Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en... La Mano Peluda. La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo un sólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos vamos a dar inicio a una noche... De miedo. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291. La página www.radioformula.com.mx y en Spotify encuentranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Desde luego que tú estás cordialmente invitado a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp. Y para ello te voy a proporcionar el número 55-2193-5926.
Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlampo, Sarrica, Tabasco, Tijuana, Torrón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznante.
Queremos tu participación con relatos y también con el tema que hoy te proponemos. Vamos a hablar de la Isla Poveglia. Era un centro de cuarentena y una fosa común para las víctimas de la peste bubónica. Ahora la podemos encontrar como una pequeña masa de tierra despoblada cortada por medio de un canal. Sin embargo, a pesar de su apariencia modesta, tiene una historia oscura. Y se dice que es uno de los lugares más embrujados de Europa.
Muchos de esos fantasmas vinieron por cortesía de la Peste Negra, que barrió Europa en el siglo XIV, matando a millones de personas y reduciendo a toda la población de algunas ciudades a la mitad, en cuestión de tan solo meses o incluso semanas. Los años han pasado, pero hasta el día de hoy, los pescadores evitan acercarse a ese lugar. Temen que sus redes saquen algún resto humano calcinado. La visita al público está prohibida y solo los dueños actuales pueden ir a ella.
Y lo hacen con mucha precaución para ver a sus viñedos, que al parecer se encuentran en esa maldita tierra, los recursos ideales y es lo más extraño, ya que el suelo parece estar cubierto de una capa de ceniza pegajosa. Se sabe que el centro interno de la isla está plagada de restos humanos y todo en el exterior pareciera que se pudre. Sin embargo, las vides crecen fuertes y se nutren en él. Hoy vamos a hablar de la historia de muerte y locura de la isla Poveglia, isla de los fantasmas.
¡Wow! Tenemos una isla en donde se comenta la manifestación fantasma es muy fuerte e importante. Así que lo comentaremos y sobre todo queremos escucharte a ti con tus historias y relatos. Así nos vamos para iniciar hasta Querétaro, donde se encuentra Alexis. Bienvenido, buenas noches. Buenas noches. ¿Cómo estás? Muy bien, muy bien. Esta es la primera vez que hablo. Bienvenido. Pues bienvenido y que sea la primera de muchas más.
Pues sí, tengo varios relatos. Ahorita les voy a contar dos relatos muy cortos, pero tengo otros que le han pasado a mi tía que ya no sé, tiene como que, no sé si sea suerte o don para ver cosas que no son de este plano. Bueno, la primera me pasó a mí cuando tenía, ya tiene años, tenía como unos 16 años. Trabajaba en una pequeña bodega donde hacían impresiones. Entonces yo trabajaba allí en la noche. Y yo estaba en un escritorio, en una computadora, en un pasillo hasta el frente de la bodega.
Y todos mis compañeros estaban hasta el fondo, hasta el fondo con las máquinas. Entonces, siempre como a la hora de las, que será, entre 3 de la mañana y 5 de la mañana, sentía yo la presencia de que algo pasaba detrás de mí. Ves que luego, cuando sientes cuando alguien te ve o cuando alguien pasa, aunque no lo veas, lo sientes. Pues así lo sentía yo. Y luego a veces incluso lo veía yo que alguien pasaba así como por la colilla del ojo. Veía que pasaba una sombra, no sé, del lado derecho.
Volteaba yo del lado izquierdo y pues no salía nadie, o sea, no pasaba nadie. Veía del lado derecho que pasaba una sombra, volteaba al lado contrario y no pasaba nadie. Entonces yo decía, pues a lo mejor es una ilusión mía porque lo estoy viendo así como que desde el ojo. A lo mejor puede ser también el sueño, cosas así. Entonces pues no le tomé mucha importancia, o sea, a mí nunca me había pasado nada de este tipo.
Entonces, tiempo después, estábamos en el comedor, todos mis compañeros y yo, yo estaba sentado de espaldas a una ventana que era va directo hacia el pasillo donde yo estaba, donde era mi lugar de trabajo. Entonces estábamos comiendo todos los compañeros y de repente el supervisor voltea hacia la ventana y dice, ¿qué onda? Dice, ¿qué onda? Vente a comer. Y yo me quedé así, pues ¿de quién le hablas? Si ya estamos todos. Dice, ese hombre que anda ahí otra vez paseándose.
Y ya volví pues no era nadie. Entonces ya después él me contó que era alguien que se aparecía ahí todos los días. O sea, como que él ya tenía mucho tiempo trabajando ahí y ya lo tomaba hasta como humor. Entonces yo sí me espanté y ya después de eso, pues me tocó el cambio de turno y ya después de ahí, ya no duré mucho porque seguí estudiando. Entonces ya no volvía a seguir en el mismo turno.
Pero me contaron que pues sí, luego a los otros compañeros que estaban hasta el final le aventaban las cintas, se las aventaban o le movían algunas cosas de las herramientas, que la señora de la limpieza incluso le cerraron la puerta cuando ella iba a entrar al baño, le cerraron la puerta casi en frente. Entonces no la podían abrir. Cuando la abrieron, pues se dieron cuenta de que no había nadie.
Y pues sí, como les digo, ya no trabajé más tiempo ahí, pero realmente yo no lo tomé como que, así como si fuera algo malo porque yo decía, pues a lo mejor puede ser el sueño, puede ser que lo vea así como que reojo y en el momento pues no lo sentí como algo extraño. Oye, pero aparte de eso, ¿no había olores fétidos, algún cambio de temperatura, algún otro elemento?
Se sentía muy frío, se sentía muy frío, pero pues yo siento que era porque, pues por la hora y porque dejaban como que la cortina de la bodega abierta, pero pues sí se sentía a este algo frío y siempre era la misma entre las 3 y las 5 de la mañana. Mira qué horario, ¿eh? ¿Y entre los compañeros lo platicaban?
Sí, les digo que hasta el mismo supervisor que ya tenía muchísimos años, más de 20 años trabajando ahí, se tomaba con humor y hasta le hablaba así como normal, como si fuera un trabajador también ahí. No sé si a las demás personas. Alexi, te voy a interrumpir por la pausa, pero no te vayas, regresamos rápido contigo. El Miedofón, mensaje de voz o de texto 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda.
El alma siempre sabe cómo sanarse a sí misma, el desafío es silenciar la mente. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Continuamos recibiendo todos tus comentarios, a ti en tu trabajo, te ha tocado ver alguna situación que podríamos considerar como extraña o paranormal, ¿qué te parece que también te reportas? Como lo hizo Alexis, regresamos contigo.
Sí, pues como les decía, quisiera también invitar a la audiencia de Los Peludos Maníacos que les mando un saludo, para ver si también les ha pasado lo mismo, porque luego a veces no lo creemos, porque lo vemos de reojo, pero como a mí me pasó, pueden ser que lo que están viendo sí es cierto, y luego lo tomamos como que no le damos importancia, porque por la forma en que lo vemos.
Exacto, tienes mucha razón y por eso cada noche estamos aquí reunidos, para poder identificarnos con más y más amigos que también han vivido situaciones parecidas. Alexis, nos da gusto que hayas hablado y que nos hayas platicado lo que viviste. Sí, ya luego les contaré otros relatos que como les comentaba, a mi tía te ha tenido una suerte o mala suerte de ver muchas cosas, entonces le voy a preguntar para que yo pueda hacerlos comunicar a ustedes.
Claro, nos encantaría también platicar con ella, te mandamos un abrazo y gracias por estar aquí. Sí, saludos, gracias Gina y Nacho. Hasta luego. Hasta luego mi amigo, buenas noches. Es que hay personas que tienen mayor percepción y entonces tienen una tras otra vivencia respecto a lo que nos acaba de platicar Alexis. Pero fíjate, buen planteamiento que hace nuestro amigo, dice, no sé si tenga buena o mala suerte.
Pues depende mucho de verdad, de decir, nada es mentira, nada es verdad, todo es según el color del cristal con que se mira. ¿Tú qué crees que sea buena o mala suerte tener la capacidad de ver, oír, oler, sentir entes que ya no tienen un cuerpo, entes que son energéticos y que algunas personas tienen la capacidad de detectar? ¿Podrá ser buena o mala suerte? ¿Tú qué opinas? Buenas noches, ¿cómo te llamas? Buenas noches, Memo Brad Evo. Ay, ¿me repites tu nombre? Brad, B-R-A-D. ¡Brad!
Ok, Brad, ¿desde dónde nos escuchas? De aquí, de Valdez. ¿Y cómo te encuentras? Bien, bien, ¿y ustedes? También, con gusto de recibirte y además quieres contar un relato. Sí, me han pasado muchas cosas, siempre tienen unas buenas y unas malas. No sé qué les gustaría escuchar de ustedes. Pues la más espeluznante. Bueno, pues es que también las historias están, unas sí, sí están cortitas, son experiencias así que no nos pasaron así de la nada, ¿sabes, Cheney?
