Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en
todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que
a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por estar aquí en este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, ya que juntos tendremos una nueva oportunidad de escuchar historias que vienen
del más allá. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291 en la página Radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. 55 -2193 -5926 Voy a repetir, 55... Veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. ¿Qué es eso? Nuestro contacto de WhatsApp llamado Miedofón. Saludamos a las estaciones en la República
Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla. Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. En lo profundo del bosque, donde la luz apenas logra colarse entre las copas de los árboles, hay secretos que el viento susurra
y que la humanidad ha decidido ignorar. Esta es la historia del fantasma del árbol, una entidad que no descansa bajo tierra, sino que permanece atrapada entre raíces, ramas y hojas, observando en silencio a quienes se atreven a acercarse. Durante siglos, distintas culturas han creído que los árboles son más que simples seres vivos, son guardianes, portales y testigos, y en algunos casos, Prisiones para almas que no encontraron paz. Hoy, espíritus atados a la naturaleza, el
fantasma del árbol. ¿Qué te parece esta historia para la noche de hoy? A mí me suena espeluznante. ¿Alguna vez has sentido que un árbol te observa? ¿Te atreverías a pasar la noche en un bosque donde se dice que habitan unos espíritus que son del más allá y están atrapados en los troncos de los árboles? Te invitamos a participar. Y queremos relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Ah, buenas noches, José María Santos. Nuevamente aquí presente y qué bueno que te reportas y vamos
a iniciar contigo. ¿Desde qué alcaldía? Les hablo de Nuevo Laredo, Tulipa. Ah, Nuevo Laredo. Qué gusto que estés aquí. ¿Qué nos quieres contar? Bueno, esto me pasó ya tiene como 20 años que me pasó. No, no, no es muy larga la historia, pero es algo que me pasó en mi casa. Ya tiene como 20 años. Yo tengo 28 años ahorita, ¿verdad? Ah, eras un niño. Y en mi casa estaba cerca del monte y todo eso. Y mi papá había tomado bastante y a mi mamá no le gustaba eso. Y tuvieron una
discusión. Y yo lo estaba viendo discutir, estaban en el otro cuarto. En eso mi mamá sale enojada y se va a mi cuarto. El cuarto mío estaba enseguida en el medio. O sea, se sale con mi papá y se va a mi cuarto a dormir. Había otra cama. Y escuché que entró y se acostó ahí. Y pues me despertaron porque estaban peleando y yo llegué a irme a dormir. En ese entonces, yo estaba al lado de la ventana, hacía mucho calor y tenía la ventana abierta. Y estaba tapado con una sabana y tenía
mis pies abiertos. En ese entonces, entre mis pies, yo tenía un gato y el gato estaba dormido ahí. Pero lo tapaba la sabana, no se miraba que estaba dormido entre mis pies. Cuando siento algo... En la cama como que alguien se subió y nomás abrí los ojos y miré hacia mis pies y una personita de unos 40, 30 centímetros iba entrando por la ventana. Miré que iba entrando por la ventana y pues me quedé en shock. No pude gritar, no pude hacer nada. No sé, no sé, me
quedé sin palabras en ese momento. Nomás me quedé callado y miré cuando trató de pasar sobre mis pies. Pero como estaba la sábana, él no miró que estaba el gato ahí en medio. Y cuando dio un paso sobre mis pies, lo pisó al gato. Y el gato pues saltó, empezó a gritar. Y se empezaron como a pelear ahí en medio, entre la cama. Y se miraba que el gato lo mordía y lo rasguñaba. Y ese animal o cosa o no sé qué era, empezó a gritar muy fuerte y gritaba bastante, bastante.
gritaba muy fuerte, empezaba a gritar bastante, pues mi mamá se levantó y mi papá, y cuando prendieron el foco mi madre, ese animal o cosa, no sé qué era, estaba parado en medio del cuarto peleando con el gato y corrió hacia él, hacia la sala, y el gato salió corriendo hacia la cama y salió por la ventana. En ese entonces mi papá y mi mamá corrieron hacia la sala, corrieron, pues ya no había otra salida más que la puerta estaba
cerrada. Y esa personita desapareció. Y cuando miramos ya bien, ya habían pasado cinco o seis minutos, y pues llegaron vecinos que vivían lejos porque escuchaban los gritos del animal. Y pues a ver qué estaba pasando, si estaba todo bien. Y miramos que en el suelo había mucha agua tirada y había como ramas de árboles. Y como le había dicho que mi gato salió por la ventana, ese día ya no lo encontré al gato. Y al otro día los tuve busque y busque. Y arriba de mi casa, pegado
a mi casa había un árbol. Y ahí estaba el gato, arriba de mi casa. Y yo lo quería bajar y no quería bajar. Y cuando lo gano al gato y lo miro, tenía todo el pelo arrancado. Como que esa personita, cuando se peleó con él, le arrancó todo su pelo. Y se lo dejó así rojo, el cuero rojo. Y el gato ya nunca quiso bajar, no lo bajaba de la casa. Él volvió a subirse, volvió a subirse hasta que murió arriba porque no quería comer, no quería
nada después de eso que había pasado. Y nunca supimos qué había sido y hasta ahorita no. Y ese era mi relato que quería contarles. Oye, cuando dices esta extraña personita, ¿podrías describirla? Sí, no tendría más de 40 centímetros. Era así de color negro. Y traía como una ropita muy antigua, muy, muy, ¿cómo le podría decir? Como si fuera de cuero, pero tenía pelitos, tenía pelos negros, así gruesos. De hecho, yo encontré varios pelos tirados así. ¿Se le veía el rostro?
Sí, tenía el rostro como de una persona, pero con una naricita un poquito más larga. Un rostro así como de entre un demonio y una persona. Tenía un rostro muy raro, no le digo que cuando él entró por la ventana, yo sentí sus pasos en la cama y me quedé en shock, no pude gritar, mi mamá estaba seguida en otra cama, no sé si estaba dormida o nomás estaba acostada, pero no, ni
siquiera pude gritarle, me quedé en shock. No me lo esperaba y él tampoco, esa personita no se esperaba que el gato estuviera en mis pies. Por eso cuando él brincó hacia el medio de mis pies para no pasarme por arriba, pues lo pisó y si viera, gritaba muy recio. Gritaba como un, no sé, un animal o un jabalí. Demasiado recio. Mi padrino vive a una cuadra de mi casa y él fue como a los 10 minutos que había escuchado
hasta allá que algo estaba gritando. Y era esa cosa que gritaba tan fuerte que te tenías que tapar los oídos que dolía. Ya cuando me mamaba. Prendió el foco, él corrió hacia la sala y de ahí desapareció él. Desapareció porque no había para dónde ir. Estaba todo cerrado, ya no había ventanas abiertas. Qué raro. Oye, pero ¿sólo apareció esa única ocasión? Ahorita tenemos que ir a una pausa. No te vayas, regresamos contigo.
