La Mano Peluda | Martes 10 de Septiembre de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 10 de Septiembre de 2024

Sep 11, 20241 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirímpicos, espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es, y aunque conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aaaaaah! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de charlar de esos temas increíbles. Su amigo Toby Valder saludándolos. Hola Georgina, hola Nacho. Pues aquí pasando a saludar Dios, nuestro Padre Todo Creador. Creo que él cuando diga hasta aquí, hasta aquí va a ser, ¿verdad? Y como decía mi madre, que se haga su voluntad y no la nuestra padre. Y pues me pongo en tus manos día con día. Y yo sé que me llevarás en tus con buen caminar con tus ángeles.

Y pues yo creo que es cierto porque ahora sí día a día estamos. Ves como un barco a veces en alta mar. Nos vamos con la marea. A veces no nos podemos controlar con ella y pues nos jala a situaciones. Pero todo en esta vida es un hermoso y lindo aprendizaje. Que hay que saberlo ver, saber valorar. Y pues más que todo pues estamos aquí, ¿no? Estamos, a veces nos faltan ciertas personas, ¿verdad?

En nuestras vidas. Algunos volverán, algunos ya no. Pero tarde o temprano de que nos vamos a volver a juntar en esa vida eterna prometida por nuestro Señor Jesucristo. Pues yo creo que sí de todo corazón, de toda fe. Y pues eso es lo que les quería comentar. Y pues al respecto de otro tema que les quería también platicar así de rápido. Era de que Nacho, Gina, no sé qué pasó en mi casa.

Hace poco, cuatro días para atrás, en la hora de la comida, estábamos comiendo, mi hermano dice ahorita regreso, voy de rápido al patio. Digo, ¿vas a querer más tortillas? Yo voy a calentar. Les digo, me dice sí. OK, me paro. Dejo los platos de la comida. Estamos comiendo un rico y delicioso huevito con chorizo. Cuando él regresa, me dice, oye, ¿dónde está mi plato? Le digo, ahí está, sobre la mesa. Estábamos comiendo ahí. Y me dice, no, no está.

Y voy ya con las tortillas, digo, oye, te lo llevaste esa noche al patio o a otro lado. Y no, ya lo usamos en la casa. El plato desapareció literalmente. No está. ¿Cómo crees? Y es algo muy raro. Hace mucho tiempo pasó eso, pero con otra cosa. Y estuvo también súper raro a otro. La primera vez que sucedió eso fue con un aguacate que lo teníamos sobre la mesa. Pero esa vez lo íbamos a ocupar. Ya era de madrugada, lo íbamos a usar para un remedio.

No lo ocupaba a esas horas. Ya era de madrugada. No lo pudo haber movido a alguien más. También se desapareció. Pero esto que acaba de pasar, ahora sí que estoy así como que, ¿qué fue eso? ¿Qué significa? ¿Qué fue? Bueno, saludando a todos, a todo el mundo peluomaniaco. Y pues aquí andamos. Un gran abrazo. Que Dios los juegue siempre y los acompañe.

También queremos pedirte que te reportes. Si quieres participar, contar un relato, una vivencia que quieras compartir esta noche, hazlo a través de la multilínea. 55-5279-2291. La página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuentranos como La Mal No Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que tú puedes participar con nosotros, así como lo hizo Toby Valder, mandándonos un mensaje de voz o de texto. Nos escribes quiero contar una historia y con mucho gusto te regresamos la llamada 55-2193-5926.

55-2193-5926. Ahí tú puedes participar directamente. También saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Gosmanjalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, El Mocillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Chihuahua, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

Se ha demostrado que los animales son extremadamente sensibles a las señales emocionales y corporales humanas. Los perros, por ejemplo, son capaces de detectar cambios en el tono de voz, la postura y las expresiones faciales, lo que les permite responder a los estados emocionales de las personas. Algunos aseguran que pueden comunicarse con ellos a nivel mental enviando pensamientos o imágenes que el animal parece comprender sin necesidad de palabras o gestos.

Estos relatos han generado un interés creciente en la comunicación más allá de las palabras, una rama dentro del estudio de las capacidades paranormales. Hoy, conexión psíquica entre humanos y animales, telepatía interespecie. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Yo pienso que está muy interesante, yo sé, de varias personas que aseguran que sus amigos peludos son realmente casi humanos.

Y vámonos también con más experiencias, casi ya nos vamos al corte, saludamos a nuestro amigo Aldo para que nos empiece a contar su experiencia. Buenas noches Aldo, ¿cómo estás? Buenas noches Gina, buenas noches Nacho. Saludos amigo. Gracias de estar aquí nuevamente con nosotros y ya nos encontramos listos para escuchar una experiencia. Sí, retomando el tema que tenemos en el último programa, más bien en el chat que traíamos sobre la pesadez en los cuerpos de a una vez poesinados.

Me tocó una experiencia hace tiempo de un cuerpo que velamos. Me estaba ayudando, entonces mi papá era mi papá y yo para sacar un cuerpo, porque a veces me ayudaba cuando no había personales y ya, mi papá echaba la mano a sacar cuerpos de los servicios. Esa vez éramos dos, el cuerpo estaba muy flaquito y no me creías que no podíamos sacarlo del atabut.

Era una pesadez, como yo era una persona de unos 100 kilos, digo mi papá, tú estás muy pesado y hasta que mi papá le estuvo diciendo, ey, déjate porque ya te vas de atrás a descansar, de atrás al pantión, tu familia ya te va a sepultar, esto y lo otro, porque iamos a meterlo a otro atabut. Y no creerás que después de hablar con él, como si nada empezamos a sacarlo ya más o menos. Esto yo creo que es una experiencia que incluso les puede erizar la piel, Aldo.

El hecho de que ustedes estén acostumbrados a trabajar con estos cuerpos y que están muy rígidos, que no pueden manipularlos, y una vez que hablan con ellos, les dicen que lo tienen que arreglar para que su familia les dé el último adiós, y que de repente pareciera que ellos están colaborando con el trabajo que ustedes necesitan hacer, es impresionante, ¿verdad?

Es muy impresionante porque en mi área de trabajo se manejan mucho sentimientos, emociones, ya que nosotros en la funeraria no únicamente hacemos el ex uno de ayer. Hace poco, estudiamos como tres años haciendo levantamientos de seméfono, nos tocaba ir a escenas de suicidios, escenas trágicas, o sea, niños, jóvenes, cualquier edad. Y eran unas escenas muy, muy raras en trabajos de lugares donde hubo santería y se sentía que el ambiente es muy pesado.

Hay veces que llegábamos y nos sentíamos que traíamos una mochila en la espalda. O sea, eran muy, muy, muy fuertes las emociones. Hay veces que la familia estaba llorando al lado de ti, el cuerpo, y pues te llevas ese sentimiento de los familiares que aún están con su dolor. Claro. Además, los cuerpos ya cuando no están sin vida, hay algunos que tienen reacciones que se interpretan, ¿no? Que es algo que es inherente al cuerpo humano, que son como reflejos.

Pero en alguna de estas situaciones, ¿te ha espantado alguno de estos cuerpos? Sí, fue un niño que duré como una semana. Yo le estaba acostumbrado a ver cuerpos, un niño, su mirada se me quedó... Yo cerraba los ojos y se me quedaba la mirada del niño. Era un niño con unos ojos, pero las pupilas, no sé, no sé, muy raro el niño, no puedo describirlo. Pero me quedé con una semana con esa sensación, ni era sensación como que me veía. También me tocó una señora que falleció en su domicilio sola.

Me tocó ir a levantarla y todo el camino sentía que había alguien al lado mío. Hasta que llegando a donde se preparaban los cuerpos, yo la bajé, la acomodé y dije señora, hasta aquí. Aldo, aquí te voy a interrumpir porque tenemos que hacer una pausa. No te vayas, por favor, regresamos contigo. El Miedo Fond, 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Algunas mujeres se enamoran con un beso o un florazo. Para todas las demás existe Mastercard.

Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos con relatos y experiencias. Ahorita estamos platicando con Aldo. Saludos a todos los amigos que nos escuchan allá en Tijuana a través del 950 de AM. Un lugar que sí puede causarnos escalofríos. Sobre todo, aquellos que no estamos acostumbrados en este ambiente. Y nos contabas antes de irnos a pausa que estando en el anfiteatro, ¿qué pasó?

Estando en el anfiteatro, lo que hice es decirle, señora, hasta aquí, señora, ya no voy a ir ni a mi casa. Vaya a descansar, ya lo que quede hace el cuerpo, el alma a descansar. Me dio descanse, pero sí llevaba esa presencia, ese sentimiento del lado de la señora. Algo muy incómodo porque pues sentía que me veía, que estaba alguien. Incluso llegué a mi casa y aunque platicé con la señora, yo sentía como que alguien estaba a mi lado. Una presencia extraña.

¿Cuánto tiempo tienes algo trabajando en las funerales? Ya tengo alrededor de más de 10 años de funerales. ¿Y es algo que te agrada? O sea que puedes soportar, ¿verdad? Por eso has durado tanto tiempo. Sí, incluso yo desde niño, yo era un niño travieso que me encantaba los velores, a ver los cuerpos, cómo quedaban. ¿En serio? Sí. Ok. Y entonces desde pequeñito tenías la intención de trabajar ahí.

Sí, para mí era un biógeo, ya sé que minólogo, después no terminé la carrera, pero me fui al lado de funerario y me gustó mucho el tema funerario. Ok, una situación que aquí, estos temas, pues que nos apasiona y también nos encanta saber lo que ustedes viven.

Sí, es que son muchos sentimientos de cuestión de familias que se quedan y nos la llevamos tanto como el funerario es algo de nuestro trabajo porque tenemos que ser la cara fuerte, pero en realidad somos sensibles, nos vamos a ver con el sentimiento de la familia, o el típico de qué murió, cómo murió, porque nosotros realmente vemos cómo realmente fallece la persona,

la cara, porque hay muchos cuerpos que su cara es de sufrimiento, de miedo, hay mucha gente que fallece con la cara así como dormida, como que tuvo un paro cabriaco y se fue y se durmió, ya no despertó, mucha gente muere con miedo, mucha gente muere agarrando un objeto.

Me tocó una vez llegar a un domicilio donde la persona estaba ahí amarcándole a su hija, entonces yo creo que le dieron un infarto, y no le alcanzó a pachurrar la llamada donde decía hija, o sea, y te llevas esa sensación de decir, le quería amarcar a su hija porque se sentía malo, y es lo que nos llevamos nosotros. Oye, ¿tus compañeros tienen alguna superstición antes de empezar a trabajar cuando llega algún cuerpo?

Pues ahora sí que nosotros tenemos de que levantamos un cuerpo y trazamos un padre nuestro para no llevarnos. Ah, ok, pues muchas gracias Aldo por compartirnos esta experiencia que me imagino que tienes muchas, y a nosotros va a encantar volver a recibirte cuando tú quieras.

Sí, como le digo, les mandé el mensajito, igual del programa pasado estuvimos escuchando en la entrevista, y en horas 5 antes de que aconteciera Natalia se escucha un hola pero no la de un niño, y exactamente están hablando de un niño, para que lo revisen y lo chequen en el programa pasado, para que lo revisen porque sí es un hola de un niño y después es la voz de Natalia. Que Natalia también trabaja en una funeraria. Así es, así es.

Vaya, qué buen dato nos acabas de dar, lo vamos a checar en nuestra transmisión pasada, y te mandamos un abrazo Aldo. Igualmente saludos a Tijuana y saludos también al primo Héctor que está escuchando ahí de Tijuana, baja el celular. Saludos a todos nuestros amigos de Tijuana. Saludos, bye bye. Hasta luego mi querido amigo, muchas gracias.

Y vaya, hay que atender ese punto, verdad, lo vamos a checar con mucho gusto, y en serio agradecemos a todos ustedes que están súper pendientes, nosotros a veces ya al momento de estar al aire no nos percatamos de detalles como esos, pero qué bueno y qué importante que ustedes sí. Y saludos a Silvia Hernández que nos escucha allá en Atlanta, y a Francisco Herrera desde León, Guanajuato, bienvenido amigo.

Y un saludo y un fuerte abrazo para mi querida María Morán, que ha pasado malos momentos, dice estoy ya de regreso, mi padre se fue al cielo y estoy muy triste, te entendemos mi querida amiga. Te mandamos un abrazo.

Y créeme que esperemos que Dios desde una pronta resignación, y que rápidamente ustedes sepan entender cuál es el proceso que seguimos, y que por supuesto honren la memoria de tu papá, continuando con una vida feliz, continuando con lo que les corresponde a ustedes mi querida María Morán. Te mando un fuerte abrazo y vamos a continuar para seguir aquí con ustedes. Venga. Buenas noches señorita Gina, joven Nachito, Saludos. Felicidades por los años que cumplieron ahí.

Disculpe, yo soy la señora Ana María Domínguez y hablo de Oaxaca, Oaxaca. Tengo dos preguntas para el maestro Zohan. Mire, yo ya les hablé una vez. Sí. Y yo quisiera que el maestro me explicara. Yo les hablé una vez. Sí, amiga. Contándoles que mi hijo estaba discapacitado por un asalto que tuvo. Yo, antes de que él muriera, yo soñaba mucho con aparadores de cristal.

Yo muchas veces soñé que era un cristal grande de aparadores, pero que estaban vacíos, unos que tenían basura, otros que tenían lo que exhibían. Bueno, mi hijo murió, mi hijo desgraciadamente ya murió, pero mi hierno tuvo un accidente y también murió. Yo antes de que él muriera, igual soñé un aparador grande, pero en ese aparador yo le vi una mancha como si le hubieran echado una cubetada de sangre. Yo quisiera preguntarle al maestro qué significaba eso de soñar aparadores de cristal.

Unas veces lo soñé sucio, otras veces los miré muy transparente. Y otra cosa también le quiero preguntar, qué significa, anoche yo soñé una víbora, pero una víbora de muchos colores y yo me asusté mucho, me asusté. Entonces yo agarré un palo y eché esa víbora, la eché en una de esas donde se va el agua sucia. Ahí oí cómo cayó la víbora y pues yo pensé que ya me había deshecho de ella, pero cuando me metí a mi cuarto vi cómo la víbora se volvía a meter y yo me asustaba mucho.

Entonces dos vecinas que tiene muchos años que no veo, yo les dije que me ayudaran. Esas señoras me ayudaron, pero una de ellas me dijo espérame, le voy a inyectar, no me acuerdo, creo me dijo ácido a la víbora que la tenían agarrada con un palo. Y soñé cómo, veía yo cómo inyectaban a esa víbora. Y esa víbora cuando la dejaron en el piso yo dije no, no se murió. Vi cómo se arrastraba esa víbora lentamente, pero en ese arrastre que iba vi que esa víbora tenía como diarrea.

Y vi cómo soltaba como una sustancia así muy fea. Eso quisiera yo saber qué significa. Otra cosa, yo soy invidente. No sé si se acuerdan que yo les platiqué de mi hijo y les platiqué que yo soy invidente. Muchas gracias y muchas felicidades. Espero que le pasen mi mensaje al maestro Sohan. Claro que sí, mi querida amiga, te mandamos un fuerte abrazo y sí con mucho gusto le transferimos tu pregunta al maestro.

Y pues ya que estás haciendo la mención, invitamos a todos los que de igual forma deseen hacer una pregunta, pues también que la manden, ya sea así en audio o por texto, ¿verdad? Claro, estamos aquí también checando. Noe, estrada ya te marcamos, pero no entra la llamada. Así es que si nos mandas mensajitos, a lo mejor estás en camino, no puedes contestar, pero ya atendimos tus solicitos. Así es, vamos a continuar.

Mientras tanto, saludo a Maribel Pineda, mi amiga que ya está aquí pendiente, Lucita Arellano también está con nosotros. Mapat Gómez y Juanito Arcos están al tiro y a todos ustedes que se van conectando, pues les invitamos a que se animen a marcar, que se animen a acompañarnos esta noche y regalarnos una historia de terror, misterio y suspenso. Si ustedes gustan, ya saben que este es un programa que lleva ya casi tres décadas transmitiendo este orden de relatos.

