La Mano Peluda | Martes 08 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Martes 08 de Abril de 2025

Apr 09, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.comQ

Transcript

Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que

ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que

a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos y estar aquí en la emisión donde vamos a platicar de las cosas más increíbles que pueden ocurrir en el mundo sobrenatural. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos Tenemos una gran oportunidad de platicar sobre esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55

-5279 -2291 a la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. He aquí nuestro contacto de WhatsApp. 55 -2193 -59 -26. Ese es el miedofón. 55 -2193 -59 -26. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes.

Lo que tú quieras. Queremos también saludar a las estaciones en la República que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torrón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche

espeluznante. ¿Alguna vez te has preguntado por qué hay fantasmas que siguen rondando ciertos lugares? Hay razones inquietantes por las que algunos espíritus quedan atrapados en nuestro mundo, desde fallecimientos violentos y promesas incumplidas, hasta rituales y lugares cargados de energía negativa. teorías más escalofriantes y descubre sobre fenómenos reales documentados en todo el mundo al respecto. Vamos a platicar de razones por las que los espíritus no logran

partir y quedar en almas atrapadas. Así es, vamos a platicar de este tema tan interesante que nos puede llevar... Muchas horas de charla, pero aquí lo importante es escucharte a ti con todos tus testimonios y justo eso es lo que vamos a hacer. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches. Sí, ¿cuál es tu nombre? Luis Sebastián. ¿Desde dónde nos escuchas, Luis? De New Jersey. Perfecto, qué gusto que te hayas reportado y que además quieras contar un relato, ¿de qué

se trata? ¿Qué pasa acá? Bueno, ¿cómo les cuento? Mi madre falleció acá en Nueva York. Más o menos las personas que viven por acá en Nueva York se pueden más o menos entender que acá en Nueva York, en New Jersey, no estaba yo en Nueva York, vivimos en un departamento. Y mi madre falleció en un El cuarto. Lo puede decir porque le dieron este... Sí. Le dio este un cáncer así, lo que es un cáncer metástasis. Ah, ok. Fulminante. Sí, sí. Ya era porque no podían, no me traban

a la casa. ¿Y qué pasa? Mi hijita, bueno, mi hija, la menor, tenía miedo de entrar al cuarto. O sea que hay dos cuartos. Tres cuartos. Tres cuartos. Y mi hija... Tenía miedo de entrar al cuarto. ¿Cuándo? ¿Tu mamá estaba enferma o una vez que falleció? No, después que ya... Mi mamá no... Mi hija nunca conoció a mi mamá. Ah, bien, ok. Claro. Pero murió acá en el apartamento. Sí. Se murió en el apartamento porque estaba metástasis. Acá en el... Yersey, le dieron así

como que no se la quita. O se queda acá en el hospital. Sí. Si no, en su casa, en la casa. Sí. Y se quedó, y murió acá en la casa. Ok. Entonces mi hijita tenía miedo. Bueno, mi madre falleció, después tuvo mi hija y todo. Tenía miedo para entrar. Hasta, bueno, tenía miedo de entrar para caminar lo que era el pasillo. El pasillo es como que el hallway, ¿no? Sí. Y tenía miedo. No quería entrar, no quería entrar. No quería entrar, tenía miedo. ¿Pero no te decía qué sentía?

¿Cómo? ¿No te decía qué sentía o por qué era ese miedo? No, porque mi hijita tenía, pues, este... En el tiempo tenía... Tres años. No, cuatro años. Muy chiquita. Y la que era la que tenía seis años, también lo quería entrar. Y ahora, por si acaso, ahora estoy en el apartamento. Sí. Este... ¿Y qué pasa? Y también, este, mi padre... También ha dicho que algo pasa acá. Y lo que pasa parece como con... Yo no sabía esto, pero la verdad... ¿Me está grabando? ¿Me

escuchan en audio? Sí, ya. Ahorita te están escuchando. Oh, yeah. Lo que pasa es que el cuarto donde mi madre murió nunca fue rezado ni con un padre ni nada. O sea, que siempre dicen los santos solios, no sé cómo le dicen eso. Bueno, nunca fue eso. Ya estaba, te decía, yo estoy acá, en el momento, y estoy acá, estoy acá en la sala. Sí. Y, este, sí, hay cosas que pasan, escucho que hay, hay, este, movimientos, y bulla, no

sé de qué manera, y tan cosas. No sé si era porque de repente, no sé, la verdad no sé si es porque tenía uno que agarrar, porque mi madre murió en ese, bueno, mi madre murió en ese cuarto, hay que rezar, no sé, ahí sí yo estoy, ahí quede mal, no sé. Sí. No sé, de repente yo fallé, de repente, no sé, o sí lo fallé. ¿Hace cuánto sucedió esto? ¿Hace cuántos años falleció tu mami? En 2017. ¿Ella falleció consciente de que estaba enferma? Ella falleció con cáncer. A ver, con

cáncer, metástasis. Y me acuerdo que la última vez que yo me eché de la cama con ella, al lado de ella, me dijo, me recuerdo por ti. Por mí y, bueno, por mi hermano. Ahí fue la última noche. Al día siguiente falleció. ¿Crees que haya tenido algún pendiente cuando ella partió? ¿Pendiente? ¿Cómo sería? No entiendo. ¿Ustedes ya estaban grandes o estaban aún pequeñitos y necesitaban sus cuidados? ¿Tenía alguna preocupación? Sí, por mi hermano. Puede ser por eso. Mi hermana

me enoje. Fíjate que hoy precisamente propusimos el tema de algunos espíritus que se quedan aquí atrapados físicamente. Hay diferentes motivos por los cuales yo te preguntaba si... Ella se había quedado con algún pendiente. Muchos espíritus se aferran al mundo físico debido a una promesa rota, un mensaje no entregado, a que sus hijos están pequeñitos. Y entonces esto puede ser motivo por el cual, si es que es ella la que permanece en ese cuarto, que tenga ese pendiente. Es muy

importante que tú le digas. Mamita, si eres tú o como tú le hayas hablado, para que sigas tu camino, no tengas pendiente, ya todo está solucionado, que le des esta comunicación de que se vaya a donde se tenga que ir, haciendo oración también, si tú tienes alguna creencia, por si es ella la que se encuentra ahí, pues no es conveniente, ¿verdad?, que se quede aquí atado. Sí, que descanse en paz. Exacto. Permíteme... Luis, no vayas a colgar, tenemos que ir a una pausa y regresamos.

El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Primero es el 1 y después el 2, pero en el 21 se fregó el 1. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. ¿Has sentido algún escalofrío inexplicable o crees haber visto alguna sombra fugaz? En tu casa, así como lo está comentando Luis, sentir algo que ocurra en alguna habitación de tu hogar. Esto se atribuye a espíritus atrapados.

