La Mano Peluda | Lunes 28 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Lunes 28 de Abril de 2025

Apr 29, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todos los peludomaniacos que nos escuchan en algún lugar del mundo, esta es una emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación

lógica. Relatos, vivencias y experiencias que tú nos quieres compartir. Bienvenidos. Soy Gina Aviles. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por estar aquí una vez más en el programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tenemos una nueva oportunidad para charlar

sobre esos temas inquietantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291 a la página radioformula .com .mx y en Spotify. Encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. No me canso de decirlo. Ahí te va nuestro WhatsApp. 55, 21, 93, 59, 26. 55, 21, 93, 59, 26. Es la forma de hacer esta nueva radio milenial. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana

que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Historias de espíritus que tras morir en combate siguen vagando por los campos de batalla, buscando venganza o protegiendo

quizá a los vivos. Desde los ecos de las batallas más sangrientas hasta los testimonios de fenómenos paranormales en lugares históricos, descubriremos cómo estos espíritus se niegan a descansar. ¿Serán guardianes? ¿O buscan justicia por sus muertes? Espeluznantes historias de aquellos que no han encontrado paz. Hoy, testimonios de batallas de espiritismo militar, fantasmas del soldado. ¿Alguna vez has visitado un campo de batalla

histórico? ¿Tuviste alguna sensación extraña o experimentaste algún fenómeno inexplicable? Te invitamos a participar con nosotros porque este programa ha sido diseñado para que tú nos platiques todas tus experiencias. Así que pues ya estamos listos para iniciar. No te olvides, tienes que ocupar ese lugar que está reservado para ti y que también tu voz quede registrada

en esta emisión para la posteridad. Así que te estamos esperando, es una invitación abierta a todas las personas que ya han podido vencer el miedo. Hola Gina, Nacho, soy la chica del sushi y les quiero contar un relato, les platico. Esto me pasó en el 2010 aproximadamente, por cuestiones personales me tuve que ir a vivir un tiempo con mis abuelitos. ¿Y luego? ¿Hasta ahí llegó? Hasta ahí llegó nuestro audio. Bueno,

pues vamos a continuar. Amiga, a ver si nos puedes hacer favor de enviarlo de nuevo y con mucho gusto aquí lo podemos reprogramar. Pero vamos a continuar escuchando algún otro y adelante. Chinita, Nacho, les voy a contar una historia. Bien rapidito, porque ya ven que yo soy breve, precisa y concisa. Bueno, esta historia me la contó mi amiga. Es una de mis mejores amigas aquí en California. Esta amiga estaba pasando

por una situación así muy difícil. Se había separado de su pareja y tenía muchos problemas porque ya no se podía embarazar. Entonces ella anduvo buscando así como brujos y todo para que la ayudaran. Y, pues, ya ven que en todo ese ambiente, pues, también se maneja mucha charlatanería. Y encontró un señor, pero dice que, o sea, ella quería como que volver con su pareja, porque como tenía muchos problemas, ella como que quería hacerle como un amarre para que regresara, ¿no? Regresara

con él y todo. Entonces, este señor, a mí se me hace que no sabía, ¿no? no sabía hacer su trabajo y los ponía a rezar como cosas así, como malas. Entonces ella me platicó casi entre muchas oraciones, dice que le ponía a hacer oraciones los martes y los viernes a las tres de la mañana y dice que le rezaba a uno que se llamaba Don Duende, algo así, que le rezaban como un duende, no me acuerdo cómo se llamaba, pero me platicó que era a un Don Duende, no sé qué, y dice que

le rezaba a ese. Le rezaba así como a varias entidades, así como raras. Y dice que también a una que se llamaba Marta la Dominadora, la Ánima Sola. Y dice que también le rezaba a una que se llamaba el Justo Juez Negro. Y dice que era una oración así bien fea, donde decía que por la cola de Lucifer, que regresa a mí. No sé, unas cosas así horribles, ¿verdad? Que reprendo, que estoy repitiendo. Pero bueno, es para entrar

en contexto, ¿no? Y dice ella... Que, pues, luego lo hacía y, pues, ya decía, no, pues, ya que no, contale y regrese conmigo, pues, lo voy a hacer. Y ya dice que no en eso, este, bueno, ella vivía, ¿verdad?, en una recámara como, pues, aquí en California es un estado muy caro y a veces tienes que rentar otras, vives como en un departamento de recámara, rentar la otra recámara para ayudarte. Ella vivía sola, no tenía hijos,

nada. Entonces dice que a un muchacho le rentaba la sala, a una pareja le rentaba la recámara grande y ella vivía en la otra recámara. Y dice que una vez el muchacho, dice que le dijo, el que vivía en la sala, que escuchó como, así como que se escuchaban como unos como... tipo sonidos como de un cochino, así como de un marrano, así

como hacían unos sonidos así horribles. Y dice que se empezaron a manifestar cosas en su departamento así bien feas, así como asustar, como sonidos, como que se caían las cosas y no se caían a partir de que ella empezó a hacer esas oraciones a las 3 de la mañana. Bueno, ya después vi como que le dio miedo. Entonces una amiga mía de Orizaba, me dijo que ella tenía una tía que ella curaba

y que sabía, conocía sobre eso. Y ella me hizo a mi amiga el favor de hacerme el contacto, yo se lo pasé a ella y esa señora dice que la curó de todo eso. Esa señora sí sabía y le dijo que con todo eso que había hecho nada más había abierto cosas, que había traído entidades bien negativas y ya pues la curó, cerró todo eso. La hizo hacer como rituales espirituales, así como para armonizar y cosas así. Ya después, pues, su vida tuvo un

mejor desenlace y regresó con su esposo. Después hasta se embarazó, porque la señora esa hasta le dijo que hiciera unos rituales de ángeles para que le mandaran un bebé. Y sí, después como de 10 años de tratar embarazarse, sí se pudo embarazar. Pero sí, sí estuvo feo, por lo que ella me platicaba, de todo lo que vivió. Dice que sentía presencias cuando rezaba esas oraciones a las 3 de la mañana. Hacía cosas bien feas y sus inquilinos se quejaban así como de ruidos,

sonidos, ¿no? Una cosa espantosa. Los quiero mucho. Bye. Lupita. Querida Lupita, muchas gracias. Gracias por reportarte. Las leyendas sobre espíritus que se niegan a descansar después de la muerte han sido un tema recurrente en las culturas de todo el mundo. Y uno de los relatos más inquietantes es el del fantasma del soldado. Un espíritu que tras morir en combate permanece en los campos de batalla ya sea buscando venganza por su trágico

final o protegiendo a los vivos. Estos relatos han vivido diferentes épocas y hoy vamos a comentar especialmente de aquellas apariciones de personas que mueren en circunstancias violentas como puede ser un combate en una batalla militar. Hola, buenas noches. Ya tenemos aquí a Jesús desde Aguascalientes. Ahorita es el trayecto que le toca pasar en ese estado. ¿Cómo estás, Jesús? Bien, bien. Gracias a ustedes. Buenas noches. Buenas noches. Jesús, nos comentabas que eras

camionero, ¿verdad? Así es, sí. Soy trailero. Perfecto. Y ahorita puedes contar tu relato sin problema. Platícanos a gusto, para que no se nos vaya a ir la señal. Perfecto, Jesús, a ver, platícanos. Pero ¿sabes qué? Ahorita ya me están avisando que llegó la pausa y esa no la podemos detener. Permíteme dos minutos y regresamos contigo. No te vayas, por favor. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos, aquí en La Mano Peluda.

