Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a
los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito... Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos sean a esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y de lo sobrenatural. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque, una vez más...
Iniciaremos nuestro programa. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 5279 2291 a la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Y agreguemos esta que es muy efectiva. Nuestro contacto de WhatsApp. 55 -2193 -59 -26. 55 -2193 -59 -26. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz
o de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche especial.
¡Espeluznante! Imagina entrar en una mansión antigua llena de majestuosos espejos cubiertos de polvo. Sentir una extraña pesadez en el aire como si alguien o algo te estuviera observando. De repente, tu reflejo no se mueve al mismo tiempo que tú. conocida como la Casa de los Espejos en Francia, es una casa maldita, donde los espejos no solo reflejan la realidad, sino que capturan almas, susurran secretos prohibidos y muestran
sombras de seres que no deberían existir. Se dice que quien mira demasiado tiempo su reflejo podría quedar atrapado para siempre. La verdadera historia de la Casa de los Espejos. Almas atrapadas. ¿Qué te parece? Te estamos invitando a participar con nosotros. Bienvenido eres a este programa. Y vamos a iniciar con audios de esos que te gusta escuchar. Hola, hola amigos peludomaniacos. Gina Nacho. Solo un comentario sobre el... La historia que una chica les contó sobre Mariana el día
jueves. Bueno, yo escucho el podcast, Apple Podcast, y aquí me sale que es el programa del día jueves 27. Ok. Suena muy similar, muy similar a Mariana, la cual es una serie de Netflix, terrorífica, por cierto, sí, se trata de una bruja. No sé si Netflix se basó en la historia de esta chica. Bueno, tal no es una historia. Ella está contando que es una vivencia que ella tiene. En el caso de la serie de Netflix, a la chica se le manifiesta esta bruja a través de los sueños. Y es un ser
malvado, claro que sí. Es una mujer que vendió su alma a un demonio. Y sacrificó a sus hijos para... Como... Sacrificó a sus hijos en nombre de ese demonio. El Rey de los Gatos, le llaman. Y bueno, es una historia, no sé. La verdad, les mentiría si les digo que es una historia ficticia o basada en hechos reales, en alguna leyenda. Pero esta serie es una serie francesa, hecha por Netflix. Entonces, no sé quién... Si la chica tal vez, espero que no sea así, pero será muy
similar, muy similar. Un poco cambiada. Bueno, solo es un comentario. Solo es un comentario. No quiero decir que esté basándose en la serie para contar una historia, pero sí está muy, muy similar. En el caso de la historia de la serie en Netflix, es una bruja y... Obliga, obliga a la chica a que escriba sobre ella. Está muy interesante, muy interesante y terrorífica. La verdad sí causa mucho terror. Pero para los amantes
del terror es una buena serie. Y en resumen, esta bruja, cada que la chica se niega a escribir sobre ella, se lleva a alguien de su círculo social o de sus seres queridos. Entonces es la forma que la tiene manipulada escribiendo sobre ella porque ella tiene vida a través de las novelas de la chica. A través de eso se mantiene viva. Ella quiere que la gente sepa de ella como una historia de fantasía. Pero en la serie, en realidad, la chica es la que está siendo obligada. Está
muy interesante. Yo no la he visto completa, llevo algunos capítulos, pero sí está muy interesante. Ok, amigo, muchas gracias. Fíjate que yo no conozco esa serie que tú comentas, pero pues yo no dudaría que hubiera ciertas coincidencias, no necesariamente que ella copió la serie o nos platicó una historia como si se tratara precisamente de algo personal. No, no, no. ¿Por qué? Porque son sucesos que pueden llegar a ocurrir. Acordémonos que en el mundo paranormal, pues casi todo es posible,
¿no? ¿Por qué razón? Pues porque precisamente los guiones de ese tipo de series, películas, de ciencia ficción, de terror, misterio y suspenso, pues los sacan de dónde? De hechos reales. Entonces yo le doy el crédito de la autenticidad a nuestra amiga que nos platicó y... Hasta ese punto, o sea, ahí me quedo, porque también hubo varios comentarios con los cuales estuvimos platicando sobre no la veracidad, sino la información que le estaban dosificando a nuestra amiga, pero
te agradezco mucho, brother. Sí, la interacción y lo que ustedes nos van comentando también es muy importante aquí en esta emisión, que siempre estamos invitando a que ustedes se... reporten y se manifiesten claro de eso se trata este programa a ver qué hora es ok pues vámonos ahorita a escuchar más experiencias y también a saber esta leyenda que cuenta que la casa una casa que se cuenta es maldita pertenecía a un aristócrata obsesionado con la inmortalidad y su pasatiempo favorito
era coleccionar espejos Él estaba convencido de que ellos eran el portal para entrar hacia otra dimensión y se dice que en su desesperación por trascender la muerte, realizó rituales prohibidos ante los espejos, sacrificando a sus propios sirvientes en busca de la clave para vivir eternamente. De ahí surgió todo lo que esta noche te vamos a comentar. Claro que sí. Y vamos a continuar escuchando relatos que tú nos has enviado y adelante, venga. Nacho, buenos días. Les iba a hacer una
pregunta. Soy Rebe. de Valencia, les iba a hacer una pregunta, como este año, ya son los 30 años de la mano peluda, y yo me acuerdo que yo los escuchaba cuando estaba haciendo la especialidad de cirugía pediátrica en México, yo los aprendía, los empecé a escuchar con mi compañero, que era mi residente mayor, o sea, el jefe, y él se encerraba para ir la mano peluda, pero no era la mano peluda, no me acuerdo, la mano pachona, creo, y no, hombre,
estaban bien buenos los relatos. Y desde entonces luego les perdí la pista y les volví a encontrar la pista creo que en el 2014 o 13 por ahí en YouTube y de ahí hasta el real. Porque yo... hice la especialidad en el López Mateos, que estaba ahí por donde está Coyocan, donde teníais ustedes la sede de Radio Fórmula. Sí, en Universidad. Entonces ahora están en, me dijeron que en Las Lomas, ¿no habían dicho? Sí. Bueno, todo el rollo que les estoy tirando es para preguntarles una
cosa. Yo me quiero permitir invitarles la cena ese día, que hagamos los 30 años de la mano peluda, porque aunque ustedes no me ven, yo los escucho todos los días, pero como tengo a Pablito y me trae para allá y para acá, para allá y para acá, no tengo tiempo ni de nada que les tengo pendiente un relato y este actualizarles un relato que no me van a creer cuando yo les cuente lo que pasó pues eso que les quería invitarlas en esa noche y preguntarles porque ya una vez les mandé
la cena pero quería preguntarles claro este dame un segundito amiga necesitamos ir a la pausa y regresamos con esto que está muy interesante el miedo está listo 55 21 93 59 26 todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda hey marca ya sé que tú igual nos estás escuchando ¿te interesa crecer? a nosotros también no pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más
rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Si no existieras, yo te inventaría sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos. Estamos recibiendo todos sus mensajes. Rebe, ella nos está escuchando ya amaneciendo porque está en España, desde el otro lado del mundo. Gracias por tu participación. Y te seguimos escuchando.
A ver, vamos a concluir con este comentario de mi amiga Rebe, que nos hace una mención bastante interesante. Se oye bien. Ok, Rebe, adelante. Sí, porque ya una vez les mandé la cena, pero quería preguntarles si está en la dirección, o bueno, ya la busco yo en internet, de Radio Fórmula en las copas creo que era. Y preguntarles, pues, ¿qué quieren de cenar los muchachos? Yo se las mando con un rapi o con uno de estos de
pizzería, lo que ustedes quieran. Pero eso es para celebrar, celebrar 30 años, celebrar que estamos juntos y celebrar que hemos estado juntos en las buenas y en las malas. Y eso a mí no se
me olvida. Cuando yo estaba fatal, que me moría, que me moría del... del COVID, me acuerdo en el 2020 que estaba embarazada, ustedes estuvieron ahí a mi lado y eso a mí no se me olvida y darles las gracias por todo y decirles que aquí en Valencia tienen su casa para cuando decidan venir en temporada baja están los vuelos más accesibles es verdad que el euro está caro pero poco a poco y aquí tienen comida y techo, ya lo saben mis chavos, pues nos vemos y ya después de este rollo me
dicen si aceptan y que quieren desenar, se lo van pensando Ya después les mando un mensaje para cuando avance el tiempo para preguntarles qué es lo que quieren de cenar. Para que celebremos todos los 30 años de la mano peluda que ha hecho historia en México. Sí, en el mundo. Claro que sí, Rebe, te agradecemos muchísimo. Faltan cuatro meses para que lleguemos juntos a los 30 años y pues agradecemos de antemano tu propuesta y la manera en la que quieres celebrar con nosotros
eso. A nosotros tampoco se nos olvida que allá tenemos también en España muchos amigos y en especial tu Rebe y tu familia que son peludomaniacos. Y en una de esas, Nacho, celebramos los 30 años en Valencia. Y ahora sí vamos a hacer un programa. Que vais a flipar, dicen ellos. Claro que sí, mi querida Rebe, te mandamos un fuerte abrazo. Y al Pablito, ¿verdad? Sí. Tremendo, Pablito. Y a tu esposo, querido esposo, que claro que sí, con mucho gusto, un fuerte abrazo para ambos.
