La Mano Peluda Martes 12 de Septiembre de 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Martes 12 de Septiembre de 2023

Sep 13, 20231 hr 42 min
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Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antidífice, espíritu de bruja en el no... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es... ...que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aquí! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y que le darán al descubierto a quién. La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos vamos a tener una noche. De miedo. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91. La página radioformula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro Miedo Phone, o sea, el WhatsApp. 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26. Ahí te estamos esperando.

Nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlán, Monterrey, Posa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, Bienestados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

En Polonia durante los siglos XVII y XVIII, las personas llevaban a cabo rituales funerarios para alejar al diablo y librarse de su fuerza o influencia maligna. Se tenía la creencia de que algunos de los difuntos corrían el riesgo de convertirse en vampiros. Por lo tanto, a estos cuerpos se les aplicaba un tratamiento específico de lo más grotesco. Generalmente eran marginados en vida por su físico o por no haber sido bautizados y realizaron bastantes actos que podríamos catalogar tenebrosos.

En el siglo XXI, exactamente en el 2022, se realizaron excavaciones en el cementerio de Drausko en el noroeste del país y sacaron a la luz seis tumbas cuyos ocupantes portaban algo sorprendente. Hoy te vamos a hablar de rituales funerarios para protegerse de los no muertos, definitivamente creencias macabras. Estaremos platicando de esto y muchas otras cosas que seguramente te apasionan.

Lo más importante siempre son los relatos y vivencias que tú nos quieres compartir, entonces vamos a ir combinando los relatos y los comentarios. Ya tenemos aquí en la línea a Ricardo desde Huehuetovka. Le damos la bienvenida. ¿Cómo estás, Ricardo? Pues estoy aquí con mi hermano. Es la persona que va a hacer el relato. Ya tengo contacto con él, pero ya he visto los misilinistros y va a relatar esa parte y se lo comunico. Perfecto. ¿Cómo se llama? El angelito, Ángel Iván. Se lo comunico.

Claro, gracias. Hola, buenas noches. Qué gusto que en familia escuchen el programa y además tengas experiencias que quieres compartir. Sí, son cosas que se fueron dando más que nada tiempo. A mí platícanos. Bueno, según lo que yo tengo entendido, de lo que ya les comentó mi hermano Ricardo, fue que en su casa allá en el 10, nos habían sido algunas cosas. Él y yo vivimos separados, cada quien tiene su casa. Yo me encuentro en Huehuetovka y él hoy viene de visita.

Entonces, a raíz de que pasó eso en su casa, yo me vine para la mía y también se empezaron a sentir como pequeñas cosas aquí. Se escuchaban en la noche una respiración. O sea, la respiración se oía claramente como si estuviera al lado de mi cama, ¿no? Y ya así como si fuera de un adulto grande, se oía así muy fuerte la respiración. Eran así las primeras manifestaciones pequeñas, ¿no? Me empezó a preocupar posteriormente cuando este, o sea, yo le hablaba a Lildes, ¿sabes qué está pasando esto?

Y pero no hacemos caso, seguimos en lo mismo. Posteriormente de eso, a la vuelta de tres días, me aparecían gusanos blancos. Como arrozitos. Donde tenía este mercancía que, que es la que vendemos, se le gusanos blancos. Entonces, este, empecé a hacer limpia, se ve a sacar, pues no había nada que explicar el por qué aparecen los gusanos blancos. A la vuelta de tres días, de todas esas cajas de la mercancía que tenía, empezó a salir un aroma a muerto.

No podía sacar, si no había algún animal que estuviera muerto. Nada, no había nada. Entonces, este, a raíz de eso, empecé a tener como ciertos problemas en el negocio, en cuanto bajaban las ventas, no había este, mucha salida de dinero, ¿no? Entonces, yo hablaba con Ricardo y le comentaba el asunto, ¿no? Oye, fíjate, y avisa, bueno, yo igual acá, siguen pasando cosas, no estamos pasando las cosas a la paso. Dije, bueno, está bien.

Yo estoy aquí con la ayuda de un vecino que es antero, entonces él hace misas y vende los productos en el tianguito. O sea, más o menos, yo tiene confianza porque se sabe que es buena persona, funcionan las ayudas que da, los trabajos, ¿no? Le comenté mi situación, entonces él me recomendó un spray y unos incensos. Entonces, yo las primeras veces que empiezo a echar el aroma, el primer día que lo eché, todo tranquilo, todo tranquilo, no pasaba nada, todo estaba bien, ¿no?

Y con los incensos se sentía como que yo estaba un poco, me sentía un poco más relajado. Al tercer día es cuando se empieza a sentir una manifestación de que he hecho a través del aerosol, entonces en lo que está reposando mi casa es de dos pises. Entonces, yo me encontraba en la planta baja cuando escucho que acá arriba, en la parte de mi cuarto, se cayeron un buen de cosas. Y dije, pues a ver qué pasó, se oyó como si un mueble se hubiera caído, dije, a ver qué pasó.

Subo, no se había quedado nada, todo estaba en orden. Entonces, realmente como somos un poquito creyentes de las cosas paranormales, nosotros no nos espantamos al momento, sabemos qué va a pasar y nos hacemos la idea de que van a estar pasando esas cosas, ¿no? Entonces, siempre estamos como que más bien registrando la situación para, en momentos de pedir una ayuda, tener todo bien claro.

Esa noche estuve durmiendo y lejos de las respiraciones ahora se escuchaba como que en el secón de mi cuarto, donde estaba mi ropa, estaba alguien moviéndose entre las ropas. Se escuchaba cómo se movía la ropa. Entonces, el mueble donde estaba se escuchaba como si realmente estuviera cargando un peso y que alguien estuviera moviéndose entre el mueble, trechinaba el mueble, se movía el mueble. Entonces, yo prender la luz y todo silencio.

Entonces, lo que hice fue quité la ropa y se escuchan pasos en el cuarto. Entonces, vuelvo a prender la luz. O sea, esa noche estuvo horrible porque no puedo dormir de tantas cosas que escuchaba. Entonces, dije, ¿qué hago? Pues dije, bueno, ya, total. Ya había echado el aerosol, tenían los incendios prendidos. Dije, es parte de... Cierro mi cuarto, me quedo dormido y empiezo a escuchar cómo me tocan la puerta del cuarto. Entonces, había ahí la sombra. Pues estuve un rato, no me hice caso.

Obviamente, ya tenía un poco de temor para ese momento porque ya eran cosas ya más fuertes que nunca se me habían manifestado. Bueno, entré dormido otro rato y se escuchaba otra vez cómo tocaban la puerta fuerte. Ya hasta que me debado y dije, bueno, a ver qué es. Abro la puerta y no hay nada. No había nada estorbando la puerta donde se pudieran marcar los dos pies para que hiciera esa sombra. En fin, pasó eso. Eso me lo reservó. Para mí nunca se lo había comentado a mi hermano.

Dice, no se lo había comentado. Simplemente le hablaba, ¿y cómo estás? ¿Qué ha pasado? Y su madre me decía, ¿qué crees que están moviendo las cosas aquí? Entonces, siempre dice, se me pierden las cosas. Sigo acá y digo, bueno, está bien. Digo, no, pues acá igual un poquito se están perdiendo veces las cosas. Hace el tiempo lo fui a ver. Cuando lo voy a ver le compro los aerosoles que a mí me había recomendado el santero y el incienso.

Entonces, hicimos nuestro trabajo allá, aprendimos, hicimos todo antes de que se viniera para acá, para mi casa de visita. Hicimos y fue una noche que nos pasó horrible, ¿no? Donde se vieron cosas muy cañonas. Se vieron sombras. En las coladeras de los baños se escuchaban quejidos. La mesa que él tiene rechinaba horrible, como si alguien la estuviera empujando. Entonces, se veían como las sombras. Así muchas sombras se movían hacia la puerta.

Entonces, en ese momento, aparte de que estábamos un poco sorprendidos de decir no más y solamente esto nunca nos había pasado, nunca lo habíamos visto. En fin, nos calmamos. Ricardo, aquí te voy a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa. No te vayas, por favor. El miedo FON. Mensaje de voz o de texto 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. No es lo mismo invocar al diablo que verlo llegar. Sabiduría en las redes.

Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Regresamos, Ricardo. Ya estamos de vuelta aquí, listos para seguir con la que nos estás contando. Sello, vete, Ángel. Ricardo y mi hermano. Ah, sí, Ángel, Ángel. También ya oí que ahí replicó, Ricardo. Ángel, continuamos contigo. Es yo el metiche. Bueno, entonces, bueno, le comentaba que entonces esa noche fueron las cosas que vimos lo más cercano que realmente estuvimos fue lo más fuerte eso.

Veíamos cómo las sombras se iban por la puerta, o sea, caminaban hacia la puerta, muchas otras sombras como se veía como que se decían, pero eran sombras de personas como que querían, como que pasaban. Y de antemano no pasó como luego que se hagan que las películas no que se va la luz, o sea, nada de eso no pasó. Realmente lo único fuerte fue eso de que la mesa rechinaba, se estaba moviendo.

Entonces teníamos un garrafón de agua en el piso y entonces estábamos sentados a que no se acabara porque sí fue mucho tiempo. Intentamos mantener la calma hasta que Ricardo me dice oye, ¿está temblando? Digo, ¿por qué? Vimos el garrafón y el agua se estaba moviendo pero muy fuerte. Pero entonces ahí en la casa tiene candelabros y no se estaban moviendo. Dije, no, no está temblando, le digo, pero bueno, hagamos esta idea que es parte de...

Por ese momento se escuchaban voces, se escuchaban quejidos como digo en las coladeras, todo así. Esa noche terminamos, sí, realmente acabó la noche, terminamos muy cansados y terminamos relajados, nos levantamos como que un poco más ligeros. La vibra de la casa de Carlos sentía mucho más ligera y ya dijimos otras cosas y nos venimos para acá, para mi casa. Llegamos aquí, entonces yo como ritual otra vez prendí mis incensos, volví a echarme al sol como se me pidió.

Entonces estábamos aquí sentados y tengo un tubo atravesado de pared a pared donde ahí a veces cuelgo... Como vengo a Antigua desde que vendo cosillas así, a veces me llegan pieles de animales. Entonces ahí las cuelgo para que no se maltraten. Entonces estábamos sentados de frente hasta donde están esas pieles colgadas. Entonces el tubo es independiente, no tiene nada que realmente lo destruya o que le estorbe con algo. El tubo está así puesto, no hay nada alrededor.

