La Mano Peluda Lunes 30 de Octubre de 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Lunes 30 de Octubre de 2023

Oct 31, 20231 hr 42 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Podcast MX, un día donde el podcasting se conecta. Una serie de conferencias gratuitas en la Ciudad de México sobre el presente y el futuro del podcasting en México y el mundo. El 9 de noviembre del 2023 en el Colegio de Imagen Pública. ¿Te interesa asistir? Ingresa www.podcon.mx y regístrate ahí. Cupo limitado. Howardbyrss.com

Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mi es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El de mi es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Teorguina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Pelú. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo un sólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión, donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una noche inolvidable. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91. La página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que te invitamos a participar con nosotros utilizando nuestro WhatsApp, mejor conocido como el Miedophone. 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26 es un WhatsApp y te estamos esperando.

Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatlán, Monterrey, Posterrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. Hoy vamos a hablar de una historia intrigante y misteriosa que narra un evento sobrenatural y conmovedor.

Este relato se centra en dos hombres que administran una pequeña tienda de abarotes en un pueblo tranquilo y que se ven envueltos en una serie de eventos extraordinarios que los llevan a un antiguo cementerio. Todo se desenvuelve en un pequeño pueblo donde estos hombres llevan una vida cotidiana al frente de una tienda de abarotes. La rutina diaria de los dos comerciantes se ve interrumpida por la misteriosa aparición de una mujer vestida completamente de gris.

Su llegada a la tienda desencadena una serie de eventos que desafían la lógica y la explicación. Hoy, el inquietante rescate en el antiguo cementerio, la mujer de gris. ¿Qué tal? El tema para esta noche ahí está sugerido y te invitamos a participar con nosotros. Por supuesto, queremos escuchar todas tus historias. Buenas noches. Saludos desde acá desde la ciudad de las montañas, desde Monterrey, Nuevo León. Saludos Dina, Nacho. Saludos amigo. Espero que estén bien. Sí señor.

Sí, para contarles una pequeña, son dos pequeñas historias. A ver. Esto me sucedió aproximadamente hace como 15 años en mi infancia. Tenía prioridad alrededor de, no sé, entre 5 y 7 años. En mi casa que ahora es la casa de mi papá, verdad. Ha de cuenta que yo una vez por noche, perdón, una vez por semana me levantaba, me levantaba ya sea a tomar agua o al baño, vaya.

Y ha de cuenta que en esas noches que yo me levantaba cada semana, una vez por semana, era alrededor entre las dos de la mañana, cuatro de la mañana, ha de cuenta que yo me levantaba y tenía que cruzar la cocina, tenía que cruzar la sala y ya estaba al baño, verdad. El baño siempre estaba con la puerta abierta y con el foco prendido, verdad, porque la casa era muy, es muy oscura todavía.

Ha de cuenta que yo iba al baño, principalmente al baño y atravesaba el cuarto que era, que era un cuarto que era, bueno, en este momento es la cocina, pero en el tiempo era un cuarto que estaba solo. Muy chico, muy chico el cuarto que se veía muy bien, verdad, y aparte el reflejo de la luz del baño le pegaba hacia él, como tiene las puertas y el marco de ventana tampoco tenía ventana, verdad. Estaba poco iluminado.

Este, hay cuenta que yo pasaba, la primera noche que me pasó esto, recuerdo que yo pasé y entre, entre como la vista, así como enterré el ojo, acá se veía una celeta muy pequeña, un buchito blanco. Total. Al baño me regresé, ya no vi nada. El siguiente, el siguiente noche, la misma semana, digamos que dos días después, pasé y otra vez lo vi, pero esta vez sí lo vi ya más, ya más este, más claro, vaya.

Lo que cansé de ver era que era una, una, este, una niña, una niña pequeña, alrededor entre dos a tres años, se le veía vestida de color este, de color blanco, pero tenía un, un como tipo, no sé, un uniforme, vaya, no sé, como de tutu, así como de, de, de, de, de bailarina, este, con sus mallitas y su descalza, este, su tutu, su, su, su, su, cómo lo puedo decir, su blusita de tirantes y sus guantecitos hasta, hasta medio brazo, este, el pelo oscuro,

la cara se le veía este como color gris, usted la veía y la veía, esa, el reflejo gris, vaya, no sé si me explico, muy, muy este, sin color, vaya, nomás era a blanco y gris, total.

No lo tomé, este, tan, tan dramático porque dije, a lo mejor es un sueño o voy este, pues, pues, hoy estaba, estaba, estaba chico, vaya este, no, no, no quise, este, tomarlo como que si fuera algo, algo real, porque normalmente yo veía que películas o que videos o que, que es cosa, o entre niños contábamos y yo pues dije, pues es mi imaginación, vaya, pero ya me, ya me preocupó cuando ya me empezó a pasar más seguido,

y yo, yo, yo, yo, yo ya la, ya la veía con más frecuencia, solamente en las madrugadas y ya cuando me empezó a hablar, ya pasaba, de ida no la veía, de venir allá en el regreso del baño, ya la veía de frente y ella brincando ahí, dándose vueltas ahí este, en un mismo solo lugar, digamos que ella bailaba entre un, un metro por un metro, ¿verdad?

Este brincando, bailándose y hasta que un día de tanto de la movilidad, la pensé a ver, digamos que como 15 veces, ya la quinceva vez se animó a hablarme o yo a preguntarle que, o sea, que qué pasaba, yo para ese tiempo nadie sabía, nomás era yo, no los conté a mis papás ya después, este, que que ocupaba y ella, recuerdo bien que me dijo, quiero agua, quiero agua, este, la siguiente noche yo le puse un vaso de agua, obviamente, pues no, no, no se abajo el agua, no se la tomó, ¿verdad?

Pero ahí cuenta que yo le ponía agua, yo le ponía agua y ahí sospecharon de paz que por qué, yo por qué siempre amaneció un vaso de agua, este, en una esquina del cuarto, ¿verdad? Y yo le decía, pues no, yo salía a la excusa de que, pues ahí lo puse, se movió porque estaba jugando, se movió y yo le dije, vaya, era mi excusa, ¿verdad? Para que no sospecharan, tenía miedo a que me juzgaran de que estaba malo, que era la imaginación mía, ¿verdad?

Y yo le dije, pues no, esto, este, ya de tantas veces que que que que fue lo más lo que lo que me logró eso y y otra otra, este, pregunta que me hizo, también recuerdo después, que me comentó que, ¿dónde estaba? ¿dónde estoy? Este, después la vi, pues ya me dio más, más como que la vi más tenebrosa, ya me entró más miedo y fue cuando yo opté por decirles a mis padres de que lo que no, este,

lo que veía, ¿verdad? Ya para eso ya tiene como, no sé, un mes y medio, dos meses ya casi desde estar la viendo dos veces por semana, o hasta tres, depende de cómo me levantaba yo al baño, ¿verdad? Pero en cuestión de segundos la veía en cuestión de segundos, volteaba, me extrañaba con algo, o prendía el foco para verla más bien y pues obviamente ya no estaba, ¿verdad? Pero yo estaba con que era, yo me dije, mi imaginación de que,

dije, no, a lo mejor es un ángel que me está cuidando o algo, ¿verdad? Por la, la, la, ¿cómo lo puedo decir? La inocencia de uno, ¿verdad? Pues estaba hasta ya era siete años, cinco años, no recuerdo. Este, y por eso lo veíamos bien, yo creyendo que era un angelito o un alma de Dios, vaya, pero todo cambió cuando yo le comenté a mis papás de eso, mi mamá fue la que me puso más detención y fuimos con una amiga de mi mamá,

este, que ella era muy, muy, muy religiosa, ya le comenté yo, ¿verdad? Le comenté esto, todo, todo lo que le comenté a ustedes, que es lo que decía, que es lo que veía, que es lo que me preguntaba. Ahorita vamos a continuar con tu relato, tenemos que dar una pausa y regresamos el Miedo Fund 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Un momento de paciencia puede evitar un gran desastre, un momento de impaciencia puede arruinar toda una vida.

Y también la sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. A ver, vamos a terminar con este relato, a concluir. Este, ella me dijo, pues sinceramente, sinceramente, no es un angelito ni algo bueno. Y ella me dijo, ¿por qué? Que porque eran disfrazados, eran algunos demonios o algo malo, que se disfraza de alma blanca, su X cosa. Sí, para que no le hagas. Yo aún a ese tiempo todavía viendo, la verdad.

A partir de ese cuento, perdón, a partir de eso que ella me aclaró, pues yo cambié mi forma de pensar hacia la cosa que me estaba apareciendo. Y desde ahí, ella cuenta que fue algo que ya no, ya no, ya no me pasó. A partir de que me dijeron que no era algo bueno, pues yo ya lo vi con maldad y que pues la mujer hizo algo malo. Y a partir de eso, sí, ya no lo volví a ver. Y hasta la fecha, gracias a Dios, no, no, he ido a la casa y pues ya está la cocina esa parte, está la cocina.

Pero no, no, no, no se ha vuelto ya. Esa es mi primera historia. Ahorita les mando la segunda. OK, sí, por supuesto, vamos a seguir escuchando. Mi segunda historia ya fue, ahorita tengo ya 28 años. Esto pasó hace siete años, perdón, nueve años que mi niño estaba chiquito. Hoy también mi niño mayor tiene nueve años. Este, pues se nació, él nació, verdad. Pues tuvimos un mes, dos meses, tres meses sin bautizarlo, cuatro meses.

Este, al quinto mes, yo iba a vivir con mis suegros acá en Cueres, Nuevo León. Este, y al cuento que acá vivíamos, vivía mi suegro, quien parezca que era mi suegra. Este, mi esposa y yo y pues mi bebé. Mi suegra se dormía, se dormía con mi, con mi niño, ¿verdad? Con mi bebé en ese tiempo y mi suegro pues se dormía en el sillón. Y pues mi esposa y yo nos dormíamos en nuestro cuarto, ¿verdad? Y ella por más seguridad de que nosotros nos lo vayamos a aplastar.

