lamento no fue un grito sino fue una especie de de un como de un grito sofocado como si alguien quisiera gritar pero no puedes entonces ya ella se mueve de la puerta ya cuando pude recuperar el movimiento de que me respondieron las piernas yo salgo caminando Ella se fue hacia un, o sea, había un, ahí todavía la casa existe, hacia un pasillo que va a dar

a un patio trasero. Entonces yo ya cuando logro llegar a la recámara, yo ya voy a punto de caerme. Las manos, mis manos, yo ya las llevaba pegadas al pecho, o sea, pero contraídas de, ¿cómo decirte? De que yo estaba a punto de entrar en shock. Un momento de angustia totalmente. Sí, así es. Es algo que cuando tú experimentas ese impacto, es algo que no está bajo tu control. Puede pasar cualquier cosa. Es muy traumático. Yo lo digo con toda honestidad, yo estoy a punto de entrar

en shock. Yo no. Sí, yo no podía hablar. Cuando mi esposa me ve, y ya mi esposa me ve, y me ve de tal manera que... se levanta de la cama corriendo a abrazarme, porque ella dice, te vas a caer, me dice, ¿qué te pasa? Pero yo no le podía contestar, yo no podía hablar, yo iba prácticamente en shock. Entonces, no sé cuántos minutos pasaron, uno, dos, tres, cinco, no lo sé, ya cuando pude hablar,

ya le empecé a narrar lo que había visto. Entonces, nos regresamos al lugar, al lugar recaminamos hacia la estancia donde se dio, que fue la puerta del sanitario. Y aún se sentía en un espacio de un metro cuadrado, vamos a decirlo, junto a la puerta. Tú te acercabas a ese lugar, ya no veías nada, ya no había nada. Pero se sentía un frío. Ese pedacito de espacio, vamos a llamarlo físico, estaba frío, frío. Que tú lo podías experimentar como si abrieras la puerta de un refrigerador

y metieras la mano nada más. Yo me atrevo a decirte que negativo es poco. ese pequeño espacio se sentía muy feo, muy desagradable, y de pronto hasta incluso podías percibir un olor como un olor fétido, un olor como de aguas negras, o sea, era algo muy, muy, muy desagradable. Entonces, ese ha sido el hecho más traumático que me ha tocado experimentar en ese sentido. Por razones que desconozco, he tenido más experiencias de

las que yo quisiera. Nunca las he buscado, nunca me he metido con eso, sino que simplemente son cosas que me han sucedido. Entonces te digo, no me las han platicado, me tocó vivirlas como una experiencia personal. O sea, verlas, escucharlas y experimentarlas. Por eso es que le comento yo a tus radioescuchas de que no lo tomen a juego, es algo serio. Y peligroso, pues, o sea, no invocar a ese tipo de entes, no jugar con ellos, ¿sí? Porque no se sabe qué pueda suceder. Por supuesto.

Y además, a ti te afectó físicamente, ¿no? En ese momento que estabas entrando en shock. En ese momento, sí. Físicamente tuviste una reacción

y es algo que... Definitivamente te marcó y jamás se te va a olvidar y nosotros, José, agradecemos mucho el que hayas compartido esto que viviste, pero que además des este comentario a todos los amigos que nos están escuchando y los prevengas y digan no se metan y no hagan cosas que no, porque sí ocurre aquello que no tiene explicación lógica y las consecuencias pueden ser terribles. Exacto. El objetivo era compartir mi experiencia y hacer ese comentario nada más. De que es algo

serio. Existe. Es un hecho. Yo en lo personal no tengo la menor duda. Y existe. Y pues que la gente no se metan con eso. Punto. Nada más. Eso es. Claro. Oye, pues nos encantó platicar contigo, José. Saludos a todos los amigos de Culiacán, Sinaloa. Y te vamos a invitar a seguir escuchando relatos. Claro que sí. Que estén bien. Hasta luego, amigo. Un fuerte abrazo a todos nuestros amigos allá en Culiacán. Vámonos a una