Se trata de almas que por diversas razones no han podido cruzar almas allá. Y es el tema que hoy propusimos y también lo que estamos platicando con Luis. Ya regresamos contigo. La cosa es que acá el cuarto son, a ver, ¿cómo le explico? Son dos apartamentos, dos cuartos, ¿ya? Y a mi hijita, la pequeña, como te digo, como les explico, le da miedo entrar ahí. Mi madre murió en ese... ¿Por qué? A ver, ¿por qué murió? Porque le dan

metástasis. Y yo creo que las personas que saben lo que es metástasis, bueno, acá en New Jersey, en New Jersey... Este, me distaste, sí, este, ya cuando tú, este, la persona no, y el cáncer, que no pueden, te dicen, o te dejan, te dejan al hospital, o te dejan a tu casa. Ajá. Bueno, ya la casa, si no, mi madre es mi casa, lo voy a, este, voy a buscar, voy a, lo voy a cuidar a mi madre en mi casa. ¿Y qué pasa? Mi madre

murió acá, este, en el apartamento. Es por eso que después que murió ella, hasta ahora, bueno, mi hijita, bueno, la pequeñita, las pequeñitas, no quieren entrar, no quieren ni pasar por ese, por ese, ir hasta el, para decir como que el cuarto, no quieren entrar ahí, no quieren entrar ahí, y claro, no, sí, nunca hubo, nunca traje un cura, nunca, no, no, nunca traje este, no se me dio para ahora, porque escucho este, Ustedes cuando lo escuchan es como que hay que limpiar,

hay que rezar. Nunca lo hice, nunca lo hice. Bueno, no es mal momento para retomarlo. Y de esta manera, ya que ahorita comentaste viviendo ahí, pues lo hagas. Aunque ya hayan pasado algunos años. Bueno, pero este día tiene años, ¿no? Sí, no importa. El mundo espiritual, por decirlo de alguna manera, no es el tiempo como el de nosotros, aquí en el mundo físico. Entonces te invitamos, Luis, a que hagas lo que te acabo de comentar y después de eso deja pasar algunos

días y te vuelves a comunicar, ¿te parece? Sí, gracias. Te vamos a pedir que así le hagas y vamos a estar en contacto contigo. Muchas gracias.

ok pues vamos a continuar ya tenemos aquí más audios más material comentarios de ustedes y tenemos llamada a ver vamos a ver adelante y vamos a seguir con los audios que ustedes nos han enviado dice profe pues una persona me dijo que sólo quedan atrapados aquellos que fallecen y nunca fueron conscientes de lo que hicieron Que no era verdad aquello de que al llorarles no descansaban. Supuestamente, si no hay razón

para quedarse, no lo hacen. Trascienden a los dos o tres meses, pero hay quienes tienen cuentas pendientes y vagan hasta que alguien cumple por ellos. El pendiente. Pero yo me pregunto, ¿esto

será posible? Bueno, también puede ser aquí, en lo que está diciendo profe, que se incluyan a estas muertes repentinas o violentas, que es sobre todo cuando nos enteran que ya fallecieron porque fue tan inesperada su muerte como puede ser un accidente o un fallecimiento que alguien... por una causa X, les haya arrebatado la vida. Y cuando alguien pierde la vida así, entonces se dice que están sin entender lo que ocurrió y su alma puede quedar en un estado de confusión.

No sabe lo que está ocurriendo. Así es. Bueno, tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Hola, hola. ¿Con quién tengo el gusto? ¿Con qué sos? Jesús, bienvenido, amigo. Qué bueno que estás aquí. ¿Desde dónde nos escuchas? De la ciudad de México. Perfecto, brother. Oye, ¿y qué nos quieres compartir esta noche? Bueno, están con esto de las personas que no se quieren ir. Ajá. Este relato es algo muy, muy triste que me pasó. La verdad, este...

Hay veces lo cuento a otras personas y me hace un poco llorar. Sí. Te entiendo, amigo. Resulta que tenía poco que mi cuñado, en paz descanse, había fallecido. en este entonces yo vivía en el segundo piso en un cuarto y bueno también obviamente vinieron de visita mi otra hermana que vive en Monterrey Y yo pensé que era mi cuñado el que me estaba hablando, porque lo vi en una puerta. Y él fue el que me dijo, Juan, Juan Jesús, cuida mucho a tu hermana. Yo me quedé así, pues

sí, claro, ¿no? O sea, está en un duelo. Sí. Claro que la voy a apoyar. Voy a hacer todo lo que sea por estar con ella, ¿no? Y él me empezó a hablar y me dijo, Juan, te quiero mucho. Cuida a tu mamá, cuida a tu papá, a tus hermanas y a él, ¿no? Sobre todo a él. Yo me quedé así de, pues sí, ¿no? Claro, claro que lo voy a hacer, este, Jaime, bueno, en ese entonces era el esposo de mi hermano, yo le dije, claro que sí, no tienes que decírmelo, o sea, claro que vas a apoyar

a tu familia. Sí. ¿Y cuál fue mi sorpresa? Cuando bajó. Bueno, ahí del segundo piso bajo, le pregunto a mi mamá, oye, ¿qué está haciendo Jaime ahí arriba, solo, con las luces apagadas? O sea, ¿qué está haciendo? Me dice, no, no Juan, Jaime se fue con tu hermana a comprar pollo. Yo me quedé así, entonces, ¿qué fue lo que vi? Y me quedé así de... Ah... Era... Era mi cuñado el que me estaba hablando. Sí. En paz descansa. Y me quedé así de... No, no, no, no. No puede

ser. Me hubiera gustado decirle algo mejor. Algo como... Ah... Sí te entiendo. Pero tú no podías saber, amigo, que se trataba de una despedida. No te debes sentir culpable. Sí, no te preocupes. Nosotros entendemos que cuando perdemos a alguien que queremos, que amamos... que se ha ganado nuestro cariño porque somos una familia. Y a pesar de que no son lazos consanguíneos, sí existe un lazo muy, muy importante, como lo era la persona que tu propia hermana eligió para vivir con él

y hacer una familia, ¿verdad? Sí. Ya no les voy a contar estas cosas. no te preocupes por nosotros no hay problema lo importante es que tú lo puedas si en un momento dado has tenido esto ahí atoradísimo pues que lo compartas porque esto también te va a servir como una especie de terapia mi querido amigo y por eso nosotros te agradecemos que nos lo hayas confiado Ahora les voy a contar el relato de mi amigo José. Adelante. Él dice, bueno, tenía 8 o 9 años. Él vive en Oaxaca. Bueno, vive en

la Ciudad de México. Él dice que en un momento... Lo mandaron a cuidar los borregos. Sí. Pero se le perdió uno. Ajá. Y dice que pues tú busque y busque dónde está el borrego, dónde está el borrego. Si no me van a... No quiero decir las palabras. No te preocupes. Oye, Jesús, me das un segundito. Necesito hacer una pausa. Aguántame tantito, por favor. El miedo FON 55 -2193 -59 -26 Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano

peluda. Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? a nosotros también no pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos estamos como estamos porque somos como somos sabiduría en las redes Porque sabemos que no siempre la solución es fácil.

La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo también tus mensajes a través del miedo. Y nos digas esta respuesta que tienes hacia si crees que los espíritus atrapados buscan ayuda. ¿O simplemente no saben que han fallecido? A ver, esa es la pregunta que te invitamos a contestar. Tenemos en la línea a nuestro amigo Jesús. ¿Estás ahí? Sí, aquí sigo. Ok, amigo. A ver, entonces nos ibas a contar otra historia, ¿no? Sí, le contaba que, bueno, es de mi amigo José. Los

papás lo mandaban a cuidar los borregos. Sí. Y de repente se quedó dormido y se le perdió uno. Ajá. Entonces él estuvo bus y bus. Se le hizo la noche. Sí. Entonces él los fue a buscar a... Bueno, fue a buscar a... Al borrego al monte, ¿no? O sea, donde allá vive, ¿no? Allá en Oaxaca. Y dicen que hubo un momento donde como que se desconectó, ¿no? O sea, como que empezó a caminar y veía flashazos de él mismo viendo cómo caminaba. Sí. Y me dijo que... Pues... Lo último que recuerda

es que estaba caminando en el monte. Y pues ya, como que se le perdió la memoria, ¿no? O sea, como que dice... Ya, me borró todo. Sí. Él dice... Cuando despertó, estaba amarrado de una pierna colgando de un árbol. ¿Cómo? Casi frente al barranco. Estaba amarrado. Estaba colgado de cabeza. Él se quedó así. ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Qué onda? Pues bueno, hizo como pudo el abdominal, se desamarró y se... Bueno, me cuentan que hizo un santo guamazo, ¿no? O sea, se pegó muy feo.