El Miedofón, 55 -2193 -5926. todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda el que no quiso cuando pudo no podrá cuando quiera atentamente la oportunidad y el tiempo sabiduría en las redes Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos. Ahorita en El Corte estábamos reflexionando sobre esto que José María nos está contando. Muchas veces hemos comentado también que los animales pueden percibir estas energías o estas
presencias negativas. Y ese gatito que nos comentas, la reacción que tuvo fue totalmente de miedo. Sí, sí, su reacción fue de miedo porque él estaba dormido. Ni siquiera supo que eso iba a pasar. Ninguno de los dos estaba consciente de que se iban a topar. Le digo que en mis pies había una sábana blanca y la sábana estaba entre los dos pies abiertos y el gato estaba en medio. Y cuando esa cosita lo pisó, fue cuando la reacción de un animal se asusta y empezaron a pelear, a pelear
como si estuviera peleando con otro animal. Pero esta personita le arrancó todo su pelo al gato, se le miraba su cuero rojo, rojo. Le agarró con sus manitas y le arrancó el pelo al gato. Y el gato le dijo que se fue para afuera de mi casa y se subió arriba de la casa. Fue muy extraño y ya nunca quiso bajar. Y uno lo quería bajar y nos rasguñaba. Él quería estar ahí arriba. O sea, del susto sé que pasó. Ya nunca el animal, nunca quiso entrar a mi casa. Y pues estaba arriba
de la casa y todos los días pegaba el sol. Murió el gato hasta ahí arriba. No quería tomar agua, no quería comer, no quería bajar. Lo quería bajar yo y me rasguñaba o lo querían bajar y no. Volvía a correr al árbol y se subía como si se fuera quedado asustado de lo que haya pasado esa vez. Y nunca había visto un animal que a un gato le arrancara el pelo porque no tenía mordidas ni
rasguños ni nada. Solamente tenía el pelo arrancado desde el cuero como si lo fuera agarrado con sus manitos y se lo fuera arrancado al gato. ¿Era un duendecito, amigo? Era un tipo, un duendecito. Yo digo que era un duende. Lo extraño, lo extraño, que cuando prendimos el foco, le digo que había muchas, muchos como pelos así color negro y había en la rama de los árboles, en las puntas de lo alto, donde mira que está retoñando el árbol. Se mira donde están saliendo las puntas de las
hojas. Había muchas puntas de árboles de hojas. Como si ese animal fuera estado en la punta de un árbol o no entiendo cómo llegó ahí las puntas de las hojas de los árboles. Antes de irnos a la pausa, yo te preguntaba si solamente lo vieron en esa ocasión. Pues fíjese, eso ya tiene 20 años que pasó, fue cuando yo tenía 8 años. Y yo ahorita vivo en la misma casa. Y en el mismo cuarto donde pasó eso, ahorita mi madre ya falleció. Y en la casa yo me quedé con ella. Ya vivo yo
con mi familia ahí. Un día yo estaba trabajando y me habla mi esposa. Y me dice, oye, es que está una persona, una personita, mire, alguien que me estaba viendo por la ventana. Y pues yo me salí de mi trabajo. Fui rápidamente a mi casa, lo más rápido que pude, no tardé cinco o diez minutos, llegué, estaba cerca. Y pues, como le digo que ahí es un terreno, es un ejido, no hay muchas casas alrededor, no puede que sea alguien de enseguida. Dije, no, pues puede ser alguien
que se metió un loco o algo. Y cuando voy a ver, no había nadie. Y otra cosa, le digo, los perros no ladraron ni nada, pero ella me decía que había visto una personita pequeña viéndola desde la ventana, que ella estaba en el celular. Y que sintió que alguien la miraba y que volteó hacia la ventana. La misma ventana donde hace 20 años esa cosita que le dio entro por ahí. Yo estaba viéndola a alguien con sus manos así viéndola a través de la ventana y era de noche. Y pues
yo fui y no había huellas, no había nada. Ni siquiera alguien que fuera ido a asomar o nada. Fue algo muy extraño y fue parecido. Y fue la misma. parte donde me pasó a mí en la misma casa y en el mismo cuarto. No sé si tendría alguna relación. Sí, fue muchos años después ya. De hecho, fue hace como un año, un año y medio lo que le platico. Vaya situación bastante extraña y nosotros, José María, siempre agradecemos.
Este tipo de relatos que nos dan cuenta y se quedan como testimonio de todo lo que puede ocurrir, aunque algunos parecen escépticos, y estas situaciones pasan y pasan frecuentemente. Gracias, José María, por reportarte. Sí, sí, muchas gracias. Les hablo desde aquí, desde Nuevo Laredo, y yo los escucho por podcast. Gracias, amigo. Y me gusta mucho su programa y lo sigo ya desde hace mucho tiempo. Un fuerte abrazo. Gracias por aceptar mi llamada. Gracias a ti por estar aquí. Vamos a continuar
con más relatos, ¿te parece? Sí, gracias. Saludos. Saludos, mi querido amigo. Qué historia tan impresionante. Nuevamente me recuerda a esa película El Ojo de Gato. Si no la han visto, véanla. En serio, véanla y se van a dar cuenta de lo que nos platicó José María. Que pudiera estar por ahí, el sentido
de su charla pudiera tener cierta relación. Exacto, también saludamos a las enfermeras del Hospital Roma, porque todas las noches, el turno nocturno que ahí está trabajando en estos momentos, prende esta emisión, este radio y los dispositivos de todas las enfermeras que tienen, de veras, un trabajo que se necesita mucha vocación. Pero además ellas se manifiestan como peludomaniacas. Eso es. Bueno, pues un saludo a las enfermeras.
Una labor muy loable cuando nosotros estamos internados o tenemos alguna necesidad en un hospital. Vaya que son valiosísimas en su labor. Un fuerte abrazo y una felicitación porque su vida la dedican a cuidar a los demás. ¿Ven nada más? Qué interesante. Vamos a continuar escuchando historias. Medellín, saludos. Saludos. Saludos, hermano. Ustedes siempre me acompañan en todos los días laborales por las mañanas, ya que he descargado todos los podcast.
Gracias. Y son una gran compañía. Saludos desde Medellín, Colombia. Abrazo a ustedes, Gina, Nacho, por su excelente labor y para adelante. Para adelante. Desde Medellín. Contar una historia aquí. Yo lo que es mantenimiento y electricidad, debo entender. Entonces, tengo entendido que por allá en su país, en la Gran México, se conoce como el Cenefo. Por acá se conoce esa medicina legal, donde ya todos los cuerpos se han violentado por accidente. Por esa época, hace ya como cinco
años, me tocó laborar como seis meses allá. Me hice amigo de un tanatólogo. Un tanatólogo es el que arregla los cuerpos, el que saca todo.
todo lo que es todos sus órganos los arregla pues bien para para el posterior pues para ya entregarlo arreglarlo y que el cuerpo pues se lo lleven pues para velarlo y para el sepelio la segunda sucede que eso fue como un jueves de la noche como hasta las 10 de la noche y observo una estaba ahí en el ingreso de los laboratorios de medicina legal Y está en un pasillo, el pasillo siempre era largo. Está arreglando unos sensores de energía. De solo recordar, se me pone chinita
la piel. Y vi una mujer saludándome desde lejos, una señora por ahí de 60, 65 años. Me saludaba, me olía la mano así como, hola, ¿vos viéndose? Y yo, eh, a esta hora. Y era ya tardecito, era
como... Bueno, ya eso como de las nueve de la noche me dice, pues anteriormente me dijo pues del tanatólogo y me dijo que si le iba a acompañar ahí a echar un relajo, como dirían ustedes, pues a platicar, a charlar y el resultado sucede que cuando ingresaron un cuerpo, en mi cuerpo ingresó como a las ocho y nueve, noche y media, no de la noche, yo estaba ya con el tanatólogo que era muy allegado pues, era muy, un buen compañero.
bajo la señora que estaba ahí en la morgue, por decirlo así, en espera de que le arreglaran el cuerpo. Era la misma señora que me había saludado a mí, pero lo más charro fue que fue antes de que ella ingresara, como despidiéndose o saludándome, pero la misma que yo vi de blanco en el pasillo saludándome, que era la que estaba, que había acabado de ingresar ahí en la morgue, era un difunto. O sea, es algo ilógico. No me atrevo
a contarle eso a nadie porque me juzgan. Y yo sé que aquí sí tocan muchos temas estos y no me van a juzgar de loco que te fumaste. Claro que no. Es contarles esa anécdota ahí. Bueno, un saludo a ustedes de aquí, desde Medellín, Colombia. Un abrazo. Siempre los escucho, fiel oyente. Y cuidado con la mano peluda, la que te asoma. Perfecto, Espina. Qué bueno y nos da muchísimo gusto enterarnos que hay más amigos en todo el mundo escuchando el programa y Colombia.
Por supuesto, un saludo para todos los peludomaniacos de allá. Y tienes mucha razón en lo que dices, que no podemos expresarnos con todas las personas de este tipo de temas porque dicen, ay, no, estás loco, estás inventando. Pero qué bueno, porque me parece sorprendente, ¿no? Esta experiencia. Pero sí creemos que pudo haber sido posible.
¿Cómo no va a ser posible, Gina? Si ya hemos escuchado historias de estas personas que se dedican justamente a... arreglar los cadáveres para que estén bien presentables cuando son velados y que la gente los vea y no se lleve un... Si ya de por sí es un trago amargo, imagínate llevarse consigo el recuerdo de una imagen muy terrible. Pero la reflexión que haces puede ser posible. Quizá ella quiso despedirse, ¿no? Sí. Una de las opciones. Puede ser, Gina. Vamos a hacer
una pausa. Y regresamos al miedofón. 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos RSS .com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba
RSS .com ventas arroba RSS .com y sabrás que se siente estar en boca de todos. ¿Para qué odiar a los que te envidian? Si ellos mismos te confirman que eres mejor que ellos. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. La naturaleza tiene su propio lenguaje. Susurros en las hojas, crujidos de ramas que parecen lamentos en ocasiones, árboles que no solo han visto el paso del tiempo, sino que también han sido testigos de tragedias, sacrificios,
secretos. Hay árboles que no solo están vivos, se dice que están poseídos. Ahorita te vamos a ir platicando un poquito más de este tema porque siempre resulta interesante. Sí, después de todo, son seres vivos, ¿no? Vamos, si un demonio puede meterse en un objeto, en un cuadro maldito, en un espejo, ¿que no pueda introducirse en un árbol? Habrá opiniones encontradas. Queremos saber la tuya, por supuesto. Muchísimas gracias por estar
aquí. Saluda a Lick Aradid. que está con nosotros, a Maribel Pineda, Ramses Nieves, que ya está por acá, también a todos los que van llegando, Mari González y Blanquita Muñoz, bienvenidas, Maribel Pineda, gracias, vamos a continuar escuchando historias, porque sabes una cosa, a eso venimos.