Ya saben, este, las mamás o las suegras de que están al pendiente siempre de los nietos. Este, hay cuenta que ella pues optó por, desde chiquito, duermirse con él, cuidándolo y todo, ¿verdad? Ya cuenta que modificamos el cuarto, a que la modificamos el cuarto, movimos la cama para que la cama quedara, este, pegada hacia una esquina para que, normal la única forma de bajarse era por los pies o por un lado, ¿verdad? Pero pues porque, supuestamente para que el bebé no, no, no robara abajo.

Obviamente no, porque costaba muy chiquito tener cinco meses. Sí. Este, hay cuenta que mi suegra se costaba como tipo diagonal para que nomás el bebé quedara en una esquina. Este, nada de cuenta y pues obviamente pegadamente, o sea pegado, perdón, pegado todas las esquinas en las, en las, en las... Sí, para protecerla. En las paredes. Y esa cama que movimos, de hecho va teniendo muchos bien recuerdos mi suegro y yo, porque eran de las viejísimas, eran de las camas esas de la base de maneras.

Estaban de las viejísimas, pesadísimas. Estaban este, pues pesadas y aparte, era muy difícil meter, meter este, meter el trapeador abajo de la, de la, de la cama porque por no cabía, porque estaba, digamos que la base estaba mucha parrita, las partes muy chiquitas y a lo mucho eran como unos 10 centímetros del piso a la, a la base, a la base, ¿sí?

Y me di cuenta que esa vez era muy, muy raro, sentíamos este, sentíamos este, la, la, la atardecer, sentíamos, no sé, algo, algo como que, no sé, no, no, no, no, no, cómo explicarle. O sea, mi suegra empezó con un escalofríos, luego mi esposa otro escalofríos, y digo, no, pues no vamos a enfermarle la gripa, ¿no? O no sé. Y la gente empezó a discutir mucho con mi suegra, o sea, cosas, cosas, cosas que no hacíamos, este, pues pasaron, ¿verdad?

Pero pues era, era de menor importancia, ya que en la noche que el bebé, pues tomaba su teta cada tres meses, cada, perdón, cada tres, cada tres horas, ha de cuenta que, que pues ya le tocaba y se le apuntaba al medio, pues vamos a dejarle perdido otra, hasta las dos me levanto, él le había tomado teta a las once, y todo, pues hasta las dos, entonces me levanto o que llore, ¿no?

Pues ahí estaba, este, estaba pegado al cuarto de nosotros, al cuarto de mis suegros, ya di cuenta que la noche llegó, llegó, llegó las dos y media, recuerdo que mis sueras, este, se agarraron gritiditas, la tocan en la puerta. ¿Qué le pasaba? Este, ayúdame, no, no, no, no, no, no, o sea, dijo, Brian, Brian, este, no está el niño, no está el niño, y pegando en la puerta desesperada, nos salimos de volada, pues sinceramente, se lo juro que no estaba el niño en la, en la esquina. ¿Todo con hoy?

Duramos alrededor de diez a quince segundos buscándolo, ahí, todos por todos lados, y en eso dice mi esposa, abajo de la cama, que saben que ahí es, como he hecho y he hecho, estaba abajo de la cama, en medio de la cama, pero por abajo. ¿Oh?

No hubo forma de que le levantaran la cama, para sacar al niño, tuvimos que levantar mi suegro y yo, ya que anteriormente cuando pusimos la cama ahí, matémosle mucho, tuvimos que luego levantarla, para sacarle al niño, porque no había forma de meterlo, este, y pues eso fue lo que me dio super, mucho miedo, ¿verdad?

Y de volar, pues mandamos a traer un padre, un padre ahí de la colonia, que da misa los domingos, y nos hizo el favor de purificar la casa, mi esposa se volvió loca, metió ajos en cada ventana, las famosas, ¿cómo lo puedo decir?, las tijeras abiertas en cruz, sí, protecciones, muchas cosas, ¿verdad?

porque pues, lo tiene, dice, dame el fin de semana para poder llevarlo al iglesia, y aquí no lo bauticen, y tengo entendido que, bueno, anteriormente, pasaban cosas extrañas, cosas extrañas como de que, no sé, sonidos están en la casa, pero no nos metíamos tanto importante porque pensamos que eran cosas de la casa, o porque pasó un vecino y le pegó la ventana, o porque se cayó ese por un viento, o nos asustaron porque alguien se fló afuera,

eran cosas que nos pasaban, no diarias, pero sí desde el nacimiento de mi novia, y tengo entendido que como ellos se nacen haciendo luz, algo sí, llaman a todos los espíritus, lo ven como si fuera una luz, ¿verdad?, y nos comentaron que a partir de eso que nos pasó, que nos bajaron al niño, o que nos quisieron llevar al niño, pues era urgentemente hacer el bautizo, ¿verdad?, y hecho pasó fin de semana y lo bautizamos, como pudimos lo bautizamos,

el padrino así, lo importante que era que andaban ahí, ya andaban, vaya, ya andaban sobre él, como se dice, ¿verdad?

Sí. Y como es la colonia, la colonia es muy antigua, sí hay casas y todo, ¿verdad?, pero es muy antigua, se prestaba más para eso, ¿verdad?, pero sí, eso fue mi dos relatos, pero no, no, no sé, de los dos fue el de mi bebé, fue lo que yo tenía más conciencia, y pues es algo inexplicable, porque cómo pudieron levantar la cama estándome sola dormida y no sentirla, ella que se acostaba, pues digamos que en diagonal, tapándole de la esquina donde el bebé se acostaba, ¿verdad?,

eso más, me pongo a pensar en lo, obviamente no es lógica, y no se pudo meter en cinco centímetros que no más, no pegaba en cada lado de la pared, ¿verdad? Y de ahí, a partir de que se bautizó, la casa se purificó, se sintió más tranquila, no sé si hacía cierto eso de que los bebés traen, traen alguna luz cuando nacen y varios espíritus lo usan como si fuera una luz, ¿verdad?

No sé la verdad, pero sí sintió cambio, ¿verdad?, no sé si fue porque se bautizó o porque el padre no purificó la casa, pero una de esas dos cosas fue lo que... Oh, todo. ...los que nos ayudó mucho, ¿verdad? Una conjuncina de todo. Pues es mi relato, ¿verdad?, desde acá de Monterrey, de Monterrey, Nuevo León, diariamente los escucho, ya sea la mañana, la tarde y noche. Muy bien. Trabajo bajo las aplicaciones, créame que todo el día se me va... de un lado escuchando relatos uno tras otro.

Muy bien, amigo, gracias. Y estoy dependiente de que suban mis... de que suban... los escucho por Spotify, los escucho diferidos, vaya, o sea, los escucho el día siguiente, pero pues como quiera, no lo dejo de escuchar. Excelente.

Pues esto fue mi dos relatos, tengo más, ¿verdad?, porque mi... bueno, ahí después le mando un audio y mi mamá tiene una danza de... tiene una danza de matachines, como se dice, los danzantes, y hay cuenta que danzamos el día 11 y 12 de diciembre, hasta tres, cuatro de la mañana, ya sabrán ustedes, cuando dicen que andan el chamuco suelto.

Tengo muchos relatos de eso que nos pasó, pero ya de otra ocasión yo les mando audios para que lo escuchen, o al igual también me lo van a pasar a mi teléfono para que el día que ustedes me quieran marcar, pues con gusto les cuento alguno. Saludos de Monterrey. Saludos, hermano, muchas gracias. Y bueno, esas historias que causan cierta desesperación e impotencia. Por una parte, estos seres que muestran una figura que nos puede hacer sentir confianza cuando se trata de pequeños, pero ¿cuál?

Ahí es un ser enmascarado. Y por otra parte, esto que bien podría ser lo que se dice de una bruja cuando está la presencia de un bebé recién nacido que está al acecho. Así es, hay que cuidar a los pequeñitos y tener mucho cuidado, de verdad, poner atención en todas las cosas que nos pudieran dar una señal de que nuestro pequeñín corre algún riesgo.

Michelle nos dice y les mando un abrazo a ustedes y a todo el personal que está con ustedes en la cabine, por supuesto a toda la comunidad peludo maniaca. Ya dimos este anuncio para que todos se den por enterados. También tenemos aquí un saludo para los policías de Naucalpan. Aquí nos están pidiendo este mensaje. Juega. Brian Zárate, Gustavo Llañez, Elizabeth Gutiérrez, Marco Sortís, Julio Torres, Juan Villanueva, muchos amigos y todos los estamos tomando en cuenta.

A veces no los decimos todos al aire, pero todos los leemos. Muy buenas noches. Les voy a narrar algo que me sucedió cuando yo tenía como 18 años. Yo trabajaba de guardia, cuidábamos una cuadra, un otro compañero y servidor. Y se nos hizo fácil irnos a un lugar donde había, como les dijera, un negocio que le dicen en Brasilia, donde había damas y bebidas, muy hecho en la orilla, eso sucedió en Ciudad Valle, San Luis Potosí.

Y eran las dos de la mañana cuando nosotros retornamos para nuestros puestos y íbamos en la bicicleta de mi compañero y iba atrás en la parrilla. Y escuché un grito y le digo al compañero, es un gallo que segunda el segundo grito. Sucedió pero tan espeluznante que mi compañero me pidió que me bajara de la bicicleta. Hizo como unos cuatro gritos, pero ya el último grito que escuché yo sentía que la traía como a cinco metros de distancia de mí donde yo iba.