Claro. Y que pues como pudo, ¿no? O sea, bajó del monte. Bueno, los padres lo estaban buscando, buscando. También sus hermanos, sus tíos. Yo les contó que solamente había perdido como que la memoria, ¿no? Que había estado amarrado. Ajá. Sus papás Le cuentan que Habían visto bolas de fuego Sí Allá por donde estaban Ok, entonces entiendo Ajá, pero que Cuando querían llegar A donde él estaba O sea, como que Donde se veían Estaban vueltas y vueltas y no podían llegar.

Fue solamente hasta que mi amigo ya les contó lo que pasó. Ya sus papás ya se quedaron tranquilos. Sí. Oye amigo, o sea que las brujas le hicieron una maldad o realmente querían hacer algo más con él. jesús brother jesús eso sigues ahí si yo como que se cortó a mí se me hace que se le acabó la batería o algo así porque ya de repente ya no hubo más señal llena Pues vamos a ver, vamos a continuar mientras tanto con sus comentarios. Muchas gracias a nuestro amigo Jesús. Y fíjate,

dice por aquí, revólver cargado. Hay muchos motivos por los cuales un alma decide quedarse. Miedo a lo desconocido, apego a sus posesiones o a una persona. El alma no sabe o no puede o algo le impide seguir su proceso. Es lo que comenta nuestro amigo. Y pues sí, realmente los apegos, yo diría que es uno de los principales motivos, Gina, por los que no pueden descansar en paz. Claro, es un apego, puede ser emocional o también material. Algunos espíritus no quieren irse porque

están demasiado apegados a personas. Pero también puede ser a objetos, a lugares, a su casa. Dicen, es mi casa, nadie va a estar en ella. Y este tipo de presencias, sobre todo, suelen aparecerse en casas que son familiares, como te estoy diciendo. Dicen, no, ¿por qué está alguien habitando si es mi propiedad, es mi casa? Sí, para ellos, vamos, continúan ahí. Entonces, los extraños, Son los nuevos inquilinos, las personas que van llegando porque dicen, ¿y ahora estos cómo se

metieron? ¿Qué hacen aquí? Váyanse de aquí. Y eso inclusive se menciona, que pues les hace enfadar. Lejos de hacerlo reflexionar en las posibilidades, les hace enfadar y es por eso que hacen en ocasiones algunas maldades. En agresión. A las personas que están ocupando ese lugar, entonces puede ser uno de los motivos por las que no pueden trascender el apego emocional o material, asuntos pendientes como lo comentábamos con Luis hace ratito, ahorita mencionaba también.

Revolver. Revolver cargado, miedo a lo desconocido, porque no todos los espíritus están listos, para decirlo de alguna manera, para pasar al otro lado. Algunos temen el juicio, el castigo, o simplemente el tema a lo desconocido. Por eso prefieren quedarse en una zona intermedia, conocida en muchas tradiciones, puede ser como plano astral, o también algunos le nombran el limbo. Exacto. Pues vamos a continuar, vamos a seguir platicando del tema y por supuesto a escuchar sus audios.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Soy Manuel Saldaña. Les mando este mensaje desde Uruapa, Michoacán. Bienvenido. Oigan, aquí pasan muchas cosas muy raras. A ver. Les voy a platicar esto que me pasó y que me impactó mucho. Y la verdad no le encuentro explicación alguna. Tenía alrededor de 16 años. Era un adolescente de prepa. Me gustaba mucho escuchar la mano peluda cuando podía y me dejaban eso a paz porque la única radio que

teníamos era como el estéreo de la sala. Eso implicaba hacer un desorden si yo quería escuchar la mano peluda, por ejemplo, porque me tocaba tender algunas sábanas, llevarme las almohadas, quedarme a dormir ahí y al día siguiente pues había que recogerlo y eso no le gustaba a mi mamá. Pero bueno, así pasó esa noche. Ya eran más de las 12 y el programa de radio ya había terminado. Yo estaba preparándome para dormir, con un poco de miedo por lo que había escuchado,

pero no para salir corriendo. Vivíamos en una colonia en donde la única entrada es una calle principal, cerrada y con un estacionamiento. A la derecha, las casas están sobre andadores, donde solo entras caminando. Yo vivía en la última casa del primer andador. Todas las casas de ahí son duplex. Una arriba y una abajo. Independientes, pero resulta que donde yo vivía, la casa de abajo estaba abandonada. Nunca supimos qué fue lo que pasó. Por qué no la rentaban o vendían. O por

qué nunca vivía nadie ahí. Pero la verdad es que nunca nos llamó mucho la atención saberlo. Te decía que habían desvivido a alguien. Nunca intentamos averiguar. Pero al lado de esa casa duplex, Pasa un riachuelo que colinda con un vivero. Hay una barda que lo divide, lo delimita por la parte de atrás del vivero donde había un bambú enorme, alto, trondoso. Daba mucha sombra en el día y en la noche lo hacía más oscuro y más húmedo. Y esto hacía la casa más fría de

lo normal. Ese día que terminó el programa, Ya para dormirme, me quedé pensando algunas cosas en lo que me conciliaba el sueño. Tal vez era más de la una de la mañana y todo estaba en silencio. Cuando de repente a lo lejos, empecé a escuchar un ruido extraño. Se escuchaba desde el estacionamiento como entrando por el andador. El ruido se hacía cada vez más fuerte. Pude identificarlo. Sonaba como pisadas de caballos corriendo. No sé si estaba jalando una carreta, pero los caballos

se escuchaban. Y justo ahí donde termina el andador, se acercó a la esquina de mi casa y se detuvo. Como si se hubiera dado cuenta que alguien lo estaba escuchando. Por un momento pasó. Levántate, asómate para ver quién es, qué está pasando. Pero recordé que mi abuelita alguna vez me dijo que eso nunca se debe de hacer. Y mejor, la verdad, me hice bolita y me tapé de pie esa cabeza y esperé. Todo estaba en silencio y de la nada un ruido en la ventana de mi casa. Recuerden

que yo vivía en el segundo piso. Se escuchó cuando el caballo resopla. El caballo estaba flotando con el jinete. Y la carreta, o no sé, pero volvió a resoplar. Cuando abrí los ojos era un jinete negro. Y tenía los ojos rojos. Desobedecí a mi abuelita, pero abrí los ojos solo un instante y los cerré. Estaba paralizado por lo que había visto. Yo no pude moverme. Obviamente me tapé y quedé inmóvil. Era como si me estuviera observando.

Tal vez fue un par de minutos que solo estaba escuchando el resoplido del caballo o los caballos. No sé, estoy seguro de que fue menos tiempo, pero se me hizo una eternidad. Nuevamente empecé a escuchar las pisadas, cómo se alejaban y se perdían en el fondo del andador hasta quedar completamente en silencio. La verdad, yo después de eso corrí a mi cuarto con mucho miedo y ya no pude dormir. Al día siguiente mis papás me

regañaron. Me dijeron que era por escuchar cosas de miedo, que ya no me podía quedar en la sala, pero... No fue parte de mi imaginación. La verdad, fue algo que me pasó. Y de por sí, en esa casa pasaban muchas cosas muy raras. Pero bueno, esta es mi historia. Tengo otras, luego se las cuento. Hay una que tengo igual, Guerrero, que me pasó. Un gusto y felicidades por su programa. Excelente programa. Saludos. Hasta luego. Hasta luego,

mi querido amigo. Muchas gracias. Pues mira, recientemente hablábamos de ese famoso jinete y de la carreta también. O sea, dos manifestaciones, pero que nuestro amigo, pues tal vez por desobedecer, tuvo que vivirlo. Saludos desde Comitán de Domínguez, Chiapas. Les mando un saludo. Mi hijo y yo diariamente los escuchamos. Somos fan del programa y de ustedes. Excelente. Dios me los bendiga. Y sigan teniendo éxito. Gracias, saludos. ¿Cuál es el nombre?