Así que te invitamos para que tú cooperes, participes con el tuyo y pongas tu granito de arena en esta emisión. Vamos a un corte y regresamos, el miedo FON 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda. Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también, no pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com.

Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs.com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. La esclavitud nunca tiene tanto éxito como cuando el esclavo está convencido de que es por su propio bien. Aristóteles, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Hola, ¿qué tal? Buenas noches Pelugomaniacos, Gina, Nacho, ¿cómo están? Bien amigos.

Hola, soy amigo Samna desde la ciudad de Uruapan, aquí reportándose escuchando su programa que me encanta. Y aprovecho para mandar un saludo a toda la gente que nos escucha en Estados Unidos y parte de Suramérica. También para mi amigo Israel que esta noche va a estar trabajando conmigo. Y pues nada, aquí los estamos escuchando en Michoacán, Uruapan, Michoacán. Saludos.

Saludos a nuestros amigos de Uruapan, también aprovechamos para mandar un gran saludo a los Reyes Michoacán en el 92.5 a Huétamo, Michoacán. Exacto. 95.6 presentes y eso nos encanta. Hablando del tema de hoy, muchas culturas han reconocido una relación especial entre humanos y animales, considerándolos no solo compañeros y más, en este siglo XXI, donde han tomado nuestras mascotas un lugar especial en nuestra familia. También se les ha considerado en algunas culturas como guías espirituales.

En civilizaciones como la egipcia, los animales no eran solo deidades, sino también símbolos de sabiduría, de fuerza, de protección. Los chamanes creían en el espíritu animal, una entidad que proporcionaba guía y que podía comunicarse con ellos de manera mística, trascendiendo las barreras del lenguaje verbal. ¿Tú crees que haya verdaderamente esta conexión psíquica entre humanos y animales? Danos tu punto de vista.

A ver, queremos conocer lo que tú piensas y tal vez lo podrás decir desde la experiencia propia o de algo que hayas notado. Será interesante. Saluda a mi amigo Mora que también está escuchándonos desde Monterrey, México. Saludos, Gina y Nacho. Buenas vibras. Igualmente para ti mi querido amigo y saludos a todos. Les manda nuestro amigo Mora. Qué bueno que nos acompaña. Gina, vamos a continuar. Tenemos también mensajitos que ustedes nos han enviado. Buenas noches, Gina y Nachito.

Saludos. Les habla su amigo El Guardia desde Matamoros, Tamaulipas. Presente. Espero que estén bien, gozando de salud. Gracias. Hola, soy el El Guardia. Les tengo algo que está pasando a mí, pero sí a una persona muy cercana a mí. Las cosas empiezan con el relato que les voy a platicar. Esa persona que les voy a platicar es familiar mío. Es una cuñada. Ella está siendo víctima de un trabajo pero con santería. Del tipo de santería de la que le llaman de changó.

O de changó, no sé cómo se pronuncia, ¿verdad? Ajá. Yo me doy cuenta de esto por medio de mi pareja. Que su hermana estaba mala. Que era víctima de brujería. Todo empezó cuando... Todo empezó porque la hermana de la pareja de mi cuñada estaba enferma. Se puso enferma de la noche a la mañana. No sabían lo que tenía. No sabían lo que le pasaba. De hecho, a esa persona la diagnosticaron hasta con cáncer. Les estoy hablando de esa persona. Es una mujer.

Sí. Y esa persona viene siendo cuñada de mi cuñada. Mi cuñada interviene en eso que le está pasando a esa persona. Y le consultan a un primo de ellas. De mi cuñada. Que también se dedica a la santería. Pero creo que es principiante en esto de la santería. Le comentan lo que le está pasando a esta mujer. Que de la noche a la mañana se enfermó. Que le dio cáncer. Que le mutilaron una parte de su cuerpo. Que después resulta que no tenía nada.

Que fue un error haberle mutilado esa parte de su cuerpo. Pero que la persona sigue bien enferma y no saben lo que tiene. Le comentan eso al primo de ellas. De mi pareja y de mi cuñada se lo comentan. Y les dice, no pues. Mándame una foto de esa persona y te voy a pedir. Mándame dinero porque te voy a comprar unas cositas para hacer. Para ver cómo ayudarla. Entonces mi cuñada. Yo digo que mi cuñada se metió donde no debía. Porque ese trabajo se lo estaban haciendo a la cuñada de ella.

A la cuñada de mi cuñada. Yo siempre he dicho que... Yo sigo diciéndolo. Ella no debería haberse metido en esto. Ahora le ha cargado problemas a mi cuñada. En consecuencia el primo de mi pareja y de mi cuñada. Hace estas cosas. Y cae enfermo. Y ya no le contesta las llamadas a mi cuñada. Al parecer no estoy seguro. Que cayó el... Que cayó enfermo el primo de mi pareja y de mi cuñada. Por la consecuencia de lo que le estaban haciendo a esta persona. Que era algo muy fuerte.

Mi cuñada empieza a estar mala. Se le muere a una mascota. Se le muere a otra mascota en la casa. Dos perritos. Empieza a estar mal. Empiezan a hacerle cosas... Cosas raras en la casa. Se le prende la licuadora sin estar conectada. Se le apagan las luces. Siente presencias. Ella cuide con una persona. Con un señor que es un curandero. Que cura con la... Que trabaja con la muerte. Esa persona que trabaja con la muerte. Según su prerreda. Como me lo platicaron. Le meten un circulo.

Le hacen un circulo de fuego con alcohol. Y ella es el que le dice que le están haciendo un trabajo de santería. Un trabajo venezolano de santería. Que es un trabajo de santería. Pero con el mentado Changó. Que es un trabajo muy fuerte. Que le están haciendo a ella. Entonces están haciendo ese trabajo muy fuerte. Y esta persona le dice que le va a ayudar. Pero necesita hacerle varias sesiones para ayudarla. De hecho mi cuñada lleva ocho sesiones. Y aún sigue sin estar bien. Aún sigue estando...

Estando mal. Aún sigue mal. Aún sigue sin estar bien. De hecho lleválos a compañía en la última sesión. Y le volvió a hacer lo mismo. Un circulo de fuego. Pero mi cuñada no tiene ánimo de nada. Ni de parar. Ni de comer. Ni nada. A este señor le hizo una sesión. Le volvió a meter en un circulo de fuego. Pero al apagar el circulo de fuego. Le ordenó que saliera para afuera. Y al salir se sintió un calor. No normal. Sino como si... Sino como un calor. Como si se hundiera un...

Como si fuera un calor de un lugar donde hay flamas. Como si fuera una caldera. Así un vapor de caldera. Que se sentía hasta que te penetraban los huesos. Yo soy muy creyente de la iglesia. Creo en Dios. Sé que existe el mal. Pero también sé que existe el bien. Y no sé. Pero yo pienso que... El mal se debe combatir. Con el bien. Que la oscuridad se debe combatir con la luz. No con oscuridad. No sé qué opinan ustedes. Me gustaría escuchar su opinión.

Después de mi relato me gustaría que me dijeran. Si yo estoy bien o yo estoy mal. Gracias. Pasen una linda noche. Saludito aquí desde Matamoros, Tamaulipas. Estamos en contacto. Gracias mi querido amigo. Oye pues es muy evidente. Que llevan ocho sesiones. Y no ha pasado nada. Creo que ese método no les está funcionando. ¿Verdad? Habría que buscar otra alternativa. Otra opinión. Para ver si es que hay por ahí lo que... Lo saque adelante. Ahora comentas tú dentro de... Pues tu... Pensamiento.

Lo que has reflexionado. Yo creo que el mal se combate con el bien. Pues suena que es lo más lógico. De otra forma estaríamos jugando nada más. ¿Verdad? Como dicen al gato y al ratón. ¿Qué es lo que hacen los gatos cuando atrapan a un ratón? Juegan con él. Pasan de un lado para el otro. Lo dejan que corra, lo vuelve a agarrar. Y así sucesivamente hasta que se harta. Muchas veces el ratón... Es... Pues simplemente agotado. Se cansa. Y ya desfallece. Y no es que el gato se lo coma.