Estábamos y una de las pieles brinca desde el tubo hacia nosotros. Entonces brinca y ya nos quedamos así viendo de que nada. En fin, no hicimos caso y le dije, mira, ya fue con el comentario, Carlos, dígame, realmente desde que le eches el arroz, al pesito no hubo nada. Hubieron problemas, hubieron visitas que cuando los dejé solos en la casa yo salía a la tienda y regresaba. Me decían, ¿qué crees?, escuché que algo se cayó en tu cuarto, ve a ver.

Aparte de la vez que me pasó a mí, ellos también llegaron a escuchar esas cosas. Me decían, ¿qué crees?, escuché que algo se cayó en tu cuarto, no sé qué onda, subía, pues no había nada. Muchas personas me dijeron, es cuando llegué y toqué tu puerta vi que alguien subió a las escaleras, se veían sombras. Me dije, ah tú pásate, no pasa nada, ¿no? En fin. Entonces esa vez fue lo de la piel, se lo sabían, te dije, mira, déjalo así, no pasa nada.

Sigamos, con eso sabemos que esto es parte de... se está pasando. Hablé con el santuario y le dije, fíjate que está sucediendo esto. Le digo, digo, pasa algo muy raro, le digo. Cuando te vine a ver, era porque el negocio estaba empezando a mermarse, no había ventas, le digo. Ahorita empiezo a tener muchos clientes que piden entregas a domicilio. Entonces, esas entregas me cuesta mucho hacerlas, pero sí las hago.

O sea, me cuesta mucho hacerlas. Subimos al coche y el coche mientras se avanza, no arranca. Pero si queremos retroceder, arranca el coche como si nada. Estábamos a punto de salir de la zona para empezar a llegar a los domicilios que eran y se apagaba el coche. Lo echábamos de reversa, prendía. Entonces, digo, agarrábamos el metro, no había metro, se paraba el metro. Queremos agarrar un camión, venían llenos los camiones, no había forma de subirnos.

Entonces, se me hace raro, le digo, porque realmente se siente como que hay una energía que nos quiere bloquear. Pero hay otra energía que si no se está ayudando como a salir, le digo. Digo, eso nunca me ha pasado. Realmente muchas veces es de que mi negocio no da. Ya haces el trabajo y ya, otra vez estoy vendiendo. Son cosas que nunca estamos en ese punto intermedio que se siente como una lucha de que alguien nos está dando la prosperidad, pero sin embargo hay algo que te la hace deteniendo.

Entonces, ya le comenté y me dijo, pues hay que hacer una limpie en tu casa, dice, es un servicio que se tiene que hacer más grande, dice. Y yo lo que te di, pues si era para ver qué no hacer. No creí, me dice, así me dijo, no creí realmente que se te fuera a manifestar algo tan fuerte, dice. Me dice, pero bueno, dice, entonces, mi ciclata, acabaste el aerósol, digo, no, tómate. Me dice, acabatelo y una vez que tú lo acabes, vienes y me avisas.

Seguí echando, seguí echando. A la hora de irse, sigo echando. O sea, a pesar de que he echado, el aerósol no se me ha acabado, que es algo que le digo a Ricardo. O sea, cómo es posible que a mí no se me acabe y el que compramos en tu casa se acabó en una semana. Al menos se me ha acabado. Y digo, y yo son, o sea, es una casa de dos pisos, digo, yo roceo toda la casa, le di. Cómo no se me acaba, digo, bueno, mientras tengamos no hay problema.

En fin, fueron días después de eso, de que vino su visita de Ricardo, estuvimos aquí, se fue. Y estuvo todo un poquito tranquilo, ¿sabes? Estuvo relaj, la noche, todo. Hasta hace unas semanas que se escucha en la Zotea como alguien corre. Alguien corre y se avienta directo hacia la puerta de la Zotea, o sea, así de lleno. La otra vez, si no es tanto, y pues subí, agarré unas tijeras que estaba aquí a la mano, agarré discusoras, que no.

Si alguien se quiere meter, pues ni modo, ¿no? Abro la puerta y pues no hay nada. Tengo unas maderas ahí apiladas y se escuchó como alguien se estrelló con las maderas y se cayeron. Entonces, al momento que yo me asomo por la ventana para ver qué era, se escucha una respiración, pero como a dos casas, una respiración muy fuerte. Y dije, muchas, me volvó a subir, no se cayó nada, las maderas están como si nada. En fin, dije, bueno, dije, ya, déjalo así. Dejo, va. Entonces, pasa eso, este...

El aroma muerto ya no se da, se siguen escuchando respiraciones. Y bueno, puedo dejar si gusta diez piezas en el piso regadas. Esas diez piezas, aunque no tengan nada que hacer, se voltean. Y se escucha cómo se voltean, cómo alguien se voltea, cómo si se cayera, se moviera. O sea, cualquier cosa, un cuadrado si quiere, un cuadrado que no tendría como por qué moverse. Bueno, se escucha, pum, cómo se mueve.

Entonces, son manifestaciones que, o sea, ahí de Puebla y de Carles, mira, son cosas que ya están muy fuertes. O sea, realmente, pues no sé, ahorita, después de la limpia, qué vaya a suceder, le digo, ¿no? Pero son cosas que se van manifestando cada vez más y más y más fuertes. Van subiendo de intensidad. Le digo, entonces, es mi puerta, mi puerta de aquí, no me la han tocado, le digo, ¿sabes? Pero sí se escucha cómo abajo tocan la puerta, le digo.

Cuando yo estoy solo, le digo, o sea, créeme, todo eso. Se escuchan los respiros, se escucha como si alguien estuviera moviendo otra vez mis muebles y como si estuviera hurgando, le digo. Y no sé, aprende lo que quieras, como dice la gente. En la noche, por la temperatura, las fibras de los muebles se expanden o se contraen y por eso se hacen ruidos, de esa valedad que la comí.

Pero, digo, se escucha realmente como algo rasga, como si estaban en las manos de las que rasgan la madera de los muebles, ¿sabes? Entonces se escucha como rasgan, o sea, ya es un resumen. Y la otra vez, ya esta última vez, que fue lo que hice, o sea, y realmente no me gusta darle a veces mucha importancia al asunto porque siento que al que uno haga cosas que a lo mejor no me recomienda, en este caso el santero, la persona que me queda no le ayuda.

Siento que le doy importancia además y es cuando ellos se sienten como que con más ganas de manifestarse, ¿no? Entonces lo que hice fue pues este... un poco de arena aquí en la entrada de mi casa. Ese día había llovido y bueno, cuando acabó de llover, en la mañana siguiente me levanto y sí se vieron unas huellas, te dejaron así pisadas y las huellas eran así como circulares. Ni siquiera, no era una forma de un pie normal, no era la forma así como de algún animal que yo conocía, ¿no?

Eran así circulares completamente planas, era plana la base, sin embargo era así como semicircular las huellas. ¿De qué tamaño? Tamaño serían unos 7 centímetros más o menos cada huella. Entonces, pero se marcan pasando la puerta, la puerta la cual tenía su seguro y sin ningún momento se abrió. Oye, sonido de aproximación que sí ya te están poniendo nervioso. Este, pues nada más es la respiración que se escucha aquí cerca.

Realmente no ha sido así un evento de que se escuche a lo lejos, como dice una respiración que se ve acercando, ¿no? Todo ha sido aquí alrededor, realmente todo está aquí, aquí cerca. Entonces, tocan la puerta, se escucha como están aquí cerca, cerca, así todo moviendo, ¿no? Entonces, yo ni hablo ni les digo groseras como decían antes, ¿no? Dile groseras para que se vea, yo les digo no. Pero se escucha como se mueve todo, como se vuelten las cosas.

Entonces, yo me levanto y ¡Ah! sí, nos muevo sin nada, ¿no? Obviamente todo eso pues sí genera algún tipo de interés, más sin embargo yo no soy de que me ponga de aquí. Yo bello que eso no, nada de eso. Entonces, pues sí, hasta ahorita es lo que ha sucedido y realmente ya es cuestión de esperar a que llegue lo que se acabe y pasar con eso entero para ver cuál es el siguiente paso que tendríamos que hacer para eso. Pues sí, es que están en un momento en que hay una energía que es evidente, ¿no?

pero estas plasmaciones ahora de las huellas, esto lo no lo relacionas o no lo ubicas, por ejemplo, con sales elementales. Este, realmente no se me hace lógico porque, o sea, llovió ese, como le comento, ese día llovió, entonces pareciera que alguien con los pies mojados entró y al pizar, al ser contactado del agua con la tierra se hizo como lodo y esa es la huella que se dejó, o sea fue una huella de lodo, no es que se haya limpiado esa zona y se quedó la arena alrededor,

y esa parte se quedó blanca, como luego sacan, o sea, esta fue una huella que se hizo con lodo, como se entró con el agua, se mojó con la arena que estaba en la entrada y dejó así la espulla. Entonces son, como digo, son huellas semicirculares, no se hacen conocidas, realmente no se me ocurre quizás que pudiera ser, ¿no? Si, este, desde mucho amaco me metí mucho en eso de leer cosas esotéricas, fantasías, mitología, hasta todo, me gusta mucho leerlo, ¿no? ¿Nunca hiciste alguna invocación?

Este, invocaciones no, no, no, yo nunca, nunca, nunca le hice, pero este, bueno, no sé si tenga tiempo y le puedo hacer un breve, una breve historia que no es nada breve, le comento, esas cosas que me han pasado, este, desde niño, siempre me ha llamado mucho la atención eso, la fantasía y mucho más el esoterismo, ¿no?

Si No, no me meto en el asunto, como dices, de hacer invocaciones, de muchas veces manejar esos rituales, hacerlos así muy a la, a la índice, a la índice de decir, ah, lo voy a hacer por diversión, no, tengo mucho respeto en cuanto a eso, pero desde niño siempre he llegado a ver, o sea, he llegado a ver y escuchar cosas que, pues, en el momento nadie más ve, ¿no?

He visto sombras, o sea, he visto, he escuchado voces siempre así, yo siempre pensé que a lo mejor era algún trastorno que yo tenía, ¿no?