Pero este, cuando yo tenía como unos 15 años, es que yo veía que todavía fue nervioso. No, tranquilo, estamos entre amigos, así es que si quieres primero inhala, exhala y haz de cuenta que nadie te está escuchando para que te sientas más tranquilo y puedas platicarnos así con lujo de detalle. Bueno, pues cuando yo tenía 15 años, yo, mi papá y mi hermana estábamos en el cuarto de mi papá, ¿verdad? y pues estábamos mirando una película de Capulín, no sé si lo conocen. Claro que sí.
Y pues nosotros vivíamos este, teníamos unos vecinos que también eran compadres así de la familia y pues la esposa, bueno, pues la comadre, ¿verdad? No sé, como cuando, desde que la conocí yo, se me hacía así como, como la vibra así como pesada, ¿sí entiendes? Sí, o sea como que no te sentías cómodo con ella.
Ajá. Y pues este, después nació mi hermanita y pues ellos iban a ser los padrinos y ya después este, cuando ella agarraba a la niña, la niña empezaba a llorar y cuando se la quitábamos ya no lloraba, ¿sí entiendes? Ajá. Y pues allí en esa casa se sentía así como, como de, pues sí pesado, ¿verdad? Todo el tiempo había pleitos y pues sí entiendes así. A mí no me gusta ir a la escuela, pero cuando vivíamos ahí, no, pues no me gustaba llegar para nada allí a la casa, ¿verdad?
Y no, pues un día estaba yo, mi papá y mi hermano en el cuarto, estaban mirando la película y de repente que se escuchan como unos cuatro pasos y la puerta se abrió sola, ¿sí entiendes? Y pues, o sea, se abrió completamente todo, ¿sí entiendes? Y pues no había nadie y hasta mi papá se levantó, fue a fijarse en los pasillos y nada, ¿sí entiendes?
Sí. Y pues ya después salimos mal con, con ellos, ¿verdad? Y nos iban saliendo a la casa y un día, el último día que íbamos por la, el resto de las cosas de nosotros, en el, en la, en las puertas de enfrente y atrás había como cruces de sal y pues este es cuando nos dimos cuenta que pues la señora era, pues la comadre, ¿verdad? Era, pues bruja, ¿sí entiendes? Y pues ya, ya todo eso, lo que pasaba, este, tú se dice, o sea, tenías sentido, ¿sí entiendes? Ya. Sí. Sí. Sí. Y pues esa era una.
Ok. Oye, fíjate, tú eras pequeñito cuando conocieron a esta mujer y nunca le platicaste a tus papas, ¡ay! como que esa señora no, pues como que no te caía muy bien. ¿No? No, pues que como mi papá pues era era muy amigo del señor, yo no quería así como este, ¿Cómo le digo? Que él se sentiera de una manera con con ellos. Sí. Sí. Y pues este, sí tengo tiempo para contarle otra. Claro que sí, adelante. OK. Este, pues cuando yo tenía
diez años. Oh. Y ajá y cuando y yo he escuchado que ustedes han han dicho esto lo que lo que me sucedió a mí. O sea yo escucho este en en el YouTube yo yo escucho sus este historias por tiempos mucho. Muy bien
amigo muchas gracias. Y pues cuando yo tenía diez años mi mamá se murió y pues ah la noche este estaba yo despierto mirando la tele y todos todos se dormían y para esas todos se durmieron y para esas horas yo también estaba dormiendo pero no sé por qué esa noche no me pude dormir yo y no pues este así nomás me quedé mirando la tele y nomás de de repente yo escuché la voz de mi mamá este así como en mi oído y me dijo que yo le doy la que la quiere también que me cuide y pues fue
algo cortito que lo que me dijo verdad pero yo con que estuve agradecido con Dios que que le dio a mi mamá esa última chance
¿Me entiendes? Claro que fue una experiencia muy bonita sí oiga este y pues no sé si tengo otra pero esto también es un gran grado bueno pues cuando yo estaba en el en el grado nueve yo vivía como en el monte verdad o sea o si en el monte iba en una escuela donde las calles estaban bien largas y no había nada pero monte y un día íbamos así como en una carretera bien larga para levantar a unos este niños que andan que viven en unos estrellos y pero estaba bajita y dije esa no es una estrella ni
puede ser un avión o nada así porque pues ya no habían estrellas y luego pues ya ve los los aviones como que cómo se dice lamparean las luces o sea o sea se prenden y se apagan
¿Verdad? Ajá destellan. Y pues de repente la luz se está bajo despacito y subió así y como que se puso en el río y este no entiendo y este yo yo no dije nada me quedé así como sorprendido porque yo nunca creía en así en cosas como ovnis o nada así y después un niño que que estaba al lado mío era el gringo y y me dijo así como y luego le dije mira si eso también eso sí sabe qué significa
eso verdad. Sí. Sí pues y luego me dice sí y los dos nos levantamos y empezamos a gritar miramos un ovni, miramos un ovni, y todos nos miraron como si estuviéramos locos. Y ya fuimos a la escuela de todo y salimos y yo le pregunté al que maneja el camión y le dije oiga usted miró eso en la mañana y dice yo no mire eso pero nosotros este los cómo se dicen los los otros que manejan los ovni porque ellos sí lo miraron que sí lo habían visto
yo y yo le dije que no. OK. Y pues si yo oiga esas fueron mis experiencias. Oiga, ¿Verdad? Mira, tres experiencias pequeñas, pero las tres muy interesantes de diferente tema y nos sentimos identificados, ¿Eh? Todos los que estamos aquí en las noches, hemos escuchado relatos al respecto, y te agradecemos que te hayas acompañado. Al contrario. Cuando quieras, aquí está tu espacio. OK, muchas gracias oiga, y que tengas buenas noches. Igualmente, mi amigo,
buenas noches. Saludos. Pues hay que irse acostumbrando, mis queridos amigos. A ver. Sí, claro que sí. ¿Mande? Sí, adelante. Oh, quiero mandarlo un saludo a mi papá, este, Víctor Trejo, este, hoy está andando muy bien, me lo quiero mucho, y este, o si estaba enfermo y todo y a tu me digo agradecido con Dios que que me lo cuido hoy en el cielo, pero este, como le digo, gracias y buenas noches. Buenas noches, que estés muy bien.
Saludos. Hasta luego, mi amigo. Y decía yo, hay que irnos a ver, van a llegar más y más testimonios como el que nos comenta nuestro amigo. Ya se ve, ya empieza a ser un tema muy redundante en los noticieros de de todas las
cadenas, ¿Eh? Empiezan a meter imágenes de ovnis, empiezan a decir si se habían callado, si se habían, si lo tenían prohibido o algo así, pero ya empiezan a decir, el otro día vimos uno, el otro día, cuando andábamos en tal ruta, apareció uno, inclusive hay unos testimonios impresionantes, como es el que de repente es el mismo ovni, el que toma el control de un avión, caray, ¿No? ¿No es un ovni, ¿Sí?
