Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en
todas las culturas. Y no es una figura cristiana, sino cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito... Y de lo que no tiene explicación lógica, pero
que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos sean a esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tenemos una gran oportunidad de platicar sobre temas inquietantes. Queremos tu participación a través de la multilínea
55 -5279 -2291, la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. 55 -2193 -5926, ese es el contacto de WhatsApp y lo voy a repetir para que lo guardes ahí, ahí con los más importantes. 55 -2193 -5926. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana. que
se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. A lo largo del camino real de tierra adentro, una de las rutas más antiguas de México, se teje una historia llena de misterios
y leyendas paranormales. Muchos errantes, figuras espectrales y extrañas luces flotando en el aire. Se dice que estos fenómenos están ligados a los espíritus de aquellos que transitaron el camino en tiempos pasados, buscando venganza, compañía, o simplemente no lograron completar su travesía. Las leyendas del camino real incluyen historias de espíritus que caminan sin descanso, como la dama de blanco o el soldado sin cabeza, cuyas almas siguen atrapadas en el mundo de los vivos
y los muertos. Hoy, los misterios del camino real, espíritus y leyendas. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Te invitamos a participar y hacerte sentir en esta transmisión que hacemos exclusivamente para ti. ¿Y cuál es la condición? Que tú también participes y por supuesto tú eres la parte más importante de esta emisión y por lo tanto vamos a escuchar todas tus historias. Les quiero platicar la historia de un amigo.
Venía de Huejutla, Hidalgo, se incorporó hacia la carretera México -Tuxpan y pues agarró el arco norte hacia la ciudad de Puebla. Sin embargo, después de que pasó un rato, apareció en rumbo contrario, o sea, llegó ya casi a la caseta de Tula. Se desconcertó y lo peor es que le pasó dos veces con diferentes personas. Uno iba con su esposa, el otro iba con uno de sus amigos. Dice, pero pues ambas veces, pues él tomó el rumbo hacia Puebla, pero cuando se dio cuenta
estaba hacia el otro lado. No sabemos qué pasó, pero bueno, es la historia. Muy bien, amigo, pues te agradecemos muchísimo. Así, así de breve puede ser una historia impactante. Que te deja pensando en todas las posibilidades. Muchas gracias, mi querido amigo. Y esperemos que nos des más información para ampliar toda esta historia tan misteriosa que nos acabas de compartir, amigo. Claro que sí. Además, saludamos a todos los doctores, médicos, enfermeras que nos están escuchando
en los hospitales. Porque así como él, tú también puedes participar. Queremos tus experiencias. Claro que sí. Hola Gina y Nacho, soy Pablo David de Tijuana. Bienvenido amigo. Les quiero contar un relato. Claro. Que me pasó en el estado de Guayma, Sonora. Ahí estuve trabajando, bueno estuve tres meses. Primero trabajé en una panadería, ahí por la termo. En esa temporada, pues fui a visitar a algunos amigos. No me acuerdo cómo se llamaba un pueblito que está más adelante.
Cuando veníamos de regreso venía platicando con un pastor, pero nos venimos caminando porque el taxi iba a salir muy caro. Entonces veníamos platicando de su hermano o su sobrino, hermano Daniel y de su cuñada Karina, eran novios en ese tiempo. Yo venía muy contento platicando de ellos porque me cayeron muy bien y se me hizo una historia bonita verlos juntos. Y así venía inspirado en lo que es el romanticismo del noviazgo. Y de pronto veo a lo lejos una señora caminando
sobre la banqueta. Eso ya era de noche, eran como las ocho de la noche. Veo a una señora caminando en la banqueta. acercándose hacia nosotros. Sí. Solamente vi su sombra que venía caminando así como pasó por un arbolito y se venía acercando poco a poco y cuando estaba ya junto a nosotros o frente a nosotros se me quedó viendo a la cara, a los ojos directamente. Sí, amigo. Cuando la vi dije hoy, en mi mente dije hoy esta señora tiene cara de bruja. Pero no dije nada y solamente
lo pensé y me agaché. Y cruzamos así, ella pues ya para atrás de nosotros, nosotros seguimos. Al momento que terminé de pensar eso, ella estaba a mis espaldas. Sentí como que una mano me levantó la cara, me volteó hacia ella, mis ojos directamente hacia los suyos. Sus ojos crecieron grandes y sus dientes eran como de tiburón. Y sentí como se me metió por los ojos. Eso, algo terrible. Al momento yo salí gritando, ¡ah, ah! Bien feo.
Y iba, ¡corre, corre! El hermano con el que yo venía, pues era un pastor que se llama Samuel. Y me dijo, ¡Pablo, detente! Y cuando me detuve, dice, ¡detente! Y me puso la mano en la frente y me dijo, en el nombre de Jesús, cálmate. Y pues ya con el dolor de su codo, pues para un taxi nos fuimos en taxi. Cuando llegamos a la panadería, que es donde vivíamos, pues me practicaron una liberación. Todas estas personas estaban relacionadas con el pastor Hugo Álvarez. Iban
a su iglesia en ese tiempo. Yo nunca conocí al pastor Hugo Álvarez, pero eran de ese tipo de religión o así. Entonces, pues... Estaban así todos rodeándome y yo acostado en una cama y ¡pum! De pronto sentí esa descanso. Mi dedo explotó y me empezó a sangrar. Dicen que ese demonio que se me había metido era tan grande, tan grande, que no cabía dentro de mí. Entonces al momento de salir de mí, salió reventando mi dedo y salió por ahí, por medio de mi sangre. Y bueno, pues
es mi pequeño relato. por el día de hoy espero escucharlo pronto y gracias por su programa y muchas felicidades hombre gracias a ti amigo y que espeluznante fíjate que me hiciste recordar aquella ocasión fuimos en varias ocasiones con el pastor Hugo Álvarez Cuyo ministerio era precisamente el de la liberación. No todo el mundo hace liberación. Y no en todas las iglesias existe ese ministerio. Mucho más difícil es encontrar una iglesia en donde ese es su función principal. O de lo que
hacen con mucha cotidianeidad. Están como preparados ya. Ellos saben a lo que se enfrentan. Y en repetidas ocasiones estuvimos ahí justo el día que realizaba las liberaciones y los ves actuar y tú dices, qué bárbaro, qué bueno que es él, refiriéndonos al pastor Hugo Álvarez, que es él y no yo, porque él bien sabe ya en lo que se está metiendo, la
lucha que va a tener con esos espíritus. Y cuando tú eres espectador, pues solamente te encomiendas y le pides a Dios que no te suelte ni un instante, porque los ves que están batallando de tal manera que dices, no, pues es que hay personas que tienen el temple para hacer este tipo de oraciones. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano
Peluda. Descansa satisfecho de haber hecho lo correcto y deja que los otros hablen de ti como les plazca sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano peluda. Continuamos, el camino real de tierra adentro es una de las rutas más antiguas y emblemáticas de México. Este trayecto, que conecta el centro del país con el norte, tiene una historia rica en leyendas, en sucesos paranormales que siguen. despertando la curiosidad de todos los que tenemos
interés en estos temas. Muchos han reportado encuentros con seres misteriosos y algunas historias que aseguran que los espíritus de aquellos que fallecieron en su trayecto siguen vagando por estos caminos. Ahorita vamos a seguir comentando de ese trayecto lleno de historia, pero sobre todo de temas paranormales. Vámonos con relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, soy Betty Chávez desde la ciudad de León, Guanajuato. Betty, qué gusto saludarte, bienvenida.
Muchas gracias, yo escucho el programa desde el inicio, desde el señor Juan Ramón, y me da muchísimo gusto, es la primera vez que marco. Pues quisiera platicarles un acontecimiento, pues básicamente paranormal. Muy bien. Pues yo... Primeramente, pues los saludo a los dos. Les mando un abrazo fuerte a los dos. Muchas gracias. Les quiero platicar. Gracias. Yo tengo una amiga que es tarotista y ayuda a mucha gente con brujería
blanca. Independientemente de eso, pues llevamos una muy bonita amistad y ella seguido me invita a Guanajuato, Guanajuato capital. Y hace como cuatro años más o menos, ella iba a hacer un programa de televisión y se grababa un programa especial para la época de Día de Muertos. Entonces, pues lo clásico, ¿no? De las historias de terror, de miedo, de espantos. Y quisieron hacer en el programa un programa alusivo al tema, ¿verdad?