El gato nada más jugó con él. En ocasiones... Pues suele suceder. Que hay alguna persona que te puede curar. O que te puede dar un remedio. Pero no te lo da. ¿Por qué no te lo da? Porque si te da el remedio ya no vas a regresar. Y al no darte el remedio... Pues garantiza que vas a regresar a la siguiente. Y vas a regresar a la siguiente. Y a la siguiente. Y a la siguiente. Y nunca vas a estar bien. ¿Por qué? Porque no hay cura no. Porque simplemente... El interés es otro.

Afortunadamente no todo el mundo es así. Pero si tú ya notaste que eso no... Llegó a buen puerto. Hay que cambiar de método. ¿No creen? Exacto. Aquí nos dice Aldo. Este es el momento exacto de lo que les comentaba. A ver, vamos a escuchar. Pregunta... Bueno, es un poco... Curiosa de mi parte. O sea... ¿Te ha tocado que a familiares tuyos los lleven allí a la misma funeral? Mira. ¿Te ha tocado que a familiares tuyos los lleven allí a la misma funeral? ¿A la área donde tú trabajas?

Sí, ya hemos tenido servicios con... Bueno, eso yo ahí... Cuál gana atención es, a ver vamos a ver. Curiosa de mi parte. O sea... ¿Te ha tocado que a familiares tuyos los lleven allí a la misma... ¿Pero por qué dicen hola? O sea, se supone que son... Curiosa de mi parte. O sea... ¿Te ha tocado que... ¿Qué dice? Hola. Mmm... Mmm... Algo, algo. Te agradecemos mucho Aldo. Mi querido Aldo, muchísimas gracias, bro. Lo voy a analizar, lo voy a checar. Es más, voy a checar la grabación original.

Para ver si es que efectivamente... Hay una psicofonía que pudiésemos comentar y platicar con todos ustedes. A ver, tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. Hola, buenas noches. Hola, buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Con Javier. Oye Javier, se escucha por ahí un ruido de fondo que tienes... No sé, tal vez la transmisión o algo. Pero se oye algo fuertecillo, ¿eh? A ver, déjame mojadondito. ¿Me escuchas? Ahí estamos, mi querido Javier.

¿Desde dónde nos escuchas? Desde Matamor, Tamaholipas. Bienvenido. Javier, ¿y qué nos quieres platicar? Pues mire, quiero platicarle un relato que me pasó... hace como un mes más o menos. Venga, de ahí. Este... Yo me dedico al taxi acá en Matamoros. Ok. Este... Y pues iba yo solo en mi taxi cuando les hago la parada a una pareja aquí en un centro comercial de aquí en Matamoros. Sí. Y se me quedan viendo así como entre sí y no, ¿eh? Y me regreso y empiezo a subir a la señora al taxi.

Sí. Le ayudo con su mandado, se sube la niña de ellas, la mamá y el esposo. Entonces ya me dicen para dónde les de para su casa. Entonces me dice la señora, me dice, oiga, ¿dónde dejó la señora que llevaba enfrente? Le digo, ¿cuál señora era? Dice, sí, llevaba una viejita enfrente. Por eso no le hicimos la parada. Le digo, no, oiga, no, no yo no llevaba a nadie, venía solo. Dice, sí, era una señora ya... como una viejita, pero nos llamó la atención porque se tapó la cara como si fuera llorando.

No, hombre, cállate, se me vino la sangre para abajo. Sí, amigo. Este... Bueno, ese pasó un jueves, el sábado. En la mañana salí en mi taxi y yo me bajé del taxi porque se me poncho mi llanta de mi carro. Sí. Entonces pasa un amigo, un taxista, y me apunta para dentro del taxi que pasó, ¿verdad? Dice, hombre, pues la llanta se me bajó, pero voy a ir a echarle aire. Entonces después como dos, tres horas lo miro en la base a mi amigo y me dice, oye, chaparro, ¿qué te pasó en la mañana?

Dice, hombre, pues la llanta se me poncho. Dice, no, la viejita que traías arriba. Dice como que iba llorando. No, ya van dos veces que me dicen lo mismo. Sí. ¿A qué se le va, Nacho? OK, amigo, pues ese es el punto medular, ¿verdad? Tu relato. Oye, amigo, hablemos un poquito del auto. ¿De dónde lo sacaste? ¿Desde cuándo lo tienes? Pues desde febrero. ¿Febrero de este año? Pues nunca me había pasado eso de este mismo año.

Sí. Ahora, la primera vez que pasó esto, que vieron a la viejita, ¿qué diferencia hubo de la segunda vez? O sea, ¿cuántos días, cuántos meses? No, no, fue en esa misma semana. En esa misma semana me pasó dos veces. OK. Entonces, en los servicios que has hecho últimamente, ¿has llevado a alguna viejita?

No. De hecho, la primer persona que te platico me dijo, oye, es este, dice, pues no te queremos jugar ninguna broma ni nada, pero te recomendemos que le eches agua bendita a tu taxi o algo, dice, porque o dice, o no se te ha muerto tu abuelita o algo y que no. No. Sí, nada de eso, nada que ver. Nada de eso, no.

OK. Otro punto, amigo, dentro de los servicios yo sé que va a ser difícil porque me imagino que trabajas mucho y mucha gente se sube a tu carro, pero no notaste como que en alguno de tus viajes o en alguno de los servicios alguna persona traía alguna congoja, es decir, que vinieran tristes tal vez porque estaban de luto. Pues es que tanta gente que se sube, Nacho. Sí, es difícil. ¿Sabes por qué te pregunto esto, amigo?

Porque en ocasiones alguien que pierde un difunto, alguien que pierde un familiar, perdón, pues no se da cuenta, pero los va acompañando y resulta que esta persona que los va acompañando o estoy hablando de alguien que ya no tiene materia, que no tiene cuerpos, sino que es un alma, ¿verdad? No sé. Se sube también al auto y va con ellos. Por alguna extraña razón, amigo, se quedó ahí impregnada esta esencia de esta señora.

Ahora no es para que te espantes, mi querido amigo, porque más bien yo siento que lo que se manifestó ahí tal vez es un alma que está en pena. Venía con alguien y se quedó ahí tal vez porque los que iban, los que la llevaban en sí estaban platicando algo, tal vez algo no le agradó y se decepcionó de ellos. Haz de cuenta que un comentario X, ay, qué bueno que se murió porque entonces vamos a cobrar la pensión o qué bueno que se murió. Vamos a ver cuánto dejó de herencia.

Un comentario así tonto de esos que sí hay muchos, que sí hay muchos, ¿verdad? Por eso te preguntaba si recientemente no recuerdas alguna pareja o alguien que pudiese haber sido la causa de ello, ya que tú afortunadamente y gracias a Dios, pues reconoces que en tu casa todo va normal, no ha habido decesos de ese tipo, ¿verdad?

No, no, pues es que pues hay de cuenta que me quedé en shock porque ya dos personas que me dicen lo mismo y de hecho a veces la gente se me queda viendo en el carro y como que sí, como que no me hacen la parada, como si yo fuera ocupado y en realidad voy solo. Sí, sí, sí, te entiendo. O sea, esto ya te está afectando demasiado, ¿no? Porque ya no puedes trabajar bien. Quién sabe cuántos viajes has perdido porque ven que ya está ocupado, ¿verdad? Ajá, y en realidad voy solo.

Ya sí, mi querido amigo. Pues mira, no, no desecharía yo la recomendación que te hicieron tus pasajeros y también por supuesto que tú ahí en tu auto muy seriamente hagas una oración y que liberes tu auto, que que expreses tu deseo de que si hubo alguien que estuviese penando, que deseas genuinamente que descanse en paz, que en este plano terrenal ya no tiene nada que hacer, que busque la luz.