Y el compañero pues sí le pedaleó más recio a la bicicleta. Y pues como les dijera, están como a dos kilómetros de allí del centro de la ciudad. Y bueno, aquí es la pequeña narración que yo les doy. Saludos y bendiciones de aquí de su amigo Ricardo Salinas, desde Caldera de Víctor Rosales, Zacatecas. Bendiciones para todos ustedes que componen ese bonito programa. Gracias. Vámonos a una pausa y regresamos. El Miedo Fond 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar.

Correr, gritar y sudar. La mano tenuda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? ¡Así es! Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros, somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba rss.com ventas arroba rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. El orgullo no engorda. Tráguese lo de vez en cuando.

Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Margarita Ledesma, yo también tengo un relato igual de mi pequeñito que todavía no se podía mover y no supimos cómo estaba debajo de la cama. Claro que sí, estos relatos que uno no puede explicarse con lógica, un bebé recién nacido no puede siquiera rodarse como para irse a debajo de la cama. ¿Cómo lo explicas? No hay explicación realmente, no la hay. Pues sí, son esos misterios, ¿verdad?

¿Lo puedes creer o no? Porque estamos en el siglo XXI y dices... No, no creo, esas son leyendas, mitos, allá del rancho, del pueblo, de los abuelitos, ¿no? Lo que tú quieras decir. ¿Por qué sigue sucediendo? ¿Por qué hay testimonios así? ¿Es que de verdad mi bebé despertamos, no estaba en la cama y nos dimos cuenta que ya estaba casi a la salida de la casa? ¿Qué onda con eso? Que alguien me explique como dicen por ahí.

Gracias a nuestros amigos que nos van narrando y nos van platicando de experiencias como estas nos damos cuenta de que sí, muy siglo XXI, muy inteligencia artificial, pero ¿cómo resolvemos este dilema? O este enigma, ¿no? ¿Cómo? ¿Cómo lo hacemos? Pues no, no hay cómo. Vamos a seguir escuchando los relatos que tú nos envías. Gina, narrales una historia que pasó a mí. Ah, ¿de verdad? De un ocasionario de tapachurras y yapas con banana.

Y tenemos, bueno, cuatro descansos, lo llamamos nosotros, ahí en Jalapa. Ahí tenemos que pasar a carrera combustible y descansar si queremos bañarnos o algo. Llegando ahí al patio había un saguán grande. Llega uno y toca uno las cornetas y va el velador y abre. Nos da un lugar por cualquier compañero que vaya temprano o antes que nosotros o el que va a llegar. Yo llegué, toqué, me abrió las puertas. Este ya se llamaba Esteban, el velador.

Abrió las puertas y me comentó, mira, muchamaco, formate aquí porque este se va temprano para que no te estores ni el te estorbe a ti. Así lo hice. Empezamos a platicar y la brigada con el velador le dio unas monedas para comprar un topo, se llama. En Jalapa es una copa, un cuarto de caña con coca. Platicamos. Ok, platican. Nosotros vamos a un cigarro juntos. Total no fría a descansar. Ahí en la sala de descanso estaban dos amigos, dos compañeros de trabajo, jugando baraja.

Y me dijeron, no era así, que tuvimos que bajar a la puerta, ¿verdad? No, eso me hizo extraño, sino que puse mis cosas en la cama y me puse a platicar con ellos. Uno día me comentó y me dijo, ¿cómo abriste? Yo no, yo no abrí, abrió donde Esteban. Y se me quedaron viendo muy extrañados. Me dijo, ¿quién te abrió? Dijo, donde Esteban. Dijo, ¿cómo vienes? A donde Esteban. Y lo enterramos ayer. Yo sentí feo, muy, me dio un escalofrío muy tremendo.

Pero fíjense, él me abrió, platiqué con él y un día antes también enterrado. Espero les guste el relato, buenas noches, saludos a todos, gracias. Sentiste como una cubetada de agua fría. ¿Cómo crees que se murió? Si yo lo vi, yo platiqué, él me abrió. ¿Verdad? Pues, a ver, hablé con un muerto. No puede ser. Pues mira, entonces, ¿con quién hablé? Es que reiteramos, este tipo de situaciones nos apasionan y nos tienen aquí todas las noches.

Ya que cada vez que abrimos micrófono, seguro va a haber historias impactantes. Rosario Guardado, ¿las brujas? No son mitos. A mí me pasó una experiencia así con brujas. Horrible, horrible fue. Claro que sí, Rosario, ya lo creo. Ojalá nos la pudieras platicar, amiga. Buenas noches, Gina Enashu. Le mando un fuerte abrazo y un gran saludo desde Chihuahua, Chihuahua. Su amigo y fiel seguidor, Jesús Mendez, aquí en compañía de mi esposa Sara Cortinas.

Quiero felicitar también, pues, muy amablemente a maestro Eric Zohan y a Nacho Muñoz. Gracias, amigo. En días anteriores estaba viendo un programa del canal History. Ah, sí. Y en donde hay un programa, creo que es llamado Inexplicable. Correcto, es una serie. Conocido por el señor Humberto Sorita. Mi amigo. Y en un programa que vi entrevistaron a Nacho Muñoz y también al maestro Eric Zohan. Y muy buena, muy buena programa, muy buena entrevista y los felicito. Gracias.

Con muchas felicidades a los dos y sin hacer menos también a Gina. No, claro. Muchas felicidades por su programa. Le mando un fuerte abrazo y un gran saludo. Cuídense mucho. Muchas gracias, amigos. Sí, sí. De hecho, hoy habrá otro estreno en donde también nos hicieron favor de incluirnos. Y participamos en ese episodio para esta noche a las 10. Por si tienes oportunidad, un ojo al gato y otro al garabato. Ahí salimos en History Channel.

Exactamente en esa serie que tú mismo comentabas, mi querido amigo. Y Inexplicable Latinoamérica. Ahí salió el maestro Zohan y su servidor y estuvimos haciendo algunos comentarios, ya saben, de que pues esto es inagotable. Y por esa razón les agradecemos mucho. Claro. Y de México, el especial de la mano peluda para el mundo. Para el mundo, porque es un programa que pasa en toda Latinoamérica. Y vaya que sí tiene mucho jale. Entonces pues agradecemos la invitación, ¿verdad? Por supuesto.

Hola, buenas noches. Sí. ¿Cómo estás? ¿Cuál es tu nombre? Te hablamos de la mano peluda. No lo escucho muy bien. ¿No me escuchas? Se escuchó muy distorsionado. Ah, caray. A ver, déjame ver si puedo hacer algo aquí. ¿Ahí me escuchas? ¿Qué pasó? ¿Sí me oyes? Ya, ya lo escucho bien. Perfecto. Oye, ¿cuál es tu nombre? Perdón. Ya sé de dónde me hablan. ¿De la mano peluda? Sí. Ya te escuché, Nachito. Sí, amigo.

Discúlpame, discúlpame. Es que luego me llaman de otros números y digo, ay, no los conozco, no los conozco. Sí, mi amigo, hay que tener precaución. Pero no, con nosotros no hay por qué tener miedo. Al contrario, queremos que nos platiques algo de miedo. Pero primero me gustaría que me dijeras cuál es tu nombre. Carlos Medina. Excelente, Carlos. Muchísimas gracias por contestarnos. ¿Y de dónde nos llamas? Al contrario, al contrario. Al contrario. ¿Dónde te ubicas? En Ensenada, Baja California.

Sí, señor. ¿Y qué nos quieres platicar? A ver, venga de ahí. Tengo un relato. Hablando hace... bueno, yo tengo la costumbre de que a veces cuando no los puedo escuchar, descargo lo que son los... ...podcasts. ...todos los que son las narraciones para ponerlas a escuchar durante mi trabajo. Muy bien. Con los audífonos. Sí, claro. Bien hecho. He estado escuchando unos que son... ...hablaba Ginita de los... ...a ver, se llaman de los... Ajá. Ay, ay, ay. Perdón, perdón, ¿eh? Sí.

No te preocupes. ¿De cuándo fue más o menos el... los Rollings? De los... de esos que se levantan como muertos. Ah, Rollings. Ajá, exactamente. Como zombies, ¿no? Los Rollings que estuvimos hablando. Los... ay, se llaman... Sí, señor. De ser esos. Bueno, algo que son así como zombies. Sí, señor. Sí. Resulta que yo un día... ...esto no me pasó a mí. Esto le pasó a mí a lo que fue en ese tiempo mi esposa. Resulta que ella... ...en su tiempo, nos éramos chamacos. Ajá. Lo digo chamaco.

Que tendríamos como unos... ...19, 18 años saliendo de la puerta. Sí. Aquí se acostumbra que a veces... ...cuando uno no tiene recursos... ...tú lo que haces es uno meterse a conocer. Lo que... el Consejo Nacional de Fomento Educativo. Oh, muy bien. Para conseguir una beca para que pueda estudiar y poder seguir... ...trabajando en la vida. Sí, señor. Yo ahí ya, un año antes de que la conociera... ...resulta que... ...ella estuvo allá... ...bueno, en ese tiempo, revisada en Veracruz.

Sí. Yo no la conocía. Pero ella, estando ahí en una comunidad... ...estuvo con tres amigas. Ajá. Oye, Carlos. Y ellos tenían la facilidad de que... ...de que... ¿Me das un segundito para ir a una pausa, Carlitos? ...no estar en la tercera escuela... ...sino que las mismas familias que les daba. Carlos. Carlos. ¿Me das un segundito para hacer una pausa, mi amigo? Claro que sí. Vámonos al miedofón. 55-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí... ...en La Mano Peduda.