Y allá en Guanajuato hay muchas casas que ocupa el turismo del estado de Guanajuato, pues para atraer al turismo. Y hay una casa muy famosa que se llama la Casa de la Tia Aura. No sé si ustedes hayan oído hablar de esta casa muy famosa. Sí, sí nos han comentado acerca de ella. Bueno, pues la televisora habla con las personas encargadas de la casa. Y nos dan el acceso. Esa vez que fuimos no había acceso para el público. Un día a la semana ocupan todos estos lugares como para
hacer limpieza y darle mantenimiento. Entonces aprovecharon que no iba a haber gente para darnos el acceso a nosotros. Y obviamente no iba a haber efectos especiales de ningún tipo. Nada más entramos. Mi amiga iba a hacer una entrevista a la persona que da la guianza ahí en esa casa. Entonces íbamos, iba Ceci, mi amiga Ceci, la tarotista, iba su esposo, iba una hija mía, en aquel entonces todavía
era menor de edad, tenía 14 años, iba yo. las personas encargadas de la casa y la chava que llevaba la cámara y la otra chava que llevaba el micrófono para hacer la entrevista pues ya nos dicen van a querer que prendamos las luces o quieren que la casa se mantenga como siempre la mantenemos no, no, no, como siempre la mantienen con luces apagadas y algunos focos que tienen ahí así como Como rojos, violetas, como para que se haga más tenue el ambiente. No, sí, así
déjenla. Ok, ¿van a querer que pongamos efectos especiales? No, nada más si nos mandas por favor a la persona que va a ser la guianza. Ok, pues ya empezamos a grabar. Ah, para esto mi amiga traía una bolsita, como un costalito. donde traía sus inciensos y sus lociones para protección. Y antes de entrar, pues nos puso esas lociones y nos rezó para que no se nos fuera a pegar algún espíritu o algo, ¿verdad? Pues ya, resulta de
que llegamos ahí a la casa, entramos. Y todo normal y empieza el chavo de la guianza a explicarnos la historia de la casa. Y vamos caminando y le digo que mi amiga me dice, ¿me detienes mi bolsita? El costalito yo se lo detengo para que ya salga al cuadro de la entrevista limpia sin andar cargando nada. Yo nunca supe que la bolsita traía una
campanita. Al momento que íbamos caminando todos y escuchando la plática del guía, mi bolsita iba sonando con la campanita, porque al momento del movimiento, cuando iba caminando, y me decía mi amiga que no la moviera y yo no la entendía. Y le decía, ¿qué? No muevas la bolsita, que no se escuche la campana, porque vas a activar un episodio. Y yo me quedé... En eso íbamos caminando y damos vuelta, porque es como un pasadizo donde nos están explicando cada escena de la casa.
Pues resultaba que en esa casa, así como cuenta la historia el guía, la señora fue una asesina que mató a su esposo y que en aquellos años las señoritas que salían embarazadas y que las familias ricas no querían que la demás gente se enterara. hacían que abortaran o esperaban a que naciera el bebé y lo mataban y lo enterraban en las paredes de las casas viejas, de las casas de los ricos. Íbamos dando vuelta por ahí cuando yo me tropiezo y se escucha más fuerte la campanita que traía
yo en el costalito. Ay, no, no, no, Gina y Nacho. ¿Qué pasó? No, algo aterrador. Sale... Pasamos cerca de una puerta y el picaporte de la puerta se empieza a mover y todos nos quedamos viendo porque se empezó a escuchar cómo azotaban la puerta. Así súper molesta la persona, el ente que estaba ahí. Íbamos todos en bolita y nos arropó la voz. Haga de cuenta que quedamos en medio de todas las personas que estábamos ahí.
y como si la voz nos hubiera cobijado, que todos sentimos un terror, un miedo, y nos dijo, ayúdenme, pero era una voz de hombre. Todos lo escuchamos y no era un efecto especial de la casa. El joven que iba con nosotros, que era guía, dijo, nunca había pasado esto. ¿Y era como voz cavernosa? Así, horrible. Todos nos quedamos paralizados.
Mi hija, que en aquel entonces era menor de edad, iba llorando y me decía, mamá, tengo mucho miedo, y Ceci la abrazó, dijo, esto está fuertísimo, o sea, yo con el sonido de la campanita me decía, mi amiga, es que yo te dije que no la sonaras, porque esto iba a desatar algo, pues sí, un episodio fuerte, estabas atrayendo con el sonido de la campana, y pues esa fue una cosa que fue, de verdad, lo recordamos, todavía lo recordamos.
cuando nos juntamos y platicamos de espíritus, de cosas así, y siempre contamos, pues para nosotros fue como una anécdota, una vivencia, porque todos lo vivimos, no fue imaginación, nada más mía, todos lo escuchamos, todos lo vivimos, y lo más sorprendente fue que el guía nos dijo, esto jamás nos había sucedido, o sea, esto de verdad se los juro que esto no es un efecto especial, esto es real. Nos salimos todos asustados de la casa
de la tía Olga. Claro, oye, pero en este momento, ¿sintieron algún olor especial, una baja de temperatura, algo más? Sí, baja de, haga de cuenta que se sintió como, como cuando abren ustedes una cámara de refrigeración, que sale así como el vaho, el vapor, o no sé cómo se le llame, de lo frío. En la parte de abajo de la puerta, de donde se estaba acertando la puerta, salía eso como humo, como... Ay, no sé cómo se podría llamar, como cuando hace muchísimo frío y que sale el vaho
helado. Así nosotros hablando, gritando y nos salía el vaho de la boca porque se sentía mucho frío y un olor como a podrido, como a quemado, como a... Fetido. Sí, feo, feo. Y ya después de ahí empezamos a caminar, le digo, y salimos asustadísimos. De verdad, quien vaya a Guanajuato y quiera visitar la casa de la tía Aura, les recomiendo el recorrido, pero la verdad no sé si vayan a pasar este episodio que nosotros pasamos. La verdad fue muy aterrador. Y que los dejó sin
ganas de volver a pararse por ahí. Sin ganas de volver, sí, se hizo el programa, de hecho se hizo el programa, pero lo bajaron, bajaron el programa, no lo televisaron, es un canal de televisión local de Guanajuato, o sea, se quedó el programa el día que lo transmitieron, pero lo tuvieron que bajar de redes sociales, porque así lo solicitaron los dueños de la Casa de la Teagua. Quedó como mala publicidad, ¿no? Podría interpretarse. Ajá, exacto, sí. Oye, pues sí,
qué tremendo. Y un lugar que vamos a pedir que los amigos que ya lo hayan visitado se reporten para compartir ese tipo de experiencia y a ver si alguien más vivió lo que ustedes, ¿no? Así es. Ok. Así es, yo... Sí. Dígame. No, no, adelante. Tengo muchísimas experiencias que nos han pasado, pero en otra ocasión se las voy a compartir. Con todo gusto, Betty, te mandamos un abrazo y agradecemos tu participación. Excelente noche. Muchísimas gracias. Hasta luego. Hasta luego,
amiga. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofon, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. Hey, marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás
qué se siente estar en boca de todos. El sabio no dice todo lo que piensa, pero piensa todo lo que dice. Aristóteles, sabiduría en las redes. La mano peluda. Y solo se manifestó. En mi vida... A mis años he presenciado muchas cosas de actividades paranormales en noches y madrugadas. En realidad quisiera contar mis anécdotas y vivencias de
actividades paranormales. Julio César, por supuesto, la manera en la que te puedes reportar es nada más en este mensaje nos dices quiero contar un relato, ya le estoy mandando este audio, y nosotros nos reportamos para conocer lo que has vivido. Claro, te estamos esperando. Fíjate que tienes que ser parte de esta emisión. Todos aquellos que dicen, no, yo los escucho desde no sé cuándo, desde que empezó el programa, desde el año uno,
programa uno, nos parece genial. Pregunto, si eres peludomaniaco desde entonces, ¿ya está tu voz en alguno de nuestros episodios? Y si no... Estás a tiempo de formar parte de esta gran, pero gran historia y gran colección de historias de terror, misterio y suspenso. Porque recuerda que estamos a punto de cumplir juntos 30 años. Tres décadas que una emisión ha dado la vuelta al mundo y que tú eres parte fundamental de ella.