Vámonos a una pausa y regresamos, el miedo FON, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y hacer un buen trabajo. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcast? Escríbenos a este medio, ventas arroba RCS punto com. Ventas arroba RCS punto com. Si algo no te agrada, quítale el único poder que tiene. Tu primer problema. Porque sabemos que no siempre la solución es
fácil. La mano tenuda. Seguimos hablando de este tema también, además de tus relatos de la isla Poveglia, una pequeña isla de dos solo diecisiete acres albergó a más de ciento sesenta mil víctimas de la peste a través de los siglos y los funcionarios hicieron algo más que poner en marcha. Se agarraron los caláveres para tener la propagación de esta enfermedad y se dice que las cenizas humanas de estas cremaciones constituyen más del cincuenta por ciento del sueldo de la
isla. Incluso siglos después suena como el infierno dicen solo ahí en el norte de Italia está presente. Estamos platicando de esta isla llamada también isla de los fantasmas. Es la isla de los fantasmas estremecedora. La información que vas a escuchar. Saludo a Guillermo Molina y quiere mandar un un saludo a toda su familia que son Nancy, Zoe, Iker y nuestro querido Guillermo. Pues a toda la familia les mandamos un saludo y qué bueno que nos escuchan
así, ¿eh? En grupito. En familia no hay mejor forma de hacerlo que así compartiendo este tema así que que cada noche seamos más los que estamos identificados con este tema así como Pati Vellos que nos dice y cada noche los escucho saludos desde Saldillo
¿Sí Pati? Qué bueno que estás con nosotros como todos los amigos así desde San Francisco Aratumont Osvaldo Reyes en Carolina del Norte allá en Nevada también Maricarmen Jiménez Aguascalientes, Sam López, y en realidad nuestra amiga Ena Aguilar dice buenas noches Gina y Nacho pues en buen inicio aquí estamos escuchando el programa mientras hacemos de cenar guau mi querida amiga de hasta Chiapas te mandamos un saludo y qué bien que nos acompañas esta noche saludos también a
Rogelio Villarreal saludos amigo desde Texas él nos escucha en esto que ya es la mano peluda internacional o me llamo mano peluda internacional mis amigos sí y saludos también a nuestros amigos de Carolina del Norte que también quieren contar relatos aquí tenemos un ejemplo de ella. Hola, buenas noches. Hola, ¿Qué tal? Buenas noches, Gina y Nacho. Saludos. ¿Con quién tengo el gusto, amiga? Ah, soy Jamie. Jamie. ¿Cómo te llamas? Desde Carolina
del Sur. Guau, genial, amiga, cierto, lo había mencionado Gina. Oye, ¿Nos quieres platicar algo? Sí, pero no es relativo al al tema de hoy, pero. No te apuras. Bueno, es acerca de de una de una bruja. Sí. Sí, cuando mi hermana, ¿Me acuerdas? Ah, sí. Cuando mi hermano nació. Sí. En en el estado de Hidalgo. OK. Cuando mi hermano nació este pues se cuenta que las brujas se quieren chupar a los niños o no sé entonces mis papás pues eran muy jóvenes cuando tuvieron a mi hermano. Ajá. Vivían en la
casa de mis abuelitos. Sí. En la casa de mi abuelito. Y ella sentía como que él estaba ganando mucho el sueño. Entonces ella se paró a a ruñar a mi hermano para que no le no le ganara el sueño porque él estaba muy inquieto, estaba llorando mucho. Entonces mi mamá quería despertar a mi papá, pero mi papá sí le venció el sueño. Entonces, como no se callaba mi hermano, mis abuelitos pues vivían ahora así que a un lado. Ajá. Y mi abuelito se despertó porque mi hermano estaba llorando mucho.
Sí. En eso sí. Mi mamá escuchó como un aleteo como de algún. Nave. Un tipo pájaro. Ella no. Ella no lo en realidad ella no lo vio, ella solo lo escuchó. Y cuando mi abuelito fue a abrir el cuarto donde él estaba. Cuando prendió la luz, mi abuelito llevaba un machete. Entonces, siempre cargaba un machete. Y cuando se metió al cuarto, mi abuelito solamente alcanzó como a ver un aleteo, como escuchar el aleteo y como a sentirlo así como él no le
escribe que lo sintió. Entonces su hermano cuando eso se fue. Sí. Mi hermano se cayó automáticamente. Y pues la creencia de los pueblos pues es de que pues cuando un bebé no puede llevar la la bruja. Ah, OK. Y lo que hicieron al otro día pues eh como las como mis papás eran muy chicos eh ellos decidieron pues al otro día ir a a ver lo que se necesitaba para bautizar a mi hermano. Y bueno pues eso fue lo lo que lo que mi mamá me contó que pasó
con con mi hermano. Oye oye pero a ver plásticame una cosa te voy a decir que el aleteo como que ya se iba ¿No? Como que ya se iba el ave. Sí. Y entonces se cayó tu hermano, se cayó de de que guardó silencio. De casa de que ya paró de llorar. Ah, OK, OK, yo yo entendí como que había caído de la cama o
algo así. Y y pues. No, no, porque mi mamá lo tenía como abrazado, pero mi mamá no prendía la luz porque pues mi papá estaba durmiendo entonces y entonces él entró al cuarto, él prendió la luz y fue cuando escuchó el aleteo. Y se escuchó y como que él dice que también lo sintió porque sintió como tipo aire en Agüelito cuando en eso en ese entonces fue las casas las casas de mi abuelito tenía un tapaco. Sí. En el área de pues eso él él escuchó pues el el aleteo como arriba en el
tapaco. OK, oye, pues es como si no hubiera sido gran cosa o o cómo estuvo, ¿por qué tu abuelito llegó? Y entonces es como que lo ahuyentó, ¿no? Se espantó esta ave o lo que haya sido, huyó. Y ya tu tu hermanito dejó de de llorar. Sí, pero mi mamá ella tenía mucho sueño, ella sintió mucho sueño, pero para que no la desviera el sueño. Sí. Entonces ella se paró y empezó a sentirse eh alrededor de las no bueno así por la cama. Sí, sí. Para que no le ganara el sueño. Sí, ese es el punto,
¿verdad? Que hemos platicado infinidad de veces que cuando las mamás saben que hay alguna presencia de bruja o o en en realidad hasta la pareja les cae un sueño muy pero muy pesado que no lo pueden ver. Sí. Y eso tu mamá de levantarse y como caminar, ¿no? Ya me la estoy imaginando así como que arrollando al pequeño, ¿no? Y ella también para no caer dormida. Anteriormente. Y es que ah cuando nosotros vivíamos abajo de ahora sí que una
vecina. Ajá. Desafortunadamente pues ella ella ella perdió a una niña. ¿En serio? Así que. Pues no se no se sabe si bueno ellos dicen que no se sabe si no se sabe porque también igual ella comentó que también igual sintió mucho sueño. Mi mamá era muy muy chica. Entonces. Pero su su instinto yo creo pues pensó, dije, no pues quizás si me pasa igual. Sí. O el miedo también igual de como de ya cuando es uno mamá se desperta uno un sexo sentido cuando está
llorando y uno quiere. Sí. Y quiere este calmarlos de una de una otra manera. Sí. Pues ella también. Y finalmente eso de esto sí le había pasado a a la vecina que bueno no vecina vecina pero sí ahí del pueblo. Ah entonces sí se se sabía que ahí en la zona había como que algún acoso de parte de estas brujas ¿No? Dice mi mamá que había pasado unos años atrás.
Ah ok. No tan reciente. Y se bueno se platicaba pues como era un pueblo pues se se acercó a esa amiga eh menos mal que tu hermanito pues ya creció normalmente y luego tú también y todo quedó en una anécdota de esas que no se olvidan ¿Verdad? Sí sí sí y bueno de hecho sube que hablar otra vez con mi mamá para que me relatar otra vez les digo porque voy a llamar al programa. Ajá. Y quiero contarlo como paso. Muy bien. Fíjate lo que comenta nuestro amigo Gabriel Serrano dice hola
¿Verdad? Y él le contó el relato y así igual le pasó a mi mamá entonces quiere decir que sí. Si hay por ahí un fenómeno que tiene que ver con las brujas, un sueño pesado y desafortunadamente pues algunos malos pasos, malos momentos que que se viven con los bebés ¿No? Sí sí sí. Oh muy bien mi amiguita. Al contrario. Saludos. Es mi primera vez que hablo y estoy también igual como todos
nerviosos la primera vez. No hombre mi amiga pues esta es tu casa cuando gustes ya sabes aquí te esperamos y qué bueno que te animaste esta noche espero que tú seas el ejemplo de varios eh seguidores del programa que no se animan les da penita les da miedo pero pues aquí somos amigos todos los días. Sí. Conocer otros relatos. Claro. Y sí son son muy buenos la verdad son atrapan siempre y yo todos los días escucho en su programa. Gracias.
Esto es la primera, sinceramente es la primera vez que segunda vez que nos escucho en vivo. Ajá. O lo regular nos escucho con la mañana. Ajá. Por Spotify. Muy bien pues aprovechamos para hacer la mención búscanos en Spotify como la mano peluda grupo fórmula ahí nos encuentran ¿Verdad mi amiga? Sí claro que sí. Vamos a tomar mi llamada. Al contrario. Saludos a todos los peludos maniacos y a a todos los que se encuentran por acá por el estado de Sur Carolina y los que son vidalos
claro todos a todos. Todo el mundo porque ya es internacional. Eso es todo. Saluditos. Que estés muy bien. Buenas noches. Vámonos a una pausa porque. Hasta luego. Hasta luego queremos más. Noticias veintidós, cinco, veintiuno, noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis.
Lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano peluda cuando me dicen no eres normal, miro alrededor, lo pienso, miro alrededor, sabiduría en las redes porque tenemos mucho que decir la mano peluda hoy estamos platicando de esta parte de este lugar donde el mil novecientos veintidós se construyó un hospital psiquiátrico muy completo para su época y los pacientes que fueron enviados ahí enfermos mentales se quejaron que porque veían fantasmas ahí se le atribuyó a que ellos tenían un
mal y que pues simplemente no era parte de su enfermedad sin embargo si nos vamos a la historia que hasta estamos hablando de que la gente falleció es muy probable que estuvieran diciendo la verdad y acabamos de platicar con nuestra amiga allá en Carolina del Sur y es que la mano peluda está con todo también en Carolina del Sur eh vámonos con Ignacio que también se encuentra por allá buenas noches ¿Cómo estás? Bueno escuchando la mano mano
¿Tienes que trabajar? Sí este sí es algo de las cinco cinco de la tarde. Ah bueno entonces ya estabas en casita descansando y dijiste antes tengo que contar un relato de qué se trata Ignacio. Oh este quiero contar este dos relatos así este de los duendes. Ah muy bien un
tema. Ya ya me estaba yo escuchando de pues de esas personas que se viven en la ciudad y este y pues el relato que yo les voy a escuchar fue este real no yo lo viví este mi papá mi papá es obviendo de Tamaguitas de Ciudad Victoria pero él se crió en un en un pueblito que está cerca de ahí que se llama este el Ivo Veracruz entonces este pues entonces él se llama y entonces ya entonces y este pues ahí luego nos traíbamos todos nosotros este en línea entonces queríamos a jugar y este y en una
ocasión este pues ya ve que allá este en ese tipo de de pues el oro lo hacen así de este del oro no de del oro y lo hacen allá atrás así como un idioma y este y allá atrás pues nos ponemos subercánicas entonces nos ponemos subercánicas pero este en un momento fue que el primero y este nos fuimos ahí donde jugamos canicas y empezamos a jugar pero el primo este nos salió nos salió la tía y nos dijo dónde está pues ya no se le decían y este no pues no no no venimos ya como que no venimos de ser si
él vino aquí a jugar con ustedes canicas y este no pues que no venimos de ser y no no lo encontró y este y pues ya preocupado y este ya se hizo tarde ¿No? Y todo buscando ¿No? Y este como la tía pues vendía este sacaba un este pues era conocida en el pueblo entonces pues era una obligación así para
buscar al al primo ¿No? Y como ahí había un río grande y ya había habido varias muestras pues la gente se abrió entonces eso se abrió y así oye este y entonces todas las personas buscaban y así y resulta que como a las seis exactamente a las seis y el niño apareció de atrás del pues exactamente en el horno y y la mamá dice que pues bien preocupada le preguntó que no andaba y el niño le dijo que andaba jugando canicas para entrar del horno con unos niños que estaban bien cuidados y todos
se quedaron así todos los niños que estaban en el horno ¿No? Y este resulta que cuando le preguntaba mamá que que vosotros vosotros hacéis y el niño traía dos diálogos, dos canicas rojas y este y así pues todos juntos pues se quedaron así porque era mucha gente que nos van buscando ¿No? Y este vaya no diganle historias, es el de a mí. Exactamente a mí de mi de mi de mi de mi de mi también. Sí. Y este y y resulta que un desnace os
crea mis amigos ¿No? Y había este bueno de estación de amigos había un carro como abandonado ¿No? Entonces la agarramos en una esquina pero es pared ¿No? O sea realmente es pared no hay nada que que o sea no hay nada. Uh-huh. Yo me recargué y entonces pues mis amigos entonces y yo me recargué con mi señora la madre ¿No? Y los amigos se recargué en el auto entonces pues en eso pues mis amigos ya tenemos una caguama
¿No? Y este yo a esta fe y entonces yo me recargué con mi señora y entonces pues como como balazo ¿No? Entonces del debajo del auto salió corriendo pero algo que que yo no yo no vi pero no no o sea no alcancé a ver qué que precisamente era ¿No? O sea pasaron una una
versión así del dos ¿No? Y este y entonces pues yo me quedo y se le metió en medio de las piernas de mi señora entonces yo me recargué y entonces pues estamos buscando pero pues en realidad es una pared o sea no había donde se puede haber escapado ¿No? Y este que buscamos así nos venimos y la otra pregunta es que si lo habían visto y si lo vimos pero realmente no vimos que que es que era no era un aliento.
Uh-huh. Pero pero sí de algo que que cuando al momento que no se había corregido no lo decía que que o sea que pues sí se desapareció en la pared se se es jugó y yo no sé qué son doentes no pero pero pues pero fue lo que fue yo lo entendía todo el día se me dijo si lo vieron si lo vieron sí. Y todo se afirmaron que
sí. Ok. El hecho que varias personas lo hayan visto ahí estás comprobando que no fue imaginación sino que todos los niños que se habían visto ahí la la historia entre él por sí mi primo traía los los viajitos ¿No? Las canicas. Uh-huh. Y este y sí eso fue lo que pasó. Y es que fíjate. Y como dices todo el pueblo buscándolo y cómo él se hubiera podido esconder y además
llevaba la evidencia ¿No? Las canicas de cómo decía que estaba con estos niños desnudos Sí porque ya corren las historias del de la abogado del pueblo del río está inmenso y le cuentan pues la historia que se aparece el muerto ¿No? Y que se llevan las personas y pues sí es muy contaba por ella la historia del postre de la abogado. Los papás este pequeñito estaban pero súper
espantados ¿Verdad? Sí sí o sea este la tía este o sea le digo que todo el pueblo pues movían de Sacanuy pues la conocían entonces pues todo el pueblo estaba cerca o sea el río está como a cien metros y está pero le digo que inmenso entonces se corre la historia de que había un lagarto también ahí entonces pues era la historia de que había un lagarto y se había pues el
muerto ¿No? Sí. Sí. Sí. Esa era la preocupación de la tía pero al final pues con todo eso el niño que estaba con los niños encorados jugando canicas precisamente todo el día de atrás del del horno estaba en la casa y lo que lo que lo que lo que uno ya con uno ya crece así pues ya dice no va esto no es otra dimensión ¿No? Esto hace cuánto pasó? Ya tiene muchos años como pues como yo tenía allí yo tenía tengo
cuatrocientos. Oye y el pequeñito que en ese entonces fue el que tuvo esa experiencia ya nunca platicaste con él ya diga adultos. Sí ya otra experiencia ya anda mi primo también. Sí. Sí. A ver cuál es su percepción ahora de adulto que seguramente lo ha reflexionado más de una vez y ¿Qué te puede decir no? Ya con
el tiempo. Pues sí exactamente pero digo que allá atrás del el horno ahí este pues con los hay desapareció había un árbol así como de aguacate y este y pues él contaba contaba mucha gente 엄마 симbar, hay más que según hay, vamos a ser cada una señora pero indicba y al estar suffering y así, y. se metía atrás de de losgoing y este春ano contaba despapiro que no se le abroja y así. Pero sí sí sí eran historias así que sí nos daban miedo pero eso fue lo que pasó la de pues la
de los suendes. Mm-hmm. Sí. Dice que sí estaba de por los niños. Mm-hmm. OK. Oye, qué interesante y qué bueno que te reportas, Ignacio. Pues sí me interesa ¿Tú reboundes Dayna? Sí. Claro. �뮤 Mil Kombat Hernando que me cuente. A mí me cuentan las historias de la hora. Contan las historias de ahí. También me lo abrazó. Ahí no me voy a contar con
ellos. Oye, pues qué bonito que tengas esta relación con tu suegro y dices, oiga, suegro, acá lo felicito a nivel mundial desde Carolina del Sur hasta Cuautitán Iscari. Sí, hasta allá nos vamos, OK, gracias. Que estés muy bien. Mi amigo. Sí, igualmente,
muchas gracias. Igualmente, mi querido amigo, muchísimas gracias, pues aprovechamos ya que está mandando saludos, también mandamos a Ramón Cabrales, un saludo, buenas noches, Gina, y a todos los peludos, bendiciones de su fan, número uno, ya es costumbre desde Gomez Palacio, Durango, saludos mi querido amigo, y también a Paola Díaz, buenas noches, saludos, ¿desde dónde crees Gina? ¿Desde dónde? ¿De dónde? Tenemos muchos amigos allá, saludos, la mano peluda en Chile, también está
haciendo de las suyas. Exacto. Gilberto Delgado nos dice, hace muy poquitos programas que los escucho, pero ya me atraparon, y queremos que estés con nosotros todos los días, escuchando más y más relatos, y Lucy Chávez, que está cenando en familia, escuchando el programa. Nos despedimos en las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora, los seguimos, y el mundo entero continuamos después de la pausa cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y
nueve, veintiséis. Conocemos la leyenda, y la hacemos realidad, la mano peluda Los espero en te saluda Jaime López Noticias, deportes, y espectáculos, en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación ¿Para qué odiar a los que te envidian? Si ellos mismos te confirman que eres mejor que
ellos. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda Ahorita que acabamos de escuchar una sabiduría en las redes, Manel Ramírez dice, yo también quiero participar, pero con una sabiduría en las redes. ¿Quién no vive para servir? Nada más está ocupando espacio y viviendo para nada. OK, muy bien, me gustó, ¿eh? Buena sabiduría. Gracias, yo pensé que iba a decir el clásico, ¿no? ¿Quién no vive para servir? No sirve para vivir, pero mi amigo la cambió, muy bien, me parece
genial. Gracias, amigo. Así es que tú puedes participar con relatos, comentarios, sabidurías, lo que tú quieras. Y la paulia primero muchísimos fallecimientos. Personas incineradas que quedaron ahí y después un hospital psiquiátrico te comentaba. Mm-hm. Que en primera distancia decían, no, pues ellos tienen esta enfermedad, están viendo los fantasmas, no
existen. Sin embargo, el director del hospital psiquiátrico en ese entonces empezó a experimentar en los pacientes que había algo más que lo que se había resultado sin importarle el daño que los pacientes pudieran tener, les empezó a hacer lobotomías, trepanaciones craneanas, y diariamente eran vigilados usando herramientas rudimentarias como martillos, cinceles, hasta talados de mano con tal de saber que es lo que estaba ocurriendo. La torre del campanario era el peor lugar de
la isla en ese tiempo. Pues ahí se cometían esas atrocidades, torturas, gritos eran comunes de la situación. Pero pasaron muchos años en que este director cometió innumerables atrocidades, pero sucedió que con el tiempo comenzó a visualizar a los que murieron por la peste. Tanto fue su miedo que huyendo de estas visiones subió a la torre del campanario desde donde saltó a vista de una enfermera que pasaba por ahí y fue testigo del
suceso. Primero siendo el director dijo mmm es parte de ese tipo de apariciones, es extraño, pero al final, él mismo estaba viendo estas apariciones que no pudo con ellas y se terminó suicidando que también debe ser ahora parte de ese tipo de apariciones. Claro, también se unió a los fantasmas que rondan en ese lugar, puede ser, ya que tuvo que cortar con su vida debido al gran miedo que no podía explicar de manera razonable. Bueno, pues, puede ser, ¿eh? Puede ser, mis
queridos amigos. Saludo a Silvia Ramírez, bella familia de peludos, espero que tengan una maravillosa noche, que Dios los bendiga siempre. También a ti, mi querida Silvia Ramírez, te mandamos un fuerte abrazo y también a nuestra amiga a Jamie, mira, Jamie ya está participó con nosotros. Buenas noches carolinas, Gina en general, están pero plagadas de peludos mmm bueno, ¿qué te iba a decir?