¿Te ha pasado alguna vez que estás buscando un lápiz... ...y lo tienes en la mano? Pues algo similar ocurre... ...con la felicidad. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir... ...La Mano Peduda. Continuamos escuchando todas tus experiencias... ...estamos platicando con Carlos. Adelante. A ver, Carlitos. Ah, sí. Están maleficentes porque... ...que dominan todo el campo, vayos. Ves... ...tienes tú.

Ajá. Entonces... ...ella es bien... ...a 50 metros... ...antes de llegar a la fuente... ...que incluso una... ...yo la conozco. Yo la conozco. Es un arrollito, vayos. Un arrollito como de... ...2 metros de ancho. Sí. Vieronla... ...a... ...ella no... no se escucha, me lo platico y... ...me lo platico, me lo platico. Ajá. Y yo... nada. Vieron a alguien... ...así... Sí. Pero como... como si... ...fueras arrastrando a un pie. O sea, daban un paso y... ...y arrastraban.

Daban otro paso y arrastraban. Pero no era... no había... ...como que la figura. Ajá. Vieron... ...porque le faltaba... ...un buen tramo para llegar al pote. Sí. Vieron y... ...arrastraban. Vieron y arrastraban. Pero... ...qué pasó... ...que ellas ya estaban... ...de frente al fuente... ...porque así estaba el camino... ...derechita el fuente. Ajá. Y vieron cómo se botó.

O sea, vieron cómo se... ...llegando a la rilla del fuente... ...porque ya no hay fuentes así... ...como que tienen un... ...pasamanos, ¿no? Nada más... ...como que fuera una guardesión... ...de un hacha rostera... ...una guardesión. Sí. Vieron cómo atravesó... ...y se botó. Ajá. Pero... ...pero así... ...yo me... ...cuando... ...cuando Lillita mencionó... ...esa... ...esa... ...transmisión de los... ...esa... ...que son de Sairam... ...que son así. Sí, los Rollangs.

Ehh... ...se me quedó muy grabador. Sí, claro. Y entonces... ...este... ...le acordé... ...esa... ...esa mensaje... ...que me contó... ...la que fue mi esposa. Ajá. Que nada más... ...no se les acercó a ella... ...no fue como que se les... ...las quiso acercar, no... ...sino como que... ...antes de llegar al fuente... Ajá. ...el... ...dicho como que... ...atravesó. Sí. O bajó. Ok. Y... ...a ver que llegó a la guarnición... ...dio un paso... ...y se botó como hacia el río. Ajá. A la Rolla.

Ajá. A la Rollito. Sí. Entonces... ...sí, está así como que... ...me hizo recordar eso... ...eso que... Ajá. ...que yo me hice cuenta de estos... ...entes que hay allá. Sí. Sí. Claro. ...que sí son... ...tenedrosos. Claro. O sea, fue un... ...un ente, una aparición... ...que caminaba como... ...literalmente como un zombi, ¿no?

Arrastrando un pie... ...y caminando como con mucho esfuerzo... ...y de repente... ...ahí es donde... ...el punto... ...más o menos quedó un tanto confuso... ...mi querido amigo. Llegando al arroyo... ...desapareció. Ajá. Ajá. Ay, es que... ...es que... ...es que... ...porque nos afecta muchísimo. Comenté unas fotos que subieron... ...en mi Instagram. Ajá. Que tienen... ...un poquito de anitos... ...y yo comenté... ...que... ...como Juan Ramón Sainz... En paz descanse, sí.

...y... ...y su colega este... Ay. Rubén. Rubén. Compría castillo. Así es. En paz descanse también. Que ustedes son el legado vivo... Gracias. ...de esta... ...de este magnífico programa... ...que de verdad... ...oh... ...ya están leyendo ustedes dos. Gracias. Y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... ...y... Y... gone... axos nutridos copying...

Si la보다 el el... ...lo Тraca estábamos al Car нам... ...를... ...ver justo como lo dices con el legado mi amigo blood muchas gracias Ya son diez places Bueno pero Gangues otra otra otra otra sí pero pero hay que darle oportunidad a todos los periodomaniacos. Excelente. Muy amable, gracias por tu comprensión, y claro que sí estaremos en contacto próximamente. Saludos. Saludos. Igualmente. Cuidado. Hasta luego. Que Dios te bendiga. Sí, señor. Se

está viendo. Y también a la mejor no es no es digo a la mejor no lo conozco lo que sí es que es como nosotros, ¿Verdad? Alguien nos ayudó con ese término y sí, sí que lo somos. Vamos a darle Gina. Tania Mateo saludos desde Jalapa Veracruz. Eso es, un abrazo, Tania. Sí, ya ahora nos vamos a ir hasta California donde allá está la historia de las relatos muy interesantes y dijo esta noche tengo otro relato y así es que le vamos a dar la bienvenida a Blanquita, a ver,

ya ya está aquí. A ver, vamos a ver si Blanquita ya llegó. Mientras saludo a Luis W. O W, así le dicen en algunos países, reportándome desde Perú, somos peludomaniacos de corazón, eso es muy bueno, pero sí, ahora andamos muy internacionales, eso es muy a gusto, muy agradable. Claro. Y no llega dónde está. A ver. ¿Dónde estás? Blanca, Blanquita. A ver, Blanquita. Ya llegó. ¿No? No llegabas, no llegabas. Bueno. Que bueno que ya estás aquí,

Blanquita, ¿Cómo estás? Bien. Bueno, de hecho, hoy descanse. Ah, bueno, entonces, estás a gusto en tu casa, bienvenida a tu casa. Pues miren, les quería platicar algo que me sucedió hace pues ya bastantito tiempo. Mm-hm. Este en lo que era mi casa. Sí. Nosotros antes de casarnos compramos una casa. Y esa casa, en esa casa se quedó mi cuñado de los dos. ¿No? De los dos niños. Sí. Él vivió ahí como unos cinco años y cuando yo regresé por motivos de salud

de mi papá. Pues él ya está, ya vivía ahí, como dices, se apoderó de la casa. Y cuando yo se la quise pedir, pues él se molestó mucho. De hecho, él ya no tenía nada. Ajá, él ya la ya ya la tenía en trato de venta. Entonces, pues se tuvo que salir de la casa y él se molestó muchísimo y pues me amé. Pues lo iba a pagar en lo que más quería. Y exactamente mi hijo se puso muy malo, muy

grave. En plena nochebuena nos tuvimos que ir al hospital porque pues el niño no no respondió a los medicamentos que le habían dado los doctores y y pues médicamente me dijeron que no no tenía nada pero pues que me lo llevara al hospital a ver si lo encontraban al. Sí. Y llegamos a la casa y me lo atendieron y ahí me lo atendieron pues le pusieron suero para la deshidratación porque llevaba vómito pero el vómito que él vomitaba era un vómito como

verde y gelatinoso. ¿No? Y pues en la casa pues no había comido nada porque él en la mañana empezó con con el malestar. Y me dijo cuando me dijo ¿Sabe qué? El niño prácticamente no tiene nada. absolutamente nada y el niño se estaba muriendo. Entonces a otro día este me dice la trabajadora social de ahí que pues nos conocíamos porque yo había trabajado en esa en esa cruz verde. Y me dijo que no te va a dar a tu niño de aquí porque se te va a

morir. Y me dio la dirección de una persona que vivía por el mercado Felipe Ángeles allá en Guadalajara. Sí. Y me dijo que lo llevará ahí. Pues que él hiciera la última lucha. Y pues como uno como madre pues allá se la ve uno perdida y pues dice uno pues vámonos. Sí. Y me lo dijo el señor pues el señor me dijo que ya no me lo que no lo quería recibir. Me dijo que no porque él llevaba un trabajo de veinticuatro horas. Y que pues ya estaba muy avanzado. Entonces le pedí, le supliqué, y ya me

dijo que sí. Y este me lo atendió. Ahí nos quedamos todo en la casa. Y mi hijo a las ocho de la mañana estaba sentado comiéndose un plato de menudo. O sea, mágicamente pareció, ¿No? Se recuperó. Sí. Se recuperó. Entonces, pues el señor nos dijo que a mi hijo lo habían entregado con la santa muerte. Ay. Y era alguien de la casa. No. No, mi papá, pues no, no tenían a qué ver. Ah, no, ¿Quién dijiste que era el de la casa? Era mi cuñado. Ah, pensaste en tu cuñado,

luego, luego. Ajá. Entonces, pues ya nos dijo que la persona que le había hecho al daño, como viendo que no se había cumplido este su cometido, pues trataramos de que no lo tocara a nuestra casa. Y que procuráramos que no lo tocara a mi hijo. Entonces, pues ya nos dijo, sí, lo entregó a la santa muerte. Este el señor cuando salió y me dijo que lo habían entregado a la santa muerte y que esa persona tenía un hijo que era creo uno o dos años antes, pues decíamos el cambio.

Pues yo le dije que no. Porque a mi su hijo, a mi su hijo de él nunca no me había hecho nada. Claro. Blanquita. Entonces. Permíteme, tenemos que ir a una pausa, no te vayas. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora, los esperamos en nuestra próxima emisión, y en el resto de la república y el mundo estamos en la pausa. En el cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad.