Hola, buenas noches, quiero relatarles una historia, que no es de... de terror ni mucho menos simplemente es un suceso que me sucedió que hasta el día de hoy no encuentro yo bueno en mi ignorancia o en mi pensar una respuesta a esta situación bueno yo soy una persona que No tengo sueño, bueno, no sueño cuando duermo, simplemente pues me voy a dormir, me acuesto y al otro día despierto y ya, tal vez sea alguna situación, tal vez para
algunas personas algo extraño. Bueno, sucede que hace algunos años, como todos los días, como todas las noches, me acosté. a descansar, a dormir. Sucede que ese día obviamente yo despierto, pero en un sueño, en un sueño hasta cierto punto raro desde mi punto de vista o de ver las cosas, porque me encuentro en un lugar donde llego yo y Y la gente, la gente que me rodea en ese sueño, yo la puedo ver tal cual. Yo la puedo ver en su
momento, su ropa, sus zapatos, su cara. Y de igual forma se me quedan mirando a mí como si fuera una escena donde llega uno a un lugar donde
no te esperan, donde eres un desconocido. Entonces yo aparezco en ese sueño, en unas callejones, en unas calles como oscuras, como tipo, pues le digo a mi ignorancia, yo lo relaciono como si fuera un lugar como de Escocia o Europa, algo así, donde toda la gente se me queda mirando y donde yo obviamente me expreso en mi idioma y pregunto dónde estoy, a lo cual se me acerca una mujer y me dice, En realidad no sabes dónde
estás. Digo, no, no sé dónde estoy. Y en eso me invita esta persona a que salga a la calle. Entonces yo salgo a la calle y puedo ver qué pasa a la gente como si fuera una escena de cualquier calle normal. Entonces empiezo a preguntar y al estar en la calle la gente se me queda viendo de una forma en que como si estuvieran viendo
una persona que no pertenece ahí. Entonces en mi andar, en ese sueño que tuve, empiezo a caminar por las calles y me puedo meter en mi sueño a una calle, me meto a una iglesia, puedo ver la gente en la iglesia, sigo caminando y lo único que me dice esta persona y puedo observar, porque obviamente se ve que es una iglesia de, no sé, de picos muy altos. con muchos relojes en la parte de enfrente. Entonces me dice la persona del sueño o esta mujer, me dice que yo estoy
cerca de la catedral de los relojes. Entonces, de ahí despierto yo y hasta el día de hoy estoy con esa duda de que fue un sueño muy extraño desde mi punto de vista. y hasta el día de hoy no he tenido otra situación parecida a esa. Entonces, se me hace muy raro, tal vez para mucha gente le parezca algo absurdo, algo tonto, tal vez han de decir que es una historia sacada de, no sé, de algún cuento, pero yo soy una persona
que no me presto para situaciones como esa. Entonces, al día de hoy, es mi duda, no es un sueño feo, no es un sueño raro. Pero es una situación donde yo me sentí como si hubiera estado en un lugar donde había gente igual que yo, donde había un andar de vida cotidiano, donde tal vez yo tuve un sueño que pasé por ahí o algo por el estilo. Pero bueno, esa es mi historia y quería compartirla con ustedes. No sé si a alguna persona le haya
pasado algo igual. al igual pero si quiero recalcar que en este sueño que tuve yo podía caminar como quien camina todos los días porque de hecho me comentan personas que cuando es un sueño simplemente puedes caminar hacia un lado no puedes meterte entre calles o entre cosas así y en el sueño que yo tuve si lo pude hacer y al día de hoy yo le puedo decir que la imagen de ese lugar donde llegué recuerdo las bancas recuerdo las personas recuerdo la mujer que habló conmigo
recuerdo o sea todo eso o sea no es un sueño que se me ha olvidado y déjeme decirle que yo no tengo sueños y cuando los tengo simplemente tal vez en imágenes así raras y despiertos pero bueno esa es la historia que yo quiero contarles saludos pasen buenas noches Muchas gracias, amigo. En pocas palabras, tuviste un sueño de esos que le llaman lúcidos, demasiado vívido. Son sueños que te dejan esa sensación como que realmente no se trató de algo que te pudiste haber imaginado,
que se te presentó en un sueño normal. De hecho, pocas veces las personas que tienen experiencias como la tuya. declaran que ese fue un sueño normal. Exacto. Y nosotros siempre agradecemos también. Decíamos que ustedes nos compartan. A lo mejor entre amigos, familiares, conocidos, no lo puedes platicar, pero aquí sí, porque cada noche recibimos este tipo de experiencias. Y entonces estamos los que creemos que pueden ser posibles. Hablando de este fantasma del árbol, hay bastantes historias
al respecto. Por ejemplo, en un pueblo escondido entre las montañas de Hidalgo, hay un árbol conocido por los lugareños como el niño del árbol. Según las personas que ya tienen mucho tiempo viviendo ahí, Un pequeño desapareció sin dejar rastro mientras jugaba cerca de una higuera gigante. Tras días de búsqueda, su mamá, desesperada obviamente, abrazó el tronco y juró... que sintió un latido.
Desde entonces, cada noche del aniversario de su desaparición, se oye una risita infantil que proviene del interior del árbol, y quienes pasan cerca aseguran ver un par de ojos asomándose entre la corteza agrietada. Y entonces, ¿también los árboles tienen en su interior fantasmas? ¿Pueden los árboles absorber almas? En diversas culturas se cree que son portales espirituales. En la mitología celta, los árboles sagrados, por ejemplo, eran considerados moradas de los
espíritus de los ancestros. En África Occidental, algunas tribus creen que los espíritus de los muertos viajan a través de las raíces de los árboles sagrados hacia el más allá, por eso talarlos
sin permiso espiritual. puede desatar consecuencias se dice irreversibles o personas cuando te acuerdas Nacho cuando fuimos a Huasca de Ocampo que había uno de esos momentos en los que la gente se abrazaba a un árbol que un árbol que tenía cientos de años para absorber su energía exacto tanto absorber su energía como Tú despojarte de tu energía. Es más o menos como el grounding que le llaman. En este caso es abrazar a un ser viviente con una vida ya muy prolongada y eso supuestamente
te ayuda a armonizar tu entorno. Exacto. Y vámonos con más relatos. Buenas noches. Buenas noches. Sí, mi hijo. Sí, claro. ¿Con quién tenemos el gusto? Habla el señor Bruno Jauri desde Reynosa, Tamaulipas. Perfecto, Bruno, bienvenido. ¿Y qué nos quieres platicar esta noche? A ver, ¿de qué se trata? Ah, miren, lo que pasa es que a mí me pasó... Yo viajo de trabajo a Torreón. Entonces, pues son aproximadamente como ocho horas de aquí,
de Reynosa, a Torreón, Coahuila. Entonces, en el camino, una vez de regreso, pues se nos hizo de noche. Veníamos ya por Saltillo y en la noche, ya de regreso, en la autopista, ya casi que es para venir a Reynosa, una autopista larga, ya
viniendo de camino para Reynosa. Veníamos en una camioneta mi compañero de trabajo y yo y vimos a lo lejos que en el camino había una luz blanca en el medio del camino entonces pensábamos que era un retén entonces siempre pensamos que y yo como siempre tengo la mentalidad de que ir con precaución por si hay un retén no pasarte y respetar el señalamiento o O no sabemos qué tipo de personas te puedes encontrar, ¿verdad?