Sí No, no se escuchan siempre, entonces, este, fue una cosa así, me comentan, me comentan, me comentaban mis papás que cuando yo iba a nacer, fueron varias cosas, antes de nacer, cuando nací, y días después, este, que ella estaba ahí, tres horas y cinco, la primera fue que cuando yo iba a nacer, este, mi mamá ya estaba, por sí que ahora, ya había pasado dos meses,

entonces ella iba con su mamá porque, pues, su mamá ya era parte de la necropóloga, entonces, el pueblo, entonces, cuando íbamos, íbamos a, estábamos a punto de llegar, comenté a mi papá, que entonces, en el caminito, a la casa de mi abuela, se fue la luz. Ángel, nuevamente la pausa esa, es que esa no la podemos detener, permíteme. Claro que sí, claro que sí, claro que sí 55, 2193, 59, 26 Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano tenuda

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Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano tenuda. ¿Qué te parece la historia de Ángel? Pues vaya una historia que ha vivido Ángel a través de su vida y no solo eso, sino antes de nacer, regresamos contigo Ángel. Sí, gracias, buenas noches. Entonces le comento que mi mamá antes de llegar a la casa, les he comentado que eran unos treinta metros de distancia de la casa de su mamá, se fue la luz.

Entonces ayer el pueblito donde yo nací, donde vivían la mamá de mi mamá, mi abuela está sumergida en el bosque, entonces la pura luna es lo que alumbra. Si los árboles papan la luna ya no se ve nada, entonces este camiento donde quedamos era la única parte en ese momento donde estaba la luz de la luna. Entonces dice que en esa luz había un muro enorme a lo de ella del camino y en ese muro se reflejó la cara de ella, dice que era una bruja que se estaba riendo y que la estaba mirando hacia ella.

Mi papá dice que si yo cuando volteé realmente vi que la estaba mirando hacia ella. Entonces ella se sentía un respeto muy fuerte en el sonido. Mi hermano el mayor fue el que corrió por mi abuela y le avisó que ya estábamos ahí, que ya estaba personalmente. Ya fue mi abuela, como pudo, la llevó rápido a la casa, pudieron hacer el parto. Dicen que en el momento que yo salgo, nascó azul como ya asfixiado. Entonces mi abuela dijo que el chamaco no se nos va a ir.

Entonces me enalvió y hizo algunas fratras así, lo que ellos llaman el que es suciar, que es abrir de manos y levantar para que entre aire, abrir la vía aérea del paciente. En ese momento que abren eso, dicen que constrojo pero pude respirar que lloré. Dicen ya lloró, ya pudo ser, se hizo.

Los días que estuvo de reposo mi mamá ahí comenta, comenta mi papá que en el cuarto que ellos se quedaban, estaban así, estaban de reposo y que siempre todas las noches se escuchaban pasos gigantes así fuertes como de una persona pesada que bajaba la vereda hacia el cuarto donde ellos estaban, que bajaba y subía. Y luego empezaba como a correr tomando vuelo y se aventaba hacia las paredes del cuarto.

Dicen, papá, esas casas, esos cuartos estaban hechos nada más así, sin cemento, estaban sobrepuestas los tabiques porque eran provisionales nada más. Lo se habían hecho para que nos quedáramos ahí rápido. Dice mi papá, la preocupación era de que esta persona, esta entidad que se aventaba fuera de rumbo del cuarto, dicen, no se nos cayera encima.

Entonces mi papá decía que escuchaba cómo se aventaba y mi papá siempre ha sido muy aficionado a los cuchillos, a las armas blancas él ha sido muy aficionado. Entonces él tenía un cuchillo que le habían entregado al lado y lo tenía bien filoso. Entonces dice que agarró el cuchillo una noche porque eso era diario, diario bajaba esta entidad y se aventaba hacia las paredes. Dicen, nunca se cayó nada pero nada más se veía el cuarto cómo se movían.

Un día mi papá dijo, sabes qué, voy a agarrar el cuchillo, pues esta persona volvió a venir. Entonces se empezó a escuchar cómo pegaba a las paredes porque era la rutina, pegaban a las paredes y al final siempre le pegaba a la puerta para ver si se abría. Las puertas en el pueblito pues la cerraban con tranca. Entonces mi papá dice, ese día quité la tranca, si se avienta a la puerta se va a caer, se va a caer este tipo y pues aquí lo voy a agarrar y voy a agarrar como nos toque.

En fin, dice que esa noche escuchó cómo venía bajando este tipo y ya era una noche lluviosa, entonces el terreno súper lodoso, entonces lloviendo. Dice mi papá, dice otra gente, si baja se va a caer, si es un humano se va a caer, no hay forma de que pueda bajar así y luego con ese peso. Entonces dice mi papá que realmente escuchó cómo venía bajando esta persona y sí empezó a correr y se escuchaban los pasos sobre el lodo mojado, como iban aumentando de velocidad y de intensidad.

Una vez que tomó fuerza empezó a pegar a las paredes, dijo mi papá, ahora que se aviente contra la puerta pues va a hacerlo bueno. Dice mi papá que ese día no se aventó contra la puerta la entidad, pero que escuchó como una mano bien pesada empezó a recorrer toda la pared por fuera de la casa. Y la parte escuchó, o sea, era una mano muy pesada porque para que escucha realmente cómo se raspa, ya tiene que ser una mano muy áspera y se escuchó cómo estaba bajando por toda la casa por fuera.

Y de repente se escuchó hacia arriba como alguien brincó. Entonces el cuarto estaba hecho de tabiques y el techo era de madera. Entonces dice mi papá que escucha cómo brincan en el techo y así es, en cuanto brincan al segundo se rompe el techo y que entró una mano gorda, una garra queriendo la agarrar. Y fue donde mi papá agarró el cuchillo y se le enterró a la mano. Entonces en ese momento, pues ya con el susto de tu mamá y yo salimos.

No había nadie, dice, no había nadie, pero estaban las huellas, estaba todo el trayecto que esta persona hacía, estaba marcado como todos los días, marcado los pasos, dice, el trayecto, las zonas de tabú, las estaban pisadas, pero como yo estaba acá que no se veía una huella de una bota o de algo así, no había nada de eso, siempre te estaba marcado el camino. Al momento que brincan al tercer, eso pasa.

Entonces mi papá ya estustado dijo, ya me quedo a jalar de aquí, no, o sea, y esto ya estuvo, ya fue mucho esto. Entonces se quedó una última noche. Entonces esa última noche mi papá cae profundamente dormido y mi mamá es la que no podía dormir esa noche. Entonces ella dice que siente en la noche este cómo un bulto le cayó encima. Aprendiendo el pecho donde yo estaba.

Entonces mi mamá pensó que había sido mi papá que se había acomodado, que le dijo, oye, quédate porque vas a aplastar al niño este para allá, no. Pero ella cuando ve con la poca luz que sí que entraba, ve que mi papá está al otro extremo de la cama.

Entonces se preocupa mi mamá porque empieza a sentir un dolor bien fuerte en el pecho y como puede se mueve y se calmó verse, aventó el bulto y se escuchó un aleteo y que cae en el peso del bulto, entonces rápidamente prende la luz, no vea nada, pero mi mamá ya tenía un moretonzote en el pecho. Entonces cuando pasa eso, mi mamá dice, esta era una bruja, mi abuela también que tenía conocimiento de eso, igual dice, sabes que sí es una bruja.

El pueblo donde ellos viven realmente fue un batión formado por este, por nahuales y brujas, o sea, fue fundado por estos seres viviendo ahí. Entonces, este, muchas descendencias de esas personas todavía controlan eso. Hay personas que hacen recorrido y te enseñan sobre los hongos, sobre toda la planta de ahí, porque así se formó durante la colonización, ahí se fueron a ocultar esas personas.

Entonces había mucho de eso, hasta la fecha hay un pequeño grupo de brujas ahí que están y no son personas que realmente las tienen a los demás, pero se mantienen alejados de los demás pobladores de ahí. La gente sabe y es un tema que se puede hablar con ellos así muy normalmente porque lo conocen. Solamente entre personas de ahí que llegan a un extrañecerio y preguntan, en el tema no se si hablan a todo.

Bueno, salimos de ese pueblo y dice mi mamá que va a salir, yo me estaba otra vez asfixiando en el camión, y de ahí se venían unas series de eventos donde estuve muy cerca de la muerte como cuatro veces posteriores. Entonces mi mamá dice, desde que naciste, la muerte te queda llevar, pero no te has ido. Quién sabe qué pasa, ¿no? Oye, ¿y se han protegido de alguna manera? ¿Son creyentes? ¿Cómo se protegen?

¿Cuál ha sido la manera que los ha ayudado a salir adelante de todas estas, todos estos episodios que han vivido? Pues bueno, o sea, realmente sacando lo que es todo el linaje, mi mamá desde que, o sea, contando lo que es desde mi abuela, ella cuando llega a ese pueblo aprende todas esas costumbres. Aprende lo que es esta chamanería, aprende herbolaria.

O sea, mi abuela que en paz descanse, es una persona que conoce a todos esos remedios, hacia limpias, hacia magia para poder encontrar las cosas, o sea, ver los rituales y remedios, o sea, conocen. Entonces mi mamá también aprende eso, mi mamá también lo trae en la sangre. Entonces por parte de mi mamá realmente es donde yo me meto mucho en eso de leer sobre brujería, sobre cosas celtas, o sea, todo eso.

Me gusta mucho esa parte de los curantes, mi padre sí, eso es como que un poco más religioso, él es católico. Entonces mi papá es de que pues pasa eso, pues reza y cómprate un escapero cuando mucho, dice, sabes que es lo que puedes hacer. Si crees que es algo fuera de lo normal, esa es la parte. Entonces nosotros, mi mamá dice, cuando pasa eso, realmente es un ritual, como se hacía antes. ¿Por qué? Porque es un ser que no es este de aquí, no es este, no es de este concepto.

De este mundo, de este plano físico. De este plano, entonces realmente hay que hacer algo para que esta persona, para que este ser se vaya, o es un ser que no puedes combatir con remedios caseros. Hay que hacer algo, ¿no? Entonces, si hacen ciertos rituales, a veces mi mamá sí, mi mamá es mucho de hacer limpias. Este mi mamá es mucho también de sobar y eso, ¿no? Y realmente, no es por a ver, a ventar de flores, pero sí es un bueno, ¿no?