deberías de si tú vives en alguna de las carolinas, preguntarle a tu vecino, oye, tú escuchas la mano peluda? Sí, ¿no? Y si te dicen que no, escucha a partir de ahora. Eso es lo mejor que podrías decir. No, no, no, no, no, no, nadie no sabe que aquí la mano peluda vive y por supuesto con
eso les recordamos. Oye, pero además la participación que están teniendo nuestros amigos de Estados Unidos se está distando mucho de la de México, entonces vamos a convocar también que se hagan presentes los estados de la República Mexicana y vamos a ver cómo van las semanas, hacer ahí una estadística Nacho. Claro. ¿Quién es más participativo? Bueno, ya tenemos la lista enorme. Argentino. Participa y a ver quién se lleva. El primer lugar. El primer lugar, ¿eh? Eso es todo. Hola, buenas
noches. Buenas noches, Gina. Hola, ¿cómo te llamas? Carlos. Carlos, ¿desde dónde nos escuchas? Desde Veracruz. Veracruz. Veracruz, ¿cómo dicen? ¿Tan solo Veracruz es bello? Solo Veracruz es bello. Veracruz es bello. Qué bueno que estás aquí, Carlos, ¿qué nos quieres contar? Tengo un relato, esto no me pasó a mí, le pasó a mi hija. Esco. Sí. Eh ahorita mi hija tiene veintiún años. Sí. Ella cuando estaba chiquita, ella su mamá estaba en la casa de mi hijo. Sí. Yo trabajaba en ese tiempo,
estaba viviendo en Reynosa. Sí. Y trabajaba de siete de la noche a siete de la mañana. Un día que llegué, yo le decía a mi niña, cualquier cosa que quieras, porque pues, toda la noche pasándomela en vela. Si sí. Y ella se se sentaba en su silloncito. Sí. Ella un día me despertó de tantos de esos días que llegaba de de trabajar. Me dice papá, ¿lo que pasó mija? Es que me está molestando, le digo, ¿quién? Ese niño que está allí. Uy. ¿Qué? Ahí está, ahí está, dice, me está molestando.
Uh-huh. De molestarme, me está meciendo. No me espanté. Pero ella también como que ve cosas, tiene ese cierto tipo de por su mamá. Uh-huh. Le dije, vente, vente. No sé que estaba viendo ella. Sí. Ella tendría como unos siete, ocho años. Bueno, esa es una. Ahí va la otra. Esto no me pasó a mí, le pasó a la mamá de ella, a mi mamá. Ella estaba estudiando lo que es este pedagogía. Llegué cenamos, le ayudé a hacer sus tareas a ella. Y le digo,
¿sabes qué? Ya me voy a acostar porque yo tenía que pararme a las cinco de la mañana para ir mal trabajo. Sí. y ahí es donde yo quiero que ustedes me digan algo. ¿Qué es lo que pasaba con ella? Yo me acosté, llegó ella y le dije nada más cerrar las puertas. Era una casa que que teníamos allá en Rhinosa. Sí. Digo, cierra puertas. Si algo que no se ve bien. ¿OK? cuando cerró las puertas la principal y y una que era como una cobachita que era la parte
de atrás de la casa. Sí. Cierra la puerta de la de la cocina donde estaba la sala, cierra la otra ventana, y ve una niña parada ahí, en la que estaba la fosa, que era la fosa séptica pero vió una niña de blanco ella lo único que hizo fue cerrar no me dijo nada cuando ella cerró se fue al cuarto y me dice, vi una niña de blanco, casi media de la noche, casi las doce, casi la media noche. Yo me paro y digo, pero ¿qué niña? Dice, es que ahí está una niña. Ahí está una
niña. Digo, pero yo no veo nada. Sí. No sé cómo explicarlo. Ella no ella es que no sé cómo ella no se espantó, no se no se mutó, vaya, no, no, no, ella. Para ella es normal. Para ella es normal. Sí, para ella es normal ver eso. A mi ex. Ajá. Y yo creo que es un tipo de percepciones entonces nos lleva también a pensar que efectivamente ella pudo haberla celerado también Ahí va ahí va mi relato Gina. Eh lo que me platicó mi ex suegra que ella lloró en el
vientre. Y dice bueno según ella que los niños que lloran tienen una capacidad. Sí. Ah. Una percepción. Eso se dice así. Pero sí se me hizo así como que muy muy raro que ella no se mutara al ver a esa niña. Digo, es que yo no veo ninguna niña. Es que ahí está, dice Bella. Pero una niña de de vestida con con un vestidito de vestidito a mi forma de ver Sí. Que esa niña que tiene que estar haciendo a esa hora a casi la media noche parada
frente a la ventana. OK Carlos ahorita lo seguimos platicando deja que vayamos a una pausa y vamos a ver las historias veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en la mano tenuda Deja que tus sueños sean más ößers говорimos al mundo sobrenatural la mano 是 bildbes continuamos platicando con
dice, ¿qué tendría que estar ahí ella viéndola a esa hora? Oye, ¿no te contó si a esta niña le veía facciones, ojos, nariz, boca, o solamente el tamaño, la silueta y pensaba que era una niña? Yo no, mi esposa, bueno, mi ex, yo una niña, una niña parada, así, a lo mejor, no sé, es que ella no me supo decir nada porque ella lo único que hizo fue bajar la cortina e irse al cuarto. Esta aparición no quiso tener contacto con ella, no quiso interactuar, solamente la vio y ya. La vio.
Ok, amigo. Ese es un relato, ahora, ya ve que se hablan mucho de los juegos, sí, como la Ouija. La invocación, sí. Nosotros jugábamos cuando yo estaba ch... chamaco, un juego que era como el que preguntar sí o no. Ah, ok. De colores. ¿Y qué usaban? Colores, este, o... colores. Ok, ok. Le voy a mandar una foto de más o menos cómo era el juego. Ah, sí, está bien. Esto me lo contó una amiga.
Bueno, estaba jugando ella con unas amigas y para yo ir a la secundaria era un camino, era una banqueta, pero a cierto distancia estaba una cueva que le decíamos nosotros, la cueva del diablo. Resulta que estaba mi amiga jugando con los colores, con unas amigas de nosotros en común y vieron cómo salió un hombre de ahí. Cuando ellas la vieron salieron corriendo, corriendo, literal corriendo. ¿Por qué? Porque las iba siguiendo. Hasta que llegaron a una tienda se metieron y le dijeron a la señora.
Es que nos viene siguiendo un señor. Sale la señora, no había nada. No había ningún nombre. No saben de dónde salió. Ellas no saben, simplemente lo vieron saliendo de ahí, de la cueva. Salieron corriendo hasta la tienda que era más o menos una distancia como de 500 metros. Se metieron a la tienda. Le dijeron a la señora, es que nos vienen siguiendo un hombre. Sale la señora y no ve nada. Uno como chamaco juega muchos. Uno hace muchas locuras.