Ah, mi hijo se llama Ángel y mi nombre es Ceci. Veré cuándo me decido a contarles una de mis experiencias tenebrosas. Ceci, esperamos que sea lo antes posible. Y un gran saludo tanto a ti como a tu hijo Ángel, que los dos están aquí al pendiente de la mano peluda. Claro, muchísimas gracias y un fuerte abrazo también, cómo no. Nacho, amigos peludomaniacos, perdón, pero voy

saliendo a trabajar. Pero ahorita que me paré para bajar las cosas que traigo en mi carro, me acuerdo de tres cosas que están pasando en las casas de mis tíos. Y ahorita que están hablando de por qué algunos espíritus no pueden trascender, pienso que son porque... Perdón. Se cortó. Lo que pasa es que en las casas de mis tíos, en la casa de mi tía hay un espíritu en el cual lo molesta mucho y no lo han visto, pero sí los ha molestado. No pueden dormir en un cuarto que

está en medio de... Son como cuarto y cocina. Bueno, el cuarto en medio hay un espíritu ahí que está atrapado. Y pensamos que también en la otra casa de mi tío, este sí mi primo vio el espíritu, se paró junto a él, lo guió al pasillo y se acostó en el pasillo. Entonces mi mamá, esa casa era de nosotros cuando éramos niñas y mi mamá se la vendió a mi tío y mi mamá siempre oía pasos. Nadie lo había visto hasta ahora que mi primo lo vio. Y en la casa de mi mamá pues

también ya sabemos que hay un espíritu ahí. Y los tres espíritus pensamos que están atrapados porque enterraron dinero. Porque si se acuerdan en ese tiempo en que escondían el dinero. Y mi pueblo es muy, muy... Ha habido muchas personas que se han hecho ricos porque han encontrado dinero en las paredes. Inclusive uno lo encontró en medio de un árbol. El muchacho lo estaba cortando y le gritó al señor, mire lo que está acá. Y

él fue y le dijo qué es. No, no le dijo qué es, le dijo, a ver, y ya vio que eran monedas de oro y le dijo, ay, cállate, no digas nada. Ahí yo lo escondí y no le dio, le dio una moneda para que se callara y se quedó con el dinero. Bueno, en este pueblo de Michoacán hay mucho dinero enterrado y por eso es que uno, los espíritus se quedan ahí atrapados por la maldición de que enterraron el dinero. Cuídense mucho, perdón. Bye bye, cuídense. Pues ahí sería el apego a

lo material. Pero mira este hombre que ha abusado. Ahí yo lo guardé. Si lo hubiera guardado él, no le hubiera dado una moneda para que se quedara callado. No, pues no. Y además, si sabía que estaba cortando el árbol, si él lo hubiera dejado ahí, pues hubiera estado ahí súper pendiente. Seguro te vas a encontrar algo ahí, me avisas cuando salga, ¿no? Sí. Pero mira, bueno. Pero también dicen que ese dinero no rinde, ¿eh? Cuando es mal habido. No, no rinde, Gina. De plano no

rinde, ¿eh? Raúl López, saludos, buenas noches y bendiciones felices. Noches, gracias. Igualmente, mi querido amigo Raúl López, un abrazo. Dayana Maldonado Pérez, ya estamos aquí, mi querida amiga. Si tú gustas participar, mándanos un mensaje de voz o de texto al Miedofon 55 -2193 -5926. Es el Miedofon. Y ahí te podemos atender si tú quieres participar, si tú quieres compartir alguna historia, lo que esté sucediendo, mi querida Diana. Aquí estamos pendientísimos para cualquier

cosa. Vamos a continuar entre audio y audio. Tenemos más audios y es lo que vamos a escuchar, amigos. Chicos y chicas de peludos y peludas. Oye, les quería contar algo así. Ayer estaba este... viendo la película de Final Destination 2, y cuando los chavos están redactando sus historias de cómo se salvaron ellos de la muerte, me acuerdo de lo que me pasó. Hace años andaba trabajando yo fuera de la ciudad, estaba como una hora y media de aquí, entonces nos quedábamos para allá

y la compañía pagaba el hospedaje. Entonces recuerdo que era un día del padre y uno de mis compañeros andaba borracho, bueno, todos andábamos medio esborrachillos. Y él decía que vinieramos para acá, para Houston. Nosotros andamos en Brennan, Texas. Y decía, vamos para Houston, porque él quería estar acá con sus hijos. Entonces yo le decía que no, que estaba el clima feo, que estaba lloviendo. Y él me decía, vamos, vamos. Y pues total que me convenció. Y ya estando casi en

el carro, algo me detuvo. Como que algo me detuvo, me dijo no, no. Entonces le dije, ¿sabes qué?

Pues no, no, mejor no voy, mejor me quedo. y este y así quedó y entonces ya pues al día siguiente este chavo no se presentó a trabajar le llamaban lo trataban de contactar y no sabía nada al segundo día igual no supo nada hasta el tercer día que su mujer contactó al mayordomo y le dijo que este chavo había tenido un accidente debido al clima que estaba muy feo y estuvo muy mal hospitalizado unos cuantos días pero resulta Que el lado del

copiloto quedó destrozado. El lado del copiloto donde hubiera ido yo quedó destrozado el carro por completo. Y o sea que si yo hubiera ido ese día, pues no estuviera aquí contándoles esto. Saludos de Houston, Texas. Juan Luna. Cuando haces cuentas y dices yo quizá iba ahí y hubiera podido estar ahí y lo que hubiera ocurrido. Ahí es cuando... Nosotros confiamos en que no hay coincidencias. Sabemos que hay una sincronicidad.

¿Por qué razón las personas que perdieron el vuelo no se treparon al avión y resulta que el avión tuvo problemas? Y dices, wow, qué bueno que no me subí por el accidente porque le agarró

un tráfico infernal por lo que haya sido. Pero el punto es que gracias a ese... pequeño percance ya no pudo subirse al avión y le salvó la vida y como ese testimonio es infinidad una persona que tenía una cita muy importante de repente pues se choca le dan un impacto por atrás y híjole no ahorita que tengo tanta prisa y esperar el seguro y todo lo que tú quieras y cuando ya llegó a su destino se dio cuenta que habían evacuado a la gente por un incendio y cada caso como eso

Gina, si llegan a presentar y es ahí donde decimos es que no realmente no hay coincidencias nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana quienes solamente nos transmiten una hora los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero Continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Hola, soy Chumel Torres. Te invito a que estés pendiente de nuestro podcast. La mejor

información, comentarios y más, mucho más. ¿Dónde y cuándo quieres? Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. En política, el que sabe, sabe. Y el que no, es jefe. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo sus comentarios y también experiencias. de personas que han tenido en carne propia esta vivencia de espíritus que no han trascendido y que continúan en el lugar donde

vivieron. Sí, todavía andan por ahí rondando, la gente los puede llegar a ver y uno no se explica cuál es la razón, cuál es el motivo de que se siguen apareciendo. Era tan fuerte su energía que quedó ahí grabada. Justo impregnada en esos lugares. Aquel viejito que siempre salía a dar la vuelta a la manzana. La señora que la veías todas las mañanas regando sus plantas. En fin, son muchas las experiencias. Buenas noches, ¿cuál es tu nombre? Sebastián. Sebastián, ¿desde dónde

nos escuchas? De Teotihuacan. ¿Cuántos años tienes? Once. Perfecto. ¿Y está tu familia escuchando el programa? Sí. Perfecto. ¿Qué nos quieres contar? Yo recuerdo que hay varios acontecimientos con mi mamá y con mi papá. A ver, platícanos. ¿Qué acontecimientos? Uno, este... Siempre tenía déjà vu cuando yo soñaba. ¿Tú tenías déjà vu cuando soñabas? Sí. Ok. Sí. Y a ver, danos un ejemplo. Como, no sé, el día de mi cumpleaños a los ocho años, ese fue mi último déjà vu a los cinco años.