pausa. Ah, todavía nos da tiempo de contar algo sobre este monstruo que sí hemos recibido comentarios ahorita de muchos amigos en Tabasco y eso nos da gusto, que dicen que quienes han escuchado relatos de sobrevivientes de este monstruo que les estamos hablando, mencionan que antes de que él... tenga este ataque, se escucha un sonido similar al de un trueno, pero un trueno como si fuera una tormenta lejana y aunque el clima

esté tranquilo, se escucha. Es como una advertencia y es vista por algunos como un signo de que la criatura está cerca. Entonces, aunque oigas este trueno lejos, significa que anda por ahí cerquita. Hay que tener mucho cuidado. Claro, sí, muchísimo, pero muchísimo cuidado. A veces las leyendas pues tienen un origen, un origen que viene de la realidad, de una anécdota que a alguien le sucedió y si ya después puede haber tal vez exageraciones o algunas ocasiones no se cuenta toda la verdad,

¿verdad? Es una narración parcial y entonces... De ahí pueden provenir diferentes versiones, pero lo importante es tener mucho cuidado. Si ya se dijo por ahí, yo no lo pasaría por alto. Saludamos a Adriancito Fernández, que está aquí, a Cata Aguilar. A Tiger Lili también está con nosotros, nuestro brother Jesús García. A ver si, mi amigo, ya nos mandaste un mensaje para poderte marcar, amigo, que nos quieres contar una historia. Con mucho gusto te echamos un telefonazo.

Ahora, Gina, vámonos a la pausa. El Miedofón sigue listísimo. 55 -2193 -59 -26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieras? almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com hacer podcast de manera fácil ¿te ha pasado alguna vez que estás buscando un lápiz y lo tienes en

la mano? pues algo similar ocurre con la felicidad sabiduría en las redes Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. A ver, parece que ya está entrando. A ver, vamos a ver si es posible de una vez entablar la comunicación con nuestro amigo para que pues ya se quite la inquietud y nosotros también, porque deseamos escucharlo, saber de qué se trata su historia, conocer todas esas experiencias. Siempre es muy enriquecedor cuando vienen de primera voz. No, no nos contestó

mi querido Jesús. Sí recibimos tu mensaje, pero no entra la llamada. Ok, muy bien, pues vamos a continuar porque venimos a escuchar historias o no, o me equivoco. Pues si a eso venimos es lo que vamos a hacer precisamente. Desde luego también en una de esas por ahí cae nuevamente una de las historias que tú ya nos has narrado. A ver, venga. Bueno, nada más quiero contarles rápido algo. Ya ven que les comenté que aquí en mi casa ha habido un poco de actividad rara.

Pero fíjense que no nada más es aquí. Yo creo que hay algo que en varios lados ha estado activando este tipo de experiencias paranormales. La otra semana fui con mi mamá y ¿qué creen? Que vi clarito, clarito cómo corrió un niño hacia la cocina. O sea, yo iba entrando a la cocina con mi mamá. Y clarito vi al niño correr. Y como les comento, aquí en mi casa, estando despierto mi esposo y yo, nos movieron un buro de los de la recámara. Y la verdad son muebles muy pesados, porque son

esos madera, madera, madera. Y está muy pesado como para que lo muevas. Aparte de eso, yo ahí tengo siempre papeles de mi escuela. documentos, cosas así. Entonces es imposible que se mueva solo, sobre todo que baile, ¿no? O sea, como que bailaba. Y fíjese que a mi esposo le pasó algo muy chistoso apenas el, creo que fue el sábado, el sábado de la madrugada y se despertó porque él se levanta muy temprano a trabajar y dice que miró algo que estaba como bajando

del techo. Pero que no vio bien qué era. Dice, yo pensé que era un araño. Y de repente dice, desapareció. O sea, ya no lo pudo ver. Y son cosas de verdad muy, muy extrañas que están pasando. Que necesito traer a alguien aquí a mi casa para que haga una liberación. Está muy complicado. Porque la verdad es que aquí donde yo vivo, la verdad es que hay muchas cosas por las cuales

yo creo que está activado. el portal que les comentaba que yo creo que sea un portal abierto y ya después les platicaré quiero mucho su amiga Regina bye claro mi querida Regi te enviamos un abrazote de vuelta por supuesto si Regi Beris aquí siempre presente saludos a los amigos que nos escuchan allá en Tlaxcala y vámonos con relatos porque la lista está grande y el tiempo va caminando Así es, ¿a quién tenemos en la línea? Buenas noches. Hola Nachito, buenas noches. Eres Lulú.