La mano peluda. Hola, soy Chumel Torres. Te invito a que estés pendiente de la noticias, deportes, y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida, grupo fórmula. No sé quién me da más lástima. Si los que inventan cosas de mi vida o los que se las creen, sabiduría en las redes. porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda Estamos de regreso, las personas que llevan a cabo estos actos como entregar a tu pequeñito que él nada que ver,

¿no? Y entonces te propusieron que si cambiaban el trabajo. Sí, me propusieron que podía hacer el cambio de del niño de él a cambio del mío. Pero pues yo no yo no acepté porque a mí el el niño de él pues no me ha hecho nada. Ajá. Y yo no me iba a soñar con una criatura que que pues no tiene la culpa de la vida. Ajá. Entonces pues ya me llevé a mi hijo a mi casa este el trato fue de comprarle sirios de ser a virgen a y ponérselo por un año y este y pues que dejar en paz

a mi hijo ¿no? Ajá. Porque no

me lo acepté. Nosotros pudimos hablar con un padre y le platicamos lo que estaba pasando y pues él lo que nos dijo fue que pues lo encomendaramos a Dios que ante Dios pues nada así nada iba a pasar pero sí si nos quedaba alguna duda mi cuñado llegó a mi casa le dijo a mi marido en el que no le gustaba mucho y lo aceptó dijo que si había sido él y este y pues queriendo tocar a mi hijo entonces pues no le ha ido muy bien a él nosotros pues vivimos alejados yo con mis hijos yo vivo alejada

de él porque no son buenas personas y las personas que están en la vida y que los ¿Cómo se puede decir? Los. Usan. Usan para estos actos pues no y yo no tengo nada en contra de ninguna religión y tampoco de que le adoren a la muerte pero yo digo que juegan con fuego. Ajá. Y todo el daño

se regresa. Así es. Eso no hay nada que ver porque tú con mucha razón cómo me voy a meter con un pequeñito que nada que ver tampoco y yo creo que al final los actos que nosotros hacemos es lo que tarde o temprano se nos va a regresar entonces para que desear hacer el mal. Sí yo pienso que las personas que hacen eso no tienen conciencia y no tienen conciencia solamente por coraje. Y a tu cuñado ¿Cómo le va? Pues no le va muy bien que digamos. No no no sale del

mismo agujero que vive. No no pues es que en sus actos ahí está ¿No? La consecuencia. Sí como dicen todo viene un karma. Todo por una propiedad que no era ni de él que mi marido le compró con muchos sacrificios antes de casarnos y por haberle hecho el favor de que él se quedara cuando estaba soltero este que se quedara viviendo en nuestra casa. Ajá. Y al final esa fue la el pago. Oye pero fíjate nada más eh este hombre que era de tu esposo y mira muy vivillo ya la estaba vendiendo.

Sí porque tuvo un problema con mi suegro y mi suegro lo sacó de la casa. Entonces como andaba rodando y sufriendo pues yo yo le dije a mi esposo de que dile que se vaya para la casa, la casa está sola, ahí que viva. Ajá. Y pues al último nos dejó con la deuda del gas, nos dejó con la deuda de la casa, y pues no fue un desastre. que por poquito nos quedamos hasta su casa. Ah caray fíjate así hay algunas personas y qué bueno que esta noche nos quisiste platicar tu

experiencia. Sí y nada más que pues cuídense y muchísimas gracias por tener este programa y darnos la oportunidad de de estar aquí. Gracias a ti por estar aquí. Sí. Y les quería pedir otro favor a a ver si me me ponen en oración. a ti. Sí. OK. Tengo un un problema en mi pie y creo que salió algo un poquito mal. Ay Blanquita, claro que te vamos a pedir que te recuperes para que le recuperes y que esto sea algo tratable y que médicamente y con oraciones tú salgas adelante. Te mandamos un fuerte

abrazo. Sí. Muchísimas gracias. Cuídense. Que estés muy bien. Gracias. Buenas noches. Si crees tener estos tres factores, creer, confiar y obedecer mi amiga, seguramente vas a salir adelante. Vamos a pedirle a ti que te deje la oración y pues decía que que se haga la voluntad de Dios y ojalá que no sea favorable mi querida Blanquita por supuesto que te integraremos en nuestras oraciones. Buenas noches.

Aca Romal de Cuátacoelcos. Hoy les voy a contar una historia que me dijo un amigo que le sucedió su abuelito. ¿Qué? Su abuelito dice que cuando él era joven él andaba él pues le gustaba ir a fiestas a tomar. Una vez lo invitaron a una cantina a tomar. Para llegar a esa cantina él tenía que cruzar tres pueblos y él no andaba en carro, en moto, él no se fue, fueron, estaban tomando y mientras estaban ahí

los ¿cómo se llama? Se comenzaron a pelear con unos señores y para no seguir metiéndose en problemas lo que hicieron fueron cambiar de cantina fueron a otra cantina en un en un pueblo un poco más grande ellos iban a ir y que lo iban a dejar un rato ahí porque su abuelo iba a hacer sus necesidades cuando su abuelo ya estaba listo para irse en se subió su caballo y en medio camino pues en el monte obviamente no había luz en medio camino dice que vió un viejito que iba a ir al pueblo donde él

iba el caballo se notaba un poco asustado el señor le dijo sí está bien se subió el viejito y el caballo comenzó a a trotar mmm no pasaron unos cinco minutos y el señor le dijo oye qué pasa y le dijo su nombre ahorita no me acuerdo del nombre del caballo pero dio unos tres pasos y volvió a pararse a relenciar así sucedió como unas tres veces dos y cuenta que el señor no decía nada el señor no decía nada que venía detrás de él y botea para ver si el señor se encontraba que que

hacía y cuando se voltea dice que el señor estaba sonriendo así de oreja a oreja y tenía los dientes de oro su abuelo se fue a la cárcel sus amigos pues ya al darse cuenta de que no estaba no habían llegado al a la cantina se preocuparon y regresaron a ver si se encontraba bien y dicen que lo encontraron a media carretera desmayado y el caballo también estaba tirado o sea no estaba desmayado sino que estaba herido una pata y tenía los dientes de oro y dicen sus amigos que seguramente se

encontró con el diablo bueno esa fue mi historia gracias llené nacho mira que se encontró con el maligno puede ser una seguramente sí una aparición un encuentro con el mismísimo chanclotas como le dicen por ahí verdad gracias amigo gracias por tu información amigos que están aquí con nosotros Rosario Castañeda se se solidariza con Blanquita y le decía lo mejor sí sí es que de verdad son momentos muy muy horrorosos cuando pasamos por incertidumbre de enfermedad y sí es difícil a

veces afrontar pues este tipo de momentos pero ahí justamente estamos hechos ahí vamos a demostrar mi querida Blanquita en serio te lo digo de de corazón vamos al cortellino continuamos después de la pausa cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis las historias tienen muchas formas de contarse pero no es tan peluda cada cabeza es un mundo y no en todos los mundos hay vida inteligente, sabiduría en las redes porque distinguimos al mundo continuamos recibiendo tus

mensajes y ahorita vamos a comentar de la mujer de Gris relatos tenemos muchos aquí ya nos vamos a la Venustia Locarranza en la ciudad de México con Lulu buenas noches buenas noches buenas noches Gina y Nacho ¿Cómo están? Excelente. Muy bien. Y a ver qué nos vas a platicar mi querida amiga. Ah pues eso de la ya estaba escuchando eso de la brujería que le hicieron al niño. Sí. Yo tuve yo tuve un hijo. No era una amiga de mi mamá. Gracias a Dios era una

amiga de mi mamá. Mhm. Que era bien buena gente, la señora es bien despapayosa. Pero la cosa es que en el trabajo de su marido una muchacha se enamoró de él. Entonces le empezó a hacer trabajo al señor para que el señor se fuera con ella. Toda la cosa que el señor se dejó a la mujer y se fue con ella. Pero pues amaba tanto a la mujer que se dejó a la mujer de su mujer y regresó con

la la esposa. Entonces dice mi mamá que eso le molestó mucho a la chica esta que ella quería fuerzas tener al hombre con ella ¿No? Sí. Y entonces le hizo daño a la amiga de mi mamá. Oh. La misma la amiga mamá era gordita, era muy linda la señora. Sí. Pero que que se empezó a poner mala mala mala y no le encontraban a a que tenía la señora. Mhm. Y dice que al último al último dice que su cara era la cara de un cochino. Mhm. Que se la había transformado su rostro como cochino y se murió la señora

¿Eh? O sea la amante. Sí. La amante porque o sea ahora sí que había seducido al señor de forma mala ¿No? Claro. Porque le había hecho trabajo. Pero pues era más fuerte el amor del señor pero le quitó a la esposa o sea como ahora sí que dijo si no eres mío pues de nadie. Ah. Y mató a la mujer como ves. No

sé. Pero a mí lo que me me sacó de onda que dice mamá que cuando iban a ver a su amiga allá el último dice la cara era de un cochino o sea no sé qué le hizo pero se la había transformado su cara y parecía un cochino. Qué barba. Imagínate ¿Qué le haría? Hombre. Qué horror ¿No? Sí claro mi amiga claro ese tipo de de amor forzado yo nunca lo he alcanzado

a entender ¿Eh? Nunca lo he alcanzado a entender porque a mi madre me ha dejado de entrar a mi querida amiga es que hay veces que la gente se deja allá por te voy a decir en paz descanse mi madre mi madre era adicta a todo eso es todo ser relajó. Sí. Te voy a contar rápido una historia ¿Se puede o no? Claro. Pues para eso

estamos mi amiga. Mi mi bueno mi madre ella ella es antero baraja yo también lo voy a con ella me me me gustaba oír lo que ella me dice oye es güera dice ando un hermanito haciendo limpias por toda la colonia y que es muy bueno y le digo ah está bien mamá le dijo me dio rizo ya siempre era lo mismo ¿No? Sí. Al otro día me dice mi mamá oye hija dice va a venir el hermanito a limpiar la casa. Y yo entre mí pues no podías hacer nada era cosa de ella su

casa y. Claro. Claro. Ya que mi hermano estaba estaba lavando los tanes no sé qué estábamos ahí los dos. Ajá. Cuando llegó el hermano ya entró pues lo volteaba yo lo vi de espaldas. Sí. Era bajito agarró y echó alcohol en el suelo prendió lumbre y empezó a decirle cosas a mamá y mamá mamá estaba absorta así ¿No? Sí sí. Y mi hermano y yo nos empezamos a reír la verdad que nos dio risa ¿No? De que mamá estaba ay oyendo todo lo que le decía y me dice a ti te estaba buscando y yo me quedo así. A