Ok. O sea, lo tienes muy presente. Que fue exactamente a esa edad. Sí. Ok, a ver, platícanos más. También uno con mi mamá fue como un murmuro. Primero se escuchó un bebé afuera de mi casa y después se escuchó un murmuro en mi cuarto. Un ruido, a ver. ¿Cómo? ¿Qué tipo de ruido? Así como... ¿Te dio miedo? Sí, un poco. ¿Le dijiste a tus papis? Estaba al lado de mí mi mamá. ¿Y qué hicieron en ese momento? Mi mamá como que sintió un escalofrío. Ok, ¿y se abrazaron o qué pasó? No, sí tuvimos

miedo. Yo no le tomé importancia porque sí tenía mucho miedo. Ajá. Porque ven que luego los fantasmas luego se alimentan de miedo. ¿Sí? Por eso no le tomé importancia casi. Ahí me estás demostrando que eres seguidor del programa por lo que acabas de decir, ¿eh? Perfecto. Desde hace cinco años.

Wow. Sebastián, nos da muchísimo gusto que tan pequeñito, a los seis, empezaste a escuchar la mano peluda y que además tienes experiencias en las que te has sentido identificado y reconoces perfectamente, me pasó un déjà vu, tenía estos sueños, escuchamos este lamento, pero no me dio miedo. Porque si no, de esta manera haría que esa entidad negativa tuviera más fuerza. Eso me parece excelente. Qué bueno que te reportas y que nos comentas también tu relato. Y les voy

a contar otra cosa, rápido. A ver, dinos. Es que yo estaba soñando, pero como que estaba siendo guardia. O sea, sentado ahí en la cama, pero... Como soñando. O sea, alguien estaba haciendo guardia contigo. Yo. ¿Tú estabas haciendo guardia? Ajá. Como un desprendimiento. Después como que había un hombre grande que parecía detective, pero estaba totalmente negro. Ajá. Y después como que una niña se asomaba arriba de las escaleras.

Y después cuando despertaba para ver si estaban ahí, no estaban, pero cuando cerraba los ojos como que se hacía un triangulito color negro. ¿A estas apariciones que viste, les pudiste distinguir el rostro? Ah, no, porque estaban ahí bien oscuros. Ah, ok. Bien. Vaya, una experiencia que ya escuché a tu mamita contigo, que eres un niño muy valiente y agradecemos que nos hayas platicado tus experiencias. Sí. Un saludo también a ella. Saludos a ustedes dos y a la audiencia. Muchas gracias. Un fuerte

abrazo, Sebastián. Saludos. Sí. Ándele, mi querido Sebastián. Mira, un pequeñito que dice que tiene ya, eh, mira, 11 años y dice, tengo 5 años escuchando La Mano Peluda y eso nos da enorme gusto. Sí, sí. Y por aquí decía Getman González, me recuerda a mí cuando yo era niño y escuchaba La Mano Peluda. Pues eso es genial, brother. Qué bueno que te lo recuerde nuestro amigo. Adelante, Gina. Miguel, buenas noches de la Alcaldía Cuauhtémoc. Hola, hola, ¿cómo vas? Muy bien, pero queremos escuchar

lo que tú quieres platicar. Bueno, esto es rápido. Son tres historias pequeñitas. Sí. La primera historia es de que cuando voy a acampar con mis amigos... O sea, ¿tenían como una figura de pequeños animalitos o cómo? O sea, sentían que literal estaban haciendo ya como un círculo alrededor de ustedes. Sí, exacto. Pero bueno, ya con el círculo que hicimos ya empezaron a ignorar, aunque sí se oía de vez en cuando sonidos, ya empezaron a alejarse esos sonidos. Y ya, estuvo todo tranquilo.

Ok. Muy bien, brother. Fíjate que también en el momento de ir a acampar nos podemos encontrar con situaciones que no nos esperábamos, Miguel. Pero ya sabes que Te esperamos en próximas emisiones para seguir escuchando estos relatos. Ok, tengo otra, pero bueno, ya después será con más calma. Igualmente tú, bonita noche. Hasta luego, nuestro amigo Miguel ya tiene rato que no se reportaba.

En la cultura maya se creía que el alma debía seguir un camino guiado y sin los ritos adecuados el espíritu quedaba perdido en el camino al inframundo. Vamos a ir a una pausa. Y regresamos. El miodofón, anótalo. 55 -2193 -5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? todos los secretos de todos donde y cuando quieras RSS .com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y

distribuido por RSS .com RSS .com hacer podcast de manera fácil de los 100 problemas que tengo uno es por tonto Y 99 por Metiche. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. En algunas religiones se cree que los suicidios o los fallecimientos por traición dejan almas atormentadas. que evitan

avanzar por culpa o por vergüenza. Bueno, puede ser también por culpa o vergüenza esos sentimientos, emociones que envuelven a las personas y que a veces superan la idea, superan la cultura y superan también... las creencias que el individuo pudo tener en vida. O sea, tú pudiste haber sido una persona que se decía católica o cristiana o musulmán. Y si a la hora de la muerte no estás convencido de lo que va a ocurrir, seguramente

tendrás un gran problema. Bueno, pues vámonos con más experiencias, audios y también otras de las razones por las cuales. quizá un espíritu no puede trascender, son los rituales de despedida que son esenciales para liberar el alma. Si no se realiza una ceremonia adecuada o si el cuerpo no es enterrado de manera digna, el espíritu puede quedar atrapado. Es decir, rituales funerarios incompletos. Así es. Pues interesante, queremos escucharte, queremos saber tu punto de vista.

Muchísimas gracias a todos. Saludo a Claudia Valencia, gracias amiga, Dante Sinferno, Catalina Aguilar, que también se hace presente aquí con nosotros. Y pues vamos a continuar. Tenemos historias, tenemos todas esas anécdotas. Con Yasmín Gamero, que ya está aquí con nosotros. ¿Cómo estás? Muy bien, gracias. ¿Cómo están? También aquí escuchando experiencias muy interesantes. Pues quiero contarles un relato que me pasó, que fue hace ya como 6, 7 años. Y aún no sé qué me pasó, pero pues me

gustaría ver qué piensan ustedes. A ver un poquito de historia. Hace, ¿qué fue? Sí, como 6, 7 años. Yo vivía sola, tenía un departamentito chiquito. pero no vivía en muy buena zona. Entonces yo tenía una alarma que en cuanto cierras la puerta, te dice la puerta está cerrada, la ventana está cerrada o la ventana se abrió y la ventana se abrió a tal hora, se cerró a tal hora. Entonces todo bien monitorizado y tenía un Fitbit que

mide tus pasos. Bueno, pues esa noche recuerdo muy bien que estaba muy cansada y yo acababa de llegar a trabajar. Me puse a ver la tele en la sala y me quedé dormida. Ahora, Otra vez un apartamento muy chiquitito, un cuartito, un baño, cocina y eso era todo. Pues me quedé dormida en el sillón y ya como a las 4 de la mañana, recuerdo muy bien que desperté y dije, ay, ¿por qué está tan frío el sillón? Y mi gatita que apenas si cabíamos yo juntas en el sillón, ella

estaba en mi lugar. Entonces se me hizo algo muy raro, la moví y me acomodé y ya, me quedé bien dormida. A las 6 de la mañana me levanto ya para trabajar y ¿qué pasa? duele mucho la espalda, pero dije, bueno, quién sabe. Me iba a meter a bañar, me quité la playera, me volteé a ver el cejo y estaba chorreando de sangre ya seca. ¿Cómo? O sea, no sé qué pasó. Entonces dije, bueno, pues, ¿qué pasó? Chequé mi Fitbit, tenía como 500 pasos a las 3 .35 de la mañana.