Eso es, mi querida Lulú, buenas noches, bienvenida amiga. ¿Cómo han estado? ¿Cómo la pasaron? Muy bien, ¿y tú qué tal? ¿Te consintieron mucho? Sí, hasta hoy tuvimos una fiesta en donde yo vendo y también tuvimos un mariachi nada más cantándonos y todo estuvo bonito. Hasta seguimos celebrando el Día de las Damas, ¿cómo ves? Sí, así se debe festejar todo el año. Todos los días,

¿verdad? Sí, mi amiga. Bueno, yo les quería contar que ahora que estuve con mis nietas varios días, al estar con ellas, primero aquí en mi casa, en la casa de ustedes, yo me las traje en vacaciones. Y ya casi el último día que estaban conmigo, me salí en la noche a comprar el pan, no quisieron ir conmigo porque estaban jugando. Y dejé a cada... Entonces me dice, no habrá nada, y yo salgo rápido y le dije a mi vecina, ahí te encargo a mis niñas,

voy rápido al parque. Es a la media hora y cuando regresé, estaban las dos niñas abrazadas en el cuarto de mi hijo. Y le digo, llora. Y dice, es que nos espantaron. Le digo, ¿pero quién? Y dice, es que nosotros escuchamos que tú entraste y oímos que los perros empezaron a ladrar y tú

los calmaste y los perros se callaron. Dice, y oímos que subiste en la... escalera, dice, pero mi nieta grande no se dio cuenta que la chiquita se había metido al baño y mi nieta jura que yo entré al baño, que yo como entré directito al baño y cuando ve que sale su hermana se queda así y su hermana también estaba asomándose porque dice mi abu y dice no, pues no entró pero las dos escucharon que yo según una mujer estaba gritando calma los perros y Entonces ya cuando

vieron que no había nadie se espantaron y se fueron corriendo hasta el cuarto y a las dos. ¿Tú crees? Sí, les cayó el veinte. No, si no era ella. No, y ya ves que yo he escuchado a una mujer. Y de hecho ya le platiqué a la dueña de aquí. Y estoy haciendo conjetura porque aquí a un lado se murió una vecinita. Y nunca le hicieron una misa, nunca le hicieron un rosario, nunca nada. Sí. Y ellas son los dueños de aquí porque ellos hicieron esta construcción. Le digo, ¿no

será ella? Podría ser, si a ti te lleva a sacar esa conclusión, es que tú estás más cerca de esa historia, entonces tal vez tú así lo descifraste, ¿no? Podría, sí, mi amiga. Yo me quedé pensando, porque de hecho platicando la dueña salió otra cosa, y dije, pues sí es cierto, la señora se murió, la señora construyó la casa, eran los dueños, y el día que yo entré, ¿te acuerdas que les dije que yo entré a la puerta y alguien me dijo, ¿a dónde vas? Sí. A ver si alguien estaba

afuera y no había nadie. Y después oí una risita que me subí rápido. Entonces dije, pues tiene que ser alguien que... Y esa señora no tiene mucho de muerta. No sé si tiene como dos años. Que murió apenas. Pero supimos que se murió nomás porque una señora vio la carroza. Pero nunca le hicieron misa, nunca le hicieron... O sea, nomás la enterraron y ahí nos vemos. O sea, no le hicieron nada, ni nada, nada. A lo mejor no

se enterró. ...porque vimos la carroza... ...y ya no vimos a la señora... ...pero sus hijas nunca dijeron... ...nada, nada... ...entonces ahorita, buena noche... ...estaba haciendo yo mis conjeturas... ...y pues a lo mejor es la dueña... ...porque yo le pregunté... ...a la dueña mía aquí... ...que si alguien se murió su papá... ...su mamá aquí... ...dice que si murió su papá... ...pero que ella fue la que vivió aquí siempre... ...ella, bueno aquí no murió su papá... Aquí vivió, pero no murió. Y