Sí, por la adrenalina, porque es experimentar. Sí, es que hay juegos que nosotros jugábamos cuando le estoy hablando de hace del 93, 94 cuando yo iba a la secundaria. Y uno juega ese tipo como si fuera el Charlie Charlie de nuestros tiempos. Pero es con colores. Me preferían, decían, rojos y negros. Colores.
Pero nada más contestaba, si se abría los lápices era sí, si se cerraban era no. El maestro Sohan sabe qué es lo que abre uno portales a lo mejor o. Es que ahí la intención está clara, sí, claro, le vamos a preguntar, pero no importa si es Wee Hat, Charlie, toda la copa, una infinidad de llamados juegos entre comillas que tienen la finalidad de hacer una invocación, entonces no importa cómo lo hagas, sino aquí lo que resalta
es la intención con la que lo estás haciendo y el portal que puedes abrir para tener contacto con. Sí, de otras dimensiones. ¿Sabes por qué lo hacíamos? Era para saber, chavacos, oyes, me gusta tal persona, sí, o tal persona. Va a ser mi novio, mi novia. Ajá, ajá. En nuestra infancia, pues qué, vamos a saber si abrimos portales o no. He querido jugar la Wee Hat, pero virtual. De las que se bajan en línea, será lo mismo que si compro la tabla.
Sí, es exactamente lo mismo y no vayas a pensar que porque es a través de una plataforma, de una computadora, pues no vas a tener ninguna consecuencia. Porque le ha querido jugar y tengo descargada en mi celular la Wee Hat virtual, a lo mejor esté manipulada por el sistema o X, pero sí tengo esa curiosidad. Oye, pero ¿estás consciente de las consecuencias que esto llevaría? Podría llevar. Sí estoy consciente porque pues es como que abrir cosas que uno no sabe.
Ustedes saben más que yo, porque ustedes, desde que estaba Juan Ramón Sainz, él decía que no, o sea, no abrir portales. Claro, no se le recomienda a nadie, mi querido amigo. Acuérdate que lo primero es la intención. La intención es lo que manda siempre en este tipo de cosas y por eso mejor hay que evitarlo. Mi querido Carlos, muchísimas gracias, amigo. Muchísimas gracias a ustedes por atenderme. Que tengas excelente noche. Bonita noche, Ginita y Nacho. Gracias, amigo. Y esto va para grande.
Esperemos que sí, mi amigo. Muchísimas gracias. Saludos para todo Veracruz que está aquí participando con nosotros a través en esta noche de Carlos. Sí, sí, sí, nuestro amigo Carlos. Y pues se ve que tiene muchas, muchas experiencias. Eso que le ocurrió en la familia fue espeluznante, sin lugar a dudas. Imagínate que tu hija te diga, oye, ese niño me está molestando. ¿Cuál niño? Mi hija, no veo a nadie. Caray, es algo que es algo que han vivido varias familias. Muy buenas noches, Ginita y Nacho.
Saludos, amigo. Aquí hablando otra vez. Perfecto. Para, nomás, hacer un pequeño relato de... Bien. ...ando bien atrasado con los relatos. Ay, Ronca, amigo, venga. Sí, pero escuché de los niños, ¿verdad? Y nomás, como les decía, un pequeño como observación que yo nunca había visto. No sé si ustedes lo hayan alguna vez observado. Yo tengo familiares, una sobrina política. Ajá. Este, está en la Florida. Yo estoy hablando de aquí de... Canti, Texas.
OK. Y me di cuenta una vez que visitamos a mi esposa y yo, a esta sobrina. Ella tiene una bebé, una niña pequeña. No es tiempo, la niña tenía, no sé, seis meses, siete meses. Y me di cuenta de que... De que ellos, la niña a veces se ponía un poquito inquieta. Pues lloraba mucho, mucho, mucho, lloraba la niña. Sí. Y este... Entonces, ella, ellos son cubanos, ¿verdad? Sí. A mi esposa es cubana. Muy bien. Entonces, este... Se está agajando el audio. La niña lloraba mucho, mucho.
Y la sobrina, la mamá de la niña. ¿Cómo que se murió? Le daba un papelito con una oración. Y le decía a mi esposa, mira, récale la oración para que se duerma. Y yo mirando, bueno, no así, cerquita de la niña, pero digamos... Yo sentado y, digamos, la niña hacía en la salita, ¿verdad? Mi esposa le rezaba la oración. Repito, no sé ni qué oración era ni qué decía. Pero ella se la leía. Y le repito, la niña llorando a todo pulmón. Sí. Y acabándole la oración, no sé, unos cinco, diez segundos.
Era cortito el tiempo que terminando de rezar la oración. Y la niña se quedaba dormida. La niña se dejaba de llorar y se quedaba dormida. Con la oración. Entonces, yo nunca la había visto. A lo mejor sí la hacían en México. No sé, pero sí me di cuenta de eso. Y se me hizo muy, este...
Se me hizo bastante interesante de cómo es que a lo mejor el sentido de unas palabras, necesitar unas palabras, a lo mejor con fe o con un sentimiento, puede alejar a lo mejor algún tipo de vibra que molesta a los niños, no sé. Y se me hizo muy interesante. Esto lo miré varias veces. Lo repito, una vez lo miré. Cada que la niña se ponía muy, muy inquieta, muy, muy inquieta. Ella sacaba el papelito, la oración, le rozaba la oración y la niña inmediatamente paraba de llorar y se dormía.
Sí. Y nada, a ver si alguien por ahí llegó a mirar esto. Yo lo repito, nunca lo había visto y se me hizo muy interesante. No sé. Claro, claro. Nunca le pregunté el nombre de la oración y nada. Parece que sí tiene nombre y todo, pero no, no, no, no sé cuál es. Uy, amigo. Pues nada, eso es todo. A ver si alguien alguna vez ha explicado, ha observado esto. Y a mí se me hizo muy interesante. Ya despuésito les mando otro mensajito para saludarlos y comentarles otra cosita ahí. Gracias.
Sí, creo que sí. Muy bien. Y nada, por lo pronto, desearles lo mejor y aquí, nada, que sepan que yo aquí ando en la mano peluda para todos lados conmigo. Yo soy troquero. Muy bien, amigo. Soy troquero y a ver si, a ver si viene a que empiece el saludo, Eva. Ándele. Ahí está el saludo troquero. Muy bien. Sí, que me encanta que de esta manera, Nacho, podamos tener el contacto con todos nuestros amigos operadores de Trailer y están siempre presentes y que tienen experiencias muy importantes.
Y claro que te voy a contestar ese saludo. Vamos a ir a la pausa. Te quieres reportar, manda nuestros mensajes de voz y de texto al 55 21 93 59 26. Y aquí está el saludo. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí en la mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos. Los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Va a cambiar la vida? RSS.com.
Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Me choca cuando el vecino no paga el internet a tiempo. Porque me quedo sin señal. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Mira, Nacho, buenas noches. Saludos, amigo. Yo quisiera contarles un relato de un ovni. Hola, amigo. Que cayó hace años en Querétaro. Y se ni cuentan que fue en la Peña de Bernal.
Ah, Rosalío. Sí, que nos interesa escuchar. Actualmente, desde hace algunos días para acá, el tema en cuestión de la ufología, de la presencia de objetos voladores no identificados extraterrestres aquí en nuestro planeta Tierra, ha sido un boom en redes sociales, programas de todo tipo. ¿Qué nos están diciendo, Nacho? Experiencias al respecto. Claro, Gina. Y lo que falta todavía solamente es el despunte.
Hoy a veces hasta pienso, mis queridos amigos, no sé ustedes cuál sea su punto de vista, que todo esto que lo que se ha dicho ahí en la cámara de representantes y no sé qué rollo tiene que ver con un plano, una estrategia. Lo que todavía no queda muy en claro es cuál es la estrategia ni cuál es el plan. Pero todo apunta para que cada vez sean más las notas con este tema. Vamos a ver. El tiempo nos irá diciendo todo porque eso sí es infalible. El tiempo pasa y no perdona.
Y Vania de la Fuente de Saludos dice, yo alargo mucho la historia, por eso me la pienso mucho para contar algunas otras. Porque tengo varias. Dice, a pesar de que solo mando audios, ahora imagínense si lo hago en vivo. Qué pena. No, mi querida Vania de la Fuente, al contrario. Nos encanta saludarlos así y charlar un poquito. Claro, qué pena. Es lo último que debemos tener aquí en este programa.
Porque sabemos que es donde podemos contar este tipo de situaciones a la mejor en la familia, en el trabajo, en la escuela. No todo el mundo que aquí sí es la diferencia. Por lo cual puedes contarlo sin ningún temor a que nosotros vayamos a decir algo al respecto. Porque lo creemos, sabemos que este tipo de experiencias suceden.