O sea, dije yo, bueno, anduve de sonámbula, anduve caminando, ¿qué me pasó? Y dice, era... más chiquito de la punta de un lápiz. Entonces fue una herida pequeñita, pero profunda porque tenía muchísima sangre. Las alarmas, todo cerrado, nada se abrió. ¿Qué pasó? No sé. Le platiqué a mi mamá y le dije a mi mamá, no, en ese sillón tiene que haber un resorte, algo, porque eso no. Es muy raro, ¿no? Mi mamá destrozó el sillón y, o sea, no había nada. Era pura esponja. ¿Y qué pasó? ¿Quién

sabe? Oye, amiga, digo, va a sonar un poquito simple, pero puede ser una razón. ¿No te habrás rascado un granito? Para la cantidad de sangre que era. O sea, la esponja estaba dura de sangre. O sea, no podía haber sido algo tan pequeño. Sí, sí. Ok, no, la cantidad es mucha. Sí, sí, sí. O sea, la esponja del sillón, o sea, sangré mucho. ¿Qué me pasó? No tengo idea. Pasé unos dos días con el dolor en la espalda. Ahora eso por una parte y por otra. ¿Cómo se marcaron esos

pasos? ¿Verdad? O sea, también dije, bueno, anduve de sonámbula, pero... Exacto, ¿sí? ¿Tú no tienes ese problema? Sí, o sea, ni en mi caso. O sea, no estaba tan grande como... O sea, me tuve que poner a correr. Ajá. Dentro del apartamento para poder hacer tantos. Sí. Exacto. Qué misterio, ¿eh? Y no, fue algo rarísimo, que todavía me pregunto, dicen mis hermanos, no, es que te raptaron

los ovnis y te pusieron un microchip. Bueno, a lo mejor sí te lo hicieron, pero yo creo que anduvieron caminando mucho para podértelo colocar, ¿no? Para alcanzarte. Porque imagínate, 500 pasos, pues ellos ya sabes, te levantan y levitas y ni siquiera... Das pasos, ¿no? Sí, no, o sea, no, no sé, no tengo explicación y digo, bueno, es que me salí de la casa o algo, pero, pero todo cerrado, o sea, nada. Ajá. Ay, amiga, pues qué misterio. Y pues sí, quería contarles eso.

Sí, y además la sangre también, así como que no, no. Sí. Nada, lógico. Muchísimas gracias, amiga, pues ahí estaremos pendientes, vamos a ver qué pudo ser, vamos a investigar, vamos a platicar con gente, a ver qué opinión nos da. Ay, pues muchas gracias por oírme y de verdad que es un gusto hablar con ustedes. Siempre los escucho. Ay, muchísimas gracias. Nosotros también nos emociona hablar con cada uno de ustedes. Buenas noches. Gracias. Hasta luego. Pues mira

qué misterio, Gina, ¿no? Algo rarísimo. Y como dice Cata Aguilar, inexplicable. Y así lo dejamos, ¿no? Exacto. Bueno, y también hay lugares con energía estancada. Hay sitios donde el ambiente se siente pesado y son sitios donde ocurrieron eventos trágicos repetidamente o que están cargados de energía negativa. Estas zonas actúan como imanes espirituales, atraen presencias atrapadas y esta podría ser también otra. De las situaciones que provocan que se sientan este tipo de experiencias

y que haya espíritus atrapados. Sí, desde luego Gina. Bueno, es un tema interesante y creo que se refleja bastante bien en la película de Los Otros. Si no la han visto, les recomiendo. Que la vean, que la busquen en alguna de las plataformas de streaming y puedan checar esta película de los otros. Vale la pena, realmente explica bastante bien lo que aquí estamos platicando. Pues vamos a continuar, tenemos más audio Gina, adelante. Hola Gina y Nacho, tengo días queriéndome contactar

con ustedes para contar esto que sucedió. Pues aquí en el condado de Santa Clara, en San José, California, hubo un asesinato. De varias personas, fueron nueve. Un ex trabajador que trabajaba en la compañía del tren tenía como desacuerdos con la compañía. Parece que le estaban robando horas y fueron por muchos años. Él trabajó ahí creo que 20 años y tenía 10 años peleando con ellos porque le robaban las horas, lo corrieron.

Pues esta persona tomó venganza. por su propia mano y fue a las instalaciones y asesinó nueve personas. Pero no llegó y asesinó por asesinar. Se fue directamente con ciertas personas. Dicen que esquivaba personas y les decía a ti no te voy a hacer nada y se llevaba a tal persona y las asesinó en un cuarto. La policía llegó y esta persona pues se quitó la vida en ese lugar también. Entonces mi esposo Es carpintero, trabaja en la construcción y hace una semana pues le

tocó trabajar ahí. Parece que ese lugar lo quieren clausurar y pues taparlo porque nadie quiere entrar a ese lugar porque dicen que se siente muy pesado, se siente una desesperación, nadie quiere entrar, les da miedo. Entonces dice mi esposo que pues él estaba trabajando ahí con dos personas más, estaban tumbando la pared. Estaban pues arreglando y dice que es muy triste porque se ven los hoyitos de las balas en el

suelo. Dice mi esposo que sí, es verdad que se siente una pesadez horrible, una desesperación, te dan ganas de salirte corriendo y que en lo que estuvo trabajando ahí escuchaba ruidos, voces,

susurros. hasta llantos y dice que no es como que nada más haya sido él que diga pues me estoy sugestionando es porque yo sé lo que pasó aquí pero no, no nada más era él sus otros compañeros que lo acompañaron a hacer ese pues ese lo que están arreglando también les pasó escuchaban lo mismo voces, llantos susurros y incluso que les movían las cosas si dejaban el taladro entalado aparecía en otro lado y dice mi esposo que si le da miedo es trabajar ahorita porque todavía

no termina en el trabajo le da miedo estar ahí pero que pues es su trabajo y él era no creía en esto era escéptico no creía en esto de los fantasmas y las energías y dice que ahora que lo está experimentando él mismo que se Y se siente muy, muy, muy pesado ese lugar que parece que se quedó una energía bastante, bastante pesada en ese lugar. Bueno, pues yo les quería contar esto que pasó y pues y qué triste que se quedaron pues nueve familias destrozadas. Pues qué triste.

Ojalá Dios perdone a esta persona. Claro. Bueno, hasta luego. Hasta luego, mi querida amiga. Pues sí, algo. Bastante triste. Vamos a la pausa. Una tragedia. El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Canijo es el que repite plato. Pero más canijo es el que pide para llevar sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda. unidos a través de esta emisión.

Es bastante bueno, ya que se la sabe de todas, todas. Y además tiene una forma muy particular de relatar estas historias. Y ya nos hemos vuelto fans de mi querida Elma. Así que ojalá hoy sea la noche en que se pueda escuchar una de tus historias, mi querida amiga. Y Gina, pues ¿a qué vamos? Y vamos también con esos relatos que tú nos quieres contar. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Eric, bienvenido y qué bueno que estás por aquí, porque además quieres contar algo que

no se te ha podido olvidar. ¿Desde dónde los escuchas? Bueno, efectivamente los escucho desde la ciudad de La Joya, en San Diego, en California. Muy bien. Y sí, de hecho, pues es una experiencia que no se me ha podido olvidar. Y a raíz de eso, pues he estado teniendo otro tipo de experiencias, pero por si no tan fuertes. nada, felicidades, como el mensaje que les mandé ayer, desde el primer día que se transmitió la mano peluda, soy fan, muchísimos años siguiéndolos, y bueno,

todavía siguen, felicidades. Gracias por estar también aquí. Bueno, claro que bueno, entonces mi experiencia, de un tiempo para acá, mi familia se mudó a Las Vegas, entonces yo vivía en Los Ángeles solo. Cuando iba a verlos o cuando salía del trabajo, que quedaba muy lejos de mi casa porque me dedicaba yo a hacer este Uber, para desaburrirme, ya sea viajando a Las Vegas o de regreso a Los Ángeles o a mi casa, escuchaba pues relatos y todo eso de YouTube, de la mano