En el camino. Entonces, le digo a mi compañero, mira, ya están unas luces blancas, una luz blanca muy fuerte. Entonces, pero no mirábamos nada y nos fuimos acercando, acercando, pero en medio del camino, no del lado derecho, en medio entre los dos, entre los dos, ¿cómo se llaman? La ida y venida. Carriles. No, no recuerdo cómo se llama. Entre los dos carriles, exactamente. Y ya cuando pasamos por ahí, ya cuando vamos pasando por la luz blanca, no miramos nunca a nadie, a ninguna
persona. No miramos a nadie ahí en medio. Pero era muy brilloso. O sea, pasamos despacio porque no sabíamos si nos iban a hacer la parada a alguien. Entonces, seguimos avanzando y no escuchamos a nadie, no oímos a nada. Seguimos avanzando y como a unos... unos 250 metros más o menos, pues me sigo yendo igual despacito, pero me paro así como para ver, le dije, oye, pues, ¿qué será
que? No, no, no se vio nada, este, entonces las luces empiezan como que, como que, como que, como que a oscurecerse, o sea, como que, como que el reflejo se empezó a apagar, y le digo a mi amigo, le digo, no, pues, ¿quién sabe qué fue? Le pero pues vámonos, ya, le dije. Y esa carretera era un tramo que se miraba, estaba muy oscuro. Literalmente si apagas los focos de la camioneta no se ve nada. Entonces nos quedamos con la duda de qué pudo haber sido y era lo que
les quería contar. Guau, amigo, o sea, viste como una especie de espejismo, pero en realidad tú lo pudiste distinguir, que eran unas luces, tanto así que pensabas que era un retén, ¿no? Sí. Sí, exacto. Y conforme... Sí, le digo, conforme fuimos pasando, nunca nadie me dijo nada, ni escuchamos nada. Entonces, por eso pasamos por precaución, ¿verdad? Pero sí, nunca vimos nada, ni escuchamos nada. Entonces, nos quedamos con
la duda de qué sería. Es decir, nunca alcanzaste ese posible retén y esas luces, nunca llegaste a ese punto, vamos, nunca lo pudieron ver ya de cerca. Sí, o sea, sí pasamos a un lado, se vio muy brilloso, o sea, como si te encandilaran. Al momento de ir pasando, como si fueran unas luces que te encandilan demasiado, que no ves bien y no pudimos percibir si había camionetas.
o personal a un lado no miramos nada nada más ya como digo ya cuando pasamos fue que igual seguimos sin ver nada pero no supimos que era ok entonces aquí lo ya entendí mi amigo lo que te tiene inquieto es de que posiblemente Pues tú dijiste, son las luces de estos policías o de quien esté aquí haciendo el retén y nos están alumbrando para que le bajemos la velocidad y ellos nos están observando, ¿no? Ahorita me van a dar alguna indicación y nunca recibiste ninguna
indicación. Simplemente te seguiste y como si hubieras pasado por un túnel de luz. Exacto, exacto. ¿Verdad? Así fue. Wow, amigo. Así me lo fue. Te voy a hacer la pregunta ya así en plata, como decimos. ¿Tú crees que eran luces humanas? ¿Tenían un origen humano o crees que tienen un origen extraterrestre, mi amigo? Pues es que la verdad yo pensaba que es que pudo haber sido como que una vez escuché que era como que
se manifestaba como si alguna persona. fallecido por ahí, que en el momento hubiera coincidido con la fecha que haya fallecido, haya tenido un accidente, eso es lo que más o menos me imaginé, pero no creo que haya sido algo extraterrestre porque no vimos alguna nave, un objeto o algo, simplemente fue demasiada luz y cuando ya terminamos de pasar, igual, o sea, se apagó cuando nosotros pasamos, pero nunca vimos nada. Y voltearon hacia
atrás y nada. Y nada, volteamos hacia atrás y la luz nada más se fue apagando y se apagó y ya no vimos nada para atrás porque se queda en completa oscuridad. Entonces dijimos, vámonos. Pues sí. Sí, más vale, ¿no? Sí, ya, ya. Sí, exacto.
Pero pues no, nunca supimos qué fue y pues con esa fue la... duda que nos quedamos y ese es mi relato muy bien Bruno oye pues que experiencia tan extraña yo desde mi punto de vista si tendría un origen como extraterrestre o sea es decir no que hubiera una nave no que hubiera ahí sino que estaban esperando al primer vehículo que se aproximara y fuiste tu o alcanzaste a ver vehículos que vinieran en sentido contrario Y el momento que pasamos, nada más éramos nosotros,
exacto, eso es algo también extraño, y sí es transitada la calle esa, sí es muy transitada, pero sí, eso sí, nunca me percaté que otro carro viniera o pasara en el momento, porque nosotros pasamos como si hubiéramos, o sea, fue muy lento cuando cruzamos y todo, o sea, fue como si fuéramos pasado, o sea, muy lento y al momento ya de pasar, Ya simplemente vimos para atrás que la luz se fue apagando, pero eso es algo que, así como usted dice, en el momento que nosotros pasamos
no vimos a ningún otro auto. O sea, fue como que nada más estábamos pensando en qué será la luz y pasamos y se apagó y vámonos. No, y fíjate que, mi amigo, te lo pregunté con toda la intención porque seguramente si tú hubieras visto algún vehículo en sentido opuesto... Lo hubieras referido en la historia, pero no lo comentaste. Entonces eso me da sospechas de que posiblemente fue ahí un lapso de tiempo en el que estas luces se manifestaron. No sabemos, mira, en lo paranormal todo puede
suceder. No sabemos si pasaste ahí en un túnel en donde como que te sacaron radiografía, brother. Ándale, no sabemos si exactamente. Así es. Exactamente. Porque es muy raro que pasas y ya no hay nada. O sea, a nivel espiritual, podríamos decir que pudieron ser unas energías que ahí se manifestaron, que también no lo podemos descartar, ¿verdad? Pero de acuerdo a tu historia, porque tú lo fuiste viendo desde lejos, o sea, no es de que... Exacto.
No es de que, uy, de repente apareció. No, desde lejos tú lo fuiste viendo ese punto hasta que llegaste a él y luego ya lo rebasaste. Que es bastante extraño, mi amigo, y pues ahí lo dejamos en el anecdotario, ¿no? Sí. exactamente, no, ahí por si a alguien más, alguna persona le ha pasado ese tipo de cosas en el camino, pues ya más o menos tener como algo de referencia. Bien,
bien, me gusta, me gusta tu propuesta. Y no, me dio muchísimo gusto poder hablar y saludarlos Gina y Nacho y estamos escuchando siempre el programa y aquí estamos siempre al pendiente. Muchas gracias amigo, te mandamos un fuerte abrazo y que tengas una estupenda noche. Igualmente, hasta luego. Hasta luego a nuestro amigo Bruno. Qué extraña situación, ¿no? Ya que nos está oyendo por ahí Daniel Romo. A ver que nos dé su punto de vista. ¿Qué cree él que fue? Yo sí me inclino
por esa parte de la ufología. Por varias circunstancias de lo que fue platicando él. Y es que queda muy claro que era un momento en que estaba todo solo. No había nadie ni para atrás, ni para adelante, ni para un lado, ni para el otro. Solo esa luz intensa. ¿Qué piensas tú? Queremos tu participación y también que contestes si alguna vez has sentido que un árbol te observa. Parece extraño, pero sucede. ¿Y te atreverías a pasar la noche en un bosque donde se dice que habita un espíritu
atrapado en su tronco? Danos tu respuesta y vamos a ir a una pausa. Regresamos con más. El Miedofon 55 -2193 -5926. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos escucharon ahora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La Mano Peluda. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en Juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma
de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. El saber no se obtiene por azar. Hay que buscarlo con afán y alimentarlo con diligencia. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Hablando de estos casos inquietantes de los árboles extraños, allá por los años 70 fue conocido en un pequeño pueblo de Brasil que se reportó que un árbol comenzó
a secretar un líquido rojizo. Esto ocurrió después de una tormenta, se hicieron pruebas y aunque no era precisamente este líquido vital, tampoco se trataba de salvia común. Se decía que en ese lugar hubo un sacrificio. Hace más de un siglo y tras ese evento nadie volvió a acercarse a ese árbol. Así es que hay una historia bastante claro ahí y ese árbol ahí en Brasil sí que dio mucho de qué hablar. Buenas noches, Michelangelo, ¿cómo estás? Muy bien, gracias por hablarme otra
vez. Nosotros encantados de conocer más de tus relatos. ¿Estás en qué ciudad de Estados Unidos? Sí, en Los Ángeles, California. Los Ángeles, qué bueno que te reportas y a ver, queremos escuchar otro de sus relatos. Pues mira, yo hacía actuación en México y cuando me mudé de aquí tenía un agente y iba a audiciones. Entonces tenía que ir a una audición y yo tenía una motocicleta y a veces la usaba para evitar el tráfico y llegar a tiempo
a la audición. Entonces, cuando salí de mi casa en la motocicleta, di una vuelta a la derecha en la calle y escuché a un jardinero que hablaba español decir a otro jardinero que estaba en la esquina contraria, te vas a morir. Le gritó eso. A mí en ese momento lo escuché, pero no... No le puse mucha atención porque tenía en la cabeza el irme a la audición y llegar a tiempo.