cara. No me decía ahí porque yo no lo conocía yo ni siquiera sabía que existía él ¿No? Ajá. Y me dice Nachito es que mi mi mi patrona me mandó a buscarte a ti. Ándale. Luego a mí y yo le contesto a mí. Ajá. Dice sí. Y me dice yo sé que tú le mandaste a mi mamá y yo me quedé así. Ajá. Yo yo creía mucho en la santa muerte en ese tiempo. Cuándo porque cuando yo era niña te acuerdas que te dije que yo estuve en coma tres

días. Sí. Y que una persona vestida de blanco estuvo con mí y que yo sentía mucha paz y mucha tranquilidad. Sí. Y yo siempre pensé que era la muerte pues que la que te llevaba ¿No? Que si te mueres te vas con ella ¿No? Sí. Entonces yo de niña desde adolescente yo siempre pensé que era la muerte y yo siempre siempre he pensado la verdad bueno que dicen que no pero yo mi idea era de que la muerte era estaba en medio de un lado estaba ya sabes quién y del otro lado Diosito y ella no más te

llevaba ¿Pa dónde ibas no? O para arriba o para abajo y yo tenía esa idea ¿No? Y pues yo creía mucho en ella pero hasta ahí y nadie nadie Nacho ni mi mamá sabía que yo creía en ella. O sea solamente tú tenías ese secreto. Exactamente sí porque yo mi mamá era muy miedosa y yo decía a veces que estoy loca ¿No? Ajá. Yo me quedé así y le y yo me quedé porque dije ¿Cómo sabe eso no? O sea o sea y era imposible que alguien lo supiera ¿No? Y y le

digo ¿Qué dices? Y me dice sí dice vas a tener una persona que va a morir de tu familia pero ella la quiere salvar y yo le digo no va a morir ya agarró y le dije a mamá que quería hablar conmigo en un cuartito aparte y me manda ay sí sí voy a hablar con él que no sé qué mamá ni sabía ni qué onda. Sí. Y ya él me dijo que una de mis hermanas iba a fallecer en un accidente en el trabajo. Ajá. Pero así la chito palabra por palabras. Sí. Te lo digo. Sí sí. Entonces digo ¿Y qué se va a

hacer? Me acuerdo que me dijo que tenía que hacer algo que tenía que comprar cosas. Ajá. Que para que el otro día me dejara un paquetamiento. Sí. La cosa es que de ese modo la salvamos de que ella muriera. Ajá. Según ¿No? Sí eso le hizo creer. Ajá. Luego no pues fíjate luego a mi hermana una de mi hermana que no podía

tener bebés. Sí. Entonces agarró y le dijo a mamá que la tenía que desnudar y le puso una sábana que para quitarle porque tenía según ella mi hermana agujas en la en el viendre y y que por eso no se podía embarazar que porque la tenían que desnudar y me dijo tú tienes que estar conmigo porque tú tienes un don y tú tú tú tienes un don de de sanación y tú vas a curar a tu hermana. Entonces él me dijo que hiciera cosas y no sé qué. Va a quitarle según

las agujas todo eso. Yo lo hice como él me decía pero yo la verdad no sabía ni qué onda ¿No? Sí. Bueno pues yo no me latía, no me latía porque dije ¿Cómo supo de eso de mí, no? Sí. Fueron dos días seguidos que me decían que le abrías la puerta. ¿Por qué? Digo, porque no lo quiero aquí. No, güera, que no, te lo juro un achito que pateaba la puerta. Pateaba la puerta porque él quería entrar a fuerzas a la casa. Sí. Y gritó y pateó y se fue. Yo digo, mamá, no lo vuelvas a

recibir aquí. Ay güera, pero no, mamá, no lo recibas. No es una persona buena, no, no, no. Yo decía. Sí. Pero ¿Qué crees Nacho? Que a los pocos días. No. No. No. Ay. Pero se salvó porque le pasó una montacarga. Todo lo único que le hizo fue romperle la pierna. Dicen, dicen todos que le faltaron unos centímetros para que la matara montacarga. Entonces dije, sí se salvó. O sea, si fue cierto lo que él dijo, que mi hermano iba a tener un accidente y que iba a morir, pero que yo le iba a salvar y

que no iba a morir. Ajá. Entonces mi hermana no murió y ¿Cómo salvaste? A la mejor la salvaste poniendo o poniéndote a este señor. No sé, yo yo sí me dio terror porque o sea, ¿Cómo salió cierto Nacho? Sí, bueno, no salió cierto, el accidente sí ocurrió, ¿Verdad? Pero gracias a Dios. ¿Quién iba a saberlo? Tu hermanita no falleció. Así es. No. No, y me quedé toda así, yo dije entre mí, pero dijo, mamá, no vuelvas a meter gente extraña aquí. Es que yo no era. Es que te da, te

das cuenta. No. Te das cuenta de lo que lo que ocurrió mi querida Lulu. Un señor desconocido. Al segundo día, bueno, eso es lo que entendí. Para hacerle una limpia a tu hermana, la desnudo, ¿Verdad? Ajá. Un desconocido, ¿Estamos de acuerdo? O sea. Sí, pero raro es que mamá todo decía que yo decía, o sea, es que mamá era muy sugestionable. Ajá. Toda la la la la la la cabeza y decían, y mamá, y es que el chavo, te lo juro. Ajá. Que le creías

todo, o sea, le creías. O sea, hablaba muy muy convincente, hablaba muy seguro. Sí, no, no, no, o sea, todo lo que te decía te lo te lo afirmaba. Sí. Te decía esto es así. Sí. O sea, yo me dejó sorprendida y eso de que me dijo, él me dijo ahí, es que yo era la enfermera, digo que me dio el nombre de la enfermera. Sí. Tú vienes a curar y no es la primera persona que me lo dice. Sí. O sea, hay varias personas que me han dicho, es porque te digo que mamá me llevaba con hermanos

espirituistas. Sí. Me llevaba a templo. Entonces, ahí me han dicho, supuestamente, todo lo de mis vidas pasadas, que ya sabes, te dije que yo yo siento que, no sé, estoy en la tercera, cuarta vida, porque yo soñé otras dos vidas más. Ándale. Y yo digo que hay gente que sí tiene el don. Sí. Y que sí te puedes decir tú eres así, ¿No? Y luego que yo estuve con un, mi hermano me llevó con un

santero bien un fregón. Eso. Que él me dijo, tú tienes un don maravilloso, y tú tienes que, y tú no te vas a morir hasta que no cumplas tu misión porque no la has cumplido. Dice que yo tengo el don de curación. Pero pues yo dije, curar a quién, o sea, yo no sé. Yo muchas veces curo la gente porque curo niños de la familia. Porque yo lo sé hacer, pero no me enseñó nadie. O sea, yo. Intuitivamente. Yo veía antes como curaba de

empayo. Exactamente. O le digo, este niño viene mal, le cierra un ojo, presa un huevo, lo limpio y se cura. Ah, que el niño no puede dormir, pésamelo, yo lo vuelvo en una cobije, lo amarro y. Pero nadie me enseñó. O sea, tengo ese don, sí, sí lo tengo. Pero yo no sé qué tengo que hacer. Porque todo el mundo me dice que tengo que ver cuál es mi misión porque si no yo nunca me voy a ver. Y le digo, ay, pues pasa a ver. Sí. O sea, que está

difícil, ¿No, Nachito? Pues súper difícil porque es un gran dilema, un un choque ahí de creencias porque, a ver, ejemplo, ¿Por qué no te latió este sujeto que aparentemente sí te dijo, te adivinó cosas, ¿No? Esa es la palabra, te adivinó varias. Es que se sentía mal, se sentía como algo pescado, negro, así como. No

te latió. Como que no era buena la idea de coger una casa y si me empieza a doler la cabeza yo digo, ay, aquí tienes trabajo, aquí tienes esto, oyes, ponés todas esto, así les digo, ¿Eh? O esta casa me da miedo, o esta casa, no, no puedo entrar. Yo no puedo ir a cualquier lado porque a mí me empieza a doler la cabeza. Sí. Es más, yo veo gente, te digo. Ajá. Es feo verla. Y ahí me voy a meter and la loca porque luego voy en la calle y voy y veo algo y volto

y hablo porque hablo. Sí. Y luego me voy a colgar un celular para que vean que estoy hablando con alguien. O sea, simular como que estás haciendo una conversación. Exacto, porque a veces eh eh hazte cuenta que oigo voces. Sí. Y yo contesto. Sí. Pero yo no sé de dónde salga esto y te digo, pues sí, es bonito, pero sí da miedo porque yo no sé, no sé, no sé controlarlo y me han dicho que vaya a tal lado, que pa que me enseñen, pero sí me da miedo.

Y yo estoy parada para esto. Yo creo que cuando llegue mi tiempo lo voy a saber, ¿No creas? Pues sí, es muy probable, mi amiga. Eh lo principal es de que si fuera lo tuyo no sentirías temor, sino al contrario, sentirías alivio, ¿No? De que estás ayudando a la gente. O sea, si siento alivio cuando la ayudo, pero yo siento cuando hay alguien es malo, cuando alguien tiene mala vibra. Sí me entiendes. Ah, OK. O sea, yo siento cuando hay oscuridad. Ajá.