dice, no, aquí no ha muerto nadie. Entonces, la única muerta es la dueña. Y dije, bueno, pero sí asustaron a mis nietas. Y tuvimos una fiesta el veintitantos de abril. Pusieron una lona ahí afuera. Una carpa. Y yo estuve como hasta las once y media de la noche con mi amiga que estaba celebrando su cumpleaños. Y ya me cansé, ya me subí. Ya estuve aquí en la casa de ustedes. Me meto al baño, me... me vengo a acostar y como a las 12 de la noche llega mi hijo, pues ya me

dijo, ¿cómo está? Le digo, bien, ya. Oí que cenó y ya me quedé dormida. Entonces me cuentan porque los invitados se metieron a la casa de mi amiga que está abajo y dice que se pusieron a jugar ya cartas y todo eso, no, no, no tenía sueño. Y dice, porque me preguntó al otro día, socorro, me dice, oye, disculpa, ¿tu hijo llegó a las 3 de la mañana? Le digo, no, no, mi hijo llegó

a las 12. dices que a las 3 de la mañana abrieron la puerta pasó una sombra y subió la escalera pero como estaban las cortinas ellos no vieron la sombra entonces me preguntaron que si había sido mi hijo y le digo no Luis llegó a las 12 de la noche casi cuando acababa yo de subir y dice pues todos todos los que estábamos jugando oímos como abrieron la puerta oímos como entró y vimos como pasó la sombra como venía Sí, amiga, pues es que ahí hay muchas energías, ¿eh? Yo

creo que sí. Y pues ya ves que ellas trabajan, ellas hacen trabajos. Yo creo que también es eso, que abren portales y no los cierran. ¿No cree? Pues sí, mi amiga. Eso ya lo hemos platicado muchas veces, que cuando hay personas que se dedican a quitar energías, que a limpiar, que a... Bueno, todo eso que ya sabemos. Sanación,

supuestamente. pues se abren exactamente puertas y se atraen seres, porque los seres cuando ven una puerta abierta se ven tentados a salir estos seres energéticos, espirituales, contaminan las casas y pues ya son las manifestaciones que hemos escuchado varias. Sí, sí, yo fíjate que hay veces que no me van a creer ustedes, bueno, sí me lo creen. Y yo estoy sentada aquí en la casa, a oscuras, porque ya ves que estoy a oscuras. Están oyéndolos a ustedes. Y volteo hacia la puerta,

clarito veo cómo se asoman. Una sombra. Pero nomás asoma la cabeza y la mete otra vez. Y yo digo, ay, no, ya no, ya no. Me da a esta escalofrío, pero empiezo a pensar otra cosa. Es más, a veces el otro día está como Alexa. Ajá. Me sacó un sustote porque dice, sí, está bien. Y yo así, ¿qué? Que me paro. Y mi hijo estaba roncando. Y yo me quedé así. Y luego ya me dijo, mi hijo, ya coma las seis. ¿Por qué te paras tan temprano? Ay, pues porque ya me asustó. Le digo, hasta

dijo, sí, está bien, pero no sé qué. Digo, porque yo no le dije nada. Nadie me habló en la madrugada. Y ella dijo, sí, está bien. Y dije, ¿sí está bien qué? Y yo dije... Claro. Sí, claro, son dispositivos electrónicos y se mueven por energía. Dame un segundito, amiga, vamos a la pausa. Claro que sí. El miedofono está listo, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse,

aquí en La Mano Peluda. Por ahí dicen que lo bueno dura poco, y pienso que ya me voy a morir, pero luego dicen que hierba mala nunca muere, y ya no sé qué pensar. Juan Arevalo, sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos, estamos escuchando a Lulu con esas experiencias que, pues sí, son pequeños momentos que se quedan impregnados en

nuestra memoria. Así es, mira, comenta aquí Daniela, Sofía y Chani, que como cuando se murió mi vecina, pero gracias a Dios, No volvió a manifestarse más, solo el día que trascendió. Es decir, solo el día que se murió, pero mi querida Lulu, ahí ya van varios años, ¿no? Pues sí, te digo que, ¿pero qué crees que no antes empezaron, como al año empezó a manifestarse? Ajá. O sea, no luego, luego, pero sí, oye, aquí en la casa de