Al darme la vuelta para entrar al freeway, que es como un eje vial, antes de llegar al freeway, en mi casco de la motocicleta escuché en un lado derecho una voz femenina que me dijo en inglés, te vas a morir. La motocicleta, antes de entrar a la autopista, se me apagó completamente. No entendí por qué. Empecé a buscar el modo. Había una gasolinera del lado contrario. Me fui al lado contrario. La motocicleta prendió. Entonces dije, bueno, pues me doy la vuelta y entro a
la autopista para ir a la audición. Todo está bien. Antes de entrar a la autopista, Escuché una voz de mi lado izquierdo en mi casco, una voz masculina diciendo en inglés, te vas a morir. La motocicleta se me apagó completamente de nuevo. Ahí me cayó el 20 de que si yo entraba a la autopista me iba a morir. Entonces me regresé a casa y tomé el auto para ir a la audición y todo estuvo bien. Pero tres veces me lo dijeron y hasta la
tercera me cayó el 20. De entender que alguien me estaba cuidando para que no me pasara nada. Te estaban avisando, una advertencia. Y qué bueno que después sentiste que te cayó el 20. Porque qué tal que no lo tomas en cuenta. No estaría aquí hablando con vosotros. Exacto. Y es que a la hora que lo reflexionas hasta escalofrío te puede dar. Sí, pero en el momento no lo pienso. Pienso a uno, ¿por qué tiene tantas cosas en
la cabeza? Y el hecho de que la motocicleta se me apagara dos veces sin ninguna justificación. Nunca después de esto se me apagó la motocicleta. Inclusive tuve un accidente y me quebré la clavícula en la autopista y ahí nadie me habló. Ahí me caí en el pavimento y ni siquiera había Dios ni nadie. Pero sí sabía que iba a vivir en esta ocasión. Porque se apagó la motocicleta sin ningún
problema. Nunca en la vida me pasó después. Claro, y muchos relatos hemos escuchado donde nos dicen es que se me olvidaron las llaves, se me rompió el tacón y me tengo que regresar. O sea, estos pequeños incidentes que pueden ser avisos, no sé, de nuestro ángel. Son avisos. ¿Verdad? Que nos están protegiendo. Un minuto de diferencia. Puede hacer que tu destino sea diferente. Sí, oye, y aquí lo importante es hacerle caso a nuestra
intuición, mi amigo. Y fue importante, Miquel, que le hayas hecho caso a tu intuición, porque esa, ¿sabes qué? Esa nunca miente. Ciertamente, eso creo es la lección a que muchas veces estamos atareados en la cabeza con cosas y no vemos las pequeñas situaciones que nos pueden llevar a un mejor bienestar. Claro, claro. Tengo otra pequeña que si quieren les cuento también. Adelante, amigo. Yo trabajaba para una señora en Beverly Hills. Aquí se da mucho que se le llama acompañante
personal. Entonces tú los llevas al hospital con los médicos. Eres como un acompañante y te pagan en el día por hacer eso. Entonces me hice amigo de una señora que la llevaba mucho al hospital y ella vivía con su hijo y su nuera en su casa. Entonces mi rutina era los martes o miércoles tomar una avenida que siempre usaba para llegar
a su casa directamente. Entonces me fui a dormir, la tenía que ver por decir un martes, me acosté el lunes Soñé que iba, esto fue el sueño, iba en el camino y iba a llegar temprano a recogerla. Entonces decidí en mi sueño hablarle por mi celular y decirle voy a llegar, Marjorie, voy a llegar 10 minutos antes de las 9. Y no, se llamaba Donna y ella me respondía en el sueño diciéndome. No, no llegues a las 8 .50. A las 9 es una hora adecuada. Entonces, haz tiempo para llegar. Le dije, está
bien. Entonces, en mi sueño, hago tiempo, no me apuro. Llego a las 9, ella me abre la puerta, la veo vestida y me da un beso y me dice, las 9 es puntual, gracias. Y me meto a la casa. En mi sueño la veo vestida. Sé exactamente cómo está vestida. Al día siguiente me despierto, voy en camino, se me ocurre hablarle y decirle, Marjorie, a mi entona voy a llegar 10 minutos antes. Ella me responde exactamente igual que
como me ocurrió en el sueño. Llego a su casa y yo ya sabía antes de que ella abriera la puerta cómo estaba vestida. Abrió la puerta. Y estaba vestida igualmente como la soñé la noche anterior. Wow, amigo. Te iba a comentar que si pudo haber sido un mensaje de telepatía, en ese momento te conectaste psíquicamente con ella y se hablaron. Pero ¿esto ocurrió dos veces? ¿Ocurrió una vez, amigo? Eso solo me ha pasado una vez. Para mí es como predecir el futuro, que no hay tiempo,
no hay límites. El tiempo no existe tal cual y uno puede a veces entrar discretamente a lo que va a suceder en algún momento en la vida. Y ya cuando uno se despierta, pues me suceden las cosas. No sé. No tenía por qué pasar eso. A mí me hace pensar que en el universo hay tantas cosas que se... Y a veces somos testigos de eso, pero como no lo podemos comprobar, nos queda la duda de igual me lo inventé en la cabeza.
Pues decía Jacobo Greenberg, el científico que desapareció, mi amigo, decía que hay una conexión intercerebral entre todos los humanos. Entonces puede haber ahí algo de cierto. Sí, sí. Es inexplicable porque algo tan mundano me va a suceder a mí. Te digo, he escuchado sus historias en el podcast donde tienen gente que visualiza accidentes muy catastróficos con aviones o terremotos. A mí eso no me ha pasado, pero me pasó algo tan sencillo
que no tengo por qué haber pasado. Ok, sí puedo ver sencillo para los demás, pero para ti muy significativo y también lo es para nosotros, mi amigo, porque quiere decir que recibiste un mensaje tal cual y ahí cuando te sucede uno piensa hoy y qué pasaría si esto me llega a suceder más veces o cómo lo puedo conseguir que se repita la experiencia y es ahí donde nos quedamos atorados. Exactamente. ¿Verdad? Exactamente. Muchas gracias
por hablarme, son ustedes. Al contrario. Son personas maravillosas y me da mucho gusto poder comunicarme con todo México y que escuchen la historia. Muy bien. Y me hablan de nuevo y les cuento más historias que tengo del estilo. Con mucho gusto, mi querido Michelangelo. Y pues aquí estaremos pendiente. Que tengas una estupenda noche. Gracias. Igualmente, saludos a todos. Hasta luego, mi amigo. Uy, imagínate que eres... consciente, porque nos puede ocurrir y no somos
conscientes. Eres consciente primero de que te recibiste un aviso, una advertencia para que no hicieras ese viaje, para que no te movieras de un lado al otro, para que cambiaras tu estrategia o el plan que ya tenías. Fuiste consciente de ello e hiciste caso. En el segundo ejemplo que nos da nuestro amigo, la segunda historia, tener una precognición Eso es no para todos y a mí en lo personal no me ha sucedido. No lo recuerdo, pero si lo llegara a tener, me gustaría investigar
la forma de replicar el fenómeno. Si es que se puede, de verdad no sabemos cuándo va a ocurrir. Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo fon 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. y distribuido por RSS .com
RSS .com Hacer podcast de manera fácil. Deja que tus sueños sean más grandes que tus miedos. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Hablando de los árboles y los fantasmas en Escocia, un antiguo cementerio guarda un enorme sauce que crece junto a una tumba sin nombre. Algunos visitantes afirman que ese árbol se mueve solo, incluso si no hay viento, y que si se le toma una fotografía puede aparecer una figura colgada entre las ramas.
Ya es un tema bastante tétrico y muchísimas personas van específicamente a tomar fotografías en este árbol porque a simple vista no ve nada. Pero en las imágenes aparece esta silueta terrorífica porque después de verla hay personas que incluso dicen experimentar náuseas, pérdida de memoria
parcial y sueños. constantes con ataúdes vacíos así es que no es nada simple el hecho de ir a este cementerio y buscar el sauce maldito fíjate dice hola casualmente escuché hoy una historia donde alguien notó que sus árboles estaban tristes y de repente él notó que uno estaba muerto y él deduce que los árboles lo sentían es decir que había digamos unos árboles y en medio de ellos había uno que tal vez el mismo propietario no había notado que ya estaba muerto, pero los
árboles sí lo notaron y así se manifestaban, se veían como tristes. Qué interesante. Seres vivos finalmente, ¿no? Árboles, plantas, a un ejemplo bastante reducido, personas que tienen en sus casas plantas y que les hablan, les platiquen, las cuidan, las miman y cómo crecen bien. Bonitas, radiantes. Exacto, y les hablan con cariño. Lo importante es que les hablan con cariño y las plantas reaccionan. Vamos a escuchar más audios. Un saludo a todo su personal y agradecerles.