Hola. Gina y Nacho. Solamente quería decirles que me pasó algo muy impactante. Estábamos con mi mamá en la cocina y estábamos escuchando la radio y de repente se cambió la radio. Sé que no es muy extraño y por eso quería compartir eso, pero... A lo mejor no es muy impactante para ustedes, pero para mí sí. Un saludo desde Chile, Javiera. Javiera, por supuesto que es
impactante. Estos pequeños segunditos de acontecimientos que nos suceden y nos dejan fríos, helados, como lo que te acaba de ocurrir, por supuesto que le damos espacio y nosotros agradecemos muchísimo que lo compartas. Imagínate que estás escuchando. Si descartas la lógica, no, pues es que no estaba programado, no hay manera de que alguien lo haya cambiado. Entonces, ¿qué sucedió? Además, Javiera, sería muy importante que nos dijeras si esto va aunado a otro tipo de manifestaciones. Aquí
te esperamos. Claro, mi querida amiga. Fíjate nada más, Gina, es que cuando yo lo platico a veces no me lo creen, pero la mano peluda está más internacional que nunca. Y en Radio Fórmula están... de que esto esté sucediendo, que la mano peluda esté atravesando fronteras. Claro que sí, mi querida Javiera, te mandamos un fuerte abrazo. Muchísimas gracias. Desde España nos fuimos a Chile y ahora regresamos a México con
más relatos. Es correcto, Gina. Y pues para no quedar mal, vamos a continuar con otra historia. Venga. Me llamo Néstor. Quiero contarles otra historia el día de hoy. Esto me pasó hace un... Cerca de dos años cuando me dirigí a Guanajuato. Íbamos una amiga y yo en una camioneta. Una CRV negra. Recuerdo que íbamos sobre la carretera. Eran tres carriles de ida y tres carriles de regreso. Yo en el carril de hasta la derecha. Cuando de pronto vi un semáforo que se puso en
preventiva. Y se puso en rojo. Cerca de unos 10 metros. Antes de llegar al semáforo. No sé por qué me dio por cambiarme de carril. Algo... Pues sí, adentro de mí dijo, cambia de carril. Y me cambié de carril el de la derecha donde iba, al carril central. Sí. Al segundo carril. En cuanto detengo completamente la camioneta, volteo, iba otra camioneta negra estacionándose. Volteé hacia abajo para cambiar el estéreo y
en ese momento escuché un golpe muy fuerte. Volteé hacia donde estaba la camioneta y otro carro se lo estaba... Y así llegó. Como que la conductora iba distraída del carro que se estuvo contra la camioneta que se acaba de poner en el lugar donde yo iba. A lo que voy es que no sé por qué motivo, no sé por qué razón, algo en mi cabeza me dijo que me quitara de ese carril y lo hice sin pensarlo, sin reaccionar. En ese plano me salvé de un buen golpe. En ese momento me quedé.
Así como pensando, razonando, ver que sí, así me bajaba a auxiliar al tipo, pero al tipo de la camioneta o la señora del carro. Y me quedé en ese momento, detuvo el carro, me iba a bajar apenas, cuando vi que mucha gente empezó a salir de las casitas de al lado. Y como yo no soy de ese lugar, pues preferí mejor seguir ya con precaución mi camino. Sí, mi amigo, vaya qué cosa te pasó, mi querido amigo. Eso que viviste... Son situaciones que a cualquiera de nosotros nos pondría la piel
de gallina. Literal, ¿eh? Porque dices, es que algo, como una voz, algo sentí que me avisó, cámbiate de carril. Y así lo hizo. Y mira, es que yo lo he dicho siempre, Gina. Hay que hacerle caso a la intuición. Claro, estos mensajes que muchas personas no le toman en cuenta, pero es... Para salvarnos. Algunos creen que podrían ser nuestros ángeles guardianes que nos están protegiendo de esas situaciones que nos pueden perjudicar.
Efectivamente, Gina. Pues adelante, venimos a escuchar audios y eso justamente es lo que vamos a hacer. Saludos a Blanca Méndez, a Claudia Fernández, la Clau, Andrés Aguilar, a mi querido Marco López, Juan López, Blanca y Elma López, madrina que
estás aquí. Hola, hola, me llamo... me llamo alberto y primero que nada quisiera felicitarlos por este hermoso programa la verdad que me entretiene mucho me gusta mucho lo paranormal pero hay una más que todo esto no es una historia es más una pregunta yo en mi vida nunca nunca No he experimentado nada paranormal, nunca me ha pasado nada, nunca he visto nada, nunca he escuchado nada. Y no sé por qué se deba yo en mi vida, jamás, desde niño, jamás que yo tenga memoria, jamás me acuerdo
yo de algo. He visto algo, un rostro, he escuchado algo, de hecho ni tengo miedo, duermo solo y nunca me ha entrado miedo. Entre veces sí, que veo una película de miedo o algo así, sí, tengo como ese sentimiento de miedo, pero nunca es como que he escuchado algo, nunca jamás. Entonces yo quisiera la razón, no sé, la razón por la que... No sé qué quieran opinar ustedes del por qué hay personas que nunca en su vida han visto
algo paranormal. No sé a qué se deba. Esa era mi pregunta, simplemente saber la razón por la que hay personas que no les pasa nada paranormal, ¿verdad? Pero bueno, esa es mi pregunta. Gracias y sí, felicidades otra vez por su programa. La verdad que yo antes trabajaba de noche y en ese trabajo podía usar unos audífonos y a mí me encantaba mucho andar con audífonos y estar escuchando el programa y me entretenía demasiado. Y la verdad que me gusta mucho, hay unos temas que me parecen
demasiado interesantes. Y como dice mi mamá, me dice, por andar de bobo, por andar diciendo de que no te pasa nada paranormal, te va a pasar una vez y no te va a gustar. Y es cierto, porque en el que busca, encuentra. Es correcto. Pero sí, yo esa duda siempre he tenido, porque no solo yo, hay varios amigos y primos de que nunca... Han visto nada y no tienen ni siquiera historias para contar porque nunca les ha sucedido nada paranormal. Entonces yo soy uno de ellos. Y la
duda, ¿no? ¿De qué será? Y bueno, yo soy de Guatemala, pero actualmente vivo en Omaha, Nebraska. Así que saludos y bendiciones. Ok, amigo, bendiciones. Pues déjame decirte algo, brother. Tal vez no es que nunca te haya ocurrido nada. Más bien es que probablemente nunca te has fijado. O otra opción es de que no estés preparado para tener una experiencia así. Lo bueno es que nos escuchas, lo bueno es que eres peludomaniaco y eso te va
a ir abriendo un poquito la mente. Y tal vez algún día de estos, amigo, tu siguiente mensaje de voz que nos dejes sea para platicarnos. alguna experiencia sobrenatural. Lo cierto es que también hay personas que tienen mucho mayor percepción y que por eso tienen bastantes historias que compartir. Quizá tú no tienes ese ingrediente, ¿no? Sí, tal vez. O como te digo, a lo mejor
no se había fijado o no lo había notado. Saludos a nuestros amigos de Monterrey, Nuevo León, en especial a José Paz, a Julián Estampilla y a la familia Villanueva. Muy bien, vámonos. A una pausa y regresamos. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La
mano peluda. Las mujeres no olvidan. archivan sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda continuamos y hablando de este hombre que estaba obsesionado con la inmortalidad y encontró que a través de los espejos podría ser una manera de quedarse en esta vida, pues la historia se torna aún más siniestra cuando una noche de luna llena, este
hombre desapareció sin dejar rastro. Algunos creen que logró su cometido y quedó atrapado en los reflejos de la casa, condenado a observar el mundo desde el otro lado del vidrio y desde entonces aquellos que se miran fijamente en esos espejos de la mansión aseguran ver un par de ojos observándolos. Hay quienes incluso afirman haber visto una sombra oscura desplazarse entre los reflejos. como si una entidad estuviera al acecho, esperando el momento de cruzar al mundo
real. Él quería estar aquí eternamente, y mira, a través quizá de esas artes oscuras que empleó para quedarse, pues ahora está, pero detrás del espejo. Quedó atrapado Gina tal vez en su reflejo. Y saben una cosa, gracias a Aynanita desde Reynosa, Tamaulipas. Un fuerte abrazo, todo va a pasar bien. Maritza Valle Guevara, saludos, buenas noches Gina y familia Peluda. Claro que sí, bienvenidos. Y vamos a continuar, tenemos más historias. Déjame
decirte que te estamos esperando. Queremos platicar contigo, queremos hacer una charla amena para que todos los peludomaniacos... se den cuenta de que tú también te animas a participar en este programa. Es abierto para todo el mundo, no hay edad límite, no hay ningún tipo de distinción. Es un programa bastante sui generis, así que te invitamos a que tú participes, que tu voz aparezca en él. Y vamos a continuar con más audio, Gina, ¿no? Escuchemos. Hola Gina, hola Nacho.