ustedes en la madrugada, es una pachanga. Oye, que jalan muebles, que barren, que en la plena madrugada, eso de las 3 de la mañana. Sí. Oyes un montón de ruido. Yo ya le dije a la... Porque abajo no tengo a nadie. ¿Te acuerdas que le dije que la señora está en Estados Unidos? Ajá. Y apenas vino una pariente de ella y yo la verdad sí la saludé. Y yo le comenté que si la señora había fallecido. Porque dije, a lo mejor es ella, ¿no? Ajá. Y me dice, no, mi mamá ya está muy

grande, pero está todavía viva. Ahí en Estados Unidos la tenemos bien cuidada, pero ella vive. Y me dice, ¿pero por qué? Y le digo, es que la

noche pasa. prenden la luz hemos visto la luz prendida en la noche y no hay nadie entonces yo le comenté que estoy en mucha actividad abajo y que la verdad yo pensé que había fallecido la señora y por eso se había regresado a su casa una manifestación ahí y me dice no señora mi mami vive y que bueno que me dijo porque que cree cuando yo vengo aquí yo siento mucha pesadez en la casa agua bendita y unas veladoras y cuando yo esté aquí, pues lo voy a prender para que

esta cosa que está aquí se vaya, ¿no? Claro. Pero sí me creyó, ¿qué creen que sí me creyó? Porque digo que es un montón de actividad que tú dices, pero ¿por qué tanto ruido? O sea, está así. Pero pues ahora sí quieren saber. Pues me dio mucho gusto oírlos. Igualmente, mi querida Lulú. Tengo más cosas porque en el caso de mi

hija también nos espantaron. Pasó una sombra caminando, la vi clarita a través de la tele, pero ahí les contaré, porque es mucho, mucho, muchas cosas que en estas últimas dos semanas han pasado, ¿sale? Muy bien, querida Lulu, con mucho gusto y gracias nuevamente por tu historia, ¿eh? No, de nada, saludos a Gina y feliz Día de las Madres, ¿eh? ¿Gina? Sí. Y a todas, a todas, a todas. Yo ya me lo cumplo mis 63 años, te lo voy a decir. Estamos esperando la invitación

para este gran campeón. Muchas gracias, amiga. Felicidades adelante. Igualmente, mi querida Lulu. Hasta luego. Hasta luego. Bueno, vamos. Así como Lulu dice, todavía se vale, aunque ya haya pasado el 10 de mayo, pues estamos todavía en el mes de la mamá, si es que se vale felicitar. Y como pues se dice, ¿no? A la mamá no se le felicita un día. Sino todo el año. Que sea todo el año. A mí me gustaría que fuera todo el año. ¿No? Pues sí. Así es que vamos. Vamos a hacerlo

válido. Porque algunos amigos dicen. El 10 de mayo ya pasó. Sí, ya pasó. Pero se vale. Seguiré felicitando. Ok. Venga. De lo que alcancé a ver yo cuando pasé al norte, yo pasé de ilegal acá a Estados Unidos. Ahorita mismo me encuentro en Myron Beach, en Nueva Carolina. Y le quería relatar cosas que yo vi y también cómo fue el paso norte. No sé si me dé permiso. Claro, amigo. Suéltalo. Ya me di cuenta. Yo me vine al norte porque... En la escuela tuve unos problemas con

unos que me hacían bullying, ¿verdad? En pocas palabras le di un golpe y me expulsaron a mí. El profe, el director de ahí, que por cierto es Francisco Cortina, creo que se llama. Llegó riéndose de mí porque me iba a expulsar. Bueno, me expulsó. Mis padres me mandaban para acá, para Estados Unidos. En Estados Unidos yo pasé por el cruce de Texas por Laredo. Pasé por el río. Los primeros días que estuve pasando, me intentaba y no podía. Nunca me agarró la migración,

sí. Pero no podía. La penúltima vez que intenté pasar... Me recuerdo bien, recuerdo bien que recuerdo bien que en la orilla del río íbamos nadando, yo pasé nadando, ¿verdad? Íbamos nadando y empecé a sentir un olor, un olor fétido, un olor feo, como podrido. Y empecé a voltear para todos lados a buscar. Y ya del lado de la costa, o sea, de la orilla del río, del lado americano, recuerdo muy bien que vi a un señor. Yo lo distinguí más o menos como señor, no había mucha luz de