peluda. Escuchando nombres, jerarquías de cosas, o sea, de bajo astral. Empecé como que a entrarme eso, no... no con el afán de dedicarme a eso, sino simple por curiosidad. Y bueno, entonces me empecé a educar mucho, empecé a leer, a estudiar y todo. Una vez en un viaje que hice en la ciudad de Beverly Hills, llevaban a 3 o 4 chavitos que iban saliendo de una fiesta, unos 18 o 19 años. E incluso me pidieron si podía conectar su teléfono

a mi carro, íbamos ahí escuchando música. canticante, era un sábado en la noche me acuerdo era un diciembre y pues en invierno estaba había mucha niebla en las montañas y pues yo nada más le bajé la velocidad porque si están medio peligrosas las curvas nada más que dando una vuelta a una izquierda se veía el barranco pero así entre las nubes todos lo alcanzamos a ver vimos la mitad de un cuerpo de una señora de unos 70 años tal vez, que estaba nada más ahí flotando, pero nos estaba

echando una mirada horrible. En cuanto la vimos, mis pasajeros empezaron a gritar, empezaron a llorar y yo me puse más nervioso porque yo iba manejando y no podía ni siquiera detenerme porque había mucha neblina, había mucho... No podía

hacer nada más que seguir adelante. El problema fue de que... pasamos a un lado de esta señora, entonces llegamos al destino, íbamos todos bien pálidos, me estacioné, se bajaron todos, y bueno, se bajaron todos llorando, y el papá de una de las muchachas estaba afuera de su casa, estaba fumando, pues el señor se me quedó viendo, y qué más va a pensar, el señor como que se me

dejó ir encima. Pensó que les había hecho algo yo, pero su hija le empezó a decir, papá, papá, vimos a una bruja, vimos a una bruja, era un demonio. O sea, desesperada, yo no podía ni siquiera hablar. Y el señor me volteó a ver y ya nada más con la cabeza le hice la señal de si es cierto, o sea, espérese tantito. Pues ya nada más me relajé, incluso le pedí un cigarrillo al señor, si me lo daban. Y el señor me dijo que qué raro, porque llevaba más de 20 años viviendo en esas

orinas. y jamás había escuchado algo así o que jamás le había pasado a alguien algo así. Me pasó eso, lo malo fue que después de eso, como todavía durante un año, cuando yo iba manejando de regreso a donde fuera, que era de noche, era casi del día de que volteaba a ver a mi espejo retrovisor y yo veía a la señora esta sentada aquí en mi carro que iba conmigo. Me daba un miedo porque en cuanto la veía, mi carro empezaba,

o sea, se daba un olor putrefacto. Pues yo me ponía muy nervioso, me detenía, y a raíz de eso empecé a tener muchos problemas en el trabajo, empecé a tener problemas en la escuela, empecé a tener problemas de dinero, y pues ya no sabía qué hacer yo, o sea, estaba desesperado. Incluso una vez en el trabajo, en el hotel, Trabajaba en un hotel en Beverly Hills. En una noche, uno de los huéspedes no había presentado método de pago. Entonces, para cerrar el sistema necesitábamos

tener tarjeta. Y la supervisó. Yo trabajaba en la institución. Mi supervisora me dijo que le tenía que llamar al huésped. Y eran las 3 de la mañana, me acuerdo muy bien. Entonces, pues a mí me daba vergüenza llamar y despertarles y decirles, oye, pues tráeme tu tarjeta, ¿no? Entonces, le llamé yo a la persona y contestaron el teléfono. Y pues yo así, ah, buenas noches, señora, tal, tal, pues soy Eric, estoy hablando de recepción, y me colgó. En eso se asomó la

supervisora y me dijo, ¿te contestó? Y le dije, me colgó. Y me dijo, llámale otra vez. Le llamé, pero puse el altavoz. Y contestaron otra vez y nada más escuché, o sea, yo hablándole a la señora y nada más del otro lado del teléfono, nada más se escuchaba que respiraban muy fuerte, muy, muy fuerte, pero así que nada más. Dije, no. Dije yo, pues está enojada. Sí, ya le hice enojar. Y colgamos. Entonces la supervisora me dijo, ¿sabes qué? Sube. Yo, ¿qué? Subí, toqué

la puerta y escuché pasos. Volví a tocar y escuché otros pasos. Toqué tres veces y le estuve llamando y ya después ya no me contestó nadie. Ya cuando abrí la puerta y anuncié que iba a entrar, me

asomé y el cuarto estaba intacto. me asomé y pues busqué dije yo pues se escondió no sé está en el baño y no y nada más había una pequeña pared dividiendo en la entrada del cuarto nada más uno daba vuelta a la izquierda y ahí estaba el baño entonces sonó el teléfono del cuarto y vi que era de recepción entonces pues asumí que era mi supervisora le contesté y me dijo ¿qué pasó? ¿por qué estás adentro? y le dije pues es que no hay nadie aquí Me dijo, ¿cómo

que no hay nada? Pues no. ¿Ya ven las manijas de las puertas cuando uno nada más le da un golpecito y se oye tatatatata? Así se escuchó, pero desde adentro del cuarto. En cuanto escuché eso, yo volteé porque, no sé, pensé que era el maletero, como nos llevábamos algo pesado él y yo, y pensé que me estaba haciendo una broma o que estaba

ahí adentro. Pero en cuanto volteé... Vi que de la puerta se asomó la misma señora en la misma forma que la vi entre las nubes, pero esta vez la vi ya como translúcida, no sé si este sea el término correcto, así como transparente. Pues sí, puede ser. Wow, y era la misma. Exactamente la misma, nada más que en esa vez tenía la boca, la quijada de abajo la tenía muy abajo. La tenía, tenía la boca muy, muy abierta y una lengua exageradamente larga. Y en cuanto la vi otra vez, empecé, o

sea, se dio el olor feo, feo, feo, feo. Yo del miedo, pues dejé caer el teléfono y como pude, no? Bueno, estoy seguro que ya saben ustedes las ventanas de los cuartos de hoteles o no se abren o se abren muy poquito. Sí, una de las ventanas la abrí y esa ventana, pues no sé, se abren que unos. 15, 20 grados. Como pude, me salí de ahí, por esa ventana. Y ahí caí en un patio que estaba en medio del hotel. Caí y empecé a vomitar, a vomitar, a vomitar. Y tomé mi radio

y no podía hablar yo. Pasaron como que unos dos o tres minutos y ya fue cuando le llamé a la supervisora y al maletero. Incluso los de seguridad tuvieron que ir por mí. Porque sí, me puse muy mal. Me descansaron varios días, casi una semana. Durante esa semana yo me puse a contactar a mi... Bueno, le platiqué a mi papá y mi papá me contactó con unos testigos de Jehová, que mi papá está

bautizado con ellos. Y ellos fueron, hicieron oración por mí y una señora sacó de una maleta una Biblia muy bonita, muy bonita, y me dijo, métete a tu carro, métete a tu departamento. Reza los salmos, me dijo el 91, el 23 y no me acuerdo qué otro más en específico. Me dijo, rézalos, pero rézalos de todo corazón y hasta que te canses. Eso hice y poco a poco se fue calmando la situación, porque incluso también en mi casa se daban esos olores, se sentía un

ambiente muy pesado. Habían veces que ni siquiera quería llegar yo a mi propia casa por eso mismo. Oye, esta reacción al verla y a esta lengua tan inmensa, la aparición te causó miedo, pero además como asco, malestar y por eso la reacción de vomitar, porque te sentías muy mal, que incluso físicamente te afectó. Sí, sí, sí, me afectó en todos aspectos, físicamente, psicológicamente, porque yo ya sabía quién estaba viendo, sabía

quién se me había manifestado, no sé si... Bueno, y de hecho no quiero decir el nombre, pero empieza con A .S., si es que no estoy equivocado. Ok, sí es bueno que no lo digas. No, no, no. Después de eso, bueno, ya, ojalá y se pueda platicar en otra ocasión, pero varias cosas, una ocasión muy fuerte que nos pasó a varios amigos y a mí, allá en las montañas de Azusa, no sé si se acuerdan del relato de Josué, que es famosísimo. Sí, claro.

en esas montañas nos pasó algo muy fuerte que destruyó amistades, destruyó relazos, incluso familiares, pero pues ojalá y muy pronto se me dé la oportunidad y pueda platicarles de eso.