Si me desnudas el corazón, la ropa se cae sola, la enamorada perdida. Porque no todo tiene explicación lógica. Continuamos y ya estamos aquí platicando con Jesús. Aprovechamos para mandar un saludo a todos nuestros amigos operadores de tráiler que nos están escuchando y hoy vamos a escuchar lo que nos va a contar Jesús. A ver de qué se trata. 13, aproximadamente. Si bien la fecha no la acuerdo. Ok. Resulta que, pues, el esposo, o bueno... ¿El esposo de quién? ¿Vale? Es que

se te cortó. ¿El esposo de quién? De mi mamá. Ah, bien. ¿El esposo de tu mamá? Sí, el esposo de mi mamá, o sea, mi padrastro, falleció. sí entonces resulta de que pues a mí me avisan en la tarde noche y yo estaba en manzanillo entonces conseguí un aventón entre mis compañeros para que para ir a méxico porque ellos viven en méxico en el transcurso de la madrugada pues yo ya iba para allá entre eso de las tres de una hora más

o menos, empezó a sonar mi teléfono. En ese momento, pues por los nervios, por la desesperación de llegar y todo, no le puse atención, pero contestaba. Y pues nadie me... No había nadie en la línea. Eso fue una vez. Volvió a sonar como a los 10 minutos. Volví a contestar y pues nadie estaba en la línea. En eso pues ponemos a platicar Pues ya le habían entregado las cenizas y me pongo a checar el teléfono y resulta de que de donde me estaban llamando era de mi mismo número. Ah,

caray. Ajá. ¿Cómo va a ser posible, verdad? Exactamente. Algo muy chusco. Oye, pero tú lo ligas con el fallecimiento de la pareja de tu mamá. Así es, que se estaba despidiendo, me quiero imaginar. Porque posteriormente yo me quedé a su novenario. Sí. Resulta que el novenario empezaba a las cuatro de la tarde. Exactamente a las cuatro de la tarde. Él era muy, muy... Le gustaba mucho regalar tarjetas musicales. En aquel entonces pues la abrías y sonaba. Ah, sí, sí, me acuerdo. Pero las tenías

que abrir para que sonaran. Sí. Entonces a las cuatro de la tarde... tarde cuando empezaba su novenario, empezaron a sonar todas las tarjetas. Ándale. Sin abrirse. Vayan. O sea, se estaba manifestando ahí algo, ¿no? Exactamente. O sea, cuando sonaban las tarjetas, él siempre usaba un despertador de esos de los antiguitos que le dabas cuerda y con una, como con un martillito, tocaban unas campanitas, ¿no? No sé si se acuerdan.

Sí. Ok. Pues resulta de que en este momento suenan las tarjetas y también suena el despertador. Se oía un sonido ensordecedor, pero se oía entre la música y se oía el despertador al mismo tiempo. Ok. Oye, entonces esto lo consideras como una manera de hacerles entender que estaba ahí presente. Exactamente. Porque eso sucedió todo en novenario. A la misma hora, el despertador, yo ya lo había desarmado. Y aún así, aunque no sonaban las...

Porque le quité las campanitas. Aunque no estaban las campanitas, pero el martillito me empezaba a sonar. Bueno, a girar, a hacer los movimientos. El golpeteo. Y todas las tarjetas volvían a sonar. Tenías que abrir tarjeta por tarjeta y volverla a cerrar para... Oye, ¿y esto lo tomaste tú como algo bueno? ¿Una manera en que él se hizo presente en su novenario, que se quiso despedir de ustedes? ¿Te llevabas bien con él? Ah, mira, pues hay que quedarse con ese momento y con esa idea de

que fue una manera que se hizo presente. Imagino que se despidió de los que no se pudo haber despedido, ¿no? En su momento. Exacto. Vaya. Oye, mira, qué bien este tipo de experiencias que se nos quedan para toda la vida. Exactamente. Y no nada más me pasó a mí. O sea, pues fue la mayoría de familia que asistía a los... ¿Sí? A los rosarios. La mayoría de familia se dio cuenta de eso. Sí,

claro, no fue algo nada más que tú. Y las personas que estuvieron... presentes exactamente no muy bien oye Jesús pues muchas gracias por compartirlo porque son esos relatos que nos encanta escuchar ok gracias por escuchar y gracias por atender y tener este programa que tengas excelente viaje con mucho cuidado y a todos tus compañeros también que te encuentres en carretera hay que saludarlos eso es todo ya le mandamos nuestro claxon Que estés muy bien. Muy bien. Saludos. Muchas gracias.

Bonita noche. Hasta luego. Hasta luego, mi querido amigo. Y también recibió saludo trailero, ¿no? El trailero peludo. Muy bien, muy bien. Me parece genial. Gracias, amigo, por tu experiencia. Esas manifestaciones. ¿Ustedes creen que en lo que nos platicó nuestro amigo Jesús esté de por medio la voluntad del difunto? En venir a despedirse o se trata de algo completamente ajeno a ello?

Es decir, hay ahí una intención? Lo notan ustedes como una intención de despedirse, de hacerse presente, de pues sepan todos que aquí estoy y muchas gracias. Otro punto también, Nacho, dicen que el hecho de que tú fallezcas, que el alma se desprenda del cuerpo, no significa que en ese instante te vas y ya de este plano físico, sino que pasadas algunas horas. Algunos manejan días hasta meses. Sigues por este plano. Exacto. Bueno, pues es ahí algo de lo interesante que

podemos encontrarnos nosotros. Tenemos ya a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Buenas noches. Hola, mucho gusto. ¿Con quién hablo? Samara. Hola, Samara. Bienvenida. ¿Desde dónde nos escuchas? Desde aquí del Distrito Federal y aquí de la Ciudad de México. Perfecto. Eres bienvenida a esta tu casa, mi querida amiga. ¿Nos quieres platicar una historia? Bueno, son dos historias, pero son chiquitas. Ok, no te preocupes por la extensión. Aquí lo que queremos

es oírte a ti. Bueno, yo tengo mi bisabuela. Todavía vive gracias a Dios, pero ahorita ya falleció. Lo que le pasó a mi bisabuela es que ella cuando estaba muy chica, como de unos 5 años, su mamá falleció. Ella era la más chica de sus hermanos. Entonces ella dice que cuando tenía como 8 o 10 años, que ellas sentían como su mamá de más allá venía a peinarlas en las noches. Entonces dice ella que sentían porque sentían como les agarraban como que su pelo para

peinarlas. Entonces ellas pensaban que estaban soñando con ella, pero no, pero en una ocasión una de sus hermanas, la mayor que era de ella, dice que sí vio a su mamá, que la vio, y que su madre dice que las venía a peinar, que las quería mucho. Entonces dice mi abuela que ella se decía raro que por qué sí, y no la conoció ella muy bien físicamente, por qué venía ella en la noche. Yo creo que, bueno, al pensar, a

mí pensar, yo creo que ha de ser porque... Pues yo creo que las quiso mucho en su momento, porque la señora falleció y eso, del cáncer. Entonces no sé a qué se le da eso. Que viniera ella a verlas y eso. Posiblemente era el pendiente, ¿no, mi amiga? Sí, porque también de hecho a su marido de la señora que en paz descansa, con su compadre se les apareció el charro negro a los dos. Vieron al charro negro. ¿Cómo estuvo eso? A ver, platícanos. Ah, bueno, ellos son

de Michoacán. Mi abuelita es de Michoacán. Mi bisabuela, perdón. Entonces, mi papá de mi bisabuela se supone que era muy borrachito con nuestro compadre de él. Entonces, dice que venían borrachos, pero yo digo, a lo mejor como venían borrachos, pasados de copas, pues yo pienso que alucinaron.

Porque dicen que si venían más o menos 5 sentidos que escucharon la carreta del charro negro y que vieron al charro negro montado en su caballo y a la persona que venía arriba del caballo vestido de charro, entonces dijeron que era el charro negro. Dicen que hasta la borrachera se le bajó al ver eso y dicen que estaba consciente que si vio al charro negro y la verdad se le bajó la borrachera. las compras de papas de mi bisabuela. Y sé que sí era el charro negro, obviamente.

Fíjate que sí, en ocasiones un fuerte susto nos provoca superar rápido ese trance de cuando está la gente intoxicada con alcohol o alguna otra cosa. Ya que es tan fuerte la adrenalina, es tanto lo que se mueve en el interior de nuestro organismo que hay un momento en que... El cuerpo reacciona por sí solo. Amiga, dame un segundito, necesitamos hacer una pausa. No te vayas, por favor, aguántame tantito. El miedofón está listo.