Así es. Y vamos a continuar con más audios. yo vivo, siempre he pensado que hay este, que como duendecitos, porque siempre me esconden las cosas. Al principio sí me daba miedo, pero después como que me acostumbré. Entonces, este, mi esposo me dice, estás loca. Le digo, no, me han escondido las cosas y como yo lo regaño y les digo, hey, ya, o sea, ya estuvo, ya me escondieron las cosas, regrésenmelas porque las necesito. No sé si es
casualidad, no lo sé. Y aparecen las cosas, pero tengo un mes que últimamente como, no sé si les ha pasado, pero tengo un mes, siento que como que pasan sombras pero son sombras oscuras y yo volteo y como que solo alcanzo a ver como el flash de la sombra que pasa corriendo, pero hace una semana venía yo de mi trabajo y lo chistoso es que yo traje cosas de mandado empecé a guardar y todo y en un mueble como que refleja la luz Ya tenía el arbolito y todo. Yo dije, no, pues
es la luz del arbolito. Pero en ese momento vi una sombra blanca de una niña. Yo tengo una niña pequeña. Dije entre mí, ay, estos chamacos no han dormido, ¿no? Llega la noche y cuando volteo vi que pasó la niña, una sombra blanca. Era de una niña. Y no era nadie. Entonces fui corriendo al cuarto y los niños estaban durmiendo. Y yo regresé y yo dije, mira, no sé quién seas, pero
pues yo no le he hecho nada malo a nadie. que lastimes a nadie de mi familia, te ofrezco un vaso de agua, una veladora, no sé quién eres, pero no tengo miedo. Pero lo chistoso, o sea, como que es como mi pregunta de, ¿será qué es? Pues porque al principio empecé a ver sombras blancas, pero esta sombra fue una sombra, sombras negras al principio. Y ahorita que vi la nena, era una sombra blanca. ¿Tendrá algún significado? Puede ser, puede ser, porque las sombras regularmente
sí tienen algún matiz, algún color. Y nosotros automáticamente relacionamos cuando es una sombra negra, pues que es algo muy malo, ¿verdad? Y cuando es una sombra blanca, tal vez que no es tan malo. La verdad es que las dos son energías. Y mientras no puedas verle el rostro, sea negro, sea blanco, regularmente es... Algo que no es muy bueno, ¿eh? Así que, pues, ahí te dejo el punto. Tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Buenas
noches. ¿Con quién tengo el gusto? A Mari. Mari, ¿desde dónde? Ah, de Santana, California. Desde Santana, California. Y te damos la bienvenida esta noche. ¿Qué nos quieres compartir, amiga? Bienvenida. ¿Con quién habías hablado? ¿De lo que me pasó? ¿Qué me ha pasado de mí? Tengo una pregunta. Ay, se escucha un poco. Oye, Mari. ¿Qué crees? Que se oye un poco raro. No sé si tienes puesto el altavoz o manos libres. Y si es así, para ver si se lo quitas y checamos si
se oye mejor la llamada. A ver si se oye mejor. ¿Sí? Ya lo quité, ya se escucha. Sí se oye mejor, eh. Sí se oye mejor. Sí, me viene para acá. Como voy a salir a mi libre. Hoy estaba de la pregunta que le quería hacer. Como me pasan cosas, la otra vez estaba dormida y eran las 3 de la mañana. Y me desperté y tengo un bebé de un año y tres meses. Y estaba dormido y que lo miro y ya di cuenta que su cara tenía como muchas luces, como muchas luces de color. Y me asusté y dije, ay,
mi niño, ¿qué tiene? Y me vuelvo a despertar o vuelvo a mirarlo bien y ya no las tenía. Eso me pasó, eran como las 3 de la mañana. Y donde yo me moví, esto es chiquito, lo relato porque estoy trabajando. Donde yo me moví está un pozo, un pozo donde cae la agua de todos los apartamentos. Es como el drenaje de ahí. Y yo estaba dormida y eran como las 3 de la mañana y yo oía que lloraba alguien, pero no era un llanto como cuando alguien está sufriendo. Un sollozo. Y yo me quedé así,
dije, pues que se oye, y que se oye. Y me desperté y me quedé oyendo y oía más ruedas. Y le despierto a mi pareja porque duerme con el otro niño abajo, en la otra cama, por el bebé que está chiquito y no duerme. Entonces yo le digo, ¿lo escuchaste? ¿Oyes lo que estoy escuchando yo? Y me dice, no, no oigo nada. Le dije, sí, de verdad, y tengo miedo. Le dije, ay, duérmete. Y ya me quedé dormida. Y ya, dije, bueno, me acosté, pero sentía como cada que oía eso, la piel se me erizaba. Como
mucho frío. Sí, sí. Pero a la vez me duermo. Entonces, ya él me dijo, ya duérmete, no lo estás. Y así me dormí, me acosté. Y ya no estaba durmiendo y cuando siento que en los pies, en los pies así, como cuando caminas. Sí. Y te van tocando el colchón así, pero como bajándolo. Así. Y dije yo, ay Dios, pero ya no me pude mover, ya no pude como, como ya no podía hablar. No sé si en segundos me quedé dormida o estaba despierta, pero estaba viendo yo. Y nomás podía hacer los
ojos así. Y cuando otra vez pasó de ida, de regreso y a la tercera vez me agarra el pie, pero el pie es derecho. Así, me lo apretó. Y yo me puse helada, helada, de cuenta como que si me hubieras metido a un congelador. Sí. Bien helada, helada, helada. Y no podía hablar, me fue el habla. Y estaba temblando. Cuando pude reaccionar, como pude, le hablé a mi pareja y le dije, prende la luz. Le dije, aquí está. Y me dijo, ¿qué?
Y yo, pero como podía hablar, no podía hablar, la voz, como la sentía como, como cuando, no sé cómo explicarse de la voz, como así como que dita, como cuando estás ronca, cuando estás enronquecida. Entonces él prendió la luz y le dije, aquí estaba, aquí estaba, aquí estaba. Le dijo lo que yo escuché. Y le dije, estaba altísima, altísima, alta, alta. Como que de cuenta que yo la miraba, la podía ver como moviendo los ojos de lado. Y de cuenta que la sombra pegaba hasta el techo. Así. Y eso
me pasó. Entonces, tengo muchos relatos de contar, pero quiero darle espacio a otras personas. Porque yo escucho cosas y me quedo, digo, entonces no soy la única que me pasa. No, claro que no. Yo ya he ido a terapistas. Yo ya me dieron medicamento y de todas maneras me siguen pasando. Yo no puedo dormir con la luz apagada porque si la apago, tengo más cosas. Y no nomás soy la única, mi hijo y el otro niño de 7 años también me dicen lo mismo, mi hija. Y digo yo, bueno, ¿qué es?
¿Es algo que ya viene conmigo y viene con toda mi familia o qué pasa? No, es algo que se presenta y ustedes lo pueden detectar. ¿Por qué? ¿Qué dice tu pareja al respecto? ¿Él los nota? ¿Lo siente también o no? Él dice que sí. Pues yo ya les había contado un relato hace tiempo que cuando yo estaba embarazada me pasaban más cosas. Y él decía que yo me levantaba. Me levantaba y cuando oía el golpe es cuando él se despertaba. Dice, pero que yo no reaccionaba. Y lo raro dice...