Muchas gracias por su gran programa y felicidades. Espero que sigan así siempre y que Dios siempre los cuide y los proteja. Y saludos a todos los peludomaniacos que están escuchando en este momento.
Les tengo otro relato sobre... mío que se llama Salvador, le dicen Chamba, él vive aquí en Estados Unidos, yo lo veo de vez en cuando, él es el hijo de mi abuelo, que tienen el mismo nombre, y eso pasó hace años cuando él estaba allá en El Salvador, y estaban otras personas, yo no había nacido, estaban otras personas ahí, unos vecinos, él tenía unos amigos, entonces él, se enteraron ellos de que en un lugar, no sé en qué lugar, Estaba, había un, o ya recordé lugares,
el mismo Yopuayquín, que ahí han ocurrido muchas cosas. Están las evidencias también de lo que ocurrió. Y mi tío y el amigo de él, vecino, que se llamaba Oscar, creo que se llama, o no sé cómo es que se llama, no recuerdo, pero sí, Oscar,
sí, Oscar creo. Entonces... fue con él, se enteraron de que unos gringos, decían ellos allá están los gringos en una mina, allá están sacando oro, están sacando oro y están haciendo excavando, excavando la tierra y sacando oro y vamos, vamos, aprovechemos y fueron está bien, dijo mi tío vamos a ir, voy a voy a ver si tengo suerte y traigo oro entonces sí estaba el lugar estaban ahí los americanos o españoles no sé qué tipo de gente eran pero hablaban inglés con escaleras
con picos con maquinaria con muchas cosas ahí escarbando y habían hecho ya minas así una una entrada entonces en lo que ellos iban entrando si estaban sacando cosas Muchas personas estaban ahí queriendo conseguir algo. Entonces pasó una
tragedia delante de ellos. Cuando esas personas americanas o españoles estaban dentro de esa mina, de ese túnel que habían construido, de repente... detrás de esas personas ellos estaban ayudando pues así ayudándoles de gratis a ellos para ver si conseguían algo para que les pagaran con oro entonces en lo que ellos estaban ayudando ellos estaban casi en la salida de la mina entonces ellos entraron con esas personas y de repente les apareció una gran serpiente les apareció
una serpiente pero No sé si es algo que se convirtió en eso o es un ser que tomó esa forma. Pero cuando eso ocurrió, todos se asustaron, corrieron. Mi tío la vio, esa serpiente. Dijo que los ojos, cada ojo eran rojos y cada ojo tenía el tamaño como de la cara de él. Eran ojos gigantes y los siguió. Siguió a esas personas, lo siguió a todos ellos, la serpiente, y muchos quedaron atrapados, americanos y esas personas, quedaron atrapados
dentro y se incendió la mina. Supuestamente dicen que le tiraron, la serpiente escupió fuego, expulsó fuego, pero eso sí que la mina se prendió en llamas y murieron personas ahí. Murieron personas y mi tío y el amigo de él así se salvaron. Y varias personas más se salvaron porque ellos no estaban muy adentro. Sí. Y quizás por los gases también que tenía adentro de ese lugar. Tuvo un contacto con algo y se encendió, pero eso de la serpiente sí es real también y él las
vio. Y debido a esa situación que ellos vivieron, cuando regresaron a la casa, venían como locos discutiendo, peleando y no tenían sentido. estaban bien mal así quedaron como locos como traumados en shock y peleando así a puño y todo y la mamá de él y mi abuela los desapartaron los separaron que no sabían no entendían nada entonces como que los curaron le hicieron cosas así para que le quitara eso entonces ese es el relato que les quería contar y muchas gracias Felicidades
nuevamente por su programa. Al contrario, mi amigo, qué interesante historia. O sea, como que les cayó una especie de energía negativa que los puso en contra. Después de haber visto todo lo que sufrieron, todo lo que ahí se padeció, ellos continuaron con esa discordia. ¿Será que se les habría metido algún ente, algún ser negativo?
Qué interesante. Hoy hablando del tema de hoy de los árboles, hay reportes de árboles que, bueno, de personas que reportan árboles, que después de un evento trágico, estos árboles comienzan a secretar una savia más espesa, o sea, negra, con olor metálico, y esto se interpreta como el llanto del árbol. ¿Habías escuchado este término? ¿O es una señal de que contiene un alma en pena? Árboles que de manera diferente secretan esta savia negra. Bueno, pues ahora ya sabes, es el
llanto del árbol. ¿Habías escuchado algo al respecto? Nos encantaría que participaras y que nos regalaras tu punto de vista. Vamos a continuar. A través del miedofón, dice Jenny Nacho. Les saludo. Su amiga Ana Karen de la Ciudad de México. Y también me pueden encontrar como Anis Rojas. Les comparto esto que me lo envió mi vecina. Tiene una tienda enfrente de mi casa. Logró captar el grito de la Llorona en la madrugada. Nosotros vivimos justo en la Magdalena Contreras, en la Ciudad
de México. Muy cerca de un canal que está en el campo. Primero de mayo, aquí por la colonia La Concepción. 30 segunditos, vamos a escuchar. Ahí pendientes. Ahí, mira, muy claro. Plena madrugada. Cuando pudieron captar este llanto de la Llorona, ¿será? Pues sí, soy yo. Ahí algo a lo lejos se alcanzó a distinguir. A ver, vamos a continuar, muchachos. Hola. En una ocasión visitamos una playa llamada San José, acá en Sonora. Éramos dos parejas. Sí. Entonces era de noche, las ocho.
Y cuando nos metimos... vi que empezó a rodearme unas lucecitas debajo del agua. Entonces, pues miré para todos lados y era yo nada más el que tenía esas luces. No había luna, no supe explicarlo. Comprendo que pudieron haber sido peces, pero igual el susto nadie me lo quita. Un saludo, Gin y Nacho. y San Montiel de Navajo a Sonora. Eso, amigo. Que de repente pensar que te están nada más alumbrando a ti, como que te están enfocando. Dices, órale, pues eso que es, ¿no? Sí, hay tantas
historias y leyendas de las playas. Y hablando de luces, todo lo que también escuchamos hace un momento nos deja pensando, ¿no? Realmente, ¿por qué se ven luces? ¿Por qué iluminan el entorno? Y de eso vamos a platicar. El Miedofón está listo. Repórtate. 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse.
Aquí en La Mano Peluda. porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda Relatos, vivencias, experiencias, comentarios, el tiempo se pasa de volada, algunos árboles malditos han sido talados, quemados o dinamitados. Aún así, después de un tiempo, vuelven a brotar. En Texas, donde tenemos muchos amigos, saludos a todos aquellos que nos están escuchando allá en Texas, Juanito Arcos, hay un caso famoso de un roble que revivió.