55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Yo solo

una vez me he equivocado. Cuando pensé que estaba equivocado. Edgar Vivar. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos y ahorita vamos a platicar de los fantasmas de soldados. Estamos platicando con Samara. Regresamos contigo. Es correcto. ¿Estás ahí, amiga? Sí, aquí estoy. Ah, perfecto. Entonces... Eso fue lo que le pasó a este señor. Ok. Pero es como yo... Bueno, es que la verdad yo como

no creo mucho en eso, pero... Ajá. Me cuentan las historias y la verdad sí creo porque mi otro relato es este. A ver. Yo cuando me casé con mi marido, él es contratista, viaja mucho. Ajá. Entonces yo me fui a vivir con él a su casa. Nada más que cuando él estaba nunca me pasaba nada, cuando él estaba nunca me pasaba nada, siempre normal. Pero cuando él se iba me pasaban muchas cosas, por ejemplo, como mi casa, bueno, la casa de mi marido tiene una ventana que se

da hacia la calle y otra hacia el patio. Entonces, algún tiempo que tengo un amigo que es gay, bueno, con su familia se llevaba, entonces lo invité a mi casa. Mi marido ya sabía, pues tienes que invitarlo para que ande en la calle y así lo invité. Pero él llegaba como dos o una de la mañana de trabajar y me tocaba la ventana porque yo nunca le di llave de mi casa. No es que yo tenga desconfianza, pero nunca le di llave. Claro, claro. Me dijo, mejor tócame y yo te salgo a

abrirte, ¿no? Ese día era como las doce de la noche y tocaba la ventana, la ventana, y yo me asomaba, pero no era nadie y seguían tocando la ventana. Total, ya, o sea, ni me sugestioné, dije, no, porque va a dar miedo y yo soy medio miedosa, dije, mejor no me sugestiono, ¿no? Sí, claro. Pasó y eran las 2 de la mañana y yo me quedo dormida en el sillón y volvieron a tocar. Era como las 2. Ya eran las 3 y no llegaba y me dice Marino, ¿sabes que no va a llegar? Voy

a quedarme con mi pareja. Le digo, ¿está bien? Y le digo, oye, no me dices por nada a la casa. Dice, ¿por qué? Digo, es que me estuviera tocando la ventana. O sea, no sé ni quién fue. Ajá. Luego la otra ocasión también me quedé sola. Él ya sabía, mi pareja ya sabía que iba a vivir sola. Entonces, bajé yo mi cama hacia la sala porque dije, si está subiendo y bajando, pues como que me cuesta trabajo, ¿no? Sí. Porque yo estaba

embarazada de mi primer bebé. Entonces, bajé mi cama a la sala y haga de cuenta que en la ventana que da hacia el patio. Sí. Veía como que haga de cuenta como, no sé si ha visto la película de Harry Potter, que esos que le llaman como que de inventores. Ajá, sí. Ah, ok. Entonces yo afuera. Arriba me veía así como la ropa rasgada volando, cosas así. Entonces yo le digo a mi marido, ¿qué crees que me pasa esto y esto? Y me dice, sí, siempre me ha pasado a mí, siempre

me ha pasado cuando yo estaba sola. Pero nunca me dijo nada para no espantarme. Pero yo le digo, ¿cómo es que cuando tú estás no me pasa nada y cuando estoy sola sí me pasan cosas? Le digo, eso es lo que yo no me doy a explicar porque digo, si tú te quedas, cuando te quedas aquí conmigo no me pasa nada y cuando no estás me pasa de todo. Y a él le pasaba, pero no sé por

qué a él ya no le pasa. Porque cuando él contó conmigo que se queda y llega a dormir a la casa, a su pobre casa de ustedes, no le pasa nada, absolutamente nada. Y cuando él no está, me pasa de todo. No sé a qué se deba esto. Pues tal vez

que cuando está, te sientes segura. Y cuando él está ausente, entonces tu mente comienza a trabajar y empiezas a... a pensar o a poner más atención en el entorno, tal vez escuchas sonidos de esos que se llaman de aproximación y pues comienzas a darte cuenta, no sé si te ha tocado alguna vez, que estando en tu casa, digamos de día, está todo apagado, el radio, la tele, todo apagado y vamos a suponer son las 10 de la mañana, te encuentras sola en la casa y si pones atención,

Hay sonidos ahí que jamás te habías percatado que siempre han permanecido a tu domicilio, vamos. Es raro que la gente lo note, pero en las casas a veces hay ruidos constantes, frecuentes, que no los habíamos notado, pero no porque no estén, sino por falta de atención. Y tal vez cuando tú estás sola comienzas a percatarte, ¿no? Sí, porque... Que de hecho, mi abuelita en su casa donde ella vivía, que en paz descanse, siempre la han... Siempre, desde que me acuerdo, estaba

chiquita, siempre... Yo nunca me gustaba ir porque siempre veía cosas, escuchaba ruidos. Sí. Por ejemplo, mi tía falleció ya hace muchos años, y entonces mi primo, como estaba chiquito, se fue a vivir con mi abuela. Mi primo ahorita ya tiene 20 años, en ese caso tenía como 13. Entonces iba saliendo él dentro del baño, obviamente al baño, ¿no? Y ahorita como estaba volteada hacia la cocina porque tiene barra, vio una persona

jorobada, así como que pasó despacito. Y hasta dijo, no me asustes porque a mi primo le decimos güero, como está blanco le decimos güero. Dijo, no me espantes, güero. Y mi primo iba saliendo del baño y se vio una persona negra jorobada que pasó por detrás de mí. Entonces yo pensé que era tu primo y tu primo iba saliendo del

baño. Entonces le digo, entonces, ¿qué fue? Dice, no, fíjense, pero yo empecé a rezar, dice, y la verdad, y la verdad, pues, ella, como siempre le he espantado hoy, pues, yo le digo, mamá, yo creo que como que uno que hasta se acostumbra, ¿no? Ajá. A ver, tanta cosa. Pero yo me acuerdo cuando tenía como unos siete, ocho años, yo me fui a vivir un tiempo con ella. Bueno, me dejaron de vacaciones con ella. Sí. Ella tiene su casa de dos pisos arriba y tres habitaciones y abajo

está la sala. Yo estaba sentada en la sala viendo la televisión. De repente no sé qué me dio por voltear la escalera y vi un perro negro con los ojos rojos, un perro negro con los ojos rojos. Y la verdad yo cuando vi la verdad, la verdad me espanté cerré los ojos y los abrí como después de 10 minutos y ya no estaba el perro. ¿Después de 10 minutos? Sí, o sea me espanté y cerré el diente de los ojos y dije no, no, no hay nada

ahí. En cuanto abrí los ojos y ya no estaba nada, pero sí me espanté mucho, pero yo me volté nunca, le conté nunca, nunca porque dije. Claro, sí. Oye, pero fíjate, entonces aprovechando esta situación que cerraste tus ojos. Me escuchaste? Sí, sí. Cerraste tus ojos y no te percataste si había algún aroma, si la temperatura bajó, si había algún indicio de algo que no era normal. Así como cuando uno huele así como cuando uno huele así como un perro muerto. Así cuando huele

así feo. Sí. Y como sí hacía calor ese tiempo, yo luego luego sentí mucho frío. Entonces yo digo que yo como siendo una niña, pues me espanté, ¿no? Sí. Cerré los ojos y después los abrí porque yo no quería abrirlos porque dije, vaya a abrirlos y ya está. En cuanto los abrí ya no estaba, ya no había nada. Wow. Amiga, pues mira. Desde pequeña. Y aún así dices que no crees, ¿verdad? No creía. Pero ya con lo que me pasa, cuando mi hermano no está, pues ya, pero ahora sí me dice una amiga,

dice, pero ve y reza. Digo, es que yo voy y rezo. Yo rezo en mi casa, pero pues la verdad ahora sí que hasta la fecha lo sigo viendo. Y sí me da un poquito de miedo. Pero digo, no, no sé, no me voy a sugestionar porque luego me da miedo y luego ya no duermo. Lo sigo viendo, pero ya no mucho. O sea, haga de cuenta que... Por ejemplo, siempre me pasa cuando me duermo hasta, por ejemplo, ahorita que no está, me ha pasado, ya llevo tres noches que no duermo porque siento que voy a

ver algo que no quiero ver. Pero eso de que me tocaban las ventanas, las sombras, ya no lo veo, nada más veo las sombras, como de Harry Potter, pero así poquitas sombras y luego ya, ya se van, pero yo no duermo, por lo menos siento que voy a dormir, me va a pasar algo, me pueden hacer algo porque, pues, las fantasmas, no sé si se puede bajar nuestro nivel de vibración. pero pues yo ahora sí que no duermo por estar cuidándome.