Sabe acomodar ovarios, sabe hacer todas esas cosas. Entonces ella conoce el cuerpo este por modo empírico que se le fue enseñando, ¿no? Entonces por esa parte hacemos esos rituales, mantenemos eso. Entonces siempre que había algo así, siempre que pasaba algo como que considerábamos sobrenatural, hacíamos rituales y se limpiaba, pasaba y seguíamos normal, normal, normal, normal, seguíamos, ¿no?

Sí. Entonces este así es que siempre ha sido este no hacemos lo que son este collares, ambuletos, no se hace eso. O sea nosotros. Y fíjate. Un tipo de cre. Ángel que otra vez vamos a a la pausa te vamos a invitar que regresando vamos a a concluir tu relato pero mientras tanto me permitas otra vez llegó la pausa. El miedo. 5521935926. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En la mano tenuda. La gente buena nos da felicidad. La gente mala experiencia. Sabiduría en las redes.

Porque tenemos mucho que decir la mano tenuda. Continuamos ángel contigo después de todo lo que nos has platicado en este momento que es lo que sigue. ¿Cuál es la actitud que vas a tomar ante lo que estás viviendo? ¿Crees que sea una entidad negativa? Cuéntanos. Realmente la actitud que voy a tomar va a ser la de siempre la de hasta ahorita ¿no? Seguir este intentando alejar esto, mantenerlo lo más este fuera posible y si se puede de una vez eliminar, eliminarlo.

Si tengo la intención de conocer el origen de donde viene y si es un trabajo que alguien me está haciendo, saber bien que se puede hacer, la defensa que se tenga que hacer y punto ¿no?

Si creo que sea algo externo, si creo que es algo sobrenatural y no sé, voy a tener que seguir buscando la ayuda con las personas que me apoyan en esta situación que son personas de diferentes tipos de... ...de creencias, de religiones como lo quieren llamar, entonces cada que me ha dado un punto de vista y todos han coincidido en algo ¿no? Entonces este no lo voy a comentar por el momento, no lo voy a externar hasta que no haya concluido yo con este problema que tengo con esta situación.

Entonces va a ser lo mismo, hasta ahorita va a mantenerme tranquilo que es muy importante, en estas situaciones es muy importante mantenerse tranquilo. Mucha gente se desespera y esto le da fuerza a estos seres. Entonces yo me mantengo tranquilo, lo veo normal y al final el día me mantengo directo para lo que tenga que venir. Tengo las armas suficientes, tengo las personas que me están apoyando, hasta ahorita creo que son suficientes hasta que no pase algo más.

Ángel entonces te vamos a invitar que próximamente cuando tú creas que es el momento indicado pues nos compartas cómo va este caso y cómo concluyó lo que estás viviendo si así sucede. Y entonces vamos a dejar aquí en standby la experiencia que nos comentaste para retomar tu relato próximamente. Ok, perfecto. Saluditos a tu hermano también y gracias por estar aquí. Sí, no, pues muchas gracias a ustedes por darme el espacio. Me paso al hermano porque se quiere despedir. Ah, bien.

Muy buenas noches. Buenas noches, Ricardo. Pues gracias por estar aquí. Ya le decía a tu hermano que a nosotros nos encanta la idea de que la familia se reúna y que el tema pues no es fácil de tocar ni de platicar. Pero ustedes entre hermanos se apoyan porque los dos consideran que esto está sucediendo, ¿no? Sí, tenemos una protección grande, pero la verdad es que sí, a veces que los ataques son fuertes, pero no nos aspanta.

O sea, de verdad es que es algo que podemos tratar de regular, pero sí nos interesaría saber quién está haciendo esto y por qué lo está haciendo. Y esa es una muy buena pregunta. Pues yo le dije que era algo extraordinario, algo bastante no común, fuera de todo y pues mi hermanito, mi canadito ya les contó la situación y gracias por llamar, gracias por. Gracias amigo. Gracias a ustedes y próximamente nos comunicamos nuevamente, ¿te parece?

Claro que sí, muchísimas gracias de que tengan una buena experiencia por esa parte. Excelente noche. Gracias. Hasta luego. Buenas noches. Pues miren, nos queda claro que cuando hay sospecha de brujería hay que tomar las cosas bastante en serio. O sea, no dejarlo a la ligera, sino que no tomarlo a la ligera, sino que más bien comenzar a un contraataque, a defenderse, a iniciar un proceso de descontaminación si fuera el caso.

Y lo más importante que no tienen miedo y están decididos de enfrentar lo que vengan. Hola, buenas noches. Estaba escuchando el podcast de Catemaco. Tuve la oportunidad de ir a conocer este Veracruz hace cuatro años y fui de paseo a Catemaco. Es rara y muy rara. Esperé que llegamos a Catemaco, estacionamos y el día se veía como que soledito, todo se veía muy bien, como que se ha antojado ir meterte ahí en el agua.

Está totalmente soleado, ¿no? Pero pues no sé si sea típico de que rentes una lancha y ya te vayan y te metan y vayas y conozcas la isla que parece cocodrilo y así, ¿no? Pero lo chistoso fue de que en cuanto empezó a meterse la lancha, ¿qué te parece? unos 10, 15 metros en el agua, se empezó a poner así, tétrico, sería el asunto como si se empezara a oscurecer, rayos, lluvia, de todo.

Durante el tiempo que estuvimos en la lancha alrededor de la isla esta cocodrilo que le llaman y todavía también nos bajamos en el tour que te dan, te llevan a donde están los brujos y donde te pueden hacer limpias y así. Pero lo lo lo lo a mí lo que lo increíble era de que llegas está totalmente soleado pero en cuanto entras al lago o este no sé cómo le cómo se le diga pero entras en la lancha unos diez quince metros y ya está totalmente tétrico el asunto, lluvia, truenos.

Y ya nos bajamos de la lancha para regresar al carro y otra vez todo soleado, todo bonito. Y ya nos bajamos de la lancha para regresar a la otra dimensión. Así lo entendí yo también y pues sí debieron haber sentido medio llena porque imagínate adentro sí ha trepado en la lancha y de repente se descompone el clima, sospechas de cualquier cosa que pudiera pasar.

Y ahí es como no tengo yo duda que es un lugar mágico, es hermoso, muchísima naturaleza y sobre todo las personas que son seguidoras de el chamanismo y todas estas cosas que tiene que ver con la magia, la sanación, pues ahí es un lugar que siempre siempre visitan y eso nos queda clarísimo. Además hablando del tema de estos hallazgos encontrados había una mujer que tenía una hoz sobre la garganta, se supone para que en caso de que la sepultaran volviera a la vida.

En otra tumba encontraron una gran piel en la boca de otro cuerpo para que se atragantara si pretendía respirar de nuevo o morder a alguien. Y se hablaba de un hombre adulto, un adolescente, tres mujeres y un joven. Ni la edad ni el sexo eran un impedimento para esas prácticas.

La idea del vampiro o del no muerto tiene una larga historia. En el este de Europa el término proviene de resucitado y surgió alrededor del siglo XI aunque el mito probablemente nació mucho antes entre los antiguos griegos y romanos. El color polaco por ejemplo se trata de un espíritu turbio que vuelve a la vida después de muerto para dañar a los vivos. Esa es su intención en este mundo durante 40 días después de la muerte.

Sin embargo una pequeña parte de esas almas son peligrosas y pueden convertirse así en vampiros. Y generalmente se trata de personas que fueron marginadas en vida por tener una apariencia física distinta o también por practicar la brujería o no haber bautizado tras el nacimiento al pequeño, suicidarse o haber muerto durante los primeros tiempos en una pandemia.

Bueno pues estas cosas que pasan en las pandemias en donde se da cita a un hecho irremediable en muchas ocasiones, inevitable diría yo cuando tenemos esa reunión con la muerte. Cuando nos ha llegado la hora, cuando llega el momento preciso, pues sin lugar a dudas hay personas que tienen una serie de creencias, costumbres, rituales y medidas que toman que para muchos se les haría raro. Pero precisamente en este programa vamos a platicar de eso y muchas otras cosas más.

Saludos y agradezco a mi querida amiga Eva González. Querido Nacho, te vi con el narrador. Muchas gracias mi amiga. Cierto, cierto mi amiga. Y estuvimos, los habíamos comentado en el canal de Hablemos de lo que no existe. Les agradezco a nuestros amigos que nos hayan tenido en cuenta para su programa, su podcast, una colaboración. Y por supuesto también aquí tendremos de invitado al narrador. Ya me lo prometió.

Bueno, entonces es una buena idea y qué bueno que también Nacho pudimos escuchar y ver alguna de las experiencias que contaste y vámonos con más relatos, ¿no? Hasta cansas. Buenas noches, ¿cómo estás? Hola Ginita y Nachito, ¿cómo están? Muy bien, muchas gracias por llamarme. Qué gusto saludarte. ¿Cómo te llamas? Mónica, ya me he contactado como en dos o tres oportunidades antes. Sí. Qué gusto que nuevamente estés aquí.

Qué pena que me pierda, pero trabajo de noche y a veces pues el día de descanso no coincide con los pés y el cambio horario. Entonces pues toca aprovechar cuando hay la posibilidad. Sí, porque te extrañamos. Sí, sí, sí, bueno es bueno extrañarse de vez en cuando, ¿no? ¿Haces extrañar? Bueno, pero ya te tenemos hoy aquí. ¿Qué nos quieres contar?

Vale, amiguitos, decidan ustedes si quieren, no sé si tenemos tiempo, una historia de premoniciones o precogniciones cuando yo era niña o si quieren viajes en la carretera. Nos encantaría saber, Moni, ¿qué te ocurrió en la carretera? Vale, esa es más cortita. Vale, Ginita, yo soy de Colombia. Para ese tiempo yo vivía en Bogotá, Colombia, esto queda hacia el interior del país, pero yo soy originaria del norte de Colombia, de la costa.

Para diciembre 14 del 2018 planeé un viaje con mi familia porque al día siguiente era el cumpleaños de mi hija y iba a ser el último cumpleaños allá antes de rudarnos a Estados Unidos. Por eso tengo falta la fecha. Planeamos el viaje y pues mandamos primero revisar el carro, ¿no? Para que no fuera fallar en el camino, quisimos ir en carro para parar en el camino, comer o alguna cosa así.