Los saludo desde el estado de Puebla. Hola. Es la primera vez que me comunico y ya llevo como tres audios borrando porque no me salen. Pero bueno, yo soy peludomaniaca desde la edad, no sé, muy pequeña. Ahorita de la actualidad tengo 31 años y me acuerdo que los he escuchado yo cuando era muy niña con mi hermano. Tengo muy buenos recuerdos. Qué bueno, amiga. Gracias. Les quería contar de rápido una historia. Bueno, me han pasado muchas cosas a mí, muchísimas.
Pero bueno, les quiero contar como la que más me marcó. Recuerdo que trabajaba yo en X lugar y salía yo de trabajo como aquello de las 8. Pero en lo que transbordaba y así llegaba yo a mi casa como a las 9 de la noche. Para eso yo le mandaba mensaje a mi mamá de cuando ya estaba cerca por bajar del autobús. para que me viniera a encontrar por seguridad. Entonces ya le mandé mensaje y iba a bajar y total que
llegué a mi destino, bajé del autobús. Recuerdo que iba a pasarme la carretera y vi que un chavo también estaba pasándose la carretera. Normal, ¿no? Esa noche fue muy particular porque por lo general sí había gente saliendo del trabajo a esa hora y esperando su autobús, pero esa noche estaba muy solitaria. Como muy, así con ese ambiente lúgubre, así, no sé, raro. Bueno, X, entonces yo pasé la carretera y él pasó también la carretera
por el lado opuesto, o sea, nos cruzamos. Y a la hora de que yo llegué al otro lado de la carretera, volteé y vi que él se quedó en medio, literal, se quedó en medio de la carretera. Y pues me saqué de onda porque dije, ¿qué está haciendo? Y de verdad vi como este chico estaba poniéndose literalmente enfrente de los coches para ser atropellado. Así, tal cual. Entonces, pues la verdad me asusté, me preocupé, mil cosas pasaron por mi cabeza. Quería ayudarle, pero al mismo
tiempo me daba miedo. Entonces no sabía qué hacer. Me quedé ahí mirándolo, pensando los segundos se me hicieron eternos, mirando cómo este chico se ponía en los coches enfrente y yo solo veía que los coches lo esquivaban y le aventaban, ahora sí que le pitaban así. Pero pues ninguno se detenía, nada más lo esquivaban y les, pues sí, le aventaban la, ya saben. ¿Por qué se ponía en medio? Entonces estaba yo ahí, mirándolo y yo pensando en mi cabeza, voy, lo voy a ayudar,
le voy a decir, oye, ¿qué te pasa? Ven. Y literalmente iba a ofrecerle la mano para pasarlo del otro lado de la carretera. Pero a la vez sí me daba miedo porque no sabía si estaba borracho, drogado o yo qué sé. Comento, nunca le vi el rostro al chico. Nunca lo miré, más que tenía una sudadera, me imagino que negra, porque como era de noche, lo que recuerdo, una mochila igual negra. Ahora sí que la sudadera tenía su gorro, no se le veía el rostro y aparte estaba volteado de espaldas.
Yo estaba ahí mirándolo, de pronto cuando yo iba a pasar a hacer eso, quería ayudarlo. Y va pasando en mi camino un señor con un chaleco antirreflejante, como si de esos que los viene, viene, o desconstructor, no sé, una persona como esa, va pasando. Y le digo, oiga, mire, ya vio, y dice, ¿qué, qué? Y lo señala al chavo y dice, déjalo muchacha, no te involucres. Digo, pero es que se va a matar. Dice, déjalo. Dice, no, porque te puedes meter en problemas. Te pueden
echar la culpa a ti o pasar cualquier cosa. Y yo, entonces lo dejamos así. Dice, sí, déjalo. Si se quiere matar, que se mate. Dice, tú no te metas en eso. Ya me pasó una vez que por tratar de ayudar a alguien, me metí en problemas. Entonces, como que el Señor me transmitió una... Una energía como de, ok, o sea, como de seguirlo. Y dice, vámonos, camínale muchacho, ignóralo. Y yo pues, sí, como que me transmitió una esa energía de, ok, voy a seguir. Pero yo seguía mirando hacia
atrás a este chico. No sé, como unos, ¿qué será? Seis pasos. Vemos que viene un tráiler. Pero era un tráiler así enorme. Y dije, no, ya, lo va a matar. Porque, pues, pongan ustedes que los coches, pues, todavía como que lo logran esquivar. Aparte había un tope. Entonces, como que tienen que frenar tantito y lo logran esquivar. Pero, como sabemos, en un trailer es como más difícil que frene de jalón. Y, pues, el que lo
va a llevar, se lo va a llevar. Entonces, cuando vi que venía así el trailer, fue así tan rápido. Y yo solamente pensé en eso, que ya lo va a matar. Y el señor, pues, también lo voltea a ver. Y dije, no, ya lo va a matar. Yo dije eso y fueron rápidos los segundos, minutos. Oí como nada más rechinó las llantas del trailer, pero así bien feo. Yo me tapé literalmente los ojos con las manos. No quise ver. Me volteé. El señor también se volteó. Oímos nada más el rechinido horrible
de las llantas y abrí los ojos. Y cuando vi, el chavo estaba... del otro lado de la acera de la carretera. Es que para dividir los carriles de sentido contrario, ve que ponen como un asfalto. Entonces, no sé cómo lo hizo este chico, que rápidamente se pasó del otro lado, pero estaba del otro lado. Y el trailer, pues lo que logró detenerse, bueno, frenar, pero no se detuvo, o sea, nada más como que bajó la velocidad para evitarlo, pero se siguió, o sea, se siguió el
trailer. Y me quedé así como, ¿qué acaba de pasar? Y el señor me voltea y me dice, ya ves, si él quisiera morirse de verdad, no se hubiera quitado, nada más está retando a la muerte. Déjalo, no lo ayudes. Y dije, ok. Entonces ahí me di cuenta que sí pude haberme involucrado y me pude haber muerto yo también, porque qué tal si en una de esas yo voy y le agarro la mano para ayudarme y él no me suelta. De plano, ahí nos morimos los dos. El señor así me dijo, vamos, camina,
sigue. Y yo empecé a caminar detrás de él. Y iba volteando hacia atrás y vi que el chavo seguía ahí, en medio de la carretera. Y ya, y seguí caminando hasta que mi mamá ya vino y ya me encontró. Y ya me dice, ya te adelantas. Y yo le digo, sí, ma, ya. Y ya le empecé a contar. Y le dije, no, es que pasó esto y el otro. Y ese señor me dijo que no me involucró. Y dice, ¿cuál señor? Le digo, ese que va caminando ahí. Y nada más, así que lo vimos de espalda al señor como iba
caminando con su chaleco reflejante, ¿no? Y ya le digo, ah, bueno, está bien. Y ya, llegué a mi casa, llamé a la patrulla para que bajaran porque, pues, ¿qué otra cosa podía hacer? Mandaron a patrulla para ver y que hablaran con el chico, qué estaba haciendo, qué pretendía. Lo hice como anónimamente porque me estaban viendo mis datos, pero pues me dio miedo, entonces lo hice anónimamente.
Y yo solo estaba esperando que la mañana siguiente al bajar, como tengo que pasar por ahí otra vez para tomar mi autobús, pues encontrarme con un accidente o X cosa, vidrios, no sé. Pero no, bajé, fui a mi trabajo, bueno, pasé por ahí, no había nada, ni signos de sangre o vidrio o
algo, nada, nada. Y ya, pasó como si nada. Y bueno, no sé, yo, yo, no recuerdo, o sea, te digo, nunca les vi la cara al chavo, pero cada vez que cuento esta historia a mis conocidos, Me terminan diciendo que a lo mejor lo que vi realmente no era una persona, sino una pena, un ánimo en pena, o sea, una persona, es que en ese lugar ha habido muchísimos accidentes, hay cruces, ha habido de todo ahí, porque como baja de una curva, pues vienen así como que los
camiones en picada. Entonces me dicen que a lo mejor lo que vi, pues fue una persona. Bueno, un ánimo en pena, queriéndose llevar a alguien, entonces, de una u otra manera, pues, que quería llevar a alguien. Ahora sí que... Ay, ¿cómo le explico? Pues estaba poniendo en medio, ¿no? Entonces quería provocar una situación. O yo pude haberme acercado a alguien más queriéndolo ayudar y pudo haberse muerto. Porque como nunca le vimos el rostro, el chavo se quedó ahí, no
sé. Es lo que me dice la gente, que... Pudo haber sido algo así, o sí, un chavo que se quería morir, pero pues luego pienso y digo, qué triste que alguien se quiera morir de esa manera y de paso afectar a otras personas. No sé si estaba drogado o borracho, es que no se veía borracho porque no se tambaleaba, drogado pues no lo sé. Yo me imagino y yo siento que este señor, el que pasó, el que me dijo camina, siento que fue mi ángel.