Pero el Señor Dios dice, tú duérmete, dice. A mí me pasaba eso a soltero, pero digo, pues sí, pero uno no sabe que el dejezamos. Si es un demonio, es otra cosa. Uno puede ver uno como humano, pero luego no son humanos, son otra cosa. Ajá. Oye, pero dime algo. O sea, si los sientes, inclusive los has visto, pero nunca te han hecho nada, ¿o sí? No. ¿Pero qué crees? Que en una ocasión yo me quedé cuando estaba recién casada, tenía un mes de casada con mi marido. Yo estaba acostada,

pero estaba boca abajo. Y luego me acosté boca arriba y yo sentí como que tuve relaciones con una persona, como con alguien. Yo he tenido intimidad con una persona. Y la verdad, sentí lo que siente la mujer. Sentí como si yo tuviera relaciones con alguien más. Y yo le conté a mi marido, no, en serio, te lo juro por Dios que yo tuve con alguien relaciones. Entonces me pasaba muy a menudo. Sí. Ya no me pasa eso, pero sí viendo

sombras. Y lo que ahora sí que... Mande. Dime algo, cuando has tenido esa sensación de que haya alguien o estos ataques, se conocen como ataques de íncubos. que es cuando precisamente hay una especie de contacto relacionado con el sexo. ¿Y tú sabes o te has dado cuenta si has tenido esas experiencias después de haber vivido un gran enojo, que hayas tenido mucho coraje o que te hayas sentido triste? ¿Algo que tenga

que ver con tus emociones? Pues cuando me pasaba eso de tener relaciones con no sé qué persona, yo sí me despertaba y me despertaba enojada porque, yo digo, me debo pensar que le estoy echando mentiras porque piensa que le estoy engañando o algo, ¿no? Pero yo le digo, o sea, yo me despierto enojada y la verdad hasta digo groserías, digo, con tal de que yo decía groserías para que se fueran, porque me he dicho que sí se los haría, espantan y se van. Y ahora sí que no vacilo que

le decía porque estamos en el aire, ¿no? Y no puedo decir lucerías. Claro, claro, claro. Pero es que muchas lucerías, lo cual se me venía a la mente y ese espíritu se fue porque ya no he sentido que me toque ni nada. Pero sigo viendo las sombras, pero es como yo digo, yo creo que a lo mejor poco a poco se va a ir porque, ¿sabes qué? Yo ya no puedo vivir así. No sé qué tenga tu caso, la verdad mejor me quiero ir. Pero también... Le dije, dice que ha de ser como, dice, no crees

que sea mi mamá, porque su mamá murió aquí. Le digo, pero tu mamá, ¿por qué te viene a espantarme? Yo ni la conocí, o sea, digo, yo cuando ella falleció, yo también conocí a mi marido. Éramos amigos, pero no la conocía la señora. Sí. Entonces, me digo, a lo mejor viene, no sé, a verme, pero no sé por qué venirme a espantar, porque yo nunca fui mala con ella, aparte de que nunca la conocí, siempre cuando éramos amigos, me llevaba a su casa buenas noches, buenos días, depende de la

hora que fuera. A la señora. La saludan, pero no fui yo así que mala con ella. Nada más fue así que era nada más de buenos días, buenas tardes, buenas noches, la hora que fuera. Así es, sí. No, yo tampoco creo que sea ella. Vamos, ¿por qué razón habría de venir? O sea, los difuntos no vienen a espantar. No es algo que a ellos les represente algo. Más bien, es una situación que aprovechan seres del bajo astral. Para molestar a las personas. Entonces es uno mismo el que

se crea ahí la telenovela. A lo mejor es mi mamá o a lo mejor es mi tío que se murió aquí. O a lo mejor es el vecino que acaba de morir. No, no, no. Eso lo crea uno. Lo que sí es cierto es que en las casas hay energías. Eso no lo vamos a negar. Todas las casas tienen energías. Algunas son buenas, algunas son malas. Yo creo que también los trabajos. Porque mi mamá es muy buena de seguridad privada. Ella trabajaba de 4x24, dice que estaba haciendo su metáfora normal. Y sintió

como que alguien la estaba viendo. Volteó hacia la puerta y vio una silueta blanca. Como que la estaba observando. Entonces dice, mamá, o fue tu tío o fue mi abuelita. Dijo, mamá, si es mi hijo, ¿sabes qué? Si era mi tía, que se llamaba Claudia. Y mi tía era muy juguetona.

O sea, le gustaba jugar y hacer bromas. dijo mamá si claudio y el señor román no vengas a asustar porque me quedo sola y cuando dijo eso estas muchas desapareció le llama si la blanca mejor a mi tío una bolita cuando son negras o nuestra cosa pero no sé si sea alguna de ellas dos porque era la suerte la blanca no era negra ok muy bien muy bien mi querida amiga pues no cabe duda que Pues sí, has tenido contacto con estas energías, aunque al principio te negabas

a aceptar que estaban, pues sí, ahí están, o sea, se presentan, se manifiestan en cualquier lugar. Hasta tu mamá, dices, ¿no?, que es la que veía las sombras. Ella era de cuenta que no se quedó, ella trabaja sola, pero ella trabaja de 24 por 24. Ella fue de una empresa de ropa deportiva. No es empresa para no promocionar, ¿no? Ella dice que estaba en su metáfora, como siempre, y murió porque sintió la presencia de

una persona. Y dice que era una silueta blanca, pero pensó que era mi tía, pero como mi tía era muy juguetona y así, romista. Le dijo mamá, dijo mamá, Claudia, si eres tú, no vengas a espantarme, por favor. Y en cuanto dijo eso, esta silueta desapareció. Pero no sé por qué era blanca, digo, o sea, no sé. Le digo, mejor era blanca y es otra cosa, pero no sé. Porque yo, bueno, he escuchado en el programa, cuando veo una silueta negra, pues es malo. Pero cuando es blanca, no saben,

¿no? Así que no sé qué explicación puede tener

esa silueta que mi mamá vio. bueno fíjate que ahora que lo mencionas ha coincidido que cuando observamos una silueta negra nosotros pensamos que es algo malo y suele ser suele suceder así pero también hay en ocasiones estas energías también presentan matices como de blanco si tú te fijas cuando hay Gente que nos ha relatado experiencias como con la llorona o que vieron a una mujer de blanco, no es que precisamente sea algo bueno, sino que más bien es otro matiz

dependiendo de la situación en sí, pero de que son energías. No hay duda, ¿eh? O sea, ahí está presente, mi querida amiga. Lo mejor es no confiarnos y lo mejor es hacer oración y permanecer siempre haciendo oración, mi querida amiga, y que sepas que, pues, no eres tan vulnerable, ¿no? Como algunos pudieran imaginarse. Sí, porque yo cuando veo esas cosas, sí me espanto mucho, pero trato de como de no, no sugestionarme, o sea, digo, a mí no me van a, dije, a mí me vas a espantar,

¿por qué? Que hubo tiempo también que me espantaba en nuestra casa donde yo vivía. Me movían las cosas. Una ocasión estaba yo sola y se me cayó una taza. Estaba a la mitad de la mesa. Se me cayó, no sé. Pero yo decía, no sé qué era. Y yo dije, ¿sabes qué? Dije, bueno, no me vas a espantar. O sea, como que me di valor. Sí. De decirle así a esta persona. Muy bien, ¿no? Pues hiciste muy bien, mi querida amiga. Y pues vamos a continuar escuchando historias, si te parece

bien. Sí. Ok. aquí cualquier cosa se está perdiendo la llamada y de repente ya se oyó verdad que se fue muchísimas gracias mi querida amiga muy amable y pues es que fíjate que hay muchas leyendas hay muchos misterios y aquí en la mano peluda hemos escuchado casi casi casi de todo hubo un tiempo Se veían claramente los peces nadando en el agua. Vamos a platicar que hay maldiciones que trascienden a generaciones. Un cuento de pescadores, la leyenda de la miringua, te va

a causar algo. Pero poco a poco se fueron acabando. Te va a estremecer. Es una película basada en algo... que definitivamente da miedo una leyenda mexicana del lago de Pátzcuaro donde el miedo se hace presente a través de la aparición de una mujer que sale del agua para castigar a los pecadores del pueblo todo está podrido En esta película, cuatro historias se cruzan cuando el espíritu del agua aparece para ajustar cuentas.

Cuida a mis muchachos, señor. Protégelos. Y entonces, sí, hay que portarse bien para que no se los lleve la miringua. Un cuento de pescadores que ya se acerca la fecha que vamos a poder ver todos esta leyenda de la miringua exclusivamente en cines este 30 de abril. ¿Qué les parece que continuamos? Porque el tiempo avanza y esto no se acaba hasta que se acaba. Vamos a darle, Gina. Mi nombre

es Denia y les quiero platicar mi historia. Yo trabajo como servicio de taxi particular y en una ocasión fui por dos personas y noté que las dos personas subieron, subieron a mi auto, una de ellas un hombre y una mujer. El hombre vestido con una playera blanca y un pantalón de mezclilla. Y el viaje era un viaje corto. Y mientras iba camino al destino, la señora iba platicando conmigo, muy amable. Pues platicando de cosas como muy

sencillas y cotidianas de la vida. Y me pareció que el señor siempre estaba como muy callado. Sucedió el viaje, llegué al destino y estaba

esperando a que las dos personas bajaran. Bajó la señora y... seguí esperando a que el señor bajara sin embargo volteo a la parte de atrás del auto y no había ningún señor que acompañara a la señora de la impresión no le pregunté a la señora ni nada solo me quedé pensando si yo lo había visto o no lo había visto y pues eso es todo muchas gracias felicidades por su programa ¡Hombre, muchas gracias a ti! ¡Qué historia!