Bueno, los tales que nos entregaron el carro después de revisar todo en la tarde, casi a las 4, yo dije, bueno, de todas maneras nos vamos, no importa. Y salimos, pues los que son de por allí conocerán, tomamos una ruta que se llama la Ruta del Sol. Creo que es aparentemente nueva. Yo creo que era más o menos las 12 de la noche o una de la madrugada. La idea, sí. No nos gusta interrumpirlos, pero la pausa llegó así, es que vámonos y regresamos contigo.

El Miedofón 55-2193-59-26 y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora. Los esperamos mañana y después de la pausa continuamos a todo el mundo. La peor ironía es ponerse triste recordando momentos felices. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano tenuda. Ahora sí, Moni, decías que iban como cerca de la medianoche. Sí, era cerca de la medianoche, más o menos diría yo que 12, 1 de la mañana, de la madrugada.

La idea que teníamos era no hacer paradas como tal a dormir para que rindiera el camino. Porque eran alrededor de 23, 24 horas de viaje. Entonces, bueno, en cierto momento yo iba enfrente, mi hijo iba manejando y en la parte de atrás iba mi papá, mi hermana y sus niños. Y mi otra hija. Entonces, bueno, íbamos normal, la carretera estaba oscura. Los que conocen Colombia es muy montañoso. En cierto momento la carretera de un lado era montaña.

Y era una carretera donde había dos carriles hacia donde íbamos nosotros y otros carriles que venían estaban. Pero en desnivel no estaban al mismo nivel. Y había un separador, era una barrera de esas metálicas, no sé qué metálicas era, como acero, no sé. Que ponen para que los carros no salgan porque al salirse un carro caen en el desnivel de la carretera de los carros que vienen de frente. Entonces, bueno, esa carretera era muy oscura, yo iba de frente.

En cierto momento yo veo una señora y la señora viene saliendo, no sé en qué momento Ginnita vio a la señora. Pero íbamos por el carril izquierdo. Cuando yo vi a la señora, la señora ya estaba justo en el espejo derecho, donde está al lado del pasajero. Y yo le pegué el grito a mi hijo, yo le dije, cuidado la señora, cuidado las tropenas. Y yo con mi escándalo y mi hijo inmediatamente pegó el volantazo hacia el lado derecho. Yo había visto a la señora en el lado derecho.

Y yo inmediatamente, pues yo dije, pues ya la atropellamos, pero obviamente no sentí ni que el carro atropelló a nadie. Porque me imagino que cuando sucede eso, pues se siente algún golpe, ¿no? O que se sube por sobre algo, no sentimos nada. Y yo le decía a mi hijo, para, para, para, para, porque atropellamos a alguien. Yo miraba para atrás, todos miramos para atrás, no veíamos nada. Mi papá inmediatamente dijo, no, no, no, no, no, no paren, sigan, sigan, no se detenga.

Mi papá era traidero, él sigue vivo, pero ya no, no maneja. Entonces supongo que le habrán pasado la experiencia y por algún motivo pensaría que era sospechoso, ¿no? Sí. Bueno, sin embargo, pues como a los minutitos yo le dije a mi hijo, por, por, ¿qué es ir hasta la derecha si la señora estaba a la derecha? Y me dice mi hijo, mami, la señora estaba en mi lado izquierdo. Yo vi a la señora, pero ella estaba en el lado izquierdo. No había manera que la señora cruzara la calle.

No había manera que la señora cruzara para ningún lado, porque la carretera estaba en desnivel. Y porque había una barrera separadora, o sea, no hay manera que ninguno, no había vecindario por ahí. Pues yo dije, bueno, nunca le tuvimos miedo como de, supimos que no era algo normal, debió haber sido un fantasma. Porque simplemente la señora se me apareció de un lado derecho y a mi hijo del lado izquierdo. Yo le conté a una amiga la historia y me dijo, eso los quería hacer estrellar.

Y yo dije, yo no lo tomé con que nos quería hacer daño. Antes nos salvó la vida de alguna manera, porque el plan, como te decía, Ginita y Nachito, era que queríamos pasar derecho. Cuando eso sucedió, mi primera reacción fue, debemos descansar. Entonces buscamos el primer hotel que estuviera cerca para descansar y descansamos más o menos unas cuatro horas. ¿Y esta mujer, de cierta manera, le vieron el rostro o la mala silueta?

Sí, sí, sí, le vimos el rostro, se la puedo describir porque aunque la carretera estaba oscura, pues teníamos buenas luces. No era vestida de negro, era una señora con el cabello muy cortito tipo Carmen Salinas, esta señora actriz. Ya era mayor de unos 70 y algo de años y tenía, iba vestida como de café y tenía encima, no sé cómo le llamaran en México, como un poncho o algo que se ponen como para cubrirse el frío por encima de los hombros y era de color verde.

O sea, no era ni de blanco, no estaba ni una mujer de negro, era una persona completamente de carne y hueso con una ropa normal. Eso se nos hizo muy extraño. Pero fíjate, un mismo suceso y las dos versiones hemos tenido a través de vivencias que nos han contado. Por una parte, tú sentiste que protegió, los protegió a ustedes para que no tuvieran un accidente, pero la persona que te comentó no es que yo quería que ustedes tuvieran este accidente y es que las dos situaciones son posibles.

Se cuenta de estas personas que fallecen en una carretera y una muerte trágica, que se quedan vagando y pues esas no son entidades que provocan que los demás sufran igual que ellos el mismo accidente. Entonces hay lugares específicos donde hay uno y otro y otro y otro accidente en ese lugar. Entonces se cree que podría ser esto que te provoca que tú también tengas ese accidente, pero también ocurre lo otro.

Sí, si la aparición nos hubiera querido provocar el accidente, mi hijo lo hubiese visto también del lado derecho y su reacción hubiese sido pegar el volantazo hacia el lado izquierdo y ahí si nos hubiéramos ido contra la malla, hubiéramos caído al desnivel a la otra carretera. O sea, por eso no lo tomo como que nos hubiera querido provocar un accidente, si me hago entender. Sí, claro. Entonces, obviamente no era nada bueno o bueno, no sé qué sería, pero nos afectó positivamente de esa manera.

Decidimos descansar porque no pensábamos descansar. Fíjate, y es que en ese momento de pensar siquiera qué es lo que pudo haber pasado, seguramente se les erizó la piel. Sí, la vio, no nos sentimos como frío o lo que cuentan ni nada raro, simplemente para todos fue una persona normal. Todos la vimos, mi hijo la vio, la vi yo y la vio mi hermana. La única diferencia fue que la vimos en diferente posición.

Ok, vaya, pues qué afortunado, sí qué bendición que así hubiera sido y que entonces decidieron ustedes no, ya no más, hay que parar, hacer una pausa, descansar y luego ya retomamos el viaje. Exacto, sí, así sucedió, exacto, bonita. Ok, Moni, pues gracias por haber participado con este tipo de situaciones que también nos encanta escuchar. Vale, bonita, vale chicos, cuídense mucho, bendiciones, los queremos mucho por escuchar nuestras locuras que contamos.

Gracias a ti, Moni. Y pues ya íbamos pendientes cuando me comuniquen nuevamente para la otra historia, bueno. Sí, nos avisas, claro. Eso que tienes desde pequeña lo queremos escuchar, eh. Vale, muchas gracias, saluditos, besitos, chao.

Hasta luego, mi querida amiga, te mandamos un fuerte abrazo, sí, sabemos que cuando se nace con esta veina llena de, el tercer ojo abierto le llaman sensibilidad, hiper sensibilidad ante cosas espirituales, pues al principio no la pasas muy bien porque no sabes qué está pasando, no sabes qué ocurre. Ya después que vas creciendo y que vas entendiendo las cosas tal vez te empiezan a caer los veintes, no?

Ay, pues con razón me pasaba esto, con razón me sucedía esto otro y lo importante realmente es la forma en que tú encaras este tipo de experiencias. A veces es hasta de familia, que se va heredando el famoso.

Las noches, China y Nacho, mi nombre es Christian, Christian, Alberto, soy de acá de Torreón, Cuba y la, tengo muchos tiempos escuchándolos y los escucho ahora por Spotify, antes trabajaba en una empresa maquiladora cuando los empezaban a transmitir a las once de la noche, les hablo para saludarlos y después les voy a contar un relato que me pasó,

ahorita soy chofer de transporte de las rutas, de las rutas de Torreón, verdad, pero esto me pasó en la empresa maquiladora donde trabajaba y el transporte personal en el que yo trabajaba se me apareció una señora en la pía de carretera, después les mando otro mensaje para que les contené mi relato, buenas noches, que tengan linda noche, saludos de Torreón.

Saludos a Torreón, Cuba y la y mira acaba de platicar Moni de una mujer en una aparición en una carretera y el tuyo también es semejante, claro que queremos escuchar. Y crean que lo del fantasma que se les apareció a Moni y a su familia, pues tal vez sí quería provocar su muerte, tal vez era la intención. Pero ella lo sintió como protección, al contrario, hizo que se detuvieran y que entonces ya no les pasara algún accidente.

Pero fíjate lo que le dijo la señora, para mí que ese ser quería que ustedes tuvieran un accidente, porque uno lo ve de un lado y el otro lo ve del lado contrario, no el lado opuesto, son cosas misteriosas Gina que se pone bueno.

Bueno, ya también a través del midofón podemos recibir tus relatos a través de texto, así como lo hizo Adriana González, hace como un año más o menos decidí pasar un fin de semana con mi madre, ella vive cerca de un río, pues como en eso de las cuatro de la tarde nos fuimos para el río, mis hermanas, mis primos y yo, nos entretuvimos tanto que dieron las siete de la noche y nosotros en el río y aquí en el campo a las siete de la noche ya es muy oscuro.

Cuando ya estábamos recogiendo para irnos a la casa, sólo estábamos nosotras, no había nadie más, de pronto en una fracción de segundo escuchamos algo que se lanzó al agua, nosotras con un poco de temor miramos para atrás y vimos un hombre fuerte y ahorita después de la pausa continuamos con el relato de Adriana, el midofón 55 21 93 59 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda.

Si amas a alguien, déjalo ir, si vuelve, ahora vete tú para que vea lo que se siente. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda. Bueno, entonces nos quedamos en este relato de Adriana, fue un río y ahí estaban sus primas, ella de repente pues se les hizo un poco tarde, pero ya estaban recogiendo todo para regresar y de pronto escucharon que algo se lanzó al agua.