Siento que fue mi ángel de la guarda en persona, no sé, porque sentí como que, síguelo, o sea, me dio una tranquilidad y no sentirme culpable ni triste. Este, porque por haber dejado al chavo, o sea, yo siento que ese señor, porque jamás
lo volví a ver tampoco. fue mi ángel de la guardia o sea fue tan lo siento así o sea yo no tengo como certeza pero yo lo siento así este y pues bueno eso es lo que la gente me ha dicho no lo sé y pues no sé qué opinan ustedes me gustaría saberlo y pues les mando un fuerte abrazo decirles que estoy muy feliz de haberme reportado espero hacerlo más seguido Llevo escuchándolos desde hace un buen ratote por Spotify. No he podido
escucharlos en vivo. ¿Me pueden decir en qué estación de la radio de aquí del estado de Puebla transmiten y a qué hora para igual un día comunicarme en vivo? Y pues muchas gracias, los quiero mucho y saludos. A ver, viene un audio anexo aquí. Mi nombre es Karina, no les había dicho mi nombre, pero pues mi nombre es Karina para que me manden
saludos. Claro que sí Karina, saludos hasta Puebla donde nos escuchan en el 1090 de AM, saludos a todos los amigos ahí en cabina y también a todos aquellos que nos están escuchando allá en Puebla. Así es, a los compañeros de Puebla. que siempre son muy trabajadores y muy entusiastas en su labor. Muchísimas gracias, amigos. Gracias por mantener este programa también en vivo. Y ustedes son una de las fuerzas principales, los
motores que mueven toda esta maquinaria. Oye, fíjate qué interesante el relato de Karina Gina. Yo primero pensé, oye, qué señor tan duro, qué cruel, ¿no? Dije, qué mala onda, qué lejos de decirle, bueno, a ver, vamos a tratar de ayudarlo al joven. No, no, no te metas, déjalo ahí, déjalo. Déjalo en paz. Porque quién sabe, te puedes meter en algún problema. Y ya analizando las cosas, Karina se dio cuenta de que realmente ese señor
sí le ayudó. Ahora. Como dice, ella pudo haber sido su ángel de la guarda, que le dijo, no, no te metas ahí, solamente es un señuelo, es una trampa para que caigas y para que tú también llegues ahí. Es más, te instó a que lo siguieras. No, no, vente, vente, vente. No se desentendió de ti, Karina, sino que se interesó por tu vida, no así de aquel joven, ¿verdad? Y lo que comentabas, esa reflexión que te han platicado mucho de que pudiera ser un alma en pena, pues realmente pudiera
ser. De otra forma, ¿cómo te explicas que cuando bajó el tráiler, que también posiblemente lo vio, de un momento a otro ya el joven ya había cruzado la cinta asfáltica, ¿no? Exacto. Es de estos momentos que una vez que suceden, empiezas a analizar y llevas a conclusiones como la que tú nos acabas de compartir. ¿Ustedes qué opinan, amigos? Vamos, me gustaría que participaran, que nos den su punto de vista. ¿Se trató de un señor cruel que dijo no? Pues primero tú, después
tú y al último tú. Deja a ese muchacho ahí. Si él se quiere quitar la vida, ¿es su problema o se trató de todo lo contrario? Alguien que perfectamente sabía. De lo que se trataba. Lo que estaba pasando. Inclusive a nivel espiritual. A ver, platica con nosotros. Saludamos a Luis Medrano. Bienvenido hermano. Gracias a Juan García que también está aquí con nosotros. Y la Clau Fernández dice. Yo me encontré un espejo de mano muy antiguo. Y un medium me dijo que tenía que
dejar el espejo muy lejos de mi casa. Pero no lo hice. Y aún lo tengo. Dice que está maldito según el medium. Bueno, eso solamente tú nos podrías decir, mi querida Clau, si es que has notado algunas presencias o algunas situaciones raras en casa desde el día en que llevaste ese espejo ahí a tu domicilio. Y si es así, es momento de sacarlo. Así es. Ojalá que no, ¿verdad? Yo espero que no, que yo creo que ya se hubiera
deshecho de él, mi querida Clau. Ella es radioescucha, entonces bien que sabe que... efectivamente aquí en este programa nos han narrado historias que tienen que ver con espejos y la maldición no sólo espejos cualquier objeto que pueda estar maldito y que haga una interferencia con la energía de nuestro hogar vamos a continuar con más historias más relatos saludos al ernesto carrasco que ya llegó y aaron montelongo bienvenidos gracias
Hola, yo tengo una historia. Mi tía tenía un hijito de tres años, estaba resfriado y lo llevaron al doctor. Los doctores le pusieron unas máquinas porque estaba muy mal y luego él murió, murió a los tres años. Y ese tenía 19 años. Bueno, el fin de todo esto es que él se llamaba Diego. Y mi hermana quedó embarazada hace dos años atrás. Y cuando supo que iba a ser hombrecito, le puso Diego en honor a nuestro primito que ya está en el cielo junto a Dios. Es como si Dieguito
hubiera reencarnado en Dieguito. Igual hace las mismas cosas. Diego ahora no habla mucho porque tiene un principio de autismo. Y mi primito igual era así. Así que esa es mi pequeña historia. Aquí de Chile, saludo Gina, Nacho y lo quiero mucho. No sé qué haría sin ustedes, de verdad. Gracias. Saludos. La Clau. La Clau, la Clau. Sí, aquí está ya mi amiga bien emocionada. Sí, soy yo. Sí, claro que eres tú, mi querida amiga.
Muchísimas gracias por tu historia. Gracias porque eres muy participativa en todos nuestros programas y pues así. debían ser todos los peludomaniacos, animarse y relatarnos alguna historia, ¿no crees Gina? Claro, buenas noches, estoy escuchando el programa, tengo una anécdota sobre una carretera que pasa alrededor de la medianoche, una carreta que pasa en la calle alrededor de la medianoche,
soy de Oaxaca, pero trabajo en México. Ah, pues tú nos dices, te podemos marcar ahorita para conocer ese relato, tu mención aquí a través del minifón y nos comunicamos contigo. Claro, con mucho gusto. Cata Aguilar, saludos. Ella está aquí con nosotros, también mi querida profe. Y Marco López, haciendo de las suyas, apoyándonos en la moderación. Muy bien, muchas gracias. Saludos a Aarón Montelón. Ah, ya la había saludado, ¿verdad?
Vamos al corte. Y regresamos, nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. El Miedo Phone, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Hay que ser feliz, aunque sea solo por molestar. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. También estamos recibiendo sus mensajes a través
del miedofón. Jorge nos dice, cuando yo tenía 10 años, mi padre me obligó a ir al velorio de un amigo. que yo no conocía. Cuando llegamos ahí, me quedé en un rincón esperando para irme. Entonces, un hombre se me acercó y me dijo, disfruta tu vida, muchacho, sé feliz, porque yo no la disfruté. Puso su mano sobre mi cabeza y se alejó. Antes de irnos, mi padre me obligó a despedirme del muerto y cuando miré el ataúd, me asusté. Era el hombre que me habló mientras yo estaba
en un rincón. Empecé a no poder dormir, a tener miedo de estar solo, iba al psicólogo, no apagaba las luces por las noches. Años después descubrí algo increíble que cambió definitivamente mi vida. Aquel hombre fallecido tenía un hermano gemelo. ¡Wow! Es como una de esas historias de los cuentos cortos, ¿no? Interesante. Tú pensabas que estabas viendo al difunto y era su gemelo. ¡Wow! ¡Muy bien! Pero a partir de ese momento lo que se llevó el espanto que se llevó Nacho.
Sí, se llevó un sustazo y vamos a continuar con más historias. Adelante Gina, ¿con qué vamos? Vámonos. También con relatos que ya están aquí listísimos. Uriel, desde Orizaba, bienvenido. Hola, ¿qué tal? Buenas noches, Gina y Nacho. Mucho gusto. Qué bueno que estás aquí. Sí, bueno. Buenas noches, soy de Orizaba, Veracruz. Saludos a todos mis paisanos. Yo me encuentro ahora en Monterrey por cuestiones del destino. Pero bueno, no dejando de extrañar la tierra que me vio crecer.