Que cuando yo estaba dormida, cuando tenía esas sesiones que tenía, él decía que le daba miedo, que sentía como que le hervía, como si se le chinaban los pelitos y él sin decirme, sin decirme a mí, él trajo agua bendita. Entonces dice que cuando yo estaba con eso que me pasaba, que empezaba a hablar con otros como idiomas, él restaba y
se puso una... Una imagen abajo de su almohada y rezaba, pero lo raro dice que cuando él rezaba, yo volteaba a verlo, pero con los ojos cerrados y le decía con la cabeza que no. O sea, como que no rezaba. Ajá, que yo le decía que no. Entonces él hacía en su mano, yo dormida supuestamente, y me pasaba la mano así por la cara como para decir, ey, ey, ey. Y yo le agarraba la mano con la fuerza. Pero dice, ¿cómo me podías ver si los ojos estaban cerrados? Estaba profundamente
despedida. Y yo nomás lo único que le digo, yo no me acuerdo, pero sí yo me acuerdo que yo estaba dormida y que estaba soñando que alguien se quería llevar a mi bebé en la panza. Entonces yo por eso reaccionaba así. Yo no me acuerdo de lo que él me platicaba, yo me quedo así sorprendida y de hecho me grabó él cómo me levanté. Hasta un compañero que somos bien amigos, Pablo, le dijo, mira, él se levantó y se levanta así, mira,
y cómo va. Lo raro que yo siempre en reversa, o sea, nunca así derecha, en reversa, cómo me bajaron. Siempre, y siempre iba a una posición, al clóset. Siempre al clóset. Y ya luego me llaman porque yo le digo a mi muera, quiero que ustedes marquen para que mire la gente, porque a veces, cierto, a veces siente nomás habla, nomás por hablar, pero cuando a uno le está pasando las cosas, al menos yo, ya que tengo 49 años, me
siento, ya no sé, desesperada a veces. De hecho me di... Y de hecho me quedo sorprendida porque cuando me pasaba eso, yo le dije a la psicóloga y me dijo que yo lo hará con mi doctor y me recetaron unas pastillas que no le afectaban a mi bebé, pero de hecho me relajaban y me podía dormir profundamente. Y aún así con esas pastillas yo me podía levantar. Oh, mira, o sea, era más tu
deseo de despertar, ¿no? O sea, las pastillas te tranquilizaban, pero ni con eso soportabas o aguantabas más tiempo para descansar o relajarte. No, me levantaba. Yo ya el mejor, lo que hacía, aprendía, teníamos una virgen y la arreglamos cada año y tenía los foquitos y los focos se fundían. Él los dejaba prendidos para que yo, él miraba cuando yo me levantaba y los focos se apagaban. Y se quemaban, no creas que se apagaban,
se fundían. Y entonces yo no sé qué me pasa, ya quise hablar con un padre y el padre me, como me ignoró. Y me metió, me metió en la tremenda esta apuesta a confesarte y yo le dije que estaba desesperada por lo que estaba viviendo y nomás salió y me ignoró. ¿Cómo crees? No te dijo nada, ni te dijo vamos a orar, vamos a... ¿Algo nada más le salió? Nada. Nada, nomás se salió y me ignoró. Y me recomendó una que me pinta el pelo.
Una señora ya mayor que es de Colombia. Ella me mandó con ese padre que era muy bueno y que le explicara todo. Y de hecho me ignoró. Y ya luego me siguen llamando y yo les voy a ir contando más cosas que me pasan. Igual aquí en el trabajo donde estoy ahorita. Muy bien, claro que sí.
Vamos a ver. Incluso yo les dije que él fue el que me lloró en la panza y yo lo escuché y le dije a mi pareja y le dije, ay, estás loca, no. Y de hecho mi pareja dice que un día que yo tuve eso, que les digo que me levantaba, el bebé estaba llorando y él se despertó y se quedó yendo y era mi bebé en la panza. Y así como lloró, cuando nació sí lloró. Ok, lo identificaste. Sí, él,
yo no, porque yo ya le había dicho. Él no me creyó y cuando él lo escuchó me dijo que como lloró el bebé cuando nació, lo escuchó en mi vientre. Ok, voy a estar al pendiente, de hecho ahorita los estoy escuchando, estoy trabajando y los estoy escuchando. Formidable mi querida amiga, que tengas bonita noche. Igualmente. Bye bye, saludos. Hasta luego, mi amiga. Pues miren, ahí está el episodio que nuestra amiga Mari nos ha relatado. Muchísimas gracias. Bueno, hoy estamos
hablando del camino real de tierra adentro. Este histórico camino fue utilizado desde la época colonial para el comercio y la comunicación entre las regiones del centro de México y las áreas del norte. Son 2 .600 kilómetros que se encuentran en antiguos pueblos, haciendas y misiones que guardan secretos, algunos de los cuales nunca han sido revelados. Sin embargo, no son solo las construcciones las que te pueden narrar incluso
historias. Los propios caminos parecen estar impregnados de espíritus fantasmas que se materializan en forma. de espíritus errantes. Hay ahí, por ejemplo, leyendas que han dicho muchos viajeros que al caer la noche se encuentran con sombras extrañas que siguen su paso sin razón aparente. Muchos aseguran haber escuchado susurros entre las rocas o haber visto figuras que desaparecen
antes de llegar a alcanzarlas. Una de las leyendas más intrigantes es la de la Dama de Blanco, un espíritu que aparece en el tramo que conecta las ciudades Zacatecas con San Luis Potosí. La historia cuenta que la dama, una joven que fue abandonada por su prometido en este camino, se quitó la vida en su desesperación. Y desde entonces, su espíritu se manifiesta buscando a aquellos que se atreven a caminar por el mismo sendero.
pidiendo compañía en su solitario viaje. Ahorita también te vamos a comentar del espíritu del soldado que ahí mismo hace su aparición. Claro, fíjate, comenta profe, una de las historias que guardan los caminos reales, dice, porque al transitar era mucho durante la época colonial, la de oro que pasaba por ellos y obviamente mucha energía guardada, el ruido y trote de caballos, carrozas. Y almas atrapadas. Qué interesante tema. Claro que sí, mi querida profe. Aquí vamos a estar
con ese tema por esta noche. Por si quieres participar, también te invitamos a hacerlo. Los saludos a su amiga Lupita Carmona. Hola, Lupita. De Orange. Les voy a contar un relato que me platicó mi cuñada. Que dice que cuando ella era chica, allá en Veracruz, tenía una niñera. que era indígena de la sierra de Zongolica, ahí en Veracruz. Y esa muchacha se fue para Ciudad Mendoza a trabajar de niñera y la cuidaba ella. Y me platicó que ella una vez le platicó cómo se convertían las
brujas. Dice que le platicó que en un cuarto cuadrado donde había un fogón o donde había un bracero, dice que tenía que ser un fogón, como donde hacen las tortillas o bien un bracero, que ellas ponían a rezar el Padre Nuestro al revés, se hacían como tipo un ritual donde se quitaban los pies y ya dice que los ponían, se envolvían en un petate y dice que, bueno, para los que no sepan qué es un petate, es como tipo
una... alfombra de palma. Dice que se envolvía y dice que ya se convertía que los pies o las patas, que eran como de un cuajolote o de un pavo, las dejaba ahí a un lado de la lumbre. La lumbre tenía que permanecer todo el tiempo y ya posteriormente dice que se iba a chupar a los niños, a tomar o beber sangre de los niños o lo que tenían que hacer. Tenían que regresar antes del amanecer. que todavía no se consumiera
ese fuego y ya se volvían a poner los pies. Y mi cuñada dice que esa noche le dio hasta calentura nada más en lo que le platicó. Y ya dice que tiempo después ella le platicó a su papá y dice que la muchacha le dijo que su abuelita era bruja y que ella muchas veces de niña miró cómo se convertía su abuelita. Bueno, ese es mi breve relato, mi aportación. Los quiero mucho. Muchísimas gracias mi querida amiga, gracias por tu historia y bueno, además siempre, siempre reconozco tu
participación y hoy no fue la excepción. Hablando, les dije, del espíritu del soldado, en las cercanías de un antiguo campo de batalla cerca del Camino Real se dice que el espíritu de un soldado que murió durante la Guerra de Independencia aún merodea el lugar. Este soldado se aparece principalmente a los viajeros solitarios, quienes lo ven a lo lejos como una figura con un uniforme antiguo, pero no se imaginan que es un fantasma caminando
entre la niebla de la madrugada. Y los pocos que se han acercado aseguran que la figura... Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana. Quienes solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La Mano Peluda. Los espero en juntos. Te saluda Jaime Núñez. Los espero en juntos, donde y cuando quieras.
Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Podría ser bueno hoy. Pero eliges mañana. Marco Polo. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos con más experiencias, comentarios, audios. Y los minutos se pasan rápido, así es que vamos a seguir escuchando. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Me llamo Jesús. ¿Cómo estás, Jesús? Bien, gracias. ¿Desde dónde los escuchas? Aquí, de
la Ciudad de México. Muy bien, bienvenido. Queremos escuchar lo que quieres compartir. Ya en una ocasión les había llamado, porque yo vivo acá en Poctepec, Barrio Alto. Por el norte de la ciudad. Fíjense que el jueves de la semana pasada, apenas pasó, estaba yo como todos los días llegando a mi casa, eran las ocho de la noche, pero el problema es que no había luz en todo lo que es el barrio. Como quien dice, es una montaña tras otra, tras otra. Todos los transportes pasan
por ahí, pero es pura subida. Y imagínense, va todo oscuras. Todo el camino y luego hay voladeros por los dos lados. Se veía muy mal el arco. Pero entonces llegué a casa y vi que la gente estaba afuera de sus casas porque estaban esperando que llegara la luz. Todavía no era muy noche. Entonces ya llegué yo a mi casa, saludé a mis vecinos que estaban afuera. Pero... Una de ellas, como vivo solo, pues ella me ayuda haciéndome mi comida. Le dije, vamos a... Me dijo, pásale,
vamos a comer. Nosotros estábamos saludándonos con el celular porque no había nada, pero nada de luz, ni siquiera había luna. Y entonces estábamos todos, todos los vecinos afuera. Yo me metía a su casa de mi vecina a comer porque ya me había hecho mi comida. De pronto, se oyó como una cosa muy difícil como de comprender, porque fue como un grito que se oyó, pero parecía como ante un grito y un aullido que se oyó, pero muy, muy
fuerte. Estaba completamente oscuro todo. Y pues toda la gente se metió corriendo a sus casas. Mi vecina cerró rápido porque se oyó bien cerquita. Y yo, ¿y ahora qué es eso? Que no sé, pero yo no había oído nunca una cosa de esa. Y yo le dije, sí, yo había oído uno, y precisamente ahí en Coahuiltepec. Y llegamos así, pero no supimos qué fue. Pero se vio horrible, una cosa fea. Y al día siguiente, era mi descanso, y vi que
había una bolita ahí, de vecinos hablando. Sí, una vecina que es la hija de la dueña ahí de donde vivo, y dice que ella vio una cosa negra, grande, que se iba subiendo por la montaña que ahí se ve, y dice que eso fue lo que soltó ese, ese aullido, y iba para arriba del cerro. ¿Pero qué forma tenía? Dice, ahora sí que prácticamente haga de cuenta, en pocas palabras nos dijo ella, pues parecía lo que en las películas sacan como un hombre lobo. Ah, dale. ¿Y solamente esa ocasión
lo escucharon? Solo una vez hizo esto, pero fíjese que empezaron a salir. Ya sabe usted de cuando empieza la práctica y a decir cosas, se juntan los vecinos. Empezaron a salir cosas que dicen muchos de ellos que también han tenido ciertas experiencias. Sobre todo muchos de ellos que ya han llegado anoche. Y sí, dicen muchos que no, se oírían. parecida, pero no así tan de plano,
tan cerca. Y ya yo en otra ocasión ya vi que yo también les había informado que un día había uno que iba saltando de un techo a otro y me estoy corriendo porque no quise saber nada más. Claro. Oye, pero esa ocasión varios vecinos lo pudieron escuchar. Sí, todos huyeron, pero créanme que estábamos así, todos afuera, y no, pues estuvo muy difícil de asignar porque todos salieron corriendo y se metieron a sus casas. Claro, no entendieron qué sucedía y además el miedo, ¿no?,
que te puede provocar lo desconocido. Exactamente, pero fíjense que ahí en ese barrio he vivido ahí ya dos años, llevo viviendo ahí. Y créeme que pasa una de cosas, pero yo le sugeriría a alguno que le investigue cosas así paranormales o extrañas. Se dé una vuelta por allá y se quede algunos días y verá que pasan muchas cosas extrañas. Ok, entonces sería un buen tema ir a visitar Coautepec, Barrio Alto. Exactamente, aquí donde
yo vivo se llama Espetóquio. son cosas que le pasan a todos por aquí no solo esa fue una experiencia pero muy horrible que todos la vieron y todos lo oyeron pero el problema es que pasan otras cosas también muy sobrecogedoras y en todas las casas simplemente el otro día yo llegué en la noche como siempre en la mañana me voy Y yo tengo ahí un vaso donde dejo mi cepillo de dientes, mi peine, en fin, todas las cosas que uso para
mi aseo. Me fui, cerré la puerta bien, pero cuando llego yo a la noche y prendo mi luz, lo primero que veo es que están todas mis cosas regadas y mi peine está ahí en la mera puerta. ¿Y por qué? ¿Dices que vives solo? Sí, dejo la puerta cerrada con llaves. Vaya, qué ocurrirá, ¿verdad? Pues sí que es extraño. Podría ser que algún día... Cuando te vayas a trabajar, ¿dejes algún celular, alguna cámara ahí grabando para ver
si puedes captar algo? Fíjate que eso es muchas veces lo que he estado pensando porque sí, y no solo me pasa a mí, le pasa a todos los vecinos en sus casas. Le digo que estaría muy bien que alguien que investigue vaya a pasarnos de país y él mismo vea con sus ojos que pasan cosas así. Ok, pero te vamos a invitar a que hagas durante una noche o en el día lo dejes, esta grabación, para que después analices y a ver si se puede captar algo. Sí, exactamente, eso estaba pensando
hacer. Y pues me comunicaré en otro día para ver si algo ya he logrado captar. Porque sí, sí lo voy a hacer. Ok, Jesús, entonces vamos a quedar pendientes a checar qué es lo que sucede.
Gracias por reportarte Igualmente Que pase buena noche Estamos al pendiente del 30 aniversario Así es amigo, muchísimas gracias Todos vamos a cumplir 30 años Siendo peludomaniacos Sí, con supuesto Que vamos a estar pendientes Gracias Que estés muy bien Jesús hasta luego gracias hasta luego mi querido amigo fíjate comenta hola yo ya estoy inmortalizado en la mano peluda con mi relato me parece buen comentario y tú ya también eres inmortal en este programa ya te tocó dejar
también tu historia y si no estás a tiempo Realmente hay oportunidad. Gracias, amigo. Saludamos a Daniel hasta Cuauhtitlán, Iscali. Dice aquí escuchando historias acostadita con mi esposo. Guau, mi querida Dani. Un saludo para ambos y un fuerte abrazo, por supuesto. Sí, siempre agradecemos que estén aquí presentes en el pueblo de San Juan del Río. Ahí es conocido por su actividad paranormal con leyendas de personas que han visto
luces extrañas en la oscuridad. Algunos incluso aseguran haber escuchado voces que llaman por su nombre en la lejanía. Imagínate que tú estás ahí y de repente a lo lejos escuchas que alguien te está hablando, pero físicamente no puedes ver a nadie. Hoy les quiero platicar una anécdota. Una situación que le pasó a mi mamá el día madrugada de martes, para amanecer ya martes. Antes que nada, no sé si recuerden que yo les platiqué la situación de que una cabeza le gritaba insultos
a mi hijo de asomada de la barda. Sí, sí. Eso con mucha oración. no ha vuelto a suceder gracias a Dios pero antenoche a mi mamá le pasó algo muy extraño mi mamá duerme con mi niña al no tener todavía su cuarto mi niña, mi mamá duerme en juntas entonces pues yo la verdad diario todas las noches y todas las mañanas me pongo a orar le pido a Dios que cubra y proteja a mis hijos, que vele por ellos y que siempre los pongo en sus manos. Me comenta mi mamá que estaba durmiendo,
pero en la madrugada la despertó algo. Dice que ella fue como que despertara abruptamente porque simplemente abrió los ojos. Cuando abre los ojos se percata de que hay una sombra, pero como un bulto grande a pie de la cama. Ella al verlo, dice que ya no pudo moverse ni hablar, que solo hacía como que sonidos con la boca. Ella me dice que nada más podía hacer, ah, ah. Entonces, este, no podía hablar. Ok, en un momentito continuamos con esta historia. El miedo fue 55, 21, 93, 59,
26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com El problema no es el verdadero problema. El problema es tu actitud sobre el problema. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos y vamos a terminar de escuchar este
relato. Y se quedó congelada completamente. Dice que ella vio cómo esta sombra se abalanzó contra ella. Se quedó así totalmente congelada y no sabe cómo, qué pasó. Tampoco sabe cuando se pasó mucho tiempo o poco en que ella como que recobró la conciencia, por decirlo así. Y a un lado estaba mi niña. Mi niña que yo sé que por la oración que yo siempre hago por mis dos hijos, ella estaba cubierta con la sangre de Cristo. Y ella no sintió nada, no vio nada. No soñó nada malo y absolutamente
nada. Tuvo un sueño normal, como cualquier niño. Pero mi mamá junto a ella en la misma cama pasó eso. Yo sí, la verdad, le dije, mamá, lo que pasa es que tú nunca haces oración en la noche. Nunca le pides a Dios que proteja tu sueño, porque no solo es que proteja tu día en la mañana. También que proteja el sueño de todos nosotros en la noche, porque sabemos que en la noche pasan muchas cosas extrañas, malas. El mal siempre anda suelto. Ella dice que después de esto estuvo muy asustada
y se puso a orar. No pudo conciliar el sueño, pero ahora está como temerosa, porque dice que... Fue muy extraño que ella incluso vio cómo se abalanzó sobre ella esa sombra. Pero bueno, les dejo esto, esta anécdota y a ver qué me pueden comentar, chicos. Claro, muchas gracias. Pues mira, regularmente cuando se ven sombras que se manifiestan, es que no podemos negar ya. O sea, ya llegó todo a un punto en que la energía
que tiene esa casa está ya muy densa. yo entiendo que en todas las casas casi pues es una generalidad verdad que existan energías de todo tipo pero de repente hay momentos en donde se acumula mucho más energía negativa y es ahí donde ya cuando las cosas están poniendo más difíciles empiezan las manifestaciones ahora hay algo sintomático que ocurre Cuando empiezan a manifestarse este tipo de energías, casualmente las familias comienzan a pelear con mayor frecuencia, a discutir por
cualquier cosa. Yo dije casualmente utilizando esa palabra de manera sarcástica, ¿verdad? Porque obvio que no es casualidad, es precisamente lo que estas energías provocan, que estemos inquietos, que estemos incómodos. Que estemos irritables. Y esto lo hacen con el único afán de que también nosotros comencemos a emanar una energía de baja vibración. Y pues sabemos que lo igual genera
una atracción hacia lo semejante. Esa es una de las razones por las que si tú notas que en tu casa ya se están dando ciertas manifestaciones, es momento de cambiar primeramente la actitud de todos para empezar a armonizar el sitio, ¿verdad? Y ya después buscar otros motivos como puede ser hacer oración juntos, como puede ser también tratar de inundar el hogar con un aroma agradable como el que puede producir la canela que aparte es un armonizador. Entonces, eso ayuda bastante.
Tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Sí, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? No puedo mencionar mi nombre. Puedo decir... ¿Anónimo? ¿Puedes decir qué, perdón? Sí. ¿Anónimo? Claro que sí, amigo. Adelante, sí. Tampoco nos puedes decir desde dónde nos llamas. Es solamente por estadística. Tampoco es decir... ¿Sí? Sí, hablo de Autlan de Navarro, Jalisco. Ok, muy bien, amigo. Con eso es suficiente. Muchísimas gracias. ¿Y qué
nos vas a compartir? Nachito. Sí. Gina, antes que nada, buenas noches. Buenas noches. Disculpe por no haberlo saludado. No te preocupes, amigo. Mira, gracias. Lo que les voy a decir, sí me gustaría mucho, por favor, que me pudieran ayudar haciéndoselo mención a... Al profe Sohan, a ver si me puede dar una orientación. Lo que pasa es que ahorita estoy viviendo con mi madre. Mi madre ya es una persona grande, 82 años. Yo estoy separado y me vine a vivir con mi mamá. Y pues
lógico, cada quien duerme en su cuarto. Y ya tengo mucho tiempo desde que llegué aproximadamente hace cuatro años aquí con mi mamá. Mi mamá se despierta a las madrugadas y viene y me toca a mi cuarto diciéndome, hijo, ¿qué tienes? ¿Por qué me estuviste hablando? Digo, no, mamá, yo en ningún momento le he hablado. Y viceversa, yo escucho a mi mamá que me habla y salgo al patio porque nos divide un patio. Y salgo al patio y voy al cuarto donde está mi mamá. Digo,
madre, ¿qué tienes? ¿Se siente mal o algo? Dice, no, hijo, estaba dormido. Y así, muchas veces nos ha pasado de que ambos escuchamos que nos
hablamos, pero no nos hablamos. Y a veces en la madrugada suele mucho pasar que me despierto y en la esquina de mi cuarto veo, no es como... es como una silueta pero más bien es como como un humo que de repente pues desaparece y es un humo pues negro y no sé o sea estoy bien pues a paro de onda con esto anteriormente aquí en la casa donde donde vive su servidor su casa también de ustedes gracias amigo Nos dijeron unos vecinos, bueno, mi mamá nos dijeron unos
vecinos que las personas que vivían aquí adoraban a la muerte. Entonces, no sé, no sé qué pueda pasar. No sé, orienten ustedes o digan al profesor que podría estar pasando aquí. Y esto es continuamente. De hecho, ya se nos hizo, ya se nos hizo mi mamá y a mí, ya se nos hizo este, pues, natural. De estar escuchando que nos estamos hablando, pero de todos modos, cuando yo escucho que me hablan
en la madrugada, pues nomás me asomo. Pero ya al ver que no sale o algo, pues digo, no, no sé, ya me meto, pero sí, sí es algo así medio raro, ¿no, Nachito? Sí, amigo, claro. Ahora dime algo, esto que dices tú, ¿qué ves? Como algo negro, como un vapor negro. ¿Podríamos decir qué es lo que la gente le llama que son sombras, sombras oscuras? Pues es así como un vapor negro que cuando despierto y nada más en una esquina,
en la esquina derecha de mi cama. Incluso nosotros no tenemos animalitos ni gatos ni nada, pero de repente apareció un gato y siempre dormía a los pies de mí. Y a mí no me gustan los gatos, yo siempre los corría, no es un gato de nosotros, no sé cómo parecía el gato, pero lo corro. Pero sí, duró un tiempo, pues, ese gatito se posaba
ahí en los pies de su servidor. Y sí, también, pero eso es algo natural, me imagino, no, no, no, pero lo de la, lo de esa, como humo que se dispersa, es un humo negro que se dispersa, desaparece. Pues sí, cuando pasa eso, Nachito, me siento así como que los oídos me van a tronar, me zumban muy feo mis oídos y me siento así como en un ambiente bien raro, no sé, ¿qué estará pasando aquí? O a lo mejor, no sé, no sé, no tengo explicación. Pues es que ya la explicación está dada, mi querido
amigo. ¿Ustedes adquirieron esa casa o la están rentando? No, la estamos rentando, Nachito, mi mamá la está rentando. Ok. ¿Y las personas anteriores eran los dueños o también rentaban? No sabes. No, también hasta donde yo sé también la rentaban, pero vecinos nos han dicho que esas personas pues son muy malas personas que adoraban a la muerte y que no sé qué tantas cosas. Y es que más que adorarla, el problema es las prácticas
que hayan hecho ahí. Porque probablemente abrieron portales en ese sitio, mi querido amigo, al hacer invocaciones, al hacer rituales. Entonces, lo que puede suceder es que ese domicilio está muy contaminado. Ahora, si no les han hecho nada, si ustedes no les tienen miedo, o sea, sí es cierto que se escuchan, que se hablan, o sea, tú que tu mami te habla y tu mamá que tú le hablas, o sea, de ahí no pasa, solamente son esos ruidos
y las sombras que han visto, ¿verdad? En la cocina, sí, en la cocina se escucha que tumban las cazuelas y todo, pero no, está bien raro. A lo mejor sería algún animal, algún gato o algo, pero no, tumban las cazuelas y dicen a la mamá que cuando va a la cocina, pues no, todo está en orden. Van a ver y no hay nada malo, todo exacto. Es correcto. Sí, eso se llaman sonidos de aproximación y tienen su objetivo. Lo principal es generar incertidumbre y que la gente se espante. Ahora, si ustedes
no se espantan. simplemente se dan cuenta que está pasando eso, pero no les causa miedo porque no les han hecho nada malo. Eso es un punto a favor de ustedes. ¿Por qué? Porque llega un momento en que estos seres desisten y se van. Dame un segundito, necesito hacer una pausa, no te vayas. Gracias. El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. La disciplina es saber elegir entre lo que quieres
ahora y lo que más quieres. Abraham Lincoln. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Ya estamos de regreso y tengo en la línea a mi amigo allá en Jalisco. Perdón, ¿verdad? ¿Estás mi amigo? Sí, es correcto. Autlan de Navarro, Jalisco. Excelente, mi amigo. Oye, pues sí, te comentaba antes de la pausa. No cabe duda que ese lugar
está contaminado. O sea, los síntomas, si tú te fijas con el relato anterior, es muy semejante en cuanto a que hay presencia de sombras, hay energías que se mueven en la casa, pero aquí el asunto es que no fue causa de ustedes, ustedes no los trajeron, ustedes no los llamaron, sino que muy probablemente las personas que ahí rentaban, pues contaminaron ese sitio y tal vez abrieron un portal y ese portal... Hay que cerrarlo. ¿Qué se puede hacer? Pues depende mucho de tus creencias,
mi amigo. Comenzar a hacer oración en todo momento. Y si puedes hacerlo junto con tu mami, también estaría muy bien. Si pueden ustedes poner alabanzas, leer salmos en voz alta entre los dos. Eso ayuda muchísimo. Y te voy a decir por qué. Porque cuando tú rompes el mecanismo que estos seres quieren, Ven que no van a obtener ningún fruto y prefieren irse. Aunque también es probable, no lo vamos a negar, que si ustedes comienzan, por ejemplo, a hacer oración, que de repente haya un poco
más de manifestaciones. ¿Por qué? Porque estos seres, una vez que ingresan a un lugar, se convierten en territorialistas, ¿no? Es decir, es como los perros que marcan su territorio, así estos seres marcan también su territorio. Y si ustedes empiezan a trabajar en ello, pues van a querer espantar o amedrentar para no irse tan fácilmente. Nachito, no sé si algo tenga que ver con esto, pero muchas
de las veces es... Cuando despierto yo en la madrugada, pues lo primero que hago, pues yo tengo mi Biblia, tengo mis imágenes, yo creo mucho en la Virgencita de Guadalupe, y empiezo a rezar, empiezo a platicar, a pedirle, y cuando lo estoy haciendo, Nachito, mi piel se eriza y siento así algo bien raro en todo el cuerpo, pero bien, bien, bien raro, algo... No bueno, algo no bueno, pero cuando estoy rezando y todo, y ya después que rezo y todo, se termina todo.