Y cuando no hay. O sea, yo puedo hablar con un amigo, con un amigo desconocido. Y me puedo poner a platicar tranquilamente. Dame un segundito amiga, necesito hacer una pausa. El midofón cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí en la mano de Dios. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a

cambiar la vida. RSS punto com. Almacenamiento, distribución, y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por ARCES punto com. Algo que nos hace especial. De manera fácil. Todos tenemos algo que nos hace especial. Yo, por ejemplo, tengo un hermoso mal carácter. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano tenuda. Y en estos relatos que nos ha comentado sabemos que ya tiene una percepción muy especial y aquí en este relato también lo

hemos comprobado. Así es, estamos con Lulu, ¿Estás ahí amiga? Sí, sí, aquí estoy, y aquí estoy. Ah. Así que pues imagínate todo lo que me ha pasado vivir y que sí es fuerte porque sí es fuerte yo. Yo he de cuenta que yo me puedo yo cierro los ojos tú cuando te vas a dormir y ves algo. Yo no. No. Cierro mis ojos. Cierro mis ojos y blackout. A dormir se ha

dicho. Tú no. Pues yo cierro los ojos y empiezo a a ver luces, formas, caras, figuras, sombras, a veces luz, a veces caminadas hacia mí, a veces me veo a mí misma. O sea, veo mi cara viéndome y yo digo, ¿Qué onda? O sea, yo me siento, por eso digo que luego sí me saco de la cama, ¿Qué pasa? No sé, no puedo dormir porque cierro los ojos y veo un montón de figuras, un montón de cosas, y no creas que esas cosas se mueven. Sí. Tienen vida. O sea, me pueden hasta hablar y yo

digo. Ajá. Y eso. O sea, yo no descanso. Yo porque me duerma de de verdad tengo que estar súper cansada y ya cuando yo cierro los ojos y no veo nada, digo, gracias a Dios, ya puedo dormir. Sí. Pero no, o sea, yo no duermo, yo parezco vampiro, no me duermo de nada. Por cualquier ruido, cualquier sonido. Sí. O hace cuenta que me despierto unos segundos antes de que se oye un balazo. Unos segundos antes de que va a temblar. O sea, como que todo lo percibo yo. Pero ay, es

horrible. Así que, ¿Cómo ven? No, pues estoy muy muy feo porque necesitamos dormir. En nuestro cerebro se alimenta de sueño, nuestro organismo y entonces es un proceso que tenemos que tener todos los seres humanos. Sí. Cuando hay un desequilibrio en esta parte del sueño que es muy importante mi querida amiga. Ajá. Y sabes que otra cosa muy importante que hay sustancias que segrega nuestro organismo, nuestro cerebro inclusive que solamente se pueden conseguir a través de dormir

completamente oscuras ¿Eh? Sí. Entonces, descansar y no descansar pues no es nada bueno mi amiga. Es que nuestro organismo se recetea. No sé, ¿Qué me pasa? De hecho me mandan medicamentos en el seguro. Ajá. Voy al médico y digo no puedo dormir. Sí. No, pero no, no puedo. Me mandan droga, te digo, yo no quiero tomar droga, yo no quiero porque aún así con droga. Sí. No me duermo. Sí, te entiendo. Y digo, ¿Pa' qué me voy a meter cosas a mi cuerpo que me van a dañar? Y

eso es lo que me pasa. La verdad que me ha funcionado bien. Ajá. Me tranquiliza, me relaja, y ha sido un poquito menos. Ah. Pero no, no, no, no es difícil. El bodo que yo tengo de vida es. Ajá. Es muy difícil. O sea que luego no. Sí, mi amiga. Yo no sé qué es eso desplazarse. Ajá. Yo he sentido que vuelo, que salgo de mi cuerpo y vuelo. Ajá. Pero no sé. ¿Es cierto? Sí, amiga, es un viaje astral. Ajá. Y yo, yo veo cómo vuelo y vuelo, y vuelo a campo, de

todo. Y yo sé que estoy volando y yo digo, estoy volando, pero yo no me la creo que estoy volando y estoy volando. Entonces digo, digo que cuando yo estuve en coma, pues yo salí de mi cuerpo también, ya ves que te comenté del hospital. Sí. Y es una experiencia semejante. Sí, no, sí, bueno, pero ahí sí me di cuenta, bueno, cuando ya supe que no era cierto que me habían despertado, pues me di cuenta que no, que que mi cuerpo estaba acostado y yo estaba caminando en el hospital, ¿No?

Y yo me di cuenta de de qué hago, o sea, ese tipo de cosas y digo, ay, Dios mío, pues, quién sabe. Ajá. Pero bueno, Nachito, los dejo los dejo estar con más gente. Muchas gracias. Ya te conté. Ay, y otra cosa rápida les digo. Sí. Y yo sé cuando. Pero tengo que ver a los muertos a fuertes en la caja porque si no me van y me despiertan, no me dejan dormir. Mm-hm. Así mi mamá me dice, ¿Muy loco la Nito? Y con el hecho que yo lo haya conocido.

Y tengo que ir a verlo porque si yo no voy a verlo en la noche me está molestando porque no me fui a despedir de él. Caray. Qué complicado. Sí. Es porque me gusta ver a los muertos. Tienes que ir al velo. Es porque no me dejan dormir como ves Nachito. Eh pues sí es es muy difícil mi amiga una condición como la que tú tienes. Ahora fíjate que con respecto a lo del sueño. Sí. Porque pues también es una persona muy conocedora del espiritualismo y todo esto.

Sin embargo es doctor, es médico cirujano, y quién sabe qué en psiquiatría. Él recomienda mucho el magnesio. Que que tomes magnesio. Todas las personas que tengan problema de de que no duermen y no descansan, no les cuesta trabajo dormir. Ajá. Y el magnesio es muy efectivo, es muy importante que tu cuerpo se relaje y facilita el el dormir, no sé, podrías probar para. Ajá. Para tratar de dejar. Pero se toman pastillas. Son unas cápsulas, son unas

cápsulas. Ah, voy a preguntar, vas a ver, voy a preguntar, lo voy a hacer en la prueba. El más recomendado, digo, yo no soy médico, ¿Verdad? Por eso cité a el doctor Javier Palacios, es el el citrato de magnesio, el que. Ah. Casi no recomiendan, porque dicen que es el oxido de magnesio, ese no. Ese no lo compran, no lo consuman. Ah. No tiene caso, es como si no lo tomaran. ¿Te mandé? Ah. Citrato. Citrato. Citrato. Citrato de magnesio. Ah, OK. Y si no lo consigues, también puede ser cloruro de

magnesio. También. Ah, OK. El que sí no es nada recomendable es el oxido, oxido de magnesio. Ojalá. Ojalá. Voy a hacer, a ver si lo logro dormir un poco más. Sí, sí, te lo tomas ahí después después de veinte minutos de haber comido tus últimos alimentos y y vas a ver, te puedes tomar hasta dos capsulitas, depende, ¿No? Ah, bueno, pues voy a hacerlo a Nachito. Está totalmente nada. Con la receta. Pues. Pues cuídense mucho y buenas noches y ya hablaré otra vez para contarles otra cosa. OK, amiga,

buenas noches. Y estés muy bien, saludos. Y Dios los bendiga, buenas noches a los dos y a todos. Hasta luego, mi querida Lulú. Pues ahí está, ahí está el y vaya que es importante descansar, ¿Eh? Claro. Si tú duermes y no descansas, algo está ahí como que como que no acabas de apagar la máquina, ¿No? Es como cuando te vas a dormir y se queda

prendido el celular. En el celular de aparte de que se acaba la pila, pues no termina sus funciones, entonces lo lo que sí es que debemos buscar a toda costa el poder dormir si estás teniendo problemas para dormir seis horas mínimo, pero de corrido, ¿Eh? Nada que con intermitencias, de corrido. Para

que no te dejes de dormir. De hecho, se dice que justo a la una de la madrugada, a la una de la madrugada, es cuando nuestro organismo comienza a funcionar, por lo tanto, tú, dos horas antes de de que sea la, bueno, digamos que son las. Uy, Nacho, pues ya nos molimos. Las once, ya no debes comer nada para que tu organismo se empiece a depurar y porque si no, no se queda sin procesar. Bueno, es lo que dicen, ¿No? Es que de repente me da el el andar siguiendo médicos y así.

Pero bueno, vamos a seguir, vamos a. Claro. Y hoy hablando de esta mujer de gris, una figura misteriosa que se dice que deambula por el antiguo cementerio, su historia está vuelta en misterio y se rumora que su espíritu todavía busca un lugar, esta historia que se desenvuelve en un cementerio, siempre mezclado Nacho, un panterón, con una aparición, un alma en pena, que está todavía atada a este plano

físico, es inquietante. Sí, bueno, pues es un fantasma que anda por ahí rondando o que no se atrima un instante de dolor quizás atrapado como un mosquito en el ámbar, dice por ahí, ¿No? Y esa es la razón por lo que pues hay apariciones que son ya digamos que cotidianas que hay un ciclo, el mismo ciclo que no se puede definir, es decir, no se sabe si cada setenta y dos horas, lo que sí

es que a veces es recurrente. Y de ahora tenemos saludos de la viajera y paseadora que normalmente nos escribe desde Utah, pero ahora nos dice, buenas noches Jenny Nacho, feliz noche para todos, los saludos desde Tulum, está haciendo mucho aire y la marea está alta, aquí me agradezco, saludos y que esas vacaciones. Sí. Estén sensacionales, ¿Eh? Hijo, lo único mal es que te tocó temporada de huracanes, ¿No? Sí, dice que la marea está. Hijo, sí, claro, hay mucho movimiento en los mares en

todos lados, ¿No? La verdad es que sí está fuerte, está fuerte. Tendremos culpa, tendremos que ver los humanos. Hola, buenas noches, ¿Cómo te llamas? Oscar Fernando Granvila Uribe. ¿Desde dónde Oscar? La Paz Baja California Sur. Presente, qué gusto saludarte, ¿Qué nos quieres platicar? Hace ya, será, va a ser como tres meses. Aquí donde vivo en la paz se llama la colonia del

mandoito. Y se nos fue la luz, se fue a luz como a la, entre las calles, entonces escucharon los perros, mucho movimiento en los perros. Yo aquí donde vivo, yo pago renta de un cuartito. Oscar. Si escucho mucho, mande. Aquí tengo que interrumpirte por la pausa, no te vayas, por favor, el miedo FON, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al lado de la mano peluda. La mano peluda la gente mala es infeliz,

aunque le vaya bien. La gente buena es feliz, aunque le vaya mal. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre nos gustan. Oscar, no nos tardamos nada y ya estamos de regreso. Ahora sí, atentos a tu relato. Ay, gracias. Mire, pues yo le decía que yo soy guardia de seguridad y ese día me tocó doblar turno. O sea, que no estuve aquí en la casa del señor donde aquí le le haga a quien me a quien yo le doy la la red.