Tras un rayo, exactamente el mismo día que se cumplían 100 años de un linchamiento ocurrido bajo sus ramas, él volvió a cubrir vida. Interesante, qué extraño, ¿no? Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, ¿qué tal? Nacho, buenas noches, me llamo Miguel Ángel Moreno. Bienvenido, amigo. ¿Desde dónde nos escuchas? Los estoy escuchando de la Ciudad de México, de la Alcaldía de Iztapalapa, para ser exactos. Perfecto, allá tenemos a muchos amigos y qué bueno que esta noche tú vas a comentar
algo. ¿De qué se trata? Te comento para el contexto, porque va a ser importante dentro de toda la historia, del relato. Aquí en la casa de mi abuelo, antes de que él falleciera, ya había pasado mejor vida su mamá, que era mi abuelita, y hace no mucho, unos cuatro meses, fallece uno de mis tíos. Pero la casa de mis abuelos siempre fue
utilizada como... Desgraciadamente, pues mis abuelos siempre fueron, afortunadamente más bien mis abuelos siempre fueron unas grandes personas y unas excelentes personas que brindaban su casa para lo que fuera. Yo recuerdo que hace mucho tiempo justo unos tíos también trajeron una como urna de un tío, de un tío que se murió y pues bueno, el señor no tenía dónde, dónde ser velado. Esto te lo comento porque no sé, tiene mucho
que ver. Bueno, Mi tío hace como cuatro meses aquí en casa de mi abuelo, pero fallece por causas naturales. Digo, estaba enfermo. La verdad es que mi tío siempre ha llegado a mi abuelo y a mi abuela. Entonces mi tío siempre anduvo aquí con nosotros. Hace poco yo no vivía aquí en casa de mi abuela. Yo estaba en otra parte. Caigo a casa de mi abuela para vivir, pero resulta que mi abuela se va con mis papás para no estar
sola. Y yo decido quedarme aquí por lo mismo de tener un poquito de privacidad y tener más como pues de libertad, por así decirlo. Exacto. Entonces, bueno, y le dije a mi abuela, pues no te preocupes, yo cuido tu casa. Y pues yo la verdad es que no creía como en estas cosas paranormales. De hecho, fíjate que una vez estaba yo aquí en casa de mi abuela, pero nunca me ha dado miedo. Nunca así como que un miedo tan cañón. que tú sientas de que, pues, de verdad algo malo
está por aquí. La primera cosa que me pasó es que un día bajo por agua, ¿no? Y entonces decido tomar el teléfono de la casa de mi abuela para hacer una llamada. O sea, esto fue como aproximadamente, no sé, las once y media de la noche y estoy hablando por teléfono sentado en una silla que está al lado del teléfono. Y bueno, veo como alguien se asoma, ¿sabes? Esa fue una de las primeras
cosas que me pasó. Entonces, con quien yo estaba hablando por teléfono, le digo, permíteme un momento, déjame ver, pero eso lo dije en cuestión de segundo, permíteme, y me voy y me asomo, y donde me asomo es un pasillo que al mucho mide tres metros, y pues yo para llegar a ese pasillo, de donde estaba para llegar a ese pasillo, son menos de un metro, o sea, ni siendo el correcaminos, de verdad que yo alcanzaba, no era posible más bien que yo pudiera alcanzarlo, ¿sabes? Pero
bueno, corrí y no había nadie. Pero yo vi claramente cómo alguien se asomó, ¿sabes? Esa fue una de las cosas que más así, o sea, que la primera que me pasó, posteriormente, estaba yo dormido aquí en casa de mi abuelo, de mi abuela. Y de repente, se me empezó a sentir como cuando se te sube el muerto. Bueno, no sé si alguna vez ustedes han sentido esa sensación. Sí, sí, sí. Te quedaste paralizado. Estaba yo dormido, para esto eran las... Sí, totalmente, ¿no? Para esto
eran las... ¿Perdón? No, sí, adelante. Ah, ok, perdón. Entonces, comento, ¿no? Estaba yo acostado en casa de mi abuela. Aquí tengo mi cuarto y estaba yo en un colchón. Aclaro, ¿no? El colchón donde yo duermo es nuevo. Es, digo... La verdad es que mi abuelita me trata muy bien. Esto lo aclaro, ¿por qué? Porque a mí no me gustaba dormir en... Yo duermo, creo que aquí no ha fallecido nadie, ¿no? Bueno, que yo sepa. La verdad es que ya hay tantas cosas en casa de mis abuelos
que, bueno, uno no sabe, ¿no? Digo, claro, y fallecieron de forma natural todas las personas. Pero pues es una casa muy antigua, que digamos que se creó en los 70's, para ahorita, pues ya es algo antigua, ¿no? Entonces, pues tiene historia. A eso es a lo que me refiero, no es que mueran de otra forma. Entonces, a lo que voy es de que ese día estaba yo acostado en mi colchón y estoy de lado, digamos que viendo de norte a sur, de sur a norte, pero yo estaba viendo hacia el lado
izquierdo. Entonces, yo siempre tengo una manía de dormir con el celular en la mano. Cuando tenía el celular yo en la mano, empecé a sentir como una pesadez, ¿sabes? O sea, como si alguien se me acercara y yo podía sentir como algo ya empezaba a acercarse, ¿no? Entonces, pues la verdad es que fue algo que a mí en lo personal, esta vez sí me dio mucho miedo. Anteriormente ya me había pasado, pero esta vez yo tenía mucho miedo, ¿no? Entonces estoy yo tratando de respirar para que
no pasara todo el proceso que uno vive. Pero pues no, no pude, ¿no? La verdad es que fue imposible. Entonces empecé a ver a niños corriendo, ¿saben? Y yo dentro de mí quería hablarles. Pero pues no, y un, o sea, de verdad que esto se me hace muy, de más increíble, porque créeme lo que, un niño, como de unos, o sea, no sé, siete, ocho años, lo vi acercándoseme y quería quitarme mi
celular, ¿sabes? O sea, pero era un niño, pues no sé cómo, yo tengo 30 años, pero he visto videos en YouTube así donde... O sea, de reportajes de México en el tiempo y esas cosas. Era un niño como de esa época, ¿sabes? O sea, vestido, me acuerdo que tenía una playera blanca. Y eso sí, solamente veía como un pantalón gris entre lo que yo veía, ¿no? Y el otro niño yo nunca lo llegué a ver. Pero quería, o sea, uno de los niños quería quitarme mi celular, pero yo no
podía. O sea, yo no podía como moverme. Entonces, cuando yo intenté como que con todas mis fuerzas, pues, ver... O sea, como que tratar de hacer que no se llevara mi celular. Se los juro que sentí como un calambre en todo mi cuerpo, pero desde la cabeza así recorrió hasta la planta de los pies, ¿no? Entonces yo recuerdo que cuando intenté como volver a moverme ya no podía ni siquiera, solamente mover los ojos. Pero recuerdo
bien las facciones del niño, ¿sabes? O sea, yo creo que esta parte es algo que omití contarles. Fíjate que uno de los hermanos de mi papá se dedica a ese tipo de cosas de la brujería, ¿no? Y es algo que, bueno, es algo que yo quisiera también, igual si hay muchas personas que saben del tema, y pues más que nada de toda esta situación, que pues igual nos ayudara, ¿no? Digo, yo sé que ustedes son también personas que saben mucho acerca de esto y... Y bueno, pues también por
eso es de que me comunicaba con ustedes. Pero bueno, ahorita les doy ese contextito también, pero termino con los sucesos, ¿no? Entonces esa vez yo recuerdo que me levanté, pero me levanté como de, aparte con un dolor muscular muy fuerte, ¿sabes? El calambre, porque me dolía realmente mi espalda, mi brazo, como si, ¿sabes? Pero me dolía como si yo hubiera hecho mucha fuerza con algo. O sea, como si yo hubiera, como si me hubiera peleado con alguien. Entonces, ese era el dolor
muscular que yo tenía. A raíz de eso, yo empecé como a ser más consciente de que eso no era normal, ¿sabes? Porque aparte, a todas horas pasan sucesos aquí. Por ejemplo, hay veces que yo cierro la casa, ¿no? Yo cierro con llave y aparte ponemos un picaporte. Y ese picaporte, pues nada, no hay forma de que alguien abra. O sea, no hay otra forma de entrar más que por esa puerta.
Y se los juro que hay veces que me ha tocado escuchar como si alguien estuviera ahí abajo en la sala, en el comedor, en la cocina y hasta... Se los juro que he bajado corriendo, pero es algo que me... Ah, bueno, a mí se me hace raro que no tengo miedo yo, ¿sabes? Que es algo que no me genera como un conflicto de... Bajo o no bajo, ¿no? Excepto una vez que sí, la verdad es que después de que me pasó esa situación, dudé. Pero bueno, eso fue una de las situaciones.
La otra, que es la más reciente y es la que me tiene más como, ¿saben? Confundido. Como en shock. Sí. Exacto, porque sí ya está muy, la verdad es que esta yo creo que, no sé si ya sobrepasó los límites. o no sé si ya tenga que hacer algo. Estaba yo acostado aquí en el cuarto y de repente aquí a los pies de la cama tengo una silla, pero pues en esa silla pongo cosas a veces, ¿no? Pongo
que, no sé, una sábana, mi ropa, pues. Entonces, eran las 3, 4 de la tarde y yo estaba acostado boca arriba escuchando justo, siempre, casi siempre escucho algo, ¿saben? O sea, y... mayoría de veces, de verdad, aunque no lo crean y dirán, ¿a poco se los echan así de dos horas? Me echo las dos horas así en la noche y hay veces que me quedo a dormir y digo, ah, me quedé en este relato y lo pongo. Bueno, esas veces estaba escuchándolos, porque la verdad, aparte, es un tema que me gusta.