Nada más que si, bueno, lo que quisiera nada más agregar es que mucha gente que cree en esto, que creen en estas cosas, que se adentran en esto, pues yo mejor les recomendaría que si les da la curiosidad por estas cosas malas, mala vibra, pues que mejor se concentran en cosas de alta vibra porque así como me pasaron cosas feas o horribles a la vez muy tontas que yo provoqué me han pasado cosas muy bonitas muy hermosas, incluso ya me salvé la vida por yo clinarme pues

a cosas angelicales y cosas así ok, entonces A partir de que estuviste haciendo estas oraciones y acudiste con esas personas que te invitaron a estar en constante lectura de la Biblia, es que esto desapareció. Sin embargo, fue un año en el que estuviste con esta presencia. Sí, bueno, y de hecho no han desaparecido por completo.

Bueno, hay muchas, muchas, muchas veces me ha pasado de que estoy en el hospital, que voy caminando de un cuarto a otro, de un cuarto a otro, que veo presencias, veo niños, niñas más que nada, pero también alcanzo a ver, pues yo sé que son cosas de muy baja vibra. Voy manejando y veo también, o sea, veo no nada más que, no nada más son sombras que veo. Así, nada más con el rabillo del ojo. No, las veo ahí paradas. Veo

que están ahí y se esconden. Pero, o sea, lo que sí me ayudó fue de que se, pues como que le bajaran, ¿no? Pero de que no han desaparecido, no, no han desaparecido de mi vida. No he podido bloquear ese canal. Y, pues, la verdad, no sé cómo. Como que no debes bajar la guardia porque de manera... estas personas, estos seres, o en específico el que acabas de mencionar, pueden acechar. Entonces, en cuanto tú te confíes y digas, bueno, esto ya pasó, es cuando pueden

volver a aparecerse y con mayor fuerza. Entonces, debes estar protegido y fortalecido espiritualmente. Sí, pues, oye, sí es cierto ahorita que lo mencionas, sí es cierto. Puede ser que todavía me esté acechando este ser y pues no sé, me esté como que queriendo mandar como, no sé, señales, se podría decir. Sí, sí, efectivamente. Que no sé, que todavía está, pues no sé, a mis alrededores, que todavía está persiguiéndome, persiguiéndome pues. Literal puede estar acechando y entonces está agazapada

y cuando menos lo creas. puede hacer acto de presencia y entonces yo creo que aquí tú no debes despegarte de esta fe que tienes, que nos dijiste, porque la protección que te puede alejar todo tipo de entidades, pues es la que estás llevando a cabo. Sí, sí, no, pues sí, cierto, muy buen consejo, muchísimas gracias, ya me hacía falta, no sé, un consejo de personas que tengan experiencia acerca de esto, porque ya ves, pues también.

Otras personas pueden decir opiniones que pues sí, a mí sí me han dicho algo y yo digo, no manches, tampoco. Pero pues sí es cierto, no me había puesto a pensar de que todavía me estén acechando, por eso es que veo a veces o los alcanzo a percibir. Pues como les digo, a ver si en otra ocasión me pueden contactar y les cuento lo que nos pasó a mis amigos y a mí en las montañas de Susa. Nada más es cuestión que nos digas cuándo nos comunicamos y nos encantaría volver a platicar

contigo. Pues si pueden hacerlo mañana, pues encantadísimo les cuento. Nada más con decirles que vimos que se movían árboles. Así es que imagínense. Guau. Ok, Eric. Entonces, mira, aquí ya nuestra bitácora te estoy poniendo a comunicarnos nuevamente contigo. Claro que sí. Y nuevamente, muchísimas felicidades. Gracias, hermano. Les dije peludo

maniaco desde el primer día. y pues aún aquí seguimos apoyándolos, deseándoles lo mejor miles de bendiciones a ustedes y a toda la producción y pues a todos los pelos de manecos que también nos escuchan así es que felicidades muchísimas gracias Eric hasta luego mi querido amigo muchas gracias, que relato, buenas historias claro oye y estamos agradecidos de que ustedes nos sigan contando y contando Llega la emisión una y otra y otra y siempre se nos quedan relatos pendientes,

pero siempre eso nos da la oportunidad de seguir cada noche reuniéndonos. Oye, hablamos hoy de los espíritus, de las diferentes posibilidades para que un espíritu quede atrapado, pero ¿se pueden liberar estos espíritus? Sí se pueden liberar muchas personas. Pueden recurrir a oraciones de acuerdo a las creencias, a médiums, a chamanes, para ayudar a esos espíritus a encontrar la luz. A veces solo basta con reconocer su presencia, ofrecerles palabras de paz o dejar que se despidan

a través de sueños o manifestaciones. Así es que si tú sientes una presencia en el lugar en el que vives, háblale. En voz alta, con respeto, quizá puedes prender una vela blanca. Pide que encuentre su camino para que de esta manera pueda trascender. Ok, pues a ti te ha tocado escuchar alguna historia al respecto. Yo creo que a todos, ¿no? Por lo menos una vez. Y aquí en el programa no se diga la cantidad de ocasiones que nos han platicado algo así. Vamos a continuar con más

audios que ustedes nos han enviado. Venga. Con respecto al tema de trasplantes, me surge a mí una duda. Yo tengo un amigo que es médico internista y él tiene otros amigos médicos cirujanos que se dedican a todo esto también, ¿no? Entonces, yo ayer que platicaba por la tarde justamente con él, me surgió la pregunta y la duda y se la hice, ¿no? Sí. Que yo desconocía si un mismo

órgano se puede trasplantar dos veces. Ya se usó un órgano para una persona y esa persona, que fue la que recibió el órgano, fallece por X circunstancia y el órgano vuelve a trasplantarse en otra persona. Y me dijo que sí es posible. Que sí es posible. Qué raro que llegue a suceder, pero que sí es posible. Riñón, páncreas, todo esto. Que el mismo órgano se puede trasplantar. Otra vez más, prácticamente estar en tres personas distintas un mismo órgano. La duda que me surge

aquí. el tema del programa, ¿no? Sí. Habrá en el auditorio o conocerá a alguien del auditorio, a una persona que haya pasado por esta situación, que haya recibido un trasplante por segunda vez, vaya, que el órgano sea su segundo trasplante. No, está difícil, amigo. Esta persona que recibe de nuevo este órgano, trasplantado por segunda vez, ¿qué pasaría o qué sucedería o cómo sería la vida de la persona que recibió el órgano si en realidad pudiera vivir y sentir las emociones

de la primera persona que tuvo el órgano? No sé si me di a entender, espero que sí. Tengo esa duda. No sé, sería bueno si alguien conociera

o en el auditorio hay alguien. que tiene esta situación muchas gracias muy amable amigo interesante punto alguien que recibe un trasplante recibe también las emociones que este individuo que tuvo que donar por alguna razón el órgano también van impregnadas ahí en sus órganos ahí está la pregunta oye con el tema del día de hoy ya sea por amor miedo dolor, culpa, los espíritus atrapados siguen siendo uno de los grandes misterios del

mundo paranormal. Y su historia nos recuerda que lo invisible también forma parte de nuestra realidad. Así es que sigue comentando si has sentido alguna vez que no estás solo en una habitación vacía. Bueno, mis queridos amigos, muchísimas gracias por habernos acompañado. Gina, nos tenemos que despedir. Como cada noche, nos despedimos agradecidos porque hayas asistido, nos hayas platicado esas experiencias. Te esperamos mañana. Tenemos nuevamente una cita para escuchar más

relatos. Que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche. Que descansen. Y como decimos aquí. Cabo. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en. La mano peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android