Con un poco de temor miramos atrás y vimos un hombre fuerte de espalda que no tenía cabello y de pronto él se volteó de frente hacia nosotras, sus ojos estaban prendidos en llama, abrió la boca y sacó la lengua, su lengua tenía forma de culebra, nosotras nos asustamos tanto que no supimos cómo llegamos a casa de tan rápido que corrimos. Desde entonces dejamos de ir a ese río, ya que era solitario, todo el que pasaba por ahí dice que se sienten que algo los observa y que les da escalofríos.

Adriana, pues cómo no, después de esta aparición que por las características que nos dice, definitivamente tiene que ver con el mal. Seguro, seguro que puede ser eso Gina. Y bueno, vamos a saludar a algunos de nuestros amigos que están aquí pendientes de la transmisión, mi amiga Chaitali, saludos, excelente semana, gracias amiga. Y también está Profe, también ya llegó nuestro amigo Daniel Romo con tanta actividad ovni que se ha presentado en estos días.

Mira aquí, la Terminación 4477 nos comenta algo que nos encantaría que tú nos dieras su opinión. Dice, hola Gina y de Nachito, ayer recibí una solicitud de amistad de Facebook, dice es todo normal. Pero. Hasta ahí va bien. Esta solicitud era de una prima que mañana cumple dos meses de fallecida. Cabe señalar que eran como dos y media de la madrugada, no me dio miedo, solo me quedé desconcertada. Podrían darme su punto de vista? Dice, qué tal que no era ella y doy entrada a otra cosa.

Soy Sonia, que incluso también quiere la opinión del maestro Soham. Imagínate Nacho, qué haces? Te llega la solicitud. Por alguna situación, Sonia está despierta, dos y media de la madrugada y se aparece la solicitud de su prima, pero tiene apenas dos meses de fallecida. Le das aceptada esa solicitud, pero ella le doy miedo porque dijo, no, qué tal que no es mi prima y es algo que me quiere hacer el daño, ¿no? Entonces, se quedó con esta intriga de hice bien, hice mal, ¿qué sería?

Híjole, es que con esto de las redes sociales, de verdad ocurren cosas, pues, inesperadas. Para no ir muy lejos, a nosotros nos pasó con Juan, cuando falleció Juan Ramón. Y vamos a ponernos en una época en la que las redes sociales no estaban como ahorita. No, tan desarrolladas, ¿no? No, en ese entonces usábamos el Messenger, ¿no? Messenger, el anterior, el abuelo del que se usa ahora, ¿no? El Messenger anterior.

Y también nos llegó ahí conversación. Extraño, sí. Y te acuerdas que cuando falleció nuestra amiga Susana Fabregat, ¿pasó lo mismo? Sí. Sí, ella había fallecido. Ya había fallecido y me llegó una notificación de parte de ella. Ajá. Que cuando sucedieron los dos casos, Nacho, nos quedamos, sí te quedas extrañado, hay una sensación bastante diferente, porque no sabes qué pensar y dices, ¿acaso?

Es una comunicación. Y cuando pasó lo primero que dices, Nacho, lo de Juan Ramón. Sí. Que los dos nos volteamos a ver y que tú dices, le contesto para ver si me responde. Ajá. ¿Te acuerdas que le contesté? Sí, pero antes de contestarle, así como si te tomaste algunos segundos. Sí, de pensarlo. Sí le contesto o no le contesto. Sí. Sí le contestaste, pero ya no hubo réplica.

No, no. Y ya en alguna ocasión se los platiqué, ¿no? Que de hecho sí le contesté y aproveché la ocasión para escribirle una carta a Juan Ramón. Sí, no sé si todavía, bueno, quién sabe, si exista todavía ahí el cadáver de esas de esas conversaciones, ¿verdad? Pero le escribí yo una carta y le agradecí muchas cosas y bueno, fue una carta ya muy personal de parte de ambos, de Gina y su servidor.

Pero sí se los había yo platicado en el aniversario, no este en algún aniversario de Juan. Pero ahorita le pasó a Sonia. Claro. Y sí se quedó como pues pensativa, ¿habré hecho bien o si lo hubiera aceptado? Ay pues eh te vas a quedar con la duda. ¿Qué hubieras hecho? ¿A todos nuestros amigos que nos están escuchando? ¿Ustedes lo aceptan o mejor rechaza la invitación? Porque mira hay alguien que dice bueno no será alguna persona que tomó la cuenta puede ser, ¿verdad?

Sí, también puede ser el hijo, el esposo, el hermano. Pero también le pone el toque de misterio, Nacho, la hora. ¿No? Que en plena madrugada. Bueno, eso ya eso sí ya está todavía más macabro, ¿no? La hora y pues ¿por qué escribió esa hora, no? Que cosa. En el caso de lo que contábamos de Juan, sí a mí me pareció increíble porque ya lo dije, tú también lo platicaste, tú te acuerdas que dijiste, decías que traía el nickname de Jack Sparrow.

Ah, porque así lo lo puso él. Y nadie sabía que se trataba de él. Pero es que vamos a poner el contexto. Ajá. Que Juan Ramón se fue de Radio Fórmula un año antes de fallecer. Así es. Entonces nosotros pues más allá de el convivio que tuvimos también en el trabajo, pues no solamente era aquí, sino era también conocimos a su familia, teníamos una relación más allá. Amistad.

Exacto. Y entonces, aunque él ya no estaba en Radio Fórmula, pues seguíamos comunicándonos con hola, ¿cómo estás? Saludos y así cositas, ¿no? Entonces él decidió poner en su fotografía por aquello de las pues. De las suspicacias.

De las intenciones. Ajá. Y que de repente alguien. Interpretaciones ferronias. Viera que nosotros platicábamos porque pasan y que la computadora esté abierta, entonces puso esta fotografía. De Jack Sparrow. Exacto, para que pues no lo reconocerán. Y entonces por ahí platicábamos. Ajá.

Pero cuando sucedió que él ya había fallecido y exactamente esa conversación era el medio por el cual nos comunicábamos surge esta este texto. Ajá. ¿Qué decía? Pues nada más entró y decía ahí Juan Ramón empezando conversación y hasta ahí, ¿no? Y entonces tú no querías pensar, bueno, es cada mejor algún familiar, pero tú sabes que, por ejemplo, las contraseñas de las redes sociales o de tu correo, pues generalmente no las tienen tus familiares.

Entonces no. No es así en ese sentido. Entonces. Muy reservado. Exacto. Cada quien tiene su contraseña y aunque sea tu hermano, tu mamá, tu esposa, pues no le dan las contraseñas. No, y él menos. Ajá. Él era muy muy reservado en esas cosas, pero bueno, pues se nos hizo súper rarísimo, rarísimo que me pareciera que iniciaba conversación y bueno, fue algo pues de esas cosas inexplicables. Hace ratito hablaban de Catemaco. Sí. Y

y el otro relato Nacho me vino es que te empiezan a surgir toda acá en la cabeza las ideas y los recuerdos. Ajá. Que hablando de Catemaco surgió un rumor y hace mucho tiempo que cuando fuimos a Catemaco ya ves que el abuelo que se había entregado en ese ritual del buljo mayor. Estuvo la la misa negra. Exacto y entonces que ahí fue donde lo entregaron y pasaron muchos años y él ya había fallecido, estábamos en la oficina

y estaba platicando con una compañera y entonces oigan si es cierto de Juan Ramón y así y preguntó de esto de Catemaco. Teníamos sobre el escritorio una torre de cajas de CD pero no estaba como para caerse o sea estaba toda

la caja era un poquito más que una caja de caja un poquito más que un poquito más. No había movimiento no había viento bueno estábamos platicando con ella y entonces empezó ella a hacer cuestionamientos acerca de lo de Catemaco y cuando está hablando de lo de Juan Ramón esa torre se cayó. Se cayó. O sea se desvaneció hasta el suelo entonces. Los tres o no. Los tres nos quedamos espantados esta chica dice ay no mejor ya no hablemos de eso ¿No? E incluso se fue a la oficina pero

no se que caerían o sea como diciendo aquí estoy no hablen de mí. Sí. O algo así extraño lo interpretamos. Ajá. Pero cuando te pasan estas pequeñas cosas de apenas segundos Nacho pero que se te quedan en la mente porque no le encuentras nada. No. La otra vez antes de la de la torre que estábamos en cabina. Ajá. En la transmisión. Era aniversario del. Y era. Ajá sí exactamente y también hubo una manifestación ahí que ya lo hemos platicado lo vamos a repetir y cuando gusten. Fíjate

que te dice en mi opinión es que el espíritu al desencarnar queda igual de confundido y sigue mirando este plano pero nosotros a él no puede ser ¿Eh? Puede ser de hecho sí eh estoy completamente de acuerdo mi estimado así que pues no podemos

explicar. Mirar Rosy Suárez a mí me pasó con un amigo de Chile él me mandaba saludos todos los días él falleció el año pasado y al inicio de este año lo miré en línea y casi me desmayo del susto pero después me di cuenta que su hijo se había quedado con su celular.

Y ya me quedé más tranquila. Y fíjate dice Daniel Echani que mi mejor amiga falleció hace un año y dice me gustaría pasar por algo así la extraño no pude despedirme de ella ya que vivía en Ecuador o qué mi querida Dani pues sí sí son situaciones que ocurren

mi amiga pero tú despídete hazlo y vas a ver que te vas a sentir mejor dirígete a ella si quieres ver abre una foto de ella y dirígete a ella y transmítelo tu pensamiento desearle buen viaje desearle lo mejor que la quieres mucho y algo súper importante. Que cuando a nosotros nos toque también hacer ese gran viaje pues vamos a ver vamos a encontrar a la gente que queremos a la gente que amamos esa por lo menos es la promesa no.