Pero mientras estoy rezando, sí siento algo bien horrible, en serio. Se llama escalofrío. Sí, es eso. Me eriza la piel bien feo, pero digo, no, yo no voy a dejar de rezar, y sigo rezando, y sigo rezando. De hecho, cuando, no sé si tenga que ver algo. Cuando, desde que yo llegué aquí, mi salud está bien, bien, bien, bien deteriorada. Y a veces me pongo bien mal. Me detectaron, me van a hacer un cateterismo en el corazón. Y soy
diabético, tengo neuropatía. Y a veces me pongo bien malo y voy al hospital y me dicen, ¿estás bien? ¿Traes tu presión bien? traes tu azúcar bien, pues médicamente ahorita te veo bien, estás bien, los análisis salen bien, pero yo me siento que me voy a morir, la neta. Yo digo, yo a veces ya ni quiero ir al hospital, me ve mi mamá bien mal, me dijo, te voy a llevar, no mamá, me siento mal, pero como yo tengo un glucómetro, yo tengo para la presión, ahí me la tomo y le digo, mire,
estoy bien. O sea, estoy saliendo bien, pero me siento bien, bien mal. Me siento así como que no tengo fuerza, me mareo, quiero vomitar. Y yo digo, ah, caray. Bueno, no sé si tiene que ver algo eso. Pero sí, sí, sí. Bueno, yo te puedo decir algo, mi amigo, que si tú tienes esas condiciones que me estás platicando y, por ejemplo, vas caminando en la calle y de repente recibes un fuerte susto, Pues precisamente por las condiciones que tienes,
eres muy susceptible de que algo te suceda. Se te sube el azúcar, se te baje la glucosa, no sé. Depende de tu condición particular. O sea, sí tiene que ver, pero no es la causa. Es decir, aunque tú no vivieras ahí, probablemente tendrías estos padecimientos. Digo, probablemente no conozco el historial, ¿verdad? Es decir, no te enganches con el asunto. de que es por culpa de la casa,
por culpa de vivir ahí. Sí sería culpa si tú, digamos, cada vez que escuchas una manifestación o que ves esa sombra o que es la voz de tu mamá y ella no está, tú te espantas demasiado, pues ahí sí puede haber alguna complicación. No sé si me explico, mi amigo. No, fíjate que no... No, Nachito, no me asusto. A lo mejor ya me impuse. ¿Eso es? De primero sí, pero ya me impuse. De hecho, créeme que ya se me hizo creo que un poquito
hasta natural estar escuchando. Lo que sí es que cuando me despierto en la madrugada y está esa sombra que se desvanece, empiezo a sentirme mal. Me siento bien cansado, no puedo dormir. De hecho... No duermo casi. Con lo poco que duermo, así como dos, tres horas y me despierto. Y eso he venido notando de un tiempo para acá. Por ejemplo, yo estoy ahorita tratado con la prasolam para poder dormir. Y entonces yo digo, hijo. No son mis nervios, no es mi imaginación, no
estoy loco. Sí miro lo que te estoy diciendo, sí siento lo que yo siento, pero no sé por qué se ha generado. Y siento en mi cuarto, siento una atmósfera bien negativa, bien negativa, de verdad. Sí, lo creo, lo creo completamente. O sea, todo lo que nos has comentado sí es indicio de que esa casa está contaminada. ¿Con qué? Con energías negativas. ¿Qué tan fuertes? Pues depende de mucho. Hay un versículo bíblico que a mí me gusta recordar en estos casos, que es Santiago
4 .7. Dice, someteos pues a Dios, resistid al diablo y huirá de vosotros. O sea, se apega justo a lo que te acabo de comentar. Que si ustedes comienzan a hacer oración y comienzan a armonizar la casa, estos seres van a ver que ahí están perdiendo su tiempo y se van a ir. Créeme que se van. Yo no estoy diciendo que sea fácil. No
estoy diciendo que sea fácil. Es lo mismo como cuando te detectan un padecimiento físico los doctores y te dicen... tienes que tomar esta medicina para que te sientas mejor, para que ya no te duele la cabeza, para que no se te baje la azúcar, tienes que tomar este medicamento, y tú lo haces, pues va a pasar lo que te dijo el doctor, te tomas el medicamento, controlas tu azúcar, controlas tu presión, no sé, lo que sea, lo mismo sucede en este caso, nada más que
aquí, en aspectos espirituales, También digamos que la medicina o la curación también es espiritual, mi amigo. Sí, sí. De hecho, siempre yo a mí, yo el versículo, perdón, el Salmo 91 siempre lo tengo presente. Traigo mi rosarito y hago mis oraciones cuando me desperto en la madrugada y así. Eso es, amigo. Y poco a poco usted no debe dejarte vencer. ni sentirte que vas cada vez más en deterioro de tu salud. No, al contrario,
amigo. Tú confía en que Dios no te deja. Si es que tienes esa creencia, esa fe, mi amigo, yo entiendo que sí, por lo que escucho. Y pues no dudes, no titubes. Simple y sencillamente mantén el objetivo y vas a ver que todas las cosas van a cambiar. Sí, gracias, Nachito. Te mandamos un fuerte abrazo y mil bendiciones para ti y para tu mami, amigo. Gracias. Bonita noche. Que estés muy bien. Si necesitas platicar con nosotros nuevamente, no dudes en marcarnos. Sí, creo que
sí. Muchas gracias. Ahí está, mi querido amigo. Acuérdate, si Dios es con nosotros, quién contra nosotros. ¿Ok? Ándele pues, mi amigo. Sí, está bien. Que tengas bonita noche. Buenas noches. Saludos, que estés muy bien, bendiciones. Es algo difícil, ¿verdad? Créanme que uno quisiera que nunca nos ocurrieran cosas malas, pero pues ya está visto, ¿no? Personas, digamos que tienen una relación muy estrecha con Dios y también se enferman, también fallecen. Recientemente,
pues, Lo que ocurrió con el Papa Francisco. Se agravó su salud. Y se puso mal. Y sucedió lo que ya todos sabemos. Y lo que ha sucedido con varios pastores también. Aparentemente muy ungidos. Pero también se enferman. Es decir. La salud aquí en la tierra. Entre nosotros. Es algo que debemos cuidar. Y no debemos dejar que. Este tipo de situaciones de padecimientos mermen nuestra
espiritualidad, amigos. Es natural que todos nos enfermemos porque, pues, aquí vivimos, comemos los mismos alimentos prácticamente, todos comemos del mismo campo, bebemos la misma agua, ¿verdad? Digo, en la generalidad, ¿no? Entonces, son cosas que no podemos evitar, lo que sí nunca debemos permitir. Es que nuestra fe decaiga. Y no dejemos de orar. Cuando más decaído te sientas. Es cuando más debes orar. Con insistencia. Cada momento. Cada vez que te acuerdes. Porque esa es una forma
de salir adelante. Acuérdense que. Lo nuestro. Es una guerra espiritual. Es una guerra. Como dice la escritura. No luchamos contra carne ni sangre. sino contra principados y potestades. Y a la hora que nosotros mismos nos estamos creyendo que va de mal en peor, nos empezamos a sentir enfermos, derrotados, pues le estamos dando la victoria a esas huestes del mal. Así es, y es lo que comentaba, yo no sé si fui claro con mi amigo, pero no se debe dejar de caer porque se
siente que su salud va en deterioro. Hay que echarle mucho entusiasmo y poner atención a lo que nos dice nuestro médico. Hay que confiar en los doctores. Ojalá que los doctores no se equivoquen, ¿verdad? Y que nos tengan siempre con las dosis, con la medicina adecuada, lo que necesitamos para mejorar nuestra salud. Es la función de ellos también, ¿no? Vamos. Vamos con
más historias, Gina. Y hablando de camino real, hay ciertas partes, especialmente cerca de las misiones antiguas, que se ha registrado un extraño silencio. Los viajeros reportan que al acercarse a ciertos puntos, todos los sonidos del entorno desaparecen, creando una atmósfera inquietante. Y la ausencia de este sonido también es perturbadora. Así es. Pues sí, vamos a continuar. Ahora sí, a ver si ya la tenemos lista. Queremos más relatos y experiencias. Buenas noches, ¿cómo te llamas?