luna ese día, era media luna nomás. Vi el cuerpo de un señor, inflado, o sea, ya abarrato y muerto. El cuerpo estaba inflado y... Y se había, o sea, es que no sé cómo describirlo. Estaba inflado y estaba hinchado y agarrado a unas ramas de la orilla. Y entonces yo iba con el coyote y otro señor. Entonces le dije al coyote, oye, mira, mira para allá. Eso, ese señor está muerto. Y me dijo, y volteó a ver. Y bien tranquilo me

dijo, déjalo. El cabo ahí, luego los migros lo van a sacar y si no ahí se va a echar a perder. Y fui pasando, ¿verdad? Fui a la hora. Y entonces empecé, seguí pasando por ahí, ¿verdad? Por la carretera hacía más feo. Y de repente cuando salimos a la orilla, el guía llevaba su teléfono, ¿verdad? Los guías siempre deben llevar su teléfono. Él ya bajó el teléfono e hizo una llamada. Me acuerdo muy bien de lo que le dijo al señor. Hizo una llamada y dijo, patrón, acá salió el

cuerpo, no lo tiraron bien. Y en ese momento me dio tanto miedo. Yo dije, no, no vayan a querer matar a mí también porque lo vi. Pues no, ya. Pasamos al norte y todo bien. Pero sí, esa historia, ese avistamiento me perturbó porque yo nunca había visto a una persona muerta. Yo tenía 13 años. Hoy en día tengo, no tengo muchos, tengo 15, ¿verdad? ¿15? Un niño de 13 años. Haber un muerto, oler, todo. Me traumatizó. Claro. Otra historia, que es así desde cuando yo estuve en

México, ¿verdad? Bueno, tengo dos de México. Cuando yo vivía en México vivían en un ejido, ejido México Libre, municipio antiguo Morelos, Tamaulipas, en México, ¿verdad? Ahí vivía yo. Y lo que tenía mi zona, ¿verdad? Es que era un lugar donde había visto, había habido una civilización

india. antes y pues sea un lugar muy rico en cultura verdad caminando por la calle a veces talladas figuras de barro puntas de flecha y todo eso y pero lo que tenía mi casa de peculiar era que que allí era donde ellos tenían su cementerio y allí enterraban ellos a sus muertos y todo eso y recuerdo muy bien que en ese en esa casa desaparecían cosas en la noche nosotros teníamos el baño afuera de la casa tenías que caminar unos 20 metros para llegar al baño y ya llegabas

al baño y tenías que caminar otra vez para llegar yo recuerdo muy bien cuando tenía más o menos 8 años yo salía al baño y vi una luz blanca y fui a hablarle a mi papá Y mi padre fue conmigo y a él también se le acabó viendo la luz blanca y yo le dije, ¿qué es eso, papá? Y me dijo, ha de ser algún muerto que enterraron por ahí. Pues yo en ese momento no lo entendí bien, ¿verdad? Hasta ahorita estoy recapacitando eso, hasta hace poco. Y la verdad es que caí siempre viendo

esas luces nosotros. Ya era como algo normal. Bueno, ya me trabé. Porque ahí en la casa, de hecho, a mi papá le gustaba mucho la detección de metales. Y un día que se encuentra un cuerpo enterrado. Los puros huesos con dos flechas enterradas. Una en el pecho y la otra por el estómago. Y tenía... O sea, ya los puros huesos ya se estaban haciendo polvo, ¿verdad? Pero dice que era un

niño. También recuerdo muy bien, esa historia ya me la contó él, esa ya no la recuerdo yo nada, pero él me dice que yo, mi hermana, mi hermana es más chica que yo, dos años más chica, que yo y mi hermana siempre que salíamos solos así en la casa, decía que nosotros le contábamos que jugábamos con dos niños. Con un niño, decíamos que era un niño grande y uno chico, que traían trajes blancos, morral y un sombrero grande.