Y no estaría por de mal, mi querido amigo, que alguien te ayudara, tal vez algún padre, algún pastor, no sé qué religión persigas, o alguien que sepa manejar energías, amigo, y que pues hagan una especie de liberación y también a ti, mi querido amigo. Ok, Nacho. Ese sería lo más conveniente. Pero no es para espantarse, no pasa nada. Reitero, si te quisieran hacer algo ya te lo hubieran hecho. Si se tratara de una entidad negativa, a veces dicen, oh, es que era la muerte.

No, no era la muerte porque realmente no opera de ese modo, sino lo que está pasando contigo es muy, muy diferente. Por alguna razón tú le inspiraste confianza y eso es bueno desde mi punto de vista, porque contigo se siente acompañada, no? Y simplemente a lo mejor necesita tus palabras de buenos deseos, de que descansen paz. Necesito ir a la pausa, ¿me das un segundito? Ok, también.

Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano te Duda. Los espero en Juntos. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en Juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos. En tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación.

Estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora, que estamos mal, pero es verdad. Cantímpulas. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano te Duda. Anselmo Insumsa desde Tepic, Nayarit. Dice, ¿puede ser un familiar que él no conoció? O sería un ángel y lo que él creyera es un ángel. Que él no conoció, o sería un ángel y lo anda cuidando. O alguien que lo conoce le cayó bien cuando estaba viva esa mujer. Puede ser, puede ser.

Nada más que si es un familiar que él no conoció, pues es un desconocido. ¿Estás ahí mi querido amigo Javier? Sí, aquí estoy. Qué bueno, mi querido amigo. Pues fíjate que te comentaba al final del bloque anterior. Que por alguna razón tu vibración pues facilitó esa manifestación. Es decir, hay algo bueno en ti, hay algo que notaron. Tal vez eres una persona muy noble, no lo sé mi querido amigo. Y por esa razón.

Pero eso mismo debes aprovechar a tu favor y hacer una oración muy sincera, muy solemne, profunda. En donde no tienes que ser complicado ni utilizar palabras reimbombantes ni difícil. No, así como te salga del corazón y pídele a Dios que bendiga el alma de esta persona que está penando. Y que le ayude a encontrar la paz. Y eso va a cambiar mucho, eso va a cambiar muchísimo. Adelante.

Porque sí, sí, te digo, las dos veces que me ha pasado han hecho, me dan las mismas características de la misma persona. Sí. Pues sí, entonces coincide, ¿verdad? Esa parte coincide. Sí, pero bueno, ya me quedo un poco más tranquilo con lo que me dices. Claro amigo, no hay que tener miedo. Porque pues regularmente también es, fíjate que dentro de los análisis que hemos hecho de este fenómeno de cuando se presentan personas.

Hemos llegado a la conclusión, mi querido amigo, de que a veces se ponen tristes. Porque nosotros no los podemos ver. Hacen cuenta que ellos sí nos ven, pero ellos no. Entonces se ponen tristes, es como cuando a alguien le aplicas la ley del hielo. No sé si alguna vez por juego o de infancia o algo. Llegas y nadie te pela, nadie te quiere ni saludar. Y aunque tú les hables, no te ignoran, simplemente te ignoran. Y te sientes mal, bien o mal, te sientes mal.

Porque yo no le he hecho nada, ¿verdad? Y hay unos que se ponen así justamente muy tristes, melancólicos. Decepcionados de muchas cosas. Y entonces se puede presentar lo que tú dices. Hay la otra parte en donde igual ellos hablan y hablan y nadie les hace caso. Y se enojan. No es que sean demonios, es que simplemente se enojan porque nadie los ve. Nadie los pela, nadie les hace caso. Sí, obvio, sí hay quien los puede detectar. Que son las personas que tienen evidencia.

Lo cual estoy claro que tú no tienes evidencia. Tampoco eso es malo ni tampoco es bueno. O sea, es una característica de algunas personas. No todos la tenemos. Entonces, sí, pero... Dime. Dime. Pues yo en mi taxi no he notado ninguna diferencia. Así de que se sienta mala vibra o algo. No, yo lo veo todo normal. Sí, sí, pues así debe ser, mi amigo. No tendría por qué haber mala vibra si lo que está ocurriendo o lo que te ocurrió. Esperemos que no vuelva a suceder.

Es algo que más bien como que inspira compasión, ¿no crees? Pues sí, porque me imagino que si fuera algo malo, pues ya hubiera pasado algo peor. Sí, mi amigo, no, no, no va por ahí. Yo creo que no va por ahí. Obvio, no va a faltar quien te diga, no, cuidado, que ten... No, pues sí.

Pero la verdad es que primero, cuando son seres oscuros o del bajo astral, tú lo sentirías de inmediato o alguien que se sube a tu auto y diría, ay, aquí se siente bien raro, ay, aquí se siente frío o se siente una vibra muy... Ya sabrías, ya alguien lo debió. Si el dolor se siente la diferencia, ¿no? Así es, amigo, así es. Entonces no tengas miedo, haces la oración, pide...

Si crees en Dios, pídela a un sacerdote que haga una oración por ti, que bendiga tu carro o si, pues, si es una religión cristiana, por decir ve con el pastor y a ver si te ayuda a ungir tu carro, a ungirte a ti para que te proteja en todos tus trayectos, que haces, pues es una... Ahora resulta que es un oficio demasiado peligroso el que tú desempeñas, mi amigo. Así es. Bueno, pues ese es mi relato, muchas gracias.

Excelente noche, amigo, que tengas bonita noche, perdón, y que la pases muy bien, cualquier cosa aquí estamos pendientes, ¿eh? Ok, muchas gracias, nos vemos, un saludo por usted y para Gina. Saludos, que estés muy bien. Mi querido amigo Javier, pues yo lo escuché preocupado al principio, ¿no? Y cualquiera estaríamos preocupados, ¿por qué? Pues porque él se gana de su alimento manejando y ya van varias veces que le dicen,

oye, ¿quién es la viejita que va adelante? Y no solo que fuera una viejita, sino que va llorando. Sí, está sufriendo. ¿Verdad? ¿Por qué será? Recibimos tus opiniones y además en el Miedofón nos dice José Núñez, soy de Guadalajara, ahora radico en el norte de Carolina. Les platico que en una ocasión estaba durmiendo y por cosas del horario desperté o sentí la presencial de algo y me incorporé. Vi a una niña, como de tres o cuatro años. Lo raro es que solo la miré de espalda y le vi el cabello.

Corrí al cuarto donde duerme mi hija y fui rápido y la desperté y le pregunté si ella había ido y me respondió que no. Entonces me entró en un escalofrío, no recuerdo la hora, pero era de madrugada. Dime Nacho, les agradezco su tiempo y algo más. Tengo una pregunta para lo mucho, Sohan. Claro, se la damos a él cuando participe con nosotros. Sabemos, imagínate el espanto que se llevó.

Ve a una pequeñita, que esto claramente era una aparición, más o menos de la edad de su hija y por rápido se espantó porque dijo mi hija, pero ella estaba dormida. No se apareció en su recámara, pero a quién veía. Eso es. A mí lo que me gusta de este programa, Gina, es que muchas veces nuestros amigos nos regalan sus puntos de vista, nos dicen qué piensan. Por ejemplo, de este caso de nuestro amigo Javier, ¿qué podrían pensar? ¿Sabes qué?

Ahorita que colgué estaba yo meditando que a la mejor le tocó una de esas que te estacionas junto a una de esas cruces que ponen en el camino de cuando alguien fallece. Y se cuenta verdad, porque es lo que hemos escuchado aquí. Se cuenta que el alma está penando en esa zona. A la mejor él llegó y se paró ahí sin darse cuenta. Y ahí fue donde se pudo haber subido esta anciana al auto. Así que me gustaría que ustedes nos dieran su punto de vista. ¿Por qué creen que se le aparece?

¿De ese o cuál sería tu comentario? Lo queremos escuchar. Venga. Buenas noches. Soy el señor Juan Gamboa. Saludos. Quiero compartir una experiencia. Alguna de ellas. Claro. Venga. Y estuve en el 2003 en Estados Unidos, en Texas, en una ciudad llamada Granbury, Texas. Esa ciudad es considerada en que hay avistamientos de espíritus. Y vivíamos en esa ciudad. Yo fui enviado a esa ciudad a dirigir una iglesia. Y conseguí un trabajo de noche en un cine.