Yo quisiera contar una historia. Orizaba es un lugar que tiene mucha historia. Es un lugar de magia y encuentro. Ahora ya como pueblo mágico. Pues fíjate Gina y Nacho que hace mucho tiempo... Papá y yo fuimos al Palacio Municipal Nuevo de la ciudad. No recuerdo exactamente cuál fue el motivo por el cual fuimos al palacio, pero me acuerdo que esa vez dilatamos porque teníamos que esperar a que a la persona que estábamos esperando le diera a mi papá unos documentos.
Sí. Se hizo muy de noche y era ese tiempo en el que, bueno, había mucha neblina. Era más o menos entre octubre y noviembre. La neblina está muy densa. La famosa... Pues muy, muy tranquila, ¿verdad? Y se hizo muy de tarde, no recuerdo exactamente cuál fue el motivo. Mi papá haciendo plática con la secretaria de la persona que estábamos esperando. Después nos comenta, y yo recuerdo que le comentó a mi papá, que le dijo, ¿sabes qué? Es que a mí no me gusta quedarme tan tarde
aquí. De hecho, no sé por qué el licenciado no ha salido, pero ya es para que ya se hubiera ido. Está en que la secretaria le contó a mi papá, fíjese que... Tiene mucho tiempo que por cuestiones de trabajo me quedo hasta ciertas horas de la noche como a las 11 de la noche adelantando un trabajo porque se avecinaba el fin de semana y porque no quería tener ningún pendiente. Entonces yo me quedo pues trabajando y pues nada más yo
solita. El Palacio Municipal es un lugar pues la verdad muy grande y solamente en ese horario pues están los guardias, los policías. Entonces, dice, yo estoy trabajando, estoy escribiendo mi máquina, porque todavía había la máquina de escribir, y en eso siento la presencia y la mirada de alguien. Cuando yo volteo a ver a mano derecha, que es donde está la puerta, puertas grandes y de madera, porque el palacio ya es algo antiguo, me doy cuenta de que hay como un niño que me
está viendo, pero está escondiendo. por así decirlo, está viendo, pero escondidas. Y pues yo me levanto porque pienso que a lo mejor fue un niño que se quedó, pues a lo mejor perdido o que son los niños que andan en la calle y pues se metió y se quedó encerrado. Cuando yo salgo a ver, el niño pues parte a ver, brinca que la oficina en la que nos estaba contando la secretaria estaba
en el segundo piso del palacio. Dice, entonces, cuando yo salgo a ver, pues para preguntarle al niño qué quería o por qué estaba ahí, sale el niño corriendo y veo cómo se avienta del segundo piso. La secretaria nos comentó que se quedó sorprendida porque el niño, ¿por qué se aventó? Y cuando sale, pues para ver qué había pasado, ve cómo el niño sigue corriendo, pero se va justamente a donde anteriormente en el palacio había una alberca. El Palacio Municipal de Orizaba anteriormente
fue una escuela, el famoso CEO. Muchos de mis paisanos conocerán o sabrán sobre esto. Había una alberca, pero bueno, en esa alberca... Bueno, ahorita voy a ese tema. Y bueno, entonces el niño se va y se va rumbo a la alberca. La secretaria sale y va a ver al policía para avisarle, ¿verdad? Oye, ¿sabes qué? Vi a un niño que saltó y se
fue corriendo rumbo a la alberca. Y el policía le dijo, mire... señorita no se asuste pasa lo siguiente anteriormente aquí en el palacio este bueno ese niño es una es un ente que pues la mayoría de nosotros lo hemos visto pero pues ya ni nos asustamos porque estamos muy acostumbrados y contándole de policía a la secretaria y a nosotros nos dijo que bueno fue un niño que cuando fue a escuela la alberca que estaba ahí la dejaron pues este llena un niño se ahogó y el cuerpo
pues nunca fue Entonces después de este terrible fallecimiento del niño, ahora comentan que en este sitio lo han visto, han visto este espíritu. Y ese no es el único niño. De hecho, ahí adelantito de lo que está el palacio, bueno, digo, Orizaba no es muy grande. Entonces, y de igual forma, ahora sí que una leyenda chiquita, es que muchas veces si hay personas que, bueno, en la noche andan, pues salen de trabajar y tienen que pasar por ahí. De hecho, por ahí está la cervecería,
¿verdad? Han comentado más que una niña en lo que es la Alameda y muchas veces la ven en el
kiosco que está en la parte. Orizaba si tiene algo ahí como no sé místico o como llamarlo pero pues esas son las dos historias chiquitas que quería contar oye incluso tú debes de conocer este lugar de una casa que la ofrecen si te quedas toda una noche ahí es una casa que no la han podido vender hubo una tragedia y a partir de entonces se comenta que hay algunas entidades que no te permiten quedarte más de una noche ahí. Y entonces, ¿esto es verdad? ¿Tú la conoces?
Sí, así es. De hecho, es muy famosa en Orizaba. Y fíjate, yo le preguntaba a mi abuelita. Mi abuelita tiene 86 años. Y ella, desde que es chiquita, dice que esa casa nunca ha tenido gente.
O sea, sí tuvo gente, pero desde que ella es niña, abuelita es como de 1909, más o menos, dice que esa casa, desde que ella conoce, siempre está... O sea, sí tuvo familia, pero... e inclusive, pues sí, muchas veces, igual mi abuelo y lo que fue mi papá me comentaban que ellos conocieron a gente que efectivamente les habían dicho, no, pues si te quedas a dormir, te regalamos la casa, y por alguna extraña situación se quedaron y el otro día amanecían afuera, o sea, alguien
los sacaba, ¿no? Yo no sé, sé que la casa tiene dueño, no sé si sea o siga siendo verídico que regalen la casa, sé que es como que una leyenda urbana, pero de que pasan cosas en esa casa, Pasan cosas porque inclusive está en una dirección que es muy comercial. Se me hace raro que nadie haya comprado ese lugar o haya puesto algún negocio. Pues para el área en donde se encuentra es muy
rentable. Pero sí, efectivamente, esa casa ya lleva años y inclusive hasta este momento está solamente bardeada porque anteriormente se metían las personas. Pues a lo mejor a ser desperfectos, ¿verdad? Pero igual se bardeó por cuestiones de... Pues de prevenir accidentes o prevenir este tipo de situaciones. Ok. Fíjate que dice nuestro amigo Foggy66 que ya no se puede entrar porque cerraron con bloques. La han de haber sellado, me imagino, ¿no? Me imagino que sí.
Yo la última vez que fui, estoy hablando del año pasado, que fui a Orizaba, nada más vi que tenía un... Estaba bardeado y tenía una puerta de metal, pero ya no supe exactamente. ¿Qué habrá pasado? Pero sí tiene años, te digo, desde que mi abuelita es niña, mi abuelita tiene 86 años. Mira, nada más que bien. O sea, está muy así, abandonada. Así es. Ok, pues qué bueno que nos
confirmas esta información. Tú que has estado allá en Orizaba y pues definitivamente debe tener algo ahí en su haber esta casa que no permite que sea una propiedad. Pero además yo creo que también la cerraron porque en estos temas también hay gente que dice, ay, bueno, si ahí espantan, entonces qué tal que vamos a jugar Ouija. Entonces quieren hacer invocaciones, quieren hacer otro tipo de cosas que pueden complicar aún más la situación. Y bueno, pues nos dio muchísimo gusto
platicar esta noche contigo, Uciel. Muchas gracias Gina y Nacho y posteriormente les hablo porque tengo más leyendas de lo que es Orizaba. Y la verdad son interesantes, pero quiero dar la oportunidad a los demás para que puedan contar sus historias. Gracias, buenas noches. Hasta luego amigo. Muchísimas gracias por esas historias y a ustedes por participar también complementando lo que nos cuenta nuestro
amigo. Muchísimas gracias también a todos los que están preguntando de esta casa de los espejos en Francia. Se dice que al mirarse en los espejos que ahí están, las imágenes reflejadas no siempre coinciden con la realidad. Algunos han visto figuras oscuras o han notado que su reflejo sonríe sin que ellos lo hagan. Y en algunos casos los reflejos han permanecido en el espejo incluso
después de que la persona ya se alejó. Vaya, mira, pues lo que puede uno encontrarse cuando hay una energía atrapada o hay alguna energía haciendo de las suyas. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. A veces das mucho para todos, sin darte cuenta que la persona que más necesita de ti, eres tú. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano
peluda. Buenas noches, buenas noches. Bueno, peluda, buenas noches. Mucho contactándome, mamá. Quiero relatar un suceso, algo que me pasó ahora. Esto fue en San Luis Potosí, en un municipio llamado Villa de Guadalupe. Hace como unos tres, tres o cuatro años, en una visita que estuve allá en un ranchito. En la noche al acostarme, ¿verdad? Empecé a oír ruidos extraños en mi cuarto, ¿verdad? En la parte de arriba. Me golpeaban como si fuera con un tipo bastón. Algo, ¿verdad?