Ella se quedaba pensando y dice que cada que estaban jugando con ellos y él se acercaba, dice que nosotros le decíamos, porque él no podía ver nada, que nosotros le decíamos que es un niño, al verlo a él, corrían. Y él dice que lo único que sí alcanzaba a escuchar. Eran las hojas donde tronaban al lado de... Dijo que lo único que escuchaba eran las hojas que tronaban del bosque. Y era todo lo que escuchaba. Hasta que un día... Yo no tenía muchos juguetes, tenía

uno que otro carrito. Hasta que un día dice que se levantó llorando. Y me levanté llorando. Y me dijo, ¿qué tienes hijo? Y dice que yo le contesté, es que los niños no me quieren dar mi juguete, se fueron y me robaron mi juguete, mi carrito. Y él me dijo, pero es que ¿cómo son esos niños? Me tienes que decir cómo son para yo poder regañarlos por que te robaron tu juguete. Y dice de repente

que yo le dije... Es que son unos niños, uno chico y uno grande, que tienen unos sombreros, la misma descripción de siempre, que tienen unos sombreros grandes, guaraches, un morral y tienen ropa blanca. Y dice que lo que le asustó a él fue que le dio una descripción nueva. Dice que le dije que no tenían carne en su cara, que tenían puro hueso. Y él dice que se quedó, él nomás se quedó pensando. Y de repente, dice que salió de la casa para ver, me dijo, ¿por dónde se fueron,

mijo? Y dije, por allá, ya salió a ver. Y dice que a unos metros de la puerta estaba tirado mi juguete, pero yo no había salido en todo ese rato. Y pues sí, esa historia me sigue sacando de qué hablar hasta el día de hoy. Ah, amigo, pues qué historias las tuyas, eh, ambas. La que me dejó impresionado fue la de cuando te cruzaste a Nado el Río Bravo, mi querido amigo, y te topaste con un cadáver. Eso para un jovencito lo deja

traumado. Ahora, las personas que han tenido que hacer ese mismo acto de cruzar, pues a veces no pueden medir, ni siquiera se pueden imaginar la cantidad de peligros que van a correr al estar... haciendo ese recorrido por eso mis respetos de verdad para ustedes ojalá no tuvieran que irse de ese modo y ojalá estuvieran abiertas las puertas para todas las personas que quieren hacer pues un bien no ir a trabajar no hacer otra cosa sino que trabajar ganarse la vida honradamente como

muchos de ustedes sé que así lo hacen y así se han ido abriendo camino ante la adversidad mis respetos y mi Verdadera admiración para todos ustedes, mis amigos. Vamos a continuar escuchando historias, ¿no, mi querida Gina? A ver, venga. ¿Qué sigue? Muy buenas noches, Gina, Nacho, saludos para ustedes. Hola. Primeramente, pues, quiero felicitarlos por su programa. Me encanta. Gracias, amigo. Hace muchos años que lo escuchaba desde cuando estaba Juan de Ramón Sáenz. Paz, descanse.

Bueno, este... Quiero contarles un relato. Yo ahorita radico aquí en Estados Unidos. Yo antes de venirme para acá, yo tenía como la imagen de las casas, ya ves, películas de terror así, las casas como están hechas. Entonces yo esta vez que vine para acá, entonces yo empecé a ayudar a las casas, entonces sobre todo con los, ¿cómo le llaman? Con los sótanos que están las casas

aquí, de hecho acá donde vivo yo. Esto acá en Grand Rapids, entonces aquí hay muchas nevadas, entonces casi la mayoría de las casas tienen sótano, pero más que nada por los huracanes y todo eso que hay por acá. Entonces, más bien los tornados. Bueno, la idea es esta, lo que pasa es que nosotros andamos trabajando así en diferentes lugares. Una vez nos tocó trabajar en una ciudad que se llama Lenzen, está cerquita

aquí, como a una hora más o menos. Esa casa estaba habitada, trabajamos en remodelaciones, entonces fuimos a hacer una remodelación, pero la casa estaba con cuartos habitables. Íbamos a crear unas cocinas aparte en el exterior y parte de una cocina. Entonces, como no estaban los señores de la casa, nos dijeron que nos podíamos quedar. En este caso nos quedamos, éramos tres compañeros, nos quedamos para terminar unas cosillas. Nos dieron chance de quedarnos allí en unos cuartos