Entonces, ese día estaba acostado y otra vez llegó esta cosa de que se te sube el muerto, pero yo estaba boca arriba y con las manos, con los dedos entrelazados y los tenía yo en el abdomen, ¿sabes? No recuerdo por qué tomé esa posición para dormir. Pero bueno, en la silla que les comento que está del lado derecho de mi cama, donde pongo mis cosas, apareció mi hermana. Pero mi hermana, tengo una hermana que es la más pequeña, pero mi hermana sigue viva. ¿Sabes? O sea, eso
es lo más raro. Pero mi hermana apareció en esa silla. O sea, yo estaba entre como en esa parte de la... Estás como soploliento, pero estás consciente, ¿sabes? Hace poco leí un libro de Joey Dispenza que justo habla como que de esa parte, ¿no? Donde dice que yo para tratar de darle una explicación lógica a todo esto leí ese libro y dice que es algo de la glándula pineal con una conexión. Pero la verdad para mí es que creo que ya va más allá porque, o sea, imagínate ver a tu hermana
que sigue viva pidiéndote a decir cosas. Oye, ¿qué cosas te dijo? Pues recuerda Recuerdo que la verdad vino mi hermana y me dijo que ella y yo tenemos problemas, pero no vino a arreglar exactamente los problemas. Mi hermana vino como a preguntarme así de qué has hecho, qué piensas hacer. Cosas como, ¿sabes? Digo, preguntas que son como comunes. Como que venía a visitarme, pero yo me acuerdo ver a mi hermana, o sea, tal cual es. O sea, mi hermana mide como 1 .50 más
o menos. Es de conflexión robusta, medianamente, y ella es apiñonada de piel. Entonces recuerdo haberla visto pero como cansada, ¿sabes? Así como que, digo, hasta como si estuviera un poquito como bajo el efecto de una sustancia. Y recuerdo que yo platicaba con ella y le decía, pero pues ¿qué quieres, no? O sea, si tú y yo, yo no te molesto a ti, tú no me molestes a mí, y al final pues yo creo que eso ha sobrellevado siempre. La relación. Pero ojo, yo recuerdo perfectamente
que yo no podía hablar. O sea, todo era como que yo lo pensaba y yo lo escuchaba, ¿sabes? Y de esta forma estábamos como que platicando. Entonces, lo que yo una vez encontré, aquí es
a lo que iba, ¿no? Bueno, lo primero sería, esto de tantas veces que... que se te acerque como esta situación de que se te sube el muerto o la parálisis del sueño, como lo quieran llamar, sea normal que sean tantas veces o según a su experiencia este tipo de cosas, por ejemplo, de que pues ya vino, o sea, estos niñitos, ¿no? Luego mi hermana que sigue viva, los ruidos que
se escuchan en la casa de mi abuela. Todo esto tenga que ver con a lo mejor con, pues no sé, con todo lo que ha pasado alrededor de... de todo este tiempo en casa de mi abuela? ¿O la verdad solo soy yo que me estoy sugestionando? Porque ahí va, ¿no? Algún dato que les iba a dar. Tengo un tío que toda su vida ha creído en la brujería. O sea, él creo que se basa más
su filosofía en la brujería. Entonces, hace poco, en el cuarto que yo estaba, En el cuarto que yo me quedo aquí, en casa de mi abuela, yo recordé que aquí tenía una ofrenda, ¿sabes? Pero tenían un tapete como de estos de cocidos, no sé cómo se llama el material, pero como de pajita. Y de arriba de este tapete tenían varias cosas, ¿sabes? Tenían fruta, tenían unos juguetes de unos niños. De hecho, bueno, en un momento les mando las fotos y tenían muchas cosas. ¿sabes?
De hecho, yo del cuarto de mi tío, bueno, porque él se vino a quedar un tiempo aquí, y encontré como un bote, ¿sabes? Como con sangre. Yo la verdad no lo destapé, no lo toqué, que eso fue lo que más a mí me, ¿sabes? Me aterró. Y esto es algo que les cuento, ¿por qué? Porque cuando yo tomé ese bote, como con sangre, es un bote de descafe chiquito. Y tenía como sangre, ¿sabes? Cuando yo lo llevo para otro cuarto, se los juro que cuando regresé al cuarto donde yo estoy,
me regresé como mareado, ¿sabes? O sea, me regresé como cuando se te baja la presión. De hecho, yo llegué, recuerdo, y me acosté así en la cama y dije, a ver, tranquilo, Miguel, ¿qué te pasa? Yo en mi mente, la verdad, como estoy mucho tiempo solo, me terapeo y como... la verdad trato como
de mantener esa coherencia ¿no? entonces me puse a levantar las cosas que habían aquí que estaban raras y algo que encontré mucho fueron juguetitos pero también encontré unas cremas y unos cuchillos pero estos cuchillos los tenían en una en forma
como de cruz ¿sabes? entonces los tenían pues ahí en el altar entonces yo no sé si todo este tipo estas como cremitas que se llaman, digo, lo digo con todo respeto y esto que comento, pues cada quien puede creer en lo que quiera, pero esto es lo que más me brinca, que cuando yo empiezo a mover como todas estas cosas, y no sé si tenga algo que ver, y es algo que me di cuenta hoy, y fíjate que por eso, bueno, mi insistencia en comunicarme con ustedes, porque
a raíz de que yo muevo todo esto, me ha costado más trabajo. poder dormir, ¿sabes? Aquí, o sea, en donde normalmente yo me podía dormir y, no sé, yo llegaba de trabajar a las seis de la tarde, yo cenaba, a las nueve me dormía, y de las nueve a las siete, ocho de la mañana del otro día que yo me tenía que levantar, lo podía hacer sin problema. Y ahora me he dormido como con, o sea, duermo, tardo mucho, pero duermo como con una desesperación. No sé, como con una ansiedad,
¿sabes? O sea... Sientes que no estás solo. Exacto, pero aparte de que siento que no estoy solo, o sea, me siento como nervioso, ¿sabes? O sea, me siento como... No sé, intranquilo. Y de hecho me he despertado. Y esto no... Digo, a lo mejor esto fue producto de mi imaginación. Una vez estaba dormido y me desperté así como de esas veces de que dices... Ah, caray, qué horas son. Y se los juro que en la esquina, entre la puerta y la pared, no logré ver como una forma para
hacerles exactos. O sea, no era una persona, pero sí pude ver como, no sé, como si hubiera humo muy oscuro, muy denso. Entonces, yo no sé si todo este tipo de cosas o de sus brujerías tengan que ver con toda la actividad que de verdad aquí en la casa se siente. Claro. Esto... Esto te voy a comentar, la comida se echa a perder en cuestión de segundos. Y saben, últimamente ha habido una horda de cucarachas, pero cucarachas
grandísimas, ¿sabes? O sea, unas cucarachas de, te digo, no quiero ser grotesco, pero son de 3 centímetros como por 2 centímetros de ancho. O sea, unas cucarachas grandes. Entonces, ustedes con todo su expertise que han adquirido durante todo este tiempo, ¿Ustedes qué piensan? ¿Esto es algo paranormal? ¿Es algo de lo que tengo que sugestionarme? ¿O qué tengo que hacer? Bueno, mi amigo, pues ya con esto concluimos. Y sí, precisamente lo mencionábamos. Es algo que tú
tienes que aprender a dominar. Y obviamente si hay energías que se van acumulando. Las cucarachas y todas las plagas que se llegan a presentar en las casas. Puede tener un efecto natural. Es decir que toda la colonia está infestada por estos bichos. O puede también tener... Un origen de manera energética, es decir, que puede haber en la casa energías un poco bajas o negativas y por esa razón se están manifestando. Tienes que hacer todo lo posible primero y luego lo
imposible, mi amigo. ¿A qué me refiero? Hay que mandar fumigar. para cerciorarte de que no se está tratando de eso, de una plaga que está infestando a las colonias. Y segundo, debes comenzar a tranquilizarte tú y a buscar a alguien que te ayude a armonizar tu casa, mi querido amigo. Lamentablemente ya nos tenemos que ir, pero ojalá que no sea la última vez que charlamos. Es un placer escucharlo, les deseo la mejor de las noches, con mucha suerte y que sigan teniendo mucho éxito. Gracias, amigo.
Que tengas bonita noche. Saludos. Muchas gracias. Gracias, Gina. Hasta luego, saludos. Hasta luego. Gina, nos tenemos que ir. Como cada noche agradecemos tu participación y te invitamos para que mañana estemos juntos nuevamente escuchando este tipo de relatos. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias, ¿a
poco no? Que tengan la mejor de las noches, descansen y como decimos aquí, ¡Kabod! El programa se termina, pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda Esta fue una producción de Grupo Fórmula