¡Vaya impresión! Oye, las historias sobre el fantasma del soldado tienen sus raíces en las grandes batallas de la historia, desde las guerras antiguas hasta los conflictos más recientes. Y la idea de que los soldados que fallecen no encuentran la paz y siguen vagando por los campos de batalla está vinculada al concepto del espíritu guerrero. que mueren en combate, no solo luchan por su lugar, por su patria o su honor, sino

también por el alma que dejan atrás. Se cree que estos espíritus que han sido despojados de su descanso eterno, buscan completar su misión pendiente, ya sea vengar su muerte o proteger también puede ser a los vivos. Por ejemplo, hay relatos conocidos como el del soldado sin rostro, que se dice que se aparece en campos de batalla como la batalla de Waterloo o la guerra civil

estadounidense. Y ahí en esos lugares los relatos coinciden en soldados caídos que siguen haciéndose presentes, llevando consigo la angustia, la frustración de no haber podido cumplir con su deber en vida. Hay muchos de estos relatos. tantos como historias y batallas se han conocido a través del tiempo. Sí, claro, estas historias. Sí, mira, personas que han sobrevivido a una guerra, que han estado en el frente, regresan con unos traumas tremendos. Ahora, ¿qué pasaría si ellos mueren conservando

estos traumas tan difíciles? Vamos al corte. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos mañana, y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma

de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Dame un abrazo tan, pero tan fuerte que me rompa los miedos. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Damos la bienvenida a Katia Romero, que siempre llega del trabajo y lo primero que hace antes siquiera de quitarse los zapatos es conectarse para estar con nosotros y eso se los agradecemos. También tenemos más amigos que nos dicen yo quiero contar relatos y hoy estamos

también recibiendo. Esas anécdotas o de que te has enterado de situaciones que tienen que ver con espíritus en campos de batalla. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? ¿Se fue? ¿Kevin? Sí, parece que no, no, no entró bien, ¿verdad? La llamada. A ver, vamos a intentarlo de nuevo,

vamos a ver si es posible. restablecer la comunicación y mientras tanto déjame saludar aquí a nuestros amigos a Marcos Valde Cortés perdón que está aquí participando con nosotros muchas gracias amigos saludos desde Dallas Texas Gina y Nacho los escucho desde que Juan Ramón hizo aquel viaje ok mi querido Marcos muy bien muchas gracias por estar con nosotros y convoco a todas las personas que hicieron ese viaje en aquella ocasión A ver si pueden reportarse, queremos platicar

con ustedes. Y vamos a seguir, Gina, vamos a seguir con estas experiencias. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Luis Enrique. Luis Enrique, ¿desde dónde nos escuchas? De acá, de la ciudad de Puebla. Saludos y nos da muchísimo gusto escuchar a los amigos allá de Puebla. ¿Qué nos quieres platicar? Ah, mire, la historia es la siguiente. Hace muchos años, cuando yo era niño... Ese día, de pura casualidad, yo jugaba, eran vacaciones, pues ya daba la comida y mi amigo me invitaba

a comer. Y ese día le digo, no, muchas gracias. Yo voy a mi casa y veo a mi hermano llorando. Digo, ¿qué te pasa, Sandy? Dice, ¿qué crees? Mi tío, le dio un infarto. Es que mi tío se había ido la mañana a quitarse un acceso de grasa. Y tomó unos medicamentos mal y se le hincharon todos sus intestinos. Sus órganos. que sentía que le dolía mucho el pecho, un malestar horrible, horrible, completamente horrible. Mi mamá le dice, no me sueltes mi mano, no me sueltes mi

mano. Entonces mi tío dice que en ese momento empezó a ver la luz, y que cada vez la veía más cerca, más cerca, pero cada vez que le acercaba a esa luz, su cuerpo iba sintiendo más alivio, y más alivio. Todo ese dolor que tenía su cuerpo, lo iba, ¿cómo se dice? Ya cuando él ya está hasta el borde de la luz, dice él que entonces él ve a todos sus abuelos que estaban ya esperándolo. Toda la gente que él perdió ya lo estaban esperando en la línea de la luz. Ah, ok. O sea, tuvo esta

experiencia cercana a la muerte. Sí, sí, de hecho sí. Entonces, por lo regular cuentan que cuando uno ya se va a morir, el cuerpo... De uno y dos, de dos. Y entonces mi mamá dice que ya cuando iban llegando al hospital, mi tío soltó a mi mamá. Y mi mamá me dijo, no, no te vayas, no te vayas. Y entonces mi tío, es decir, que escuchaba la voz de mi mamá, pero muy, muy, muy a lo lejos.

Ya llegando al hospital, uno medio escuchó, y recuerdo, ay no, Diosito, y le dije, tengo que ver a mis hijos, y todos mis hijos tengo que

ver por ellos. Y entonces como que empezó a... a decirle no Dios, todavía no es tiempo, y empezó a sentir que se regresaba de la luz, esta tan hermosa, y que empezó a sentir más, más, más, el dolor que él ya había dejado de sentir, lo empezó a volver a sentir más y más fuerte todavía, él nos narra eso, que cuando él ya se había muerto y había ido recorrido la luz, él regresó, pero ya sentía lo mismo, tal vez las malas sensaciones

terrenales que uno tiene como ser humano. Y desde ahí, pues sí, mi tío cambió bastante porque pues tomaba mucho y todas las cosas feas que tiene uno, como, pues gente que no, que tenemos, como se dice, algún, que le gusta un alcohol o que te gusta el tabaco, pues cambia uno por esas sensaciones horribles. Bueno, y que él estuvo en ese momento del túnel. Oye, pero entonces cuando él regresó, ¿Ya se comportó de diferente

manera? Sí, cambió, cambió. Mi tío recibe a decir que es tronco y desde ahí él se volvió el gusto de la metafísica, los gnósticos y todas esas cosas que mueven todas las cosas ocultas. Ok, bueno, entonces otro testimonio que nos dice que después de tener esa vivencia modificaron sus gustos y la manera de actuar en este momento.

plano físico, ¿no? Sí, así es. Ok, pues nos da muchísimo gusto que nos hayas compartido esto y te mandamos un gran saludo allá, hasta Puebla, que sabemos que hay muchos amigos que son fans de este programa. Sí, muchas gracias. Venga, gira ahí. Hasta luego, Nacho. Hasta luego, amigo. Excelente noche. Hasta luego. Es una forma de cambiar tu vida, tal vez de corregir tus errores, pero yo creo... A reserva de lo que ustedes opinen, amigos, que para eso estamos, nadie quisiera

pasar por ahí, ¿verdad? Es decir, que si tienes una adicción, que si tienes un vicio, el cigarro o, no sé, el alcohol o alguna otra cosa que es nociva para tu cuerpo, para tu organismo, yo creo que de todas las formas de quitártelo... Esa es una de las cuales nadie quisiera tener, bueno, pienso, ¿no? Aunque las personas que han tenido estas experiencias, pues regresan narrando unas historias increíbles, que hasta dice uno, oye, pues, es que entonces no está tan mal eso

de morirse, ¿no? Sientes una energía inmensa, algo que jamás habías podido imaginar. tienes la sensación o la experiencia de haber visto a seres queridos que se adelantaron y dices, wow, pero no quiero que se malentienda, no, no, esto para nada es un incentivo, porque también déjenme decirles que hay personas que han regresado, pero han visto del otro lado, es decir, cosas horrorosas, demonios, infierno y cosas así. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Sí, buenas noches.

Hola, ¿cuál es tu nombre? Con Kevin de Puebla. Kevin de Puebla, ¿cómo estás? Muy bien, ¿y ustedes? También, con gusto de saludarte y saber que quieres contar algo. ¿De qué se trata? Sí, más o menos. Ahí te pasó. Sí. O sea, como que antiguo. Sí, ya se veía muy caída. Pero aún tenía la forma de capilla. Entonces... Kevin, aquí tengo que interrumpirte por la pausa. No te vayas, por favor. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda.

¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos Donde y cuando quieras ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil Yo no caí en la tentación A mí me empujaron Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos con Kevin. Total que buscaron y no

encontraron nada. Y supuestamente que ahí habían atropellado a una mujer. Pero así que no vimos ni una cruz ahí en ese momento. No sé si no lo pusieron o si sea verdad o falso. El chiste que nomás mi amigo vio a esa mujer. Vaya. Y se quedó sorprendido porque dice, no, no me la imaginé, sí la vi, pero ¿dónde quedó? Sí. ¿No recuerda si iba flotando, si tenía otra característica, si le pudo ver el rostro? Pues lo que nos dijo él es que él iba manejando. Entonces cuando se

frenó le decimos que qué onda, ¿no? Y nos dijo que en el pavimento había una mujer tendida. ¿Pensó que le había pasado algo? Sí, como que le habían pasado. Sentido que la había arrollado. Ajá. Vaya. Pues qué sustazo por donde la veas, ¿no? Sí, claro que se quedó extrañado. ¿Qué es lo que ocurrió? ¿Qué es lo que pasó en ese momento? Algo inexplicable. Sí, yo... Muy bien. Ahora les voy a contar uno de cuando mi abuelito falleció.

A ver qué pasó cuando tu abuelito falleció. Oye, ¿entonces ligaron esa voz que le hablaba que quizá era la muerte? Así, así que lo ligamos. Uy, qué impresión. Oye, ¿nada más escuchaba la voz él? Mi abuelito salía y que no había nadie. Y el último día que dejé a llamar, que dijo, ya vete, ¿quién sabe? Dice, ¿quién sabe quién eres? Y ya para los 15 días ya fue cuando falleció junto con su caballo. Vaya, qué experiencia, Kevin, de tu abuelito. ¿Y esto hace cuánto pasó?

¿Esto hace cuánto pasó? Ya lleva seis años que falleció. Ah, pues no tiene tanto, ¿eh? No. Uy, qué bueno que te animaste a platicarlo, Kevin. Te lo agradecemos. Te mandamos un abrazo y aquí seguimos pendientes. Igualmente, muchas gracias. Que estés muy bien. Gracias, igualmente. Saludos hasta Puebla. Un fuerte abrazo a nuestro amigo que de repente se le salen sus... Palabritas, ¿no? Híjole, pues es que era tan fuerte que se frenó de golpe. Sí, y tenemos muchos amigos en

Puebla. Aprovechamos para saludarlos y en especial a la estación 1090 de AM que ahí nos transmiten. Y gracias a ustedes, pues todos los poblanos pueden escuchar la mano peluda y eso nos agrada. Vámonos con más relatos. Eso es. Tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. José, de aquí de Montecalifornia. Excelente, amigo. Bienvenido. Gracias por estar con nosotros, mi querido José. ¿Y qué nos quieres platicar, amigo? Algo que pasó hoy. No sé. A ver. ¿De qué

se trata? No sé. Ustedes me pueden ayudarme con esto. A ver. Mi hermana pues salió de su cuarto, ¿no? Llegó con la sala. Ajá. Y yo, mi hermana llega a las dos de la mañana de trabajar. Es mesera. Ajá. Llegó, se meó y sale llorando, corriendo. Mi hermana, ya tienen 32 años, mi hermana tiene 21 años. Tienen cama diferente. Ajá. Sale llorando, eh. Sale llorando. Sí. Digo, ¿qué pasó? Me acaba algo de mentar en mi cama, me mentaron algo. Y se me dio mi... La cama, o sea, era algo que

ella sentía como que algo levantaba. Y explotó. Y porque despertaba, pues, mi hermana. O sea, si hubiera sido mi hermana que estaba soñando o algo, pues, o sea, fuera diferente, ¿no? Pero explíquenme ustedes cómo fue esto que... O sea, despertó mi hermana. O sea, duerme en diferente cama. Sí. Y mi hermana escuchó, como mi otra hermana de ella, escuchó también la explosión. O sea, es bueno que le inventaron algo... O sea, se escuchó como un tronido. Por el mismo tronido,

¿no? Por el sonido. Pero ella dice que cuando llegó de trabajo, llegó de trabajo y ella siempre decía que no se salía a las 2 de la mañana. Y aquí como eso, dice que ella cuando llegó a su casa, a mi casa, que una sombra negra y no quería voltear a ver. Pero cuando se metió, se acostó. Y sale llorando y dice, ¿qué pasó? Escuché algo que me inventaron en mi cama, como una explosión, ¿me entiendes? Sí. Le sacudió la cama bien feo. Y para que despertara mi hermana, o sea, duerme

en una diferente cama. Para que escuchara a mi otra hermana, eso no tiene explicación, ¿me explico? Sí. Se ha ido llorando, se ha ido llorando. ¿Ustedes qué opinan de eso? Pues que sí hay energías muy negativas, amigo. Y además ya tienes el antecedente que ella misma comentó que cuando llegó sintió una sombra por ahí. Una sombra negra. Ajá. Y no quiso voltear la vela. No quiso voltear a verla. Sí. Pero aún así no se sacó de esta experiencia. Exactamente. Pasó eso a las 4 de la mañana. 4

.20 de la mañana. La escuchó. O sea que alguien inventó algo. O sea, una explosión. Se cuidó la cama de ella. Y ella tiene 32 años. Salió llorando. Hermano, hermano, me pasó esto. ¿Qué pasó? Le dije, ¿estás bien? Y dije, ni dos hermanas saliendo al mismo tiempo, pues ya, o sea, es algo inexplicable. Sí, claro. Pero explícame eso, la explosión, cómo despertó también a mi

otra hermana, ¿lo explico? Sí, pues no, es que sucedió ahí en la habitación, vamos, no era ni por una hermana ni por la otra, sino algo que se manifestó ahí en la habitación. Exactamente, como una explosión, o sea, sacudió toda la cama. Y mi hermana pues se despertó por lo mismo, que escuchó como este tipo de ventana a mi hermana y como una explosión, dice, escuchó y se despertó. Y mi hermana salió llorando, corriéndome y llorando. Hey, mi hermana, ¿qué pasó esto? Se lo juro.

Pero yo como yo dormía en la sala, fíjate lo que pasó. Yo, no sé, me acuesto y siempre yo escucho la mano peluda todos los días. Muy bien, amigo. Pero vas a creer que cuando yo me acosté, sentí un miedo. Pero miedo, o sea, miedo no es explicable, no puedo dormirme hasta que estaba viendo videos en el internet. Y cuando llegó allá, o sea, llegó y le abrió la puerta y le dije, ay, me asustaste que nada. Y se fue a dormir. Pero llegó a las 4 .20 de la mañana y le pasó

eso. Esto revela mucho, mi amigo. A ver, José, tú antes de que llegara tu hermana, ¿ya estabas sintiendo así como un poco de miedo? Antes de que llegara. Antes de que llegara. Eso es revelador. Yo sentía miedo. Es revelador, amigo, porque quiere decir que la atmósfera ya estaba muy, muy cargada ahí en ese sitio. Es decir, había una energía negativa que se estaba manifestando. Tal vez larvas astrales que llegaron a un cúmulo

muy, muy grande. Disculpa que te moleste. El día anterior, mi mamá dice que en la cocina escuchaban como un ruido muy grande. Oye, José. Me explico. Aguántame tantito. Necesito ir a una pausa. No te vayas, por favor. Está bien, está bien. El Miedofón sigue listo. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Ojalá pudiera ver el futuro. para saber si todo esto valdrá la pena. Sabiduría en las redes.

Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos y aquí estamos escuchando esto que fue sorprendente lo que vivió José. Así es. Perdón, amigo, te interrumpí. ¿Me estabas diciendo qué? que yo, antes que ella llegara, yo sentía un miedo. Ajá. Sentía un miedo, o sea, siento, yo digo, yo siempre escucho su programa, yo no pienso ni las historias cuando yo dormía. Ajá. Pero sentía un miedo, un miedo horrible. Sí. O sea, yo no quería voltear, o sea, a mi

lado, ¿me explico? Sí. Y ella llegó, ella llega a las dos de la mañana porque es mesera. Ajá. Y llegó, se acostó, y tengo, bueno, salí llorando, y ahí dije, ¿qué pasó? me acaban de, de entrar a mi cama, y cuando se dio conmigo, o sea, si, si haya sido como un sueño, solamente yo había sentido, ¿me explico? Sí. Pero no, mi, mi, mi hermanita, a los 21 años, escuchó también, la

misma situación. Ok. Y ella, ella lo que sabe, lo que tiene ella, que viene mucha gente de México, le traen, ya sea regalos, o sea, amigos, o gente que, así que va al, al comer al restaurante. Ajá. Y ella está tomando algo que, le regalan con una, No sé. Yo no creo mucho en eso. ¿Me explico? No creo nada de lo malo. Siempre hay lo positivo. Ok. ¿Sí? Pues hay que piensan de

eso. Pues no hay mucho que pensar, amigos, son hechos, es lo que ocurrió ahí, es decir, se manifestó una energía y tú ya la pudiste haber sentido desde antes. De hecho, siento yo que por esa razón te estabas inquieto, estabas como temeroso porque la energía ya se estaba aproximando. Cuando ella llegó, también la vio y la sintió, pero pues prefirió ignorarla. Exactamente. Y ella se parqueó, vivimos en un apartamento, se parqueó y se miró una sombra, no quise voltear, solamente

me parqueé y se metió. Sí, amigo. Y yo, como yo duermo en la sala, me asustó. O sea, yo estaba dormido, pero cuando abro la puerta, pues yo duermo casi a la puerta del apartamento. Dije, ay, que nada, me asustaste. Pero yo no quise comentar nada. Y ahí llegó y pasó lo que te digo. O sea, algo que no puedo explicarme. Y la noche anterior a mi mamá, la noche anterior a mi mamá me dijo que escuchó un ruido muy fuerte en la

cocina. O sea, y te lo juro, yo nunca siento miedo, pero eso sí me sacó de onda porque yo sentía ya miedo, ¿me explico? Sí. ¿Cómo ves? Pues mira, yo creo que ya llegó el momento de que van a tener que armonizar su casa, evitar pelear, discutir. ¿Por qué? Porque ahorita la casa digamos que está muy sensible y sin temor a equivocarme, siento que ahí hay pues muchas energías acumuladas, energías de esas del bajo

astral, ¿no? Es decir, ya llegó el momento de que empiecen a hacer oración, inclusive juntos, si es posible acudir, no sé si tengan alguna creencia religiosa. Pero ya llegó el momento también de que pidan asesoría, que pidan consejo a personas que puedan manejar esas energías, que a ustedes les ayuden a liberar todas las frustraciones, corajes, enojos que pueden tener ahí rezagados y que todo eso quede ya de lado.

Aquí el asunto es de que si, por ejemplo... Hay un lugar en donde hay muchas larvas astrales, esto no es otra cosa sino que energía residual, energía negativa, que es como el cochambre. Ya ves que en una cocina si no la lavas seguido, aunque tú aparentemente no veas que se está acumulando ahí el cochambre, después de un tiempo te vas a dar cuenta que pasas la mano y se te va a quedar toda pegajosa ahí. ¿Por qué? Pues porque se fue acumulando el cochambre. Lo mismo sucede con

este tipo de energías. Si frecuentemente no se libera esa energía negativa, créeme que va a ir creciendo poco a poco, poco a poco, hasta que sea una manifestación muy fuerte. Esto que ustedes sintieron y vivieron fue algo ya fuerte, ya es considerable, ya hay que tomar cartas en el asunto, ¿verdad? Fue en el fin de semana, el domingo. Ajá. Mi papá, pues eso también lo relato, que les mandé un mensaje y me marcaron, no sé, el martes me marcaron, no pude contestar

la llamada porque estaba bañándome. Sí. Pero eso es a lo que voy. Mi papá no es creyente de nada de eso. Mi papá le dice si se ríe. Sí. Y yo le dije, papá, ¿te acuerdas cuando yo fui a, o sea, donde llegó esa persona, mi pareja, que me iba a rezar un rezo? Sí. poco a poco el tema, pero fíjate eso lo que me pasó. A ver si tú me puedes explicar algo que... Yo tenía muchos problemas, nos separábamos, yo vivía con ella y todos nos separábamos y hubo muchos problemas.

Y me dice, oye, te voy a llevar a una casa porque tengo un rezo para que nos ayuden para que se establezca la relación. Y claro, pues hicieron un rezo, es católico, sí. Mis tíos se van aquí de... parejas, o sea, retiros de parejas de matrimonio, no sé cómo se llama. Sí, retiros de matrimonios. Yo cuando dije, ah, sí, mira el escudo que yo siempre metió, siempre ponen en su carro, ya ves que siempre ponen en corazón rojo y en amarillo,

pues ya son los retiros que han vivido. Yo dije, oh, pues llegué a la casa y mira eso fuera de la casa, ¿no? Sí. Ok. Yo llego, Eso me pasó aquí en Santa Clarita, California. Llego, me siento, cierro los ojos y me dan algo para tomar. Yo no sé qué tomé porque eran mis ojos. Pero ya cuando empiezo a agarrar mi cabeza, la persona empieza a hablar un idioma que no te lo puedo explicar. Mi hermano, otra persona, estaba rezando.

Pero me tocaba mi cabeza y empezaba a decir algo que la verdad que yo nunca he escuchado en mi vida. Y como yo no lo creía, pues lo que me estaba diciendo yo escuchaba nada más. Pero no entendía lo que me estaba diciendo. Se metió la otra persona que decía los rezos. Y fue cuando me dio a tomar. No, a ti, ¿tú crees en la Santa Muerte? Dije, no, no creo. Pues no, ¿qué te ha pasado? Pero solo preguntaba cosas que no me alcanzo. Y yo ya se cuenta que estoy respondiendo. Lo que me

está haciendo para darle respuesta a él. Cuando terminó ese ritual. Yo me siento igual. ¿Cómo te sientes? Me siento bien. Terminé eso. Pasó eso. Y desde ese tiempo. Dije a mi papá el domingo. ¿Sabes cómo se ríen los papás? A veces uno. Tienen el tawache. ¿Me entiendes? Y desde ahí. Al maestro. ¿Cómo se llama ese maestro? ¿Lo tienes cada miércoles? Exactamente. Yo quisiera que le preguntara. El martes yo soñé con la sombra de la Santa Muerte en un concierto. Se pasaba, pero no miraba su

reflejo en el piso de la Santa Muerte. Y cuando volteé y se desaparecía, volteé para arriba y arriba del... Miraba la sombra recorriendo la Santa Muerte. Y ya saben qué significa eso. Bueno, amigo, puede ser una especie de acoso. Mira... ¿Tú crees en la Santa Muerte? No, no, para nada.

A lo mejor es una forma de acercarse a ti, es una forma como de hacerse presente, pero tú debes ser firme en tus convicciones y esto de la Santa Muerte no es para ti, entonces pues debes resistir amigo, debes tratar de esforzarte bastante para que... Esto no permite en tus creencias. Es decir, las cosas deben ser naturales, nada forzado. Si tú tienes una fe... Disculpe, mucha gente tiene más relatos. Pero fíjate eso. Yo meto mi página a veces de TikTok. Me meto. Y fíjate,

me platican cosas de mí. Pero ya van cinco personas. Especialmente un brujo que le dijo a mi primo de mí. Y el primero empezó así. Tú tienes un primo que lo tiene en el panteón con la Santa Muerte, enterrado. Yo no creo, yo creo en mis creencias, ¿me entiendes? Pero ya van cinco veces que me meto en línea, y diferentes personas me dicen lo mismo. O sea, cuento algo y me dicen lo mismo. Yo no tengo miedo ni nada, ¿me explico? Pero ¿cómo está eso? Gente que ni siquiera yo

conozco. Me meto live, en vivo. Yo no conozco a esas personas y me dicen lo mismo que me han dicho ya de tiempo. Yo no creo porque yo creo en Dios. Mi respeto es para esos santísimos maestros. Pero ¿cómo está eso? Me explico lo que yo quisiera que se le preguntara al maestro. ¿Por qué me pasa eso? Ok, vamos a hacerle esa pregunta al maestro Soham. No te pierdas su próxima intervención la semana que entra. No, claro que no. Que Dios bendiga. a ustedes y muchas gracias por su llamada,

pero espero que haya sido algo interesante. Claro, claro que sí, mi querido amigo. Muchas gracias, José. Cuando gustes, aquí podemos continuar la charla. Buenas noches. Buenas noches. Hasta luego, mi querido amigo. Hasta el Monte California. Vaya que nos trae recuerdos ese nombre de el Monte California, ¿verdad? Ya saben ustedes a

qué me refiero. Oye, y hablando de testimonios aterradores que provienen de campos de batalla, pues yo creo que uno de los relatos más conocidos es el del soldado sin rostro que se aparece en varios sitios donde hubo guerra, donde los visitantes afirman escuchar ecos de disparos, gritos. Pesados pasos de soldados que no han sido enterrados, muchos se han encontrado con figuras que emergen entre la niebla, vestidos aún con uniformes de la época, pero cuando se acercan... desaparecen