También fíjate, antes de continuar con nuestro relato, vamos a pedir a todos aquellos que nos apoyan en cuestión de una oración a nuestros escuderos que siempre también lo hacen, para Elvia Santa Dabila Padrón, que el sábado pasado la operaron de la rodilla. Y entonces la oración va que esta recuperación, aunque sea lenta paso a pasito, vas a ir recobrando la manera de caminar. Elvia, por supuesto que te vamos a incluir en oración, Elvia Santa Dabila Padrón. Claro, sí. Hoy por ti, mañana por mí.
Eso siempre lo comentamos aquí con nosotros y sobre todo los escuderos, ¿verdad? También tú, si tienes esa buena voluntad y esa costumbre de hacer oración antes de ir a dormir, tal vez. O lo primerito que haces en la mañana, incluye el nombre de nuestra amiga Elvia. Ahorita nos dice Juan, he estado escuchando que de diferentes países se reportan. Pues les quiero decir que en Ecuador también escuchamos la mano peluda.
Por favor, un súper saludo para mi hijo Martín Puente, que es un fiel oyente y que ahorita estamos juntos escuchando el programa. Saludos para Ecuador, claro que sí, desde México con mucho cariño. Claro, mis amigos, la mano peluda internacional nos da mucho gusto saludarlos en el rincón o en el lugar donde se encuentren de este planeta. Pues son bienvenidos. Ya también por aquí estaba nuestra querida rebelial hasta España, ven o más. OK. España se hace presente. Así es, Gina, bien dicho.
Gabriela Fernández, buenas y frías noches peludas. Gracias, amiga. Saludos. Atenas también. Buenas noches para ti. En Edina Rivera nos escucha en Mississippi. Excelente. Y Drugs dice yo estoy en Winston-Celem, Carolina del Norte. Perfecto, hermano. Qué bueno que estás ahí. Y también mi querida, mira, Isa Br. Nos propone un tema, un tema, un título para el programa. ¿Cuál? La mano peluda universal. Por lo de la entrada de los extraterrestres. Sí, no nos podemos limitar a este planeta Tierra.
A lo mejor, seres de otras galaxias están teniendo contacto con nosotros. Hemos hablado aquí, Nacho, de estas ondas que de repente nos llegan del exterior del planeta. Pues a lo mejor ahora del interior del planeta. Vamos hacia las galaxias.
Quiero decirle entonces a todos los seres extraterrestres que pudieran estar interceptando nuestra señal que se emana desde la Ciudad de México, que ponemos a su disposición este programa para que hagan los anuncios que crean pertinentes y para establecer contacto con la humanidad terrícola. Es un aviso oficial. Es para ustedes. Oye, y aquí tenemos a Mérida que nos dicen, oigan. Sí. Mérida también, ¿eh? Tenemos muchos amigos y para muestra un botón. Un botón. Aquí tenemos en la línea.
Buenas noches. Hola, ¿qué tal? Buenas noches, Nachito. Muchas felicidades. Wow. Mérida, Yucatán, presente. Muchas felicidades, amigo. Te mando muchos abrazos. Y yo los recibo con gusto. Qué bueno. Vente a comer tus panuchos. Sabes que te están esperando. Me van a golpear, olvídate. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Bien, amigo. Bienvenido. ¿Cómo la pasaste? Excelente, ya sabes. Genial. Lo genial fue que toda la gente desde el viernes se está felicitando. Sí, mi querido amigo. Y eso es algo muy hermoso.
Sabes lo que te queremos. Gracias. Y les queremos. Es recíproco, sí. Hasta Mérida, mi amigo Gilberto. Le mando un abrazo y te agradezco muchísimo, ¿eh? Claro que sí, ya sabes. Bendiciones infinitas, milagros eternos para ti, para tu familia, sí. Para Ginita también. Gracias, Gilberto. Porque el dueto tan genial que han formado es, ya sabes, que es mundial. Eso es. Lo divertido es que es mundial. Sí, ¿verdad? Sí. Ahora va a ser universal, según dice nuestra amiga Isa.
Pues sí, pero te voy a decir una cosa. O sea, lo estaba pensando, lo platicaba con mi esposa, precisamente ayer acerca de las noticias. O sea, inclusive Marifer se entera en un momento dado, analiza las personas que hicieron las declaraciones y todo lo demás. Pues no hay mentira por allá. Pero dime, ¿qué puede cambiar? ¿La medicina? ¿Los alimentos? ¿Se va a cambiar, por ejemplo, el régimen de trabajo? ¿Viene más tecnología? ¿Qué podría, qué podría pasar?
Mira, a mí me gustaría pensar así algo como, ¿hay un túnel de luz? Sí, hay un túnel de luz de un diámetro o de una extensión de 2, 2, 3 metros de largo, ¿no? El túnel. Y tú llegas enfermo de lo que tú quieras, una enfermedad de esas que aquí se dice que son incurables. Y tú pasas por ese túnel de luz. Cuando tú entras, estás enfermo. Y cuando sales, estás completamente sano. Guau. Digo, nada más estoy especulando, ¿verdad?
Pero imagínate que pasar algo así, que tuvieran esa capacidad de ayudar para la salud. No digo del humano, de cualquier ser viviente. Podría ser, ¿no? Digo, estoy especulando, ¿no? Yo creo que todavía nos falta descubrir muchas cosas. Claro. Y siempre he pensado desde hace mucho tiempo que llegué al tema ovni. Sí. Porque ya te he platicado la primera experiencia que tuve con esto acerca de haberlos visto en el día suspendido sobre el mar. O sea, sin saber exactamente qué era.
Sí. Y luego enterarme, ¿no? Pienso que cuando lleguemos a la medicina, que sea precisamente como tú dices, que no sea invasiva. Entonces, en ese momento, habremos evolucionado muchísimo porque hay cirugías que son terribles, ¿no? Y las recuperaciones también. Y también tenemos testimonios de gente que ha sido curada por ellos. Sí. Yo recuerdo que había una señora en Aguascalientes que estaba muy cerca de lo que es el jardín de San Marcos. Por allá realmente, en ese barrio pequeño.
Y entonces era una señora pequeñita. Inclusive tenía las manos muy pequeñitas. Doña Charito le decían o se llamaba. Y resulta que la gente iba para que la curara. Y ella lo que decía, pues tú sabes que en Aguascalientes de repente hay un poco de calor y de repente hay mucho frío. Sí, sí. Entonces decía que tenías que llevar una chamarra y gruesa, sino no te atendía. Ella te acostaba y ponía sus manitas, porque eran de verdad muy pequeñas, sobre de ti, pero no te tocaba. Te pasaba energía.
Sí. Y entonces entraba tu cuerpo en calor y por eso la chamarra. Para que cuando tú salieras de esa consulta que duraba entre 20 y 40 minutos, tú ya salieras lleno de energía para curarte y protegido por el frío. Ese es un recuerdo muy especial de Aguascalientes. Wow. Es que hay cosas. ¿Esta persona todavía vive? ¿Esta persona? Lleva hace como 20 años de regreso de Aguascalientes y la señora ya era grande, pero estaba bien cuidada, bien. Bien vamos, ¿no? Sí. Y era increíble. Como rey.
Sí. Muy bien. Fíjate el conocimiento. O sea, el conocimiento que ella tenía para hacer lo que hacía. Claro. Para nosotros hoy le decimos, ah, tenía poderes. No era poderes, era un conocimiento especial que ella tenía para hacer lo que podía hacer. Exacto. Impresionante. Pues algo hacían de traer ellos. Algo hacían de traer ellos. Hay un testimonio que yo recuerdo haber leído en selecciones en donde una avioneta que se estaba quedando sin combustible y mal y todo el show. Oye, Gilberto.
Que se pararon la nave. Ah, vamos a pararle tantito, ¿no? Necesito hacer una pausa. No te vayas. No, no para nada. Regresamos con Gilberto después de la pausa, 55, 21, 93, 59, 26. Oh. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Vive tus sueños, no sueñes tu vida. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Temas extraños, interesantes, fantasmas y también de hombres. Así es. Amigo, ¿en qué nos quedamos?
Pues mira, el relato es exactamente eso, ¿no? En que la nave que estaba a punto de desplomarse fue rescatada. No porque le hubiera pedido el piloto, no porque en un momento dado hubiera hecho alguna oración o algo, sino que esa nave se posó sobre él dentro de lo que era, vamos a decir, una nave nos visa. Le pusieron combustible, la arreglaron y después lo soltaron de la misma manera y él pudo llegar a su destino, ¿no?
Entonces, son muchos testimonios que vienen de mucho tiempo atrás, que para nosotros parecerían fantásticos, pero hay gente que los ha vivido realmente. Y en alguna ocasión yo vi que de un punto salga un rayo azul, azul, digamos, celeste. OK. Y en medio de la noche llegue a un punto exacto. Hazle cuenta que en el cielo lo habrá lanzado a, ¿qué será? 10 kilómetros, por decir. Tú y yo sabemos que la luz cuando se proyecta, o sea, avanza y no tiene manera de detenerse, jodamente, en un lugar, ¿no?