Se oían. Entonces, se oían pasos en la parte de atrás del patio, ¿verdad? Que caminaba la gente. Caminaba una persona, ¿verdad? En una ocasión. Digo, ¿cómo es en...? La persona en la silueta, la persona en la sombra, se paró en la puerta de mi cuarto y pues enfrente en la calle está un poste de luz un poco alumbrado. Claramente se refleja la persona como se paró en la puerta de la silueta y hasta donde se para, cuando toca la puerta con su cuarto, se oye la
puerta donde vibra. Como un aluminio vibra donde se recargó la persona esa, ¿verdad? O algo así. Entonces, sigue, sigue todavía, ¿verdad? Se oye atrás, camina por el otro, de repente se encaja para el techo y hay como un lado del techo. Sí, pero lo más extraño y curioso es que cuando yo estaba acostado ahí, me hacía como un tipo, forma un cajón, tipo cruz, en mi silueta, ¿verdad? Lo que era como que pesaba en la plaza. Yo siempre iba cada año, dos veces al año, más allá del
rancho, ¿verdad? Siempre me quedaba en ese cuarto y nunca, nunca escuché nada, ¿verdad? Nunca, nunca escuché nada, ni miraba nada hasta esta última vez que fui, ¿verdad? ¿Qué? Muchos saludos a todos. Excelente radio. Gracias, amigo. Gracias, mi querido amigo. Y les recuerdo que ustedes nos pueden escuchar en Spotify como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Así nos buscas, no te confundas. Solamente hay una mano peluda grupo fórmula.
Así que adelante, Gina, ¿a qué vamos? Ya tenemos aquí en la línea, desde Torreón, Coahuila, a Lu Vega. Buenas noches, ¿cómo estás? Bien, bien, buenas noches. Bienvenido. Gracias, muy amable. Lu, ¿qué nos quieres platicar? Resulta que hace mucho tiempo, hace como, digamos, qué será, unos 15 años, falleció un familiar muy cercano a mí. Por cuestiones de trabajo, no pude estar cuando falleció. Nada más estuve en su sepelio. Entonces
me tuve que trasladar. desde la Sierra de Chihuahua hasta el municipio de Matamoros, Coahuila, ¿verdad? Sí. Entonces, cuando yo prácticamente no conviví con esa persona mucho tiempo, yo pensé o sentía que esa persona tenía muchos deseos de despedirse de mí, ¿verdad? Pero, le digo, por cuestiones de trabajo. Y, curiosamente, pues no estuve a tiempo. Prácticamente ya para despedirlo al camposanto, ¿verdad? Entonces, pues ya ve que es muy dramático despedir a un familiar, ¿verdad? Y más si no
se convivió mucho con él. Tres días estuve en Matamoros, Coahuila, cerca de Torreón. Y me regresé a mi lugar de radicar mi trabajo. Ahorita ya estoy pensionado. Cuando yo estuve en dormitorio, que tenemos dormitorio. Yo sentía su presencia. Sentía su presencia a un lado de mi cama. Yo sentía que me miraba. Sentía su mirada muy profunda, muy profunda. Digamos, se sentía un frío de lado. Bueno, en ese lugar es muy frío. Es Ciudad Costa de Chihuahua, es muy frío. Estaba en la sierra.
Sentía su mirada muy profunda. Y entonces yo pensaba que si no mejor, ¿Sabes qué? No tienes algo, te detiene aquí, en la tierra, ¿verdad? Aquí. Puedes irte en paz, gracias por cuidarme, pero deseo que te vayas a dar en paz, ¿verdad? Y sigue el camino. Sí, así es. Yo viajaba mucho por cuestiones de mi trabajo. Viajaba bastante, bastante. Regresaba a mi lugar de trabajo y viajaba. Y se percibía, ahí viene el autobús. Yo miraba.
Más bien, acumulándolo, volvió hacia mí. Y era esa persona que era muy llegada a mí, sentimentalmente y parentesco. dígate que sí Tienes razón Lu y esto que hiciste en decirle ya no pertenece aquí y continúa este camino es lo que se debe hacer con aquellas personas que parece tan extraño y aquí lo hemos comentado como alguien que fallece no se da cuenta que ya no pertenece a este plano físico y se confunde y dice ¿por qué no me ven?
¿por qué no me hacen caso? Y entonces... Ahí nosotros tenemos que hacer mucha oración, decirle así, con las palabras, ya no perteneces a este plano, yo te quiero mucho, fuiste muy importante en mi vida, sin embargo, debes continuar este camino de trascendencia. Y la explicación es lo que no podemos encontrar, Lu, así como tú la lograste ver, y también tienes razón en el punto que dices, no todo el mundo. puede comprender este tipo de situaciones. Y se murió a tal fecha.
Y así varios relatos he escuchado de amigos y compañeros. ¿Cómo ves? Quizá sea una manera de despedirse. ¿No crees, Lu? Exactamente, ¿verdad? A lo mejor les dejaron algún pendiente de carácter sentimental o dejaron una amistad muy querida y mejor decían en lo particular también, ¿verdad? A lo largo del ancho de mi vida, casi 60 años. Claro, es una impresión muy fuerte. se llama? Ectoplasma, ¿te refieres? Sí, exactamente. Ok. Lu, pues nos dio muchísimo gusto platicar contigo.
Le enviamos un fuerte abrazo a todos los amigos de Torreón y te invitamos para que próximamente sigas aquí con nosotros. Le agradezco a usted su atención que para mí es muy invaluable. Le agradezco de todo corazón. Quiero seguir contando relatos, ¿verdad? Claro que sí, Lu. Que estés muy bien, excelente noche. Aquí tienes tu espacio. Muy amable, muchas gracias. Al contrario, mi querido amigo, muchas gracias a ti. Bueno, también
tenemos mensajes a través del miedofón. Rubí nos dice que ella sufría de dolores intensos de cabeza a raíz de que alguien le tiró agua negra fuera de su casa. Ese día que la tiraron esa agua negra y maloliente era noche buena. Recuerdo muy bien que mi mamá fue la que tuvo que limpiar. porque ese día viajábamos al pueblo de mi abuela. Después de ese día sufrí demasiados dolores de cabeza y los médicos me hicieron estudios de todo, tomografía en la cabeza y no encontraron
nada. Mi papá fue con un brujo a que le leyera las cartas y el brujo le dijo, aquí en las cartas veo que a una mujer de tu familia le duele mucho la cabeza a consecuencia de un trabajo que le hicieron, pero tu esposa fue la que recibió el trabajo en vez de ti. El brujo pensó que era a mi mamá a la que le había caído el trabajo de brujería, porque en las cartas salió una mujer, pero en realidad fue a mí. Yo la verdad estaba
muy escéptica de eso de los brujos. El brujo nos citó para hacernos una limpia y le pidió a mi papá llevar un guajolote. La limpia fue súper larga y extraña y al final de la limpia le quitaron la vida, lo llevaron a tirar a un panteón y mis dolores de cabeza desaparecieron.
Saludos desde Nueva York. vámonos a una pausa y regresamos el miedo fon 55 21 93 59 26 las historias tienen muchas formas de contarse pero solo una de comprobarse aquí en la mano peluda quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast todos los secretos de todos donde y cuando quieras RSS .com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com hacer podcast de manera fácil Dios le da las peores batallas
a sus mejores guerreros. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Yo de niño los escuchaba yo desde el 2000. En el 2000 yo los escuchaba yo mucho. Desde el 2000 hasta ahorita luego los escucho. Muchísimas gracias, mira, han pasado 25 años. Sí, claro. Oye, comenta mi querido Marco López. Dice, mi sobrina tiene el don de mirar fantasmas. Y cuando llegó a casa dijo que la persona que vivía aquí, donde es mi casa ahora, siguió apegada
a ella. Se le hizo una oración y se le pidió que se fuera. Oye, mi querido Marco López, ¿y cuántos años tiene tu sobrina? Tengo nada más para saber si es que por ahí hay alguna razón que nos pudiera dar luz en cuanto a... Las razones que pudiera haber tenido este ser para permanecer, digo, solamente para darnos una idea. Ya tenemos, Nacho, relatos. Está con nosotros Lupita. Buenas noches. Hola, buenas noches. Buenas noches. Nos hablas de la Ciudad de México, ¿verdad? Sí, correcto.