Cuando digo. Sí. Escucho mucho ruido, mucho movimiento de los perros, muy, lo lo tenemos un perro y como tres, cuatro chiquillos, malos de los vecinos. Era era mucho el ruido de perros. Entonces él salió y como él cuida un terreno que está pegadito aquí a su casa. Sí. Dijo que está pasando. Entonces él no se escuchó nada pero escuchó un un lamento de una mujer. Eh el el como el que dicen que es de la Llorona. Un

lamento, lamento. Lo tengo grabado él él rápido grabó en su teléfono, grabó la grabó el lamento, un un lamento bien exisite. Pues queda este escalofrío. Sí. Entonces él lo grabó. Para eso también el perro lo grabó en segundo piso. También escuchó mucho ruido, mucho ruido, y y también se asomó. Él dice que vio una luz caminando. Así caminando por el terreno que le digo que estaba al lío y que cuida al señor donde yo vivo. Vio y el ruido de los perros. Ladrándole,

ladrándole. Entonces él rápido rápido también sacó su teléfono y lo y lo grabó. Pero él dice que vio nada más una luz caminando. Cuando él ya vio el video cómo quedó en la silueta la silueta de una mujer con vestido blanco caminando. Se lo voy a mandar también lo tengo. Les pedí permiso que si lo voy a platicar con usted porque yo yo este escucho mucho este este la mano peluda. Muy bien. Los escucho ya tengo años escuchándolo. Excelente.

Entonces este dije les pedí permiso que yo le toque la mano peluda y me dijo un sí sí un problema. Entonces tengo autorizado mandarles tanto la voz como el audio y y también el video lo que filmó el señor.

Ajá. Les encantaría verlo. Sí es aquí en la Paz Baja California Sur la colonia se llama el Manglito el Manglito es un de los más hermosos y yo dije ay lamentablemente ahí me yo no nunca he visto yo nada pero me gustaría ver o escuchar nunca me ha tocado ver ni escuchar pero sí me lamento no ver esto hace día aquí porque yo la la verdad lo hubiera disfrutado no me da miedo incluso yo le pregunté al señor uy y te dio miedo la la la lamentó sí me dio escalofríos y me lo grabé y el señor el el

que grabó la la luz caminando pues este dice también yo vi una luz y me extrañó y sí mucho ruido muchos perros pero ya cuando vi el video es una mujer una silueta de una mujer con vestido blanco caminando se dio claro clarito se lo se lo voy a mandar aquí por mí no por el WhatsApp. Sí no se te olvide que yo me voy a estar como colgando con usted yo se los mando. Ah bueno. Para que este lo comparta ahí yo nomás los lo escucho por radio. Sí. ¿Sabes

qué? Me gustaría que gestionarán de es que una hora para mí se me hace bien poquito y ustedes hacen dos horas pero en otras partes aquí nomás tienen una hora en la pasta. Ahí me gustaría que que fueran dos horas oiga ¿Por qué no gestionan eso? Sí lo vamos a hacer porque es la forma ideal que tú lo checarás en la estación en donde nos escuchas para que les pidieras que. Que pasen. Solicitaran las dos

horas porque nosotros. Ajá. Hacemos las dos y nomás es cuestión de que bajen en las diferentes estaciones que nos están escuchando en la República Mexicana e incluso en Estados Unidos que lo soliciten para que así ya puedan pasar las dos horas. OK yo le mando la fórmula o la forma de salud. Ah exacto. Sí. Al contacto de la estación local. Tú nos escuchas por dónde? Por. La setecientos noventa. No la noventa y siete punto cinco. Radio Fórmula La Paz. Ajá. Ah noventa y siete punto cinco.

Ajá. OK. Bueno entonces sería conveniente que las solicitaras esta petición ahí en la petición. Bueno pues muchas gracias por escucharme y pues soy yo, soy, soy Doris Pérez, te la mando en peluda. Gracias Anguilo. Me gusta mucho su programa. Que estés muy bien. Ahorita, ahorita inmediatamente les mando, en cuanto cuelgue, les mando lo que les dije. El audio de voz de de esta mujer y y y el video. Lo esperamos. OK, ahorita luego, luego. Gracias,

a ustedes. Y si la sugerencia es para todos los que nos escuchen en alguna repetidora del interior de la república mexicana que solamente transmitan una hora y si ustedes solicitan ahí a la gerencia local que les transmitan las dos horas de la mano peluda que lo pidan para que vean que el auditorio tiene gran interés en continuar escuchando el programa y si les hacen caso eh a la gerencia local, la cordial, este decentemente, ¿Verdad? Sí, por supuesto que

sí les les ponen atención. Sí. Lo que quieren las estaciones es agradar a su público, eso es lo que quieren. Claro, e incluso hay estaciones en la república mexicana y Estados Unidos que con solo solicitarlo les podemos mandar desde Radio Fórmula la transmisión del programa, ¿No? Entonces, así ya lo han solicitado,

¿No? En Estados Unidos. Sí, ahorita en Estados Unidos transmitimos desde estaciones allá en Georgia, novecientos, no, Georgia es noventa cuatro punto tres, el Gallo, la radio, y en Las Vegas, en el noventa ocho punto uno, porque estas dos estaciones los solicitaron directamente aquí con nosotros, Radio Fórmula hace el enlace. Ajá. Y se transmite el programa. Ahorita tenemos en Estados Unidos, en Michoacán. Sí, sí. Y en una

parte de Hidalgo. Así es. Entonces, bueno, ya está en trámite su solicitud, cuando eso se concrete, pues les avisamos. Ojalá ojalá que sea pronto porque pues así este programa va teniendo mayor cobertura. Martínez Isabel dice, mi niña no sabía caminar aún y nos dormimos y cuando nos dimos cuenta se había bajado de la cama y estaba dormido. ¿Cómo le pasa a mi hermano con su hija? La ha encontrado abajo de la cama durmiendo, pero no es que se

caiga porque no llora. O sea, una pequeñita que todavía no anda, no camina, y la encuentran abajo de la cama. Dices, pues, es que se cayó. Pues, si se cayera, lloraría, ¿no crees? Si está tan pequeñita que todavía no camina, seguro cae y llora. Eso. Oye, dos hombres que estaban en el pueblo vieron interrumpida la monotonía por una mujer vestida de gris. Esta chica porque era muy joven, regresó una vez más a la tienda, dos, tres veces, sin pagar una botella de

vidrio con leche. La última vez, los hombres estaban preparados cuando entró en la tienda, vieron cómo recogía la botella con leche, volvía a la tienda, y después de las horas a ella, la persiguieron por la calle y finalmente por un camino de tierra en las afueras de la ciudad donde la perdieron de vista, se quedaron asorados. Sin embargo, tras una exploración más profunda, los dos hombres descubrieron un antiguo cementerio. Al escuchar el llanto de un bebé, descubrieron una tumba recién

cavada. La lápida, la lápida reveló que una madre y su bebé, que se escuchaban, que sabían que el llanto, este llanto que ellos habían escuchado, provenía de la tumba. Estos hombres encontraron palas tiradas en el suelo y rápidamente comenzaron a acabar. Cuando desenterraban el ataúd, los llantos del bebé fueron más fuertes. Finalmente, el ataúd quedó expuesto y

abrieron la tapa. En el interior descubrieron a la misma mujer, esa mujer vestida de un bebé, que llevaba una botella de leche, ahí la vieron, solo que ella ya no tenía vida. En sus brazos había un bebé que lloraba y lloraba y tres botellas vacías de leche. El niño fue enterrado vivo sin darse cuenta y el espíritu de la madre había mantenido vivo al bebito durante varios días hasta que los hombres salvaron

a este bebito. Una mamá que era tan pequeñito que él estaba aún con vida pero que nadie se dio cuenta y entonces ella iba por la leche. Wow. Increíbles casos que podemos encontrar y que precisamente porque son así de increíbles inclusive ha dado pues material para elaborar un guión de una película. Ahorita recordé la película de la mamá y y justo después de la noche, me

llamó la mamá. Hola, Daniel Mateo, buenas noches, soy mamá soltera y tengo una nena con síndrome Dandy Walker y convulsiona a mi niña, convulsiona a las tres de la madrugada, le doy su medicamento y siempre escucho a la llorona. A las tres de la mañana. O sea, hace la referencia porque se da cuenta de que está despierta y por eso es que está despierta a esas horas y a esas horas la

escucha. Gracias Tania Mateo, esperemos que todo marche bien, mi querida amiga, bendiciones para ti, para tu familia, mi amiga. Así es. Pues muchas, muchas cosas, dice Lucita Arellano, así se dice de muchas madres que después de la muerte vienen a cuidar a sus hijos. Sobre todo cuando son los que están en la casa, que sienten que pues no no se pueden quedar así solos. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy

Gina Áviles. Yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche, descansen, y nos vemos en el próximo programa. El programa se termina, pero la investigación continúa, aquí en la mano peluda. Esta fue una producción de

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android