Después de que terminaban las funciones, que eran las 12 de la noche. Y había otro compañero que trabajaba conmigo. Y se oía que en ese cine, acontecían cosas sobrenaturales fuera de lo común. Y me platicó después este compañero. Una vez que él estaba solo, había visto una sombra que corría entre los asientos del cine. Y me platica que él sintió tanto miedo que ya quería salir de allí e irse a la casa. Eso me comentó. Y después que estuve trabajando junto con él, él era el encargado.

Jamás los días que trabajé yo, se presentó él a trabajar junto conmigo. Y me dejó solo trabajando. Solo desde las 12 hasta las 1 de la mañana. Y recuerdo que cuando estaba solo trabajando, había varias salas. Y esa sala que estaba limpiando, era el lugar donde sucedían cosas sobrenaturales. Recuerdo que yo estaba aspirando los sillones. Y sentí mientras estaba limpiando que alguien me miraba. Ok amigo, vamos a la pausa y regresamos contigo. El Miedofon está listo.

Mensaje de voz o de texto 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. La gente mala es infeliz, aunque le vaya bien. La gente buena es feliz, aunque le vaya mal. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos. Estamos recibiendo también tus comentarios de esta conexión psíquica entre humanos y animales.

Vamos a seguir escuchando la historia de nuestro amigo Juan Gamboa. Sentí la mirada en la espalda y volteé hacia atrás y miro una sombra que corrió entre los sillones del cine. Sí, lógico. Me sorprendió y me espanté. Algo, pero como yo siempre he sido creyente, tuve más paz y tranquilidad invocando a Dios. Y sucedió que terminando toda la limpieza del cine, que será como la una y media, tenía mi carro en el estacionamiento.

Y ya llegué, cerré el cine, apagué las luces, me subí al carro y era a la una de la mañana había mucha neblina. Porque en esa ciudad había una laguna muy grande. Pero lo increíble, que cuando yo me subí al auto, la salida estaba a un lado donde estaba estacionado el auto. Me subí al auto y sucedió algo increíble. No le di, prendí el auto y no encontraba la salida. Algo increíble. Me había perdido en el mismo estacionamiento sin mirar la salida que estaba al lado mío.

Estaba perdido en un lugar ya conocido y increíblemente estaba dando vueltas, no sé, creo que en el estacionamiento. Y había mucha neblina y yo me espanté en realidad. Paré el auto y empecé a orar y a tranquilizarme. Era como si estuviera en otro lugar, como si no conociera ese lugar. Y resulta que cuando cerré los ojos dije Dios mío, ayúdame, dame luz. Increíblemente, como que se fue toda esa neblina y enfrente de mí, del auto, estaba la salida.

Y salí del estacionamiento, es como si hubiera despertado, es como si hubiera regresado a la realidad. Encontré la calle y todo, todo normal, luces y todo. Pero fue sorprendente y eso me sucedió anterno. Hoy estoy en el Estado de México y fui a comprar material para trabajar, ya que me dedico a hacer pan. Y cuando yo venía, ya eran como las 10 de la noche, no era muy noche pero había poca gente. Me senté a descansar un rato porque tenía que caminar hacia mi casa. Y me sucedió lo mismo.

Sucedió que mientras miraba un mensaje en el celular, en ese instante como que perdí la noción del tiempo. Y como que si estuviera en otro lugar, yo recuerdo que levanté la cabeza y volteaba para los lados y no encontraba el camino que tenía que tomar para la casa. Sí. Y era un lugar, sentía que era un lugar desconocido. Y me espanté, en realidad me espanté. Y dije, Dios mío, ¿qué pasa? Y ya me agaché, cerré los ojos y los abrí. Y dije que antes de eso, yo no sabía para dónde ganar.

No conocía el camino, era como si fuera otro lugar. Y resulta que cuando hice eso, abrí los ojos y me di cuenta, ah, ese sea este lugar donde debo de caminar para la casa. Ya me levanté y caminé y agaché de cuenta que había despertado algo parecido a lo que me sucedió en Texas. Como que si se hubiera parado el tiempo y estuviera en un lugar desconocido. Yo no sé cómo se le llama esto y qué significa. Y lo comparto con todos ustedes. Tal vez haya alguien que le haya sucedido lo mismo.

Y espero que les ayude y sirva esto que comparto con ustedes. Claro, por supuesto. Ya compartiré otras cosas sobredaturales que me han acontecido. Que Dios los bendiga. Igualmente. Y los guarde. De todo mal. Igualmente, mi querido amigo Juan Gamboa. Oye, pues, ¿qué pasó? De esas ocasiones en que parece que el destino nos juega una broma o algo sucede. Y de un momento a otro entramos en un portal como en otra dimensión. Es en un abrir y cerrar de ojos. Desconoces lo que está pasando ahí.

Desconoces lo que te rodea. Pero algo extraño sucedió. Puede ser de estas ocasiones, mi querido amigo. Es algo semejante, bueno, de cierto modo al Missing Time. En donde quedamos todos desorientados. Bueno, ¿qué sucedió? ¿Dónde están esas cuatro horas? O ese tiempo perdido que... ¿dónde quedó? Exacto. ¿Verdad? Hoy también aquí en el programa a veces ustedes nos piden apoyo espiritual para algún ser querido, algún amigo que se encuentra mal. Y hoy Lupita nos dice linda noche, saluditos.

Quisiera pedir un gran favor. Para mi arquitecto Juan Váez Álvarez, que le acaban de detectar cáncer. Le pueden poner con nuestros amigos escudeos en sus manos. Para que pueda vencer ese horrible mal. Se los agradezco de corazón. Soy peludita desde hace 20 años. Siempre los escucho. Y no me pierdo ni un capítulo. Echenle ganas. Y claro que podemos incluir a Juan Váez Álvarez. Que le han detectado un padecimiento. Que en este siglo XXI, pues hay muchos tratamientos.

Y deseamos de todo corazón que él salga vencedor de esta enfermedad. Y lo vamos a poner en nuestros grupos. Que tenemos escudeos. Y si tú te quieres unir y apoyar espiritualmente también. Y voy a hacer mención también de otro nombre que deseamos. Si ustedes nos pueden apoyar. Porque el papá de nuestro amigo Marco López acaba de fallecer. Falleció hace dos días. De una manera intempestiva. Fue muy rápido. Y por lo mismo la familia se encuentra devastada. Y vamos a mandar un gran abrazo a Marco.

A toda la familia López en general. Y vamos a incluir en nuestras oraciones al señor Guadalupe López Canchola. Por su descanso eterno y por la fortaleza que Dios le de a toda la familia. En especial a nuestro amigo Marco. Así es mi querido Marco López. Un fuerte abrazo y lo lamentamos muchísimo. Nuestras más sinceras condolencias mi amigo. Y pues realmente hay poco que decir verdad. Yo como sé que tanto Erika como tú. Son personas de mucha fe. Sé que pronto entenderán las cosas.

Y sabrán salir adelante mi querido Marco. Te mandamos un fuerte abrazo amigo. A seguir adelante. Claro. Y bueno hablando de esta conexión Nacho. Ustedes tienen en casa un gatito, un perrito, algún animal que dices. Es que sí parece que me entiendes. Solamente le falta hablar. Esta idea de una conexión psíquica entre humanos y animales. Puede parecer algo nada más sobrenatural. Hay algunos científicos que han investigado este tipo de fenómenos. Y si bien no se ha probado en este lado científico.

Sabemos que los animales son extremadamente sensibles. A las señales emocionales y corporales humanas. Ahorita vamos a continuar con el tema. Nos vamos a una pausa. Regresamos el miedo form. 55 21 93 59 26. Las historias tienen muchas formas de contarse. Pero solo una de comprobarse. Aquí en. La mano peluda. Tal vez no mataría dragones por ti. Pero si los miraría a fe. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda.