Desde la Alcaldía Álvaro Obregón. Perfecto. Bienvenida. ¿Qué nos quieres platicar? Bueno, mira, yo... iba en vocacional 4 y esa vez íbamos varios compañeros y enfrente de la vocacional justo donde está el lienzo charro pues no hay nada es así como un parquecito está como verde y era ahí o sea más adentro estaba el estacionamiento del Atlantis que ya ahorita está cerrado y todo y hay como unos tipos barrancos y algo así cuando no teníamos clases íbamos y nos juntábamos ahí En una ocasión
ya era tarde. Nosotros siempre salíamos como a las 10 de la noche de las clases y esta vez nos quedamos como tardecito. Íbamos varios compañeros y fuimos las últimas en salirnos ya del sitio, como este que es como el bosquecito. Entonces se quedaron dos amigas mías atrás y yo al voltear les dije, oigan, ya vámonos porque creo que dicen que aquí espantan. Entonces volteé a mi lado izquierdo. y de lejos veía una silueta blanca. Y como no veo bien, la verdad no le puse cuidado.
Dije, bueno, debe de ser alguien más de mis amigos que nos está esperando. Y jamás le di a la espalda a esta cosa blanca que yo veía ni a mis amigas. Y yo les gritaba a mis amigas, es que ya muevanse. Y solo las veía paradas y no hacían nada. Y yo, oigan, tenemos que irnos porque ya me dio miedo. Entonces ellas estaban agarradas del brazo, pero
no veía que se movieran ni nada. Y yo volteé a ver a esta silueta que yo pensé que era uno de mis compañeros y le dije, espérame, tú no te vayas a ir, no te puedes ir de aquí sin nosotras. Y volteaba a ninguno de los dos, les daba como en la espalda. Y en eso, cuando ya decido, porque ya no vi que mis amigas se movieran, dije, bueno, algo está pasando, algo raro. Ya me volteo. Y
les digo, ¿qué onda? ¿Por qué no se mueven? Y me acerqué hasta donde estaban ellas y entonces como que reaccionaron y mi amiga me dice, vámonos de aquí, por favor, rápido, salte, vámonos ya a la avenida. Ahorita te cuento qué pasó. Ya cuando llegamos a la avenida me dicen, Lupita, ¿quién sabe a qué le estabas hablando o a qué te estabas dirigiendo? No tenía pies y tú le decías que nos esperara y nosotras no nos podíamos ni mover. Y yo, no, en serio, no te creo nada,
o sea, yo estaba súper despistada. Y ellas me contaron que, pues, era como una silueta blanca y que no se podían mover hasta que yo le di la espalda y me acerqué con ellas, fue que pudieron moverse y ya nos salimos de ahí. Oye, qué interesante. Oye, pero esta silueta blanca la veían definida como si fuera un cuerpo humano o solamente el bulto. O sea, para mí era un cuerpo humano. Jamás me fijé si tenía como piececitos o no. Mis amigas
sí. Una de ellas se llama Adriana. Y Adriana me dijo, es que no sé por qué te dirigías a esa cosa. Y no tenía pies, Lupita, ¿no te diste cuenta? Y yo, no, yo solo veía que era alguien. Y pensé que era uno de los compañeros. Y me dijo, es que hasta que te volteaste, nosotras nos pudimos mover para salirnos corriendo de ahí. Oye, y... ¿Tú escuchabas voz? ¿Escuchabas una voz audible o era en tu mente? ¿Qué pasaba? Yo solo hablaba, pero jamás le di la espalda a ninguno de los
dos. Incluso yo volteé y me dirigí con esta cosa que yo pensé que era una persona y le dije, espérame, no te vayas a ir sin nosotras, me faltan mis dos amigas. Y entonces ahí seguía. Y no se escuchaba a nadie, nadie nos gritaba, nadie nos buscaba, hasta que yo me di cuenta, bueno, hasta que yo volteé y fui con ellas y les dije, ¿qué onda? Ya hay que salirnos de aquí porque pues ya estaban como asustados, ya era noche. ¿Qué onda? Ya vámonos. Entonces, hasta que yo doy la espalda, ellas
se pueden mover. Y entonces ya me dijeron, no Lupita, hay que salirnos de aquí ya, rápido. Entonces ya nos salimos lo más rápido que pudimos hasta que estuvimos sobre la avenida. Ya me comentó mi amiga Adriana y me dice, es que no, me dice, no sé a qué le estabas hablando, pero ni se iba ni nada, se quedaba ahí como, ahí nada más ahí parado y nosotras no nos podíamos mover, no podíamos ni hablar, ni siquiera podíamos decirte, no Lupita,
no, no, no te dirijas a esa cosa. Vaya amiga, pues qué interesante relato, de verdad, porque tus amigas sí que estaban conscientes de lo que estaba ocurriendo, pero tú no. Pero yo no. Ajá. Exacto. Jamás me di cuenta. Jamás. Sí. O sea, yo por aquí ni siquiera me pasó. Yo dije, bueno, es una persona que trae una sudadera blanca o algo así. Ajá. O sea, yo lo único que veía era,
digamos, como hasta el torso. Ajá. Veía como una sudadera blanca y pues la forma de, pues como de una persona que no distingues bien porque está un poco lejos. Sí. Pues fíjate amiga, que ahí en esa zona, nuestro amigo Gabriel, el Uber, él pudo grabar una silueta y justo como tú lo mencionas, una especie como de sudadera blanca, ¿sí la recuerdas Gina? Esa foto que nos mandó Gabriel. Sí, claro, que se veía muy clara. Muy, pero muy clara y es en esa zona, es la tercera
sección de Chapultepec, ¿no? Sí, sí, sí, sí, creo que sí es así esa zona. Incluso antes de que yo saliera de vocacional, porque yo soy boleta 2009. Yo iba creo que en quinto semestre y lamentablemente una señorita sufrió un accidente y falleció ahí. Se fue como para el barranco y ya no la pudieron encontrar. Y eso estuvo muy, muy, muy feo. Fue
muy sonado así como pues... Para nosotros, que fuimos alumnos de la vocacional 4, dijo así de como, por favor, eviten irse para allá, porque incluso el lugar, ya más adentro, se llama, creo que le dicen los aztecas, pero ya es cruzando el estacionamiento del Atlántico, que justo está vacío, y ya empieza, o sea, ya empieza como, hay como unos kiosquitos, yo me imagino que pertenecieron al lugar. Sí. Pero sí está muy peligroso y yo creo que todos los que fueron alumnos de vocacional
llegaron a ir ahí al menos una vez. Exacto, sí, por lo menos es en esa vocacional que está en Constituyentes, ¿no? Sí, justo. Exacto, sí, es una de las avenidas más largas que salen hacia Toluca, ¿no? Ahí desemboca en la autopista México -Toluca, ¿no? Sí, sí, sí, justo es. Vaya amiga. Pues qué interesante relato nos acabas de narrar. Esa zona, sí, como tú bien lo dices, está muy peligrosa ya cuando empieza a oscurecer porque
es bosque, es boscoso. Entonces hay muchos sitios en donde alguien, algún maleante podría esconderse por una parte y por otra por la misma circunstancia de que es un lugar muy solitario. Se han dado hallazgos ahí muy terribles, se han encontrado cadáveres, han sucedido cosas muy fuertes. Entonces, pues sí, yo creo que sí puede haber una aparición
por ahí que esté penando algo. Eso que se te apareció a ti, que tú no te dabas cuenta y tus amigas ya no sabían ni qué hacer con el miedo tan terrible que ni siquiera se podían mover. Pues ellas estaban, yo me imagino que casi llorando. Sí, sí, estaban súper espantadas. híjole amiga bueno pues gracias por platicarnos esta historia de ese pasaje en tu vida cuando eras estudiante de preparatoria bueno de vocacional verdad Nivel medio superior. Y pues te agradecemos mucho.