Sí aquí el importante también es que este deseo de querer volver a ver a nuestros familiares o amigos que amamos tanto no nos lleve a tener algún tipo de invocación con la intención de quererlos ver porque ahí todos los que escuchamos relatos que tenemos juntos cada noche sabemos que de eso se pueden aprovechar algunas entidades de hacerte creer que esa es amiga, ese familiar, mamá, abuelita y entonces te pueden dar

incluso hasta algún dato que te confirme que si es en realidad tu familiar pero el cien por ciento no vas a poder estar segura. Así es sí sí dice Manuel Erme si ponen su nombre en el buscador de Facebook encontrarán cualquier cantidad de personas que se llaman igual que ustedes y homónimos saludos desde TJ eso es cierto mi amigo pero bueno en el caso de que nosotros vivimos tanto con Juan

como con Susana Fabrega es más esa si tengo la captura por ahí la voy a buscar para ser preciso con lo que les estoy comentando así que pues mis amigos estamos a punto de irnos a una pausa y regresamos con todos ustedes claro y sabes cuál es el miedofón anotalo guardalo en tus contactos 55 21 93 59 26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda la ponemos al descubierto aquí en la mano peluda.

Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast todos los secretos de todos donde y cuando quieras va a cambiar la vida rss.com almacenamiento distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. RSS.com hacer podcast de manera fácil. Tengo un sueño que no me deja no me deja dormir sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica la mano peluda. Sin embargo se puede reorgar a todos los mensajes que drilledas en tu canal que la Telem begin le dijo que le iba a llevar.

Habló a un amigo, el veterinario, y le comentó lo del perro, y le dijo, trámelo para checarlo. Y ya cuando lo iba a llevar, los dos perros estaban tomando agua, y ya le decía al perro enfermo, según, ándale, súbete a carro, para ir con el veterinario. Se le quedaba viendo y que le va contestando el perro. No tengo nada, solo estoy cansado. ¿No sé, el perro le habló? Sí. Ya lo llevaba y así como no, no, yo no estoy enfermo, estoy cansado. Y se quedó pero sí

paralizado. Uy. ¿Puedes saber qué explicación le dan a ver mis amigos? Tenemos ahorita muchos muchos amigos que ocupan este término de perrijo porque concienten, quieren, y tratan como de la familia a esos cachorritos o ya perros que están en la familia. Pero a ver esta pregunta tomando lo que nos está diciendo Anselmo. Si uno de estos días el perro en lugar de ladras les contesta así como humano, ¿Qué harían? Salte de aquí. No quiero. Ay. Está haciendo mucho calor, imagínate que dices,

vete al patio. No quiero, está haciendo mucho calor. Ay, no quiero, estoy muy asustado, muy asustado. Bueno, es que la verdad, y hay unos perritos que neta, neta, neta. Nada más les hace falta hablar. En serio. Son muy inteligentes, a veces son hasta como intuitivos, no

sé, son son otra cosa. A mí me encantan los perros, yo no tengo, tuve un perro, y no ha vuelto a tener desde que murió, y precisamente por eso, porque yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, que dije, no, no, no, es un dolor insoportable que, que no, no, no lo quiero volver a

a ver, tenemos más. Lo que ahorita estoy escuchando de la señorita que dice que puede ver eh como es en otra vida y todo eso, pues se se supone que dice así que lo que es lo que es el cielo como es abajo es arriba y como es arriba es abajo y creo yo creo en eso y también creo en el destino y y sí ese es todo mi nombre es Juan Valdez. OK. Gracias por reportarte, tomarte estos minutitos para darnos tu

punto de vista. Sí, te agradecemos el comentario, mi querida miss Cherry, tengo una historia de terror que contar, pues mi querida miss, si tú gustas, mándanos un mensaje al Miedofon para poder tener ahí tu número y te marcamos con mucho cariño, claro que sí, solamente que necesitamos saber a dónde. Entonces, nos mandas un mensaje, nos pones, quiero contar un relato, y una vez que lo hayas enviado, nos mandas, por favor, tu terminación para que te acuerdes de los últimos

cuatro dígitos. Y claro que sí, pues este programa de eso se trata de de ayudar, ayudarles, escucharles todas sus historias. A ver, tenemos más audios. Dice Jesús Vergara, Amazon tiene Amazon tiene botones donde puedes grabar audios y les enseñas a los perros qué botón tienes, amigo. Hay muchos videos en TikTok e Instagram. Órale, pues vamos a verlo, verdad. Yo no lo conozco eso que comentas, amigo, pero qué bueno que me lo pones aquí en

la mente para buscarlo. Laura Medina, yo tengo un perro German, blanco, y cuando me mira, yo siento que casi me habla, expresa mucho con su perro, ¿No? Este es mi perrijo. Bueno, está bien. Perfecto. Bueno, vamos a seguir entonces con sus historias y relatos de terror, misterio, y suspenso. Tú conoces alguna creencia que tenga que ver con el cementerio, con el ritual de sepultar a una persona. ¿Tienes

algo que decirle? ¿Cómo? Pues nos encantará que lo hagan saber aquí en este programa porque para eso estamos chambiándole con ustedes. Bueno, ni la verdad ni es chamba, es un verdadero placer. Está, está función que nos toca hacer con ustedes, pues es algo bastante agradable. Aunque muchos podrían pensar lo contrario, para nosotros es un verdadero placer. Claro que sí. Saludos a todos, a todos, a todos, a todos, a todos, a todos, a todos que también está aquí con

nosotros. A ver. Vámonos con más relatos que tú nos quieres compartir. Hola, buenas noches. Buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? ¿Con quién? Ah, perdón, amigo. Te estoy hablando de la mano peluda. De la mano peluda. Sí, señor. Sí, ¿Sabes qué es? O no tienes ni idea. Sí, sí, sí, este, Ignacio. Sí, señor, tu amigo, ¿Qué pasó? ¿Qué pasó mi querido Tony? ¿Dónde andas? Aquí llegando de trabajar. Excelente mi amigo. ¿Dónde nos escuchas? ¿En ¿En qué entidad? En Barrio

Norte. ¿En Coatepec? Este Barrio Norte este Pero es estado de México, es distrito federal. No, no, Álvaro Obregón. Álvaro Obregón, OK, mi querido amigo. Oye, ¿Nos llevamos a Coatepec? Ajá. Ajá. ¿Y de qué se trata? Este una historia de que nos pasó, bueno, el mi papel para el descanse, se dedicaba al alfimismo. Y entonces, en ese tiempo, yo tenía cinco, seis

años. Sí. Y él nos llevaba mucho al Coocatepec, la ciudad, así que en las montañas donde no no puedes estar, más que nada, los lugareños, mi papá tenía mucho contacto con los lugareños de ahí. Ajá. Y ahí le llegan a mi papá que en ciertas zonas de las montañas no pueden estar. Y entonces nos pasó algo así bien raro porque nos retrasamos, así que en la caminata y exactamente nos retrasamos, nos retrasamos a estar. Ajá. Y entonces, este, pasó de que. Oye, amigo. Mande. Pero, ¿Por qué no

podían estar? Porque se supone que hay lugares donde bueno, es que lo que nos pasó fue de que nos retrasamos por un amigo que iba con mi papá. Sí. Estaba haciendo muchas tonterías. Ajá. De este tiempo yo tenía muchos hijos, ¿No? Que mi hermano y que yo él tenía como veinte años. Ajá. Pero como era de una familia así de dinero pues eso fue de que hacían tonterías y todo y se los encargaban a mis papás. Ah, o sea era medio prepotente, ¿No? Ajá, medio prepotente el

chavo. OK. Y entonces era un lugar en el que no te podías decir porque a la edad que yo tenía, o sea, sí me acuerdo que me contaban la tienda de campaña rápido porque mi papá ya sabía, bueno, en este tiempo mi papá no no nos dijo que porque estábamos chicos. Sí. Pero, o sea, empezó a cambiar el ambiente, pues hace mucho viento.

Ajá. Ya estamos creciendo y montamos la tienda de campaña rápido y mi papá nos dijo, pase lo que pase, no se salgan de la tienda de campaña, no se salgan de la tienda de campaña. Entonces sentimos que había algo afuera que volaba alrededor de la tienda de campaña y recuerdo yo que vi que se que pasaba como una mano pero con uñas largas que como que arañaba la tienda de campaña pero se veía la mano como pasaban. Ajá. Que rosaba la

tienda de campaña. Y que porque tuve yo unas unas diferencias con mi papá y ya nos platicamos mucho de eso porque yo después yo cuando cumplí tres años me fui de mi casa. ¿Te fuiste? ¿Te saliste? Ajá. Sí, yo me fui de mi casa a los tres, entonces. Estabas muy chiquillo. ¿Mande? Estabas muy chiquillo, amigo, tenías muchos problemas. Este no, más que nada, mis papás eran los que me quedaban a mi casa un tiempo pues este porque mi mamá se embarazó de nosotros a los

dieciocho. Ajá. Está jovencita. Ajá. Ellos estaban jóvenes, entonces, usted tenía problemas que porque habíamos los, bueno, nacimos nosotros, este, buscando dónde quedarse. Sí, sí. Al dar de cuenta nos quedamos en casa de mis abuelos, para, este, materno, y en lo que mis papás también, este, terminaban con el virus. Entonces, hubo conflictos en la familia, ¿No? Ajá. Y entonces, pasaron muchas anécdotas con mi papá que las cuales ya tampoco ya no, ya no alcancen yo a preguntarle bien

qué era, ¿No? Pero ya en el paso del tiempo, cuando yo cree que yo, yo te ya tengo cuarenta y uno. Y al paso del tiempo. Sí. Pienso yo que a mojue una bruja o algo así. Pero no vimos por qué, porque mi papá es, se nos dijo que no se podía ver. Sí. Pero el ambiente se puso muy pesado. Claro. Oye, Tony. Aguántame tantito, amigo, necesito hacer un corte, no te vayas. OK. El miedofón cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Todo lo desconocido estará al

lado de la mesa. La mano peluda quisieron enterrarnos pero no sabían que éramos semillas. Sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda tiene experiencias y comentarios. Así es, tenemos en la línea nuestro amigo Tony, ¿Estás ahí? Sí, aquí sigo. Gracias, amigo. Oye, pues entonces, ¿Qué pasó? A ver, les dijo, no salgan por nada de la tienda de campaña y sintieron como que una garra ahí jaló el

la tienda, ¿No? Sí, nos dijo, no, pase lo que pase, no salgan. OK. Pero nosotros sentíamos que había algo afuera. Ajá. Pero pero que o sea, volaba a volar, volaba, o sea, sentíamos que volaba hacia alrededor de nosotros de la tienda de campaña. Ajá. Y yo así como que pues sí estaba espantado, mi hermano también, el chavo este que estaba más grande que nosotros, pues también estaba mucho más espantado. Y más que nada, mi mamá y mi papá eran los que

trataban de calmarlo, ¿No? Y más que nada, mi papá fue el más experimentado porque su papá era el que trataba. Ajá. Y aparte fue rescatista, ¿No? Oh, bueno, sí. Y aparte mi papá, pues también se se dedicó a la acupuntura, pues, este, ahora sí que de la parte de la familia de de los dos, de mi papá y mamá, pues tenemos la sangre de don de curandero. O sea, como sanadores, ¿No? Ajá. Claro que sí. OK. Muy bien.