Hablamos de esta conexión entre animales y humanos. Hay. Investigadores que se han concretado en este tema. Y pues se han detectado que hay. Esta posibilidad de que ciertos animales. Puedan anticipar eventos antes de que ocurran. Hay experimentos con perros que parecen saber. Cuando sus dueños están a punto de llegar. A casa que esto es muy común. Y si tú tienes una mascota. Seguramente lo vas a firmar. Que hay señales evidentes que a ti te faltan. Una o dos cuadras y ellos. Ya están.

Sabiendo están. Conociendo que tú estás a punto de llegar a casa. Presentan casos también. Estas investigaciones que sugieren que los animales. Pueden tener una percepción extrasensorial. Que les permite. Para emplear una palabra que más o menos nos. De a entender lo que. Estos investigadores han concluido. A leer el pensamiento. O la intención. De las personas con las que viven. Principalmente. De aquel. Que los cuida. Les da de comer. Los protege. Como que hay algo.

Que. Los conecta directamente. Así es. Una. Cierta conexión psíquica. Allí nos estaríamos hablando de ello. Puede existir. Claro que puede existir. Una gran empatía. Amor cariño. Que se puede llegar a sentir por un animalito. Y realmente. La forma en que uno. Lo siente. Es que cuando tristemente. Ellos se van. Y nos dejan un hueco. Verdad en el corazón. Por tanto amor. Tantas. Momentos. Tantos momentos felices. Que se vivieron. Si si es muy fuerte. El hecho. De perder una mascota. Un compañía.

Un animalito de compañía. Pero saben que. Yo creo que ahí debemos tener la plena conciencia. Mis amigos. De que cuando tienes un. Perrito. Un gatito. Uno o varios. Debes saber que la vida de ellos es más corta. Es muy acelerada. Tal vez por eso regalan tanto amor. Escuchemos. Hola. Gina y Nachito. Feliz noches. Pues fíjense que ahorita lo que está comentando. El señor Juan Gamboa. De que. Llegaba. De lo que le pasó. Eso de que. No recordaba. Saliva como la onda.

Fíjense que a mí me pasó también varias. Muchas veces me pasó. Este cuando yo iba a trabajar acá. Al rancho con los caballos. Este siempre me venía. Yo por atrás. En vez de agarrar la calle principal. Me venía. Este cortando calles pues. Y por atrás me salía más cerca. Entonces. Una cuadra. Este. Dos cuadras. Una cuadra. Arriba. Y otra. Por decir. Más arriba. Siempre hay un. Pues hay un. Ahí a fuerzas uno tiene que hacer el. Entonces. Siempre que. Llegaba yo a esa esquina. Llegaba y me paraba.

Para hacer el. Y de repente. Como que se me. Iba la onda. No sé. Se. Me daba un miedo. Porque. Tenía que voltear para los dos lados. Pues. Porque era calle. Una calle de ida y vuelta. Pero era como. Para enfrente. Había casas. Tenías que hacer fuerzas al está. Volteaba a un lado. Y cuando volteaba para el otro. Ya no reconocía el lugar. Se me iba la onda. Eso pasaba en segundos. Pues. En segundos. Pasaba eso de que. Como que se. Se borraba todo. Como que no sé. Me perdía. Me daba mucho miedo.

Siempre que llegaba a esa esquina. Y. Me daba miedo. Siempre que llegaba a esa esquina. Y. Me daba miedo. Siempre que llegaba a esa esquina. Y. Me daba miedo. Siempre que llegaba a esa esquina. Y. Me daba miedo. Siempre que llegaba a esa esquina. Porque después de un de un de repente. Ya no sabía dónde estaba. Y. Yo me desesperaba siempre. Porque decía yo. Dios mío. Y. Por buena. Y. Por buena suerte. Todo ese tiempo que me pasó eso. Nunca. Este hubo un carro detrás de mí.

Que. Pues. Que también fuera. Verdad. Me estuviera. Así en este. Presionando algo para. Para que yo avanzara. Porque la verdad. Sí me daba mucho miedo. Yo decía. A donde voy. Para dónde le doy. A dónde voy. Y. Cerraba mis ojos otra vez. Ay. Dios mío. Ayúdame. Ayúdame. Y. Cuando lo sabía. Hagan cuenta. Como que me llegaba a la memoria. Otra vez. Ya. Ya sabía para dónde ganar. Y. Y. Dice yo. Ay. Qué susto. Pero. Eso pasaba. Me pasó. Casi siempre. Que venía. Yo. Y. Era la noche. A veces.

Pues. Algo parecido. Que vi. Al señor. Juan. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. A las noches. Ya pues. A las noches. Ese es el. Ah, mira. Es el. A las noches. Ah, mira. Es el. Spicy. Agua. Tothouse. Granny.

Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. Y. parecido y es la funcionalidad que tiene este programa, esta emisión, realmente que nosotros sabemos que no somos los únicos, que podemos tener experiencias raras, experiencias extrañas, que no tienen una explicación lógica, sin

embargo, sucede. Hola, buenas noches, los escucho desde Nueva York y yo tengo un gato de color negro, cada vez que mi hijo sale y cuando regresa veo que el gato ya está en la puerta esperándolo, como que sabe que ya va a llegar, yo vivo en el tercer piso y siempre hace lo mismo, él me avisa cuando mi hijo ya viene. Mira, lo presiente, lo huele, yo creo a kilómetros, o vaya, que viene, es una

característica precisamente. O de los gatitos, Nacho, ¿tienes algún dolor? Sí. Y aquí nos está comentando una amiga que dice, a mí me duele la cabeza y estoy acostada y mi gatito se va específicamente para mi cabeza, pero si me duele el pie, se va al pie, o sea, específicamente el dolor que tengo, es a donde va. Que lo sabe ubicar. Como que lo la soba o está ahí como para absorber, es lo que se ha dicho mucho tiempo de los gatos, ese mal que tiene la persona que

lo cuida. Exacto, vaya, qué cosas tan extrañísimas, verdad, pero reales. Ignacio Almanza, el saludo desde Georgia, bienvenido amigo Jorge Martínez desde Seattle, Washington también, le mandamos un saludo, Arturo Sosa desde Baja California, México, Rosarito presente, bienvenido Arturo y Víctor Manuel Cabrera también nos saluda desde Playa Vicente, bienvenido Víctor, qué bueno que nos acompañas esta noche. Y vamos con más relatos. Hola, buenas noches.

Buenas noches señor macho. Buenas noches amiga, con quién tengo el gusto. Con Tere. Tere mi querida. Desde dónde mi querida Tere, recuérdame por favor. De la Paz de California Sur. Eso es amiga, bienvenida, y qué nos quieres platicar. Bueno, fíjese que no es de susto, no es de sueldo. Muy bien. Resulta que estaba oyendo hace unos días unos relatos de un señor que se encontraba dinero tirado, ¿verdad? Ajá. Ah bueno, pues a mí me pasó algo parecido dos veces. Resulta de que íbamos mi novio y yo

a ver a una amiga mía. Sí. Cuando de repente pasamos por un lote baldío y vimos una libreta, le goyés a Adrián. Está muy rara esa libreta, se ve muy bonita, ¿no? Pues es así, yo mañana vengo, entonces agarra y llega el día siguiente, me dice, córrele, córrele burrita, córrele, leo dime, no me lo va a creer señor macho. Billetes de doscientos y quinientos, de a cien, de a cincuenta, diecisiete mil pesos los encontramos tirados. ¿Cómo crees?

Sí, diecisiete mil pesos. Dije yo, como que fue una señal, no puede ser posible. Y él dejó una libreta porque no tenía nombre, no tenía nada, nada más puros apuntes. Y él, ¿de quiénes? Y yo, no, dijimos, pues sabes qué, de aquí somos, le digo, vamos a pagar la bomba, vamos a pagar la luz, vamos a comprar comida y nos regresamos en taxi. Y me dice, ¿mai qué, British? ¿Cómo que regresaste en taxi?