sin dejar rastro. En Europa, la batalla de Verdun durante la Primera Guerra Mundial también se asocia con presencias inquietantes. Los soldados de ambos bandos que murieron en una batalla que duró casi un año, se dice que aún en este siglo XXI vagan por el campo de batalla. Testigos han afirmado... haber visto estas figuras sombrías, a menudo dice que se les fuevere el rostro o la mirada perdida, los ojos vacíos, es decir, las cuencas que se desvanecen tras avanzar las

líneas de trincheras. Órale, interesantísimo que es todo esto. No por nada, ya tantos años con el tema paranormal y mira. Sigue habiendo testimonios. Oye, una mención especial, Luis Morales, no es cierto, Lin Morales, dice, saludos, únanme a su cadena de oración, estoy pasando por un momento muy difícil. Claro que sí, Lin Morales, vamos a hacerlo, por favor, incluyanla en la oración, no sabemos de qué se trata, pero hay alguien que sí sabe cuáles son todos nuestros

problemas. Si necesitas que te ayude, solo pídeselo, pídele que te ayude. Y es lo que vamos a hacer en el grupo de nuestra cadena de oración de nuestros escuderos. Por favor, pongan ahí el nombre de Lynn Morales. También Pao Roots dice, buenas noches a todos. Quiero pedir, por favor, una oración para el pastor Hugo Álvarez a un mes de su... ¿Cómo crees? No sabía, mi querida Pau.

¿A poco? A un mes de su partida, dice, gracias a usted Gina y Nacho, pude conocer a un excelente ser humano que siempre estuvo para la gloria y honra de nuestro Señor Jesucristo, que en paz descanse. Ahorita, Pau, por ti nos estamos enterando. No lo sabía, amiga. Pues que en gloria esté, ¿verdad? El pastor Hugo Álvarez ayudó a muchas personas, realmente ayudó a muchas personas. Alguien muy, muy sereno, siempre bien ecuánime.

Yo inclusive lo llegué a admirar demasiado al pastor Hugo Álvarez por su forma de manejarse, por su temple. No sabía, mi querida amiga. Oye, ¿pero esto acaba de ser, Pau? No, pues hace un mes, dice hace un mes. El 25 de marzo. Exactamente un mes, el 25 de marzo, falleció el pastor Hugo Álvarez Pérez. Ya estaba grande. No sé qué edad tendría, pero ya estaba grande. Ya inclusive las últimas participaciones que tuvo con nosotros,

ya se le oía su voz cansada. Pero siempre estuvo dispuesto, todos los años que apoyó al programa. En momentos, aunque él estuviera cansado, siempre nos tendió la mano. Cuando tuvimos casos que nos decían, por favor, ayúdenme, necesito y él siempre dispuesto. Y Pau, que sí que nos acabas de dar una noticia muy triste. Así es. Bueno, pero mira, lo que decimos las personas que creemos en Cristo, que creemos en Dios. Y él creía. Y él era, pues, un ministro, fíjate nada más. ¿Qué

ministerio le tocó? Y que nos dejó aquí en la mano peluda unos relatos sorprendentes, ¿eh? Uno de ellos, ¿te acuerdas el del extraterrestre? Sí. Estuvo muy bueno. Bueno, pues sí, también hoy vamos a incluir al pastor Hugo Álvarez Pérez en nuestro grupo de escuderos. Claro que sí. Descansa en paz, pastor Hugo Álvarez. Y nosotros vamos a continuar con nuestro programa, amigos, porque decíamos que para los que creen en Cristo, se dice el vivir es Cristo y el morir es ganancia,

¿no? Así que, mi querido pastor, gracias por todas las enseñanzas, por todas las cosas buenas que nos dejaste aquí y que, pues, a través de tu ministerio, yo sé. que eras un gran soldado del Señor, un gran soldado del Creador, obviamente yo entiendo que como humanos todos podemos tener errores, yo no conozco de los que hayas tenido pastor, pero sabemos que siempre en tu cabeza, siempre lo que predominó fue tu amor por Cristo, así que muchas gracias por todo lo que nos dejaste.

Y vamos a continuar, vamos a escuchar un audio de una querida amiga, a ver. Hola, ¿qué tal? Para también aportar sobre cuando te sientes observado, ¿no? Este, voy a contarles un poquito de, igual a mí, ¿no? Creo que a todos. Esto de lo sobrenatural y lo paranormal no es extraño para nadie. Pero uno sabe cuando es una entidad que no es buena, que no es algo bueno. Porque

cuando el cuerpo reacciona, ¿no? O sea, uno reacciona ante esas cosas ya sea con miedo porque se te eriza la piel o simplemente porque sientes algo extraño, ¿no? Entonces, yo una vez, un día de tantos, estaba quizás como entre las 10 de la mañana haciéndome que hacer un día de descanso en mi trabajo y no había nadie conmigo. Entonces, este... Yo tenía puesta música como siempre, ¿no? Y estaba yo ahí cantando y ahí en el lavabo lavando trastes y bailando. Pero enfrente de

mi lavabo hay una ventana. Entonces, pues aquí en Tabasco es muy raro que los días amanezcan cálidos, así como nublados y esas cosas, ¿no? Entonces, ahí estaba yo lavando los trastes cuando por el reflejo de la ventana... Vi que pasó una sombra. Uy, mucho más alto que yo. Yo por ti soy chiquita, alta la sombra. Pero yo dije, quizás por la música no escuché que alguien vino. Y volteé a ver hacia afuera, hacia el garage. Y

yo dije, ¿quién llegó? Volteó a ver hacia el otro lado, hacia la salida de la cocina, hacia el patio trasero. Y nada, entonces me intrigó tanto que agarré y me fui habitación por habitación. Y empecé a llamarlo por nombres, ¿no? Pero no, no era ni Jessy, ni David, ni nadie de mis hijos. Y yo dije, bueno, quién sé qué será. Y me quedé con ese miedo porque yo sentí ese día que algo

o alguien había entrado a la casa. Porque la sombra, de hecho, no pasó así rápido, sino todavía se detuvo en lo que yo la vi pasar detrás de mí por el reflejo del cristal. Era una sombra alta de una persona, porque era una persona alta, delgada. Y entonces yo dije, ay, no sé. Y así como eso, pues muchas cosas igual. O sea, creo que a todo mundo nos han observado o nos han tocado o también nos han llamado por el nombre. A mí eso me sucedía de niña mucho, mucho, mucho.

Siempre que yo salía, escuchaba que detrás de mí siempre me llamaban por mi nombre. Entonces, pues nunca le dije nada a nadie. Y aparte, mis

papás vivían tan ocupados en otras cosas. como para contarle ese tipo de cosas pero yo creo que pues al final del día no siempre no estamos solos como dicen ni de una ni de otra o está nuestro ángel de la guarda o están las entidades que siempre están a la orden del día para ver en qué nosotros en qué momento no flaqueamos o blasfemamos y ellos como están prestos a eso pues ahí están pienso yo o no sé bueno yo creo que así no sé algo más o menos me di a explicar

Bueno, pues muchas gracias por el espacio, muchas gracias Gina, Nachito y muchísimas gracias por todo. Se despide de ustedes su amiga Mapat. Gracias amiga, pues hacía falta escuchar tu voz una vez más, mi querida amiga, con una historia de esas espeluznantes también. Sí, por supuesto que... Y agradecemos su participación en estar en contacto con ustedes. Y una de las preguntas más frecuentes acerca de estos fantasmas que hoy estamos comentando es si su presencia tiene una intención protectora

o más bien vengativa. Hay testimonios donde nos dicen que los espíritus de los soldados actúan como guardianes, protegiendo a quienes se acercan al campo de batalla, como si estuvieran cumpliendo una misión incluso después de que ya fallecieron. También se cuentan de estos fantasmas que buscan venganza y que se aparecen ante aquellos que se atreven a profanar el terreno o que se sienten responsables de las muertes ocurridas en ese

lugar. Hay relatos de todo tipo cuando hablamos de fantasmas de soldados que obviamente tuvieron una muerte violenta y de ahí que haya testimonios. que dicen que no pueden descansar en paz. Fíjate nada más, eso es real. Gina, llegó el momento de despedirnos. Muchísimas gracias como cada noche por haber acudido a esta cita, escuchar juntos estos relatos. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido.

Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque... Juntos, escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche. Descansen. Y como decimos aquí, cabot. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android