Pero sí, ya no, ya no, pues ya no, pero o sea mi papá sabía, sabía bien porque te comento que los lugareños, mi papá tenían mucho mucha relación con los lugareños de. Ajá. De ciertas montañas. Sí. Y entonces los lugareños le indicaban, ¿Sabes qué? En tal parte de Osales, yo no imagino que lo daban coordenada. Ajá. Yo antíle la montaña, que él supiera que donde él no se podía quedar Ya, ya te entiendo que él no podía quedar. ¿Qué? ¿De qué se trataba? Este no, ¿Qué crees que no? No, no,

bueno. Hijo. A mí, yo, yo me traté ya de faticar bien con él porque ya después este pues ya llegué a la adolescencia. Ajá. Me fui de mi casa y. Uy chala. Y fíjate, el día antes de que falleciera. Sí. Yo me encontré en papá en el centro, aquí en la ciudad, ¿No? Ajá. Bueno, encontré y pues tenemos un par de días que yo yo fui entendiendo que pues no así que no se sabe en las acciones de ser padre, ¿No? Ajá. Sí, claro. Y cuando el y cuando el paso del tiempo, pues aprendí a perdonar.

Entonces, ese día nos encontramos y me dijo que quería platicar conmigo, yo le dije que sí, y ya le yo le pedí perdón, él me pidió perdón también por todo lo que pasó, y me comentó él que eso fue un sábado. Ajá. Y él me comentó que iba a ir a unas grutas en Hidalgo, hace una demostración de bajada en Rapel. Ajá. Y ese día falleció. Tuve un accidente entonces. ¿Qué crees que hasta la fecha dice mi mamá? Ah, porque mi mamá iba con él. Sí. Dice dice mi mamá que hasta la fecha no sabe qué fue lo que

pasó. ¿Cómo crees? Porque ni se cayó ni le picó un animal, o nada, nada. Simplemente él iba bajando por la por una pared, pero para subir a este a esa pared daba uno como una vuelta como de caracol. Ajá. Para subir y entonces en lo que mi papá fue bajando, dice mi mamá que ahora sí que sus compañeros en lo que iban bajando ya cuando bajaron ya vieron que mi papá estaba colgado, pero no se cayó, no se cayó lo que le pasó a mi papá.

O o sea ya estaba ahí suspendido, ya no, no, no, no sé, no estaba agarrado ni nada, solo solo estaba, me imagino con sus amarris, ¿No? Y no, y no, ajá, estaba colgado y no se cayó mi papá, ¿Por qué? Porque mi papá fue una persona muy precavida. Sí. En cuanto todo eso era tu mismo, o sea, él se veía que hacías un nudo mal, decía, no, vuelvo a lo hacer, o sea, así. Ajá. Y con él era muy, fue una persona muy preocupante, ¿No? Y él, él, él, ¿Qué pasó? Y este. Oh,

qué raro, sí, de verdad. Total que ya, pues, ahí mi mamá me fui a allá a hacer algo, me dijo que me traje a sus papeles de mi papá, y y recuerdo que pues yo pasé a ver el cuerpo de mi papá. Ajá. Y lo vi, y lo vi así bien, bien, o sea, como si estuviera dormido, o sea, tranquilo. Sí. Y le y le di un infarto, porque él estaba haciendo lo que más le gustaba. Ajá. A lo mejor le dio un

infarto, ¿No, mi amigo? O a lo mejor, pero se más, ya me hace muy raro, porque así que, o igual, todo decía un infarto, pero mi papá siempre fue deportista. Pero sí, no, no, no. Pero dice mi mamá, dice, dice mi mamá que estuvo muy raro. Ajá. El médico, ¿Qué les dijo que que había sucedido? ¿Qué le dijo? Ah sí, bueno, ya ves que tiene que haber un dictamen médico, ¿No? Claro, sí. De que de que pasó y sí, nos dijeron que pues o sea, pero nos dijo probablemente fue un infarto.

Oye. Pero igual el igual el médico nos dijo, no, sí, está muy raro porque su padre no no presentaba. Ajá. Y mi papá no era ni drogadicto, ni drogadicto, era deportista, o sea, no. Fue muy raro. Sí, mi amiga. Pero si este, yo supongo que lo que nos pasó esa vez ahí en el popocaté pues la vencido, no sé, con una bruja o algo así, me imagino. Pero sí recuerdo que yo veía cómo pasaba una mano y con ella con uñas largas y arañaba la la tienda de campaña, pero nunca me dejó en el espacio. Ajá. Y

¿Qué tal? ¿Qué qué sintieron en ese momento, mi amigo? No, pues en este momento sentimos este pues mucho miedo, ¿No? Porque pues no sabíamos qué pero pero te comento. ¿Y tu papá también estaba allá dentro de la tienda? Sí. ¿Y todos? O sea, todos, estaba mi mamá, papá, el chavo este, mi hermano y yo. Sí. Y si él nos dejó en el espacio, pues él estaba en la tienda de campaña. Pero todos concordamos y sentimos que había algo volando alrededor de la tienda de

campaña. Ajá. O sea, lo sentíamos que estaba volando alrededor alrededor. Sí. Oye, pues sí. Mucho viento, o sea, se empezó a estremecer el clima muy fuerte. Vaya, amigo, pues sí que estuvo estremeciendo. ¿Tenían luces prendidas adentro de la tienda o? Sí, sí, mi papá siempre portaba con este con lámparas de gasolina. Ajá. Lámparas de pila. Sí. Pues eh o eso es este como como como estufas de gas.

¿Un quinqué? Portátiles. Ajá. También notaba mi papá que siempre hay apartes de esas como varitas de neón que venían de todo. De todo. No, pues le gustaba el campismo y todo eso, ¿No? Sí, le le encantaba todo eso a mi papá. Y y ay, y aparte te digo esto de la parte de mi familia de mi papá y mamá, pues podemos ver cosas, sentir cosas, y todas. De esta historia no te tengo muchísimas, yo tengo un montón de historias y hasta las fechas

sigo viendo cosas. Así es, bueno, pues habrá mucho tiempo para que nos platiques mi papá y me acarca para contarle tengo muchísimas historias. Ajá. Muy bien mi amigo. Pues tenemos eh un poquito de tiempo de que nos hablarías la próxima vez. La próxima vez les hablaría de una vez que viajé a Veracruz me estaba llevando un duende. Ah caray. Ajá. Y me estaba llevando otro lugar que no conocía yo. Pero ¿tú te hablaba o cómo te

llevaba? No, este, prácticamente, bueno, lo que lo que me dijeron las personas de allá. Ajá. Porque estaba, estuve viviendo en Veracruz en La Chuapas. Ajá. En un pueblo que se llama La Chupa ya es hasta atrás de Veracruz este con frontera con Tabasco. Ajá. Al lado de Cuartacualcos para que más o menos ubique. OK, sí. Y este, y se me hizo muy raro. Bueno, a mí la a mí una de las cosas que me gustaba de ese duende. Ajá. Porque en ese tiempo yo vivía en ese pueblo yo trabajaba en una taquería.

Sí. Y salía de trabajar a las once y media, doce de la noche. Ajá. Entonces, para irme hasta donde yo vivía, haz de cuenta que bajaba como una cuadra, doblaba vuelta a la izquierda, y de ahí me iba todo derecho. Todo, todo derecho. O sea, no había que ir de ahí, todo derecho, hasta topar con pared. Ajá. Y luego de ahí topar con pared, a la izquierda, y luego a la derecha, o sea, no había pierde. Sí. Pero caminaba yo que como si era como como

kilómetro y medio. Ajá. Y me acuerdo de que había una intersección donde había una calle que atravesaba. Ajá. Pero total que cuando yo llegaba a la calle, lo que yo conocía. Ya entendí. Y se me ha estado raro por qué. Sí. Porque yo ya tenía como un año viviendo ahí. Sí. Hay una chapa. Órale, pues te llevo otra dimensión, mi amigo. Es como si te hubiera pasado de de un punto a otro. Ajá. Aunque fuera la misma calle, pero en otra dimensión,

mi querido amigo. Pero pero me acuerdo que yo le dije a una chapa, ¿No? Yo lo conocía, no atravesé, se me hizo raro. Y entonces yo me quedé parado. Y ya. ¿Por qué? ¿Por qué cambió aquí la zona? ¿Verdad? Se me hizo muy raro. Y me dijo esta amiga y dice, qué bueno que no atravesaste porque si tú ya te hubieras llevado. Y me dijo, ¿Sabes qué? Cuando te vuelva a pasar algo así. Ahora sí que lo que tienes que hacer es que si tuvieras el pantalón y lo pusiste a la red. Sí, sí,

me lo puse al revés. Ajá. Sí, sí, es lo que dicen, ¿Qué hay que hacer? Mi querido Tony, pues yo te agradezco mucho, hermano, tenemos que cerrar la transmisión. Qué bueno que pudimos charlar un ratito contigo. Y habrá otra ocasión para profundizar más sobre este asunto. ¿Te parece bien? Claro que sí, mi amigo. Sí, también también me da gusto que me hayan marcado. Les pedo un saludo a Gina. Claro, saludos. Y les tengo muchos, muchas

historias también, ¿No? Porque es que a veces va a haber oportunidad para que platiques todas, ¿Eh? Mi querido Tony. Muchísimas gracias. No, encontraré gracias a ustedes. Que estés muy bien. Hasta luego, buenas noches. Hasta luego, buenas noches. Pues llegó el tiempo. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros juntos, haber escuchado estos relatos interesantísimos. Mañana continuamos con más. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te

ayude a escuchar. Hola, soy Ignacio Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche, descansa, y como decimos aquí, cabot El programa se termina, pero la entrevista llegó asp dump

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