Buenas noches, mi nombre es Jacqueline García. Jackie, bienvenida. ¿Desde dónde nos escuchas? Ya, desde Matamoros, Tamaulipas. Perfecto. Jackie, ¿qué nos quieres platicar? Ah, pues mira, les quería comentar y a ver si alguien de la audiencia me podría ayudar. Durante el día de hoy tuve Un sueño que verdaderamente me ha mantenido todo el día pensando en él. Yo estaba recostada y sentí como el muerto se me subió y después de eso estaba sobre encima de mí abusando de mí
sexualmente. Y en eso yo sentí que mi cuerpo se empezó a elevar de la cama y desperté asustada. Claro, esto fue un demonio definitivamente, el ataque sexual es precisamente el signo de esta presencia de un demonio. Sí, pues sí, sí, porque bueno, lo escuché hacer como ruidos, así como cuando un animal gruñe, bueno, cuando un perro gruñe, lo escuché bien claro y pues realmente pues yo perro dentro de la casa no tengo y lo tengo, pero es de los chihuahuitas, es chiquito.
Antes de eso yo había soñado que mi niña tenía todos sus dientes como podridos, todos sus dientitos así todos podridos y pues mi niña pues sus dientes los tiene bien, los tiene limpios. Sí, sí. Oye amiga, y cuando tú tuviste este ataque, esta agresión, ¿no sabes o no recuerdas si hubo una especie como de aviso? Es decir, que sintieras como un zumbido en los oídos. No, no lo sentí,
o sea... Solo fue como, empecé nada más, primero empecé a sentir el cuerpo pesado y luego ya fue cuando ya sentí que alguien estaba encima de mí. ¿Tú no te podías mover? No, no me podía mover, no podía hablar, solo fue de que abrí los ojos, pero no me podía mover. Ok, abriste tus ojos, no viste nada, solamente estabas teniendo esa sensación. Ajá, este, miré a una persona, pero no la alcancé a ver bien el rostro, era como...
Algo oscuro. Ajá. No, no, o sea, no, no alcancé a verle rasgos en la cara ni nada, pero era una persona, era un hombre, bueno, por los gruñidos que yo escuché, pues me imagino que era un hombre. Sí. Pero era todo completo, oscuro, no, no le miré facciones en la cara. Ah, ok. Sí, te entiendo. Ahora, amiga, cuando tú ya te pudiste mover y o amaneció en todo caso. ¿Tenías marcas? ¿Te quedaron huellas, moretones tal vez? No, no, no me quedó ninguna marca ni moretón. Qué bueno,
sí. ¿Solamente ha pasado una vez? Sí, solamente es la primera vez. Sí, solamente esta vez ha sido. ¿Hace cuánto tiempo ocurrió, amiga? Pues fue en el transcurso del día, como alrededor de las 3, 2 de la tarde. Oh, eso es muy reciente. Sí, fue el día de hoy. ¿Tú sabes si tuviste contacto con alguna persona que tú sospechabas que le
caías mal o algo así en estos días? Pues, según esto me han comentado, yo viajé hacia Reynosa y ahí estaba una señora y la señora me dijo, percibo en ti que mucha gente te tiene mala vibra. Que no te quieren. Y cosas así la señora me empezó a comentar. Pero realmente no le tomé importancia. Dije, pues vean, está bien. Y qué linda de su parte que me quiera ayudar. Pero no le tomé mucha importancia. ¿Era una señora como gitana? No gitana. La señora se dedica a hacer curaciones,
a barrer y todo eso. ¿No te dejó sugestionada esa situación? Sí. Y, pues, sí, algo me quedé como que pensando, pero, pues, ¿quién será? Porque, pues, así realmente puse aquí con todo y decimos, me llevo bien, no tengo problemas con nadie, no me meto con nadie. Sí. Sin embargo, sí te quedó, pues, esa inquietud a lo mejor. Es que, ¿sabes qué? En ocasiones lo comentan y tú estás bien, tú estás normal, digamos. Pero te comentan algo así y por estar pensando con quién será,
como que te haces vulnerable. No sé si me explico porque es un tanto frecuente. Como que esto te debilitó, como que te hubiese bajado las defensas. Sí, pues también fue lo mismo que yo le comenté a mi mamá y me dijo, a lo mejor es su gestión tuya. Vaya amiga, pues mira, yo te diría que
cuando te vayas a acostar... Hagas oración, eso es muy muy fuerte y hazlo así de corazón, platícalo con tu mamá, platícalo con tu esposo, tu gente que está cerca de ti, para que juntos hagan oración y les den protección, pidan protección, hagan un vallado espiritual se llama. Ok, está bien, pues muchas gracias por haberme dado la oportunidad de compartir mi experiencia. Te vamos a pedir por favor que si ocurre algo más nos avises y hay que tomar cartas en el asunto, ¿sí amiga?
Por lo pronto es suficiente yo pienso con que hagas una oración fuerte, que te ayuden a hacer oración por tu protección y la protección de tu familia, tus hijas y todo. Y así defenderte, no lo dejes así nada más a la ligera, es decir, no te vayas a acostar y simplemente llegues y te acuestes y ya, no. Antes de acostarte, haz una oración y si es posible cuando te levantes también. Sí, sí, sí lo voy a hacerlo. De hecho, ya estaba acostada y ya estaba pidiéndole a Dios.
Eso es. Pues pidiéndole para que me diera tranquilidad y me diera un buen sueño. Sí, amiga, pues te recomiendo que leas el Salmo número 4. Ok, sí, muchas gracias. Bueno, amiga, que estés muy bien. Igualmente, muchos saludos a todos y pasen buena noche. Igualmente, que estés muy bien, amiga. Gracias por comunicarte con nosotros. Vaya, pues esta noche sí que no cabe duda, ¿verdad? Que tenemos que reforzar en ocasiones ese aspecto de hacer oración. Es una sana costumbre que te
trae mucha calma. Saludamos a Irene Martínez. Y también a Joe Molina que nos escucha desde Coacalco. Un saludo para mi papá Genarito y mi hermana Leticia. Hagan oración por la próxima operación de su vista para mi papá, por favor. Con mucho gusto y vamos a ponerlo con los escuderos que tenemos aquí. Un grupo de oración que siempre que haya alguna necesidad pasamos el nombre y ellos nos apoyan en ese sentido. ¿Verdad Gina?
Así es. Hoy hablando de este camino real, en varias historias se menciona que viajeros solitarios que deciden acampar cerca de este camino han desaparecido sin dejar rastro, solo para ser encontrados días después en condiciones inexplicables, como si hubieran sido atrapados por algo invisible.
Aquí es importante también tener la información de que es una zona que se cuenta está marcada por la tragedia, el sufrimiento, las luchas de los viajeros que lo transitaron, soldados, comerciantes, aventureros que cruzaron esa ruta y dejaron parte de su esencia ahí y para algunos en sus espíritus. Estos relatos pueden ser la forma en que estas almas se aferran a la tierra que una vez cruzaron buscando que su historia no sea olvidada. Podría
ser también. Así es, correcto Gina. Muy bien, pues ya estamos a escasos segundos de irnos. Saludamos a Raúl López, buenas noches. Saludos a Marilú de la Cruz, bienvenida amiga, gracias. Y a Joma, que también es su primera vez desde Honduras en esta mano peluda internacional. Oh sí. Gina, nos vamos. Agradecemos como cada noche tu presencia, pero sobre todo tu participación. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego
Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan la mejor de las noches, descansen y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