Digo, sí, es que trajimos muchas cosas, compramos hasta un saco de croquetas para las perras, les compramos collares, les compramos platitos, todo, diecisiete mil pesos. Y la segunda vez, era una cartera como con veinticinco mil pesos y luego, Adrián, llegó prisa, recoge la cartera y me dice, te regreso. No le recogen la di la vez, no la recogió, yo tampoco. Y cuando le conté, yo no me decía, ay, mija, si hubieras agachado, pues si tú la viste primero, si hubieras agachado a recogerla.

Luego, pues ya ni modo, mamá, y a otro la disfrutó. Y el otro relato es que mi mamá, una vez iba al oro, es un pueblo mágico, no sé si ha habido hablado del oro. Sí, ajá. Entonces, dice mi mamá, ay, mira qué bonito restaurante, a ver si venimos a generar, me dijo, un primo de ella. Dice, sí, sí, hasta sí, música, qué alegre. Y había lucecitas, cuando de repente voltean y ya no están ni el restaurante, ni las lucecitas, ni la música.

Y se llama, ay, chingó, si no me tome a dos, me dice mi tío, con los sonidos, tranquilo, no es en gocerías. Dice, hijo de mante, yo tampoco, dice, pero estaba en un restaurante, se veía gente, dice, y si había música, así le pasó a mi mamá. Se desapareció, ya luego no había ni rastro del restaurante ni nada. Como que no sé qué pasó. Era un restaurante fantasma.

Sí, y es que mi mamá era del oro, entonces me contaba que la película del exorcista fue real porque en su pueblo estaba una muchacha posquida. Sí, todo lo que yo usé de la película del exorcista, todo lo hacía esta mujer. Todo, todo. Incluso yo me voy a visitar a mi tía Lulú, ella fue en otra ocasión, otra mujer. Resulta que vamos a visitar a mi tía Lulú y dicen, miren, ahí va Laura. Pero Laura jugaba mucho en la güija. Ajá. Sí, y quedó poseída.

Entonces, agarra Laura y se le extorsiona a la voz. Entonces me dice mi tía Lulú, está pegadita, pegadita a su casa, a la tienda. Me dice mi tía Lulú, chiquita corre y le vete a la tienda por un refresco y regresas. Sí. Ah, bueno, le digo. Entonces, le voy rápido a la tienda y me dice, pero no te detengas y voltees a ver ni hagas plática. Y dice, no va así, porque esta es muy periquita, le encanta platicar con todos.

Entonces dicen que fue la, ahí asociarla a su casa que aún no era una casa como, no sé, era una casa grande, guara. Entonces, agarran y le dicen al padre, la empezaron a amarrar y se avisaba la muchacha con todo y mesa. Entonces, que le quemaron la hueja, que le dijo, ja, ja, ja, donde las hay. La puedo comprar en Tepito, hay muchas. Y que empezaron a quemar unas cartas y que las cartas se empezaron a sangrar. No sé, cosa muy rara. Sí, seguro era. O sea, esta posesión fue por jugar con la hueja.

Sí, fue por la hueja principalmente. Y amiga, y eso de las cartas significa que ya estaban súper trabajadas, no? Yo me imagino que sí. Yo de noche le bajo a la Alexa porque está mi hermano y él sí es miedoso, yo no. Pero a mí me da miedo, entonces le bajo a la Alexa para que no los oiga a ustedes porque me va a decir que hay andas de mi totera contando. Pero es que en qué me entretengo, digáme.

A mí me entra la desesperación, la depresión de que no puedo caminar y empiezo a llorar y llorar y digo Diosito, porque no me muero de una vez. No, no. Y ahí va a ver. Es que estoy como un costal, no puedo caminar, me tienen que hacer ejercicios, tengo que bajar de peso. Y a mis 56 yo ya me siento vieja, siento que les estorbo a los míos. Yo quiero que ellos sean felices. Pero te amas mucho. Sí, seguramente ellos también te quieren muchísimo.

Y pues obviamente por lo que estás viviendo tienes pensamientos que pues sí te llevan un poco a la depresión. Pero aquí, mi querida amiga, es donde debes demostrar tu fe y pedirle a Dios que te dé muchísima fuerza de voluntad para hacer lo que tengas que hacer con tal de estar un poco mejor, mi amiga. Pues déjame decir, impárate a caminar, esfuérzate, pero no es fácil, señor Nacho, porque con el pie derecho sí puedo tocarle el piso. Y con el pie derecho, con la pura puntita del pie camino.

Y me duele cuando camino. Me duele mucho cuando pongo con la punta del pie. Me estaba bien antes. Sí, amiga. No me han podido llevar el doctor, entonces yo digo, estar aquí como con tal, comiendo, durmiendo, a ver si es mejor que me voy con mi mamá al cielo. No, mi amiga. Bueno, llegará el momento en que todos nos tenemos que ir, pero que no sea nuestra decisión, sino que sea del Creador, ¿no? Que él diga cuándo es nuestro momento.

A lo mejor lo tuyo, amiga, es una prueba de voluntad en donde tienes que resistir lo más posible haciendo un esfuerzo por bajar de peso. Copera cuando quieran ayudarte a hacer ejercicio. Copera para que sea más efectivo. Yo te aseguro que vas a empezar a levantarte cuando comiences a perder un poco de peso, porque ese es uno de los principales motivos, mi amiga, por los que no puedes mejorar.

Sí, señor Nacho, no, porque yo se lo prometí a mi mamá en vida y en su tumba otra vez se lo prometí, que no lo volvería a hacer. Y una vez que comí unas pastillas, tomamos pastillas de chiquita, me comí una pastilla de 250 miligramos cada una. A mí. Cuando me llevaron al hospital, le dijo el doctor a mi hermano que se la tomó, dijo, trae el corazón muy dilatado. Si lo vuelve a hacer, su hermana no va a resistir. No va a llegar una vez al hospital. Se puede morir.

Sí. Me enojé mucho con mi mamá y me salí y le dije, es que me tomé, me tomé 14 pastillas y como que no me creía porque a veces soy broma. Sí, pero cuando él se dio encima de la trama y contó. A ver, a ver, amiga, se está yendo tu señal. 875 pesos, amiga. Ajá. O sea, yo siento feo de estar mantenida por mis hermanos. No poder trabajar como antes que yo trabajaba en la bomba, que trabajaba en la vela, Christian Light. Siento feo de estar mantenida. Entonces, sí, mientras la represión muy feo.

Ajá, sí, te entiendo, mi amiga. Te entiendo perfectamente. Y yo estoy seguro que si tú le pones un poquito más de empeño y confías en Dios, él te va a dar la fuerza de voluntad que necesitas, pero pídeselo. Pon la música que te gusta, te recomiendan por aquí que pongas la música que más te gusta y trates de caminar, trates de hacer ejercicio. Los ejercicios que le mandan. Y vas a salir adelante, mi amiga. Pero lo que quiero es que le guste a mi mamá que hiciera pintar.

Yo pinto en ropa, pinto a mano en ropa. Pues ahorita nadie me deja cortar la tela y nadie me ayuda a calcar el dibujo porque lo tengo que calcar para poderlo pintar. Sí. Pues sí, es muy triste no poderse mover. Pues sí, mi amiga, debe ser. Sí, amiga, te entiendo, te entiendo. Estás pasando por un momento muy difícil, pero si tú le pones empeño y fuerza de voluntad y principalmente mucha fe, vas a salir adelante. Yo estoy seguro, amiga.

Cuenta con nuestras oraciones, cuenta con nuestro apoyo espiritual. Te vamos a mandar las mejores de las vibras. Que tengas bonita noche. Cuando hable con el maestro Sohan, pregúntale por qué yo soño con niños y siento que quiero despertar y no puedo. Bueno. Siento que hay un niño que no puedo despertar. Perfecto, mi amiga. Claro que sí. Vamos a pasarle tu pregunta al maestro y por el momento nos despedimos, mi amiga. Gracias. Mi querida amiga. Gina, nos tenemos que ir.

Como cada noche agradecemos tu presencia y participación y tenemos una cita mañana, así es que te invitamos a estar con nosotros. Que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque pudimos charlar una vez más de esos temas increíbles. Que tengan una estupenda noche. Que descansen y como decimos aquí, cabot.

El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Foruda.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android