Ojalá que no sea la última vez que charlamos. Ay, muchas gracias. Al contrario. Que tengas excelente noche. Ay, muchas gracias. Gracias, gracias, amiga, por esta historia. Sí conozco ese lugar. De noche está espeluznante, realmente. Sí, y estamos también con esta casa de los espejos en Francia. Imagínate, no solo es ver un lugar con muchísimos espejos, que atrás de esto hubo un pacto de un hombre que quería la inmortalidad, rostros en los espejos, susurros y lamentos en
las noches. Los pasillos de las casas se llenan de murmullos provenientes de ahí. De los espejos, precisamente, voces en lenguas desconocidas que suplican ayuda, mientras otras parecen reír de manera macabra, algunos testigos han asegurado que si te quedas en la casa el tiempo suficiente, los susurros comienzan a decir tu nombre. Eso sería espeluznante, ¿no? Que a través... Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, yo me llamo Nelson. Nelson, ¿desde dónde
nos escuchas? Desde Bogotá, Colombia. Bogotá presente y eso nos da muchísimo gusto y además eres un aficionado al mundo de la ufología. ¿Qué nos tienes que contar? Pues aficionado, digamos que aficionado como a la fuerza, porque han sido como las pruebas las que me han llevado a creer en lo que la gente... Normalmente dicen que no, que eso no es verdad, que no sé qué, pero pues cuando uno ya ve las pruebas es una cosa muy
distinta. A ver, cuéntanos. Pues, o sea, que yo me acuerdo cuando yo era niño estaba en la casa de mi abuela, que es aquí en la ciudad, y pues obviamente eso hace mucho porque ya ahorita hay unas torres y eso, y entonces yo veía las lucecitas que jugaban entre ellas, como por donde
queda el aeropuerto de Bogotá, el Dorado. Sí. Y entonces yo dije, uy, pero esos aviones, pues uno era niño, pensaba que era una película, me imaginaba algo así, porque se cruzaban entre ellos de una manera pues muy, muy como una película, se acerca y pum, y se desaparecían y volvían. Y me acuerdo tanto que yo dije, ah, pues ahorita en las noticias irán a mencionar pues que algo
pasó en el aeropuerto o algo así, no, nada. absolutamente nada después de eso ya pues ya pues eso era cuando era niño ya la adolescencia bueno ya todo ese tipo de cosas ya eso quedó como ahí y ya cuando me dediqué pues a mi profesión a la fotografía fue cuando ya empecé a ver las pues digamos en las fotos que uno tomaba los punticos las cosas y uno decía pero hay algo raro porque no es un avión un avión tiene alas tiene cola y pues es una forma que es fácil de distinguir pues uno
que ya vive de formas, diseños, entonces es algo que uno ya no mira y dice, no, esto es tal cosa, esto es la sombra, esto es un pájaro, esto es otra cosa que pasó, pero entonces empezaron a aparecer y aparecer ahí las fotos y pues ya, incluso tengo uno en Teotihuacán, yo se los envío a ustedes. Claro, y esta noche nos enviaste otra imagen que pudiste captar mientras hacías alguna otra fotografía, ¿verdad? Sí, sí, sí, sí, sí, precisamente yo estaba trabajando, o sea, lo
que siempre me he dedicado, ¿no? Sí. Aquí la vamos a ver. Y esta fue en la ciudad. O sea, no fue en un campo. Creo que es la primera que yo capté en la ciudad. Oye, ¿qué situación? Se ve una chica y el cielo muy nublado. ¿Aquí nos puedes describir la imagen? Pues eso es el centro de Bogotá. Exactamente. El edificio que está al lado ya es el más alto de la ciudad. Y en la cabeza de ella, al fondo, está el objeto. Pues yo me di cuenta que fue cuando ya estaba
editando la foto. porque antes uno no, como que no le pone atención a eso, entonces, y como es una foto tan amplia, pues la verdad, pues uno, el afán del trabajo y de esas cosas, cuando yo vi ese punto y empecé a agrandarlo y agrandarlo, y entonces salió el punto ahí, después pasé la foto a negativo, que es lo que uno hace cuando uno ve algo que no concuerda con la imagen, entonces uno pasa a negativo, y en el negativo él me da las formas del objeto, de las cosas que están
atrás. De hecho, es un tip que les doy para las personas que quieran corroborar una foto o algo así. Cuando vean un objeto, entonces la pasan a negativo. Ok. Creo que yo les envío a ustedes el negativo también. Ajá, es un círculo y se ve un puntillo ahí negro, ¿no? Una nave o algo así. Sí, sí, sí, exactamente. Es el que está en negro. El que está en negro y se ve un puntito blanco en la mitad. Sí, eso es lo que uno hace
cuando el... Cuando necesita corroborar que hay un objeto atrás, entonces uno le va a pasar la foto a negativo y él demuestra las cosas y las formas que hay detrás de la que uno percibe como colores y esas cosas. Ok, sí, sí. Bueno, ahorita estamos viendo. Sería yo creo el positivo porque estoy poniendo un círculo blanco y lo demás como el negativo es. El negativo es. Espérate, yo es que yo lo. Ahí está. ¿Ya se lo envió? Sí, una pantalla como negra y se ve un puntito blanco.
Sí, sí, sí, exactamente. Pero se trata de la misma fotografía. Sí, exactamente la misma foto. Exacto. Sí, sí, sí. Eso es lo que uno ve en los aviones de Estados Unidos y eso que se ven esos puntitos blancos y atrás la pantalla negra, eso es lo que ellos hacen. Ajá. Ok, amigo. Está interesante porque en este caso pues ya se ve. Ese puntito se veía como una especie de esfera blanca o algo así en el cuerpo, ¿no? Por lo que yo les decía a ustedes, un avión uno sabe que es porque él
tiene alas y tiene cola, pero esto no es... No concuerda, no corresponde a un avión. Sí, exactamente. Ok, amigo, qué interesante. Entonces, ¿tú te dedicas profesionalmente a la fotografía? Sí, sí, sí, profesionalmente. que es la fotografía de moda, a modelos y a ese tipo de fotos. Ah, muy bien, amigo. Muy bien. Pues sí, me agradó. Pero siempre. Me agradó la idea de que nos compartas esta foto y que nos hayas hecho partícipes de este hallazgo que tuviste en uno de tus trabajos.
De hecho, tengo más. O sea, tengo como una 6 -7 que logré recuperar. porque normalmente como uno cambia equipos por tecnologías y esas cosas, entonces se pierde información. Claro. Wow. Pues mi querido Nelson, muchísimas gracias. ¿Qué es lo más extraño que has podido observar en tus fotografías cuando te pones a checarlas a detalle? Pues el de Teotihuacán ha sido como el más claro, que yo también tomé unos en Tavio, Cundinamarca,
que es una... Un sitio aquí en Colombia que es como el área del silencio de ustedes en México, que es muy común que aparezcan ovnis y ese tipo de cosas, y si uno va a la energía es una energía rara, como revitalizadora, como ese tipo de cosas. Sí. Y uno que capté en la finca, en la finca capté uno cerca de un lugar que se llama Anolaima, y resulta que uno buscando en internet hay un caso ovni documentado sobre Anolaima. Ok. Sí, claro, te entiendo. Oye, amigo, pues muchísimas
gracias. Acuérdate que este es tu espacio cada vez que gustes ocuparlo para platicarnos algunos hallazgos nuevos. o algo que nos quieras compartir,
realmente eres bienvenido, amigo. Claro que sí, por mí encantado de formar parte de ustedes y colaborar con algo de mi conocimiento hacia las personas que posiblemente tengan esa, como decir, le tomé una foto de esto o algo, pero no sé cómo comprobarlo, entonces es como para mí poder colaborarles en alguien que yo ya más o menos tengo experiencia porque como este es mi trabajo, entonces ya.
Claro. tratarles a la gente tips y esas cosas para que se interesen por este mundo de la ufología, pero pues la verdad yo no, o sea, lo hago porque los veo, si me entienden o porque me guste, es más, hay muchas personas que hacen programas de Waika y de todos esos youtubers famosos, pero nunca les ves una evidencia, nunca les ves nada, entonces yo lo hago simplemente porque me gusta y salió en la foto y ya, incluso hay un colega O sea, una imagen fake y la pasaron por buena,
pero sabían que era fake, ¿no? Sí, sí, exactamente. Y el tipo tuvo el revuelo que tú quieras en redes sociales, en el tiempo, en los periódicos y todo eso. Cuando en este mundo de los diseñadores y eso, pues no hay nada. oculto. Alguien dijo, no, ese ovni es de esta película y ¡pum! salió ahí. ¡Chin, amigo! Bueno, pues ni hablar, así es la vida. Mi querido amigo, qué bueno que contamos con personas conocedoras y que son expertas en esta materia. Y te agradecemos mucho tu tip y
cuando gustes, brother, esta es tu casa. Claro que sí, claro que sí. Muchas gracias y la verdad, gracias por permitirme compartir este testimonio con ustedes. Eso es, amigo, cuando quieras. Esta es tu casa y que tengas bonita noche. Vale, igualmente para ustedes, excelente programa. De verdad, me lo recomendaron los amigos de México y de verdad, gracias. Muchas gracias. Pues ahí pasa la voz con tus paisanos, ¿no? Bueno, sí, señor. Eso es todo, mi amigo. Muchas gracias. Buenas
noches. Ahí estuvo nuestro amigo. Pues sí, le agradecemos esas imágenes que nos hizo llegar y pues... Pronto las publicaremos, ¿no Gina? Por supuesto, hoy en esta casa de los espejos dicen que también han presenciado como estos espejos estallan en mil pedazos sin razón aparente, dejando ver por un instante lo que parecía ser un oscuro vacío del otro lado del espejo. Gina, pues mira, ha llegado el momento de despedirnos de nuestros amigos que esta noche nos acompañaron.
Agradecemos como cada noche que estés con esta emisión, con los relatos que compartas y sobre todo que nos des tus comentarios. Mañana tenemos nuevamente una cita. Mientras tanto, que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Pásenla bien, descansen, y como decimos
aquí, cabos. El programa se termina, pero la investigación continúa, aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.