que tenía, en el sótano. Nos prohibieron subir a un cuarto de arriba, totalmente nos prohibieron. Pues a fin de cuentas pues simplemente estamos ahí, nos quedaron a dormir. Entonces ese día no había una venta de comida cerquita. Entonces ellos me dijeron que si no íbamos a comprar cenar con ellos, pero pues obviamente no quise ir. Me quedé solo, aparte dijeron que iban a ir todas una vueltecita por ahí, estábamos hablando que

eran como las 8 de la noche. Se fueron y sí me avisaron que iban a llegar como hasta las 11 o 12 por ahí. Bueno, la cosa es que en el momento que yo me quedé solo, yo me pasé a un cuarto de enfrente. En ese cuarto de enfrente estábamos arreglando unas cosillas. Era un tipo sala. Nos dieron la oportunidad de poder ver televisión. Ahí me senté un rato. Cuando de repente empecé yo a escuchar ruidos. Se empezaron a caer cuadros.

Había unos muebles con cajones. Se jalaban. Yo pensé, yo lo primero que pensé, dije, un temblor, pero un temblor, empecé a ver que se movían unas cosas. Pues en un momento no capté bien así las cosas. Cuando volteé se cayó un, no sé cómo le llaman, para un perchero donde ponen chamarras y gorras, así, se cayó. Pero me dio mucho miedo, o sea, sentí como miedo, o sea, de esas cosas, de esas veces de las que sientes, que se sienten observado. que siente así como la presión, la

presión una encima. Pues mi instinto fue voltar para todos lados, me dio mucho miedo. Me salí rápido para enfrente. Le corrí porque me dio muchísimo miedo, muchísimo miedo. Me salí enfrente de la casa y las casas aquí tienen siempre algo, un jardín enfrente, entonces... Me brinqué, tenía una cerquita, me brinqué y estaba ahí enfrente. Y cuando yo vi la ventana, vi la sombra. Vi una sombra, entonces... No, ya no me metí. Sinceramente, ya no me metí. Me dio mucho miedo. Les hablé

por teléfono. Les dije, ¿saben qué? Vengan, vengan. Me pasó esto. Llegaron. Sinceramente, yo ya no me metí en esa casa. Yo hablé con ellos. Les dije, ¿sabes qué? No, yo no me quedo. En ese tiempo estamos en verano. Estoy hablando de que es el año pasado. Y no hacía mucho calor, mucho frío. Entonces, pues yo me quedé en el carro. Sinceramente, no quise volver a meter. A mí me

impresionó ver esa sombra en la ventana. Me dio muchísimo miedo y ya para el siguiente día llegó el patrón, le platiqué la situación, cómo estuvo la situación de esa y sí me salió con esa idea de que el Señor sí les había dicho que tuviéramos cuidado, pero pues Él no nos quiso espantar, pero los señores sí sabían que pasaba algo ahí. Por eso nos decían que no abriéramos ese cuarto de arriba. ¿Por qué razón? No sé. Él nada más nos dijo que le dijeron que tuviéramos precauciones

y que mucho menos abriéramos ese cuarto. Sinceramente, eso fue algo que me pasó aterrado, quedé con mucho miedo. Y en sí, las casas de acá son tétricas. Y créanme, no me queda duda que esto que me pasó sí es realmente fuerte. Bueno, pues un saludo y... Buenas noches, que tengan una muy bonita

noche. Gracias amigo, vaya que si hay, bueno en todos lados hay casas tétricas, pero allá donde hay mucha circulación de gente, como le llaman, como le dicen, pues mucha rotación, llegan unos, se van, llegan otros, se van y así sucesivamente, no se puede saber y pues si claro que en todos lados pasan muchas cosas. Muchas gracias por haber acudido a esta cita para escuchar juntos relatos de lo sobrenatural. Mañana te esperamos. Que descanses, que tengas excelente noche. Que

Dios te bendiga. Soy Gina Avilés. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con todos ustedes porque juntos, díganme si no, escuchamos buenas historias. Que tengan la mejor de las noches. Descansen. Y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

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