Entonces, ¿cómo explicas ese tipo de cosas y cosas que se pueden ver? Pero bueno, un día fuimos a pescar a un lado de un libramiento que es a Chile, que llega para Progreso y de repente dos estrellas, ¿sí? No siguieron, pero nos siguieron lateral al carro, a la velocidad y no caían del cielo, sino que iban de manera paralela al carro, de tal manera que inclusive se veían en el agua y después las cosas se pudieron desaparecer del otro lado.
Hay que tomar en cuenta que Progreso sí es cierto que tiene mar, pero atrás tiene una ciénaga. Entonces, en el agua la ciénaga se veía reflejada entre las plantas y el agua, las estrellas que viajaron a nuestro costado. Esas cosas no se pueden explicar. Realmente yo creo que la última vez que platicamos yo les decía que tenía pendiente un relato que no había contado. Ajá. Porque hay tantas cosas que hemos podido, bendito Dios, ver, sentir, presenciar.
Habíamos platicado, o sea, mucha gente puede platicar de fantasmas y yo oía lo que platicaba Gine el otro día y decía, bueno, un espíritu ocasiona diferentes cosas, ¿no? Pero un fantasma es repetitivo, es la psicowella. Bueno, yo no sé si alguna vez en las que vinieron a Mérida hay la oportunidad de llegar a Progreso a comer. Sí. Entonces tú sabrás que llegas desde Mérida y hay una entrada y una salida.
Sí, o sea, tú entras por una calle, llegas hasta la playa, donde están los restaurantes y luego por esa misma calle, o sea, por esa misma avenida sales a la otra calle y es la salida a Mérida. Bueno, te voy a comenzar contando que esto fue cuando sucedió el huracán Gilberto. Sí. Ese día ahí me tocó trabajar, trabajaba yo en una farmacia y desde que amaneció ya el tiempo estaba muy feo y a las 12 del día nos retiraron. Entonces la lluvia no caía, sino que era lluvia volaba de manera horizontal.
Era curiosa la fuerza del aire. Para esto todos estábamos al pendiente porque habían dicho, oye, ¿sabes una cosa? Se va a elevar el mar y que esto y que lo otro. A las 5 de la tarde el mar subió y cubrió la ciudad de Progreso. Se fue hasta, o sea, del mar que entró pasó hasta lo que es la Ciénaga precisamente. A las 8 de la tarde nos sacaron de la casa porque ya estaba subiendo el agua. Sí, te voy a decir que salí de la casa para subirme a la camioneta y luego me llegaba la cintura.
Uy. Sí, o sea, así de terrible. Pero entonces a las 8 de la noche yo regresé porque teníamos provisiones en la casa y nosotros nos habíamos ido a quedar en un hotel que era de mi tío. Entonces, créeme que te ponía la mano delante de los ojos y no veías absolutamente nada y lo único que tenía era una linterna de aquella de los médicos. Con la que te chacaban los ojos. Que me acompañaron a llegar hasta la casa.
Cuando yo llegué inclusive a la casa estaba abierta el agua había presionado tanto las puertas que las abrió. Bueno, es una experiencia curiosa, ¿no? Sí. A lo que voy es que el agua rompió todo lo que es el malecón de Progreso. Ustedes lo habrán conocido. Sí. A un lado tienes el muelle que ahora es el muelle más grande del mundo. Sí. Y, digamos, sobre la playa tienes el malecón que era la reunión de todas las personas, ¿no? Todo eso quedó destruido completamente.
Bueno, como 8 meses después yo me fui a una función de cine que siempre era a partir de las 10 de la noche. Me acuerdo mucho que me gustaba ir a esas funciones aunque no fueran repetitivas porque eran películas de ficheras. Y a mí me divertían mucho. Entonces cuando yo salí hazle cuenta que yo caminé de, el cine estaba muy cerca del centro y yo caminé directamente hacia la playa. Sí. Yo pensaba caminar sobre la playa y luego regresarme, ¿sí?
A mi casa que estaba realmente en el centro, estábamos hablando de tres, cuatro cuadras atrás. Lo que pasó es que cuando yo llegué a la punta del malecón, como lo conocemos, ¿sí? O al principio del malecón, estaba, uno todavía no tenía luz y lo que yo salía a ver después de la función es que habían puesto las lámparas nuevas que de hecho eran como una especie de faroles. Sí. Entonces yo caminé toda esa calle del centro hacia el mar, el malecón.
Y cuando yo llegué no había nada de luz, absolutamente nada de luz en ninguna de las casas de enfrente ni en el malecón. Y lo que había no era muchos escombros. Entonces yo me caminé una cuadra sobre el malecón y me regrese. Bueno, déjame decirte que si también has pasado por allá, habrás visto dónde es ubicado el mercado. Sí. Oye, mi querido Gilberto, fíjate que tenemos una batalla contra el reloj, estamos a punto de terminar la emisión.
Tú dime si hay modo de cerrar esta primera parte y tal vez en una continuación terminemos el relato. Bueno, nada más déjame decirte que en esa parte de regresar. No me quise regresar sobre el malecón y caminando hacia el centro otra vez, recuerdo que yo vi a una persona que venía hacia mí. Sí, esa persona estaba vestida al estilo de los carretilleros, tengo que decirte que mi abuelo y mis tíos, o los hermanos de mi abuelo, eran carretilleros.
Entonces llevaban camisolas como una especie de lona o de tela muy gruesa y pantalones de esos anchos que traían pliegues. Y él llevaba un morrar adelante. Uno, lo vi muy alto. Dos, traía un sombrero de los que son costurados con paja porque lo ves y tú sabes el estilo que tiene. No es un sombrero de mariachi, obviamente. Lo que pasa es que él venía supuestamente caminando en la parte de atrás del malecón y yo estaba yendo hacia él.
Sí. De repente veo que baja de la banqueta del mercado, por decir así, de la parte de atrás del mercado. Pero su caminar era raro. Entonces llega a la esquina, o sea, cruza la calle, llega a la esquina, se para, veo que saca algo de la ropa y entra. Esta persona se metió a una pared. ¿La atravesó? Se metió a una pared, desapareció en la pared.
Lo curioso es que yo estaba muy cerca de él y tú sabes que de noche y cuando estás solo, o sea, se te alertan otros sentidos de pensar que va a venir alguien o que te va a tocar o que te va a pedir algo o algo así, ¿no? Y sobre todo que era una calle céntrica y solitaria. No, este hombre, yo inclusive pensé que él era delador de ese negocio al que entró porque le habían puesto ese día, inclusive, yo recuerdo haber pasado por allá y le estaban poniendo las cortinas de metal.
Pero tú sabes que una cortina de metal es muy ruidosa, inclusive una puerta al abrirla es muy ruidosa y lo que él pareció que sacó fueron las llaves y entró y yo y más todavía me puse alerta porque estaba muy cerca y dije, voy a pasar, no voy a hacer que me vaya a jalar para dentro del negocio o algo así. Y cuando llego a donde este hombre entró, era una pared. Entonces, yo que sabes que soy aséptico y chismoso, me caminé dos pasos hacia la esquina porque realmente eso fue en la esquina.
Yo dije, pues se fue por la parte de atrás del mercado. Sí. Era un lugar que estaba solitario, sin luz, ¿sí? Y tétrico, pero me valió. Me fui caminando entre lo que era la parte de atrás del mercado, puestos vacíos y todo lo demás y no encontré a nadie. Entonces, recuerdo una historia de hace mucho tiempo en el que un hombre que era carretillero también, sí, compañero, por decir en mis abuelos, había muerte en un accidente de carreta, o sea, se desgocó el caballo y le cayó la carreta encima.
Guau. Gilberto. Así que eso vi. Qué terrible. Pues te agradecemos mucho esta experiencia que nos acabas de narrar. Nos vamos a quedar pensando qué pudo haber sido. Dicen por aquí que dice hola, se abrió una puerta espacio tiempo. Puede ser mi querido amigo. Muchísimas gracias. Nos tenemos que ir. Mira, estamos al pendiente. Perfecto. Te lo vuelvo a marcar después. Excelente, mi amigo. Buenas noches. Muchos abrazos y bendiciones. Buenas noches. Lo mismo para ti, mi querido amigo.
Muchísimas gracias por haber estado esta noche con nosotros. Saludos, bendiciones para cada uno de ustedes. Mañana vamos a continuar más de este tema de lo paranormal que nos apasiona. Que descanses. Soy Gina Aviles. Gracias por estar con nosotros. Yo también me despido. Soy Ignacio Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengas una estupenda noche. Descansa. Y como decimos aquí, cabot.
El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.
